El Holocausto (2da Guerra mundial)…

Enciclopeda del Holocausto — El Holocausto fue la persecución y el asesinato sistemático, burocráticamente organizado y auspiciado por el estado de seis millones de judíos por parte del régimen nazi y sus colaboradores. Holocausto es una palabra de origen griego que significa “sacrificio por fuego”.
Los nazis, que ascendieron al poder en Alemania en enero de 1933, creían que los alemanes eran una “raza superior”, que los judíos eran “inferiores” y que representaban una amenaza para la denominada comunidad racial alemana.
Durante la era del Holocausto, las autoridades alemanas también persiguieron a otros grupos debido a su percibida “inferioridad racial”, como los romaníes (gitanos), las personas con discapacidades y algunos de los pueblos eslavos (como los polacos, los rusos y otros).
Otros grupos fueron perseguidos por motivos políticos, ideológicos y conductuales, entre ellos los comunistas, los socialistas, los testigos de Jehová y los homosexuales.
¿Qué fue el Holocausto?

retrato de Dawid Samoszul, que probablemente se tomó en Piotrkow Trybunalski, Polonia, entre 1936 y 1938.Dawid murió en el centro de exterminio de Treblinka a los 9 años de edad.
En 1933, la población de judíos en Europa sumaba más de nueve millones. La mayoría de los judíos europeos vivían en los países que la Alemania nazi ocuparía o sobre los que ejercería influencia durante la Segunda Guerra Mundial. Para 1945, los alemanes y sus colaboradores habían asesinado aproximadamente a dos de cada tres judíos europeos como parte de la “solución final”, la política nazi para asesinar a los judíos de Europa.
Los nazis consideraban que los judíos eran el mayor peligro para Alemania. Los judíos fueron las principales víctimas del racismo nazi, pero también hubo otras víctimas, como los romaníes (gitanos) y las personas con discapacidades mentales o físicas. Los nazis asesinaron a unos 200.000 romaníes. Además, como parte del programa de eutanasia, asesinaron a por lo menos 250.000 pacientes con discapacidades físicas o mentales, que eran principalmente alemanes y vivían en instituciones.

Muchos de los primeros campos de concentración eran improvisados. Aquí, se pasa lista de los prisioneros políticos a bordo de un barco que servía como campo de concentración flotante. El campo de Ochstumsand, cerca de Bremen, Alemania, 1933 o 1934.
A medida que la tiranía nazi se extendió por toda Europa, los alemanes y sus colaboradores persiguieron y asesinaron a millones de otras personas.
Entre dos y tres millones de prisioneros de guerra soviéticos fueron asesinados o murieron de inanición, enfermedades, negligencia o maltrato.
Los alemanes se enfocaron en los intelectuales polacos no judíos para asesinarlos, y deportaron a millones de polacos y civiles soviéticos para hacer trabajos forzados en Alemania o en la Polonia ocupada, donde estas personas trabajaron y con frecuencia murieron bajo condiciones deplorables.
Desde los primeros años del régimen nazi, las autoridades alemanas persiguieron a homosexuales y a otras personas cuya conducta no se ajustaba a las normas sociales prescritas.
Los oficiales de la policía alemana persiguieron a miles de oponentes políticos (incluidos comunistas, socialistas y líderes sindicales), así como a disidentes religiosos (como los testigos de Jehová). Muchas de estas personas murieron a consecuencia de la encarcelación y el maltrato.

Mujeres sobrevivientes del campo de Auschwitz se apiñan en una barraca de prisioneros, poco después de que las fuerzas soviéticas liberaron ese campo. Auschwitz, Polonia, 1945.
Administración de la “solución final”
En los primeros años del régimen nazi, el gobierno nacionalsocialista estableció campos de concentración para detener a oponentes políticos e ideológicos reales e imaginarios. En los años previos al estallido de la guerra, los oficiales de las SS y de la policía encarcelaron cada vez a más judíos, romaníes y otras víctimas del odio étnico y racial en estos campos.
Para concentrar y vigilar a la población judía, así como facilitar la posterior deportación de los judíos, durante los años de la guerra los alemanes y sus colaboradores crearon guetos, campos de tránsito y campos de trabajos forzados para los judíos.
Las autoridades alemanas establecieron también numerosos campos de trabajos forzados, tanto en el denominado Gran Reich alemán, como en territorios ocupados por los alemanes, para personas no judías a quienes los alemanes buscaban explotar laboralmente.

Fosa común de judíos asesinados en el campo de concentración de Bergen-Belsen, Alemania, en una imagen tomada poco después de ser liberado por los aliados.
Después de la invasión de la Unión Soviética en junio de 1941, los Einsatzgruppen (equipos móviles de matanza), y posteriormente los batallones militarizados de oficiales de la policía del orden, se movilizaron detrás de las líneas alemanas para llevar a cabo operaciones de asesinato masivo de judíos, romaníes y funcionarios del partido comunista y del estado soviético.
Las unidades alemanas de las SS y la policía, con el apoyo de unidades de la Wehrmacht y de las Waffen SS, asesinaron a más de un millón de hombres, mujeres y niños judíos junto con cientos de miles de otras personas.
Entre 1941 y 1944, las autoridades alemanas nazis deportaron a millones de judíos de Alemania, de los territorios ocupados y de los países de muchos de sus aliados del Eje a los guetos y a los centros de exterminio, también llamados campos de exterminio, donde fueron asesinados en cámaras de gas diseñadas especialmente para ese fin.
Mi madre corrió hacia mí, me sujetó por los hombros y me dijo: “Leibele, ya no voy a volver a verte nunca más. Cuida a tu hermano”.
—Leo Schneiderman al describir su llegada a Auschwitz, durante la selección y separación de su familia.

Entrada al campo de concentración de Auschwitz, en Polonia, con efectos personales de deportados en plena vía del tren, en una imagen datada en 1945.
El final del Holocausto
Durante los últimos meses de la guerra, los guardias de las SS trasladaron a los prisioneros de los campos en tren o en marchas forzadas, también denominadas “marchas de la muerte”, en un intento por evitar que los aliados liberaran a grandes cantidades de prisioneros.
A medida que las fuerzas aliadas avanzaban por Europa en una serie de ofensivas contra Alemania, empezaron a encontrar y a liberar a los prisioneros de los campos de concentración, así como a los prisioneros que iban en camino a marchas forzadas desde un campo hacia otro. Las marchas continuaron hasta el 7 de mayo de 1945, fecha en que las fuerzas armadas alemanas se rindieron incondicionalmente a los aliados.
Para los aliados occidentales, la Segunda Guerra Mundial terminó oficialmente en Europa al día siguiente, el 8 de mayo (día V-E), mientras que las fuerzas soviéticas anunciaron su “día de la victoria” el 9 de mayo de 1945.

Víctimas del campo de concentración de Buchenwald, cerca de Weimar, poco después de ser liberados por la 80 División del Ejército de EE UU. Entre los retratados se encuentra Elie Wiesel (séptimo por la izquierda en la segunda fila de compartimentos), que luego se convertiría en escritor y premio Nobel de la Paz.
Tras el Holocausto, muchos de los sobrevivientes encontraron refugio en los campos para personas desplazadas administrados por las fuerzas aliadas. Entre 1948 y 1951, casi 700.000 judíos emigraron a Israel, incluidos 136.000 judíos desplazados de Europa.
Otros judíos desplazados emigraron a los Estados Unidos y a otros países. El último campo para judíos desplazados se cerró en 1957.
Los delitos cometidos durante el Holocausto devastaron a la mayoría de las comunidades judías de Europa y eliminaron por completo a cientos de comunidades judías de la Europa Oriental ocupada.

