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Las 100 mujeres que cambiaron el mundo (2da. Parte)…


Infobae/Wijipedia/Mujeres Bacanas  —  Una encuesta de BBC History preguntó a expertos en 10 campos diferentes cuáles serían para ellos las 10 mujeres de mayor impacto en la historia mundial. A continuación, presentó los nombres a los lectores, quienes votaron para organizar el listado.

Estas son las 100 mujeres que cambiaron el mundo, según la prestigiosa revista británica:

51. Clara Barton, 1821-1912, fundadora de la Cruz Roja.

Maestra, creadora de una escuela pública, enfermera autodidacta y fundadora de la Cruz Roja estadounidense y de la Asociación Nacional de Primeros Auxilios; Clara Barton abrió nuevos caminos al servicio voluntario.

Hija de un agricultor y una ama de casa, ambos abolicionistas, nació en el Estado de Massachusetts en Estados Unidos.

Cuando tenía once años su hermano mayor tuvo un accidente y ella lo cuidó.

Se dice que este hecho sería crucial en su vocación por las labores humanitarias.

A los 15 años se convirtió en profesora en un momento en que la mayoría de los maestros eran hombres.

Estudió en el Clinton Liberal Institute, enseñó en Canadá y abrió la primera escuela pública en Nueva Jersey. Dado el éxito del establecimiento, decidieron contratar a un hombre para ocupar su cargo.

Fue una de las primeras mujeres en trabajar para el gobierno federal. Se desempeñó como funcionaria de la Oficina de Patentes hasta la Guerra Civil. Se enroló como voluntaria, obtuvo y distribuyó suministros a los soldados y le permitieron colaborar en la atención a los enfermos y heridos en el campo de batalla.

Fue nombrada “Dama Encargada” de los hospitales al frente del Ejército de James. Al finalizar la guerra, dirigió la Oficina de Soldados Desaparecidos del ejército de la Unión hasta que viajó a Europa por prescripción médica para descansar, aunque le fue imposible.

Se reunió con el Comité de la Cruz Roja Internacional (CICR) que la inspiró a establecer la Cruz Roja Americana. Cuando se desató el conflicto entre Francia y Alemania en 1870, cooperó con el CICR asistiendo en la distribución de comida y ropa para las víctimas.

Tras su regreso hizo campaña para la firma del Convenio de Ginebra. En 1881 fundó la Cruz Roja Americana y la dirigió durante 23 años. Luego creó la Asociación Nacional de Primeros Auxilios.

Escribió y publicó un libro sobre el inicio de la Cruz Roja y una autobiografía. En 1973 fue elegida como miembro en el Salón Nacional de la Fama de Mujeres para honrar a perpetuidad sus contribuciones para el desarrollo social de su país.

52. Anna Akhmatova, 1889-1966, poeta rusa.

Poetisa rusa, nacida en Bolshoi Fontan (Odessa) en 1889 y fallecida en Leningrado, actual San Petersburgo, en 1966, que supo describir en sus versos el sufrimiento de las víctimas de la guerra.

Su verdadero nombre era Anina Andréyevna Gorenko, aunque fue conocida por su pseudónimo de Anna Ajmátova.

Anna Ajmátova perteneció en su primera etapa poética a un grupo acmeísta dirigido por Gumiliov, su primer marido, y denominado Corporación de los poetas. Sus primeras obras fueron dos volúmenes de poemas, El atardecer (1912) y El Rosario (1914), en los que reflejaba una predilección acmeísta por la poesía de léxico ajustado y de precisos contornos arquitectónicos.

Sus poesías a menudo estaban centradas en los aspectos modestos y cotidianos del amor. Sus poemas amorosos son como novelas de ocho o doce líneas, que expresan complejas emociones y ejemplifican la definición de la poesía como una ansiedad enfrentada con una técnica.

En 1921 y en los años treinta, todos sus allegados fueron encarcelados o liquidados; su marido, el poeta Gumiliov, murió ese año fusilado por los bolcheviques. Después de las publicaciones de La blanca bandada (1917) y Anno Domini MCMXXI (1922), en las que aparecían temas de poesía civil y religiosa, mantuvo -por razones políticas- un largo silencio, interrumpido sólo en ocasiones con poesías llenas de melancolía y angustia por los horrores de la guerra.

Durante la posguerra fue objeto de numerosas difamaciones, pero entretanto había escrito una gran obra maestra, Requiem, que no se publicó hasta 1989 y donde expresó con enorme intensidad y belleza el sufrimiento de su pueblo y el suyo propio; en sus versos Ajmátova compara a las esposas y a las madres de las victimas de las purgas con la afligida madre de Cristo ante la Cruz.

En 1946, fue acusada de esteticismo y de falta de compromiso político, siendo expulsada de la Unión de Escritores Soviéticos, en la que fue readmitida en 1955, durante el período del «deshielo». Su última obra importante, Poema sin héroe (escrita entre 1942 y 1962), es un intento de conciliar el intimismo de su lírica juvenil con una más amplia visión de la realidad y de la historia.

De ella se ha dicho que si hubiera sido británica, su nombre se habría ensalzado en los cuatro continentes. Como mujer poeta, es la mejor de la literatura rusa del siglo XX. Hoy, su talento es inseparable de su categoría humana. Ajmátova no quiso abandonar su país y sufrió junto a su pueblo la tragedia y la falta de libertad. Aunque sus obras más desgarradoras tardaron décadas en poder ser publicadas, sus versos se conservaron en la memoria de sus amigos y tras la caída del estalinismo su obra recibió el merecido reconocimiento.

53. Sirimavo Bandaranaike, 1916-2000, primera ministra de Sri Lanka.

Cuando en 1960 Sirimavo Bandaranaike llegó al puesto político en ese entonces más importante de Sri Lanka, se transformó en la primera mujer Primer Ministro en la historia moderna. Parte del Partido de la Libertad, Sirimavo lideró el país en dos periodos.

Nació como Sirima Ratwatte en una familia acaudalada, lo que le permitió educarse, y desde joven se interesó en el trabajo social. Se casó con Solomon Bandaranaike en 1940, un político que apoyado por su esposa, formó el Partido de la Libertad, de ideas nacionalistas e inclinación social democrática.

La pareja tuvo tres hijos y Sirimavo continuó con sus intereses, uniéndose a una organización de mujeres voluntarias que ayudaban a las comunidades rurales y daban apoyo en emergencias; participó como tesorera, vicepresidenta y líder del grupo.

Pero en 1959 todo cambió cuando su marido, ya convertido en parlamentario, fue asesinado. Sirimavo se transformó en su heredera en la arena política, haciendo campaña para las elecciones de 1960 como la nueva líder de su partido. Se convirtió en la primera mujer Primer Ministra, puesto que ocupó por cinco años; luego tuvo un segundo periodo al mando entre 1970 a 1977.

El legado de Sirimavo es uno, como toda política, de luces y sombras. Lideró una nacionalización de sectores clave de la economía de su país y también nacionalizó las escuelas que le pertenecían a la Iglesia Católica. Convirtió al cingalés en el idioma oficial y en su segundo periodo lo que hasta entonces se conocía como Ceylan se transformó en la República de Sri Lanka, con nueva constitución incluida.

Redujo la inequidad económica entre las personas, pero también se estancó la economía. Tuvo un gran éxito como diplomática, pero su gran sombra es haber discriminado activamente a la minoría Tandil del país; ese historial oscuro sería eventualmente corregido por su hija, Chandrika, quien en los años 90 se convirtió en la primera mujer presidenta de Sri Lanka.

Sirimavo Bandaranaike siguió en política toda su vida y murió a los 84 años, tras ir a votar en las elecciones parlamentarias de su país.

55. Marie Van Brittan Brown, 1922-1999, creadora del circuito cerrado de televisión.

Marie Van Brittan Brown (Queens, New York, 30 de octubre de 1922 – 2 de febrero de 1999) fue una inventora estadounidense, que inventó un sistema de vigilancia doméstico que incluía un circuito cerrado de televisión, que registró en 1966 junto a su marido Albert Brown con el número de patente 3,482,037. La patente fue concedida en 1969.

El sistema de Brown tenía un conjunto de cuatro objetivos y una cámara que podía subir y bajar para mirar por cada uno de ellos. Cualquier cosa que la cámara filmase aparecería en un monitor.

Además, el residente podría abrir la puerta por control remoto. Aunque el sistema fue diseñado para uso doméstico, muchos negocios comenzaron a utilizarlo por su efectividad. Por su invención recibió un premio del National Science Committee.

El sistema incluía un dispositivo que permitía al residente usar el televisor para ver a la persona que estuviera frente a su puerta y escuchar su voz.​ Brown dijo que la inspiración para crear el sistema fue la gran demora de la policía para llegar llegar tras la llamada de los residentes.

Murió a los 76 años de edad.

56. Laura Bassi, 1711-1778, física y académica.

Destacada filósofa y científica, Laura Bassi fue la primera mujer en dirigir una cátedra de física en la universidad.

Nacida en Bolonia, Italia, y proveniente de una familia acomodada, desde pequeña tuvo interés hacia al mundo intelectual, demostrando una gran erudición y prodigiosidad que su padre y familia potenciaron a temprana edad.

Comenzó a ser educada e instruida sobre lenguas, matemáticas, metafísicas y filosofía, lo que le brindó un desarrollo académico que la hizo parte de conservatorios, debates públicos y oratorias con intelectuales.

A la edad de 21 años se graduó de filosofía en la Universidad de Bolonia.

Tras formarse se unió a este establecimiento de educación superior para ejercer como profesora, pero al ser mujer su labor fue limitada ya que el ejercicio de esta profesión dependía de aprobaciones externas del senado.

No fue hasta 1738, tras casarse con el médico Guiseppe Veratti, que pudo ejercer la docencia con plena libertad, pues la restricción ya no dependía del senado sino de su marido. Pese al limitante sistema imperante, la pareja compartía la misma intelectualidad e interés profesional, así que Bassi no tuvo impedimentos por parte de su esposo.

En 1749 el matrimonio creó un laboratorio que estudiaba, investigaba y enseñaba la física, y el cual poco a poco comenzó a tener mayor reconocimiento por los cursos avanzados que impartían y su pionero desarrollo en las teorías de Newton.

En 1776, tras habilitarse un vacante en el Instituto de Ciencia, Laura Bassi logró impartir la clase de física experimental teniendo a su esposo como asistente, transformándose así en la primera mujer en dictar una cátedra de física en la educación superior.

Falleció dos años más tarde, dejando un gran legado científico.

57. Junko Tabei, 1939-2016, montañista japonesa.

Era la quinta de siete hermanos y decían que era una niña débil. Pero ella, de muy baja estatura y frágil contextura, se enamoró del montañismo; esto no sólo significó los esfuerzos físicos para conquistar cimas, sino que armar un grupo de mujeres escaladoras, ya que en su país la sociedad consideraba que ellas debían sólo buscar a alguien para casarse y servir el té. Junko Tabei fue la primera mujer en el mundo en conquistar la cima del Everest, y luego la primera mujer en conquistar las siete cumbres más altas del mundo, en siete continentes.

Nació en Miharu, al norte de Tokio. Comenzó a interesarse en las montañas tras un paseo escolar al Monte Asahi, cuando tenía 10 años. Pero como no tenía los medios para el deporte, quedo relegado hasta que Tabei, después de estudiar literatura inglesa en la universidad, fundó el Club de Escalada para Mujeres de Japón; el lema del grupo era “Vamos a una expedición al extranjero por nuestra cuenta”, lo que ejemplifica con humor el machismo imperante en la época en la sociedad japonesa. Tabei y sus compañeras del club trabajaron y juntaron dinero para las expediciones, incluso cuando les dijeron que “deberían estar criando hijos en vez”, según contó ella en entrevistas. Su marido, también escalador, cuidaba a sus dos hijos mientras ella iba de expedición.

En 1975, después de reunir fondos, se organizó el grupo de 15 mujeres que intentarían llegar a la cima del Everest, la montaña más alta del mundo. Siguiendo la ruta de Edmund Hillary, que sólo habían emulado una treintena de personas antes que ella, Tabei lideró, e incluso sobrevivió una avalancha que la dejó sepultada y sin conocimiento por unos minutos. Sólo unos días después, Tabei conquistaba la cima como la primera mujer en lograr la hazaña.

Tabei destacaba la mezcla de fortaleza física y mental que hay que tener para el alpinismo, y la confianza y espíritu de grupo. “Necesitas tener una relación que, cuando estás escalando, puedas decir: Necesito ir más lento”. Otra vez comentó: “Aún si es difícil, puedes llegar a la cima más alta de Japón si vas paso a paso”.

Tabei volvió a Japón convertida en una celebridad. Pero quiso ir por más; hizo expediciones a las montañas de más de 70 países y conquistó las siete cumbres más altas del mundo; también fue la primera mujer en hacerlo.

En las últimas décadas, sin dejar nunca de escalar -incluso cuando se le diagnosticó cáncer al estómago en 2012-, se enfocó en trabajo ambientalista, abogando por el descanso y preservación del Everest, que consideraba demasiado abusado y desgastado. Además, trabajaba con jóvenes; todos los años, subía el Monte Fuji con alumnos escolares.

Su última expedición fue hasta ese lugar en 2016 pasado, con adolescentes sobrevivientes de Fukushima; Junko Tabei murió en octubre del mismo año.

58. Gertrude Ederle, 1906-2003, campeona de natación.

Gertrude Ederle, que murió en 2003 a los 98 años, fue la primera mujer en cruzar a nado el Canal de la Mancha. Nadando al estilo crawl, recorrió el 6 de agosto de 1926 la distancia que separa Francia de Inglaterra en 14 horas y 31 minutos. A sus 19 años, Ederle batía esa jornada la marca de los cinco hombres que habían emprendido similar aventura antes que ella. Habrían de pasar otros 35 años antes de que otra mujer le arrebatara el récord femenino.

Pero Ederle siempre se juzgó imbatible en la travesía del Canal de la Mancha. Sus sucesoras lo cruzarían en menos tiempo, pero también nadaron una distancia menor. El mar de aquel 6 de agosto -se echó al agua en Cap Gris-Nez con bandera roja-, las fuertes corrientes y la lluvia la alejaron del curso establecido, en torno a los 32 kilómetros, viéndose forzada a cubrir 56 kilómetros para tocar la costa inglesa.

Unas mil personas aguardaban a Ederle en la playa de Kingsdom, al sur de Inglaterra, pero el genuino homenaje se celebró en su ciudad natal, Nueva York. Una muchedumbre en torno a los dos millones inundó las calles de Manhattan y el alcalde llegó a comparar la hazaña de la joven con el milagro de Moisés al separar las aguas del mar Rojo. El entonces presidente de Estados Unidos, Calvin Coolidge, invitó a Ederle a la Casa Blanca para honrarla como «la mejor chica americana».

