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De portada de Pink Floyd a uno de los lugares más caros de Londres: la historia de la central de Battersea…


En una ciudad como Londres, llena de edificios icónicos, puede que uno de los más sorprendentemente emblemáticos sea la vieja central eléctrica de Battersea, situada en la orilla sur del Támesis, en el barrio de Nine Elms.

No se encuentra cerca de ninguna zona turística, pero aun así su imponente mole y sus características cuatro altas chimeneas es lo suficientemente atractiva para haberse convertido en uno de los destinos a los que acudir para los visitantes frecuentes de la capital británica.

Battersea era una de las numerosas centrales eléctricas que daban servicio a industrias, fábricas y particulares en Londres, varias de ellas destacables por su arquitectura singular y su emplazamiento estratégico.

Una de las primeras en alcanzar el estatus de icono de la ciudad fue la Bankside, frente a la catedral de San Pablo, al otro lado del Támesis, que proporcionó electricidad al sur de Londres entre 1891 y 1981 y que, tras una completa y compleja reforma, es la sede desde 2000 de Tate Modern, uno de los principales museos de arte contemporáneo del mundo.

La chimenea más famosa de Londres se convierte en mirador

Sin embargo, la central que más ha calado en el recuerdo de la gente es la de Battersea. 

Construida por la London Power Company (LPC), se trata de uno de los edificios de ladrillo más grandes del mundo –ya que hemos citado la catedral de San Pablo para hablar de otra central eléctrica, digamos que toda la catedral de San Pablo cabría perfectamente en la enorme sala de calderas de la de Battersea– y destacaba por su original decoración interior Art Déco.

La construcción comprende, en realidad, dos centrales eléctricas independientes y casi idénticas, construidas en dos fases, que terminaron formando un solo edificio.

La primera central, Battersea A, se construyó entre 1929 y 1935 y la Battersea B, situada al este, entre 1937 y 1955 –su construcción se interrumpió en 1941, debido al recrudecimiento de los efectos de la Segunda Guerra Mundial sobre Londres–.

Cuando el edificio se dio por finalizado en 1955 nació la icónica estructura de cuatro chimeneas por la que es conocida actualmente y que se debe a los arquitectos J. Theo Halliday y a Sir Giles Gilbert Scott, este último uno de los más famosos arquitectos y diseñadores industriales británicos, autor también del diseño de las célebres cabinas telefónicas rojas que cubrieron todo el Reino Unido desde 1926 y de la catedral anglicana de Liverpool (y que poco después también se encargaría de la remodelación de la central de Bankside). Juntas, Battersea A y Battersea B, proporcionaban un quinto de la energía eléctrica que se consumía en Londres.

El 17 de marzo de 1975 Battersea A se apagó, después de cuarenta años de servicio, y el segundo dejaría de funcionar el 31 de octubre de 1983, casi treinta años después de su inauguración.

Pero desde los años sesenta ya era seña de identidad para los habitantes de Londres y lo sería aún más cuando el grupo de rock sinfónico Pink Floyd, en el momento culmen de su fama, después de la publicación de sus álbumes “The Dark Side of the Moon” (1973) y “Wish You Were Here” (1975), decidió dedicar la portada de su siguiente álbum “Animals” (1977) al edificio.

La foto, tomada a principios de diciembre de 1976, muestra la central con un globo rosa hinchable, de nueve metros de largo, inflado con helio y con forma de cerdo, flotando sobre ella.

La presentación oficial del álbum se celebró, precisamente, allí, en enero de 1977, y sus ventas, de más de doce millones de copias en todo el mundo, terminaron de difundir el atractivo arquitectónico de la central, que en los años ochenta fue declarado “edificio protegido” por el Gobierno británico.

De Stamford Bridge a la central eléctrica de Pink Floyd - Libertad Digital

– Del abandono al lujo

Sin embargo, desde que el edificio cayó en desuso pasaron más de treinta años hasta que alguien se decidiera a rescatarlo, no del olvido, sino del abandono: su enorme superficie (17,5 hectáreas) de terreno inutilizado, sin nada alrededor, en un tramo de la ribera del Támesis trufado de fábricas de gas abandonadas, carboneras y fábricas derruidas que antaño producían desde cemento y productos químicos hasta aceite y vinagre, habían convertido el entorno en una especie de desierto.

Varios planes de desarrollo fueron surgiendo lustro tras lustro –incluyendo propuestas para un parque temático, un complejo de 32 salas de cine o, incluso, un nuevo estadio para el Chelsea FC, en sustitución del viejo Stamford Bridge, inaugurado en 1877 y situado a unos cuatro kilómetros al oeste de Battersea–, pero todos se frustraban, hasta que en 2012 las empresas malayas S P Setia (del sector inmobiliario) y Sime Darby (un consorcio industrial que opera en varios sectores) ofrecieron un plan para urbanizar el entorno e incluir viviendas, bares, restaurantes, oficinas, tiendas y espacios de ocio.

Los planes fueron aprobados y la remodelación comenzó unos años más tarde.

Tras una inversión de 9.000 millones de libras más de diez años de restauración, las puertas de la casi centenaria central eléctrica clausurada se abrieron al público en octubre de 2022.

El espacio se ha transformado en un ostentoso centro comercial con 250 tiendas y restaurantes, un cine y una pista de patinaje sobre hielo, además de pisos de lujo y oficinas, que ocupan no sólo el antiguo edificio de la central, sino los alrededores, también urbanizados.

Pese a sus nuevos usos, en el edificio que albergaba, propiamente dicho, la central sí se tiene la sensación de estar dentro de ese pedazo de historia casi centenaria, con el ladrillo visto y restos de maquinaria empleados como elementos decorativos. Por ejemplo, las vigas remachadas existentes se han convertido en el mostrador de conserjería de los edificios de viviendas.

– Switch House West y Switch House East

La reforma del imponente edificio fue encargada al estudio de arquitectura WilkinsonEyre, que ha mantenido los elementos más característicos de la obra maestra de Sir Giles Gilbert Scott: las cuatro chimeneas, el contorno de ladrillo macizo y las salas de turbinas.

Para mantener la sensación de escala de la central eléctrica ha sido clave mantener los huecos a toda altura detrás de las entradas sur y norte, además de un vasto atrio central y las salas de turbinas, ricas en elementos patrimoniales, que se han convertido en galerías comerciales.

BATTERSEA POWER STATION (Londres) - Qué SABER antes de ir

Otro de los grandes atractivos del edificio es el ascensor acristalado, abierto al público, que lleva a los visitantes hasta lo alto de la chimenea noroeste del edificio, de 50 metros de altura. Con capacidad para 30 pasajeros, emerge hasta 109 m de altura sobre el suelo para ofrecer vistas de 360° sobre la ciudad.

El 90% de la promoción se vendió antes de su reapertura, a unos precios que oscilaban entre las 865.000 £ de un estudio y los 9,1 millones de libras esterlinas del ático de 558 m², con cuatro dormitorios y cuatro baños (y zona de alojamiento para el servicio), situado en la azotea Boiler House, enmarcando una plaza ajardinada abierta, sobre la base de la chimenea noreste de la estación, por encima de la Sala de Calderas y las Salas de Turbinas.

Su propietario podrá sentarse en el jardín interior de la azotea, entre dos de las famosas chimeneas blancas de la central, y disfrutar de las espectaculares vistas de 360° de Londres.

Coincidiendo con la estructura de la central eléctrica, formada por dos edificios independientes, construidos en épocas distintas, las viviendas de Battersea forman dos edificios separados: Switch House West y Switch House East, situados a ambos lados de la central.

El primero se encuentra en la antigua estación A, y sus interiores lo reflejan: se inspiran en la elegancia de los años 30, con suelos oscuros en espiga y azulejos vidriados. Switch House East, por su parte, se inspira en los años 50, con una decoración más industrial: en todos los estudios y apartamentos de uno, dos y tres dormitorios se han conservado el ladrillo y el acero originales.

Los residentes de las viviendas reconvertidas de Switch House entran en el edificio a través de plazas ajardinadas a nivel del suelo, mientras que a las oficinas y villas del edificio central, la Boiler House –“la caldera”, donde se encuentran los 46.000 m² repartidos en seis plantas alquilados por Apple– se accede a través de un ascensor de cristal entre las vigas estructurales de las antiguas torres de lavado, con las emblemáticas chimeneas visibles por encima. 

La distribución e interiorismo de 253 de los 254 apartamentos fueron encomendados al estudio Michaelis Boyd, mientras que el del ático de 558 m² situado en la azotea Boiler House fue encargado al arquitecto y diseñador estadounidense Joe Serrins.

Del atractivo y la capacidad de asombro que genera este edificio basta con destacar tan sólo un dato: poco más de un año y medio después de su inauguración, los precios se han multiplicado hasta alcanzar cifras situadas entre los 3 y los 31 millones de libras esterlinas.

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La isla secreta de Galicia que solo se puede visitar desde hace dos años


National Geographic(M.M.Khron) — «Papá, ¿qué hay en esa isla?» Pregunta frecuente entre los niños que vivían a orillas de la ría de Pontevedra, frente a la inquietante isla de Tambo, a donde estaba prohibido entrar. Una pregunta recurrente pues seguramente, esos padres les preguntaron a los suyos lo mismo. Y es que realmente a la Isla de Tambo, situada en plena ría de Pontevedra, entre Marín y Combarro, le rodea una fecunda historia y cantidad de leyendas.

Tambo no es grande. De forma piramidal y ovalada, cuenta apenas con 26 hectáreas y 80 metros de altura en la cumbre de San Fagundo. El embarque tuvo lugar en el puerto de Combarro, con la compañía por cierto, del célebre chef Pepe Viera, quien no pierde ocasión para investigar los entresijos de su tierra gallega y llevarlos a su exquisita mesa.

Durante la corta travesía a Tambo, se cruzan las bateas de mejillones, ostras y vieiras, y en la distancia, a popa se observan los muchos hórreos que caracterizan a Combarro, a proa la Escuela Naval de Marín, de donde cada año parte el bergantín-goleta buque escuela, Juan Sebastián Elcano, en su expedición alrededor del mundo. El ir alcanzando Tambo, emociona. Ha estado cerrada al público durante muchos años, y una vez abierta se tiene el privilegio de poder conocer las venturas y desventuras de esta pequeña isla que guarda valores ambientales, patrimoniales e históricos.

– Erase una isla perdida en la ría de Pontevedra

En el s. VII , el visigodo San Fructuoso, obispo de Braga, peregrinando por Galicia, fundó un pequeño monasterio en Tambo, en agradecimiento al milagro por el que caminó sobre las aguas, desde Poio, salvando a sus discípulos de un naufragio seguro. También se le atribuye al santo portugués la fundación del monasterio benedictino de San Juan de Poio, al cual Doña Urraca donaría la isla de Tambo cuando los benedictinos eran un priorato independiente, hasta 1835, año de la desamortización.

– Piratas, milagros y caminos

Y cuenta la leyenda que hubo tiempos cuando, en marea baja, se podía llegar caminando de Tambo a la playa de Chancelas, en Combarro. La gente lo hacía a menudo, especialmente para las fiestas. Una mujer embarazada lo intentó, cuando le pilló una tormenta y, a punto de ahogarse, una milagrosa burbuja de espuma la envolvió, librándole de las aguas, para depositarla en la playa de Tambo, donde dio a luz. 

Sir Francis Drake, quien estaba bastante obsesionado con Galicia, en el s. XVI saqueó e incendió la isla de Tambo, destruyendo el monasterio. Sobre los restos del antiguo monasterio, en el s. XVIII se edificó la actual ermita de San Miguel, cuyos restos siguen siendo venerados por los marineros. 

En 1745, el ilustrado Fray Martín Sarmiento inicia un Camino de Santiago diferente a los habituales, recorriendo las Rías Baixas. En su cuaderno viajero, escribe especialmente sobre su desembarco en Tambo, asombrado por la botánica de la isla de la que el fraile mantenía tener especies autóctonas, entre ellas la planta jabonera y otras plantas y hierbas de interés gastronómico y medicinal. Sin olvidar la riqueza marinera y piscícola con la que cuenta hasta hoy. 

– De lazareto a polvorín

Sin embargo, los derroteros de Tambo en aquel entonces poco tenían que ver con la biodiversidad descubierta por Fray Sarmiento. Con el auge de los viajes transatlánticos a bordo de barcos que salían desde el puerto de Marín, Tambo era el lazareto perfecto y necesario para alojar durante la cuarentena a los llegados del otro mundo, tanto tripulantes como pasajeros, hasta estar seguros de que no traían infecciones contagiosas. Papel que desempeñó la isla gallega hasta que a finales del s. XIX, la compró el político compostelano Montero Ríos, en cuya propiedad y la de sus descendentes permaneció hasta 1943, cuando pasó a ser parte de la Escuela Naval de Marín.

– Tambo, bosques adentro

Al desembarcar en uno de los tres pequeños embarcaderos de la isla, se sienten una serie de energías contradictorias. La pureza del enclave es lo primero que salta a la vista. Huele a esos eucaliptos, de los que dicen ser los más antiguos de Galicia, cuando la Escuela Naval de Marín los plantó, allá por 1945, para esconder la isla, rasa entonces, entre árboles.

Huellas de los años de maniobras militares se encuentran por toda la isla. Había un destacamento permanente en Tambo desde 1943 hasta 2002 , cuando se declaró exenta de interés militar y pasó a ser parte del municipio de Poio. Fantasmas del pasado aparecen entre los helechos gigantes, las playas de arena impoluta y agua trasparente, y los bosques de eucaliptos. No es difícil cerrar los ojos e imaginar la escuela de oficiales y la cantina, hoy abandonadas,  llena de marinos que disfrutaban del fin de semana con su familia en tan idílico entorno, tomando el sol en alguna de las dos playas unidas en la parte norte de la isla, Área da Illa y Adreirá. Como tampoco es difícil presentir en las ruinas del lazareto, el sufrimiento y el encierro de los que tenían que pasar por la cuarentana, antes de volver a su vida. La iglesia de San Miguel habla de historias marineras, y lo que queda del Polvorín, casi al borde del mar, testimonia el papel estratégico y militar de la Isla de Tambo. 

– Solitaria y silenciosa

La isla está en silencio, apenas el movimiento de un mar calmo. Se observa un muro que se adentra en el mar. Son las ostreras de piedra que construyó Montero Ríos. Antiguas bateas que en su día quedaban al descubierto según las mareas, cuando se podía cruzar de Tambo a Chancelas andando, antes de la reforma en el s. XIX del Muelle del Puerto de Pontevedra, que encauzó las aguas hacia Tambo, haciendo subir el nivel del agua. Los helechos son enormes, y una flora variada y exuberante encierra el antiguo lazareto y la capilla de San Miguel. También, escondido entre la vegetación,  aparece un depósito de agua de cuando la Escuela Naval frecuentaba la isla, famosa por su excelente agua potable. 

– Pasen por favor

Y aunque estaba prohibida la pesca, más de un antiguo pescador, abre la sonrisa al contar, como en un día de mala mar, a hurtadillas navegaban hasta Tambo, donde el pescado fresco y abundante estaba asegurado. 

Desde 2022, cuando el Ministerio de defensa le cedió la isla al municipio de Poio, Tambo se declaró abierta al público y de interés natural. Todavía no entra a formar parte del Parque Nacional Marítimo Terrestre de las islas Atlánticas de Galicia pero se abogará para que lo haga. Cuatro archipiélagos forman este parque, donde se espera, en breve, entre también Tambo. Son el de las Islas Cíes, el archipiélago de Salvora, las islas de Ons, y de la de Cortejada que cuenta con el bosque flotante más grande de laurisilva. 

– El Tenlo Chico

De vuelta al puerto, en un día de sol, cuando las aguas atlánticas parecen caribeñas por su color y transparencia, el barco bordea la isla. Según navega se acerca la vista de la Escuela Naval de Marín y sorprende un faro ensoñador que, con sus 18 metros de altura, se alza imponente en la diminuta península de Tenlo. El Tenlo Chico, como le llaman, sigue alumbrando la ría y a todos aquellos que la navegan les guiña el ojo de su luz, fiel testigo, sereno e inquebrantable de lo grande que ha sido y es, la pequeña isla de Tambo.   

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Nevadas históricas en Madrid…


sobrehistoria.com(Miguel) — Hace un tiempo atrás, más de un año, en la ciudad de Madrid y alrededores pudimos ver uno de esos fenómenos atmosféricos más increíbles que se han vivido y nos referimos a una nevada que paralizo por completo la ciudad durante una semana, la famosa tormenta Filomena.

Pero esta tormenta no ha sido la única en todos estos años que ha asolado la ciudad de Madrid y para recordarlo, vamos a ver cuáles han sido las nevadas históricas y grandes en Madrid.

Por supuesto, 1984 fue el año con más nieve en Madrid. El comienzo del invierno es bastante tranquilo. No pareció caer ni un solo copo de nieve, pero finalmente aparecieron el 28 de febrero. Esta vez nevó intensamente en la capital, con acumulaciones de nieve que alcanzaron los 15 centímetros en algunos barrios.

Esto sucedió en la madrugada del 27 y 28 y no hubo nieve para los días siguientes, pero las bajas temperaturas mantuvieron la nieve a la sombra hasta por una semana. Desde entonces, los madrileños se han estado preparando para la primavera, y el tiempo ha traído nuevas sorpresas.

Era el 13 de marzo. En realidad fue un aguacero acompañado de unos copos de nieve que se quedaron en el suelo por un rato. Pero es suficiente para mostrar que el invierno se negó a irse. Una nevada similar cayó al día siguiente, y fue aún más pesada. Dos meses después, el 2 de mayo, las calles de Madrid volvieron a pintarse de blanco, aunque esta vez con granizo en lugar de nieve.

La nevada de 1982 no fue de las mayores de la historia de la capital española. Sin embargo, quedará firme en la memoria de quienes la vivieron, pues esta vez en Madrid la nieve llegó en primavera, especialmente el 31 de marzo.

El 12 de febrero de 1981, la nieve en Madrid tenía un espesor de 6 centímetros. No fue la mayor nevada, pero su intensidad se destacó por alcanzar esa cifra en tan poco tiempo, gracias a la intensidad con la que los copos de nieve caían sobre la ciudad. Blanca Navidad 1977.

Los primeros copos de nieve empezaron a aparecer en Madrid el 28 de diciembre, aunque ese día no aparecieron. Es posible que los residentes de Capital City hayan pensado que se habían perdido la oportunidad de recibir etiquetas navideñas reales en esta temporada festiva, pero finalmente es posible. Solo pueden esperar hasta el día siguiente.

En un momento del 29 de diciembre de ese año, acumularon 22 centímetros, convirtiéndose en la nevada más fuerte en décadas.

1971, el año de las cinco nevadas. Nevó temprano en Madrid en 1971, el 17 de enero. Nevó mucho ese día, 4 centímetros nevó a gran velocidad. Desafortunadamente de vuelta a la misma velocidad. Pero no pasó mucho tiempo hasta el 22, cuando cayó otra nevada. Eso sí, es mucho más suave porque ni siquiera aprieta.

Pero la nieve de 1971 aún no había llegado. Ocurrió el 8 de marzo. Fue especialmente intenso por su espesor, pero sobre todo por su duración, ya que la nieve cayó sobre la ciudad durante 24 horas con pocos descansos. 10 cm de nieve en Madrid.

1967 en la noche del 9 al 10 de enero, la capital experimentó la mayor nevada desde el siglo XX. Las acumulaciones de nieve en Madrid alcanzaron los 10 centímetros y permanecieron en las calles de la ciudad durante varios días. El frío invierno de 1965
Fue un año particularmente frío con varias nevadas, pero mayormente despejado.

Sin embargo, el 22 de febrero Madrid recibió 8 cm de nieve. Por supuesto, las fuertes lluvias luego «lavaron» el suelo e impidieron que las calles permanecieran blancas durante mucho tiempo.

Llegó a la capital con fuertes nevadas en febrero de 1963. La primera nevada fue más débil y ocurrió el día 1. En ese momento ya había 8 centímetros de nieve en Madrid. Pero todo empezó cuando las escamas reaparecieron tres días después, aumentando hasta un grosor de 16 cm. No fue muy intensa, pero llamó mucho la atención por ser la primera nevada en Madrid. 30 cm de nieve en Madrid en 1952

En 1952 cayó en la capital una de las mayores nevadas. Madrid tuvo hasta 30 centímetros de nieve el 27 de enero tras una noche de continuas nevadas.

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Por qué hay un cocodrilo en la catedral de Sevilla y otras curiosidades sobre el templo gótico más grande del mundo…


Muy Interesante(F.Navarro) — Sevilla tiene un corazón de piedra, una joya arquitectónica gótica proclamada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. No solo es la catedral gótica más grande del mundo, sino un lugar donde la historia y la leyenda se entrelazan bajo sus imponentes bóvedas.

Entre las reliquias y arte sacro, un elemento peculiar captura la curiosidad de todos los visitantes: un cocodrilo disecado cuelga del techo, rodeado de otros objetos exóticos. Esta intrigante presencia invita a descubrir las historias ocultas que guarda la catedral de Sevilla, un templo que va más allá de su función religiosa y estética.

La historia de la catedral de Sevilla comienza sobre los cimientos de una antigua mezquita, un vestigio de la Sevilla islámica que, tras la Reconquista cristiana en el siglo XIII, fue transformada en un monumental templo gótico.

 Iniciada en 1401, la construcción de la catedral buscaba reflejar la riqueza y el poder de Sevilla, una ciudad en el auge de su esplendor. Casi un siglo después, en 1506, se colocó la última piedra de este magno proyecto, aunque las mejoras y restauraciones han continuado a lo largo de los siglos.

Arquitectónicamente, la catedral de Sevilla rompe con el diseño típico de cruz latina predominante en el gótico, adoptando en cambio una planta rectangular que respeta la base de la mezquita sobre la que se erige. Este diseño incorpora elementos islámicos conservados, como el Patio de los Naranjos y especialmente la Giralda, el minarete convertido en campanario.

La Giralda, con sus rampas en lugar de escaleras —diseñadas originalmente para permitir la subida a caballo o en burro—, simboliza la fusión cultural que caracteriza tanto a la catedral como a la ciudad de Sevilla. Estos elementos subrayan la continuidad histórica de la ciudad y su singularidad arquitectónica.

Cocodrilo en la catedral de Sevilla. 

Entre los enigmas que envuelven a la catedral de Sevilla, el del cocodrilo disecado que cuelga del techo destaca por su peculiaridad. 

Según la leyenda, este cocodrilo fue parte de una ofrenda enviada por el sultán de Egipto a Alfonso X el Sabio, en un intento de asegurar una alianza matrimonial con la mano de su hija. Junto al cocodrilo, llegaron un colmillo de elefante y una jirafa, signos de buena voluntad y de la riqueza del sultán.

Rechazadas las propuestas matrimoniales, los regalos quedaron en Sevilla como testimonios exóticos de un encuentro diplomático fallido. Hoy, el cocodrilo disecado, suspendido en el aire, sigue cautivando la imaginación de quienes visitan la catedral, evocando historias de tierras lejanas y tiempos antiguos, aunque el original fue sustituido por una copia que recrea al animal.

La catedral no solo alberga curiosidades históricas, sino también maravillas de la ingeniería medieval que se revelan en su capacidad para «respirar». Descubierto durante una restauración en 2006, este fenómeno ocurre cuando las bóvedas de la estructura se expanden y contraen varios centímetros cada día debido a los cambios de temperatura.

 Este movimiento respiratorio es un testimonio del genio arquitectónico que anticipó la necesidad de adaptación estructural, y asegura la durabilidad y seguridad del edificio frente a los desafíos naturales.

Además, las gárgolas de la Catedral de Sevilla añaden un elemento místico y funcional a su fachada. Estas figuras, que parecen surgir de un mundo de fantasía, combinan rasgos humanos con formas de aves y bestias, proyectando agua lejos de los muros sagrados durante las lluvias.

Más que simples adornos, estas gárgolas cumplen una función crucial en la preservación del templo, al tiempo que adornan su exterior con un aire de misterio gótico, observando desde lo alto a los visitantes que pasan bajo su eterna vigilancia.

Las bóvedas de la catedral de Sevilla ‘respiran’.

