actualidad, opinion, variedades.

Marilyn Monroe, Charles Chaplin, Juan Pablo II: las mejores fotografías de Isabel II con celebridades…


Chic(J. del Pozo)/Caracoltv.com(afp)  —  Durante sus setenta años de reinado, Isabel II recibió la visita de diversas personalidades de todos los ámbitos.

La reina Isabel II junto a Michael Jackson y sus hermanos cuando aún formaban el grupo The Jackson 5. La fotografía fue tomada en el año 1972 cuando fueron invitados a la 43 edición de la Royal Variety Performance en el London Palladium.

La reina junto a la mítica actriz, cantante y modelo, Marilyn Monroe. Para cuando Isabel II ascendió al trono en 1953, Marilyn ya había participado en casi 20 producciones cinematográficas. Ambas se conocieron el 29 de octubre de 1956, cuando la monarca acudió al Royal Command Film Performance.

Isabel II saluda a la actriz Jayne Mansfield, el polémico icono sexual de los años 50. Fotografía tomada el 11 de mayo de 1957.

Fotografía del año 1975 de la reina junto al actor y director de cine Charles Chaplin. Fue nombrado caballero por la Reina en el Palacio de Buckingham.

La monarca británica pasea junto al papa Juan Pablo II durante uno de sus encuentros.

Meryl Streep y Dustin Hoffman, que se encontraban promocionando la película Kramer contra Kramer, saludan a Isabel II.

Ante 85.000 personas, la entonces selección paulista venció a la selección de Río de Janeiro y, al final del partido, la monarca entregó la copa a Pelé.

La reina Isabel II convirtió en caballero a Elton John en el año 1998 pero ya se habían encontrado en más de una ocasión. El cantante siempre mostró su admiración por la figura de la monarca.

Stephen Hawking conoció a Isabel II en 2006 en una recepción que organizó la reina en su residencia londinense para celebrar los logros de figuras públicas. Desde entonces el científico regresó al Palacio de Buckingham en varias ocasiones.

Fue en octubre de 1965, cuando Los Beatles fueron condecorados con la orden MBE, que de alguna forma premiaba su éxito. La ceremonia, desarrollada en el palacio, fue el momento en que la soberana pudo conocer de cerca a una de las bandas más famosas del momento.

En el año 2003 el entonces capitán de la selección inglesa y jugador del Real Madrid, David Beckham, fue condecorado en el Palacio de Buckingham con la Orden del Imperio Británico, un galardón que le entregó la Reina Isabel II.

Angelina Jolie se convirtió en dama de honor de Isabel II en el año 2014. La reina reconoció así el trabajo de la actriz para tratar de poner fin a la violencia sexual en zonas de guerra.

En 2010 la monarca recibió a Jennifer Lopez en Palacio, quien acudió con un espectacular vestido verde con escote.

Estos días se cumplen 20 años del encuentro de las dos reinas, la del pop y la británica. Madonna se mostró especialmente emocionada durante la breve charla con la monarca.

La reina Isabel II recibiendo en el  Palacio de Buckingham al activista y político Nelson Mandela.

En el año 2009, la cantante Lady Gaga tuvo oportunidad de conocer y saludar a Isabel II en una gala benéfica.

En el año 2010 se produjo el regreso de la reina Isabel al All England Club, donde se celebra Wimbledon, después de 33 años de ausencia. Allí tuvo un encuentro con el tenista Roger Federer.

La reina Isabel II, junto a Daniel Craig, con el que llegó a protagonizar un sketch en el que fingía tener un encuentro con James Bond.

El recordado encuentro entre la reina y Brian May, Eric Clapton y Jimmy Page, los integrantes de Led Zeppelin. La monarca no conocía al grupo, al que preguntó: “Led Zeppelin fue… ¿un modelo?”.

La reina Isabel II saluda a las Spice Girls, la mítica girl band compuesta por las cantantes Geri Halliwell, Melanie C, Victoria Beckham, Melanie B y Emma Bunton.

El veterano Winston Churchill fue el primero en la larga lista de líderes del mundo a quienes la reina Isabel les extendió la mano. «Ella tiene una gran influencia en todo el mundo. Es embajadora de Gran Bretaña, es embajadora del comercio y los negocios británicos”, explica Penny Junor, biógrafa de la realeza.

La monarca vio pasar al menos 14 expresidentes de Estados Unidos: Dwight D. Eisenhower, John Kennedy, Richard Nixon, Gerald Ford, quien se hizo con una emblemática postal de un baile con su majestad en la Casa Blanca, en 1976. A Jimmy Carter la vería en Londres, en 1977.

Además, 14 primeros ministros británicos, entre ellos, Margaret Thatcher, su contemporánea, la ‘Dama de hierro’, con quien, se dice, tuvo múltiples diferencias que se acentuaban en la tradicional reunión de los martes. Las dos navegaron por los turbulentos escenarios de la Guerra Fría, época en la cual conoció a Ronald Reagan.

