Sexting positivo…

La Mente es Maravillosa(G.J.Pajares) — ¿Alguna vez has recibido fotografías o vídeos íntimos? ¿Los has enviado? ¿Te ha llegado en alguna ocasión un selfie subido de tono? Esto es el sexting y consiste en compartir fotografías o vídeos íntimos, normalmente de carácter erótico o sexual, a través de internet mediante dispositivos móviles, como tablets o smartphones. En este sentido, ¿qué es el sexting positivo? A lo largo de este artículo vamos a explicar algunas de sus claves.
A pesar de los evidentes riesgos asociados, esta práctica es cada vez más habitual entre los más jóvenes y adultos. Sin embargo, teniendo en cuenta sus riesgos, el sexting nos ofrece un universo de posibilidades y funciones que pueden resultar positivas. Así, el sexting deja de ser algo que podemos considerar malo y se convierte en una herramienta más para potenciar el erotismo.
– ¿Qué es el sexting positivo?
¿Para qué utilizamos los móviles? Esta es una pregunta que solemos pasar por alto. El uso más habitual que damos a nuestros dispositivos es el de la comunicación. Nos permite acercarnos a personas con las que nos sentimos cómodos, nos atraen y nos gustan. Comunicarnos a través de las redes sociales es una acción cómoda, sencilla, accesible y barata pues, hasta el momento, las apps a tal efecto son gratuitas.
– Algunas recomendaciones
El Principado de Asturias ha elaborado una propuesta didáctica enfocada a los alumnos de tercero y cuarto de Educación Secundaria Obligatoria con recomendaciones y actividades sobre la seguridad de practicar el sexting. A este respecto, ¿cómo podemos practicar sexting seguro?
- Evita enseñar partes y detalles de tu cuerpo que sean identificables, como la cara, los tatuajes o los pierceings. También se incluyen aquí los objetos personales que constituyen ‘Marcas de Identidad’, como las pulseras, los pendientes o los colgantes.
- Antes de enviar nada, piensa. Revisa lo que vas a enviar; para ello, conviene hacerse la siguiente pregunta: ¿es posible recortar la fotografía o retocarla para hacerlo con más seguridad?
- ¡Acuérdate de tu habitación! Si las fotos estás tomándolas en tu santuario personal, es importante que tengas en cuenta que aspectos como la disposición de los muebles, la decoración, o esos pósteres que tanto te gustan pueden aparecer en la fotografía y delatarte. Los fondos dan más pistas de lo que nos gustaría.
- ¡Bórralo después de compartirlo! Así estarás evitando que alguien más pueda acceder a tu móvil o PC. Además, si lo que deseas es guardar tus fotos, es interesante que te descargues alguna herramienta que ofrezca más seguridad, como las aplicaciones de encriptación, para guardar bajo llave tus vídeos y fotos en el móvil. Si en alguna ocasión pierdes tu smartphone o te lo roban, estarás evitando sustos.

- ¡Refresca tus contraseñas! Cámbialas periódicamente, así evitarás que alguien pueda descifrarlas. También es una idea perfecta el hecho de tener una cuenta de correo exclusivamente para este tipo de contenidos, sin que aparezca tu nombre ni tus datos personales.
Además, es interesante tener en cuenta que ciertas aplicaciones, como WhatsApp, Snapchat o los perfiles públicos de Instagram, Facebook o Twitter no son 100 % seguras a la hora de proteger el anonimato de los usuarios.
Por contra, a páginas web, como IMGUR, podrás subir fotos sin necesidad de aportar datos personales. De esta manera, es sencillo compartir una fotografía íntima mediante un enlace de acceso directo sin tener que crear previamente un perfil o una página a tal efecto.
– Practica sexting y protégete
Hacerlo por correo electrónico también puede ser una muy buena idea, ya que los correos están protegidos y sujetos a la Ley Orgánica de Protección de Datos y son considerados Datos de Carácter Personal. Además, si fuera necesario rastrear un correo electrónico concreto, es mucho más fácil de esta manera que a través de los medios mencionados.
Como conclusión queremos resaltar que el sexting dista de ser un problema o algo malo “por sí solo”, sino que es su uso incorrecto el que puede desembocar en cuestiones que podrían relacionarse con aspectos legales o incluso penales, al poder constituir un tipo delictivo. Si crees que este es tu caso, pide ayuda.
nuestras charlas nocturnas.
Eroticosas …

– ¿Tiene la monogamia fecha de vencimiento?
Rouge(A.L.Pereyra) — En la actualidad hay un anhelo escapista de “estar siempre en otro lado…con alguien más”, es que el deseo necesita novedad -dice Ester Perrel- y la rutina lejos de novedad es la costumbre de hacer algo de un determinado modo.
Después de muchos años de pareja, ¿te podes cansar del sexo? -pregunta Andrea en una sesión sexológica- Y lo que podemos decir es que con el pasar de los años si no le metemos novedad, la rutina nos achata y el fuego se apaga.
Según Peré Estupinya, divulgador científico, cuando nos enamoramos el cerebro nos traiciona y sólo queremos estar con esa persona y que esta persona no esté con nadie más, ello se explica porque somos primates y como tales tenemos una tendencia a la monogamia, es decir formar parejas estables.
Pero también tenemos tendencia a la infidelidad, porque no es lo mismo la monogamia social, que es querer formar una pareja y tener hijos que la monogamia sexual, esto es disfrutar sexualmente con esa persona. La mayoría de las especies no son monógamas sexualmente. ¡Qué problema!
Y si nos revisamos desde dónde nos posicionamos para mirarnos a nosotros y nosotras mismas, si hay algo de lo “biológico” que nos impulsa a enamorarnos y querer estar con “esa” persona solamente y por otro lado, si lo “cultural” nos impregna de mandatos sobre el “estar en pareja” y amar posesivamente “sólo” una persona.

«En todas las modalidades amatorias, eróticas, sexo-afectivas, en todas las relaciones siempre habrá algo de la posesividad, de la exclusividad y de la competencia»
Se puede decir, sin cerrar posiciones que hay un poco de todo esto, ya que somos seres biológicos y culturales, por ello tenemos un cerebro que responde con un sistema nervioso y hormonas y un sistema cultural armado para que estemos en pareja y tengamos descendencia. Y que la misma naturaleza a la vez nos impulsa a estar sólo con una persona y también a desear a otras! En fin, ¡Un lío!
Se ven en la actualidad modos “alternativos” de relacionarnos sexo afectivamente, como poliamores, relaciones abiertas, experiencias swinger, tríos y muchos más. El interrogante sería: ¿Estos modos de relacionarnos pueden ser sostenidos en personas cuya educación ha sido impregnada por el modelo de amor romántico, la pareja monógama y la posesividad? Y sumemos lo que la biología nos marca.
Por ello podríamos decir que si no deconstruimos todo este bagaje cultural que llevamos impregnado de armar y llevar adelante un modelo de pareja monógama, los otros tipos de relaciones van a ser difíciles de sostener. Aún dejando aquí señalado que también el modelo de la monogamia nos resulta difícil de sostener. Uh, bueno, no aclares que oscurece.
– Nuestro deseo no es monógamo

«Se ven en la actualidad modos alternativos de relacionaros sexo afectivamente, como poliamores, relaciones abiertas, experiencias swinger, tríos y mucho mas»
Si como nos plantea Peré Estupinya, nuestro deseo no es monógamo. Y si no hay encuentros sexuales en la pareja, si la rutina se adueña de la vida erótica de la pareja y entran los Otros, Otras, Otres. Empieza el juego de las jerarquías de las personas en la relación y aparecen papeles secundarios, papeles principales…una estructura de jerarquías.
Meditemos por un segundo…¿por qué nos sumergimos en la dolorosa situación de ser el segundo o segunda en la lista de amores de alguien? ¿Por qué entramos en la competencia: ¿qué tiene ella? ¿Qué te hizo sentir él? ¿Es mejor que yo en la cama? ¿Sólo se trata de tener sexo? ¿Qué es lo que perturba? ¿Qué la penetró, la besó, le hizo sexo oral, en fin…que la/lo deseó?
Porque nuestra construcción sobre el ideal romántico nos graba a fuego: sos mío, sos mía…y de nadie más. Y entonces la aventura amororosa es lo que me angustia, la pasión reactivada, esos intercambios íntimos, las declaraciones…¿Qué sentís con ella que no sentís conmigo? ¿Hay que saberlo? ¿Quiero saberlo? ¿Para qué?
Monogamia instituida con el carácter de exclusividad sexual, deseo espontáneo por siempre y amor y comprensión eterna. ¿No será mucho? Cuando se jura que se va a amar toda la vida, me pregunto: ¿Puede alguien jurar que va a amar toda la vida? ¿Puede alguien jurar que la/lo va a desear toda la vida? Y si, lo puede prometer, pero de acá a cumplirlo hay un largo camino.
Escucho frases que me dicen algunas parejas: “somos como amigos”, “ya no tengo deseo, no tenemos encuentros sexuales…necesitamos ayuda”. Estas personas manifiestan sufrimiento porque no desean a su pareja, porque hay un problema en el terreno sexual, no obstante la/lo quieren como su compañero/a de vida e incluso como padres-madres de sus hijos.
Está muy claro que somos complejos como humanos, y que el deseo tal como es exquisito también está en el terreno de lo incontrolable e ingobernable. En todas las modalidades amatorias, eróticas, sexo-afectivas, en todas las relaciones siempre habrá algo de la posesividad, de la exclusividad y de la competencia. Está en nosotros y nosotras animarnos a explorar, revisarnos, poder salir de lo chipeado y bucear por lo hondo de nuestro deseo.
Siempre con responsabilidad afectiva y amorosidad, porque ya nos sobran motivos para demostrar que la posesividad y los celos nada saludables nos aportan y que está en cada persona el poder encontrar los modos de vinculación que pueda sostener un vínculo amoroso respetuoso. Como dice Laura Kipnis: ¿Y si modificás efectivamente tu vida? Lo que sólo está reservada a un puñado de audaces…¿Te animás? ¡Que el conocimiento sexual nos haga libres!

– Todo lo que tenés que saber sobre los juguetes sexuales para mujeres
Rouge — ¿Cuánto tiempo las mujeres (personas con vulva y clítoris) han estado remando solas en la canoa rosa quizás desde antes que se inventaran las canoas reales?
Al principio unos señores inventaron herramientas para aliviar su carga: “el vibrador”, el que tiene una historia de origen salvaje sobre los médicos victorianos, lamentablemente, esto no es cierto, según el historiador Dr. Fern Riddell.
Los sex toys o juguetes sexuales han existido durante años, literalmente. Tenemos ejemplos de la Edad de Piedra, Edad del Bronce, Edad Industrial, Edad de Acuario y Edad del Milenio Mayor.
Los investigadores creen que un falo de limolita de 20 cm, perteneciente al Paleolítico Superior hace 30.000 años hallado en la cueva Hohle Fels en Alemania, fue utilizado como consolador en la Prehistoria.
Como norma general, se conoce que los primeros consoladores se fabricaban en piedra, madera, hueso o marfil, entre otros materiales con una cierta dureza que permitieran su uso como juguetes sexuales para penetrar.

Sin embargo, diversas investigaciones plantean que los consoladores no se utilizaban exclusivamente para el placer sexual, sino que eran utilizados en muchos casos para rituales de desfloración (introducir por primera vez algo en la vagina).
Antiguamente las mujeres romanas se penetraban con un «falo divino» antes del matrimonio en devoción al dios Mutunus Tutunus.
En la Antigua Grecia encontramos ya con mucha más facilidad una gran variedad de consoladores los cuales se hacían, principalmente, con cuero relleno de lana, dotándolos así de diferentes grados tanto de grosor como de firmeza. Para su utilización, los lubricaban con aceite de oliva.
Los griegos en realidad tenían ocho palabras diferentes para referirse a los consoladores, una de ellas es olisbos para «pene de cuero», fueron los primeros en llamarlos “juguetes”, sentando así la base de cómo los conocemos en la actualidad.
Y llegando a nuestros días, aún la historia occidental dice que el sexo ayuda al placer sexual, no obstante, siguen siendo tabú el uso de juguetes sexuales.
– Recomendaciones

Primero saber…¿Qué me da placer? ¿Te gusta alguno interno o externo?
Por ejemplo, la vedette del último tiempo: el succionador. Este juguete en contacto con el clítoris emite pequeñas ondas, pareciera que succiona el glande del clítoris, se dice que es como una sopapa que aspira…puede ser maravilloso para muchas o puede ser muy intenso para otras…
Te dejo un tips para su uso, cuando llegas al primer orgasmo, esperá unos minutos y después ponete el succionador sobre el glande del clítoris y ahí, podés orgasmear a más no poder.
Hay muchos otros juguetes para la estimulación externa de la vulva y el glande del clítoris, recordemos que el clítoris está dentro de la vulva y por ello es muy bueno estimular toda la vulva (labios externos e internos, glande del clítoris, alrededor de la uretra, sí por donde se hace pis, ya que ahí hay mucha sensibilidad por la famosa zona G).

– 8 claves sobre la masturbación femenina
1. ¿Por qué se considera tabú a la masturbación femenina?
La masturbación siempre se consideró pecaminosa por las religiones, en general el placer fue y es considerado algo “malo” desde la moral religiosa.
La masturbación en su acepción significa “turbar con la mano” o sea, ejercer una violencia en el órgano, en particular el genital del varón, el pene. En relación a las mujeres su vulva siempre estuvo silenciada, no se nombra y menos aún se habilita a tocarla, a darle placer.
2. ¿Cómo podemos darnos placer las mujeres sin conocernos?
El primer paso es conocernos, luego darnos permiso para tocarnos y habilitar esa posibilidad, pero como desde niñas somos reprendidas ante el intento de tocarnos no lo hacemos y pasamos nuestra vida sin conocer el placer de nuestros cuerpos.
El clítoris es el órgano de placer de las mujeres, es el homólogo al pene en estructuras anatómico-fisiológicas y también se llena de sangre y se erecta ante la excitación. Recién su estructura fue dada a conocer en 1998 por Helen O´ Connell, lo cual denota la invisibilidad del placer femenino. El sistema clitoridiano está compuesto por glande, frenillo, cuerpo y raíces. El glande se puede palpar por fuera y el resto de estructuras está por debajo de los labios internos de la vulva y rodeando a la vagina.
3. ¿Por qué a las mujeres nos cuesta alcanzar el orgasmo sólo con la penetración?
El orgasmo es una sensación subjetiva, muy personal. Los estudios dicen que el 80% de las mujeres no consiguen orgasmo sólo con la penetración vaginal, porque para que la sensación orgásmica se produzca debe ser estimulado el clítoris.
Y también sumado a que las mujeres necesitamos un poco más de tiempo para excitarnos que los varones, por lo que sugerimos que lo llamado previa, tenga una duración mayor y no sea considerada la “antesala” para el coito penetrativo, ya que hay mujeres que tienen el orgasmo en la previa y luego “acompañan” la eyaculación del varón en la penetración.
4. ¿Los orgasmos sólo se producen a través de la penetración?
Los orgasmos –como sensación subjetiva y personal- pueden sentirse con la estimulación del clítoris con las manos, con el uso de la boca, con juguetes sexuales estimuladores, también con la penetración, en fin, cada mujer va conociendo su cuerpo y experimentando su propio sentir. La estimulación de los pechos y pezones también suele ser muy excitante.

5. ¿Cuáles son las zonas erógenas de una mujer?
Las zonas erógenas también suelen ser muy personales, hay mujeres que gozan de ser besadas en determinadas zonas, otras disfrutan de las caricias en el cuerpo y algunas de otras sensaciones como frío-calor en partes del cuerpo.
En general, las zonas más sensibles y excitables son: los pechos, pezones, vulva, clítoris, cuello, espalda, glúteos, zona detrás de las rodillas, palma de las manos, entrepierna. No obstante cada una debe ir descubriendo las propias y únicas sensaciones eróticas.
6. ¿Cuáles son las prácticas sexuales que le brindan mayor placer a las mujeres?
Primero conocerse, saber qué le gusta y que no. Segundo, poder comunicarlo, decir a la pareja sobre sus gustos. Y luego darse permiso para el encuentro sexual, soltarse y sentirse deseable para poder disfrutar. En general las mujeres gozan de ser estimuladas de manera manual o con boca en la zona de pechos y clítoris, de modo suave y con movimientos rítmicos.
Las posturas recomendadas para el coito penetrativo son las que impliquen el roce del clítoris, por ejemplo la mujer en postura cabalgada sobre el hombre, también la mujer abajo con la posibilidad de tomar los glúteos del varón y generar un movimiento de acople danzante, muy diferente al que muestra el porno de mete-saca a la forma de bombeo.
Siempre la mujer disfruta con las caricias, los besos, el roce y frote de su zona genital en todas las variantes que puedan encontrar.
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7. ¿La mujer tiene menos deseo sexual que el hombre?
Cada mujer y cada varón son únicos. En general tendríamos la posibilidad de poder experimentar las mismas sensaciones en cuanto al deseo. No obstante, quien influye mucho en el deseo es la testosterona, la llamada “hormona del deseo” la cual tienen en mayor proporción los hombres.
De todos modos, el deseo es muy multi-causal y no podemos realizar generalizaciones por cuestiones de géneros.
También es real que la educación sexual recibida siempre estableció el lugar de la mujer ejerciendo el rol de “ser deseada” y al varón en el rol de “desear”, por ello es imprescindible deconstruir y analizar críticamente estas ideas para poder salir de los estereotipos de género establecidos en cuanto al deseo.
8. ¿Los complejos inciden en el disfrute de la sexualidad?
Si con complejos se refiere a partes del cuerpo que no le gustan, la respuesta es sí. Cualquier mujer que no se siente deseable, que no se siente feliz con su cuerpo, que no se siente erótica, suele tener dificultades para gozar de su sexualidad.
La imagen corporal es un factor muy importante, más en la época actual en la que los cuerpos delgados, magros y sin arrugas parecen ser los más “apetecibles”. De este modo el costo por lograr el estereotipo requerido socialmente suele ser una cúspide difícil de alcanzar por la mayoría de las mujeres.
También suele haber situaciones relacionadas a creencias morales que pueden dificultar el disfrute, como el pensar que ciertas prácticas no son realizables por determinado tipo de mujeres.

– Cómo manejar la sexualidad en la época de las apps de citas
Rouge(A.L.Pereyra) — En la actualidad tenemos una accesibilidad inmediata y una sencillez casi intuitiva para con el uso de las funcionalidades disponibles en los smartphones. Y a partir de la galería de fotos, podemos ver a las personas que se muestran ahí.
Conocemos gente a veces muy alejada geográficamente, muy diferente a otros tiempos en los que predominaba el encuentro sexual con personas de nuestro ámbito cercano. Y así surgen encuentros con personas totalmente desconocidas.
Cuando hacemos Match iniciamos un primer contacto en la app Tinder, aplicación conocida y muy popular para conseguir un encuentro sexual con alguien.
Dicen los estudios que 1/3 de las parejas de EEUU y Europa empezó en el terreno on line y demuestran que hay mayor satisfacción y menor tasa de divorcio en contraste con los matrimonios tradicionales.
¿Será que iniciar en el terreno on line permite conocer mucho más a la persona antes de verla personalmente? Muchos cuentan que se dan charlas de horas y horas, en horarios de madrugada y hasta suelen sextear antes de verse en persona.
Tinder podría ser vista, más allá de la red que facilita conocer a alguien para un encuentro casual, una nueva forma que posibilite poder conocer a alguien para iniciar una relación. Después del Math, al chat, luego intercambio de audios, luego iniciamos una conversación telefónica y después se avanza en el encuentro presencial, puede darse en ese encuentro una relación sexual, a veces no.
Está bueno identificar qué nos llevó a encontrarnos con esa persona y cómo nos sentimos en ese primer encuentro y, si hubo relación sexual, que ella no signifique “la medida” de lo que puede ser la relación sexual con esa persona, ya que en los primeros encuentros con alguien con quien recién nos conocemos hay mucho miedo, inseguridades y no debe ser parámetro de lo que en realidad soy sexualmente, ni lo que el otro es!
Si hay conductas que la otra persona hace y no me gustan, está muy bueno poder pensar que a veces nos formamos una idea de lo que la otra persona es y esta es sólo una idea, es nuestra y ahí caemos en la cuenta que el otro, es él y lo estamos conociendo tal cual es.
Otras investigaciones demuestran que las personas buscamos cariño expresados en los likes que se muestran en nuestras redes, suceso evidente cuando sucede esta ansia por contar las vistas y likes de una manera casi obsesiva. También vemos publicadas fotos donde las personas se ven “divinas” y “felices”, viajando, comiendo…y pocas veces expresando tristeza.
– Qué saber antes de ingresar a una app de citas
Si se busca a alguien a través de una app de citas, está bueno saber de antemano ¿Qué queremos con ese alguien que vamos a buscar? Porque en las redes hay de todo! Hay para encuentros heterosexuales, para swinger, para gays, para lesbianas, para tener sexo con una persona con discapacidad, para prácticas de BDSM, para hacer tríos con parejas consolidadas, entre las miles que hay.

En la actualidad el tiempo es lo menos que tenemos, el tiempo vale mucho, corremos y vamos de un lado a otro, pasamos videos de 3 minutos porque parecen “largos”, en esta realidad, habría que encontrar el modo de darnos tiempo para conocer a esa persona con la que nos encontramos. Vernos una vez, dos y tres, ir de a poco dejando que nos muestre quién realmente es, si tenemos ganas de compartir momentos con él/ella. En fin, ir conociendo su verdadero ser.
Hay que tener cuidado cuando generamos el encuentro, porque no sabemos si esa persona es quien dice ser. Recomiendo encontrarse en lugares públicos varias veces y que alguna amiga, por ejemplo sepa dónde estamos, por cualquier cosa. Y si tenemos encuentro sexual, usar preservativo, porque es el único método que previene las ITS y los embarazos no deseados.
Si hay algo que no nos gusta o no nos pareció lindo el encuentro, no lo disfrutamos, no nos gustó algún comentario y si pensamos que no deseamos continuar viéndonos con esa persona, está bueno ser claros, expresar con total sinceridad que ya no nos veremos más porque así lo deseamos. Siempre respetuosamente, sin “desaparecer” o ghostear como sucede habitualmente, en la que se termina una relación o vínculo sin dar explicación alguna, simplemente desaparece.
La comunicación es lo fundamental en sexualidad, expresar lo que sentimos, lo que no nos gusta y lo que si, poder decir que no continuaremos viéndonos porque tengo otras prioridades, porque surgieron cosas que se dijeron y en las que se percibió que no acordamos, por ejemplo.
Manifestar lo que siento, lo que quiero, lo que me parece importante a mi. Expresarnos con la mayor sinceridad, verbalmente sin vuelta y con respeto hacia la otra persona.
nuestras charlas nocturnas.
Eroticosas …

– Las mejores posturas sexuales para penes grandes
Mi bebe y yo(E.Romo)/El hecho de tener un pene grande no siempre es agradable y, en muchos casos, mantener relaciones sexuales placenteras resulta complicado, ya que una penetración en profundidad puede llegar a causar dolor a la pareja. Y es que, en el caso de que la pareja sea una mujer, si su canal vaginal es corto y el pene es muy grande, puede golpear el cuello del útero y resultar doloroso.
Por ello, muchos terapeutas sexuales aconsejan a los hombres que tienen el pene grande aplicar más lubricante cuando tengan relaciones, tomarse la relación con más calma y dedicar más tiempo a los preliminares. Por supuesto, también hay que tener en cuenta que existen posiciones sexuales más adecuadas.
Consejos para tener sexo con un hombre de pene grande
He aquí algunos consejos a tener en cuenta en el caso de practicar sexo con un hombre de pene grande:
- Si no queremos sentir dolor durante la penetración, es importante lograr un alto grado de excitación antes. Para ello, puedes incorporar a los preliminares juguetes, pues son una buena opción para aumentar la lubricación natural y la estimulación.
- Realizar la penetración lentamente, especialmente al principio. Las paredes vaginales son flexibles, pero necesitan tiempo para relajarse y adaptarse. Por ello, la pareja debe sentirse bastante excitada en el momento de la penetración.
- No realizar una penetración profunda, porque se puede causar dolor a la pareja.
Éstas son algunas de la posiciones que mejor funcionan en el caso de tener el pene grande.
El paseo del cangrejo
En esta posición, el hombre se sienta con los pies apoyados en el suelo y las manos detrás de él soportando su peso. La pareja se coloca de la misma manera, pero frente a él, levanta la pelvis y mueve lentamente su cuerpo hacia el de él, colocándose sobre su pene.
Esta posición funciona porque los cuerpos están relativamente lejos uno del otro, con lo que el hombre no podrá penetrar muy profundamente. Asimismo, la pareja tiene más control sobre la profundidad de la penetración y puede retroceder si siente algún tipo de dolor.
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Perrito de pie
El hombre se pone de pie, la pareja se coloca adelante en la misma dirección que él y la penetración se produce por detrás. Se pueden colocar las manos contra la pared o inclinar ligeramente hacia delante las caderas.
Esta posición resulta ideal para penes grandes, porque el hombre no podrá empujar demasiado para penetrar muy profundamente. Y, en caso de sentir dolor, la mujer puede separarse un poco o ajustar el espacio, cerrando y abriendo las piernas.
Cucharas inversas 7
Es igual que la posición de la cuchara, pero al revés. En esta posición, los dos se acuestan de lado, pero uno frente al otro, a diferencia de la posición de la cuchara en que la mujer queda de espaldas.
Esta postura facilita la penetración superficial y deja mucho espacio para acariciar y estimular el clítoris.
La tortuga invertida
En este caso, el hombre se acuesta de espaldas y la mujer se coloca arriba mirando hacia el techo. El hombre la penetra por detrás sin llegar a hacerlo muy profundamente.
El hombre puede estimular las zonas erógenas y acariciar todo el cuerpo de la pareja, ya que las manos le quedan libres. Esta posición también permite a la mujer estimular y acariciar su clítoris al mismo tiempo que el hombre la penetra. También puede utilizar un vibrador para obtener orgasmos más intensos.
La silla
El hombre se sienta en una silla y la pareja se coloca sentada sobre su pene, de espaldas a él.
De esta manera, la mujer puede controlar totalmente los movimientos y la penetración, y a él le quedan libres las manos para estimular el clítoris o acariciar los pezones.
El misionero
Es una posición clásica, pero ideal para hombres que tienen el pene grande. La mujer se acuesta de espaldas y el hombre se pone encima. En este caso, para controlar la penetración, la mujer puede ir cerrando las piernas.