La catedral de Sevilla no solo es un icono arquitectónico, también acoge entre sus muros todo un bagaje artístico del más alto nivel. Alberga obras de maestros como Murillo y Velázquez, cuyas pinturas enriquecen la narrativa cultural de la ciudad y reflejan su importancia en la historia del arte español.

Destaca especialmente el retablo mayor, una impresionante obra gótica que es considerada la más grande de la cristiandad, y la tumba de Cristóbal Colón, que vincula directamente a Sevilla con la historia de la exploración global. Estos tesoros son una decoración excepcional que dialogan con los visitantes sobre el pasado ilustre de Sevilla.

Tumba de Cristóbal Colón en la catedral.

La catedral de Sevilla trasciende su rol como lugar de culto para convertirse en un reservorio de historias y enigmas que capturan la esencia de la ciudad. Cada rincón de este grandioso templo narra episodios de un pasado compartido entre culturas, donde arte, arquitectura y leyenda se entrelazan.

Visitar la catedral ofrece una oportunidad única de sumergirse en una narrativa viva que continúa fascinando tanto a historiadores como a turistas.

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La revolución del conocimiento que fue la Escuela de Salamanca…


Versión pictórica de un aula antigua del Estudio salmantino con alumnos carmelitas, pintada por Martín de Cervera en 1614. Colección Universidad de Salamanca

The Conversation(M.C.López) — La Escuela de Salamanca es una de las aportaciones más notables a la historia del pensamiento surgidas en España, en el seno de la más importante universidad de la monarquía hispánica.

Su importancia radica en la profundidad y extensión de sus propuestas, los problemas que acometió y la influencia en la obra y debates de pensadores posteriores.

Sus autores fueron los primeros en abordar el derecho internacional (el “derecho de gentes”, precursor de los derechos humanos) y los principios de la moderna economía de mercado.

– Una época movida

Para adentrarnos en la riqueza histórica de la Escuela de Salamanca tenemos que tener muy en cuenta la complejidad del contexto en el que se produjo, los siglos XVI y XVII.

Eran las décadas de la reflexión suscitada por la aparición del humanismo, la configuración de los estados modernos y la renovación del pensamiento teológico, que se había visto sacudido por las reformas protestantes y que obligaron a la Iglesia a “fijar” sus dogmas en el Concilio de Trento.

Era también el tiempo de la crisis de Europa y de la monarquía absoluta. Y era el tiempo de la primera expansión de la imprenta.

Crecía además el interés por responder a inminentes cuestiones jurídicas, morales y políticas, enredadas en problemas candentes como la legitimidad del divorcio de Enrique VIII o la nueva configuración del mundo a raíz del descubrimiento de América.

Asimismo, con la complicación del poder se agudizó el conflicto entre la propiedad pública y la privada o el cuestionamiento de las bondades del comercio. Y es que precisamente una característica de la Escuela fue su proximidad a cuestiones no meramente especulativas.

– Surgimiento de una corriente

La Escuela de Salamanca fue, ante todo, una comunidad que compartió principios, fundamentaciones y actitudes. La amplitud del concepto nos lleva a tener que profundizar en su forma de abordar el método, la concepción y el procedimiento de la ciencia. De acuerdo con su punto de vista, la teología era la “ciencia universal” que examinaba al resto de las ciencias humanas. Constituía una centralidad que no era, sin embargo, cerrada.

En este punto, fueron fundamentales los studia humanitatis de la ciudad del Tormes, sobre todo los estudios jurídicos y el regreso a las fuentes grecolatinas, siguiendo el espíritu humanista de sus docentes.

La revolución del conocimiento que fue la Escuela de Salamanca

Existió una primera Escuela de Salamanca avanzado el siglo XV, protagonizada por Alfonso Fernández de Madrigal, Pedro de Osma y Fernando de Roa. Su labor más destacada fue centrarse en el pensamiento de Aristóteles. De hecho, inicialmente la Escuela se iba a vincular a una reflexión sobre la dignidad del ser humano inspirada en un humanismo cristiano con matriz aristotélica.

Pero hay cierto acuerdo en considerar la cronología de la Escuela de Salamanca propiamente dicha entre 1526, cuando Francisco de Vitoria inició en Salamanca –en la época del rectorado de Fernán Pérez de Oliva– su cátedra de Prima en Teología, la cátedra más importante de las que eran en propiedad para un doctor, y 1670, cuando se publicó el tercer tomo del Curso de Teología Moral, rama fundamental de la teología que relaciona el comportamiento humano con las Sagradas Escrituras y los preceptos eclesiásticos.

– Santo Tomás esencial

Piedra angular de la Escuela fue la Summa Theologiae de santo Tomás de Aquino, que se recuperó como texto esencial en las aulas universitarias.

Fue uno de los textos más determinantes de todo el pensamiento occidental, influido por autores clásicos, principalmente Aristóteles, y el desarrollo de conceptos como acto, potencia, sustancia, virtud, bien común o ley natural. En la Summa, santo Tomás no sólo trazaba las cinco vías para la existencia de Dios, sino que recogía todo un compendio teológico según el principio de la centralidad de la teología sobre el resto de las disciplinas del saber.

Se produjo además un cambio metodológico: apareció el comentario directo de los textos, especialmente los del santo dominico y los problemas a los que intentaba dar solución desde la reflexión teológica. Con ello vino también el dictado de las lecciones, gracias al cual nos han llegado un buen conjunto de textos que fueron copiados o glosados por alumnos aventajados.

Fueron los dominicos del convento salmantino de San Esteban quienes encauzaron la revitalización del tomismo, como el ya mencionado Francisco de Vitoria, que había sido alumno del filósofo flamenco Peter Crockaert en París, Domingo de Soto, Melchor Cano y Domingo Báñez. Pero en la Escuela debe incluirse también a jesuitas como Luis de Molina o Francisco Suárez, agustinos como Luis de León y Martín de Azpilcueta y otros clérigos seculares o juristas seglares.

Primera página de la primera edición políglota de una Biblia completa, iniciada y financiada por el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros.
Primera página de la primera edición políglota de una Biblia completa, iniciada y financiada por el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros. 

La revitalización del tomismo dialogaba ampliamente con el humanismo renacentista, que propugnaba el estudio directo de las fuentes clásicas, y el nominalismo, o predominio de la experiencia y la razón.

También lo hacía con la ambiciosa obra reformadora iniciada por el cardenal Cisneros, en su organización del clero regular y secular, y la Universidad de Alcalá de Henares, con la traducción al castellano de obras teológicas y el proyecto de Biblia Políglota.

De este “humanismo tomista” protagonizado por moralistas y juristas surgió la reflexión sobre conceptos como “razón de estado”, “reino”, “dominio”, considerados derecho natural del ser humano, o “poder” (entendido no desde la autoridad de carácter moral, sino desde el poder legal).

Así, la ley natural fundamentaba toda ley humana: el hombre es social por naturaleza y abierto al bien común, de ahí la importancia de la reelaboración del derecho natural como base de un nuevo derecho de gentes (el llamado “iusnaturalismo”).

– Reflexión sobre la economía

Asimismo, se desarrolló una fructífera reflexión sobre los límites del comercio, la propiedad privada y el mercado libre entre las naciones, al igual que sobre los precios o la paridad del poder adquisitivo. Esto siempre se hizo desde la preponderancia de la teología y la concepción del ser humano como origen y finalidad de la economía, en el contexto de un incipiente mercantilismo

En el ámbito de la moral económica se aprecia la influencia de la Escuela de Salamanca en casi un centenar de autores de cierto relieve. En el derecho internacional, indudablemente influyó en Hugo Grocio; en la defensa del derecho de la propiedad privada, en John Locke; y, en filosofía de la economía, en la reflexión sobre el libre mercado en Adam Smith.

En la Ilustración se recuperó el tomismo y, por tanto, buena parte de los planteamientos y soluciones de la Escuela de Salamanca. Pero con la progresiva extensión del desarrollo de los estados, los derechos sociales y el liberalismo, la época ya no era la misma.

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La trágica avalancha en el puente Brooklyn a días de su inauguración: peatones atorados y el grito que desató el pánico…


Una ilustración de la revista Harper’s Weekly, 9 de junio de 1883 que representa una estampida que mató a doce personas, dibujada por Charles Graham y William Allen Rogers

Infobae(G.Cicero) — El puente de Brooklyn es una de las postales más icónicas de Nueva York. Construido entre 1870 y 1883, fue y continúa siendo motivo de orgullo para los neoyorquinos. La isla Manhattan y el condado Brooklyn quedaban enlazados en ese momento por el puente colgante más grande del mundo (mide 1825 metros de largo y superaba en un 50 % a los de la época) y al mismo tiempo, el primero suspendido mediante cables de acero.

Este emblema de la ingeniería, de estilo neogótico, continúa en uso, atrae turistas con un arcón de recuerdos: desde el trágico accidente a pocos días de su inauguración a los animales de circo que caminaron por él para convencer a los ciudadanos que era resistente.

El puente fue inaugurado oficialmente el 24 de mayo de 1883 con las primeras 150.000 personas que pagaron un centavo para poder hacerlo y olvidarse de ese modo del ferry que unía ambas orillas, un viaje tedioso y a veces peligroso debido a la corriente del río Este sumado a las complicaciones del hielo que cubría el río durante el crudo invierno.

Entre esas personas figuraba Emily Warren Roebling, nuera del ingeniero alemán John Augustus Roebling que había diseñado el puente y murió antes de que se levantara su “grandiosa obra de arte”, como la había definido.

John Augustus Roebling, ingeniero civil estadounidense, 1874. Roebling (1806-1869) diseñó el puente colgante de Brooklyn, así como los puentes de Cincinnati, Pittsburgh y las cataratas del Niágara. El Puente de Brooklyn, que cruza el East River en Nueva York, fue anunciado como uno de los proyectos de construcción más importantes del siglo XIX

La propuesta de Roebling fue bien recibida por los gobernantes de Manhattan y Brooklyn, en esos tiempos ciudades independientes. El respaldo económico lo encontró en William C. Kingsley, una figura influyente que logró que una empresa privada pudiera llevar adelante el proyecto.

La construcción fue un desafío que se cobró la vida de 27 personas. Entre ellas, el propio creador, que tuvo un accidente con un ferry, que le aplastó el pie contra un muelle, mientras hacía mediciones en East River. Corrían otros tiempos. Le amputaron los dedos y nada pudo evitar una gangrena que le costó la vida tres semanas después. 

Como si fuese una maldición, su hijo Washington, mientras trabajaba en la cimentación submarina de los pilares del puente, contrajo la enfermedad de los buzos y quedó postrado en una silla de ruedas.

Así quedó la obra bajo la supervisión de Emily, la mujer de Washington, que sin ser ingeniera transmitió las órdenes de su marido que seguía el desarrollo de la construcción con largavistas. Convertida en la ayudante de su marido, aprendió sobre ingeniería para poder instruir a los ayudantes en el terreno. Por esa razón, la valiente mujer al frente de esta misión titánica, tuvo el privilegio de cruzar por primera vez esta obra de ingeniería.

Emily siguió las instrucciones de su marido, Washington, y supervisó todo el desarrollo de la obra, en tiempos en los que las mujeres todavía no tenían derecho al sufragio

Las crónicas de la época describen la gran inauguración de la obra. Emily fue acompañada en el cruce del puente con el presidente de Estados Unidos, el republicano Chester Alan Arthur, quien se cree que llevaba un gallo entre sus brazos, como símbolo de victoria.

Solo había pasado una semana de la inauguración. Todo era alegría con la novedad. El 30 de mayo, un simple paseo por el innovador puente, que mantuvo su estatus del más grande del mundo durante 20 años, derivó en una tragedia inexplicable, que provocó la muerte de 12 personas y 7 heridos de gravedad, según datos de la Sociedad Histórica de Nueva York.

Se trató de una estampida en un momento en que el puente iba colmado de personas a pie, cruzando por la pasarela de madera exclusiva para peatones. Muchas personas se agolparon del lado de la isla de Manhattan y quedaron atascadas, inmovilizadas.

Al correrse el rumor de que el puente no soportaría tanto peso y se desplomaría en el río desencadenó un pánico colectivo, que generó una avalancha en la que varias personas cayeron y perdieron la vida aplastadas por la multitud desesperada. Testimonios de la época dijeron que todo comenzó con el grito de una mujer cuyo taco quedó trabado entre dos listones de madera o por su caída por las escaleras.

Existen esas dos teorías. Lo cierto es que la confusión y el miedo aterrador a caer sobre el río desató una avalancha mortal.

Vista del Bajo Manhattan desde el borde del lado de Brooklyn del Puente de Brooklyn, Nueva York, Nueva York, 1895

Luego de este dramático accidente, que ensombreció lo que había sido en principio una inauguración con bombos y platillos, las autoridades debieron convencer a los neoyorquinos que el puente era seguro, que era capaz de sostener en sus seis carriles coches tirados a caballo, trenes y los primeros autos motorizados.

Para transmitir confianza, el 17 de mayo de 1884, hicieron circular por su pasarela 21 elefantes del Circo Barnum, acompañados por 17 camellos.

El puente de Brooklyn, que fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1964 y Monumento Histórico Nacional de Ingeniería Civil en 1972, hoy posee seis carriles para autos y una pasarela para bicicletas y peatones. Desde 1980 está iluminado por las noches para integrarse al paisaje urbano con su silueta.

Sin dudas, enamora a turistas en busca de la foto neoyorquina perfecta para postear en Instagram, con los edificios de Manhattan de fondo. Los realizadores cinematográficos y guionistas, lo incluyen en paneos de apertura, para situar en la ciudad o como parte de escenas de tipo catástrofe.

En I’m a Legend, que tiene como protagonista a Will Smith, el puente es bombardeado hasta que se derrumba y se pierden en las aguas, como en la imaginación de aquellos peatones de fines del siglo XIX. Godzilla también lo destruye a su paso de forma espectacular pero también sirvió de escenario romántico para declaraciones de amor, como la del hombre araña a su chica, en The Amazing Spiderman 2 (2014).

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Descubren misteriosa «anomalía» cerca de pirámides de Guiza…


DW — Un equipo de arqueólogos ha descubierto, utilizando sofisticadas técnicas de teledetección, una intrigante «anomalía» subterránea en forma de L cerca de las históricas pirámides de Guiza, que data de hace 4.500 años. Este descubrimiento se realizó en un antiguo cementerio, situado en el llamado cementerio occidental, conocido por albergar las mastabas, estructuras rectangulares que sirven de tumbas a los miembros de la familia del faraón y a altos funcionarios.

La investigación, que contó con la colaboración de expertos de la Universidad Internacional de Higashi Nippon y la Universidad de Tohoku en Japón, así como del Instituto Nacional de Investigación en Astronomía y Geofísica (NRIAG) de Egipto, fue publicada en la revista Archaeological Prospection. 

Estas mastabas, conectadas a cámaras subterráneas mediante pozos verticales, han sido objeto de estudio anteriormente, pero una porción del terreno aún no había sido examinada hasta ahora.

Para explorar esta área, los investigadores emplearon la tomografía de resistividad eléctrica (ERT) y un radar de penetración en el suelo (GPR). Estas técnicas permitieron detectar y mapear estructuras enterradas al enviar corrientes eléctricas y ondas de radar al subsuelo.

Área de prospección, mirando al sur desde la mastaba G4000. El rectángulo rojo muestra la ubicación aproximada de la zona de prospección inicial

¿Restos arqueológicos ocultos?

Los resultados de estas prospecciones han sido «bastante importantes», según los investigadores, al revelar restos arqueológicos potencialmente significativos que habían permanecido ocultos hasta ahora.

De particular interés es una «anomalía» subterránea que se identificó como una estructura superficial en forma de L, de aproximadamente 10 por 15 metros y a una profundidad de hasta 2 metros, que puede haber servido de entrada a otra estructura más profunda, situada entre 5 y 10 metros bajo tierra y con una extensión aproximada de 10 por 10 metros.

Los científicos especulan que esta configuración podría estar relacionada con una tumba. «Parece haber sido rellenada con arena, lo que significa que se rellenó después de su construcción», detallan en el estudio. Sin embargo, la naturaleza exacta de los materiales no ha sido determinada aún.

«Creemos que la continuidad de la estructura poco profunda y la gran estructura profunda es importante», indican los autores, quienes subrayan la necesidad de «excavar [los restos] sin demora para establecer su finalidad».

Motoyuki Sato, primer autor del estudio y profesor en la Universidad de Tohoku, destacó en una comunicación con Live Science que las excavaciones ya están en curso para aclarar la función de esta estructura en forma de L, asegurando que «la forma es demasiado afilada» para ser un fenómeno natural.

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La historia oculta de Sanlúcar de Barrameda: el puerto olvidado en el Descubrimiento de América…


Muy Interesante(F.Navarro) — Enclavada en la desembocadura del río Guadalquivir, Sanlúcar de Barrameda ha sido un puerto estratégico desde tiempos inmemoriales. Con su historia arraigada en las antiguas tradiciones fenicias y su consolidación durante la Reconquista, Sanlúcar emergió como una pieza clave en el tablero de la exploración global. 

Desde aquí, Cristóbal Colón zarpó en su tercer viaje hacia el Nuevo Mundo, y fue el punto de partida y regreso de la histórica expedición de Magallanes y Elcano, la primera en circunnavegar el planeta. Este pequeño pero significativo pueblo gaditano es, sin duda, uno de los epicentros de la historia marítima mundial.

– De los fenicios al Nuevo Mundo

Los orígenes de Sanlúcar de Barrameda se remontan a la Antigüedad, cuando marineros fenicios, atraídos por su ubicación privilegiada, establecieron un templo dedicado a Astarté, evidenciando el temprano intercambio comercial en su puerto natural.

Más tarde, durante la dominación musulmana, el asentamiento se fortificó con la construcción del «Castillo de las Siete Torres», un bastión que protegía la vital desembocadura del Guadalquivir.

En el crepúsculo de la Reconquista, Guzmán el Bueno, recibió Sanlúcar como donación del rey Sancho IV en 1297, en reconocimiento a sus valientes servicios. Esta transferencia marcó el inicio de una era en la que la villa estuvo bajo el señorío de los Guzmanes, luego Duques de Medina Sidonia.

Este linaje nobiliario no solo perpetuó la tradición marítima de Sanlúcar, sino que también cimentó su estatus como un puerto de trascendental importancia durante los siglos venideros.

Vista de Sanlúcar en 1567 dibujada por Antonio de las Viñas.

– Sanlúcar, puerta de América

Con el descubrimiento del Nuevo Mundo, Sanlúcar de Barrameda ascendió rápidamente como un puerto esencial en la ruta atlántica. Desde sus costas, Cristóbal Colón partió en su tercer viaje hacia las Américas en 1498, consolidando a Sanlúcar como una puerta de acceso al nuevo mundo descubierto.

Sin embargo, su papel más célebre en la historia de la exploración se cimentó cuando Fernando de Magallanes eligió este puerto en 1519 para iniciar la audaz expedición que culminaría en la primera circunnavegación del mundo bajo el mando de Juan Sebastián Elcano.

Durante el siglo XVI, bajo el auspicio de los Duques de Medina Sidonia, Sanlúcar experimentó un auge económico sin precedentes. El fomento del comercio transatlántico transformó la localidad en un bullicioso centro de actividad económica y social.

La aristocracia y los comerciantes florecieron, y el puerto se convirtió en un crucial punto de encuentro entre Europa y América, manejando una significativa parte del flujo de riquezas que cruzaba el Atlántico.

Este período de prosperidad se vio reflejado en el desarrollo urbano y cultural de Sanlúcar, con la construcción de palacios y casas señoriales que dotaron a la ciudad de un aire de grandeza y opulencia. La influencia de los Duques de Medina Sidonia no solo reforzó la infraestructura marítima y comercial, sino que también elevó el estatus social y político de Sanlúcar en el contexto global de la época.

Escudo de los Guzmanes en la Iglesia de Nuestra Señora de la O, Sanlúcar de Barrameda. 

– Cesión de protagonismo a Cádiz

A medida que el siglo XVII avanzaba, Sanlúcar de Barrameda sufrió un declive gradual. La decisión de trasladar la Casa de Contratación de Sevilla a Cádiz en 1717 marcó un punto de inflexión, desviando el flujo comercial vital y relegando a Sanlúcar a un papel marginal en la ruta transatlántica. Este cambio tuvo un impacto significativo en la economía local, sumiendo a la ciudad en un período de estancamiento que duró hasta el siglo XIX.

El renacimiento de Sanlúcar llegó con la llegada de los Duques de Montpensier en el siglo XIX, quienes, seducidos por su encanto, establecieron su residencia estival en la ciudad. Su presencia revitalizó la vida social y cultural, atrayendo a la aristocracia y la burguesía. Paralelamente, la industria bodeguera comenzó a florecer, impulsando nuevamente la economía local.

Las bodegas de Sanlúcar, especializadas en la producción del distintivo vino de Manzanilla, dieron nueva vida y proyección internacional a la ciudad, consolidando su renacimiento económico y cultural.

– Sanlúcar y la Primera Vuelta al Mundo

Sanlúcar de Barrameda desempeñó un papel fundamental en la Primera Vuelta al Mundo, un hito marcado por la expedición de Magallanes y Elcano que redefinió la comprensión global. Esta localidad no solo sirvió como puerto de partida el 20 de septiembre de 1519, sino que también fue el punto de retorno, cuando los supervivientes de la ardua travesía regresaron a España en 1522, completando así la primera circunnavegación del globo.

Antonio Pigafetta, el cronista de la expedición, documentó meticulosamente el rol crucial de Sanlúcar. En sus escritos, destacó que «Sanlúcar es el puerto que da al Océano», identificándolo explícitamente como el último bastión de Europa hacia el Nuevo Mundo y el primero en recibir a los navegantes a su regreso.

Pigafetta también narró cómo desde Sanlúcar, «todas las mañanas se bajaba a tierra para oír misa en la iglesia de Nuestra Señora de Barrameda», subrayando la importancia espiritual y logística del puerto en la preparación y ejecución de la expedición.

La importancia histórica de Sanlúcar en la ruta marítima global es a menudo subestimada, pero documentos de la época, como las cartas de Juan Sebastián Elcano y las respuestas del rey, que comienzan mencionando Sanlúcar, reafirman su estatus indispensable. 

La relevancia de este enclave se extendió más allá de un simple punto de escala; fue un verdadero centro neurálgico de la logística y administración marítima española.

Reivindicar el papel de Sanlúcar en la historia marítima no solo es reconocer su contribución a la primera circunnavegación del mundo, sino también valorar su influencia continua en los siglos de exploración que moldearon el mundo moderno.

Vista actual de Sanlúcar y la desembocadura del Guadalquivir. 

Sanlúcar de Barrameda, más que un mero espectador, ha sido protagonista clave en los capítulos decisivos de la historia marítima. Su puerto, testigo del vaivén de exploradores y aventureros, ha jugado un papel esencial en acontecimientos que redefinieron nuestro mundo. Este enclave conectó continentes y fue cuna de la primera circunnavegación del globo.

Reconocer y valorar la importancia histórica de Sanlúcar es crucial para comprender cómo un pequeño puerto en la costa de Cádiz ayudó a dar forma al mapa global y al legado cultural que compartimos hoy.

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Intaglios Blythe: los Impresionantes Geoglifos Antropomorfos del Desierto de Colorado…


Ancient Origins(B.Hilliards) — Los Intaglios Blythe, a menudo conocidos como la Líneas de Nazca de América del Norte, son una serie de geoglifos situados unos veinticinco kilómetros al norte de Blythe, California, en el Desierto de Colorado.

En el suroeste de Estados Unidos hay más de 600 intaglios (geoglifos antropomorfos), pero lo que distingue a los de Blythe son su tamaño y elaboración.  En total existen seis figuras en tres sitios distintos, todas a 300 metros de separación entre cada una de ellas.  Los geoglifos muestran imágenes de humanos, animales, objetos y figuras geométricas que pueden ser vistas desde el aire.

Los Geoglifos Blythe fueron descubiertos el 12 de Noviembre de 1931 por el piloto militar George Palmer mientras volaba sobre la represa de Hoover en Los Ángeles. Su descubrimiento inició una investigación del área cuyo resultado indicó que las figuras fueron clasificadas como puntos de referencia, siendo denominadas como «Las figuras Gigantes del Desierto”.

Por falta de fondos por culpa de la Depresión, se esperó hasta la década de 1950 para investigar de manera más concienzuda.

