Los Inuit (o esquimales) …

LaPrensa(J.Narosky)/OKdiario(J.Manzanas)/bne.es/Muy Interesante(L.Otero)/abc — Los Esquimales son una raza de seres humanos, casi desconocida para muchos. Que podrían enseñarnos cosas en el difícil oficio de vivir. Habitan siempre cerca del mar y jamás penetran en el interior de los continentes.
Se los encuentra en cuatro países, a diferencia de los gitanos que adaptan su idioma a los países en que residen. Ellos, hablando el mismo idioma. Tienen idénticos caracteres físicos y parecidas costumbres, en todos los lugares que residen. Su número total es ciento cuarenta mil aproximadamente.
En la actualidad hay dos grupos étnicos relacionados entre sí. Por un lado, los inuit, que viven en Groenlandia, Norte de Alaska y Canadá. Allí residen unos sesenta mil. Cerca de la mitad del total. Y, por otro lado, los yupik, asentados en el Sur de Alaska.
Aproximadamente hay diez mil esquimales en Alaska, que pertenece a los EE.UU.. El resto habita la Siberia Rusa.
En todos los casos, siempre residen cerca del polo. Un hecho trascendente para ellos, acaeció un primero de abril de 1998. El gobierno de Canadá otorgó a una región, llamada Nunavut una especie de autonomía, con un gobierno manejado exclusivamente por esquimales.
La vida de los esquimales es nómada, y siguen las migraciones de los animales que cazan, como las ballenas, los osos polares y las focas. De estos animales lo aprovechan todo, tanto para alimentarse como para abrigarse, construir viviendas e incluso fabricar herramientas para cazar. Para la esca suelen utilizar arpones y redes.

Son cazadores recolectores, aunque con el paso del tiempo y la globalización, algunos esquimales se han mezclado con la población blanca y han adquirido modos de vida sedentarios.
El término Inuit significa “la gente” o “el pueblo”, e Inuk, que es su singular, “hombre” o “persona”.
Estos pueblos, tienen su origen en el noroeste de Asia. Los Inuit llegaron a Norteamérica tras cruzar el estrecho de Bering, y con el tiempo se fueron expandiendo hacia a Alaska, las Islas Aleutianas y Groenlandia.
En el año 1999, comenzaron un proceso de reivindicación territorial en Canadá que concluyó con la creación de Nunavut, término que significa “Nuestra tierra”. Se trata de una región que la mayoría de los Inuit conciben como propia.
A pesar de la amplia dispersión geográfica de los distintos pueblos Inuit, las lenguas, los hábitos y costumbres son muy similares entre sí. El núcleo familiar es lo más importante para ellos, donde cada miembro se ocupa de una labor específica.
Los roles más corrientes entre ellos son los siguientes: los hombres se encargan de la construcción de las casas, así como de la caza y la pesca; y las mujeres, por el contrario, cocinan y confeccionan las vestimentas. En este sentido, el matrimonio es considerado como indispensable para la supervivencia de los Inuit.
No tienen líderes ni jefes como tal, y las decisiones las toma la persona que más sabe sobre un determinado tema. Por lo general viven en familias grandes, con el matrimonio como núcleo central, y los hermanos, hijos, sobrinos y nietos alrededor.

Datos curiosos sobre los esquimales
Su idioma es sintético. Algunas palabras sueltas suelen equivaler a una frase completa de diez palabras.
Se alimentan pescando salmones, truchas, bacalao y cazando focas, y aves diversas. Navegan en embarcaciones llamadas kayaks, cubiertas con pieles de focas cosidas, donde cabe un solo tripulante.
En el riguroso invierno polar, la tarea de hombres y mujeres es el de reparar las pieles para su vestimenta y acondicionar los botes y sus viviendas.
No tienen jerarquías, no conocen la venganza ni el rencor. Suelen dirimir sus conflictos cantando. Son muy hospitalarios y solo disputan pacíficamente por su territorio de caza. En este caso también se saludan, pero con bofetadas. Son muy supersticiosos y jamás reprenden a sus hijos, que se van educando por el ejemplo que estos ven de sus padres, en cuanto a tolerancia y respeto.
Por extraño que parezca, los iglúes son una gran fuente de calor para los esquimales. Aunque en el exterior la temperatura sea de hasta 50 grados bajo cero, en el interior de sus viviendas la temperatura puede ser de 0 grados, simplemente con el calor corporal y una lámpara.
La nieve actúa a modo de aislante, de tal forma que el calor corporal se queda atrapado en el interior. Cuando los esquimales están fuera, la nieve se transforma en hielo, y cuando regresan a casa, se vuelve a derretir. El constante paso de hielo a nieve hace que la estructura sea mucho más fuerte y cálida.

