Día Mundial del Whisky: historia, secretos y consejos …

Perfil Noticias/El Conocedor/Adlatina/El Tiempo — Cada tercer sábado de mayo se festeja en «Dïa Mundial del Whisky», esta maravillosa bebida destilada que cautiva a millones de personas en el mundo.
Por eso, te compartimos una serie de tips para entender a este clásico y, además, te compartimos una serie recomendaciones de la mano de un prestigioso bartender, Jonathan Riambau (de Aldo’s Restorán), ideales para disfrutar de un buen whisky de la mejor manera y con las mejores combinaciones.
¿Qué recomienda, whisky escocés, irlandés o bourboon?
Jonathan Riambau: La principal diferencia entre estos tres destilados es la materia prima utilizada: para el scotch se utiliza cebada malteada, para el irish se usa cebada malteada y sin maltear, y el bourbon debe tener por lo menos un 51% de maíz en su composición.
Sin dudas, esto afecta en el sabor y aroma final: el scotch suele ofrecer aromas y sabores más complejos, incorporando una menos o mayor medida de notas especiadas y/o ahumadas (según de dónde provengan o el tiempo de crianza), mientras que el irish y el bourbon presentan notas más suaves y acarameladas.
¿Un «sigle malt» o «Blended Scotch»?
Riambau: Estos dos tipos de whisky escocés también se distinguen por la materia prima: el single malt se realiza utilizando bebidas de una única destilería y el blended combina productos de diferentes destilerías.
A su vez, cabe destacar que la crianza del scotch se realiza en barricas y, según la legislación, no puede ser menor de 3 años. Esto permite redondear su sabor y aportar notas que solo la madera puede otorgar.
¿Cuál es el whisky ideal para principiantes?

Riambau: Para iniciar en el mundo del whisky, siempre recomiendo cócteles que tengan como base a este destilado. La elección del tipo de whisky dependerá del sabor final que se quiera lograr y todos ellos son muy versátiles.
Un cóctel fácil para probar en casa es el Highball que se hace en un vaso largo con abundante hielo, 60 ml de whisky y soda hasta completar el vaso.
También, el que más me gusta a mí: whisky con gaseosa de cola y hielo. También se puede empezar probando un irish o un bourbon sin demasiada crianza, ya que tienen sabores y aromas más suaves, amigables al paladar.
¿Cómo se recomienda servir un whisky en casa?
Riambau: Para servir whisky en casa, recomiendo usar un vaso corto y enfriado.
Esto se hace llenando el vaso con hielo, dejarlo por un rato para que se enfríe y luego desechamos el hielo y el agua que se haya derretido.
Luego, agregar un cubo grande de hielo, volcar 60 ml de whisky y disfrutar, consumiendo siempre de manera responsable.
A continuación, para quiénes quieras salir a festejar le recomendamos cuatro rincones de Buenos Aires donde el whisky es protagonista absoluto.
– Historia del Whisky

“Hay un pájaro azul en mi corazón que/ quiere salir/ pero yo le echo whisky encima y me trago/ el humo de los cigarrillos (…)”. Charles Bukowski
El whisky ha sido celebrado en la poesía, el arte y la literatura a nivel mundial. Se dice que esta bebida nació en algún momento antes del siglo XV. El arte de su producción comenzó como una bebida para calentar la garganta y, por qué no, el cuerpo. En sus inicios, fue gozado por aldeanos y campesinos de las islas británicas, siendo más usado en temporada de invierno.
En 1494 se tiene el primer registro histórico del whisky, teniendo como origen Escocia. Hecho por monjes, quienes lo fabricaban con propósitos medicinales, en esos tiempos a esta bebida se le conocía como aqua vitae o agua de vida; sin embargo, el término correcto era uisge beatha, que más tarde en el s. XVIII se transformó a usky dando como resultado el término en whisky.
Mientras para algunos el whisky puede ser una semilla del espíritu o de la creación, para las grandes industrias es un gran negocio. Los métodos de producción antiguamente derivados de la magia, son ahora cada vez más desplazados por la tecnología inspirada por la ciencia.
El proceso de destilación, la obtención de los aromas y sabores, fue cambiando a través de generaciones, por lo que es casi imposible conocer la fórmula original. Hoy en día, las destilerías de dicha bebida utilizan diferentes métodos en la fabricación para exaltar ciertos aromas y sabores, lo que permite otorgar identidad y carácter.
A continuación conoceremos un poco más acerca del proceso de fabricación, mismo que se utiliza en la actualidad. Hay recordar que cada destilería se caracteriza por su blend, sin embargo, el desarrollo de producción regularmente es el mismo.

- Obtención de malta: es importante conseguir cebada de la mejor calidad, por lo que es sometida a pruebas como la cantidad de humedad contenida en el grano y su vigor de germinado. Después, los granos se humedecen ligeramente en agua y se esparcen en lo que se conoce como malting floors, en donde se espera su germinado. Al transcurso de seis o siete días (cuando las enzimas convierten el almidón en azúcar) el grano de cebada, ahora llamado “malta verde”, es llevado al horno para secarse.
La temperatura es controlada, lo que evita que las enzimas sean destruidas (aproximadamente 70 ºC). Para el proceso, es importante mencionar un ingrediente que se añade al horno, el cual ha de dotar al whisky de un distintivo sabor escocés llamado peat.
Éste es básicamente un conglomerado milenario de plantas en descomposición (carbón joven o turba), cuyos componentes se encuentran 23 % en territorio escocés.
- Macerado: la malta seca es llevada al molino, en donde se mezcla con agua caliente dentro de una tina de macerado. El agua se agrega en tres etapas: empieza con una temperatura de unos 67 ºC, y consecutivamente hasta llegar al punto de ebullición. La pureza del agua de Escocia es muy importante, dado que le dará cierto sabor característico al whisky de esta región. Después de la molienda, se obtiene un líquido dulce-azucarado llamado wort.
- Fermentación: el wort se enfría a 20 ºC en contenedores llamados washbacks, donde se agrega levadura para dar comienzo a la fermentación. La levadura se alimenta del azúcar, dando lugar a pequeñas cantidades de alcohol y otros compuestos que agregarán sabor al whisky. Dos días después, la fermentación cesará y ahora esta bebida tendrá entre 6 y 8º de alcohol por volumen.