En 1952, la Sociedad Geográfica Nacional y el Instituto Smithsonian enviaron un equipo de arqueólogos a explorar los intaglios, apareciendo en el mes de septiembre un artículo en la revista National Geographic mostrando fotos aéreas. Se tardaron otros cinco años hasta vallar y proteger el lugar de posibles actos vandálicos.

Hay que señalar la existencia de marcas de neumáticos sobre los geoglifos dado que el área fue utilizada como lugar de entrenamiento durante la Segunda Guerra Mundial por el General George S. Patton. Hoy en día los Intaglios Blythe están protegidos por dos hileras de vallas y abiertos al público como Monumento Histórico Estatal Nº 101.

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Los geoglifos antropomorfos del Desierto de Colorado, ahora protegidos por vallas

Se cree que los creadores de los Intaglios Blythe fueron los nativos americanos que habitaban a lo largo del Río Colorado, pero no se ha recuperado prueba alguna que nos indique quién los hizo ni la causa para su creación. Una posibilidad sería que hubieran sido creados por los Patayan, quienes ocupaban la región desde el año 700 a. C hasta el 1550 d. C.

Por su parte, las tribus nativas de los Mohave y los Quechan, que habitan el área, afirman que las figuras humanas representan a Mastamho, el Creador de la Tierra y toda vida, mientras que las figuras animales representan a Hatakulya,  uno de los dos leones de montaña/personas que jugaron un papel importante en la historia de la creación. En tiempos antiguos, se realizaban en el lugar bailes ceremoniales en honor del Creador de la Vida.

Dado que los geoglifos son difíciles de fechar, es imposible saber cuándo fueron creados, pero se estima que deben tener entre 450 y 2.000 años de antigüedad. Como muestra de apoyo a  la datación más antigua, hay que destacar que algunas de las figuras están arqueológicamente asociadas con viviendas de las montañas  de hace 2.000 años.  Sin embargo, nuevos estudios de la Universidad de California en Berkeley las datan en el año 900 d. C.

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Los Intaglios de Blythe están situados en el árido entorno del Desierto de Colorado

El más grande de los intaglios nos muestra a un hombre o gigante que mide 57 metros. Otra figura secundaria de 34 metros representa a un hombre con un distintivo falo.

La última figura humana está orientado de norte al sur, con los brazos abiertos, los pies apuntando hacia afuera, luciendo visibles rodillas y codos y mide 35 metros.

Hay, además, un intaglio pescador que muestra a un hombre con una lanza, dos peces bajo él y al sol y la serpiente por encima suyo. Es la figura que crea mayor controversia de los glifos porque algunos creen que fue creada en la década de 1930 pero otros muchos opinan que, a simple vista, se ve que es mucho más antigua

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Un geoglifo con forma animal

Pudiera ser que los glifos Blythe constituyan otra forma de expresión del arte nativo americano, pero lo que sí está claro es que los artistas que los crearon los hicieron quitando las piedras oscuras del desierto para, así, sacar a la luz la arena blanca existente bajo ellas.  Además, destacaron los símbolos uniendo rocas, retirándolas del centro y colocándolas en los contornos, creando así una especie de bajorrelieves. 

Algunos sugieren que estas impresionantes figuras forman mensajes sagrados o son dibujos para los dioses. Desde luego, desde el suelo, la ejecución de estos gepglifos resulta increible y difícil, si no imposible de descifrar.

Eso sí: desde el aire las imágenes son nítidas, de ahí que fuesen descubiertas por un piloto aéreo. Boma Johnson, arqueólogo de la oficina de Utilización de Tierras de Yuma, Arizona, dijo que no podía «imaginar un solo intaglio que pudiese ser admirado por una única persona, sobre la colina, en su totalidad”. 

Hoy, los Intaglios Blythe están incluidos dentro de las imágenes más grandes de California obra de los nativos americanos y es muy posible que en el inmenso desierto permanezcan ocultos muchos más geooglifos a la espera de ser descubiertos. 

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Un peculiar museo que expone especies negadas por la ciencia…


Dracus Magnum

Ancient Origins(C.Caminos) — Un museo poco convencional ubicado en Londres ha logrado despertar la curiosidad de muchos desafiando las especies de seres vivos clasificadas por la ciencia. Restos conservados de hadas, duendes, dragones, licántropos y otras criaturas son parte de esta inusual colección que se exhibe en Londres con el nombre de Merrylin Cryptid Museum.

Las piezas que forman parte de su colección son las más increíbles jamás conocidas. Alex CF, gran admirador del legado del profesor Thomas Theodore Merrylin, es quien actualmente dirige y mantiene dicho museo, por lo que algunos le han calificado de “oportunista” y “estafador”, aunque él no haga caso de tales afirmaciones.

Supuesto ejemplar de cría de Draco Alatus (Dragón alado) (Fotografía: Merrylin Cryptid Museum)
Supuesto ejemplar de cría de Draco Alatus (Dragón alado)

Según se relata desde la propia página web del museo, en el año 2006 se creó un fideicomiso para analizar y cotejar un gran número de cajas de madera que se encontraron selladas en el sótano de una casa londinense antes de su demolición. Aparentemente intactas desde la década de 1940, las cajas contenían más de 5.000 ejemplares de flora y fauna, recogidos, disecados y conservados por muchos olvidados científicos, profesores y exploradores de otras culturas, especies alternativas negadas por la ciencia contemporánea.

Por otro lado, la colección también albergaba muchos artefactos de origen curioso, como por ejemplo una supuesta máquina para detener el envejecimiento.

Los restos de un supuesto súcubo expuesto en las vitrinas de tan inusual museo. (Fotografía: Merrylin Cryptid Museum)
Los restos de un supuesto súcubo expuesto en las vitrinas de tan inusual museo.

– ¿Quién fue Thomas Theodore Merrylin?

Nacido en 1782 en el seno de una rica familia aristocrática. Su madre murió durante el parto y fue criado por su padre Edward. Su padre era general del ejército, pero una vez retirado se enamoró de la historia natural esotérica, invirtiendo en empresas rentables para financiar sus viajes por todo el mundo, buscando artefactos ilusorios y especies ocultas que residían en continentes olvidados o lugares oscuros, lejos de los curiosos. ojos humanos.

Viajaron juntos durante muchos años hasta la repentina muerte de su padre. Este evento convirtió a Thomas en un recluso, que buscaba consuelo en su trabajo y se hacía amigo de muy pocos. Se enseñó a sí mismo en la gran biblioteca de la casa Merrylin, pero también estudió en el University College London en Gower Street. Incluso entonces, se aisló de otros estudiantes.

Una cualidad extraña de Merrylin era su aparente juventud permanente. Incluso a sus 80 años, todavía parecía un hombre de 40, aunque de complexión extraña, y sus pocas incursiones extrañas ante los ojos de los medios solo aumentaron su infamia. Fue acusado de practicar artes oscuras para prolongar su vida.

Sin embargo, eminentes eruditos se aliaron secretamente con él y lo alentaron a compartir su colección con el mundo. En 1899, llevó una pequeña parte de sus ejemplares a una gira por América. Las actitudes conservadoras de la época condenaban a estas criaturas, calificándolas de blasfemas. Su reacción fue severa y la gira fue cancelada antes de llegar a California.

Retrato del profesor Merrylin. (Fotografía: Merrylin Cryptid Museum)
Retrato del profesor Merrylin.

En los años siguientes, Merrylin amplió exponencialmente la colección. Viajó por los cuatro rincones de la Tierra y aprendió de ideologías y ciencias que asombraron a quienes con él correspondieron. Mantenía dentro de sus filas una legión de colegas que se beneficiarían de su búsqueda interminable.

En verdad, no sabíamos qué estaba buscando hasta hace muy poco. La colección alberga matemáticas con las que no se soñaba en su época, teorías que recién ahora estamos contemplando. Merrylin plantea las posibilidades del multiverso, del viaje en el tiempo, de la mecánica cuántica, antes de que existieran los términos. Merrylin es un enigma. 

En 1899 tomó una pequeña parte de sus especímenes para llevar a cabo una gira a través de América, pero no tuvo éxito por las actitudes conservadoras de los estudiosos de aquella época. Tanto es así que, según se explica desde la web del museo, muchos consideraron la exposición como “una pura blasfemia”.

En los años siguientes, Merrylin amplió la colección de manera exponencial y viajó por todos los rincones de la Tierra, captando adeptos e investigadores que agregaron nuevas piezas a su colección.

Cayó en el olvido hasta 1942.

Investigación sobre Licántropos

– El misterioso sótano del orfanato

El  orfanato para niños de Tunbridge  fue contactado por un hombre que decía ser Thomas Theodore Merrylin, en la primavera de ese año. Deseaba donar una casa importante en Londres al orfanato para que la usara una vez que terminara la guerra y regresaran los niños. La única condición era que el sótano de la casa nunca se abriera y la casa nunca se vendiera.

El orfanato mantuvo esta promesa hasta que en los años 60 fue absuelto y se olvidó la existencia de la bodega. La puerta, sellada detrás de dos paredes de ladrillo, se encontró por casualidad cuando se revisaron los cimientos antes de la demolición. El Thomas Merrylin fotografiado en un periódico local entregando los documentos de propiedad al nuevo propietario tenía unos cuarenta años. En ese momento, Merrylin habría tenido más de 160 años.

El nombre despertó el interés de quienes habían seguido el trabajo de Merrylin, y la mayoría asumía que había muerto hacía mucho tiempo. Pero el hombre que decía ser Thomas desapareció rápidamente. No dejando evidencia de su existencia. La propiedad de Merrylin también se vendió y se donó dinero a organizaciones benéficas.

Periódico de 1942 donde se publicó la noticia sobre la donación de Merrylin al orfanato londinense. (Fotografía: Merrylin Cryptid Museum)
Periódico de 1942 donde se publicó la noticia sobre la donación de Merrylin al orfanato londinense.

Las únicas condiciones eran que la casa nunca debería venderse y que el sótano nunca debería abrirse. Además, el hombre que afirmaba ser Thomas desapareció rápidamente sin dejar rastro. 

La finca Merrylin también fue vendida, y el dinero donado a la caridad. El orfanato mantuvo su promesa con respecto al sótano hasta que fue necesario demoler la propiedad para dar paso a un nuevo barrio residencial. Así fue como los trabajadores hallaron el sótano por casualidad, y al ingresar en él se encontraron con miles de misteriosas cajas de madera selladas.

Y, aunque algunos especímenes son claramente producto del ingenio humano, no es menos cierto que existen otros capaces de intrigar incluso al más escéptico.

Cualquiera que sea el caso, la inédita colección seguramente planteará numerosas preguntas: ¿falsificación?, ¿creación artística?

Si los protagonistas de los “cuentos de hadas” y sus criaturas fantásticas realmente existieron, esto desafiaría nuestros conocimientos sobre la naturaleza y a la vez alimentaría la pregunta: ¿por qué ocultarlo? Si se demuestra que algunas piezas son auténticas, constituiría un cambio de paradigma para la ciencia y la historia que nos contaron.

Supuestos restos de un vampiro junto con los artefactos empleados para darle caza. (Fotografía: Merrylin Cryptid Museum)
Supuestos restos de un vampiro junto con los artefactos empleados para darle caza.

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La historia del pequeño reino de Nájera, precursor del reino de Navarra y cuna de los reinos de Castilla y Aragón…


Los reinos peninsulares hacia el 910 d.C.

Si toda la Historia de España es compleja per se -mucho más de lo que las simplificaciones suelen pretender-, posiblemente la medieval se lleve la palma en estrecha competencia con la antigua, tanto por la escasez de fuentes como por la existencia de multitud de dominios reales y nobiliarios -y encima, unos cristianos y otros musulmanes- que llegó a haber, cambiando a menudo de manos, fronteras y denominación.

Uno de los menos conocidos es el Reino de Nájera, precursor del Reino de Pamplona (que a su vez lo fue del de Navarra), y cuna de los reinos de Castilla y Aragón.

En realidad, el Reino de Nájera sólo duró dos años como tal, pues fue fundado en el 923 d.C. y en el 925 pasó a denominarse Reino de Pamplona, por lo que historiográficamente suelen juntarse los dos nombres en uno: Reino de Nájera-Pamplona.

Esa entidad procedía del primigenio reino fundado en torno a la civitas romana de Pompaelo, una ciudad construida por Pompeyo entre el 76 y el 74 a.C. para asentar su control de la provincia Tarraconense tras haber derrotado al rebelde Sertorio. Habitada fundamentalmente por vascones, después pasó a ser un municipium.

Los visigodos ocuparon Pompaelo en el 472 d.C. pero apenas dejaron huella de su paso y la urbe terminó cayendo en poder del califato omeya en el 718, del que quedó dependiente como tributaria.

Una expedición enviada por Carlomagno para asegurar su Marca Hispánica no obtuvo el resultado esperado y los musulmanes lograron retener lo que ya era Pamplona, que pagaba al emir de Cordoba a cambio de que éste permitiera mantener un gobierno propio y conservar la fe cristiana.

Sin embargo la presión de los carolingios por un lado y del reino asturiano por otro (Fruela I había sometido a los vascones) auguraba cambios.

En el primer cuarto del siglo IX, aparecen las primeras referencias documentales al que algunos consideran el primer rey pamplonés, Íñigo Arista, que en realidad sería más bien un caudillo nobiliario -un comes o un dux– que gozaba de amplia autonomía al depender su poder de la familia muladí a la que pertenecía, los Banu Qasi, quienes dominaban el valle del Ebro.

La extensión de aquel proto-reino no superaba los cinco mil kilómetros cuadrados, pero logró sacudirse la influencia carolingia y mantenerse bajo los sucesores de Arista, su hijo García Íñiguez y su nieto Fortún Garcés.

Monumento a Sancho Garcés I en Villamayor de Monjardín
Monumento a Sancho Garcés I en Villamayor de Monjardín. 

Este último fue derrocado por un caudillo vascón, Sancho Garcés I, que gracias al apoyo que le dispensó el monarca leonés Ordoño II -quien se casó con su hija Sancha- rompió su vínculo con Córdoba y expandió el territorio en diez mil kilómetros, tomando La Rioja Media y Alta en el 918.

Esos nuevos dominios se los legó a su hijo García Sánchez, que por entonces todavía era un niño -un año de edad-, instaurando la corte en Nájera y nombrando regente, consejero y tutor del pequeño a su hermano Jimeno Garcés, creando de facto el Reino de Nájera.

El emir Abderramán III respondió con dureza a aquel desafío, enviando dos expediciones en el 924: la primera se apoderó de toda La Rioja; la segunda arrasó Pamplona. Al fin y al cabo, se trataba casi de una cuestión familiar, ya que Toda Aznárez, la esposa de Sancho Garcés, era tía carnal del emir (y además, su hermana estaba casada con Jimeno).

El rey falleció al año siguiente y, de ese modo, su joven heredero se convirtió también en monarca de Pamplona uniendo en su persona ambos reinos, de ahí la doble denominación Nájera-Pamplona, cuya corte unificada se trasladó a Nájera.

Seguían siendo estados separados, pese a estar bajo una misma corona que encarnaba a dos dinastías: la Jimena por parte paterna y la Arista-Iñiga por parte materna.

Asimismo se estrecharon lazos con otras en una típica estrategia de alianzas matrimoniales: con el condado de Aragón en el 933, al contraer matrimonio el joven rey con Andregoto, la hija del conde Galindo II Aznárez, con la que estaba prometido desde pequeño; con el Reino de León casando a Onneca, una hermana de García Sánchez, con el rey Alfonso IV (y posteriormente a una hija, Urraca, con un vástago del leonés, Ramiro II).

Cabe puntualizar que la unión con Andregoto se deshizo en el 943 por el estrecho parentesco sanguíneo que tenían ambos cónyuges, tomando García Sánchez nueva esposa en la figura de Teresa Ramírez, que posiblemente fuera hija de Ramiro II.

Por lo demás, ese tipo de alianzas continuaron con sus descendientes; entre ellos, una hija del monarca sería mujer del conde castellano Fernán González (en segundas nupcias, cuando él quedó viudo de su primera esposa, que era tía del rey).

La labor de García Sánchez no se limitó a ese ámbito. También repobló todos los territorios que había recibido y realizó importantes donaciones a monasterios de la zona, de los que el más destacado era el de San Millán de la Cogolla en Suso; allí fue enterrada la reina Toda (y, más adelante, personajes como el escritor Gonzalo de Berceo o los siete infantes de Lara).

En su homónimo de Yuso, fundado posteriormente, se situaría el nacimiento de la lengua romance riojana, germen del idioma castellano, plasmado en las Glosas Emilianenses.

García Sánchez I murió en el 970 y legó el trono a su hijo Sancho Garcés II, alias Abarca, que ya era regulus del condado de Aragón. Fue el primero en cambiar la intitulación oficial, pasando a autonombrarse Rey de Navarra.

Al principio mantuvo buena relación con el califato de Córdoba, pero cuando falleció Alhakén II y le sustituyó el vástago de éste, Hixem II, las cosas cambiaron radicalmente. La razón fue que el nuevo califa estaba tutelado por un hayib (chambelán) que iba a ser el verdadero gobernante en la sombra, desarrollando una yihad que afectó tanto a la Península Ibérica como al Magreb.

Tumbas de los reyes de Nájera-Pamplona en el monasterio de Santa María la Real.

Se llamaba Almanzor y lanzó contra el reino pamplonés al menos nueve aceifas que lo dejaron muy debilitado; tanto que perdió Calahorra y obligó a pactar un armisticio que se convirtió en rendición en el 994, poco después de que el rey muriese.

Doce años atrás había tenido que entregar a su hija en matrimonio a Almanzor y ahora, poco antes del óbito, se vio obligado a enviar otro vástago en calidad de rehén. El trono pasó a García Sánchez II el Temblón, que intentó rebelarse contra la sumisión a Córdoba sin éxito.

Peor iba a ser el resultado de una expedición que dirigió en el 997 por Calatayud. En ella mató al hermano de Almanzor y, consecuentemente, éste se tomó cumplida venganza: primero decapitó a medio centenar de cristianos y luego conquistó otra vez Pamplona.

Un último intento de García Sánchez por quitarse de encima al poderoso enemigo se estrelló en el año 1000 en la batalla de Cervera, donde el ejército califal derrotó -aunque apuradamente- a la coalición que formaban navarros, leoneses y castellanos.

El Temblón murió aquel mismo año y le sucedió Sancho Garcés III el Mayor, tras un interregno a cargo de un primo de su padre, Sancho Ramírez de Viguera, debido a su minoría de edad.

De hecho recibió la corona en el 1004, cuando apenas tenía doce años, aunque llegó con una ventaja: Almanzor había fallecido dos antes y eso sumió al califato cordobés en una crisis que los reinos cristianos no desaprovecharon. Empezando por Navarra, donde el nuevo rey trasladó otra vez la corte a Pamplona y se dispuso a ampliar sus fronteras.

El reino navarro estaba compuesto por tres regiones: el antiguo reino pamplonés-que se extendía hasta Guipúzcoa-, La Rioja y el condado de Aragón.

El monarca estableció relaciones diplomáticas extrapeninsulares directas con el ducado de Gascuña y con el Papa, favoreció la difusión de la reforma cluniacense, pactó un armisticio con el califato e intentó una especie de unificación familiar con el resto de reinos cristianos ibéricos a través de matrimonios con Castilla y León.

Su muerte prematura (treinta y un años de edad) y el reparto testamentario entre sus herederos interrumpió el proceso.

El primogénito, García Sánchez III, se quedó con el Reino de Pamplona y Aragón, mientras que a sus hermanos García y Fernando les tocaron Álava y la mayoría del condado castellano el primero, por el resto de Castilla el segundo. El tercero, Ramiro, recibió tierras aragonesas y navarras dispersas, y para el cuarto, Gonzalo, otro tanto también en Aragón (Ribagorza y Sobrarbe).

El mayor, a quien se apodaba el de Nájera por haber nacido en esa ciudad, era muy religioso y convirtió la urbe en sede episcopal, acogiendo varios sínodos; además fundó allí en el 1052 el monasterio de Santa María la Real, que serviría de panteón real.

También fundó la primera orden de caballería peninsular, la de la Terraza (o Jarra); arrebató a los musulmanes la taifa de Zaragoza y extendió las fronteras navarras hasta La Rioja baja.

Su belicosidad le llevó a morir en Atapuerca en el 1054; fue en una batalla fratricida contra su hermano Fernando, quien intentaba recuperar las partes perdidas del condado de Castilla, cosa que logró (anecdóticamente, cabe decir que le ayudó Diego Flaínez, padre del Cid). Una vez más, le tocó coger el testigo a un menor, Sancho Garcés IV, que sólo tenía catorce años.

Vista de la ciudad de Nájera en la actualidad.

Esa condición de debilidad empujó a otros a tratar de aprovecharla. Por ejemplo, el rey de León y Castilla Sancho II el Fuerte, que emprendió una campaña con la que se apoderó de los montes de Oca, la comarca de La Bureba y parte de Navarra.

En aquella partida estratégica entre soberanos de ancestros comunes intervino también Al-Muqtadir, emir de la taifa zaragozana -a la que había llevado a su máximo esplendor cultural- que aspiraba a colocar en Nájera-Pamplona un gobernante títere.

Para ello se alió con Alfonso VI de León y Castilla, el hijo de Fernando I, que lideró un complot contra Sancho Garcés IV en el que el joven rey cayó asesinado a manos de su hermano Ramón (le empujó por un despeñadero).

Era el año 1076 y el vacío de poder fue aprovechado por el mencionado Alfonso VI, que invadió los territorios riojanos y vascos mientras Sancho Ramírez de Aragón, primo del difunto, se hizo proclamar rey de Pamplona y vinculó ese reino a sus dominios aragoneses, quedando escindido en la práctica.

Y es que el señor de Vizcaya, Diego López de Haro, gobernó Nájera en nombre de Castilla, habida cuenta que el monarca de ésta, Sancho III, había reivindicado sus derechos como descendiente de Sancho Garcés III.

En otras palabras, mientras la zona navarra quedó integrada en el creciente Reino de Aragón, la de Nájera pasó a ser un mero señorío primero y ducado después, reconvirtiéndose más adelante en condado.

Entre 1109 y 1114 hubo una efímera reunificación gracias a la boda entre Alfonso I el Batallador, soberano de Aragón, y Urraca I la Temeraria, reina de León, pero posteriormente el hijo de esta última, Alfonso VII, aprovechó la muerte de Alfonso para anexionarse Nájera, Calahorra y otros lugares, situación que duraría hasta la proclamación de García Ramírez el Restaurador en el año 1134.

Le habían elegido los notables pamploneses, que se negaban a aceptar lo dispuesto por Alfonso el Batallador en su testamento (al morir sin herederos, legaba sus dos reinos a las órdenes militares). García era hijo del infante Sancho Garcés, vástago ilegítimo de García Sánchez III, por lo que no se le suele incluir en la dinastía Jimena de Nájera-Pamplona (a la que se llama así por descender de Jimeno el Fuerte, noble hispanorromano del siglo VIII y caudillo del germen primigenio de lo que luego sería el reino), sino el fundador de otra.

Su sucesor, Sancho VI, se benefició de la minoría de edad de Alfonso VIII (el que iba a derrotar a los almohades en las Navas de Tolosa) para romper el vasallaje con Castilla e intitularse Rex Navarre. A partir de ahí se puede decir que empezaba otro capítulo de la Historia.

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Siguiendo las huellas del Louvre …


La Venus del Espejo de Velázquez fue atacada por una sufragista al poco de ingresar en la National Gallery. 

The Objective(L.Reyes) — Los ingleses aparentan sentirse superiores a los «continentales», pero en realidad sienten un complejo de inferioridad frente a París. 

En 1815, tras derrotar definitivamente a Napoleón en Waterlooel ejército de Wellington ocupó París.

Hacía 25 años que prácticamente ningún inglés había visitado Francia por las constantes guerras entre los dos países, y paradójicamente los vencedores se sintieron envidiosos de los vencidos por las maravillas de la capital francesa. 

Londres comenzó a imitar a París. 

Resultaría fácil emular el Arco de Triunfo, ahí están Marble Arch y Wellington Arch, los dos arcos que bordean Hyde Park. También se imitaría con éxito la Columna Vendôme, que sostiene una estatua de Bonaparte, levantando la Columna de Nelson en Trafalgar Square.

