actualidad, opinion, variedades.

La leyenda del Cronovisor (La máquina del tiempo)…


GM/Diario de Xalapa(N.Collinot)/El Tiempo  —  Desde la desaparición sin resolver de Emanuela Orlandi en 1983, hasta una colección encubierta de documentos conocida como Archivo Apostólico, la historia del Vaticano está colmada de secretos. Y de todos los supuestos secretos del Vaticano, ninguno puede ser más extraño que la leyenda del cronovisor.

Existen infinidad de leyendas sobre personajes increíbles, sitios fantásticos e incluso objetos peculiares, en esta ocasión te contamos la historia del Cronovisor, la ¿máquina del tiempo? que el Vaticano esconde.

De acuerdo con el diccionario Oxford, una leyenda es una narración que cuenta un hecho real o fabuloso que es adornado con elementos que la hacen aún más especial, estas se van transmitiendo de generación en generación de manera oral u escrita.

Son muchos los misterios alrededor de las religiones, especialmente si se trata de la católica. El hermetismo del Vaticano frente a algunos temas ha dejado algunos vacíos que permiten que surjan muchas leyendas no solo sobre las historias de la biblia, sino también sobre lo que sucede al interior de la sede central de la iglesia católica romana.

Es el caso de la supuesta existencia de una especie de máquina del tiempo con la que  se captaron imágenes de la crucifixión de Jesús. Una teoría que nunca ha sido comprobada por la ciencia o por la iglesia.

Se dice que el cronovisor es un dispositivo que le da al usuario la capacidad de ver a través del tiempo. Aunque la existencia de este aparato nunca ha sido probada, un libro de 2002 del sacerdote del Vaticano, el padre François Brune, dice lo contrario.

Según Brune, el cronovisor fue desarrollado por el padre Marcello Pellegrino Ernetti, un monje benedictino. Ernetti supuestamente mantuvo el dispositivo en secreto hasta principios de la década de 1960, cuando confió en Brune y le dijo que 12 científicos, incluido el famoso físico Enrico Fermi y el ex científico nazi Wernher von Braun , lo ayudaron a construirlo.

La historia se remonta al 2 de mayo de 1972, cuando un periódico de Italia (Domenica del Corriere) publicó en sus páginas una noticia impactante: varios científicos habían inventado una impresionante máquina llamada Cronovisor, la cual les permitía ver y escuchar a través del tiempo.

Enrico Fermi (ganador de un Premio Nobel de Física en 1938) y Wernher von Braun (exnazi que trabajó en la NASA, gracias a su trabajo EU pudo ir a la luna), bajo la dirección del monje Marcello Pellegrino Ernetti fueron los inventores de este artefacto.

Una historia que recopiló el también sacerdote François Brune en su libro ‘Le Nouveau Mystère du Vatican’, que se traduce como ‘El nuevo misterio del Vaticano’, en el que relata que conoció a Ernetti y que, durante su encuentro, supuestamente le confesó los secretos del aparato.

La máquina fue bautizada como chronovisor y, según Brune, podía transmitir en una pantalla las imágenes y sonidos del pasado gracias a los principios de la física. 

En este caso, Ernetti le explicó a su colega que como la energía no se crea ni se destruye, sino que se transforma, los sonidos y las imágenes del pasado quedaban suspendidos en el espacio y lo que supuestamente hacía el chronovisor era captar esa energía para recomponerla en escenas, como si se tratara de un televisor.

Fue así como, según lo descrito por Brune en el libro, Ernetti logró ver la pasión de Cristo, desde la última cena hasta el momento de su crucifixión, pero no solo eso, el sacerdote consiguió tomar una fotografía de ese momento así como la destrucción de Sodoma y Gomorra, entre otros eventos históricos importantes.

Supuesta foto hecha a Jesús

También señaló que pudo observar a icónicos personajes como el filósofo Cicerón, a Napoleón, etc.

Este dispositivo estaba elaborado con diversas antenas, las cuales eran hechas de metales ‘desconocidos’. Gracias a estas se podían captar sonidos y ondas de luz.

– ¿Cómo funcionaba el Cronovisor?

Se cree que este aparato funcionaba con un ‘buscador de dirección’ en el cual se ponía la fecha a la que se deseaban ‘viajar’ y en un monitor era posible ver las imágenes de esa época.