- Forma de la olla: así es, la forma de la olla es muy importante. Misteriosamente, el tipo en la que se lleva a cabo la destilación, aporta un sabor y aroma diferentes. Cada destilería mantiene la forma de sus ollas a través de los años según su tradición y carácter.
- Destilación: el ahora llamado wash se destilará dos veces en diferentes ollas. La primera destilación separa el alcohol del resto, de los residuos sólidos. El resultado se denomina low wines, el cual contiene 20 % de alcohol por volumen. En esta etapa se obtienen otros compuestos más volátiles llamados foreshots y feints, que serán destilados una vez más dando como resultado un segundo batch de low wines, mientras que el primero que se obtuvo, pasa a la segunda destilación en una olla denominada spirit still.
Una vez concluida esta etapa, se obtiene lo más puro de la destilación (que ahora tiene una concentración de 68 % de alcohol por volumen), la cual será confinada al spirit receiver, donde el ahora llamado spirit será examinado por un stillman de gran experiencia. Este personaje tiene la capacidad de determinar y dictaminar el tipo de destilado, de cada destilado, mismo que será revisado por la Custom & Excise de Escocia para establecer el impuesto y Denominación de Origen.
Una vez completado este proceso, el spirit, cuyo aspecto es de un líquido transparente con ahora un 63 % de alcohol por volumen, es almacenado en barricas de roble, donde previamente se ha almacenado o madurado whisky escocés.
- Proceso de maduración: durante esta etapa, el whisky se vuelve más suave y gana sabor, obteniendo su característico color dorado de la barrica, mientras que otros compuestos se evaporan dentro de ésta y añaden pequeños toques de sabor. Por ley, el whisky escocés debe madurar por lo menos tres años, pero la mayoría de ellos que son de una sola malta, se maduran entre ocho, diez, doce, quince años o incluso más. A diferencia del vino, el whisky no sigue madurando una vez embotellado.

Existen dos tipos, el malt whisky y el grain whisky.
- Malt whisky: se deriva de la ubicación geográfica de las destilerías en donde se fabrican; por ejemplo, los lowland malt whiskies hechos al sur de una línea imaginaria del este en Dundee, hasta los single malt whisky’s, que poseen un bouquet más pronunciado, en comparación con el grain
- Grain whisky: su producción no está ligada a una ubicación geográfica; se puede elaborar en cualquier parte de Escocia.
Si bien su consumo se relaciona a un gremio de gran poder adquisitivo, sus orígenes gozan de un valor más simple y lleno de tradición.
– Historia de algunas famosas marcas de Whisky
– J&B, el auténtico sabor escocés

La historia de J&B comenzó en 1749, cuando el italiano Giacomo Justerini llegó a Londres en busca de la artista de Opera Margherita Bellino. Giacomo, proveniente de Bologna, Italia, desembarcó en tierra inglesa llevando con él unas recetas para la confección de licores que había ideado su tío, que era destilador.
En la isla inglesa, Giacomo se asoció con George Johnson para iniciar Johnson & Justerini, empresa dedicada a la producción de vinos en la zona de Escocia y, en el año 1760, Giacomo volvió a su Italia natal.
Por ese entonces, la fama de su empresa había llegado a la corte del Rey George III, quien la galardonó con la primera de sus Ocho Órdenes Reales. Sin embargo, el año significativo para Johnson & Justerini sería 1779, porque a partir de esa fecha la empresa se iniciaría en la producción de whisky.
En 1831, a partir de la asociación de Alfred Brooks, la empresa pasó a denominarse Justerini & Brooks, con su sede en Regents Park.
- Justerini & Brooks: J&B
Durante todo el siglo XIX, J&B fue el nombre con el que Justerini & Brooks era popularmente reconocida entre los ingleses e irlandeses. La empresa fue una de las primeras en crear su propia variedad de whisky tipo blend, a base de maltas maduras. El primer blend se llamó Club.
En 1851, Justerini & Brooks se unió a las empresas Twiss Brownings y Hallowes Ltd. (representante de la marca de cognac Hennessy) para formar United Wine Traders Ltd. (UWT).
Entrado el siglo XX, la marca J&B llegó a los Estados Unidos pero, durante la Ley Seca, debió crear una nueva variedad: el J&B Rare, que para 1933 ya era uno de los whiskys favoritos en la ciudad de Nueva York.
- De Escocia para el mundo entero
En 1962 se dio una nueva fusión: United Wine Traders Ltd. (UWT) se unió a la firma W&A Gilbey, destiladores de ginebra londinense, y formó International Distillers & Vintners (IDV). Diez años más tarde, IDV fue adquirida por GrandMet.
Debido a la creciente demanda de J&B Rare blend, en 1974 GrandMet construyó la destilería de Auchroisk, que se pronuncia “arthrusk”. Es la destilería más famosa y, por ser la segunda más grande de Escocia, es sitio obligado para cualquier recorrido turístico. En la década de los ‘80 se sumó un conjunto de nuevas destilerías: Knockando, Glen Spey y Strathmill.

