El aristócrata(J.Arias)/Canarias en moto/Revista Mototec(D.S.Ocas)/Esquire(M.Campbell/B.Stewart) — Si te gustan las motos y sigues enamorado de los modelos clásicos, es un lujo poder disfrutar de marcas que han superado los 100 años de historia y siguen a la venta.
Algunos ejemplos son extraordinarios, como es el caso de Harley-Davidson, celebrando nada menos que su 120 aniversario y, aunque con ciertas vicisitudes, podríamos decir que todavía está en manos de la familia que la fundó.
Es la marca más reconocida del mundo de las motos. Muchos amantes de las dos ruedas ansían tener en su garaje un ejemplar de un vehículo histórico que este mes cumple 110 años de historia: una Harley-Davidson.
William Harley y Arthur Davidson fundaron la empresa en 1903 en Milwaukee (Estados Unidos). En el primer año de vida de la compañía lograron fabricar 3 motos pero su innovadora tecnología y su diseño característico hicieron que en 2014 más de 16.000 Harleys rodaran por el asfalto norteamericano.
La marca creció en ventas y popularidad mundial debido a que proveyó al ejército estadounidense en las dos Guerras Mundiales. En los 50 y los 60 comenzaron a mitificarse, asociadas a la imagen de las estrellas de Hollywood. El estereotipo de chico malo que proyectaban los moteros les terminó perjudicando, aunque unos años más tarde lograron recuperar el status elevado de mediados de siglo.
Harley-Davidson V-Road.
Es difícil pronosticar cuántas Harley-Davidson hay en el mundo. El año pasado se vendieron en todo el globo 235.000 unidades (1.800 en España), lo que supuso una facturación de 3.500 millones de dólares. La venta de artículos de mercadotecnia, como chaquetas e insignias, le reportó 1.000 millones adicionales.
Uno de los secretos del éxito de Harley-Davidson es su fiel legión de seguidores. La marca creó en 1983 un club oficial de moteros, conocido como HOG (Harley Owner Group). En la actualidad cuenta con casi un millón y medio de miembros de todo el mundo que realizan concentraciones para pasear con sus motos. La última realizada en Madrid, el pasado mes de mayo, congregó a más de 1.000 ejemplares de esta
Otro de sus secretos es la gran variedad de modelos. Actualmente se fabrican 30 diferentes, llegando a costar más de 56.000 dólares las de mayor gama. Además, la compañía ha sido siempre un ejemplo de evolución tecnológica. En 2001 presentaron el modelo V-ROD, la primera moto con inyección electrónica de gasolina y refrigeración por agua, que puede alcanzar los 160 kilómetros por hora en poco más de 8 segundos.
Montar sobre una de estas obras de arte de la ingeniería es uno de los mayores sueños de muchas personas.
Otras, como Brought han renacido por la valentía de algunos enamorados de la marca que está considerada el RR de las dos ruedas. Unas y otras conformar una lista de auténtica leyenda.
Su fundador fue George Brough, que dio nombre a las motos que fabricaba. Y el año en que puso en marcha el proyecto fue 1919, con la Primera Guerra Mundial recién acabada. Como piloto y diseñador, Brough quiso que sus motos se caracterizaran por la excelencia, tratando de proporcionar un rendimiento superior al habitual. Por ello, muchas de las motos fueron creadas a medida. De ahí que tuvieran un precio mayor.
Brough ensamblaba cada moto dos veces: la primera tenía el objetivo de encajar los componentes, y la segunda la de limpiarlos, pintarlos y que todo quedara perfecto. Es más, el propio creador comprobaba que cada moto tuviera las especificaciones que el cliente había solicitado.
Y claro está, si algo no se correspondía con lo que se pedía, volvía a taller hasta que se obtuvieran los resultados adecuados. Como hemos dicho, esto encarecía mucho estas motos, llegando a pagarse por ellas cantidades que solo estaban al alcance de personas adineradas.
En los 21 años en los que Brough Superior estuvo activa, se fabricaron únicamente 3.048 motocicletas de 19 modelos diferentes.
La llegada de la Segunda Guerra Mundial fue definitiva para la desaparición de la marca. En el conflicto produjo material bélico y cigüeñales para motores Rolls Royce Merlin. Una vez que se firmó la paz, no había motores con los que equipar sus motos de lujo y el ambiente postbélico no era el mejor para sus modelos de gama alta.
La moto de los 111.000 euros ya rueda. La AMB 001 de Aston Martin y Brough Superior.
Eso significó el fin de las motos que pasaron a la historia como las preferidas de T.E. Lawrence (que llegó a acumular ocho).
En 2008 Mark Upham se hizo con los derechos del nombre Brough Superior.
En 2013, se unió al diseñador de motocicletas Thierry Henriette para crear una nueva Brough y de esa colaboración surgió la SS100. En la actualidad la gama de estas motos es mayor y está disponible para los amantes de las motos lujosas.
Como gusta decir el campeonísimo Kevin Schwantz, “montar en moto es lo más divertido que se puede hacer en el mundo, vestido” y es muy cierto.
En general gustan casi todas las motos, pero existe especial predilección por aquellas hechas a medidas, series limitadas o diseños con alma. Menos plástico y más hierro y cromo. En los difíciles tiempos que corren, estos modelos no nos engañan con motores eléctricos y demás tonterías, aunque alguna de estas marcas ya explora ese territorio, por ahora, con poco éxito.
Si el futuro de la automoción es una incógnita, el del motociclismo es aún más incierto. Los scooteres siguen siendo una parte decisiva del pastel, el furor por las trail sigue imparable, bajan las hiper deportivas y se mantienen las naked y custom como opción razonable entre prestaciones, diseño y confort. Veremos como evoluciona con las futuras restricciones.
– Pasado glorioso, presente vivo
La relación de marcas que han pasado a la historia del motociclismo es muy larga. Pero muy pocas son las que sobreviven y gozan de buena salud pese a ser centenarias. Quizás, Harley-Davidson es un buen ejemplo y al que dedicamos hace poco tiempo un artículo dedicado a su flamante 120 aniversario. No todas lo pueden celebrar y menos con tanto éxito.
Siempre es complicado hacer un ranking y para ello, debemos dejar muy claro los criterios que hemos utilizado. Nosotros no lo pretendemos. Lo cierto es que durante el siglo XIX se conocieron los primeros artefactos con dos ruedas y un motor, de explosión e incluso de vapor, que fueron predecesores de las primeras motos.
Ya en el siglo XX, casi entrenando era, aparecen un auténtico póker de estrellas: Royal Enfield, Triumph, Indian y la propia Harley-Davidson. Y lo mejor, todas siguen a la venta.
Royal Enfield
Royal Enfield comenzó fabricando agujas de coser a mediados del XIX. Evolucionó a fabricar piezas de precisión y bicicletas. Como proveedor del ejército británico, Royal Army y su base en Enfield es fácil entender el nombre de su producto. Después de la Segunda Guerra Mundial ganaron un concurso para suministrar motocicletas al ejército indio y establecieron allí una fábrica.
R.W. Smith y Albert Eadie se hacen cargo de Townsend Cycle Company en Redditch, Reino Unido. Poco después, comienzan a suministrar piezas de precisión de máquina a la Royal Enfield Small Arms Factory en Enfield, Middlesex. Su empresa se renombra como Enfield Manufacturing Company Limited.
En 1901 se produce la primera motocicleta Royal Enfield. Diseñado por R. W. Smith y el francés Jules Gotiet, tiene un motor Minerva de 1 1/2 HP montado en la parte delantera del cabezal de la dirección. La transmisión final está en la rueda trasera por medio de una correa larga de cuero crudo.
La primera motocicleta de 2 tiempos de Royal Enfield entra en producción completa. A medida que Gran Bretaña se involucra más profundamente en la Primera Guerra Mundial, la producción cesa en todas las demás motocicletas Royal Enfield que bloquean esta máquina y la motocicleta más grande de la compañía, el V-twin de 770 cc y 6 hp.
Enre 1934 y 1945 Royal Enfield produce grandes cantidades de motocicletas y bicicletas durante la Segunda Guerra Mundial. El modelo militar más emblemático es la motocicleta ‘Airborne’ de 125cc conocida como Flying Flea. Este 125cc de 2 tiempos puede cargarse en una cuna de paracaídas fabricada especialmente y caer con paracaidistas detrás de las líneas enemigas.
Royal Enfield continental GT café
En 1964 El icónico Continental GT café racer se lanzó con gran éxito cuando un equipo de fotoperiodistas lo transporta desde John ‘o Groats hasta Lands End en menos de 24 horas, en 7 vueltas al circuito de Silverstone. El GT cuenta con un tanque de gasolina de carrera, manubrios con clip, conjuntos traseros, un asiento de carrera con joroba, cuentarrevoluciones y un escape de barrido trasero.