– Las mejores posturas sexuales para penes pequeños
Muchas personas piensan que el tamaño del pene es muy importante para llegar al orgasmo, aunque, en realidad, no es un factor determinante del placer sexual. Sin embargo, el placer sexual es mucho más que el tamaño del pene.
Por ejemplo, están los juegos preliminares o masajes eróticos, el sexo oral, encontrar una postura sexual adecuada al tamaño del pene, entre otros, para que el sexo resulte más excitante, independientemente del tamaño del pene.
Existen algunas posturas sexuales, ideales para penes pequeños, que te ayudarán a mejorar la experiencia y poder experimentar un inmenso placer en pareja y tener orgasmos fantásticos. No es tan importante el tamaño, sino utilizarlo de la mejor manera posible.
La postura del perrito
Si tienes un pene pequeño, debes optar por cualquier posición que facilite la penetración profunda para poder utilizar toda la longitud. Por ejemplo, en esta posición, la pareja se coloca a cuatro patas con las piernas separadas y la penetración se realiza por detrás, lo que favorece alcanzar la máxima profundidad.
Además, quien penetra puede utilizar sus manos para estimular las zonas erógenas y brindar más placer al otro. También puede controlar el ritmo y la velocidad para lograr la máxima penetración y placer.
Cara a cara
Cualquier posición en que la pareja esté lo más unida posible proporcionará un coito más placentero, ya que pueden manejar el ritmo y la intensidad.
En esta postura, el hombre debe sentarse en el borde de la cama o de una superficie estable y la pareja se sienta encima rodeándolo con piernas y brazos. De esta manera, en el caso de que quien esté arriba sea una mujer, podrá estimular el clítoris y se podrá llegar al orgasmo más fácilmente. También permite besar, jugar con los pezones y acariciar intensamente.
La vaquera invertida
Podría decirse que ésta es una de las mejores posiciones para penes pequeños. El hombre se acuesta boca arriba mientras la pareja se sienta encima de él, mirando en la dirección opuesta.
La mujer, al realizar movimientos firmes con la pelvis, hacia adelante y hacia atrás, obtendrá mayor estimulación del clítoris, que le ayudará a alcanzar el orgasmo más rápidamente.
La mariposa
Con un pene pequeño, obtener el ángulo correcto para la penetración es clave. Con esta postura, la pareja inclina la pelvis hacia arriba, lo que permite una entrada más profunda y un fácil acceso al punto G.

Puedes colocarte en una mesa o en una superficie firme, y sentarte en la punta, elevar la pelvis y colocar tus piernas en los hombros de la pareja.
El hombre se coloca de frente, parado, y elevando los mulos para que la penetración logre un buen ángulo y sea muy intensa.
La cuchara
Esta posición es excelente porque te permite a ti y a tu pareja tener mucha intimidad y una estimulación intensa.
Ambos miembros de la pareja se acuestan de lado. El compañero te toma por las caderas y te penetra por atrás. Puedes levantar la pierna para tener un mejor ajuste y una penetración más profunda.
Penetración de pie
El hombre se pone de pie y penetra por detrás. Es una posición ideal para penes pequeños, ya que ofrece una penetración profunda.
Cuanto más hacia adelante se incline la persona penetrada, más placer se puede obtener. La persona que es penetrada se puede apoyar en una mesa, en una cama, o en cualquier superficie más baja para tener un mejor ángulo y poder disfrutar más.
Sexo anal
Una de las ventajas de tener un pene más pequeño es que puedes lograr que ciertos tipos de penetración, como la anal, resulten muy placenteros y sin dolor para la persona que la recibe.
Sexo oral
El sexo oral también resulta más fácil cuando el hombre tiene un pene pequeño. También se pueden utilizar juguetes eróticos para auto estimularte mientras practicas sexual oral.
¿Cuál es el tamaño promedio del pene?
La definición de «demasiado grande» o «demasiado pequeño» aún no se ha concretado, por lo que, mirando las estadísticas, la mayoría de los hombres tienen un pene normal.
Una revisión de 2015 encontró que el tamaño promedio del pene erecto es de 5,17 pulgadas de largo (13,12 cm), mientras que el promedio de un pene flácido es de 9,1 cm (3,6 pulgadas).
Pero, independientemente de cómo se mida, es importante recordar que hay muchos otros factores que contribuyen a tener un buen sexo, además del tamaño del pene.

– Posturas sexuales para el placer femenino
¿Conoces las posturas sexuales favoritas de las mujeres? ¿Te cuesta «ponerte a tono» y no encuentras la posición ideal para disfrutar del sexo como te mereces? Son muchas las mujeres que no disfrutan del sexo todo lo que deberían. La causa principal es que muchas de ellas tienen dificultad para llegar al orgasmo. Al igual que los hombres, las mujeres disfrutan más con unas posturas que con otras.
Durante las relaciones con tu pareja, es fundamental que los dos disfrutéis de un momento relajado, placentero y satisfactorio para ambos. Así, es importante que os deis placer mútuamente, y que tengáis la oportunidad de practicar posturas sexuales excitantes para los dos, de forma alternativa.
Cada relación sexual es un mundo: duraderas, muy cortitas, con muchas y variadas posturas sexuales, practicando únicamente una postura, con orgasmo conjunto, con orgasmo alternativo, sin orgasmo, con juegos preliminares, más directas, y un largo etcétera.
Cualquier forma de mantener relaciones sexuales con tu pareja es buena, si es la que los dos queréis. Sin embargo, hablar de sexo con tu pareja también es importante. Si alguno de los dos siente que no está teniendo la intimidad que desea, o que hay algún aspecto de la relación que no le satisface, no hay que callar: no tengas miedo de hablar con tu pareja para mejorar vuestra vida sexual.
¿Cuáles son las posturas sexuales más placenteras para la mujer?
A lo largo del tiempo, la vida sexual de una pareja pasa por diferentes etapas, en las que el placer puede vivir momentos álgidos, salpicados de otros más «tranquilos». Una de las etapas de la vida de la pareja en la que el sexo pasa a un segundo plano o, al menos, no es tan prioritario, es, sin duda, la de la maternidad y la paternidad.
Es evidente que, cuando llega un bebé a casa, sobre todo, durante las primeras semanas y meses, las relaciones sexuales se resienten, puesto que la mamá debe recuperarse del parto o la cesárea y el bebé requiere un cuidado constante y muy exigente.
No obstante, cuando llega el momento de reanudar las relaciones sexuales después del parto, la pareja debe ser consciente de que no hay que tener prisa, que el factor psicológico, el cansancio y el estrés pueden jugar malas pasadas, y que hay que propiciar los momentos dedicados al sexo. Incluso, se puede dejar al pequeño con sus abuelos durante un ratito, para poder mimarse como pareja y reavivar la «chispa dormida».

Cuando las relaciones sexuales de la pareja vuelven a la normalidad, quizás, podáis introducir nuevas posturas sexuales que os ayuden a excitaros aún más. Además, existen algunas posturas sexuales en las que la mujer dirige el movimiento, por lo que pueden ser ideales para las primeras relaciones posparto, al tener el control de tus sensaciones y poder graduar la intensidad de la relación.
Tanto como si te encuentras en la etapa de las primeras relaciones posparto como si ya la tenéis superada y simplemente tenéis ganas de innovar, te proponemos algunas posturas sexuales muy excitantes. Estas posturas también son útiles para aquellas mujeres que no llegan al orgasmo con facilidad, porque cuentan con la posibilidad de estimular el clítoris y la vagina al mismo tiempo.
– ¿Qué no les gusta a ellas de lo que ellos hacen?
Muchos hombres creen que todo aquello que hacen entre sábanas a su pareja cuando mantienen relaciones sexuales a la mujer le gusta. Sin embargo, no es así. Aunque, evidentemente, varía según los gustos de cada persona, en general, existen algunas acciones masculinas en lo referente al sexo que la mayoría de las mujeres no soportan.
Y es que, según varios expertos, si se pregunta a las mujeres qué cosas les gustan y qué cosas no toleran en el terreno sexual, hay varias respuestas comunes entre ellas.
Cabe hacer mención aparte al hecho de que las mujeres no suelen ser amantes de los encuentros sexuales con prisas. Prefieren practicar el ‘slow sex’, aplicando la base del mindfulness al sexo, de modo que la pareja tome conciencia de lo que está haciendo en cada momento para disfrutarlo plenamente, sin prisas.
– Las siete cosas que las mujeres no soportan en la cama
1. Los preliminares sí importan
Una de las grandes quejas de muchas mujeres se debe a que la pareja deja de lado los preliminares, que requieren dedicación y paciencia, y focaliza toda su atención en el coito, pretendiendo que ella se excite rápidamente para poder ir al grano.
Para ella, los preliminares no solamente importan, sino que son muy importantes en una relación erótica. Y es que hay muchas zonas erógenas en el cuerpo y es importante que cada pareja descubra y trabaje las suyas. Además, ellas se quejan de que son muchos los hombres que dejan de lado el clítoris a lo largo del encuentro sexual y, si le prestan atención, a menudo no saben cómo estimularlo adecuadamente.
2. La insistencia puede cansar
La insistencia es otra de las cosas que las mujeres no soportan en la cama. Con ello, hacemos referencia al hecho de que el hombre insista en llevar a cabo una práctica sexual concreta, como sexo anal, sexo oral o estimulación con juguetes eróticos, que a ella no le gusta. Es algo que cansa a la mujer que, aunque le dice al hombre que no quiere hacerlo, recibe como respuesta una insistencia constante cada vez que tienen sexo.
3. Siempre las mismas posturas, ¡qué aburrimiento!
La rutina y el aburrimiento en la cama es de lo más habitual en parejas que mantienen una relación estable y duradera. Es algo que no agrada a muchas mujeres que, en vez de repetir una y otra vez un par de posturas sexuales, prefieren apostar por experimentar con posturas nuevas, por ejemplo, consultando el Kamasutra. Este interés de muchas mujeres en probar y experimentar provoca, en muchos hombres, una falta de interés cuando ellas intentan abordar el tema.

4. Solamente piensa en él, ¡qué egoísta!
Algo que no soportan la mayoría de mujeres en la cama es que el hombre piense únicamente en él, buscando solamente su placer y sin tener en cuenta el de ella. Aunque es cierto que cada vez son más las mujeres que toman la iniciativa y logran el placer deseado en la cama, sigue produciéndose todavía este punto egoísta por parte del hombre, fruto de la falta de educación sexual de nuestra sociedad.
En este sentido, ellos deben tomar nota de algo muy importante: que el cuerpo está formado de muchas otras partes además de los genitales, que también son eróticas. Así podrán descubrir con sus parejas una forma de placer diferente a la que no estaban acostumbrados.
5. ‘Si no te expresas, no sé qué te gusta’
Lo más habitual en la cama es que sea la mujer la que exprese a través de sonidos, gemidos o exhalaciones lo que le gusta durante la relación sexual. ¿Y qué no soportan algunas mujeres de sus compañeros? Pues que hagan todo lo contrario y no expresen absolutamente nada.
Y es que son muchos los hombres que no pronuncian ni una palabra ni un sonido durante el acto sexual, algunos ni siquiera cuando llegan al orgasmo. Esto es algo que suele molestar mucho a sus parejas, pues esta falta de comunicación provoca que muchas de ellas no sepan qué gusta y qué no a ellos.
6. Vida más allá de la penetración
Expertos en relaciones sexuales insisten en la necesidad de promover que la erótica se debe centrar en el placer general y en el disfrute de toda la extensión del cuerpo y no solamente de los genitales. El problema de muchos hombres es que asocian el sexo solamente con la penetración y el orgasmo.
Son muchas las mujeres que piensan que hay vida más allá de la penetración y que creen que, cuando a los hombres se les enseña a disfrutar de otras partes del cuerpo, descubren una forma de placer diferente a la que no estaban acostumbrados.

7. La higiene importa, ¡y mucho!
Algunas mujeres se quejan de la falta de higiene de sus parejas e incluso llegan a asegurar que han dejado de tener relaciones sexuales con ellos por cosas relacionadas con ello: que les huele el aliento, no se duchan a diario o que no tengan en cuenta el aseo de sus partes íntimas antes de la práctica de sexo oral. Y es que el mito de que el hombre sudoroso y maloliente puede resultar sexualmente estimulante es solamente eso, un mito.
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¿Cómo llegar al orgasmo? 6 consejos claves …

Psicología y Mente(T.S.Cecilia) — El orgasmo es una experiencia universal e íntimamente ligada a la reproducción, por lo que es innegable la importancia que la biología tiene en ella. Sin embargo, no todo se reduce a lo biológico, a lo innato: en la experiencia del orgasmo también juega un papel lo psicológico, y más concretamente, la manera en la que regulamos nuestras emociones y nuestros patrones de comportamiento.
Es por eso que, del mismo modo en el que sin darnos cuenta podemos “aprender” hábitos y rutinas que nos alejan de la posibilidad de tener un orgasmo, también ocurre lo contrario: tenemos margen de maniobra para hacer que sea más fácil llegar a él, ya sea solos o en compañía. Por eso, en este artículo daremos un repaso a varios consejos para saber cómo llegar al orgasmo. Pero antes, veamos en qué consiste este fenómeno.
– ¿Qué es el orgasmo?
Lo que llamamos orgasmo es el punto culminante del ciclo de la respuesta sexual humana, caracterizado por una liberación repentina de excitación sexual, la cual va acompañada de la experiencia de placer intenso y de una serie de contracciones musculares involuntarias en la zona pélvica.
Por su parte, el ciclo de la respuesta sexual es una secuencia de cambios hormonales y fisiológicos en general que tienen lugar en el cuerpo de quien se involucra en acciones de estimulación sexual, y en los que tiene un papel muy importante el sistema nervioso autónomo (el cual también desencadena la aparición del orgasmo).

Como productos de la evolución biológica de las especies, la razón de ser tanto del orgasmo como del resto de fases de la respuesta sexual es preparar al organismo para maximizar las posibilidades de tener descendencia, es decir, concebir mediante le coito.
Sin embargo, en las sociedades humanas contemporáneas ha pasado a ser algo más, y constituye una parte importante de lo que se considera que es disfrutar de una sexualidad plena en personas no asexuales, haya o no intención de lograr un embarazo.
Así pues, más allá de su función biológica como incentivo para reproducirse, el orgasmo tiene un papel en las relaciones íntimas de las personas, así como en su manera de disfrutar de la vida.
– ¿Por qué no llego al orgasmo?
Los problemas para llegar al orgasmo pueden deberse a diversos factores, aunque normalmente son una combinación de causas. Por lo general no hay un problema de salud física en forma de lesiones o malformaciones que impidan llegar al orgasmo, y la mayor parte de las causas son de tipo psicológico.
Más concretamente, cabe destacar la frecuencia de los problemas asociados al estrés y a la ansiedad, así como el simple desconocimiento a la hora de sostener creencias erróneas sobre el sexo. En todo caso, es relativamente fácil poner solución a estas situaciones acudiendo a psicoterapia o a profesionales del ámbito de la sexología.
– ¿Qué hay que hacer para llegar al orgasmo?
En caso de que existan problemas persistentes a la hora de llegar al orgasmo y este no se produzca o se produzca muy raramente (muchas veces, únicamente mediante la masturbación) es importante buscar ayuda profesional en el ámbito de la sexología o de la medicina.
Las pautas y recomendaciones que veremos a continuación deben ser vistas como consejos generales para personas que no sufren una afectación orgánica o psicológica que les impide llegar al orgasmo por mucho que lo intenten, y que simplemente desean que este proceso sea más fluido y sencillo.
Esta es la situación de muchas personas, especialmente de ellas, dado que aproximadamente el 40% de las mujeres no llegan al orgasmo en sus relaciones sexuales (en el caso de los varones, este porcentaje se reduce al 15%).
Dicho esto, veamos qué hacer para llegar al orgasmo con mayor facilidad.

1. Llevar una vida sana y evitar el consumo de drogas
Por norma general, tanto la falta de descanso como la falta de energía derivadas de comer mal y descansar poco suelen dificultar el pleno disfrute de las experiencias sexuales, y suponen un obstáculo para llegar al orgasmo. Del mismo modo, el hecho de haber consumido drogas (legales o ilegales) suele interferir en mayor o menor medida en la respuesta sexual al entrar en contacto con nuestro sistema nervioso, de manera que este es otro de los muchos motivos por los que es recomendable evitar estas sustancias.
2. No intentar controlarlo todo
Las relaciones sexuales son una experiencia espontánea y basada, en gran parte, en la improvisación. No hay nada malo en no ser capaces de seguir una secuencia de acciones que habíamos establecido en un inicio; de hecho, seguramente es algo positivo, ya que demuestra que somos capaces de escuchar a nuestro cuerpo sobre la marcha.
3. Dejar atrás los temas tabú
Tanto en el sexo con otras personas como en la masturbación, llegar al orgasmo requiere no tener siempre en mente aquello que se considera tabú. Es importante adoptar una mentalidad abierta y basada en la aceptación.
4. Darnos tiempo para experimentar
El ensayo y error es el mejor motor para disfrutar de la sexualidad y para impulsar el autoconocimiento en este ámbito de la vida, para saber qué nos gusta más allá de las convenciones sociales y los roles de género. Por eso, ningún consejo específico sobre qué movimientos hacer y cuándo hacerlos tendrá más valor que la experiencia de darse tiempo para experimentar a solas o en compañía.
Lo importante es disponer del grado de privacidad deseada y del tiempo necesario para no estresarse con el reloj.
5. Ir más allá de la genitalidad
Centrarlo todo en la fricción de los genitales resulta contraproducente. Por eso, si te has planteado que no sabes cómo llegar al orgasmo, posiblemente es porque no le das la importancia suficiente a los preliminares, o porque infravalorar el potencial erógeno del contacto físico con otras partes del cuerpo.
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El sexo, cuando es vivido como algo disfrutable, va más allá de la mecánica de la reproducción, y es una experiencia que debe ser vivida en su globalidad, sin fijarse solo en el coito o en lo que simula el coito.
6. Llevar la iniciativa en las relaciones sexuales
Una vez hemos llegado a un alto grado de autoconocimiento en el ámbito de la sexualidad, llevar la iniciativa suele ser bastante eficaz para llegar al orgasmo con relativa rapidez; es decir, que adoptar un rol más activo que la persona con la que estamos permite controlar más el tipo de contacto y de fricción con su cuerpo, de manera que se manejan los ritmos de una manera acorde a la curva ascendente de la excitación sexual.
Gracias a esto, el tránsito que va desde las etapas iniciales de la respuesta sexual humana hasta el orgasmo tiene lugar con más fluidez y sin interrupciones. Por supuesto, esta estrategia debe combinarse con la atención a las necesidades y deseos de la otra persona.
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Comer, siesta, sexo: conoce los beneficios de la gastrosiexta…

Mi Bebé y yo(M.Masdeu) — ¿Has oído hablar de la gastrosiexta? Se trata de una nueva rutina que unifica tres ejercicios de placer: el buen comer, el buen descanso (la siesta) y el buen sexo. La combinación de estas tres prácticas convierten la gastrosiexta en una medicina perfecta para reducir el estrés.
El primer paso de este ritual consiste en planificar una cita con la pareja y buscar un buen menú para degustar juntos. Puede hacerse en un restaurante o en casa. Lo importante es saborear distintos platos, degustarlos y disfrutar del momento de la comida en una buena compañía.
El siguiente paso de la gastrosiexta es irse a dormir la siesta en pareja, esta placentera práctica tan española y con tantos beneficios. Finalmente, el tercer paso consiste en dejarse llevar por el deseo sexual.
Los tres pasos de la gastrosiexta
1. Planificar una comida romántica
Es recomendable, al quedar con la pareja para comer al mediodía, no degustar cualquier cosa, sino optar por seleccionar platos que apetezcan mucho a los dos. Debe primar el placer de degustar, más que el comer por comer, y hacerlo en buena compañía.
2. Descansar con una buena siesta
El siguiente paso es dormir la siesta. Cabe recordar que la siesta aporta numerosos beneficios para la salud: se reduce el estrés cardíaco, se disminuye la presión arterial y nos hace estar más creativos y resolutivos. Algunos expertos recuerdan que los seres humanos estamos hechos para dormir dos veces al día y no una.
3. Dejarse llevar por el placer sexual
La tercera parte consiste en practicar sexo con la pareja. Puede hacerse antes o después de la siesta. El sexo aporta beneficios tanto para la salud física como psicológica, además de ser fundamental para gozar de una relación de pareja saludable y ser bueno para fortalecer la autoestima.
¿Cuáles son sus beneficios?

La práctica de la gastrosiexta es muy beneficiosa por el simple hecho de que reúne tres grandes placeres en uno: la comida, el descanso y el sexo.
Son muchos los expertos que coinciden en decir que el placer es una parte fundamental en nuestras vidas y ayuda a conseguir nuestros objetivos, tanto a nivel espiritual como más físico.
- La siesta ayuda a reducir el estrés cardiaco, disminuye la presión arterial y además permite que seamos más activos, creativos y resolutivos.
- Por otro lado, el sexo reduce el estrés, potencia el sistema inmune, cuida el corazón, calma el dolor y genera endorfinas, entre otros beneficios.
¿Deberías ser una práctica habitual?
La gastrosiexta se puede practicar tan a menudo como sea posible y los expertos consideran que es una rutina muy saludable que puede convertirse en una práctica habitual si así lo desea la pareja.
Por tanto, la práctica de la gastrosiexta es totalmente recomendable, eso sí, debe ser un deseo y no convertirse en una imposición. Puede ocurrir que en un principio tengamos ganas de practicarla, pero que después nos demos cuenta que al levantarnos de la siesta no conectamos con el deseo sexual. No pasa nada, en este caso lo mejor es levantarse y dejar que la sexualidad fluya en otro momento.
Cabe recalcar que lo ideal sería practicar la gastrosiexta durante todo el año, siendo el mejor remedio para el estrés y la ansiedad. De todas formas, si no es posible por tema de horarios y compromisos profesionales, puede practicarse durante el fin de semana o en vacaciones.
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Las prácticas sexuales más insólitas y perturbadoras de la historia…

El Mundo(S.Sanz)/Antrophistoria — Sabemos que el sexo forma parte de la humanidad desde un punto de vista biológico y psicológico, además, forma parte de su propia identidad. Ello ha llevado a que cada civilización tenga sus propios, límites y visiones acerca de la sexualidad. En pleno siglo XXI, siguen siendo fascinantes para algunos.
La sociedad clasifica las prácticas y tendencias sexuales como “normales” o ”perturbadoras”, según criterios culturales que cambian con el tiempo. Buena prueba de ello es repasar las costumbres de alcoba de Roma o el Antiguo Egipto, y observar lo inquietantes e inaceptables que resultan muchas de ellas.
Conocer su evolución desde la antigüedad hasta nuestros días es vital para entender el papel del ser humano en el mundo.
– Indonesia y relaciones sexuales fuera del matrimonio
Según un mito en Indonesia durante la celebración del Pon, se creía que las parejas debían pasar la noche con alguien que no sea su esposo o esposa, y debían tener relaciones sexuales entre ellos. También se dice que, si intiman con las mismas parejas en las siete celebraciones que hicieron antes, les traería buena suerte y deseos.
– Antiguo Egipto
¡El antiguo Egipto estaba obsesionado con masturbarse! La gente creía que el flujo y reflujo del Nilo se originaba por la eyaculación de su dios de la creación. Por lo tanto, los hombres de Egipto se masturbaban espiritualmente en el Nilo para asegurar una gran cantidad de agua para sus cultivos.
Se cree que había ceremonias religiosas relacionadas con los ritos de la fertilidad que conllevaban la práctica de sexo en grupo.
Un asombrado Herodoto, historiador griego del siglo V, describió con todo detalle una de las orgías celebradas en nombre de la diosa felina Sejmet Bastet en la ciudad de Bubastis:
«Las barcas, llenas de hombres y mujeres, flotaron cauce abajo por el Nilo: Los hombres tocaban flautas de loto, las mujeres címbalos y los panderos, y quien no tenía ningún instrumento acompañaba la música con palmas y danzas.
Bebían mucho y tenían relaciones sexuales. Esto era sí mientras estaban en el río; cuando llegaban a una ciudad los peregrinos desembarcaban y las mujeres cantaban, imitando a las de esa ciudad».
– Mujeres travestidas de Esparta
Los guerreros espartanos estaban habituados a la homosexualidad, debido a que pasaban juntos muchos meses en misiones bélicas. Esto llevó a que las mujeres espartanas crearan un curioso ritual en para la noche de bodas: se travestían con ropa de hombre antes de mantener relaciones sexuales para provocar y aumentar el placer de sus hombres.

