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El arte Pin Up …


gehm.es(P.G.Sánchez)/Entre el Caos y el Orden(P.Caos)  —  El pin-up es un género artístico que se desarrolló principalmente en los Estados Unidos durante la primera mitad del siglo XX, especialmente en los años 40 y 50.

Este género se caracteriza por recoger ilustraciones cargadas de erotismo y sensualidad, basadas en el ideal de belleza femenina de la época (ilustraciones procedentes de revistas, calendarios y anuncios que solían colgarse con chinchetas de la pared, recibiendo por este motivo su nombre, al proceder del término inglés “pinned up”).

Este arte se basaba en el encanto de sugerir el cuerpo femenino, antes que enseñarlo al completo; si bien es cierto que con el paso del tiempo se fue incrementando su nivel sexual. El concepto de belleza recogido en el pin-up tuvo tal éxito dentro de la sociedad que llegó a influir en el cine, la fotografía, la moda, el cómic, etc., conformando un nuevo icono de feminidad.

Debido a la naturaleza de este arte numerosas han sido las voces que han criticado este estilo debido a la visión hiper-sexualizada de la mujer como un objeto de deseo. Sin embargo, no hemos de olvidar que la representación del cuerpo desnudo de la mujer ha sido una constante a lo largo de toda la historia del arte.

No cabe duda de que el cuerpo femenino ha supuesto siempre una fuente de inspiración para el artista a lo largo del tiempo. Desde la Antigüedad, grandes pintores como Botticelli con su obra El nacimiento de Venus, se han esforzado por representar la belleza femenina; sin embargo será el pin-up el que marque la nueva estética y el nuevo modelo de mujer americana del siglo XX.

Charles Dana Gibson

Los orígenes del pin-up se sitúan en el siglo XIX, con la aparición de la fotografía y la mejora de los medios de impresión, que permitirían una popularización y un mayor acceso a la sexualidad femenina.

Estas fotografías eróticas iniciales mostraban a mujeres acordes a los cánones estéticos de su época en diversos estados de desnudez, inspirándose en las tradicionales representaciones artísticas anteriores de mujeres como las diosas griegas o las majas de Goya (fotografías en posturas muy rígidas, en las que las modelos se apoyaban en algún elemento o se tumbaban debido al largo tiempo que se necesitaba para realizar una sesión fotográfica con las cámaras del momento).

Estas fotografías comenzaron a popularizarse a finales de siglo, de la mano de actrices (especialmente de géneros artísticos como el burlesque) e intérpretes que recurren a los cromos y a las cartas de visita con retratos fotográficos que sugieren a menudo el desnudo.

Sacando ventaja de la costumbre de la época de coleccionar las tarjetas de visita, estas mujeres decidieron aprovechar este medio para darse a conocer entre el público y promocionar sus espectáculos (el pequeño tamaño de estas cartas de visita permitía además que estas fotografías pudieran colgarse en cualquier lugar convirtiéndose así en los primeros retratos pin-up).

La costumbre de coleccionar estas tarjetas permitió que se infiltraran en las casas de la burguesía e influyeran en algunas mujeres que comenzarían a idealizar este modelo de mujer en contraposición con la rígida y asexual mujer de la época victoriana, lo que permitió a estas actrices comenzar a ser aceptadas en el mundo del teatro y a asentar la nueva imagen de la mujer transgresora, independiente y moderna.

Sin embargo, se criticó el teatro como una influencia corruptora para la mujer decente y se consideró que este tipo de imágenes eran sólo apropiadas para el deleite del público masculino.

George Petty, La bailarina , 1965

Para el final de siglo este tipo de fotografías se seguían reservando para mujeres de ciertos oficios como prostitutas, bailarinas y actrices, que tradicionalmente se habían caracterizado por su sexualidad.

Estas acciones se consideraban propias de las mujeres procedentes de esta clase, en contraposición a la mujer burguesa que debía hacerse cargo del hogar y conservar una estricta moral sexual.

Sin embargo, a medida que poco a poco algunas mujeres jóvenes se comenzaban a incorporar al mundo laboral o a acceder a los estudios para acceder a una profesión, la presencia de la mujer se fue incrementando en el espacio público y por tanto el término de mujer pública fue perdiendo su connotación negativa.