En 1970 la matriz inglesa desapareció, pero los gestores locales mantuvieron y mantienen la producción con modelos tan originales como la Himalaya, que se suma al porfolio de modelos clásicos.
Royal Enfield Classic
En 2008 Royal Enfield comienza a exportar la Classic, la primera motocicleta con certificación EFI 500cc de la India, que cumple con la norma Euro III, a los mercados europeos. Thunderbird Twinspark se lanza con el nuevo Unit Construction Engine (UCE) en India.
Otra marca británica de largo historial de vicisitudes es Triumph. Fundada para importar bicicletas alemanas a UK, arrancó su propia producción en 1902.
Triumph nació en 1902, lo que la sitúa como una de las pocas marcas centenarias que, a día de hoy, mantienen su actividad. 120 años de experiencia son un plus que una marca sin este respaldo no puede lograr de «hoy para mañana». Sólo firmas muy concretas como BMW, Husqvarna, Moto Guzzi o Benelli en Europa y Harley-Davidson o Indian en Estados Unidos pueden alardear de una imagen histórica tan arraigada.
Pese al éxito de sus modelos, el crack del 29 la llevó a la bancarrota y la división de motos pasó a manos de la marca Ariel, uno de sus principales rivales. La de coches siguió por su propio camino. En los 50 pasó a manos de otra marca bien conocida, BSA y en los 70, en un intento desesperado por salvar y agrupar las mejores marcas inglesas fue parte del conglomerado NTV junto con la propia BSA, Norton y Villiers.
Los años ´70 fueron tiempos complicados ante la llegada masiva de la competencia japonesa. La cooperativa de trabajadores de Meriden colapsó y Triumph Motorcycles Ltd entró en bancarrota.
En 1983, el empresario John Bloor, especializado en el sector inmobiliario, adquirió los derechos de la marca Triumph, reunió a una comisión de expertos para evaluar la viabilidad de la producción de motocicletas Triumph y reflotó la compañía asentando su sede en Hinckley, apostando por las nuevas tecnologías de fabricación como la producción modular (un mismo componente es útil en distintos modelos).
Cerró en 1983 y un año después la compraron sus actuales propietarios, que en 1987 lanzaron el primer modelo de la nueva generación. El éxito de ventas actual prueba su buen hacer.
Triumph
La cuarta carta de nuestro póker es Indian. La gran rival de Harley-Davidson desde su nacimiento, por cierto, dos años antes de que la máquina de Milwaukee viera la luz. Sus motos se caracterizaron por un elevado nivel de desarrollo técnico, y por supuesto, por su estética con enormes y aerodinámicos guardabarros y la cabeza del indio presidiendo la marcha.
La adquisición de Indian por parte de Polaris escribe el último capítulo de una turbulenta historia que se prolonga durante 112 años. Nacida en 1901 en Springfield (Massachusetts –EE.UU. –) por George Hendee y Oscar Hedstrom, su fundación se adelanta dos años a la de su archirival Harley-Davidson.
Pese a todo, en los años 50 del siglo pasado desapareció y gracias a la compra del grupo Polaris, tenemos la suerte de contar con estas majestuosas motos de nuevo por las carreteras.
Con una producción de modelos de serie basada en un esquema de motor con válvulas en cabeza referencia en su época, en Indian también pensaban que el éxito en las carreras apoyaba la comercialización de sus modelos de calle.
En 1911 debutó el modelo de ocho válvulas, todo un icono de Indian, con el que Erwin «Cannonball» Baker consiguió multitud de récord de larga distancia, como cruzar el país en 1914 desde San Diego a Nueva York en 11 días y medio.
Asimismo, el canadiense Jake De Rosier batió varios récord de velocidad, además de ganar unas 900 carreras de dirt-track. De Rosier falleció en 1913 víctima de un accidente durante una prueba cuando abandonó Indian para pasarse a las filas de Excelsior (pero la producción de la fábrica Indian se detuvo para que todos pudieran acudir a su funeral).
La producción de la marca cesó en 1953, con la paradoja de que a las motos Royald Enfield importadas de Inglaterra se les cambiaba la insignia por la de Indian a lo largo de los ’50. La marca se liquidó en 1962… ¡y aquí empieza la diversión!
El primer intento por poseer los derechos de Indian fue el empresario, y expresidiario, Floyd Clymer, antaño concesionario Indian en Denver (Colorado, EE.UU.). Fue el primer piloto en alcanzar la cima del mítico Piles Peak, hazaña que logró a bordo de una Indian Chief.
A mediados de los ’60 comenzó a vender motos bajo el nombre Indian sin tener los derechos de la marca, modelos fabricados en Italia por Italjet.
Se trataba de motores Minarelli de 50 cc para una pequeña moto Indian denominada Papoose, que tuvieron tal éxito que Floyd pidió al propietario de Italjet, Leopoldo Tartarini, construir una Indian réplica de las Grifon con motor Triumph equipada con propulsores de dos cilindros paralelos Royald Enfield Interceptor de 750 cc o monocilíndricos Velocette de 500 cc. ¡Ahí es nada!
Tras la muerte de Clymer en 1970, su viuda vendió los supuestos derechos de Indian de su marido al abogado Alan Newman, quien continuó la importación de pequeñas motos de dos tiempos entre 50 y 175 cc de fabricación Italjet o de origen taiwanés. Pero las ventas cayeron y en enero de 1977, la compañía se declaró en quiebra.
Los derechos de la firma hicieron un surrealista recorrido entre supuestos propietarios y auténticos oportunistas. En diciembre de 1998, la justicia americana dictó que los derechos pertenecían a la empresa California Motorcycle Company, un grupo propiedad del empresario Murray Smith.
Smith montó una fábrica en Gilroy (California), cerca del circuito de Laguna Seca, donde se produjeron modelos Chief, Scout y Spirit entre los años 1999 y 2003. Utilizaban motores S&S, lo que nunca sedujo a los puristas. Y cuando tenían preparado un motor propio de 1.638,7 cc denominado Powerplus, la empresa quebró en septiembre de 2003, dejando en la calle a sus 380 empleados.
El empresario británico Stephen Julius adquirió lo que quedó de la marca, incluyendo los controvertidos derechos de la firma. Junto con Stephen Heese, Julius desarrolló una nueva versión sobre la base de una versión de 1.720,6 cc del motor Powerplus y relanzó la marca con una nueva fábrica en Kings Mountain (Carolina del Norte) en diciembre de 2008.
Pero el destino se volvió a cruzar en el camino de Indian. La recesión que todavía sufrimos comenzó en aquellos días, y el colapso del mercado de la moto en EE.UU. hizo que la producción bajara hasta las 800 unidades.
En abril de 2011, el gigante estadounidense Polaris, propietaria de Victory y líder mundial en el negocio de vehículos de ocio como buggies, motos de agua y nieve o ATV, tomó las riendas de la compañía y traslada su sede a Spirit Lake (Iowa).
Y así hoy, 112 años después de su nacimiento, Polaris acaba de relanzar la marca Indian una vez más.
– Joyas de orfebrería
No podemos avanzar sin mencionar dos grandes marcas de motos, también centenarias y que han aportado mucho al universo de las dos ruedas. Nos referimos a Benelli y a Moto Guzzi. Moto Guzzi fue una moto que nació de la mano de dos pilotos, que buscaban ser rápidos y ágiles en los sinuosos trazados transalpinos.
Hace años se integró en el conglomerado del grupo Piaggio y gracias a ello podemos seguir disfrutando de modelos emblemáticos como la V85 y su característico motor.
Y para terminar dos auténticas joyas que gracias a un grupo de entusiastas han vuelto a la vida en pleno siglo XXI. Matchless es una marca británica que goza del honor de haber ganado la primera edición del TT Isla de Man en 1907. Pese a la inmensa calidad de sus motos, las sucesivas crisis la llevaron al cierra en 1966.
A finales del siglo pasado, el gran empresario británico Lee Harris quien ya habían peleado para resucitar Triumph se quedó con los derechos de la marca y relanzó alguno de sus modelos. El más reciente de todos, el Model X es una maravilla de escultura.
Por último las Brought Superior. George Brough, el fundador, les puso por apellido Superior, ya que quiso que sus motos fuesen precisamente eso, superiores a todas las demás fabricadas hasta entonces.
Fueron motos muy exclusivas y rápidas, con seguidores como el mítico Lawrence de Arabia, que falleció en un accidente sufrido con una de ellas (llegó a tener ocho). Dotadas con motores JAP o Matchless, las Brough Superior se fabricaron desde 1919 hasta 1940, momento en que la guerra acabó con la marca, que no reinició su fabricación tras el conflicto.
