Paul, John, George y Ringo: una tesis …

The New York Times(A.Marshall) – Lieverpool, Inglaterra — La mañana del miércoles 29 de septiembre, al comenzar un nuevo semestre, los estudiantes emocionados se dirigieron a los anfiteatros de la Universidad de Liverpool para asistir a clases de arqueología, idiomas y relaciones internacionales.
Pero en el aula 5 del edificio Rendall, una edificación de concreto de la universidad, empezó un programa menos tradicional: una maestría dedicada enteramente a los Beatles.
“¿Cómo se inicia una maestría en los Beatles?”, preguntó Holly Tessler, la académica estadounidense que fundó el curso, viendo a sus 11 alumnos entusiasmados. Alguien llevaba una camiseta de Yoko Ono; otro tenía un tatuaje de un submarino amarillo en el brazo.

La placa de la calle Penny Lane. La vía, inmortalizada en una canción de los Beatles, consta en el curso
A continuación, Tessler le puso a la clase el video musical de “Penny Lane”, el homenaje de los Beatles a una calle de Liverpool que está a poca distancia del aula.
El curso de un año —“Los Beatles: legado e industria de la música”— se centrará en las percepciones cambiantes sobre los Beatles a lo largo de los últimos 50 años y en cómo las diferentes historias sobre el grupo han afectado algunos sectores comerciales, como el mundo de las grabaciones y el turismo, comentó Tessler en una entrevista antes de la clase.

Una estatua de la banda en el malecón de Liverpool en 2015
Para Liverpool, la ciudad natal del grupo de rock, estar vinculada a los Beatles supone más de 110 millones de dólares al año, según un estudio de 2014 realizado por Mike Jones, otro profesor del curso. Los turistas hacen peregrinajes a los lugares de la ciudad que se mencionan en sus canciones, visitan los locales donde el grupo tocó –como el Cavern Club– y posan para fotos con las estatuas de los Beatles. Según Tessler, el impacto del grupo siempre fue tanto económico y social como musical.
A lo largo del curso, los estudiantes tendrán que dejar de ser simplemente admiradores de los Beatles y empezar a considerar al grupo desde nuevas perspectivas, añadió. “Nadie quiere o necesita un título en el que la gente está ahí sentada escuchando ‘Rubber Soul’ y discutiendo sobre la letra”, dijo. “Eso se hace en el pub”.
En la clase del miércoles, que se trató casi toda sobre “Penny Lane”, Tessler animó a los estudiantes a pensar en los Beatles como una “marca cultural”, usando los términos “teoría narrativa” y “transmedialidad”.

El estuche de lápices de un estudiante. Las 11 personas que toman el curso dijeron que eran fans de los Beatles desde hace mucho tiempo
Luego aplicó esas ideas a un evento relacionado con los Beatles. El año pasado, dijo Tessler, los letreros de la calle Penny Lane fueron pintarrajeados cuando las protestas de Black Lives Matter se extendieron por todo el Reino Unido. Ella explicó que eso fue porque durante mucho tiempo se creyó en Liverpool que la calle llevaba el nombre de un comerciante de esclavos del siglo XVIII, James Penny. (El Museo Internacional de la Esclavitud de la ciudad incluyó Penny Lane en una muestra interactiva de nombres de calles relacionados con la esclavitud en 2007, pero ahora dice que no hay pruebas de que la calle fuera bautizada en honor al comerciante).
“¿Qué pasaría si cambiaran el nombre a, por ejemplo, Smith Lane?”, preguntó Tessler. Eso privaría a Liverpool de una atracción turística clave, dijo: “No se puede posar junto a un cartel que antes decía Penny Lane”. El furor en torno al nombre de la calle mostró cómo las historias sobre los Beatles pueden entrelazarse con debates contemporáneos y tener un impacto económico, dijo.
Los 11 alumnos del curso –tres mujeres y ocho hombres, de edades comprendidas entre los 21 y los 67 años– dijeron que se habían obsesionado con los Beatles desde hace tiempo. (Dos le habían puesto Jude a un hijo, por una de las canciones más famosas del grupo; otro tenía un hijo llamado George, por George Harrison).
Dale Roberts, de 31 años, y Damion Ewing, de 51, dijeron que eran guías turísticos profesionales y que esperaban que el título les ayudara a atraer clientes. “El sector turístico de Liverpool es intenso”, afirmó Roberts.
Alexandra Mason, de 21 años, dijo que acababa de terminar la carrera de Derecho, pero que decidió cambiar de rumbo cuando se enteró del programa sobre los Beatles. “Nunca quise ser abogada”, explicó. “Siempre quise hacer algo más colorido y creativo”.
Un título de postgrado sobre los Beatles es una rareza, pero la banda ha sido estudiada en otros contextos durante décadas. Stephen Bayley, un crítico de arquitectura que ahora es profesor honorario de la Universidad de Liverpool, dijo que cuando era estudiante en la década de 1960 en la Quarry Bank High School de Liverpool —el alma mater de John Lennon— su profesor de inglés enseñaba las letras de los Beatles junto a la poesía de John Keats.
En 1967, Bayley le escribió a Lennon pidiéndole ayuda para analizar las canciones de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band. Bayley dijo que Lennon “le respondió básicamente diciendo: ‘No puedes analizarlas’”.
Pero hoy en día un número creciente de académicos está haciendo precisamente eso: Tessler dijo que investigadores de varias disciplinas estaban escribiendo sobre los Beatles, muchos exploran diversas perspectivas sobre la banda basadas en la raza o el feminismo. El año que viene tiene previsto crear una revista de estudios sobre los Beatles.
Pero algunas personas en Liverpool no estaban convencidas del valor académico de este tipo de estudios. En entrevistas que se hicieron en los alrededores de Penny Lane, dos lugareños dijeron que el programa les parecía una idea extraña.
“¿Qué vas a hacer con eso? No vas a curar el cáncer, ¿verdad?”, comentó Adele Allan, propietaria de la barbería Penny Lane.
Otros eran más positivos. “Puedes estudiar lo que sea”, opinó Aoife Corry, de 19 años. “No tienes que demostrar que eres capaz solo dedicándote a un tema serio”.

Tessler concluyó el encuentro del miércoles 29 de septiembre esbozando los temas de las clases restantes del semestre. Era un programa que cualquier fan de los Beatles disfrutaría, incluyendo excursiones a la Iglesia de San Pedro, donde Lennon y McCartney se reunieron por primera vez en 1957 en el salón de la iglesia, y a Strawberry Field, el antiguo orfanato que la banda inmortalizó en una canción. Las clases abarcarán momentos clave de la historia de los Beatles, como cuando salieron en vivo en el programa de televisión The Ed Sullivan Show y el asesinato de Lennon en 1980, dijo Tessler.
Después, entregó a los alumnos una lista de lecturas, encabezada por un libro de texto titulado The Beatles in Context. Preguntó si había alguna pregunta.
“¿Cuál es tu álbum favorito de los Beatles?”, inquirió Dom Abba, de 27 años, el estudiante con el tatuaje del submarino amarillo.
Tessler contestó con agrado (“La versión estadounidense de Rubber Soul”), y luego aclaró lo que había querido decir: “¿Alguien tiene alguna pregunta sobre el curso?”. Estaba claro que a los estudiantes todavía les faltaba mucho para ser eruditos en el tema de los Beatles. Pero aún faltan 11 meses de clases.
Deja un comentario