Un preso polaco, cerca del cadáver de un compañero en el campo de concentración de Erla, cerca de Magdeburg, Alemania.
La Conferencia de Wannsee y la «Solución final»
El 20 de enero de 1942, quince dirigentes del gobierno alemán y del partido nazi de alto rango se juntan para una reunión importante.
Se reúnen en una zona acaudalada de Berlín en una casa ubicada al lado de un lago conocido como Wannsee. Reinhard Heydrich, segundo en el mando después del jefe de las SS Heinrich Himmler, celebró la reunión con el fin de debatir la «Solución final al problema judío en Europa» con dirigentes del gobierno clave que no pertenecían a las SS, entre quienes estaban los secretarios del Ministerio de Asuntos Exteriores y Justicia, cuya cooperación se necesitaba.
La «Solución final» era el nombre en código que utilizaban los nazis para la destrucción deliberada y cuidadosamente planeada, o el genocidio, de todos los judíos de Europa. Los nazis usaban el término vago «Solución final» para ocultar su política de asesinatos en masa al resto del mundo.
En realidad, los hombres en Wannsee hablaron sobre métodos de aniquilación, sobre liquidación, sobre «exterminio».
La Conferencia de Wannsee, como se la conoce históricamente, no marcó el comienzo de la «Solución final». Los equipos móviles de matanza ya estaban matando brutalmente a los judíos de la Unión Soviética ocupada.
En todo caso, la Conferencia de Wannsee fue el lugar donde la «Solución final» fue revelada formalmente a los líderes que no eran nazis y que ayudarían a organizar las operaciones necesarias para que los judíos de toda la Europa bajo ocupación alemana fueran trasladados a campos de «exterminio» operados por las SS y ubicados en Polonia.
Ni uno solo de los hombres presentes en Wannsee objetó la política anunciada. Nunca antes un estado moderno se había propuesto asesinar a un pueblo entero.

Un niño camina por una carretera llena de cadáveres de prisioneros asesinados en el campo de concentración de Bergen-Belsen.
Fechas Claves
22 de junio de 1941
La invasión alemana de la Unión Soviética es acompañada de mantanzas
Las unidades de tareas especiales, llamadas equipos móviles de matanza (Einsatzgruppen), tienen órdenes de asesinar judíos durante la invasión de la Unión Soviética. Estos escuadrones siguen al ejército alemán a medida que avanza en territorio soviético y llevan adelante operaciones de asesinato en masa.
En un principio, los equipos móviles de matanza les disparan principalmente a los hombres judíos; pero muy pronto a donde quiera que van les disparan a todos los hombres, las mujeres y los niños judíos, sin tener en cuenta la edad o el sexo.
Para la primavera de 1943, los equipos móviles de matanza habrán asesinado a más de un millón de judíos y a decenas de miles de miembros de la resistencia, romaníes (gitanos) y comisarios políticos soviéticos.

Prisioneros del campo de concentración de Dachau miran a través de la valla, en una imagen sin datar.
Deportaciones
En los meses que siguieron a la Conferencia de Wannsee, el régimen nazi continuó con sus planes para la «Solución final». Los judíos fueron «deportados», transportados en trenes o camiones a seis campos, todos ubicados en la Polonia ocupada: Chelmno, Treblinka, Sobibor, Belzec, Auschwitz-Birkenau y Majdanek-Lublin.
Los nazis llamaban a estos seis campos «campos de exterminio». La mayoría de las personas deportadas fueron asesinadas de inmediato en grupos grandes mediante gas letal. Los nazis cambiaron al asesinato con gas como su método preferido de asesinato en masa dado que para ellos era «más limpio» y más «eficiente» que los fusilamientos.
El uso de gas también les evitaba a los asesinos el estrés emocional que muchos miembros de los equipos móviles de matanza habían experimentado al dispararles a las personas frente a frente. Los centros de exterminio se encontraban en zonas aisladas, semirrurales, bastante ocultas de la vista pública.
Estaban instalados cerca de líneas ferroviarias importantes, lo que permitía que los trenes transportaran cientos de miles de personas a los centros de exterminio.
Muchas de las víctimas fueron deportadas desde los ghettos cercanos, algunas ya en diciembre de 1941, incluso antes de la reunión de Wannsee. Sin embargo, las SS comenzaron a vaciar los ghettos de manera acelerada en el verano de 1942.

Dos prisioneros del campo de concentración de Lager-Nordhausen, poco después de ser liberados el 14 de abril por el Ejército de EE UU.
En un período de dos años, más de dos millones de judíos fueron desalojados de los ghettos. Para el verano de 1944, muy pocos ghettos quedaban en Europa oriental.
Al mismo tiempo que se desocupaban los ghettos, grandes cantidades de judíos así como romaníes (gitanos) eran transportados desde muchos países lejanos ocupados o controlados por Alemania, incluidos Francia, Bélgica, los Países Bajos, Noruega, Hungría, Rumania, Italia, el norte de África y Grecia.
Las deportaciones exigían la ayuda de muchas personas y de todas las ramas del gobierno alemán. En Polonia, las víctimas ya estaban encarceladas en ghettos y totalmente bajo control alemán. Pero, la deportación de judíos desde otras partes de Europa era un problema mucho más complejo.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania tuvo éxito al presionar a la mayoría de los gobiernos de los países ocupados y aliados para que ayudaran a los alemanes durante la deportación de los judíos que vivían en sus países.

Civiles alemanes se enfrentan a las atrocidades cometidas por los nazis en el campo de concentración de Buchenwald, tras ser trasladados por la policía militar de EE UU
Fechas Claves
15 de julio de 1942
Comienzan las deportaciones sistemáticas desde los países bajos
Los judíos de los Países Bajos han sido concentrados, de manera sistemática, en el campo de tránsito de Westerbork. La mayoría de los judíos enviados a Westerbork permanecen allí solamente un tiempo breve antes de ser deportados a los centros de exterminio en el este.
Desde el 15 de julio de 1942, los alemanes deportan aproximadamente 100.000 judíos desde Westerbork: alrededor de 60.000 a Auschwitz, más de 34.000 a Sobibor, casi 5.000 al ghetto de Theresienstadt y aproximadamente 4.000 al campo de concentración de Bergen-Belsen. La abrumadora mayoría de los deportados son asesinados al llegar a los campos.
22 de julio de 1942
Judíos de Varsovia deportados al centro de exterminio de Treblinka
Entre el 22 de julio y mediados de septiembre de 1942, más de 300.000 personas son deportadas desde el ghetto de Varsovia: más de 250.000 de esas 300.000 son deportadas al centro de exterminio de Treblinka. A las personas deportadas se les lleva por la fuerza al Umschlagplatz (punto de deportación), que está conectado con la línea férrea Varsovia-Malkinia.
Se les apiña en vagones de carga y la mayoría es deportada a Treblinka vía Malkinia. La abrumadora mayoría de los deportados son asesinados al llegar a Treblinka. En septiembre, al finalizar la deportación masiva del año 1942, solamente alrededor de 55.000 judíos permanecen en el ghetto.
15 de mayo de 1944
Comienzan las deportaciones sistemáticas de judíos desde Hungria
Las fuerzas alemanas ocupan Hungría el 19 de marzo de 1944. En abril de ese mismo año, todos los judíos, excepto los de Budapest, son obligados a vivir en ghettos. Las deportaciones sistemáticas desde los ghettos de Hungría a Auschwitz-Birkenau comienzan el mes siguiente, mayo de 1944.
En menos de tres meses, alrededor de 440.000 judíos son deportados desde Hungría en más de 145 trenes. La abrumadora mayoría es asesinada al momento de llegar a Auschwitz.
Centros de exterminio

Centro de exterminio Chelmno
Los nazis crearon centros de exterminio en la Alemania anexada y la Polonia ocupada para llevar a cabo la “solución final”.
A diferencia de los campos de concentración, que funcionaban principalmente como centros de detención y trabajo, los centros de exterminio (también denominados “campos de exterminio” o “campos de la muerte”) eran casi exclusivamente “fábricas de muerte”.
La policía y las SS alemanas asesinaron a casi 2,700,000 judíos en los centros de exterminio, ya fuera por asfixia con gas venenoso o por fusilamiento.
El primer centro de extermino fue Chelmno, que abrió en diciembre de 1941 en territorio alemán anexado. Ahí fueron asesinados principalmente judíos, pero también romaníes (gitanos), en camionetas de gaseo.
En 1942, los nazis abrieron los centros de exterminio de Belzec, Sobibor y Treblinka. Estos centros de exterminio se encontraban en el Gobierno General. La inmensa mayoría de quienes llegaban a estos campos eran asesinados de inmediato en cámaras de gas. Estos tres centros de exterminio formaban parte de la Operación Reinhard.