– Algunas tribus nepalíes en el Himalaya los hermanos comparten esposa
Es la realidad de una tribu que reside en la región del Himalaya. Los hermanos de una familia comparten una mujer común durante toda su vida matrimonial. La poliandria no solo se practica en esta región, sino que también se acepta como parte de la tradición y la cultura.
– Las mujeres mayores tienen relaciones sexuales con jóvenes adolescentes en Mangaia
Es esta isla en el Océano Pacífico Sur, los niños, cuando alcanzan la edad de 13 años, tienen relaciones sexuales con mujeres mayores que les enseñan las complejidades del acto y la mejor manera de complacer a sus parejas.
– Inquietante práctica en el Antiguo Egipto
Los faraones permitían el matrimonio entre hermanos y, en algunos casos, también entre padre e hija, con el fin de preservar la pureza del linaje. Se permitía el incesto entre los monarcas y la circuncisión, práctica adoptada posteriormente por los judíos. Tenía un carácter ritual en la ceremonia de iniciación de la adolescencia. Se cree que existían ceremonias religiosas relacionadas con ritos de fertilidad que involucraban la práctica de sexo en grupo.
La circuncisión, práctica adoptada posteriormente por los judíos, tenía un carácter ritual en la ceremonia de iniciación a la adolescencia. Los egipcios tenían una visión del sexo más pragmática que desenfrenada. Tal vez por ello a los violadores, esto es, los que actuaban como animales sin poder contener sus bajas pasiones, les estaba reservada una pena tan drástica como la castración.
– Mujeres alimentan a su pareja con manzanas con sabor a axila en la zona de Austria rural
En la Austria rural, las jóvenes realizan un baile tradicional con rodajas de manzana colocadas en sus axilas. Después de bailar, las mujeres van hacia el hombre de su interés y les ofrecen una rodaja de manzana impregnada con su olor, que luego se come el hombre. Simboliza que al hombre siempre le encantará tener placer sexual sin importarle de qué parte del cuerpo sea.

– Chozas de amor
En la tribu Kreung, (Camboya), los padres construyen chozas que eran llamadas «chozas de amor», donde las adolescentes pueden tener sexo con diferentes hombres hasta que encuentren a su alma gemela.
– Hombres adultos con amantes jóvenes en la antigua Grecia
En la antigua Grecia, los hombres adultos, tanto casados como solteros, solían tener relaciones sexuales con adolescentes varones. Estas relaciones no involucraban a niños, sino a adolescentes pospúberes, generalmente, de entre 15 y 19 años. Diversos autores mencionan que la práctica se lleva a cabo con el fin de introducir a los jóvenes a la sociedad adulta y un mentor de mayor edad se encargaba de su formación militar, académica y sexual hasta que el joven alcanzaba la edad de casamiento.
Los griegos practicaban la pederastia como una forma de introducción de los jóvenes (ya en la pubertad) a la sociedad adulta. Un mentor asumía la formación militar, académica y sexual de un joven –que no era considerado ni legal ni socialmente un hombre– hasta que alcanzaba la edad de casamiento.
En Atenas, la ciudad que condenó a muerte a Sócrates «por corromper a la juventud», la pederastia era principalmente una costumbre aristocrática.
En contraposición, Esparta veía en la pederastia una forma de adiestramiento militar e incluso se ha planteado que la relación entre alumno y maestro era del tipo casto, aunque también con un componente erótico. Pero si hay un ejército que llevó a su máxima expresión esta práctica fue el tebano.
El Batallón Sagrado de Tebas fue una unidad de élite griega formada por 150 parejas de amantes masculinos.
Aunque la pederastia estaba aceptada como una práctica habitual entre los aristócratas –siendo objeto, no en vano, de burlas por parte de los plebeyos–, la homosexualidad entre hombres adultos despertaba en muchas ocasiones comportamientos homófobos.
– Los nunca-desnudos de Inis Beag
Ubicada frente a la costa de Irlanda, una de las sociedades más reprimidas sexualmente del mundo. Entre las estrictas reglas de la isla, no debía haber besos con la lengua ni caricias; incluso hablar del hecho estaba completamente prohibido, al igual que instruir a las mujeres sobre la naturaleza de sus propios cuerpos, incluidas la menstruación y la menopausia.
El sexo premarital es esencialmente desconocido. La única posición utilizada es con el hombre arriba y ambos miembros de la pareja conservan puesta su ropa interior durante la actividad. El hombre tiene un orgasmo rápidamente y se queda dormido de inmediato. En cuanto al orgasmo femenino, se considera que no existe, o bien se piensa que es una desviación.
– Sexo en Roma

(imagen de un prostíbulo romano)
La homosexualidad en la Antigua Roma, sin ser un crimen penal –aunque lo era en el ejército desde el siglo II a.C.–, estaba mal vista en todos los sectores sociales, que la consideraban, sobre todo en lo referido a la pederastia, una de las causas de la decadencia griega.
Además de eso, en Roma era prioritario diferenciar quien ejercía el papel de activo y quién el de pasivo, tanto a nivel sexual como social.
Como ejemplo de ello, los opositores a Julio César usaron siempre los rumores de que en un viaje diplomático había mantenido relaciones homosexuales con Nicomedes IV, Rey de Bitinia, para erosionar la autoridad del dictador romano.
La acusación era grave no por tratarse de una relación homosexual, la cual podía ser asumida en algunas circunstancias, sino por haber ejercido supuestamente el papel de pasivo sexual. Julio César, que siempre negó la acusación, fue de hecho un conocido casanova con predilección por las esposas de otros senadores y cargos políticos.
– El sexo en el románico
El libro « Arte y sexualidad en los siglos del románico» reunió los estudios y teorías de siete reconocidos investigadores en torno al significado de las imágenes románicas con una fuerte carga sexual que aparecen en capiteles, canecillos, aleros y pilas bautismales.
En sus investigaciones se puede ver cómo el aborto y el infanticidio no eran considerados como «pecados sexuales», sino que se equiparaban al «homicidio» y llegaban a castigarse con penas de muerte, reducidas después a excomunión o penitencia.
Los llamados penitenciales trataban de regular el uso de «bebedizos» por parte de clérigos para «cumplir con el voto de castidad». También se observa cómo conductas como el adulterio, el incesto, la fornicación, el bestialismo, la masturbación o el lesbianismo se condenaban, por lo general, «con menor severidad que la homosexualidad masculina».

La medicina de la época trató de paliar los problemas que podía ocasionar la castidad en la salud de los hombres y mujeres de la Iglesia. El pronóstico médico aplicaba tratamientos distintos en función del sexo y remedios que pueden llegar a sorprender vistos desde la perspectiva actual, como que los clérigos no podían recurrir a la masturbación, que sí se permitía a las religiosas, siempre que la practicaran con su propia mano o con un consolador fabricado siguiendo unas premisas muy concretas.
La imagen de la mujer era un símbolo de la lujuria y, desde finales del siglo XI, se convirtió en sinónimo de tentación, sexo y pecado. «Para transmitir este mensaje se ideó una estrategia visual contundente y repulsiva que representaba el castigo de los pecados de la carne de una forma impactante: la mujer con serpientes», señaló Pedro Luis Huerta, historiador y coordinador de la publicación del libro «Arte y sexualidad en los siglos del románico».
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Las técnicas de sexo anal que toda mujer ama según un estudio …

GQ(M.Muciño) — Un hombre a sus veintes tiene naturalmente mayores niveles de testosterona y, por ende, es en esta etapa cuando siente un boom en su deseo sexual (incluido el sexo anal).
En cambio, los científicos plantean que aunque en las mujeres la fertilidad es mucho mayor un poco antes de entrar a esta etapa y, al parecer, al final de esta faceta, ellos suponen que la libido aumenta cuando anatómica y fisiológicamente la etapa clave de la edad reproductiva desciende.
Y no es que a los 30 o 40 años los varones no tengan ganas de acostarse con alguien evidentemente, pero esto en gran parte está influenciado por su hormona masculina que comienza a bajar alrededor de los 35 años y, por el contrario, en el caso de una mujer, se dice que ella podría experimentar su mayor potencial sexual en esta década, debido a que tal vez como los estudios científicos muestran, es en este periodo de la vida donde experimenta mucho más fantasías sexuales, tiene sexo con mayor frecuencia y es más probable también, que termine en la cama con alguien más tempranamente estando dentro de una relación (romántica por ejemplo), comparado a como lo haría una mujer más joven.

¿Madurez? Tal vez… y todas las razones anteriores podrían también ser en parte, lo que explique el hecho de que las mujeres de mayor edad, tengan un mayor gusto y preferencia por el sexo anal que las más jóvenes, tal como lo evidenció un estudio de 2019 publicado en el American Journal of Reproductive Immunology, el cual analizó la conducta sexual de 9,152 mujeres heterosexuales de bajo ingreso, que vivían en 20 ciudades con altas tasas de enfermedad por VIH, como parte de la US National HIV Behavioral Surveillance, donde se encontró que 31% de ellas prefería este tipo de relación sexual comparada con un 22% de prevalencia entre mujeres de 18 y 19 años.
También este análisis determinó que esa misma prevalencia fue mayor en las mujeres de raza blanca (37%) y las latinas (35%), comparadas con las de raza negra (31%); además, se encontró que aquellas mujeres que tenían más encuentros sexuales casuales, tenían una mayor probabilidad de tener más sexo anal.
Pero bueno, pensando que esta es una práctica no solamente disfrutada por los hombres y considerando que a ellas también les agrada el sexo anal y experimentan las mejores posiciones, ¿qué hay de este nuevo estudio a gran escala que habla sobre las técnicas más efectivas para hacer de estos encuentros los más placenteros?
¿Qué dice el estudio sobre las técnicas de sexo anal preferidas por las mujeres?
Devon J. Hensel líder del grupo de científicos de la Indiana University School of Medicine, quien llevó a cabo esta investigación tan reciente, buscó evaluar las mejores formas en que las mujeres adultas prefieren experimentar el sexo anal para sentir placer, así como describir las técnicas predilectas por ellas para la estimulación y la penetración por este medio.
Para ello, se incluyó una muestra de poco más de 3000 mil mujeres americanas entre los 18 y 93 años de edad. Las chicas y no tan chicas que se incluyeron, no solamente tenían preferencia heterosexual, si no también algunas de ellas eran lesbianas, bisexuales, entre otras.
Las participantes fueron sometidas a preguntas mediante una encuesta online acerca de sus experiencias con 3 técnicas de estimulación y de tacto anal que determinaron como: “superficial, de poca profundidad y emparejamiento”.
Y para dejar esto aún más claro, no solamente este artículo explica las técnicas, si no que también provee de una tabla con imágenes detalladas de cómo se realizan cada una, por si gustas ahondar un poco más en el tema.

3 técnicas estudiadas más allá de la penetración anal convencional
- “Anal surfacing” (superficial). Definieron este tipo como el toque sexual hecho por los dedos, el pene o algún juguete sexual pero, solamente sobre y alrededor del ano.
- “Anal shallowing” (poca profundidad). En esta técnica ya existe una penetración por los dedos, el pene o un juguete sexual a través de la apertura anal pero, sin ir más allá que la punta de un dedo (tipo hasta donde llega tu uña, por ejemplo).
- “Anal pairing” (emparejamiento). Se refiere a tocar o penetrar el ano de forma simultánea en que ocurre otro tipo de tacto sexual como la penetración vaginal o la estimulación del clítoris.
Toque superficial durante el sexo anal
La edad promedio de todas ellas fue de 48 años, 91% eran heterosexuales, prácticamente solo el 22% de ellas estaban solteras o nos salían con nadie al momento del estudio y al parecer 4 de cada 10, reportaron experimentar placer con alguna forma de estimulación, toque o penetración anal.
Y si nos vamos al orden en que ellas priorizaron las técnicas, pues déjanos contarte que la más popular fue el toque superficial por encima o alrededor del ano (tal y como lo lees, sin penetración) con un 40.3%. Si te preguntas la herramienta o utensilio, ellas prefirieron el/los dedo(s) de su pareja para el tacto, seguido del pene, después de sus propios dedos y hasta el final, el uso de algún tipo de juguete sexual.
Sexo anal doble
Un 39.9% de ellas prefiere experimentar el sexo anal doble por llamarlo de alguna manera, es decir, en el que haya una penetración más profunda o una estimulación anal en conjunto con la estimulación del clítoris o la penetración vaginal, con la finalidad de potenciar el placer y lograr el orgasmo.
Penetración en sexo anal
Y ya en último lugar, viene la penetración, digamos un tanto superficial con 34.6%. La tendencia aquí fue el que se haga primero con los dedos de la pareja, después con el pene, usando algún juguete sexual y pues ya si no hay de otra, que ellas se estimulen con sus propios dedos.
¿Ellas disfrutan el sexo anal?
En conclusión de este innovador análisis, alrededor de 30% de las mujeres disfrutan del sexo anal porque este puede ayudar a intensificar sus orgasmos y 4 de cada 10 (39%) de ellas hicieron notar la importancia de tener una conexión emocional, considerando a esta como un factor crítico para el descubrimiento del placer anal.
Así que aunque ya conozcas las técnicas más placenteras y lleves ya un rato de saber lo que gusta a tu pareja en la intimidad, recuerda que antes de dar este paso al placer, debe existir un consentimiento y consenso previo.
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Qué hacer cuando el encuentro sexual se vuelve aburrido…

Rouge(G.Rizzo)/El Mundo(A.Sierra) — La sexualidad humana es un fenómeno sociocultural complejo en el que el comportamiento, el deseo y la identidad son aspectos esenciales. El contacto, las relaciones o el encuentro sexual es un aspecto importante en la vida de una persona y hay toda una industria desarrollada en torno a este tema.
Ciencia, libros, tratamientos, consejos, la industria farmacológica, la nutrición, entre otras , están al servicio para optimizar estos encuentros a tal punto de llegar a vender quimeras.
El contacto sexual está atravesado por emociones. En un encuentro o aun en la actividad solitaria, se despliegan una variedad de conductas y reacciones que comprenden excitación, deseos, curiosidad, motivación, querer explorar, “ir por más”, en definitiva una multiplicidad de sensaciones.
A su vez, en la contracara hay decepción, una baja o escasa intensidad, monotonía, un repertorio que se va acotando, aburrimiento y también desgano, que más allá de las respuestas logradas en base al uso de fármacos, la ausencia de deseos y la falta de “química” no se remonta con ninguna píldora; no todo orgasmo es sinónimo de placer.
Mediocre, poco intenso, decepcionante, sin excitación, son palabras y frases que emplean personas para describir contactos aburridos, las mismas salen de un estudio que incluyó hombres, mujeres, binarios, “otros” y transgénero. Según el estudio «Percepciones de aburrimiento sexual en una muestra comunitaria» llevado a cabo por Leonor de Oliveira, Joana Carvalho y Pedro Nobre, de 700 personas solo menos de 20 expresaron no sentir aburrimiento.
Si bien el tedio puede ser parte de una relación estudios demuestren que muchos atraviesan situaciones similares; la idea no es que sirva de consuelo sino encontrar la forma de acabar con esa situación, o al menos disminuirla.

Primero que nada, hay que entender que el aburrimiento en el sexo se refiere a esas personas que han perdido interés en el sexo con su pareja regular, y los expertos dicen que puede “enmascarar conflictos no resueltos, luchas de poder, resentimientos, depresión, complacencia, sentirse no apreciado, miedo al rechazo, falta de confianza u otras vulnerabilidades”, aunque generalmente se debe a que surge una energía extraña que básicamente mata la energía sexual que es la que hace que quieras tener sexo y probar cosas nuevas.
Six explica que si está experimentando aburrimiento sexual, debes examinar el «aburrimiento» más de cerca y tratar encontrar su origen. “No te limites solo a un vago nivel de conciencia. ¿Qué sientes realmente? ¿Algo desagradable? ¿Y cómo te sienta ese sentimiento desagradable o doloroso? Si te encuentras con ganas de escapar, mantén los pies en el fuego. Expande y respira en él. Ese es tu umbral a la integridad erótica” dice.
Según una encuesta sobre satisfacción sexual, con una muestra de más de 10.000 personas en todo el mundo, realizada por LELO -la reconocida marca de juguetes eróticos de lujo-, la calidad de las relaciones sexuales a nivel global resulta bastante alarmante.
Un 37% de la población declara que su vida íntima es mejorable, mientras que una de cada 10 personas la clasifica como «aburrida».
Aunque el panorama es desalentador, la esperanza es lo último que se pierde. Así que aquí van mis cuatro propuestas para volver a encender la llama y decir adiós al aburrimiento.
1. MANTÉN VIVO EL DESEO

La pérdida del deseo puede ser consecuencia de la falta de interés en las relaciones sexuales con la otra persona.
Por este motivo, muchas parejas rompen con el paso del tiempo.
Lo natural es que los niveles de deseo sexual en una pareja sean variables a lo largo del tiempo debido a diferentes factores, como la edad, el estrés o cuestiones familiares y profesionales.
Durante las primeras etapas de la relación, gracias a la potente atracción entre ambos, suele haber una elevada frecuencia de relaciones afectivas y sexuales. Sin embargo, con el paso de los años, esta disminuye y podría ser una de las señales que indican que el sexo en pareja es aburrido.
Pero esto no quiere decir que no se pueda mantener viva la atracción física y el deseo sexual. La activación inicial puede seguir nutriéndose de esas pequeñas dosis de cuidados, como la atención, miradas, caricias o besos, que podemos mantener o incorporar en la relación.
Cuidar el físico o tener una actitud positiva, por ejemplo, también contribuyen para conservar ese encanto y atractivo.
2. CONSTRUYE TU SEXUALIDAD Y RELACIONES

Nos han contado que la sexualidad y las relaciones son de una única manera y algunos se lo han creído.
Esto hace que nos genere bastante frustración o aburrimiento convivir con alguien que no se ajusta a lo que «nos pone», y no solo sexualmente, sino en el ámbito afectivo y relacional.
Conocernos es la clave para buscar o construir las relaciones que deseamos y poder disfrutar la sexualidad como nos gusta.
Quizá en un primer momento conozcamos determinadas personas que no sean al 100% nuestro prototipo, pero eso es genial. La rigidez nunca es buena compañera y las relaciones se construyen por ambas partes.
Ni tu pareja ni tú tenéis que adaptaros al otro en su totalidad. La diferencia también suma.
Seducir, negociar, llegar a acuerdos y aprender del otro es una aventura, en ocasiones complicada pero muy enriquecedora a nivel personal, sexual y como pareja.
Y si, tras intentarlo, sois conscientes de que la relación ya no os aporta o que hay que pasar página, adelante.
Recuerda que la monogamia es una construcción social y la misión, en este caso, es construir relaciones sanas que aporten.
Pero, atención, saltar de relación en relación, a lo loco, aunque es muy respetable y quizá divertido, puede ocultar algún miedo a abrirse en profundidad o, simplemente, que no estás hecho para estar en una relación monógama. No es malo y hay otras opciones. Investiga dónde quieres ubicarte y disfruta.
3. CREATIVIDAD SEXUAL

La variedad aporta nuevos elementos que dotan de un extra de placer y erotismo al encuentro
.El sexo en el dormitorio no tiene por qué ser aburrido, pero si solo se practica en la habitación, puede llegar a serlo, según muestra el estudio de LELO.
Mantener relaciones sexuales en distintos lugares como el baño, el salón, la terraza o la cocina, rompen la monotonía.
La inclusión de nuevos elementos, como los juguetes eróticos, también evita que las relaciones íntimas decaigan. De hecho, «más de un 90% de las parejas declara utilizar productos eróticos, ya sea de forma ocasional o recurrente», afirma la marca de juguetería.
Ocurre lo mismo con las posturas sexuales. Repetir las mismas posiciones tiene efectos devastadores sobre la excitación y el deseo, por lo que es fundamental variar y ampliar el abanico de posibilidades.
Y, por supuesto, considerar que la finalidad sexual es el coito o penetración, va a generar, a la larga, bastantes dificultades sexuales.
4. COMUNICACIÓN AL PODER

Expresar lo que se siente y transmitir cómo vivimos nuestra sexualidad con la pareja es un factor muy importante para no caer en la rutina y vivir nuestras relaciones con alegría y ganas.
Comunicarnos adecuadamente con la pareja no es solo hablar de sexo o dar a conocer nuestros gustos, que van cambiando con el tiempo, aunque también sea beneficioso.
Utiliza la comunicación no verbal, por medio de miradas y un lenguaje corporal más sensual, para aumentar los niveles de atracción y deseo.
nuestras charlas nocturnas.
Beso, beso con lengua, ‘sexting’, pensar en otro: ¿Qué es exactamente una infidelidad en el siglo XXI?…

SModa(S.C.Carpallo) — Pocas personas en España han sido ajenas al conflicto entre Íñigo Onieva y Tamara Falcó en estos últimos días.
Un vídeo del primero besando a otra mujer empañaba la noticia del compromiso matrionial de la pareja y desembocaba finalmente en ruptura.
Antes de que este admitiera la veracidad del vídeo, los periodistas preguntaban a Tamara Falcó si ella perdonaría o no una infidelidad.
La respuesta era inequívoca: «¿Pero estáis locos?». Esta respuesta aparentemente incontestable puede serlo para muchas personas pero para otras muchas quizá tenga más posibles puntos de vista porque la idea de lo que se considera infidelidad y, dentro de ese término, en qué circunstancias es imperdonable, es muy relativa.
Ellos son solo la última pareja de famosos que se han visto envueltos en este debate sobre cuáles son los límites de una infidelidad.
Solo unos días antes lo ponía en la palestra el caso del líder de Maroon 5, Adam Levine, que negaba haber sido infiel, pero reconocía haber cruzado una línea con el envío de mensajes de tonteo con otras mujeres.
Aunque las redes ardían considerando esto como toda una deslealtad a su pareja.
¿Tenemos todos el mismo concepto de infidelidad? ¿De qué depende?
Para empezar, del concepto de pareja que va indisolublemente unido al de «monogamia» que como bien explican los sociólogos Yuliuva Hernández García y Víctor Pérez Gallo en su paper Un análisis feminista de la infidelidad conyugal (Critical Journal of Social and Juridical Sciences), quienes a su vez mencionan nada menos que a Frederich Engels y su célebre El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado, no existió siempre.
“Los único objetivos de la monogamia abiertamente proclamados por los griegos fueron el triunfo de la propiedad privada sobre la propiedad común primitiva, originada espontáneamente, la preponderancia del hombre en la familia y la procreación de hijos que solo pudieran ser de él y destinados a heredarle.
De ninguna manera la monogamia fue fruto del amor sexual individual, siendo el cálculo, ahora como antes, el móvil de los matrimonios».

Además en este papel los autores resaltaban: “La infidelidad conyugal ha sido un proceso histórico y socialmente construido en el contexto cultural del patriarcado con implicaciones diferentes para mujeres y hombres”.
¿Juzgaríamos igual este caso si fuera Tamara Falcó la que sale en las imágenes besando a un desconocido en una fiesta.
Más allá de las consideraciones históricas sobre cómo nació la monogamia y cuál es el sentido último real de la fidelidad, en qué consiste actualmente este concepto se puede evaluar preguntando a personas que hayan estado en el seno de una pareja monógama.
Y eso es lo que hizo la app especializada en relaciones extraconyugales Gleeden (la plataforma para encuentros extramaritales más importante de Europa) en un informe realizado en colaboración con la consulta Yougov (con una muestra de 6.042 personas de toda la Unión Europea, de las cuales unas 1.000 eran españolas e información recogida en los meses de abril y mayo de 2022).
Dicho informe desvelaba que, en líneas generales, que mantener relaciones sexuales regulares o esporádicas o practicar sexo oral con alguien que no es la pareja actual es considerado infidelidad por todos los tramos de edad (de los 18 a los 70).
Sin embargo, besar con lengua, coquetear o practicar sexting (enviar mensajes de contenido sexual) con alguien que no es la pareja actual, también lo considera infidelidad más del 60% de españoles y españolas.
Es llamativo cómo estas tres últimas circunstancias son vistas como más flexibilidad por los mayores de 70 (solo el 50% de los encuestados de esta edad da importancia a los mensajitos picantes, los besos fugaces -aún con lengua- o los coqueteos). La experiencia es un grado.
Hay un 25% de los encuestados que considera infidelidad pensar en alguien conocido al mantener relaciones sexuales con la pareja actual o al masturbarse, o incluso hay quien también incluye en el grupo de deslealtad grave pensar en alguien famoso mientras se mantienen relaciones sexuales con la pareja habitual (12%) o al masturbarse (7%), pero de nuevo están siempre en los tramos de edad más jóvenes.