Pero sin embargo sería mucho más peliagudo hacer algo parecido al Museo del Louvre, una de las maravillas que les habían deslumbrado en París.

El Louvre tiene fama de ser el primer museo abierto al público en el mundo. Fue un proyecto de la Revolución Francesa desde 1793, que Napoleón adoptó como propio. A las colecciones de la realeza, de la nobleza y de la Iglesia requisadas por la Revolución, Bonaparte sumaría obras de arte expoliadas por sus soldados en toda Europa. 

Sin embargo, ya existían dos precedentes de categoría, pues a finales del siglo XVIII tanto los grandes duques de Toscana como los príncipes electores de Baviera abrieron al público sus colecciones dinásticas, dando origen a la Gallería de los Ufffizi en Florencia y a la Pinacoteca Antigua de Múnich.

Más curioso es que el eco de la Revolución Francesa llegara a Madrid, pues fue José I, el hermano de Napoleón considerado «el rey intruso» por la mayoría de los españoles, quien proyectó la creación de un museo de pinturas en la Villa y Corte. No tuvo ocasión de hacerlo José I, pero asombrosamente el proyecto revolucionario fue asumido por Fernando VII, el rey más absolutista que ha tenido España.

Animado por su segunda esposa Isabel de Braganza, una princesa portuguesa muy ilustrada, Fernando VII hizo una generosísima donación de las colecciones reales para crear en 1819 el Museo del Prado.

Mientras tanto, en Inglaterra, sus reyes no mostraban ninguna intención de compartir las obras de arte de la colección real con sus súbditos, y tendría que ser la iniciativa particular, el parlamento o el gobierno, quienes afrontasen la misión de crear un museo nacional de pintura a partir de cero. 

Ya en 1777 un diputado de la Cámara de los Comunes había pedido al gobierno que comprase la colección Walpole para crear «una noble galería» de pintura aneja al Museo Británico, pero las autoridades desdeñaron la oportunidad y la colección inglesa fue adquirida por Catalina la Grande de Rusia. 

La cicatería del gobierno se mantuvo durante décadas. En 1799 rechazó una buena colección cuyo propietario llegaría finalmente al Colegio Dulwich, y así se surgió en 1814 el primer museo de pintura abierto al público en Inglaterra, la Galería Dulwich, una de las más interesantes del Londres actual. 

Espoleada por intelectuales, amantes del arte y algunos parlamentarios, había un clamor en la opinión pública contra esta política.

Museo del Louvre: lo que no sabías y consejos si vas a visitarlo

Cuando en 1823 salió al mercado la colección Angerstein, un banquero ruso afincado en Londres que había fallecido, sería la Cámara de los Comunes, interpelada por el diputado liberal George Agar Ellis, quien tomaría la determinación de adquirirla. Quiso la casualidad que Austria pagase en ese momento una antigua deuda de guerra, por lo que había dinero público contante y sonante, y se abonaron 57.000 libras por la colección.

Así pudo abrir sus puertas la National Gallery o Galería Nacional, el 10 de mayo de 1824, cinco años después que el Prado y treinta después que el Louvre. Su primera instalación estaba en la misma casa particular del banquero Angerstein, en el Pall Mall, la calle más exclusiva de Londres.

Comparada con el Prado o el Louvre se trataba de una escuálida colección por su número, solamente 38 pinturas, aunque incluía obras de Rafael. Un mecenas, Sir George Beaumont, ofreció 16 cuadros más.

– Complejo de inferioridad

Durante años hubo diversas aportaciones, aunque era difícil evitar el complejo de inferioridad cuando la National Gallery se comparaba con los museos europeos. A ello contribuía su edificio. 

El Louvre era un majestuoso palacio de la monarquía francesa, el Prado contaba con un gran edificio construido ex profeso para museo, joya del neoclásico, mientras que la National Gallery estaba en una vivienda bastante vulgar y nada espaciosa, aunque se ubicara en la calle más cara de Londres.

Incluso esto incomodaba a los parlamentarios, que pensaban que la galería nacional de arte debía estar al alcance del pueblo, situada por tanto fuera de un barrio donde sólo había ricos. En 1832 comenzó a construirse un edificio de características museísticas en lo que es hoy Trafalgar Square, un punto de contacto entre el Londres rico del West End y el Londres popular del East End.

El arquitecto, William Wilkins, diseñó una fachada neoclásica, como era moda para los edificios de museos, aunque fue muy criticado, y las obras finalizaron en 1836, aunque después ha sufrido importantes reformas.

Poco a poco se iba incrementando la colección. En 1851 la Comisión Parlamentaria que tutelaba la National Gallery decidió crear la figura del director. Hasta entonces el museo había estado gobernado por una junta de patronos muy poco dinámica, que solamente se interesaba por la pintura italiana del Renacimiento. 

Las fuerzas políticas del reino intervinieron en el asunto, y en 1855 fue designado el candidato respaldado por la reina Victoria, Sir Charles Lock Eastlake, presidente de la Real Academia y ex conservador de pinturas de la Galería.

El Louvre, el trastero que se convirtió en museo | Ocio y cultura | Cadena  SER

Eastlake tenía claro que la National Gallery debía exhibir obras de renombre para alcanzar cierta categoría. Ya en 1852 se había intentado conseguir una de las pinturas más famosas del mercado, la Inmaculada de los Venerables de MurilloHabía sido robada en Sevilla por el mariscal Soult durante la invasión francesa, y tras la muerte del ladrón salió a subasta en París.

La National Gallery acudió inocentemente a pujar por ella, pero se encontró en una partida de alta política de las potencias europeas. Isabel II quería recuperarla para España por una cuestión de honor nacional, el zar Nicolás I la ambicionaba por capricho, pero en Rusia el capricho del zar era ley.

Sin embargo el más empeñado era el príncipe-presidente de la República Francesa, Luís Napoleón Bonaparte, que había decidido triunfar en esa subasta como un desquite de la derrota de Waterloo. 

Era una maniobra de propaganda necesaria para el golpe de estado que maquinaba, que le convertiría en emperador con el nombre de Napoleón III, por lo que asignó fondos ilimitados a la subasta y se quedó con la Inmaculada, convertida en la pintura más cara del Louvre.

Eastlake no dispondría nunca de fondos ilimitados, pero logró que le asignaran 10.000 libras anuales para compras. Dado su conocimiento del arte, el primer director de la National Gallery se convertía durante un par de meses al año en marchante, viajaba por Europa, especialmente por Italia, e iba encontrando tesoros que compraba.

Con su dedicación adquirió 150 obras en el mercado europeo, y otro medio centenar en Inglaterra, incluyendo obras maestras como el Bautismo de Cristo de Piero della Francesca, la Madonna del Prato de Giovanni Bellini, y otras que resultaban espectaculares, como la Batalla de San Romano de Paolo Uccello.

La política de compras con fondos públicos continuó durante tres décadas y culminó en la adquisición en 1885 de la Madonna Ansidei de Rafael y del Retrato ecuestre de Carlos I, por Van Dyck, parte de la colección de arte de Blenheim Palace, solar de los duques de Malborough donde había nacido Winston Churchill.

La National Gallery pagó 87.500 libras, un récord de precio en ese momento. Tras ese exceso se acabó para muchos años la subvención pública. Cuando en 1890 la National Gallery quiso adquirir otra pintura notable a otro aristócrata en apuros, en este caso Los embajadores de Hans Holbein, que adornaba el castillo del conde de Radnor, fue necesario hacer una colecta entre particulares, la primera vez que un museo recurría a este sistema hoy tan común.

principios del siglo XX una crisis agrícola provocó que muchos nobles terratenientes vendiesen sus colecciones. La mayoría de ellas se las llevaron los americanos, pero se formó un Fondo Nacional para la conservación del patrimonio artístico, y entre sus iniciativas estuvo la compra de La Venus del Espejo de Velázquez en 1906; el propio rey Eduardo VII contribuyó con 8.000 libras.

Por fin la National Gallery podía exhibir una obra maestra emblemática. La Venus de Velázquez no solamente era una magnífica invención del mejor de los pintores, era también una obra única, el único desnudo «laico» de la gran escuela española del Siglo de Oro, que sólo admitía exhibir el cuerpo en mártires, cristos o Adán y Eva. 

Museo de Louvre. La galería de Apollon

Pero la fama tiene sus riesgos. El 10 de marzo de 1914, una sufragista, es decir, una feminista radical que luchaba por el derecho al voto de la mujer, agredió a La Venus del Espejo con una cuchilla de carnicero, dándole siete grandes tajos.

La agresora era Mary Richardson, bien conocida por la policía, pues había estado en la cárcel nueve veces en los últimos dos años.

Para justificar su acto vandálico, la Richardson dijo: «He intentado destruir la pintura de la más bella mujer en la historia de la mitología como protesta contra el Gobierno, por destruir a la Sra Pankhurst, que es la persona más hermosa de la historia moderna».

Esa Sra. Pankhurst era la fundadora y jefa del movimiento sufragista, estaba en prisión y se había declarado en huelga de hambre.

El atentado contra el cuadro de Velázquez tuvo repercusión en la prensa mundial y, paradójicamente, benefició a la National Gallery, que empezó a ser considerada un lugar emblemático, como los grandes museos europeos.

La National Gallery experimentaría un proceso de expansión, en volumen y calidad de su colección, hasta alcanzar la excelencia. Y por cierto, la feminista que provocó ese proceso, Mary Richardson, terminaría afiliándose a la Unión Fascista Británica. Pero eso es ya otra historia.

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Los 10 mejores museos del mundo (con fotos)…


Psicología y Mente(S.R.Comas) — Los museos son una de las principales atracciones de las ciudades, especialmente los que acogen importantes obras de arte, del saber y de la cultura en general.

A pesar de que el top ten de los museos más reconocidos a nivel mundial puede variar según el año o la época, existen ciertos museos que podemos considerar como los mejores museos del mundo, por su tamaño, por su número de visitantes y por la cantidad y/o calidad de las obras que guardan.

– ¿Cuáles son los 10 mejores museos del mundo?

Una pregunta muy difícil. Afortunadamente, alrededor del mundo existen numerosos museos que tienen justa fama por la altísima calidad de las obras que guardan, o bien por su número.

Hay que tener en cuenta que, aunque cuando pensamos en un museo evocamos habitualmente los que contienen arte y restos arqueológicos, también tenemos museos de historia natural, de mecánica, de artesanías, e incluso de cosas tan curiosas como el chocolate o los objetos eróticos.

En fin, para no alargar en demasía la lista, hemos decidido incluir sólo museos donde se alberguen obras de arte (mayormente pintura y escultura) y restos arqueológicos, que están muy ligados a la historia y también al arte. Acompáñanos a descubrir 10 de los museos más reconocidos a nivel mundial.

1. British Museum, Londres

British Museum, Londres

Este museo londinense tiene el honor de ser el primer museo nacional y público del mundo. En 1753, el médico y naturalista sir Hans Sloane (1660-1753) dejó escrito en su testamento que donaba toda su colección (compuesta por nada menos que 80.000 elementos, entre libros y objetos) al estado. Eran los tiempos de la Ilustración, y los gobiernos europeos estaban muy interesados en promover la cultura y el saber. De este modo, espoleado por el ambiente ilustrado y abastecido por la colección de Sloane, se inaugura el British Museum en 1759, dando de este modo el pistoletazo de salida a la fiebre de los museos.

El edificio que podemos contemplar en la actualidad no es la sede original. En 1759 se abrió el museo en la mansión Montagu, un hermoso edificio clasicista situado en un barrio privilegiado de Londres. A mediados del siglo XIX se había quedado más que pequeño, por lo que se proyectó un nuevo edificio de estilo neoclásico, al que se fueron añadiendo sucesivas ampliaciones hasta nuestros días.

2. Museo Nacional del Prado, Madrid

Museo Nacional del Prado, Madrid

La pinacoteca madrileña es uno de los museos más visitados del mundo y, según el hispanista Jonathan Brown, el más importante en cuanto a pintura europea. Y, efectivamente, a pesar de que el Prado cuenta con ciertas lagunas de periodos y artistas (recordemos que sus fondos bebieron inicialmente de las colecciones reales, dirigidas por los gustos del monarca de turno y no por un interés histórico), están representados pintores de la talla de Velázquez, Goya o Rubens, entre muchísimos otros.

El edificio fue un proyecto del arquitecto Juan de Villanueva para albergar el Gabinete de Historia Natural, impulsado por el conde de Floridablanca, secretario de Carlos III. De nuevo, nos encontramos en un contexto ilustrado, que pone especial interés en el avance de las ciencias y las artes y en su difusión.

La Guerra de la Independencia malogró el proyecto; tras servir de cuartel, el hermoso edificio neoclásico de Villanueva quedó casi en ruinas. No fue hasta 1819, y bajo el impulso de la reina Isabel de Braganza, que se abrió de nuevo, esta vez como pinacoteca, con el nombre de Museo Nacional de Pintura, el germen de lo que más tarde sería el Museo del Prado.

3. Museo del Louvre, París

Museo del Louvre, París

En 1793, en medio del fragor revolucionario (recordemos que ese año es el año del Terror) se inaugura oficialmente el Museo del Louvre, ubicado especialmente en la Gran Galería del antiguo palacio. El proyecto encajaba a la perfección con los ideales revolucionarios de dar al pueblo lo que antes era patrimonio exclusivo de las élites. Así, el Louvre se convirtió en el tercer museo público del mundo, tras la inauguración del British en 1759 y de los Uffizi de Florencia en 1769.

Las colecciones se nutrían de las adquisiciones que la monarquía, la Iglesia y la nobleza habían hecho a lo largo de los siglos. En realidad, el que empezó la planificación de un museo en el edificio que antaño había alojado a los reyes de Francia (en aquellos años ya trasladados a Versalles) fue el conde de Billarderie d’Angiviller; irónicamente, el proyecto sólo se materializó tras la Revolución.

El edificio donde actualmente se halla la magnífica colección del museo (que engloba obras de arte y arqueológicas) hunde sus raíces en la fortaleza medieval de la que todavía se conservan los cimientos y que se puede visitar en los bajos del museo.

4. Metropolitan Museum of Art, Nueva York

Metropolitan Museum of Art, Nueva York

Uno de los mayores méritos del MET de Nueva York es que es de los pocos museos que tuvo que partir desde cero, con prácticamente ninguna obra para su colección. En 1870 la Guerra de Secesión era casi un recuerdo, y los Estados Unidos se sentían optimistas. Se decidió entonces inaugurar un museo en Nueva York a imitación de los grandes centros artísticos europeos, que diera carta de dignidad cultural a la ciudad y al país.

La recepción oficial se realizó en febrero de 1872 y gozó de una gran aceptación por parte del público. A través de donaciones (especialmente, de los grandes magnates de la Edad Dorada de los Estados Unidos) y de adquisiciones varias, el MET consiguió hacerse con obras de arte de indiscutible calidad, procedentes de todos los continentes. En 1905 inició a su vez una misión didáctica, encabezada por figuras como Frances Morris (1866-1955), la primera mujer que trabajó en la institución.

5. Museo de Pérgamo, Berlín

Museo de Pérgamo, Berlín

Así se denomina al conjunto de colecciones berlinesas que abarcan desde la época helenística griega hasta el Islam, pasando por Mesopotamia y Oriente Próximo. El nombre procede de la impresionante reconstrucción, piedra a piedra, del altar de Zeus de la ciudad de Pérgamo, situada en la actual Turquía. El principal atractivo de este impresionante museo es que la arquitectura está reconstruida dentro de sus paredes, lo que provoca en el visitante un asombro comprensible.

La otra gran joya del museo, que se inauguró en 1930, es la Puerta de Ishtar, la entrada de la antigua Babilonia, que nos da una idea del esplendor del que gozaba la ciudad mesopotámica. Sin embargo, esta y las demás reconstrucciones del Museo de Pérgamo han sido objeto de bastante crítica en relación con su rigurosidad histórica.

6. Museo Egipcio de El Cairo

Museo Egipcio de El Cairo

Se trata de la mayor colección de arte y antigüedades egipcias del mundo, pues cuenta con más de 100.000 piezas de todos los periodos de la historia egipcia: antiguo, helenístico y romano. La institución es contemporánea a la fiebre por lo egipcio, que se desarrolló desde mediados del siglo XIX. Entre los mayores tesoros que alberga el museo está el tesoro de Tutankamón, descubierto en 1922 por el arqueólogo Howard Carter.

Sus antecedentes se remontan a 1835, cuando se funda el Servicio de Antigüedades Egipcio con el objetivo de proteger el patrimonio de Egipto del expolio europeo. Como suele suceder, el museo varió de sede en diversas ocasiones, hasta que, en 1900, Marcel Dourgnon, arquitecto francés, diseña una nueva sede en estilo neoclásico ecléctico, que no se inaugura oficialmente hasta dos años después.

7. Museo Hermitage, San Petersburgo

Museo Hermitage, San Petersburgo

Su peculiar nombre (que significa, literalmente, “ermita”) hacía referencia al palacio adyacente al Palacio de Invierno, donde, en 1764, Catalina la Grande colocó los primeros cuadros. La emperatriz era una mujer ilustrada y, siguiendo las ideas que provenían de Europa (y, no lo olvidemos, ella era de origen germano) proyectó crear una importante colección de obras de arte, que fue adquiriendo poco a poco en Europa.

Así, el primer núcleo del Hermitage se ubicó en el Palacio de Invierno, residencia oficial de los zares de Rusia, y luego fue expandiéndose hasta ocupar los seis edificios que actualmente lo componen. Visitar el Hermitage no es sólo caer extasiado por las magníficas obras que allí se conservan (no sólo pintura, sino también escultura y antigüedades romanas y griegas), sino que también es una oportunidad de deleitarse con las salas del antiguo palacio, que son un museo en sí mismas.

Al iniciarse la Revolución, en 1917, se declaró al Hermitage museo nacional y su entrada fue totalmente gratuita durante un tiempo. La seguridad de sus obras estuvo seriamente comprometida con la Segunda Guerra Mundial. En 1941, con el avance del ejército alemán, se evacuó el museo, en lo que sería la segunda evacuación artística más grande junto con la que vivió el Prado durante la Guerra Civil. Actualmente, El Hermitage de San Petersburgo es uno de los museos más visitados e importantes del mundo.

8. Galería Uffizi, Florencia

Galería Uffizi, Florencia

Como edificio, los Uffizi de Florencia es uno de los más antiguos de los que constituyen sede de museo. Fue diseñado por el arquitecto Giorgio Vasari en las últimas décadas del siglo XVI, con el objetivo de crear una sede para las oficinas de la ciudad (de ahí el nombre, Galleria degli Uffizi, “Galería de las Oficinas”). Desde un principio, los Medici, a la cabeza del gobierno de Florencia, dispusieron en sus espacios obras de arte que habían ido adquiriendo y que fueron el germen del posterior museo.

Una de las partes más antiguas del edificio es el llamado Corredor del Este, donde se llevó gran parte de la colección de escultura antigua que poseía la familia desde que Lorenzo el Magnífico fundara el famoso Jardín de estatuas de San Marcos, donde iban a copiar los más grandes artistas (entre ellos, un jovencísimo Miguel Ángel).

En 1769 el museo abrió como entidad pública, después de que la última Medici de la ciudad, Ana María Luisa de Medici (1667-1743), pusiera por escrito en su testamento que deseaba entregar las obras allí contenidas a Florencia. Hoy en día es uno de los museos más importantes del mundo, que guarda, entre otras obras maestras, algunas de las mejores muestras de pintura del Quattrocento.

9. Museo de la Acrópolis, Atenas

Museo de la Acrópolis, Atenas

La retirada de los turcos de la Acrópolis y la independencia de Grecia provocaron que, en la década de 1830, se empezara a cuestionar la posibilidad de ubicar las obras de arte conservadas en un museo adecuado. Así, entre 1865 y 1874, el arquitecto griego Panages Kalkos diseñó un edificio suficientemente amplio para albergar la colección de antigüedades griegas procedentes de la Acrópolis y de otros lugares de Grecia, que abarcaban desde el periodo arcaico hasta la Grecia helenística.

El museo inicial se quedó rápidamente pequeño y se han ido acometiendo desde entonces sucesivas obras de ampliación y remodelación. En la actualidad, el Museo de la Acrópolis de Atenas es uno de los museos arqueológicos más importantes del mundo, y sin duda uno de los principales referentes en cuanto a arte antiguo griego.

10. Museos Vaticanos, Roma

Museos Vaticanos, Roma

El enorme conjunto museístico que conforman los Museos Vaticanos es uno de los más grandes e importantes del mundo. Las colecciones son propiedad de la Iglesia católica y están abiertas al público; en el Vaticano se conservan importantísimas piezas de arte antiguo (como el famoso Laocoonte o el Apolo Belvedere), así como destacables obras pictóricas, entre las que resalta el conjunto de la Capilla Sixtina, ejecutado por Miguel Ángel.

El cardenal Giulio della Rovere ya poseía una cantidad nada despreciable de obras de arte de la antigüedad antes de ser nombrado papa con el nombre de Julio II. Cuando recibió el título y se trasladó al Vaticano, se llevó con él su colección de esculturas romanas y griegas, que dispuso en el patio Belvedere, el núcleo original del actual museo.

Por otro lado, y como sucede con el Hermitage, los Museos Vaticanos son per se una obra de arte, no sólo sus piezas. Las paredes de las estancias albergan pinturas de artistas tan renombrados como Rafael y Perugino, y la ya citada Capilla Sixtina es uno de los mayores conjuntos pictóricos del mundo.

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Diez Increíbles Cuevas del Mundo Antiguo …


Ancient Origins(A.Holloway) — Las cuevas juegan un papel importante en la historia de la humanidad. Además de proporcionar refugio a nuestros primeros ancestros, las cuevas son también consideradas reinos místicos y mágicos. Para algunas culturas, las cuevas son puertas de entrada al inframundo, mientras para otros allí los seres sobrenaturales moraban en las áreas subterráneas. Aquí descubrimos diez cuevas o sistemas de increíbles cuevas del mundo antiguo, desde refugios con 70.000 años de antigüedad usados por los humanos prehistóricos, hasta lugares de reunión del siglo XVIII para la magia y oscuros rituales.

– Devetashka: la cueva búlgara con 70.000 años de presencia humana

Devetashka es una enorme cueva en Bulgaria, que ha proporcionado refugio a grupos humanos desde el Paleolítico hasta más tarde de forma continua, durante decenas de miles de años. Ahora abandonada por los humanos, sigue siendo un lugar de importancia nacional e internacional, y es el hogar de unos 30.000 murciélagos.

Devetashka, que se conoce como Devetashka peshtera en Bulgaria, se encuentra a unos 18 kilómetros al norte de Lovech, cerca del pueblo de Devetaki. En su interior se pueden encontrar hermosas estalactitas y estalagmitas, riachuelos, cúpulas y arcos naturales majestuosos dentro de la enorme cueva, y se entiende así por qué diversas poblaciones han elegido Devetashka como su hogar.

Los primeros rastros de presencia humana son de la mitad de la temprana Edad de Piedra, hace alrededor de 70.000 años. La cueva Devetashka contenía también una de las fuentes más ricas de artefactos culturales del Neolítico (VI milenio – IV milenio antes de Cristo).

– La oscura Reputación de la Cueva de Dunmore en Irlanda

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Dunmore (que significa «gran fortaleza» en irlandés) es una cueva de piedra caliza situada a unos 11 kilómetros (6.8 millas) al norte de la ciudad de Kilkenny, cerca de Castlecomer. Dentro de la cueva hay alrededor de 300 metros (99 pies) de pasajes y cavernas conocidas.

Dunmore estaba en el territorio del antiguo reino irlandés de Ossory, situado entre las plazas fuertes vikingas de Dublín, Waterford y Limerick. La rivalidad de los diferentes clanes en Irlanda proporcionó uno de los episodios más escalofriantes de la historia de Dunmore.

Según los Anales de los Cuatro Maestros, en torno al año 928, los Vikingos de Dublín marchaban para atacar a sus rivales en Waterford. En su camino a las casas del enemigo, se dice que allanaron y saquearon los alrededores. Cuando llegaron a Dunmore se encontraron con un gran número de mujeres y niños escondidos en ella.