Gertrude Ederle nació en Nueva York el 23 de octubre de 1905. De niña, durante un viaje familiar a Alemania, se cayó en un lago. Juró que nunca más le tendrían que rescatar del agua. Aprendió, por supuesto, a nadar y, a partir de entonces, se dedicó a la natación en contra del consejo de los médicos. Un sarampión le había afectado el oído y el contacto con el agua la dejaría sorda décadas después.

Mientras, siguió entrenando y cosechando premios. En los años veinte, Ederle rompió una serie de récords en estilo libre en distancias de entre 100 y 800 metros. Durante cinco años, desde 1921 y 1925, mantuvo un total de 29 marcas nacionales y mundiales.

Compitió por su país en los Juegos Olímpicos de París de 1924, alzándose con la medalla de oro en los 400 metros estilo libre por relevos. A título individual, se tuvo que conformar con bronce en los 100 y 400 metros. Las crónicas de la época justifican su «decepcionante» actuación en una lesión de rodilla y en la «fatiga» del desplazamiento de seis horas desde el hotel a la piscina olímpica. «Las atletas femeninas de EE UU se alojaban en hoteles apartados del centro de París porque las autoridades estadounidenses no querían que se contaminaran con lo que veían como la moralidad bohemia de la ciudad», recuerda Richard Severo en el diario The New York Times.

Al año siguiente, Ederle vio frustrado su primer intento de cruzar el Canal de la Mancha. Había nadado unos 56 kilómetros en 8 horas y 43 minutos, cuando su equipo de apoyo creyó que se estaba ahogando. Tocaron su cuerpo y quedó inmediatamente descalificada. Fue un error. Estaba descansando. El verano de 1926 demostraría finalmente que, según ella misma declaró, «las mujeres también pueden cruzar a nado el Canal».

El público no olvidó su proeza, pero la creciente sordera le afectó el ánimo. Una caída, en 1933, con malas consecuencias para la espalda, la alejaron de su deporte favorito y los médicos incluso pronosticaron que nunca más volvería a nadar. Pero seis años más tarde, durante la Feria Mundial de Nueva York, Gertrude Ederle nadó el largo de la piscina ante los aplausos de la audiencia. A partir de entonces, enseñó natación a los niños de una escuela de sordos de Nueva York. «No tengo quejas. Estoy contenta y satisfecha. No soy una persona que persigue la luna si tiene a su alcance las estrellas», dijo en una entrevista.

Sin descendientes directos, y con una decena de sobrinos, pasó sus últimos años en una residencia de Nueva Jersey, donde le soprendió la muerte el pasado día 30.-

59. Ethel Smyth, 1858-1944, compositora y sufragista.

Smyth nació en Londres y estudió música en Leipzig con Heinrich von Herzogenberg y el Geistinger. Sus trabajos incluían sinfonías, trabajos corales, música de sala y óperas. Cabe destacar sobre todo sus óperas, siendo la más famosa The Wreckers y la más original, Fête Galante. Ambas tuvieron mucho éxito.

Su padre, de formación militar, no estaba de acuerdo en que su hija estudiase en el extranjero, pero esto fue posible gracias a Alexander Ewing, un oficial de la Army Service Corps, que sería su primer profesor de composición. El papel de esta persona será crucial para Ethel, ya que convenció a su padre del talento que poseía su hija y la introdujo en el mundo de la composición, mandándole leer tratados de orquestación y enseñándole la música de compositores como Wagner, Berlioz o Brahms.

Ewing no fue el único de sus profesores en destacar su talento, sino que George Henschel escribió en sus memorias: «Ethel Smyth estaba destinada a convertirse en la compositora más notable y original de la historia de la música».

En 1910 Smyth se unió a la Unión social y política de mujeres, (Women’s Social and Political Union, WSPU), una organización militante sufragista, abandonando la música durante dos años para dedicarse a la causa. Su «The March of the Women» (La marcha de las mujeres, 1911) se convirtió en el himno del movimiento sufragista femenino, aunque las sufragistas solían gritar la letra de Cicely Hamilton en vez de cantar la música de Smyth. Cuando la líder de la WSPU Emmeline Pankhurst llamó a los miembros a romper las ventanas de los políticos anti-sufragistas como protesta, Smyth (junto a 108 mujeres) lo hizo. Cumplió dos meses en la prisión de Holloway.​ Cuando Thomas Beecham fue a visitarla allí, se encontró a sufragistas marchando en un cuadrángulo y cantando mientras Smyth se apoyaba en una ventana y conducía la canción con un cepillo de dientes.

Muy comprometida con las causas sociales, durante la Primera Guerra Mundial ejerció como asistente de radiología en el Hospital de Vichy.

Esta experiencia casi le cuesta la vida, ya que acarreaba problemas auditivos y en noviembre de 1918 sufrió una doble neumonía y pleuritis que superó ya en Inglaterra.

En 1922 fue condecorada por la Orden del Imperio Británico.​ Posteriormente sirvió de modelo para la ficticia Dama Hilda Tablet en la radio serie de 1950 de Henry Reed.

Smyth era proclive a grandes pasiones románticas, la mayoría de ellas con mujeres.

Escribió a Harry Brewster, que pudo haber sido su único amante masculino, que era «más sencillo para mi amar mi propio sexo apasionadamente, que al tuyo», calificando esto como un «eterno puzzle».

​ A los 71 años de edad se enamoró de Virginia Woolf, quién, alarmada y divertida a la vez, dijo que era «como ser presa por un cangrejo gigante», pero las dos se hicieron amigas.

Su oído se deterioró en sus últimos años, y escribió muy poca música. Estos problemas auditivos ya los acarreaba desde 1891, pero progresivamente fueron empeorando hasta que al final de su vida ya le costaba mucho oír.

Murió en Woking a los 86 años de edad y sus restos fueron incinerados.

60. Emily Hobhouse, 1860-1926, activista social.

Hobhouse (1860-1926) fue una activista humanitaria y pacifista, mejor conocida por su trabajo publicitando las condiciones en los campos de concentración en Sudáfrica durante la Guerra Anglo-Boer (1899-1902) y distribuyendo ayuda a través de su comité, el Sudafricano. Fondo de Socorro para Mujeres y Niños. Después de la guerra, participó activamente en los esfuerzos de rehabilitación en Sudáfrica e inició un plan de Home Industries, estableciendo escuelas para hacer encajes, hilar y tejer.

La activista social británica Emily Hobhouse es conocida por sus esfuerzos en favor de las mujeres y los niños bóer que fueron confinados en campos de concentración británicos durante la Guerra de Sudáfrica o Guerra anglo-bóer (1899–1902). Sudáfrica la honró con un entierro al pie del Monumento Nacional de la Mujer en Bloemfontein .

Emily Hobhouse nació el 9 de abril de 1860, cerca de Liskeard, Cornualles, Inglaterra. Su padre era clérigo de la iglesia anglicana . Después de su muerte en 1895, Hobhouse se fue a los Estados Unidos. Allí ayudó a los mineros que habían emigrado de Cornualles. También participó activamente en el movimiento estadounidense de templanza (antialcohol). Hobhouse regresó a Inglaterra en 1898.

En 1899 estalló la guerra entre británicos y boers (también llamados afrikaners) en Sudáfrica . Hobhouse criticó la política de guerra de su país de origen. Enojada por los informes de que las mujeres boer y sus hijos estaban muriendo en los campos de concentración británicos, fundó el Fondo de angustia para mujeres y niños sudafricanos.

En diciembre de 1900, Hobhouse fue a Sudáfrica para ver los campos ella misma. Las terribles condiciones allí la sorprendieron. Comenzó a trabajar para conseguir agua potable, alimentos, colchones, jabón y otros suministros para las mujeres y los niños de los campamentos.

Más tarde, Hobhouse regresó a Gran Bretaña. Sus informes sobre las condiciones en los campos hicieron que muchas personas criticaran al gobierno británico. Hobhouse intentó regresar a Sudáfrica en 1901, pero fue rechazada. No se le permitió regresar hasta después del final de la guerra. Hobhouse luego trabajó para establecer escuelas para mujeres y niñas sudafricanas. Las escuelas enseñaban a tejer, hacer encajes y otras habilidades útiles.

Durante la Primera Guerra Mundial (1914–18), Hobhouse realizó trabajos de socorro en Europa central. Continuó su labor después de la guerra, como representante del Fondo Save the Children, hasta que problemas de salud la obligaron a jubilarse. En 1921, los sudafricanos agradecidos reunieron suficiente dinero para que Hobhouse comprara una casa en Saint Ives, Cornualles. Murió el 8 de junio de 1926 en Londres, Inglaterra, y sus cenizas fueron enterradas en Sudáfrica.

61. Suzanne Lenglen, 1899-1938, tenista.

Tenista francesa, nacida en Compiègne (Francia) el 24 de mayo de 1899 y muerta en 1938. Fue la primera estrella femenina del tenis y contribuyó decisivamente no sólo a la expansión del deporte entre las mujeres, sino a la expansión en general del tenis. Jugadora de una potencia física desusada en su tiempo, que complementaba con un gran sentido táctico y una extraordinaria elegancia en sus movimientos que la convirtieron en un ídolo nacional en Francia y una personalidad respetada en todo el mundo.

Sólo conoció una derrota a lo largo de una brillante carrera que apenas duró 12 años. Era tan buena que, según una tenista que consiguió la victoria en Wimbledon dos veces, «las contrincantes de Suzanne contaban los puntos, no los juegos, que conseguían arrebatarle«.

Comenzó a jugar al tenis animada por su padre, que al ver sus dotes se propuso hacer de ella una gran estrella del deporte de la raqueta. La presión implacable de su padre la convirtió en una taciturna perfeccionista y una deportista de primera línea.

En 1914, cuando tenía 15 años, ganó el campeonato mundial sobre cemento en individuales y en dobles. Cuando el ejército alemán invadió Francia en la Primera Guerra Mundial, ocupó también su ciudad natal, Compiègne y los Lenglen huyeron no sin antes enterrar la copa del mundo que Suzanne había ganado cuando tenía 15 años. La recuperaron varios años más tarde, después del armisticio, firmado 28 de junio de 1919.

Ganó el torneo de Wimbledon en individuales y dobles en seis ocasiones de 1919 a 1925, pero se retiró del torneo y del tenis por no haber sido informada de que uno de sus partidos había cambiado de horario, a pesar de que la Reina de Inglaterra le pidió que no lo hiciera.

También ganó Roland Garros en individuales y dobles en seis ocasiones, de 1920 a 1926; fue medallista olímpica en los Juegos de Amberes 1920 y París 1924 y campeona mundial sobre tierra batida.

Sólo vivió una derrota en su vida, fue en 1921 frente a la campeona estadounidense Molla Mallory en Forest Hills, Nueva York.

Lenglen perdió el primer set, y perdía por dos juegos a uno en el segundo set, cuando abandonó el partido. Se retiró en 1926.

Escribió varios libros de aprendizaje de tenis, incluyendo Tenis sobre hierba para chicas, y Ejercicios sencillos de tenis. Suzanne Lenglen murió repentinamente el 4 de julio de 1938 con 39 años

62. Sarah Breedlove, 1867-1919, emprendedora y activista.

Sarah Breedlove, más conocida como Madam C.J. Walker, es considerada la primera millonaria gracias a su propia perseverancia en Estados Unidos según los récords Guinness. Fabricó productos capilares para mujeres afrodescendientes, armó una empresa y construyó un imperio cosmético. Hija de esclavos, fue la primera de su familia en nacer libre. Quedó huérfana a los siete años, se mudó con su hermana y el marido de ésta y trabajó en los campos de algodón.

Se casó a los 14 para escapar del maltrato de su cuñado, tuvo una hija a los 17 y enviudó a los 20. Emigró a Saint Louis donde lavó ropa ajena y ganó menos de un dólar al día, hasta que empezó a perder su cabello debido a los tóxicos presentes en los artículos de higiene.

Fue agente de ventas para Annie Malone, empresaria afroamericana enfocada en el cuidado capilar. Creó un ungüento crecepelo para mujeres afrodescendientes y tras casarse con Charles Walker, cambió su nombre a Madam C.J. Walker. Fundó Madam C.J. Walker Manufacturing Company, un salón de belleza y una escuela para aprendices.

Promocionó puerta a puerta su crema para que el pelo volviera a crecer. Organizó a sus vendedoras, les enseñó que el cuidado de la belleza las podía ayudar a ser independientes y desarrollar sus propios negocios.

En 1917 celebró su primera conferencia anual de Madam Walker Beauty Culturists. Premió a las mejores vendedoras, atrajo nuevas agentes de venta y valoró a aquellas que habían contribuido en sus comunidades. Enfatizó la importancia de la filantropía y el activismo social.

Apoyó la lucha por los derechos civiles y el movimiento contra los linchamientos. Aportó dinero a universidades para afrodescendientes, contribuyó a la construcción de la Asociación Cristiana de Hombres Jóvenes Afroamericanos (YMCA) y su donación a la Asociación Nacional para el Avance de las Personas de Color (NAACP) fue la más grande antes de 1919.

En 2020 Netflix estrenó  Madam C. J. Walker: una mujer hecha a sí misma, miniserie basada en el libro biográfico On her Ground, escrito por A’Lelia Bundles, la tataranieta de Walker.

63. Rachael Heyhoe Flint, 1939-2017, jugadora de cricket y benefactora.

Rachael Heyhoe Flint, baronesa de Heyhoe Flint, (de soltera, Heyhoe, 11 de junio de 1939 – 18 de enero de 2017) fue una jugadora de críquet, empresaria y filántropa inglesa. Fue más conocida por ser la capitana del equipo de Inglaterra desde 1966 hasta 1978, y permaneció invicta en seis series de tests: en total, jugó en el equipo de críquet femenino inglés desde 1960 a 1982. Heyhoe Flint era la capitana cuando su equipo ganó la Copa Mundial de críquet Femenino de 1973, con sede de Inglaterra.​ También fue la primera jugadora de críquet en golpear un seis en un partido de prueba, y una de las primeras diez mujeres en convertirse en miembro del Marylebone Cricket Club.

También jugó como portera del equipo nacional de hockey sobre hierba de Inglaterra en 1964.

Según Scyld Berry : «Ella fue, entre otros logros, la Dra. W. G. Grace del críquet femenino, la pionera sin la cual el juego no sería lo que es».

​Rachael Heyhoe nació en Wolverhampton. Sus padres, Roma Crocker y Geoffrey Heyhoe, eran profesores de educación física que se conocieron en una universidad de Dinamarca. Ambos enseñaron en Wolverhampton.

Fue educada en el Wolverhampton Girls ‘High School de 1950 a 1957, y luego asistió al Dartford College of Physical Education (ahora parte de la Universidad de Greenwich ) hasta 1960

Heyhoe Flint era principalmente una bateadora diestra y, ocasionalmente, jugadora de bolos. Jugó en 22 partidos desde 1960 hasta 1979, con un promedio de bateo de 45,54 en 38 entradas. Tomó 3 wickets de prueba y anotó tres siglos de prueba, incluyendo su puntaje más alto de 179 no fuera, un récord mundial cuando lo anotó en 1976 también contra Australia en el Oval, ganando un sorteo para salvar la serie al batear por más de 8½ horas .