Además de estas cifras, Gleeden también realizaba entrevistas a pie de calle en la ciudad de Madrid para conocer su opinión sobre la infidelidad a mujeres entre 20 y 40 años.
La mayoría coincidía en señalar que infidelidad es “todo aquello que se haga de espaldas a la pareja, una mentira, especialmente si es de forma reiterada”.
Por su parte, Aurora, de 40 años veía como clave “que se perciba como una falta de respeto, que te haga pensar que la persona con quien estás no era como creías”.
Sobre si la infidelidad es algo físico o si ya llega al mundo de lo digital, muchas de ellas se mostraban de acuerdo en la tesis que sostenía aquel artículo viral de Manuel Jabois titulado «Hay más cuernos en un buenas noches», en el que el autor defendía que mantener un vínculo con alguien conversando por Whatsapp puede resultar más íntimo que incluso un desliz de una noche, ya que extrañamente el sexo ha pasado a ser, para muchos, algo más banal.
“Todo lo que suponga no ser honesto, no solo sexualmente, sino también sentimentalmente, para mí sería una infidelidad” decía rotunda en esta encuesta Leire, de 27 años.
Un concepto cambiante
“Con infidelidad normalmente nos referimos a una ruptura de acuerdos o de unos pactos establecidos, en lo que se considera como una ‘deslealtad’ en una vinculación que puede ser romántica, pero también sexual o incluso de amistad. Dependiendo de la cultura, de la época o las normas sociales y religiosas este concepto va a ir variando. Por eso a lo largo de la historia ha variado y sigue haciéndolo” explica la socióloga y sexóloga Lara Herrero.

El problema de este concepto es que no es algo universal. No lo ha sido a lo largo de la historia y a través de las culturas, pero tampoco lo es para cada persona, según su forma de entender las relaciones y la sexualidad. Susana Ivorra, psicóloga experta en relaciones amorosas y conflictos por infidelidad aporta su punto de vista: “La realidad nos dice, como así veo a diario en consulta, que lo que para un miembro de la pareja es claramente una traición, para el otro no lo es, o no lo ve del mismo modo”.
Así, afirma categórica que no existe un consenso sobre lo que es la infidelidad: «En la era de la tecnología y la información se ha abierto aún más lo que puede ser o no infidelidad”.
El problema de fondo es que muchas veces hay una conversación pendiente para poder llegar a un consenso al respecto y por lo tanto después vengan las desavenencias fuertes al respecto.
“Es muy frecuente que en las relaciones monógamas lo que es o no infidelidad se dé por sentado, no se construya porque entra dentro del pack de lo que se espera socialmente en esa relación.
En cambio, en las no monogamias consensuadas sí se suele comunicar con más frecuencia los acuerdos que se van a poner en práctica o los límites que no se van a transgredir.
Además, estos acuerdos se suelen revisar en el tiempo. Pese a ello, socioculturalmente está más aceptada una infidelidad que una relación no monógama tradicional”, explica Lara Herrero.
Este extremo lo confirma la extrañeza general que generó entre el público el hecho de que Rosa Olucha no le diese la menor importancia a la noticia de que su esposo, el actor Santi Millán, mantuviese relaciones sexuales con otra mujer y explicase que era algo asumible dentro del acuerdo de pareja abierta que tienen.
Sí le parecía grave, en cambio, que se hiciesen públicas sin su consentimiento las imágenes en las que probaban que la supuesta infidelidad existía.

No solo el qué, sino el cómo
Volviendo a la pregunta de “¿perdonarías una infidelidad?”, otro de los problemas es que nos imaginamos una situación hipotética.
Pero en la vida real, todo depende mucho más del contexto que del propio acto en sí.
Siguiendo con el ejemplo de Tamara Falcó: ¿Es lo mismo que tu pareja te confiese en privado que se ha dado un beso esporádico en una fiesta a que lo veas en un vídeo en redes sociales, sabiendo que todo el mundo que conoces también lo ha visto?
“Cada pareja establece lo que para ella son los límites del respeto, lo que es o no es una tradición, pero es posible que el ojo público cambie lo que consideramos aceptable en nuestra relación, porque nos sentimos juzgados y podemos sentir que debemos tomar decisiones, no tanto en base a lo sucedido, sino por las consecuencias públicas (burlas o chistes, exageraciones o descontextualizar lo que ha pasado)”, reflexiona sobre este caso Susana Ivorra.
No solo importa el hecho de que se haga público o no, las circunstancias en las que ocurre el hecho en sí, pueden ser diversas y cambiarlo todo. Es el caso de que ese beso se produzca dos semanas antes de pedirte matrimonio, por ejemplo.
Así lo explica también Marina, de 38 años: “Encontré unos mails de mi expareja tonteando con alguien del trabajo, quizás en otro momento lo habría pasado por alto, pero estaba embarazada de 6 meses y para mi supuso que en ese embarazo no estábamos los dos juntos, estaba e iba a estar sola”.
Y es que no solo importa si pensamos que algo es o no una infidelidad, sino si realmente estamos o no dispuestos a perdonarlo y a seguir confiando en esa persona.
“Pillé a mi ex con la cuenta de Tinder activa. Me juró y perjuró que no se había acostado con nadie, pero para mí saber qué estaba buscando ligue por Internet fue peor que si hubiera tenido un desliz una noche. Puedo perdonar un error, pero no que busques engañarme con premeditación, hayas tenido suerte ligando o no”, relata Sofía, de 33 años.
“Las personas que han sufrido una infidelidad suelen hablar de grados de infidelidad, de gravedad. Si en su caso su pareja se ha besado o tenido relaciones con un desconocido hubieran preferido algo emocional y no físico, por miedo a que vuelva a repetirse.
Si ha sido algo emocional con un conocido o compañero de trabajo o amigo hubieran preferido algo físico con una persona desconocida.
La cuestión es que solemos ver más grave lo que nos pasa a nosotros, porque nos sentimos incapaces de pasar página, de perdonar o de que no nos influya para otra futura relación”, apunta a este respecto Susana Ivorra.

Sin embargo, a la hora de la verdad, no todo el mundo es Tamara Falcó y perdonamos más de lo que decimos.
Un sondeo entre 1.003 personas elaborado también por YouGov, en este caso para El HuffPost en 2018, reflejaba que un 42% de los encuestados dejaría a su pareja sin posibilidad de reconciliación, frente al 7% que no rompería y perdonaría la infidelidad sin que afectase a la relación.
Sin embargo, un 19% dejaría a su pareja pero dice que podría perdonar e incluso volver con ella, mientras que un 17% asegura que no rompería la relación, aun admitiendo que se vería afectada por el episodio.
“El modelo hegemónico de relación romántica se sustenta en la monogamia y en la pareja como centro de todo, como un símbolo de estatus, por eso acaba resultando menos perjudicial practicar una deslealtad, que acabar con esa relación o pensar en otra forma de vincularse” deja como reflexión final la socióloga y sexóloga.
nuestras charlas nocturnas.
¿Significa más ‘un polvo’ para una mujer que para un hombre?…

¡Y yo que creía que habíamos dejado atrás algunos temas sobre sexualidad como que los hombres son más proclives a las relaciones esporádicas que las mujeres o que ellos follan y nosotras hacemos el amor!
Pero no, estas creencias siguen conquistando generaciones y, aunque el discurso sea de liberación e igualdad sexual, hay conceptos que se nos han grabado a fuego y, de manera consciente o no, seguimos transmitiendo.
Porque nuestra razón puede que no, pero nuestra emoción aún los considera como ciertos.
Así, demasiada población sigue creyendo que un polvo es más importante para un hombre que para una mujer. Y os voy a contar porqué.
1. El estigma de puta
Nos ha acompañado tanto esta etiqueta que nos cuesta sacudírnosla como si de una mosca cojonera se tratara. De ahí que muchas sigan sin querer hacerlo ni reconocer que follar les mola sin pensar en si, «este tío que me pone tanto», seguirá allí mañana.
Porque buscar solo un momento de placer compartido, consentido, consensuado y deseado, también es de chicas. De ahí la reapropiación del termino por algunas mujeres afirmando, «soy muy puta», para dejar de sentirlo como un insulto, convirtiéndolo en un acto de empoderamiento.
Pero no, ni eres puta por desear, ni ser una mujer prostituida es malo.
2. El imperativo biológico masculino es un ‘fake’
Ellos no son presas de su libido, ni les domina irremediablemente la pasión. Tampoco piensan solo en «lo único», como se comenta alegremente. Solo lo han creído así, porque la sociedad se lo ha permitido y reforzado.
«A un hombre le gusta el sexo siempre, a todas horas y con quien se ponga a tiro. Dueños por imperativo social de la conquista, y estresados por tener que dar la talla. Ellos también sufren su estigma.
No importa solo la Testosterona. Más allá del género, educación, actitud, contexto, las experiencias pasadas, nuestra interpretación y crecimiento erótico, y muchas otras cuestiones, afectan a nuestro deseo de relacionarnos sexualmente.
3. Las mujeres no necesitamos los preliminares.
Pues no, pero como ellos; al menos como los conocemos. Pues preliminar suena a previo a un final, que suele ser coito y orgasmo. Pero sí, igual que ellos, si así consideramos esos pensamientos y deseos de acercamiento.
Repasar todo su cuerpo con la mirada, soñar con besar esos labios e imaginar una escena ardiente con nuestro objeto de deseo. Sí, porque no vamos a relegarnos siempre a ser solo objetos de deseo toda.
Aunque quizá deberíamos reformular el término por sujetos, que somos personas, independientemente del género. Nosotras, a veces también llegamos cachondas de casa, ¡qué os creéis!

4. Ellos fallan más
Leíste bien, fallan, no follan.
En un polvo esporádico con alguien prácticamente desconocido, es muy probable que cualquiera, hombre o mujer, pueda «fallar».
Aunque esto que sentimos como fallo sería lo más natural.
Sin conocer los cuerpos y sus puntos erógenos, sus deseos y preferencias sexuales, lo más probable es que no disfrutemos tanto, ni sea el mejor encuentro íntimo de la historia.
Es más, si lo fuera, quizá se debería a otros muchos factores, más allá de la genitalidad; como el vínculo o feeling generado, aunque sea para un ratillo, o la escucha y el respeto que se ofrezca durante la relación.
El caso es que en cuanto a disfunciones, en ellos son más evidentes.
Se nota más una perdida de erección de un pene, por ejemplo, que la ausencia de excitación, y su correspondiente erección, de una.
5. Las mujeres no son lentas
Una de las cuestiones que afectan a las mujeres a la hora de apostar por un achuchón pasajero, de los de «y si te he visto, no me acuerdo»; es el hecho de creer que no vamos a disfrutar tanto como ellos.
Esto no solo hace que nos de pereza sino que enfada. Porque, a ver, si el va disfrutar y ella no, mejor no lo busco y ese disgusto que me ahorro, ¿verdad?
Pues no. Si te apetece, lánzate porque no somos lentas. A las mujeres no nos cuesta más alcanzar el orgasmo que a ellos cuando nos estimulamos nosotras o lo hace otra mujer.
De hecho somos más rápidas y multiorgásmicas, si conocemos nuestro cuerpo, trabajamos nuestra erótica, reconociendo nuestros placeres y puntos fuertes y conocemos los toques y posturas que nos facilitan alcanzar más fácilmente el clímax.
6. Ellos también fingen orgasmos
Ellos tampoco salen tan satisfechos como creemos de un encuentro sexual puntual. De hecho, ellos también pueden fingir y lo hacen, incluso, sin que te des cuenta. Sé que cuesta creerlo porque la eyaculación y el orgasmo suelen aparecer de manera conjunta, aun no siendo el mismo fenómeno.
Sin embargo, se puede, sobre todo utilizando condón, que tendría que utilizarse siempre, y en este caso, si lo retira el dueño del pene, es probable que la otra parte no detecte si hubo orgasmo o no. Y al ser hombre, a veces, se da por hecho.
En cualquier caso, y para ambos géneros, fingir no suele ser beneficioso, pues no resuelve nada, sino que empeora la relación. Sin embargo, en encuentros esporádicos que no gustan, y por esto mismo quizá no se repitan más, se puede tirar de habilidades actorales para evitar dar explicaciones a alguien que ni fu, ni fa.
7. El miedo baja la libido
Otra cuestión, que da para mucho, es que, debido a la mayor posibilidad de salir escaldada en un encuentro sexual ocasional, tememos intimar con hombres que no conocemos de nada.
Aunque el riesgo también se encuentre junto a conocidos, por desgracia, este hecho nos invita, en ocasiones, a reprimir nuestros deseos, por no ser víctimas de violencias sexuales.
Es lamentable porque no es nuestra responsabilidad, sino del agresor, pero el riesgo físico y emocional que supone, nos lleva a tomar medidas en cuestiones que no deberían corresponder a las mujeres.
Lógico que baje el deseo, pues el terror no conjuga con él. Mucha educación sexual para ellos, para no tener que ser valientes sino libres.
8. Ellos también se enamoran
¡Por supuesto! Quitemos telarañas mentales y sexuales pues ellos también desean vincularse, construir una relación, sea cual fuere, amar y mucho más. Aunque a veces solo se desee disfrutar y divertirse. Exactamente igual que ellas. Así que no pienses, hombre, que ella te hace un favor o ha caído en tus redes de seducción.
Tampoco que el sexo solo cosa de tíos o que no es chica para nada serio si haciendo lo mismo que tú.
nuestras charlas nocturnas.
Los 15 mitos de la sexualidad (y por qué son falsos)…

Psicología y Mente(V.Elorza) — Nuestra sexualidad comienza a desarrollarse desde el momento en que nacemos y evoluciona con el paso de los años. Esta estrategia biológica se encuentra influenciada por toda una serie de factores que incluyen a nuestra anatomía, psicología, condiciones físicas y niveles hormonales.
La suma y la interdependencia de estos elementos nos lleva a desarrollar el impulso sexual.
Como sabemos, la sexualidad es un tema bastante complejo y es imposible entenderla solo desde su función reproductiva, en su expresión se suman una serie de distintos factores afectivos, deseos, actitudes, conductas, fantasías, etc.
Además, a veces olvidamos la influencia que ha infligido La Iglesia Católica sobre la sexualidad durante cientos de años. Pero, no solo el catolicismo condiciona nuestra visión del sexo y todo lo que le rodea, de hecho tener fe o una creencia religiosa no está reñido con vivir una vida sexual plena.
Sin embargo, la cantidad de falsa información que encontramos en internet, las películas y los programas de televisión, sin olvidar la forma que tiene la pornografía de presentar los encuentros sexuales, conduce a la formación y el mantenimiento de numerosas falsas creencias.
Muchos jóvenes, actualmente, siguen cultivando mitos que no tienen ningún tipo de respaldo científico o fundamento.
Para obtener una comprensión completa de las relaciones emocionales humanas y nuestros cuerpos, es importante desmentir los mitos comunes que envuelven a la salud sexual y la sexualidad en general. En este artículo discutimos los conceptos erróneos más significativos que rodean estos temas.
¿Qué mitos rodean a la sexualidad?
Un mito es una idea que no está probada por la ciencia, pero que se cree ampliamente que es verdadera, es decir, muchas personas la consideran cierta. A estas creencias a menudo se les atribuyen, además, cualidades adicionales debido a su uso generalizado o a través de la cultura dominante. Cómo carecen de respaldo o fundamento son muy difíciles de refutar.
La cultura y la tradición a menudo están impulsadas por mitos y prejuicios que nublan la percepción de la realidad de las personas. Estos mitos pueden conducir a comportamientos indeseados, incluso nocivos, que las personas creen que son correctos cuando no lo son.
En el caso de la sexualidad, los mitos pueden afectar al desarrollo de una vida sexual y afectiva plena e incluso conducir a mantener conductas de riesgo con consecuencias sobre la salud sexual.

Corregir estos mitos requiere la difusión de información clara, fácil de entender y accesible para todas las personas. Además, es vital la transmisión de una educación sexual que proporcione conocimientos útiles sobre la sexualidad y permita el desarrollo de una vida sexual sana, responsable y placentera.
1. En el ámbito sexual hay comportamientos normales y anormales
La palabra normal puede referirse a muchas cosas, pero a menudo incluye cumplir con un cierto estándar. En el ámbito de la sexualidad, la subjetividad juega un papel fundamental, ya que lo considerado normal puede variar mucho de una persona a otra. Por ejemplo, si cogemos dos grupos distintos de personas, uno puede juzgar diferentes comportamientos sexuales como normales, y el otro no.
2. Cuanto mayor sea el tamaño del pene, mejor
La creencia de que el tamaño del pene influye sobre la calidad del encuentro sexual está enormemente arraigada en la sociedad. Esto ocurre porque la longitud del miembro se relaciona directamente con el concepto de “masculinidad” que existe en el mundo actual. Pero, la realidad es que el tamaño no presenta una correlación directa con el placer que se puede obtener durante una relación de índole sexual, hay que tener en cuenta otros factores como la excitación o el tamaño de la vagina en la ecuación.
3. La eyaculación precoz es una cuestión de inexperiencia
Es cierto que la eyaculación precoz puede darse con más frecuencia en las primeras veces, ya que los nervios y la excitación a la hora de mantener un encuentro sexual pueden influenciar en que una persona eyacule antes de lo deseado. Sin embargo, los adultos también pueden padecer este tipo de disfunción y existen tratamientos que pueden ayudar a tratarla.

4. El himen queda roto al perder la virginidad
Se define como virginidad al estado de alguien que no ha tenido nunca sexo. Sin embargo, los conceptos de sexo y de virginidad varían según las personas. Además, hablar de “perder la virginidad” y entender la experiencia sexual como una pérdida de algo son nociones que tienen que evolucionar.
El himen es una fina membrana que se encuentra en la entrada de la vagina. En general, hay mucha confusión en cuanto a su anatomía, mucha gente piensa que cubre completamente la vagina y que en algún momento, al estirarse, este se abre.
Sin embargo, el himen, normalmente, ya tiene un agujero por donde pasa la menstruación o los tampones. Es cierto, que la rotura puede ocurrir la primera vez que se tiene sexo vaginal, y puede conducir a un poco de dolor o sangrado.
Sin embargo, esto no es lo común, el himen puede romperse de otras maneras, usualmente haciendo deporte, o introduciendo algo en la vagina.
5. Solo la penetración conduce al orgasmo
Falso. Las diferencias en las que las personas de distinto sexo alcanzan el orgasmo pueden generar una serie de expectativas erróneas de como se produce un encuentro sexual satisfactorio.
Aunque algunas personas con vagina pueden llegar al orgasmo gracias a la penetración, la mayoría de las personas lo consiguen a través de la estimulación del clítoris mediante otras prácticas como la masturbación o el sexo oral.
Una comunicación efectiva con el compañero o la compañera sexual y hablar de lo que se espera de la relación ayuda a identificar lo que el otro necesita y lo que considera un encuentro satisfactorio.
6. La masturbación es cosa de hombres
Aunque este ha sido un tema tabú mucho más en mujeres que en hombres. En realidad, la masturbación tiene más beneficios que perjuicios y, de hecho, es igual de beneficioso para ambos sexos.
Aunque, se dice que los hombres deben eyacular con frecuencia para evitar dolores en los testículos y renovar el esperma; los beneficios de la masturbación son más de índole psicológica; mejoran el humor y el estado de ánimo general.

7. El placer pasa obligatoriamente por la genitalidad
Como sabemos, nuestro cuerpo posee distintas zonas erógenas, la estimulación de estas también puede conducir a la excitación sexual. El estímulo de los labios, el cuello, los pechos, los pezones, la parte interna de los muslos, la nuca, las orejas y el perineo puede causar un enorme placer. Incluso algunas personas pueden llegar al orgasmo sin la necesidad de estimular los genitales.
8. No se pueden tener sexo durante la menstruación
Esta idea no responde a ningún criterio de salud. Puede ser que por falta de información o por vergüenza, algunas personas prefieran no mantener relaciones sexuales durante la menstruación, pero hacerlo no supone ningún riesgo. En cuanto a la falta o el aumento del apetito sexual no existe una regla universal, algunas personas experimentan un incremento debido a los niveles de estrógeno y otras personas, al contrario, muestran una disminución de la líbido. El sexo, en algunos casos, puede ayudar a reducir los dolores menstruales.
9. Únicamente los hombres pueden eyacular
La eyaculación femenina también existe, aunque al contrario que la masculina, no tiene un papel en la reproducción. Las mujeres tienen próstata y su función es eyacular; sin embargo, no existe mucha información sobre su verdadera naturaleza y como se debe estimular.

10. Los anticonceptivos provocan infertilidad
La respuesta a este mito es: depende. Los métodos anticonceptivos más usuales son reversibles, incluso la vasectomía puede serlo. Aunque, cuanto más tiempo haya pasado, menos probabilidades habrá de éxito de la reversión. Al contrario, en su mayoría la ligadura de trompas no es reversible.
11. Los alimentos afrodisíacos funcionan
No existe un respaldo científico que avale esta idea. Parecería ser que esto tendría más que ver con la sugestión psicológica que con los verdaderos efectos de este tipo de alimentos en el deseo sexual.
12. El impulso sexual es más intenso en los hombres
El sexo siempre ha estado sometido a factores culturales y sociales. El deseo sexual siempre ha estado mejor visto en hombres que en mujeres, y esta barrera -aunque en menor medida- sigue siendo válida en la actualidad. Por lo que es difícil saber realmente en cuestión de biología si el impulso sexual es más fuerte en hombres que en mujeres.

13. El sexo deja de ser importante con la edad
No existe una edad máxima para tener sexo, la sexualidad no termina hasta que morimos. Sin embargo, el desconocimiento sobre la sexualidad en la tercera edad alimenta toda una serie de mitos, como que esta deja de ser importante.
14. La viagra es la solución más efectiva para tratar la disfunción sexual
Si bien la viagra es un fármaco que ayuda a tratar la disfunción eréctil, no es el único. Existen, además de la viagra, distintos medicamentos de administración oral que actúan como primera línea frente a la disfunción eréctil y producen pocos efectos secundarios. Actualmente, también se recomienda otro tipo de tratamientos, como la terapia psicológica, para abordar los problemas sexuales.
15. Masturbarse afecta a la fertilidad y a la salud general
Ni masturbarse produce infertilidad, ni es malo para la salud. Es más, la masturbación aporta numerosos beneficios tanto físicos como psicológicos. Ayuda a mejorar el estado de ánimo general y algunos estudios sugieren que puede ayudar a evitar el desarrollo de cierto tipo de cánceres malignos.
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¿Qué hacer cuando el encuentro sexual resulta aburrido?…

Rouge(G.Rizzo)/Zen(A.Sierra) — La sexualidad humana es un fenómeno sociocultural complejo en el que el comportamiento, el deseo y la identidad son aspectos esenciales. El contacto, las relaciones o el encuentro sexual es un aspecto importante en la vida de una persona y hay toda una industria desarrollada en torno a este tema.
Ciencia, libros, tratamientos, consejos, la industria farmacológica, la nutrición, entre otras , están al servicio para optimizar estos encuentros a tal punto de llegar a vender quimeras.
El contacto sexual está atravesado por emociones. En un encuentro o aun en la actividad solitaria, se despliegan una variedad de conductas y reacciones que comprenden excitación, deseos, curiosidad, motivación, querer explorar, “ir por más”, en definitiva una multiplicidad de sensaciones.
A su vez, en la contracara hay decepción, una baja o escasa intensidad, monotonía, un repertorio que se va acotando, aburrimiento y también desgano, que más allá de las respuestas logradas en base al uso de fármacos, la ausencia de deseos y la falta de “química” no se remonta con ninguna píldora; no todo orgasmo es sinónimo de placer.
Mediocre, poco intenso, decepcionante, sin excitación, son palabras y frases que emplean personas para describir contactos aburridos, las mismas salen de un estudio que incluyó hombres, mujeres, binarios, “otros” y transgénero. Según el estudio «Percepciones de aburrimiento sexual en una muestra comunitaria» llevado a cabo por Leonor de Oliveira, Joana Carvalho y Pedro Nobre, de 700 personas solo menos de 20 expresaron no sentir aburrimiento.
Si bien el tedio puede ser parte de una relación estudios demuestren que muchos atraviesan situaciones similares; la idea no es que sirva de consuelo sino encontrar la forma de acabar con esa situación, o al menos disminuirla.
Múltiples factores atraviesan este problema. Algunos de ellos son: escaso repertorio y falta de creatividad que interfiere en la práctica, cansancio, tristeza, falta de concentración, falta de reciprocidad, egoísmo en el que solo disfruta uno de los integrantes de la pareja y ni hablar si el otro queda a mitad de camino y sensación de cumplir como si fuera una obligación.

