El principio de la Historia …

“En tierras lejanas, donde no se conoce el pueblo de Sumer, se recitarán mis obras como textos sagrados y los hombres se postrarán ante mis palabras”.
Poema del rey Shulgi, 2100 a. C.
sobrehistoria.com(G.Ruiz)/Acnur/El Historiador(F.Pigna) — Antes de comenzar por la explicación del comienzo de la historia parece oportuno resaltar que no hay que confundir el principio de la historia con el principio de la vida.
Puede resultar obvio, pero no está de más recordar que la historia en sí se divide en dos: prehistoria, compuesta por dos edades, la de piedra y la de los metales; y la historia misma, clasificada a su vez en cuatro edades, como son la antigua, la media, la edad moderna y la contemporánea.
Y tal como vamos a explicar a lo largo de este artículos el hecho que marca esta división y separa la prehistoria de la historia no es otro que el de la aparición de la escritura. La fecha original solo podemos saberla en una estimación, pero aun así esto nos permite comprender que este gran cambio supone una transformación y un avance para la vida humana.

El por qué se empezó a escribir, sin embargo, fue más práctico que místico, y está relacionado con la manera en que los agricultores del Neolítico (en el 6000 a.C.) controlaban el almacenamiento y la distribución de los alimentos. Marcaban las cantidades en pequeños piezas de barro que, gracias a sus diferentes formas, permitían registrar a modo de inventario del ganado y los productos agrarios.
Para evitar que se manipularan los conteos, después se tomó la costumbre de introducir estas piezas de barro con cálculos en unas bolas huecas de arcilla. Estos recipientes, llamados bullas, eran sellados y marcados numéricamente.
Estos sistemas elementales, sin embargo, dejaron de ser prácticos cuando los pequeños asentamientos sumerios pasaron a ser importantes ciudades-estado. Así, los administradores de los templos, que debían registrar diariamente enormes cantidades de bienes y recursos, decidieron abandonar el tradicional sistema de bullas y comenzaron a grabar signos y dibujos en tablillas de barro, es decir, a escribir, dando lugar al principio de la historia.

La escritura pictográfica tiene su origen en el neolítico, donde es conocido que se pintaban algunas rocas con dibujos de animales para contar ciertas historias, así como la representación de objetos cotidianos.
Sin embargo, hay que entender que este origen surge del dibujo en sí, para luego convertirse en la escritura que se irá desarrollando a lo largo de los siglos, hasta dar con la versión que conocemos hoy en día (la fenicia).
Sabiendo esto, podemos decir que la pictografía contaba con signos que representaban un objeto de la vida real; es lo que se conoce como escritura pictográfica. Aunque es bueno saber que aquellos signos se atribuían de forma exclusiva a aquello que representaban.
Por ejemplo, un animal en concreto, como puede ser un cerdo, solo reflejaba a ese animal y no a cualquier otro.

Se trataba de dibujos muy esquemáticos, realizados con la astilla de una caña, y si bien muchos eran de índole naturalista, algunos ya poseían connotaciones simbólicas, aunque este era el principal problema de la escritura pictográfica, que no podía representar cosas abstractas.
No obstante, esta forma de escritura presentaba grandes ventajas, y es que al tratarse de representaciones de la realidad, podría entenderse la pictografía como una forma de comunicación primitiva pero universal.
Es decir, sin importar el idioma que manejara la civilización a cuyas manos llegara la roca estas representaciones, podía comprender sin mucha dificultad a qué estaban haciendo referencia los sumerios.
A pesar de esto, en Mesopotamia se fueron estilizando los trazos que conformaban la escritura pictográfica, y esto dio lugar a la diferenciación entre las primeras escrituras y las siguientes versiones. En otras palabras, esta fue perfeccionándose para alcanzar el siguiente paso.
Aunque, incluso a día de hoy, se sigue usando esta escritura, como los carteles que encontramos en cualquier baño de cualquier restaurante, museo, aeropuerto y demás lugares públicos.
El rey de Ur

Relacionamos el principio de la historia con el Rey de Ur, Shulgi, quien fue el segundo de la tercera dinastía de Ur (2.111 AC). Su reinado se extendió hasta los cuarenta y seis años, algo que, por aquella época, estaba considerado como un periodo de tiempo especialmente largo.
Se trataba de un monarca absoluto: Shulgi decidía sobre todo lo que concernía a su reino, aunque también estaba considerado como un dios en la tierra, un nexo de unión entre divinidades y mortales. Esto en concreto era bastante usual en la época.
Hace cuatro milenios, este hombre, rey de Ur, sabía muy bien lo que decía, y me refiero a la cita que encontramos al principio de este mismo artículo. Hoy en día, a la hora de escribir nadie se detiene a pensar en la relevancia del acto.
Pero este señor sabía ya que, a través del maravilloso invento de su cultura, sus palabras quedarían plasmadas en la historia gracias a la escritura. Quizá no imaginara que serían comentadas 4000 años después a través de una conexión de red entre computadores, pero no por eso esperaba menos.