En 1997, de la unión de GrandMet y Guinness nació United Distillers & Vintners (UDV), que fusionó a International Distillers & Vintners (IDV) con United Distillers (UD). Además de J&B Rare, el portafolio de UDV está compuesto por las siguientes marcas: Bailey’s, Johnnie Walker, Smirnoff, José Cuervo y Malibu, entre las más reconocidas. A su vez, UDV es propiedad de Diageo PLC (resultante de la unión de Guinness y Grand Metropolitan), una de las empresas de productos de consumo más grandes del mundo.
Esta última agrupa a Burger King, Guinness, Pillsbury (Hâagen-Dazs) y UDV (Bailey’s, J&B, Johnnie Walker, Smirnoff, etc.). Con sede central en Londres, Diageo posee oficinas en 220 países y factura más de 22.500 millones de dólares al año.
En cada nueva fusión, J&B fue llegando a nuevos mercados internacionales. Hoy, J&B Rare es el segundo whisky mejor vendido alrededor del mundo, después de la marca Johnnie Walker y delante de Ballantine. Los principales mercados de este producto son los Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, España y Portugal, aunque actualmente la marca llega a más de 200 países alrededor del mundo.
- J&B, cien por cien Scotch Whisky
La denominación whiskey, con e, es una palabra de origen irlandés que deriva del gaélico uisge beatha o usquebaugh, es decir “agua de la vida”. El gaélico es la lengua hablada por los Celtas de las Highlands de Escocia y la historia del whisky en Escocia data del siglo XV.
Existen diversos sabores de whisky. El “Scotch Whisky” o whisky escocés es uno de ellos. El whisky escocés es aquél que ha sido destilado y madurado en Escocia. Otras variedades de whisky son: Irish Whiskey (whiskey irlandés), Bourbon Whiskey (whisky de los Estados Unidos), Rye Whisky (producido en Canadá y los Estados Unidos) y Tennessee Whisky (también de los Estados Unidos).
Dentro de la categoría “Scotch Whisky” existen: Malt Whisky, que es generado a base de la malta cebada solamente, y Grain Whisky, que es producido con malta cebada junto maltas no cebadas y otros cereales.
Para el proceso de producción de Malt Whisky se utilizan cuatro procesos: el de la malta, el mashing (trituración), la fermentación y la destilación. Para el Grain Whisky los procesos son los mismos, pero sufren importantes modificaciones. Los malt whiskys tienen un color más oscuro y cargado, mientras que los blend whiskys tienen un color más claro.
Según los conocedores de esta bebida, la variedad blend fue inventada por Andrew Usher en 1860 para que los habitantes de la región sur de la isla de Inglaterra se acercaran al scotch whisky, porque el fuerte color oscuro les parecía el de una bebida muy poderosa. El sabor de whisky más conocido alrededor del mundo es el del whisky escocés.
A esto se atribuyen varias razones: desde los componentes naturales como el agua, el peat o turba y el clima escocés (factores centrales para la etapa de maduración), hasta el cuidado proceso de destilación.
Los ingredientes necesarios para la elaboración del tradicional scotch whisky son: agua (dura, suave y salada), aire (que se infiltra en el barril), turba (usado durante el proceso de malta), el macerado (que le otorga cuerpo y forma) y el barril (que influye en el sabor).
El whisky J&B entra en la categoría de Blended (blend significa mezcla o combinación). Para la elaboración de J&B Rare se utilizan mezclas complejas de maltas y granos. Este whisky es producto de la mezcla de 42 whiskys individuales: 36 maltas y 6 whiskys de grano.
De los whiskys de malta utilizados, más de 80 por ciento proviene de la región de Speyside. Las destilerías de Knockando, Auchroisk, Strothmill y Glen Spey producen las maltas que forman el corazón de la mezcla. Estos, tras casarse en barriles de roble durante un año, se enriquecen con otros whiskys de malta y grano hasta obtener la mezcla final que determinará la obtención del J&B Rare.
De acuerdo con los paladares especialistas, “J&B Rare es muy distinto a cualquier otro whisky escocés. De color naturalmente pálido, es más suave y tiene un sabor mucho más elegante. Posee cierta frescura, carácter frutado y un paladar limpio y vigorizante. Está tan maravillosamente equilibrado que se le conoce como whisky de viñateros, fiel a la tradición de su historia”.