Un entusiasta de la marca, Mark Upham se hizo con los derechos de esta hace pocos años e inició la fabricación de algunas unidades con especificaciones de 1926. En 2013 se mostró en el Salón de Milán el prototipo de la moto creada por esta empresa, tras su acuerdo con el diseñador Thierry Henriette, de Boxer Design.
La moto es una V-Twin de 990 cc con 102 CV para un peso de solo 186 kg gracias, entre otras cosas, a un exclusivo chasis en titanio. La horquilla completamente ajustable, pero de paralelogramos es una joya de orfebrería y una silueta absolutamente distintiva son detalles suficientes para justificar el alto precio de esta maravilla hecha a mano.
– Otras grandes marcas
Yamaha 60 aniversario
HISTORIA DE YAMAHA: En 1955 nacía la mítica marca japonesa, los trabajadores de la división de pianos pulian los depósitos de las motos dejándolos perfectos. Yamaha aparte de instrumentos musicales empezaba a fabricar motocicletas.
En la mañana del 12 de Julio de 1955 un puñado de Yamahas YA1 dieron sus primeros y rápidos pasos en la falda del Monte Fuji, preparadas para iniciar la Carrera de Ascenso al Monte Fuji, la montaña sagrada de Japón.
Estas pequeñas máquinas de 125cc de dos tiempos fueron las primeras Yamaha que compitieron en una carrera, lo que sin duda fue algo extraño ya que la fábrica apenas tenía quince días de existencia.
A pesar de ello, el presidente de la compañía, Genichi Kawakami, estaba determinado a obtener un éxito que diera una importante publicidad para la recién creada marca…
HISTORIA DE SUZUKI: Los motores tetracilíndricos suaves como la seda son la tónica entre los fabricantes japoneses, y, curiosamente, los orígenes de la firma Suzuki se encuentran en la industria de la seda.
Su fundador, Michio Suzuki, nació en 1887 en Hamamatsu, donde todavía hoy se encuentra la fábrica. La industria de la seda estaba extendida por todo Japón, y en 1909 Michio creó una empresa dedicada a la fabricación de telares para seda.
Habría que esperar hasta el año 1937 para que Suzuki creara un prototipo de motor y firmara un acuerdo para la fabricación del coche Austin 7 bajo licencia.
Sin embargo, el país se encontraba en guerra, y Suzuki se vio obligado a producir material para la artillería japonesa.
Una vez acabada la guerra, Suzuki comenzó nuevamente a fabricar telares, pero la escasez de seda obligó a la fábrica a dirigir su producción hacia la maquinaria agrícola y los calentadores…
HISTORIA DE KAWASAKI: En 1878 Shozo Kawasaki en Tokio creó el astillero Kawasaki Tsukiji y pusieron con ello la primera piedra para la fundación del futuro imperio económico.
En 1901 Kawasaki fabrica el primer motor de vapor de Japón, antes de la Segunda guerra mundial contribuyó crucialmente al desarrollo de la flota que a la postre serviría para la guerra en el Pacífico. El avión más famoso que produjo Kawasaki para la Segunda guerra mundial era el Kawasaki Ki-61 Hien.
Tras la guerra Kawasaki reformó su cadena de montaje para la guerra y se alejó definitivamente de la industria de armamento. Primero fabricó motores de cuatro tiempos con 148-150 cm³. En enero de 1961 la primera motocicleta salió de la fábrica; éstas se llamaron 125 B7.
Poco más tarde Kawasaki retomó la construcción aeronáutica, pero en este caso se dedicó a la aviación civil y construyó el avión de transporte Kawasaki C-1 y un avión de entrenamiento llamado Kawasaki T-4 para las fuerzas de autodefensa japonesas…
HISTORIA DE MV AGUSTA: La empresa comenzó siendo una rama de la empresa de aviación Agusta que fue fundada por el Conde Giovanni Agusta en 1923.
El Conde murió en 1927, dejando la compañía en las manos de su esposa y sus hijos Domenico, Vincenzo, Mario y Corrado.
El conde Vincenzo Agusta junto con su hermano Domenico crearon MV Agusta (las iniciales MV significan Meccanica Verghera) al final de la II Guerra Mundial como un medio de salvar los puestos de trabajo de la empresa Agusta y también con el objetivo de cubrir las necesidades del mercado posterior a la guerra, que demandaba medios de transporte baratos y eficientes.
Produjeron el primer prototipo que fue llamado «Vespa 98» en 1945. Después descubrieron que en nombre de Vespa ya había sido registrado por la empresa Piaggio para su scooter Vespa, así que el modelo pasó a denominarse exclusivamente por el número “98”…
HISTORIA DE BIMOTA: Bimota es una compañía italiana fundada en 1973 en Rímini.
El nombre es un acrónimo de los apellidos de los tres fundadores, BIanchi MOrri TAmburini. Bianchi era un fabricante de bicicletas, y hasta unos años antes de la creación de Bimota, también de motocicletas. Massimo Tamburini es un diseñador de motocicletas que ha trabajado también para Cagiva, Ducati y MV Agusta.
La idea básica de Bimota era solucionar el problema de las motocicletas de principios de los 70 uniendo dos conceptos. Los chasis japoneses resultaban inapropiados, pero sus motores eran excelentes. Por otra parte, los italianos sabían crear chasis, pero sus motores mostraban marcadas faltas de fiabilidad.
Tomando motores japoneses y creando sus propios chasis, Bimota creaba cortas series de motos construidas artesanalmente, con excelente comportamiento en la parte ciclo y una elevada fiabilidad y potencia en sus motores…
PEUGEOT. Aunque el origen de esta empresa se remonta al año 1810 y a pesar de que es conocida en todo el mundo especialmente por sus automóviles, la marca francesa Peugeot fue una de las primeras que fabricaron motos, algunas de las cuales estuvieron entre las más utilizadas durante el siglo XX.
En el año 1901 lanzaron una bicicleta de las que fabricaban (eran uno de los principales productores en Francia) equipada con un motor De Dion Bouton. No obstante, la marca Peugeot Motocycles se fundó incluso antes del cambio de siglo.
MATCHLESS. Aunque no es tan conocida y ciertamente sus motocicletas fueran menos convencionales, la británica Matchless se creó en el año 1901, aunque la primera motocicleta creada por Henry Collier data del año 1899. Y no cabe duda de que estas motos eran óptimas, ya que el propio Collier fue capaz de ganar el primer TT de la Isla de Man en el año 1907.
En los años 30 fue adquirida por la compañía AMC, en los 60 desapareció y en los 80 volvió a resurgir con más pena que gloria. Eso sí, la marca sigue viva fabricando motos con estilo retro y solo al alcance de los más adinerados.
– Coches de película
Haber nacido en los 60 tiene sus cosas buenas y malas.
Por lo que se refiere a mi querido mundo del motor, ese periodo de tiempo coincide, a mi juicio, con uno de los momentos más gloriosos de la industria donde se conjugó tecnología con diseño como nunca antes…o después se ha visto.
En el mundo del cine, el desarrollo de los efectos especiales dió un salto cualitativo impresionante que nos permitió ver escenas impensables,
Y por lo que respecta a los coches, admirar en pantalla a alguno de los modelos más icónicos convertidos en protagonistas de las más diversas tramas.
Aquí va mi selección personal.
El primer coche de la lista nunca se vendió y fue una pena, porque, ¿qué niño de mi generación no soñó con ponerse a los mandos del coche de la Pantera Rosa?
El espectacular prototipo, no sólo llamaba la atención por su color, si no que técnicamente era un prodigio de limusina con el conductor en el arranque de un larguísimo morro con forma de pico de pato y un habítaculo tapizado como un sofá de club de baja nota y una puerta de apertura vertical para que el célebre felino y el inspector Clouseau pudieran embarcar y desembarcar con dignidad.
La base de ese delirio fue un coche muy singular, nada menos que el Obsmobile Toronado. Obsmobile era marca de General Motors y este coche fue el primero americano de su generaciòn que se movía con tracción delantera.
No me quiero perder por los coches animados y centrarme en modelos de cine que sí rodaron por las carreteras.
Aunque no sería justo dejar de mencionar a algunos que me dejaron huella como el bólido de Meteoro o la deliciosa parrilla de los Autos Locos.
La verdad es que la pasión por los genuinos muscle cars americanos está basada en su presencia en algunas cintas memorables, de series o películas.
– 1964 Aston Martin DB5, ‘James Bond contra Goldfinger’
El legado de coches famosos de James Bond se remonta a un vehículo: el Aston Martin DB5 de 1964 que conducía 007 en Goldfinger y Operación trueno. Sin ninguna modificación de espía, el Aston Martin DB5 ya es una obra de arte. Pero son los efectos especiales los que han hecho de este automóvil de película el más querido de todos los tiempos.
