Qué hacer cuando el encuentro sexual se vuelve aburrido…

Rouge(G.Rizzo)/El Mundo(A.Sierra) — La sexualidad humana es un fenómeno sociocultural complejo en el que el comportamiento, el deseo y la identidad son aspectos esenciales. El contacto, las relaciones o el encuentro sexual es un aspecto importante en la vida de una persona y hay toda una industria desarrollada en torno a este tema.
Ciencia, libros, tratamientos, consejos, la industria farmacológica, la nutrición, entre otras , están al servicio para optimizar estos encuentros a tal punto de llegar a vender quimeras.
El contacto sexual está atravesado por emociones. En un encuentro o aun en la actividad solitaria, se despliegan una variedad de conductas y reacciones que comprenden excitación, deseos, curiosidad, motivación, querer explorar, “ir por más”, en definitiva una multiplicidad de sensaciones.
A su vez, en la contracara hay decepción, una baja o escasa intensidad, monotonía, un repertorio que se va acotando, aburrimiento y también desgano, que más allá de las respuestas logradas en base al uso de fármacos, la ausencia de deseos y la falta de “química” no se remonta con ninguna píldora; no todo orgasmo es sinónimo de placer.
Mediocre, poco intenso, decepcionante, sin excitación, son palabras y frases que emplean personas para describir contactos aburridos, las mismas salen de un estudio que incluyó hombres, mujeres, binarios, “otros” y transgénero. Según el estudio «Percepciones de aburrimiento sexual en una muestra comunitaria» llevado a cabo por Leonor de Oliveira, Joana Carvalho y Pedro Nobre, de 700 personas solo menos de 20 expresaron no sentir aburrimiento.
Si bien el tedio puede ser parte de una relación estudios demuestren que muchos atraviesan situaciones similares; la idea no es que sirva de consuelo sino encontrar la forma de acabar con esa situación, o al menos disminuirla.

Primero que nada, hay que entender que el aburrimiento en el sexo se refiere a esas personas que han perdido interés en el sexo con su pareja regular, y los expertos dicen que puede “enmascarar conflictos no resueltos, luchas de poder, resentimientos, depresión, complacencia, sentirse no apreciado, miedo al rechazo, falta de confianza u otras vulnerabilidades”, aunque generalmente se debe a que surge una energía extraña que básicamente mata la energía sexual que es la que hace que quieras tener sexo y probar cosas nuevas.
Six explica que si está experimentando aburrimiento sexual, debes examinar el «aburrimiento» más de cerca y tratar encontrar su origen. “No te limites solo a un vago nivel de conciencia. ¿Qué sientes realmente? ¿Algo desagradable? ¿Y cómo te sienta ese sentimiento desagradable o doloroso? Si te encuentras con ganas de escapar, mantén los pies en el fuego. Expande y respira en él. Ese es tu umbral a la integridad erótica” dice.
Según una encuesta sobre satisfacción sexual, con una muestra de más de 10.000 personas en todo el mundo, realizada por LELO -la reconocida marca de juguetes eróticos de lujo-, la calidad de las relaciones sexuales a nivel global resulta bastante alarmante.
Un 37% de la población declara que su vida íntima es mejorable, mientras que una de cada 10 personas la clasifica como «aburrida».
Aunque el panorama es desalentador, la esperanza es lo último que se pierde. Así que aquí van mis cuatro propuestas para volver a encender la llama y decir adiós al aburrimiento.
1. MANTÉN VIVO EL DESEO

La pérdida del deseo puede ser consecuencia de la falta de interés en las relaciones sexuales con la otra persona.
Por este motivo, muchas parejas rompen con el paso del tiempo.
Lo natural es que los niveles de deseo sexual en una pareja sean variables a lo largo del tiempo debido a diferentes factores, como la edad, el estrés o cuestiones familiares y profesionales.
Durante las primeras etapas de la relación, gracias a la potente atracción entre ambos, suele haber una elevada frecuencia de relaciones afectivas y sexuales. Sin embargo, con el paso de los años, esta disminuye y podría ser una de las señales que indican que el sexo en pareja es aburrido.
Pero esto no quiere decir que no se pueda mantener viva la atracción física y el deseo sexual. La activación inicial puede seguir nutriéndose de esas pequeñas dosis de cuidados, como la atención, miradas, caricias o besos, que podemos mantener o incorporar en la relación.
Cuidar el físico o tener una actitud positiva, por ejemplo, también contribuyen para conservar ese encanto y atractivo.
2. CONSTRUYE TU SEXUALIDAD Y RELACIONES

Nos han contado que la sexualidad y las relaciones son de una única manera y algunos se lo han creído.
Esto hace que nos genere bastante frustración o aburrimiento convivir con alguien que no se ajusta a lo que «nos pone», y no solo sexualmente, sino en el ámbito afectivo y relacional.
Conocernos es la clave para buscar o construir las relaciones que deseamos y poder disfrutar la sexualidad como nos gusta.
Quizá en un primer momento conozcamos determinadas personas que no sean al 100% nuestro prototipo, pero eso es genial. La rigidez nunca es buena compañera y las relaciones se construyen por ambas partes.
Ni tu pareja ni tú tenéis que adaptaros al otro en su totalidad. La diferencia también suma.
Seducir, negociar, llegar a acuerdos y aprender del otro es una aventura, en ocasiones complicada pero muy enriquecedora a nivel personal, sexual y como pareja.
Y si, tras intentarlo, sois conscientes de que la relación ya no os aporta o que hay que pasar página, adelante.
Recuerda que la monogamia es una construcción social y la misión, en este caso, es construir relaciones sanas que aporten.
Pero, atención, saltar de relación en relación, a lo loco, aunque es muy respetable y quizá divertido, puede ocultar algún miedo a abrirse en profundidad o, simplemente, que no estás hecho para estar en una relación monógama. No es malo y hay otras opciones. Investiga dónde quieres ubicarte y disfruta.
3. CREATIVIDAD SEXUAL

La variedad aporta nuevos elementos que dotan de un extra de placer y erotismo al encuentro
.El sexo en el dormitorio no tiene por qué ser aburrido, pero si solo se practica en la habitación, puede llegar a serlo, según muestra el estudio de LELO.
Mantener relaciones sexuales en distintos lugares como el baño, el salón, la terraza o la cocina, rompen la monotonía.
La inclusión de nuevos elementos, como los juguetes eróticos, también evita que las relaciones íntimas decaigan. De hecho, «más de un 90% de las parejas declara utilizar productos eróticos, ya sea de forma ocasional o recurrente», afirma la marca de juguetería.
Ocurre lo mismo con las posturas sexuales. Repetir las mismas posiciones tiene efectos devastadores sobre la excitación y el deseo, por lo que es fundamental variar y ampliar el abanico de posibilidades.
Y, por supuesto, considerar que la finalidad sexual es el coito o penetración, va a generar, a la larga, bastantes dificultades sexuales.
4. COMUNICACIÓN AL PODER

Expresar lo que se siente y transmitir cómo vivimos nuestra sexualidad con la pareja es un factor muy importante para no caer en la rutina y vivir nuestras relaciones con alegría y ganas.
Comunicarnos adecuadamente con la pareja no es solo hablar de sexo o dar a conocer nuestros gustos, que van cambiando con el tiempo, aunque también sea beneficioso.
Utiliza la comunicación no verbal, por medio de miradas y un lenguaje corporal más sensual, para aumentar los niveles de atracción y deseo.
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