Brooks toma el control de la empresa y cambia el nombre de Johnson & Justerini, a Justerini & Brooks.
- Estrategias: el compañero ideal
“El whisky nunca fue considerado cualquier bebida alcohólica. Por su proceso de maduración, requiere que el consumidor se tome su tiempo para disfrutarlo en todos sus sabores. El consumidor, además, debe compartir un ambiente particular”.
Este relato podía haber sido una de las tantas imágenes que pertenecieron a las clásicas publicidades de antaño del whisky J&B Rare.
En términos publicitarios, la etapa moderna de la marca J&B comenzó a mediados del siglo XX.
La marca J&B era muy popular en Inglaterra, pero siempre tuvo que competir con el otro peso pesado de su categoría, Johnnie Walker (sin dejar de mencionar a Ballantine).
La imagen del whisky se asoció mayormente al consumo del hogar, no porque no fuera consumido en bares o pubs, sino porque siempre fue muy importante la relación de intimidad entre el consumidor y su botella de whisky.
Sólo los paladares expertos podían llegar a disfrutar la esencia del whisky en todas sus dimensiones. Un dato interesante es que J&B Rare fue la marca de whisky de la familia real inglesa.
En Inglaterra, en un principio los pubs y clubes deportivos o asociaciones diversas eran lugares de encuentro exclusivos para hombres, quienes luego de una dura jornada administrativa se encontraban para beber un whisky en compañía de un buen tabaco. Del mismo modo, cualquier gentleman que se apreciara tenía por lo menos una botella de J&B Rare en el barra de su casa.
El whisky se convirtió así en el compañero ideal de los consumidores hombres, para disfrutar de un buen momento en soledad o pasar un “mal trago”. La marca de whisky J&B debió atravesar varios momentos importantes, como la Ley Seca y la depresión económica de los años ‘30 en los Estados Unidos y las continuas recesiones en Inglaterra. Pero al final, el whisky logró establecerse como la primera elección en cuanto a sabores.
Las primeras publicidades de J&B eran avisos gráficos en los que se mostraban ilustraciones de personas adultas (capitanes y señores de la nobleza, entre otros), junto a un copy que explicaba el porqué de la elección de esa bebida. Para finales de los ‘50, en las gráficas, el eslogan era: “The others are not J&B Rare Scotch whisky” (Los otros no son J&B Rare Scotch whisky).
- J&B para todos
A partir de los ’60 el whisky pasó a ser consumido mayormente por gente de ambos sexos. Los happenings y sucesivas reuniones sociales fueron el punto de encuentro para que el J&B Rare ingresara en el mundo de los cócteles. Entrada la nueva década, J&B Rare tuvo un gran impulso con el descubrimiento del whisky por parte de las nuevas generaciones de jóvenes.
En este sentido, la imagen de J&B en el cine tuvo mucho peso. J&B continuaba siendo el compañero ideal, pero ya no sólo de los hombres; el público femenino también se acercaba al sabor del Scotch Rare.
Si bien el segmento de jóvenes adultos de la década del ‘70 se había acercado a la marca J&B, el target al que se dirigían las publicidades estaba definido por un hombre promedio de edad mayor y la imagen que tenían los consumidores del “típico consumidor de whisky” era la de un gentleman de cincuenta años o más en su country club.
- La imagen de J&B
Con la nueva década, los baby boomers envejecieron y la imagen del Scotch Rare se volvió añeja también.
Los baby boomers y generaciones anteriores siempre fueron fieles seguidores de J&B, pero el gran problema para la marca escocesa residía ahora en que estos consumidores ya no bebían tanto como solían hacerlo de jóvenes.
La respuesta estaría dada, entonces, en hacer llegar el producto a los nuevos jóvenes, dispuestos a experimentar y saborear las nuevas propuestas de la clásica etiqueta J&B.
La creatividad de J. Walter Thompson es un gran ejemplo de ello.
Antes de continuar, se debe aclarar que la imagen de J&B fue desarrollada por las más importantes agencias y redes a nivel mundial, entre ellas Lowe y Saatchi & Saatchi.
Pero a partir de 1998, J&B estableció para el desarrollo de su imagen de marca a nivel global un contrato de exclusividad con la red J. Walter Thompson.
Una excepción a la regla y un caso particular en la historia de la publicidad fue el de J&B en España, en donde la imagen estuvo a cargo de Young & Rubicam por más de 11 años. En ese país, la relación entre el cliente y la agencia tuvo muy buenos resultados, desde la clásica campaña con el eslogan para J&B Rare “El único que es el único”, hasta el multipremiado comercial “Groenlandia”, creado por el equipo que dirigía Germán Silva en 1999.
El mencionado comercial se lanzó para promocionar el campeonato de Voley de playa en España y mostraba un partido de voley ambientado sobre un iceberg en Groenlandia, con una banda musical compuesta por “Garota de Ipanema”.
“Groenlandia”, de Young & Rubicam España, se llevó un bronce en los Clio Awards, en la categoría “Adaptación de música”; un oro en San Sebastián, en la categoría “Bebidas alcohólicas, tabaco y accesorios de fumador”; y un plata en el Fiap 2000, en la categoría “Bebidas alcohólicas”. Finalmente, el año pasado, por una decisión internacional, la cuenta J&B Rare en España pasó a J. Walter Thompson.
Por su parte, la agencia uruguaya Ginkgo también ha ganado importantes premios para la marca de whisky. En la edición del Fiap 1999, se destacaron el premio a la mejor pieza de Uruguay (por la pieza “Sailboat”), un oro en la categoría “Bebidas alcohólicas” por “Johnnie”, y un bronce en la categoría “Campañas de producto”.
A nivel mundial, J&B está posicionada como la segunda marca favorita de whisky y, en el continente europeo, ocupa la primera posición. Los principales mercados, en el orden mundial, son el Reino Unido, los Estados Unidos, España, Portugal, Sudáfrica y Venezuela.
– La historia de Johnnie Walker

Nadie sabe exactamente por cuánto tiempo se ha destilado alcohol, pero la práctica se remonta a por lo menos cuatro mil años atrás.
En el siglo 12, se había abierto paso hacia Europa. La evidencia escrita más antigua del proceso de destilación en Europa es del siglo 15, con una orden del Rey en 1494 que pedía sufieciente malta para hacer quinientas botellas de aquae vitae, expresión en latín para «agua de la vida».
El primer whisky era apenas una bebida de refuerzo, destilado exclusivamente por monjes. Nunca se le permitía madurar y tendía a ser muy áspero, ya que era reconocido principalmente como medicina y usado para tratar todo tipo de enfermedades desde la plaga hasta la parálisis.
Después llegó Henry VIII quien disolvió los monasterios y prescindió de los monjes, con lo que la producción de whisky se trasladó a las casas y haciendas de los escoceses comunes.
Con el tiempo, estos «destiladores caseros» refinaron el proceso y descubrieron que el whisky, por derecho propio, podía ofrecer una experiencia placentera.
Más adelante, a principios del siglo 19, un trago de whisky se había convertido en un elemento básico de la vida en Escocia. Algunos se volvieron fáciles de conseguir, casi siempre a través de comercios locales y tiendas. El problema era que estos whiskies no siempre eran tan consistentes. El que se disfrutaba un día podía ser otro totalmente diferente al siguiente.

