El Evangelio de la esposa de Jesús …

L.B.V.(V.Villar)/BBC Mundo/RT/National Geographic(D.Vergano) — Aunque muchos expertos habían afirmado la falsedad del Evangelio de la esposa de Jesús, las últimas investigaciones realizadas por un equipo de investigadores de la Universidad de Columbia sugieren que podría ser auténtico. Se trata de un papiro escrito en copto, una antigua lengua egipcia, y su nombre proviene de una frase en él que se dice: «Jesus le dijo a ellos, mi esposa» y también se menciona el nombre de María, que algunos expertos comentan que sería María Magdalena.
Este evangelio gnóstico, cuya procedencia no ha sido aclarada aunque parece que alguien se lo compró a un tal Hans-Ulrich Laukamp en 1999 y, a su vez, el lo había adquirido en 1963 en Postdam, en lo que era la Alemania Federal, fue dado a conocer en 2012 por Karen King, profesora de la Universidad de Harvard.
Ella lo dató entonces hacia el siglo IV de nuestra era y sería una copia de un evangelio escrito en el siglo II en Grecia, pero los últimos análisis del papiro en 2014 han revelado que su antigüedad estaría entre el siglo VI y el IX.
La tinta utilizada en la escrituración coincide también con la época y los expertos de la Universidad de Columbia han indicado que su estudio, que iniciaron el año pasado, será publicado en próximas fechas y con él despejarán las dudas sobre su afirmación.
Que el Evangelio de la esposa de Jesús fuera auténtico creó cierta controversia tanto en los expertos en las Sagradas Escrituras, Historia de la Religión o entre la propia jerarquía de la Iglesia Católica, que serían los menos interesados en que se confirmara la afirmación de algunos exégetas sobre que Jesús no era célibe y que estuvo casado con María Magdalena.
Eso daría luces al equipo dirigido por Simcha Jacobovici que analizó los restos de la tumba familiar de la familia de Jesús, conocida como Tumba de Talpiot. En uno de los osarios estaría enterrada María Magdalena (Mariamne he Mara, Mariamne, la Señora), el propio Jesús y el hijo de ambos, Judas Yehudah Bar Yehshúah (Judas, hijo de Jesús).
Sin embargo, son más los que están convencidos que el Evangelio de la esposa de Jesús es una falsificación. Entre ellos está Christian Askeland, investigador del Instituto para la Septuaginta y la Investigación de Textos Bíblicos en Wuppertal (Alemania).

Él estudió un segundo papiro que apunta que es igual que el del Evangelio de la esposa de Jesús pero que contiene también una parte del Evangelio de Juan.
Su afirmación para argumentar la falsedad la sostiene en que el dialecto licopolitano, un antiguo dialecto copto en el que se escribió el papiro, dejó de utilizarse tres siglos antes de la fecha dada por los expertos.
Investigadores en Estados Unidos concluyeron que un fragmento de un papiro que menciona a una esposa de Jesús no es una falsificación reciente y tiene más de mil años de antigüedad.
Sin embargo, los investigadores de la universidad de Harvard aclaran que el papiro no prueba de ninguna manera que Jesús en realidad hubiese estado casado.
Por el contrario, parece reflejar un debate teológico de las primeras épocas del Cristianismo acerca de si era más virtuoso ser vírgenes o casarse y tener hijos.
Cuando fue descubierto, el diario del Vaticano lo condenó, calificándolo de falso.
Sin embargo, tras dos años de pruebas de carbono y un estudio espectroscópico de su tinta, así como análisis de la caligrafía y la gramática, los científicos concluyeron que el fragmento data de entre los siglos VI y IX.
De modo que el papiro fue escrito siglos después de la muerte de Jesús y su tosca apariencia y errores gramaticales sugieren que el escritor tenía apenas una educación elemental.
Fue escrito en copto, el nombre utilizado para referirse a la última etapa del antiguo idioma egipcio.
Discusión acalorada
En dos ocasiones, Jesús de Nazareth habla en el fragmento de su madre, su esposa y una discípula femenina -una que puede ser identificada como «María», indicó la Escuela de Teología de la universidad de Harvard en un comunicado de prensa.
Los discípulos discuten si María es virtuosa o no, y Jesús establece que «ella puede ser muy discípula».
«El tópico principal del fragmento es la afirmación de que las mujeres que son madres y esposas pueden ser discípulas de Jesús, algo que fue discutido de forma acalorada a comienzos del Cristianismo», dice la historiadora Karen L. King, profesora en la Harvard y autora del artículo sobre el papiro publicado en el Harvard Theological Review.

