De objetos y símbolos (2da parte)…
Esas Cosas — Los cetros son distinciones de mando a modo de bastones cortos, se trata de bastones de mando asignados a aquellos jefes de elevada autoridad.
El arqueólogo Manuel Hermann Lejarazu, en Símbolos de poder, expresa que «tanto en Mesoamérica como en otras partes del mundo uno de los principales atributos del gobernante es representado por el cetro, pues a nivel universal el cetro simboliza el eje del mundo y el centro del cosmos; de tal modo, el soberano que lo porta se constituye a sí mismo como eje rector de ese universo».
Mercedes de la Garza Camino, en «El puesto del gobernante en el cosmos y sus ritos de poder», expresa que «el cetro es, a nivel universal, un modelo reducido del bastón de mando, símbolo vertical que representa primero al hombre y después al hombre poderoso y el poder recibido de los dioses».
Los jefes de muchas naciones han adoptado el cetro a lo largo de los siglos como señal de autoridad, haciéndolo consistir en una vara o bastón más o menos rico y adornado que suele rematar en alguna figura simbólica.
Los de la Edad Antigua, que ostentan en sus manos los dioses y emperadores, tienen la forma de asta o pértiga elevada.
Los de la Edad Media se presentan más cortos y ricos y los de la Moderna todavía más pequeños y adornados.
Los primeros cetros datan del Neolítico, cuando comienzan a aparecer sociedades estructuradas y jerarquizadas.
A partir de herramientas agropecuarias, como el mayal, el flagelo o el cayado de pastor, surgieron armas que, a su vez, se convirtieron en símbolos de autoridad.
Hay estelas mesopotámicas y egipcias donde los reyes portan mazas que serían el antecedente de los cetros. Por ejemplo, en el Antiguo Egipto, los faraones portaban el llamado nejej (que parece derivar del mayal, simbolizando el poder del faraón sobre la tierra y las cosechas) o —más probablemente— de un flagelo espantamoscas; además llevaban el heqa o cayado (emblema de guía y liderazgo sobre el pueblo, que pasará a la Iglesia con el nombre de báculo, como símbolo pastoral).
Entre los celtíberos se usó una especie de cetro o bastón, distintivo de alguna autoridad según lo revelan hallazgos verificados en sepulturas de distinguidos gu
erreros.
Tenían un remate ancho y triangular de bronce calado y adornado con motivos lineales y alguna figura simbólica.
Había también cetros cortos en las civilizaciones antiguas, los cuales pueden considerarse mejor bastones de mando o de distinción propios de magistrados: así son por ejemplo la vara de los centuriones romanos y el cetro que los generales victoriosos llevaban al recibir los honores de triunfo en la magna urbe.
En Roma por fin llegaron los emperadores a usar en su trono el pequeño cetro triunfal de los generales.
Entre los antiguos pobladores de la América precolombina, en la actual Nicaragua se menciona el caso del jefe náhuat Agateyte, también conocido como Acatecuhtli, nombre compuesto de acátl, ‘caña’, por extensión, ‘cetro’; y de tecúhtli, cuya metátesis es teuctli, nahualismo Teite, expresa ‘Señor’. Acatecuhtli expresa ‘El Señor de la Caña’ o ‘El Señor del Cetro’.
Cruz cristiana
La cruz es el símbolo más popular del cristianismo.
La cruz cristiana es el símbolo religioso más popular en la cristiandad. Su forma varía entre diferentes comunidades cristianas.
En la Iglesia católica es una línea vertical atravesada en su parte superior por una línea horizontal (cruz latina).
En la Iglesia ortodoxa predomina la cruz de ocho brazos.
Su origen se refiere al método de ejecución de Jesucristo, el que para los cristianos es un “árbol de salvación”.
Algunas interpretaciones místicas interpretan que la porción vertical representa la divinidad de Jesús y la horizontal su humanidad.
El término original del instrumento de ejecución en griego es σταυρός (staurós) que significa «estaca, estacada, empalizada; palo, cruz, crucifixión» o ξύλον (xýlon), que significa simplemente «madero, leño». Es por ello que algunas denominaciones cristianas le dan por nombre madero de tormento.
