Señales del espacio …

La señal «Wow!», la única obtenida en su especie
L.B.V.(G.Carvajal)/20Minutos(E.P.)/Xakata(C.Rus)/BBC(H.Briggs)/El Períodico(L.Cabañete) — Parece un guión de película de serie B, pero es real. El único mensaje captado hasta la fecha por los radiotelescopios y que podría tener un origen extraterrestre, no fue escuchado por nadie, ni siquiera fue grabado. En su lugar fue impreso por una computadora en un trozo de papel y descubierto algunos días después por Jerry Ehman, un profesor de la Universidad de Ohio que pasaba por allí.
Ocurrió el 15 de agosto de 1977 a las 23.16 horas. El radiotelescopio Big Ear de Ohio recibió la señal de origen desconocido durante 72 segundos, procedente de algún lugar en la zona oeste de la constelación de Sagitario. La señal tenía una intensidad 30 veces superior al ruido de fondo del Universo.
Se le dió el nombre de Señal Wow! porque eso fue lo que escribió Ehman en el papel al encontrársela. La secuencia de la señal fue 6EQUJ5.
El telescopio Big-Ear estaba fijo y empleaba la rotación de la Tierra para escanear el cielo. Por la velocidad de rotación de la Tierra, y la ventana de observación del telescopio, éste sólo podía observar un punto cualquiera durante 72 segundos. Por eso, se da por hecho que una señal extraterrestre se registraría durante exactamente 72 segundos, y que la grabación de la intensidad de esa señal mostraría un pico gradual durante los primeros 36 segundos (hasta que la señal llegara al centro de la ventana de observación del telescopio) para luego mostrar un descenso gradual. Por eso, tanto la duración de la señal WOW!, 72 segundos, como su forma, corresponderían a un origen extraterrestre.
Todavía se investiga si la señal procedía de una civilización extraterrestre o de algún satélite que pasaba por allí. Nunca más se ha vuelto a obtener señal alguna procedente de la misma dirección. El propio Ehman piensa que se trató de una señal terrestre reflejada por algún trozo de basura espacial.
Como en todos los misterios interesantes en la Señal Wow también hay cosas extrañas. Resulta que el Radiotelescopio Big Ear usa dos antenas situadas en paralelo, de modo que cualquier señal cósmica sería captada en primer lugar por una de ellas durante 72 segundos, y luego unos 3 minutos más tarde sería captada también por la otra durante otros 72 segundos. La Señal Wow sólo se recibió en la primera. Algo realmente sospechoso.

El Radiotelescopio Big Ear (en la foto) fue desmantelado en 1998 para construir en su lugar un campo de golf y viviendas.
Antonio París, un profesor de astronomía del St. Petersburg College de Florida, afirma que la señal pudo ser originada por el paso de uno o dos cometas. Estos cometas no eran conocidos cuando se recibió la señal, ya que fueron descubiertos en la última década, pero su órbita y posición en 1977 era ciertamente muy cercana al lugar del que la señal parecía proceder.
Que posteriores observaciones de la misma zona no produjesen ningún resultado llevó a París a pensar que los culpables podrían haber sido los cometas 266P/Christensen y P/2008 Y2 (Gibbs). Además la señal se observó a una frecuencia de 1420 MHz, precisamente la frecuencia usada por el telescopio para observar el hidrógeno neutral, que puede emitir a esa longitud de onda. Según París, los dos cometas liberan un montón de agua, y los rayos ultravioleta del Sol rompen esas moléculas liberando hidrógeno.
Otros investigadores no lo tienen tan claro. Piensan que los cometas tendrían que haber liberado una cantidad significativa de hidrógeno como para producir una señal de la intensidad de la Wow!. James Bauer, del Jet Propulsion Laboratory de Pasadena cree que si los cometas pudieran ser visibles a una longitud de onda de 21 centímetros, que es a la que se detectó la señal, ya habríamos detectado muchos más.
No se ha vuelto a repetir

