De abduciones y extraterrestres…

– John Mooner, el ufólogo británico que fue abducido por los extraterrestres: «Google Earth captó mi secuestro»
El Mundo(S.González)/Yahoo Noticia(A.López)/ colombia.com/Horrores Revelados/ElEspañol(A.Martín)/Marca.com — Su nombre es John Mooner, de origen británico y de profesión ufólogo.
Actualmente es el investigador jefe de World Ufo Photos, una web que recibe fotos misteriosas de todo el mundo para investigarlas, y también trabaja para la Sociedad Británica de Misterios Terréstres y Aéreos (BEAMS, por sus siglas en inglés). Pero como toda historia, la de Mooner también tiene un comienzo.
Newton Abott, Devon, Inglaterra. Corría el año 1993 y Mooner paseaba por las calles del pueblo británico a plena luz del día. Lo que no esperaba era que, de pronto, se plantara frente a él una criatura con alas y unos enormes ojos rojos.
Mooner asegura que todavía se estremece cuando lo recuerda. Era Mothman, el hombre polilla. Este ser lanzó una enorme sombra negra sobre Mooner y desapareció en la distancia, sobrevolando la ciudad. Según cuenta el británico, se quedo en estado de shock, temblando y paralizado por el miedo. No fue capaz de reaccionar. Desde entonces, su vida cambiaría por completo.
Una vida en torno a los extraterrestres

Círculo de luces captado por John Mooner
John Mooner comenzó a llevar su rutina diaria de forma completamente diferente a los demás. «Experimentaba fenómenos paranormales casi a diario», recuerda. Dice haber visto más ovnis de los que puede recordar.
Cuenta Mooner que existen más especies de extraterrestres de las que podemos imaginar. Diferentes rasgos físicos, diferente apariencias… «Algunos son como insectos, otros se parecen a los grises clásicos de las películas e incluso algunos tienen apariencia humana», asegura el experto, y clasifica las «especies» más habituales:
- Los Pleyadianos: según el británico, son los que se asemejan a la especie humana. Provienen de otra constelación y son considerados «seres iluminados» que buscan el bien del planeta Tierra.
- Los Reptilianos: cuentan con un gran tamaño y, tal y como indica su nombre, sus características son muy similares a las de los reptiles.
- Los Grises: son los seres a los que se refiere el ufólogo como a los «clásicos». Se trata de seres delgados con la cabeza grande y alargada y unos enormes ojos negros. Según cuentan en el sector de la ufología, podrían ser los responsables de misteriosas desapariciones de muchas personas en el planeta.
- Los Nibiruanos: se dice que provienen del planeta Nibiru, cuya denominación significa «los que bajaron del cielo a la tierra». Son seres gigantes, similares a los dioses egipcios. Según afirman los ufólogos, estos seres podrían regresar al planeta en cualquier momento.
Una vez definidos los pasajeros, toca preguntar por la nave. «Algunos ovnis son físicos, mientras otros no. He llegado a la conclusión de que algunas naves alienígenas pueden adoptar cualquier forma», explica Mooner. Por tanto, y según asegura, existirían infinitos tipos de ovnis: con forma de platillo, de bellota, de yunque, acampanados, sin forma, sólo simples destellos en forma de órbita de colores, cilíndricos y alargados… Y Mooner, que vigila los cielos, ha podido capturar a muchos de ellos en fotografías.
«Me secuestraron y Google Earth lo captó»

