Troya …

Una historia Curiosa/Cultura Genial(M.Ortíz) — La famosa Troya (antigua Ilión) de las leyendas griegas del relato de Homero se encuentra situada en el extremo noroeste de Asia Menor, en la actual Turquía, ubicada sobre el montículo Hissarlik.
Muchos arqueólogos creían que realmente esta ciudad nunca existió, pues solo se tenía constancia de ella a través de los poemas épicos de Homero, donde nos cuenta la destrucción de la rica y gran amurallada Troya, tras 10 años de asedio, en el año 1.180 a.C., año referente cultural griego.
Troya es conocida a través de obras como «La Iliada» donde nos cuentan la batalla de Troya entre los aqueos y los troyanos, producida por el secuestro/huida de Helena de Esparta con Paris, príncipe de Troya, donde aparecen personajes míticos como Aquiles, Héctor, Agamenon, Odiseo, Priamo o Áyax.
«La Odisea» donde Homero nos cuenta las aventuras del heroe Odiseo de vuelta a casa tras la victoria en Troya. «La Eneida» obra en la que Virgilio por encargo del emperador Augusto, cuenta la historia de Eneas, troyano que logra huir junto a su hijo Ascanio, de sus descendientes proviene Romulo y Remo, fundadores de Roma, por tanto, mediante este relato se busca dar un origen mítico y divino de Roma.

Ubicación de Troya
En el mito observamos como Troya en sus inicios era llamada Ilión, pues su fundador era Ilus, hijo de Tros, de quien deriva Troya.
El hijo y sucesor de Ilus fue Laomedón. Durante el reinado del hijo de Laomedón, Priamo, tuvo lugar la conocida guerra de Troya por el rapto de Helena de Esparta, que provocó la captura y destrucción de la ciudad a través del conocido caballo de Troya.
Según la historiografía se piensa que esta guerra entre los aqueos y los troyanos se produjo por motivos estratégicos, económicos y por el control de las rutas comerciales en Anatolia.
Como ya he mencionado con anterioridad, Troya se creía que realmente no existía puesto que solo se conocía a través de la obra de Homero, pero esto cambió como la llegada de Heinrich Schliemann que demostró que los lugares que la Iliada describía eran realmente lugares históricos.

(Heinrich Schliemann)
Schliemann nació el 6 de enero de 1822 en Alemania, su padre le regaló la Iliada cuando era muy pequeño.
El pequeño quedó fascinado con la historia entre los griegos y troyanos, por ello, decidió desde muy joven encontrar las ciudades de la obra de Homero.
Desenterró no una Troya, sino distintas troyas construidas sobre distintas fases de construcción.
Schlimann no tenía ningún tipo de formación científica. Estuvo hasta los cuarenta y cuatro años haciendo fortuna como comerciante y posteriormente se dedicó a intentar demostrar que el relato homérico era cierto.
Su primer objetivo era demostrar que la ciudad destruida de Troya era cierta. Hasta el año 1870 no empezaron las excavaciones en el monte Hissalik (Turquía), cerca de la costa, pero esta excavación era un proyecto que unos años antes había comenzado el inglés Frank Calvert y que tuvo que abandonar por falta de dinero.
Schliemann estaba convencido de la veracidad de la Troya de Homero y, a pesar de tener en su contra a toda la comunidad científica de la época que lo tildaba de loco, Schliemann comenzó las excavaciones en septiembre de 1871 con un total de ochenta trabajadores
El amante de la Iliada descubrió en los años siguientes lo que parecían tres ciudades superpuestas de cronología romana y helenística.
En su afán de ir más rápido y obtener vestigios de época homérica, provocó varios destrozos arqueológicos con sus trabajos ahondando hasta los niveles de la Edad del Bronce.
En esta búsqueda alcanzó en 1873 un gran hallazgo: una vasija de cobre que contenía una colección de joyas que las denominó como «El tesoro de Priamo», cuyas joyas puso sobre su esposa, Sofía Engastromenos.