Para un hombre joven llamado John Walker – el propietario de un comercio en Kilmarnock- este whisky no era lo suficientemente bueno. Él quería que sus clientes disfrutaran la misma calidad y sabor un vez tras otra.
Entonces, empezó a mezclarlos hasta que elaboró un whisky al que estuvo orgulloso de ponerle su nombre.
El año era 1819 y el padre de John Walker acababa de morir. Un comienzo difícil para un humilde joven campesino… eso es lo que pueden estar pensando, pero había algo especial sobre John. Un brillo en sus ojos, fuego en su vientre, andaba seguro de sí mismo.
Ese año, la granja de la familia había sido vendida y el dinero usado para establecer su propia tienda de abarrotes en el pueblo de Kilmarnock. Fue un movimiento inteligente. John tenía un don natural para los negocios.
También tenía un talento para el whisky. En esos días, la mayoría de los comercios y tiendas de abarrotes ofrecían una línea de single malts, pero estos whiskies no eran muy consistentes. Esto no era lo suficientemente bueno para John, quien empezó a mezclarlos para que su whisky tuviera un sabor único y perdurable. Este se convirtió en una adición muy popular en el inventario.

Cuando John murió después de una vida plena y próspera en 1857, dejó a su hijo, Alexander, con un negocio próspero.
La vida se movía muy rápido en aquel entonces. Gran Bretaña era el corazón de la Revolución Industrial que estaba destinada a cambiar absolutamente todo. En Kilmarnock, el ferrocarril había llegado, llevando bienes a los grandes barcos que navegaban regularmente hacia las cuatro esquinas del mundo.

En 1867, lanzó la primera mezcla comercial de Johnnie Walker y la llamó ‘Old Highland Whisky’. Luego hizo un movimiento astuto convirtiendo a capitanes en sus agentes para llevar su whisky a cualquier lugar al que pudieran navegar los barcos. En poco tiempo, su mezcla única estaba disponible en todo el mundo.
Poco tiempo después, Alexander empezó a usar la famosa botella cuadrada para reducir el riesgo de rupturas y se aseguró de que una mayor cantidad de su whisky llegara intacta a su destino. También agregó la etiqueta distintiva, inclinada a exactamente 20 grados, para hacerla destacar aún más entre la multitud.

En 1889, era el turno de Alexander de heredar el apellido Walker, dejando la compañía a sus hijos Alexander II y George -el primero un maestro mezclador y el último un maestro en los negocios.
En 1909, Alexander y George renombraron su exitosa y nueva variedad de whiskies con los colores de sus etiquetas icónicas. Así, Johnnie Walker Red Label y Johnnie Walker Black Label habían nacido.
Fue durante esta época que el ilustrador más reconocido del momento, Tom Browne, esbozó una idea para un logo en el respaldo de un menú durante un almuerzo. Alexander y George adoptaron al «Caminante» inmediatamente. De golpe, John Walker, el tendero Victoriano se convirtió en Johnnie Walker, el dandy Eduardiano.
En 1920, el whisky Johnnie Walker estaba en 120 países. A medida que el siglo avanzaba, se convirtió en parte de la cultura global: inmortalizado por cantantes y cineastas, idolatrado por socialités y estrellas de cine, disfrutado por políticos y caminando hombro a hombro con los grandes deportistas y mujeres de la época.
El 1 de enero de 1934, a John Walker & Sons le fue otorgada una Garantía Real por el Rey George V para abastecer de whisky a la Casa Real. Hoy, todavía mantenemos una Garantía Real.

Al final del siglo 20, a la mezcla pionera Johnnie Walker Red Label y al icónico Johnnie Walker Black Label se había unido la cúspide del arte mezclador: Johnnie Walker Blue Label. Nuestra variedad galardonada continua creciendo, con la inclusión de Johnnie Walker Gold Label Reserve y Johnnie Walker Platinum Label.
Hoy, Johnnie Walker es la marca de whisky más grande del mundo y su eslogan ha sido adoptado y acuñado en todas partes como un grito de batalla para inspirar el progreso, como coraje en la adversidad, como una expresión de alegría y optimismo y como el mejor consejo que alguien siempre está dispuesto a recibir.
– Whisky Macallan

La historia de Macallan comienza en Escocia, concretamente en una casa cercana a Easter Elchies House (Craigellachie) en 1824, cuando le fue concedida (o mejor dicho, le persuadieron de conseguir) una de las primeras licencias legales a Alexander Reid, profesor y agricultor.
Anteriormente, los granjeros de The Macallan Estate elaboraban whisky en sus granjas localizadas en Speyside (Escocia) con lo que les sobraba de la cebada que cultivaban con fines alimentarios.
Este profesor pensó que sería una buena idea envejecer sus whiskies solamente en barriles de jerez comprados en Jerez de la frontera (Cadiz). Esta ocurrencia a día de hoy nos puede parecer un experimento caro pero razonable. Sin embargo, estamos hablando de 1824, unos tiempos en los que viajar era todo un lujo, no existían medios aéreos e importar/exportar era tremendamente complicado.
La apuesta le salió bien a Alexander, que compró una destilería con un pequeño cobertizo y 2 alambiques para producir su whisky, el cual comenzó siendo un Blended hasta el año 1980, en el que este mercado cayó y se decidió centrar a Macallan en la nueva categoría de single malt.
Durante los últimos años, en Macallan se ha puesto un énfasis profundo en aquellas botellas old-premium con 50 o 60 años de antiguedad, en la creación de la serie Fine & Rare, con botellas que datan del 1926 y en la serie Masters of Photography.
Al principio de la historia de Macallan, el nombre que se le confirió fue Maghellan, que procede de una palabra gala «magh», que significa tierra fértil, y «Ellan», el nombre del monje San Fillán, un monje que permaneció en las tierras de The Macallan Estate hasta el año 1400.

