Asera: la esposa olvidada de Dios…

‘Madre velada del mundo’ (Deriv.) (1930) del esotérico ruso Christian Nicholas Roerich.
Ascient Origins(M.Naples)/yogaparatodos.net — Quienes se criaron en la tradición judeocristiana pueden sorprenderse al saber que el Dios que nos dijeron que era singularmente sagrado, una vez tuvo una esposa. ¿Cómo sabemos? Asera figura de manera prominente como la esposa de Él, el dios supremo, en un tesoro de textos cuneiformes que se encuentran en la ciudad portuaria del segundo milenio de Ugarit (en el norte de Siria actual).
Quizás durante cientos de años antes de que Abraham emigrara a lo que se conocería como Israel, Asera fue venerada como Athirat, Madre Tierra y Diosa de la Fertilidad. Al entrar en la región, los antiguos israelitas pronto la adoptaron y le dieron el nombre hebreo equivalente de Asera. La excavación de Ugarit de 1928 volvió a poner a Asera, la diosa, en el mapa, después de haber perdido su lugar durante miles de años.
Ella era venerada bajo cada árbol según la Biblia hebraica, conocida por los cristianos como antiguo testamento. La biblia cuenta también que su imagen se estuvo durante años en el Templo de Salomón y allí las mujeres le colgaban guirnaldas. Tanto en los templos como en los bosques su imagen estaba hecha de madera, ya que los reformadores monoteístas exigían abatirla y quemarla. Parece haber sido un objeto fabricado por la mano del hombre, esculpido o grabado en un árbol; o tal vez la imagen era simplemente un tronco con cierta forma particular.
El patrimonio arqueológico sugiere que Asera fue la Diosa Madre de Israel. La esposa de Dios, según William Dever, quien a desenterrado numerosos indicios de su identidad. Ella fue venerada aparentemente durante la época en que Israel fue considerada una nación. ¿Pero quién era ella? ¿Quién era esta diosa de los hebreos, hoy perdida? ¿Por qué ya no es venerada en las religiones judío cristianas de nuestros días?
La imagen de Asera acentúa su pecho y sugiere así su rol de diosa de la fertilidad, su postura representa su naturaleza de madre en general. Ella ayudaba a las mujeres tanto en la concepción como en el parto y era probablemente también la madre de todos, aquella que daba consuelo y protección en un mundo de incertidumbre. Las descripciones encontradas en Israel nos dicen que Yaveh y Asera eran invocados juntos, para la protección personal. Su identificación con los árboles sugiere que Asera fue la Madre Naturaleza, una figura que reconocemos en nuestro lenguaje pero que desafortunadamente se perdió en las principales religiones. Ella era, en otros términos, todo aquello que podrías imaginar de la mitad femenina de un duo creador divino: La Gran Madre.
La imagen de Asera no se perdió por casualidad, sino a causa de una acción deliberada del monoteísmo fundamentalista. Primero que todo, sus representaciones fueron demolidas, sus mitos modificados y como resultado, su nombre fue olvidado. De hecho, su nombre aparece 40 veces en las traducciones modernas de la biblia, pero no es nombrada ni una sola vez en la primera traducción inglesa de la misma, la biblia King James. Como ya nadie sabía en el siglo XVII quien era Asera, su nombre fue traducido por “bosques de árboles”, “árboles”, o “imágenes en los bosques”, sin comprender que esos árboles y esos bosques representaban a La Diosa Madre.
Cuando los arqueólogos sacaron a la luz un tesoro de historias Cananeas y otros escritos en Ugarit (actualmente Siria) descubrieron que la misteriosa Asera no era simplemente un objeto sino una diosa: la Diosa Madre de los Cananeos. Cuando los arqueólogos la descubrieron igualmente en Israel, una imagen completamente nueva de la antigua religión hebrea emergió.

