actualidad, opinion, variedades.

Infiernos en diferentes culturas …


https://grandesmedios.com/wp-content/uploads/2016/07/As%C3%AD-es-el-infierno-seg%C3%BAn-estas-culturas.png

Casi todas las culturas y religiones del mundo describen la existencia de una especie de inframundo o infierno. Estas descripciones a menudo tienen muy poco en común en la forma en que los pecadores son tratados así como en la definición del pecado. Mientras que cada una es única a su manera, existen elementos que son sorprendentemente comunes en muchas culturas y religiones.

Muchs personas tienen muy arraigado el concepto del infierno cristiano, sin embargo, a lo largo de la historia, esta no fue la primera ni la última versión del infierno en aparecer. Comprueba las ventajas no ser un pecador en estas culturas:

Niflheim.

https://marcianosmx.com/wp-content/uploads/2013/11/Jotunheim.jpg

Niflheim es una extraña versión del infierno encontrada en las culturas germánicas y nórdicas. En lugar de ser un pozo de fuego, es un paisaje helado, gobernado por Hel, situado frente a la costa de cadáveres, donde reside Nidhogg. Nidhogg es, naturalmente, una serpiente gigante que se alimenta de muertos.

De los nueve mundos de la mitología nórdica, se dice que Niflheim es el más profundo y más oscuro de todos. Los mitos afirman que la Tierra fue creada cuando Niflheim, compuesto de hielo, y Muspelheim, hecho de fuego, se combinaron para formar nuestro mundo terrenal. El reino es la casa de los malvados, y también sirve como un ancla para Yggdrasil, el árbol del universo que sostiene al mundo.

Hel se convirtió en amante del mundo de los muertos después de haber sido desterrada de Asgard por ser la hija de Loki. Las almas llevadas a Niflheim por Hel vienen a través de Hermodr, el mensajero quien las mantiene en constante sufrimiento (o más bien dicho, dolor nórdico, que a menudo es peor y mucho más doloroso que el dolor común).

Tuonela.

https://marcianosmx.com/wp-content/uploads/2013/11/infniero.jpg

En la cultura precristiana de Finlandia creían que las almas de los muertos se dirigían a los márgenes del río Tuoni, y que eran llevadas hasta Tuonela por la sierva de la Muerte, Tytti. A diferencia de la mayoría de los otros infiernos de esta lista, Tuonela es prácticamente una continuación más sombría de la vida en la Tierra.

Para que Tuonela tuviera ese aspecto terrenal, los muertos llevaban consigo elementos para sobrevivir en ese mundo. Y también permitía la entrada de visitantes vivos que querían ver a sus familiares fallecidos, aunque el viaje era peligroso y a menudo fatal (después de todo, aunque sea el menos inquietante, sigue siendo un infierno).

La entrada al río Tuoni ya era potencialmente peligrosa: un lugar infestado de serpientes venenosas. Si llegabas a superar esta etapa, encontrarías a Tytti, la barquera encargada de llevar las almas de los muertos a través del río. Al llegar a Tuonela, el muerto encontraría un mundo idéntico al nuestro, sin embargo, en una versión más oscura, donde todo es miserable y donde no brilla más la luz.

En Tuonela tendrías que trabajar para siempre y el trabajo dependería de lo que hubieras hecho en vida (creo que para muchos esto sería peor que estar sufriendo dolor constante).

Casa de las Mentiras.

https://marcianosmx.com/wp-content/uploads/2013/11/Laberinto_by_ZivCG.jpg

Según el Zoroastrismo, la primera cosa que el alma encuentra después de la muerte es el Puente Chinavat, que separa el mundo de los vivos y los muertos. El puente es más delgado que un cabello, más cortante que una cuchilla, y está custodiado por dos perros de cuatro ojos.

Las almas son entonces juzgadas en base a sus acciones en vida. Si las malas acciones superan al bien, el puente gira alrededor de su eje, enviando al alma a un pozo lleno de demonios abajo. Descripciones alternativas dicen que el demonio Vizaresh emerge del abismo y arrastra las almas más perversas a la Casa de las Mentiras, la versión Zoroastra del infierno.

La Casa de las Mentiras en sí es descrita como un lugar de asquerosa inmundicia, donde se sirven alimentos putrefactos y las almas son torturadas constantemente por sus acciones. Los demonios de la Casa de las Mentiras pueden encontrarse por cientos, y cada uno representa un pecado específico y posee una habilidad especial.