Los esquimales consideran que este término es despectivo. Significa «persona que come carne cruda», y a ellos les gusta más que les llamen «inuit», cuyo significado es «pueblo» o «persona».
Hay algo muy curioso sobre los esquimales, y es que tienen nada más y nada menos que 400 palabras para describir la nieve.
Ahora bien, algunos expertos aseguran que estos es simplemente un mito, y que tienen tantas palabras como cualquier otro idioma para referirse a la nieve. ¿Quién sabe?
Los esquimales son los habitantes de las zonas más cercanas al Polo Norte, y han tenido que adaptarse a condiciones extremas para sobrevivir.
En cuanto a su forma de vida, para desplazarse han utilizado principalmente tres tipos de transporte que son el trineo de perros, el kayak y el oomiac. Tradicionalmente, han vivido en iglúes construidos, en invierno, con piedras sobre una estructura de madera y, en verano, usan tiendas creadas con pieles de morsa o foca.
Culturalmente, son muy conocidos por su artesanía tallada en marfil procedente de las morsas. Aunque también utilizan madera y las barbas de las ballenas para las máscaras ceremoniales que usan durante las danzas rituales. Son significativos sus bailes y cánticos donde el principal instrumento es el tambor plano.
Estos cantos hablan de su cultura y del día a día del pueblo. La mitología está muy arraigada a la vida de los Inuit. Ésta se transmite de padres a hijos oralmente y, mediante ella, difunden sus tradiciones y el origen del mundo.
Entre sus leyendas más importantes se encuentran la del origen del mundo y la de la procedencia de los animales, también conocida como la leyenda de Sedna.
Los Inuit han sido históricamente nómadas que se han guiado por las migraciones de animales como osos, ballenas o focas de los que se alimentan y usan para sus utensilios o ropajes. Sin embargo, el proceso globalizador que se está viviendo en gran parte del planeta también está afectando a los Inuit.
A partir de mediados del siglo XX, empezaron a crearse comunidades Árticas permanentes, lo que aportó a estos pueblos ciertas comodidades de las que anteriormente carecían. Algo que produjo que parte de los Inuit se trasladaran de forma permanente a estas comunidades. Y, a partir de los años 60, se acordó que los Inuit debían vivir en ciudades.

El pueblo que es genéticamente único: los inuit de Nunavik
Los inuit de la región de Nunavik, en el norte de Canadá, son un pueblo peculiar: viajan en trineo, no beben alcohol, tienen una lengua con solo tres vocales y sin adjetivos. Su dieta es tan pesada y rica en grasas que a la mayoría de los seres humanos les conduciría inexorablemente hacia problemas cardiovasculares severos. Pero los inuit no enferman, porque tienen un ADN único.
Ahora, un nuevo estudio ha encontrado que esta población es genéticamente distinta de cualquier grupo conocido. Sin embargo, estos cambios están relacionados con una mayor predisposición a sufrir más aneurismas cerebrales que la población media si se les cambia de entorno -igual que aumenta el número de enfermedades cardiovasculares en esta región cuanto más «occidentalizan» sus costumbres-.
Han llegado a esta conclusión investigadores de The Neuro (Montreal Neurological Institute and Hospital), de la Universidad McGill, quienes analizaron las características genéticas de 170 voluntarios inuit de Nunavik, una región del norte de Quebec.
Usando la secuenciación del exoma y la genotipificación de todo el genoma, encontraron varios rasgos interesantes entre los inuit de Nunavik. Son una población genética distinta, cuyos parientes más cercanos son los paleoesquimales, un pueblo que habitó el Ártico antes que los inuit hace más de 5.000 años.
La resistencia a una dieta rica en grasa
Como ya se sabía, los inuit de Nunavik tienen distintas firmas genéticas en vías que involucran el metabolismo de los lípidos y la adhesión celular. Se cree que estos cambios les sirvieron para adaptarse a la dieta alta en grasa y al frío extremo del norte canadiense.
El nuevo estudio señala que una de estas variantes genéticas únicas se correlaciona con un mayor riesgo de aneurisma cerebral, también conocido como aneurisma intracraneal, un debilitamiento en la pared de una arteria cerebral que causa el inflado.
En casos graves, la pared arterial puede romperse, una condición potencialmente mortal conocida como hemorragia cerebral.