Mención especial merecen las mariposas y la falta de atracción, pues si bien muchas cuestiones se pueden hablar, reaprender, resignificar y hasta innovar y, en todo contacto sexual el consenso no puede estar excluido, lo cierto es que cuando la chispa no se enciende, el fuego se extingue y las mariposas no vuelan es complejo remontar.
Como en otros problemas es habitual entrar en un círculo: ante la falta de deseo se inhibe el repertorio y la creatividad, por lo tanto el encuentro termina resultando desagradable , entonces la persona se repliega y deja de mantener contacto o se convierte en monótono; es urgente romper con esa circularidad nociva.
¿Cómo salir del “embole” sexual?
Lo primero es reconocerlo, luego habrá que determinar si el aburrimiento está atravesado por factores individuales, interpersonales o de la practica en sí; y en este tema siempre es bienvenida la exploración.
Dedicar tiempo al tema y hablarlo con la pareja es fundamental, me atrevo a asegurar que ese diálogo, en el que con valentía se asume que algo no funciona es clave, siempre digo que la solución está en el problema. Será cuestión de explorar.
Según una encuesta sobre satisfacción sexual, con una muestra de más de 10.000 personas en todo el mundo, realizada por LELO -la reconocida marca de juguetes eróticos de lujo-, la calidad de las relaciones sexuales a nivel global resulta bastante alarmante.
Un 37% de la población declara que su vida íntima es mejorable, mientras que una de cada 10 personas la clasifica como «aburrida».
Aunque el panorama es desalentador, la esperanza es lo último que se pierde. Así que aquí van mis cuatro propuestas para volver a encender la llama y decir adiós al aburrimiento.
1. MANTÉN VIVO EL DESEO
La pérdida del deseo puede ser consecuencia de la falta de interés en las relaciones sexuales con la otra persona. Por este motivo, muchas parejas rompen con el paso del tiempo.
Lo natural es que los niveles de deseo sexual en una pareja sean variables a lo largo del tiempo debido a diferentes factores, como la edad, el estrés o cuestiones familiares y profesionales.
Durante las primeras etapas de la relación, gracias a la potente atracción entre ambos, suele haber una elevada frecuencia de relaciones afectivas y sexuales. Sin embargo, con el paso de los años, esta disminuye y podría ser una de las señales que indican que el sexo en pareja es aburrido.

Pero esto no quiere decir que no se pueda mantener viva la atracción física y el deseo sexual. La activación inicial puede seguir nutriéndose de esas pequeñas dosis de cuidados, como la atención, miradas, caricias o besos, que podemos mantener o incorporar en la relación.
Cuidar el físico o tener una actitud positiva, por ejemplo, también contribuyen para conservar ese encanto y atractivo.
2. CONSTRUYE TU SEXUALIDAD Y RELACIONES
Nos han contado que la sexualidad y las relaciones son de una única manera y algunos se lo han creído. Esto hace que nos genere bastante frustración o aburrimiento convivir con alguien que no se ajusta a lo que «nos pone», y no solo sexualmente, sino en el ámbito afectivo y relacional.
Conocernos es la clave para buscar o construir las relaciones que deseamos y poder disfrutar la sexualidad como nos gusta.
Quizá en un primer momento conozcamos determinadas personas que no sean al 100% nuestro prototipo, pero eso es genial. La rigidez nunca es buena compañera y las relaciones se construyen por ambas partes.
Ni tu pareja ni tú tenéis que adaptaros al otro en su totalidad. La diferencia también suma.
Seducir, negociar, llegar a acuerdos y aprender del otro es una aventura, en ocasiones complicada pero muy enriquecedora a nivel personal, sexual y como pareja.
Y si, tras intentarlo, sois conscientes de que la relación ya no os aporta o que hay que pasar página, adelante.
Recuerda que la monogamia es una construcción social y la misión, en este caso, es construir relaciones sanas que aporten.
Pero, atención, saltar de relación en relación, a lo loco, aunque es muy respetable y quizá divertido, puede ocultar algún miedo a abrirse en profundidad o, simplemente, que no estás hecho para estar en una relación monógama. No es malo y hay otras opciones. Investiga dónde quieres ubicarte y disfruta.
3. CREATIVIDAD SEXUAL

La variedad aporta nuevos elementos que dotan de un extra de placer y erotismo al encuentro.
El sexo en el dormitorio no tiene por qué ser aburrido, pero si solo se practica en la habitación, puede llegar a serlo, según muestra el estudio de LELO.
Mantener relaciones sexuales en distintos lugares como el baño, el salón, la terraza o la cocina, rompen la monotonía.
La inclusión de nuevos elementos, como los juguetes eróticos, también evita que las relaciones íntimas decaigan. De hecho, «más de un 90% de las parejas declara utilizar productos eróticos, ya sea de forma ocasional o recurrente», afirma la marca de juguetería.
Ocurre lo mismo con las posturas sexuales. Repetir las mismas posiciones tiene efectos devastadores sobre la excitación y el deseo, por lo que es fundamental variar y ampliar el abanico de posibilidades.
Y, por supuesto, considerar que la finalidad sexual es el coito o penetración, va a generar, a la larga, bastantes dificultades sexuales.
4. COMUNICACIÓN AL PODER

Expresar lo que se siente y transmitir cómo vivimos nuestra sexualidad con la pareja es un factor muy importante para no caer en la rutina y vivir nuestras relaciones con alegría y ganas.
Comunicarnos adecuadamente con la pareja no es solo hablar de sexo o dar a conocer nuestros gustos, que van cambiando con el tiempo, aunque también sea beneficioso.
Utiliza la comunicación no verbal, por medio de miradas y un lenguaje corporal más sensual, para aumentar los niveles de atracción y deseo.
nuestras charlas nocturnas.
Sexo sin sentimientos ¿es posible? …

Cuidate Plus(J.G.Valera) — Muchas personas son infieles a sus parejas alegando que lo han sido simplemente por sexo y que entre ellos no hay relación ni sentimientos. Puede ocurrir, pero no es lo habitual.
Los datos más recientes sobre infidelidad en España señalan que un 35% de hombres y un 27% de mujeres afirman haberlo sido alguna vez, un porcentaje al que habría que añadir a aquellos que no lo confesarían nunca.
Muchas de estas infidelidades llevan consigo algo más que meros encuentros esporádicos y terminan convirtiéndose en dobles vidas o en relaciones más intensas entre el infiel y la otra persona.
Aunque hay muchos tipos de infidelidad (todo dependerá de los términos de cada pareja), la realidad es que hoy por hoy se siguen relacionando con el sexo.
En monogamia “se da por hecho que la infidelidad es tener una relación sexual o afectiva fuera del vínculo principal”, señala Cecilia Bizzotto, socióloga.
Este acuerdo, “que se da por hecho, incluye que el sexo y el afecto fuera de la pareja están mal, sí o sí”.
Para las personas que se vinculan con las no monogamias, la fidelidad también existe, pero se construye en base a un pacto expreso.

“Las personas no monógamas acuerdan normas y límites y el no respetarlos, implica una deslealtad al igual que el sexo fuera del matrimonio en relaciones monógamas”, señala Bizzotto.
La diferencia es que estas normas no se dan de per se, “sino que se deciden gracias a un proceso comunicativo y asertivo muy largo, en el que sacamos todos nuestros miedos y establecemos unos límites para poder construir una relación sólida”.
Por ejemplo, “si acordamos ser una relación swinger en la que ambas partes de la pareja tienen encuentros sexuales con terceros siempre juntos, el tener sexo con otras sin estar presentes ambos se considerará una infidelidad.
Hay personas poliamorosas que acuerdan que el bar en el que se conocieron es un sitio prohibido para llevar a otros vínculos. Hay parejas abiertas que deciden que los encuentros sean sólo sexuales y el vincularse de forma más afectiva supone una ruptura del acuerdo”.
¿Sexo sin amor?
Al margen de las relaciones abiertas y de su auge cada vez mayor, la realidad es que, en España, seguimos siendo monógamos.
El tipo de relación que impera todavía a día de hoy es la monógama, es más, según los datos de un estudio realizado por la plataforma de citas Aslhey Madison, el 47% de los españoles asegura que no podría soportar que su pareja tuviera sexo con otras personas, un 43% se identifica con relaciones monógamas y un pequeño porcentaje declara que acostarse con otra persona sería una traición a su pareja (10%).
Pero, como apunta Jesús Rodrígez, sexólogo y director del Instituto Sexológico Murciano, “la infidelidad puede ser emocional, platónica, coqueteos virtuales presenciales o simplemente tener un contenido sexual”.

De hecho, muchos infieles, cuando son cazados por su pareja, alegan, como excusa, el hecho de no tener sentimientos hacia la otra persona, es decir, ponen la típica excusa de “fue solo sexo”, con el fin de evitar la ruptura en la pareja.
¿Esto es posible? ¿es posible tener sexo sin amor o sin sentimientos? Para algunos expertos en psicología, esto dependerá de la madurez de la persona, por lo que sí sería posible.
Para otros, como Bizzotto, esto es imposible. “No creo que sea posible no sentir nada ni que, de hecho, sea necesariamente deseable”, expresa.
Otra cosa es que la persona sea capaz de “separar la afectividad del sexo y que sea consciente en todo momento de que un encuentro sexual con otra persona (o la cantidad de encuentros que se produzcan) no necesariamente implique que nos queremos relacionar afectivamente con ella”.
Para Rodríguez, el sexo sin sentimientos es un mito: “Claro que sentimos respuestas emocionales intensas cuando tenemos sexo con otra persona, otra cosa será la importancia que le demos a esas emociones o cómo las etiquetemos”.
Una cosa es el amor y otra muy diferente son los sentimientos hacia la otra persona con la que nos acostamos.
Y es que, para la psicóloga clínica Marta Arasanz, miembro de la Federación Española de Sexología, “el sexo está ligado a la afectividad, pero no tiene por qué estarlo al amor. El ser humano posee un gran abanico de sensaciones, como la atracción, el deseo, el cariño, y de ahí surgen las relaciones”.

Aunque es difícil que dos personas que comparten libremente el sexo no sientan algo la una por la otra, “ese sentimiento no debe ser necesariamente amor, pero sí sensaciones placenteras.
Podemos tener sexo con amor, amor con cariño o cariño con sexo”.
Cuando en una relación sexual no hay nada de cariño, amor o cuidado, es decir, cuando se elige “una sexualidad libre absolutamente de emotividad, se corre el riesgo de caer en el consumo indiscriminado de cuerpos”, advierte Bizzotto.
Es cuando “nace el peligro de no cuidar, de ver al otro como un cuerpo en el que dentro no hay nada y que sólo me sirve para hacer realidad mis fantasías y eventualmente correrme”.
Esto solo será sano si las dos partes están de acuerdo y lo entienden de la misma forma, afirma la socióloga, pero a su entender, “en todo acto sexual tiene que haber amor porque el sexo es amor, un amor no basado en el apego, sino en los cuidados y el respeto”, algo clave, porque “si no hay una mínima conexión emocional, es muy difícil erotizarnos y tener sexo placentero”.
Hombre, mujer, joven, adulto…
Tras esta explicación, podemos llegar a pensar que cuando se producen este tipo de encuentros alguno de los implicados pueda verse afectado emocionalmente más que el otro. Esto, según los expertos, suele ocurrir más en las mujeres que en los hombres.
“Esto es así, debido a que hemos sido educadas y educados en esquemas culturales totalmente distintos”, señala la socióloga.
Según los datos arrojados por la tesis doctoral Interés y satisfacción sexual en las relaciones eróticas sin pareja romántica y estable, de la sexóloga Brenda Ruano Bodemen, los hombres están más interesados en mantener relaciones eróticas con alguien que no es la pareja romántica y estable y que, además, obtienen mayor satisfacción sexual en las mismas.
No sentir nada es deseable si lo que quieres es no comprometerte, es acumular cuerpos y medir tu éxito en la vida según la cantidad de personas con la que te acuestas, algo que “lamentablemente, ocurre más en los hombres, a los que se les ha medido con esta vara y se les exige que su “camino al éxito” pasa por ser seres despojados de sentimientos que acumulan muchas experiencias sexuales como quien acumula dinero o propiedades”.
A nosotras, en cambio, “se nos ha educado en una fragilidad impuesta, en una incompletud que nos dice que necesitamos de alguien que nos cuide”. De ahí que, normalmente, sean ellas las que más sufren ante este tipo de relaciones.

Por eso es tan importante la comunicación entre las personas implicadas.
Para Rodríguez, “tanto hombres como mujeres sienten emociones intensas cuando tiene relaciones sexuales con otros seres humanos, lo que ocurre es que en los últimos años ese tipo de emociones han pasado a ser un producto más de consumo, en ocasiones fugaz, y ya no se asocian como en el pasado al amor romántico de forma exclusiva”.
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¿Cuáles son las fantasías sexuales más comunes?…
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Rouge(A.L.Pereyra)/American Healt&fitness(S.Sanchez) — ¿Cómo decir qué quiero en el sexo SIN incomodar? A las personas les cuesta hablar de sexo abiertamente INCLUSO con sus parejas, por ello siempre se recomienda buscar un momento para que cada integrante de la pareja pueda manifestar qué les gusta y qué les gustaría explorar o hacer como novedoso.
En muchas ocasiones suelen sentir miedo por el qué pensará la otra persona, si será juzgado su pensamiento o idea y si se alejará de él o ella por lo que piensa y fantasea, por lo cual es de fundamental importancia el diálogo abierto y sincero con la pareja o vínculo amoroso. La comunicación es fundamental, siempre, en todo momento.
Es recomendable dialogar sobre sexo antes del sexo, en el ambiente “fuera de escena”. Decir qué nos gusta, qué nos gustaría experimentar.
Luego del encuentro está bueno poder decir cómo me sentí, me encantó cuando me hiciste tal cosa…no sabés cómo disfruté cuando…
Durante el sexo, podemos manejar la comunicación a nivel verbal con algunos monosílabos o frases cortas como: sí me gusta, me encanta…vení acá…
También lo gestual es súper importante, agarrar la cara y llevarla a un lugar y también sacar algo de un lugar…por ejemplo: si quiero sexo oral puedo tocarme, lo miro y ese gesto puede ser suficiente para que la otra persona lo entienda. A veces cuesta mucho “leer” lo gestual, hay personas que tienen que entrenar la empatía, la conexión, mirar, registrar y estar ahí.
¿Y si tengo fantasías? ¿Cómo le digo?
Las fantasías sexuales

Las fantasías sexuales son pensamientos o imágenes de contenido erótico, pueden ser voluntarias o involuntarias. Cuando se dice voluntarias, es que podemos decidir conscientemente llevar la imaginación a determinadas situaciones que hemos identificado como placenteras.
También puede que lleguen a nuestra mente ideas -que no hemos decidido traer de manera voluntaria- y que muchas veces están en conflicto con nuestros valores y creencias, por lo que no nos permitimos expresarlas y por ello solemos dejaras en el plano de lo oculto.
Las fantasías nos pueden provocar placer o incomodidad, cuando entran en lucha con nuestras creencias suelen provocar una sensación de malestar y tratamos de sacarlas rápidamente de nuestra mente.
– ¿Todos tenemos fantasías?
Sí, todas las personas podemos fantasear. Según John Money entretienen la cabeza permitiendo concentrarnos en situaciones placenteras y sin censura. Son nuestras y de nadie más, están a nuestra entera disposición, no hay nadie que nos impida imaginarlas.
– ¿Para qué sirven?
Para alimentar nuestro erotismo….
– ¿Qué es el erotismo?
Es el arte de sentir y provocar placer, aprovechando las múltiples posibilidades de los 5 sentidos (tacto, olfato, gusto, vista, escucha). El erotismo es la sexualidad transformada por la imaginación, su intensidad crece y va menguando.
Como el Erotismo tiene que ver con el misterio a muchas parejas que están juntas hace mucho tiempo y manifiestan falta de deseo por la rutina les solemos recomendar potenciar su erótica de pareja a través del poder descubrir y explorar otras posibilidades, abrir las sensaciones de todos los sentidos y dar lugar a placeres nuevos.
– ¿Hay fantasías comunes? ¿Hay mucha diversidad de fantasías?
Como las fantasías son propias de cada cultura y de cada momento histórico particular no es lo mismo lo que pueda expresarse en pensamientos ahora, que lo que podía fantasearse hace unos cincuenta años atrás.

Fantasías sexuales más habituales
La página de citas más visitada del Reino Unido, Illicit Encounters, realizó una encuesta con la mayoría de sus seguidores y encontró que tener fantasías sexuales es muy común en todas las personas.
Y que en grandes rasgos, la mayoría no son muy originales y varían poco, sin importar el género, preferencia o incluso edad.
Generalmente no se confiesan, por miedo a que se consideren prohibidas o que están mal. Y eso mismo es lo que las hace excitantes.
Esto no significa que el hecho de tener fantasías sexuales sea sinónimo de estar insatisfechos con nuestra sexualidad. Pero una no es causa de la otra, ni tampoco refiere infidelidad a una pareja o bien, a deseos frustrados. Las fantasías sexuales son algo natural que todo el mundo llega a recrear mentalmente en algún momento. Entre más abierto estés a las diferentes prácticas sexuales, más fácil será incluir estos pensamientos en tu vida personal.

– Fantasías sexuales femeninas
Las mujeres tienen ciertas fantasías sexuales más específicas a ciertas acciones que toma su pareja:
- Sexo en un lugar romántico
- Tener sexo en lugares desconocidos, extraños e inexplorados o insólitos
- Recibir sexo oral
- Ser masturbadas por su pareja
- Encontrarse sexualmente con alguien que no sea su esposo o novio
- Jugar el papel de sexo sumiso
- Tener sexo en público
- Ser parte de un trío u orgía tanto con hombre como mujeres

Los hombres, por otro lado, tienen fantasías sexuales más enfocadas en deseos que han visto generalmente en películas porno que consideran excitantes:
- Recibir sexo oral
- Tener relaciones sexuales con dos mujeres a la vez
- Encontrarse con una mujer que no sea su pareja
- Tener sexo inesperado
- Ver a dos mujeres tener sexo
- Que su pareja acepte que eyaculen sobre ella
- Sexo en un lugar romántico
- Ser masturbados por su novia
- Participar en una una orgía con más de tres mujeres
Aunque las fantasías sexuales de los hombres no están mal, es posible que estén influenciadas por ideas falsas sobre el sexo que el porno nos hizo creer y por lo tanto, no resultan tan excitantes para las mujeres.
Para ellos, el acto sexual más placentero es que les practiquen sexo oral, y aunque parezca contradictorio, muchos hombres no están dispuestos a practicarlo a su pareja, pero lo exigen en la cama.
El gusto masculino porque les practican un ‘oral’ es tal, que según una encuesta, un 35% de hombres se quedaría con esta práctica de por vida, si tuviera que elegir entre una recibir una felación o penetrar a su pareja. Además, al 75% le gusta que su pareja le mire a los ojos mientras le hace sexo oral.
Lo más importante es la confianza y la comunicación, para que ambos siempre se sientan cómodos con lo que pasa entre los dos. Si tienes ganas de complacer a tu pareja, pregúntale sutilmente sobre alguna de sus fantasías, e intenta poner en práctica estos
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Crisis climática y ¿sexual?…

yorokubo(J.Villalba) — Si en la ecuación sofá, peli y mañana, cambiamos esta última por temperaturas superiores a 40º diurnos y a los 25º de noche, seguro que este clásico combo deja de parecernos tan apetecible e insinuante.
Mientras algunos expertos afirman que «este verano ha sido probablemente el más fresco de lo que nos quede de vida», si echamos la vista atrás a estos últimos meses, y aún a falta de estudios científicos que lo avalen, la realidad es que, cuando el calor extremo acecha, el roce no hace el cariño.
Este fenómeno ya había sido intuido por algunos estudios científicos durante los últimos años, como este realizado en 2015, que estudió el impacto del cambio climático y la subida de temperaturas en las tasas de natalidad.
Los científicos observaron cómo desde 1910 se había producido una reducción en el número de nacimientos nueve meses después de días en los que el termómetro superó los 26 grados. Un factor comportamental coherente. si tenemos en cuenta que como mamíferos nuestro instinto nos lleva a buscar el calor en meses de frío.
Además de todas las graves consecuencias que la crisis climática ya nos acarrea, nuestra vida sexual -más allá de natalidad o no- puede ser sin duda una de las parcelas que se vean afectadas. Sin duda, un motivo que se suma a todos los que ya tenemos para seguir trabajando para frenar el cambio climático.

Estamos viviendo uno de los veranos más tórridos de la historia. En los últimos meses, los termómetros han superado durante el día los 40 grados en muchas localidades de nuestro país, pero quizá lo peor han sido las noches.
Hasta hace poco, una noche tropical nos evocaba bailes, playa y una piña colada, pero ahora nos ha quedado bien claro lo que son: noches en las que el termómetro no baja de los 25 grados.
En nuestro país solían ser una rareza, ahora resultan un suplicio para muchos, especialmente cuando se suceden día tras día, durante semanas enteras, sin darnos un respiro.
Aunque no existen datos científicos, no parece muy osado suponer que el verano más caluroso de la historia ha sido también uno de los menos sexis de todos los tiempos. Las razones están claras.
A pesar de que el calor y los rayos del sol hacen que nuestro cuerpo genere hormonas como las endorfinas, serotonina o la ocitocina (que nos hacen sentir felices y de buen humor), y también vitamina D (que está ligada a la producción de testosterona y a un mayor deseo sexual), las temperaturas de este año han sobrepasado los límites de lo que puede considerarse «un cálido verano», para sentirse más bien como el principio del apocalipsis.
Y eso le baja la libido a cualquiera.
Las palabras más repetidas a la hora de dormir la siesta, uno de los momentos favoritos de los españoles para tener sexo, han pasado de ser «tócame aquí» a «ni se te ocurra ni tocarme» (con ese doble ni tan del abecedario de Rosalía.

El hecho de que expertos como el ecólogo del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Fernando Valladares, afirmara en RTVE que «este verano probablemente sea el más fresco de lo que nos quede de vida», plantea un horizonte realmente oscuro para muchas cosas, incluidas las relaciones sexuales, durante los meses de estío.
Esta consecuencia del aumento de temperaturas tendrá efectos imprevisibles y otros más previsibles, como por ejemplo que nazcan menos niños nueve meses después del verano, en torno a la primavera.
De hecho, esto es algo que ya habían intuido algunos estudios científicos como uno realizado en 2015 en Estados Unidos titulado ¿Quizá al mes que viene? Temperatura, impacto, cambio climático y ajustes dinámicos en las tasas de nacimientos, en el que se analizaron los datos de alumbramientos entre 1931 y 2010.
Los científicos descubrieron que, a lo largo de la historia, se había producido una reducción en el número de nacimientos nueve meses después de los días en los que se superaban los 80 grados Fahrenheit (26,7 grados centígrados).
No solo achacaron esta consecuencia a una menor «frecuencia coital», sino que también descubrieron pruebas de que la fertilidad es menor durante los días más calurosos.
El cambio climático, por lo tanto, podría ser el culpable de una reducción en el crecimiento de la población durante el próximo siglo.
En el estudio también se analizaron las cifras de nacimientos en Reino Unido, donde se apreciaba un mayor número de concepciones durante la época de Navidad, más que en ninguna otra época del año.
Este hecho no es casual, pero tampoco tiene nada que ver con que los belenes o el árbol de Navidad nos enternezcan especialmente, sino con algo mucho más primitivo. Por instinto, los seres humanos, como la mayoría de los mamíferos, tendemos a buscar el calor de los demás en los meses de frío.

En realidad, la calefacción y la ropa térmica (conceptos que en plena canícula nos parecen tan lejanos), son inventos relativamente recientes y no hace tantos años que las familias con menos recursos se veían obligadas a dormir todos juntos para conservar el calor.
Así que, conforme esperamos a que las temperaturas bajen por fin y con el otoño nuestra vida sexual pueda recuperar la normalidad, quizá es un buen momento para exigir firmemente a nuestras autoridades que tomen las acciones oportunas para evitar que las temperaturas sigan en aumento y modifiquen radicalmente nuestras costumbres y nuestras vidas.
Por supuesto, cada uno de nosotros también tendrá que poner su granito de arena para contribuir a frenar el cambio climático en la medida de nuestras posibilidades.
En el tema sexual estaría bien, por ejemplo, elegir productos como preservativos, juguetes sexuales, lencería o accesorios que utilicen menos plásticos en su proceso productivo y cuyos fabricantes estén comprometidos con la sostenibilidad.
nuestras charlas nocturnas.
¿La convivencia mata el deseo sexual?…

Rouge(Lic.A.L.Pereyra) — ¿Es común que disminuya el deseo o la frecuencia sexual en convivencia o en relaciones largas? ¿Por qué puede disminuir? ¿Qué factores pueden influir en la falta de deseo?
El deseo es el mecanismo más exquisito del sexo y el más incontrolable, dice Laura Caldiz.
El deseo aparece en situaciones placenteras y desaparece en situaciones de peligro. dice Ester Perrel.
Pero ¿cómo estar en peligro en la cama intentando tener relaciones sexuales con mi pareja?
Peligro puede ser el contacto físico con alguien que ya no me atrae, con alguien con quien estoy enojada. Siempre pregunto a las pacientes: ¿te gusta tu pareja?, ¿te gusta tu marido? Porque si no te gusta…¿cómo querer encontrarse sexualmente con alguien que no me atrae…? Fundamental!
También puede ser que se pongan en evidencia mecanismos ocultos que obedecen a ciertas órdenes, por ejemplo familiares, e incluso miedos, que muchas veces no son reconocidos por nosotras mismas.
Por ejemplo, cuando tu mamá te descubrió las pastillas anticonceptivas a los 16 años y te dijo: vos sos una put*.