Esperando de capturarlos vivos, supuestamente para luego venderlos como esclavos, los Vikingos idearon un plan para expulsarlos de la cueva. Encendieron grandes fuegos en la boca de la cueva, con el fin de obligarlos a salir. Los incendios crecieron consumiendo el oxígeno en la cueva y asfixiando los refugiados. Se cree que un millar de personas murieron de esta manera.

En 1973, los restos de 44 personas pertenecientes principalmente a mujeres, niños y ancianos fueron encontrados en Dunmore, dando cierta credibilidad a los canales. Sin embargo, si había mil víctimas o tal vez menos, es otra cuestión.

– Las Grutas de Folx-les-Caves: Antiguo Escondite y Refugio de Viajeros

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Estas misteriosas cuevas artificiales en Bélgica fueron excavadas en miles de metros de roca blanda al sur de Bruselas. Las grutas de Folx-les-Caves se encuentran en el municipio de Orp-Jauche, en la provincia del Brabante Valón. En el pasado lejano se utilizaron como minas. Una de las rocas que se encuentra allí es la toba, un tipo de roca volcánica blanda rica en carbonato de calcio.

No está claro cuando los humanos excavaron las grutas. Se ha especulado sobre el uso desde el Neolítico, alrededor del 2600 aC, y que fueron utilizados cuernos como herramientas de minería.

Las minas son un laberinto de unos 60.000 metros cuadrados (aproximadamente 650.000 pies cuadrados), el resultado de siglos de minería. Fue un escondite perfecto para los refugiados que buscaban escapar de los que ocuparon Bélgica a largo de los siglos. Se ha sugerido que las minas han sido utilizadas por los refugiados desde la época romana hasta la Segunda Guerra Mundial.

El más famoso cuento relativo a las grutas de Folx-les-Caves es de Colón Pierre, que vivió durante el siglo XVIII. Colón era un ladrón apodado como el ‘Robin Hood belga’, y al igual que su homólogo Inglés robaba a los ricos para dar a los pobres. Colón robaba a los ricos comerciantes que pasaban a través de un bosque cercano, y su escondite era en Folx-les-Caves. Finalmente, la ley encontró el benevolente ladrón, que fue ahorcado a muerte en el lugar donde cometió sus crímenes.

– Las magníficas Cuevas de Ellora en India

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Las Cuevas de Ellora son un santuario único que une el arte y la cultura de tres religiones diferentes – budismo, hinduismo y el jainismo – e ilustra el espíritu de tolerancia característico de la antigua India, y que le permitió establecer sus santuarios y comunidades en un único lugar.

Ellora está situada no muy lejos de Aurangabad, en el estado indio de Maharashtra. Este sitio es el hogar de 34 monasterios y templos, que se extiende sobre una distancia de más de 2 km. Estas estructuras fueron excavadas en la pared de un acantilado de basalto.

No está claro cuándo se construyeron estas cuevas, y las estimaciones van entre el 200 aC y el 600 dC y entre el 600 dC y el 1000 dC. Las cuevas más antiguas se pueden encontrar en el lado sur del acantilado y son de origen budista. Se componen de monasterios y de un solo templo grande.

En estas estructuras encontramos mucho esfuerzo humano. Por ejemplo, en la Cueva 12, el edificio de tres plantas se ha construido en su totalidad por mano del hombre y de su duro trabajo. Los duros pisos de piedras y el techo de esta cueva fueron nivelados y alisados, lo que refleja la inmensa habilidad y la artesanía de los constructores.

Moviéndose hacia el norte del grupo budista, se llega a las cuevas hindúes. Estas 17 cuevas pertenecen principalmente a la secta Saivita y fechan al período Rashtrakuta, a mediados del siglo VIII dC. Por ejemplo, se dice que la Cueva 16  ha sido construida por el rey Rashtrakuta, Krishna I, y es dedicada al dios hindú, Shiva.

Las últimas cuatro cuevas pertenecen al grupo Jain. Se dice que se construyeron entre el 800 dC y el 1000 dC por la secta Digambara. Estas cuevas son enormes, bien proporcionadas y decoradas. Por ejemplo, hay delicadas tallas de flores de loto y otros adornos elaborados, como en la Cueva 32. Además, se considera que los constructores han dibujado su inspiración artística gracias a las estructuras preexistentes en Ellora.

– Las Cuevas Hellfire de West Wycombe

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Las Cuevas Hellfire de West Wycombe son una red de tiza y cavernas artificiales en Buckinghamshire, Inglaterra, famosas por un oscuro pasado. Llevan el nombre infame de Hellfire Club, compuesto por miembros de alto rango de la sociedad, nobles y políticos, que se cree participaron en rituales, orgías, y magia negra en la profundidad de las cámaras subterráneas de West Wycombe.

Sin embargo, las cuevas son un lugar donde el mito y la realidad están tan entremezclados y que es difícil separar uno de la otra.

De acuerdo con los cuentos narrados,  el político Inglés Sir Francis Dashwood encargó un ambicioso proyecto en 1748, para abastecer de tiza una carretera de 5 kilómetros entre West Wycombe y High Wycombe, y así parece que las cuevas han sido excavadas para la minería.

Fue aquí donde Dashwood creó un centro de encuentro para los Caballeros de San Francisco de Wycombe, un club privado que más tarde llegó a ser conocido como el Club del Fuego Infernal.

El lema del club era “Que Fais ce que tu voudras” (Haz lo que quieras), una filosofía de vida más tarde utilizada por Aleister Crowley. La leyenda dice que los miembros participaban en numerosas actividades ilícitas, incluyendo fiestas de sexo, bebidas, fulanas y rituales con simulacros.

– El Maravilloso complejo de las Cuevas de Ajanta

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Las cuevas de Ajanta son una serie de más de treinta cuevas, que se construyeron alrededor del 200 aC, y fueron utilizadas como refugios para los monjes budistas durante la temporada del monzón. Las cuevas fueron abandonadas después del siglo VII dC, cuando el budismo declinó en la India, pero hoy, todavía, son consideradas sagradas por los lugareños.

Durante su uso las cuevas se ampliaron y fueron decoradas. Están llenas de hermosas pinturas y crean un ambiente sereno para el visitante. Muchas de las pinturas y esculturas representan la vida de Buda, así como sus encarnaciones anteriores, conocidas como Jatakas.

Sin embargo, una característica interesante es que el número de representaciones femeninas es abundante como las masculinas. Para el espectador común, imágenes de mujeres semidesnudas en cuevas utilizadas como retiros por monjes, son inusuales.

También están presentes pinturas con medio-hombres, y representaciones de animales, que tienen semejanza con la mitología de muchas otras culturas antiguas.

– Las antiguas cuevas de Uplistsikhe, “Fortaleza del Señor”

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Uplistsikhe, cuyo nombre se traduce a “Fortaleza del Señor”, es una antigua ciudad excavada en la roca que jugó un papel importante en la historia de Georgia, durante un período de 3.000 años. Las excavaciones arqueológicas han revelado extraordinarios artefactos que datan de la Edad de Bronce tardía, hasta la Baja Edad Media.

A partir de su historia en el segundo milenio antes de Cristo, Uplistsikhe ha sido identificado como uno de los más antiguos asentamientos urbanos en Georgia. En aquel entonces, el complejo era un centro cultural muy importante para la adoración pagana en la región Kartli (Iberia). Los arqueólogos han desenterrado numerosos templos y conclusiones relativas a una diosa del sol, adorada antes de la llegada del Cristianismo.

La antigua ciudad de la cueva se construyó sobre un banco rocoso del río Mtkvari, a unos 15 kilómetros al este de la ciudad de Gori. Las estructuras excavadas en la roca incluyen viviendas, un gran salón llamado Tamaris Darbazi, lugares paganos de sacrificio, y edificios funcionales como una panadería, una prisión, bodegas, e incluso un anfiteatro, todos conectados por aceras y túneles.

Entre el siglo VI antes de Cristo y el siglo XI dC, Uplistsikhe fue uno de los centros políticos, religiosos y culturales más importantes de la pre-cristiana Kartli, uno de los predecesores del estado de Georgia, y floreció hasta que fue arrasada por los Mongoles en el siglo XIII.

– Beit Guvrin, La Tierra de las 1000 Cuevas

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Las cuevas Beit Guvrin-Maresha en Israél se han utilizado durante miles de años como canteras, lugares de enterramiento, almacenes, establos, escondites, palomares, cisternas, baños y lugares de culto.

Se componen de cámaras y redes con diferentes funciones, y se sitúan por debajo de Maresha, una de las ciudades importantes durante la época del Primer Templo, y Beit Guvrin, una ciudad importante en la época romana, cuando era conocida como Eleuterópolis.

Las grandes «cuevas campana” de Beit Guvrin, de los cuales hay unas 800, fechan a partir de la tardia Edad Romana, Bizantina e incluyen períodos del Árabe Temprano (II-VII siglo dC), cuando los lugareños crearon una cantera de piedra de minas para el mortero y yeso, y una extracción de cal para el cemento.

La cantera se abrió desde un agujero de un metro encima de dura superficie de Nari. Cuando los antiguos buscadores llegaban a la tiza suave más abajo, comenzaban a escarbar la forma de una campana, estructuralmente segura, y cada campana conecta con la siguiente adyacente.

Aunque no ha sido construido para ser habitado, el lugar puede haber sido utilizado como refugios por los primeros Cristianos. En la Cueva del Norte, una cruz alta en la pared al mismo nivel que una inscripción árabe, sugiere un cierto grado de convivencia, incluso después de la conquista árabe de la zona, en el año 636. Muchas de las cuevas están vinculadas a través de una red subterránea de pasadizos que conectan entre 40 a 50 cuevas.

Una de las grandes cuevas en Beit Guvrin contiene cerca de 2.000 pequeños nichos excavados en la roca. La teoría más aceptada es que la cueva fue un columbario – un lugar para criar palomas. Estas eran muy valoradas en el mundo antiguo, tanto por el excelente fertilizante que producen, y como fuente de proteínas.

– Símbolos y esculturas enigmáticas en Royston confunden los expertos

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La Cueva Royston es una cueva artificial en Hertfordshire, Inglaterra. No se sabe quién creó la cueva o para qué se utilizaba. Fue descubierta en agosto 1742, en Royston. Un trabajador estaba excavando agujeros para construir la base para un nuevo banco en un mercado. Descubrió una piedra de molino, y cuando excavó alrededor para liberarla, se encontró con el eje que lleva a la cueva.

Cuando se descubrió la cueva, era llena de tierra y roca hasta su mitad. Una vez que se retiró la tierra, los trabajadores descubrieron numerosas esculturas y tallas, que datan en 1200 AD.

Las imágenes en su mayoría son religiosas, y representan a Santa Catalina, la Sagrada Familia, la Crucifixión, algo que parece la parrilla en la que fue martirizado San Lorenzo, y una figura que sostiene una espada que bien podría ser de San Jorge o de San Miguel.

Algunos creen que la cueva de Royston fue utilizada por los Caballeros Templarios, otros que puede haber sido una tienda de una mina Agustiniana. Otra teoría la propone como mina neolítica de sílex. Ninguna se ha fundamentado, y el origen de la Cueva Royston sigue siendo un misterio.

– Los Misterios de las Cuevas Longyou

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Situada cerca del pueblo de Shiyan Beicun en la provincia de Zhejiang, China, las cuevas Longyou son un extenso, magnífico y raro antiguo mundo subterráneo, considerado en China como «la novena maravilla del mundo antiguo». Las grutas Longyou, que parecen datar unos 2.000 años, representan una de las mayores excavaciones subterráneas de la antigüedad y son un misterio sin respuesta que tiene perplejos expertos de todas las disciplinas.

Fueron descubiertas por primera vez en 1992 por un lugareño, y hasta hoy se han descubierto unas 36 grutas que cubren 30.000 metros cuadrados. Tallada en sólida limolita, cada gruta desciende unos por 30 metros de profundidad, y contiene habitaciones de piedra, puentes, cunetas y piscinas.

A través de las cuevas hay pilares distribuidos uniformemente, apoyados al techo y a las paredes. El techo y las columnas de piedra están decoradas de manera uniforme, con marcas del cincel en una serie de líneas paralelas. Sólo una de las cuevas se ha abierto para el turismo y ha sido elegida por sus tallas de piedra, que representan un caballo, un pescado y unas aves.

Los científicos de todo el mundo y de los campos de la arqueología, la arquitectura, la ingeniería y la geología, no tienen absolutamente ninguna idea de cómo fueron construidas, por quién y por qué.

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Isla Vostok: el lugar del Pácifico que oculta una naturaleza siniestra …


En medio del vasto Océano Pacífico, se ubica un punto en el mapa que viene capturando la atención de los internautas: las misteriosas coordenadas de la isla Vostok. Este remoto paraíso tropical es mucho más que una postal de exuberante belleza. Detrás de su apariencia idílica se esconde un enigma mortal que desafía las expectativas evolutivas y revela la intrincada complejidad de los ecosistemas insulares.

En estas épocas de acceso generalizado a la información, herramientas como Google Maps nos permiten desentrañar misterios desde la comodidad de nuestros hogares. Regularmente, los internautas encuentran desde estructuras perdidas hasta fenómenos inexplicables en esas imágenes satelitales. Uno de los más recientes y enigmáticos hallazgos es un gigantesco “agujero negro” ubicado en medio del Océano Pacífico, exactamente en las coordenadas -10.0667138,-152.3121475.

A primera vista, este fenómeno parece un abismo sin fondo rodeado por una cresta que invita a teorías sobre bases militares ocultas o conexiones con el misterioso Triángulo de las Bermudas. Pero, contrario a esas especulaciones que abrazan lo paranormal y las teorías de conspiración, este “agujero negro” alberga una verdad mucho más aterradora y fascinante. Apoyándonos en investigaciones y reportes, nos adentraremos en esta enigmática isla para revelar los secretos que guarda la peculiar mancha oscura.

– La isla de Vostok: un paraíso mortal.

Ubicada a unos 640 km al noroeste de Tahití, la remota isla de Vostok emerge como un edén tropical al ojo humano. Sin embargo, bajo su apariencia paradisíaca se oculta un elemento mortífero, responsable del aspecto oscuro que intriga a observadores satelitales. El culpable de esta apariencia no es otro que un denso bosque de Pisonia grandis, plantas de la familia Bougainvillea que cubren la isla.

Las Pisonia grandis, coloquialmente conocidas como las “asesinas de pájaros”, juegan un papel crucial en este ecosistema insular. Dotadas de semillas extremadamente pegajosas, estas plantas desarrollaron un método singular y letal para dispersar su linaje. Las aves marinas que buscan refugio o un lugar para anidar en la copa de estos árboles, a menudo terminan como víctimas inesperadas de una impiadosa estrategia evolutiva.

– La estrategia mortal de la Pisonia Grandis.

La funcionalidad de las semillas pegajosas de la Pisonia grandis va más allá del método de dispersión convencional. En un entorno insular limitado, como el de Vostok, estos árboles deben garantizar la propagación de sus semillas fuera de su territorio natal. Desafortunadamente para las aves marinas, esto se traduce en una trampa mortal. Las semillas son tan pegajosas que terminan adheridas a su plumaje.

Se les pegan con tanta fuerza que les impiden el vuelo e incluso pueden llevar a la muerte por inanición o agotamiento, dejando los restos de las aves colgando como macabras decoraciones de las densas copas de la especie vegetal. Irónicamente, la eficacia de esta estrategia no parece ofrecer beneficios adicionales a las Pisonia grandis en términos de nutrición o propagación a nuevas islas. Pero sí resulta devastadora para las poblaciones locales de aves.

Un estudio realizado por el biólogo canadiense Alan Burguer en la isla Cousin demostró que estos árboles pueden aniquilar hasta un cuarto de la población de ciertas especies de aves. Una tasa de mortalidad alarmante que plantea interrogantes sobre el balance ecológico de estas interacciones.

La isla de Vostok un paraiso mortal

-Equilibrio ecológico.

La verdad escondida tras la imagen satelital de un “agujero negro” en medio del Pacífico resalta la complejidad y, en algunos casos, crueldad de las relaciones naturales en ecosistemas remotos. Aunque a primera vista estas plantas “asesinas de pájaros” pueden parecer meramente destructoras, desempeñan un papel crucial en el mantenimiento de la biodiversidad insular. 

Las densas forestaciones de Pisonia actúan como reguladoras de la población aviar, asegurando que solo los más aptos sobrevivan y se reproduzcan, manteniendo así un equilibrio ecológico esencial para la salud del hábitat insular.

La historia de la isla de Vostok y sus mortales habitantes vegetales incita a la reflexión sobre la conservación y el impacto humano en ecosistemas similares. Aunque este enclave remoto permanece prácticamente intacto a la actividad humana, su estudio aporta valiosas lecciones sobre la importancia de preservar la biodiversidad y los delicados equilibrios naturales.

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Hambre, soledad y muerte: el extraño refugio de la Primera Guerra Mundial suspendido en la pared de los Alpes …


Refugio Buffa di Perrada, en la actualidad

abc(I.Viana) — No parece tener mucho sentido construir una guarida en un lugar prácticamente inaccesible, en uno de los picos más altos de la famosa cadena montañas, para combatir al enemigo, pero ocurrió, aunque haya estado vacío y olvidado un siglo

Si las precarias trincheras que se hicieron durante la Primera Guerra Mundial eran, según los soldados supervivientes, un infierno sobre la tierra, imagínense lo que era vivir en los extraños refugios que había en las laderas verticales de los Alpes o las Dolomitas, a más de 3.000 metros de altitud, con temperaturas que podían llegar a los 35 grados bajo cero. Enclaves aislados en medio de la montaña a los que solo podía subir escalando con arneses y cuerdas, cargando pesados equipos a la espalda, en un ascenso que provocaba la muertes de muchos de los encargados de construirlos y habitarlos.

Abajo, en las trincheras, donde habitaban el resto de combatientes, los soldados ya sufrían dolores impensables a causa del frío y la insalubridad. En ocasiones tenían que soportar la aparición de edemas rojos por el contacto con el agua, que mató a más hombres que las bombas. «Después de permanecer días y noches de pie en el cieno, los hombres perdían totalmente la sensibilidad en los pies. Estos, muy fríos y húmedos, se hinchaban al principio y, después, quedaban ‘muertos’. De pronto empezaban a arder como si los tocaran con atizadores al rojo vivo. Cuando llegaron los relevos, muchos no podían regresar a pie, tenían que ir a gatas o sus camaradas los tenían que llevar a cuestas. Así vi a centenares de ellos y, a medida que se prolongaba el invierno, a miles», contaba el corresponsal Phililip Gibbs.

¿Por qué se añadía, entonces, más sufrimiento a los soldados en aquellos extraños lugares de la montaña? ¿Qué sentido tenía construir refugios prácticamente inaccesibles, en medio de una pared vertical, a los que los alpinistas más preparados tardaban varios días en subir? Si a ras de tierra ya se había convertido en la guerra más devastadora de la historia hasta ese momento –los cálculos más pesimistas hablan de 31 millones de muertos–, ¿por qué librar batallas en aquellos lugares olvidados? ¿Cuál era la misión que tenían que cumplir los que allí permanecían semanas o meses?

La respuesta a todas estas preguntas está en lo que se conoce como la «Guerra blanca», nombre que recibió la lucha entre los soldados italianos y los austro-húngaros en la alta montaña, en condiciones climáticas extremas y en territorios casi imposible de transitar, donde la muerte por hipotermia fue el pan de cada día. Un frente hoy olvidado en las laderas y las cumbres de las cordilleras más altas que se creó con el estallido de la Primera Guerra Mundial. Fue tan amplio que se extendió desde el paso de Stelvio, a través de los Alpes orientales de Italia, y descendió por el valle del río Adigio hasta tocar las estribaciones de los Alpes para volver a subir, a continuación, a lo largo de las Dolomitas, la región montañosa de Comelico y los Alpes Cárnicos.

A más de 3.900 metros

Aquella versión gélida de la guerra llevó a los soldados al límite. Les obligaba a cavar trincheras y refugios en las rocas y a escalar paredes verticales que iban desde los 2.000 metros hasta lo más de 3.900 de la cima del Ortles, la montaña más alta de los Alpes orientales. Los combatientes de ambos bandos no solo tenían que llegar hasta allí, sino que también tenían que transportar grandes cantidades de material de guerra y piezas de artillería, para enfrentarse al enemigo entre glaciares, con medios inadecuados y mientras soportaban tormentas de nieve.

De entre todos ellos, el refugio más conocido es Buffa di Perrada, ubicado en el Monte Cristallo, el pico más alto de los Dolomitas italianas. Tras décadas de dudas sobre su origen, ‘The Sun’ y ‘The New York Post’ confirmaron que había sido construido por soldados italianos en la Primera Guerra Mundial, incrustado en una pared rocosa a más de 2.743 metros de altura. Se trata de un espacio muy pequeño que los combatientes usaron para almacenar suministros, obtener ventaja estratégica sobre los austrohúngaros, protegerse de las inclemencias del tiempo y descansar de la lucha.

Hoy en día se puede acceder al lugar por una vía ferrata equipada con escaleras de acero, peldaños y cables integrados en la montaña. Sin embargo, incluso en unas condiciones algo mejores y sin bombas cayendo sobre tu cabeza, los alpinistas más expertos advierten que el recorrido hasta el refugio es todavía muy peligroso y requiere un «alto nivel de condición física». Pero no es el único. En el camino que lleva a este misterioso enclave que estuvo abandonado durante un siglo, se pueden encontrar varios refugios de guerra más que fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2009.

Hambre

En esas condiciones, la guerra era infinitamente más complicada que en el mar y los núcleos de población. En esa región todavía hoy el clima cambia rápidamente y las tormentas son frecuentes, no sólo en los meses más fríos. Además, no debemos olvidar que los inviernos de 1916 y 1917, en los que la Gran Guerra vivía uno de sus peores momentos, fueron los más nevosos del siglo, con precipitaciones totales que superaron los 16 metros. Esto hizo todavía más difícil que las tropas resistieran a esa gran altitud y los soldados se vieron obligados a excavar en la nieve para no quedar sepultados.

La nieve no solo limitó los movimientos, sino que dejó a guarniciones enteras completamente aisladas durante semanas, agravando el hambre que sufrían los soldados y sufriendo las dimensiones estrechas de estos extraños refugios. El hedor de la lana mojada, mezclada con el humo de las estufas y sin apenas alimentos, hacía la vida allí un verdadero ejercicio de supervivencia. De hecho, se calcula que durante la Guerra Blanca, dos tercios de los fallecidos eran víctimas de todos estos factores, mientras que solo un tercio caían como consecuencia de las acciones militares directas.

Cuando el Ejército italiano abandonó estas montañas en 1918, tras finalizar la Primera Guerra Mundial, el agua entró por el techo e inundó algunos de estos refugios. A continuación se crearon bloques de hielo que condenaron al olvido las guaridas. Sin embargo, con la aceleración del cambio climático y sus efectos sobre las grandes nevadas de antaño, ha hecho que volvieran a aparecer algunos de ellos en las paredes hace dos años. En concreto, un grupo de arqueólogos e historiadores pudieron acceder y estudiar uno ubicado en el monte Scorluzzo, en mayor de 2012.

Camas, sillas, linternas, postales, monedas, huesos de animales y cartas de familiares son algunos de los objetos que encontraron. «Es como una máquina del tiempo. Hemos encontrado en condiciones perfectas más de 300 objetos que pertenecían a una veintena de soldados», explicó a la CNN el profesor de la Universidad de Bérgamo, Stefano Morosini. Aunque pueda parecer inverosímil, el también coordinador de proyectos de patrimonio cultural del Parque Nacional del Stelvio aseguró que la situación en las montañas de estos refugios fue clave durante la Gran Guerra, gracias a su posición en la frontera entre Italia y Austria.

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Goetheanum (La casa del espíritu) …


Fachada del Goetheanum, Dornach, Suiza

Meer(A.T.Elizondo) — En Dornach, al noreste de Suiza, se levanta un edificio parecido al caparazón de una gran tortuga brutalista. Su forma es una mezcla entre las curvas de lo orgánico y las rectilíneas de lo ingenieril, con ventanales inmensos que coronan su fachada principal, y otras más pequeñas distribuidas alrededor.