Estas piezas no tenían nada que ver con las del rey de época homérica.
La enorme cantidad de objetos preciosos encontrados (más de 10.000 piezas de oro) que denominó «El Tesoro de Priamo» fue encontrado en la fase conocida como Troya II, mientras que el rey Priamo que aparece en la Iliada, habría sido habitante de la fase de Troya VI o VII, que fueron ocupadas cientos de años después.
Schliemann tuvo enormes dificultades para sacar los tesoros de Turquía, sin embargo logró ponerlo a buen recaudo, siendo valorada la colección en la astronómica cifra de 80.000 libras esterlinas de la época.
Así pues el tesoro acabó en Berlín, pero tras finalizar la II Guerra Mundial con la derrota de Alemania, Stalin las traslado a su capital (Moscú) donde se encuentran actualmente en el Museo Pushkin.
En 1882 Schliemann convenció al alemán Willhelm Dörpfeld para que se uniera a su aventura, consiguiendo con ello que sus trabajos no fueran los del buscador de tesoros, sino los de un verdadero arqueólogo, ayudandole a reinterpretar las unidades estratigráficas de las distintas fases de Troya.
Dörpfeld continuó la excavación en Troya tras Schliemann. Fue él quien según sus estudios colocó a la troya de Homero en el nivel VI.
![]()
Wilhelm Dörpfeld
Finalmente, el arqueólogo estadounidense Carl Blegen rechazó la tesis de Dörpfeld de la Troya VI como fase de la Iliada, probablemente destruida por un terremoto y no por un incendio, por ello, Blegen se decidió por la fase de asentamiento de Troya VII, que data de 1.250-1.000 a.C. donde existe un amplio estrato de cenizas y restos carbonizados, entre los vestigios hallados en este estrato figuran restos de esqueletos, armas, depósitos de guijarros, etc.

Carl Blegen
A través de los hallazgos arqueológicos podemos extraer 10 niveles de ocupación de la ciudad de Troya.
Las cuatro primeras, desde Troya I a Troya IV, se desarrollan durante el III milenio a.C. habiendo una clara continuidad cultural hasta la fase de Troya V. Observamos como en la Troya VI se produce un auge de la ciudad.
Troya VII por sus hallazgos es la principal candidata para identificarse con la Troya homérica.
Posteriormente, Troya VIII y Troya IX son las fases de ocupación de la Grecia Arcaica, la época clásica, el periodo helenístico y la ocupación romana. La Troya X es la perteneciente al periodo Bizantino.

Las 10 fases de ocupación de Troya
Troya I
Descubierta por Schliemann, estaba constituida por un recinto de murallas fortificadas de piedras, de 2,50 m. de grosor, probablemente con bastiones cuadrangulares. Aún quedan huellas del oriental con una altura mayor, 3,50 m. que son las que controlan la entrada. Sus murallas están formadas por piedras irregulares y se estrechaba por la parte alta.
Las viviendas asociadas tienen una planta rectangular y en su interior observamos por primera vez cerámica decorada con rostros humanos esquemáticos. Esta fase de ocupación se sitúa en el periodo del Bronce Antiguo entre el 2.920-2.500 a.C. Fue destruida por un incendio y reedificada, dando lugar a Troya II.
Troya II
Pese a que Troya I fue destruida, no existe interrupción ni cronológica ni cultural con Troya II.
Esta se desarrolla entre el 2.500-2.350 a.C. en ocho fases constructivas durante las que creció hasta ocupar una superficie de 9.000 m2. Su muralla es de planta poligonal y fue realizada con adobes sobre una base pétrea, en ella observamos dos puertas accesibles por rampas de piedra y torres cuadradas en los ángulos.
El edificio más destacado es el megaron de unos 35 metros. En esta fase de Troya Scliemann encontró el denominado «Tesoro de Priamo».

Troya III, IV y V
Durante el III milenio a.C. una primera ola de migraciones de pueblos indoeuropeos marca en el mediterráneo sensibles cambios, registrados en la Troya de las fases III-V .
Estas fases no parecen interrumpirse, pero sí ralentizarse drásticamente. Se observa como las construcciones son de peor calidad respecto a las anteriores fases.
Esta se desarrolla entre el 2.350-1.800 a.C. En esta fase podemos destacar hallazgos arqueológicos como los vasos antropomórficos encontrados en Troya III por Schliemann, los hornos en cúpula y las viviendas de cuatro habitaciones de Troya IV y la ruptura cultural que se observa en el urbanismo regular con habitaciones más espaciosas de Troya V.
Troya VI
Este nivel corresponde al periodo que engloba del año 1.800-1.250 a.C. cuando probablemente un fuerte terremoto acabó con la ciudad.
En este nivel destaca la fortaleza, con el monumental bastión de 9 m de altura, en caso de asedio, la ciudad disponía de una gran cisterna de 8 m de profundidad en el interior del bastión central.
Utiliza una técnica de construcción compleja, con unas bases de piedra y la superestructura de adobes en una altura de 4-5 m.
Además la disposición de los edificios y el urbanismo se adapta a la forma circular de las murallas, cuyo centro estaba formado por los edificios más importantes: el palacio y el templo.
Troya VII
El nivel de Troya VII abarcaría el periodo situado entre los años 1.250-900 a.C. El arqueólogo Blegen rechazó la tesis de Dörpfeld que defendía la Troya VI como la ciudad homérica y se inclinó por el nivel de Troya VII-A, algunos eruditos señalan que la ciudad del rey Priamo corresponde con Troya VII-A, a pesar de la indudable inferioridad artística y arquitectónica que la distingue de la precedente.
En el nivel Troya VII-B se ha supuesto un asentamiento de un pueblo extranjero procedente de los Balcanes. Durante este período se produjeron al menos dos incendios y uno de ellos produjo el final de esta ciudad.
El signo más evidente de un cambio en el orden social y cultural se observa en la aparición en el nivel de Troya VII-B2 un tipo de cerámica denominado knobbed ware.