En octubre de 1951 la reina y el presidente Harry Truman tras la ceremonia de recepción en el Aeropuerto Nacional de Washington

Con Ronald Reagan, Isabel II compartió el gusto por los caballos. En 1982, un paseo en el Castillo de Windsor quedó registrado para los libros de historia.

En junio de 1989 recibió a George Bush padre, con la entonces primera dama Barbara Bush, una escena similar se vería con Bill Clinton y su esposa, Hillary, en 1995 en Londres.

En 2005, Tony Blair le pedía su aprobación para formar Gobierno. Se asegura que, a aquel joven y arrogante premier, Isabel II le recordó que cuando él nació, ella ya reinaba. En 2007, la reina volvió a la Casa Blanca, esta vez por invitación de George W. Bush.

Gracia, prudencia, mesura son algunas de las cualidades con las que trató a personalidades de orígenes tan diversos como Nelson Mandela, la excanciller alemana Angela Merkel, el presidente chino Xi Jinping y hasta líderes que generan recelo como el presidente ruso Vladimir Putin o el sirio Bashar Al Ássad.

Además, ejerció la diplomacia como cabeza de la Iglesia anglicana. En sus 96 años conoció a 5 papas católicos, 4 de ellos como reina: Juan XXIII, Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco. Con el argentino se vio en 2014, en una visita que coincidió con el aniversario de una vieja disputa que los dos conocen: la guerra de las Malvinas.

En 2016, la reina recibió en visita de Estado a un mandatario colombiano: Juan Manuel Santos.

En los últimos 12 años, la monarca ha visto pasar a tres primeros ministros en Reino Unido: David Cameron, Theresa May y el polémico Boris Johnson.

En el mismo periodo, también recibió a los tres últimos inquilinos de la Casa Blanca: Barack Obama, Donald Trump y Joe Biden. Él y la primera dama, Jill Biden, tomaron el té en el Castillo de Windsor en 2021.

Un reinado lleno de récords

Isabel II reinó durante 70 años y 214 días, un récord en la historia británica. El récord anterior lo tenía su tatarabuela, la reina Victoria, que estuvo en el trono durante 63 años, 7 meses y 2 días (desde el 20 de junio de 1837 hasta su muerte el 22 de enero de 1901).

A sus 96 años, la reina Isabel II se convirtió en la monarca más longeva del mundo.

Solo un rey gobernó más tiempo que ella: el rey francés Luis XIV (más de 72 años entre 1643 y 1715). El rey Bhumibol Adulyadej de Tailandia ocupa el tercer lugar (70 años y 126 meses, del 9 de junio de 1946 al 13 de octubre de 2016).

Como reina visitó más de 100 países -otro récord para un monarca británico- y realizó más de 150 visitas a países de la Commonwealth. Estuvo 22 veces en Canadá, más que en ningún otro país, y 13 veces Francia, cuyo idioma hablaba, más que en ningún otro país europeo.

El Daily Telegraph calculó que había recorrido el equivalente a 42 vueltas al mundo antes de dejar de viajar al extranjero en noviembre de 2015, a los 89 años.

Su gira más larga por el extranjero duró 168 días (de noviembre de 1953 a mayo de 1954), durante los cuales visitó 13 países.

Durante su reinado, Isabel II participó en unos 21.000 actos oficiales, aprobó por «asentimiento real» unos 4.000 proyectos de ley y recibió a numerosos dignatarios en 112 visitas de Estado.

Entre ellos, el emperador Haile Selassie (Etiopía, 1954), el emperador Hirohito de Japón (1971), el presidente polaco Lech Walęsa (1991) y el presidente estadounidense Barack Obama (2011).

En el Palacio de Buckingham se han celebrado más de 180 fiestas de jardín a las que asistieron más de 1,5 millones de personas.

Conoció a 15 primeros ministros, desde Winston Churchill (1952-1955) hasta Liz Truss, sucesora de Boris Johnson (2019-2022).

También se reunió con 13 de los 14 presidentes estadounidenses elegidos durante su reinado, desde Harry Truman (1945-1953) hasta Joe Biden (desde 2021). Lyndon Johnson (1963-1969) es el único que falta en su lista.

La reina, jefa de la Iglesia anglicana, fue muy religiosa y practicante y también se reunió con cuatro papas en visita oficial: Juan XXIII (1961), Juan Pablo II (1980, 1982 y 2000), Benedicto XVI (2010) y Francisco (2014).

Envió unas 300.000 tarjetas de felicitación a personas que cumplían 100 años y más de 900.000 a parejas que celebraron sus bodas de diamante (60 años). Ella misma estuvo casada durante más de 73 años con el príncipe Felipe, que falleció en abril de 2021, de nuevo un récord para un monarca británico.

Posó para más de 200 retratos, el primero de ellos cuando tenía 7 años.

En 1996, Isabel II fue la primera monarca británica en visitar China. También fue la primera reina británica en dirigirse a la Cámara de Representantes en Washington, el 16 de mayo de 1991.

Envió su primer correo electrónico el 26 de marzo de 1976, durante una visita a un centro de investigación del Ministerio de Defensa.

En 1997, lanzó la primera página web oficial del Palacio de Buckingham. En 2014 envió su primer tuit y en 2019 su primera publicación en Instagram.