Fue el dibujante americano Charles Dana Gibson quien comenzó a realizar en la década de 1890 para la revista Life dibujos femeninos inspirados en estas nuevas, educadas e independientes mujeres jóvenes; continuando posteriormente su trabajo en otras publicaciones. Sus representaciones, conocidas como Gibson Girl, dieron lugar al primer arquetipo de belleza femenina estadounidense.

Este nuevo modelo se inspiraba en las nuevas mujeres de clase media y alta, en contraposición con la mujer victoriana, con una mayor confianza y conciencia sexual que influiría en el deseo masculino y en el modelo de belleza femenino. Las creaciones de Gibson lograron que el pin-up se alejase de su asociación con mujeres de baja clase.

De este modo, desde 1900 hasta la Primera Guerra Mundial el pin-up reflejó mujeres majestuosas y aristocráticas, apenas desnudas, cargadas de un aire exótico oriental.

Sería a raíz del estallido de la Primera Guerra Mundial cuando las mujeres saldrían de sus casas y pasarían a hacerse cargo del trabajo de los hombres en las fábricas, obteniendo así su independencia con respecto a la anterior subordinación a los hombres y pudiendo soñar con ser actrices o bailarinas en lugar de esposas y madres.

Sin embargo, tras finalizar la guerra las mujeres deberían volver a sus tradicionales ocupaciones en el hogar ante el regreso de los hombres. A pesar de ello, la guerra supuso para la mujer una mayor libertad de movimientos y de actitudes, que se reflejará también en una mayor libertad en la forma de vestir.

Esto daría pie al surgimiento en los años 20 de un nuevo modelo de mujer, la flapper: un modelo de mujer transgresora y rebelde, sexualmente libre, a la que le gustaban las fiestas, beber, fumar y conducir a gran velocidad. El pin-up durante estos años sería un reflejo de estas chicas jóvenes y alegres que amaban las fiestas. Sin embargo, la gran crisis económica que estalló en 1929 acabaría con el estilo alegre y distendido de estas mujeres.

 

Tras la desaparición de la Gibson Girl y el rápido paso de las flapper fue la revista Esquire la que sustituyó a Life en elevar el estatus y la visibilidad de las ilustraciones pin-up.

La revista Esquire fue fundada en el año 1933 y estaba especialmente dirigida a un público masculino, debido al gran crecimiento en el comercio de la ropa masculina (si bien es cierto que también tuvo una gran difusión entre el público femenino, siendo muchos de sus lectores mujeres).

Inicialmente su distribución se produjo entre las tiendas de ropa, pero su gran éxito hizo que pronto tuviese que ser redistribuida a los quioscos. 

La revista buscaba centrarse en la moda masculina, pero a la vez incluía diversos artículos sobre la cultura contemporánea y estilos de vida, arte contemporáneo, música, cine e incluso política norteamericana.

Sin embargo uno de los elementos más populares de la revista eran sus representaciones femeninas, estas chicas al igual que las de Gibson mostraban a mujeres glamurosas, pero en diversos estados de desnudez y a menudo en situaciones sexuales humorísticas.

De este modo Esquire logró combinar la sofisticación cultural con el humor indecente y picante.

Fueron numerosos los ilustradores y fotógrafos que trabajaron en Esquire creando el nuevo ideal de mujer a través de sus páginas centrales y fotografías; sin embargo el más destacado del momento fue George Petty, quien popularizó sus Petty Girls.

Las chicas representadas por Petty solían ir acompañadas de alguna frase cómica o encaminada a captar la atención del lector. Poco a poco estas chicas fueron teniendo cada vez más éxito y se fue incrementando el espacio reservado a estas ilustraciones, al tiempo que se eliminaba todo elemento de distracción y las chicas pasaban a ser el completo centro de atención sobre un fondo blanco, donde su físico y expresión llevaban todo el peso.

Sin embargo la gran popularidad alcanzada por las ilustraciones de Petty, llevaron a este a incrementar cada vez más sus exigencias económicas a la revista. Esto llevó a los directivos de Esquire a buscar en 1940 un sustituto que estuviese al nivel de las ilustraciones de Petty, pero que cobrase menos. El sustituto elegido sería el artista peruano Alberto Vargas.

Vargas había nacido en Arequipa en 1896 siendo hijo de un reconocido fotógrafo, lo que le permitió crecer entre imágenes, cámaras y el ambiente artístico de la fotografía y aprender a manejar el aerógrafo.