La palabra «cruz» dio origen al verbo latino cruciare, que significa ‘crucificar, torturar’. La palabra «crucifijo» (‘fijado a la cruz’, una cruz con la imagen de Cristo en ella) deriva de crucifixum, participio del verbo latino crucifigere, ‘fijar en la cruz’.
La iglesia celebra dos fiestas relacionadas con la cruz, la Invención de la Santa Cruz, el 3 de mayo, y la Exaltación de la Santa Cruz, el 14 de septiembre.
En casi todas partes del mundo antiguo se han hallado varios objetos, que datan de períodos muy anteriores a la era cristiana, marcados con cruces de diferentes estilos.
El uso de la cruz como símbolo religioso en tiempos anteriores al cristianismo y entre pueblos no cristianos probablemente pueda considerarse como casi universal, y en muchísimos casos estaba relacionado con alguna forma de adoración de la naturaleza.
Es un hecho incuestionable, que en épocas muy anteriores al nacimiento de Cristo, y desde entonces en tierras no tocadas por las enseñanzas de la Iglesia, la Cruz ha sido usada como símbolo sagrado.

Una de las representaciones más antiguas es la esvástica (卐), que en diversas religiones, en especial el hinduismo, simboliza al fuego o al sol (por su rotación diaria), o al relámpago.
Otro símbolo relacionado a la cruz es el anjkh egipcio, símbolo de la vida, el que posteriormente fue adoptado por los cristianos coptos en Egipto, quizás fusionando sus significados.
En la edad de bronce aparece en Europa una cruz parecida a la Latina en diversos objetos, quizás con fines no sólo ornamentales sino también religiosos dado que es frecuente en los cementerios.
En la cristiandad la cruz representa la victoria de Cristo sobre la muerte y el pecado, ya que según sus creencias gracias a la cruz Él venció a la muerte en sí misma y rescató a la humanidad de la condenación.
Los católicos, ortodoxos y coptos se persignan (hacen las señal de la cruz) moviendo su mano derecha y dibujando una cruz sobre ellos mismos, para iniciar sus oraciones y ritos cotidianos. La sfragis es precristiana. La señal de la cruz ya era una práctica común de los cristianos en tiempos de San Agustín (siglo V).
Una de las doce grandes fiestas de la iglesia ortodoxa es la Exaltación de la Cruz, el 14 de septiembre, que celebra la consagración de la basílica en el sitio donde fue hallada la Cruz de Cristo en el año 326 por Elena de Constantinopla, madre de Constantino I el Grande. La iglesia católica celebra la fiesta el mismo día como el «triunfo de la Santa Cruz»
(Cruz de la Iglesia Ortodoxa, utilizada principalmente por la Iglesia Ortodoxa Rusa y la Iglesia Ortodoxa Serbia.)
Los obispos católicos, ortodoxos y anglicanos firman sus documentos anteponiendo una cruz (+) a sus nombres.
La cruz fue el primero de los instrumentos de la pasión que fue venerado en la forma de reliquia.
Con el tiempo aún los “clavos santos” que fueron usados para clavar a Cristo a la cruz, fueron buscados, hallados, elaboradamente montados en reliquias y venerados por los cristianos.
Un clavo, que se dice que es uno de estos, esta montado en la corona de hierro de Lombardía, conservada en la catedral de la antigua capital lombarda, Monza.
La cruz se muestra en diferentes formas, tamaños y estilos, puede ser usada como joyería o estar montada sobre edificios eclesiásticos. Es mostrada tanto vacía como con el cuerpo de Cristo (corpus) fijo a ella, en este caso se llama crucifijo, esta palabra en su sentido etimológico, denota un cuerpo fijado a una Cruz.
Las descripciones católicas son la mayor parte de las veces crucifijos, en orden de enfatizar el sacrificio de Cristo. Muchas tradiciones evangélicas describen la cruz sin el corpus, interpretando que esto expresa la fe en la resurrección por sobre al intervalo entre la muerte y resurrección de Jesús.
Esvástica

(Esvástica decorativa al estilo hindú.)
La esvástica o suástica es una cruz cuyos brazos están doblados en ángulo recto.
Puede aparecer de dos maneras:
• en sentido dextrógiro (o sea, cuyo brazo superior apunta hacia la derecha): 卐
• en sentido levógiro (o sea, cuyo brazo superior apunta hacia la izquierda): 卍.
