Como un pirata fundó el Banco de Inglaterra…

Firma de la carta de fundación del Banco de Inglaterra
L.B.V.(G.Carvajal)/Historia de nuestra historia(F.Casanova) — Durante el siglo XVII la rivalidad entre Inglaterra y España tuvo su campo de batalla principal en el mar y en la lucha por controlar el comercio con el Nuevo Mundo.
En este panorama destacan unas figuras que el cine y la literatura embellecieron, para bien o para mal, dándoles un aire de romanticismo y aventura.
Nos referimos a los piratas y bucaneros. Inglaterra se valió de ellos para socavar el poderío español y extender su imperio por todo el planeta.
Lo hizo mediante una figura legal que se denominó privateers, traducido al castellano como corsarios, y cuya misión era atacar, destruir y robar todo lo que pudieran de los galeones españoles.
Una especie de guerra fría en la que había carta blanca. Por ello no es extraño que muchos de estos corsarios fueran confundidos con piratas.
En realidad sus actividades eran bastante parecidas. Algunos incluso llegaron a extralimitarse tanto que se convirtieron en auténticos piratas, como ocurrió con Barbanegra.
El Banco de Inglaterra probablemente tenga el título del banco central más prestigioso del mundo. Ha estado en funcionamiento durante más de 300 años, y fue fundado en 1694.
Aunque ahora es público, la mayor parte de su historia ha sido una empresa privada.
Su origen es más oscuro de lo que parece, el saqueo de un galeón español por un pirata fue el germen de su fundación.
¿Cómo se fundó? ¿Por quién? Las respuestas son bastante sorprendentes. Lo que no sorprende es el hecho de que el oro está en el centro de esta historia.
William Phips
La intrigante historia del Banco de Inglaterra comienza con cierto Sir William Phips, que en realidad nació en las colonias, en Maine.
Phips, como su padre, era un carpintero, un constructor de barcos.
Su espíritu emprendedor lo llevó a Inglaterra para buscar fondos para su anhelo, la búsqueda de tesoros.
En realidad, Phips era poco más que un pirata (lo mismo puede decirse del famoso «héroe» inglés, Sir Francis Drake).
Aunque la mayoría de sus aventuras fueron fracasos decepcionantes, Phips no se desanimó.
Obtuvo el respaldo financiero del duque de Albermarle. Era conocida la mala reputación de este duque entre sus compañeros aristócratas debido a sus preferencias por el juego.
Esto lo convirtió en el candidato perfecto para apoyar las descabelladas ideas de Phips.
Usando primitivos «submarinos», Phips y su tripulación fueron en busca de la famosa nave Nuestra Señora de la Concepción.
Este galeón español, cargado con lingotes de oro y plata, se había hundido en aguas cerca de las Bahamas en 1641.
Según los registros históricos, el navío fue muy difícil de encontrar. Phips y su tripulación lo buscaron en vano hasta que, finalmente, en enero de 1687, el pirata dio la orden de que fueran a casa, con las manos vacías.
Sin embargo, por un golpe de suerte, y poco antes de marcharse, los buzos se encontraron con una bala de cañón en un denso arrecife de coral. ¡Cerca, encontraron al Nuestra Señora de la Concepción!
El botín del barco fue una ingente cantidad de oro y plata, una hazaña impresionante.
Los inversores en la empresa recibieron dividendos del 10.000%. Uno de esos inversores fue William Paterson, otro bucanero hecho a sí mismo.

Retrato de William Patterson
Destaca, también, la enigmática figura de William Paterson. Bastante poco se sabe de sus actividades allí, salvo que se convirtió en un hombre de negocios.
Algunos han sugerido que sus actividades en estos años incluían la piratería y el comercio de esclavos, como por ejemplo Andy Forrester en su libro The Man Who Saw the Future: William Paterson’s Vision of Free Trade.
Pronto regresó a Londres, donde ahora sí consiguió labrarse una fortuna con el comercio con las Indias Occidentales en la Merchant Taylors’ Company.
Paterson usó su porción del botín como el germen para sacar adelante sus planes de crear un nuevo banco privado para financiar la armada del rey Guillermo III para proteger las rutas comerciales británicas en alta mar, especialmente contra los despreciados franceses.
El botín del Nuestra Señora no solo inundó Inglaterra con lingotes, lo que hizo que un banco fuera más que una necesidad, sino que también fue presentado como un ejemplo para atraer a otros a invertir en el nuevo banco.
Se recaudó la asombrosa cantidad de 1,2 millones de libras -una auténtica fortuna para la época- para el proyecto.
En 1694 convenció al gobierno para crear el Banco de Inglaterra, convirtiéndose en uno de sus directores, aunque tan solo por unos meses.
Tuvo que dejar el cargo debido a desavenencias con el resto de mandatarios. No fue parte del gobierno nacional hasta 1946.
Ese año es cuando finalmente se pagó a los descendientes de los inversores privados originales el interés devengado, una increíble ganancia del 420.000%.
Se dedicó entonces a elaborar un plan para crear un Imperio Escocés. Es conocido como el Esquema Darien, cuyo primer y único intento fue la creación de una colonia en Panamá.
El desastre de aquella expedición en 1698, a la que el propio Paterson acompañó y en la que murieron su esposa e hijo, fue la puntilla para la existencia de Escocia como estado independiente.