Es la única monarca que (casi) ha saltado en paracaídas con James Bond: en un video realizado para la inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres de 2012, se la ve recibiendo al actor Daniel Craig en el Palacio de Buckingham antes de que ambos simulen subir a un helicóptero, sobrevolar Londres y lanzarse en paracaídas sobre el estadio olímpico, donde la llegada (real) de la reina fue recibida con una gran ovación.

Los escándalos de la familia, su gran dolor de cabeza

En el largo reinado de Isabel II, la familia ha sido quizá la mayor fuente de sinsabores, mucho más que los asuntos del Estado. Tras varias bodas de cuento de hadas que hicieron soñar a los súbditos, las uniones de tres de sus cuatro hijos -Carlos, Ana y Andrés- terminaron en sueños rotos.

La historia más triste fue la del príncipe heredero, con el tormentoso divorcio de la princesa Diana, infidelidades y otras revelaciones vergonzosas.

Años después se sabría que, desde la luna de miel, un tatuaje con la letra C en el cuerpo del príncipe Carlos mantendría a Camila Parker-Bowles, su actual esposa, como una sombra omnipresente. Eso despertó en Diana inseguridades que no superaría nunca y la convicción de que el suyo era un matrimonio de tres.

En 1992 comenzaron a ventilarse las supuestas infidelidades de la princesa en los tabloides británicos, la relacionaban con varios hombres: un actor, un comerciante de arte y un jugador de rugby, entre otros.

En diciembre se anunció lo inevitable, todo un cisma en la institución monárquica. «Se anuncia desde el palacio de Buckingham que, con pesar, el príncipe y la princesa de Gales han decidido separarse», dijo John Major, primer ministro británico de la época, el 9 de diciembre de 1992. Sin embargo, el divorcio solo se dio hasta 1996.

Separados, pero aún casados, en 1994 el príncipe Carlos reveló en una entrevista que había sido infiel y se refirió a Camila como una amiga muy querida. 

Un año después, Diana de Gales admite lo mismo en una entrevista a la BBC que, ahora se sabe, fue concedida bajo manipulación emocional.

En cualquier caso, aceptó que engañó a su esposo con James Hewitt, un capitán de caballería, a quien incluso se le atribuyó la paternidad del príncipe Harry.

Diana arremetió también contra la familia real británica, provocando un quiebre que nunca se reparó. La princesa fue obligada a someter a su hijo menor a una prueba de ADN para desmentir los rumores.

La muerte de la princesa de Gales en París le acarreó a Isabel II duras críticas de un país en duelo, debido a su frialdad ante la tragedia. Algunos aseguran que solo buscaba proteger a sus nietos William y Harry, pero los días que aguardaron estuvieron a punto de costarle la simpatía de los súbditos.

El alcance del dolor que se veía en los rostros de la gente y la abrumadora cantidad de flores que se acumulaban ante los palacios, forzó a la soberana -asesorada por el entonces primer ministro laborista Tony Blair- a volver a Londres para sumarse al duelo.

Fue entonces cuando se vio a Isabel II y a su marido, el duque de Edimburgo, vestidos de negro riguroso, sorprender al país al salir de las rejas del palacio de Buckingham, en Londres, para caminar entre ramos de flores y leer las tarjetas que la gente había depositado allí.

Las bodas de sus nietos trajeron buenos vientos para Isabel II, aunque duraron poco por la decisión de Harry y su esposa, Meghan Markle, de apartarse de la realeza, lo que causó otro sismo en la familia.

En una explosiva entrevista concedida a la presentadora Oprah Winfrey, los duques de Sussex relataron su experiencia antes de apartarse de la monarquía británica, y Harry lamentó el deterioro de su relación tanto con su hermano, el príncipe William, como con su padre, Carlos de Inglaterra, de quien dijo que le ha «decepcionado».

Entretanto, Meghan Markle aseguró que ciertos miembros de la familia real británica expresaron dudas sobre el color de piel que tendría su primer hijo, reveló que durante ese embarazo tuvo pensamientos suicidas y afirmó que la Casa Real se negó a ayudarla.

Luego surgió el escándalo del príncipe Andrés, considerado el hijo consentido de la reina, por acusaciones de abuso sexual a una estadounidense menor de edad, hecho que salió a la luz por la investigación al cuestionado Jeffrey Epstein. Eso le causó otro dolor a la monarca, que decidió retirarle los títulos y apartarlo de las funciones públicas.

El duque de York siempre ha negado tajantemente las rotundas acusaciones y en 2019 concedió una entrevista al programa de la BBC Newsnight para dar su versión de lo sucedido y con la que confiaba en poder limpiar su deteriorada imagen.

Pese a que estos escándalos levantaron una cortina de indignación entre los británicos y pusieron en entredicho a la familia, la reina en lo personal siempre estuvo alejada de cualquier duda. Su dedicación a la corona y su vida tranquila le valieron siempre el favor del público. De hecho, fue el personaje más querido de la realeza.

R.I.P.

nuestras charlas nocturnas.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.