Geométricamente, sus 20 lados hacen de ella un icoságono irregular.
Esvástica levógira (que apunta hacia la izquierda, en contra de las manecillas de reloj).
El término español «esvástica» proviene del idioma sánscrito suastíka (que en letra devanagari se escribe स्वस्तिक), que literalmente significa ‘muy auspicioso’, pero también puede significar:
• bien
• felizmente
• con éxito
• ¡que les vaya bien!»
• ¡salud!
• ¡adiós!
• ¡que así sea!
• forma de saludo (especialmente al comienzo de una carta).
• forma de aprobación o sanción.
• suastí: ‘bienestar, fortuna, suerte, éxito, prosperidad’.
o su: ‘muy’ y
o astí: ‘que existe’.
Según sir Alexander Cunningham (citado por sir Monier William) se trata de un monograma generado por la conjunción de las letras su astí en caracteres ashoka (anteriores a la escritura devanagari, que son las que desde hace varios siglos se utilizan en la escritura del sánscrito).
Según algunos autores esto demuestra que el símbolo no fue creado en esta era, sino aproximadamente en el siglo V a. C., e incluso pudo haber sido anterior.
Aunque los visnuistas dicen que la esvástica está eternamente dibujada en una de las cuatro manos del dios Visnú.
Este símbolo, que ha venido apareciendo repetidamente en la iconografía, el arte y el diseño producidos a lo largo de toda la historia de la humanidad, ha representado conceptos muy diversos.
Entre estos se encuentran la suerte, el Brahman, el concepto hindú de samsara (reencarnación) o a Suria (dios del Sol), por citar solamente los más representativos.
En principio la esvástica fue usada como símbolo entre los hindúes.
Se menciona por primera vez en los Vedas (las escrituras sagradas del hinduismo más primitivo), pero su uso se traslada a otras religiones de la India, como el budismo y el yainismo.
Otros nombres en español
• Cruz gamada (en heráldica), ya que cada brazo se asemeja a una letra griega gamma mayúscula (Γ). Asimismo tenemos que en francés es croix gammée, en inglés fylfot, en alemán Winkelmaßkreuz, en holandés hakenkruis y en italiano croce uncinata. Asimismo se usa el término gammadion (de gamma, tercera letra del alfabeto griego).
• Cruz cramponada (en heráldica), ya que cada brazo se asemeja a una de las púas de un crampón (en francés: croix cramponnée, en inglés: cross cramponned, en alemán: Hakenkreuz, en italiano: croce uncinata, en holandés: weerhakenkruis, en húngaro: horogkereszt).
• Tetraskel se relaciona con el nombre griego tetraskelion (lit. «cuatro piernas»). Se han encontrado tetraskeles prerromanos (tétrascelas dextrógiros y levógiros) en Vizcaya, en las estelas encontradas en Arrieta, Fórua y Busturia.3 En Busturia también se ha encontrado una esvástica levógira.
Otras lenguas
• Esvástica proviene del idioma sánscrito (hablado antiguamente en la India), concretamente de la palabra suasti, que significa «bienestar». El término se divide en el adverbio su («bueno» o «muy») y asti (tercera persona singular del verbo asti [‘ello es’]). Una traducción literal sería «conductivo al bien-estar».
• Wan, en chino, se le relaciona con el número 10.000 por analogía léxica. La esvástica es utilizada como un carácter chino más de las respectivas adaptaciones de wanzi (卍字). De Wan con el sufijo zi (que significa ‘grafía’) se deriva manji (卍) en japonés y manja (만자) en coreano.
Además hay otros símbolos que tienen cierto parecido con la esvástica, como el triskel o trinacria (del griego triskelion) usado como emblema de la isla de Man o de Sicilia y recurrente motivo celta.
Posteriormente el lauburu vasco, de brazos curvos, reanimación moderna lábaro cántabro, será también visualmente reminiscente de la esvástica.
La esvástica es un motivo bastante común en la cultura Romana y el arte de la India de nuestros días, así como en la arquitectura del pasado, habiendo sido representada en mosaicos, frisos y otras obras del mundo antiguo.

Se encuentra en casi todas las religiones y culturas: Hinduismo, Budismo, Jainismo, Cristianismo, Judaísmo, en Japón, etc.
En la Europa del siglo XX. En Sudamérica.
