actualidad, opinion, variedades.

Este truco infalible para descongelar el congelador solo te llevará 15 minutos…


Business Insider(L.Priego/A.Nuñez Torron)  —  La tarea de limpiar el congelador puede ser de lo más tediosa. Sobre todo porque eso significa tener que descongelarlo además de sacar todos los productos que tenías guardados. Quizás sea una buena forma de recordar qué comida tenías almacenada desde hace tiempo. Cuidado con esto porque no todos los alimentos duran el mismo tiempo sin estropearse.

El proceso de quitar el hielo del congelador puede resultar demasiado lento, pero muy necesario si se quieren conservar los alimentos en el mejor estado posible, entre otras cosas. Los expertos recomiendan hacer una limpieza al mes del congelador para evitar una posible avería. La cantidad excesiva de placas de hielo en tu nevera puede terminar estropeando el aparato.

Y, a no ser que tu congelador tenga una opción para descongelarse solo, te tocará hacerlo con tus propias manos. La buena noticia es que a partir de ahora te puedes olvidar de picar hielo para dejarlo impecable. Si no quieres verte superado por esta tarea, aquí tienes el método para descongelar el congelador en 15 minutos.

Cómo descongelar el congelador rápido

Seguramente te has preguntado alguna vez cómo quitar el hielo del congelador sin morir en el intento. Existe un método que te ayudará a limpiar el congelador de forma rápida pero efectiva. En 15 minutos puedes tenerlo más que listo.

Lo primero que debes hacer es desenchufar el congelador de la toma de corriente. Ten a mano bolsas especiales porque tendrás que sacar todo lo que guardabas en su interior. De esta manera los alimentos congelados se mantendrán a una baja temperatura. En caso de que tengas un segundo congelador no te harán falta esas bolsas.

Una vez que la comida esté a buen recaudo, tendrás que calentar un poco de agua en una cacerola y meterla en el congelador cuando empiece a hervir. Cuando la cacerola esté dentro, cierra la puerta del congelador y espera un cuarto de hora.

Después de ese tiempo, cuando abras el congelador de nuevo, comprobarás que el exceso de hielo se ha derretido. Retira el agua con un paño. La escarcha que aún recubra las paredes del congelador se eliminará de manera mucho más sencilla.

Si tu congelador no tiene cajones puedes poner algunos paños antes de cerrar la puerta para que no caiga agua al suelo una vez pasado el tiempo de descongelación. Esta limpieza también te puede servir para hacer inventario de los alimentos que tenías almacenados.

7 alimentos que pierden propiedades si los metes en el congelador, según una experta nutricionista

Este electrodoméstico te salva de muchos apuros y te permite conservar numerosas comidas durante muchos meses, pero existen algunos alimentos que debes mantener lejos del congelador si no quieres que pierdan sus propiedades organolépticas.

¿Qué significa esto? Existen varios alimentos que no congelan bien, no por motivos de seguridad alimentaria, sino porque pierden su textura, sabor o color originales.

En su cuenta de Instagram, la nutricionista Blanca García-Orea desmiente mitos, explica recetas y brinda numerosas recomendaciones útiles a la hora de congelar alimentos, cocinar o preparar batch cooking para toda la semana.

Esta graduada en Nutrición Humana y Dietética, especialista en nutrición clínica, digestiva y hormonal con Máster en Microbiota Humana y autora de los libros Dime qué comes y te diré que bacterias tienesSanotes, sanitos y Las recetas de Blanca, explica cuáles son los alimentos que jamás deberían congelarse.

– Arroz y pasta

El arroz y la pasta son alimentos ricos en almidón, y que pierden su consistencia al congelarse. En concreto, la pasta tiende a reblandecerse, y el arroz tiende a desmenuzarse, empeorando su textura.

Si quieres preparar algún plato como el risotto o la lasaña y congelarlo, es recomendable dejar que se cocinen al dente.

– Patatas

Desde Directo al Paladar desaconsejan totalmente congelar las patatas.