En septiembre de 2012, durante el Congreso Internacional de Estudios Coptos, en Roma, King anunció la existencia del fragmento de lo que denonimó el «Evangelio de la esposa de Jesús» (aunque señaló que el término «evangelio» no implicaba ningún estatus canónico).
De acuerdo con la académica, el fragmento del papiro -que mide cuatro por ocho centímetros- se inscribe dentro de los debates ocurridos a comienzos del Cristianismo sobre si la virginidad y el celibato eran lo mejor para los cristianos o si debían casarse y tener hijos.
Sin embargo, señala que de ninguna manera el fragmento constituye una evidencia de que el Jesús histórico estuviera casado.
¿Auténtico o farsa?
«Tomo con mucha seriedad los comentarios de un amplio rango de personas de que puede ser una falsificación» dijo King en una entrevista publicada por The New York Times.
Pese a ello, una vez que se completó la investigación, King sopesó la evidencia de la antigüedad, las características del papiro, la caligrafía, el lenguaje y el contexto histórico para concluir que el fragmento es «casi seguramente» un producto de los primeros cristianos y no una falsificación moderna.
«Cuando usted tiene toda la evidencia apuntando en una dirección, eso no equivale a 100%, pero la Historia no es un sitio donde 100% sea una cosa común», afirmó la profesora.
Los estudios indican que el fragmento data de entre los años 659 y 869 de nuestra era.
Se desconoce quien es el autor del fragmento. La universidad de Harvard sostiene que probablemente su identidad siga siendo desconocida, incluso si sobreviven otras partes del texto.

La historiadora Karen L. King presentó el fragmento en 2012 y tras dos años de análisis está muy convencida de su autenticidad.
La pieza restante es muy pequeña para determinar nada definitivo acerca de quién pudo haberlo compuesto, leído o circulado, con la excepción de que eran cristianos.
Claro que el hallazgo tiene sus detractores. Uno de ellos es Leo Depuydt, egiptólogo de la Universidad Brown, quien refuta la tesis de la profesora King.
Depuydt dijo al diario The Boston Globe que los resultados de las pruebas no alteran su opinión de que el documento es un fraude, un trabajo moderno con errores gramaticales que un hablante nativo de copto jamás habría cometido.
«Nada va a cambiar mi opinión», dijo el profesor en una entrevista esta semana.
«Como una falsificación, es mala hasta el punto de ser una farsa.
No compro el argumento de que es sofisticado.
Creo que un estudiante de pregrado podría hacerlo en una tarde».
Los investigadores de la Universidad de Columbia están llevando a cabo nuevas pruebas de la tinta usada en el texto y prometen publicar los resultados en una revista científica. Sus pruebas anteriores publicadas en 2014 indican que el texto no es una falsificación moderna, sino que es antigua, según el portal Live Science.
No obstante, el investigador Christian Askeland del Instituto para la Septuaginta y la Investigación de Textos Bíblicos de la ciudad de Wuppertal, Alemania, no estuvo de acuerdo con ellos. Estudió un segundo papiro que afirmó que es idéntico al ‘Evangelio de la esposa de Jesús’ y que contiene una parte del ‘Evangelio de Juan’.
Reveló que el mismo tiene alrededor de 1.200 años de edad, aunque el licopolitano, el antiguo dialecto copto en que fue escrito el papiro, dejó de existir tres siglos antes. Así que ambos papiros son falsos, concluyó.
Pero ahora, James Yardley, de la Universidad de Columbia, reveló al portal que la tinta de este segundo papiro no coincide con el primero, así que no son idénticos, y por lo tanto el ‘Evangelio de la esposa de Jesús’ sí puede ser auténtico.
Askeland tendrá la oportunidad de seguir con esta discusión en cuanto se publique el estudio de los investigadores estadounidenses.
¿Falsificación inteligente?
Los resultados obtenidos hasta la fecha no dicen nada sobre si el Jesús histórico tenía una esposa, señalaba King. Pero las similitudes con otros textos del Evangelio en papiro que datan de siglos después de Cristo apuntan a que el debate sobre el papel de las mujeres en la iglesia será largo.
Y los resultados no demuestran de manera concluyente que el papiro no se trate de una falsificación muy inteligente, advierten los científicos. En lugar de ello, se retiran las objeciones planteadas anteriormente en el texto, al no encontrar pruebas de que sea una falsificación.
Sin embargo, todavía hay escepticismo. Un informe de la revista, realizado por el epigrafista Leo Depuydt de la Universidad Brown en Providence, Rhode Island, concluye: «El autor de este análisis no tiene la menor duda de que el documento es una falsificación, y no una muy buena».