Sin embargo, desde ese día en 1977, una detección de una señal de esa fortaleza no se ha repetido. Incluso después de que el Instituto SETI -organización para buscar vida inteligente en el espacio y cuyas siglas designan el nombre «Search for Extra Terrestrial Intelligence»- se fundara en 1984 a raíz de este descubrimiento, y se realizasen innumerables esfuerzos para encontrar otra emisión de radio similar, los astrónomos se han enfrentado con el silencio en el cosmos; un problema que sólo ha servido para intensificar el malestar de la Paradoja de Fermi.
Escéptico con que la señal se originase en uan distante civilización avanzada, el propio Ehman declaró recientemente que podría estar relacionada con una misteriosa ráfaga FRB (Fast Radio Burst), aunque el misterio aún continúa.
Desde el 27 de noviembre de 2016 al 24 de febrero de 2017, el Centro de Ciencia Planetaria realizó 200 observaciones del espectro de radio para validar la hipótesis de Paris. El investigador, cuyo estudio aparece publicado en la revista de la Academia de las Ciencias de Washington, cree que en realidad la señal «Wow!» fue emitida por el cometa 266P/Christensen, que pasó cerca de la Tierra en agosto de 1977. Como ese mismo año volvía a hacerlo, Paris quiso comprobar si la señal era la misma. Ese era su candidato principal junto a otro cometa, el P/2008 Y2 (Gibbs). Alrededor de cada cometa activo hay una gran nube de hidrógeno con un radio de varios millones de kilómetros. Ehman detectó la señal en 1,42 GHz, que es la radiofrecuencia que emite naturalmente el hidrógeno.
Hallan una estrella idéntica al Sol que podría ser la emisora de la señal Wow!

Una estrella idéntica al Sol ha sido identificada como fuente potencial de la enigmática señal extraterrestre Wow!, tras un análisis de datos del observatorio espacial Gaia de la ESA.
En un nuevo esfuerzo, el astrónomo amateur Alberto Caballero buscó estrellas parecidas al Sol entre las miles que han sido identificadas por Gaia en la región del cielo de la que procedió la señal, con la hipótesis de que un exoplaneta en órbita de alguna de ellas pudiera albergar una civilización avanzada capaz de transmitir señales. Por similar al Sol, se refiere a estrellas que comparten la misma temperatura, radio y luminosidad.
La búsqueda arrojó solo un candidato. «La única estrella potencial similar al Sol en toda la región de la que procedía la señal Wow! parece ser 2MASS 19281982-2640123«, dice Caballero en un artículo publicado en el repositorio arXiv. Esta estrella se encuentra en la constelación de Sagitario a una distancia de 1.800 años luz. Es un gemelo idéntico a nuestro Sol, con la misma temperatura, radio y luminosidad.
Por supuesto, el trabajo de Caballero no significa que 2MASS 19281982-2640123 deba haber sido la fuente. Señala que hay muchas estrellas en esa región del cielo que son demasiado tenues para ser incluidas en el catálogo. Uno de ellas podría ser la fuente, informa astronomy.com.
Pero por el momento, 2MASS 19281982-2640123 es la mejor apuesta y un buen candidato para estudios futuros. Caballero dice que un objetivo obvio sería buscar señales de exoplanetas orbitando esta estrella. También podría priorizarse para su estudio en la parte radioeléctrica del espectro.
Las misteriosas señales detectadas por telescopios de Australia y Puerto Rico

