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40 millones de africanos tienen ADN de una especie humana desconocidad…


CH(J.A.P.Estapé)  —  El ADN no deja de producir nuevas revelaciones sobre el origen de los humanos.

Un nuevo método de investigación basado en la comparación entre genomas ha descubierto que el grupo étnico de los Yoruba, formado por 40 millones de personas que viven en Nigeria y Benín, tiene ADN de una especie humana desconocida.

Este ADN fantasma está más presente en ciertas partes del genoma que en otras, lo que lleva a los investigadores a pensar que el ADN de otras especies humanas podría haber influido en las diferencias entre distintas etnias que habitan ahora en el mundo.

Genetistas de la Universidad de California han usado un nuevo método para estudiar el ADN humano. Consiste en comparar el genoma secuenciado de 50 personas de origen europeo, con el genoma de 50 personas africanas, y realizar un estudio estadístico para buscar secuencias específicas en el genoma que son inusuales.

Este estudio ha descubierto que la etnia de los Yorubaque vive principalmente en Nigeria, posee ADN de una especie humana completamente desconocida.

Se sabe que las distintas especias humanas que habitaron el planeta hace cientos de miles de años, tuvieron relaciones sexuales entre sí. Se ha encontrado ADN de Neandertal y de Hombre de Denísova en los humanos actuales, pero no de forma homogénea. Por ejemplo, los humanos de origen euroasiático tienen un 2% de ADN de Neandertal, pero este ADN no está presente en los humanos que viven en África.

Más interesante aún, es descubrir cómo ha evolucionado este ADN ajeno con el paso de los milenios. Sabemos que el ADN de Neandertal presente en el Homo Sapiens que no aportaba nada valioso se fue desechando, y sólo nos quedamos con el ADN que nos aportaba algo. Se cree que la facilidad para que la sangre se coagule y cierre las heridas, proviene de los Neandertales.

Esta misma evolución se muestra en el ADN fantasma que tiene la etnia de los Yoruba, que solo está presente en tramos específicos del genoma similares a los del ADN Neandertal en los individuos euroasiáticos.

Es posible que algunas de las diferencias entre etnias que habitan el planeta provengan, en parte, del ADN de especies ya extintas.

En esta rama de la ciencia, el azar juega un papel importante. Quizá no descubramos nunca esta especie humana desconocida, o a lo mejor en un futuro próximo, sus fósiles salen a la luz.

Las personas originarias de África Occidental descienden en parte de una especie humana hoy extin­guida y hasta ahora desconocida, según una investigación basada en análisis genéticos de cuatro poblaciones africanas actuales.

Los resultados, presentados ayer en la revista Science Advances , revelan que en África se cruzaron poblaciones distintas a lo largo de la historia de la humanidad de manera similar a lo que ocurrió en Eura­sia. En Europa, investigaciones ­anteriores han demostrado que los Homo sapiens se aparearon con los neandertales, hasta el punto de que los europeos y sus descendientes tienen alrededor de un 2% de ADN neandertal en sus genomas.

En Asia, se aparearon con denisovanos, y posiblemente también con neandertales, de modo que las poblaciones aborígenes de Oceanía han heredado ADN denisovano.

La nueva investigación, reali­zada por investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA, EE.UU.), demuestra por primera vez que un fenómeno equivalente ocurrió en África. Pero a diferencia de lo que pasó con los neandertales y los denisovanos, en este caso no se ha encontrado ningún fósil de la especie con la que se aparearon los Homo sapiens .

No se sabe qué aspecto tenían ni se ha podido recuperar ninguna muestra de su ADN. Sus descubridores la describen en Science Advances como un “fantasma arcaico”.

Las condiciones de humedad de las selvas de África Occidental han impedido la conservación de fósiles, mientras que la aridez de África Oriental la ha favorecido. Esto explica que algunos de los fósiles más importantes de la evolución humana, como los de Lucy y otros australopitecos, se hayan encontrado en el este de África.

En cambio, no se ha podido reconstruir qué ocurrió en el oeste del con­tinente a lo largo de la evolución ­humana pese a que también sea importante.

A falta de fósiles, los investigadores de UCLA han recurrido a la genética para estudiar el pasado. Han analizado los genomas de 405 personas de África Occidental. Aplicando técnicas de bioinformática, han reconstruido mapas genómicos de linajes arcaicos de las poblaciones de los yoruba y los mendé.

Los resultados revelan que entre el 2% y el 19% de su ADN desciende de una población arcaica que se ­separó del linaje de los Homo sapiens antes de que se separaran los neandertales –por lo tanto, hace más de 800.000 años–. Desde entonces, aquella población arcaica y los Homo sapiens se cruzaron en repetidas ocasiones. La fecha en que se extinguió dicha población no se ha podido determinar.

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