La larga lista de trucos interesantes incluía parachoques de ariete, ametralladoras, asiento eyectable, pantalla de humo, rociador de aceite y más. Mirando hacia atrás en el Aston desde la perspectiva actual, la característica más interesante puede ser la pantalla con mapa en el automóvil de Bond, que presagió los sistemas de navegación actuales.
Entonces, ¿qué tan influyente y significativo es el automóvil Bond original? Uno de los pocos Astons usados en esas películas se vendió el año pasado por la friolera de 4.6 millones de $.
Se ha vuelto tan popular que Aston Martin está enviando el icónico vehículo de regreso a la línea de producción. El fabricante anunció a principios de este año que lanzará 25 vehículos de edición limitada por unos 3,5 millones de dólares la pieza.
– 1976 Lotus Esprit Series I, ‘La espía que me amó’
Venga, otro de Bond, que es que es un clásico.
En la década de los 70, las formas voluptuosas de los coches deportivos de las décadas de 1950 y 1960 dieron paso a diseños de cuña distintivos y futuristas. Los autos puntiagudos como el Lancia Stratos y Lamborghini Countach cambiaron el panorama automovilístico.
En La espía que me amó, el agente secreto condujo el Lotus Esprit blanco Serie I. Sin embargo, el momento que se queda en la mente de todos es cuando el automóvil se transforma en un submarino después de que Bond lo arroje al agua. Al Lotus le brotan aletas estabilizadoras y puntales, y más tarde, se dirige hacia la playa mientras se transforma de nuevo en un automóvil, con los bañistas mirando con la boca abierta.
El Lotus volvió a aparecer en los titulares el año pasado cuando una pareja encontró el automóvil en una unidad de almacenamiento no reclamada que habían comprado por $ 1. Luego se lo vendieron a Elon Musk por un buen precio.
– 1977 Pontiac Trans Am, ‘Los caraduras’
Cuando el director de Los caraduras, Hal Needham, eligió un Pontiac Trans Am de 1977 para protagonizar su película junto a Burt Reynolds y Sally Field, no podría haber predicho el impacto que ese automóvil tendría en Estados Unidos.
El Trans Am en realidad lució más o menos igual durante más de media década antes de que la película se estrenase. Pero eso no importaba. Cuando el público vio que Trans Am se deslizaba por las esquinas, saltaba puentes rotos y evadía al Sheriff Buford T.Justice (Jackie Gleason) durante cientos de millas, querían un T / A negro y dorado en su garaje.
Después de que la película llegara a los cines, las ventas aumentaron en unos 30.000 automóviles entre 1977 y 1978 y en otros 24.000 en 1979. Los estadounidenses se volvieron locos por el trabajo de pintura Starlight Black Special Edition, el techo T-Top y el hecho de que el automóvil era más rápido y de mejor manejo que el Corvette de la misma generación.
Probablemente fue una combinación de los tres, más una gran cantidad del atractivo estelar de Burt, lo que convirtió al Trans Am en una leyenda.
– 1932 Ford Coupe, ‘American Graffiti’
Unos años antes de Star Wars, George Lucas filmó American Graffiti, un reflejo de sus recuerdos de la cultura del automóvil en California en la década de 1960. Además de un elenco que incluía a futuras megaestrellas como Ron Howard, Harrison Ford y Richard Dreyfus, la película tenía algunos hot rods geniales. Pero solo uno se ha convertido en el Deuce Coupe más reconocido del mundo.
El descarado Ford Highboy amarillo canario ’32 está propulsado por un Chevy 327 V-8. La carrera de resistencia climática en Paradise Road enfrenta a Paul Le Mat (John Milner) en el Ford del 32 contra un Chevy del 55 igualmente resistente conducido por Bob Falfa (Harrison Ford).
El Ford del 32 saca el Chevy de la línea y, a la mitad de la carretera, el Chevy se sale, da volteretas y vuela. Es una escena de efectos especiales asombrosa.
Los mismos Chevys del 55 de esta película aparecerían (pintados de gris plano) en otro clásico de la películas de coches como Carretera asfaltada en dos direcciones.
– 1981 DeLorean DMC-12, ‘Regreso al futuro’
Visualmente, el DMC-12 de John DeLorean era un aturdidor de acero inoxidable diseñado por el legendario Giorgetto Giugiaro. Sin embargo, bajo el capó, el DeLorean no era el superdeportivo que prometía la llamativa carrocería, ya que llevaba un motor V-6 de 2.9 litros y 130 caballos. No importa.
Su aspecto futurista, combinado con un poco de magia cinematográfica, le dio al DeLorean un estatus legendario, y debido a que era una máquina del tiempo en la película, las especificaciones de la vida real realmente no importaban, con una excepción: supuestamente, el personal de utillería reemplazó ese lento V-6 con un V-8 del Porsche 928, que contribuyó en gran medida a ayudar a Marty McFly (Michael J. Fox) a alcanzar los 141 km/h, encender el Flux Capacitor y retroceder hasta 1955.
A pesar de su celebridad cinematográfica, el DeLorean salió al mercado en la década de 1980. Pero el diseño retro-futurista único del automóvil le ha ganado un culto que continúa en el presente. Incluso hay una nueva DeLorean Motor Company que restaura y mejora los autos.
– 1968 Mustang GT 390, ‘Bullitt’
Cualquier vehículo conducido, montado o incluso parado junto a Steve McQueen se hace instantáneamente más cool. Pero el Ford Mustang GT 390 de Highland Green 1968 no necesitaba mucha ayuda.
Las escenas de persecución de la película en las calles de San Francisco, siguiendo a un Dodge Charger de 1968, son algunas de las mejores jamás grabadas en una película.
Y el aspecto despojado de los Mustangs de la película los hizo sutilmente más malvados que los Stang de producción regular.
Las ruedas de magnesio American Racing Torque Thrust originales le dan al automóvil de McQueen su postura agresiva.
Sabes que un automóvil ha trascendido su estatus de película de culto y se ha convertido en un ícono cuando una compañía fabrica dos veces una versión de edición limitada, como lo hizo Ford con el Bullitt Mustang.
– 1970 Dodge Challenger R/T, ‘Punto límite: Cero’
El Dodge Challenger R / T de 1970, especialmente el modelo Hemi, fue uno de los coches pony más impresionantes que surgieron del boom muscular de finales de los sesenta y principios de los setenta. Y su reputación se cimentó con la película Punto límite: Cero (aunque los R / Ts en la película tenían potencia de 440).
La trama es simple: Kowalski (Barry Newman) apuesta a que puede conducir de Denver a San Francisco en menos de 15 horas (lo que requeriría una velocidad promedio de más de 80 mph).
Como puedes imaginar, hay muchas acrobacias geniales, que fueron realizadas por el mismo equipo que trabajó en Bullitt. Kowalski desempolva un Jaguar XKE, lanza el Challenger por un barranco y hace todo tipo de conducciones locas.
Sin embargo, hay un error evidente: en el choque final que destruye el automóvil, los realizadores utilizaron un Camaro del 67 en lugar de un Challenger.
– 1973 XB GT Ford Falcon, ‘Mad Max’
Cuando se trata de automóviles, históricamente los australianos tienen tanta hambre de poder como los estadounidenses. De modo que en las décadas de 1960 y 1970, las ramas australianas de las empresas automovilísticas estadounidenses crearon algunas máquinas bastante brutales, coches que nunca vimos en Estados Unidos. Uno de ellos fue el Ford Falcon.
En su tercera generación, el Falcon XB GT obtuvo su potencia de un V-8 de 5755 CC. Pero para la película Mad Max, los realizadores transformaron al ya genial Falcon en el «Pursuit Special» o «Interceptor».
La tripulación enyesó un nuevo frontal en la parte delantera, adornó el cuerpo con enormes bengalas y colocó neumáticos muy gruesos debajo.
La pieza central estaba debajo del capó o, más precisamente, sobresalía de él. En la película, el sobrealimentador activado por interruptor aumenta la potencia del interceptor cada vez que Max necesita saltar. Pero, por desgracia, era solo una película y ese sobre alimentador era falso.
– Batmobile/Tumbler, ‘Batman Begins’
Al igual que los coches Bond, los batimóviles, en todas sus variantes, han trascendido generaciones y siguen siendo geniales.
Pero el Batmobile Tumbler resistente y militarista que apareció en Batman Begins y El caballero oscuro de Christopher Nolan es el Batimóvil más visual y técnicamente significativo desde la versión diseñada por George Barris en los años 60.
Un robusto Chevy V-8 de 5735 CC impulsa el Tumbler con forma de tanque a 96 km/h en unos cinco segundos, incluso con neumáticos todoterreno de 37 pulgadas, según los realizadores.