«El huerto del Edén con la caída del hombre». Figuras de Rubens, paisaje y animales de Brueghel.
El argumento es simple:
- Asera era una diosa cananea conocida, la Diosa Madre y esposa del Dios Padre.
- Su nombre es mencionado repetidamente y parece haber sido venerada por los Israelitas, muy a pesar de las imposiciones monoteístas.
- Su nombre se encuentra en inscripciones junto con Yaveh.
- La imagen de una Diosa Madre fue encontrada frecuentemente en los hogares del antiguo Israel.
- Ella fue venerada, según la biblia, en medio de los bosques junto con Baal y también en el templo de Yaveh. La interpretación lógica es que los Israelitas veneraban a su Diosa Madre Asera, quien fue la esposa del dios de mas alto estatus en la época, ya fuera Baal o Yaveh. La religión israelita no era tan diferente de la cananea. Los dioses lucharon por la supremacía, pero la diosa permaneció.
Ya que los arqueólogos de Tierra Santa eran por lo general religiosos y se especializaban en el campo de la arqueología bíblica, con el objetivo de descubrir pruebas que sustentaran las historias de la biblia, tomó un tiempo que la verdad fuera claramente revelada. Gradualmente, sin embargo, los arqueólogos más objetivos, como Denver, hicieron avances en el caso de Asera. La biblia dice que los hebreos la veneraban y las pruebas arqueológicas lo confirman. Lo que la biblia no dice pero los arqueólogos han podido probar, era que Asera era una Diosa Madre.
En Ugarit, ella era conocida bajo el nombre de Atiratu Yammi, “Aquella que camina sobre las olas”. Esto sugiere que fue gracias a ella que el tiempo del caos, representado por el océano primordial, llego a su fin, dando comienzo al proceso de Creación. El Dios Mar, o serpiente de Mar Yam, es la entidad sobre la cual ella camina. En un fragmento particularmente sugerente y extraño de la biblia, Reyes 2 18:04, un reformador monoteísta en su carrera típica para destruir las piedras sagradas y abatir las Aseras, agrega este detalle: “ Quitó los lugares altos, quebró las imágenes, rompió los símbolos de Asera e hizo pedazos la serpiente de bronce que había hecho Moisés, porque hasta entonces los hijos de Israel le quemaban incienso; y la llamó Nehustán.”
Este fragmento de Oseas es ilustrativo: Oseas 4 12:13 “Mi pueblo a su ídolo de madera consulta, y su vara le responde; porque el espíritu de fornicaciones los ha engañado, y se han dado a la fornicación dejando a su Dios”. Él condena aquellos que consultan un pedazo de madera, sugiriendo que hacían preguntas a un oráculo y hacían sacrificios bajo los robles, los álamos y los terebintos “porque su sombra era buena”. Son acusados de prostitución, lo cual puede hacer simplemente referencia a una actividad sexual, o simplemente una analogía a lo que los monoteístas decían acerca de la gente entregada a los “falsos” dioses cananeos. Israel era considerado como la esposa de Yaveh en el pensamiento monoteísta, así, venerar otros dioses era como prostituirse.
Estos fragmentos tienen sentido cuando comprendemos que el simbolismo de los árboles está profundamente ligado a Asera. Ahora, sabemos que ella fue venerada en los bosques, con una representación en madera y que la gente le hacía sacrificios.
Uno de los títulos de Asera fue Elat, una palabra que significa diosa, de la misma forma que “Él” no es solamente el nombre de un dios sino una palabra para decir dios en general. Curiosamente, la palabra Elat es traducida en la biblia como terebinto, un árbol de gran sombra que se encuentra en Israel. Durante largo tiempo Dios no es traducido como Yaveh, nombre dado por Moisés, sino por la palabra hebrea Elohim, que es plural, sin género, y que significa “dioses”. Esta palabra también está ligada al nombre “roble”. ¿Qué significaba este árbol realmente para aquellos que rendían culto en los bosques? ¿Acaso veían en ellos dioses? ¿La diosa como un árbol verde que extiende sus ramas sobre sus devotos y les ofrece sombra en una tierra calurosa?
Los hebreos no eran los únicos que veneraban los dioses en el bosque, eso está claro. Los celtas, los griegos y los pueblos germánicos tenían también tenían cultos en medio de los bosques. Sus dioses eran dioses de la naturaleza. ¿Eran los Israelitas tan diferentes?

