Estudios recientes han demostrado que las concentraciones de ozono troposférico están aumentando de forma global en el hemisferio sur, y los autores del nuevo trabajo, que se publica en la revista Environmental Science & Technology, se propusieron realizar un análisis más localizado usando datos de ozono medidos entre 1992 y 2018 tanto a nivel de suelo como en la atmósfera, desde las capas inferiores hasta las superiores, y tomados en ocho estaciones de muestreo en la Antártida.
Fuentes del ozono en la Antártida
Los resultados revelan que la cantidad de ozono en la troposfera fue más baja durante diciembre, enero y febrero, correspondientes al verano austral, momento en el que el sol es lo suficientemente intenso como para romper más ozono del que se crea.
Además, descubrieron que las principales fuentes de ozono eran tanto naturales –principalmente la capa de nieve de la gran meseta de la Antártida oriental y el ozono producido por mezcla de aire desde la estratosfera superior a la troposfera- como antrópicas, ya que algunas se originaron en el extremo sur de América del Sur.
Los investigadores también descubrieron que el ozono a nivel del suelo había aumentado hasta 0,14 partes por mil millones por año durante el tiempo que duraron los muestreos, incluso teniendo en cuenta los patrones naturales y estacionales. Debido a la capacidad del ozono para retener el calor cerca de la superficie de la Tierra, esta tendencia creciente podría tener impactos negativos en la región en el futuro, concluyen los investigadores.

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