Por ejemplo, Apaosha es el demonio de la sequía y la sed que castiga a los codiciosos, mientras Zairika es el demonio de los venenos que castiga a los chismosos. Las descripciones de la Casa de las Mentiras varían según la traducción de los textos antiguos del zoroastrismo, pero los elementos descritos anteriormente son comunes a todas las descripciones.

Después de ser arrastrada a la Casa de las Mentiras, el alma entra en un laberinto con varios dominios, de entre los cuales, el peor es el de Vizaresh, una especie de especialista en tortura, quien castiga a sus invitados de formas diferentes y cada vez peores en cada periodo. Vizaresh, sin embargo, sería demasiado exigente: y sólo entrarían a sus dominios los peores hombres, Hitler por ejemplo.

Duat.

https://marcianosmx.com/wp-content/uploads/2013/11/infieno_egipcio.jpg

Los antiguos textos egipcios Coffin describen una versión de la otra vida conocida como Duat, gobernada por Osiris. El libro muestra dos maneras de cómo llegar a Duat, incluso proporciona un mapa a los «viajeros». El paisaje de Duat es similar a la Tierra, pero contiene elementos místicos, como un lago de paredes de fuego y hierro.

Al aproximarse a Duat, las almas tenían que pasar por puertas vigiladas por criaturas humanoides, mitad hombre, mitad animal, con nombres tan sugerentes como «bebedor de sangre que viene del matadero» o «el que come heces de sus extremidades traseras».

Después de pasar por las puertas, el corazón del difunto era pesado contra una pluma. Si el corazón era más pesado que la pluma, sería comido por Ammit, el devorador. Todas las almas, sin excepción, estaban condenadas a enfrentarse a la justicia en Duat.

Gehena.

https://marcianosmx.com/wp-content/uploads/2013/11/moloch.jpg

El nombre de «infierno» originalmente se refería a un valle fuera de Jerusalén donde los seguidores del dios Moloch realizaban sacrificios de infantes al tirarlos en grandes hogueras. Más tarde pasó a referirse a la interpretación hebrea del infierno, donde los malvados eran enviados para pagar por sus pecados.

Gehena se asemeja a la versión cristiana del infierno en mayor medida que la mayoría de los puntos en la lista. Es descrito como un lugar profundo y desolado donde las llamas nunca dejan de quemar y llueve fuego y azufre del cielo. El calor emitido por las llamas es 60 veces más caliente que las llamas encontradas en la Tierra.

Gases sulfúricos nocivos revolotean en el aire y ríos de metal fundido fluyen libremente. Los condenados a Gehena tendrán que vivir el resto de sus días en medio de las llamas, ardiendo como barbacoa, inhalando gases tóxicos y saciando su sed con metal líquido.

Tártaro.

https://marcianosmx.com/wp-content/uploads/2013/11/cerberus.jpg

Mencionado en la mitología griega y romana, Tártaro es descrito como un calabozo oscuro y lleno de sufrimiento. Los dominios de Hades fueron divididos por niveles, como en la mayoría de los infiernos, y el último nivel fue destinado para los pecadores. La diferencia es que en la mitología griega, no importa si eras bueno o malo, de cualquier forma irías a parar a Tártaro, donde pagarías menos o más por tus pecados.

En la mitología romana, Tártaro está rodeado por tres murallas y el Flegetonte, un río de fuego. Este se encuentra custodiado por un monstruo de nueve cabezas conocido como Hidra, junto con Tisífone, que cuida de todo mientras constantemente tortura las almas.

En las profundidades olvidadas de Tártaro se encuentran los Titanes, enemigos de los dioses que fueron derrotados y encarcelados.

Del mismo modo, la mitología griega describe Tártaro como un lugar que comenzó como una prisión para aquellos que pusieran en riego la vida de los dioses (recordando que ellos podían morir en la mitología griega), pero luego empezó a funcionar como el infierno para todos los pecadores.

Donde las almas malignas eran debidamente sancionadas por sus pecados. Por ejemplo, Tántalo fue desterrado a Tártaro después de descuartizar a su hijo Pélope y servirlo como alimento a los dioses. Fue castigado a sufrir hambre y sed, mientras veía un pozo de agua del que no podía beber, abajo de frutas que no podía comer.

