El Béisbol femenino en la segunda guerra mundial…

historiageneral.com(M.Marti)/Momento Deportivo(H.García)/Cadena Ser(S.L.González)/El País(P.Chouza) — La Segunda Guerra Mundial resultaría un momento realmente transcendental para la figura de la mujer.
En EEUU, a medida que los hombres se inscribían o eran llamados a las filas de las fuerzas armadas, las mujeres tomaban otro papel que nunca antes se les había dejado representar.
Muchos trabajos especializados que habían ignorado la figura de la mujer, poco a poco se vieron obligados a tomar a estas dispuestas féminas para intentar hacer sobrevivir la economía.
Todos los sectores vieron una apertura a ellas que poco a poco dejaba a un lado su rol de débil. Todos los sectores, incluso el deporte; y es que la entrada en la Segunda Guerra Mundial también cambiaría el béisbol.
Eran los años que brillaban los talentosos sluggers Ted Williams y Joe Di Maggio. Pero la Segunda Guerra Mundial interrumpió la sucesión de temporadas en las Grandes Ligas de Béisbol, cuando centenares de peloteros ingresaron al ejército estadounidense.
Como muchos de los hombres que habían formado parte de los equipos estaban alistados, se creó la All American Girl Baseball, la primera Liga Profesional de Mujeres. Una liga que respetaría los reglamentos de béisbol masculino, aunque las distancias menguaron con la finalidad de facilitar la transición de las jugadoras.
Los prejuicios de la época, algunos arraigados en la actualidad, hacían presagiar que la iniciativa de Philip Wrigley, propietario de los Cachorros de Chicago, sería un fracaso.
La primera temporada comenzó el 30 de mayo de 1943 y logró reunir en los estadios a 176 mil espectadores, aunque algunos especialistas acercan la cifra a 200 mil, números alentadores para un debut.

La mayoría de estas jugadoras fueron contratadas directamente por ojeadores enviados por la Liga. Estás eran simples aficionadas a pequeñas ligas softball.
Se formaron en un inicio cuatro equipos y así, la liga comenzó en 1943. No obstante, al año siguiente, y debido al gran éxito obtenido, la liga se ampliaría hasta en seis equipos, algo que iría creciendo en los años posteriores pues lo cierto es que para 1946 ya habían ocho equipos.
El éxito del juego de estas mujeres se veía fuertemente incrementado por los uniformes que estas lucían en los partidos. Faldas cortas y shorts bastante provocativos. Además, durante los partidos, se realizaban pruebas en las que las jugadoras rifaban besos entre los hombres.
Así pues, aunque se contrató a estas mujeres para seguir la tradición de un deporte que movía masas, lo cierto es que se aprovecharon sus atributos para llegar de una forma poco limpia al corazón de los hombres, muchos de ellos reacios a que las mujeres pudieran jugar en una Liga Profesional.
Las jugadoras contaban con buenos salarios, entre 55 y 125 dólares a la semana, algo que sí las equiparaba a muchos jugadores varones. Además, también percibían gastos de viaje por 2,25 dólares diarios para comidas.
La liga permanecería activa hasta 1953. Posteriormente, todos los recuerdos de esta época fueron integrados en el Salón de la Fama de Cooperstown, New York. Allí, más de 550 nombres figuran en una placa llamada “Women in Base Ball”, algunos muy conocidos como Dorothy “Dottie” Kamenshek, Rose Gacioch o Sophie Kurys.