‘La conversión de María Magdalena’, obra de Veronés fechada en torno a 1548
En general, se sugiere que el papiro se formó a partir de una copia del antiguo Evangelio de Tomás, descubierto hace menos de un siglo en Egipto.
King rechaza estas críticas en una respuesta en la revista, con el argumento de que los errores gramaticales son malas interpretaciones. Ella también sostiene que los escritos similares a los del Evangelio de Tomás eran entonces frecuentes en el Mediterráneo oriental, por lo que las palabras de ese evangelio no serían necesariamente un signo de falsificación.
Un papiro antiguo
Otros documentos antiguos en papiro que han aparecido en yacimientos de Egipto son la fuente más probable del fragmento, que solo mide 8 centímetros de ancho por 4 de largo. Pero su origen y autor son un misterio, ya que su dueño es un coleccionista privado desconocido, cuyas declaraciones de transferencia de propiedad se remontan al año 1999, según King.
King afirma que el dueño podría donar el fragmento a Harvard, para su posible exhibición posterior.
En los informes de la revista, un equipo de químicos liderado por Joseph Azzarelli, del MIT, concluyó que la antigüedad del papiro coincide con la de un papiro del Evangelio de San Juan verificado. El equipo se apoyó en la microespectroscopia del papiro, que halló que el fragmento solo estaba ligeramente menos oxidado -o envejecido por exposición al aire- que el evangelio verificado.
Del mismo modo, James Yardley y Alexis Hagadorni, de la Universidad de Columbia, analizaron los pigmentos en la tinta del fragmento. Descubrieron que esta era similar a la tinta de hollín empleada en otros textos antiguos.
Pero los científicos no hallaron evidencias de que la tinta hubiera sido aplicada recientemente, lo que llevaría a que se juntase en las secciones dañadas del fragmento. Tampoco encontraron señales de que la palabra «esposa» en el texto hubiera sido cambiada desde la palabra «mujer» por un escritor posterior, como algunos escépticos sugerían.
La datación por carbono fecha el fragmento entre el 659 y el 869.