Vista del campo de Sobibor desde una torre de vigilancia, en el verano de 1943. Se puede apreciar la zona destinada a trabajos forzados y a un preso, así como a dos guardas patrullando.
La Operación Reinhard era el plan alemán para asesinar sistemáticamente a los judíos que quedaban en la Polonia ocupada por Alemania. Para finales de 1943, las SS y sus auxiliares habían asesinado a 1.7 millones de judíos en los centros de exterminio de la Operación Reinhard y en otras acciones relacionadas.
El centro de exterminio más grande fue Auschwitz Birkenau (también conocido como Auschwitz II). Se encontraba en la Polonia ocupada por Alemania. Para la primavera de 1943 había cuatro cámaras de gas en Auschwitz-Birkenau, las cuales se utilizaban para cometer asesinatos masivos de judíos.
En el momento álgido de las deportaciones de judíos de toda la Europa ocupada por Alemania llegaron a gasear hasta a 6,000 judíos cada día en Auschwitz-Birkenau. Para noviembre de 1944, más de un millón de judíos y decenas de miles de romaníes, polacos y prisioneros de guerra soviéticos habían sido asesinados en el complejo del campo de Auschwitz.
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campo de Auschwitz.
Las SS consideraban que los centros de exterminio eran ultrasecretos. Para borrar cualquier rastro de las operaciones de gaseo, se obligó a los Sonderkommandos (unidades especiales de prisioneros) a retirar los cadáveres de las cámaras de gas y a incinerarlos.
Después de la deportación, los trenes llegaban a los centros de exterminio y los guardias les ordenaban a los deportados que salieran y formaran una fila. Luego las víctimas eran sometidas a un proceso de selección.
Los hombres eran separados de las mujeres y los niños. Un nazi, generalmente un médico de las SS, miraba rápidamente a cada persona para decidir si estaba lo suficientemente sana y fuerte para realizar trabajos forzados.
Ese oficial de las SS luego señalaba a la izquierda o la derecha. Lo que las víctimas no sabían es que estaban siendo seleccionadas para vivir o morir. Los bebés y los niños pequeños, las embarazadas, los ancianos, los discapacitados y los enfermos tenían pocas posibilidades de sobrevivir en esta primera selección.

De izquierda a derecha: Karl Pötzinger, Johann Niemann y Siegfried Graetschus, empleados encargados de incinerar los cuerpos del programa del régimen nazi de eugenesia llamado Aktion T4, en Brandemburgo, en el verano de 1940.
Quienes habían sido seleccionados para morir eran llevados a cámaras de gas. Para evitar el pánico, los guardias de los campos les decían a las víctimas que iban a ducharse para sacar los piojos. Los guardias les indicaban que entregaran todos sus objetos de valor y que se desvistieran.
Luego eran llevados desnudos hacia las «duchas». Un guardia cerraba y trancaba la puerta de acero. En algunos centros de exterminio, se introducía por tubos monóxido de carbono en la cámara. En otros, los guardias de los campos tiraban gránulos de «Zyklon B» por un conducto de aire.
El Zyklon B era un insecticida sumamente tóxico que también se usaba para matar ratas e insectos.
Por lo general, después de unos minutos de haber ingresado en las cámaras de gas, todos morían por falta de oxígeno. Bajo vigilancia, los prisioneros eran forzados a transportar los cadáveres a una sala cercana, donde les sacaban el cabello, los dientes de oro y las amalgamas.
Los cuerpos eran quemados en hornos en los crematorios o enterrados en fosas comunes.
Mucha gente se beneficiaba del saqueo a los cadáveres. Los guardias de los campos se robaban parte del oro. El resto se fundía y se depositaba en una cuenta bancaria de las SS. Las empresas privadas compraban y usaban el cabello para hacer muchos productos como sogas y colchones.

Bajo la supervisión del subcomandante del campo de Sobibor, Johann Niemann (centro de la imágen), unos guardas auxiliares participan en una sesión de entrenamiento, en el campo de exterminio de Belzec (Polonia), en la primavera de 1942.
Fechas Claves
Octubre de 1939
Los alemanes comienzan el exterminio de discapacitados
Comienza el exterminio sistemático de aquellos a quienes los alemanes consideran «no merecedores de la vida». Hay grupos de «asesores» que visitan hospitales y sanatorios y deciden quién va a morir. Los pacientes seleccionados son enviados a una de las seis instalaciones de gaseo establecidas como parte del programa de «eutanasia»: Bernburg, Brandenburg, Grafeneck, Hadamar, Hartheim y Sonnenstein. Estos pacientes son asesinados en cámaras de gas con monóxido de carbono. Los expertos que participaron en el programa de «eutanasia» luego tienen un papel decisivo en el establecimiento y el funcionamiento de los campos de exterminio.
8 De diciembre de 1941
Comienza a operar el primer centro de exterminio
El campo de exterminio de Chelmno comienza a operar. Los nazis después establecen otros cinco campos del mismo tipo: Belzec, Sobibor, Treblinka, Auschwitz-Birkenau (parte del complejo de Auschwitz) y Majdanek.
Las víctimas de Chelmno son asesinadas en camiones de gas (camiones herméticamente cerrados con el escape del motor desviado hacia el compartimento interior). Los campos de Belzec, Sobibor y Treblinka usan monóxido de carbono generado por motores fijos unidos a las cámaras de gas. Auschwitz-Birkenau, el más grande de los centros de exterminio, tiene cuatro cámaras de gas donde se usa Zyklon B (ácido cianhídrico cristalino) como agente de exterminio.
Las cámaras de gas de Majdanek utilizaban tanto monóxido de carbono como Zyklon B. Millones de judíos son asesinados en las cámaras de gas de los campos de exterminio como parte de la «Solución final».
22 De junio de 1944
Primer gaseo en el campo de concentración de Ravensbrueck
Se produce el primer gaseo documentado en el campo de mujeres de Ravensbrueck. Las cámaras de gas de Ravensbrueck y de otros campos que no fueron diseñados específicamente como centros de exterminio — que incluyen Stutthof, Mauthausen y Sachsenhausen — son relativamente pequeñas.
Estas cámaras de gas fueron construidas para matar a los prisioneros que los nazis consideraban «no aptos» para trabajar. La mayor parte de estos campos usaba Zyklon B en las cámaras de gas.
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La idea era convertir a aquellas personas en autómatas: despojarles de su identidad y dignidad. Se les obligaba a desnudarse en una sala vestuario y se les quitaban los objetos de valor, como anillos, pulseras, etc. Además se les rapaba de la cabeza a los pies, tanto a hombres como a mujeres o niños y se les obligaba a vestirse con un uniforme rayado gris y blanco “de un material parecido a fibra de madera, y unos zuecos que maltrataban los pies”.
Los perpetradores
Los miembros de las SS, la guardia de elite del régimen nazi, fueron las piezas clave de la “solución final”, el plan para asesinar a los judíos de Europa. El jefe de las SS, Heinrich Himmler, y sus subordinados, Reinhard Heydrich, Kurt Daluege y otros, establecieron las SS y el estado policial bajo el mandato de Adolf Hitler y dirigieron las acciones con el fin de llevar a cabo la agenda ideológica del régimen.
Hacia el final, las SS cometieron incontables actos de asesinato en masa. Las SS y los comandantes de policía dirigieron los Einsatzgruppen (equipos móviles de matanza) en los despiadados y sistemáticos fusilamientos de hombres, mujeres y niños judíos en los campos de exterminio de la Unión Soviética bajo ocupación.
En la Polonia bajo ocupación, las SS crearon centros de exterminio equipados con cámaras de gas para facilitar la línea de montaje del asesinato en masa.
No obstante, las SS por sí solas no podían llevar a cabo el asesinato de una escala tan colosal. La implementación de la “solución final” requería la cooperación y la participación de la burocracia militar y de las autoridades civiles alemanas en los territorios ocupados.
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En cuanto a la alimentación, era tremendamente escasa “lo justo para impedir que muriéramos de hambre”. Se trataba de una ración de pan y sopa al día, y una ración de salchichas tres veces por semana. El agua también era racionada, escasa, pues se disponía de la misma cantidad para beber que para lavarte. El bromuro era añadido a la comida con el objetivo de que las mujeres perdieran la menstruación. Prácticamente la totalidad de los prisioneros y prisioneras presentaba un estado físico de adelgazamiento extremo, tanto que algunos oficiales les llamaban los ‘esqueletos vivientes’.
Las operaciones de deportación en masa requerían la cooperación de Adolf Eichmann, de la Oficina Central de Seguridad del Reich, con Albert Ganzenmueller, de los Ferrocarriles del Estado Alemán, y de Joachim von Ribbentrop, del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán.
Las Wehrmacht (fuerzas armadas alemanas) equiparon a los Einsatzgruppen con transporte y suministros, y también participaron en el asesinato en masa de judíos y otros civiles soviéticos, y especialmente de prisioneros de guerra soviéticos.
El Reichsbank, el banco central alemán presidido por Walther Funk, servía de lugar de depósito para el dinero y el oro robados, y ayudó a financiar las operaciones de exterminio de las SS. Los médicos alemanes y otros profesionales de la salud implementaron el Programa «Eutanasia» patrocinado por los nazis que asesinó a decenas de miles de personas con discapacidades físicas y mentales.
Otros médicos realizaron experimentos médicos crueles y contrarios a la ética, y determinaron en “selecciones” en campos de exterminio qué prisioneros debían vivir y cuáles debían morir. Los complejos industriales alemanes privados como I.G. Farben y Krupp usaron trabajadores esclavos. Una filial de I.G. Farben proporcionó el gas Zyklon B que se usó en las cámaras de gas.
Programa de eutanasia

