«Jesús juega un papel prominente en la tradición islámica y es con frecuencia considerado el profeta más importante después de Mahoma«, señala Robert Shedinger, profesor de religión del Luther College de Estados Unidos, en el texto sobre Jesús del sitio web Oxford Bibliographies.

De hecho, al conversar con algunos musulmanes noto que cuando se refieren al profeta Mahoma, añaden (tras pronunciar su nombre) la frase: «La paz esté con él». Cuando hablan de Jesús hacen exactamente lo mismo.

Como en América Latina, en donde Jesús y María son dos nombres muy populares, en el mundo musulmán también es muy común llamar a los niños Isa (Jesús en árabe) y a la niñas, Maryam.

Sin venerar

Una de las principales discrepancias entre el islam y el catolicismo se hace absolutamente clara en la interpretación que hace cada religión de María y de su hijo.

Estatua de María y Jesús en Santa María sobre Minerva
Los musulmanes no le rezan a María, muchos católicos lo hacen y le piden que interceda ante Dios por ellos. Imagen interior de Santa María sobre Minerva, una de las basílicas menores de Roma.

Mientras que para los católicos, la Virgen María es la madre de Dios, quien se hizo hombre en Jesús, para los musulmanes, Jesús no es Dios y, por ende, María no es la madre de Dios.

En el islam, ni María ni Jesús son vistos como intercesores ante Dios. Fueron seres humanos a quienes -de acuerdo con esta religión- no se les reza ni se les pide nada.

«Nosotros creemos que el único que puede beneficiarnos, en esta vida y en la próxima, es Alá (Dios). Entonces ¿por qué deberíamos venerar a alguien más si Alá es quien lo puede todo? (…) María no puede ayudarnos», señaló Mahir Sabik.

Jesús, quien es mencionado en el Corán 25 veces, es descrito como «un milagro de Dios (…) como el profeta de la paz por excelencia, quien predijo que llegaría Mahoma y, por lo tanto, podría decirse que es el presagio del Islam», dice el historiador palestino Tarif Khalidi en el artículo «Jesús a través de ojos musulmanes» que escribió para la BBC.

En el Corán también se reconoce la habilidad de Jesús para hacer milagros.

Imágenes

Las representaciones de las diferentes advocaciones de María son una constante tanto en los templos católicos como en las casas, los vehículos y las prendas de muchos de sus feligreses, por mencionar algunos ejemplos.

https://ichef.bbci.co.uk/news/800/cpsprodpb/9BD1/production/_104898893_z11.jpgLa corriente sunita del islam prohíbe la representación visual de los profetas y de figuras claves de esa religión como María.

La Iglesia Católica sostiene que la oración que sus fieles dirigen a María no es adoración a la imagen de la madre de Jesús. Enfatiza, además, que las súplicas hechas a María buscan su intermediación ante Dios, que según el Misterio de la Santa Trinidad, se hizo hombre en Jesús.

El islam, por su parte, es reacio a que los profetas sean representados a través de imágenes de cualquier tipo. En las mezquitas, por ejemplo, no existen imágenes de personas. En sus paredes hay versos del Corán en caligrafía árabe.

La corriente sunita del islam considera que también es ofensivo representar a María. Sin embargo, muchos chiitas, otra rama de esa religión, se muestran más flexibles ante las imágenes de figuras del islam.

De hecho, una película iraní llamada Maryam al-Muqaddash (La honorable santa María) recrea los versos del Corán que relatan la historia de María, quien es interpretada por una joven actriz.

Otra discrepancia clave

Además de considerar a Jesús un ser humano, no Dios ni el Hijo de Dios, hay otra diferencia clave entre el catolicismo y el islam con respecto a él: la forma en que murió.

Y es que, para la tradición islámica, Jesús no fue crucificado.

https://ichef.bbci.co.uk/news/800/cpsprodpb/120FB/production/_104897937_z2.jpgEn la forma cómo murió Jesús, el islam y el catolicismo no coinciden.

«El Corán niega las creencias cristianas sobre la crucifixión y la resurrección de Jesús, afirmando en cambio que, aunque parecía que había sido crucificado, Dios de hecho elevó a Jesús ante su presencia», indica el sitio web de la Universidad de Oxford dedicado a los estudios islámicos.

Los versos 157 y 158 del Corán dicen:

«Y por haber dicho: ‘Nosotros matamos al Ungido, Jesús, hijo de Maryam, mensajero de Alá’. Pero, aunque así lo creyeron, no lo mataron ni lo crucificaron. Y los que discrepan sobre él, tienen dudas y no tienen ningún conocimiento de lo que pasó, solo siguen conjeturas. Pues con toda certeza que no lo mataron.

Sino que Alá lo elevó a Sí. Alá es Poderoso y Sabio».

Pese a las diferencias y a que los musulmanes no celebran su nacimiento, Jesús es un profeta amado por el islam, es un maestro, un líder espiritual.

Durante mucho tiempo, el liderazgo del catolicismo ha reconocido el profundo respeto del islam por María y Jesús.

Y, para muchos, ese es uno de los mejores puentes para establecer un diálogo entre ambos mundos.

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