Pronto demostró interés por el dibujo y marcharía en 1911 con su familia a Europa, donde se formaría como artista en París y Zurich, al tiempo que se incrementaba su interés por la pintura clásica y especialmente por la de Ingres.

Posteriormente en 1916 se trasladaría a Nueva York donde comenzó su carrera artística pintando actrices de teatro con una combinación única de elegancia y femmes fatale.

De este modo Vargas creó la imagen de una mujer social, sensual y elegante, que se convertiría en la nueva diosa del siglo XX, al ser la representación de la mujer sofisticada e independiente del país.

De este modo, Vargas lograría trabajar durante los años 30 para numerosas empresas de Hollywood realizando retratos y carteles de películas, hasta que en 1940 fue contratado por Esquire para ocupar el puesto de Petty.

Los primeros dibujos de Vargas aparecieron en Octubre de 1940, en los que se percibe la presión por mantener el anterior estilo de su antecesor; sin embargo Vargas no tardaría en imponer su propio estilo. Su gran aceptación por parte del público llevó a Esquire a publicar en Diciembre de 1940 el primer calendario de Vargas, en el que se representaba una chica en cada mes, que tuvo un gran éxito comercial.

Las chicas de Vargas se convirtieron rápidamente en sinónimo de la sensualidad femenina, elegancia y la belleza de las mujeres americanas; además para el público femenino las mujeres de Vargas representaban un modelo de belleza femenina más creíble que las anteriores representaciones.

Con la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial en Diciembre de 1941 la mujer volvería a ocupar un destacado papel en la sociedad y comenzarían a producirse cambios en cuanto a la sexualidad de las mujeres, siendo las chicas de Vargas un icono referente de los nuevos ideales de la mujer. Así mismo con el estallido de la guerra, Vargas convirtió a sus chicas no sólo en un icono de belleza femenina, si no en un icono patriótico de la mujer americana.

De este modo, entre 1942 y 1945 sus dibujos hicieron referencia frecuentemente a la guerra, incluyeron elementos militares o representaron a mujeres pertenecientes a alguna rama de las fuerzas armadas (ofreciendo además al público femenino una imagen glamurosa que favorecía el ingreso en estas unidades).

(Alberto Vargas)

Es de resaltar la gran popularidad que tuvo el trabajo de Vargas entre los soldados que se encontraban combatiendo en el extranjero, que rápidamente sintieron un fuerte vínculo con la mujer que él les presentaba (ya que se convirtieron en un lazo que les unía con sus hogares, en el modelo y promesa de mujer que todos esperaban encontrar a su regreso y en la única compañía femenina que tuvieron consigo en las duras condiciones del combate). 

Rápidamente estas chicas compartieron espacio en las taquillas, barracones, cuarteles, trincheras e incluso vehículos con las fotografías de los amigos, familiares y el presidente Roosevelt.

Fue tal la demanda por parte de los soldados, que entre 1942 y 1946 la revista Esquire llegó a realizar más de nueve millones de sus ejemplares (sin anuncios y gratuitos para las tropas), que eran enviados por todo el mundo y repartidos por las bases militares en las que se encontraban estacionadas las tropas, para elevar la moral.

Además, junto a la revista tuvieron gran divulgación los calendarios, llegando Esquire a incluir un mayor número de chicas para sus ediciones militares.

Tal fue la influencia de estas obras que fueron apropiadas por las tropas, que las incorporaron a los fuselajes de sus aviones en lo que se conoce como nose art.

Rápidamente se hizo popular la costumbre de representar a las chicas de Vargas sobre los bombarderos, al convertirse estas en un talismán protector para sus tripulaciones, que les recordaban su hogar y por qué luchaban. Inspirándose en las obras de Vargas (aunque variando el nivel de desnudez de las chicas y a menudo con una sexualidad muy provocativa y agresiva) los soldados las pintaron sobre sus aviones como un símbolo de buena suerte o como una especie de diosa de la guerra (al estilo de los mascarones de proa usados por los antiguos en sus embarcaciones), además tenían también su utilidad práctica al servir como elemento de distracción para los pilotos enemigos durante los combates aéreos.

Al finalizar la guerra los hombres regresaron a casa y recuperaron sus trabajos, por lo que muchas mujeres tuvieron que volver a ocupar su tradicional lugar en el hogar, de este modo la mujer vio recortada parte de las libertades que había ganado durante el conflicto para volver a asumir su papel tradicional.