La Autorización de A. Hitler para el programa de «eutanasia», firmada en octubre de 1939, fechada 1 de setiembre de 1939.
El término “eutanasia” (que significa literalmente “buena muerte”) suele referirse a provocarle una muerte indolora a un enfermo crónico o terminal que, de otro modo, sufriría. Sin embargo, en el contexto nazi, la “eutanasia” era un eufemismo para referirse a un programa de asesinato clandestino de pacientes discapacitados que vivían en entornos institucionales de Alemania y sus territorios anexados.
El programa constituyó la primera política de asesinatos en masa de la Alemania nazi. Al igual que quienes planearon el genocidio de los judíos europeos, los organizadores del programa de “eutanasia” imaginaban una sociedad racialmente pura y productiva, y adoptaron estrategias radicales para eliminar a quienes no encajaban en su visión.

Médico nazi, Karl Brandt, director del programa de «eutanasia» 27/8/1942.
El 18 de agosto de 1939, el gobierno alemán promulgó un decreto que obligaba al personal médico a informar sobre los recién nacidos y los niños menores de tres años con discapacidades graves.
En octubre de 1939, las autoridades empezaron a animar a los padres de niños discapacitados a ingresarlos en clínicas pediátricas.
Las clínicas eran en realidad pabellones de exterminio, donde el personal médico especialmente contratado asesinaba a sus jóvenes pacientes por medio de sobredosis letales o por inanición.
El programa de exterminio llegó a incluir a jóvenes de hasta 17 años de edad.
Los cálculos más conservadores sugieren que al menos 10,000 niños alemanes discapacitados física y mentalmente perecieron como resultado del programa de “eutanasia” infantil durante los años de la guerra.
Los planificadores expandieron rápidamente el programa de asesinatos a los adultos institucionalizados.
En el otoño de 1939, Adolf Hitler firmó una autorización secreta para proteger de la persecución al personal participante. Sus funcionarios llamaban a su iniciativa secreta “T4”. Este nombre en clave provenía de la dirección de la oficina de coordinación del programa en Berlín, Tiergartenstrasse 4.
Los agentes del T4 crearon seis instalaciones de gasificación para adultos. A las pocas horas de llegar a dichos centros, las víctimas perecían en cámaras de gas disfrazadas de duchas, donde se utilizaba gas de monóxido de carbono puro.
Los funcionarios del T4 incineraban los cuerpos en los crematorios. A continuación, los trabajadores tomaban las cenizas de las víctimas incineradas de un montón común y las colocaban en urnas para enviarlas a los familiares, junto con un certificado en el que figuraba una causa de muerte ficticia.

Friedrich Mennecke, un médico del programa «eutanasia» que estaba a cargo de enviar pacientes a ser gaseados. Fue condenado a muerte en 1946
En vista del conocimiento generalizado y de las protestas del público, Hitler ordenó detener el programa T4 en agosto de 1941.
Sin embargo, la “eutanasia” infantil continuó como antes.
Además, en agosto de 1942, el personal de salud alemán reanudó los asesinatos.
El renovado esfuerzo se apoyaba en las autoridades locales y empleaba inyecciones letales e inanición como medios más encubiertos de asesinato.
En el territorio del este ocupado por Alemania, las unidades de las SS y de la policía también asesinaron a decenas de miles de pacientes discapacitados en fusilamientos masivos y en camionetas de gaseo.
Los planificadores de la “Solución Final” recurrieron a las cámaras de gas y los crematorios diseñados específicamente para la campaña T4 para asesinar a los judíos. El personal del T4 que había demostrado ser confiable en este primer programa de asesinatos en masa figuró luego de manera prominente entre el personal alemán destacamentado en los centros de exterminio de Belzec, Sobibor y Treblinka.
Los campos de concentración de 1933 a 1939

Un montón de cadáveres en el campo de concentración de Dachau recientemente liberado.
Los campos de concentración (Konzentrationslager, que se abreviaba como KL o KZ) fueron una parte integral del régimen de la Alemania nazi entre 1933 y 1945.
El término campo de concentración se refiere a un campo en el cual se detiene o se confina a la gente, usualmente bajo condiciones duras y sin respeto a las normas legales de arresto o encarcelación que son aceptables en las democracias constitucionales.
Los primeros campos de concentración de Alemania
Los primeros campos de concentración de Alemania se establecieron poco después del nombramiento de Hitler como canciller en enero de 1933.
En las semanas posteriores a la subida al poder de los nazis, las SA (Sturmabteilungen, conocidas comúnmente como las tropas de asalto), las SS (Schutzstaffel, las escuadras de protección), la policía y las autoridades civiles locales organizaron múltiples campos de detención para encarcelar a los adversarios reales y percibidos de las políticas nazis.
Las autoridades alemanas establecieron campos por toda Alemania, a medida que estos se fueron volviendo necesarios para manejar a las masas que detenían por ser supuestos elementos subversivos.

Las SS establecieron campos más grandes en Oranienburg, al norte de Berlín; en Esterwegen, cerca de Hamburgo; en Dachau, al noroeste de Munich; y en Lichtenburg, en Sajonia.
En el mismo Berlín, el centro de Columbia Haus alojó a prisioneros que estaban siendo investigados por la Gestapo (la policía secreta estatal alemana) hasta 1936.
La centralización del sistema de campos de concentración
Las SS se independizaron de las SA en julio de 1934, después de la purga de Röhm. Fue entonces que Hitler autorizó al líder de las SS Heinrich Himmler a centralizar la administración de los campos de concentración y a formalizarlos para convertirlos en un sistema. Himmler eligió al teniente general Theodor Eicke de las SS para esta tarea.
Eicke había sido el comandante del campo de concentración de Dachau desde junio de 1933. Himmler lo nombró inspector de los campos de concentración, una nueva sección que estaba subordinada a la oficina central de las SS.
Belzec, Polonia – Prisioneros entrando al campo de exterminio, 1942
Después de diciembre de 1934, las SS se convirtieron en la única dependencia autorizada para establecer y administrar instalaciones que se conocían formalmente como campos de concentración. Las autoridades civiles locales continuaron estableciendo y administrando campos de trabajos forzados y campos de detención en toda Alemania.
En 1937, solo quedaban cuatro campos de concentración: Dachau, cerca de Munich; Sachsenhausen, cerca de Berlín; Buchenwald, cerca de Weimar; y Lichtenburg, cerca de Merseburg en Sajonia, para prisioneras.
Propósitos del sistema de campos
Con frecuencia, los campos de concentración se comparan erróneamente con las prisiones de la sociedad moderna. Sin embargo, los campos de concentración, a diferencia de las prisiones, eran independientes del sistema judicial. Los campos de concentración nazis servían tres propósitos principales:
- Encarcelar a las personas a las que el régimen nazi percibía como una amenaza a la seguridad. Estas personas permanecían encarceladas por períodos indefinidos.
- Eliminar a las personas y a los grupos pequeños por medio de homicidios, alejados del escrutinio público y judicial.
- Explotar los trabajos forzados de la población de prisioneros. Este propósito surgió a consecuencia de la escasez de mano de obra.
Administración de los campos de concentración

Los primeros campos de concentración en Alemania se establecieron poco después de la designación de Hitler como canciller en enero de 1933. Las tropas de asalto (SA) y la policía establecieron estos campos de concentración para manejar las grandes cantidades de personas arrestadas por su supuesta oposición al régimen. Se establecieron a escala local y en toda Alemania.
Paulatinamente, la mayor parte de estos primeros campos se disolvieron y fueron reemplazados por campos de concentración organizados centralmente y bajo jurisdicción exclusiva de las SS (Schutzstaffel, la guardia élite del Estado nazi).
Para el año 1939, se habían establecido siete grandes campos de concentración. Además de Dachau, también estaban Sachsenhausen (1936) al norte de Berlín, Buchenwald (1937) cerca de Weimar, Neuengamme (1938) cerca de Hamburgo, Flossenbuerg (1938), Mauthausen (1938) y Ravensbrueck (1939).
Mientras fue comandante de Dachau en 1933, Eicke desarrolló la organización y los procedimientos para administrar y controlar el campo de concentración. Creó reglamentos para las responsabilidades de los guardias del perímetro y para el trato de los prisioneros.
La organización, estructura y prácticas que se desarrollaron en Dachau en 1933 y 1934 se convirtieron en el modelo del sistema de campos de concentración nazis a medida que este se expandió. Entre los primeros aprendices de Eicke en Dachau se encontraba Rudolf Höss, quien posteriormente fue el comandante del campo de concentración de Auschwitz.
Al principio, los guardias de los campos de concentración de las SS eran las “unidades políticas en alerta” (Politische Bereitschaften). Posteriormente, su nombre cambió a “unidades de guardias de las SS” (SS-Wachverbände) en 1935 y como “unidades de las calaveras de las SS” (SS-Totenkopfverbände) en abril de 1936.