Este estudio, publicado en la revista « Proceedings of the National Academy of Sciences», es «la primera investigación genética que destaca la arquitectura genómica de los inuit de Nunavik con énfasis en la selección natural en las regiones de codificación de genes, de las cuales puede surgir el riesgo genético responsable de su predisposición a enfermedades como el aneurisma intracraneal», destacan los autores.
Poblaciones no representadas en los estudios
«Las poblaciones no europeas, particularmente aquellas aisladas en áreas remotas del mundo, están insuficientemente representadas, o no están presentes en absoluto, en los estudios de genética», señalan los investigadores.
Comprender la composición genética de los pueblos no europeos, especialmente las poblaciones aisladas con antecedentes genéticos únicos, como los inuit de Nunavik, mejorará nuestra capacidad para ofrecer terapias médicas adaptadas a ellos.
«En el caso de los inuit de Nunavik, nuestros resultados enfatizan la necesidad de proporcionar servicios neurológicos efectivos», afirma Guy Rouleau, autor principal del estudio. «Las investigaciones futuras se basarán en los hallazgos para determinar si estos rasgos genéticos únicos aumentan el riesgo de aneurisma y, de ser así, qué intervenciones pueden diseñarse para reducir este riesgo».
El gen que les ayudó a sobrevivir ahora merma su salud

Investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) han estudiado el genoma de los esquimales de Siberia e inuits del norte de Canadá.
Pues bien, estos científicos han descubierto que una variante genética que les sirvió en tiempos pasados para sobrevivir a las bajas temperaturas, hoy les hace propensos a padecer hipoglucemia y es un factor de aumento de la mortalidad infantil entre sus poblaciones.
La variante genética concreta, conocida como CPT1A, es exclusiva de ciertas comunidades inuits siberianas y canadienses. Se trata de una enzima que les servía para metabolizar y procesar mejor las dietas altas en grasas que consumían y así poder sobrevivir en el clima frío propio de su hábitat ártico.
Pero según los resultados del estudio, publicados en la revista American Journal of Human Genetics, la enzima CPT1A favorece en la actualidad la aparición de hipoglucemia –bajos niveles de azúcar en sangre– y el aumento de la mortalidad infantil.
Según Florian Clemente, de la División de Antropología biológica de la Universidad de Cambridge y coautor del estudio, “el caso ilustra la importancia médica de disponer de una comprensión evolutiva del pasado. Los impactos de la evolución en la salud deberían tenerse en cuenta más».
Para comprobarlo, los científicos analizaron los genomas de 25 individuos del norte de Siberia y compararon sus secuencias con otros 25 de Europa y 11 del este de Asia.
Los investigadores destacan que la variante CPT1A está presente en el 68% de los esquimales de Siberia, y ausente en otras poblaciones con el mismo genoma. CPT1A forma parte del proceso de digestión de los ácidos con alto contenido en grasas, como los de la carne.
Esto explicaría su influencia en estas poblaciones debido a la insostenibilidad de la agricultura en las regiones del Ártico, que se alimentan exclusivamente de mamíferos marinos.
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