En Estados Unidos: Para muchas de las tribus nativas norteamericanas, especialmente para los hopi de Arizona, la esvástica simboliza la migración, realizada en oportunidad de la llegada de los hombres al cuarto mundo a través del sipapu o la ‘vagina de la tierra’.
La migración o diáspora es simbolizada por la esvástica dextrógira (gira en el sentido de las agujas del reloj).
Por el contrario, la reunificación de las razas es simbolizada por la rotación levógira (en contra).
Para muchos occidentales, la esvástica se asocia primordialmente con el nazismo en particular y con el fascismo en general.
Los nazis adoptaron la esvástica en 1920 pero ésta ya estaba en pleno uso como símbolo entre los movimientos nacionalistas alemanes völkisch, los cuales poseían ciertas veleidades místico-esotéricas.
Por este motivo, lo vieron apropiado para adoptarlo como símbolo de la «raza aria».
El uso de la esvástica como símbolo de la «raza aria» se remonta de nuevo a escritos de Émile Burnouf.
Tras muchos otros escritores, el poeta nacionalista alemán Guido von List lo consideró para ser un símbolo únicamente ario. Hitler se refirió a la esvástica como el símbolo de la «lucha por la victoria del hombre ario» (en el libro Mein Kampf)
Los nazis utilizaron la esvástica negra (o Hakenkreuz) dentro de un círculo blanco sobre fondo rojo, siendo el negro, el blanco y el rojo los colores de la antigua bandera del Imperio alemán.
Los nazis también usaron la esvástica desprovista de tales círculos y fondo.
Adolf Hitler escribió también en su libro que el diseño final le fue sugerido por un gran número de correligionarios nazis.
Se encuentran con frecuencia dos versiones de la esvástica nazi. Una de ellas es levógira. La otra es su imagen especular dextrógira.
Aunque los nazis no parecen haber atribuido distinciones simbólicas a ambas variedades, la última es de uso más común. En ambas la cruz aparece girada 45°.
En nuestros días, el simbolismo de la esvástica ha sido adoptado por los neonazis. Consecuentemente, el empleo de la esvástica fuera de un contexto histórico se considera tabú en casi todo el mundo.
En la actualidad, la legislación alemana prohíbe y sanciona el uso en público de la cruz gamada y otros símbolos nazis.
Para centenares de millones de personas, la esvástica se asocia con conceptos y prácticas que nada tienen que ver con el nazismo y por eso es de uso corriente principalmente en países no occidentales.
La frecuencia con que es usada la esvástica se explica por el hecho de que es un símbolo sencillo y atractivo que puede aparecer sin dificultad en cualquier civilización que haya desarrollado la cestería (aunque no necesariamente, puede aparecer de otros modos), y de ahí expandirse con facilidad, debido a los contactos entre unos pueblos y otros.
La esvástica sería un diseño muy repetido, creado por los bordes de las cañas o juncos usados para fabricar una cesta de base cuadrangular.
Flor de lis
La palabra lis es un galicismo que significa lirio.
La flor de lis es una representación de la flor de lirio.
En la heráldica francesa es un mueble muy difundido.
El diseño se remonta a una época muy antigua de la historia de esta ciencia.
Se conoce como flor de lis o amacayo.
Es una de las cuatro figuras más populares de la heráldica, junto con la cruz, el águila y el león.
Se suele representar en color amarillo sobre un fondo azul. Tradicionalmente, se ha representado un campo de flores de lis, dispuestas de forma ordenada. Desde la Edad Media es considerada un símbolo de la realeza francesa.
Uno de los primeros usos de un símbolo similar al de la flor de lis parece darse en la decoración de la Puerta de Istar en Mesopotamia, construida por Nabucodonosor II en el año 575 a.C.
También hay quienes asocian determinados símbolos de la antigua Teotihuacán al origen del simbolismo de la flor.
El primer uso oficial de la flor de lis en occidente se remonta al siglo V junto a la expansión de la Iglesia Católica.
Los manuscritos antiguos fueron traducidos al latín vulgar por San Jerónimo de Estridón por encargo de San Dámaso I para difundir el cristianismo a la plebe.
Esta traducción se la conocería como Vulgata, donde se aprecia el emblema de la flor de lis dibujada en su portada.