Una pequeña estatua votiva de la Diosa Madre de Asera.
En la Biblia, Elohim crea un hombre y una mujer. Ahora que sabemos que el tono monoteísta de las actuales biblias no representa realmente la religión hebraica de terreno (lo que William Denver llama “religión folklórica” en oposición a religión de libro) veamos más de cerca al Creador:
Y dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra. Y creó Elohim al hombre a su imagen, a imagen de Elohim lo creó; varón y hembra los creó”.
¿No toma esto una significación diferente al saber que la diosa madre era venerada junto con Dios, en cada hogar y bajo cada árbol verde de los bosques? ¿Quién es ese “nosotros” en la creación? Bien, evidentemente los creadores son masculino y femenino al igual que los seres creados.
En un pasaje posterior, 1 Reyes 18:19 lo que establece claramente que Asera era servida por profetas: “Ahora pues, envía a reunir conmigo a todo Israel en el monte Carmelo, junto con cuatrocientos cincuenta profetas de Baal y cuatrocientos profetas de la Asera que comen a la mesa de Jezabel.” No se trata entonces de una religión menor. Tal vez si los profetas dijeron que esta fue adorada bajo cada árbol, eso es literalmente lo que quisieron decir. Cada árbol, cada casa y también, a veces, en los templos.
En el Éxodo, nos es dicho que Dios advirtió al pueblo de deshacerse de los emblemas de Asera una vez llegados a la tierra del Canaán, en la época del libro de los Jueces y Reyes, se nos dice que los “buenos” profetas y reformadores debían destruir y continuamente quemar los ídolos de Asera. Finalmente, en Jeremías, se nos dice que el culto a Asera ha dado lugar a la decisión fanática y monoteísta de un dios, de limpiar Israel y Judea (el sur de un reino antes unido) a manos de pueblos extranjeros. El hecho es que estos elementos nos son traídos por un solo autor, posiblemente un grupo de autores: el Deuteronomio. Es un personaje o posiblemente un grupo de personajes escribiendo y reescribiendo partes de la Biblia más o menos en el siglo VII antes de Cristo, es decir, antes o durante el exilio de los judíos en babilonia. Según el Deuteronomio, el padre Hilkija afirma en Reyes 2, capitulo 22, haber “descubierto” las leyes antiguas de Moisés durante las renovaciones del templo. Esos escritos, “El libro de la Ley” habrían misteriosamente desviado a Israel hacia una falsa religión, aparentemente.
Los escritos del Deuteronomio transmiten una historia según la cual los Israelitas tenían una buena relación con Yaveh, y debían venerarlo a él y solo a él. Afirman que los Israelitas habían tomado Canaán por la fuerza, en una guerra santa en la cual ellos masacraron los habitantes en nombre de Dios, hombres, mujeres y niños en Jericó. Esta afirmación no es sustentada por los arqueólogos. Se afirmó que Dios era celoso, que exigía ser venerado solo y castigaría a los infieles trayendo naciones que intentarían vencerlos, si ellos adoraban a otros dioses.
¿Era esta verdaderamente la religión de Israel? Aparentemente no. El folklor común continua levantando sus ídolos en los bosques y en los templos. Las pequeñas estatuas de Asera continuaron en los altares de sus casas. Fue solamente después de que Israel fue conquistada y Judea volvió de su exilio que los fanáticos lograron imponer un dios violento, fanático y monoteísta. El trabajo del Deuteronomio, así como los trabajos de los dos otros autores primarios, yahvistas y elohistas, fueron compilados por una cuarta fuente llamada la fuente sacerdotal, para así convertirse en la Biblia que hoy conocemos.

Placa que representa a Asera.
Asera, la diosa-árbol, Madre de la Vida, estaba perdida. Fuimos verdaderamente expulsados del Jardín del Edén por Yaveh o, al menos, por sus partidarios. Separados del Árbol de la Vida, nuestra Madre, nos convertimos en huérfanos. La religiosidad en América es mas comparable a la de Irán que a la de Europa occidental, donde la religión de Yaveh está en decadencia.
¿Es entonces coincidencia si nosotros, veneradores del dios guerrero, gastamos nuestro dinero en guerras mientras niños viven en medio de la pobreza sin derecho a la salud? Adoradores del dios-cielo nos hemos alejado tanto de nuestra madre tierra que ponemos en peligro el conjunto de la misma vida humana a través de nuestras actividades. A eso se suma el lado duro del fundamentalista que pretende haber encontrado la verdadera ley y cree que aquellos que piensan diferente son dignos de muerte o condena eterna.
Pero, ¿quién era Asera para los antiguos israelitas? ¿Y por qué a menudo se la encuentra emparejada con Yahvé, el Dios hebreo? Historiadores y arqueólogos han reconstruido la narrativa de Asera y han encontrado grandes trozos entrelazados en los artefactos de la región y en las escrituras de la propia Biblia hebrea. La evidencia sugiere que Asera se observó en el antiguo Israel y Judá ya en el siglo XII a.C., hasta unas pocas décadas antes de la caída del reino sureño de Judá (587-588 a.C.), una época conocida como el período
¿Fueron politeístas los israelitas y los judíos antes del exilio ? De hecho, la misma noción de politeísmo es inherente a la búsqueda de Asera. Después de todo, el lugar de Asera en el panteón está junto al de Yahvé, la deidad suprema. Además, los muchos artefactos que representan a Asera y su culto de la región contradice la prohibición bíblica contra la creación de ídolos. Entonces, ¿cómo adoraron?