Los neumáticos delanteros están montados en una suspensión delantera independiente con alrededor de 30 pulgadas de recorrido de suspensión. Y se dice que la carrocería está hecha de más de 65 paneles de fibra de carbono.
Lo que hace que el Tumbler sea más genial que la mayoría de los accesorios de películas en estos días es, simplemente, que es algo real, no una fantasía animada por computadora. Ciertamente nos conquista eso.
– 1970 Dodge Charger, ‘A todo gas’
El clásico Dodge Charger 1968-70 es una superestrella de la televisión y el cine. El más famoso de todos fue el Charger «General Lee» del 69 del programa de televisión Los dukes de Hazzard. Otro cargador protagonizó el éxito de culto de la década de 1970 La indecente Mary y Larry el loco.
Pero en el 2000, el venerable Charger volvió a aparecer en la pantalla, esta vez construido como una amenazante máquina negra de carreras callejeras para Vin Diesel. Con una postura perversa, neumáticos traseros gigantes y un motor enorme y un supercargador que sobresalían del capó, el Charger era increíblemente genial.
Fue la escena de acción culminante de la película lo que hizo que este automóvil fuera tan memorable. Mientras el personaje de Vin Diesel se alinea contra el personaje de Paul Walker, que conduce un Supra, pisa el acelerador y el Charger hace una parada de ruedas enferma y se quema al mismo tiempo.
Más tarde, en esa misma carrera, dos vagones saltan del conjunto en las vías del tren justo cuando pasa una locomotora, y un latido después, Diesel voltea el Charger en un espectacular final de la escena de la persecución.
– 1970 Dodge Charger, ‘Fast & Furious 7’
¿Tienes déjà vu? El Dodge Charger y la saga A todo gas cargada de coches increíbles vuelven a aparecer en la lista, y por una buena razón. Para la séptima película, los cineastas reinventaron el Charger negro de Dom Toretto (Vin Diesel) en algo aún más salvaje que su auto original con ruedas.
Dennis McCarthy, el constructor del vehículo, es un ávido fanático de las carreras todoterreno, y este Charger en particular es básicamente un camión de carreras disfrazado. La suspensión es un diseño de largo recorrido y gran espacio libre que permite neumáticos todoterreno masivos en llantas con talón bloqueado.
Para cubrir las ruedas más grandes, los guardabarros se han ensanchado por expertos. Hacen que la bestia parezca increíblemente imponente y capaz.
Quizás la escena más memorable de la película involucra a Toretto lanzando el Charger desde la parte trasera de un avión de transporte a 9.000 metros y haciendo paracaidismo hasta el suelo. El Charger flota hacia la carretera de abajo y la suspensión absorbe el golpe después de que se suelte el paracaídas.
Sí, todo es muy inverosímil. Pero hay una pizca de credibilidad aquí, simplemente porque ese cargador está muy bien configurado.
– 1969 Mustang, ‘John Wick’
El vehículo en pantalla más memorable de Keanu Reeves puede que sea un autobús urbano de Los Ángeles. Pero el más genial es el Mustang de la película que hizo 20 años después, John Wick.
El Mustang en cuestión se identifica en la película como posiblemente un «Boss 429», pero ese no es el caso. Un Boss ‘9 real es raro y muy coleccionable: se vendió en una subasta en 2015 por 550,000 $. Es probable que el equipo de filmación haya usado un Mustang Mach 1 del 69 con un 390 V-8 o un 428.
Ambos son bastante potentes para las aventuras en pantalla y se ven absolutamente como coche de tipo duro.
Lo bueno de esta película es que está claro que se trata de un coche real que conduce sin CGI. También se ha dicho que Reeves hizo la mayor parte de la escena conduciendo él mismo después de pasar por una escuela de manejo de alto rendimiento.
Y una de las mejores escenas es verlo arrastrar el Mustang por el estacionamiento mojado de un aeropuerto, acercándolo cada vez más a una fila de camiones de volteo. El Mustang reaparece en John Wick Capítulo 2.
– El Gigahorse, ‘Mad Max: Furia en la carretera’
Después de una espera de tres décadas, pocos fanáticos de Mad Max esperaban que Furia en la carretera estuviera repleto de tantos vehículos salvajes e innovadores, pero se podría argumentar que tenía autos y camionetas más interesantes que cualquier entrega de anterior. Quizás el más salvaje de todos es el Gigahorse.
Esta bestia parece que debería existir solamente en forma de CGI. Pero no, esto es real. Las carrocerías dobles de Cadillac del 59 viajan sobre un enorme chasis de camión impulsado por dos motores Chevy V-8 de bloque grande que han sido sobrealimentados. Toda esa potencia se convierte en enormes neumáticos de tractor que le dan al monstruo la apariencia de un gracioso coche dragster de la década de 1970, sobre pilotes.
Aunque el Gigahorse realmente no hace demasiado en términos de acrobacias típicas de autos de película, es cautivador simplemente verlo conducir directamente a través del desierto.
La escena más memorable con el caballo es en la larga persecución final de la película, cuando el convoy entra en un estrecho cañón. Spoiler: Max (Tom Hardy), Imperator Furiosa (Charlize Theron) y su tripulación finalmente matan a Inmortal Joe, el malo que conducía el Gigahorse.
– Bluesmobile, 1974 Dodge Monaco, ‘The Blues Brothers’
Puede que el Bluesmobile no sea el Batmóvil, pero esta patrulla policial desmantelada de Mount Prospect, Illinois, es tan reconocible como los trajes de Jake y Elwood Blues. Nacido de los veteranos de Saturday Night Live Dan Aykroyd y John Belushi, el sketch dio lugar a dos películas.
La versión de Dodge Monaco solo se utilizó en la primera película; en la secuela se vio un Ford LTD Crown Victoria de 1990 como la última encarnación, por ahora, del Bluesmobile.
La película utilizó 13 coches diferentes como el Bluesmobile, todos los cuales eran antiguos coches patrulla del Departamento de Carreteras de California hechos para parecerse a los coches patrulla de Mount Prospect. Algunos de los coches fueron modificados por velocidad, otros por saltos o maniobras de alto rendimiento, según el escenario.
Se compraron más de 60 coches de policía antiguos y se utilizaron para las muchas escenas de persecución de la película; se necesitó tener un taller de carrocería las 24 horas en el set para realizar las reparaciones necesarias. Un récord mundial de 103 coches fueron destrozados durante el rodaje.
El legendario diseñador de autos personalizados, fabricante, especialista y coordinador de especialistas, y creador del Monkeemobile, Dean Jeffries, trabajó en la primera película y dijo en Motor Trend: «Trabajé en The Blues Brothers. Debemos haber destrozado un par de cientos de coches en ella.»
¿La cantidad de destrozos de la segunda entrega, Blues Brothers 2000? 104. No hay nadie mejor para superarte que tú mismo.
– 1958 Plymouth Fury, ‘Christine’
¿Cómo dejar fuera de la lista una película de terror centrada en un Plymouth Fury de 1958? Stephen King era tan popular en ese momento y tenía suficiente influencia que la película entró en producción antes de que se publicara el libro. En la película se utilizaron entre 23 y 28 coches (las fuentes varían), y no todos eran Furys.
Columbia Pictures colocó anuncios en todo el país buscando comprar Belvederes y Savoys también. La mayoría de los coches se utilizaron en pantalla y el resto se utilizó para repuestos.
La ilusión de la capacidad de Christine para regenerarse a sí misma se creó mediante bombas hidráulicas ubicadas dentro del automóvil que estaban unidas a los lados de una carrocería doble con paneles de plástico.
Luego, las bombas succionaron los lados para crear una versión dañada del automóvil. Después, eso se invertía en la película. Unos efectos especiales bastante complicados para 1983.
¿Otro truco? El sonido que escuchamos del motor de Christine no es en realidad un Plymouth Fury. Los realizadores utilizaron una grabación de un motor Mustang 428 Super Cobra Jet de 1970.
– 1992 Ford Explorer XLT UN46, ‘Jurassic Park’
Agárrate al asiento: ahora estamos entrando en Jurassic Park, alrededor de 1993. Aunque los coches parecen ser Jeeps, en realidad son Ford Explorers, y una parte fundamental de la película tiene lugar dentro y alrededor de ellos.
Si bien estos vehículos turísticos no son muy todoterreno, son una parte integral de la experiencia de Jurassic Park, antes de que los dinosaurios se soltaran y los personajes se dieran cuenta de que estaban atrapados en Isla asesina, claro.
Personalizado por el profesional de Hollywood George Barris, muchos fanáticos se han inspirado intentando replicar el automóvil, y han tardado años en recrearlo minuciosamente.