Otro uso conocido de la flor de lis como emblema se remonta al siglo XII, con el rey Luis VII, quien fuera el primer soberano en incorporarla a su escudo.
A partir del siglo XIV, aparece también como emblema de la
casa de Lancaster (dinastía real inglesa), para enfatizar su reivindicación al trono francés.
El escudo de la casa de Lancaster incluye tres flores de lis y tres leopardos pasantes. Catalina de Lancáster (nieta de Pedro I de Castilla y abuela de Isabel la Católica) fue la patrocinadora del monasterio de Santa María la Real de Nieva en la provincia de Segovia, por eso puede verse allí su escudo con las tres flores de lis.
En el siglo XVI, era símbolo de la dinastía Valois y emblema de la familia Farnesio que utiliza seis flores en el escudo.
Los alquimistas, a partir del Renacimiento, segunda mitad del siglo XV, la flor de lis se tomó como símbolo de su bien hacer y lo unían a sus blasones cuando lograban alcanzar gran iluminación (la piedra filosofal).
La flor de lis simboliza el árbol de la vida, la perfección, la luz, la resurrección y la gracia del dios que ilumina… primero, Thot – Hermes es el dios mago que aparece junto a Isis cuando ésta quiere devolverle la vida a Osiris.
Él vino a enseñar la grandiosa doctrina secreta de la luz interna a los sacerdotes de los templos.
Les enseñó que la luz era universal y que esa luz era dios, quien mora en todos los hombres.
El segundo es Hermes Trimegisto, un famoso legislador, sacerdote y filósofo egipcio, que vivió hacia el año 2.630 a. C. Hermes enseñó a los hombres la escritura, la música, la medicina, la astronomía, el ceremonial para el culto de los dioses, y también enseñó a ciertos discípulos las ciencias secretas (la magia, la alquimia, la astrología).
Durante el siglo XX el símbolo fue adoptado por el Movimiento Scout Mundial, organización presente en todo el mundo.
Orbe
El orbe o globus cruciger, en latín, es una joya que representa un globo terráqueo rematado con una cruz.
El orbe es un símbolo cristiano de autoridad utilizado a través de los tiempos y que figura hoy en día en monedas, iconografía y en las Joyas de la Corona de algún país o antiguo Estado como Austria, Baviera, Dinamarca, Rusia o Suecia.
En la iconografía occidental, el orbe simboliza el dominio de Cristo (la cruz) sobre el mundo (el orbe), literalmente sujeto por un gobernante terrenal (o, a veces, por un ser celestial como un ángel).
Cuando lo sostiene Cristo mismo, esta representación de Cristo recibe el nombre de “Salvator Mundi” (el Salvador del Mundo).
El primer uso conocido del orbe se remonta al Antiguo Egipto como jeroglífico representado en un anillo portando el Nombre de Trono: Neb-Jeperu-Ra, en los cofres y joyeros de Yuya y Tuya visible en la página 304 del libro Signos y Símbolos de Pearson Educación y en la Estela de Shespy,
Otro uso conocido se remonta a comienzos del siglo V, probablemente entre los años 395 y 408 en el reverso de las monedas del Emperador Arcadio, pero con más seguridad en 423 en el reverso de las monedas del Emperador Teodosio II.
La Esfera del Soberano
Como podéis ver la sostiene en su mano izquierda. Es una esfera hueca de oro que está adornada con bandas de piedras preciosas que decoran su ecuador y su meridiano.
Se encuentra rematada con una cruz de joyas que simboliza el papel del monarca como defensor de la fe.
Pentagrama
Un pentagrama, también llamado pentáculo, pentalfa, pentángulo y estrella pitagórica es una estrella de cinco puntas dibujada con cinco trazos rectos. La palabra pentagrama proviene del griego πεντάγραμμον (pentagrammon), forma sustantiva de πεντάγραμμος (pentagrammos) o πεντέγραμμος (pentegrammos), adjetivo que significa “cinco líneas” o “de cinco líneas”.
También se le denomina pentalfa porque su dibujo posee cinco letras A (alfa en griego) y pentáculo por poseer 5 ángulos agudos.
Un pentagrama ilustrando la sección áurea contenida en él.
El pentagrama o estrella de cinco puntas es un antiguo símbolo del Paganismo (al igual que el pentáculo, que es una estrella de cinco puntas dentro de
un círculo).