También jugó en 23 partidos internacionales de un día femenino, con un promedio de bateo de 58,45 y un puntaje máximo de 114. Fue capitana del equipo de críquet femenino de Inglaterra durante 12 años, de 1966 a 1978; nunca perdió un partido mientras fue capitana.

Llegó a los primeros seis en un partido femenino en 1963, en el Oval contra Australia.​ Rachael jugó un papel decisivo en los esfuerzos por celebrar la primera Copa Mundial Femenina, asegurando la financiación por parte de su amigo Jack Hayward.​ Capitaneó al equipo de Inglaterra en el torneo y anotó medio siglo en la final, que Inglaterra ganó contra Australia en Edgbaston el 28 de julio de 1973.

​ Las mujeres lideraron a los hombres: la primera Copa Mundial de críquet masculina no se celebró por otros dos años.

Fue capitana del primer equipo femenino de Inglaterra que jugó en Lord’s en las series Women’s Ashes de 1976.

Después de ser reemplazada como capitana de Inglaterra en 1978, jugó su último partido en la serie de 1979 contra las Indias Occidentales, pero luego jugó en la Copa Mundial de críquet Femenino de 1982.

64. Débora, alrededor del siglo XII aC, profeta bíblica del Libro de los Jueces.

En la Biblia, Débora (en hebreo דְּבוֹרָה, ‘abeja’) fue una profetisa y la cuarta persona que se desempeñó como juez de Israel antes de la monarquía (época del Tanaj y Antiguo Testamento). Débora fue la única jueza que tuvo la Nación de Israel en la Antigüedad.

Su historia se cuenta dos veces en los capítulos IV y V del Libro de los Jueces.​ El primer relato está escrito en prosa y narra la victoria de las fuerzas de los israelitas dirigidas por el general Barak, a quien Débora mandó llamar pero profetizó que lograría la victoria final sobre el general cananeo Sísara. Fue Yael, la esposa de Héber, un ceneo fabricante de tiendas, quien mató al caudillo enemigo, Sísara, clavándole una estaca de la tienda en la cabeza cuando dormía.

Jueces 5:1 narra la misma historia en verso, que probablemente fue escrita durante la segunda mitad del siglo xii a. C.,​ poco tiempo después que hubieran sucedido los eventos que describe. De ser así, entonces este pasaje, llamado a menudo La canción de Débora, sería uno de los pasajes más antiguos de la Biblia, así como el ejemplo más antiguo conservado de poesía hebrea.

También es importante porque es uno de los pasajes más antiguos, donde las mujeres no son ni víctima ni villano. El poema puede haber sido incluido en el Libro de las batallas de Dios mencionado en Números.

Se sabe poco de la vida personal de Débora. Al parecer estuvo casada con un hombre llamado Lapidot (‘antorchas’), pero este nombre no aparece fuera del Libro de los Jueces y podría significar simplemente que la propia Débora tenía un alma «ardiente». .Fue una poetisa y dictaba sus sentencias bajo una palmera de Efraín. Algunos aluden a ella como la madre de Israel. Tras su victoria sobre Sísara y el ejército cananeo hubo paz en la región durante cuarenta años.

El profesor Markus Reiner del Instituto Tecnológico de Israel en Israel, dio su nombre a un número adimensional utilizado en reología, conocido como número de Deborah, gracias a una frase dicha por la profetisa en la Biblia: «Las montañas fluyeron delante del Señor» del Libro de los Jueces, 5:5, הָרִ֥ים נָזְל֖וּ מִפְּנֵ֣י יְהוָ֑ה hā-rîm nāzəlū mippənê Yahweh).

65. Mary Somerville, 1780-1872, matemática y astrónoma autodidacta.

Mary Somerville fue una matemática y científica reconocida por sus estudios autodidactas e investigaciones, que iban desde la traducción de libros, explicación de teorías y aportes en la ciencia.

Nació en Escocia, convirtiéndose en la quinta descendiente de la familia. A diferencia de sus hermanos, Mary tuvo escasas posibilidades de estudios que la limitaban solo a labores del hogar. La joven logró asistir a la escuela un tiempo limitado, pero lo suficiente para desarrollar interés en la lectura. Con el paso de los años, mientras era preparada con instrucciones acordes a una dama, sus hermanos aprendían de ciencia y álgebra. Fue ahí cuando tuvo curiosidad por el mundo matemático y se las ingenió para poder acceder a libros de estudios.

Al casarse se mudó a Londres, pero tras enviudar se trasladó a Edimburgo; ahí logró profundizar sus conocimientos a través de la constante interacción con científicos de diversas materias. En 1811 obtuvo su primer reconocimiento: una medalla de plata; la que recibió gracias a la resolución de diversos problemas matemáticos de la revista Mathematical Repository. Años más tarde volvió a casarse, y su marido fue uno de los principales impulsores en sus conocimientos.

Dado sus conocimientos en francés y matemáticas, fue contactada para realizar la traducción de “La Mécanique Céleste” de Laplace. La científica no sólo tradujo la obra, sino que explicó e interpretó con profundidad los principios teóricos del texto, lo que causó gran admiración de la comunidad científica. A la vez Mary comenzó a publicar artículos y libros como The Connection of the Physical Sciences -obra que evidencia la alteración de la órbita de Urano, convirtiéndose, en un futuro, en una guía para que científicos hallaran Neptuno-, Physical Geography, Molecular and Microscopic Science, y más.

Su aporte al mundo científico la llevó a ser reconocida con la medalla de honor de la Sociedad de Astronomía (1835), la medalla de oro de la Real Sociedad Geográfica, y fue elegida miembro de la Sociedad Geográfica y Estadística Americana.

66. Martina Bergman-Österberg, 1849-1915, pionera del deporte femenino.

Martina Sofía Helena Bergman-Österberg (de soltera, Bergman; 7 de octubre de 1849 – 29 de julio de 1915) ​ fue una instructora de educación física nacida en Suecia y defensora del sufragio femenino que pasó la mayor parte de su vida laboral en Gran Bretaña.

Después de estudiar gimnasia en Estocolmo, se mudó a Londres, donde fundó la primera universidad de instructores de educación física en Inglaterra, en la que solo se admitían mujeres.

Bergman-Österberg fue pionera en la enseñanza de la educación física como una asignatura completa dentro del plan de estudios de la escuela inglesa, con la gimnasia de estilo sueco (a diferencia del modelo alemán) en su núcleo.

También abogó por el uso de uniformes por parte de las mujeres que practicaban deportes, y jugó un papel fundamental en el desarrollo temprano del netball.

Bergman-Österberg fue una defensora de la emancipación de las mujeres, alentando directamente a las mujeres a participar activamente en el deporte y la educación, y también donando dinero a organizaciones pro emancipación femenina en su Suecia natal.

Varios de sus estudiantes fundaron la Asociación Ling, que más tarde se convirtió en la Asociación de Educación Física del Reino Unido .

67. Marie Marvingt, 1875-1963, atleta y aviadora.

En Francia se la conocía como «La fiancée du danger». No había reto que se dispusiera superar que no alcanzara. Practicó todo tipo de deportes y se puso al frente de globos aerostáticos, aviones de guerra y helicópteros. Marie Marvingt fue la primera mujer en pilotar un bombardero en la Primera Guerra Mundial, fue periodista en Marruecos y tuvo un papel importante en la creación de un sistema sanitario aéreo.

Una vida longeva en la que nunca dejó de ponerse retos y trabajar por mejorar las condiciones sanitarias en el frente de guerra. Una mujer con una vida excepcional que, a pesar de ser toda una heroína en Francia, su nombre no es muy conocido lejos de sus fronteras.


Marie Félicie Elisabeth Marvingt nació el 20 de febrero de 1875 en la localidad francesa de Aurillac en el seno de una familia de clase media.

Su padre, Félix Marvignt, era administrador de correos. Cuando Marie tenía cinco años, su familia se mudó a Metz, que por aquel entonces formaba parte de Alemania.

Allí permanecieron hasta 1889, año en el que su madre, Elisabeth Brusquin, falleció. Marie, una adolescente de catorce años, volvió a mudarse con su padre y su hermano a la ciudad de Nancy. Allí, la joven se hizo cargo de la casa mientras buscaba cualquier lugar escondido y momento libre para aislarse del mundo y disfrutar de la lectura de libros de aventuras y de ciencias.

Marie disfrutaba también del deporte, de cualquier deporte, algo que a su padre no le importó, todo lo contrario, la apoyó, a pesar de ser mujer en una época en la que correr, ir en bicicleta o practicar el tiro no eran disciplinas consideradas femeninas. En poco tiempo Marie descubrió que era capaz de enfrentarse a todo tipo de deporte. Atletismo, deportes de equipo, esquí, tenis, golf, boxeo, ciclismo, natación, Marie era capaz de practicarlos todos y hacerlo con buenas marcas.

En poco tiempo se convirtió en la primera mujer en escalar algunas de las montañas más altas de Francia y Suiza. En 1905 nadó el tramo del Sena a lo largo de París y dos años después ganó una competición de tiro militar, convirtiéndose en la primear mujer en ganar en una competición similar.

Aquel mismo año de 1907, Marie se aventuró a pilotar un globo y es que, seguramente cuando en 1901 se subió a uno como pasajera, pensó en dominar uno de esos artilugios algún día. En 1909 se convertía en la primera mujer en pilotar un globo a través del Canal de la Mancha.

En 1908, puso su atención en el ciclismo y pretendió participar en el Tour de Francia, carrera reservada en exclusiva a los hombres. Lejos de amedrentarse, realizó el mismo recorrido del Tour después de su organización oficial.

Marie Marvingt no podía permanecer demasiado tiempo quieta, así que continuó practicando y destacando todo tipo de deportes. Y se convirtió en toda una celebridad en Francia hasta el punto de que en 1910 la Academia de los Deportes francesa le dio la Medalla de Oro por todos los deportes que había practicado.

Un nuevo reto lo encontró en el cielo que ya había conquistado con un globo. Ahora, iba a convertirse en la tercera mujer francesa, después de Raymonde de Laroche y Marthe Niel en conseguir su licencia de vuelo en el Aero Club de Francia.

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, Marie no iba a quedarse en casa. Se vistió de soldado y se coló en el frente hasta que fue descubierta y se centró en ayudar como enfermera en la Cruz Roja. En 1915 volvió a las andadas y su insistencia le valió convertirse en la primera mujer en pilotar un vuelo en misión de combate. Su misión a bordo de un bombardero sobre los cielos alemanes le valdría recibir la Croix de Guerre.

Después de la guerra, Marie Marvingt trabajó como periodista en el Norte de África donde, además, diseñó unos esquíes metálicos para que los aviones pudieran aterrizar en las arenas del desierto. En aquellos años desarrolló un proyecto que hacía tiempo que rondaba por su cabeza, las ambulancias aéreas. Ya en 1910 había imaginado un avión de alas fijas que estuviera preparado para incorporar una ambulancia en su interior.

El proyecto no prosperó por falta de medios económicos pero en la época de entreguerras realizó centenares de conferencias por medio mundo explicando sus ideas acerca de la ayuda sanitaria aérea. Marie participó activamente en la fundación de la organización francesa Los amigos de la Aviación Sanitaria y en el Primer Congreso Internacional de la Aviación Médica en 1929. Dos años después creó un premio para incentivar el desarrollo de los aviones ambulancia.

Sus ideas se materializaron en 1934 cuando estableció un servició civil de ambulancias aéreas en Marruecos, país que le dio la Medalla de la Paz. En 1935 organizó distintos cursos para formar al personal que debería viajar en aquellos aviones. Toda su gran labor le valió recibir una de las más altas distinciones francesas la de los Caballeros de la Legión de Honor.

Cuando la Segunda Guerra Mundial volvió a sumir el mundo en el caos, el trabajo de Marie fue de gran utilidad. Además de la aviación sanitaria, Marie trabajó como enfermera quirúrgica y llegó a idear un nuevo tipo de sutura. En 1949 fue ascendida a oficial y en 1955 recibió el premio de la Federación Nacional Francesa de Aeronáutica.

Había alcanzado entonces los ochenta años de edad pero lejos de retirarse, aún tuvo energías para aprender a pilotar helicópteros y se le permitió pilotar un avión de combate de la OTAN. Solamente la muerte, que le llegó el 14 de diciembre de 1963, terminó con un espíritu ávido de aventuras y dispuesta a ayudar a los demás.

68. Maria Merian, 1647-1717, naturalist, exploradora, entomóloga, artista.

Antes de que María Merian, artista y entomóloga, se dedicara a registrar, pintar, observar, y estudiar a los insectos, muchos aún creían que los gusanos nacían de la carne en mal estado o que las mariposas las generaba espontáneamente el barro. No sólo su aporte fue invaluable para la ciencia en un mundo, el de los insectos, que hasta entonces nadie tomaba muy en cuenta, sino que fue una pionera en viajar y hacer una expedición, sólo por motivos científicos.

María nació en Frankfurt, y cuando su padre murió, su madre se casó con el pintor Jacob Merrell, quien la animó con el dibujo y la pintura. Desde la adolescencia, que María comenzó a interesarse, además, por algo que a las otras mujeres del siglo XVII les daba asco: los insectos. “Al principio, partí con los gusanos de seda en mi ciudad natal. Me di cuenta de que las orugas producían bellas mariposas o polillas, y que los gusanos de seda hacían algo similar. Esto me llevó a coleccionar todas las orugas que podía encontrar, para ver cómo cambiaban”.

María se casó, tuvo dos hijas, y seguía dibujando y pintando el mundo natural de los insectos, y cómo estos eran parte de un proceso mayor de la naturaleza; cómo todo pequeño ser viviente era parte de una cadena. Su matrimonio no iba bien y María, independiente y fuerte para la época, se llevó a sus hijas y comenzó a vivir sin marido en varias ciudades, vendiendo pinturas y estudiando. En 1679, publicó su primer libro de pinturas científicas, “La maravillosa transformación de las orugas”.

En 1699, a los 52 años, Merian se embarcó en un viaje sin precedentes; pagado por sus pinturas e invitada por la colonia holandesa, partió con su hija más joven a Surinam. Estuvo dos años ahí, pintando plantas, bichos, mariposas y más, estudiando y coleccionando, armando un registro fundamental sobre entomología y botánica.

En sus dibujos, las plantas tienen pequeñas mordidas, no todo es perfecto, demostrando cómo se enlaza la vida en esa pequeña escala. A su vuelta, en 1705, publicó el fruto de esa aventura, emprendida en el nombre de la ciencia: Metamorphosis insectorum Surinamensium, el que fue un éxito y, hasta hoy, sigue siendo considerado un aporte en el campo.

El libro se vendió y se expuso en todo Europa. Cuando María murió, el resto de sus pinturas fueron compradas por el Zar de Rusia; hasta hoy muchas siguen en San Petersburgo. Y sus dibujos, hechos hace cientos de años, siguen siendo hermosos; la genialidad no envejece.