Así inspeccionaban los soldados rusosen marzo de 1945 las enormes pilas de objetos personales que encontraron tras la liberación de Auschwitz
A cada campo de concentración se asignó una unidad de las calaveras de las SS. Después de 1936, la administración de los campos y sus comandantes también formó parte de la unidad de las calaveras de las SS.
Aunque todas las unidades de las SS llevaban el símbolo de las calaveras (una calavera y dos huesos cruzados) en sus gorras, solo las unidades de las calaveras de las SS tenían autorización para usar el símbolo de las calaveras en sus solapas.
En 1940 se creó la “división de las calaveras de las SS” de las Waffen SS. Sus oficiales eran reclutados del servicio en los campos de concentración. También usaban el símbolo de las calaveras en las solapas.
Las unidades de las calaveras de las SS de cada campo se dividían en dos grupos. El primero de ellos era el personal del campo, que incluía a los siguientes:
- El comandante y sus colaboradores personales.
- Un oficial de la policía de seguridad y un asistente para mantener y actualizar los expedientes de los prisioneros.
- El comandante del denominado campo de custodia protectora (Schutzhaftlagerführer) que alojaba a los prisioneros, y su personal (incluido el oficial de asignación de trabajos, el oficial de lista y el Blockführer, que era responsable de las barracas de los prisioneros).
- Un personal administrativo responsable de la administración fiscal y de suministros del campo.
- Una enfermería administrada por un médico de las SS, con la ayuda de uno o dos oficiales de servicios sanitarios u ordenanzas médicos.

Heinrich Himmler habla con un prisionero del campo de concentración de Dachau en una inspección oficial.
El segundo grupo estaba formado por el destacamento de guardias (SS-Wachbataillon), que antes de 1939 estaba constituido como un batallón.
El modelo que estableció Eicke a mediados de la década de 1930 fue característico del sistema de campos de concentración hasta el colapso del régimen nazi en la primavera de 1945.
La rutina diaria de Dachau, los métodos de castigo y las tareas del personal y de los guardias de las SS se convirtieron en la norma, con algunas variaciones, de todos los campos de concentración alemanes.
Autoridad para encarcelar a las personas en los campos de concentración
Después de 1938, la autoridad para encarcelar a las personas en los campos de concentración le correspondió exclusivamente a la policía de seguridad alemana (formada por la Gestapo y la policía criminal).
La policía de seguridad había tenido de hecho esta autoridad exclusiva desde 1936. El instrumento “legal” para la encarcelación consistía en una orden de “custodia protectora” (Schutzhaft) o en una orden de “custodia preventiva” (Vorbeugungshaft).

La policía nazi y las SS se preparan para una redada en las oficinas de la comunidad judía de Viena. Austria, 18 de marzo de 1938.
Después de 1933, la Gestapo pudo expedir órdenes de “custodia protectora” para las personas que eran consideradas como un riesgo político. Después de diciembre de 1937, la policía criminal podía expedir una orden de “custodia preventiva” para las personas que se consideraba que eran delincuentes habituales y profesionales, o que participaban en lo que el régimen definía como conducta “asocial”.
Ninguna de estas fuerzas estaba sujeta a inspección judicial ni a ningún tipo de inspección de ninguna dependencia alemana, fuera de la policía de seguridad alemana.
Expansión del sistema de campos
La Alemania nazi se expandió por medio de una conquista incruenta entre 1938 y 1939. La cantidad de personas etiquetadas como oponentes políticos o pervertidos sociales aumentó, lo cual requirió el establecimiento de nuevos campos de concentración.
Para cuando los alemanes invadieron Polonia en septiembre de 1939 y desataron la Segunda Guerra Mundial, ya había seis campos de concentración en el denominado Gran Reich Alemán: Dachau (fundado en 1933), Sachsenhausen (1936), Buchenwald (1937), Flossenbürg, en el noreste de Bavaria, cerca de la frontera checa de 1937 (1938), Mauthausen, cerca de Linz, Austria (1938), y Ravensbrück, el campo para mujeres que se estableció en la provincia de Brandenburg, al sureste de Berlín (1939), después de la disolución de Lichtenburg.
Trabajos forzados

Prisioneros en trabajos forzados bajo la guardia de la policía y de las SS, en el campo de concentración de Oranienburg. Oranienburg, Alemania, 1934.
Ya desde 1934, los comandantes de los campos de concentración utilizaban los trabajos forzados de los prisioneros para los proyectos de construcción de las SS, como la construcción o expansión de los mismos campos.
Para 1938, los líderes de las SS previeron el uso del suministro de trabajadores forzados que estaban encarcelados en los campos para diversos proyectos de construcción comisionados por las SS. Para movilizar y financiar esos proyectos, Himmler modernizó y expandió las oficinas administrativas de las SS y creó una nueva oficina para operaciones comerciales.
Ambas dependencias estaban a cargo del general de división Oswald Pohl, quien se haría cargo del cuerpo de inspectores de los campos de concentración en 1942.
Esto dio inicio a un patrón que se volvió típico después de que comenzó la guerra, en el que las consideraciones económicas tuvieron un impacto creciente en la selección de sitios para los campos de concentración después de 1937.

A su llegada a Mauthausen a los prisioneros se los despojaba de su ropa y pasaban por el proceso de desinfección
Por ejemplo, Mauthausen y Flossenbürg se encontraban situados cerca de dos canteras de piedra grandes. De la misma forma, las autoridades de los campos de concentración desviaron cada vez con más frecuencia a los prisioneros que hacían trabajo agotador y sin sentido a trabajos igualmente agotadores y peligrosos en las industrias de la extracción, como las canteras de piedra, las minas de carbón y la construcción.
Campos de concentración después del estallido de la Segunda Guerra Mundial
Después de que la Alemania nazi desató la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939, las enormes conquistas territoriales y los grupos cada vez mayores de posibles prisioneros llevaron a la rápida expansión del sistema de campos de concentración hacia el este. La guerra no cambió la función original de los campos de concentración como sitios de detención para la encarcelación de enemigos políticos.
El clima de emergencia nacional que el conflicto otorgó a los líderes nazis, sin embargo, permitió que las SS expandieran las funciones de los campos.
Cada vez con más frecuencia, los campos de concentración se volvieron lugares en que las autoridades de las SS podían matar a los grupos de enemigos reales o percibidos de la Alemania nazi.

Amon Göth, comandante del campo de Plaszow, desde el balcón de su mansión.
También funcionaron como centros de detención para un grupo de trabajadores forzados de rápido crecimiento que se utilizaron para proyectos de construcción de las SS, sitios de extracción industrial comisionados por las SS y, a partir de 1942, para la producción de armamentos, armas y productos relacionados con el esfuerzo de guerra alemán.
A pesar de la necesidad de trabajos forzados, las autoridades de las SS siguieron desnutriendo y maltratando de manera deliberada a los prisioneros encarcelados en los campos de concentración. Los prisioneros de trabajos forzados se utilizaron en forma despiadada y sin ninguna consideración por la seguridad, lo cual produjo altas tasas de mortalidad.
Deportaciones a los campos de exterminio
Para reorganizar la composición étnica de Europa oriental dentro del marco de la Segunda Guerra Mundial, el régimen nazi usó el transporte ferroviario como método para sacar por la fuerza a integrantes de grupos étnicos del territorio en que vivían.
En 1941, los líderes nazis decidieron implementar la «solución final»: la aniquilación sistemática y masiva de los judíos europeos. Las autoridades alemanas usaron los sistemas ferroviarios de todo el continente para transportar, o deportar, a los judíos de sus hogares, principalmente hacia Europa oriental.