El Cronovisor era considerado un portal al pasado. Ernetti afirmó que era parecido a un televisor y de acuerdo con sus palabras ‘lograron ver cosas increíbles’.

Hecho de rayos catódicos, antenas y metales que recibían señales de luz y sonido en todas las longitudes de onda, el cronovisor supuestamente permitió al equipo de científicos documentar eventos del pasado. La máquina, por lo tanto, podría validar las enseñanzas de la Biblia, simplemente proporcionando una mirada de primera mano al pasado.

Ernetti afirmó que él y un grupo de científicos de renombre se unieron en una búsqueda mutua para descubrir el pasado. Un científico fue Fermi, ganador del Premio Nobel de Física en 1938, y otro fue el ex nazi von Braun, cuyo trabajo en la NASA llevó a Estados Unidos a la Luna.

Según Ernetti, el dispositivo tenía varias antenas, tres de las cuales estaban hechas de metales “misteriosos” que captaban ondas de luz y sonido en todos sus respectivos espectros.

Un “buscador de dirección” en el dispositivo supuestamente estaba sintonizado en la era específica que uno quería ver, mientras que una pantalla lo mostraba y un dispositivo de grabación capturaba el metraje.

La supuesta foto de Jesús (izquierda) y una pintura curiosamente similar (derecha) creada mucho antes de que Ernetti publicara esta imagen.

El chronovisor supuestamente era una máquina tan novedosa e importante que, según Brune, el Vaticano decidió ocultarla (otras versiones indican que la destruyeron) por las terribles consecuencias que podría acarrear en manos equivocadas. 

Lo cierto es que esta historia de la máquina del tiempo escondida en el Vaticano no es más que un mito, aunque Ernetti aseguraba que la existencia del chronovisor era real,  pues años más tarde se comparó la imagen de Jesús crucificado que supuestamente había tomado la máquina con una escultura de la agonía de Jesús del español Lorenzo Coullaut Valera (1876-1932) y era muy parecida.

Por otro lado, aunque desde la teoría de la física es posible viajar en el tiempo, hoy en día a pesar de todos los avances tecnológicos y científicos se ha logrado regresar al pasado, menos teniendo en cuenta lo que los expertos denominan las paradojas.

Padre Pellegrino Ernetti

Por otro lado el monje Marcello reveló en diversas ocasiones (incluso antes de morir en 1994) que el Vaticano había ocultado la máquina para que esta no fuera utilizada por la persona equivocada.

Extrañamente el Vaticano decretó en el año 1988 que ‘cualquier persona que utilizara un artefacto con las mismas características del Cronovisor sería excomulgado’.

Antes de fallecer, el creador de esta máquina escribió una carta en la que reiteraba que sí existía y que el Papa Pío XII les había prohibido rotundamente hablar sobre ella pues era un peligro para la humanidad.

Los inventores murieron y solo queda la interrogante ¿de verdad existe el Cronovisor?, es un misterio del Vaticano que permanece latente.

– El mito del archivo secreto del Vaticano

Otra de las fantasías alrededor de la sede de la iglesia católica es que allí se ocultan documentos sobre extraterrestres e, incluso, que esconde códigos relacionados con sociedades secretas como lo recrea Dan Brown en sus libros.

Pero todo el imaginario alrededor del archivo secreto del Vaticano no es más que un mito. De hecho, con el objetivo de poner fin a este misterio y aprovechando el aniversario 400 de la creación del mismo, en 2012, la Santa Sede decidió exhibirlo al público por primera vez, en una exposición que denominó ‘Lux in arcana. El Archivo Secreto Vaticano se descubre’.

En 2012 el Vaticano realizó una exposición con alrededor de 100 documentos pertenecientes a su famoso archivo secreto.

Con ello, demostraron que su misterioso archivo no es más que pergaminos, manuscritos, cartas, actas y documentos que guardan celosamente por tratarse de escritos históricos. 

Así las cosas, la máquina del tiempo, las naves espaciales ocultas, los códigos secretos, los libros sobre las respuestas del universo, entre otras, no son más que mitos que muchas veces, aunque no haya evidencia científica, toman tanta fuerza que algunas personas viven para confirmarlos, mientras otras los aprovechan para crear contenidos de ciencia ficción.

nuestras charlas nocturnas.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.