De este modo tras la guerra se dará un gran auge del matrimonio y la natalidad, que dará lugar a un ideal de mujer americana basado en una feliz y dependiente ama de casa (aunque también se mantendrá la visión de la mujer objeto caracterizada por su ingenua, pero abierta sexualidad).

El matrimonio y la maternidad pasaron a ser lo mejor visto en un contexto de represión social que trataba de dejar atrás los liberales comportamientos de la guerra; de este modo el sexo no tardó en convertirse en un mito nutrido por los medios de comunicación. No es de extrañar pues, que en este contexto tan conservador se mantuvieran este tipo de imágenes tan descocadas, que traían un soplo de aire fresco.

A la revista Esquire le afectó bastante este cambio experimentado en la sociedad tras la guerra. Además la revista perdió en el año 1947 a Vargas, debido a problemas legales surgidos a raíz del intento del artista de renegociar su contrato, quien perdió su trabajo y sus derechos sobre su nombre y su trabajo para la revista.

De este modo la revista tuvo que hacer frente al cambio del ideal de belleza femenina y a la pérdida de su artista estrella, quien sería sustituido por otros artistas como Fritz Willis o Al Moore, que no lograrían estar a su altura.

Con el nuevo enfoque tras la guerra en la moral y la maternidad comenzaron a producirse quejas de algunos sectores, que criticaron el fácil acceso de las mujeres y jóvenes a estas ilustraciones, lo que obligó a muchas publicaciones a reducir o eliminar el pin-up de sus páginas.

Aprovechando este vacío y la decadencia de revistas como Esquire, Hugh Hefner (antiguo empleado de dicha revista) creó en 1953 la famosa revista Playboy donde retomó el género. Desde su primer número se dejó claro que la revista estaba destinada únicamente al deleite del público masculino y que contaría con artículos de política, deportes, entretenimiento, cultura… a la vez que contendría dibujos y fotografías de modelos desnudas.

En contraposición a las anteriores representaciones femeninas en las que se dibujaba a una mujer idealizada, compleja e independiente, Hugh Hefner creía que sus chicas debían representar a la accesible y seductora vecina de al lado.

Además, en el año 1959 contrató a Vargas, cuyas chicas perdieron el estilo anterior de Esquire y pasaron a mostrar mucha menos ropa (si bien es cierto que el artista puso como condición que no se mostrase en ningún momento la entrepierna de las chicas), además de volver a estar acompañadas de una frase picante.

Alberto Vargas

Con la llegada de los años 60 se produciría una auténtica revolución en la sociedad norteamericana con el surgimiento de movimientos sociales con gran peso de los jóvenes y estudiantes, que reivindicarían entre otras cosas una nueva libertad sexual.

De este modo, los años 60 marcarían el comienzo del declive del pin-up al producirse una popularización y mercantilización del sexo. Con el paso del tiempo  surgirían numerosas revistas para el público masculino del estilo de Playboy, donde las fotografías irían ganando cada vez más importancia y donde cada vez se iría enseñando más la carne de las mujeres, en lugar de insinuar.

De este modo, con la liberación sexual se accedería cada vez más al desnudo integral femenino, siendo poco a poco sustituido el pin-up por la pornografía. El arte erótico y la capacidad sensual de insinuar la belleza del cuerpo femenino serían finalmente sustituidas por el material pornográfico.

Ilustraciones de Gil Elvgren, el pintor más famoso de pin-ups

Gil Elvgren fue uno de los más importantes artistas de pin-up y glamour del siglo XX. Hoy en día es más conocido por sus ilustraciones de pin-ups.

Gillette A. Elvgren nació en St. Paul, Minnesota en 1914, y asistió a la University High School.

Después de graduarse, comenzó a estudiar arte en el Minneapolis Institute of Arts . Posteriormente se trasladó a Chicago para estudiar en la Academia Estadounidense de Arte .

Se graduó de la Academia durante la depresión a la edad de veintidós años. Elvgren se unió al grupo de artistas de Stevens and Gross, la agencia de publicidad más prestigiosa de Chicago.

Se convirtió en protegido del artista Haddon Sundblom

Después de acabar el bachillerato, estudió en el Instituto de Arte de Mineápolis. Cuando terminó, se trasladó a Chicago para estudiar en la Academia Americana de Arte.