Cerámica de tipo knobbed ware
El arqueólogo Manfred Korfmann defiende un nivel de Troya VII-B3 que se diferencia del anterior por la llegada de otra colonia diferente a la anterior que se caracteriza por la utilización de la cerámica protogeométrica que desapareció en torno al 900 a.C. quedando un lugar casi deshabitado.
Troya VIII y IX
Tras un abandono de la ciudad de unos 200 años, observamos un nuevo auge arquitectónico sobre todo de tipo religioso, ya que, son las fases de ocupación de la Grecia Arcaica, la época clásica, el periodo helenístico hasta su destrucción por parte de los hombres de Mario y la posterior ocupación y remodelación romana. El nivel de Troya VIII ocuparía los años 700-85 a.C., mientras que Troya IX ocuparía 85 a.C – 400 d.C.
Troya X
Este nivel de Troya X comprende los restos de época bizantina pertenecientes al 1.300-1.400 d.C. hasta la caída de Bizancio. Posteriormente se deshabito produciéndose un montículo de estratos.

Guerra de Troya
La Ilíada de Homero
La Ilíada es un poema de género épico que trata el asedio de la ciudad de Troya por los aqueos, para rescatar a Helena, esposa del rey Menelao, la cual fue raptada por Paris, príncipe troyano. Después de este hecho, se origina una guerra entre aqueos y troyanos.
Está compuesto por un total de 24 cantos en los que se narran diferentes sucesos acaecidos durante el último año de la guerra de Troya, la cual se dilató durante un periodo de 10 años.
Especialmente, atiende a la cólera de Aquiles, guerrero griego que decide mantenerse al margen del conflicto después de enfadarse con Agamenón, líder del ejército aqueo que le arrebata a su esclava Briseida.
La Ilíada, junto a la Odisea, es una epopeya atribuida a Homero. Los dos poemas suponen un compendio de textos tradicionales que habían sido transmitidos verbalmente por los rapsodas durante siglos.
La Ilíada resumen
Canto 1: La peste y la cólera
Tras nueve años desde el inicio de la guerra de Troya, conflicto bélico entre aqueos y troyanos, la peste irrumpe en el campamento aqueo.
Calcante, un adivino, asegura que la enfermedad no cesará a menos que Agamenón entregue a Criseida a Crises, su progenitor.
Cuando Agamenón cede a su esclava, rapta a Briseida, esclava de Aquiles, provocando así el enfado de este. Entonces, Aquiles decide retirarse del campamento y Zeus apoya su decisión.
Canto 2 : El sueño de Agamenón y la Beocia
Zeus envía un mensaje a Agamenón por medio de un sueño para advertirle que debe seguir adelante con la toma de Troya.
Agamenón decide mandar a la población a sus respectivos hogares. Sin embargo, el éxodo cesa cuando Agamenón se prepara para ir a la guerra y comienza a enumerar las diferentes embarcaciones de las que disponen para la batalla.
Canto 3: Los juramentos y Helena en la muralla
Los troyanos y los aqueos se juntan en la batalla. Paris reta a Menelao para un duelo singular. Mientras, Helena observa el combate, ya que ella es vista como recompensa para quien gane la batalla.
Cuando Menelao se encuentra a punto de matar a Paris, Afrodita, la madre de este, aparece para salvarle la vida.
Canto 4: Violación de los juramentos y revista de las tropas
Los dioses están reunidos y Zeus quiere cesar el combate. Aunque, finalmente, deciden que la guerra debe continuar y Atenea baja a la tierra disfrazada e incita a Pándaro a disparar una flecha a Menelao.