Naraka.

https://marcianosmx.com/wp-content/uploads/2013/11/Naraka-e1610298804969.jpg

Niraya o Naraka es el concepto de infierno para algunas ramas del hinduismo, el sijismo, el jainismo y el budismo. Mientras las descripciones exactas del Naraka difieren entre las religiones, el punto en común es que se trata de un lugar de castigo basado en el karma de un alma.

Naraka es sólo un destino temporal y una vez que los pecadores pagan el precio de su karma, simplemente renacen.

Se cree que puede ser dividido en varios niveles, dependiendo de los pecados cometidos durante la vida. El número de niveles de Naraka oscila desde los cuatro a más de 1,000 con base en diferentes descripciones. Por ejemplo, Maharaurava es un lugar para aquellos que ganan a costa de los demás.

En Maharaurava, el pecador ve cómo su carne es consumida por un demonio-serpiente conocido como Ruru. El reino Kumbhipaka es el hogar de los pecadores que cocinaban animales. Estos son castigados siendo cocinados en aceite con un tiempo en función de la cantidad de pelo o plumas que tenían los animales que mataron.

Dónde un pelo o una pluma equivalen a un segundo de cocción.

En la cultura hindú y jain, Naraka es gobernado por Yama Loka, el Dios de la Justicia. Cuando una persona muere, sus acciones durante toda la vida son auditadas por el asistente de Loka y luego es enviada a Svarga (el cielo), o Naraka.

A diferencia del hinduismo o el jainismo, los budistas creen que todas las almas son enviadas a Naraka para ser purificadas de sus pecados, y no hay una regla establecida para auditar las acciones en vida de las personas.

Independientemente de la variación cultural, se cree que las almas pueden permanecer en Naraka por miles e incluso millones de años (desde nuestro punto de vista del tiempo terrenal) hasta que se restablezca el karma y el alma pueda renacer.

Diyu.

https://marcianosmx.com/wp-content/uploads/2013/11/diyu-6-e1610298838646.jpg

Diyu es una versión del infierno en la cultura tradicional china, y recuerda vagamente a Naraka. Se compone de múltiples niveles, con un número exacto difiriendo de cuatro a dieciocho. Cada nivel está protegido por un juez y los castigos se llevan a cabo sobre los pecadores en base a sus acciones durante la vida.

La cultura china cree que el Yama Loka de Naraka fue invitado para vigilar Diyu, donde finalmente condensó los 96,816 infiernos en 10 secciones que los pecadores deben pasar antes de reencarnar. Durante la dinastía Tang, esta descripción fue cambiada a 134 infiernos, con 18 niveles de dolor y tortura.

La descripción más común de los niveles incluyen a la Cámara de la Lengua Rasgada, La Cámara de las Tijeras, La Cámara de las Cícadas de Acero, La Cámara de los Espejos, La Cámara de Vapor, El Bosque de la Columna de Cobre, La Montaña de los Cuchillos, La Colina de Hielo, La Caldera de Aceite Hirviendo, La Cámara del Buey, La Cámara de Piedra, El Pozo de Sangre, La Ciudad del Suicidio, Las Cámara del Desmembramiento, La Montaña de las Llamas, El Patio del Molino de Piedra y la Cámara de la Sierra.

El peor nivel de este infierno es conocido como Avici, y está reservado para los peores pecadores. Avici es diferente de los otros niveles del Diyu porque las almas que acaban aquí permanecen toda la eternidad, sin esperanza de renacimiento.

Otras descripciones  que no te puedes perder.

LA DIVINA COMEDIA

https://marcianosmx.com/wp-content/uploads/2012/04/dantes-inferno-gluttony-e1335723176293.jpg

El arte, en prácticamente todas sus manifestaciones, no es sólo un reflejo de nuestra realidad, sino también una forma de adentrarnos en los lugares más recónditos de la naturaleza humana.

Es en este punto, la búsqueda de un mayor conocimiento de nosotros mismos, donde el arte y la ciencia encuentran la coincidencia.

Así pues, tomando este juicio como referencia, el Infierno, el Purgatorio y Paraíso que DANTE nos muestra en su legendario relato no es otra cosa que una alegoría del hombre y su autodefinición como ser perfecto.

Tres mundos que se oponen y se complementan, tres reinos ubicados en un pasaje que representa el paso ineludible del hombre hacia aquello que está después de la muerte.