«No es que se ponga mala o no nos vaya a sentar bien se queda con una textura mala, perdiendo mucho sabor, ya que la fécula se deshace al congelar», explican desde el popular blog gastronómico.

– Alimentos muy grasos

Los alimentos muy grasos congelados en casa tampoco deberían congelarse, puesto que pueden adquirir mal sabor, olor, perder consistencia o volverse rancios. 

El sabor y la textura cambian porque el agua y la grasa no pueden unirse como estaban antes de congelarse.

Es el caso de carnes, panceta, embutido o jamón. Cuando los congelas, la parte magra permanece en buen estado pero la grasa se ha enranciado.

– Salsas como la mayonesa

Nunca debes congelar la mayonesa, advierte Consumer. El resultado es nefasto, ya que cuando descongelas la salsa esta se torna una masa sólida sin apenas gusto ni textura.

Tampoco congeles otras «primas» de la mayonesa, como las salsas emulsionadas como la salsa rosa o elaboradas a partir de nata, que pueden cortarse.

Sin embargo, existen otras salsas que sí puedes congelar, como la salsa de tomate casera, la boloñesa, la salsa verde o el pico de gallo.

– Verduras de hoja verde o ensaladas pensadas para comer en crudo

Otras verduras pueden congelarse, pero el procedimiento no es recomendable para aquellas concebidas para consumirse en crudo, como el tomate, el pepino, o la lechuga. 

La congelación incide de forma negativa en su textura, olor y sabor. Los cristales de hielo que romperán sus paredes estructurales y las dejan hechas un fiasco.

– Huevo crudo con cáscara

No debes congelar huevos crudos con cáscara, ya que el líquido de su interior se expandiría durante la congelación, provocando que explotasen.

Por su parte, los huevos cocidos pueden perder el sabor y adquirir una extraña consistencia, dura y gomosa, especialmente en el caso de las yemas sin batir.

La dietista-nutricionista  Beatriz Robles revela a Maldita Ciencia que en todo caso, los huevos deberían congelarse enteros pero sin cáscara, o solamente las claras “en un recipiente tipo moldes de magdalenas”, cubriéndolos bien con film transparente.

– Quesos (y otros productos lácteos como la leche o el yogur)

Para almacenar un queso de forma óptima, congelarlo no es una buena ideal: se verán afectados su sabor, aroma y textura originales, ya que el efecto físico de la formación de los cristales distorsiona la estructura interna de este lácteo.

Cuando congelas un queso, este pierde humedad y consistencia, volviéndose más quebradizo y seco.

Desde Finedining Lovers recalcan que el queso en bloques como el cheddar, el parmesano o el queso de cabra se congela mucho mejor que los frescos o blandos. Si los congelas es mejor rallarlos antes, introduciéndolos en una bolsita especial con cierre zip.

En todo caso, nunca tardes más de 6 meses en consumirlo.

Aunque en términos de seguridad puede hacerse, tampoco es aconsejable congelar la leche o el yogur. Aquellos de sabores, desnatados o con más aditivos pueden meterse en el congelador, pero se recomienda batirlos al descongelarse, ya que pueden perder su textura homogénea.

Si congelas leche entera, la grasa puede coagularse, alterando su paciencia, según explican desde Food Info.

Recuerda que la congelación no implica pérdida de nutrientes si sigues las pautas adecuadas. Jamás debes descongelar a temperatura ambiente —para impedir la proliferación de bacterias—, sino que lo ideal es hacerlo en la nevera un día antes, preservando de este modo las propiedades sensoriales del alimento.

Blanca García-Orea recuerda que los alimentos deben congelarse a temperaturas inferiores a -18º C, congelarse lo más rápido posible, anotar las fechas en el envase y apostar por porciones pequeñas, que se congelan de forma más rápida, lo que implica un menor riesgo alimentario.

Jamás metas comida caliente y no vuelvas a congelar alimentos previamente congelados y descongelados, salvo que se cocinen a más de 70 °C.

nuestras charlas nocturnas.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.