El equipo Peoria Redwings en la temporada de 1948.
Como era de esperar, la mayoría de las jugadoras provenían de las populares ligas de softbol de Estados Unidos y Canadá, lo que permitió conformar cuatro equipos: Kenosha Comets, Racine Belles, Rockford Peaches y South Bend Blue Sox.
La liga respetó los reglamentos de sus pares hombres, pero disminuyó la distancia entre bases y del box a home.
Esa justa constó de una etapa clasificatoria de 108 desafíos, dominada por Racine Belles, con 59 victorias y 49 derrotas, equipo que luego se proclamó campeón al vencer 3-0 a las chicas de Kenosha Comets en serie final al mejor de cinco encuentros.
La gran estrella de la liga fue la lanzadora de Kenosha, Helen Nicol, ganadora de la Triple Corona con 31 sonrisas, 220 ponches y sensacional 1,81 como promedio de carreras limpias (PCL). La canadiense Nicol lideró además el porcentaje de ganados y perdidos con 795 (31-8), juegos completados con 33 e innings lanzados con 348.
A la ofensiva sobresalió Gladys Davis, tercera base de las Rockford Peaches, quien compiló 332 de average, única por encima de 300 en toda la liga, cuyo performance general fue de 230 con apenas 72 cuadrangulares.
Strike al machismo
Más allá de las estadísticas, el torneo no fue una panacea para las chicas, que enfrentaron reglas sexistas como la de jugar en faldas cortas y shorts bastante provocativos. Además, durante los partidos se realizaron pruebas en las que se rifaban besos entre los hombres.
La jugadora Lavonne «Pepper» Paire Davis criticó el tema del atuendo. «La única opción era jugar con falda o irse a casa», lamentó en fragmento de entrevista reproducido en el diario español El País. El absurdo ropaje atentaba contra su físico al no proteger la piel y mostrar las heridas sufridas en juego.
Otra que refirió los prejuicios machistas de la época fue la estadounidense Dorothy Kamenshek. La siete veces nominada al equipo de Estrellas, bicampeona de bateo y líder histórica en jit y total de bases, afirmó a la revista Marquette Magazine que los aficionados «(…) venían primero para ver las faldas, pero después les demostramos que podíamos jugar».
Durante 12 temporadas, entre 1943 y 1954, ellas brillaron sobre el diamante. Incluso, la liga llegó a tener afición cercana al millón de personas y contó con más de 500 jugadoras. Esas atletas fueron mujeres de «Grandes Ligas», y así debiera reivindicarlas la historia del béisbol.
Gertie Dunn, estrella del beisbol femenino

Gertrudis Dunn
Gertrude-Gertie- Dunn, estelar jugadora del béisbol profesional femenino en All American Girls Professional Baseball, quedó inmortalizada en 1992 al inspirar el guión de la laureada película “A League of Their Own” conocida en Hispanoamérica como “Un Equipo Muy Especial” de la liga de mujeres denominada GPBL.
La ex beisbolista cuyo nombre era Gertrude Alice Dunn, falleció el 29 de septiembre de 2004, a los 71 años de edad, en Avondale, Pensilvania, cuando el avión Piper Archer que pilotaba en solitario se estrelló poco después de despegar del aeropuerto New Garden.
Dunn, una jugadora excitante, nombrada Novato del Año en 1952, fue motivo de inspiración de esta famosa comedia llevada al cine y protagonizada por Geena Davis, Madonna y Tom Hanks y que se convirtió en un exitazo comercial recaudando más de 130 millones de dólares.
Ella nació el 30 de septiembre de 1933 en Sharon Hill, Pensilvania, hija de Víctor y Gertrude Dunn.
Esta joven después de la secundaria, se convirtió en la estelar campocortista de la Liga de Béisbol Profesional Femenina All-American de 1951 a 1954, y jugó para Battle Creek Belles y South Bend Blue Sox.
Gertie bateadora derecha de 5-2 de estaturas y 125 libras, termino su carrera en el beisbol mayoritario femenino en decimocuarto lugar entre las jugadoras de la liga con mejor promedio de bateo de por vida con .261, siendo exaltada al Salón de la Fama del Béisbol.
Cuando la liga no pudo continuar en 1955, Dunn se unió a varios otros jugadores seleccionados por el ex gerente de Fort Wayne Daisies, Bill Allington, para jugar en el equipo nacional de gira conocido como All-Americans All-Stars.
El equipo jugó 100 juegos, cada uno reservado en una ciudad diferente, contra equipos masculinos, mientras viajaba más de 10,000 millas en la camioneta del gerente y un Ford Country Sedan.