El sexo comienza en las fantasías, en los pensamientos que procesan imágenes y van encendiéndolo. Según Rosamry Basson el deseo en las mujeres se inicia en intimidad, comienza cuando nos sentimos en intimidad, con alguien que nos gusta, con quien disfrutamos estar, con quien compartimos momentos…con quien nos cuida…
El deseo necesita seguridad, estabilidad, predictibilidad…también necesita aventura, novedad, riesgo, misterio. Hoy esperamos que la misma persona nos brinde seguridad y aventura. Comodidad y riesgo, familiaridad y novedad, seguridad y sorpresa…Parece contradictorio poder obtener todo eso de una persona al mismo tiempo.
Si no tengo deseo, ¿está mal? ¿Cómo lo hablo con mi pareja?
Es muy interesante y necesario conectar con lo que sentimos, ¿qué pasa que no tenemos deseo? ¿Es de un momento particular? ¿Es con esa persona?
¿Cómo estamos en las demás aristas de nuestra vida? ¿Tenemos deseo de trabajar? ¿Tenemos ganas de hacer cosas? ¿Sólo no tengo deseo sexual con “esa” persona? ¿Tengo ganas de masturbarme?
Este abanico de preguntas nos ayuda para revisar e ir descubriendo en cada persona qué es lo que ocurre. Puede ser que esté transitando un momento particular de enfocar la energía en otras cosas y ello implica retirarla del encuentro sexual, puede ser que esté transitando una anhedonia, puede ser que en este último tiempo no tiene ganas a partir de algún evento que ocurrió en su vida.

Hay que dejar de obligarse a tanto, con esto quiero decir, darse tiempo para revisar qué es lo que te pasa, porque puede suceder que no disfrutes sexualmente y que por ende no se tenga ganas, puede ser que no se encuentren en intimidad con la pareja, puede ser que estes transitando el período del puerperio y amamantando, puede ser que sientas dolor y por ello no tengas ganas; hay un gran abanico de preguntas y respuestas que se abre para mirarse cada una en la particularidad de su vida.
Recomendaciones y herramientas para reconectar con el deseo
Saber que el deseo como producción social enmarca a la persona y su cultura y, en ella están las influencias de las masas, los medios de comunicación y los objetos de consumo; esos que nos invaden como productos y van permeando nuestros deseos. En esta cultura ¿qué deseo sexual se enmarca?
El deseo erótico monogámico y prácticas del porno mainstream, donde las mujeres están sometidas a las voluntades de varones y disfrutan con ese sometimiento, prácticas de penetraciones simultáneas y gritos orgásmicos planetarios, prácticas donde salen chorros de las vaginas y donde siempre hay eyaculación y orgasmo. Esta cultura pornificada que va moldeando el deseo erótico y nos impone lo que tenemos que querer hacer, con qué tiempos, con qué frecuencia y con quiénes.
Por ello resulta necesario revisar lo impuesto y bucear en nuestra vida, cómo estamos hoy, revisando lo que somos, los condicionamientos religiosos y culturales para poder deshacernos de lo que nos reprime y condiciona y de este modo conectar con nuestra propia energía de goce.

Podríamos pensar en nutrir la erótica, impregnando todos nuestros sentidos, lo cual nos lleva a la posibilidad de explorar en la soledad de nuestra intimidad qué es realmente lo que nos conecta con el disfrute y qué es lo que queremos o nos animamos a hacer en un encuentro con otra u otras personas, abriendo a las experiencias y quitando etiquetas condicionantes en las propias prácticas.
Por ejemplo, poder realizar prácticas sin penetración vaginal, prácticas de penetración anal a varones por parte de sus parejas heterosexuales, prácticas de caricias en todo el cuerpo sin contacto genital, prácticas de besos y de conexión con las miradas y los olores, roces de cuerpos y uso de geles, lubricantes y juguetes.
Darnos tiempo y animarnos es importante para alimentar la sexualidad.
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Cómo manejar la sexualidad en la época de las apps de citas …

Rouge(A.Pereyra) — En la actualidad tenemos una accesibilidad inmediata y una sencillez casi intuitiva para con el uso de las funcionalidades disponibles en los smartphones. Y a partir de la galería de fotos, podemos ver a las personas que se muestran ahí.
Conocemos gente a veces muy alejada geográficamente, muy diferente a otros tiempos en los que predominaba el encuentro sexual con personas de nuestro ámbito cercano. Y así surgen encuentros con personas totalmente desconocidas.
Cuando hacemos Match iniciamos un primer contacto en la app Tinder, aplicación conocida y muy popular para conseguir un encuentro sexual con alguien.
Dicen los estudios que 1/3 de las parejas de EEUU y Europa empezó en el terreno on line y demuestran que hay mayor satisfacción y menor tasa de divorcio en contraste con los matrimonios tradicionales.
¿Será que iniciar en el terreno on line permite conocer mucho más a la persona antes de verla personalmente? Muchos cuentan que se dan charlas de horas y horas, en horarios de madrugada y hasta suelen sextear antes de verse en persona.

Tinder podría ser vista, más allá de la red que facilita conocer a alguien para un encuentro casual, una nueva forma que posibilite poder conocer a alguien para iniciar una relación.
Después del Math, al chat, luego intercambio de audios, luego iniciamos una conversación telefónica y después se avanza en el encuentro presencial, puede darse en ese encuentro una relación sexual, a veces no.
Está bueno identificar qué nos llevó a encontrarnos con esa persona y cómo nos sentimos en ese primer encuentro y, si hubo relación sexual, que ella no signifique “la medida” de lo que puede ser la relación sexual con esa persona, ya que en los primeros encuentros con alguien con quien recién nos conocemos hay mucho miedo, inseguridades y no debe ser parámetro de lo que en realidad soy sexualmente, ni lo que el otro es!
Si hay conductas que la otra persona hace y no me gustan, está muy bueno poder pensar que a veces nos formamos una idea de lo que la otra persona es y esta es sólo una idea, es nuestra y ahí caemos en la cuenta que el otro, es él y lo estamos conociendo tal cual es.
Otras investigaciones demuestran que las personas buscamos cariño expresados en los likes que se muestran en nuestras redes, suceso evidente cuando sucede esta ansia por contar las vistas y likes de una manera casi obsesiva.
También vemos publicadas fotos donde las personas se ven “divinas” y “felices”, viajando, comiendo…y pocas veces expresando tristeza.

Qué saber antes de ingresar a una app de citas
Si se busca a alguien a través de una app de citas, está bueno saber de antemano ¿Qué queremos con ese alguien que vamos a buscar? Porque en las redes hay de todo! Hay para encuentros heterosexuales, para swinger, para gays, para lesbianas, para tener sexo con una persona con discapacidad, para prácticas de BDSM, para hacer tríos con parejas consolidadas, entre las miles que hay.
En la actualidad el tiempo es lo menos que tenemos, el tiempo vale mucho, corremos y vamos de un lado a otro, pasamos videos de 3 minutos porque parecen “largos”, en esta realidad, habría que encontrar el modo de darnos tiempo para conocer a esa persona con la que nos encontramos. Vernos una vez, dos y tres, ir de a poco dejando que nos muestre quién realmente es, si tenemos ganas de compartir momentos con él/ella. En fin, ir conociendo su verdadero ser.
Hay que tener cuidado cuando generamos el encuentro, porque no sabemos si esa persona es quien dice ser. Recomiendo encontrarse en lugares públicos varias veces y que alguna amiga, por ejemplo sepa dónde estamos, por cualquier cosa. Y si tenemos encuentro sexual, usar preservativo, porque es el único método que previene las ITS y los embarazos no deseados.

Si hay algo que no nos gusta o no nos pareció lindo el encuentro, no lo disfrutamos, no nos gustó algún comentario y si pensamos que no deseamos continuar viéndonos con esa persona, está bueno ser claros, expresar con total sinceridad que ya no nos veremos más porque así lo deseamos. Siempre respetuosamente, sin “desaparecer” o ghostear como sucede habitualmente, en la que se termina una relación o vínculo sin dar explicación alguna, simplemente desaparece.
La comunicación es lo fundamental en sexualidad, expresar lo que sentimos, lo que no nos gusta y lo que si, poder decir que no continuaremos viéndonos porque tengo otras prioridades, porque surgieron cosas que se dijeron y en las que se percibió que no acordamos, por ejemplo.
Manifestar lo que siento, lo que quiero, lo que me parece importante a mi. Expresarnos con la mayor sinceridad, verbalmente sin vuelta y con respeto hacia la otra persona.
nuestras charlas nocturnas.
Lujuria …

significados.com/Moncloa(E.Ortíz)/Mejor con Salud(R.L.Rodríguez)/La Razón(A.Mansoliver) — La lujuria es el vicio opuesto a la castidad, apetito sexual descomedido.
Asimismo, es la exuberancia o abundancia en algunas cosas que estimulan los sentidos, por ejemplo, “su guardarropa ofrece una lujuria de accesorios”.
La palabra lujuria se origina del latín luxus que significa “abundancia” o “exuberancia”.
También se le asocia con la palabra lascivia que se refiere al “deseo sexual incontrolable”.
La lujuria puede ser usada como sinónimo de lascivia, excitación, sensualidad, voluptuosidad, concupiscencia, entre otros.
Entre los antónimos que se pueden emplear para el término lujuria están castidad, rescato, pudor, pureza, entre otros.
Por otra parte, lujurioso es un adjetivo que se emplea para señalar a la persona entregada a la lujuria. Asimismo, lujuriante es aquel individuo vicioso, lozano y que posee enorme abundancia.
Los comportamientos lujuriosos se caracterizan fundamentalmente por el arrebato o furia y el descontrol sexual que se manifiesta en el comportamiento de los individuos.
En el área de la psicología, la lujuria está relacionada con los pensamientos posesivos con respecto a otra persona. Esto se considera un asunto de cuidado porque el individuo puede tomar una actitud peligrosa, ya que, la misma adquiere un nivel patológico que puede generar comportamientos complejos y graves.
Por ejemplo, abusos sexuales, violaciones, adulterio, prostitución, entre otros.
No obstante, se han creado diversas leyes en muchos países a fin de que las personas que se han visto afectas, de diversas maneras, por los actos lujuriosos de otros individuos puedan hacer la denuncia correspondiente y condenar dichos actos.
Cabe destacar que, los actos de lujuria al ser desmedidos e incontrolables por aquellos quienes los experimentan, en muchas ocasiones no toman las precauciones necesarias y pueden contraer o contagiar a los demás con diversas enfermedades de transmisión sexual.
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‘Así eran los días antes de Noé’, obra del siglo XVII
Lujuria en la Biblia
La lujuria es un término que se plantea en diversas creencias religiosas. Por ejemplo, en elislam la lujuria es toda relación sexual fuera del matrimonio, por su parte, enel budismo e hinduismo la lujuria forma parte de las angustias o males causantes del dolor.
Ahora bien, la lujuria para la religión cristiana es uno de los siete pecados mortales comprendido dentro de la clasificación de los vicios concupiscibles o deseos de posesión que puede cometer el ser humano por el incontrolable deseo sexual.
La lujuria es un pecado mencionado en el sexto mandamiento de Dios que señala “no cometerás actos impuros”.
Por ello, se considera la lujuria como un comportamiento pecaminoso o inmoral,tal como se indica la Biblia en el libro Mateo, capítulo 5, versículo 28, en el cual se menciona que cualquier individuo que mire a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
Se debe aclarar que en la religión católica sostiene que el deseo sexual no es malo, más bien se refiere al mal uso del sexo como la lujuria, el cual es considerado como una anomalía del apetito sexual humano.
Como en muchas otras ocasiones, al término lujuria también le hemos ido dando un significado con el paso del tiempo que no tiene mucho que ver con el origen de la palabra. Lo conocemos como el apetito desordenado e ilimitado de los placeres carnales, aunque surgió como un término para referirse a otra cosa que se alejaba de las actuales connotaciones sexuales que conlleva.
De forma etimológica, la palabra proviene del latín “Luxuria”. El significado de la misma, en su forma original, era “lujo desmedido” y “derroche excesivo”. Sin embargo, llama la atención que al principio poco o nada tenía que ver con el sexo.
Con el paso de los años, hemos ido añadiendo nuevos significados cuando se ha ido interrelacionando con otros términos para referirnos a cómo la conocemos hoy en día.
Es muy interesante conocer el origen de los términos para saber cómo han evolucionado con el paso del tiempo. Descubre el verdadero origen de “lujuria” (y no tiene nada que ver con el sexo).

De Roma al cristinanismo, así evolucionó el término lujuria
Cuando el cristianismo llegó a los gobiernos romanos a partir del siglo IV el significado del término se vio modificado. A partir de entonces, la palabra se usaba para poder referirse a cualquier tipo de derroche desmedido que los más ricos solían hacer para que todos los demás supieran que gozaban de un estilo de vida superior al resto.
La religión cristinana no dudaba en comparar los excesos de dinero y bienes con los vicios y perversiones sexuales, dándole al término un significado mucho más relacionado con el sexo. Además, esto se relacionaba precisamente con quienes más poder y dinero tenían en la Antigua Roma.
Es por eso que se modificó la acepción de la palabra y se cambió el significado por “desenfreno sexual”. Las personas que eran más dadas a la práctica desmedida y entrega a los placeres carnales empezaron a ser conocidas como personas “lujuriosas”.
Este, además, es el significado que ha llegado hasta nuestros días. Este significado también ha ido variando para adaptarse a las distintas circunstancias y pensamientos que predominan en las sociedades a lo largo de los siglos.
La condena de las religiones

Desde que el cristianismo llegara a Roma, todas las religiones han ido condenando la lujuria.
De hecho, para el catolicismo, el término es incluso un pecado capital.
Por ejemplo, para el hinduismo, también está señalado como uno de los cinco males.
En general, todas las religiones consideran que el deseo sexual ya es por sí mismo lujurioso, aunque no pertenezca al campo de la obsesión, como hemos comentado anteriormente.
La condena moral a este término se vincula con prácticas que no están bien vistas en el ámbito de las relaciones, sobre todo las extra matrimoniales.
De acuerdo al principio teológico, las religiones afirman que la fuente de amor es Dios. En el momento en que se ama a Dios, podemos amar al resto de seres humanos. No obstante, si ese amor a Dios no existen, no puede existir tampoco hacia el prójimo.
Cuando se intenta poseer a otro sujeto con el fin de obtener amor alejándonos de Dios, aparece la lujuria como la entendemos en la actualidad. Por lo tanto, estaremos hablando de la deshumanización del ser que amamos.
Para luchar contra este pecado, la respuesta religiosa debe ser el amor a Dios y el reconocer al otro como objeto de creación divina.
En el momento en que nos volvemos a acercar a Dios, somos capaces de amar al resto de seres humanos y recuperamos esa “humanización” que perdemos con la lujuria de acuerdo a ciertas religiones
La lujuria, también condenada en la actualidad

Pero no solo tenemos que irnos hasta las prácticas religiosas para condenar la lujuria. A pesar de que su origen no fue sexual, con el paso del tiempo y de los siglos, lo cierto es que su significado actual sí está muy ligado al sexo.
Además, nuestra sociedad ha heredado los conceptos anteriores incluso para aquellos que no se consideran religiosos. De forma directa o indirecta, esta se sigue condenando.
El deseo sexual lujurioso es aquel considerado como incontrolable, desordenado o exagerado. Nos referimos a una persona lujuriosa cuando esta no piensa en las consecuencias que pudieran tener sus actos.
Es decir, se mueve de forma impulsiva. De hecho, en algunos aspectos, ahora el significado está también muy cerca de enfermedades como la ninfomanía. Esa necesidad irracional de obtener sexo en cualquier momento y lugar sin poderlo controlar.
Estas personas, como las consideramos actualmente, se perfilan por no tener otras gratificaciones vitales. Lo que es lo mismo, no son capaces de disfrutar con otras artes como la música o la lectura, pues los pensamientos lujuriosos no lo permiten.
A día de hoy se llega a considerar un problema grave cuando es ese impulso sexual el que nos domina y no somos nosotros quienes lo controlan. Si alguien necesita sexo en todo momento puede incluso a tener problemas con sus parejas.
Este puede ser el significado más grave del término, pues se convierte en un problema para nuestra salud.

¿Cuál es la diferencia entre lujuria y amor?
La lujuria y amor son dos conceptos que están vinculados con las relaciones, en especial las de pareja. Rara vez es posible diferenciarlos bien y es por ello que en este artículo trataremos de arrojar algo de luz al respecto.
En una relación de pareja el deseo es una parte muy importante para disfrutar de unas relaciones sexuales plenas y satisfactorias. Sin embargo, este concepto se utiliza en variadas oportunidades desde un prisma negativo.
Solemos hablar de lujuria cuando una persona solo busca tener relaciones sin compromiso. En la actualidad, podemos observar esto en los vínculos de amigos con derecho a roce.
Por lo tanto, la lujuria no tiene que estar ligada al amor. Son dos conceptos que pueden ser independientes el uno del otro. Pero, ¿puede haber lujuria en el amor?
Lujuria y amor pueden estar relacionados, aunque no siempre tiene por qué ser así. El amor implica muchas más cosas, como compromiso, deseo de construir algo con otra persona (familia, hijos, planes a futuro) y querer vivir múltiples experiencias con ella.
Aunque muchas parejas se desean y podríamos hablar de la lujuria desde un aspecto positivo, hay personas que son asexuales. Esto quiere decir que no sienten deseo, pero sí amor por otro. Por lo tanto, la lujuria y el amor pueden estar unidos o no.

A pesar de todo lo ya mencionado sobre lujuria y amor, resulta necesario condensar algunas de las diferencias más importantes para arrojar más luz sobre estos dos conceptos. Encuentra lo más relevante en la siguiente lista.
– Con la lujuria solo importa el físico
El físico es algo muy importante cuando se siente lujuria. Es por esto por lo que el término se utiliza de una manera despectiva en ocasiones.
Una persona que solo quiere estar una noche o pasarlo bien entre las sábanas, pero nada más, se mueve por la lujuria. El deseo que siente se basa en el aspecto físico y en la atracción más simple.
– En el amor hay sentimientos
Cuando hablamos de amor no podemos dejar de lado a los sentimientos. Aunque hay momentos de lujuria (deseo), lo que se siente por la otra persona siempre está ahí.
Cariño, respeto y admiración son algunas de las palabras que mejor nos pueden ayudar a definir esto. Sin embargo, una persona lujuriosa puede no tener sentimientos por los demás.
– La lujuria busca la satisfacción sexual
Algo que diferencia a la lujuria dentro de una relación de amor o la lujuria por sí sola es la satisfacción sexual. Disfrutar de las relaciones íntimas sin llegar al orgasmo no tiene por qué ser frustrante. Hay muchas muestras de cariño, conversación, mimos y disfrute del proceso, aunque no culmine. Pero cuando solo hay lujuria, todo esto está ausente y el objetivo es la obtención del placer.
– El amor es duradero
La lujuria es algo momentáneo, por lo que las relaciones que solo se basan en esto (sin compromiso) no se sostienen. No hay nada más.
En cambio, en el amor hay otra serie de componentes, como el compromiso, la lealtad, tener un objetivo en común, compartir momentos más allá de la cama… Es un sentimiento generoso.

La lujuria y el amor: ¿amigos o enemigos?
Como hemos podido analizar, la lujuria y el amor pueden estar presentes, juntas, en una relación amorosa. Cuando la lujuria se toma como esos momentos de deseo y pasión que toda pareja experimenta, no se tiene por qué ver como algo negativo.
Sin embargo, hay parejas asexuales que pueden prescindir de ese deseo. Y también personas que dejan el amor a un lado para centrarse en la lujuria.
Cuando esto último sucede, las relaciones se vuelven líquidas, frágiles y egoístas. Solo importa la satisfacción de las propias necesidades y se le presta poca atención a los sentimientos del otro.
Los dioses de la lujuria en las diferentes religiones del mundo
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La Bacanal de los Andrios, por Tiziano.
El asunto del amor es endiabladamente complicado. El veneno de las flechas de Cupido caduca tras unos pocos meses fuera de su funda, los olores que nos embriagan al cruzarnos con esa persona rápidamente se ven sepultados por olores nuevos y más intensos.
Los dioses del amor son demasiado complejos, demasiado caprichosos, demasiado dependientes de los vaivenes de los sueños.
En cambio, los dioses del sexo y la lujuria. Esos nunca fallan. La lujuria (que, por cierto, procede del vocablo romano que se utilizaba para calificar los excesos de cualquier índole, sexual o no) mantiene una constante de sudor y jadeos prácticamente inamovible.
No importa que tengas catorce años y andes experimentando con los primeros tanteos del deseo, treinta, cincuenta, ochenta años mientras sorbes el vermú en la terraza con los ojillos acezantes y puestos en las chavalas que transitan, no importa que seas hombre o mujer, alto o bajo, rico o pobre, loco o cuerdo. Los dioses de la lujuria nos acompañan con una fidelidad casi enternecedora.
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Eros y Psique.
Eros
Si hablamos de los dioses de la lujuria y del sexo, en Europa podemos considerar a Eros como el más importante de todos ellos, y nosotros hemos estirado su nombre hasta otorgarle muchísimas variantes: de él nacen el erotismo, lo erótico, la erotomanía, el erotómano…
Pero la historieta que rodea a este dios griego es en extremo compleja e interesante para los estudiantes de psicología.
Resulta que, como todo dios de la lujuria que se precie, Eros nació de la relación adúltera entre Afrodita (diosa de la belleza) y Ares (dios de la guerra), conformando así su genética una especie de lascivia rabiosa acompañada por la enternecedora atracción hacia la hermosura.
Pero atención ahora: cuando Afrodita encargó a un Eros ya adulto que fastidiara a una tal Psique porque era muy guapa y Afrodita la envidiaba, el dios del amor y del sexo se enamoró de esta humana y se la llevó a escondidas a su palacio.
Por miedo a que Afrodita descubriera su secreto, solo acudía a visitar a su amada durante la noche, a escondidas, con sigilo, y así copulaban diariamente Pisque y Eros al abrigo de la oscuridad.
No fue hasta mucho después que ocurrieron mil tragedias griegas más y Eros suplicó a Zeus que convirtiese a Psique en una diosa, para disfrutar plenamente (y con la luz encendida) el uno del otro.
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Pan y Siringa. El dios Pan la encontró un día cuando bajaba del monte Liceo, se enamoró de ella y empezó a perseguirla hasta que la ninfa se lanzó al río Ladón.
Pan
En la complejidad de la cultura griega no podemos señalar a un único dios como artífice de la lujuria de los hombres.
Es probable que, si la asignatura de la lujuria dependiese de un único dios, faltarían horas del día y años de inmortalidad para que la deidad pudiera hacerse cargo de todos estos asuntos.
Así encontramos en la asignatura de la lujuria, junto con Eros (y Afrodita, Príapo, Eos, Potos, etc.) al dios de los pastores Pan.
Habitualmente representado bajo la forma de un fauno con el pene erecto, también se considera la deidad que representa todo lo salvaje, la falta de control de los impulsos, la masturbación y la lujuria, hasta el punto de que Diógenes contaba, medio en broma medio en serio, que Pan aprendió el arte de la masturbación de su propio padre para luego enseñárselo a todos los pastores.
Algo completamente natural cuando conocemos que existen cerca de diez versiones sobre quienes eran sus padres, que es el dios más bastardo del panteón griego y que su nombre significa, literalmente, “hijo de todos”. Telita.
Telita porque la palabra pánico procede de este dios, al que también se le atribuía el poder de provocar la locura en los seres humanos.
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La diosa Rati subida en su extraño corcel.
Rati
Es de sobra conocido el libro Kama Sutra entre los amantes de lo erótico. A quién conozca sus tejemanejes y los haya disfrutado sin sufrir una luxación muscular, le digo que gran parte del mérito en la autoría del libro se la lleva la diosa hindú Rati.
Que es la esposa, fíjate que casualidad tan estremecedora, es la esposa del dios Kama, el dios del amor hinduista que, al igual que Cupido, también tiene un arco para lanzar flechas con que enamorar a los más despistados.
En las representaciones de Rati solemos encontrarnos con la diosa subida a un curiosísimo caballo creado a partir de cuerpos femeninos (ver foto para comprender lo inexplicable) o completamente desnuda y copulando con su esposo Kama mientras el dios Chhinnamasta se decapita a sí mismo y se desangra sobre ellos. Y si esto no es lujuria, que suba Asmodeo y lo vea.
Aunque luego hablaremos de Asmodeo. Sin embargo, uno de los puntos a favor de Rati es su increíble belleza, capaz de aplacar al mismísimo Shiva y gracias a la cual podemos considerarla algo parecida a la niña mimada de los dioses hinduistas, que todo lo que pide lo consigue gracias a su carita angelical.
Xuan Nu