En 1937, comenzó a pintar calendarios pin-up para la editorial Louis F. Dow, una de las más importantes de Estados Unidos, en ese tiempo creó cerca de 60 obras.

Gil comenzó a pintar calendarios para Louis F. Dow, una de las editoriales más importantes de Estados Unidos, tiempo durante el cual creó alrededor de 60 obras en 28 × 22 en lienzo y las distinguió por una firma impresa.

Muchas de sus pin-ups se reprodujeron como arte de la nariz en aviones militares durante la Segunda Guerra Mundial. Alrededor de 1944, Gil fue abordado por Brown y Bigelow, una firma que aún domina el campo en la producción de calendarios y especialidades publicitarias.

Estuvo asociado con Brown & Bigelow desde 1945 hasta 1972.

En Brown & Bigelow Elvgren comenzó a trabajar con lienzos de 30 × 24, un formato que usaría durante los siguientes 30 años, y firmó su trabajo en cursiva .

Elvgren fue un éxito comercial. Vivió en varios lugares y estuvo activo desde la década de 1930 hasta la de 1970. En 1951 comenzó a pintar en un estudio en su casa, luego en Winnetka, Illinois , utilizando un asistente para configurar la iluminación, construir accesorios y escenas, fotografiar escenarios y preparar sus pinturas.

Sus clientes iban desde Brown y Bigelow y Coca-Cola hasta General Electric y Sealy Mattress Company .

Además, durante las décadas de 1940 y 1950 ilustró historias para una gran cantidad de revistas, como The Saturday Evening Post y Good Housekeeping .

 Entre los modelos que pintó Elvgren estaban Myrna Hansen , Donna Reed , Barbara Hale , Arlene Dahl , Lola Albright y Kim Novak .

Algunas de sus modelos para sus pinturas pin-up fueron Kim Novak, Myrna Hansen, Myrna Loy, Donna Reed y Barbara Hale.

En 1945 se asoció con la compañía Brown y Bigelow, dedicada a la producción de calendarios y especialidades publicitarias.

Elvgren se convirtió en un éxito comercial, estuvo activo desde 1930 hasta 1970. Entre el resto de sus clientes se encontraban Coca-Cola, General Electric y Sealy Corporation.

Falleció el 29 de febrero de 1980.

La Pin-up más famosa: Bettie Page, de reina del erotismo a ferviente cristiana

Su auténtico nombre era Betty Mae Page, nació en Nashville, Tennessee, el 22 de abril de 1923.

No tuvo una infancia fácil, fue  la segunda de seis hijos de una familia muy humilde y tenía que encargarse del cuidado de sus hermanos mientras sus padres trabajaban. Su madre, de ascendencia cherokee, no la apreciaba y su padre abusaba de ella con frecuencia.

Cuando Bettie tenía diez años, sus padres se divorciaron y y su padre fue encarcelado, así que su situación económica empeoró. Su madre trabajada de día en una peluquería y de noche lavando sábanas, mientras tanto dejaba a las niñas en un orfanato.

En los centros comunitarios aprendió a cocinar y a coser, aptitud que le vino muy bien más adelante para fabricarse sus propios bikinis y trajes.

A Page y a sus dos hermanas les encantaba el cine y jugaban a recrear las escenas de las películas.También imitaban las fotos de las poses de las actrices de las revistas y periódicos.

Bettie Page comento en una entrevista:  «He sido una fanática de las películas toda mi vida, así es como aprendí a posar, cuando mis hermanas pequeñas me pedían que imitara las fotografías de las estrellas que veíamos en las revistas y periódicos».

Bettie se convirtió en una adolescente muy inteligente: Dirigía el club de teatro de la escuela, era tesorera del consejo de estudiantes, editora del periódico y además fue la segunda mejor de su clase de secundaria y sus compañeros la votaron como «la más propensa a triunfar».

A los veinte años, en 1943 se licenció en Humanidades en la Universidad de Peabody, en Tennessee y se casó con Billy Neal con el que llevaba saliendo 2 años. Trabajó como maestra, pero su belleza era tan espectacular que sus alumnos no conseguían concentrarse.

Decidió irse de Tennessee junto con su marido y se trasladaron a San Francisco, donde trabajó de secretaria, pero ella quería ser actriz y también modelo.

 Gracias a su atractivo no tardó en conseguir trabajo ante las cámaras fotográficas llevando abrigos de piel para un anuncio de un peletero local.