Además de Dunn, los Allington All-Stars incluyeron jugadores como Joan Berger , Gloria Cordes , Jeanie Descombes , Betty Foss, Mary Froning , Jean Geissinger , Katie Horstman , Maxine Kline , Dolores Lee , Magdalen Redman , Ruth Richard , Dorothy Schroeder , Jean Smith , Dolly Vanderlip y Joanne Weaver , entre otras.
Más tarde asistió a la Universidad de West Chester de Pennsylvania y se graduó con la clase de 1960.
Como la Universidad de West Chester, no tenía un equipo interuniversitario femenino de béisbol o softbol, ella jugó allí y en los equipos nacionales de hockey sobre césped y lacrosse de EE. UU.
Se especializó en Salud y Educación Física y se graduó en 1960.
Enseñó educación física durante unos años y luego ocupó varios otros trabajos, incluida la venta de pines coleccionables.
Continuó participando en el hockey sobre césped hasta su muerte, trabajando como árbitro para los juegos juveniles en Delaware.
Después de graduarse, Dunn continúo jugando en las selecciones nacionales de Estados Unidos tanto para lacrosse como para hockey sobre césped.
Dunn fue integrante además del United States Women’s National Field Hockey Team. Ella también fue entrenadora de hockey sobre hierba, siendo elevada al USA Field Hockey Hall of Fame el 16 de junio de 1988.
Fue incluida en el Salón de la Fama del Hockey sobre césped de EE. UU. En 1988 y en el Salón de la Fama Nacional del Lacrosse en 2007, y en 2012 fue la primera jugadora de lacrosse en el Salón de la Fama del Deporte de Filadelfia.
También se desempeñó como árbitro durante 20 años en la Asociación de Mujeres de Lacrosse de Filadelfia y trabajó como maestra de educación física durante muchos años.
Mary ‘Bonnie’ Baker, la reina del béisbol

Mary «Bonnie» Baker
Mary Baker, más conocida como Bonnie Baker, nació en Regina, Canadá, en 1918. Estaba claro que su destino estaba en el béisbol. Lo practicaban sus ocho hermanos y hermanas. Todos eran receptores, eran catchers, así que ella se limitó a seguir la tradición familiar, pero mejorándola, porque una vez logró lanzar la pelota más allá de los 100 metros.
Con 24 años Bonnie trabajaba como dependienta en la tienda del Ejército, pero los fines de semana los dedicaba a jugar sobre el diamante. Era la catcher de los Bombers de la Armada y el Ejército.
Fue entonces cuando un ojeador se fijó en ella, momento en que la liga femenina estaba dando sus primeros pasos. Y es que la Segunda Guerra Mundial dejó la Liga masculina sin jugadores porque muchos de ellos estaban luchando en el frente.
Fue entonces cuando el magnate del chicle, Wiliam Wrigley, pensó en crear una liga femenina para llenar su estadio de Chicago mientras los Cubs estaban fuera de la ciudad. Mandaron ojeadores a todos los lugares de Estados Unidos y de Canadá, hasta que uno de ellos se fijó en Bonnie y la fichó para la liga recién nacida, la All Américan Girls Professional Beisbol League. Era el año 1943.
Las jugadoras eran auténticos ídolos para los aficionados. Sus uniformes eran unas faldas bastante cortas, tenían que jugar maquilladas y perfectamente peinadas, no podían fumar ni beber (al menos en público). Tenían que llevar ropa femenina, recibían clases de etiqueta y sólo podían tener citas si previamente estaban autorizadas por el club.
En este contexto, la popularidad de Bonnie subió como la espuma. No sólo por su juego – era una de las mejores de la liga, y jugó en varias ocasiones el partido de las estrellas- sino también por su imagen. En su juventud trabajó como modelo, y eso le sirvió para ser la cara visible de la competición en toda su publicidad, llegando a aparecer en la portada de la revista Life para promocionar la liga y en los programas de televisión más famosos de la época.
Mary Baker le había prometido a su marido que dejaría de jugar una vez que regresara de la Segunda Guerra Mundial, pero continuó su carrera en el béisbol durante años después de su regreso.
De hecho, es la mujer que más partidos ha disputado en la Liga Regular, 930, y fue elegida la mejor de la Liga en tres ocasiones.
Su marido Maurice estaba muy orgulloso de su mujer.
Entre sus hazañas también está ser la primera mujer que fue, simultáneamente, jugadora y entrenadora.
La primera y la única. Porque tan sólo un año después, en 1951, la competición sacó una norma prohibiendo esta práctica.
Ese mismo año, Bonnie tuvo a su única hija, Maureen, lo que le impidió jugar.
Regresó a la liga en 1952, pero una vez terminada la temporada se retiró definitivamente. Y con ella, casi podría decirse que terminó la All Américan Girls Professional Beisbol League. Cerró en 1954. ¿Los motivos? El regreso de los jugadores masculinos al béisbol profesional, la llegada de la televisión y los problemas financieros.
En 1964 se convirtió en la primera presentadora deportiva femenina de Canadá. Y forma parte del Hall of Fame y del museo del béisbol canadiense desde 1998. En el Central Park de Regina, donde ella dio sus primeros pasos en este deporte, un monumento y un mural honran su memoria. Mary ‘Bonnie’ Baker falleció en 2003 a los 85 años. En su funeral sonó la popular canción del béisbol ‘Take Me Out to the Ball Game’.
Dorothy Kamenshek, estrella del béisbol femenino