La reputación de Macallan les precede. Unos de los mejores whiskies del mundo no serían los mismos si la maestría con la madera no fuera uno de sus pilares fundamentales.
En Macallan, todas las barricas son confeccionadas, tostadas y verificadas por su Master of Wood y el equipo The Macallan, desechando todas aquellas que no den la talla. Macallan asegura que «hasta un 80% del sabor y caracter definitivo de The Macallan lo determina sus barricas.
Y no es para menos, al igual que en el vino, uno de los máximos exponentes del eslavismo de la barrica, una barrica más o menos tostada o que no posea un tostado uniforme puede variar enormemente el sabor, olor e incluso el color de nuestros caldos favoritos.
En el caso de Macallan, todo el color de sus whiskies es producido por las barricas en las que se crían. Entonces, ¿cómo consiguen que todos sus whiskies sean uniformes si cada árbol es diferente? Es muy sencillo, en Macallan poseen un equipo humano apasionado que hace todo lo posible para homogeneizar el whisky, revisando barrica a barrica aquella que encaje mejor.

– Chivas: el apellido de un whisky de emprendedores
Aunque internet está ahora llena de nuevas ideas y startups para empresas y compañías, el concepto de “emprendimiento” no es nada nuevo. La marca de whisky escocés Chivas Regal, los creadores del concurso Chivas The Venture, empezó de esa manera: con una idea.
En el siglo XIX, uno lleno de innovaciones como la bombilla y el teléfono, suena como una locura pensar que una botella de whisky podría dejar huella. En Aberdeen, Escocia, dos hermanos iban a probar lo contrario.
John y James Chivas eran comerciantes reconocidos en la ciudad por su tenacidad. Lo que en su tienda no tenían en inventario, por extraño que fuera, lo conseguían. La misma reina Victoria les otorgó la Cédula Real como proveedores de artículos de lujo.
Entre los muchos pedidos de sus clientes estaba el probar una bebida alcohólica suave y refinada, así que los hermanos empezaron a hacer blends con diversos whiskies hasta conseguir su primera mezcla, “Royal Glen Dee”, a principios de 1850.

Después vendría el “Royal Strathythan” y para principios del siglo XX la marca se lanzaría al mercado estadounidense con su whisky de 25 años.
Claro, todo fue antes de que la Prohibición llegara y arruinara el negocio por casi una década, pero ni eso pudo detenerlos: si en el siglo XIX estaban vendiendo artículos de lujo para la reina, ya a mediados del siglo XX el cantante Frank Sinatra (que era más grande que la realeza) pedía una botella de Chivas en cada ocasión que podía.
Hoy día, Chivas Regal (“regal” traduce “real” en español) es una empresa que vende alrededor de cuatro millones y medio de cajas de whisky en todo el mundo, además de ser una de las marcas más reconocidas en la industria.
Más de ciento cincuenta años después de haber mezclado un whisky en el sótano de su local, el legado y la idea de los hermanos Chivas continúa, brillando tanto como cualquier bombilla.

– La historia de Jack Daniel’s, el whisky americano más famoso
Hay quien dice que solo mirando la etiqueta negra que cubre el cristal de su botella cuadrada ya es suficiente para alegrarse el día. Y es que Jack Daniel’s no es solo uno de los whiskies más famosos del mundo, sino que su presencia tras la barra de un bar es imprescindible.
Símbolo de la cultura estadounidense exportado a través de su industria del entretenimiento, especialmente, la música y el cine —de Frank Sinatra a Jimy Page, de Keith Richards a Jim Morrison, se declararon fieles a la marca— no es raro cruzarse por la calle de cualquier lugar del planeta con alguien que lleve una camiseta decorada con la célebre etiqueta negra del Tennessee Whiskey más famoso del mundo.
Manufacturado en la destilería (registrada) más antigua de Estados Unidos, los orígenes de Jack Daniel’s han sido revisados por la propia empresa estadounidense recientemente para admitir que la verdadera historia no había sido exactamente como nos la habían contado hasta ahora. Nos vamos a Lynchburg en el condado de Moore (Tennessee) para descubrir el origen del whisky americano más famoso.

Para los no iniciados —incluso para los iniciados—, el mundo del whisky puede ser un auténtico galimatías debido a su variedad de denominaciones y tipologías. Para entendernos, solemos llamar a toda bebida alcohólica dorada como whisky, aunque un whiskey irlandés no sea lo mismo que un scotch whisky, o que un bourbon americano no sea lo mismo que un Tennessee Whiskey. Porque el Jack Daniel’s es un (casi) bourbon…
Veamos. Los términos ‘whisky’ o ‘whiskey’ proceden del gaélico tanto de Irlanda como de Escocia —uisge beatha o uisce beathadh— que significaba ‘agua de vida‘. No hace falta explicar por qué lo llamaban así, ¿no? Aunque se dice que los primeros destilados de alcohol pueden tener 4000 años de historia, los primeros brebajes irlandeses y escoceses de los que se tienen constancia histórica son del siglo XV.
Es en este época cuando empieza a importarse al resto de Europa: la denominación se acorta quedándose tan solo con la primera parte que hacía referencia al agua: whisky.
En Estados Unidos, las destilerías de whisky se extienden desde el siglo XIX. Pero será la propia legislación del país la que originará una nueva tipología de agua de vida: el bourbon. Procedente del condado de Bourbon en Kentucky, la principal diferencia con el whisky europeo es la presencia de maíz en al menos un 51% de su elaboración, obligado por la antigua ley americana cuyo objetivo era proteger las plantaciones de este cereal en el país.
En este contexto, el joven Jasper Newton Daniel deja a su familia —dicen que no se llevaba bien con su madrastra y tal vez con alguno de sus 13 hermanos— y se va a trabajar a mediados de la década de los 50 con la familia de Dan Call, un ministro luterano que, en sus ratos libres, fabricaba whisky en un alambique propio.
Call usaba para la producción de su destilado el denominado proceso del condado de Lincoln que consistía en pasar el whisky recién destilado por un filtro de carbón de arce, árbol cuya savia es azucarada y muy popular también en Estados Unidos: las tortitas con jarabe de arce es un desayuno típico del país, sobre todo entre los niños y los más golosos. A la postre, este filtrado usando carbón de arce será la clave que diferencie el Jack Daniel’s del bourbon tradicional dotándolo de un sabor inconfundible.
Fue en la destilería de Dan Call donde el joven Jasper Newton conocería el arte de hacer un buen Tennessee Whiskey. Pero no lo aprendería directamente de Call —y aquí está la novedad reciente aportada por la propia marca— sino de Nathan ‘Nearest’ Green, un esclavo negro que trabajaba con Call en su alambique en los años previos a la Proclamación de la Emancipación por parte de Abraham Lincoln en 1863.