El debate sobre la gramática del texto copto refleja en parte el estilo de escritura del autor del papiro, que tal vez no era un escriba profesional, pero tampoco un miembro ignorante de las clases bajas, sugiere Malcolm Choat, un antiguo experto en escritura de la Universidad de Macquarie en Australia.
«No he encontrado un prueba definitiva que indique sin lugar a dudas que el texto no fuera escrito en la antigüedad, pero tampoco puedo demostrar en tal examen que es genuino», escribe Choat. Pero dice que no sería una falsificación sencilla.
Mujeres en la Iglesia
Las mujeres estaban entre los primeros y más fervientes partidarios del cristianismo cuando este fue ganando adeptos en un Imperio Romano hostil. Los escritores cristianos no hicieron declaraciones sobre el estado civil de Jesús, dice King, con lo que las afirmaciones de que no estaba casado empezaron a finales del siglo II.
Si el fragmento de papiro refleja un escrito religioso copiado de textos previos -quizá unos del siglo IV- daría pie a un debate sobre las preocupaciones cristianas acerca del papel de la familia en la Iglesia primitiva, exigía a sus adeptos que dejaran de lado a su familia y sus lealtades cívicas, sugiere ella.
«Esto no evidencia que Jesús estaba casado. No lo sabemos», enfatizó King. «Pero los primeros cristianos estaban muy interesados en las preguntas acerca de si debían casarse o ser célibes».
Todo parece indicar que se seguirá polemizando en el futuro sobre este evangelio.
Qué es el evangelio de María Magdalena y qué dice de lo que ocurre después de la resurrección de Jesús

La resurrección de Jesús es el punto de inflexión para el cristianismo.
Según la tradición cristiana, luego de ser condenado a muerte y crucificado en el Monte Calvario, cuando María Magdalena, María y Salomé acudieron al sepulcro, el cuerpo de Jesús no estaba. Había resucitado.
Aunque María Magdalena fue una figura clave en este evento, después de la resurrección son los 12 apóstoles los encargados de llevar la palabra de Jesús a todo el mundo -según los relatos bíblicos- y sobre ellos recae la expansión de la Iglesia católica.
Sin embargo, hay un texto, conocido como el evangelio de María, que le da un papel mucho más preponderante a la figura de María Magdalena.
El hallazgo
El evangelio de María, o evangelio según María Magdalena, es un texto apócrifo que según especialistas fue originalmente escrito en el siglo II.
Los llamados evangelios apócrifos son textos alternativos que quedaron fuera de la biblia cuando la Iglesia llegó a una versión oficial del cristianismo.
Según los estudiosos, está claro que la persona llamada María se refiere a María Magdalena.

Representación de cuando María Magdalena, la Virgen María y María (la esposa de Cleofás) entierran el cuerpo de Jesús tras la crucifixión.
De él se conservan solo tres fragmentos, dos ediciones en griego del siglo III y otro un poco más extenso en copto, del siglo V. Dicha traducción en copto fue hallada en un bazar de El Cairo por un erudito alemán en 1896.
Las ediciones en griego fueron descubiertas posteriormente en excavaciones en Egipto.
«Todavía no se conoce una copia completa del evangelio de María. Menos de ocho páginas del antiguo texto de papiro sobreviven, lo que significa que casi la mitad del evangelio de María está perdido para nosotros, quizás para siempre», escribió la historiadora e investigadora Karen King, en la edición comentada de su traducción del texto.
¿Qué dice?
Según King, esta breve narración presenta una «interpretación radical de las enseñanzas de Jesús como un camino hacia el conocimiento espiritual interior» y también «el argumento más directo y convincente en cualquier escrito cristiano primitivo sobre la legitimidad del liderazgo de las mujeres«.
La historia que contiene comienza algún tiempo después de la resurrección de Jesús. Los discípulos acaban de tener una visión de él.