Dorothy Kamenshek coge una bola en su época de profesional
Dorothy Kamenshek llegó al béisbol en una época, la de la II Guerra Mundial, en la que la falta de hombres -reclutados para luchar-, estuvo a punto de hacer desaparecer el deporte. Empezó jugando al softball en la liga local de Cincinnati (Ohio) y, a los 17 años, un ojeador la fichó para las pruebas de la All-American Girls Professional Baseball League.
Después de pasar la selección en Chicago, se unió a las Rockford Peaches de Illinois como primera base. En una entrevista reciente a la revista Marquette Magazine comentaba: «Al principio teníamos tan solo a 500 personas levantadas, después logramos que fueran 10.000, lo que era muy bueno para una ciudad pequeña.
Acabamos convenciéndolos: venían primero para ver las faldas, pero después les demostramos que podíamos jugar». Estuvo en el equipo durante 10 años, desde 1943. En ese tiempo fue elegida mejor bateadora de la liga en 1946 y 1947.
En 1999, el Sports Illustrated incluyó su nombre en la lista de las 100 mejores atletas del siglo XX. Su fama hizo que hasta un equipo masculino de Fort Lauderdale (Florida) le pidiese que se uniera a ellos.
Pero Kamenshek pensó que únicamente la querían como una estrategia publicitaria y que apenas la dejarían jugar, así que rechazó la oferta. «Me quedé donde era feliz», concluye en la entrevista a Marquette Magazine. Una lesión en la espalda provocó su retirada en 1953.