69. Lottie Dod, 1871-1960, deportista.

La primera multicampeona de la historia del deporte. El libro de los Récords Mundiales Guinness eligió a Charlotte “Lottie” Dod como una de las atletas más versátiles de todos los tiempos.

Proveniente de una rica familia deportista, cuando tenía 11 años participó junto a su hermana en el torneo de tenis Northern Championships en Mánchester.

En 1885 debutó en singles, dobles y mixtos en el campeonato de Waterloo, obteniendo su primera victoria.

A los 16 se convirtió en la vencedora más joven de la historia del torneo de Wimbledon.

La prensa la apodó “Pequeña maravilla”. Pronto el tenis comenzó a aburrirla y la atrajeron nuevos deportes.

Tras ganar cinco veces el Campeonato de singles femenino de Wimbledon, jugó su último partido profesional en 1893.

Viajó a Saint Moritz, Suiza. Se dedicó al esquí, montañismo; compitió en curling y pasó la prueba de patinaje artístico “St. Moritz Ladies’s Skating Test”. Recorrió Italia en bicicleta y concursó en la prueba de patinaje masculino de St. Moritz, siendo la segunda mujer en la historia en superarla. Al regresar a su país practicó hockey. Cofundó un club femenino de Spital, fue capitana del mismo como también del equipo de Cheshire. Integró la selección nacional inglesa hasta que sufrió ataques de ciática que le impidieron hacer deporte durante meses.

Ingresó a Ladies Golf Union, ayudó a establecer un club de golf femenino en Moreton y participó en certámenes nacionales. Triunfó en el Campeonato Británico de Golf Femenino Amateur y se coronó como la primera mujer británica en ganar campeonatos de tenis y golf.

Decidió unirse a los Arqueros de Welford Park en Newbury. Conquistó su primer torneo de tiro al arco en 1906 y la incluyeron en el Equipo Olímpico de Gran Bretaña para los Juegos de Londres 1908. Logró medalla de plata en la especialidad.

Durante la Primera Guerra trabajó como enfermera en la unidad de infantería “Fusileros Reales”. Por su labor recibió la Medalla de Servicio de la Cruz Roja.

70. Joan Robinson, 1903-1983, economista.

Está considerada sin duda la economísta más importante del siglo XX. Joan Violet Robinson nació en Camberley (Inglaterra). Tras finalizar sus estudios de Economía en Cambridge se casó y pasó tres años en la India, donde pudo ver en persona los problemas del subdesarrollo económico y la pobreza, problemas que nunca dejaría de lado en sus trabajos como economista. En 1931 Keynes crearía un grupo de economistas brillantes llamado el Cambridge Circus y Joan ingresaría en este selecto grupo. Ese mismo año conseguiria una plaza de ayudante en la Universidad de Cambridge, aunque no obtendría la plaza de Catedrático hasta 1965.

Joan Robinson era una mujer inteligente, con mucho carácter, de la que decían que sus amigos adoraban y sus enemigos odiaban. Nunca dudó en tener discusiones cuando se las proponían e incluso ella misma las buscaba. Fue una gran defensora de los ideales de justicia social, de explotados y de marginados.

No dudó en sacar aspectos positivos de la Revolución China, lo que le reportó no pocos problemas. Es dificil el encasillamiento de Joan Robinson en corrientes económicas puesto que tuvo una increible capacidad para analizar cualquier situación económica.

Quizás su método, que consistía en extraer de cualquier teoría económica los conceptos necesarios para explicar la verdad, dando por sentado que cualquier teoría puede llevar al fracaso si se sigue ciegamente y escuchar al contrario como algo enriquecedor, haya hecho que esta mujer siga siendo estudiada y admirada en nuestros días.

Robinson afirmaba que el trabajo de los economistas era aportar soluciones prácticas y adecuadas, sin lo cual su trabajo no tendría sentido. Hasta el momento su obra más importante ha sido “Economía de la Competencia Imperfecta”, considerada una gran obra tanto en avances teóricos como analíticos. Posteriormente llegó a convertirse ella misma en una gran crítica de su libro. Estas revisiones críticas de sus propias teorías fueron habituales en Robinson, lamentó que varias obras suyas fueran muy bien acogidas pero poco continuadas.

Sus obras más reconocidas vinieron de sus estudios sobre la Teoría del Capital y del Crecimiento Económico. Fundadora del Postkeynesianismo una corriente teórica preocupada por la distribución de las rentas, por el papel de las finanzas y por los problemas del desarrollo económico. Joan Robinson es sin duda un icono de la mujer economista, abríendose paso y dejando un camino en un mundo controlado por hombres, entre los que encontró desde apoyos y enemistades, hasta su vida familiar. Injustamente no llegó a recibir nunca el Nobel de Economía lo que muchos justifican por su condición de mujer, pero es reconocida actualmente como una economista de fama mundial.

71. George Eliot, 1819-1880, novelista y poeta.

Nació el 22 de noviembre de 1819 en South FarmArburyWarwickshire, en el seno de una familia de clase media rural de las Midlands.

Fue la menor del matrimonio formado por Robert Evans y Christiana Pearson Evans y recibió los nombres de dos de sus tías Pearson.

Cuando Mary Ann tenía cuatro meses la familia se trasladó a Griff House, también en Arbury, una espaciosa vivienda en la que transcurriría su infancia y juventud.

Educada en el rigor evangélico, cursó estudios en la escuela local de Nuneaton y después en un internado de Coventry. A los dieciséis años abandonó la escuela y tuvo que encargarse del patrimonio familiar al morir su madre y por el matrimonio de su hermana mayor; al tiempo que realizaba estudios de latín, griego, alemán o italiano, cuidaba a su padre. En 1841 inicia la lectura de obras racionalistas que la impulsaron a rebelarse contra la religión dogmática. Su primer trabajo literario fue la traducción de Vida de Jesús (1835-1836) del teólogo alemán David Strauss.

En 1851 viajó durante dos años por Europa y a su regreso escribió reseñas de libros para la revista Westminster Review de tendencia positivista y radical. Fue subdirectora de la revista y conoció a las principales figuras literarias de la época, como a George Henry Lewes, filósofo, científico y crítico, del que se enamoró. Vivieron juntos a pesar de que Lewes estaba casado.

En 1856, se inicia en la escritura de novelas. A su primer relato, Amos Barton, publicado en Blackwood’s Magazine en enero de 1857, siguieron otros dos en el mismo año, que aparecieron después reunidos en un libro con el título de Escenas de la vida clerical (1858). Lo firmó con el seudónimo de George Eliot y mantuvo en secreto su identidad durante muchos años. Entre sus obras más famosas se encuentran Adam Bede (1859), El molino junto al Floss (1860) y Silas Marner (1861).

Sus viajes por Italia inspiraron su novela siguiente, Romola (1863), sobre el predicador y reformador Girolamo Savonarola y la Florencia del siglo XV. Comenzada en 1861, apareció por entregas en The Cornhill Magazine antes de publicarse en 1863. Después de terminar Romola, escribió dos destacadas novelas, Felix Holt, el Radical (1866), sobre la política inglesa, y Middlemarch (1871-1872), que trata de la vida y responsabilidades morales de la clase media inglesa en una ciudad de provincias. Daniel Deronda (1876) es una novela en la que ataca el antisemitismo y simpatiza con el nacionalismo judío; Las impresiones de Theophrastus Such (1879) es un libro de ensayos.

Su poesía, considerada muy inferior a su prosa, incluye La gitana española (1868), un drama en verso inspirado en su visita a España en 1867;Agatha (1869) y La leyenda de Jubal y otros poemas (1874).

En mayo de 1880 se casó con John Cross, un banquero estadounidense que había sido amigo suyo y de Lewes durante mucho tiempo y que sería su primer biógrafo. Se le ha considerado pionera de la literatura moderna y fue admirada por personalidades de la talla de Marcel Proust.

George Eliot falleció el 22 de diciembre de 1880 en Chelsea, Londres.

72. Cixí, 1835-1908, emperatriz de China durante 47 años.

La emperatriz viuda Cixi (chino: 慈禧, pronunciado [ʦʰɯ˧˥ɕɨ˨˩]; pinyin: Cíxǐ, Wade-Giles: Tz’u-hsi) (29 de noviembre de 1835 – 15 de noviembre de 1908) fue la gobernante regente del Imperio Chino entre 1861 y 1908 y, como tal, fue una figura clave en el ocaso de la dinastía Qing. 

Cixi fue concubina y posteriormente emperatriz viuda del emperador Xianfeng. Mujer de gran ambición, a la muerte de su marido Xianfeng en 1861, Cixi maniobró para hacerse con la regencia de su hijo, el emperador Tongzhi (1861-1875). A la muerte de este, fue regente de su sobrino, el emperador Guangxu (1875-1908), al que había nombrado emperador de forma irregular. Una vez Guangxu alcanzó la mayoría de edad en 1887, Cixi mantuvo las riendas del poder como cabeza del clan imperial, y tras un golpe palaciego en 1898, hizo aprisionar a Guangxu y retomó el control directo del poder hasta su propia muerte en 1908.

​ Se cree que su nombre de pila era Orquídea, pasando a ser llamada Noble Dama Lan al ser nombrada concubina imperial. Tras conseguir el rango de emperatriz viuda, pasó a llamarse T’zu-Hsi (Cixi), que en chino significa Emperatriz del Palacio Occidental, en referencia al palacio que ocupaba en la Ciudad Prohibida.

Su etapa en el poder coincidió con los años de declive de la dinastía Qing. Cixi es una figura controvertida, percibida a la par como una gran reformadora y una fuerza reaccionaria y conservadora dentro del imperio Qing. Por un lado, logró estabilizar China luego de la Segunda Guerra del Opio (1856-1860) y de los estragos causados por la Rebelión Taiping (1850-1864), que había costado la vida a unos 30 millones de chinos, y reafirmó el poder del gobierno central en un momento en que la dinastía Qing parecía llamada a su fin. Igualmente, su gobierno trató de fomentar el crecimiento económico de China, mejorar las relaciones con las potencias occidentales y reafirmarse en la esfera internacional.

Sin embargo, Cixi no estuvo interesada en modernizar China, salvo cuando esto le beneficiaba personalmente. Toda su actividad política de Cixi se centró en asegurarse en todo momento su permanencia en el poder.​ Receló siempre de los oficiales y mandarines reformistas, y de los gobernadores provinciales, a los que percibía como una amenaza a su propio poder.

La mayor parte de los intentos de modernización se centraron en la industrialización de ciertos sectores, como la industria militar o naval y solo fueron posibles porque fueron propuestos o llevados a cabo por favoritos y sicofantes, como Zeng Guofan, Zuo Zongtang o Li Hongzhang, que a menudo usaron estas reformas para lucrarse personalmente.

Pese a su moderada política de modernización económica, Cixi renegó de cualquier intento de reforma estructural del estado Qing y de la sociedad China. El único intento serio de modernizar el estado, los cien días de reformas del emperador Guangxu (1898), culminaron con un golpe palaciego en el que Cixi arrestó al emperador Guangxu y tomó el control directo del poder.

Por todo ello, Cixi nunca estuvo interesada en articular una política modernizadora coherente y efectiva, a menudo caracterizada por repentinos giros conservadores y reaccionarios, seguidos de períodos de reformas parciales o mal planteadas. Fundamentalmente, fue incapaz de imponer un consenso e incluso cultivó la división entre las clases altas y la nobleza manchú sobre cómo atajar los problemas de China.

Para finales del siglo XIX, la sociedad China estaba divididas entre facciones prooccidentales, que exigían modernizar China al estilo del Japón de la restauración Meiji, y facciones tradicionalistas y antioccidentales que exigían volver a un período de pureza confuciana.

Espoleada por una gran desconfianza hacia las potencias occidentales, las tendencias xenófobas de Cixi y de buena parte del estamento manchú culminaron con su mal ocultado apoyo a la rebelión de los bóxers (1899-1901), que condujeron a la toma de Pekín por parte de las potencias occidentales, la fuga de la Corte Imperial a Xi’an y acabaron por forzar a Cixi a aceptar modernizar China en una situación de bancarrota nacional.

Murió en 1908, un día después de su sobrino, el emperador Guangxu, habiendo instalado en el trono a Puyi, un sobrino-nieto suyo que sería el último emperador de China.

73. Andrea Dworkin, 1946-2005, feminista y escritora.

Andrea Rita Dworkin​ (Camden, Nueva Jersey; 26 de septiembre de 1946-Washington D. C., 9 de abril de 2005) fue una activista y escritora feminista radical estadounidense. Es especialmente conocida por su crítica a la pornografía. Escribió una docena de libros individuales: nueve de no ficción, dos novelas y una colección de cuentos. Otros tres volúmenes fueron coescritos o coeditados con la activista y profesora de derecho constitucional estadounidense Catharine A. MacKinnon.

Mantuvo diálogo con los conservadores políticos, y escribió un libro temático relacionado, Right-Wing Women.

Después de sufrir violencia de género por parte de su primer marido, fue presentada a la literatura feminista radical y comenzó a escribir Woman Hating.

Se mudó a Nueva York, se convirtió en activista en varios temas y escritora, y finalmente publicó 10 libros sobre feminismo.

Durante los últimos años de la década de 1970 y 1980, Dworkin se hizo conocida como una portavoz del movimiento feminista contra la pornografía y por sus escritos sobre pornografía y sexualidad, particularmente Pornography: Men Possessing Women (1981)​ e Intercourse (1987),​ que siguen siendo sus dos libros ampliamente conocidos.

Escribió sobre pornografía desde una perspectiva feminista y en oposición a la ley de obscenidades, y trabajó con Women Against Pornography (Mujeres contra la pornografía) y Linda Boreman. Dworkin consideró que la industria de la pornografía se basa en convertir a las mujeres en objetos para el abuso de los hombres.

Dworkin y Catharine MacKinnon desarrollaron un enfoque legislativo basado en los derechos civiles en lugar de la obscenidad para proscribir la pornografía y permitir pleitos contra pornógrafos por daños y perjuicios, pero sus esfuerzos no tuvieron éxito.

Su libro Intercourse, que aborda el papel de las relaciones sexuales en la sociedad, se ha interpretado como una oposición a todas las relaciones heterosexuales, pero Dworkin dijo que no y que lo que ella estaba en contra era la dominación masculina por el sexo.7​ Escribió algunas obras de ficción y en sus últimos años, sufría de osteoartritis severa,​ que limitaba su movilidad. Ella murió de miocarditis aguda a la edad de 58 años.

74. Alice Milliat, 1884-1957, atleta.

Alice Milliat fue una deportista de remo, nadadora y jugadora de hockey.

Es reconocida por luchar por la inclusión de la mujer en los deportes, convirtiéndose en la impulsora de la competencia femenina de atletismo en los Juegos Olímpicos.

Nació en Francia en una familia de clase media. Se formó como maestra y a los 20 años se casó con Joseph Milliat.