Su historia es probablemente una del más vieja del arte, pues los historiadores sospechan que los Sumerios utilizaron el pentagrama en sus rituales, y lo sostuvieron como objeto sagrado.
Según el Diccionario de las Ciencias Ocultas de J. Felipe Alonso y editado por Espasa Calpe, “…en la antigüedad este símbolo era considerado como idea de la perfección. Representa al andrógino aunque también al matrimonio y la felicidad.
En forma de estrella es para los masones, la estrella Flameante, símbolo de la materia prima, fuente inagotable de la vida y genio que eleva al alma a cosas grandes”.
El Pentagrama expresa la dominación del espíritu sobre los elementos de la Naturaleza.
Con este signo mágico podemos dominar a las criaturas elementales que pueblan las regiones del fuego, aire, agua, tierra y éter.
Ante este símbolo tiemblan los demonios y huyen aterrorizados.
Cuando el pentagrama está inscrito en un círculo (un pentáculo) une todos los aspectos del hombre. Une el cuerpo con la mente, lo espiritual con lo profano.
El Pentagrama Esotérico, con la punta superior hacia arriba sirve para hacer huir a los tenebrosos. El Pentagrama con la punta hacia abajo sirve para llamar a los tenebrosos.
El pentagrama, o estrella de cinco puntas, no es Satánico. Pitágoras lo usaba como un símbolo de salud y sus seguidores lo usaban para reconocerse entre ellos.
En los tiempos Medievales, algunos caballeros Cristianos usaban el pentagrama como su símbolo
Los Satanistas usan el símbolo al revés, lo cual coloca los elementos de Fuego y Tierra hacia arriba (Fuego simboliza el poder del deseo y la pasión, y Tierra la prosperidad y bienes materiales), y Espíritu, espiritualidad, hacia abajo. Los satanistas también usan la cruz al revés.
Yin y yang
El yin y yang son conceptos fundamentados en la dualidad de todo lo existente en el universo según el taoísmo, en el que surge. Describe las dos fuerzas fundamentales opuestas y complementarias, que se encuentran en todas las cosas.
En todo se sigue este patrón: luz/oscuridad, sonido/silencio, calor/frío, movimiento/quietud, vida/muerte, mente/cuerpo, masculino/femenino, etc.
El yin es el principio femenino, la tierra, la oscuridad, la pasividad y la absorción. El yang es el principio masculino, el cielo, la luz, la actividad y la penetración.
Según esta idea, cada ser, objeto o pensamiento posee un complemento del que depende para su existencia y que a su vez existe dentro de él mismo.
De esto se deduce que nada existe en estado puro ni tampoco en absoluta quietud, sino en una continua transformación.
Además, cualquier idea puede ser vista como su contraria si se la mira desde otro punto de vista.
En este sentido, la categorización sólo lo sería por conveniencia. Estas dos fuerzas, yin y yang, serían la fase siguiente después del tao, principio generador de todas las cosas, del cual surgen.
Esta doctrina es fundamental dentro de la medicina china tradicional.
Este concepto seguramente tiene su origen en las antiguas religiones agrarias. Aunque existe en el confucionismo, es especialmente importante dentro del taoísmo.
En el Dao de jing solo aparece una vez, pero todo el libro está lleno de ejemplos que lo explican. Los hexagramas del I ching también están basados en esta doctrina.
El carácter chino tradicional de yin (陰), representa la parte norte, nubosa, de una montaña, mientras que en el simplificado (阴) aparece el carácter de ‘luna’ (月,yuè). El carácter tradicional de yang (陽) representa el lado sur, soleado, de una montaña; en el simplificado (阳) aparece ‘sol’ (日, rì).
- El yin y el yang son opuestos. Todo tiene su opuesto, aunque este no es absoluto sino relativo, ya que nada es completamente yin ni completamente yang. Por ejemplo, el invierno se opone al verano, aunque en un día de verano puede hacer frío y viceversa.
- El yin y el yang son interdependientes. No pueden existir el uno sin el otro. Por ejemplo, el día no puede existir sin la noche.
- El yin y el yang pueden subdividirse a su vez en yin y yang. Todo aspecto yin o yang puede subdividirse a su vez en yin y yang indefinidamente. Por ejemplo, un objeto puede estar caliente o frío, pero a su vez lo caliente puede estar ardiente o templado y lo frío, fresco o helado.