Sería justamente al año siguiente cuando Jasper, con solo 14 años, compra la destilería al reverendo. Y es que su congregación y su esposa le habían puesto un ultimátum: o el whisky o el deber. Call eligió la segunda opción y dejó vía libre a Jasper Newton Daniel, alias Jack Daniel, para hacer de ese modesto alambique la destilería de whisky más famosa de Estados Unidos.
Ya como hombre libre, Nearest Green es contratado por Jack como pieza clave de su negocio. Nearest asesorará a Jack, una especie de maestro destilador en la sombra, una figura clave en cualquier destilería al decidir cuándo una partida de whisky está lista para comercializarse. De hecho, desde su fundación, Jack Daniel’s solo ha contado con siete maestros destiladores, empezando por el propio fundador: desde 2008, Jeff Arnett tiene el honor de ejercer ese puesto en la fábrica de Lynchburg.

Será en 1866 cuando Jack decida finalmente registrar su negocio de forma oficial y pocos años más tarde traslada la empresa a su ubicación definitiva en Lynchburg en el vecino condado de Moore donde el joven Jasper Newton Daniel encuentra una cueva rica en minerales que aporta el ingrediente principal de su brebaje: el agua de manantial, el ingrediente ‘menos secreto’ de Jack Daniels.
¿Cómo se hace el Jack Daniel’s?
Todo comienza en la cueva Spring Hollow, cuyos 3.000 litros de agua subterránea bombean la sangre del whisky más famoso de Estados Unidos. No olvidemos que el whisky no deja ser agua de vida, ¿no? La ausencia de impurezas y sedimentos, así como las capas de cal de la cueva que eliminan el hierro del agua, fueron las claves que llevaron al joven Jack a Lynchburg a cambio de algo más de 2.000 dólares que pagó por los terrenos que circundaban la cueva.
Y tras el agua, el grano, el otro elemento esencial de cualquier whisky. Jack probó diferentes mezclas de grano hasta que se quedó con la que más le convenció, tal vez la séptima receta, origen del enigmático número 7 de la etiqueta de la botella de Jack Daniel’s cuya significación la propia marca mantiene en secreto, porque quizás ni siquiera ellos mismos recuerden qué significa.
80% de maíz, 12% de cebada y 8% de centeno, además de un toque de malta. Esa es la base del destilado que mezcla los granos con el agua de Spring Hollow. Tras seis días de fermentación, el brebaje pasa al alambique de cobre en el que se destila, vaporiza y condensa una sola vez en vez de varias como algunos whiskies más tradicionales al otro lado del charco. Esta destilación se inicia añadiendo una mezcla propia lo que hace que se denomine ‘sour mash’ (mezcla ácida), término que también aparece en la etiqueta negra completando el nombre oficial del whisky: Tennessee Sour Mash Whiskey.
Pero no nos olvidemos del carbón que hace de Jack Daniel’s una bebida única. La firma de Tennessee afirma que sigue manteniendo vivo el proceso de quemar tres días a la semana, tres veces al día, un metro y medio de pallets de arce de azúcar que se prende fuego una vez rociado con whisky puro.
Las brasas resultantes son el filtro por el que pasa el whisky aún sin envejecer adquiriendo su legendario sabor ligeramente dulce: es el suavizado de carbón del condado de Lincoln que alcanzó, gracias a la fábrica de Jack Daniel’s, una fama internacional. Este proceso extra es el que determina que Jack Daniel’s sea un Tennessee Whiskey y no un bourbon. “El carbón logra en unos días lo que tarda la barrica un par de años en conseguir”, dice Jeff Arnett, el maestro destilador de la firma desde hace más de una década.
La parte final del proceso previa al embotellado de los míticos recipientes de etiqueta negra es el envejecido en barrica de roble americano. Esta parte final de la elaboración da el toque definitivo el elixir dorado tostando y carbonizando la barrica para extraer el azúcar natural de la madera y caramelizarla.
Como dicen en la fábrica de Lynchburg, el Tennessee Sour Mash Whiskey “está listo cuando está listo”: no hay una fecha fija en la que se abren los barriles para su embotellado. La madurez del whisky la determina el maestro destilador y sus fieles catadores, la determina su sabor… ese sabor que lleva alegrándonos el día (y la noche) desde hace más de 160 años.
– El Whisky Black And White: La Historia Detrás De Su Nombre