A través de lo escrito, la palabra toma un vuelo casi sagrado, como bien vaticinaba el rey Shulgi. Lo que está escrito en la piedra no es fácil de borrar, y si está escrito es porque alguien con el suficiente conocimiento y relevancia social pudo hacerlo.
Aunque es curioso, porque de la basta extensión del reino de Ur gracias a Shulgi solo se conocen las victorias. Algo lógico, por otro lado, ya que era él quien ejercía el poder sobre lo escrito.
Sabemos a día de hoy que su política exterior consistía en la conquista de las tierras aledañas y vecinas, así como la expansión de matrimonios concertados, medio muy práctico para hacer crecer su influencia.
Gracias al afán expansionista del Rey de Ur, Shulgi consiguió llevar al pueblo sumerio a su momento más esplendoroso. Vamos a pasar a hablar de esta civilización, quien fue testigo del nacimiento de un antes y un después: con ellos se desarrolló la escritura.
El pueblo Sumerio

La invención de la escritura por parte de los sumerios es generalmente considerado el logro cultural más importante de la humanidad, y el hito que marca el paso de la prehistoria a la historia.
A partir de la representación del lenguaje mediante símbolos gráficos, los pueblos, que sólo contaban con la palabra hablada, pudieron difundir y perpetuar sus pensamientos y vidas a través de los milenios.
Es en la ciudad de Uruk donde el pueblo sumerio registra sus mejores avances tecnológicos, siendo estos también los más importantes para la historia. Se da a conocer la rueda en el 3.500 AC y la escritura en el 3.300 AC. Se dice que el asentamiento de los sumerios en Uruk se remonta a la Edad de Cobre.
El pueblo sumerio era una civilización jerárquica en forma de pirámide, distribuyendo el poder en capas, en cuya cúspide se encontraba el Rey; después encontramos a los jefes de las escalas más importantes, es decir, a los representantes de la religión, la política y las armas, como serán la orden de sacerdotes, los militares y funcionarios; justo debajo, hallamos funcionares de menor rango, los artesanos especializados y los comerciantes; luego encontramos a los artesanos comunes y campesinos; y ya por último, a los esclavos.
El poema de Gilgamesh

Se dice que la posibilidad de dejar registro de las cosas marca el comienzo de la historia, porque es gracias a la escritura que los historiadores pueden investigar lo que pasó, quiénes existieron, dónde, y qué pensaban. Una excavación arqueológica no puede hablar como el Poema de Gilgamesh acerca de las emociones del pueblo sumerio.
El poema de Gilgamesh es considerada como la primera epopeya conocida, está escrita en verso bajo la técnica de la escritura cuneiforme (se trata de trazos o marcas en forma de cuña).
En acadio (lengua del pueblo sumerio), esta historia narra las aventuras de un Rey tirano cuyo nombre era Gilgamesh. Los súbditos de este rey consideraban que Gilgamesh se había dejado llevar demasiado por la lujuria que sentía hacia las mujeres, por lo que rezaron y pidieron a los dioses que intervinieran.
Oídas las súplicas, los dioses enviaron a un joven dispuesto a enfrentarse al Rey. Sin embargo, en lugar de acabar en muerte tal disputa, ambos hombres se hicieron amigos y compañeros de peripecias. A los dioses esto no les hizo mucha gracia, pues entendieron que su cambio no había tenido lugar y que en vez de redimirse, Gilgamesh había desarrollado aún más su deseo por las aventuras peligrosas.