En 1945 consiguió una audición para la 20th Century Fox, pero la prueba de cámara no salió bien. «Me peinaron y maquillaron para que me viera como una caricatura de Joan Crawford, era horrible.» 

Se fue de allí cuando un productor le prometió una carrera en el cine a cambio de favores sexuales. «No me gustaban sus miradas, no me hubiera acostado con él de todas formas. ¡Era un freak!» 

También Howard Hughes se interesó por ella.  Él y su equipo le llamaban por teléfono con la intención de querer fotografiarla, pero Bettie no aceptó.

Más de alguna vez admitió que no pudo responder a un telegrama del jefe de los estudios, Jack Warner, para hacer una segunda prueba de cámara en Warner Bros, siendo este el error que más lamentó en su vida. Pero su marido, Billy Neal, volvía de la guerra en el Pacífico Sur, y Page quería salvar su matrimonio que pasaba momentos difíciles.

Después viajó a Nashville, Miami y llegaron a Puerto Príncipe (Haití), Bettie se enamoró del país y de su cultura. En 1947 volvió a EEUU, se divorció y Bettie se mudó a Coney Island.

En 1950 la vida de Bettie iba a empezar a cambiar. Un día mientras paseaba por la playa conoció a Jerry Tibbs, un oficial de policía y aficionado a la fotografía que se quedó prendado y le pidió permiso para hacerle algunas fotos, y Bettie aceptó. En ese momento empezó su carrera como Pin-up, aunque todavía no era consciente.

Tibbs le presentó a otros fotógrafos con Cass Carr, con el que Bettie realizó varias sesiones al aire libre con las que disfrutaba mucho.
Como era de esperar, sus fotografías no pasaron desapercibidas en los «clubs de fotografía» (estos clubs promovían la fotografía artística, pero muchos eran tapaderas para encubrir la creación de pornografía). 

Bettie empezó a posar para varias revistas como Wink, Eyeful, Titter y Beauty Parade entre otras.

En 1955 sus fotografías fueron publicadas en las revistas de Robert Harrison y Bettie se conviertió en una estrella Pin-up: Fue elegida Miss Pin-up Girl del mundo.

Sus fotos eran cortadas de las revistas para decorar oficinas, taquillas, garajes y carteras de hombres de todo el mundo, consiguiendo fama internacional.

Entre 1952 y 1957 trabajó con el fotógrafo Irving Klaw para inmortalizarla en imágenes pin-up, bondage y sadomasoquista, convirtiéndola en la primera modelo de bondage famosa.

También realizaron cortos en blanco y negro de 8 y 16mm, que eran encargados por clientes específicos. 

Aunque estas producciones clandestinas tenían el mismo estilo crudo y tipo de distribución que la pornografía de la época, nunca mostraron desnudez o contenido sexual explícito.

Page era la mejor modelo pin-up de Nueva York. Mientras Marilyn Monroe estudiaba interpretación en el Actors Studio, Bettie hacía lo mismo en el  Herbert Berghof Studios a unas manzanas de distancia.

Consiguió varios papeles en teatro, cine y televisión, actuando y bailando. En la película «Striporama»tuvo un breve papel hablado, la única vez que su voz ha sido capturada en una película.

El actor Robert Culp le dió clases a Page, «Aspiraba a mucho más de lo que podía», declaró, «era simpática, pero no era una actriz, y de continuar, su fuerte acento sureño habrían sido un gran problema».

En 1954, conoció a Bunny Yeager, una ex modelo y fotógrafa que la contrató para una sesión de fotos en «Wildlife Park Africa» en Florida. Estas fotografías son de las más famosas de su carrera. Ellas incluyen tomas de desnudos con un par de leopardos llamados Mojah y Mbili. Su vestimenta  fue diseñada y cosida por ellas misma.

Con Bunny Yeager, fotógrafa y Pin-up

Yeager también la fotografió en otras ocasiones, y una de las instanténeas fue a parar a las páginas de Playboy. Fue una de las Playmates del año 1955.

Para Hugh Hefner fue  «Un hito en la historia de la revista», según sus propias palabras, y gracias a ella tanto Hefner como Yeager gananon cientos de miles de dólares, pero para Bettie no resultó rentable, a ella nunca la compensaron por aquellas fotos.

