El resumen del año 2021 en el mundo…

EOM(A.Merino) — Pandemia, año II. Y vaya año. Justo cuando creíamos que el mundo estaba preparado para mirarle a la cara al coronavirus y comenzar a pasar la página de la pandemia en el libro de la Historia, la crisis sanitaria se ha recrudecido a las puertas de la Navidad y ha vuelto a convertir a Europa, que está batiendo récord de contagios, en el epicentro del virus.
2020 fue, en términos pandémicos, peor que 2021, sin duda, pero al menos cerró con una promesa que llenó de esperanza a la población mundial: la ciencia y las vacunas estaban listas para salvar al mundo. En el primer cuatrimestre de 2021 llegó el pistoletazo de salida para multitud de campañas de vacunación y la luz se comenzó por fin a ver al final del túnel.
En agosto, de hecho, se alcanzó el hito de 5.000 millones de dosis inyectadas, aunque con importantes desequilibrios regionales. Pero este año cierra quizás con más incertidumbre que el anterior: los ciudadanos cumplieron su parte del trato para acabar con la pandemia y se vacunaron en masa, al menos en el mundo rico, y eso no ha bastado para frenar al virus.
No se ha regresado a la casilla de salida, pero tampoco se han cumplido las previsiones de recuperación para este año. El coronavirus mata y asusta menos, pero sigue siendo capaz de arrinconar la vida en sociedad en momentos puntuales. Quizá la medida más eficaz sea aceptar que la nueva normalidad ha llegado para quedarse y que la covid-19 convivirá con nosotros al menos durante los próximos años.
La vida, de hecho, no se ha detenido este año, y si bien es imposible hacer un resumen de 2021 en el mundo sin mencionar la pandemia, también hay que destacar muchos otros eventos y sucesos en el plano internacional.
El año comenzó, de forma abrupta, con los partidarios de Donald Trump asaltando el Capitolio de Estados Unidos el 6 de enero y poniendo en jaque el corazón de la democracia norteamericana. Dos semanas después Joe Biden juró el cargo de presidente y las aguas parecieron volver a su cauce, aunque la sensación es que el momento populista aún está lejos de terminar.

El 17 de enero Rusia detuvo al líder opositor Alexéi Navalni, que había pasado los últimos meses en un hospital de Alemania recuperándose de un intento de envenenamiento. El Kremlin volvió a demostrar su mano dura con los disidentes y aprovechó el encarcelamiento de Navalni para enviar un mensaje al mundo: por mucho que la comunidad internacional centre sus miradas en los asuntos internos de Rusia, el gobierno de Putin no abandonará la vía del autoritarismo.
Febrero también comenzó revuelto, con un golpe de Estado en Myanmar en el que el ejército depuso al Gobierno democráticamente electo de la premio nobel Aung San Suu Kyi. En marzo, el papa Francisco hizo historia al convertirse en el primer pontífice en visitar Irak y en reunirse con un gran ayatolá —Ali al-Sistani—, el líder espiritual de los musulmanes chiitas iraquíes.
Unas semanas después el mundo comenzó a entender —y a sufrir— cómo funcionaba el comercio global después de que el barco portacontenedores Ever Given quedara atrapado en el canal de Suez, en lo que solo era un presagio de la gran crisis del transporte que se vive en estos momentos.

En abril, una veintena de equipos de fútbol europeos de primer nivel amenazó con crear una Superliga y romper el ya débil equilibrio de las ligas nacionales del Viejo Continente. Aunque el órdago se diluyó con el paso del tiempo, el proyecto de la Superliga demostró que los equipos quieren explorar nuevas vías de financiación –probablemente todavía más alejadas de los aficionados– y que la pelea por el negocio del fútbol solo acaba de empezar.
En mayo, el conflicto entre Israel y Palestina volvió a reactivarse después de que la Corte Suprema de Israel ordenara el desalojo de seis familias palestinas en Jerusalén. El conflicto escaló rápidamente y pronto comenzaron las agresiones. Israel continúo firme en su política de ocupación y bombardeó la franja de Gaza el 11 de mayo después de que Hamás hiciera lo propio con Tel Aviv.
El resumen del año 2021 en el mundo deja otro acontecimiento importante en mayo. El día 23, Bielorrusia desvió un avión que cubría la ruta Atenas-Vilna para detener al periodista opositor Roman Protasevich, una acción que avivó las tensiones de país con la Unión Europea, que no han parado de crecer desde entonces.

Ya en junio, el G7 acordó crear un impuesto global del 15% a las multinacionales, un paso clave en una política fiscal mundial. Unos días después, el día 13, Benjamín Netanyahu, quien probablemente utilizó el conflicto con Palestina para reforzar su posición, fue apartado del poder en Israel por una coalición tras un acuerdo firmado por ocho partidos liderado por el ultranacionalista Bennett. El mes cerró con una asfixiante ola de calor en Norteamérica que se saldó con más de ochocientos muertos y que volvió a poner en el centro del debate la crisis climática.
Posteriormente, el presidente de Haití, Jovenel Moïse, fue asesinado mientras dormía en su domicilio, ahondando la profunda crisis que vive el país. Unos días después, el 11 de julio, Cuba se echó a la calle para denunciar la falta de libertades y los efectos de la crisis económica, unas protestas cuya magnitud recordó a las de la revolución de 1959. También en julio Europa Central vivió una de las peores inundaciones jamás registradas, y a finales de mes arrancaron por fin los Juegos Olímpicos de Tokio, que deberían haberse celebrado en 2020.
En agosto, todas las miradas apuntaron hacia Afganistán, donde los talibanes se hicieron, de manera fulminante, con el control de Kabul el día 15 aprovechando la retirada de las tropas estadounidenses y la debilidad del Gobierno nacional. La caída del país, dos décadas después de la invasión norteamericana, es sin duda un de los eventos más importantes de este resumen del año 2021 en el mundo.

En noviembre, Etiopía declaró el estado de emergencia ante el avance de las fuerzas rebeldes del Tigray. La guerra estalló en noviembre de 2020 pero se mantuvo activa durante todo el 2021, meses durante los cuales el Gobierno de Adís Abeba cerró la entrada de suministros y medicamentos al Tigray, dando lugar a una preocupante hambruna.
Por último, el evento más destacado de diciembre fue el adiós de Angela Merkel al frente de la Cancillería alemana tras dieciséis años de mandato. Y aunque no han estado marcadas por eventos concretos, el resumen del año 2021 en el mundo tampoco podría entenderse sin la crisis energética y de suministros del último cuatrimestre, las cuales han provocado un aumento de la inflación que preocupará a buen seguro durante la primera parte del 2022.
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