Así, los dioses decidieron darle muerte al joven que ahora era amigo del Rey, y ante esto, Gilgamesh sintió la necesidad de ser inmortal. Era conocido que en una tierra lejana existía una pareja de ancianos que había sobrevivido al Diluvio Universa, estos conocían el secreto de la inmortalidad.
Gilgamesh emprendió el viaje que los llevó hasta ellos, y siguiendo las indicaciones de la pareja de ancianos, fue en busca de una planta que le proporcionaba aquello que más anhelaba. Sin embargo, cuando pudo conseguirla, tuvo un percance con una serpiente que hirió al Rey, obligándole a volver a su reino.
Gilgamesh comprendió entonces que la inmortalidad era un asunto de los Dioses y que no podría acceder a ella por más que quisiera.
Ideogramas y fonogramas

Según lo que sabemos, los sumerios llegaron a utilizar unos 2000 pictogramas en las primeras fases de su escritura. Para simplificar algunos signos que resultaban difíciles de dibujar, pronto se optó por trazos más sencillos y lineales.
Además, cuando se quería representar ideas o acciones complejas se empezaron a utilizar simultáneamente dos o más signos, lo que llamamos ideogramas.
Pero este sistema ideográfico todavía no era óptimo, era difícil escribir nombres propios o ideas abstractas. Para resolver el problema, los sumerios empezaron a utilizar el sonido de los signos en lugar de su imagen mental: si un escriba necesitaba registrar una palabra que no tenía ideograma, podía, en un momento dado, recurrir al signo que representaba a otra palabra de sonido parecido.
Los escribas supieron aprovechar rápidamente las enormes posibilidades que este sistema ofrecía y no tardaron en perfeccionarlo. Descubrieron, por ejemplo, que combinando diferentes signos por su valor fonético era fácil escribir cualquier palabra del lenguaje oral. Así, el uso de ideogramas fue progresivamente sustituido por el de fonogramas.
Los signos, a partir de este momento, ya no representaban objetos sino sonidos. La adopción de la escritura fonográfica permitió el registro de las largas tradiciones orales y leyendas, dando lugar al nacimiento de la literatura.
A su vez, las clases dirigentes fueron los exclusivos usuarios de esta nueva técnica y no desaprovecharon el privilegio.
Capaces de escribir la historia, los gobernantes pronto la utilizaron para construir una imagen más poderosa de ellos mismos, a través de grabados épicos en monumentos y columnas.
Tal era la importancia de los registros, que al derrocar una dinastía e imponerse un nuevo rey, los faraones de Egipto mandaban a destruir muchos de los monumentos grabados anteriormente, condenando a sus predecesores al olvido eterno y obteniendo una renovada legitimación.
Escritura cuneiforme

El sistema cuneiforme estaba basado en símbolos pictóricos sobre tablillas de arcilla. En un principio la forma de escritura era mediante estiletes, éstos representaban números mediante signos de ángulos variables, más tarde se fue incorporando pictogramas, donde al lado de la representación numérica, se representaba el concepto.
Poco a poco este sistema fue perfeccionándose hasta llegar a la invención del estilete en forma de cuña con lo que se pasó de las representaciones mediante ángulos y signos variables a una escritura cuneiformes (de cuña), un sistema de escritura representada por medio de logogramas, números y sílabas.

En cuanto a la orientación de la escritura, los signos aparecían escritos en columnas de arriba abajo en los primeros documentos, comenzando por el extremo superior derecho de la tabla.
Más adelante, a medida que los escritos se extendían, se optó por comenzar a escribir los signos de derecha a izquierda, como se sigue haciendo en el mundo occidental.
Lo curioso de la escritura cuneiforme es la idea del almacenamiento de los «textos». Estos se guardaban en una especie de biblioteca muy bien organizada cuyo objetivo era el de formar e instruir a futuros escribas que pudieran seguir con este tipo de escritura o técnica.

Escriba
La figura de los escribas es realmente importante y ciertamente primordial en el mundo de la escritura, ya que gracias a ellos pudieron interpretarse y copiarse textos que, de no existir ellos, se hubiesen perdido.
Estas personas se dedicaban exclusivamente a copiar dichos textos que, más adelante, y gracias a la evolución de la propia historia, fueron también avanzando en sus métodos y, como sucedió con los textos en latín, que pasaron a convertirse en copistas.
Es llamativo ver que esta figura ha permanecido a lo largo de la historia y durante mucho tiempo, aunque es con la aparición de la imprenta cuando ya deja de ser necesario.
Por lo que, desde el comienzo de la escritura hasta el nacimiento de la imprenta, la evolución de los escribas y copistas ha supuesto nuestra propia evolución.
Jeroglíficos
Los textos más antiguos datados hasta la fecha son textos sumerios. Los sumerios fue una civilización que habitó la franja sur de la antigua Mesopotamia. Los textos que nos han llegado hasta nuestros días están basados en un sistema de escritura cuneiforme, precursora de lo que más tarde sería los jeroglíficos egipcios.