Entre las deidades chinas relacionadas con la sexualidad, quizá destaque la figura de Xuan Nu, cuyo nombre se traduce como “la dama misteriosa”.
Se trata de una personalidad sumamente compleja, por lo habitual representada con la cara de una bella mujer y el cuerpo de un ave.
Junto con su hermana Sunü conforma las artes taoístas del dormitorio (una especie de Kama Sutra taoísta).
La figura de Xuan Nu llama la atención por los atributos que se amoldan a su faceta sexual: además de ser considerada una diosa de la guerra, gracias a la ayuda que prestó al semilegendario Emperador Amarillo durante la guerra contra uno de sus mayores rivales, también es tildada como una “maga sexual” que puede conseguir la prolongación de la vida gracias a la práctica adecuada de las artes amorosas.
En Xuan Nu encontramos la guerra unida a la sexualidad, tal y como ocurrió en la historia de Eros y su padre Ares, y la sexualidad unida a la salud física, tal y como mencionan los médicos del siglo XXI.
Parece esclarecedor que los chinos de la antigüedad ya comprendían la conexión entre el bienestar corporal unido a una sexualidad sana.
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Freyr y su hermana Freyja, dioses de la fertilidad, sembrando la primavera desde el cielo.
Freyr
Ahora vamos a enfrentarnos a una curiosa deidad. Entendemos que, para que exista un dios de la lujuria, debe existir el concepto de lujuria como tal, y cualquier sociedad que no considere la lujuria, no podrá fabricar un dios que la represente.
Este es el caso de los violentos vikingos. Debido a que su cultura estaba delimitada por una moralidad muy diferente al resto de religiones (pocas otorgan un sitio especial en el Cielo para los asesinos) y que su sociedad, aunque patriarcal, otorgaba amplios derechos y libertades a las mujeres, no existe en su ideología un dios de la lujuria propiamente dicho.
Lo más próximo que encontramos es Freyr, una divinidad de la fertilidad del campo, las lluvias y el sol, la virilidad y la “fertilidad fálica” (la fertilidad masculina) así y como el sexo y el amor.
Pero no encontramos en su figura connotaciones violentas como la guerra, escandalosas como la masturbación, escatológicas como las decapitaciones.
Freyr se trata de una deidad relajada y prácticamente pura, casi inocente e incluso emparentada de forma tradicional con la actual monarquía sueca.
En esta divinidad podemos analizar cómo la sexualidad puede ser, en algunas religiones, motivo de placer y de felicidad, de orgullo o incluso, de una forma enrevesada que solo los vikingos comprenderían con claridad, de castidad digna de un sitio en el Valhalla.
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Representación moderna de Anuket.
Anuket
Nos zambullimos de lleno en las diferencias culturales.
Cuando decimos que no podemos imaginar los hechos del pasado desde nuestra mentalidad, o que no podríamos comprender la mentalidad de nuestros antepasados, siempre debemos poner como ejemplo a la diosa egipcia Anuket.
Era, sin duda, la diosa de la lujuria en la época de los faraones. Y sin embargo se representaba con una cabeza de gacela, grácil y delicada, incluso tierna, que son atributos prácticamente opuestos al concepto que guardamos actualmente de la lujuria.
Esto se debe a que Anuket era además la diosa del Nilo y de la abundancia, la deidad a la que los egipcios rezaban para que sus cosechas fueran fértiles y que el Nilo trajese agua suficiente cada año.
Para ellos, la lujuria se resumía, no solo al deseo enloquecido de los cuerpos humanos, sino también a la lujuria (mucho más poética) del Nilo inundando y penetrando los campos de cultivo.
En Anuket, como en Freyr, reconocemos un nuevo concepto de lujuria mucho más refinado, casi virtuoso, menos influido por la filosofía griega y las religiones monoteístas.
Asmodeo
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El arcángel Rafael enfrentándose a Asmodeo frente a Tobías y Sara.
Aunque las religiones monoteístas se componen de un único dios, no podemos obviar que la función de “deidades menores” las cumplen en este caso los ángeles y los demonios, que habitualmente muestran ciertas semejanzas con los dioses de otras religiones (Lucifer con Hades, San Gabriel con Hermes…).
Por tanto si buscásemos una figura en el ideario judeocristiano para señalar a la lujuria, esta sería sin duda alguna Asmodeo, uno de los siete príncipes del infierno identificados por el sacerdote jesuita Peter Binsfeld en el siglo XVI.
Asmodeo hace una aparición estelar en el Libro de Tobías de la religión católica:
“Sucedió aquel mismo día que Sara, hija de Ragüel, el de Ecbatana, en Media, fue injuriada por una de las criadas de su padre, 8porque había tenido siete maridos, pero el malvado demonio Asmodeo los había matado antes de consumar el matrimonio, según costumbre”. (Tb 3: 7-8).
También se considera un demonio unido a la lujuria en el Talmud, donde, entre otras acciones, se le atribuye la de haber construido el templo de Salomón tras haber sido capturado por el famoso monarca hebreo. La cultura popular en el medievo también lo reconocía como el padre del mago Merlín.
nuestras charlas nocturnas.
Vaginismo: la disfunción sexual que afecta la psiquis femenina…

Rouge(A.L.Pereyra) — El vaginismo es la contracción involuntaria de los músculos que rodean a la vagina y que impiden la penetración en la relación sexual o la introducción de un dedo, tampón o incluso el mismo espéculo que se usa en la consulta ginecológica.
La mayoría de las mujeres con vaginismo dicen que cada vez que intentan introducir algo en su vagina, así sea su propio dedo, los músculos que rodean la vagina (suelo de su pelvis) responden con una contracción de las paredes vestibulares en forma refleja y al impedir su apertura le hacen creer que su vagina es un espacio cerrado, inaccesible en el que no hay lugar para nada en su interior.
Esa contracción involuntaria de las paredes vaginales les provoca una sensación de dolor que realimenta la presión refleja que ellas efectúan nuevamente con sus músculos perivaginales, creando así un círculo vicioso de contracción- dolor-contracción.
Con esta experiencia las mujeres construyen la creencia de que le es imposible una penetración sin sufrimiento lo que refuerza su miedo al dolor y así se instala progresivamente un sistema muscular de alerta en la que cada contacto se convierte en una verdadera amenaza a su intimidad. Las mujeres manifiestan “siento que me va a doler” y de este modo el miedo y la anticipación al dolor a la penetración, son muy frecuentes en estos casos.
Esta tensión del canal vaginal favorece que se vaya endureciendo el mismo y por ello, en la terapia sexual se trabaja ablandando, esto es terapia de suelo pélvico y el uso de dildos para ir de a poco relajando la zona. También incorporamos el uso de lubricantes y cremas vulvares que siempre son siempre un buen aliado para comenzar a explorar la zona vaginal.
Generalmente en un encuentro sexual, una persona con vagina, a pesar de recibir buenos estímulos, después de un tiempo sostenido de llegar a una máxima excitación, se experimenta una disminución de la lubricación (aunque la excitación persista), lo que puede producir irritación de las paredes vaginales y/o pene.

El vaginismo es la contracción involuntaria de los músculos que rodean la vagina que impide introducir objetos externos.
El componente subjetivo de la excitación sexual
Está bueno saber que la excitación sexual tiene un componente subjetivo (nuestra mente, la percepción de estar excitados) y una manifestación objetiva (la respuesta genital mediada por la vasocongestión que produce erección o lubricación vaginal). Pero a veces estos procesos no son coincidentes. Por ejemplo, una persona puede estar muy excitada con una respuesta vaginal discreta (lubricación escasa) o también tener una respuesta vaginal con abundante lubricación sin demasiados estímulos.
La vagina era llamada “vaina” lo que significa “funda”, esto hacía alusión a la funda para que el pene sea alojado. De ahí que se considere que para que haya una relación sexual “necesariamente” debe haber penetración vaginal. Según la medicina las paredes vaginales están colapsadas, es decir contactan entre sí, y se abren cuándo algo penetra. En su estado NO excitado la vagina tiene un largo entre 7 y 10 cm, y en estado de excitación puede aumentar su tamaño al doble.
En la cara anterior de la vagina hay un área descripta como complejo Clito-Uretro-vaginal, conocido como Punto G, podríamos decir “zona G”, que sería la zona que responde a la estimulación con la sensación orgásmica. Y sumado que las investigaciones nos dicen que sólo un 3,7% de las personas con vagina llega al orgasmo con estimulación digital o penetración vaginal, podemos darle lugar a toda la erótica y los usos del cuerpo en toda su plenitud.

«Comencemos a naturalizar que la penetración no es el fin y esto no te hace menos mujer».
Posibles causas del vaginismo y recomendaciones
Una persona con vaginismo puede haber sufrido una situación traumática relacionada con un abuso sexual, el cual es necesario tratar en terapia. Y en la terapia sexual focalizada recomendamos en lo físico la contracción-relajación del suelo pélvico (músculos que rodean la zona genital) y también realizamos el acompañamiento en lo emocional y el aporte de la información precisa sobre su cuerpo y el trabajo sobre mitos y prejuicios que pudieran estar incidiendo.
También puede haber habido alguna intervención médica que haya sido vivenciada como traumática, en algunos casos dolor en la primera relación sexual, el hecho de sentir impresión ante el encuentro sexual o haber escuchado algún comentario y por ello asociarlo con el miedo. Hay que ver qué hay que sanar, si hubiera un trauma.
La persona debe aprender a manejar la anticipación, recursos de afrontamiento para tener relaciones sexuales (de a poco) y con la ayuda de terapia sexual e ir conociendo su cuerpo, relajándolo y tocándolo.
Comencemos a naturalizar que la penetración no es el fin y esto no te hace menos mujer, SÓLO NO HAY PENETRACIÓN, podés disfrutar de las relaciones sexuales con toda la erótica de tu cuerpo y el de la otra persona que son un mundo por descubrir.
nuestras charlas nocturnas.
Los claroscuros del sexo: qué sucede cuando tenemos y dejamos de tener actividad sexual…

15Minutos(V.O.Piñango) — ¿La lujuria nunca duerme? Un refrán popular dice que sí y una famosa teoría psicológica de 1943 lo secunda.
Según Abraham Maslow, la motivación humana, eso que nos anima a hacer cualquier cosa, tiene el único fin de satisfacer 5 tipos de necesidades: fisiológicas o básicas, de seguridad, sociales, de estima o reconocimiento, y de autorrealización.
En el primer grupo, Maslow incluyó acciones tan elementales como respirar, comer, descansar… y tener sexo.
Pese a las variantes que han surgido de la pirámide motivacional de Maslow y a las críticas recibidas, sexólogos como la puertorriqueña Alice Pérez Fernández consideran que el sexo sí es una necesidad primaria. Por naturaleza, “el humano es un ser sexuado”, aseguró la experta en exclusiva para 15 minutos.
El cuerpo humano tiene características intrínsecamente sexuales, como los genitales, las hormonas y los genes, que nos permiten establecer vínculos amorosos y sentir placer erótico, además de reproducirnos como especie.
No mueres, pero…

Aunque existe este “condicionamiento” biológico desde que nacemos, la falta de sexo no es una causa de muerte directa, a diferencia del hambre, la sed e incluso el cansancio extremo.
Pero la inapetencia sexual es más común de lo que se puede pensar. “Todas las personas tienen periodos en donde no tienen intimidad sexual”, indicó Pérez Fernández, directora clínica del Instituto Sexológico, Educativo y Psicológico (ISEP) de Puerto Rico.
La falta de pareja no es impedimento para alcanzar el clímax, gracias a la amplia instrumentología que existe en el mercado para “tocar” las nubes en un viaje individual. Sin embargo, esa clase de juguetes “no necesariamente es del gusto de todos o no se tiene el conocimiento para usarla”, admitió Pérez Fernández.
Más allá de los mitos y las creencias populares, la realidad es que el sexo nos afecta, tanto física como mentalmente. En los siguientes párrafos sabrás de qué manera la actividad sexual en abundancia o en escasez puede beneficiarnos o perjudicarnos.
Comer demasiado te hace engordar, fumar cigarrillo diariamente compromete el funcionamiento pulmonar, exponer la piel al sol sin protección ultravioleta puede ocasionar cáncer… Pero, ¿tener mucho sexo es nocivo para la salud?

– Contras
El sexo carece de fórmula mágica; depende, en gran medida, de cada quien. Pero tener sexo varias veces al día, todos los días, es algo a lo que quizás tu organismo no está acostumbrado.
De acuerdo con el portal médico Bodywise, “el sexo diario puede causar desgarros vaginales, especialmente si hay algún trastorno subyacente, como sequedad vaginal. Cuanto más sexo tenga en un período corto, menos humedad natural puede crear su cuerpo”.
Por otro lado, la excoriación vaginal (irritación) durante la penetración “puede ocurrir en mujeres que han tenido demasiado sexo”, según Bodywise. Dicha condición cutánea aparece “cuando hay demasiado contacto durante el coito, causando daño a las paredes vaginales, lo que provoca ardor al orinar o dificultad para caminar debido a una vagina inflamada e hinchada”.
Mucho sexo también implica mucho gasto energético, por lo que tener relaciones con bastante regularidad puede traducirse en agotamiento extremo, y a su vez, en pérdida de interés.
Quedar embarazada es un riesgo al que particularmente las mujeres se exponen cuando mantienen relaciones sexuales con regularidad.
Pero el más importante de los contras es, sin dudas, contraer infecciones, tanto urinarias como de transmisión sexual. Los preservativos reducen, pero no eliminan, las probabilidades de enfermarse.

– Pros
Al igual que la moneda tiene 2 caras, el sexo recurrente también tiene sus aspectos positivos.
Para la sexóloga puertorriqueña Alice Pérez Fernández, una de las ventajas es que fortalece el sistema inmunitario.
Prepara al cuerpo para luchar contra la enfermedad, liberando endorfinas y oxitocina. Hay estudios realizados por la Universidad de Wilkes-Barre en Pensilvania (Estados Unidos, EEUU) donde se observó que las muestras de saliva de los estudiantes que mantenían relaciones sexuales frecuentes tenían una mayor concentración de ciertos anticuerpos, denominados inmunoglobulina A, que luchan contra el resfriado común.
Las endorfinas y oxitocina tienen un plus: controlan los niveles de ansiedad o estrés. “La oxitocina tiene el beneficio adicional de ayudarte a dormir. También ayuda a mejorar la autoestima y disminuir síntomas asociados a la depresión”, aseguró Pérez Fernández en exclusiva para 15 minutos.
Desde el punto de vista físico, las relaciones sexuales permiten que los músculos del piso pélvico -que ayudan a controlar la vejiga- permanezcan fuertes. Según The Gynae Centre del Reino Unido, “cuando los músculos del suelo pélvico están débiles, es posible experimentar incontinencia”.
En cuanto a los hombres, un estudio publicado en European Urology demostró que quienes eyaculaban al menos 21 veces al mes tenían menos riesgo de cáncer de próstata.
Un caso similar ocurre con la disfunción eréctil, común entre los mayores de 60 años. Los hombres que tienen más sexo tienen menos probabilidades de experimentar impotencia. “Las relaciones sexuales regulares protegen contra el desarrollo de la disfunción eréctil entre los hombres de 55 a 75 años. Esto puede tener un impacto en la salud general y la calidad de vida; por lo tanto, los médicos deben apoyar la actividad sexual de los pacientes”, precisaron los especialistas en The American Journal of Medicine.
– Más pros

Dra. Alice Pérez Fernández
Pero no solo la capacidad del pene se ve afectada por el sexo. “Durante la excitación sexual, el tejido eréctil dentro del pene se llena de sangre, lo que hace que el hombre tenga una erección que endurece los músculos del pene y les da la capacidad de expandirse.
La sangre que corre hacia esta área ayuda a estimular el crecimiento celular saludable y facilita el mantenimiento de la forma y la longitud del pene”, sostuvo EBONY Magazine. Es decir, que el tamaño del pene depende de cuánto se usa.
Incluso, la menstruación puede verse favorecida con el sexo. “Tanto el aumento de endorfinas provocado por las relaciones sexuales como las contracciones uterinas que se producen con el orgasmo pueden aliviar los dolores menstruales”, afirmó Pérez Fernández.
Si nada de lo dicho hasta aquí te parece válido, tal vez te convenza el hecho de que el sexo es medicina para el corazón. “Además de ser una manera de hacer ejercicio, el acto sexual ayuda a mantener equilibrados los niveles de estrógenos y progesterona, lo que puede disminuir el riesgo de cardiopatía”, precisó la sexóloga puertorriqueña.
Y si necesitas otro argumento, este puede resultar demoledor: el sexo hace que una relación de pareja sea más sana. “Tener relaciones sexuales con frecuencia es una manera de mantener el vínculo.
También suele abrir la puerta a una mejor comunicación. Generalmente, las parejas que tienen relaciones sexuales se sienten emocionalmente unidas y conectadas.
De manera sorprendente, dejar de tener relaciones sexuales por mucho tiempo puede hacer que se pierda el interés en el sexo por completo”, explicó Pérez Fernández.
– ¿Qué pasa si se apaga la fuente del placer?
La poca o nula ingesta de frutas y verduras hace que los tejidos se oxigenen de manera insuficiente, lo que puede transformarse en anemia. No hacer ejercicios aumenta el riesgo de obesidad, diabetes, accidentes cerebrovasculares y otras patologías.
Ya sabemos que la abstinencia sexual no causa la muerte per se. Pero… si el sexo es bueno para la tensión arterial, por ejemplo, ¿no tener relaciones sexuales produce hipertensión?
Manuel Lucas, presidente de la Sociedad Española de Intervención en Sexología (SEIS), aseguró para El País que la actividad sexual aporta salud.
No obstante, “una persona que decide ser abstinente no tiene ningún tipo de perjuicio. La sexualidad es un elemento importantísimo, pero si alguien decide pasar de ella, puede estar perfectamente sana”.
– Contras

Las mujeres que dejan de tener sexo o no se excitan empiezan a evidenciar cambios corporales. Su vagina deja de producir el lubricante necesario para facilitar el coito, dando origen a sequedad vaginal.
“En algunos casos, puede causar picazón o dolor, dificultad para insertar tampones y malestar o dolor al volver a tener relaciones sexuales”, de acuerdo con The Gynae Centre.
Cuando las mujeres vuelven al ruedo después de un largo periodo de apatía, “puede ser incómodo. El cuerpo femenino necesita más tiempo para excitarse y producir lubricación suficiente para que el sexo sea fácil”, explicó la sexóloga de Puerto Rico Alice Pérez Fernández.
Además, si disfrutan del sexo, tanto hombres como mujeres que no lo practican pueden sentirse frustrados y estresados. Pero esto pasa solo si saben en carne propia de lo que se están perdiendo.
“Una persona que no ha tenido nunca una actividad sexual sola o compartida no es tan consciente de lo que ocurre, y a lo mejor, si se cuida en otros aspectos, la falta de sexualidad no tiene por qué ser tan negativa.
Pero en una persona que en un momento determinado ha tenido sexualidad y la cesa o la deja, el perjuicio es mayor porque es consciente de esa ausencia”. Así lo explicó la sexóloga clínica Francisca Molero, codirectora del Institut de Sexologia de Barcelona, en declaraciones a El País.
– ¿Infelicidad?
La agresividad igualmente se incrementa cuando no se tienen relaciones sexuales, tal y como lo demostró Lucas, presidente de la SEIS, en su tesis doctoral hace 2 décadas.
Las sociedades más agresivas son las más abstinentes o reprimidas. Toda cultura tiene necesidad de contacto.
En la sociedad donde lo femenino es lo prioritario y donde la figura del padre o esposo no existe, como en el pueblo Na de China, suele coincidir con culturas muy pacíficas; mientras que las culturas patriarcales como algunas tribus de Nueva Guinea, donde el 30 % de los hombres mueren en acto bélico, son más agresivas y a la vez tienen una moral sexual más represiva.
¿Son infelices las parejas que apartan el sexo de sus vidas? Según Les Parrott, psicóloga y autora de Saving your marriage before it starts, “no tener relaciones sexuales en un matrimonio puede afectar su autoestima, generar culpa y aumentar los temores de que uno de ustedes buscará en los demás sus necesidades sexuales, lo que puede generar un poco de paranoia”, reseñó Prevention.

– Pros
Seamos honestos: el único método anticonceptivo verdaderamente infalible es la abstinencia sexual.
Evitar el sexo también es la única forma de prevenir las infecciones de transmisión sexual, como el virus del papiloma humano (VPH) y el herpes, que pueden propagarse a través del contacto de piel a piel.
Otro posible punto a favor de la inactividad sexual tiene que ver con la intimidad espiritual. “En lugar de conectarse con una pareja a nivel físico, una persona que practica la abstinencia puede enfocarse en desarrollar una conexión más profunda. La energía sexual es muy poderosa y tiene la capacidad de sanar y reparar relaciones si se transmuta correctamente en energía de fuerza vital”, afirmó EBONY Magazine.
La energía sexual no liberada suele acumularse en la base de la columna vertebral, el lugar donde se hallan los centros sexuales de los seres humanos. De acuerdo con EBONY Magazine, “se puede usar como energía creativa para impulsar ciertos proyectos.
Aferrarse a la energía sexual también puede aumentar el deseo de actividad sexual, lo que conducirá a orgasmos más fuertes cuando las relaciones sexuales comiencen nuevamente”.
La sexóloga puertorriqueña cree que existe otro valor agregado de la abstinencia sexual. “Permite que la persona se conozca mejor y se explore antes de tener relaciones sexuales con alguien; además, evita que el sexo sea un distractor en sus metas o planes”, reconoció en entrevista exclusiva para 15 minutos.

– A favor del romance
Masturbarse es una alternativa segura al sexo, pero no todos lo hacen; tampoco existe una dosis precisa para que sea considerada saludable (porque placentera siempre es).
Un estudio del 2015 encontró que las mujeres que se masturbaban tenían “más orgasmos, mayor deseo sexual, mayor autoestima y mayor satisfacción marital y sexual”, indicó The Gynae Centre del Reino Unido.
Lucas, el presidente de la SEIS, resumió el dilema en la siguiente frase: “La sexualidad es un valor, una oportunidad, una capacidad y un instrumento rehabilitador y generador de bienestar, pero no es una obligación”.
Nuestra entrevistada Alice Pérez Fernández, directora clínica del Instituto Sexológico, Educativo y Psicológico (ISEP) de Puerto Rico, inclinó un poco la balanza a favor del romance. “Como sexóloga debo decir que, al ser seres sexuados, tener una vida sexual activa y saludable siempre nos dará mayores beneficios a nuestra salud integral”.
La lujuria duerme… si tú lo permites.
nuestras charlas nocturnas.
Qué son las microinfidelidades y cómo saber si tu pareja está cometiendo una…
Men´s Health(J.Villalba) — Con la llegada de las nuevas tecnologías y las nuevas formas de comunicación, se ha creado una forma de ser infiel. Es diferente a la tradicional y puede que nunca llegue a concretarse de una forma física, sino que se sitúe en un terreno intermedio, digital, un poco inocente y un poco ridículo, pero que a tu pareja no le haría ninguna gracia si se llegara a enterar.
Estamos hablando de las micro infidelidades, que podríamos definir como aquellas relaciones en las que se cruza una determinada línea de intimidad con una persona que no es nuestra pareja, pero que nunca se llega a concretar en algo físico, como una cita o puro y simple sexo.
Está claro que si te enteras de que tu pareja se está acostando con otra persona, estás ante una infidelidad, eso no tiene discusión, pero las micro infidelidades son más sutiles.
Se mueven en una zona gris entre la amistad profunda o el flirteo más inocuo. Lo que sí está claro que ocurre en una micro infidelidad es que uno de los miembros de la pareja le está dedicando a otra persona una atención que habitualmente se dirigiría a la pareja.
A pesar de no implicar sexo, esos comportamientos pueden ser muy dañinos para una pareja y pueden llegar a causar su destrucción, principalmente porque se producen a espaldas de la pareja y pueden considerarse, al igual que la infidelidad tradicional, como un traición a su confianza.
Ejemplos de micro infidelidad
Existen múltiples ejemplos, pero aquí os dejamos algunos de los más comunes:
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Contarle a alguien, habitualmente a través de internet o redes sociales, que te sientes atraído por él o ella.
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Escribirse a todas horas, incluso o especialmente por la noche.
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Mentir u omitir que estás en una relación seria en redes sociales.
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Mentir a la pareja sobre lo que hacemos y sobre las razones por las que no podemos estar con él o ella.
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Reconectar con alguien del pasado a través de redes sociales o cualquier otro método y no contárselo a nuestra pareja.
En definitiva, se trata de una forma de no ser honestos con nuestra pareja y mentirle u omitir la verdad para poder dedicar tiempo a otra u otras personas. El nexo común de todas estas formas de ser infiel es que si la pareja se enterara esto le haría sentirse mal y traicionada.
Cómo saber si tu pareja está cometiendo una micro infidelidad
Dependiendo de la persona, detectar este tipo de infidelidades puede ser muy complejo, pero hay algunas pistas que te pueden conducir a descubrirlo. Veamos algunas de ellas.
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Tu pareja evita hablar de alguno de sus compañeros de trabajo que le llama o escribe a menudo.
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Oculta su teléfono y nunca te deja acceder a él.
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Suele quedarse a trabajar hasta tarde o está online mucho más tiempo que antes.
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Ha desarrollado nuevos intereses como el fútbol, el yoga, cierto partido político…
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Cambia algunas de sus rutinas y comienza, por ejemplo, a ir al gimnasio de forma obsesiva.
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Ha dejado de llevar su anillo de bodas sin motivo aparente.
Cualquier comportamiento extraño podría ser un signo de micro infidelidad.
De todos modos, también podría ser que no esté cometiendo ningún acto deshonesto. En el caso de que sospeches que tu pareja puede estar ocultándote algo, lo más oportuno es que, de la forma más calmada posible, te sientes a hablar con él o ella sobre lo que estás pensando y le pidas que sea sincero contigo.
Haya cometido o no la infidelidad, una conversación sana sobre el tema es posible que os ayude mucho en vuestra relación y os permita construir un futuro juntos más sólido o, al menos, dejar las cosas claras y poder dar los siguientes pasos de la manera más informada posible.
nuestras charlas nocturnas.
Ciencia y curiosidades sobre el sexo (XV)
¿La convivencia mata el deseo sexual?
Rouge(A.L.Pereyra) — ¿Es común que disminuya el deseo o la frecuencia sexual en convivencia o en relaciones largas? ¿Por qué puede disminuir? ¿Qué factores pueden influir en la falta de deseo?
El deseo es el mecanismo más exquisito del sexo y el más incontrolable, dice Laura Caldiz.
El deseo aparece en situaciones placenteras y desaparece en situaciones de peligro. dice Ester Perrel. Pero ¿cómo estar en peligro en la cama intentando tener relaciones sexuales con mi pareja?
Peligro puede ser el contacto físico con alguien que ya no me atrae, con alguien con quien estoy enojada. Siempre pregunto a las pacientes: ¿te gusta tu pareja?, ¿te gusta tu marido? Porque si no te gusta…¿cómo querer encontrarse sexualmente con alguien que no me atrae…? Fundamental!
También puede ser que se pongan en evidencia mecanismos ocultos que obedecen a ciertas órdenes, por ejemplo familiares, e incluso miedos, que muchas veces no son reconocidos por nosotras mismas. Por ejemplo, cuando tu mamá te descubrió las pastillas anticonceptivas a los 16 años y te dijo: vos sos una put*.
El sexo comienza en las fantasías, en los pensamientos que procesan imágenes y van encendiéndolo. Según Rosamry Basson el deseo en las mujeres se inicia en intimidad, comienza cuando nos sentimos en intimidad, con alguien que nos gusta, con quien disfrutamos estar, con quien compartimos momentos…con quien nos cuida…
El deseo necesita seguridad, estabilidad, predictibilidad…también necesita aventura, novedad, riesgo, misterio. Hoy esperamos que la misma persona nos brinde seguridad y aventura. Comodidad y riesgo, familiaridad y novedad, seguridad y sorpresa…Parece contradictorio poder obtener todo eso de una persona al mismo tiempo.
Si no tengo deseo, ¿está mal? ¿Cómo lo hablo con mi pareja?
Es muy interesante y necesario conectar con lo que sentimos, ¿qué pasa que no tenemos deseo? ¿Es de un momento particular? ¿Es con esa persona?
¿Cómo estamos en las demás aristas de nuestra vida? ¿Tenemos deseo de trabajar? ¿Tenemos ganas de hacer cosas? ¿Sólo no tengo deseo sexual con “esa” persona? ¿Tengo ganas de masturbarme?