Ese enfrentamiento con las consecuencias de vivir la vida en un intento de pasar del vicio hacia la virtud, y posteriormente a la idílica perfección eterna. Es LA DIVINA COMEDIA un texto que entregara al mundo DANTE ALIGHIERI, nacido en Italia en 1265.

Visita al infierno

Existen muchas formas de interpretar lo escrito por Dante, el recorrido que plantea, a través de los tres lugares a los que el hombre está destinado según sus acciones en este mundo, está plagado de simbolismos.

De igual forma, en él coexisten tanto personajes tomados de pasajes bíblicos, como de la mitología pagana, y los espacios a pesar de las descripciones son difíciles de ser concebidos como algo tangible; debe dársele rienda suelta a la imaginación para poder descubrir la riqueza y posibilidades que ofrece cada una de las tres visiones que propone.

-Por supuesto, es la del Infierno la que hoy nos ocupa, y al igual que Dante echaremos un vistazo, aunque muy breve en comparación con él, que según dicen hizo un recorrido de 24 horas, esto a la edad de 35 años, allá por el año 1300, en pleno Viernes Santo.

https://marcianosmx.com/wp-content/uploads/2012/04/limbo.jpg

Quizá lo más llamativo en primera instancia de la idea que Dante presenta sobre el Infierno, es que contrario al concepto común de la cultura occidental, que le concibe sumido entre las llamas, la lava y las cenizas, para él es un lugar cubierto de hielo, carcomido por el frío y la oscuridad.

Éste se presenta dividido en forma de un angustiante embudo que va desde la superficie boreal, estrechándose hasta lo que en esa época consideraban como el centro del planeta; cabe recordar que no tenían una idea clara de la forma y funcionamiento de la Tierra.

Arquitectura infernal

Este Inframundo estaba dividido en nueve tormentosos círculos decrecientes. Cada uno era un espacio totalmente diferente y único, debido a que están impregnados por las culpas y penas que albergan.

Los cinco primeros forman lo que se denomina como el Alto Infierno, los cuatro restantes son el Infierno Inferior, una especie de ciudad con mezquitas rojas, rodeada por murallas de hierro, y comunicada con el Purgatorio, por una grieta que abrieron en la roca las aguas del río Leteo.

Pero esto es sólo el principio, su monstruosa estructura esconde lo peor de los horrores. Pantanos y arenales interminables, sepulturas y pozos sin fondo, barrancos y despeñaderos, y al final del cono, el mismísimo Lucifer.

Como era de esperarse, debido a la época en que vivió el autor en cada uno de los círculos que conforman este terrorífico lugar las referencias a la estética medieval son evidentes, incluyendo la de la ciudad que alberga la puerta del Infierno, muy similar a Florencia, ciudad natal de Dante. Un claro mensaje de que, a veces, la vida diaria puede ser el verdadero Infierno.

XIBALBÁ, EL MUNDO SUBTERRÁNEO MAYA

https://marcianosmx.com/wp-content/uploads/2011/11/gates_of_xibalba_by_flordemetal-d4exdvz-e1322519108605.jpg

A través de varios siglos, los historiadores y cronistas han definido a los mayas como una de las culturas ancestrales más avanzadas. Incluso, se comenta que éstos lograron no solo notables adelantos en las matemáticas, la arquitectura o la astronomía, sino también en la construcción de una verdadera filosofía de vida.

Uno de los rasgos fundamentales de la cosmovisión maya se encuentra en el concepto de la vida y la muerte, plasmado principalmente en el POPOL VUH, el cual describe el misticismo de sus lugares y héroes. Xibalbá es uno de esos lugares que poseen al mismo tiempo un sentido mítico y carácter terrorífico.

Más allá de lo terreno.

Según la mitología maya, Xibalbá o Xib’alb’a es un mundo subterráneo regido por los espíritus de la enfermedad y la muerte. Las investigaciones elaboradas en el siglo XVII ubicaron su entrada en una caverna, situada en la localidad de Alta Verapaz, en las cercanías de Cobán, Guatemala.

A menudo se atribuye al lugar un trasfondo tétrico gracias al fraile dominico Francisco Ximénez, quien tradujo al latín el libro sagrado o POPOL VUH [o Pop wuj, en quiché] desde una perspectiva católica. Por lo cual, se señala al Xibalbá como el infierno, un mundo terreno gobernado por los Ajawab del Xibalbá o los «señores del infierno».