Sus tonos son del gris poroso del concreto armado y, aunque semejante falta de color se repite también en la materialidad de sus interiores, estos se iluminan todas las mañanas por los colores del sol al cruzar los vitrales y caer sobre sus murales.

Se le conoce como Goetheanum, llamado así en honor a Goethe. Parece macizo como una montaña pequeña, pero sus curvas sugieren la fluidez de ríos y corrientes de viento, del pasto, los árboles y las flores que se abren paso sobre la superficie de la roca.

Algo en él recuerda a los desarrollos de las eras geológicas, a la paciencia de la biología y la botánica, pero su esencia —por no pecar de llamarla «alma»— no es artificiosa. O al menos no como lo es la de otras construcciones más recientes, las que aparecen en la portada de revistas glamorosas con pretensiones reflejar en ellas el dinamismo que dan forma al planeta.

Tal vez, puede ser, por los principios poco convencionales detrás de la concepción, diseño y construcción del propio edificio.

La manera como se levanta sobre Dornach puede dar la impresión de permanencia e imperiosidad, pero esta es en realidad su segunda encarnación.

Su construcción comenzó en 1924, un año después de que un incendio devorara por completo a la primera iteración del Goetheanum, construida casi toda de madera por ingenieros de navíos en 1913. En cuanto a forma y estética, aquel primer edificio distaba mucho del presente, parecido más bien a la mezcla de un observatorio astronómico y un edificio sacro.

Algunos detalles de su diseño estuvieron a cargo de una veintena de artistas, músicos y escritores. También de unos cuantos arquitectos que calcularon las dos enormes cúpulas que coronaban el conjunto, bajo las que tomaron lugar los talleres, las conferencias, las obras de teatro, y otras tantas actividades culturales de la Sociedad Antroposófica, una creciente comunidad mística y filosófica fundada en 1912 por el arquitecto mayor de ambos edificios, Rudlof Steiner.

Rudolf Steiner, ocultista, educador, autor teatral, pensador social, arquitecto, esoterista, y autodenominado clarividente
Rudolf Steiner, ocultista, educador, autor teatral, pensador social, arquitecto, esoterista, y autodenominado clarividente

Sobre él ya se ha escrito mucho y nada más se puede agregar aquí.

Basta con hacer repaso a unas cuantas minucias para saber su papel en esta historia.

Nació el 27 de febrero de 1861, en territorios que poco después pertenecerían al Imperio austrohúngaro, aunque sus padres fueron austriacos más bien humildes. Johann Baptist, el padre, fue un guardabosques al servicio del conde Ernst Karl Heinrich, de la rama austriaca de la Casa de Hoyos.

Franziska Blie, la madre, trabajó como criada en los aposentos del mencionado señorito.

El matrimonio, por alguna razón, fue motivo de disgusto, de verdadero debate, entre los cabecillas de la Casa, y esa es tal vez una de las razones por las que la pequeña familia se marchó a otros lares en busca de un futuro.

Esta movilidad temprana pudo haber servido de abono para el rico jardín que algún día sería la mente de Steiner. Sus primeros estudios los recibió en casa por boca de sus padres, el resto de su educación la tomó en pequeñas escuelas rurales. A los dieciocho años se inscribió en la Universidad Técnica de Viena para estudiar botánica y mineralogía, física, química y matemáticas.

Incursiones exitosas en filosofía, historia y literatura suavizaron un poco la severidad de esas disciplinas técnicas. Fue así como dio forma al rigor del intelecto con el que llevaría su conducta y reflexiones a partir de ese momento, aunque no fue esta la manera con la que logró saciar la que era su curiosidad auténtica.

Una urgencia por entender aspectos de la vida que ni los números ni las reacciones de compuestos químicos podían explicar a su gusto.

El sentimiento le venía desde niño, con apenas siete u ocho años. Fue una tarde, mientras hacía tiempo en la sala de esperas de la estación ferroviaria en la que su padre por entonces trabajaba, cuando ocurrió que la puerta se abrió de golpe y ante él apareció su tía, que acababa de morir por su propia mano a varios kilómetros de ahí.

La mujer le imploró que no la olvidara nunca, que hiciera lo posible por comprender, palabras que ni Johann ni Franziska tomaron en serio. Lo tacharon de chiquillo ridículo y bromista, hasta que horas más tarde tuvieron noticia de lo que había pasado. Nadie jamás volvió a sacar a relucir el asunto.

La extrañeza de lo ocurrido marcó la trayectoria de su vida. La educación en ciencias exactas fue una manera de obtener un cuerpo práctico para pensar sobre esa y otras instancias ajenas a la rutina, la normalidad y el sentido común, pero distó mucho de ayudarle a encuadrarlas en una ontología con sentido para él.

El fenómeno humano y su conexión íntima con los demás sistemas de la Tierra, y de esta con el cosmos, para Steiner, era más sutil y compleja de lo que el reduccionismo pretendía dar por hecho.

Eran los últimos años del siglo diecinueve, se preparaban ya los terrenos sociales e ideológicos de los que nacería con dolor el siglo veinte, y algunos sectores de las clases burguesas e intelectuales —a contracorriente— comenzaban a sentir hastío por el pensamiento positivista. Steiner, como muchos otros de sus contemporáneos, comenzó a sentir atracción por las veleidades del esoterismo.

Sala principal del Goetheanum, Dornach, Suiza
Sala principal del Goetheanum, Dornach, Suiza

La suya, se prometió Steiner, sería una mística racional, llevada por la poética del pensamiento filosófico, puesta a prueba por el rigor del método científico.

Un proyecto que la suerte —o el destino— quiso que se cumpliera.

En 1882, un año antes de su graduación en Viena, uno de sus profesores, sorprendido no solo por su desempeño académico, sino además por su humanismo, lo recomendó como asesor y editor científico para colaborar en una nueva edición de la obra completa de Goethe que se planeaba.

Esto le permitió a Steiner, aún un jovencito, acceder a los manuscritos originales, las cartas, las notas, los diarios, los sentimientos y las ideas de uno de los hombres más versátiles de tierras germanas.

Pues, aunque su nombre se identifica como el de uno de los padres de las letras alemanas, Johann Wolfgang von Goethe también invirtió esfuerzos en pensar sobre el origen de las plantas, la teoría de los colores, la mecánica de la visión y la anatomía comparativa.

Lo que más llama la atención de los trabajos científicos de Goethe es, precisamente, su insatisfacción científica. Newton no era de su agrado. No tanto Sir Isaac —con quien, por lo demás, compartía gusto y placer por el misterio de lo absoluto—, sino la visión del mundo que algunos teóricos desprendían de sus leyes de la mecánica.

Goethe despreciaba la manera en cómo la física newtoniana hacía de la naturaleza algo poco más sofisticado que un mecanismo de relojería; una inmensa caja de engranes. Semejante interpretación, creía, separaba al observador de lo observado y volvía al primero un mero fisgón de lo segundo, en lugar de considerarlo parte integral del fenómeno bajo su estudio.

Sin más: la manera en cómo la intelectualidad del siglo dieciocho interpretaba las leyes de Newton hacía del científico y, por extensión, del ser humano, una entidad exterior a los procesos de la naturaleza.

Esto era más patente para Goethe en zoología y botánica, dos de sus queridas, en donde el sistema de clasificación y archivado de Lineo solo podía hablar de las características visibles y cuantitativas de la especie, pero no decir una sola cosa sobre la especie en sí.

Para entender el fenómeno, según él, es importante recordar que uno no es solo parte del fenómeno, sino ejercitar una intuición e imaginación penetrante, ajena a la razón, con cual integrarse con el objeto de estudio.

Lo anterior es una vulgar simplificación. Las intuiciones de Goethe tienen mucha más amplitud de lo que estas palabras pretenden explicar, y preceden a algunas interpretaciones contemporáneas de la física teórica. Steiner, por su parte, las estudió durante su tiempo como editor, y más tarde como empleado en el archivo de Goethe en Weimar.

Escribió un par de libros al respecto, desarrollando más tarde esta filosofía como una herramienta con cual abordar la totalidad de la experiencia humana y sus fenómenos periféricos. Interpretó así a las inclinaciones creativas de hombres y mujeres como una clase de pulsión por medio de la cual el espíritu de la vida se hace manifiesto, de la misma forma como lo hace en los procesos orgánicos, minerales y climáticos que dan forma al planeta.

Se unió a la Sociedad Teosófica durante ese periodo, pero rozaduras ideológicas con aquellos brujos lo llevaron a tomar distancias. Poco después, fundó la Sociedad Antroposófica bajo la idea de moldear a la humanidad por medio de una «ciencia espiritual».

Escaleras del Goetheanum, Dornach, Suiza
Escaleras del Goetheanum, Dornach, Suiza

Todo movimiento que aspire a un objetivo semejante necesita de un templo, y fue esta la semilla de la que brotó el Goetheanum.

Aunque inteligente, ingenioso y carismático, tan capaz de mantener una conversación sobre química orgánica como de teoría literaria, Steiner era todo menos arquitecto.

Esto, desde luego, no fue impedimento para intentar serlo.

El mejor, de ser posible.

Incluso el precursor de un movimiento nuevo dentro de la propia arquitectura.

Si el espíritu, como él creía, se manifiesta por medio de las expresiones creativas —y lo cierto es que no hay razón para dudárselo—, entonces la antroposofía misma podría hacerlo por medio de sus adeptos.

A su nombre, Steiner firmó una docena de edificios curiosos, únicos, pequeños. Visiones propias que recuerdan en algo al Modernismo catalán, aunque libres de la sensibilidad del Mediterráneo, cargadas más bien de un cierto pragmatismo alemán.

Sin sistemas CAD, sin software paramétrico ni de modelado 3D, la primera iteración del Goetheanum surgió de la mente de Steiner como una casa para la antroposofía.

La segunda, después del incendio, como un intento de plasmar en piedra los principios e ideales de la doctrina, ya fuera con sus formas curvas, el simbolismo de sus murales, la disposición de sus columnas, la luz que cae por sus ventanas. Para quienes somos mundanos, externos a la disciplina, es imposible saber si lo logró. Steiner lo supo, pero no lo vio. Murió en 1925, tres años antes de que las obras concluyeran.

El Goetheanum no es muy conocido fuera de ciertos ambientes. Es uno de los grandes inéditos de la enseñanza arquitectónica, a pesar de sus proezas. Los que lo han visitado coinciden en su personalidad revolucionaria, en lo novedoso que fue para la época el concreto armado y moldeado con el que se construyó. Frank Lloyd Wright se tomó la molestia de visitarlo, al parecer Le Corbusier también.

Se dice que es uno de los edificios favoritos de Frank Ghery, y no han faltado los críticos que lo tachan de obra maestra del expresionismo. Al menos, en cuanto a lo arquitectónico, se puede decir que ha sido un triunfo de la creatividad y, como apuntaría Steiner, del espíritu.

Sobre Steiner se han escrito críticas sin fin y la antroposofía no se ha librado de burlas, ataques y desacreditaciones. Y con razón: Steiner la infusionó con algunas ideas cuestionables que no han evolucionado mucho en los últimos años, pero eso no significa que no podamos detenernos a reflexionar sobre sus otros atributos que podrían sernos útiles.

La educación Waldorf, que promueve la socialización, la creatividad, el arte, la conciencia ecológica y el uso moderado de la tecnología, surgió de esos preceptos. Aunque no está libre de sus críticos y controversias, vale la pena apuntar que muchos de los cabecillas en Silicon Valley enrolan a sus hijos en estas instituciones. Tal vez porque están muy al tanto del poder esclavizador de las tecnologías que ellos mismos producen.

Quizás Rudolf Steiner y la antroposofía tenían razón en algunas cosas que al resto de nosotros se nos escapa.

nuestras charlas nocturnas.


Montaner, el pueblo italiano donde en 1967 se produjo un cisma religioso convirtiéndose la población en masa a la ortodoxia …


Vista general de Montaner.

L.B.V.(J.Álvarez) — 1967 fue un año importante para la localidad italiana de Montaner, al producirse un episodio tan extravagante que parecía sacado de una película de Alberto Sordi o Luigoi Comencini; no es difícil imaginarse de protagonista a Totó -o incluso a Fernandel, teniendo en cuenta el tema-, aunque los vecinos no lo vivieron con diversión precisamente.

Y es que la renuncia al catolicismo y la consiguiente adopción de la religión ortodoxa oriental por parte de la mayoría, como forma de manifestar su desacuerdo con el obispo por el nombramiento del nuevo párroco del pueblo, llevó a un agrio enfrentamiento entre la gente. Es lo que se conoce como el Scisma di Montaner, es decir, el Cisma de Montaner.

Montaner es una pedanía del municipio de Sarmede, provincia de Treviso, región del Véneto. Como pasa en tantas localidades de Italia, tiene una iglesia medieval (la de Santa Cecilia, del siglo XIII); sin embargo, los monumentos que guardan relación con el cisma son el templo católico de San Pancrazio, decimonónico, y el monasterio della Trasfigurazione del Signore e di Santa Barbara, construido en 1969, primer y único cenobio femenino ortodoxo que hay en el país. Ambos son un testimonio arquitectónico de aquellos excéntricos hechos sesenteros.

Todo empezó cuando terminaba 1966, el 13 de diciembre, fecha en la que falleció el párroco local, don Giuseppe Faè. Tenía ochenta y un años que vivió intensamente, con un historial antifascista que le llevó a enfrentarse con el régimen de Mussolini; de hecho, fue destinado a Montaner en 1927, como forma de confinarlo en un sitio pequeño e intrascendente. Pero Faè era combativo.

Había participado en la Primera Guerra Mundial como capellán castrense de los Alpini (las tropas de montaña) y en la Segunda llevó su militancia a la práctica.

Localización de Montaner
Localización de Montaner. 

Tras el Armisticio de Cassibile de 1943 (la rendición del ejército italiano a los Aliados y el compromiso de colaborar con éstos para enfrentarse a Hitler), los alemanes invadieron Italia y ello dio origen a la organización de una resistencia.

En marzo de 1944, mano a mano con el partisano Gionbattista Bitto, alias Pagnoca, Faè (que también tenía su apodo, Don Galera), fundó el Gruppo Brigate Garibaldi «Vittorio Veneto», que realizó una campaña guerrillera y de sabotajes cuyo momento más controvertido fue la masacre del Bus de la Lum (es ésta una dolina a la que arrojaban los cadáveres de sus víctimas, generalmente soldados germanos pero también soldados de la República Social Italiana, el régimen colaboracionista con los nazis).

Posteriormente, el Gruppo quedó integrado en las Brigate Garibaldi del PCI (Partido Comunista Italiano), en el que militaban comunistas pero también socialistas, accionistas (del Partito d’Azione, de centro izquierda) e incluso católicos (si bien había pocos democristianos).

No obstante continuó operando de forma autónoma, dividido en partidas más pequeñas que llegaron a sumar un millar de hombres, en Cansiglio (una meseta boscosa de los Prealpes de Belluno). Entre agosto y septiembre de 1944 sufrieron una redada masiva que redujo notablemente sus efectivos, quedando sólo el Mando de la ciudad de Vittorio Veneto más dos brigadas, los Cacciatori delle Alpi y la Ciro Menotti.

Don Giuseppe no realizaba acciones armadas, pero sí proporcionaba a los partisanos ropa, víveres y refugio en la casa parroquial, donde además escondía armas. Eso le llevó a ser detenido en la mencionada redada junto a su hermana Giovanna, fruto de una delación.

A ambos los condenaron a muerte y de ella nunca más se supo después de que fuera enviada a un campo de exterminio; en cambio, él tuvo más suerte: le indultaron gracias a la mediación del arcipreste (y futuro obispo) Gioacchino Muccin, y pasó el resto de la contienda recluido en el seminario de Vittorio Véneto.

Un grupo de garibaldini, partisanos de las Brigadas Garibaldi
Un grupo de garibaldini, partisanos de las Brigadas Garibaldi. 

El 3 de mayo de 1945 obtuvo la liberación y regresó a Montaner. Entonces empezó una nueva batalla, de corte muy diferente: una continua pelea con las autoridades para conseguir modernizar el pueblo. Gracias a su tesón llegaron el tendido eléctrico, el teléfono y el agua corriente, así como una oficina de correos y una escuela.

Eso hizo que fuera muy querido por la gente, que empezó a rumorear sobre sus presuntos poderes taumatúrgicos y la capacidad de hacer milagros, hasta el punto de que muchos le consideraban un santo.

Una de las historias que se contaban decía que una familia de ganaderos acudió a él porque sus animales no crecían normalmente; el sacerdote hizo una bendición y los cerdos empezaron a crecer, a cambio de lo cual pidió el más lustroso, pero el empresario no cumplió su palabra y un día se encontró a toda la piara muerta.

Otra habladuría tenía que ver también con la muerte, en este caso la suya: estando ya muy enfermo, el obispo quisó llevárselo y reemplazarlo, pero Faè pidió que le dejaran expirar en Montaner y no le hacían caso; al final logró su propósito debido a que el coche del prelado no funcionó hasta que escucharon su ruego.

A esas circunstancias hay que sumar otra de carácter político. Como deciamos al principio, Montaner es una pedanía del municipio de Sarmede, del que aspiraba a separarse al considerar que recibía de él pocos recursos y servicios municipales pese a tener más habitantes.

Todos los partidos del pueblo estaban de acuerdo y formaron una coalición denominada Unione Democratica Montenerese, cuyo ideario principal se centraba en la obtención de trigo para hacer pan. La pobreza atenazaba a los vecinos, muchos de los cuales habían tenido que emigrar. En las elecciones de 1964 consiguieron dieciséis concejales, quedando los cuatro restantes para los democristianos.

Giuseppe Faè
Giuseppe Faè 

Gisueppe Faè los apoyó. Por eso y por su labor, cuando por fin le llegó la hora, hubo cierto consenso entre la gente en que su sucesor debía ser el joven capellán que había cuidado de él los últimos tres años y medio. Se llamaba Antonio Botteon y se había ganado el afecto popular al integrarse completamente con los vecinos, especialmente los jóvenes, para los que consiguió un campo de fútbol y fundó un cineclub.

En suma, ayudaba a todo el que podía y parecía el sustituto perfecto, al que además habría avalado el difunto párroco.

Por tanto, una comisión se dirigió al obispado de Vittorio Véneto para solicitar que le pusieran a él al frente de la parroquia. Sin embargo el obispo se negó porque, según el canon 523 del Código de Derecho Canónico, los feligreses no podían elegir un párroco (excepto en los antiguos patronatos) y el capellán Botteon no tenía edad suficiente.

La alternativa que presentaron, que fuera nombrado vicepárroco -lo que permitiría confirmar su residencia en el pueblo-, también quedó rechazada porque era algo desproporcionado para un pueblo tan pequeño.

Se da la curiosa circunstancia de que aquel prelado era monseñor Albino Luciani, que doce años más tarde sería elegido Papa con el nombre de Juan Pablo I (aunque únicamente duraría un mes, falleciendo el 28 de septiembre de 1978). Su negativa fue asumida por algunos vecinos de Montaner, pero otros no la encajaron bien y la noticia de que el obispo ya había designado para el puesto a un sacerdote llamado Giovanni Gava les resultó indignante.

Durante esos días, ambas facciones, apodadas «gatos» y «ratones», discutieron acaloradamente; tanto que en ocasiones llegaron a las manos.

La tensión no sólo no cedió sino que se incrementó, como pudo comprobar el padre Gava cuando llegó y se encontró con que la puerta y ventanas de la iglesia habían sido tapiadas. Una multitud hostil le cerraba el paso y el camión en que viajaba sólo pudo avanzar gracias a un pelotón de carabineros que había acudido ante el rumor de que los vecinos conservaban sus armas de la guerra y estaban dispuestos a desempolvarlas.

Por suerte no lo hicieron y la situación se mantuvo dentro de un orden, salvando esporádicos conatos de choque con los carabinieri. Gava no pudo descargar sus enseres.

La iglesia católica de San Pancrazio, en Montaner
La iglesia católica de San Pancrazio, en Montaner 

Fue necesaria la presencia continua de un retén policial que tenía que intervenir cada vez que se presentaba un candidato del obispado para regentar la parroquia.

Al parecer, las mujeres lideraban aquella oposición debido a que, como decíamos antes, sus maridos solían estar ausentes, muchos de ellos trabajando en el extranjero, y eran ellas las que asumían la responsabilidad laboral de mantener a los hijos in situ. Así que hacían turnos de guardia y vigilaban la iglesia hasta de noche, protegidas del frío por hogueras. No eran pocas; trescientas ochenta y ocho familias de las cuatrocientas tres censadas apoyaban el movimiento de protesta.

Los partidarios del capellán no dieron, pues, su brazo a torcer y en febrero enviaron una delegación a Roma para entrevistarse con el papa Pablo VI. Entretanto, el obispo intentó alcanzar una solución de compromiso nombrando a un fraile para que se ocupara de la parroquia durante seis meses, al término de los cuales ofrecería a los vecinos elegir al párroco de entre un abanico de presbíteros.

Entonces envió a Montaner a un sacerdote carmelita, el padre Casimiro, para que mediara entre las dos facciones enfrentadas y asistiera a los fieles que querían los sacramentos.

La labor del cura resultó infructuosa porque los partidarios de Botteon seguían en sus trece y no aceptaron la lista de candidatos. Para ellos sólo contaba el capellán, considerado heredero natural del añorado Giuseppe Faé.

El obispo no quiso contemporizar más y, rechazando la oferta de los vecinos de cargar con los costes de mantenimiento de la iglesia parroquial, designó un nuevo y definitivo párroco, Pietro Varnier, que tomó posesión a mediados de septiembre de 1967. La reacción popular fue fulminante; una multitud vociferante asaltó la casa parroquial, encerrando al sacerdote en el ático.

Así transcurrieron varias horas, hasta que le permitieron telefonear al obispo. Éste decidió afrontar la situación personalmente y se desplazó hasta Montaner acompañado del subcomisario de Treviso, llevando una escolta de carabinieri que terminó a golpes con los manifestantes.

Irritado por la agresión, Luciani recogió toda la parafernalia de la iglesia y la clausuró oficialmente con un interdicto, una condena del Derecho Canónico que puede plasmarse en la excomunión personal o el veto-ya sea parcial o total- a la celebración del oficio religioso en un lugar.

La iglesia del monasterio ortodoxo de Santa Bárbara , en Montaner
La iglesia del monasterio ortodoxo de Santa Bárbara , en Montaner 

Este último caso fue el elegido para el pueblo: bajo la amenaza de suspensión a divinis, prevista en el canon 1333, quedaba prohibida a todo sacerdote la impartición de servicios y sacramentos en Montaner. Pero si el obispo pensaba que con eso iba a solucionar el problema, se equivocaba totalmente.

Si en el siglo XIV un acto de inaudito empecinamiento individual llevó a que se produjera el llamado cisma de Occidente, con la disputa de la autoridad pontificia por parte de tres papas simultáneos y una nueva sede pontificia en Avignon, ahora era la testarudez comunal la que iba a desembocar en otro caso.

Para ser más exactos, hubiera sido mejor citar el cisma de Oriente, tres siglos anterior al citado, cuando la Iglesia Católica sufrió la escisión de la Ortodoxa: corría el año 1054 y una serie de diferencias teológicas -quizá magnificadas entonces pero que llevaban ya mucho tiempo en el candelero-, combinada con los avatares del contexto histórico-político del Imperio Bizantino en su relación con Roma, desembocaron en la ruptura.

Y ése precisamente fue el modelo elegido por los irreductibles «hijos de Montaner», como también se hacían llamar los» gatos» (en oposición a los «ratones», los que se mantuvieron fieles al catolicismo), para escenificar su radical respuesta al obispo.

El 26 de diciembre de 1967, apenas unos días después del aniversario del óbito de Giuseppe Faé, se celebró en el pueblo una misa. No desafiaba el interdicto porque la ofició el padre Evloghios Hessler, un sacerdote ortodoxo milanés, siguiendo el rito greco-bizantino.

Desde que estallara el caso, varias confesiones religiosas habían manifestado su interés en establecerse en Montaner, enviando representantes para sondear a los vecinos. Y la facción rebelde de éstos, al parecer, recogió la idea decantándose por la fe ortodoxa, que al fin y al cabo mantiene ciertas similitudes con la católica y no está considerada hereje.