Pero no podemos hablar de un sistema desarrollado hasta llegar a Egipto, con un sistema de escritura complejo ya que se trata de un tipo de escritura figurativa, fonética y simbólica, todo representado en un mismo escrito o en una misma frase.

Piedra Rosetta
Es por esto que es en Egipto donde ya se puede hablar de un primer alfabeto datado aproximadamente sobre el año 2000 a.C. Un sistema basado en el uso de signos y cuyo significado lo conocemos gracias a los textos contenidos en la Piedra de Rosetta, encontrada en el año 1799, donde figura grabado en piedra un decreto egipcio cuya importancia radica en que el texto se encuentra escrito en jeroglífico, demótico y griego, gracias a lo cual pudo conocerse lo que representaba cada signo.
Alfabeto

Frente a los sistemas pictóricos, fonográficos y figurativos que utilizaban los egipcios, aparece un nuevo sistema de escritura mucho más sencillo que pronto se extendería por todo lo ancho y largo del mediterráneo.
Un sistema sencillo en el que cada sonido podía ser representado con un sólo signo, al contrario de lo que ocurría con las antiguas escrituras mesopotámicas o egipcias.
El origen de los fenicios se sitúa al filo del mediterráneo, en las actuales Israel, Siria y Líbano, de ahí la cercanía e influencia con nuestra escritura actual. Lo curioso de esta civilización es que las tierras de las que disponían carecían de nutrientes suficiente como para considerarlas aptas para desarrollar la agricultura.
Esto los llevó a embarcarse, y además literalmente, porque se sumergieron en la investigación marítima y se convirtieron en los más entendidos en lo que al mar se refiere.
Al encontrarse tan cerca de un gran número de civilizaciones importantes, pudieron desarrollar con facilidad el comercio. Esto junto a su capacidad para desplazarse por mar, les supuso una gran oportunidad para expandirse por el mediterráneo.
Al ser frecuentes y expertos viajeros, y disponer de un gran número de rutas comerciales, fueron capaces de llevar la escritura a todas estas civilizaciones que comentamos.

El alfabeto fenicio estaba formado por ideogramas que simbolizaban animales y objetos. Como ya hemos comentado al principio del artículo, sabemos que esta forma de escritura presentaba el problema de los sonidos, así que a cada uno de estos ideogramas se le asignó un valor fonético en relación al nombre que se estaba representando teniendo en cuenta su traducción en fenicio.
Al tratarse de un sistema sencillo, esta nueva forma de escritura permitió la expansión de la cultura general (que en un principio se centraba en la fenicia) y el conocimiento que había ido adquiriendo la sociedad hasta el momento.

Es difícil visualizar la sensación de poder y de revolución que debió brindar la escritura. Es algo tan cotidiano para nosotros que su valor en la historia de la humanidad aparece muchas veces descrito como un episodio más en un largo proceso de logros y avances humanos.
Sin embargo, no hay que equivocarse, la escritura aportó a la historia de la humanidad ni más ni menos que la Historia misma, la capacidad de conocernos como raza y cultura que somos, y de mirar hacia atrás con la seguridad de encontrar respuestas a nuestra curiosidad sobre nuestro pasado remoto.
Principales características de las etapas históricas en el desarrollo de la humanidad
La historia del hombre es muy extensa, y para comprenderla es preciso remontarse muchos millones de años atrás en el tiempo. Sin embargo, entender nuestro pasado nos ayuda a entender el presente y futuro; por eso te vamos a hablar de las etapas históricas del desarrollo de la humanidad.
Las etapas históricas de la humanidad dividen la historia en periodos largos que comienzan y terminan cuando se produce un acontecimiento importante para los hombres. En general, podemos distinguir las siguientes etapas de la historia: la prehistoria, la Edad Antigua, la Edad Media, la Edad Moderna y la Edad Contemporánea. Veamos con detalle cada una:
Principales características de las etapas históricas en el desarrollo de la humanidad
A continuación, te describimos las principales etapas históricas y sus elementos definitorios:

. La prehistoria
Es la etapa que comienza con el origen de la humanidad hasta que surgió la escritura con las primeras civilizaciones, es decir, aproximadamente 4.000 años antes de Cristo. Durante este periodo aparecieron los primeros homínidos, que fueron evolucionando hasta que apareció el Homo sapiens. Nuestros antepasados empezaron a construir las primeras herramientas y a vivir en grupos. En la prehistoria se pueden distinguir, a su vez, varias subetapas como las siguientes:
- Edad de Piedra (Paleolítico, Mesolítico y Neolítico).
- Edad de los Metales (Edad del Cobre, Edad del Bronce y Edad del Hierro).
. La Edad Antigua
Comienza cuando aparece la escritura, que supone un gran acontecimiento en la historia, y termina en el momento en que cayó el Imperio romano, es decir, en el siglo V después de Cristo.
En este periodo se desarrollan las primeras civilizaciones en Mesopotamia y Egipto. Los métodos de escritura que solían utilizar estas civilizaciones eran los jeroglíficos.
. La Edad Media
Se extiende desde el siglo V después de Cristo hasta el año 1492, cuando se llega a América. En esta época se cambió el sistema social esclavista que había existido hasta el momento por un modelo basado en el feudalismo. Comenzaron a difundirse el cristianismo y el islam. Apareció la burguesía y se sentaron las bases del sistema capitalista que ha llegado hasta nuestros días.
. La Edad Moderna
Comprende desde el siglo XV hasta que se inicia la Revolución francesa en 1789. Se produjo uno de los acontecimientos culturales más importantes de la historia, que fue el Renacimiento: las ciudades crecieron y el sistema feudal se fue sustituyendo por el sistema capitalista. Las corrientes de pensamiento que se imponen en este momento son el humanismo y el racionalismo. Otro acontecimiento esencial de esta época es la Revolución Industrial, que supone la creación de máquinas para cubrir la demanda del mercado en aquel momento.

. La Edad Contemporánea
Comienza en el siglo XIX y llega hasta nuestros días. Es una de las etapas históricas más importantes, y en ella se han producido acontecimientos esenciales, entre ellos, el nacimiento de nuevos sistemas de gobierno como el sistema republicano, la consolidación del sistema capitalista, la disminución del poder de la Iglesia católica, el aumento de la población mundial, la aparición de grandes inventos como la bombilla, los aviones o internet y, finalmente, la globalización.
. ¿Por qué al año 2001 le corresponde el siglo XXI?
En el siglo VI un viejo monje griego, Dionisio el Pequeño, que vivía en Roma, propuso dividir la historia a partir del nacimiento de Jesús.
El siglo I de la era cristiana comienza el 1º de enero del año 1 y termina el 31 de diciembre del año 100.
De igual modo, el siglo XXI comenzó el 1º de enero del año 2001 y terminará el 31 de diciembre del año 2100.
. ¿Quiénes escriben la historia?
Los historiadores, basándose en diferentes elementos a los denominamos fuentes. Hay fuentes escritas, como documentos, cartas, libros; fuentes orales, como las historias y relatos que se fueron transmitiendo de generación en generación, como las cosas que te cuentan tus abuelos y tus papás sobre cómo era nuestro país en otros tiempos; arqueológicas, como monumentos, objetos antiguos, que nos pueden dar datos valiosísimos sobre civilizaciones extinguidas.
A partir del estudio y la comparación de las distintas fuentes y del trabajo de investigadores anteriores, los historiadores van armando la narración histórica.

Puedes encontrar a veces sobre un mismo hecho versiones distintas. Esto tiene que ver con que cada historiador puede darle una interpretación distinta a los hechos de la historia.
Esto lejos de hacerla dudosa, la enriquece porque nos ayuda a pensar de diferentes formas sobre un mismo acontecimiento.
. ¿Para qué sirve la historia?
La historia sirve para muchas cosas. En primer lugar, para conocer el pasado, para saber de dónde venimos. Esto es lo que nos va a permitir saber adónde vamos.
En segundo lugar, nos ayuda a entender lo que nos está pasando ahora, porque el presente es el resultado de nuestro pasado.
En tercer lugar, nos sirve para no volver a cometer los mismos errores que se cometieron en el pasado y para recordar (del latín re-cordi = volver a pasar por el corazón) las situaciones buenas y malas que fueron formando la cultura, la forma de ser, la historia de nuestro país.
Ese pasado no ha muerto; permanece presente en el mundo que nos rodea; nos pertenece a todos y, por lo tanto, tenemos todo el derecho de conocerlo.
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