Pintura «Aparición de Cristo a los discípulos».
En ella, Jesús anima a sus discípulos a salir y predicar sus enseñanzas al mundo, pero tienen miedo de hacerlo. «Si lo mataron a él, también nos matarán a nosotros», dicen.
Es María quien da un paso adelante y dice: «no se preocupen, él prometió que estaría con nosotros para protegernos» Dice que ella dirigirá sus corazones hacia el bien y comienzan a discutir las palabras del Salvador.
En textos como el evangelio de Felipe -otro apócrifo-, María es presentada como un símbolo de sabiduría.
Sin embargo, en el evangelio de María, ella es quien les cuenta a los discípulos sobre las enseñanzas de Jesús.
En un momento del texto, Pedro le pide a María que les cuente «las palabras del Salvador» que ella había escuchado y ellos no.
«Lo que está escondido para vosotros os lo anunciaré«, responde María Magdalena.
Entonces les habla de una visión que tuvo de Jesús y de una conversación con él, de la que da algunos detalles.
Más tarde, relata una controversia en la que intervienen los apóstoles Andrés y Pedro.
Andrés, dirigiéndose a los demás, dice: «no sé lo que piensan los demás, pero estas cosas me parecen muy extrañas, y parece que nos está contando enseñanzas diferentes a las del Salvador».
Después interviene Pedro: «¿Habría Jesús hablado en privado con una mujer en lugar de abiertamente con nosotros? ¿Él la prefería a nosotros?»
Mateo defiende a María y reprime el ataque sobre ella. «Pedro, siempre fuiste impulsivo. Ahora te veo ejercitándote contra una mujer como si fuera un adversario. Sin embargo, si el Salvador la hizo digna, ¿quién eres tú para rechazarla?

El evangelio de María destaca la figura de María Magdalena sobre los discípulos de Jesús.
¿Qué significa?
En el texto, el problema de Pedro parece ser que Jesús seleccionó a María sobre los otros discípulos para interpretar sus enseñanzas.
Pedro ve a María como una rival en el liderazgo del grupo.
«El Evangelio de María se escribió cuando el cristianismo, todavía en sus etapas iniciales, estaba formado por comunidades ampliamente dispersas en el Mediterráneo oriental, comunidades que a menudo estaban relativamente aisladas unas de otras y probablemente cada una lo suficientemente pequeña como para reunirse en la casa de alguien», escribe King en su edición del texto.
«En parte como consecuencia de su desarrollo independiente y diferentes situaciones, estas iglesias a veces divergían ampliamente en sus perspectivas sobre los elementos esenciales de la creencia y práctica cristianas».
«Los temas básicos como el contenido y el significado de las enseñanzas de Jesús, la naturaleza de la salvación, el valor de la autoridad profética y los roles de las mujeres y los esclavos se debatieron intensamente».
En cualquier caso, el evangelio de María destaca la figura de María Magdalena sobre los discípulos de Jesús y proporciona información importante sobre el papel de las mujeres en la Iglesia primitiva.
Otros evangelios apócrifos
El de María Magdalena no es el único evangelio apócrifo conocido.

Algunos evangelios apócrifos estuvieron escondidos durante 1.600 años.
En 1945, un grupo de personas que cavaban en busca de fertilizante en el desierto egipcio encontraron varios textos primitivos cristianos incluyendo los evangelios de Tomás, Felipe y Marción, que habían permanecido enterrados durante 1.600 años.
El Jesús de estos textos era radicalmente diferente al aceptado en los evangelios del Nuevo Testamento.
En lugar del hijo de Dios sufriente y humano, mostraban a un ser divino cuyas expresiones misteriosas revelaban los secretos de la inmortalidad.
También está el evangelio de Pedro, descubierto en el siglo XIX, y que hace un relato entero de la Pasión en el que culpabiliza mucho más a los judíos por la muerte de Jesús, y prácticamente disculpa a los romanos.
Todos estos textos fueron apartados por la Iglesia cuando se llegó a una versión oficial del cristianismo.
Cuando el emperador romano Constantino se convirtió al Cristianismo en el año 312, quiso utilizarlo como forma de unificar su fragmentado imperio.
Luego hubo un efecto concertado para estandarizar doctrinas cristianas y promover un canon acordado de las escrituras del Nuevo Testamento.
Así que algunas de las escrituras «apócrifas» fueron apartadas, o incluso suprimidas. Pero la gran mayoría simplemente dejaron de ser reproducidas.
A finales del siglo IV, los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan fueron aceptados ampliamente como parte integral de los 27 textos que constituyen el Nuevo Testamento.
Junto con el Viejo Testamento, forman el canon de las sagradas escrituras cristianas.
nuestras charlas nocturnas.
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