Miles de gafas amontonadas en las cámaras de gas de Auschwitz.
Una vez que habían comenzado a asesinar metódicamente a judíos en centros de exterminio especialmente construidos, los funcionarios alemanes deportaron a los judíos a esos centros en tren y, cuando no se disponía de trenes o las distancias eran cortas, en camión o a pie.
Las deportaciones a esta escala requerían la coordinación de numerosas agencias gubernamentales alemanas incluyendo la Oficina Principal de Seguridad del Reich (Reichssicherheitshauptamt, RSHA), la Oficina Principal de la Policía, el Ministerio de Transporte y la Oficina de Asuntos Exteriores.
Los jefes de la RSHA o las SS y la policía regionales coordinaban y a menudo dirigían las deportaciones. La Policía, a menudo reforzada por auxiliares o colaboradores locales de territorios ocupados, arrestaban y trasladaban a los judíos a los centros de exterminio.
Trabajando con el departamento IV B 4 de la RSHA, comandada por el teniente coronel de las SS, Adolf Eichmann, el Ministerio de Transporte coordinaba los itinerarios de los trenes. La Oficina de Asuntos Exteriores negociaba con los aliados de Alemania en el Eje la transferencia de sus ciudadanos judíos a la custodia alemana.
Los alemanes intentaron disimular sus intenciones. Trataron de presentar las deportaciones como un «reasentamiento» de la población judía en los campos de trabajo del «Este». En realidad, el «reasentamiento» en el «Este» se convirtió en un eufemismo de transporte a centros de exterminio y aniquilación en masa.
Para las deportaciones, los funcionarios ferroviarios alemanes usaban vagones de carga y de pasajeros. Las autoridades alemanas generalmente no les daban agua ni comida a los deportados durante el viaje, aunque tuvieran que esperar varios días en ramales ferroviarios a que pasara otro tren.
Apiñados en vagones de carga herméticamente cerrados y atestados de gente, soportaban intensos calores en verano y temperaturas muy bajas en invierno. Aparte de un balde, no había ninguna instalación sanitaria; el hedor de la orina y el excremento se sumaba a la humillación y el sufrimiento de los deportados.

Al carecer de comida y agua, muchos de los deportados morían antes de que el tren llegara a su destino. Los guardias policiales armados que acompañaban los transportes tenían órdenes de dispararle a cualquiera que intentara escapar.
Entre diciembre de 1941 y julio de 1942, los oficiales de las SS y la policía establecieron cinco centros de exterminio en la Polonia ocupada por Alemania: Chelmno, Belzec, Sobibor, Treblinka 2 (Treblinka 1 era un campo de trabajos forzados para judíos) y Auschwitz-Birkenau, también conocido como Auschwitz II.
Las autoridades de las SS y la policía del distrito de Lublin del Generalgouvernement (la parte de Polonia bajo ocupación alemana que no estaba directamente anexada a Alemania, ni anexada a Prusia oriental alemana, ni había sido incorporada a la Unión Soviética bajo ocupación alemana) administraban y coordinaban las deportaciones a Belzec, Sobibor y Treblinka en el marco de la “Operación Reinhard”.
Las principales víctimas de Belzec eran judíos del sur y sudeste de Polonia, pero también había judíos que habían sido deportados del llamado Gran Reich Alemán (Alemania, Austria, los Sudetes y el Protectorado de Bohemia y Moravia) al distrito de Lublin entre octubre de 1941 y finales del verano de 1942.
La mayoría de los judíos deportados a Sobibor provenían del distrito de Lublin. Sin embargo, las autoridades alemanas también transportaron a judíos franceses y holandeses a Sobibor en la primavera y el verano de 1943 y pequeños grupos de judíos soviéticos de ghettos bielorrusos y lituanos a fines del verano de 1943.

Mujeres y niños esperan ante el crematorio de Birkenau antes de entrar en la cámara de gas, en mayo de 1944.
Los oficiales alemanes transportaron a judíos de los distritos de Varsovia y Radom del Generalgouvernement y del distrito administrativo de Bialystok a Treblinka 2, donde los oficiales de las SS y la policía los asesinaron.
Las autoridades alemanas deportaron a Chelmno a la mayoría de los residentes judíos del ghetto de Lodz así como a los sobrevivientes romaníes y sintis (gitanos) de ese ghetto entre enero de 1942 y la primavera de 1943, y luego a principios del verano de 1944.
En 1943 y 1944, el centro de exterminio de Auschwitz-Birkenau desempeñó un papel significativo en el plan alemán de matar a los judíos europeos.
A partir del final del invierno de 1943, comenzaron a llegar regularmente a Auschwitz-Birkenau trenes con judíos de prácticamente todos los países europeos ocupados por Alemania: desde las lejanías del norte de Noruega hasta la isla griega de Rodas, frente a la costa de Turquía en el sur, desde las laderas francesas de los Pirineos en el oeste hasta el extremo más oriental de los estados bálticos y la Polonia ocupada por Alemania.
Otro campo de concentración ubicado cerca de Lublin — conocido como Majdanek — se usó para asesinar a grupos perseguidos de prisioneros judíos y no judíos mediante gas y otros medios.
Los alemanes asesinaron a casi tres millones de judíos en los cinco centros de exterminio.

Un soldado estadounidense, ante un tren cargado de reclusos muertos poco después de la liberación de Dachau. Habían salido de Buchenwald unas tres semanas antes.
Oeste y Norte de Europa
Los oficiales alemanes y los colaboradores locales deportaron a los judíos de Europa occidental a través de campos de tránsito, como Drancy, en Francia, Westerbork, en Holanda, y Mechelen (Malinas), en Bélgica.
De los aproximadamente 75.000 judíos deportados desde Francia, más de 65.000 fueron deportados desde Drancy a Auschwitz-Birkenau, y cerca de 2.000 a Sobibor.
Los alemanes deportaron a más de 100.000 judíos de Holanda, casi todos de Westerbork: cerca de 60.000 a Auschwitz y más de 34.000 a Sobibor. Entre agosto de 1942 y julio de 1944, 28 trenes transportaron a más de 25.000 judíos de Bélgica a Auschwitz-Birkenau vía Mechelen.
En el otoño de 1942, los alemanes capturaron a unos 770 judíos noruegos y los deportaron en barco y tren a Auschwitz. En septiembre de 1943, un esfuerzo por deportar a judíos daneses falló cuando la resistencia de Dinamarca alertó sobre la inminente redada y ayudó al escape en masa de los judíos daneses a la Suecia neutral.

Sur de Europa
Los alemanes deportaron a judíos de Grecia, Italia y Croacia. Entre marzo y agosto de 1943, los oficiales de las SS y la policía deportaron a más de 40.000 judíos de Salónica (norte de Grecia) a Auschwitz-Birkenau, donde el personal del campo mató a la mayoría en cámaras de gas tras llegar.
Una vez que los alemanes ocuparon el norte de Italia en septiembre de 1943, deportaron a unos 8.000 judíos, la mayoría de ellos a Auschwitz-Birkenau. Los oficiales alemanes, en virtud de un acuerdo con Croacia, país aliado de Alemania en el Eje, se hicieron cargo de la custodia de unos 7.000 judíos croatas y los deportaron a Auschwitz-Birkenau.
Los gendarmes y las unidades militares de Bulgaria arrestaron y deportaron a cerca de 7.000 judíos residentes de la Macedonia ocupada por Bulgaria, previamente parte de Yugoslavia, a través de un campo de tránsito en Skopje.
Las autoridades búlgaras concentraron a aproximadamente 4.000 judíos residentes de Tracia, que se encontraba bajo ocupación búlgara, en dos puntos de reunión en Bulgaria y los transfirieron a custodia alemana. En total, Bulgaria deportó a más de 11.000 judíos a territorio controlado por los alemanes. Las autoridades alemanas deportaron a dichos judíos a Treblinka 2 y los asesinaron en cámaras de gas.