El matrimonio se mudó a Londres, lugar donde Alice comenzaría a practicar remo y donde enviudaría cuatro años después.

Nunca se volvió a casar y gracias a su manejo de idiomas pudo viajar por distintos países trabajando como traductora.

Tras eso, y por su gran pasión al deporte, fue parte de Femina Sport y en 1917 fue una de las fundadoras de la Federación Francesa de Deportes Femeninos.

Comenzó a impulsar medidas por la inclusión del atletismo femenino en los Juegos Olímpicos, ya que la convocatoria solo consideraba a las mujeres en las competencias de Golf y Tenis.

La iniciativa la propuso ante el Comité Olímpico Internacional (COI) y a la Federación Internacional de Atletismo Amateur (IAAF) quienes rechazaron la idea.

En 1921, tras la falta de apoyo de esas organizaciones, creó la Federación Internacional Deportiva Femenina, con la que impulsó los Juegos Mundiales Femeninos, encuentro deportivo que se replicó cada cuatro años entre 1922 a 1934.

Tras el éxito del segundo encuentro de este mundial realizado en Suecia, el COI y la IAAF decidieron integrar a través de cinco pruebas el atletismo femenino en los Juegos Olímpicos de 1928 en Ámsterdam. Al ser una medida que no respondía en su totalidad a lo que Alice estaba pidiendo, los mundiales organizados por la Federación Internacional Deportiva Femenina continuaron con dos convocatorias más en el años 1930 y 1934.

El trabajo de esta organización llegó a su fin en 1938 cuando las entidades olímpicas comenzaron a dar un mayor espacio para las mujeres, logrando que el atletismo femenino formara parte de la IAAF.

75. Wilma Rudolph, 1940-1994, campeona olímpica en carrera de 100 metros, 200 metros y relevo 4 por 100 metros.

Wilma Rudolph fue una atleta estadounidense reconocida por ser tres veces ganadora de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Roma en 1960, llegando a ser considerada la mujer más rápida del mundo y conocida como la “Gacela Negra”.

Era la vigésima de veintidós hermanos; nació en Tennessee en una familia de escasos recurso que tuvo que combatir la pobreza y la discriminación racial de la época. La joven atleta presentó a lo largo de su vida difíciles episodios de salud, los que se iniciaron con su nacimiento prematuro y siguieron con neumonitis y poliomielitis, enfermedad que le provocó una parálisis persistente durante algunos años en su pierna. Pese a eso, comenzó a recuperar la movilidad y ya a la edad de 11 años participaba en deportes como basquetbol y atletismo.

Comenzó a destacar cada vez más en la pista atlética, y ya en la secundaria competía en carreras de nivel universitario. Logró participar de diversos encuentros deportivos tanto locales como estatales, que finalmente la llevaron a ser parte de las clasificatorias a las Olimpiadas de 1956. Tras ganarse un puesto en los Juegos Olímpicos de Melbourne, Australia, y con tan solo 16 años, la atleta compitió en el relevo de 4×100 donde obtuvo medalla de bronce.

En 1960 Wilma volvió a competir en los Juegos Olímpico de verano de Roma, siendo participe de tres categorías: 100, 200 metros y 4×100, por las que obtuvo tres medallas de oro, rompiendo los récord de tiempos con 11,3 , 23,3 y 44,4 segundos en cada competencia, y con triunfos triples nunca antes vistos en un mismo evento deportivo de tal magnitud.

Su temprana trayectoria le brindó el reconocimiento con el Premio de la Atleta Femenina del Año de Associated Press en 1960 y 1961. A pesar de su destacado desempeño atlético, Wilma Rudolph se retiró del deporte aun cuando estaba en la cúspide de su carrera. Decidió continuar sus estudios superiores y se licenció de la Universidad Estatal de Tennessee, para después trabajar en educación. A la vez, participó activamente en ayudar a jóvenes en su desarrollo en el atletismo a través de la Fundación Wilma Rudolph.

76. Sonja Henie, 1912-1969, campeona olímpica de patinaje sobre hielo y actriz.

Célebre campeona de patinaje artístico estadounidense que tras finalizar su carrera deportiva intervino en algunas películas. Llamada «Primera Dama del Hielo», fue la primera patinadora en combinar la coreografía de la danza con el patinaje, así como la instauradora de la indumentaria aún en boga, consistente en una minifalda y patines blancos.

Desde muy niña mostró innatas aptitudes para la danza, pero se dedicó al patinaje sobre hielo debido a que ésta era una actividad recreativa más popular en Noruega; no obstante, llevó sus cualidades de bailarina al patinaje de la mano del entrenador sueco Gillis Grafström. A los once años ganó el campeonato noruego y asistió a sus primeros Juegos Olímpicos, celebrados en 1924 en Chamonix (Francia).

En 1927 venció en el Campeonato Mundial para aficionados y al año siguiente ganó su primera medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Saint Moritz (Suiza).

Entre 1927 y 1936 se impuso en todos los Campeonatos del Mundo celebrados, y repitió título olímpico en los juegos de invierno de Lake Placid (Estados Unidos) en 1932, y Garmisch-Partenkirchen (Alemania) de 1936.

Gran aficionada al deporte, también practicó tenis (fue número tres de Noruega), hípica y natación.

En 1936 se trasladó Estados Unidos fichada por la compañía cinematográfica Twentieth Century Fox, con la que protagonizó las películas One in a Million (1937); Thin Ice (1937); Happy Landing (1938); My Lucky Star (1938); Second Fiddle (1939); Everything Happens at Night (1939); Sun Valley Serenade (1941); Iceland (1942); y Wintertime (1943), además de La Condesa de Montecristo, de la compañía Universal-International en 1948 y Hello London, que no llegó a ser estrenada.

En 1941 adquirió la nacionalidad estadounidense. Estuvo casada en tres ocasiones, la última de ellas con el armador noruego Niels Onstad. En la década de 1950 formó parte de un espectáculo sobre hielo, Hollywood Ice Revue, con el que realizó exitosas giras por Estados Unidos, Sudamérica y Europa. Aficionada al arte, en 1968 creó, junto a su tercer marido, el Museo Henie-Onstad de arte moderno (Oslo).

77. Sarojini Naidu, 1879-1949, activista política y poeta.

Poetisa, defensora de los derechos civiles, de la emancipación femenina y anti-imperialista; Sarojini Naidu fue la primera mujer india nombrada presidenta del Congreso Nacional y electa gobernadora de estado en su país. Hija de Aghoranth Chattopadhyaya -doctor en ciencias y activista político- y Barada Sundari -poeta-, desde los 12 años se distinguió por sus versos y escritura. Apodada “El ruiseñor de la India”, su primer libro de poemas se titula ‘The Garden Threshold’.

Estudió becada en el King’s College de Londres y en la Universidad de Cambridge. A su regreso se integró al movimiento del Congreso Nacional Indio (CNI), liderado por Mahatma Gandhi, que buscaba la independencia del dominio británico por medio de la desobediencia civil no violenta. Sarojini se vio atraída por la causa después de la partición de Bengala en 1905. Conoció a Gopal Krishna, líder político liberal, quien le pidió que usara su poesía para revitalizar la pasión por la independencia entre las masas.

Viajó a diferentes regiones dictando conferencias sobre bienestar social, dignidad laboral, emancipación y nacionalismo.

Abogaba por la presencia femenina en la lucha nacional.

En 1917 fundó la Asociación de Mujeres Indias (WIA), entidad que buscaba el derecho a voto y ocupar cargos legislativos.

En 1919, Sarojini se unió al Movimiento de la No-Cooperación organizado y liderado por Gandhi. Ese mismo año, fue designada embajadora de la autonomía de la Liga de Inglaterra y en 1924 delegada del movimiento nacionalista moderno del este de África.

En 1925 fue elegida presidenta del CNI, siendo la primera en ocupar el cargo. Encarcelada por su liderazgo en la revolución pacífica, al ser liberada dos años después presidió el Comité Directivo de la Conferencia de Relaciones asiáticas.

Continuó defendiendo la independencia de India hasta lograrla en 1947. Fue electa Gobernadora de Uttar Pradesh, siendo la primera mujer en convertirse en la gobernadora de un estado, dos años después murió de un ataque cardíaco mientras trabajaba en su oficina.

78. Ruth Handler, 1916-2002, empresaria e inventora.

Conocida como la “mamá de Barbie”, Ruth Handler es la creadora de la muñeca más famosa de la historia.  Ruth Moskowicz nació 1916 en Denver, en los Estados Unidos, hija de inmigrantes polacos y fue la menor de diez hermanos.  En 1938 Ruth se casó con Elliot Handler, cofundador de la empresa Mattel, y tuvieron una hija que se llamó Bárbara. Observando cómo su hija jugaba, a Ruth se le ocurrió fabricar una muñeca con forma de mujer adulta a su marido, pero no logró convencerlos.

Un tiempo después, en un viaje a Europa, Ruth vio una muñeca alemana llamada Lili que tenía forma de mujer. Se trata de una muñeca pensada para adultos, pero Ruth ni se enteró y convenció a su marido de comprar los derechos de lili para diseñar su propia muñeca. Así nació Barbie, diminutivo del nombre de su hija, que fue presentada en la feria del Juguete de Nueva York el 9 de marzo de 1959.

Barbie fue grito y plata, el resto de la historia la conocemos bien; si bien la muñeca ha sido blanco de críticas por exacerbar el estereotipo de una mujer liviana, que sólo piensa en divertirse y cuyo cuerpo irreal puede ser un referente nocivo, Mattel ha ido introduciendo cambios en ese sentido, adaptándose a la importancia de dar espacio a la diversidad.

Desde hace un buen tiempo existen las Barbies con todo tipo de profesiones; doctora, ejecutiva, chef, artista, etcétera.

Y ahora además hay Barbies con distintos cuerpos; “petite”, “tall” y “curvy” y diferentes características raciales y étnicas.  Esta semana de hecho Mattel presentó la primera Barbie con hijab incorporado, inspirándose en la atleta olímpica americana Ibtihaj Muhammad.

“Mi filosofía sobre Barbie era que a través de la muñeca cualquier niña pudiera ser lo que deseara”, escribió Ruth Handler en 1994 en su autobiografía. La empresaria llegó a transformarse en presidenta de juguetes Mattel, Inc. y  fue crucial en el exitoso desarrollo de marketing de Barbie. En 1970 a Ruth le diagnosticaron un cáncer de mama y perdió uno de sus pechos. Entonces  la reconstrucción mamaria no eran tan habitual como ahora y Handler creó un modelo de prótesis. Ruth fundó entonces la Ruthton Corporation junto a Peyton Massey para fabricar prótesis mamarias más realistas que las que entonces existían en el mercado. Su creación se llamó “Nearly Me”.

79. Murasaki Shikibu, alrededor de 978-1016, escritora, autora de la primera novela japonesa, Genji Monogatari.

Autora de la considerada primer novela de la literatura universal, la japonesa Murasaki Shikibu escribió Genji Monogatari, o la Historia de Genji, que retrata a la sociedad de su época.

Murasaki nació en la dinastía Heinan, nieta de un gran poeta, perteneció a una familia ilustrada donde era común que las mujeres recibieran educación. En el año 1001, tras tres años de casada, quedó viuda con dos hijas, por lo que se refugió en el estudio y la escritura.

En su obra más famosa, la Historia de Genji, escrita entre los años 1005 y 1013, Murasaki supo plasmar la sociedad en decadencia entregada al placer pasajero, donde se cuenta la vida del príncipe Hikary Genji en la corte de Kioto durante el siglo X. En los 54 capítulos se narran las desventuras del protagonista relacionadas con el amor y la nobleza, y se muestra el rol de la mujer en un mundo machista que la había quedado relegado a segundo plano. En aquella época los escritores sólo escribían cuentos, y fue Murasaki quien innovó mediante un lenguaje simple y accesible, lo que le trajo gran éxito en la corte.

Como parte de las “Treinta y seis inmortales” de la poesía japonesa -un grupo de cortesanas que escribían en la Edad Media y que destacaron por escribir de la vida cotidiana, poesía y novelas en contraste con sus pares hombres intelectuales que se dedicaron a escribir textos eruditos-, Murasaki dejó un legado de 128 poemas. Otra de sus obras, el Diario de Lady Murasaki, una autobiografía catalogada como género literario nikki, abordaba la vida de palacio, no desde los hechos, sino que desde las sensaciones que los eventos tuvieron en la autora.

80. Maria Bochkareva, 1889-1920, militar rusa.

María Leontievna Bochkareva (1889-1920), nacida en Rusia, fue una soldado que luchó en la Primera Guerra Mundial y formó el Batallón de la Muerte de Mujeres. Ella fue la primera mujer rusa en comandar una unidad militar.

Al estallar la Primera Guerra Mundial en 1914, se unió al ejército al obtener el permiso personal del zar Nicolás II y comenzó a trabajar en primera línea con e regimiento del Segundo Ejército, estacionado en Polotsk. Fue condecorada para rescatar a cincuenta soldados heridos del campo.

Tras sufrir varias lesiones, regresó al frente como un suboficial de alto rango que entregaba suministros a un pelotón de setenta hombres.  Después de la abdicación del zar a principios de 1917 debido a la Revolución de febrero, le propuso a Mikhail Rodzianko la creación de una unidad de combate exclusivamente femenina que, según ella, solucionaría el problema de moral del Ejército. Ella creía que sería vergonzoso que los hombres volvieran a apoyar el esfuerzo de guerra. Una vez que acordó dirigir la unidad, su propuesta fue aprobada por el Comandante en Jefe del Ejército Brusilov, y se acercó al Ministro de Guerra Alexander Kerensky.

Aunque el reclutamiento femenino fue en contra de las regulaciones del ejército, el batallón compuesto exclusivamente por mujeres recibió una dispensa especial.  Este fue el primer batallón de mujeres que se organizó en Rusia. Primer Batallón de Muerte de Mujeres Rusas de Bochkareva. Inicialmente atrajo a unas 2.000 mujeres voluntarias, pero con la estricta disciplina de ella quedaron menos de 300 en la unidad.

Bochkareva y su unidad se unieron al Primer Cuerpo de Siberia y fueron enviados al frente occidental de Rusia para participar en la Ofensiva Kerensky, donde fue ascendida al rango de teniente.  La unidad estuvo involucrada en una batalla importante, cerca de la ciudad de Smarhon.

Bochkareva solo estuvo marginalmente involucrada en la creación de otras unidades de combate de mujeres formadas en Rusia durante la primavera y el verano de 1917. Su unidad estaba en el frente en el momento de la Revolución de Octubre y no participó en la defensa del Palacio de Invierno —otro unidad de mujeres hizo, el 1er Batallón de Mujeres de Petrogrado. La unidad de Bochkareva se disolvió después de enfrentar una creciente hostilidad de las tropas masculinas restantes en el frente.

