Harvey Firestone: música de Ohio a La Riviera …

Al decir Firestone seguramente la primera palabra que se nos venga a la mente sea neumáticos. No en vano, es una de las grandes marcas de ruedas que lleva funcionando ya más de un siglo.
Y todo gracias al talento y constancia de su creador, Harvey Firestone. Natural de Ohio (EEUU), fundó en 1900 la compañía The Firestone Tire & Rubber Company con su propia patente. Allí fabricó los primeros neumáticos de goma para carruajes.
Más tarde se aliaría con su amigo Henry Ford para fabricar las ruedas de aquellos primeros automóviles y, a partir de ahí, llegó el éxito y la consolidación hasta estar presente en todo el mundo.
«Si tienes ideas, tienes el principal activo que se necesita, y no hay ningún límite a lo que puedes hacer con tu negocio y tu vida. Las ideas son el mayor activo de cualquier hombre», sostenía el magnate. Y él tenía muchas.
La que no es tan conocida es su otra gran pasión: la música. Tanto es así, que no dudó en utilizar su éxito empresarial para unir ambos campos de su vida. Firestone apostó firmemente por esta disciplina artística y puso en marcha The Voice of Firestone, el primer programa de radio musical patrocinado en Estados Unidos, que se emitió durante 35 años en la cadena National Broadcasting.
Mientras conquistaba la industria de los neumáticos, el fundador de Firestone aún sacaba tiempo para apoyar el programa de radio que unía a los melómanos con los talentos emergentes y que estuvo treinta años en antena.

Desde la izquierda, Henry Ford, Thomas Edison y Harvey S. Firestone
Más de cien años después, la compañía continúa el compromiso de su fundador en la búsqueda de nuevos artistas a través de la Ruta Firestone y el concurso Buscamos telonero.
Con una vida laboral media de, pongamos, 45 años, y una jornada de 40 horas semanales, pasamos alrededor de doce años de nuestra vida trabajando. Eso sin contar, por supuesto, las horas extra, los desvelos y los grandes éxitos.
Porque, sobre todo cuando tienes una trayectoria profesional exitosa en algún campo, no es habitual construir un legado que trascienda tus grandes hitos empresariales. Sin embargo, Harvey Firestone es un ejemplo de que, con talento y constancia, ese legado es capaz de permanecer a lo largo del tiempo.
Nació en 1868 en un pequeño pueblo de Ohio y, trabajando desde muy pequeño en la fábrica de carruajes de su tío, pronto vio que su futuro estaba en algo tan antiguo como la rueda: en 1900, fundó The Firestone Tire & Rubber Company, con su propia patente, donde fabricaría los primeros neumáticos de goma para los carruajes.
Aunque tuvo mucho éxito, tampoco tardó en ver, a principios de los años veinte, cuando comenzaron a lanzarse los primeros modelos de automóvil, que el futuro del transporte iría sobre cuatro ruedas y no sobre dos.
Entonces se alió con su amigo Henry Ford y el resto es historia: salto a Europa, innovación en transporte en camión y ferrocarril, alianzas filantrópicas, presencia en todas las competiciones automovilísticas…
Más de 150 años después de aquello, la compañía – que se fusionó en 1988 con el Grupo Bridgestone– está presente en todo el mundo. Pero eso no es lo que buscaba Harvey Firestone. O no solo. «Si tienes ideas, tienes el principal activo que se necesita, y no hay ningún límite a lo que puedes hacer con tu negocio y tu vida. Las ideas son el mayor activo de cualquier hombre», sostenía. Y él tenía muchas.
Un legado de talento más allá de los neumáticos
Aunque la vida de Firestone estuvo muy marcada por el éxito de la compañía de neumáticos que presidió hasta 1932, solo seis años antes de morir, él tenía otra gran pasión: la música.
De hecho, utilizó el éxito de su empresa para unir ambos campos de su vida. Gracias a su apuesta personal, se puso en marcha The voice of Firestone, el primer programa de radio musical patrocinado en Estados Unidos, que estuvo en antena durante 35 años.

Cada lunes por la noche, en las ondas de la National Broadcasting Company, se emitía un espacio con una audiencia fiel por donde pasaban músicos y grandes cantantes de ópera, de Broadway y Hollywood como Nelson Eddy –conductor del programa–, Robert Merrill o Gladys Swarthout.
Se trataba de una idea innovadora que reunía a músicos y melómanos de todas las edades para descubrir a nuevos talentos y compartir una pasión común: la música en directo.
Por allí pasaron grandes músicos y cantantes de ópera, de Broadway y de Hollywood. Figuras como Nelson Eddy, quien también conducía el programa, Robert Merrill y Gladys Swarthout.
El programa que alentó Harvey Firestone apostaba por descubrir nuevos talentos y reunía en torno a él a músicos y melómanos de todas las edades a los que unía una pasión en común: la música en directo.
The Voice of Firestone se convirtió en el programa de entretenimiento radiofónico más escuchado de Estados Unidos, y siguió emitiéndose 25 años después del fallecimiento del empresario, hasta 1963.
Un compromiso sobre ruedas
Desde entonces, la compañía ha sido fiel al legado de su fundador, que introdujo el amor por la música hasta lo más profundo de su identidad. Desde Francia hasta el Reino Unido, pasando por Alemania o Italia, Firestone mantiene un extenso programa de patrocinios de eventos y festivales.
En España, la marca también sigue los pasos de Harvey, apoyando la música en directo y programas musicales como el podcast Movidos por la música, una serie de siete episodios conducidos por el periodista de Radio 3 Ángel Carmona que recogieron los testimonios de profesionales de las diferentes ramas de la industria y que se puede escuchar en Spotify.
En 2015, la marca decidió recuperar el espíritu original creando Firestone Live, convirtiéndose en patrocinador de los principales festivales de música de varios países europeos, entre ellos España, donde además lanzó en 2017 la Ruta Firestone con conciertos que recorre diferentes ciudades españolas abanderando la música de carretera.
Además, desde 2018 es uno de los principales patrocinadores del festival Bilbao BBK Live, una de las citas más importantes de nuestro país que se celebra el primer fin de semana de julio.
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