- El yin y el yang se consumen y generan mutuamente. El yin y el yang forman un equilibrio dinámico: cuando uno aumenta, el otro disminuye. El desequilibrio no es sino algo circunstancial, ya que cuando uno crece en exceso fuerza al otro a concentrarse, lo que a la larga provoca una nueva transformación. Por ejemplo, el exceso de vapor en las nubes (yin) provoca la lluvia (yang).

- El yin y el yang pueden transformarse en sus opuestos. La noche se transforma en día, lo cálido en frío, la vida en muerte. Sin embargo, esta transformación es relativa también. Por ejemplo, la noche se transforma en día, pero a su vez coexisten en lados opuestos de la tierra.
- En el yin hay yang y en el yang hay yin. Siempre hay un resto de cada uno de ellos en el otro, lo que conlleva que el absoluto se transforme en su contrario. Por ejemplo, una semilla enterrada soporta el invierno y renace en primavera.
Gráficamente, el concepto se suele representar mediante un símbolo denominado taijitu, “diagrama del taiji”, que no siempre se ha dibujado de la misma manera. En su forma actual más conocida, la parte oscura, normalmente negra, representa el yin y la parte clara, normalmente blanca, el yang.
Estas dos partes entrelazadas se denominan en chino ‘peces’ (魚, 鱼, yú). La línea que las separa no es recta, sino sinuosa, representando el equilibrio dinámico entre los dos conceptos y su continua transformación. Los puntos de distinto color simbolizan la presencia de cada uno de los dos conceptos dentro del otro.
Otra manera de representar el yin y yang es con un línea continua (yang) y una partida (yin). Al repetir estas líneas tendríamos cuatro estados (del yin absoluto al yang absoluto pasando por sendos estados intermedios).
Si utilizamos tres líneas, obtenemos ocho combinaciones, conocidas como “los ocho trigramas” (八卦, bāguā o Pa Kua), de los que surgen los 64 hexagramas del I Ching.
En la bandera de Corea del Sur se pueden ver cuatro de los ocho trigramas y una representación simplificada del taijitu en rojo y azul.
La doctrina del yin y el yang puede aplicarse a todos los conceptos existentes.
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Se puede aplicar el concepto al fluir del tiempo. Por ejemplo, el mediodía, cuando el sol se encuentra en lo más alto, es completamente yang; la medianoche es completamente yin; el atardecer sería el yang transformándose en yin y el amanecer el yin transformándose en yang.
También se puede aplicar a las estaciones: el verano es yang, el invierno es yin; el otoño es yang transformándose en yin y la primavera yin transformándose en yang.
También se puede aplicar a las direcciones: el norte es yin, el sur yang; el oeste yang que se transforma en yin y el este yin que se transforma en yang.
También se usa en el tratamiento de las enfermedades según las medicinas tradicionales asiáticas, en las que con frecuencia se contrarrestan determinados síntomas con tratamientos regidos por el concepto opuesto.
Por ejemplo, el enfriamiento, un síntoma yin, sería tratado con comidas calientes, que son yang; una crisis nerviosa, yang, sería tratada con comidas frías (como frutas), que son yin.
Además cuando tratan un exceso de yin o de yang, tienen siempre en cuenta la posibilidad de la existencia de una deficiencia del polo opuesto. En caso de yin deficiente, se puede tonificar el yin para que, una vez reforzado, ejerza su acción inhibidora sobre el yang.
Asimismo, la doctrina podría aplicarse a todo tipo de dualidades.
El yin y el yang también se pueden aplicar a algo que los orientales realizan mucho y son las artes marciales, las cuales al ritmo del dibujo del yin-yang puede hacerse musculación y estiramientos para mejorar la flexibilidad.
Consiste en trabajar primero rotando en el sentido de las agujas del reloj dibujando el círculo del yin-yang y su media circunferencia en forma de “S” con lo cual hay que repetirlo dos veces tanto al compás de las agujas del reloj como en sentido contrario.
Con todo ello se trabaja la energía que fluye por nuestro cuerpo y calienta las articulaciones interiores y las envuelve en un calor permanente, podemos saber si realizamos bien los ejercicios porque en las manos se muestra en forma de calor.









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