Bochkareva regresó a Petrogrado, donde fue detenida brevemente por los bolcheviques. Posteriormente viajó a los Estados Unidos y a Inglaterra.  En abril de 1919, regresó a Rusia  e intentó formar un destacamento médico para mujeres bajo el almirante del Ejército Blanco Aleksandr Kolchak, pero antes de que pudiera completar esta tarea fue recuperada por los bolcheviques. Fue enviada a Krasnoyarsk donde fue interrogada durante cuatro meses.  Finalmente, fue sentenciada a muerte y ejecutada como «enemiga de la clase trabajadora».

81. Lily Parr, 1905-1978, futbolista profesional.

Fue una jugadora inglesa de fútbol reconocida mundialmente por su importante participación en este deporte. Con 14 años, 1.80 de altura y una actitud imponente, Lily Parr comenzó su carrera y logró posicionar su nombre entre las mejores jugadoras de los años 20. Fue parte del equipo Dick, Kerr’s Ladies, el cual recaudaba fondos para la Asociación de Soldados y Marinos Licenciados y Discapacitados.

Debido a la gran popularidad y éxito del equipo, fue asociado con el Partido Laborista de la época, viéndose envuelto en un conflicto de intereses políticos.En consecuencia, en 1921, la FA (Asociación Inglesa de Fútbol) decidió vetar a las mujeres del deporte, afirmando que ‘’el fútbol no es apropiado para las damas’’ y prohibiéndoles jugar dentro de cualquiera de sus recintos.

Parr viajó entonces a Estados Unidos donde jugó sus últimos partidos para el Dick, Kerr’s Ladies, incluso contra equipos masculinos, antes de ser despedida junto a todas las demás jugadoras.

Se mudó a Preston y ser parte del equipo femenino de fútbol Preston Ladies, mientras trabajaba en un hospital psiquiátrico.

En ese tiempo conoció a su pareja Mary, con la cual vivía su relación libremente a pesar de los prejuicios de la época.

En 1937, el Preston Ladies se posicionó como ‘’el campeón de Gran Bretaña y del mundo’’ al vencer 5-1 a Edinburgh.

Lily Parr jugó alrededor de 437 partidos, con 424 victorias, y se estima que marcó más de 900 goles.

Fue nombrada como ‘’la mujer futbolista más brillante del mundo’’ y elegida capitana del equipo en 1946.

Jugó por última vez el 12 de agosto de 1950 con 45 años, cuando su equipo venció 11-1 a Escocia.

Ya jubilada de su empleo en el hospital psiquiátrico, en 1967 enfermó de cáncer, falleciendo en 1978.

Fue en 1971 que la FA revocó la ley que impedía a las mujeres jugar fútbol en los grandes estadios del país.

Fue este hecho el que le trajo gran felicidad en las últimas instancias de su vida.

En 2002 fue la única mujer considerada para ser parte del Museo Nacional de Fútbol Inglés y entre 2007 y 2009, equipos de fútbol del movimiento LGTB se disputaron el trofeo Lily Parr en Inglaterra, Francia y Estados Unidos, en su honor.

82. Helen Gwynne-Vaughan, 1879-1967, comandante de la Royal Air Force.

Después de graduarse, Helen Gwynne-Vaughan (de soltera Fraser; 1879–1967) (Botánica, 1904) continuó su investigación en micología (el estudio de los hongos) y en 1909, a la edad de treinta años, fue nombrada jefa del departamento de botánica en Birkbeck College, Universidad de Londres.

Durante la Primera Guerra Mundial, la Oficina de Guerra invitó a Helen a ayudar a formar el Cuerpo Auxiliar del Ejército de Mujeres.

La organización se expandió rápidamente hasta contar con unos 10.000 reclutas, desde cocineros hasta técnicos de mantenimiento de máquinas, e hizo una contribución significativa al esfuerzo bélico en Francia.

Helen luego se desempeñó como Comandante de la Royal Air Force de Mujeres desde septiembre de 1918 hasta diciembre de 1919, y recibió un DBE militar en enero de 1919.

Después de la guerra, Helen volvió a su investigación en Birkbeck y se convirtió en profesora de botánica en 1921. Publicó mucho durante los años siguientes y amplió considerablemente el departamento. Fue nombrada presidenta de la Sociedad Micológica en 1928.

Helen también se destacó en la política, presentándose como candidata conservadora para el distrito electoral de North Camberwell y sirviendo en varios comités gubernamentales. Fue nombrada Dame Grand Cross (GBE) para servicios públicos y científicos en 1929.

La Segunda Guerra Mundial vio a Helen nuevamente llamada al servicio militar como la primera Controladora Principal del Servicio Territorial Auxiliar entre 1939 y 1941. Al regresar a Birkbeck, se retiró como Profesora Emérita en 1944.

¿Sabías?  Helen tiene varias especies de hongos nombradas en su honor, incluidas Palaeoendogone gwynne-vaughaniae y Pleurage gwynne-vaughaniae.

83. Gwen John, 1876-1939, artista.

Pintora y retratista inglesa, nacida en Haverfordest (Gales) el 22 de junio de 1876 y fallecida en Dieppe el 3 de septiembre de 1939, hermana del también pintor Augustus John.

Comenzó sus estudios en Gales, de donde se trasladó a Londres para continuar su formación en la Slade School of Fine Arts; allí permaneció entre 1895 y 1898 y, a los veintiséis años de edad, se marchó a Francia, donde estableció su residencia definitiva.

Tras pasar un período bajo la tutela de James McNeil Whistler, Gwen John entró en contacto con el escultor Auguste Rodin, relación que marcó tanto su vida y su obra, las cuales quedaron para siempre entrelazadas.

Animada por él, dio comienzo a su carrera artística; en 1900 expuso por primera -y única vez- en el New English Art Club, y poco después regresó a París.

El tiempo que estuvo en contacto con Rodin coincidió con el de mayor producción del escultor, durante el cual estuvo en relaciones con Camile Claudel (1523-1920) que al igual que John, había entrado en el taller del artista como modelo y aprendiz. En 1903 realizó un viaje a Roma con Dorelia McNeil, viaje que tuvo trascendental importancia en su posterior conversión al catolicismo. En 1911 se trasladó a Meudón y, dos años mas tarde, abrazó la doctrina católica romana frente a la protestante. Esto significó un cambio en la temática en la obra de John, que se apartó cada vez más del retrato, excepto con las religiosas de Meudón, para acercarse a obras de pequeño formato, tanto óleos como acuarelas.

Como en el caso de otras tantas artistas de finales del siglo XIX y principios del XX, el reconocimiento social de la obra de Gwen John fue parejo al de sus compañeras. A la sombra de su hermano, el pintor Augustus John, con el que mantuvo una tormentosa relación que influyó en su decisión de instalarse en Francia, como con su amante, el escultor Rodin, la obra de Gwen John no llegó a ser muy conocida.

Sólo ha sido justamente valorada cuando la historiografía moderna ha reconocido el papel que desempeñaron en los movimientos de vanguardia las artistas. Los temas característicos en la obra de John son sencillas escenas de interior, con luz matizada, pero son especialmente emotivos sus retratos de mujeres, recortados sobre fondos tratados de forma áspera. En la Tate Gallery se encuentran, entre otras obras suyas, Autorretrato (1902), en el que pone de manifiesto su capacidad para representar la introspección, Dorelia con vestido negro (1903-4), Cloë Boughton-Leigh (1904-8) o Muchacha desnuda (1909-10).

Obras posteriores fueron Estudio de un muchacho, (1915-20), La monja (1915-1921), Annabella (1915-20), todos ellos también en la Tate Gallery, así como varios estudios y acuarelas de muchachas con gatos en el regazo, ejecutados de una forma más suelta y con mayor tendencia a la abstracción que los óleos. Su hermano Augustus dijo de ella que para él fue la mejor artista de su época y de cualquier otra, aunque lo cierto es que su obra empezó a ser valorada por la crítica bien entrado el siglo XX.

84. Fanny Burney, 1752-1840, novelista y dramaturga.

Novelista inglesa nacida en King’s Lynn y muerta en Londres. Fue la segunda hija del músico Charles, que presentó muy pronto en la sociedad londinense y frecuentó especialmente la tertulia que se reunía en la casa Thrale, donde conoció a muchos hombres de letras e intimó con los personajes más célebres de la época.

Se trasladó a vivir a Windsor, donde desempeño durante cinco años la función de segunda guardarropa de la reina (1786-91).

En 1791 se casó con el general D’Arblay, emigrado francés que había sido compañero de La Fayette, con quien se marchó a vivir a París entre 1802 y 1812, donde transcurrió su vida con grandes problemas, por lo que tuvo que volver a Inglaterra.

Comenzó su carrera literaria de muy joven y en secreto, su primer trabajo fue una novela epistolar, Evelina o la historia de la entrada en el mundo de una señorita, integrada por ochenta y cuatro cartas que revelan a su autora como una escritora con las facultades necesarias para la literatura. Burney, alentada por el éxito de esta primera publicación, se dedicó a la novelística, y en 1782 sacó a la imprenta la novela Cecilia o las memorias de una heredera.

Durante su prolongada estancia en Francia no tuvo ocasión de realizar ningún trabajo literario, pero de nuevo en Inglaterra, se dedicó a esta tarea y escribió otras dos novelas: Camila (1796) y El vagabundo (1814), en las que presenta un estilo menos espontáneo pero más vigoroso que en sus dos obras primeras. Burney también refundió las memorias de su padre, que publicó en 1832, y ella misma dejó escrito un importante Diario, y bastante correspondencia, recogida bajo Cartas.

El Diario, que abarca los años de su vida de 1768 a 1818, revela a una escritora con una gran capacidad de observación, cuyo su estilo se ha vuelto bastante más intenso; fue publicado póstumamente, y apareció junto con la correspondencia en siete volúmenes entre 1842 y 1846. La producción narrativa de Burney vuelve su vista a hacia el siglo XVIII, para inspirarse en temas propios de la novela inglesa de este período, a pesar de vivir un siglo más tarde y durante el esplendor del movimiento romántico, aunque supera las características propias de dicha novelística con la presencia de su seductora personalidad en sus publicaciones.

85. Fanny Blankers-Koen, 1918-2004, atleta.

Fanny Blankers-Koen fue una atleta holandesa y la primera mujer en ganar cuatro medallas de oro en unos Juegos Olímpicos.

Francina Elsje Blankers fue deportista desde niña, probó diferentes disciplinas, hasta que con 17 años descubrió su amor por el atletismo. Fue su entrenador y futuro marido, Jan Blankers, quien la animó a participar del equipo holandés para las Olimpiadas de 1936, donde salió quinta en dos carreras.

Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial los Juegos Olímpicos fueron cancelados entre 1940 y 1944. Durante ese tiempo Fanny se casó y tuvo dos hijos. Continuó compitiendo en su país y ganó dos medallas de oro en los Campeonatos de Europa de Atletismo de 1946, a pocas semanas de haber parido a su hija.

Fanny se propuso participar en las Olimpiadas de Londres de 1948, por lo que recibió muchas críticas que iban desde su edad (tenía 30 años), a que su calidad de madre y esposa la hacían incapaz de competir y menos ser atleta.

Contra todo pronóstico Fanny se transformó en la sensación de las Olimpiadas y  ganó cuatro medallas de oro: 100 metros, 200 metros, 80 metros vallas y el relevo de 4×100 metros. Volvió a Amsterdam a una multitud que la esperaba feliz con sus récords mundiales y sus medallas. Con el tiempo fue apodada mediáticamente como “la ama de casa voladora”.

ActiviDesde 1949 se transformó en una activista de las atletas. Viajó por diferentes partes del mundo demostrando con sus triunfos que las mujeres, independientemente de su edad o de si eran madres, podían ser atletas profesionales. Ella misma acumularía 12 récords mundiales en su carrera deportiva.

Desde 1958 hasta 1968 fue la líder del equipo holandés de atletismo. En 1999, cinco años antes de morir, fue declarada la Atleta del Siglo por la Asociación Internacional de Federaciones Atléticas.

86. Estée Lauder, 1908-2004, empresaria de cosméticos.

Reconocida como una de las empresarias más destacadas del mundo de la belleza, Estée Lauder fue en su momento una de las mujeres más ricas del mundo gracias a su propio esfuerzo y trabajo. Nacida en Queens, Nueva York, Estée comenzó su carrera vendiendo cremas cuya fórmula la ayudó a desarrollar un tío que era químico. Después de años de trabajo duro formó oficialmente Estée Lauder Cosmetics, que en 1953 saltó a la fama. Su renombre no solo se debió a su perseverancia, sino también a su capacidad de innovación, llevándola a desarrollar novedosas campañas de marketing que eventualmente lograron convertirla en una mujer tremendamente exitosa.

Hija de padres inmigrantes en un hogar de clase trabajadora, desde muy pequeña estuvo interesada por el mundo de la belleza y, a través de su tío, aprendió a fabricar sus propias cremas.

Era solo una adolescente cuando comenzó a vender sus productos en los salones de su vecindario.

Estos los vendía bajo la etiqueta de “jars of hope”, o frascos de esperanza, e incluso le daba muestras gratis a sus clientas para que pudieran probarlos.

Luego de contraer matrimonio tuvo a su primer hijo, pero jamás dejó que la maternidad la detuviera, aún en una época donde las mujeres todavía tenían roles más relacionados al hogar.

Gracias a su ambición y perseverancia, su éxito le valió moverse en los círculos sociales más exclusivos, incluso dentro de la realeza europea. En 1973 dejó la presidencia de la marca, pero siempre estuvo relacionada a través de diferentes actividades.

Luego de la muerte de su marido, en 1983, estableció junto a sus dos hijos el Instituto Joseph H. Lauder de Gerencia y estudios internacionales en la Universidad de Pensilvania; en 1985 publicó su autobiografía Estée: una historia de éxito, donde contó logró llegar a la cima y en 1995, luego de que su compañía comenzara a tasarse en la bolsa, se estimó que su negocio estaba avaluado en 2 mil millones de dólares.

Falleció en el 2004 en su natal Nueva York, desde donde dejó un gran legado relacionado a su trabajo como filántropa y una célebre carrera como empresaria.

87. Elinor Ostrom, 1933-2012, economista política.

La primera mujer en ganar el Premio Nobel de Economía, fue la politóloga Elinor Östrom, gracias a su teoría de los bienes comunes.

Elinor Claire Awan nació, creció y estudió en Los Ángeles, Estados Unidos. Fue en la Universidad de California donde conoció a su marido Vincent Östrom y donde obtuvo su doctorado en Ciencia Política en 1965.

Trabajó como académica de Gobernanza en la Universidad de Indiana, donde en 1980 se convirtió en la primera mujer jefa de departamento. En 1984 comenzó a enseñar en la Escuela de Asuntos Públicos y Ambientales, hasta 2012. Además cofundó y dirigió el Centro de Estudios de Instituciones, Población y Cambio Ambiental en la misma universidad.

Junto a su marido fundó un taller de Teoría política y análisis de políticas en 1973, donde estudiaron la organización de la policía en 80 áreas metropolitanas de Estados Unidos durante 15 años. El estudio concluyó que mayor número de efectivos no necesariamente garantizaba un mejor trabajo, y que la efectividad dependía de la existencia de redes de cooperación que garantizaban la seguridad pública, lo que acuñaron como policentrismo, un sistema donde la ciudadanía se organiza en distintos niveles y con distintas autoridades.