«Creo que fue una mujer notable, un icono de la cultura pop que ejerció su influencia sobre la sexualidad y las tendencias en la moda, alguien que provocó un tremendo impacto en nuestra sociedad», comentó Hugh Hefner.

En 1957 la Pin-up se retiró. Muchos dicen que fue tras declarar ante el Subcomité de Delincuencia Juvenil del Senado, después de que un joven muriera durante una sesión de bondage.  Incluso el Congreso  la llamó para testificar y explicar las fotografías en las que aparecía.

Al final fue excusada de comparecer, pero los negativos de muchas fotos fueron destruidos por orden judicial.  Pero según muchos de sus amigos, su retirada se debió a su conversión al cristianismo.

En 1958 se volvió a casar con un chico 12 años más joven y Bettie intentó sin éxito otros puestos de trabajo «normales», pero no funcionó ni su relación, ni su búsqueda de empleo.

Tras terminarse su segundo matrimonio y sufrir una crisis nerviosa se trasladó a Florida. Allí, en Nochevieja de 1958,  cuando estaba tumbada a la orilla de mar vio una luz de neón en forma de cruz «El Señor me llevó de la mano, entré dentro y estuve llorando, sentada en el último banco, por todos mis pecados, ese día entregué mi vida al Señor».

Bettie estudió en tres escuelas bíblicas y colaboraba en las campañas de la iglesia, era voluntaria en un hogar de madres solteras.

Quería ser misionera, pero la Misión del Multnomah la rechazó por estar divorciada, después estuvo un tiempo en un centro de retiros y finalmente consiguió irse de misionera a Angola.

 Se volvió a casar por tercera vez con Harry Lear, pero en 1972 volvió a divorciarse.

Se mudó al sur de California en 1979, tuvo un colapso nervioso y un grave altercado con su casera.

Los doctores la diagnosticaron de esquizofrenia aguda y pasó 20 meses en un hospital psiquiátrico en San Bernardino, California.

Cuando salió fue arrestada por agresión después de tener otro altercado con otro casero, pero fue declarada inocente por locura y fue puesta bajo supervisión estatal  en Patton State Hospital durante 8 años.

Le dieron el alta en 1992 y fue a vivir con uno de sus hermanos, había vuelto a ganar miles de fans durante los 80, y en 1990 la edición del popular «Book of Lists» incluye a Bettie en una lista de las 11 más famosas celebridades «desaparecidas».

Como no tenía derechos de las fotos que se empezaron a volver a publicar en los ochenta, contrató una agencia para tener algún beneficio por el uso de su imagen.

Además, en 1991 se estrenó la película «Rocketeer» en la que la novia del protagonista, (encarnada por Jennifer Connelly), se inspiraba en Bettie Page.

Entonces proliferaron los clubs de fans y las páginas web, y Page consiguió algo de dinero gracias a la firma de autógrafos y la asistencia a convenciones. Fue entrevistada en contadas ocasiones, pero nunca dejó que la retrataran. (En la entrevista de más abajo podréis oírla, pero no verla).

La Pin-up más famosa murió  a los 85 años, el 11 de diciembre de 2008 por una neumonía en un hospital de Los Ángeles. Había sufrido un ataque cardíaco unas semanas antes y ya nunca  recuperó la conciencia.

– Curiosidades

La llamaban «Reina de las curvas» y «El ángel negro».

Sus actores favoritos eran Gregory Peck y Bette Davis.

Aunque posaba desnuda con frecuencia, nunca apareció en escenas con contenido sexual explícito.

Fue uno de los personajes más fotografiados del siglo XX.

Durante los años 60, trató de convertirse en una misionera cristiana en África, pero fue rechazada por haberse divorciado.

Durante los años siguientes trabajó para varias organizaciones cristianas antes de establecerse en Nashville en 1963. Trabajó a tiempo completo para el Reverendo Billy Graham.

Se sentía abrumada por toda la atención que recibía y no se sentía guapa. Se ponía grandes cantidades de maquillaje para cubrir su grandes poros.

Llegó a avergonzarse de haber posado desnuda. «Pero ahora casi todo el dinero que tengo se lo debo a que posé desnuda», declaró Page en una entrevista para Playboy en 2007. «Así que ya no me avergüenzo de aquello, pero sigo sin entenderlo».

En los últimos años, había contratado a una firma para ayudarla a recuperar algunas de las ganancias hechas en base a su imagen.

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