Los coches fueron modificados para dar la ilusión de automatización al esconder al conductor en el maletero, donde veían un pequeño televisor que se alimentaba de imágenes externas a través de dos cámaras.
En la película se utilizaron seis coches, que fueron atacados, pisoteados, volcados y golpeados por depredadores prehistóricos. Algunos quedaron completamente destruidos y al final de la filmación se habían llenado de piezas tres contenedores de basura.
– Mirthmobile, 1976 AMC Pacer, ‘El mundo según Wayne 1 y 2’
Ah, el Mirthmobile: el coche perfecto para un chico o una chica que lanza llamas, se golpea la cabeza y ama el regaliz. Si bien El mundo de Wayne resucitó al Pacer (y al «Bohemian Rhapsody» de Queen), es ampliamente considerado como uno de los autos más feos jamás fabricados.
Con la intención de abrir camino en la categoría de automóviles compactos en ese momento, su principal atractivo de venta era su ancho inusual: era tan ancho como un automóvil mediano.
Es típico que las películas tengan varias versiones del mismo automóvil, pero se cree que solo se usó un Pacer para los viajes del elenco a Stan Mikita’s Donuts. Este Pacer tiene el motor I-6 de 4.2 litros más grande acoplado a una transmisión automática de tres velocidades.
El hatchback fue modificado para la película por dentro y por fuera, incluido un agujero en el techo que permite la instalación del dispensador de regaliz con una cuerda roja.
– Ectomobile, 1959 Cadillac Miller-Meteor, ‘Cazafantasmas 1 y 2’
El Ectomobile, o ECTO-1 y ECTO-1A, es tan famoso como los hombres que lo conducen, tal vez más. Hecho de un Cadillac Miller-Meteor de 1959, es una combinación de ambulancia / coche fúnebre de carga final con un V-8 de 6.3 litros, bueno para 320 caballos de fuerza.
La idea original era más siniestra, pintada de negro con luces estroboscópicas moradas y blancas para darle brillo. Sin embargo, habría sido más que un automóvil para peatones, habría tenido poderes sobrenaturales, principalmente viajes interdimensionales y la capacidad de desmaterializar.
Una vez que se pensó en la frecuencia con la que utilizarían al coche por la noche, la idea fue rechazada.
Dos de los coches se compraron antes, pero la versión final tuneada se utilizó principalmente durante la filmación. Primero vemos el Miller-Meteor en negro y sin modificaciones, el vehículo secundario, Dan Aykroyd prescribiendo “algunos trabajos de suspensión y amortiguadores, frenos, pastillas de freno, forro, caja de dirección, transmisión, parte trasera, aros nuevos, silenciadores y un poco de cableado antes de que pueda salir en llamadas.
En la ciudad de Nueva York, los avistamientos del ECTO-1 durante las promociones posteriores al estreno de la película provocaron accidentes automovilísticos. Después de esto, el segundo vehículo se convirtió en un Ectomobile totalmente equipado, obteniendo el nombre ECTO-1A.
Después de ser maltratados y abandonados a la intemperie en un almacén de Sony, ambos coches fueron reacondicionados. ECTO-1 se arregló y se utilizó como herramienta promocional para el lanzamiento del videojuego en 2009, y ECTO-1A resucitó después de que un grupo de fans iniciara una petición para comprar el coche a Sony, y finalmente restaurarlo ellos mismos.
– 1967 Chevy Camaro SS, ‘Más vale muerto’
No son los 80 sin un coche de película, y ¿qué mejor que restaurar un Camaro antiguo con John Cusack? Más vale muerto es un clásico subestimado, una historia adolescente de Lane Meyer, que solo quiere atrapar a la chica y patear el trasero de un deportista.
Una compra impulsiva, porque se veía «apetitoso», y una monstruosidad en el jardín delantero de su familia. La protagonista decide restaurar el Chevy Camaro SS 1967 con la ayuda de un estudiante francés de intercambio.
El amor florece, así como su credibilidad callejera, con este clásico muscle car. El automóvil todavía aparece en espectáculos en los EE. UU. después de que un fanático entusiasta rastreara el modelo utilizado en la pantalla.
– 1973 Ford Gran Torino, ‘El gran Lebowski’
Encuentra y disfruta este Gran Torino de 1973. Puede parecer una chatarra, pero era una estrella subestimada en El gran Lebowski y una extensión del ser de El Nota.
Originalmente, se suponía que su vehículo sería un Chrysler LeBaron, pero no era lo suficientemente grande para acomodar al propio Sr. Walter Sobchak (John Goodman). Se cambió al Torino, que fue un rediseño del modelo 1972 con una nariz delantera más larga y exagerada.
Se utilizaron dos Gran Torinos en la filmación: uno fue destruido en la película, mientras que el otro causó sensación en un episodio de la temporada 8 de Expediente X… donde también fue destruido.
– 1985 Modena GT Spyder California, ‘Un experto en diversiones’
La magia del cine y un presupuesto limitado son los culpables de este impostor de Ferrari.
Un «replicador» construido para parecerse a un Ferrari 250 GT California de 1961, que costaba alrededor de 300,000 $ en ese momento, es una amalgama de partes, incluido un bastidor auxiliar de tubo de acero, un V-8 de bloque pequeño de Ford y un modelo inspirado en Ferrari, carrocería de fibra de vidrio y emblemas. Como dice Cameron, “Mi padre pasó tres años restaurando este auto.
Es su vida, es su pasión ”. A lo que Ferris responde: «Es su culpa no cerrar el garaje». Puedes estar tranquilo sabiendo que ningún Ferrari real fue «asesinado» en esa infame escena del garaje.
En lugar de un Ferrari, tienes un Modena GT Spyder California de 1985. Se hicieron tres réplicas para el rodaje, una utilizada para la mayor parte de la película, una segunda para acrobacias, que rueda hacia atrás fuera del garaje de cristales, y una tercera para otras tomas.
Dos de ellos salieron a subasta en este siglo a través de Mecum, uno en 2013 recaudó 235,000 $, y el segundo en 2020, se vendió por la friolera de 407,000 $.
– 1979 Ford LTD Country Squire, ‘Las vacaciones de una chiflada familia americana’
La primera película de una franquicia de comedia de éxito, está basada en una historia escrita por John Hughes para la revista National Lampoon. Después de ver el éxito de Desmadre a la americana, la tripulación decidió sacar provecho y, para mantenerlo en la familia, encargó a Harold Ramis la dirección y Chevy Chase para el personaje de Clark Griswold.
Si bien Chase es el titiritero de esta serie de desventuras, el «Camionero familiar Wagon Queen», o un Ford LTD Country Squire muy modificado, jugó un papel importante en la película ¿Quién puede olvidar la pintura verde guisante, los paneles de madera sintética y los ocho faros que se usaban para conducir hasta Wally World y como coche fúnebre temporal para la dulce tía Edna?
La cinta permite que el elenco y el equipo realicen un viaje por carretera en la vida real, filmando en más de 15 ubicaciones en cuatro estados. Según los informes, se hicieron cinco camionetas para el rodaje, lo que permitió que cada una de ellas fuera alterada de la forma que requiriera el guión y la etapa del viaje.
Sobrevivió al vandalismo, a un salto asombroso (y posterior avería) en el desierto y a una mecánica cambiante. Se hizo una pequeña apuesta entre bastidores para ver si el coordinador de especialistas Dick Ziker podía hacer saltar el Family Truckster más de 50 pies (15 metros) en el desierto, y terminó ganando su propia apuesta.
En 2013, Mecum ofreció uno de los autos usados en películas por 35,000 $ y no se vendió. Más tarde apareció en Hemmings con un precio de 39,900 $. Como dijo el vendedor de autos cuando Clark hizo esta compra no deseada: «Crees que lo odias ahora, espera a conducirlo».
– 1967 Plymouth Belvedere GTX, ‘Tommy Boy’
La batalla entre Callahan Auto y Zalinsky Auto Parts fue bien librada por Chris Farley y David Spade, para disgusto de Bo Derek y Rob Lowe. Tommy Boy le pregunta a Richard acerca de su GTX y él dice que “dejó caer una 440 Magnum con un six-pack. Te aferras a un coche de esta manera «. Debería haber sabido que su valor de reventa disminuiría ligeramente después de dejar entrar a Farley.
Vemos este coche a través de dos épocas: pre-ciervo y post-ciervo. La puerta del lado del conductor se cae, el capó sale disparado y el parabrisas se hace un agujero. Cuando el capó se aparta después de que Tommy dejó una lata de aceite allí, puede ver que el motor tiene un filtro de aire para un solo 440 Commando de cuatro barriles.