Whisky Black and White es una marca de whisky escocés que fue fundada en el siglo XIX por James Buchanan.
La marca se hizo popular por su botella característica, que presenta una etiqueta de color blanco y negro.
Este whisky es una mezcla de maltas de las destilerías de Miltonduff y Glenburgie, y se caracteriza por su sabor suave y equilibrado.
El whisky Black and White se exporta a todo el mundo y se ha convertido en una de las marcas de whisky escocés más reconocidas.
La marca también ha sido mencionada en varias películas y series de televisión, lo que ha contribuido a su popularidad.
Si eres un amante del whisky, no puedes dejar de probar el whisky Black and White.
Su sabor suave y equilibrado lo hace perfecto para tomar solo o mezclado en un cóctel.
El Whisky Black and White es una marca de whisky escocés que fue creada en el año 1884 por el empresario escocés James Buchanan. Este whisky es una mezcla de maltas de las destilerías Lagavulin, Glenkinchie y Linkwood, lo que le da un sabor suave y equilibrado.
Black and White es un whisky muy popular en todo el mundo debido a su calidad y sabor. Además, ha sido el favorito de muchas personalidades importantes como el rey Jorge V de Inglaterra y el explorador Ernest Shackleton, quien lo llevó en su expedición a la Antártida en 1907.
El nombre Black and White hace referencia a los terriers escoceses de raza West Highland White Terrier y Scottish Terrier, que aparecen en la etiqueta de la botella. Estos perros eran muy populares en la época en la que se creó este whisky.
La etiqueta de Black and White presenta dos perros terrier, uno blanco y uno negro, que se han convertido en un símbolo reconocido en todo el mundo. Estos perros son una raza conocida como West Highland White Terrier y Scottish Terrier, respectivamente.
La elección de estos perros para la etiqueta no fue casualidad. El creador de Black and White, James Buchanan, era un gran amante de los perros y tenía su propia manada de West Highland White Terriers. También era amigo de un criador de Scottish Terriers, lo que le inspiró a incluir ambos perros en la etiqueta de su whisky.
Además de ser una referencia a las pasiones del creador del whisky, los perros también simbolizan la combinación perfecta de los sabores de Black and White. El terrier blanco representa la suavidad y dulzura del whisky de grano, mientras que el terrier negro representa el sabor fuerte y robusto del whisky de malta.
En resumen, la etiqueta de Black and White es una representación perfecta de la mezcla única de sabores que se encuentran en este icónico whisky escocés.
Ya sea que seas un amante del whisky o simplemente un admirador de los perros, no puedes dejar de apreciar la belleza y la historia detrás de esta etiqueta icónica.
Los terriers son una raza de perros que se caracterizan por ser pequeños, activos y tener un pelaje duro y resistente.
Esta raza de perros es muy popular en todo el mundo, y tiene una larga historia como compañeros de caza y mascotas.
Una de las personalidades más destacadas que tuvo terriers como mascotas fue el presidente de los Estados Unidos, James Buchanan.
Buchanan tuvo varios terriers en su vida, y se dice que esta raza de perros era una de sus favoritas.
Los terriers son perros muy inteligentes y enérgicos, y se adaptan bien a la vida en un hogar.
Requieren de ejercicio diario y una buena dosis de atención y cuidados, pero a cambio ofrecen a sus dueños una compañía fiel y leal.
Algunas características de los terriers son:
- Pelaje duro y resistente
- Pequeño tamaño
- Personalidad activa e inteligente
- Buenos cazadores de roedores
En resumen, los terriers son una raza de perros muy popular y querida en todo el mundo, y su presencia en la vida del presidente James Buchanan es un ejemplo más de su popularidad y encanto como mascotas.
La marca de Whisky Black and White fue muy popular en la década de 1920. Fue creada por James Buchanan, un comerciante de té que incursionó en la industria del whisky en 1884. Buchanan combinaba diferentes maltas y granos para crear su propia mezcla, y Black and White fue una de sus creaciones más exitosas.
En la década de 1920, Black and White se convirtió en una marca muy popular en el Reino Unido y en otros lugares del mundo, gracias a su sabor suave y equilibrado. También fue muy popular entre los artistas y escritores de la época, que lo consideraban una bebida sofisticada y elegante.
Aunque la popularidad de Black and White ha disminuido en los últimos años, aún se puede encontrar en muchos bares y tiendas de licores en todo el mundo. Su legado como una de las marcas más emblemáticas del whisky escocés sigue vivo, y es recordada por muchos como una bebida que representa la elegancia y sofisticación de la década de 1920.
El whisky es una bebida alcohólica de lujo que se ha utilizado en todo el mundo como símbolo de estatus y riqueza. Pero en algunos lugares, como África, el whisky se ha utilizado como moneda de cambio.
En el siglo XX, las expediciones comerciales que se adentraban en el corazón de África llevaban consigo barriles de whisky para utilizarlos como moneda de cambio con las tribus locales. Los comerciantes intercambiaban el whisky por marfil, oro y esclavos, lo que permitía el comercio entre las diferentes culturas.
El whisky se convirtió en una moneda de cambio valiosa debido a su alta demanda en África y la dificultad para obtenerlo en el continente. Además, el whisky no se podía producir localmente, lo que lo convertía en un bien escaso y muy valorado.
Esta práctica no duró mucho tiempo, ya que los gobiernos de los países europeos que colonizaban África empezaron a prohibir el comercio de esclavos y otros bienes ilegales. Sin embargo, el whisky siguió siendo un objeto de deseo en todo el continente y se convirtió en una bebida popular en muchas culturas africanas.
Beneficios del whisky
- El whisky se ha asociado con beneficios para la salud, como la reducción del riesgo de enfermedades del corazón y el cáncer.
- El whisky puede mejorar la circulación sanguínea y reducir el estrés.
- El whisky tiene propiedades antioxidantes que ayudan a proteger el cuerpo contra el daño celular.
Aunque el whisky sigue siendo una bebida popular en todo el mundo, su uso como moneda de cambio en África en el siglo XX es una prueba más de la importancia que ha tenido esta bebida en la historia de la humanidad.


Deja un comentario