No obstante, la perspectiva del cronista católico resulta un poco confusa, pues también se dice que el «mal» se encuentra representado por otros seres mitológicos mayas, como Wuqub Qak’ix y su familia, o en su defecto en las personalidades de los primeros seres humanos creados.

Por tal motivo, Xibalbá no representa al infierno [concepto que es casi inexistente en las culturas mesoamericanas], sino a la muerte y la enfermedad, como situaciones que parten de la existencia humana o el ciclo de vida terrestre, y no como un castigo. Resulta más exacto referirse al lugar como el inframundo maya.

Un encuentro mítico

https://images-wixmp-ed30a86b8c4ca887773594c2.wixmp.com/f/a6cee871-9064-48e7-ba39-fcd60705e2c7/d4b3y5g-c9e284ae-bfb3-4dd2-b87e-306379b3c758.jpg/v1/fill/w_900,h_620,q_75,strp/zotz_by_abelardo_d4b3y5g-fullview.jpg?token=eyJ0eXAiOiJKV1QiLCJhbGciOiJIUzI1NiJ9.eyJzdWIiOiJ1cm46YXBwOiIsImlzcyI6InVybjphcHA6Iiwib2JqIjpbW3siaGVpZ2h0IjoiPD02MjAiLCJwYXRoIjoiXC9mXC9hNmNlZTg3MS05MDY0LTQ4ZTctYmEzOS1mY2Q2MDcwNWUyYzdcL2Q0YjN5NWctYzllMjg0YWUtYmZiMy00ZGQyLWI4N2UtMzA2Mzc5YjNjNzU4LmpwZyIsIndpZHRoIjoiPD05MDAifV1dLCJhdWQiOlsidXJuOnNlcnZpY2U6aW1hZ2Uub3BlcmF0aW9ucyJdfQ.yxZv1YJwxGRALW56Uy1CoWCNTDjKGy0E1Cj1h5HtoWM

En uno de los pasajes del Popol Vuh se narra el férreo choque entre dos pares de gemelos. Los primeros, hijos de los adivinadores de ceniza, Xpiyacoc y Xmucané, recibieron los nombres calendáricos Hun Hunahpú [Uno Hunahpú] y Vacub Hunahpú [Siete Hunahpú].

Cuenta la leyenda que Hun Hunahpú y Vacub Hunahpú eran grandes jugadores, con un don natural para practicar el juego de pelota, el cual llevaban a cabo en su cancha de piedra con Hun Batz y Hun Chouen, los hijos de Hun Hunahpú.

Si bien es cierto, el juego de pelota se desarrollaba sobre la tierra, también vislumbraba un camino hacia el mundo subterráneo y sombrío del Xibalbá.

Hun Carne y Vacub Carne [Uno Muerte y Siete Muerte], señores principales del Xibalbá, enfurecieron por el estruendoso ruido ocasionado por los jugadores de pelota. Por tal motivo convocaron a los demonios de la muerte y la enfermedad para intentar derrotar y dar muerte a los gemelos.

Cuatro búhos, enviados como mensajeros a la superficie, invitaron a Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú a un juego de pelota en Xibalbá.

El camino a Xibalba, casi interminable y lleno de pruebas, fueron el obstáculo que los gemelos sortearían: ríos con grandes corrientes, agudos espinos y un río de sangre.

Los gemelos libraron todas las pruebas, y por fin llegaron a un lugar donde encontraron una encrucijada con cuatro caminos de cuatro colores diferentes.

Pero los gemelos se equivocan al elegir el color negro y en ese momento comenzaron sus penurias. Al llegar a Xibalbá saludan a los dioses del inframundo, pero éstos en realidad son muñecos de madera vestidos con los ropajes de los señores. Los hombres del Xibalbá se rieron burlones, seguros de su triunfo. Ofrecen asiento a Hun Hunahpú y Vucub Hunahpú en una banca fuera de lo común -una laja ardiente.

Los gemelos sufren leves quemaduras ante las mofas de sus contrincantes. Como prueba final, los señores del Xibalbá dieron a los gemelos cigarros y ocotes, los cuales debían permanecer encendidos sin consumirse durante la noche de prueba en la Casa Oscura. Al amanecer, los dioses de la muerte comprobaron que los gemelos no habían cumplido su tarea: sus antorchas y cigarros se habían extinguido.