– 1984 Ford Econoline, ‘Dos tontos muy tontos’
Con un nombre como el de Shaggin Wagon, no podía no acabar siendo icónico. Conocidos por su confiabilidad, Lloyd Christmas y Harry Dunne viajaron con estilo en este Ford Econoline 1984 previamente indescriptible.
Una vez que los cineastas lo nombraron Mutt Cutts, lució un nuevo aspecto como una criatura completamente diferente. Se agregó una alfombra marrón por dentro y por fuera, junto con una cola, orejas caídas, patas, nariz, bigotes y lengua.
El parabrisas de la furgoneta funcionaba como los ojos del conductor y del perro, y había que levantar una pata trasera para alcanzar el tapón de la gasolina.
– 1966 Ford Thunderbird, ‘Thelma & Louise’
Como cualquier forajido clásico, estas dos mujeres viajaban con estilo en un Ford T-Bird de 1966.
El automóvil fue elegido simplemente por su utilidad para filmar películas: es abierto y fácil de filmar a los actores, y el asiento trasero permite que Thelma y Louise viajen con otros personajes.
Se usaron un total de cinco coches en la película: un “héroe” usado únicamente para tomas exteriores, uno con cámara, dos de acrobacias y uno como respaldo.
No recibieron ninguna personalización habitual para un coche de película, permaneciendo igual que si salieran de la sala de exposición.
Desde que se compró en Metro MGM Movies en 1991, un automóvil se vendió en una subasta en 2008 por 71,500 $, pero eso podría haber sido por las firmas de Brad Pitt y Geena Davis que adornan el apoyabrazos y el parasol, respectivamente.
– 6000 SUX, ‘RoboCop’
Para RoboCop, la carrocería básica del 6000 SUX era un Oldsmobile Cutlass Supreme de 1977, elegido por su aspecto futurista de cuatro puertas.
Se construyeron dos autos SUX completos y completamente operativos con partes de un tercero que la gente de producción hizo estallar en Dallas.
Las carrocerías de los automóviles reales estaban hechas de componentes de fibra de vidrio, pero el motor y el interior se dejaron sin cambios del Oldsmobile original. Los espejos retrovisores se hicieron especialmente para el automóvil.
Se requiere una pequeña lección de historia para explicar la elección del nombre 6000 SUX, porque no era solo un número aleatorio. El director Paul Verhoeven vio un Ford Taurus pasar un día y decidió que debería ser el automóvil utilizado en la película por la policía y RoboCop.
Ford no estaba interesado de ninguna manera en participar en la imagen y se negó a proporcionarles ningún automóvil para usar a cambio de publicidad gratuita.
La producción tuvo que comprar todos los autos usados en la película, pero pudieron darle un empujón a uno de los principales competidores de Taurus en ese momento, el Pontiac 6000 de GM, al nombrar el 6000 SUX.
Aparte de la relajante banda sonora de Simon & Garfunkel, esta película es recordada por dos cosas: “Mrs. ¡Robinson, estás tratando de seducirme! » y el Alfa Romeo 1600 Duetto Spider rojo que conduce Benjamin Braddock. El automóvil se fabricó desde 1966 hasta 1994, cuando cesó toda la producción y Alfa se retiró del mercado norteamericano en 1995.
– 1971 Chevrolet Nova SS, ‘Death Proof’
Kurt Russell es un hombre totalmente estadounidense, por lo que, por supuesto, conduce un automóvil totalmente estadounidense en la película Death Proof. La historia de un doble al que le gusta llevar a mujeres desprevenidas a pasear en su tiempo libre, ha manipulado su coche para que sea «a prueba de muerte», pero solo para él.
El asiento del conductor es un asiento de carreras adecuado con acolchado y un panel de techo reforzado, mientras que el asiento del pasajero es un asiento de tractor con plexiglás que lo rodea.
Se construyeron cuatro autos para la película, y el único completamente enjaulado que funcionaba lo suficientemente bien para hacer las escenas de conducción se llamaba apropiadamente «The Jesus».
Alerta de easter eggs: el adorno de la capucha con forma de pato de goma es cortesía de Kris Kristofferson en Convoy. El otro automóvil enjaulado, llamado «The Prius», fue destruido durante la filmación, lo que dejó a «The Jesus» solo.
Finalmente terminó en manos de un estudiante de secundaria, el hijo del verdadero conductor de acrobacias, por 500 $.
– 1971 Volkswagen T2 Microbus, ‘Pequeña Miss Sunshine’
Esta aclamada cinta sigue a una familia disfuncional mientras viajan de Nuevo México a California en un autobús VW amarillo como el sol para llevar a Olive al concurso de belleza Little Miss Sunshine
¿Quién puede olvidar la escena en la que empujan el auto por el costado de la carretera mientras Greg Kinnear entra para poner el auto en marcha, cada miembro de la familia haciendo lo mismo?
Se utilizaron cinco microbuses VW durante la filmación: tres de las furgonetas tenían motor y las dos que no tenían estaban montadas en remolques.
Después de ganar el premio SAG al mejor reparto, Kinnear agradeció a la icónica coprotagonista anónima: «Me gustaría agradecer a los ingenieros de Volkswagen por fabricar un hermoso vehículo en 1969 que es tan cómodo y seguro».
Fox Searchlight organizó una proyección especial de la película en California para los propietarios de autobuses VW, y uno de los autobuses con escenas se exhibe en el Petersen Automotive Museum de Los Ángeles. El vehículo definitivamente marca el tono del viaje por carretera.
– 1948 Ford De Luxe Convertible, Greased Lightning, ‘Grease’
Si bien se usan muchos coches clásicos en Grease, este Ford De Luxe de 1948 es el auto de los sueños de Danny Zuko, y en el que él y Sandy vuelan después de la feria.
Seguimos el automóvil desde el desguace en donde lo vemos por primera vez hasta ganar el premio y despegar al final.
Con guardabarros delanteros cortados, un capó de plexiglás y aletas traseras, está claro que la transmisión de «cuatro velocidades en el piso» sobre la que canta John Travolta no se ve por ninguna parte en la escena de la carrera cuando usa una palanca de cambios de columna. Y definitivamente no es automático.
– 1976 Ford Gran Torino, The Striped Tomato, ‘Starsky & Hutch’
Ben Stiller y Owen Wilson tuvieron la tarea de revivir a Starsky y Hutch, dos detectives de la policía de los 70 con un Gran Torino de 1976. Debido a la popularidad del programa de televisión, Ford produjo una serie de aproximadamente 1.300 réplicas de Gran Torinos de Starsky & Hutch.
Ninguno de los Torinos originales estaba disponible para usar como base para la película, pero una de las réplicas de edición especial se usó como plantilla, junto con cintas del programa, fotos antiguas y modelos de coches.
La película requirió numerosos vehículos para las escenas de persecución y peel-outs, y solo dos quedaron intactos. Uno de 1974 y el otro de 76, fueron construidos por Premiere Studio Rentals de Mike Walsh y eran idénticos a pesar de su diferencia de edad.
El automóvil de 1974 tiene un poco más de 2,100 millas originales en su cuentakilómetros y un Ford Windsor V-8 de varilla de empuje Ford Windsor de 435 caballos y 5.900 centímetros cúbicos.
La suspensión fue reconstruida con resortes de láminas traseras más rígidos y amortiguadores de aire, y las revistas de ranura usan 235 / 60R-15 BFGoodrich Radial T / As en la parte delantera y 275 / 60R-15 en la parte trasera.
Llega a 96 km/h en 5.6 segundos y recorre el cuarto de milla en 14.1 segundos a 164 km/h.
– 1997 Chevrolet 2500 Silverado Fleetside, ‘Kill Bill: Vol. 1’
Otra película de Tarantino llega a la lista. Este camión de color amarillo canario es el primer medio de transporte de La novia mientras emprende su viaje hacia la venganza.
Solo aparece en la primera película, ya que el director Quentin Tarantino decidió llevárselo a casa.
Lo condujo como su vehículo personal para promocionar el segundo capítulo y dejó que Missy Elliott lo usara para su vídeo de «I’m Really Hot», y fue el coche de escape de Lady Gaga y Beyoncé en el vídeo de Gaga de «Telephone».
Cuando aparece en la televisión, «Pussy» se sustituye por «Party».
– 1967 Shelby GT500, Eleanor, ’60 segundos’
Llamada Eleanor por la película original de 1974, este Ford Mustang fastback de Dupont Pepper Grey 1967 se representa como un Shelby GT500. Once de los Mustang ficticios se crearon para la película, solo tres de ellos eran funcionales y dos fueron finalmente destruidos durante la filmación.
Aunque no es un Shelby original, su potencia proviene de un motor armado Ford V-8 351, con una potencia de 400 caballos de fuerza.