Nadia Drake nos descubre en National Geographic la existencia de otro tipo de señales, concretamente ondas de radio, procedentes de algún lugar muy lejano del Universo, y que han sido captadas por un telescopio australiano y por el Observatorio de Arecibo en Puerto Rico.
Se trata de ráfagas de ondas de radio, de las que de momento solo se ha captado una docena, y que constituyen un enigma ya que parecen proceder de un punto muy distante del Universo. Se descubrieron por vez primera en 2007 y, desde entonces, los científicos no se han puesto de acuerdo sobre qué las puede originar. Según la astrónoma Duncan Lorimer, que publico un artículo al respecto en arXiv el 10 de abril, existen más teoría que señales captadas.
El 2 de noviembre de 2012 a las 6:35 am UT una ráfaga de estas ondas de radio fue captada por el Observatorio de Arecibo, con un pico de 3 milisegundos. A diferencia de las ondas emitidas por algunos púlsares, la ráfaga no se repitió. Simplemente desapareció. Se la llamó FRB 121 102.
El caso es que esta ráfaga fue muy similar a otras seis captadas anteriormente por el telescopio australiano Parkes. Igual de fugaz y extraña. Y su procedencia se estima en miles de millones de años luz de distancia. Al principio, al ser siempre el mismo telescopio el que las captaba, se creyó que podían ser producidas por éste. Pero su captación en otro vuelve a poner sobre la mesa el misterio.
Una de las explicaciones sería que estas ráfagas son emitidas por estrellas de neutrones llameas RRATs, que existen en nuestra galaxia y emiten un pulso único. Otras apuntan a que pueden ser el resultado de la colisión de estrellas de neutrones o agujeros negros.
Detectan la señal de radio más distante que jamás ha llegado a la Tierra: a 13 mil millones de años de nosotros

Utilizando el Very Large Telescope del Observatorio Europeo, un grupo de astrónomos ha descubierto la que hasta la fecha es la señal de radio más distante que se conoce. A unos 13 mil millones de años luz de nosotros, esta señal proviene de tan lejos que la fuente que la emite se formó en «los primeros días» del Universo.
Según el estudio publicado, la señal parece provenir de un cuásar. Los cuásares son objetos extremadamente brillantes en el centro de algunas galaxias que se alimentan de agujeros negros supermasivos. A medida que los agujeros negros consumen el gas de su alrededor, liberan una energía que permite ser detectada por parte de los astrónomos.
En este caso el cuásar del que se cree que llega la señal ha sido bautizado con el nombre técnico de P172+18. Por la distancia a la que se encuentra, ha tardado la señal alrededor de 13 mil millones de años en llegar a nosotros. Eso significa que se produjo prácticamente en los orígenes del Universo temprano, cuando «apenas» tenía unos 780 millones de años.

Las señales de luz provenientes del cuásar que el Very Large Telescope captura.
Creen que P172+18 está siendo alimentado por un agujero negro unas 300 millones de veces mayor en masa que el Sol. Por las emisiones que han detectado los astrónomos, estiman que es una de las tasas de crecimiento en masa más grande que se ha detectado en un agujero negro supermasivo.
Si bien se han encontrado cuásares más lejanos, este es el primero en el que se ha detectado que emita ondas de radio desde una distancia tan larga. Y es que no todos los cuásares son radioactivos, tan sólo alrededor del 10% de los descubiertos. La teoría es que los chorros que emite el cuásar son capaces de perturbar el gas alrededor del agujero negro, aumentando la velocidad a la que cae es engullido por el agujero negro.
Observando señales del Universo
Observar un objeto del Universo tan distante tiene un valor descomunal para la exploración científica. Y es que en cierto moco cuanto más distante es, más antiguo es. Esto nos permite entender y estudiar mejor el pasado del Universo y su origen.
Dicho esto, la señal de radio detectada no es ni la primera ni probablemente la última que veamos llegar a la Tierra. Previamente vimos el origen de algunas en un magnetar a 30.000 años luz de nosotros, también más cercanas en Proxima Centauri. Aunque sin duda las más curiosas son las que llegan de forma periódica como la que lo hace cada 16 días y la que lo hace cada 157 días.
Señales de radio del espacio: 5 teorías sobre el origen de las misteriosas ondas detectadas por un telescopio

Los astrónomos solo saben que las señales de radio detectadas por un telescopio de Canadá provienen de galaxias lejanas.
Señales misteriosas que fueron captadas desde la Tierra procedentes de galaxias distantes.
Cuando las señales de radio rápidas, llamadas FRB, llegan a los telescopios de la Tierra, aparecen durante unos milisegundos y luego desaparecen.
Los astrónomos han detectado docenas en la última década, y acaban de anunciar que han encontrado más de ellas, incluida una rara señal que se repite.
No saben exactamente qué son o de dónde provienen, pero aquí hay cinco teorías de los expertos.
Una estrella de neutrones
Cuando las estrellas explotan y mueren, el proceso puede llevarlas a convertirse en estrellas de neutrones que giran rápidamente.
Los astrónomos creen que aquellas que se encuentran en una región con un alto campo magnético podrían producir señales extrañas.