Nuestra Señora de la Concepción
Él sería uno de los principales impulsores de la unión con Inglaterra, que se plasmaría en el Acta de Unión de 1707, que los escoceses tuvieron que firmar acuciados por el desastre financiero.
También se le adjudica la creación del Banco de Escocia, cuya principal misión, al igual que la misión original del Banco de Inglaterra, no era otra que prestar dinero al soberano para mantener las guerras exteriores.
Nuestra Señora de la Limpia y Pura Concepción
Nuestra Señora de la Limpia y Pura Concepción, fue un galeón de 600 toneladas construido en La Habana en 1620, perteneciente a la Flota de Nueva España. En julio de 1641 partío de Veracruz en su viaje de retorno a la Península.
El 30 de octubre de 1641 el navío impactó contra unos arrecifes, a 75 millas de la costa norte de la Isla Española, compartida hoy por la República Dominicana y Haití. Tras 12 días a la deriva finalmente se hundió el 11 de noviembre en una barrera de coral a 15 m de profundidad.
El galeón llevaba 500 personas a bordo entre tripulantes y pasajeros de los que solo sobrevivieron 200 y un cargamento que en palabras de los supervivientes, las bodegas no podían contener. El almirante Juan de Villavicencio y varios buques españoles llevaron a cabo varios intentos de localizar los restos en un arrecife de coral de casi 65 km de longitud.

Representación del rescate del tesoro por Phips
Rescate
Algunos bucaneros hispanos y franceses trataron también en vano de encontrarlo. Finalmente en 1687 William Phiss de Nueva Inglaterra tuvo conocimiento a través de un superviviente, del naufragio y del lugar del hundimiento. Organizó una expedición con dos buques el James and Mary y el Henry con rumbo a las Antillas.
Engañó a las autoridades españolas haciéndoles creer que estaba allí en misión comercial. Dejó un barco en puerto y con el otro, el Henry, se dirigió al lugar del naufragio con un grupo de buzos nativos y encontró los restos gracias a que aparecieron unos cañones ya que la madera como es obvio no se había conservado.
Los dos barcos dirigieron su rumbo a Inglaterra con casi 30 toneladas de monedas. Willian Phiss cedería parte de sus riquezas a la Corona y acabaría como gobernador de la colonia de Massachusetts en América del Norte.
Nunca volverían, pero en su cuaderno de bitácora, Francis Rogers, el marino que dirigió el rescate a bordo del Henry describía con todo tipo de detalles y datos la posición del Concepción.
Finalmente sería el cazatesoros norteamericano Burt Webber el que acabaría encontrando el cuaderno de Rogers por una serie de casualidades.
Durante una investigación en el Archivo de Indias de Sevilla conoció a Jack Hasckins que buscaba información sobre el Concepción y que tenía localizado el diario de Phips en donde no había datos concretos.
Sin embargo en abril de 1978 el profesor de la Facultad de Economía de Londres, Peter Earle , quien se proponía escribir un libro sobre el tema, escribió una carta a Webber que incluía una frase escrita de forma casual: Dicho sea de paso, tengo el cuaderno de bitácora de Francis Rogers.

El 30 de noviembre con equipos de alta tecnología y meses de exploración Webber y sus buceadores encontraron el Concepción.
Los restos se encontraban entre corales en una grieta.
Un total de 60.000 monedas de plata fueron recuperadas, además de cadenas de oro y otros artefactos.
Los artefactos y el oro fueron entregados a la República Dominicana como parte de su patrimonio cultural.
Volviendo a la creación del Banco de Inglaterra Martin Parker, profesor de la Universidad de Leicester y autor de The Conversation , lo resume así:
«Vale la pena recordar que la cacareada institución que es el Banco de Inglaterra, que ahora parece atemporal y sin reproche, comenzó como un intento especulativo de hacer dinero rápido, el ansia de riqueza de unos piratas».
Así que la próxima vez que oigamos hablar ufanamente al gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, recordemos que su status nació de una tormenta que causó un naufragio español en un arrecife de coral en 1641…
Deja un comentario