La tregua cesa cuando Agamenón se entera de lo sucedido y decide alentar a sus tropas para continuar la batalla. Entonces, los dos ejércitos se enfrentan en el campo de batalla.
Canto 5: Principalía de Diomedes
Atenea aconseja a Diomedes y le transmite rabia y coraje para luchar en la batalla.
Por su parte, Pándaro hiere con una flecha a Diomedes, pero Atenea acude a su rescate y consigue recomponerlo. Después, le advierte que debe evitar atacar a otros dioses, a menos que se encuentre con Afrodita.
Finalmente, Diomedes ataca a Eneas, el hijo de Afrodita.
Canto 6: Héctor y Andrómaca
La guerra continua sin la ayuda de los dioses, y los aqueos juegan con ventaja frente a los troyanos.
Heleno, principe de Troya, le pide a Héctor que viaje a Troya para ordenarle a su madre y a las mujeres troyanas que se dirijan al templo de la diosa Atenea y le hagan una ofrenda para que se apiade de ellos durante la guerra.
Entretanto, en el campo de batalla, Diomedes y Glauco se encuentran y realizan un intercambio de armaduras en señal de respeto.
Héctor insta a su hermano Paris para que luche en la batalla. Después, se encuentra con su esposa Andrómaca, la cual llora desconsolada porque teme perder a su marido en la guerra.
Canto 7: Combate en la muralla
Héctor quiere enfrentarse a los aqueos y reta a duelo a uno de ellos. Áyax Telamonio es el encargado de enfrentarse a él. La batalla transciende hasta el anochecer, cuando los combatientes se dan una tregua.
Por su parte, Néstor ordena a los aqueos construir una muralla para proteger su campamento y aprovecha para incinerar los cadáveres. Asimismo, los troyanos se plantean si deben entregar a Helena o no.
Canto 8: Batalla interrumpida
Zeus prohibe a los dioses ayudar a los aqueos y troyanos en la guerra. Atenea se opone a su firme decisión y solicita que las deidades puedan aconsejar a los hombres durante la batalla aunque no puedan intervenir.
Después, Zeus manda un rayo y los aqueos huyen. Sin embargo, Néstor no consigue escapar y uno de sus caballos muere.
Agamenón solicita la ayuda de Zeus y este beneficia a las tropas aqueas. Hera y Atenea bajan del Olimpo para ayudar a los griegos pero Isis las frena.
Canto 9: Embajada a Aquiles
Agamenón convoca a los suyos y les propone retirarse de la guerra y regresar a casa. Diomedes critica su decisión y le advierte que él continuará luchando.
Después, Néstor le aconseja a Agamenón que se disculpe con Aquiles, y este promete que le devolverá a su mujer. Sin embargo, Aquiles está muy ofendido y no acepta su perdón.
Canto 10: Gesta de Dolón
Agamenón y Menelao deciden espiar el campamento troyano. Así, Diomedes y Odiseo son los encargados de llevar a cabo la misión.
Por su parte, Héctor también resuelve enviar a Dolón para vigilar a los aqueos. No obstante, este es interceptado por Diomedes y Odiseo, quienes lo interrogan para obtener información.
Diomedes y Odiseo descubren el plan de los troyanos y deciden asesinar a los soldados tracios y a su rey Reso, los cuales iban a ayudar a los troyanos en la guerra.
Canto 11: Gesta de Agamenón
La batalla comienza nuevamente. Agamenón participa y sobresale en ella matando a muchos troyanos.
Zeus advierte a Héctor que si consiguen herir a Agamenón, los troyanos saldrán victoriosos. De este modo, Agamenón cae herido y los troyanos toman las riendas de la batalla.