Este abanico de preguntas nos ayuda para revisar e ir descubriendo en cada persona qué es lo que ocurre. Puede ser que esté transitando un momento particular de enfocar la energía en otras cosas y ello implica retirarla del encuentro sexual, puede ser que esté transitando una anhedonia, puede ser que en este último tiempo no tiene ganas a partir de algún evento que ocurrió en su vida.
Hay que dejar de obligarse a tanto, con esto quiero decir, darse tiempo para revisar qué es lo que te pasa, porque puede suceder que no disfrutes sexualmente y que por ende no se tenga ganas, puede ser que no se encuentren en intimidad con la pareja, puede ser que estes transitando el período del puerperio y amamantando, puede ser que sientas dolor y por ello no tengas ganas; hay un gran abanico de preguntas y respuestas que se abre para mirarse cada una en la particularidad de su vida.
Recomendaciones y herramientas para reconectar con el deseo
Saber que el deseo como producción social enmarca a la persona y su cultura y, en ella están las influencias de las masas, los medios de comunicación y los objetos de consumo; esos que nos invaden como productos y van permeando nuestros deseos. En esta cultura ¿qué deseo sexual se enmarca?
El deseo erótico monogámico y prácticas del porno mainstream, donde las mujeres están sometidas a las voluntades de varones y disfrutan con ese sometimiento, prácticas de penetraciones simultáneas y gritos orgásmicos planetarios, prácticas donde salen chorros de las vaginas y donde siempre hay eyaculación y orgasmo. Esta cultura pornificada que va moldeando el deseo erótico y nos impone lo que tenemos que querer hacer, con qué tiempos, con qué frecuencia y con quiénes.
Por ello resulta necesario revisar lo impuesto y bucear en nuestra vida, cómo estamos hoy, revisando lo que somos, los condicionamientos religiosos y culturales para poder deshacernos de lo que nos reprime y condiciona y de este modo conectar con nuestra propia energía de goce.

Podríamos pensar en nutrir la erótica, impregnando todos nuestros sentidos, lo cual nos lleva a la posibilidad de explorar en la soledad de nuestra intimidad qué es realmente lo que nos conecta con el disfrute y qué es lo que queremos o nos animamos a hacer en un encuentro con otra u otras personas, abriendo a las experiencias y quitando etiquetas condicionantes en las propias prácticas.
Por ejemplo, poder realizar prácticas sin penetración vaginal, prácticas de penetración anal a varones por parte de sus parejas heterosexuales, prácticas de caricias en todo el cuerpo sin contacto genital, prácticas de besos y de conexión con las miradas y los olores, roces de cuerpos y uso de geles, lubricantes y juguetes.
Darnos tiempo y animarnos es importante para alimentar la sexualidad.
Maternidad y sexualidad: una decisión personal

La salud sexual busca promover en las personas el desarrollo de una sexualidad sana y placentera, sin riesgos a lo largo de todas las etapas de la vida, implica la “procreación responsable” que consiste en la posibilidad de decidir si tener hijos/as o no, la cantidad de hijos/as que desea tener y el intervalo óptimo entre cada hijo/a, disminuir la mortalidad materna -entre otras causas- por abortos provocados, o embarazos en edades muy tempranas o tardías, y por último evitar los embarazos no deseados.
La procreación responsable supone tomar DECISIONES luego de haber recibido información sobre todos los métodos anticonceptivos disponibles y aquellos que mejor se adaptan a cada persona en particular, respetando las convicciones y deseos de cada persona.
Y dando lugar a la reflexión sobre el mandato hegemónico de “ser madres” que culturalmente está muy presente y al que muchas mujeres se resisten y por ello son culpabilizadas y hasta no consideradas mujeres en su integridad.
Dejemos en claro que tener hijos e hijas es una decisión personalísima y que la ecuación: mujer-esposa-madre es propio de los condicionantes que han marcado a las mujeres en su rol de “procreadoras” y “típicamente femeninas”. No se es más o menos mujer por no gestar o maternar, dejemos esto en claro.

– La sexualidad y el embarazo
Sin embargo, hay personas que si deciden procrear y cuando comienza el camino de la gestación –si todo funciona acorde a lo esperado- aparecen cambios en el cuerpo de las mujeres o cuerpos gestantes -para incluir otras identidades- y en su entorno, por ejemplo, en la relación con su pareja (en caso de tenerla).
De aquí surgen muchos interrogantes en torno a la sexualidad: ¿Las mujeres embarazadas sienten deseo sexual? ¿Se puede ser una mujer deseante estando embarazada? ¿Está mal tener relaciones sexuales gestando? ¿El sexo puede provocarle daño al feto? Estas preguntas suelen hacerse las mujeres que en estado de gestación manifiestan miedos muy comunes: miedo a dañar al feto, miedo a lastimarlo y miedo a no gustarle a la pareja, ya que se perciben cambios en su imagen corporal.
Muchas veces las creencias erróneas pueden llevar a no tener relaciones sexuales por estos miedos y también porque entran en escena las ideas muy naturalizadas de considerar a la mujer: madre-esposa-virgen-pura. Y es muy común encontrar que los varones, parejas de mujeres embarazadas, ya no la ven como mujer de deseo, sino como alguien que hay que cuidar y proteger para que no se dañe al futuro bebé. ¡Atenti con esto! La mujer embarazada es mujer deseante.
Hay estudios que afirman que las mujeres embarazadas se sienten más excitadas debido a la mayor vaso-congestión en la zona genital (clítoris, vulva, vagina), por lo cual se sienten más dispuestas y con muchas ganas de encuentros sexuales.
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10 trucos para disfrutar más de la masturbación…

El Mundo(E.Ruiz) — La masturbación es una actividad que resulta muy beneficiosa tanto para tu cuerpo como para tu mente. Es una manera de dedicarte un tiempo para brindarte placer, conocer tu cuerpo y es algo de lo que no hay que avergonzarse, ya que te ayuda a comprender tus preferencias sexuales.
Si has comenzado con la práctica ya seas hombre o mujer y no has podido llegar a un orgasmo, hay muchas técnicas para ayudarte a lograrlo y también para potenciar al máximo el placer. Es importante ser creativos para saber qué es lo que más te estimula al masturbarte y dejar todas las creencias limitantes de lado y dedicarse a disfrutar.
Beneficios de la masturbación
La masturbación no solo proporciona placer, sino que también tiene otros muchos beneficios. ¡Te los explicamos!
- Ayuda a aliviar la tensión muscular y el dolor menstrual, en el caso de las mujeres.
- Contribuye a aumentar la circulación sanguínea.
- Beneficia la capacidad o la facilidad para llegar al orgasmo (y es casi siempre la forma en que las personas aprenden primero a experimentar el orgasmo, en lugar de con una pareja).
- Ayuda a aprender a quererte y conocerte.
- Mejora el sexo con la pareja y ayuda a desarrollar conocimientos importantes para comunicar al otro exactamente lo que queremos sentir.
- Ayuda a aliviar la depresión o la ansiedad liberando endorfinas.
- Mejora la autoestima sexual y la imagen corporal.

Trucos para ayudarte a sentir más placer
Estos son algunos trucos que contribuirán a que sientas más placer en el momento de la masturbación.
Usa lubricante
El lubricante no solo se limita a las relaciones sexuales, puedes usarlo incluso mientras te masturbas para mejorar notoriamente la experiencia. Ya lo apliques en el pene o en la vagina, te ayudará a lograr el orgasmo más rápidamente, incluso es un gran aliado si utilizas juguetes eróticos, para sentir mayor placer y que no cause ningún tipo de irritación.
Explora todo el cuerpo
La masturbación no siempre se trata solo de estimular los genitales. Muchas personas también incorporan tocar o estimular otras partes de sus cuerpos: pezones, muslos, manos o pies, partes de sus caras, lo que sea que te guste y te excite tocar.
Algunas personas experimentan ciertas prácticas sexuales a solas, o ciertos tipos de juegos de roles o fantasías sexuales, antes de compartir con la pareja. De esa manera, sabrás qué prefieres y cómo quieres que te estimulen para excitarte más.
Incorpora más de un juguete
A mucha gente le gusta usar juguetes sexuales para masturbarse. Hay muchos tipos de juguetes para estimular el clítoris, la vagina, el ano y el pene. Puedes probar dos al mismo tiempo para complementar la experiencia.
Recuerda limpiarlos o utilizar preservativos, para garantizar la máxima higiene.
Colocar un espejo
Según muchos expertos en sexo, la idea de verte mientras estás masturbando puede excitarte aún más. Si tienes un espejo en tu habitación, es hora de que lo uses.
Darte un masaje
Darte un masaje a ti misma/o en todo tu cuerpo con aceites esenciales, como la lavanda y el jazmín, puede ayudarte a acelerar el proceso de lograr un orgasmo. Lo único que necesitas es estimular y descubrir cuáles son tus puntos sensuales y la técnica de masaje que puede elevar tu experiencia y llevarte al clímax.
Distintas posiciones
Ya seas hombre o mujer, puedes probar diferentes posiciones para realizar la masturbación. Trata de incorporar nuevas posturas. Si lo haces siempre en la cama, puedes colocarte boca abajo, sentada en una silla, de pie… Al estar el cuerpo en distintas posiciones, tendrás diferentes sensaciones en tu cuerpo.
Si eres una chica, puedes acostarte boca abajo y presionar tu vulva con la base del pulgar. Si eres un hombre, puedes tomar una almohada, doblarla por la mitad y lograr un orgasmo de esa manera sin utilizar las manos.

Utiliza diferentes elementos
El experimentar diferentes sensaciones tiene que ver con el uso de diferentes accesorios para lograr varios tipos de estimulación.
Se pueden usar muchos artículos del hogar para esto: bandas elásticas y pañuelos de papel, por nombrar algunos. Pero una de las formas más fáciles (y gratuitas) de explorar nuevas sensaciones durante la masturbación es con el juego de la temperatura. ¡Usando hielo!
Masturbarte en la ducha
Ambienta el baño, coloca unas velas, enciende incienso, utiliza un jabón aromático, pon música suave y dedícate a disfrutar. Encuentra la temperatura del agua perfecta para que puedas relajarte y concentrarte en tu propio placer.
Si tienes una bañera, es mucho mejor para recostarte mientras lo haces, jugar con tus dedos, con tus manos o con un juguete, pero también puedes hacerlo en la ducha. Tómate tu tiempo y disfruta, sentirás un placer inigualable en este momento dedicado solamente a ti.
Agrega estimulación anal
El sexo anal puede darte mucho placer, por lo que, si te masturbas estimulando esa zona, puedes disfrutar muchísimo y también puedes hacerlo con tu pareja.
Existen todo tipo de juguetes anales, de varios tamaños y materiales. Además, algunos están fabricados para realizar doble estimulación en el pene y en el ano, o en la vagina y en el ano. ¡Son fáciles de usar y te pueden generar gran placer!
Inspírate
Puedes escuchar historias eróticas, poner alguna película o escena excitante, leer algunas fantasías sexuales o buscar porno online, si necesitas un poco de inspiración para llegar a sentir el máximo placer durante la masturbación.
Para terminar…
Aprender a masturbarse es realmente descubrir lo que funciona para ti. No te obligues ni fuerces a hacer nada que no quieras. Solamente dedícate este momento a disfrutar y sentir placer sin culpas.
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Los videos sexuales de la famosas…

Antes de la filtración de los videos sexuales, solo Pamela Anderson era famosa, gracias a la serie de televisión Baywatch (Guardianes de la bahía). Las otras dos, Kim Kardashian y Paris Hilton, para el grueso público eran totalmente desconocidas.
Sin embargo, gracias al escándalo producido por sus sex tapes salieron del anonimato y reventaron el imaginario de millones de personas en el mundo con acceso a internet.
Empezaremos por el caso más reciente. Se trata de la modelo estadounidense, protagonista del reality show Keeping Up with the Kardashians y hoy dueña de las tiendas de fragancias y accesorios Dash.
En 2002, Kim Kardashian era apenas una de las hijas de Robert Kardashian, el mejor amigo de O. J. Simpson y uno de los abogados que lo salvó de la pena de muerte.
A sus 23 años parecía tener una relación seria y amorosa con el cantante Ray-J Norwood.
En octubre de ese año se fueron a celebrar el cumpleaños de ella al lujoso resort Esperanza, en Cabo, México.
Como toda pareja de turistas enamorados, se llevaron una videocámara de mano para filmar los bellos paisajes aztecas.
Sin embargo, una vez en el cuarto, Ray-J le propuso que filmaran algo más divertido que el mar de Cortés: a ellos mismos haciendo el amor.

Tres años después, Kim estaba empezando a hacer un pequeño número de apariciones en los medios de comunicación como “la mejor amiga” de Paris Hilton, heredera de la cadena global de hoteles que lleva el nombre de la familia.
La combinación de la belleza de la heredera y el glamur de su apellido le permitieron conseguir un puesto como protagonista en el reality The Simple Life, de la cadena Fox.
Al igual que Kim Kardashian, en 2001 tuvo un viaje romántico. Fue a París con su novio de entonces, Rick Salomon, uno de los exesposos de Pamela Anderson. Ella tenía apenas 20 años y Rick la deslumbró invitándola a una suite del famoso hotel Plaza Athénée.
Como la videocámara portátil no podía faltar, Rick hizo de director y actor del malabarismo sexual que quedó grabado en la cinta.
El tercer video sexual histórico no tuvo su origen en niñas ingenuas, como fue el caso de las dos anteriores. Se trataba ni más ni menos que de Pamela Anderson, uno de los símbolos sexuales más famosos de los noventa.

Con su vestido de baño rojo de una sola pieza no había prácticamente país del planeta en el que Baywatch no fuera un éxito.
En 1995, ella estaba casada con el famoso rockero Tommy Lee, líder de la banda Mötley Crüe.
Para su luna de miel, como Pamela estaba acostumbrada a actuar ante las cámaras, decidió filmar su espectacular cuerpo entrelazado a los tatuajes que su marido tiene de pies a cabeza.
Cuando se filmaron, ninguna de las parejas anticipaba que su vida íntima pudiera llegar a ser vista por más personas que la mayoría de las películas taquilleras. Pero en cada uno de los casos se presentaron desarrollos que hicieron que eso fuera posible.
En 2007, la empresa de cine porno Vivid Entertainment sacó al mercado una cinta que se llama Kim Kardashian Superstar. El video se convirtió en una sensación mundial. Se trataba de un filme de 41 minutos con un preludio largo y aburridor de escenas de turismo en México.
Finalmente llega el momento de la acción, en el cual se ve mucho sexo oral de parte y parte y pocas escenas de penetración.
Kim Kardashian salió inmediatamente a registrar su indignación y a anunciar que iba a demandar a la compañía. Esa demanda también fue una noticia mundial. Sin embargo, de la noche a la mañana fue retirada y se rumoró que la pipa de la paz se había firmado por alrededor de 5 millones de dólares.
No todo el mundo creyó en la indignación. Se decía a gritos que, de hecho, la despampanante Kim era joven y ambiciosa, y estaba dispuesta a hacer lo que fuera necesario por captar todas las miradas en Hollywood.

Incluso, algunos conocedores del clan familiar aseguran que no fue Kim, sino su madre, Kris, quien decidió promocionar la carrera de su hija haciendo público el video.
La verdad nunca se sabrá, pero lo claro es que mucha gente ha ganado bastante plata alrededor de esas escenas de alcoba que hasta la fecha han sido vistas por 150 millones de personas, gracias al milagro del internet.
Eso es algo así como el 2 % de la población mundial. El que lo quiera ver gratis no tiene sino que googlear “Sex Tape Kim Kardashian” y, con paciencia, sentarse a tomar un whisky.
El abogado de Kim Kardashian, Marty Singer, defendió la honra de su cliente insistiendo en que ella no tenía absolutamente nada que ver con la divulgación de la cinta sexual. Dijo que su cliente inicialmente no creía rumores sobre el supuesto “contenido salvaje” de esta, pues circulaban versiones sobre modalidades sexuales ajenas a las que Kim practicaba.
Steven Hirsch, fundador y presidente de Vivid Entertainment, dio su propia versión sobre cómo llegó a sus manos el sex tape: “Alguien llamó a mi oficina un día y dijo: ‘Tenemos algunas imágenes de una celebridad’. La persona trajo el video en un computador.
Era una producción muy bien hecha y ya estaba editada. Cuando Kim se enteró, nos reunimos con ella, y en última instancia ella nos vendió la grabación, así que pudimos sacarla y distribuirla”.
La fama y notoriedad instantánea que Kim disfrutó con la liberación de su vida sexual llevó a que su amistad con su antigua amiga Paris Hilton se acabara. En agosto de 2007, la serie de Paris, The Simple Life, fue cancelada por MTV, y simultáneamente arrancó Keeping Up With The Kardashians, en E! Entertainment, que habría de convertirse en el más inexplicable fenómeno mediático de los últimos diez años.

Inexplicable porque es difícil entender qué lleva a millones de personas a seguir día a día la vida de una familia disfuncional en la que ninguno sabe hacer absolutamente nada diferente a ser famoso.
Cuando los ratings empezaron a caer un poco, el patriarca de ese clan, Bruce Jenner, decidió cambiar de sexo, lo cual mantuvo la sintonía.
Hoy, la familia Kardashian se ha ganado más de 200 millones de dólares por dejarse filmar manejando el carro o conversando en la cocina, y de estos la mitad pertenecen a Kim.
En 2015, la revista Time nombró a Kim Kardashian una de las 100 personas más influyentes del mundo.
La segunda historia de este artículo tiene que ver con la empresaria, autora, modelo, actriz, diseñadora y cantante neoyorquina Paris Hilton. One Night in Paris es el título que se le dio a su video pornográfico.
Una parte de la cinta fue filmada utilizando la herramienta de visión nocturna de la cámara. Eso significa que los novios se ven como negativos de película con sus cuerpos en negro y sus ojos blancos, como de gato.
La visión nocturna se alterna con el tecnicolor normal, modalidad bajo la cual la película llega a su final en el momento en que Rick Salomon, después de una sesión de sexo oral, eyacula en los pechos de la heredera de la fortuna hotelera.
En ese caso, la cinta fue lanzada al público por Salomon, quien vio en esta la oportunidad de volverse millonario. Poco después de que comenzara la serie The Simple Life, creyó que el momento había llegado.
Cuando su entonces exnovia Paris se enteró, dijo a los medios que Rick estaba “fuera de sí”, que no sabía lo que estaba pasando durante la grabación y que definitivamente no aprobaba la “difusión pública de su doble”.
Increíblemente, pretendió que la gente creyera que la que aparecía haciendo todas esas piruetas en el video no era ella, sino una doble que su exnovio había escogido para ganarse una plata. Esta versión era absurda, teniendo en cuenta que Paris Hilton era una persona famosa y reconocible desde todo ángulo.
Al fracasar esta estrategia, Hilton demandó a Salomon por el lanzamiento de la cinta y, según él, tuvo que pagarle casi 500.000 dólares.

Paris, por su parte, niega esta versión, insiste en que nunca recibió un centavo del video y agrega que por tratarse de dinero sucio lo único que ha hecho es pedirle a Salomon que lo destine a alguna caridad para las víctimas de abuso sexual.
El legendario video, distribuido por Red Light District, aún circula por internet; de hecho, puede ser visto legalmente en varios sitios. En 2005, obtuvo tres premios AVN, que son los Óscar de la industria porno, por Mejor título vendido del año, Mejor título rentable del año y Mejor campaña de marketing-proyecto individual.
“Todavía no he superado el bochorno que sentí por toda esta situación y, aunque sé que jamás podré borrar esta mancha de mi pasado, no quiero que siga definiendo mi vida”, dijo Paris en charla con el presentador británico Piers Morgan.
“Fue devastador, porque fue alguien con quien había estado años (Rick Salomon). No creo ser capaz de confiar completamente en un hombre después de eso. Fue el momento más doloroso y lo más horrible que alguien le puede hacer a una chica”, recalcó.
A la fecha, la cinta ha recaudado cerca de 100 millones de dólares. Se encuentra en el hall de la fama como uno de los videos más explícitos de celebridades y, paradójicamente, su momento más famoso no es erótico.
En la mitad de una sesión de sexo oral suena el teléfono y Paris, sin mosquearse, interrumpe lo que está haciendo y procede a conversar por teléfono como si nada.

Pamela Anderson, con diez años más que Kim y Paris, definitivamente las aventajaba en experiencia sexual.
Su video alterna escenas en un yate en el Caribe con escenas de alcoba en Los Ángeles.
Aunque por haberse filmado en 1995 su calidad es inferior a la de los del siglo XXI, el performance de los actores es definitivamente superior.
En varias entrevistas que ha dado la actriz canadiense ha dejado claro que cree más en el sexo que en el amor.
Es totalmente desinhibida, a tal punto que tiene el récord de carátulas de la revista Playboy en sus 67 años: ha hecho 13 portadas.
La cinta casera de la luna de miel de la pareja fue robada de su domicilio por Rand Gauthier, un electricista que luego trabajó para la nueva familia de Tommy Lee, y quiso vengarse por el maltrato que él le daba. Dicho video conmocionó internet.
Anderson demandó a la compañía que lo distribuía, Internet Entertainment Group, por violación de su intimidad, y la Justicia le dio la razón y le otorgó una compensación de 1,5 millones de dólares, más los honorarios de los abogados, que se acercaban al medio millón.
El tiro le saldría por la culata al empleado resentido, pues en lugar de hacerle daño a Tommy Lee, el video aumentó su fama y disparó sus ingresos.
Lo curioso es que este tipo de filmaciones marcaron una tendencia dentro de la industria del cine para adultos, por ser caseras y de bajo presupuesto.
Así como el video de Kim Kardashian lo han visto 150 millones de personas por ser accesible de forma gratuita en internet, el de Paris Hilton lo han visto 120 y el de Pamela Anderson, 90.
Eso significaría que casi 300 millones de personas, han visto en su computador más actividad sexual de la que en otra época solo gozaban los sultanes en sus harenes o los lectores del Kamasutra.