La comunidad más cercana era la asentada en Montalto Dora, una localidad de la provincia de Turín (región del Piamonte) y desde allí, tras aquella misa primigenia, se destinó a Montaner a un joven cura de treinta y un años, el padre Claudio Vettorazzo, que terminaría por instalarse en el pueblo de forma permanente en junio de 1969.

Es decir, los ortodoxos habían ido para quedarse y ocupar el hueco dejado por el catolicismo. Nada lo demostraba mejor que la construcción de su propia iglesia, inaugurada en septiembre por el citado padre Evloghios y el exarca del patriarcado de Moscú en Europa, Anthony Bloom.

Bartolomé I, patriarca Ecuménico de Constantinopla, visitando el monasterio ortodoxo de Montaner en 2008
Bartolomé I, patriarca Ecuménico de Constantinopla, visitando el monasterio ortodoxo de Montaner en 2008 

Los acontecimientos posteriores fueron convulsos. La erección del nuevo templo molestó a los «ratones» católicos, que estuvieron a punto de llegar a las manos.

No obstante, los «gatos» se habían vuelto ortodoxos más por resentimiento contra el obispado que por una conversión sincera y además sus representantes religiosos resultaron ser bastante turbios: Vettorazzo, acusado de fraude por la justicia, fue condenado a prisión y, consecuentemente, expulsado de su cargo.

Le sustituyó el padre Fanurio Vivan… que, a su vez, terminó detenido en 1994 por posesión y tráfico de estupefacientes, descubriendose luego que también organizaba orgías.

Todo eso desembocó en una etapa de confusión, en la que los vecinos que permanecían fieles a la fe católica reprochaban a los demás caer en una deriva en la que ora adoptaban el rito ruso, ora el polaco, ora el nestoriano. Muchos terminaron por volver a su antiguo credo o renunciar a todos, y sólo a partir de 1998 volvió la estabilidad con el establecimiento definitivo del rito greco-bizantino, permitiendo que perviviera la comunidad ortodoxa.

Actualmente, ésta se halla bajo la jurisdicción del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla y a sus oficios acuden también inmigrantes del este de Europa.

El edificio del templo quedó dañado por un incendio en 2013 y se trazó un proyecto para reconstruirlo, dotándolo además de un sistema antisísmico. No muy lejos de su ubicación, hay una estatua dedicada al involuntario causante de todo: el padre Giuseppe Faè, alias Don Galera.

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La romántica leyenda del volcán Popocatépetl y el Iztaccíhuatl …


Los volcanes Izta y Popo

National Geographic(H.Rodríguez) — Los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl son la segunda y tercera montaña más altas de México y uno de sus paisajes naturales más icónicos.

Cuenta una leyenda que estas dos montañas representan a una doncella y un joven guerrero Tlaxcaltecas; Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Iztaccíhuatl, era la princesa Tlaxcalteca más bella jamás vista y ella depositó su amor en el joven Popocatépetl, uno de los más apuestos y bravos guerreros de su pueblo.

Dicen que antes de partir a la guerra en la que Tlaxcaltecas se encontraban inmersos contra sus enemigos acérrimos, los aztecas, Popocatépetl pidió al cacique de su pueblo la mano de la princesa Iztaccíhuatl. Este se la concedió, pero a condición de que volviera sano y salvo de la guerra para desposarla.

Así, el guerrero partió a la batalla mientras que la princesa esperaba el retorno de su amor. Sin embargo, la lengua viperina de un celoso rival de Popocatéptl medió de mala fe engañando a la princesa e informándole de que su amado había muerto en combate. Arrastrada por el desconsuelo y el quebranto, desconociéndose víctima del engaño, dícese de aquella bella princesa que murió de tristeza por la perdida de su amado.

Poco tiempo después, Popocatépetl regresó victorioso de su empresa dispuesto a tomar matrimonio con Iztaccíhuatl, sin embargo a su llegada recibió la funesta noticia de su fallecimiento. Durante varios días y noches, cuentan que el joven, abatido, vagó por las calles hasta encontrar la manera de honrar el gran amor que ambos se profesaban, y fue así que ordenó erigir una gran tumba bajo el Sol amontonando 10 cerros para levantar una enorme montaña.

Una vez construida, tomó el cuerpo inerte de su princesa, y recostándola sobre la cima de la montaña, la besó por última vez para después, antorcha humeante en mano, arrodillarse a velar su sueño eternamente. Desde entonces permanecen juntos. Uno frente a otro. Con el tiempo la nieve cubrió sus cuerpos que se convertirían en dos enormes volcanes que permanecerán inmutables hasta el final de los tiempos.

Es por ello que, cuando el guerrero Popocatépetl se acuerda de su amada Iztaccíhuatl, su corazón, que guarda el fuego de la pasión eterna, tiembla, y su antorcha vuelve a incendiarse. Es por ello que, aún hoy en día, el volcán Popocatépetl continúa arrojando fumarolas de humo.

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Las 20 ciudades de la música en EE.UU. …


Nueva Orleans Hz

JotDown(E.de Gorgot) — Durante el siglo XX, los Estados Unidos de América tomaron el relevo de Europa como epicentro de la producción cultural en occidente. Quizá su literatura o su filosofía no hayan llegado a eclipsar el descomunal legado europeo, cuyo peso específico acumulado sigue siendo muy superior, pero la cinematografía, la televisión y sobre todo la música estadounidenses se han convertido en un nuevo paradigma artístico cuya influencia se extiende literalmente a todo el planeta.

La música norteamericana —un laberíntico compendio de influencias europeas y africanas— han propiciado la aparición de varios géneros que han revolucionado el concepto mismo de la música como arte. Uno de los aspectos más interesantes es el muy diferente papel que han jugado un buen número de ciudades en el nacimiento, desarrollo y explosión de estos géneros y corrientes.

Como ya sabemos, no existe una música americana como tal, sino muchas, y aunque ya haya MacDonald’s y Starbucks en prácticamente todas esas ciudades —como los hay ya en las nuestras—, muchas de ellas se precian y con razón de poseer una distintiva y muy relevante tradición musical propia.

De hecho, el bagaje musical norteamericano es tan rico y diverso, tan concentrado en un periodo muy breve, que los arqueólogos del futuro probablemente pensarán que estas ciudades ni siquiera formaban parte del mismo país. Estas son las capitales estadounidenses de la música.

  • Nueva Orleans:

el Big Bang. Pese a su relativamente modesto tamaño es el centro musical más determinante de los últimos ciento cincuenta años no ya en los EEUU, sino en el mundo entero. En ella nació el jazz, un género que ha adquirido una relevancia descomunal y que pese a su corta historia goza ya de un prestigio similar al de la música clásica.

El más prominente ejemplo de ello es —cómo no— el hijo más famoso de la ciudad, Louis Armstrong. También fue cuna del rhythm & blues, la forma revolucionaria de música que practicaba gente como el ya retirado Fats Domino —otro de los hijos ilustres del municipio— y que posibilitó la aparición del rock & roll y todos sus innumerables derivados.

Incluso se la puede considerar en parte responsable de la aparición del funk, pues James Brown creó el estilo recogiendo ciertos patrones que ya existían en la música de esta ciudad. Si hablamos de música de los siglos XX y XXI, Nueva Orleans es la auténtica Madre del Cordero. El huracán Katrina destruyó muchos de sus lugares emblemáticos, pero la personalidad de esta ciudad tan atípica —norteamericana, europea, africana, caribeña— no ha desaparecido bajo las aguas.

El eslabón perdido, o no tan perdido, de casi toda la música moderna.

Nueva York
Nueva York, macedonia de música.
  • Nueva York:

la ciudad más grande del país tenía por lógica que ser una de las más activas musicalmente, aunque su escena es también demasiado heterogénea como para poder colgarle una etiqueta que la defina.

No es conocida por haber creado demasiados estilos desde la raíz, pero ha tenido un papel importante en el desarrollo de muchos de ellos (jazz, rock, vanguardias, etc.) sencillamente porque, dada su incesante actividad cultural y su riqueza, siempre atrajo muchos músicos en busca de trabajo.

La historia musical de Nueva York es extraordinariamente compleja, ya que ha servido de cajón de sastre para lo que llegaba de todas partes del país y del extranjero. Decimos que no generó estilos desde la raíz, sino más bien derivaciones de estilos anteriores, pero hay que destacar su aportación autóctona más original, pues Nueva York es la cuna del rap y el hip-hop.

En resumen, Nueva York y su entorno (Nueva Jersey, etc.) han producido demasiados artistas como para nombrarlos a todos, y demasiado distintos entre sí como para englobarlos de alguna manera. Aunque si la ciudad se ha caracterizado por algo ha sido por propiciar las escenas más “arty” y experimentales, los movimientos de vanguardia, así como por ser el epicentro de la música disco y del “punk rock” norteamericano.

Todo lo que sea estrambótico, extravagante o “underground” ha tenido su sitio en Nueva York, generalmente libre de las lacras conservadoras que han encorsetado la cultura de muchas otras partes del país. Nueva York ha sido el principal puerto de llegada de las modernas influencias europeas, siempre apetecidas por los norteamericanos más culturetas.

No en vano la ciudad es también, por descontado, la capital de la música clásica en los Estados Unidos; sus recintos para la celebración de conciertos clásicos y óperas son mundialmente famosos. En general, el número y variedad de recintos para la música en directo es enorme, en todos los formatos imaginables, no en vano es la capital mundial del teatro musical.

Sunset Strip
Sunset Strip, Los Angeles.
  • Los Ángeles:

junto a Nueva York, la metrópolis más grande de los Estados Unidos. Desde hace décadas, y aunque dado  su tamaño ha recogido todo tipo de estilos, es menos “profunda” que Nueva York y siempre se ha caracterizado por ser una ciudad dominada predominantemente por el rock en su vertiente más espectacular.

Sus épocas de mayor esplendor en la industria musical fueron los años 60 y los años 80, con el auge de movimientos rockeros; ha sido tradicionalmente el lugar a donde emigran todos los jóvenes músicos de rock del país para triunfar.

En los 60, la zona de clubs de Sunset Strip albergó una vibrante escena psicodélica, con grupos como The DoorsThe Byrds o Buffalo Springfield, aunque nunca tomó la delantera que sí llevaba su vecina San Francisco. Durante los 70 y 80, en esa misma zona, se produjo la explosión de bandas de hard rock como Van Halen o Guns n’Roses, que durante un tiempo convirtieron Los Ángeles en el ombligo de la industria musical nacional.

También en los 80 fue el ecosistema del “rock de fusión”, del que surgieron grupos como Red Hot Chili PeppersJane’s Addiction o Fishbone. Todas las grandes bandas angelinas de los ochenta tienen en común el énfasis en la espectacularidad: había tanta competencia de bandas locales peleando por actuar en los mismos clubs, y el público angelino estaba tan acostumbrado a ver conciertos de todo tipo, que la única forma de destacar era, además de haciendo buena música, acompañándola con una puesta en escena muy visual, enérgica e incluso estrafalaria.

Por descontado, Los Ángeles es también la ciudad de Hollywood, así que la importancia de la imagen, cierta superficialidad y un enfoque en el que predominan entretenimiento y hedonismo sobre “seriedad” siempre ha teñido casi toda la música que sale de allí.

Chess Records
La diminuta sede de Chess Records, en Chicago.
  • Chicago:

es la tercera ciudad más grande del país, especialmente célebre por haber sido la cuna del blues eléctrico, popularizado por sellos locales tan célebres como Chess Records.

El blues eléctrico fue creado por inmigrantes sureños como Muddy Waters, atraídos por el empleo de las gran ciudad industrial del norte.

Muddy Waters tocaba el blues tradicional que había aprendido en los campos de algodón del sur donde había crecido, con la diferencia de que para tocar en los clubs de Chicago empezó a utilizar amplificación.

En la gran ciudad, varios bluesmen sureños descubrieron los encantos de la guitarra eléctrica, de la que ya nunca se separarían.

Nombres como Buddy GuyOtis Rush o el inimitable pero mil veces imitado Bo Diddley (que en sus inicios solía tocar su guitarra en las calles acompañado por los ritmos de una tabla de lavar) hicieron del blues de Chicago un género propio y muy, muy influyente.

El blues de Chicago definiría en el modo en que se desarrollaría la música del futuro.

Podría decirse que fue la ciudad que preparó a la guitarra eléctrica para dar su salto definitivo a la primera plana de la música popular.

  • Nashville:

como Nueva Orleans, otra ciudad de modesto tamaño pero que ha desempeñado un papel muy importante en la industria musical. Capital del estado de Tennessee (donde hay otra ciudad musicalmente importantísima: Memphis), es el centro neurálgico de la industria del country.

Cualquier músico country que quiera triunfar rápidamente suele tener Nashville como destino favorito. Como en el caso de Nueva Orleans y el jazz y r&b, la cantidad de músicos de country que han nacido en Nashville o sobre todo que se desplazaron allí para triunfar es sencillamente espectacular.

Aunque es universalmente asociada con sombreros de cowboy, su escena local es muy animada y más variada de lo que parece.

  • Memphis:

no fue allí donde nació el rock & roll, pero desde luego sí fue allí donde se produjo la revolución social y cultural asociada a dicho movimiento. Sede de Sun Records, probablemente la pequeña compañía discográfica con un mayor impacto momentáneo en la cultura planetaria, que lanzó el nuevo sonido a todo el país primero, y al resto del mundo después.

Naturalmente, buena parte de la culpa la tuvo un tal Elvis Presley, nacido en la vecina Tupelo, aunque se mudó a Memphis siendo un adolescente. La lista de nombres cuya carrera musical le debe algo a esta ciudad es demasiado larga como para detenerse en ella, pero para empezar basta con echarle un vistazo al catálogo de la discográfica Sun durante los cincuenta.

Detroit
La luna sobre Detroit, la ciudad con dos caras.
  • Detroit:

la “ciudad del automóvil”, una metrópolis industrial como Chicago, es también uno de los centros neurálgicos de la historia de la industria musical estadounidense.

Sede de Motown, con todo lo que ello implica en el desarrollo de la música negra norteamericana y el soul.

En Detroit creció Aretha Franklin cantando en la iglesia, allí creció Stevie Wonder, allí se formaron The Temptations… si a eso añadimos los nombres que se desplazaron a Detroit para triunfar en Motown, la lista se alargaría hasta el infinito.

Lógicamente podemos deducir que es una de las ciudades claves en el desarrollo de la música del siglo XX. La ciudad también se caracterizó por albergar una escena rockera muy característica, surgida a finales de los 60, con un especial apego por las guitarras fuertes y cuyo sonido chocaba un tanto con la psicodelia imperante por entonces: nombres como MC5, Bob Seger, Alice Cooper, The Stooges (con Iggy Pop en sus filas), Ted NugentRare Earth… hicieron que hoy se hable con propiedad de un “sonido Detroit” que nada tiene que ver con el sonido Motown pero que resulta igualmente característico de la ciudad.

  • Austin:

la capital de Texas presume de poseer una de las redes más activas de locales con música en directo en el mundo. Se la suele asociar con estilos sureños gracias a celebridades locales como la leyenda del country Willie Nelson o el fallecido guitarrista de blues Stevie Ray Vaughan. 

Otro bluesman blanco mítico, Johnny Winter, vio despegar su carrera también allí. Pero la escena local de Austin no sólo se centra en el blues y es muy variopinta, con núcleos importantes de otros estilos que han producido artistas tan distintos entre sí y “tan poco sureños” como el guitarrista de jazz-fusion Eric Johnson o el grupo de rock alternativo Butthole Surfers.

No posee una industria discográfica local tan poderosa como la de otras ciudades, lo cual provoca quizá que no todo su potencial musical llegue a primera línea, así que Austin produce relativamente pocas estrellas (insisto: relativamente) para el potencial de su escena musical autóctona.

Pero prácticamente todos los músicos norteamericanos que se han movido por el país la citarían como uno de los lugares más plagados de talentos por descubrir.

Escultura de Hendrix en Seattle
Escultura de Jimi Hendrix en su ciudad natal, Seattle.
  • Seattle:

antes de los 90, Seattle era una ciudad ignorada por la industria musical norteamericana y era sólo conocida por haber sido el lugar de nacimiento de Jimi Hendrix.

Que alguien como Hendrix surgiese de una ciudad así, perdida en el frío norte y aparentemente alejada de todas las corrientes musicales predominantes, parecía una anomalía, hasta que el éxito del “grunge” puso de manifiesto que la escena musical local, especialmente en cuanto al rock más guitarrero, era rica y efervescente: Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden Alice in Chains fueron los grupos más exitosos de la repentina explosión comercial de Seattle, pero hubo toda una pléyade de bandas surgidas en la ciudad que la convirtieron durante un tiempo en el ombligo musical del país.

Antes de eso, los músicos locales siempre habían tenido que emigrar, como el propio Hendrix o Duff McKagan, bajista de Guns N’Roses, que se marchó a Los Ángeles porque en Seattle ninguna banda llegaba a ninguna parte… aún.

  • San Francisco:

en los años 60, esta ciudad y el término “hippie” eran prácticamente sinónimos. De ella surgieron bandas como Grateful Dead, Creedence Clearwater Revival y Jefferson Airplane, y “Frisco” se convirtió en la Meca del hippismo contracultural estadounidense. Pero además de su aportación a la psicodelia, el “flower power” y el Verano del Amor, durante los ochenta gestó una importante escena de heavy metal, la escena de la “Bay Area.

  • Kansas City:

una ciudad con marcada tradición jazzística, pese a que su nombre no lo tengamos tan asociado a la música. De hecho tuvo un papel importante en la evolución del género desde el formato de “big bands” hasta una música más pronta a la improvisación y la experimentación. Todo ello se puede resumir diciendo que fue, por ejemplo, el lugar de nacimiento de Charlie Parker.

  • Las Vegas:

aunque no ha producido ninguna corriente musical digna de mención, es conocida por sus peculiares espectáculos en directo, generalmente de artistas establecidos que quieren ganar un dinero fácil actuando para los clientes de los casinos y hoteles, o de ciertas glorias del pasado en horas bajas que encuentran en Las Vegas una última oportunidad para seguir viviendo de la música.

Lo que normalmente asociamos a sus escenarios es la música melódica “para todos los públicos”, allí han actuado infinidad de veces desde crooners legendarios como Frank Sinatra o Tom Jones (en tiempos más glamourosos) a cantantes como Celine Dion. Es básicamente la ciudad con música pensada para turistas. Aunque también fue allí donde Elvis Presley protagonizó su glorioso retorno y su fulgurante decadencia.

Macon
Macon, Georgia, improbable —pero cierta— cuna de grandes nombres.
  • Macon:

esta ciudad más bien humilde puede no sonarle a muchos más allá de alguna cita en The Simpsons (cuando Nelson, el niño matón de la escuela, dice que “siempre quise visitar Macon, Georgia”) pero pese a su modesto tamaño ha producido algunos de los más grandes nombres de la música norteamericana, desde Little Richard a Otis Redding pasando por Allman Brothers Band, así que probablemente habría que investigar el agua potable de la zona para encontrar alguna peculiaridad que permita que de un lugar tan pequeño emerjan semejantes personajes.

  • Miami:

evidentemente es la puerta de entrada de la música caribeña en Estados Unidos, y el lugar donde suelen establecerse muchas estrellas de la llamada música “latina”, entre ellas algunas celebridades procedentes de España. También es especialmente conocida por sus clubs y discotecas de “dance music”.

  • Jacksonville:

es la mayor ciudad de Florida, aunque probablemente suene menos en España que vecinas del mismo estado como Miami u Orlando. Tiene una rica historia musical: en ella comenzó su carrera musical un ilustre ciudadano de florida como Ray Charles (que no, no es de Georgia, aunque dicho estado haya adoptado su famosa canción como himno) y también uno de los grupos de rock más legendarios del país, Lynyrd Skynyrd (que no, no eran de Alabama).

Quizá la maldición de Jacksonville sea que  los estribillos más famosos sus grandes estrellas hacen referencia a otros estados, así que no está de más reivindicarla. Jacksonville es una de las mecas del rock sureño, no sólo por los Lynyrd Skynyrd sino también por bandas como Molly Hatchet Blackfoot, aunque desde Europa nuestra imaginación asocia más el “southern rock” con Alabama, Arizona o Texas que con Florida. 

En la actualidad Jacksonville ha seguido produciendo grupos de éxito, como Limp Bizkit.

Rock and roll hall of fame
El Rock and roll Hall of Fame, en Cleveland.
  • Cleveland:

aunque no es una de las ciudades con mayor tradición rockera del país, sí tiene el honor de albergar las modernistas instalaciones del famoso Rock and Roll Hall of Fame.

Curiosamente, Ohio es un estado que despuntó mucho más en otro estilo: durante los años de gloria del funk, tanto Cleveland como otras ciudades (Dayton , Cincinnati) produjeron varios nombres muy importantes en dicho género, desde los Ohio PlayersDazz Band, Sun, Slave, Zapp hasta el gran Bootsy Collins, legendario bajista de James Brown y Parliament/Funkadelic.

  • Minneapolis:

la modesta capital de Minnessota no tiene la resonancia de otras grandes capitales y es un caso similar al de Austin. Su escena musical es muy rica y se dice tiene más grandes recintos para actuaciones en directo por habitante que cualquier otra ciudad excepto Nueva York.

Aunque no ha dado a conocer muchos grandes nombres porque no hay una industria discográfica local fuerte, ha producido bandas de toda clase de estilos, desde jazz al rock alternativo. Por descontado la gran estrella  surgida de la ciudad es Prince.

  • St. Louis:

un caso similar al de Minneapolis, carece de mucho renombre en el exterior pero su historia musical es bastante destacable. Ya desde los tiempos del “ragtime”, del que St. Louis fue uno de los principales focos.

Su aportación al jazz tampoco es nada desdeñable si tenemos en cuenta que en su escena local se formó Miles Davis.

Y también su aportación a la música rock es clave, ya que de St. Louis procede también una de las tres o cuatro figuras clave en su desarrollo, nada menos que Chuck Berry.

Boston
La bonita calle Acorn, en Boston.
  • Boston:

la ciudad más europea, progresista e intelectual del país es junto a Nueva York otro de los grandes centros neurálgicos de la música clásica, y como ciudad universitaria que es, cuenta además con diversas escuelas de música de bastante prestigio.

Dicho ambiente universitario propició la aparición de muchas bandas “indie”, desde los Pixies hasta Throwing Muses y The Cars, aunque los dos grupos de rock emblemáticos de la ciudad son dos de las formaciones más exitosas en la historia de Estados Unidos: Aerosmith y cómo no, el grupo liderado por Tom Scholz y llamado precisamente Boston.

  • Philadelphia:

una de las ciudades artísticas e intelectuales por excelencia, que al igual que Boston destaca por su actividad en música clásica, aunque también tiene una amplia tradición de gospel, jazz y blues; allí desarrolló su estilo, por ejemplo, John Coltrane. 

También como Boston, dispone de algunas escuelas de música de prestigio, aunque probablemente le suene a más gente porque Will Smith procede de allí, como nos recordaba continuamente en la sintonía de The fresh prince.

Hasta aquí un repaso a ciudades con tradición musical en los Estados Unidos.

Naturalmente podrían haber sido más, y para cada una de ellas podrían haberse citados muchos más nombres (la historia musical de muchas de ellas merecen no ya artículos propios, sino libros enteros dedicados al tema), pero creo que en un principio bastan estas veinte para hacerse una pequeña composición de lugar, un mapa esquemático del que ha fue el país musicalmente más rico de todo el siglo XX.

New Orleans1

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España tiene un trozo de la Antártida y muy pocos lo saben: está en esta ciudad …


España tiene un trozo de Antártida y muy pocos lo saben

Muy Interesante(S.Romero) — No hace falta salir de España para ver un ‘trozo de la Antártida’. 

Una formación rocosa cubierta con nieve surgiendo del mar está en una pequeña ciudad no lejos de Madrid.

Concretamente, tenemos que viajar hasta Azuqueca de Henares, Guadalajara, para toparnos con la “Rotonda de la Antártida”, que se encuentra en el cruce del Paseo del Sur y la Avenida de la Estación de este municipio guadalajareño.

Está junto frente al ayuntamiento.

Cuando uno piensa en la Antártida, nos vienen imágenes de un vasto y desolado paisaje de nieve y hielo, vientos implacables y el profundo silencio de la naturaleza más austral de la Tierra.