El principal concepto de investigación de Östrom fue el de los bienes comunes, como una tercera alternativa entre bienes de tipo privado o público. Su teoría se centra en cómo varias personas que poseen un recurso en común se organizan para regular su uso y beneficios, lo que Östrom estudió mediante casos de pequeñas pesqueras, sistemas de regadíos y bosques, entre otros. Sus conclusiones destacan que la gestión comunitaria de recursos ayuda a la equidad en el acceso, así como un control democrático de este.

En 2009 fue la primera mujer en recibir el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel, el Nobel de Economía, por “su análisis de la gobernanza económica, especialmente de los recursos compartidos”.

Entre sus publicaciones que abordan la teoría de los bienes comunes están Governing the Commons: The Evolution of Institutions for Collective Action (1990) y  Understanding Knowledge as a Commons: From Theory to Practice (2007).

88. Clara Schumann, 1819-1896, compositora e intérprete.

(Clara Wieck; Leipzig, 1819 – Frankfurt del Main, 1896) Pianista y compositora alemana, esposa del también compositor y pianista alemán Robert Schumann. Profesora del Conservatorio de Frankfurt desde 1872 hasta 1892 y excelente intérprete de Beethoven, Frédéric Chopin, Franz Liszt y del propio Schumann, dirigió la edición de las obras de su marido.

Formada por su padre, el destacado profesor de piano Friedrich Wieck, en 1830 debutó como niña prodigio con la orquesta de la Gewandhaus de Leipzig y realizó luego giras durante dos años. En 1835 se enamoró de Robert Schumann, huésped de los Wieck desde 1830. Cuando Clara cumplió los 21 años, ambos se fugaron para casarse en contra de los deseos de su padre.

Su estatura artística ya se había consolidado en sus giras, pero el nacimiento de ocho hijos limitó su carrera y en 1853 abandonó la composición, ámbito en el que daba muestras de ser una promesa considerable. Posteriormente, sin embargo, el deterioro mental de Schumann la condujo a reanudar sus giras a tiempo completo.

En la década de 1890 se retiró de los escenarios y de la enseñanza debido a su delicada salud. Desde 1853 había mantenido una duradera y cercana relación con el compositor Johannes Brahms, al que ayudó en la difusión de su música.

89. Beulah Louise Henry, 1887-1973, inventora.

Beulah Louise Henry (Carolina del Norte, 11 de febrero de 1887 – febrero de 1973​) fue una inventora estadounidense, apodada en la década de los años 30 como «Lady Edison» en analogía a sus múltiples inventos desarrollados.

Entre sus inventos más destacados se encuentran la máquina de coser sin bobinas y la máquina congeladora que permitía hacer helados más rápidamente y con un menor gasto de hielo.​ Durante su vida desarrolló un total de 49 patentes y 110 inventos.

Nació en Carolina del Norte,​ hija de Walter R. y Beulah Henry era nieta del Gobernador de Carolina del Norte W. W. Holden y descendiente directa de Patrick Henry. Entre 1909 y 1912 asistió a la escuela presbiteriana de Carolina del Norte y al Elizabeth College, en Charlotte, Carolina del Norte, donde desarrolló sus primeras patentes

Se trasladó a Nueva York en 1924, donde llegó a crear dos empresas. Además, entre 1939 y 1955 trabajó como inventora para Nicholas Machine Works así como de consultora para diversas empresas que utilizaron sus inventos, incluyendo la Mergenthaler Linotype Company y la Compañía Internacional de muñecas. Durante su estancia en Nueva York, perteneció a la sociedad científica de la ciudad; nunca se casó

90. Anna Jacobson Schwartz, 1915-2012, economista.

Anna Schwartz nació en la ciudad estadouniense de Nueva York el 11 de noviembre de 1915, de padre Hillel Jacobson y madre Pauline, y fue la tercera de cinco hijos con hermana y hermano mayores y dos hermanos menores. Sus padres habían emigrado a Estados Unidos en la década del 1900 y su padre trabajó como directivo y responsable de la supervisión religiosa en el departamento de carnes de la Swift and Co. Anna Schwartz se casó con Isaac Schwartz en 1936 y tuvo cuatro hijos.

Anna Schwartz se graduó de Barnard College en Nueva York a los 18 años, en 1933 y, el año después, consiguió su Máster en Económicas de la universidad de Columbia. En 1964, se doctoró en Económicas, también de la universidad de Columbia.

Trabajó brevemente en el Departamento de Agricultura estadounidense en 1936 y luego en la Social Science Research Council de la universidad de Columbia de 1936 a 1941 cuando se integró a la oficina de Nueva York de la National Bureau of Economic Research (NBER), donde ha trabajado toda su vida como investigadora y donde sigue trabajando. La NBER es una organización privada de investigación económica independiente que se ha convertido en la entidad que establece, en base al análisis riguroso de las estadísticas de la economía, el inicio y el fin de las recesiones estadounidenses.

También ha colaborado como profesora en las universidades de Baruch, en Brooklyn, en la Hunter College de la City University de Nueva York (CUNY), la universidad de Columbia y el departmento de Banca y Finanzas de la City University, en Londres, Reino Unido.

De 1981-1982, fue Directora de la U.S. Gold Commission, la comisión estadounidense analizando el papel del oro in los sistemas monetarios de Estados Unidos e internacionales y que daba recomendaciones sobre el papel futuro del oro en el sistema monetario estadounidense.

Entre 2002-2003 fue presidente de la International Atlantic Economic Society y ha sido presidente de la Western Economic Association (1988). A lo largo de sus años, ha recibido títulos honoríficos de las universidades de Florida (1987), Stonehill College, en Massachusetts (1989), Iona College, en Nueva York (1992), Rutgers, en Nueva Jersey (1998), Emory, en Atlanta, Georgia (2000), y CUNY (2000), Williams College, en Massachusetts (2002); Loyola, en Chicago (2003), y de la City University Business School, en Londres (2006).

91. Aisha, alrededor de 613-678, tercera esposa de Mohamed, la «madre de los creyentes» para los musulmanes sunitas.

A’ishah bint Abi Bakr (613/14 d. C.-16 de julio de 678 d. C.) (en árabe: عائشة)​ fue la tercera y más joven de las esposas de Mahoma, y su esposa favorita, por lo curiosa que era.​ En los escritos islámicos su nombre a menudo aparece precedido por el título de «Madre de los Creyentes» (en árabe: أم المؤمنين, Umm al-Mu’minin), por la descripción de las esposas de Mahoma en el Corán.

Aisha tuvo un papel importante en la historia islámica primitiva, tanto durante la vida de Mahoma como después de su muerte. En la tradición suní, Aisha es descrita como estudiosa e inquisitiva. Contribuyó a la expansión del mensaje de Mahoma y sirvió a la comunidad musulmana (umma) por 44 años después de la muerte del Profeta.

También es conocida por ser la narradora de 2.210 hadices, no sólo en asuntos pertinentes a la vida privada de Mahoma, sino también sobre temas tales como las herencias, la peregrinación y la escatología. Su intelecto y conocimiento en varios campos, incluyendo la poesía y la medicina, fueron ampliamente alabadas por escolares de la fama de Urwah ibn al-Zubayr, como lo describió después Ibn Shihab al-Zuhri.

Aisha fue una figura activa en muchos eventos y un importante testimonio de muchos más. Aisha contribuyó al crecimiento, desarrollo y descripción del islam. Fue un modelo a seguir para los demás, así como una importante consultora religiosa y política.

Después de la muerte de Mahoma, Aisha se involucró en la propagación de su mensaje. Estuvo presente a través de los reinados de los cuatro primeros Califas. Su padre, Abu Bakr as-Siddiq, se convirtió en el primer califa en suceder a Mahoma. Durante el reinado del tercer califa, Uthmán ibn Affán, Aisha se le opuso, aunque tampoco se puso de lado de sus asesinos o del partido de Ali.

Durante el reinado del cuarto califa, Ali ibn Abi Tálib, quería vengar la muerte de Uthmán, cosa que intentó hacer en la denominada Batalla del Camello. Aisha participó en la batalla, dando discursos y dirigiendo a las tropas desde la retaguardia o el frente, otros sugieren que al principio fue por retaguardia, y luego se puso en el frente por las perdidas, ella estaba a lomos de un camello.

Aisha acabó perdiendo la batalla (debido a su inexperiencia probablemente) pero su participación y determinación dejaron una impresión duradera, sobre todo por recibir flechas directas al cuerpo y solo soltar un suspiro, incluso cuando se las quitaron.

No consiguieron matarla, y quedó libre a manos de Alí.​

A pesar de sus logros en la comunidad islámica las crónicas rehusaron desde primer momento a ponerle su nombre a la famosa «Batalla del Camello» en un intento de enterrar su nombre debido a su condición de mujer.​

Debido a su participación en esta batalla, los musulmanes chiíes tienen una opinión generalmente negativa de Aisha.

Después de esto, se retiró a Medina donde vivió tranquilamente durante más de dos décadas sin participar en política, reconciliándose con Ali y no se opuso al califa Muawiya.

92. Yeshe Tsogyal, 757-817, madre del budismo tibetano.

Buda femenina, es la más conocida de las mujeres iluminadas del Tíbet. Yeshe Tsogyal es una modelo para los practicantes contemporáneos de esta doctrina filosófica por su tenacidad y elevados logros espirituales. Cuando su madre y padre la concibieron tuvieron visiones la una con el otro. El parto fue sin dolor y estimaron que había nacido con habilidades extraordinarias, pensaron que ella sería una gran maestra o bien esposa de un emperador. Y no se equivocaron.

Pese a que quería seguir una vida de práctica del Dharma en lugar de casarse, sus padres decidieron lo contrario. Su primer pretendiente la violó y del segundo escapó. Fue colocada en el harén del emperador del Tíbet, Trisong Detsen, hasta que éste la ofreció como don a Padmasambhava -conocido como Gurú Rinpoché y considerado como un segundo Buda- a cambio de sus enseñanzas.

Determinada a iluminarse, se convirtió en la principal discípula y consorte del Gurú. Paralelamente en el reino hubo rumores de su desaparición, el emperador explicó que había sido dada en ofrenda. Para evitar el castigo, escaparon a unas grutas donde continuaron el ejercicio de la meditación. Practicó la entrega a los demás y las ocho austeridades: el alimento, la vestimenta, la palabra, el cuerpo, la mente, los aprendizajes, la compasión y la benevolencia. Debió superarlas para tener un total dominio de su mente y alcanzar la budeidad.

Tenía dudas sobre cómo una mujer podría transformarse en el Dharma, “ya es suficiente tratar de sobrevivir”, a lo que su maestro le respondió que “la base para alcanzar la iluminación es un cuerpo humano. Masculino o femenino, no hay gran diferencia, pero si ella desarrolla la mente inclinada a la iluminación, el cuerpo de la mujer es mejor”. Se dice que asistió a Padmasambhava en la emanación de algunos de sus tesoros de conocimientos (termas) y que sus reflexiones sobre visión, meditación y acción han marcado las prácticas del budismo tibetano. Su fuerza, resistencia y constancia son admiradas en el mundo budista.

93. Susan Sontag, 1933-2004, escritora, ensayista, filósofa, cineasta.

Susan Sontag (nacida como Susan Rosenblatt, Nueva York, 16 de enero de 1933-ibídem, 28 de diciembre de 2004) fue una escritora, novelista, filósofa y ensayista, así como profesora, directora de cine y guionista estadounidense de origen judío. Aunque se dedicó principalmente a su carrera literaria y ensayística, también ejerció la docencia y dirigió películas y obras teatrales

Fue hija de Jack Rosenblatt y Mildred Jacobsen, ambos judíos estadounidenses. Su padre se dedicaba al negocio de comercio de pieles en China, donde falleció a causa de la tuberculosis cuando Susan tan solo tenía cinco años. Siete años después, su madre contrajo matrimonio con Nathan Sontag. Desde ese momento, Susan y su hermana Judith adoptaron el apellido de su padrastro.

Se crio en Tucson (Arizona) y en Los Ángeles, donde se graduó en la North Hollywood High School, a la edad de 15 años. Continuó sus estudios en varias universidades, como la Berkeley, la Universidad de Oxford, la Universidad de Chicago, la Universidad de París y la Universidad Harvard, en varias de las cuales también fue docente.

Durante su estancia en Chicago, a la edad de 17 años, contrajo matrimonio con Philip Rieff, tras un noviazgo de diez días. La pareja tuvo un hijo, David Rieff, quien se convirtió en el editor de su madre en la editorial Farrar Straus and Giroux. El matrimonio entre Sontag y Rieff duró ocho años, y se divorciaron en 1958.

Desde entonces, sostuvo relaciones con Harriet Sohmers Zwerling (con la que convivió tras una intensa relación en París, en 1957), con la dramaturga cubana María Irene Fornés y con el poeta ruso Joseph Brodsky, entre otros. Los últimos años de su vida mantuvo una relación sentimental con la fotógrafa Annie Leibovitz.

Falleció el 28 de diciembre del 2004 en el hospital Memorial Sloan Kettering de Nueva York, a la edad de 71 años, debido a complicaciones de un síndrome mielodisplásico que desembocó en una leucemia mielógena aguda. El origen de la leucemia fue probablemente la radioterapia recibida tres décadas antes, empleada para la curación de un avanzado cáncer de mama que sufrió cuando tenía 43 años. Fue sepultada en el cementerio de Montparnasse, en París.

Su hijo David Rieff escribió un libro sobre la enfermedad y la muerte de su madre, titulado Un mar de muerte.

94. Sophie Blanchard, 1778-1819, primera aeronauta profesional.

Se decía que Sophie Blanchard (1778-1819) tenía miedo a montar en carruaje y, sin embargo, no tuvo problema alguno para convertirse en la primera  aeronauta profesional.

En una fecha que se desconoce, a finales del siglo XVIII, Sophie se casó con el inventor francés Jean Pierre Blanchard, que había hecho el primer viaje en globo sobre París cuando ella solo tenía cinco años.

Tiempo atrás, él ya había abandonado a su primera esposa y a sus cuatro hijos para dedicarse por completo a sus diseños y viajes. Blanchard, acompañado del médico John Jeffries, fue el primero en volar entre Inglaterra y Francia en tal medio de transporte, y desde entonces realizó giras de exhibición por toda Europa, en las cuales mostraba sus experimentos con paracaidas.

El éxito del inventor y aeronauta fue tal que llegó a Estados Unidos. Allí, Blanchard efectuó en Filadelfia el primer vuelo en globo aerostático sobre el país. En su honor, hay un cráter en la Luna que lleva su nombre.