Un evento de una estrella de neutrones podría explicar las señales.
«En realidad, algo así como una estrella de neutrones se ajusta (a las señales) razonablemente bien», dice Ingrid Stairs, astrofísica de la Universidad de British Columbia en Vancouver, Canadá.
«Pero exactamente qué reacciones físicas pueden producir este estallido de ondas de radio muy potentes todavía es algo que no conocemos«, añade.
Dos estrellas fusionándose
Dos estrellas de neutrones que chocan entre sí es otra posibilidad.
Según Shriharsh Tendulkar, un astrónomo de la Universidad McGill en Montreal, Canadá, esta es una de las principales teorías.
Sin embargo, este escenario solo es compatible para señales cósmicas que se captan una sola vez, ya que las estrellas quedan destruidas en este proceso.
«Es un evento catastrófico, no funciona para las repeticiones rápidas de ráfagas de radio», dice.

El telescopio canadiense Chime captó las señales de radio procedentes del espacio, una de las cuales era repetitiva.
La mayoría de las señales captadas por telescopios en la última década se registran una vez y luego desaparecen.
Sin embargo, se han encontrado dos señales esquivas que se repetían una y otra vez, y para estas, debe haber una explicación diferente.
Un blitzar
Un blitzar es una estrella de neutrones que gira rápidamente y colapsa por su propio peso, lo cual genera un agujero negro.
Sin embargo, esto termina en la destrucción de la estrella, por lo que no podría producir una señal repetitiva.
Un agujero negro
Los agujeros negros están implicados en muchas teorías que pueden ser parte de este fenómeno.
Desde una estrella de neutrones que cae en un agujero negro hasta un agujero negro colapsado o materia oscura que golpea a uno de estos.

Un agujero negro genera eventos cósmicos que podrían relacionarse con estas señales.
Forma de vida alienígena
Mientras que algunos creen que las señales son de origen cósmico, otros han especulado que podrían ser evidencia de vida extraterrestre.
Stairs ve esto como altamente improbable.
«Vienen de todas partes del firmamento y de muchas distancias diferentes, deben estar asociadas con muchas galaxias diferentes», dijo a la BBC.
«Simplemente parece completamente inconcebible que pueda haber muchas civilizaciones alienígenas diferentes que decidan producir el mismo tipo de señal de la misma manera«, concluye.
La NASA detecta una señal de radio procedente de Ganímedes

La sonda espacial Juno, lanzada en el año 2011 por la NASA y dedicada al estudio del planeta Júpiter desde que se acopló a él en julio de 2016, ha detectado por primera vez una señal de radio procedente del satélite Ganimedes cuando se encontraba por la zona polar del planeta.
Los expertos han llamado a esta amplificación -que ha durado unos cinco segundos- «emisión de radio decamétrica», de manera que Ganímedes podría haber funcionado como una red Wifi durante un breve tiempo.
Los curiosos no han tardado en relacionarlo con un posible contacto alienígena, pero la NASA ha querido desmentir que se tratase de una señal extraterrestre.
Patrick Wiggins, uno de los embajadores de la NASA en Utah (EEUU), ha declarado para el medio americano FOX 8 que la emisión de radio detectada corresponde a «una función natural».
Ha querido explicar que la señal ha sido provocada por electrones que “oscilan a una velocidad menor de la que giran, lo que hace que amplifiquen las ondas de radio muy rápidamente”.
Ganímedes es uno de los satélites más grandes de Júpiter y del sistema solar. Es el séptimo más cercano al planeta y el tercero de los conocidos como los satélites galileanos -o lunas galileanas-, el primer grupo de objetos que orbitan alrededor de un planeta que fue descubierto en 1610 por Galileo Galilei.
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