Entretanto Aquiles, quien se niega a pelear, envía a Patroclo para que averigüe como se está desarrollando en combate.
Canto 12: Combate en la muralla
Los troyanos comienzan el ataque muy cerca de la muralla de los aqueos.
Héctor lanza una piedra y consigue atravesar la puerta de la muralla. De esta forma, abre paso a los troyanos, quienes entran al campamento rival arrasando con todo a su paso.
Canto 13: Batalla junto a las naves
La batalla continúa. Poseidón asesora a los aqueos para que resistan a los ataques troyanos. Héctor continúa ganando el conflicto y avanza con ventaja.
Canto 14: Engaño de Zeus
Hera engaña a Zeus y lo deja somnoliento. Entretanto, Agamenón está a punto de rendirse nuevamente y Poseidón ayuda a los aqueos en la batalla.
Por su parte, Áyax ataca a Héctor, el cual queda herido y tiene que retirarse del combate. Después, los aqueos consiguen recuperar su avance.
Canto 15: Nueva ofensiva de las naves
Zeus se despierta y se enfada con Hera. Asimismo, le asegura que la batalla la ganarán los troyanos a menos que Aquiles regrese a la contienda.
De este modo, Zeus le da fuerzas a Héctor y a los troyanos, quienes consiguen llegar hasta las naves de los aqueos y logran elevar su posición en la batalla.
Canto 16: Gesta de Patroclo
Héctor quema las naves de los aqueos. Por su parte, Patroclo busca la ayuda de Aquiles y le pide sus armas para poder ayudar a los griegos.
Así, Patroclo llega a la batalla vestido con la armadura de Aquiles y consigue asustar a los troyanos, quienes lo confunden con él y huyen.
Después, Apolo ayuda a los troyanos y golpea a Patroclo por la espalda. Finalmente, este muere en manos de Héctor.
Canto 17: Gesta de Menelao
Los aqueos vengan la muerte de Patroclo y luchan. Por su parte, los troyanos quieren conseguir la armadura de Aquiles, la cual es hurtada por Héctor.
Finalmente, los aqueos consiguen llevarse el cuerpo de Patroclo a las naves.
Canto 18: Fabricación de las armas
Antíloco informa a Aquiles de la muerte de su amigo Patroclo. Después, Aquiles decide vengar su muerte y enfrentarse a Héctor.
Los troyanos se reúnen y deliberan cómo continuar en la batalla. Mientras algunos quieren protegerse tras los muros de Troya, Héctor pretende luchar en campo abierto.
Por otro lado, Tetis, madre de Aquiles, consigue una armadura nueva para su hijo por medio de Hefesto, dios del fuego.
Canto 19: Aquiles depone la ira
Aquiles se dispone a pelear con la nueva armadura que le ha proporcionado su madre. Pero antes, hace las paces con Agamenón, quien le devuelve a su esclava, Briseida, y algunos regalos más.
Canto 20: Combate de los dioses
Zeus descubre que Aquiles ha regresado a la batalla y permite que los dioses intervengan y ayuden al bando que prefieran.
Aquiles lucha en campo de batalla y va dejando muchos muertos a su paso. También encuentra a Eneas y lo ataca. Finalmente, Poseidón consigue salvar la vida de Eneas.
Canto 21: Batalla junto al río
Aquiles mata sin piedad a todos los troyanos que se cruzan en su camino.
Encamandro, el dios del río, se enfurece y le pide a Aquiles que deje de matar gente. Ante la negativa de Aquiles, el dios lo rodea con sus aguas y Hera acude a rescatarlo.
Asimismo, los dioses pelean entre ellos, unos en defensa de los troyanos y otros de los aqueos.
Por su parte, Príamo ordena abrir las puertas de la ciudad y Apolo consigue alejar a Aquiles de los muros de Troya.

Canto 22: Muerte de Héctor
Tiene lugar la batalla entre Héctor y Aquiles alrededor de las murallas de la ciudad. Aquiles ataca a Héctor y este intenta huir.
En un duelo final, Héctor es asesinado por Aquiles, quien después ata su cadáver a un carro de combate y recorre con él la ciudad.
Canto 23: Juegos en Honor a Patroclo
Los aqueos celebran un funeral en honor a Patroclo. Durante el acto, el difunto se aparece a su amigo Aquiles y le pide que entierre su cuerpo para poder descansar en la tierra de los muertos. Finalmente, tienen lugar unos juegos su honor: carrera de carros, lucha libre, lanzamiento de peso, entre otros.
Canto 24: Rescate de Héctor
Príamo se dirige al campamento de Aquiles y le pide que devuelva el cuerpo de Héctor a los troyanos.
Entonces, ambos se lamentan por sus respectivas pérdidas y, finalmente, Aquiles entrega el cuerpo de Héctor. Asimismo, acepta una tregua de once días para celebrar el funeral de Héctor, después de la cual aqueos y troyanos volverían a pelear.
Finalmente, el cuerpo de Héctor llega a Troya, donde se celebra un funeral en su honor.
Deja un comentario