Nacida el 21 de diciembre de 1925 en Norwood (Ohio), su padre murió cuando era pequeña y se crió sola con su madre.
Dorothy Kamenshek, apodada Kammie o Dottie, tras su etapa deportiva se graduó en fisioterapia por la Universidad de Marquette de Milwaukee y en 1961 se fue a vivir a California.
En Los Ángeles trabajó como terapeuta con niños discapacitados y se retiró en 1980.
Dos acontecimientos volvieron a traer a Kamenshek a la actualidad: la primera, una exposición en el National Baseball Hall en 1988 que subrayaba los episodios más importantes de la historia del deporte.
La segunda, la película del director Penny Marshall de 1992, Ellas dan el golpe, en la que Kamenshek fue asesora técnica.
Después del estreno, viajó por todo el país hablando de aquella época en la que las mujeres tenían que demostrar su capacidad para hacer cualquier tarea distinta de las socialmente asignadas, por ejemplo, jugar al béisbol.
A raíz de la Segunda Guerra Mundial, en 1940 el gobierno de Estados Unidos debía reclutar hombres entre 21 y 36 años, quienes debían tener buenas capacidades físicas; los deportistas eran perfectos para los intereses bélicos.
Un gran número de beisbolistas decidieron ir voluntariamente “al frente” de este conflicto, por lo que las temporadas de Grandes Ligas, entonces Liga Nacional y Liga Americana, estaban en peligro de realizarse.
El presidente estadounidense Franklin Roosevelt dio la orden/sugerencia de continuar con las campañas del Rey de los Deportes, de esta manera el pueblo norteamericano podía distraerse de las noticias de guerra. Con esta indicación del entonces mandatario, el beisbol no sólo siguió, también creció en género. Y es aquí donde las mujeres cobran mayor protagonismo.
En el estadio Wrigley Field de Chicago se elegirían a las nuevas jugadoras de la AAGPBL, pues el dueño de los Chicago Cubs, Philip K. Wrigley, fue el fundador y principal financiador de la naciente liga. Asistieron 200 candidatas, muchas de ellas eran jugadoras de softball y ligas de beisbol amateur.
Rockford Peaches
Fue el 30 de mayo de 1943 cuando se realizó el primer duelo de la AAGPBL. Poco a poco la liga llamaría la atención de la audiencia estadounidense. Las temporadas se jugaban a la par de las Grandes Ligas. Sería en 1948 cuando se alcanzaría el máximo de equipos registrados: diez. Ese mismo año se logró llegar a su más alta cifra de espectadores: 900 mil. Después, la organización iría en descenso. En 1954 sería el fin, debido a que los equipos fueron desapareciendo; quedarían sólo cinco.
Las peloteras más destacadas fueron Claire Schillace, Faye Dancer, Dorothy Ferguson, Joanne Winter, Dorothy Kamenshek, Jean Faut, Doris Sams, Pepper Paire, Sophie Kurys, Arleene Johnson, June Peppas, por mencionar sólo algunas. Al inicio de la liga, ellas recibían un sueldo entre 45 y 85 dólares semanales (que en la época actual serían alrededor de 14 mil y 27 mil pesos mexicanos); llegaron a recibir 125 (alrededor de 38 mil pesos mexicanos).
En la historia de la AAGPBL participaron 600 jugadoras profesionales, a las que se les hizo un homenaje a través de la película A League of their Own, en la que el equipo protagonista de la cinta es el Rockford Peaches, el más ganador de la liga (cuatro títulos). Los actores principales fueron Geena Davis, Tom Hanks y Madonna, entre otros, dirigidos por la directora Penny Marshall.
Junto con Rockford Peaches, fueron 15 equipos que formaron parte de la AAGPBL: Kenosha Comets, Racine Belles, South Bend Blue Sox, Milwaukee Chicks, Minneapolis Millerettes, Fort Wayne Daisies, Grand Rapids Chicks, Muskegon Lassies, Peoria Redwings, Chicago Colleens, Springfield Sallies, Kalamazoo Lassies, Battle Creek Belles y Muskegon Belles.

Cuarenta y tres años después de la desaparición de la AAGPBL, en 1997, se formó la Ladies League Baseball, la cual tuvo hasta seis novenas, pero no duraría más que dos temporadas debido a la nula asistencia.
La lucha por la igualdad de género va teniendo cada vez más frutos. La mujer tiene gran protagonismo en ligas de futbol soccer y basketball del país vecino del norte, pero del beisbol profesional aún no se refleja una avance significativo para conformar una liga. Éste es sólo un pequeño homenaje para las amantes del Rey de los Deportes.
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