Tras la derrota, los victoriosos señores del Xibalbá dictaron el sacrificio de los gemelos, a quienes se les enterró en el juego de pelota del Inframundo. Como prueba de la derrota y advertencia a quienes osaran molestarlos, los dioses del más allá colocaron la cabeza de Hun Hunahpú en un árbol sin frutos. De inmediato el árbol se cubrió de frutos y la cabeza se confundió entre éstos.

Xibalbá, La ruta sagrada

En tiempos recientes, Xibalbá se ha convertido en un verdadero reto para arqueólogos e historiadores. Después de varias investigaciones, en el proyecto, titulado «El culto al cenote en el centro de Yucatán», se encontró un vestigio de la puerta al Inframundo. Gracias a las investigaciones, se pudo hallar una cueva donde se encontró una calzada de casi cien metros de largo.

Ésta posee un tipo de cimiento y un sistema constructivo similar al de las calzadas de la zona arqueológica de Chichén Itzá, y la que podría considerarse la puerta al Inframundo se encuentra semioculta. La vía a ésta es una especie de portal natural, tapiado con piedras labradas, y su entrada no rebasa el metro de altura y los 50 ó 60 cm de ancho.

https://images-wixmp-ed30a86b8c4ca887773594c2.wixmp.com/f/79406469-6cc4-408c-bd80-7e2063f1199b/d4hhln7-76fa0283-d5d9-4ff8-91bf-73ce4d296c18.jpg/v1/fill/w_900,h_675,q_75,strp/backdoor_to_xibalba_by_theascendedone_d4hhln7-fullview.jpg?token=eyJ0eXAiOiJKV1QiLCJhbGciOiJIUzI1NiJ9.eyJzdWIiOiJ1cm46YXBwOiIsImlzcyI6InVybjphcHA6Iiwib2JqIjpbW3siaGVpZ2h0IjoiPD02NzUiLCJwYXRoIjoiXC9mXC83OTQwNjQ2OS02Y2M0LTQwOGMtYmQ4MC03ZTIwNjNmMTE5OWJcL2Q0aGhsbjctNzZmYTAyODMtZDVkOS00ZmY4LTkxYmYtNzNjZTRkMjk2YzE4LmpwZyIsIndpZHRoIjoiPD05MDAifV1dLCJhdWQiOlsidXJuOnNlcnZpY2U6aW1hZ2Uub3BlcmF0aW9ucyJdfQ.jY5x-tLjoW9FSIqgKDQzzSP2HdnfURerU57Dqk1bP0M

Por si fuera poco, en el yacimiento se encontraron restos óseos humanos y fragmentos de cerámica. También hay esculturas, como la de un sacerdote con el tocado del dios de la muerte, y glifos pintados y grabados. Cabe resaltar que en Yucatán se han reconocido por lo menos 14 sitios con este tipo de elementos rituales, en municipios como Tecoh, Homún, Kantunil, Chocholá y Abalá.

Tras una titánica investigación documental, basada en las crónicas del siglo XVI, donde se mencionan 17 cuevas y cenotes en los que los mayas efectuaban sus ritos, los arqueólogos creen que la tupida selva del Estado oculta muchos más restos de esta cultura prehispánica.

Quizá las cuevas y cenotes son el inicio del camino místico, o al menos ésa es la hipótesis del equipo de investigadores de la Universidad Autónoma de Yucatán y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Los templos dedicados al culto de Xibalbá resultan un misterio, y su descubrimiento un reto similar al de aquel pasaje narrado en el Popol Vuh.

CURIOSIDADES.

En uno de los momentos climáticos del enfrentamiento entre los Señores de Xibalbá y los gemelos divinos, los primeros establecen una serie de pruebas. En ellas anfitriones conducen a los desafiantes a una serie de lugares de tormento y castigos de Xibalbá. El primero era la Casa oscura, en cuyo interior sólo había tinieblas. En el segundo, conocido como la Casa del frío, soplaba un viento frío e insoportable.

El tercero, la Casa de los tigres, estaba repleto de estos felinos, quienes se amontonaban, gruñían y se mofaban. Dentro del cuarto, la Casa de los murciélagos, no había más que murciélagos, los cuales chillaban, gritaban y revoloteaban en el interior. El quinto, llamado la Casa de las navajas, se encontraba atiborrado de objetos punzo cortantes y afilados.

Para finalizar, en otra parte del Popol Vuh se cuenta que hay una sexta casa, llamada la Casa del calor, donde sólo había brasas y llamas. Sin duda, una serie de verdaderas pruebas extremas.

nuestras charlas nocturnas.

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.