Las prácticas sexuales más insólitas y perturbadoras de la historia…

El Mundo(S.Sanz)/Antrophistoria — Sabemos que el sexo forma parte de la humanidad desde un punto de vista biológico y psicológico, además, forma parte de su propia identidad. Ello ha llevado a que cada civilización tenga sus propios, límites y visiones acerca de la sexualidad. En pleno siglo XXI, siguen siendo fascinantes para algunos.
La sociedad clasifica las prácticas y tendencias sexuales como “normales” o ”perturbadoras”, según criterios culturales que cambian con el tiempo. Buena prueba de ello es repasar las costumbres de alcoba de Roma o el Antiguo Egipto, y observar lo inquietantes e inaceptables que resultan muchas de ellas.
Conocer su evolución desde la antigüedad hasta nuestros días es vital para entender el papel del ser humano en el mundo.
– Indonesia y relaciones sexuales fuera del matrimonio
Según un mito en Indonesia durante la celebración del Pon, se creía que las parejas debían pasar la noche con alguien que no sea su esposo o esposa, y debían tener relaciones sexuales entre ellos. También se dice que, si intiman con las mismas parejas en las siete celebraciones que hicieron antes, les traería buena suerte y deseos.
– Antiguo Egipto
¡El antiguo Egipto estaba obsesionado con masturbarse! La gente creía que el flujo y reflujo del Nilo se originaba por la eyaculación de su dios de la creación. Por lo tanto, los hombres de Egipto se masturbaban espiritualmente en el Nilo para asegurar una gran cantidad de agua para sus cultivos.
Se cree que había ceremonias religiosas relacionadas con los ritos de la fertilidad que conllevaban la práctica de sexo en grupo.
Un asombrado Herodoto, historiador griego del siglo V, describió con todo detalle una de las orgías celebradas en nombre de la diosa felina Sejmet Bastet en la ciudad de Bubastis:
«Las barcas, llenas de hombres y mujeres, flotaron cauce abajo por el Nilo: Los hombres tocaban flautas de loto, las mujeres címbalos y los panderos, y quien no tenía ningún instrumento acompañaba la música con palmas y danzas.
Bebían mucho y tenían relaciones sexuales. Esto era sí mientras estaban en el río; cuando llegaban a una ciudad los peregrinos desembarcaban y las mujeres cantaban, imitando a las de esa ciudad».
– Mujeres travestidas de Esparta
Los guerreros espartanos estaban habituados a la homosexualidad, debido a que pasaban juntos muchos meses en misiones bélicas. Esto llevó a que las mujeres espartanas crearan un curioso ritual en para la noche de bodas: se travestían con ropa de hombre antes de mantener relaciones sexuales para provocar y aumentar el placer de sus hombres.

– Algunas tribus nepalíes en el Himalaya los hermanos comparten esposa
Es la realidad de una tribu que reside en la región del Himalaya. Los hermanos de una familia comparten una mujer común durante toda su vida matrimonial. La poliandria no solo se practica en esta región, sino que también se acepta como parte de la tradición y la cultura.
– Las mujeres mayores tienen relaciones sexuales con jóvenes adolescentes en Mangaia
Es esta isla en el Océano Pacífico Sur, los niños, cuando alcanzan la edad de 13 años, tienen relaciones sexuales con mujeres mayores que les enseñan las complejidades del acto y la mejor manera de complacer a sus parejas.
– Inquietante práctica en el Antiguo Egipto
Los faraones permitían el matrimonio entre hermanos y, en algunos casos, también entre padre e hija, con el fin de preservar la pureza del linaje. Se permitía el incesto entre los monarcas y la circuncisión, práctica adoptada posteriormente por los judíos. Tenía un carácter ritual en la ceremonia de iniciación de la adolescencia. Se cree que existían ceremonias religiosas relacionadas con ritos de fertilidad que involucraban la práctica de sexo en grupo.
La circuncisión, práctica adoptada posteriormente por los judíos, tenía un carácter ritual en la ceremonia de iniciación a la adolescencia. Los egipcios tenían una visión del sexo más pragmática que desenfrenada. Tal vez por ello a los violadores, esto es, los que actuaban como animales sin poder contener sus bajas pasiones, les estaba reservada una pena tan drástica como la castración.
– Mujeres alimentan a su pareja con manzanas con sabor a axila en la zona de Austria rural
En la Austria rural, las jóvenes realizan un baile tradicional con rodajas de manzana colocadas en sus axilas. Después de bailar, las mujeres van hacia el hombre de su interés y les ofrecen una rodaja de manzana impregnada con su olor, que luego se come el hombre. Simboliza que al hombre siempre le encantará tener placer sexual sin importarle de qué parte del cuerpo sea.