En una época en la que se había extendido una admiración y afición absoluta por los vuelos en globo por parte del gran público, Sophie acompañaba a su marido durante las giras y comenzó a subirse con él. Este esperaba que hacerla partícipe incrementaría sus ingresos, después de haber quedado en bancarrota por una mala gestión. Se fecha la primera ascensión que realizó el 27 de diciembre de 1804.

Sophie se convirtió así en la primera aeronauta profesional, pero no era la primera mujer en volar en globo. Años antes ya lo había hecho Elisabeth Thible, aunque acompañada. Sophie sí fue la primera mujer en pilotarlo, realizando numerosas exhibiciones y viajes por territorio europeo.

Cuando Blanchard murió, al caer de su globo en La Haya, su viuda, acuciada por las deudas, no cesó la actividad, e incluso llegó a especializarse en vuelos nocturnos. Napoleón Bonaparte la nombró Aeronauta de los Festivales Oficiales. Otros realizaban este tipo de espectáculos, pero ella era la preferida del emperador. Cuando Napoleón se casó con María Luisa de Austria, Sophie realizó una ascensión sobre el Campo de Marte; con el nacimiento del primer hijo de la pareja, sobrevoló París arrojando desde el aire folletos informativos para anunciar el acontecimiento; y el día del bautizo del heredero lanzó fuegos artificiales desde su globo.

Cuando Luis XVIII entró en la ciudad del París, el 4 de mayo de 1814, con motivo de la restauración monárquica, Sophie ascendió en globo desde el Pont Neuf, formando parte de la procesión triunfal.

El monarca le concedió el honor de nombrarla la Aeronauta Oficial de la Restauración.

Cuenta la leyenda que ella fue la causa del fracaso del estreno de la ópera Silvana de Weber (1786-1826), pues esa misma noche, la aeronauta estaba dando una exhibición en la ciudad.

La mayoría prefirió ver el espectáculo de Sophie que escuchar las composiciones del músico alemán.

Trágicamente, Sophie también se convirtió en la primera mujer fallecida en accidente aéreo, al incendiarse el gas del globo aerostático en el que viajaba y estrellarse contra un edificio, durante una exposición en los jardines Tivoli en París.

Tenía cuarenta y un años. Los organizadores decidieron que la recaudación sería íntegramente entregada a sus hijos, pero al descubrirse que carecía de ellos, gran parte de ese dinero se invirtió en erigir un monumento en su honor.

La imagen elegida fue un globo en llamas, situado en la parte superior de su sepulcro, inscribiéndose en su epitafio:

Víctime de son art et de son intrépidite.

(Víctima de su arte y de su intrepidez)

95. Katia Krafft, 1942-1991, vulcanóloga.

Apasionada de los volcanes desde muy pequeña, Katia Kraftt dedicó toda su vida a analizarlos y viajó por todo el mundo junto a su marido para estudiar, filmar y fotografiar volcanes activos. Si bien todo terminó de una manera muy trágica –la pareja quedó atrapada en flujo piroclástico en el monte Unzen, en Japón, junto a unos 40 periodistas que cubrían la noticia, y fallecieron todos en el acto–, su legado marcó para siempre el mundo de la vulcanología y la geología.

Nacida en 1942 en Francia, desde pequeña desarrolló un interés por los volcanes.

Es por eso que viajó junto a sus padres a Sicilia para ver el Etna, el Estrómboli y el Vulcano.

Terminó el colegio e ingresó a la Universidad de Estrasburgo, donde se especializó en Física y Geoquímica.

Ahí conoció a su compañero de viaje, Maurice Krafft, con quien se casó en 1970.

Ambos formaron un equipo para filmar, observar y analizar diversos fenómenos alrededor del mundo, utilizando estos medios para hacer difusión de su material. Todo este conocimiento fue transmitido a la comunidad científica, tanto como a comunidades en peligro por posibles erupciones volcánicas: publicaron películas, libros, realizaron conferencias y aparecieron en diversos programas de televisión.

En sus expediciones realizadas a Italia, Islandia, Indonesia, África, América, Hawái y Nueva Zelanda, entre otros países, reunieron material que los llevó a ganar dos premios por sus reportajes: el Prix de la Société de Géographie de Paris (Premio de la Sociedad Geográfica de París) y el Prix de l’Exploration, en 1975. Uno de sus últimos trabajos se centró en planes de acción para comunidades en riesgo –que de hecho se utilizaron para la erupción del Monte Pinatubo, en Filipinas.

Otro proyecto muy ambicioso fue La casa del volcán, en la isla de Reunión (Océano Índico), y Vulcania, en Auvernia (Francia). Ambos lugares están equipados para que los visitantes puedan aprender sobre volcanes y geología. Su fatídico final no fue impedimento para que el legado de Katia Krafft traspase la barrera del tiempo y para que todo lo que construyó junto a Maurice hoy siga siendo referencia en la materia.

96. Fanny Mendelssohn, 1805-1847, compositora y pianista.

Fanny Mendelssohn era hija de un banquero importante, quien siempre consideró que la música y la vida pública no eran trabajo de señoritas. No importaba que Fanny ya de adolescente se había memorizado e interpretaba las fugas y preludios de Bach; para su padre, era mejor que se concentrara en casarse y vivir una vida recatada en casa. La familia se había trasladado de Hamburgo a Berlín, y no sólo Fanny mostraba un extraordinario talento musical, sino que su hermano Félix también componía; sería él quien pasaría a la historia con fama legendaria, mientras su hermana se mantuvo en las sombras.

La joven se enamoró de un artista llamado Wilhelm Hensel, y aunque no tenía fortuna, terminó casándose con él. Juntos viajaron y se rodearon de más creativos como ellos, con lo que Fanny, a pesar de la oposición de su familia, se entregó a la composición.

Algunas de sus canciones fueron publicadas bajo el nombre de su hermano, quien aunque en un principio tampoco veía como una posibilidad que su hermana se dedicara a la música, la terminó apoyando; ella, a su vez, le opinaba a Felix sobre sus obras.

En 1838 Fanny tuvo su única presentación pública conocida frente al piano, donde interpretó música de su hermano. En 1846 publicó finalmente una colección de sus propias composiciones.

Al año siguiente, con 41 años, Fanny Mendelssohn murió de un infarto. Aunque por décadas fue menos conocida que  Félix, de a poco se ha ido reivindicando su memoria y expertos la califican de igual talento que su hermano.

97. Emilie du Châtelet, 1706-1749, física, matemática y traductora de Newton al francés

La marquesa de Châtelet tradujo al francés “Los Principios de Newton”, una obra inmensa de figuras y demostraciones geométricas. Además divulgó los conceptos del cálculo diferencial e integral en su libro “Las instituciones de la física”, obra publicada en 1740. Gabrielle pertenecía a la alta aristocracia y siempre se interesó en los hallazgos científicos, nació en Saint-Jean-en-Greve, Francia, durante el reinado de Luis XIV.

Los Breteuil hicieron fortuna y Émilie accedió a una educación atípica para su época. A los diez años ya había estudiado matemáticas y metafísica; a los doce hablaba inglés, italiano, español y alemán y traducía textos en latín y griego como los de Aristóteles y Virgilio.

Estudió las relaciones entre metafísica y ciencia, y desarrolló el pensamiento cartesiano. A los diecinueve años se casó con Florent Claude con quien tuvo tres hijos.

Además de los estudios, siempre le encantó la vida de corte de Versalles, participando activamente de fiestas, la ópera y las representaciones teatrales.

En 1734 Voltaire se alejó de París, para huir de la justicia y se refugió en un castillo propiedad del marqués de Châtelet.

Émilie decidió ir a vivir con él  y fueron pareja intelectual y afectiva durante muchos años, y íntimos amigos hasta el final de sus días. Juntos formaron una biblioteca de más de diez mil volúmenes.  Su extensa investigación sobre el fuego y su propagación fue la primera publicación, que le significó reconocimiento.

Luego escribió “Las instituciones de la física”, obra en tres volúmenes publicada en 1740 que contiene un capítulo sobre cálculo infinitesimal, escrito para que su hijo pudiese comprender la física.  La marquesa de Châtelet estudió a Descartes, Leibniz y Newton. Fue capaz de ver lo positivo de cada uno de ellos e intentó construir una teoría unificada que causó mucha polémica. También desarrolló un “Discurso sobre la felicidad”, en el que opinaba que la felicidad se conseguía con buena salud y con estudio, marcándose metas y luchando por ellas.

Terminó la traducción sobre los “Principios de Newton” el misma día de su muerte, cuando dio a luz a un cuarto hijo –qué también murió días después. La obra se publicó en 1759, diez años después, con un elogioso prólogo de Voltaire, y sigue reimprimiéndose hasta la actualidad. En su nombre se han bautizado un asteroide y a un cráter de Venus. También hay obras de teatro y una ópera con su historia.

98. Buchi Emecheta, 1944-2017, narradora.

Buchi Emecheta fue una escritora nigeriana y pionera entre las letras africanas, gracias a sus libros que hablan de racismo, la maternidad y la independencia femenina. Escribió novelas autobiográficas, ficción infantil y obras de teatro.

Nació en Nigeria en una familia de orígenes Igbo, etnia africana. Su padre falleció cuando tenía 9 años; tras esto Buchi consiguió una beca en una escuela metodista donde potenció su interés por los estudios, que en un principio habían sido limitados por las desigualdades de género. A temprana edad quedó huérfana y a los 11 años conoció al joven Sylvester Onwordi, con quien se comprometió y caso a los dieciséis.

La pareja, junto a sus dos primeros hijos, se mudaron a Londres, donde Buchi se dedicaría a trabajar de bibliotecaria en el Museo Británico. En Gran Bretaña tendría tres hijos más. Emecheta comenzó a escribir con el constante recelo de su marido, quien incluso quemó su primera obra.

La escritora dejó a su esposo y comenzó a criar a sus cinco hijos en medio de la pobreza.

Continuó trabajando, y logró ingresar a la Universidad de Londres de la que se licenció de sociología.

Durante estos años escribió diversos artículos en la revista New Statesman; escritos que posteriormente terminarían en su libro In the Ditch (1972), primera publicación basada en relatos autobiográficos que abordan la vida de una mujer y su esfuerzo por sacar adelante a sus hijos.

Más tarde vendría Sencod-Class Citizen (1974), donde la protagonista se refugia de la violencia de un matrimonio en la escritura.

Buchi continuó escribiendo sobre la opresión racial, sexual y de clase.

Además abordó las dificultades de los inmigrante en Gran Bretaña, las problemáticas de su país de origen, el rol de la figura femenina en el país africano, la maternidad y la dominación que puede vivir el género en la vida matrimonial; reflejando siempre la defensa de la mujer y su liberación.

Emecheta fue académica visitante en diversas universidades, como en la Universidad de Londres, Yale y en Nigeria en la Universidad de Calabar. Su trayectoria la llevó a ser reconocida en 2005 con la Orden Imperio Británico por su rol en la literatura.

99. Annette Kellerman, 1887-1975, nadadora profesional.

Fue una de las primeras mujeres públicas en usar traje de baño de una sola pieza, en lugar de los pantalones que estaban permitidos en esa época. Más allá de ese hito rupturista y moderno, Annette Kellerman fue una destacada nadadora profesional australiana, estrella de cine, escritora y emprendedora. Además se la acredita como la inventora de la natación sincronizada tras su actuación en el año 1907 en el New York Hippodrome.

Nació en Australia, hija de padres músicos, y cuando tenía seis años un problema físico en sus piernas hizo que utilizara un aparato ortopédico. Para ayudarla a superar esta discapacidad sus padres la inscribieron en clases de natación. A los pocos años sus piernas eran ya prácticamente normales y cuando cumplió 15 ya sabía nadar en todos los estilos de natación y ganó su primera carrera. En 1902, Anette ganó campeonatos femeninos en Nueva Gales del Sur con el tiempo récord de 1 minuto 22 segundos y 33 minutos y 49 segundos respectivamente. El 24 agosto de 1905, con tan solo 19 años, fue una de las primeras mujeres en intentar cruzar el Canal de la Mancha. Tras tres intentos desistió.

En 1907 después de realizar una actuación del primer ballet acuático en un tanque de vidrio en el Hipódromo de Nueva York, Kellermann popularizó natación sincronizada y el éxito de su traje de baño -más osado que las enaguas de la época-, hizo que comenzara su propia línea de moda y fuese todo un icono. Sin embargo, aunque se encontraba en el apogeo de fama, fue arrestada por “indecente” en Revere Beach, Massachusetts.

Siempre atrevida, en 1916 se convirtió en la primera actriz reconocida en hacer una escena completamente desnuda, fue en A Daughter of the Gods. En la mayoría de sus cintas Kellermann realizaba aventuras acuáticas y preparaba sus propias acrobacias. Para The Mermaid (1911), incluso diseñó y fabricó sus propios trajes de baño de sirena. Además de su carrera cinematográfica y deportiva, escribió varios libros, entre ellos Cómo nadar (1918) y un libro de cuentos infantiles. Kellermann, vegetariana de toda la vida, fue dueña de una tienda de alimentos saludables en Long Beach, California. Permaneció activa hasta la vejez, no paró de nadar y hacer ejercicio hasta poco tiempo antes de su muerte.

100. Amrita Priam, 1919-2005, escritora y poeta.

Escritora, poeta y ensayista india del siglo XX, Amrita Pritam fue la primera mujer escritora punjabí. El estilo lírico y profundo de su pluma marcó la literatura en su país durante seis décadas.

Entre sus creaciones se encuentran más de cien obras, siendo “Ajj aakhaan Waris Shah nu” y “Pinjar” las más icónicas. La primera es un poema inspirado en los horrores cometidos durante la separación entre India y Pakistán en 1947, mientras que la segunda es una novela que narra la frustración de la desigualdad existente entre mujeres y hombres; esta última llegó a la pantalla grande en 2003.

Amrita Pritam fue nacida y criada en una familia religiosa, en una ciudad que hoy pertenece a Paquistán.

A los 11 años sufrió la muerte de su madre, hecho que la llevó a tener que madurar pronto; fue la escritura el lugar donde encontró consuelo.

A los 16 años publicó su primer libro, “Amrit Lehran”, una antología de poemas.

A esa misma edad se casó, y en 1960 se divorció. El fin de su primer matrimonio llevó a que la escritora fortaleciera aún más su autonomía, plasmando mucho de los sufrimientos como esposa en su escritura.  Más tarde se volvió a casar, esta vez, con el editor de sus novelas, Imroz, con quien estuvo cuatro décadas.

Además de escribir se caracterizó por tener un sentido humanitario. Participó de distintas caridades, y además se unió al “Movimiento de Escritores Progresistas”, que pregonaba los ideales de emancipación del pueblo indio. La escritora, quien presenció las atrocidades que devastaron a su país durante la separación con Pakistán, formó parte de trabajos sociales durante 1940. Así también escribió una serie de poemas llamados “Lok Peed”-la angustia de la gente traducido al español- dedicados a la crisis alimentaria que sacudió a Bengala en 1943.

Ganadora de diversos premios y reconocida como la mujer pionera de la literatura punjabí , Amrita Pritam falleció a los 86 años.

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