El fracaso más inesperado de Lacoste que le llevó a crear un imperio
El tenista René Lacoste, conocido como ‘el cocodrilo’, usó su apodo para crear un imperio textil.
Yahoo Noticias(A.López)/Lacoste — El 16 de agosto de 1923, un tenista, de 19 años de edad, llamado René Lacoste, paseaba por las calles de Boston junto a Allan Muhr, el capitán del equipo francés de Copa Davis que esa misma tarde se enfrentaría al equipo de Australia en el primer partido de la semifinal que se disputaría en el Longwood Cricket Club de la capital del estado de Massachusetts.
En un momento de aquel agradable paseo, el joven deportista se paró frente al escaparate y se quedó mirando fascinado una vistosa y cara maleta de piel de cocodrilo que había llamado su atención.
Su acompañante (un veterano tenista de origen estadounidense y nacionalidad francesa) en aquel preciso instante le hizo una curiosa proposición: le regalaría la maleta, que él mismo pagaría de su bolsillo, si Lacoste conseguía ganar el partido de aquella tarde que lo enfrentaría a la estrella del equipo australiano, James Anderson.
El partido se disputó, siendo el resultado un contundente 7-5, 6-3 y 6-4 a favor del jugador australiano, por lo que René se quedó sin recibir aquel preciado y deseado premio.
Lacoste tan solo llevaba un año como profesional del tenis, pero todos los expertos apuntaban que se convertiría en uno de los mejores jugadores de la historia de aquel deporte, no solo de Francia sino del mundo.
René Lacoste no estaba predestinado a una carrera deportiva. A los 18 años, tomó la decisión de dedicarse por completo a su pasión, el tenis. Entrenaba sin descanso para mejorar su fuerza, precisión y concentración, para que su técnica fuese «lo más perfecta posible».
Jamás perdió, hacía de cada derrota una victoria para mejorar. Un método que le resultó efectivo: ganó siete torneos individuales y jugó en el equipo francés que ganó la Copa Davis en 1927 y 1928.
Para dominar su juego, René Lacoste articula una determinación inquebrantable alrededor de una táctica inmejorable: estudiar el juego de sus oponentes para agotarlos y poder vencerlos. «Golpea la pelota, retrocede y perfecciona el golpe con el brazo doblado y tenso«.
Todo un perfeccionista, anotó detalladamente todos sus movimientos por escrito y escribió el libro «Tennis» en 1928. Una verdadera Biblia para la victoria.
Tuvo una corta carrera deportiva, teniendo que abandonar el tenis como jugador profesional en 1929 (con tan solo 25 años de edad) a causa de diversos problemas de salud que llevaba arrastrando desde hacía un tiempo.
En los pocos años que compitió profesionalmente (1922-1929) se alzó con algunos grandes trofeos (siete Grand Slam y un par de Copas Davis).
Camisa de manga larga, pantalón de pinzas y cinturón: el atleta no tiene que adaptarse al atuendo, sino todo lo contrario. René Lacoste coloca la comodidad en primer plano y entiende la necesidad de contar con ropa adaptada al deporte.

Pero lo ocurrido aquel 16 de agosto de 1923, con la maleta de piel de cocodrilo y la proposición que le realizó Allan Muhr, no se quedó en un simple suceso, ya que sería determinante para su futuro, tanto como apodo personal como por convertirse en icono de una de las marcas textiles más famosas y prestigiosas del planeta.
La anécdota llegó a oídos del periodista estadounidense Georges Carens, quien estaba cubriendo la Copa Davis para el periódico local en el que trabajaba (Boston Evening Transcript) y en el artículo sobre el partido disputado entre René Lacoste y James Anderson, escribió lo siguiente: […] El joven Lacoste no ganó su maleta de cocodrilo, pero luchó como un auténtico cocodrilo: nunca soltó a su presa […]
En aquel preciso instante nacía uno de los apodos que más fama y prestigio a podido dar a un deportista y René Lacoste empezó a ser llamado (tanto por los aficionados como por la prensa) como ‘Le Crocodile’ (el cocodrilo), alcanzando tal popularidad el sobrenombre que tres años después (en 1926), Robert George, íntimo amigo del tenista que se dedicaba al estilismo, decidió diseñar el dibujo de un cocodrilo y bordárselo en el bolsillo de la pechera de las chaquetas blancas (tipo americana) que Lacoste lucía antes de cada partido.
Desafiando las convenciones, acortó las mangas de la típica camiseta de tenis para crear un polo cómodo. Por primera vez, los diseños se bordaron con el cocodrilo característico, lo que las hace reconocibles al instante.
Rápidamente, René Lacoste pide a sus amigos y familiares que usen el polo en los partidos internacionales. Avanzado a su tiempo, creó un vestuario moderno: ligero, adaptable y todoterreno. cosas que lo hicieron unánime. Los fundamentos de Lacoste se habían establecido.
La imagen del cocodrilo se convirtió en icónica y quedó asociada con el tenista, quien acabó incorporándolo también en las camisas que, por aquel entonces, utilizaba para jugar.
Sus problemas de salud le obligaron a tener que abandonar la práctica profesional del tenis, aunque continuó siendo conocido universalmente por el apodo de ‘Le Crocodile’.

Aún era muy joven (todavía no había cumplido los 30 años) y vio una gran oportunidad laboral el asociarse al industrial textil, André Gillier, con quien fundaría la empresa ‘Lacoste’ para comercializar polos confeccionados en algodón (mucho más cómodos y transpirables que las camisas usadas hasta aquel momento en las competiciones de tenis).
La tenacidad es su mantra. Para hacer la práctica del tenis más cómoda, René tuvo un millón de ideas que lo convirtieron en un jugador único. Desde sus inicios, no dudó en tallar el mango de su raqueta o cubrirlo con cinta quirúrgica para favorecer la ergonomía.
Cuanto más practicaba, más ideas tenía. Toda su vida continuó innovando y presentó una treintena de patentes a lo largo de su vida. Entre sus inventos más famosos se encuentran la máquina que dispara pelotas para que el tenista entrene solo o una raqueta de metal ligera y fácil de manejar. Invenciones que mejoraron su juego y el de todas las futuras generaciones de tenistas.
En todas aquellas prendas, que se convirtieron en un éxito comercial, se les incorporó un rediseñado cocodrilo que sería el icónico símbolo de la marca.
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