El automóvil cuenta con luces de conducción montadas en el centro, bengalas de guardabarros bombeadas, una transmisión manual de cuatro velocidades, suspensión baja con coilovers, rines de 17 pulgadas con neumáticos Goodyear F1 y un kit de imitación nitroso.
Un belleza para la película se vendió a través de Mecum en 2013 por la asombrosa suma de 1 millón de dólares, pero puedes comprar tu propia réplica del Eleanor con licencia a través de Fusion Motor Company.
– 1973 Chevrolet Chevelle Malibu, ‘Drive’
Como preparación para esta película del 2011 centrada en los coches, Ryan Gosling restauró el Chevy 1973 que su personaje (únicamente llamado Driver) conduce en la película.
Si bien este automóvil puede no parecer la opción ideal para un conductor de escapada, cuando el director Nicolas Winding Refn le dijo a Gosling que podía elegir el automóvil personal de su personaje, eligió el Chevelle de un depósito de chatarra.
Es técnicamente un Chevelle con la opción de equipamiento Malibu; el Malibu no se convirtió en un vehículo distinto hasta el año de producción del 77.
¿Recuerda la afición de Driver por las carreras? Bueno, da la casualidad de que el Chevelle se usó comúnmente en ese deporte desde 1973 hasta el ’83, convirtiéndose en uno de los coches con más victorias en la historia de NASCAR.
– 1969 Dodge Charger, General Lee, ‘Los Dukes de Hazzard’
A diferencia de Starsky & Hutch, que se desarrolla en el mismo período de tiempo que el programa de televisión, esta película se desarrolla en la actualidad.
Al comienzo de la película, el automóvil es de un color naranja descolorido con un «01» pintado a mano, llantas de acero negro, un parachoques delantero estándar y sin una bandera confederada en el techo.
A mitad de la película, The General sufre una transformación después de ser objeto de actos vandálicos: Cooter lo vuelve a pintar de un naranja brillante «Hemi», agrega ruedas de turbina de diez radios, el «01» octogonal, una rejilla protectora negra, la bandera, una bocina «Dixie». , y el «General Lee» sobre las aberturas de las puertas.
Se sabe que se utilizaron dos docenas de cargadores de 1968-1970 para la película, aunque la mayoría de ellos no sobrevivieron a las escenas repletas de acrobacias.
Una vez más, separándose del programa, los autos de la película usaron kits de gráficos del mercado de accesorios, pero en su mayoría varían poco del General Lee original.
Uno de los coches de la serie apareció en la película en un primer plano. Se usó para algunas escenas y luego se envió a Warner Bros.
A raíz de las muertes por tiroteos en Charleston, Carolina del Sur de 2015 y la reactivación de la resistencia a la bandera confederada, Warner Bros. anunció que detendría la producción de los coches de juguete de General Lee.
– 1963 Volkswagen Beetle Model 117 Deluxe Sunroof Sedan, ‘Ahí va ese bólido’
Mucho antes que Kit de El coche fantástico, teníamos un coche inteligente llamado Herbie. Herbie nunca se menciona como Volkswagen en la primera película, ya que se tuvo que eliminar toda marca. Pero VW estuvo a tope a partir de la segunda, Herbie, un volante loco.
En cada una de las cinco películas, Herbie aparece ligeramente diferente y se usaron más de 100 entre las cinco. Walt Disney Studios construyó 11 para la primera película de Herbie, y de esos 11, solo se sabe que existen tres en la actualidad.
Normalmente, el interior de este escarabajo habría sido blanco, pero para la película lo pintaron de color gris para que no reflejara las luces del estudio.
Uno de los VW de la película estaba equipado con un motor Porsche Super 90 para un rendimiento adicional. Herbie # 10 reside en el Museo AACA en Hershey, Pensilvania, por si padeces un tipo especial de Beetlemania y necesitas una solución rápida.
– 2008 Audi R8, ‘Iron Man’
Un genio, filántropo y playboy multimillonario necesita un coche tecnológicamente apropiado. El R8 2008 de Tony Stark tiene un motor V-8 de 4.2 litros y 420 caballos de montaje central, alcanza las 100 km/h en 4.6 segundos y cuenta con un marco espacial de aluminio y magnesio.
Audi pudo convencer al director Jon Favreau de que incluyera el automóvil en la primera entrega de la franquicia de Iron Man, tomándose su tiempo de pantalla tan en serio como para crear un microespacio dedicado exclusivamente a los autos utilizados en la película.
Tuvo tanto éxito que Audi se apuntó para las películas futuras. Durante la batalla final, originalmente iba a haber una secuencia en la que Tony, con el traje, conducía un R8 que chocaba contra las piernas de su adversario y luego volcaba, después de lo cual Iron Man dividía el vehículo por la mitad y luego saltaba hacia la batalla.
El coche estaba tan bien construido que se pegaba a la carretera y no se rompía, por lo que hubo que reescribir la escena. Después de la película, el Audi R8 era conocido como el «coche que conduce Iron Man», sentado en su garaje junto a un Shelby Cobra, Saleen S7, Tesla Roadster y un Ford Flathead Roadster de 1932.
– 1967 Austin Mini Cooper S 1275, ‘Un trabajo en Italia’
Aunque los Minis del remake de 2003 son preciosos, ni siquiera se acercan a los modelos de la película del 69.
British Motor Corporation, el fabricante del automóvil, se negó a donar ningún automóvil a la película, vendiendo al equipo de producción seis Minis a precio de canje (lo que llevó a que se compraran 30 más al por menor).
A pesar de la falta de cooperación de BMC, el guionista Troy Kennedy Martin se negó a cambiar los vehículos por una de las escenas de persecución más famosas del mundo.
El director de Fiat, Gianni Agnelli, se mostró entusiasmado con la película, se ofreció a donar todos los autos que necesitaban, con suerte Fiat 500 en lugar de los Minis, y asistió felizmente a la producción.
Permitió que el equipo rodara y practicara en las instalaciones privadas de la empresa y les dio tres Ferrari Dinos para que los condujera la mafia.
Los coches de escapada rojo, blanco y azul cuentan con un motor de cuatro cilindros y 75 caballos, con una velocidad máxima de 156 km/h y es improbable que lleven más de 300 libras de oro.
Si bien es una película predominantemente sobre automóviles y conducción, Michael Caine no podía conducir en ese momento y nunca se lo ve conduciendo un automóvil en la película.
– 2007 Chevrolet Camaro Replica, ‘Transformers’
En la primera película de la serie Transformers, se nos presenta a Bumblebee como un viejo Chevy Camaro de segunda generación de 1977. Eventualmente se convierte en una quinta generación, pero recuerda que estamos en 2007 y pasarán dos años completos antes de que el automóvil entre en producción.
Se necesitaría hacer una réplica, lo suficientemente hábil para engañar a los espectadores y hacer justicia a la línea de juguetes.
El automóvil necesitaba poder sobrevivir a los rigores de filmar una película de Michael Bay, por lo que se utilizaron paneles de carrocería hechos con los mismos moldes que el Camaro Concept 2006.
Saleen, que construyó las Cobras en xXx: Estado de emergencia, fabricó dos abejorros con dos Pontiac GTO de 5.7L con motor LS1. Así es cómo se crea expectación para los próximos Camaros.
– Chitty Chitty Bang Bang
Basado en el libro Chitty Chitty Bang Bang: The Magical Car del autor de James Bond, Ian Fleming, y con un guión de Roald Dahl, este combo no podía perder.
El automóvil y la historia se inspiraron en el piloto de carreras de la vida real, el Conde Louis Zborowski, quien diseñó y construyó cuatro automóviles con motor aeronáutico basados en los modelos de Mercedes. El nombre “Chitty Bang Bang” se originó por el sonido que hacían los coches mientras estaban parados.
Para la película se crearon seis, incluido un vehículo de carretera completamente funcional con el registro del Reino Unido GEN 11.
En 1967, fue creado por el diseñador de producción de la película Ken Adam y construido por el Ford Racing Team y Alan Mann Racing: semántica —Y equipado con un motor Ford 3000 V-6 y una transmisión automática.
El estudio construyó otros cinco accesorios para automóviles: una versión de carretera más pequeña, un automóvil transformador, un automóvil flotante, un automóvil volador y una versión sin motor para trabajos de remolque.
Algunos tenían motores agregados después de la filmación para que pudieran usarse para promocionar la película.
Considerado como uno de los accesorios de película más caros vendidos en una subasta, el GEN 11 se vendió por 805,000 $ en 2011, vendido junto con la bola de cristal de Wicked Witch de El mago de Oz, la chaqueta de tweed de James Dean de Rebelde sin causa y el original manuscrito de John Lennon de la letra de «Lucy in the Sky with Diamonds».
Deja un comentario