– Chozas de amor
En la tribu Kreung, (Camboya), los padres construyen chozas que eran llamadas «chozas de amor», donde las adolescentes pueden tener sexo con diferentes hombres hasta que encuentren a su alma gemela.
– Hombres adultos con amantes jóvenes en la antigua Grecia
En la antigua Grecia, los hombres adultos, tanto casados como solteros, solían tener relaciones sexuales con adolescentes varones. Estas relaciones no involucraban a niños, sino a adolescentes pospúberes, generalmente, de entre 15 y 19 años. Diversos autores mencionan que la práctica se lleva a cabo con el fin de introducir a los jóvenes a la sociedad adulta y un mentor de mayor edad se encargaba de su formación militar, académica y sexual hasta que el joven alcanzaba la edad de casamiento.
Los griegos practicaban la pederastia como una forma de introducción de los jóvenes (ya en la pubertad) a la sociedad adulta. Un mentor asumía la formación militar, académica y sexual de un joven –que no era considerado ni legal ni socialmente un hombre– hasta que alcanzaba la edad de casamiento.
En Atenas, la ciudad que condenó a muerte a Sócrates «por corromper a la juventud», la pederastia era principalmente una costumbre aristocrática.
En contraposición, Esparta veía en la pederastia una forma de adiestramiento militar e incluso se ha planteado que la relación entre alumno y maestro era del tipo casto, aunque también con un componente erótico. Pero si hay un ejército que llevó a su máxima expresión esta práctica fue el tebano.
El Batallón Sagrado de Tebas fue una unidad de élite griega formada por 150 parejas de amantes masculinos.
Aunque la pederastia estaba aceptada como una práctica habitual entre los aristócratas –siendo objeto, no en vano, de burlas por parte de los plebeyos–, la homosexualidad entre hombres adultos despertaba en muchas ocasiones comportamientos homófobos.
– Los nunca-desnudos de Inis Beag
Ubicada frente a la costa de Irlanda, una de las sociedades más reprimidas sexualmente del mundo. Entre las estrictas reglas de la isla, no debía haber besos con la lengua ni caricias; incluso hablar del hecho estaba completamente prohibido, al igual que instruir a las mujeres sobre la naturaleza de sus propios cuerpos, incluidas la menstruación y la menopausia.
El sexo premarital es esencialmente desconocido. La única posición utilizada es con el hombre arriba y ambos miembros de la pareja conservan puesta su ropa interior durante la actividad. El hombre tiene un orgasmo rápidamente y se queda dormido de inmediato. En cuanto al orgasmo femenino, se considera que no existe, o bien se piensa que es una desviación.
– Sexo en Roma

(imagen de un prostíbulo romano)
La homosexualidad en la Antigua Roma, sin ser un crimen penal –aunque lo era en el ejército desde el siglo II a.C.–, estaba mal vista en todos los sectores sociales, que la consideraban, sobre todo en lo referido a la pederastia, una de las causas de la decadencia griega.
Además de eso, en Roma era prioritario diferenciar quien ejercía el papel de activo y quién el de pasivo, tanto a nivel sexual como social.
Como ejemplo de ello, los opositores a Julio César usaron siempre los rumores de que en un viaje diplomático había mantenido relaciones homosexuales con Nicomedes IV, Rey de Bitinia, para erosionar la autoridad del dictador romano.
La acusación era grave no por tratarse de una relación homosexual, la cual podía ser asumida en algunas circunstancias, sino por haber ejercido supuestamente el papel de pasivo sexual. Julio César, que siempre negó la acusación, fue de hecho un conocido casanova con predilección por las esposas de otros senadores y cargos políticos.
– El sexo en el románico
El libro « Arte y sexualidad en los siglos del románico» reunió los estudios y teorías de siete reconocidos investigadores en torno al significado de las imágenes románicas con una fuerte carga sexual que aparecen en capiteles, canecillos, aleros y pilas bautismales.
En sus investigaciones se puede ver cómo el aborto y el infanticidio no eran considerados como «pecados sexuales», sino que se equiparaban al «homicidio» y llegaban a castigarse con penas de muerte, reducidas después a excomunión o penitencia.
Los llamados penitenciales trataban de regular el uso de «bebedizos» por parte de clérigos para «cumplir con el voto de castidad». También se observa cómo conductas como el adulterio, el incesto, la fornicación, el bestialismo, la masturbación o el lesbianismo se condenaban, por lo general, «con menor severidad que la homosexualidad masculina».

La medicina de la época trató de paliar los problemas que podía ocasionar la castidad en la salud de los hombres y mujeres de la Iglesia. El pronóstico médico aplicaba tratamientos distintos en función del sexo y remedios que pueden llegar a sorprender vistos desde la perspectiva actual, como que los clérigos no podían recurrir a la masturbación, que sí se permitía a las religiosas, siempre que la practicaran con su propia mano o con un consolador fabricado siguiendo unas premisas muy concretas.
La imagen de la mujer era un símbolo de la lujuria y, desde finales del siglo XI, se convirtió en sinónimo de tentación, sexo y pecado. «Para transmitir este mensaje se ideó una estrategia visual contundente y repulsiva que representaba el castigo de los pecados de la carne de una forma impactante: la mujer con serpientes», señaló Pedro Luis Huerta, historiador y coordinador de la publicación del libro «Arte y sexualidad en los siglos del románico».
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