Figuras de Asera.
Diferencias entre el libro y la religión popular
En este punto, es importante hacer una distinción entre la religión del libro de las clases dominantes en la metrópoli y la religión folclórica o popular tal como se practicaba en las comunidades rurales de las que formaban parte la mayoría de los israelitas. La alfabetización era casi inexistente en las comunidades rurales, por lo que la religión del libro, tal como se practicaba en las ciudades, tendría poco significado en la vida de los habitantes de las zonas periféricas. En cambio, las comunidades rurales tenían sus propias creencias religiosas utilizando estatuas y otros artefactos.
En contraste, la comunidad intelectual de la metrópoli produjo un texto, que fue escrito enteramente desde la perspectiva de las clases altas o dominantes. Quizás sorprendentemente, Asera se menciona en la Biblia hebrea primitiva unas cuarenta veces distintas, aunque la mayoría de las veces es objeto de burla. En general, los escritores bíblicos estaban descontentos de que Asera compartiera la misma plataforma con su deidad masculina, Yahvé, y repetidamente intentaron disuadir a su pareja.
Yahvé y su Asera
Por mucho que la élite gobernante trató de inhibir el «matrimonio» de Asera y Yahvé, su unión parece solidificada en una antigua bendición vista con cierta regularidad en varios sitios de excavación en la región. La inscripción dice: «Te he bendecido por Yahvé… y su Asera». Este grabado no solo se encontró en el caravasar israelita de los siglos IX-VIII en el antiguo cementerio de Khirbet el-Qom, que data del año 750 a.C.

Inscripción de entierro de Khirbet el-Quom, siglo VIII. BC., Museo de Israel. Inscripción: Uriyahu el príncipe lo escribió: «Bendito sea Uriyahu por Yahweh y su Asera, porque de sus enemigos lo ha salvado»
De hecho, esta frase «Yahvé y su Asera» era tan cotidiana que de hecho aparece en la Biblia hebrea misma. La bendición críptica se encuentra en una versión temprana de Deuteronomio 33.2-3, cuando la influencia de Asera aún no estaba completamente subordinada. El himno completo dice: «YHWH vino del Sinaí y resplandeció… a su derecha su propia Asera»
Asherim Poles
Sin embargo, a medida que la religión del libro se solidificó, Asera se volvió cada vez más marginada en las escrituras hasta el punto de ser reducida a su objeto de culto: el árbol estilizado o poste de madera que se conoció como asherah o asherim. Los árboles fueron venerados como símbolos de vida y nutrición en las regiones áridas y por lo tanto, se asociaron con Asera y su culto. Muchos eruditos creen que el árbol de Asera funcionó en la parábola del Jardín del Edén. La élite gobernante hizo propaganda contra la adoración a la diosa integrando la historia de la caída de la humanidad al árbol que estaba claramente asociado con Asera.
Mientras que la influencia de Asera estaba restringida en la religión oficial, su presencia cobró gran importancia en las comunidades rurales, la mayoría de las veces en forma de figurillas que son prolíficas en la región. Incluso aunque la idolatría es vilipendiada en la Biblia hebrea, una amplia evidencia arqueológica sugiere que quienes vivían fuera de la metrópoli idolatraban estatuas y objetos de culto como parte de su religión, lo que llevó a un erudito a opinar: «La religión popular puede definirse como todo lo que aquellos que escribieron la Biblia condenada».
Figuras de pilar de Asera
Asera se representa muchas veces en diversas formas esparcidas por toda la región. Pero las más abundantes son sus estatuillas de pilares, que fueron populares desde el siglo X al VII a.C. El término «imágenes de Asera» se usa a menudo en la Biblia hebrea y se cree que estas estatuillas de pilares son lo que los escritores de la Biblia tenían en mente.

Figura de cerámica israelita de una mujer desnuda, identificada como un pilar de Asera.
Debido a que los senos están exagerados con las manos que los sostienen, se cree que simbolizan el aspecto cariñoso de la diosa madre. Predominantemente en las figurillas de pilares que se encontraron en casas particulares, lo que sugiere su domesticidad. En un mundo acosado por las dificultades y la sequía, probablemente la preocupación por la fecundidad fue lo que atrajo a los israelitas y judíos rurales a la diosa Asera, a quien asociaron con la abundancia.
Piezas faltantes del rompecabezas
Si bien hay voluminosos artefactos identificados como Asera en la región, todavía faltan piezas en el rompecabezas. ¿Era Asera la esposa de Yahvé, como muchos eruditos sostienen ahora? ¿Estaba su adoración confinada a la religión popular solamente o su influencia se sintió también en la religión del libro de la Biblia hebrea?
De hecho, desenterrar a una diosa que ha estado enterrada durante casi dos milenios tiene sus claras desventajas. Sin embargo, cada vez más, la influencia de Asera en la región está siendo reconocida tanto por arqueólogos como por historiadores, con la expectativa de un mayor escrutinio y estudios en esta área.
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