Otra foto clandestina que muestra la cremación de cuerpos a cielo abierto.
Europa Central
Las autoridades alemanas comenzaron a deportar judíos del Gran Reich Alemán en octubre de 1941, cuando la construcción de los centros de exterminio todavía estaba en etapa de planificación. Entre el 15 de octubre de 1941 y el 4 de noviembre de 1941, las autoridades alemanas deportaron a 20.000 judíos al ghetto de Lodz.
Entre el 8 de noviembre de 1941 y octubre de 1942, las autoridades alemanas deportaron a aproximadamente 49.000 judíos del Gran Reich Alemán a Riga, Minsk, Kovno y Raasiku, todos en el Comisariato del Reich para el Ostland (Bielorrusia, Lituania, Letonia y Estonia ocupadas por Alemania).
La gran mayoría de los deportados fueron fusilados por oficiales de las SS y de la policía tras llegar al Comisariato del Reich para el Ostland.
Las autoridades alemanas deportaron a aproximadamente otros 63.000 judíos alemanes, austríacos y checos al ghetto de Varsovia y a varios lugares del distrito de Lublin, incluyendo los campos-ghettos de tránsito de Krasnystaw e Izbica y el centro de exterminio de Sobibor, entre marzo y octubre de 1942. Los residentes judíos alemanes de los ghettos de Lodz y Varsovia más tarde fueron deportados junto con los judíos polacos a Chelmno, Treblinka 2 y, en 1944, a Auschwitz-Birkenau.
El primer traslado de judíos del Gran Reich Alemán directamente a Auschwitz llegó el 18 de julio de 1942 desde Viena. Desde fines de octubre de 1942 hasta enero de 1945, las autoridades alemanas deportaron a Auschwitz-Birkenau a los más de 71.000 judíos que quedaban en el Gran Reich Alemán.
Los alemanes deportaron a judíos ancianos o prominentes de Alemania, Austria, el Protectorado de Bohemia y Moravia y del oeste de Europa al ghetto de Theresienstadt, que también funcionaba como campo de tránsito para deportaciones hacia el este, más a menudo hacia Auschwitz-Birkenau.

Deportación de judíos. Koszeg, Hungría, 1944.
Entre mayo y julio de 1944, casi 440.000 judíos de Hungría fueron deportados por gendarmes húngaros en cooperación con oficiales de la policía de seguridad alemana.
La mayoría de ellos fueron enviados a Auschwitz-Birkenau. Los alemanes, con la cooperación de las autoridades eslovacas, deportaron a más de 50.000 judíos eslovacos a los campos de concentración de Auschwitz-Birkenau y Majdanek.
Los judíos eslovacos fueron los primeros en ser seleccionados para las cámaras de gas en Birkenau. En el otoño de 1944, 10.000 judíos eslovacos fueron deportados a Auschwitz-Birkenau por oficiales alemanes de las SS y la policía durante el levantamiento eslovaco. Esta fue la última deportación de gran magnitud a un centro de exterminio.
Entre marzo de 1942 y noviembre de 1943, las SS y la policía deportaron a aproximadamente 1.526.000 judíos, la mayoría en tren, a los centros de exterminio de la Operación Reinhard: Belzec, Sobibor y Treblinka.
Entre el 8 de diciembre de 1941 y marzo de 1943, y nuevamente en junio y julio de 1944, aproximadamente 156.000 judíos y algunos miles de romaníes y sintis fueron deportados por oficiales de las SS y la policía al centro de exterminio de Chelmno en tren, camión y a pie.
Entre marzo de 1942 y diciembre de 1944, las autoridades alemanas deportaron a aproximadamente 1,1 millón de judíos y 23.000 romaníes y sintis a Auschwitz-Birkenau, la gran mayoría en tren. Menos de 500 sobrevivieron a los centros de exterminio de la Operación Reinhard.
Solo un puñado de judíos sobrevivió a los transportes a Chelmno escapando de los trenes, pero no se sabe de nadie que haya sobrevivido la llegada a Chelmno. Es posible que unos 100.000 judíos hayan sobrevivido la deportación a Auschwitz-Birkenau por haber sido seleccionados para realizar trabajos forzados al llegar.

Supervivientes después de la liberación, Majdanek, Polonia, 22.7.1944
El sistema ferroviario europeo, 1939
La red ferroviaria europea desempeñó un papel crucial en la implementación de la «Solución final». Los judíos de Alemania y de la Europa bajo ocupación alemana fueron deportados por medio del ferrocarril a campos de exterminio ubicados en la Polonia ocupada, donde eran asesinados. Los alemanes intentaron disimular sus intenciones y a las deportaciones las llamaban «reasentamiento en el este».
A las víctimas se les decía que iban a ser trasladadas a campos de trabajo, pero en realidad, de 1942 en adelante, la deportación significó el tránsito hacia centros de exterminio para la mayoría de los judíos.
Las deportaciones a esta escala exigían la coordinación de numerosos ministerios del gobierno alemán, que incluían la Oficina Principal de Seguridad del Reich (RSHA), el Ministerio de Transporte y la Oficina de Asuntos Exteriores. La RSHA coordinaba y dirigía las deportaciones; el Ministerio de Transporte organizaba los itinerarios de los trenes; y la Oficina de Asuntos Exteriores negociaba con los Estados aliados de Alemania la entrega de sus judíos.
Víctimas no judías del exterminio nazi
Si bien la mayoría de los condenados a muerte en las cámaras de gas de los campos de concentración nazis durante la II Guerra Mundial fueron judíos, estos no fueron los únicos que sufrieron esta condena. Los gitanos, los homosexuales, los enfermos mentales y los disminuidos psíquicos y físicos fueron otros de los colectivos afectados por las deportaciones y condenas a muerte en los campos de concentración. Los siguientes textos, extraídos del “site” que Dominique Natanson mantiene dedicado al holocausto tratan sobre este asunto.
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Otro pueblo víctima del exterminio: los gitanos.

Algunos gitanos fueron condenados a trabajos forzados en el campo III C, denominado el «campo gitano».
Los demás fueron exterminados a su llegada o poco después. Los gitanos, explotados como mano de obra barata, debían trabajar en una fábrica de ladrillos, en un aserradero, y debían cavar canales de irrigación.
Terminaban por morir igualmente, vencidos por el hambre y el agotamiento.
Los gitanos vivían en tiendas o a cielo abierto, hambrientos y descalzos, bajo el sol y la lluvia. El alimento que recibían era aún peor que el de los otros prisioneros y los oustachis (los nazis croatas) encontraban un placer especial en golpearles y azotarles. A la caída de la noche, sacaban a algunos del campo para matarles.
Algunos prisioneros no gitanos intentaron esconder a los gitanos de los oustachis. Entre ellos había un violinista llamado Jovanovic. Pero el comandante del campo, Filipovic, le descubrió y le mató. El botiquín del campo no atendía a los gitanos.
El capellán de los oustachis, apodado «padre Satán» ordenó que todos los gitanos enfermos fueran ejecutados. Algunos de los gitanos llegados a Jasenovac eran músicos. Los oustachis crearon numerosos grupos de músicos gitanos.
En junio de 1.942 ellos y otros prisioneros fueron obligados a tocar en concierto. Fueron ejecutados nada más terminar.
Las condiciones de vida del campo III C eran tan terribles que se debían recoger cada mañana casi cuarenta cuerpos de prisioneros muertos por el frío. Bozidar F. Trabajaba en la lavandería del campo. Pudo ocultar su identidad.
Otro gitano – un violinista llamado Vaso- tocaba en la orquesta del campo. Ellos dos fueron los únicos, junto a dos gitanos alemanes de Turingia que habían trabajado en una forja como fogoneros, que sobrevivieron a la carnicería hasta los últimos días del campo.
El exterminio en Ustice y gradina
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Hombres y niños romaníes en el campo de Belzec (Polonia), en 1940.
Un superviviente, Dusan Culum, recuerda: » Todos los días, llegaban a Jasenovac de seis a doce vagones de gitanos. Debían desembarcar del tren ante el campo y sentarse en el suelo. El comandante del campo, Luburic, u otros responsables oustachis les señalaban el lugar donde serían instalados para trabajar.
Los oustachis cogían primero a los hombres y les contaban que serían enviados a Alemania. Les hacían cantar «Bendito sea Pavelic (el jefe nazi croata)» y les embarcaban. Les hacían montar en balsas para cruzar el río hasta Ustice y les llevaban a casas cuyos ocupantes servios habían sido asesinados.
Las casas estaban rodeadas de espino y formaban un pequeño campo. Después, los oustachis mataban a los gitanos a mazazos y los enterraban en los jardines. Tras haber matado a los hombres, volvían y mataban a las mujeres y a los niños».
A otros recién llegados les contaban que serían enviados a Bosnia e instalados en las tierras de los partisanos que habían huido al monte. «Que Dios os bendiga», dijo una vieja gitana al escucharlo. Los gitanos atravesaron el río para alcanzar Ustice.
Los hombres fueron conducidos a la orilla, atados de cinco en cinco y asesinados. Los oustachis regresaron enseguida para matar a las mujeres y los niños. Como la capacidad de exterminio del campo de Ustice se reveló insuficiente en relación al número de prisioneros llegados a Jasenovac, se abrió un nuevo centro de exterminio en Gradina.
Un grupo de hombres, mujeres y niños fue conducido directamente por tren a Gradina sin pasar siquiera por el campo de Jasenovac. Se les ordenó cantar durante el viaje las canciones que entonaban en la celebración de las bodas. A su llegada a Gradina fueron ejecutados y enterrados en fosas comunes.