Sin embargo, la extensión helada de la Antártida cuenta con un inesperado homenaje en Azuqueca de Henares. La Plaza de la Antártida o Rotonda de la Antártida alberga una fiel representación del relieve de esta remota naturaleza.

A pesar de lo llamativo de su estructura, no es un emplazamiento muy conocido pero simboliza un aspecto fascinante del Plan E – Plan Español para el Estímulo de la Economía– que lanzó el Gobierno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero con el fin de reactivar la economía española.

La idea se aprobó en el pleno del consistorio de Azuqueca de Henares el 9 de enero de 2009 y contó con un presupuesto de 20.000 euros. Como resultado, se creó una obra de arte y geografía creada con la intención de celebrar y reconocer la vinculación de España con la investigación científica en la Antártida. 

La rotonda presenta un detallado modelo en relieve del continente, con sus cadenas montañosas, mesetas y valles. Es como una versión en miniatura de la Antártida que cuenta con una altura de cuatro metros y fue construida a base de una capa de cemento sobre un armazón interior. Su gran altura hace que sea un elemento inconfundible del paisaje.

Por si esto fuera poco, el relieve que refleja la obra se asemeja a la estampa antártica, es decir, el diseño no es meramente decorativo, sino que representa un intrincado mapa topográfico que fue meticulosamente esculpido para reflejar los contornos, picos y valles del terreno de la Antártida.

De hecho, se hizo con tanto mimo que los diseñadores pusieron mucho cuidado en garantizar que el modelo a escala fuera geográficamente preciso, para que la visita a la “Antártida en España”, fuese no solo estética, sino también educativa.

Puedes ver una versión en miniatura de la Antártida en Azuqueca de Henares
Puedes ver una versión en miniatura de la Antártida en Azuqueca de Henares

Tal y como comprobarás cuando te acerques a ese rincón antártico español, la instalación sirve como una obra de arte paisajístico que se puede apreciar desde varios ángulos, ya sea conduciendo o mirando más de cerca, a pie.

Está siempre disponible para su observación y, lógicamente, se trata de un monumento gratuito. Además, como última curiosidad, la Rotonda de la Antártida está alineada con el continente antártico, meridiano 0º señalando al norte.

Así las cosas, la rotonda de Azuqueca de Henares es un guiño a la implicación de España en la Antártida (que se rige por el Sistema del Tratado Antártico) y a la importancia de la cooperación internacional en la gestión de la Antártida.

La intersección de la geografía y el arte
La intersección de la geografía y el arte

– Colaboración española en la Antártida

España se encuentra entre las muchas naciones que realizan investigaciones científicas en la Antártida. El Programa Antártico Español, coordinado por el Comité Polar Español, supervisa las actividades de investigación del país en el continente.

Nuestro país opera dos estaciones de investigación o bases antárticas: la Estación Antártica Española Juan Carlos I en la Isla Livingston gestionada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) -y que solo está habitada en verano- y la Estación Antártica Española Gabriel de Castilla en la Isla Decepción (bautizada así por el codescubridor de la Antártida, el capitán estadounidense Nathaniel Palmer en su primera visita a la isla tras darse cuenta de la engañosa apariencia de la isla). 

Estas bases son centros cruciales para estudios científicos en una variedad de campos, incluida la biología, la geología, la glaciología y las ciencias atmosféricas. España también posee un campamento temporal, llamado campamento internacional Byers, en la península Byers de la isla Livingston que es la mayor área sin hielo en las Islas Shetland del Sur.

La rotonda presenta un detallado modelo en relieve del continente antártico
La rotonda presenta un detallado modelo en relieve del continente antártico

Quizá en una época en la que los efectos del cambio climático son cada vez más evidentes en nuestro planeta y la preservación del medio ambiente, incluido el antártico -que sufre y sufrirá el azote del aumento de las temperaturas globales- es más crucial que nunca, esta instalación sirve como recordatorio del papel que cada nación tiene en la protección de los lugares más vulnerables del planeta.

En una pequeña ciudad no lejos de Madrid, se encuentra este homenaje a la Antártida
En una pequeña ciudad no lejos de Madrid, se encuentra este homenaje a la Antártida

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Uluru – Ayers Rock (la roca más famosa del mundo) …


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BBC News Mundo — Cientos de turistas se precipitaron este viernes a Uluru, una famosa formación rocosa en medio del desierto australiano, antes de que sea cerrado su acceso al público.

A petición del pueblo anangu, propietario tradicional de este monolito, este sábado entra en vigor la prohibición de subirlo.

Con 348 metros de altura, este icono australiano es considerado sagrado en la cultura aborigen, que ha estado pidiéndole por muchos años a los turistas que no lo suban.

Si bien solamente el 16% de los visitantes lo escaló en 2017, cuando se anunció que se cerraría, en las últimas semanas el sitio se ha visto abarrotado de gente deseosa de escalarlo por última vez.

Usuarios en las redes sociales han compartido fotos y videos de las colas kilométricas que se han formado en los últimos días para acceder al monolito, que en 1987 fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Pero, qué tiene de especial Uluru y por qué se ha decidido cerrar su acceso?

Motivos de seguridad y ambientales

A pesar de que al pie de la formación rocosa hay letreros que instan a los turistas a que no suban, muchos visitantes ignoran el mensaje.

Por tal razón, la junta directiva del Parque Nacional Uluru-Kata Tjuta votó por unanimidad en 2017 prohibir la subida al monolito, tanto por motivos de seguridad como por razones ambientales.

Escalar el Uluru puede llegar a ser mortífero para personas sin experiencia, debido a las altas temperaturas de la región y a los fuertes vientos que frecuentemente se registran en ese parque nacional.

Uluru (Ayers Rock)

A principios de mes, una niña de 12 años falleció luego de haberse caído durante una visita con su familia.

Y desde la década de los 50, al menos 37 personas han muerto en Uluru producto principalmente de accidentes y de deshidratación.

– Una evidencia física de los seres ancestrales

Los anangu creen que, en el principio, el mundo no tenía ni forma ni características propias.

Pero luego los seres ancestrales emergieron y viajaron por toda la Tierra, creando a su paso especies y formas vivas.

Uluru sería una evidencia física de las hazañas que realizaron los seres ancestrales en esa época.

Para el pueblo anangu, Uluru es actualmente un sitio sagrado e incluso muchos lo consideran como una iglesia.

Y según las autoridades australianas, la prohibición de subirlo no afectará significativamente el número de visitantes del parque nacional.

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Nabta Playa y los Antiguos Astrónomos del Desierto de Nubia …


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Ancient Origins (J.Gillan) — Nabta Playa [“playa” en el idioma local significa “lago seco”] es un sitio muy especial localizado en el desierto de Nubia y compuesto por cientos de túmulos prehistóricos, estelas y estructuras megalíticas, a unos 100 kilómetros al oeste de Abu Simbel, al sur de Egipto.

Es el resultado de una avanzada comunidad urbana que surgió hace aproximadamente 11.000 años y que dejó como testigos a una gran cantidad de piedras que, para los científicos, son las alineaciones astronómicas megalíticas más antiguas del mundo. Algunos arqueólogos creen que el pueblo de Nabta Playa fue el precursor de las primeras ciudades del Nilo que surgieron en Egipto miles de años más tarde.

Los antiguos restos de Nabta Playa fueron descubiertos por primera vez en 1974 por un grupo de científicos dirigido por Fred Wendorf, profesor de Antropología de la Universidad Metodista del Sur de Texas, que se dio cuenta de que en la arena había muchos objetos. Wendorf hizo varias visitas al yacimiento, descubriendo algo nuevo cada vez.

Pero, en realidad fue varias décadas antes cuando los investigadores descubrieron las docenas de estructuras de piedra que se conocen hoy en día y cuando se dieron cuenta de la función e importancia de estos grandes megalitos.

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Ubicación de Nabta Playa en el círculo de color rojo.

  • Los primeros habitantes de Nabta Playa

Aunque Nabta Playa actualmente se encuentra en un desierto seco e implacable, no siempre fue así. Los científicos han determinado que alrededor del año 10.000 a. C., un cambio climático produjo en el norte de África un desplazamiento hacia el norte de los monzones estivales.

Este cambio provocó suficiente lluvia sobre la región como para llenar un número de “playas” (lagos secos) durante, al menos, varios meses al año: agua suficiente para mantener a animales y a humanos.

Las evidencias arqueológicas parecen sugerir que los primeros asentamientos de personas en Nabta Playa surgieron entre hace 11.000 y 9.300 años. Wendorf y el etnolingüista Christopher Ehret han sugerido que se trataba de pastores nómadas con campamentos estacionales y que, finalmente, abandonaron el lugar cuando el agua se secó.  Aunque muy pocos restos cerámicos han sido encontrados, los descubiertos sí que están considerados entre los más antiguos identificados en África.

Hace unos 9.000 años, los asentamientos se hicieron más grandes y más sofisticados y los pueblos construyeron cabañas con chimeneas para el fuego, dispuestas en filas y comenzaron a cavar pozos profundos, lo que les permitió disponer de suministro de agua durante todo el año: condición necesaria para un asentamiento permanente.

Durante este tiempo la zona estaba cubierta por praderas en las que habitaban gacelas y liebres y la gente sobrevivía cazando y comiendo plantas silvestres. Asimismo existen evidencias de que, hace alrededor de 8.100 años surge la domesticación de animales, incluyendo cabras y ovejas así como el establecimiento de trabajos organizados.

Entre hace 8.000 y 7.000 años la región sufrió dos grandes sequías que causaron una significativa disminución del nivel del agua. Nabta Playa se convirtió en un lugar extremadamente árido y casi sin vida y los asentamientos fueron abandonados. Sin embargo, las sequías se calmaron después de unos 1.000 años y nuevos grupos humanos comenzaron a regresar al lugar. Desde aquel momento la región fue testigo de la llegada de una sociedad mucho más compleja y avanzada y fue durante este período cuando se construyó la mayor parte de las estructuras megalíticas.

  • Las estructuras de piedra de Nabta Playa

Durante varios miles de años, el pueblo de Nabta Playa construyó numerosos monumentos megalíticos, incluyendo círculos de piedras, tumbas subterráneas, enormes losas de piedra e hileras de estelas que se extienden a lo largo de unos 2.500 metros. Dichos monumentos megalíticos se cuentan entre los más antiguos del mundo: Nabta Playa es unos cuantos miles de años más antigua que Stonehenge.

  • El círculo-calendario

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Dibujo de la posición de las piedras en el círculo-calendario.

Una de las estructuras más significativas de Nabta Playa es un círculo de piedra de hace al menos 7.000 años, lo que lo convierte en uno de los más antiguos dispositivos arqueoastronómicos encontrados.

Fue diseñado como calendario prehistórico para marcar dos fenómenos celestes importantes: el solsticio de verano, asociado con la aparición de las lluvias de verano y la disposición de las estrellas en el cielo nocturno, para guiarse a través del desierto.

El círculo megalítico, que mide sólo cuatro metros de diámetro, se compone de un gran número de piedras, incluyendo cuatro pares de mayor tamaño y una serie más pequeña.

En el centro del círculo aparecen dos filas de tres piedras.

El uso de la tecnología vía satélite, utilizada por Wendorf y por el prof. Malville, reveló que dos de los pares se alinean para formar una línea norte-sur, mientras que los otros dos pares forman una línea este-oeste. La alineación este-oeste indica el lugar donde el sol se eleva y establece el solsticio de verano desde hace 6.500 años.

El astrofísico Thomas G. Brophy, ex-físico de la NASA, sugiere que la fila meridional de tres piedras dentro del círculo, representa las tres estrellas del cinturón de Orión, mientras que las otras tres piedras representan a las estrellas de Orión, tal y como aparecieron en el cielo hace miles de años.

Más al sur se encuentran dos montículos con cima plana, formados naturalmente por los vientos del desierto, que en su tiempo contenían numerosas estructuras megalíticas, pero que ahora se encuentran rotas en su mayoría.

A lo largo de la colina norte, también fue construido un largo tramo de 600 metros de grandes megalitos verticales, donde alguno pesa varias toneladas.

El prof. Malville ha afirmado que la disposición de las piedras en los montículos está alineada con la Ursa Majoris de hace entre 6.700-6.000 años atrás (una estrella enana amarilla, situada a 46 años luz de distancia de la Tierra, aproximadamente, dentro de la constelación del Carro Mayor).

– Religión, Sacrificio y el misterio de las tablas de piedra en Nabta Playa

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Nabta Playa (“playa” es “lago seco”) es un sitio muy especial, localizado en el desierto de Nubia, compuesto por cientos de túmulos prehistóricos, estelas y estructuras megalíticas, a unos 100 kilómetros al oeste de Abu Simbel, en el sur de Egipto. Es el resultado de una comunidad urbana avanzada que surgió aproximadamente hace 11.000 años y dejó un enorme testigo de piedras.

Los megalitos se pueden encontrar en varios grupos separados, dispuestos en una dirección aproximadamente norte-sur. En la zona más al norte del sitio hay un grupo alrededor de diez túmulos (montículos de tierra y piedras levantadas sobre una tumba), que están hechos de piedra arenisca, y que contenían muchísimos restos de ganado.

  • Las tumbas del ganado

La mayoría de los túmulos que se encuentran son compuestos de piedras sin forma, y contenían muchísimos huesos pertenecientes a vacas, cabras y ovejas. Sin embargo, un túmulo se destacó por encima de todos, el más grande, y dejó en la tierra un gran marco de arcilla. Los arqueólogos encontraron así una cámara con los restos de una vaca joven entera, que data unos 7400 años. La vaca había sido cubierta de rocas rotas, que formaban un montículo de ocho metros de diámetro y un metro de altura.

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El esqueleto de una vaca encontrado bajo un túmulo.

El descubrimiento fue muy significativo, y las pilas de huesos de ganado y la construcción de los túmulos de los restos, sugieren que los animales fueron sacrificados y que su entierro necesitó un cierto esfuerzo voluntario. La práctica del sacrificio se asocia generalmente con la creencia en un dios o dioses, y este hallazgo, junto con el descubrimiento de alineamientos megalíticos y círculos de piedra, sugiere que Nabta Playa pudo haber sido un centro ceremonial regional.

No tiene precedentes en el África en ese tiempo. Aunque se han encontrado estructuras megalíticas similares en otras áreas, por lo general son de fecha posterior a las de Nabta Playa.

  • El enigma de las tablas de piedra

Otra característica importante de Nabta Playa es la serie de pequeños complejos megalíticos de piedra construidos directamente en la parte superior de unas tablas de piedra. Son grandes rocas en forma natural de hongo, causada por la erosión. Durante miles de años han sido enterradas por varios metros de arcilla y limo, así que desde su descubrimiento una pregunta desconcierta los científicos: ¿cómo las encontró el pueblo de Nabta Playa?

No había ningún rastro visible de las rocas en ese momento. Una sugerencia dice que fueron descubiertas por accidente durante la excavación de pozos, pero parece ser algo más de una coincidencia que así tantas tablas se han localizado en este camino.

Una vez localizadas, el pueblo de Nabta Playa trabajaba las tablas de piedra para darle lados convexos y un borde recto, en dirección del norte. Colocaban entonces otra piedra en forma horizontal en la parte superior de la tabla, y eso hace creer que había sido esculpida para parecerse a una vaca u otro gran animal. Colocaban entonces una serie de otras rocas para mantener la «escultura» en su posición, y luego llenaban el pozo con sedimentos.

Los científicos creen que fechan entre 5.500 y 5.000 años atrás. Las pruebas se llevaron con datación sobre del carbón encontrado alrededor de las estructuras, aunque esto no es un método de prueba completa.

Todavía no se sabe por qué los pueblos antiguos crearon estas estructuras inusuales. Pueden haber tenido una función práctica, como el círculo calendario, o puede haber representado algo importante en aquel momento. Tal vez el trabajo de excavación revelará más de los secretos de este lugar inusual.

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Levantando una tabla de piedra de uno de los pozos.

  • La fin de la civilización Nabta y el surgimiento de las grandes ciudades del Nilo

Hace unos 5.000 años, la civilización de los constructores de megalitos de Nabta Playa derrumbó durante otro cambio climático, donde el desierto mortal volvió otra vez en la zona. Los habitantes de la región se vieron obligados a emigrar a una zona más habitable, pero la pregunta sigue siendo – ¿Dónde se fueron?

Algunos arqueólogos, como J McKim Malville, creen que el pueblo de Nabta caminó hacia el valle del Nilo, estimulando el crecimiento y el desarrollo de las grandes ciudades que posteriormente surgieron en Egipto.

«Dentro de unos 500 años después del éxodo de Nabta, se construyó la pirámide escalonada de Saqqara, indicando que había una base cultural preexistente, que puede tener su origen en el desierto del Alto Egipto. Un éxodo del desierto de Nubia hace 5000 años atrás podría haber precipitado el desarrollo de la diferenciación social en las culturas predinásticas, a través de la llegada en el valle del Nilo de grupos nómadas mejor organizados, y que poseían una cosmología más compleja». (Malville, Wendorf, Mazar y Schild, 1998)

Según Schild y Wendorf hay suficiente evidencia que sugiere que al menos alguna de las raíces de antiguas creencias egipcias sobre magia y religión, se originó en el pueblo de Nabta Playa. Por ejemplo, alguna de las estelas de Nabta Playa están alineadas con la estrella más brillante de las siete estrellas que forman parte de la constelación de la Osa Mayor.

Los registros indican que esta estrella también fue muy importante en la antigua cosmología egipcia. Por otra parte, la fila de tres megalitos dentro del círculo calendario de Nabta Playa se cree representar el Cinturón de Orión, que también ocupaba un lugar importante dentro de la astronomía antigua egipcia. Wendorf y Schild (2004) señalan otra característica interesante:

«Tal vez el lazo más convincente entre los mitos y la religión del Antiguo Egipto y los pastores del ganado del desierto Suroccidental, son los grupos de estelas del basín de Nabta. Las estelas aquí miran frente a la región circumpolar de los cielos. De acuerdo con los primeros textos funerarios egipcios, conocidos como los Textos de las Pirámides, este es el lugar donde “las estrellas nunca mueren” y donde no hay muerte en absoluto.”

La serie de asociaciones entre las sociedades complejas y estructuradas que se desarrollaron durante miles de años en el desierto de Nubia, y las grandes ciudades del Nilo del antiguo Egipto, sugiere que el aumento de la civilización influyente y poderosa del antiguo Egipto se remonta mucho más allá de lo que se creía inicialmente .

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Esta montaña produce huevos de roca …


Esta montaña produce huevos de roca

Muy Interesante(S.Romero)/L.B.V.(J.Álvarez) — En los últimos años nos hemos acostumbrado a ver cosas realmente curiosas y extrañas en China. Esta no es que sea especialmente extraña, a pesar del título, pero de momento sí que constituye un misterio científico.

La montaña china de Chan Dan Ya, o monte Gandeng, es un misterioso acantilado que genera huevos de roca cada cierta cantidad de años. Este extraño fenómeno no es difícil de ver, pues es posible observarlo en una zona de 20 metros de largo por 6 metros de ancho; es decir, no pasa desapercibido.

No porque los investigadores no sepan de qué están hechos los inauditos huevos, que más o menos lo saben, sino porque no están seguros del proceso natural que los pudo originar.

– Pero, ¿de dónde salen estos huevos de roca?

Montañas que ponen huevos. Suena a ciencia ficción, ¿verdad? Pues, tal y como puedes comprobar en las imágenes sobre la montaña, el acantilado llamado Chan Da Ya muestra precisamente este fenómeno: huevos de piedra increíblemente redondos u ovalados.

La particular montaña se encuentra al suroeste de China y los geólogos siempre se han mostrado interesados ante este curioso fenómeno que viene sucediendo desde hace décadas. Ubicadas en la provincia de Guizhou, las paredes rocosas de la base de la montaña incluyen este singular acantilado que es bastante pequeño en comparación con el tamaño de toda la montaña, pero sin duda un rincón muy destacado.

Aproximadamente cada 30 años, el pequeño acantilado «pone» un huevo de piedra. Y, una vez que el huevo de piedra acaba soltándose del acantilado por su tamaño, cae al suelo y allí se queda como prueba de ese momento de “puesta de huevos”. Así, según los informes, los ‘huevos de piedra’ crecerían desde la cara del acantilado y eventualmente caerían al suelo.

Los huevos de piedra que “pone” la montaña varían mucho en tamaño: desde 20 a 60 cm cada uno. Tienen un tono azul oscuro y son bastante suaves, lo que les permite reflejar la luz del sol en ciertos ángulos una vez que se limpian y pulen.

Según el folklore popular, las piedras, que suelen ser recolectadas por los lugareños, dan buena suerte, de ahí que sea habitual que estas familias cuenten con estos huevos de piedra en sus hogares.

Gandeng

– ¿Cuál es la explicación científica?

La formación de estos misteriosos huevos de piedra aún se está investigando. No hay consenso oficial por parte de los científicos, pero sí algunas teorías científicas interesantes. Por ejemplo, el investigador Wang Shangyan de la Oficina de Geología y Exploración y Desarrollo Mineral de Guizhou (China) expuso en su libro titulado “Scary Phenomena” (Fenómenos escalofriantes), que los ‘huevos de piedra’ eran bultos formados por moléculas de carbonato de calcio en las profundidades del mar hace unos 500 millones de años durante el período Cámbrico (en el que surgieron y se diversificaron la mayoría de los principales grupos de animales de la Tierra, según el registro fósil). Y debido a que la lutita, que forma las montañas, se desgasta más rápido que los terrones, parece que el acantilado está dando a luz a los ‘huevos’.

Así, la teoría principal es que tiene algo que ver con la erosión y las diferentes durezas de la roca. Los huevos, por otro lado, son concreciones hechas de depósitos de sedimentos más duros y pesados. Esto significa que la cara del acantilado tiende a erosionarse más rápido que los huevos durante lluvias prolongadas o deslizamientos de tierra repentinos. El hecho de que presenten un aspecto redondeado probablemente se deba al agua. Estar bajo el agua también habría contribuido a la redondez y suavidad de las piedras.

Si bien Chan Da Ya es el acantilado más popular y más grande del Monte Gandeng que pone los huevos de piedra, no es el único. Las fotos de algunas otras áreas muestran huevos que sobresalen de las montañas e incluso de lado. Eso sí, el resto del acantilado no está hecho de rocas metafórmicas, sino de roca calcárea, que se considera roca sedimentaria, que podemos encontrarlas más cerca de la superficie de la tierra y están hechas de sedimentos comprimidos como arena o fragmentos de roca más pequeños.

El fenómeno saltó a los medios en 2017, las laderas rocosas de una montaña en la aldea de Gulu Zhai muestran unas protuberancias redondeadas que parecen huevos de piedra. No uno ni dos ni diez, decenas y centenas cubren todo el acantilado.

Y como seguro que están deseando saberlo, les diré que sí, que finalmente salen y caen al suelo. No es que lo digan los lugareños, se pueden ver algunos caídos al pie de la ladera, aquellos que no se han llevado a sus casas.

Una vez que el huevo cae queda un hueco y vuelve a comenzar el proceso, que según dicen dura unos 30 años, al cabo de los cuales, cae otro ejemplar del mismo sitio. Suelen tener un diámetro de entre 30 y 60 centímetros, y los mayores pesan hasta 300 kilogramos. Tienen un color azul oscuro y verdoso, y la imaginación de algunos ha llevado a compararlos con huevos de dinosaurio.

Los geólogos chinos hace mucho que están al tanto del asunto y han hecho algunas investigaciones, proponiendo teorías de cómo se produce el fenómeno.

La más aceptada es que se trataría de burbujas formadas por moléculas de carbonato cálcico cuando la zona estaba sumergida bajo el mar hace unos 500 millones de años.

Una vez emergida la montaña, las burbujas quedarían atrapadas y petrificadas en su interior. Y al ser la roca que forma la montaña más blanda y susceptible de erosión, da la insólita impresión de que crecen huevos de roca desde dentro.

Otros piensan que las bolas están formadas por dióxido de silicio. En cualquier caso, a la montaña, que está en la provincia de Guizhou, se la conoce como Chan Da Ya (traducible por acantilado que pone huevos) aunque su nombre oficial es Gandeng.

Parece que en los últimos años se ha hecho tan popular que los turistas acuden a comprar huevos para regocijo y beneficio de las gentes locales, que han encontrado ahí su particular maná turístico.

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