Revista de prisioneros romaníes austriacos en el campo de Dachau, el 20 de abril de 1938, tomada por F. H. Bauer
Un superviviente describe el modo en que fue conducido otro convoy de mujeres y niños, en canoa, a Gradina.
Los prisioneros habían cavado allí una fosa.
Las mujeres fueron llevadas hasta el borde de la fosa, primero en grupos, luego una a una, para ser abatidas.
Después, el grupo encargado del trabajo debió cavar otra fosa.
Los vestidos de los gitanos asesinados eran enviados a un fábrica textil del campo, y de allí a una fábrica en Zagreb, cuyo propietario era Pripic.
Algunos gitanos cavaban las tumbas. Cada cierto tiempo, los trabajadores de estos grupos eran abatidos, y se formaba un nuevo grupo.
En 1.945 fue asesinado el último de ellos, y ningún testigo de Ustice sobrevivió.
La evasión de Jasenovac
Simon Kotur formó parte del comando encargado de cavar las tumbas del campo III C. Según cuenta,
«450 de nosotros fueron escogidos para ser reemplazados por nuevos obreros. Nos ataron las manos y nos enviaron en lanchas para cruzar el río Sava. Pudimos distinguir un grupo de gitanos en la otra orilla, cavando nuestras tumbas. Ellos nos gritaron: «No os matarán esta noche. No hemos podido hacer una fosa tan grande para todos vosotros».
Todo el día estuvimos viéndoles cavar nuestras tumbas. Mi amigo Branko me dijo: «Nos mataran mañana. Es necesario fugarse de cualquier forma».
Acordamos que cuando los oustachis comenzaran a llevarnos hacia la fosa, nosotros saltaríamos detrás y huiríamos a la carrera. Los oustachis mataron a 20 de nosotros esa noche. Por la mañana, vimos a los otros gitanos cavar nuestra tumba hasta el mediodía.
A las 4 de la tarde, estos gitanos, escoltados, nos trajeron un guiso. Tres horas después, los que habían tomado esta comida fueron presa de convulsiones y murieron. A las 9 de la noche, los oustachis comenzaron a reunir a los que quedábamos.
Nos ordenaron desnudarnos. Stevo saltó sobre un oustachi y gritó: «¡ Corred, muchachos!» Yo pude pasar bajo la cerca y correr hacia el lugar donde el río Una confluye con el Sava. Cuatro de los nuestros lograron escapar y atravesar los campos corriendo hasta Prodsara».
Joka Nikolic también pudo escapar antes de la ejecución y esconderse entre los rosales junto al río. Más tarde, se unió a los partisanos. Volvió a reencontrarse con Janko Gommen, otro fugado de Jasenovac.
Tras múltiples evasiones, los gitanos fueron puestos bajo la vigilancia de guardianes armados con ametralladoras y atados de dos en dos cuando eran conducidos a la ejecución.
( Citas extraídas de Donald Kenrick y Grattan Puxon: Los gitanos bajo la opresión nazi. Centro de Estudios Gitanos, CRDP, Midi-Pyrénées, Toulouse, 1.996)

Músicos gitanos, obligados a tocar para soldados de la Werhmacht, en una imagen de propaganda de septiembre de 1939.
La deportación de millares de homosexuales por los nazis
Decenas de millares de homosexuales fueron deportados por los nazis. La organización de esta deportación no fue sistemática y, al contrario que los judíos y los gitanos, la mayoría de los homosexuales no eran exterminados a su llegada al campo. En Francia decenas de homosexuales fueron arrestados, sobre todo en el este del país, en Alsacia y Moselle que eran entonces provincias alemanas.
Los arrestos pudieron ser efectuados gracias a los ficheros que había realizado la policía francesa antes del inicio de la guerra. El origen de esta deportación está en relación con el racismo: la homosexualidad era un delito porque impedía la reproducción de la pretendida “raza germánica”.
Si admito que hay de uno a dos millones de homosexuales eso significa que un 7 u 8% de los hombres son homosexuales. Y si la situación no cambia, significa que nuestro pueblo será infectado por esta enfermedad contagiosa. A largo plazo, ningún pueblo podría resistir a tal perturbación de su vida y su equilibrio sexual…
Un pueblo de raza noble que tiene muy pocos niños posee un billete para el más allá: no tendrá ninguna importancia dentro de cincuenta o cien años, y dentro de doscientos o quinientos años estará muerto. La homosexualidad hace encallar todo rendimiento, destruye todo sistema basado en el rendimiento. Y a esto se añade el hecho de que un homosexual es un hombre radicalmente enfermo en el plano psíquico.
Es débil y se muestra flojo en todos los casos decisivos… Nosotros debemos comprender que si este vicio continua expandiéndose en Alemania sin que lo combatamos, será el final de Alemania, el fin del mundo germánico.
Discurso de Hitler sobre la homosexualidad pronunciado el 18 de febrero de 1937.

La niña Ursula Rose, en el campo de Marzahn, a las afueras de Berlín, tomada por la Unidad de Higiene Racial del nazismo en 1936.
La exterminación de enfermos mentales e inválidos (las primeras cámaras de gas)
En la Alemania de entreguerras, científicos racistas como K. Binding y A. Hoche desarrollaron las ideas que iban a conducir a justificar la destrucción de “vidas sin valor”, de “existencias superfluas”, de “espíritus muertos”, de “envoltorios humanos vacíos”.
Esta concepción, llamada “eugenismo” se inspiró en la idea de Darwin de la “lucha por la vida” y condujo a la exterminación de “seres inferiores”: alcohólicos, epilépticos, psicópatas, enfermos, débiles de espíritu, inválidos y enfermos incurables.
A través de la prensa y de la radio los nazis fueron acostumbrando poco a poco a los alemanes a concebir y a admitir una especie de “eutanasia” para estas personas. Además también se justificaban estas muertes porque, según ellos, eran personas incapaces de desarrollar un trabajo pero que consumían los recursos, y esto era inadmisible para un país en guerra.
Este es, por ejemplo, un problema de matemáticas que resolvían los niños en las escuelas nazis:
Un enfermo mental cuesta diariamente unos 4 marcos, un enfermo 5,50 marcos, un criminal 3,5 marcos y un apprenti 2 marcos.
1. Haced un gráfico con estas cifras.
2. Según prudentes estimaciones, hay en Alemania 300.000 enfermos mentales, epilépticos, etc. que reciben cuidados permanentes. Calculad cuanto cuestan anualmente estos 300.000 enfermos mentales y epilépticos. ¿Cuántos préstamos a fondo perdido (no reembolsables) de 1.000 marcos se podrían hacer para jóvenes matrimonios si este dinero pudiera ser ahorrado?.
Citado pro H.J. Gamm, Der braune Kult, Hamburg, Rútten una Loening, 1962.

La solución fue simple para los nazis: Había que deshacerse de los enfermos mentales y los epilépticos.
Una circular del ministerio del Interior alemán datada el 18 de agosto de 1939 obligaba a los médicos y a las comadronas a declarar qué niños nacían con deformidades.
A éstos se les mataba enseguida mediante inyecciones de morfina o de escopolamina.
Se creó un comité para el estudio científico de las enfermedades graves, hereditarias y congénitas y para estudiar los modos de aplicación de este tipo de “eutanasia”..
El 1 de octubre de 1939 una carta de Hitler (datada sin embargo en 1 de septiembre de ese mismos año) autorizaba a los médicos a “proporcionar una muerte misericordiosa a los enfermos incurables, según su apreciación tan rigurosa como sea posible”.
La operación de eliminación de internos de los hospitales y manicomios comenzó en octubre de 1939, disimulada bajo el nombre de “código T4” (el lugar de la central, situada en el número 4 de la calle Tierganten de Berlín).
La operación comportaba la selección de víctimas por una comisión de control (que juzgaba en la mayoría de los casos sobre la información contenida en los dossieres), el traslado a uno de los seis institutos de “eutanasia” repartidos sobre todo el territorio, la ejecución mediante monóxido de carbono (las inyecciones de morfina y de escopolamina se mostraron ineficaces), la incineración y una notificación de defunción y de condolencias para las familias.
nuestras charlas nocturnas.
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