La zona rodeada en rojo mostraría el supuesto combate entre Mooner y un alien.
Sin embargo, la vigilancia de los seres del espacio exterior no está exenta de peligros. Mooner asegura que lo secuestraron los extraterrestres, e incluso afirma que Google Earth captó el momento. «La aplicación me estaba dando problemas, así que busqué una opción on line y encontré el mapa de satélite de Google (Satdrops).
Cuando descargué las imágenes de la web, pensé en buscar el área donde estuve el año pasado detectando ovnis. Lo que vi me dejó sin palabras…», cuenta.
«Me secuestraron y esta imagen de satélite es la prueba. En ella se ve cómo yo mismo luchaba contra un alienígena gris, golpeándolo en la cara», afirma. «Recuerdo que llevaba una gorra de béisbol negra y una camisa», dice, «definitivamente, era yo, y creo que los ovnis venían a llevarme con ellos. Aunque no recuerdo este episodio en mi vida, he sufrido momentos esporádicos de saltos en el tiempo en los que me remontaba a años anteriores».
La anécdota siembra la duda sobre las intenciones de los alienígenas en la Tierra. «Creo que los Pleyadianos tienen buenas intenciones, pero hay otras fuerzas alienígenas que simplemente son malas. Algunos buscan controlarnos y cambiar la forma en que actuamos y pensamos.
Quieren controlar nuestra tecnología y nuestro nivel de avance… y lo consiguen asesinando animales y humanos», asegura Mooner.
Además, según él los extraterrestres habrían establecido bases en la parte posterior de la luna, por lo que les resultaría más sencillo visitar nuestro planeta en busca de material genético. Al parecer, estarían en posesión de tecnología de camuflaje, por lo que podrían estar entre nosotros. Si Mooner tiene razón, no estamos solos en el universo.
– El matrimonio que aseguró haber sido abducido por los extraterrestres
A la izquierda el matrimonio Betty y Barney Hill y a la derecha una placa conmemorativa en el lugar exacto donde tuvo lugar el supuesto avistamiento ovni y posterior abducción extraterrestre
Se cumplen 60 años desde que en la madrugada que iba del 19 al 20 de septiembre de 1961, un matrimonio de mediana edad compuesto por Betty y Barney Hill (42 años ella y 38 él) vivieron el episodio más extraño de sus existencias (según el relato posterior de estos) al confesar que habían sido abducidos por los extraterrestres.
Aquella noche el matrimonio Hill regresaba de sus vacaciones en Canadá e iban en el coche hacia su casa, en la localidad de Portsmouth (Estado de Nuevo Hampshire, en noreste de EEUU), cuando de repente un destello desde el cielo, en aquella oscura noche de septiembre, los cegó por un momento.
Creyendo que se trataba de una estrella fugaz, Barney detuvo el automóvil en el arcén y bajaron para observar el firmamento con unos prismáticos que llevaban. En los últimos meses Betty se había convertido en una persona muy aficionada a los temas de ufología, sobre todo desde que su hermana le había explicado que en cierta ocasión había avistado un ovni.
La esposa estaba convencida que aquel destello que habían visto se trataba de un platillo volante que provenía del espacio exterior, pero Barney no creía demasiado en esos temas, insistiéndole para que volviesen a subirse al coche, ante el miedo que apareciera algún oso (muy común por aquella zona montañosa).
Ella le insistió para que Barney mirase también por los prismáticos y según relató al día siguiente, tenían sobre ellos un objeto volante con forma de disco con un gran número de luces parpadeantes y de diversos colores.
Subieron al coche y se dirigieron hacia el punto en el que parecía estar aquel ovni, teniendo unas sensaciones extrañas y escuchando unos indescriptibles sonidos.
De repente ya no recordaban nada más, pero sin saber cómo, se encontraban entrando con el automóvil en la población de Portsmouth, habiendo transcurrido dos horas, sin tener la más remota de idea sobre qué había ocurrido en aquel lapso de tiempo. Otra cosa que les alarmó fue que llevaban sus ropas rotas y sucias.

No sabían bien lo que les había sucedido y decidieron escribir en unas hojas todo aquello que podían recordar: el destello de luz, la forma del platillo, los sonidos que escuchaban, las sensaciones que experimentaron…
No fue hasta un día después (en la mañana del 21 de septiembre) cuando Betty decidió telefonear y solicitar hablar con algún responsable de la Fuerza Aérea estadounidense, con el fin de explicarle la extraña experiencia.
La mañana siguiente recibió la llamada del mayor Paul W. Henderson, a quien explicó lo sucedido con todo tipo de detalle (de lo que se acordaba, evidentemente) y el informe del militar fue que quedaba descartado cualquier tipo de avistamiento o contacto extraterrestre, pudiendo confundir muy probablemente el planeta Júpiter con un ovni.
Por parte de las fuerzas armadas se le dio carpetazo al asunto.
Pero Betty y Barney Hill no quedaron de acuerdo con aquella resolución, contactando con algunos medios periodísticos locales, con el fin de explicarles todo lo sucedido y dar publicidad a su experiencia.
Pero había muchos detalles sobre lo sucedido que se les escapaba y que no podían recordar con claridad, por lo que decidieron acudir a la consulta del psiquiatra Benjamin Simon, quien a través de la hipnosis regresiva les aseguró que podría sacar toda la información que les faltaba por saber.
Mediante aquellas sesiones empezaron a explicar detalles que hasta entonces no habían dicho, como la descripción de unos supuestos extraterrestres de un metro y medio de altura, de piel grisácea, sin nada de cabello, cabeza en forma de pera, grandes ojos y pequeña boca y nariz.
También pudieron recordar que durante aquellas dos horas que habían quedado en blanco, habían sido abducidos, llevados al interior del platillo volante y examinados por los extraterrestres (como si de una revisión médica se tratara), comunicándose estos a través de la telepatía.

Durante los siguientes meses, el matrimonio Hill apareció en todo tipo de shows televisivos, ofrecieron docenas de entrevistas a la prensa y se convirtieron en dos personajes mediáticos.
El caso de Betty y Barney Hill consta como el primero que hace referencia a una abducción extraterrestre, al menos que se dio cobertura a través de la prensa.
En 1969 falleció Barney Hill a consecuencia de un cáncer de pulmón y Betty decidiría a partir de aquel momento desaparecer de los focos mediáticos y llevar una vida más tranquila y anónima.
Muchos son quienes los tacharon de mentirosos e incluso de señalarla a ella como demente.
A pesar de ello, el extraño suceso supuestamente vivido por este matrimonio sirvió para inspirar numerosas historias literarias, películas y series de televisión, que actualmente todavía toman datos y referencias por lo que explicaron.
– Betty Andreasson, el caso más irrisorio de una abducción extraterrestre

La abducción extraterrestre más antigua reportada ocurrió en 1967, cuando no habían redes sociales y poca información sobre el tema, Betty Andreasson aseguró «haber sido abducida por seres del espacio».
Según las reseñas de los medios de esa época, Betty recuerda haber estado en la cocina de su casa en Massachusetts, Boston y las luces comenzaron a ‘parpadear’ y una luz roja intensa entró por la ventana.
La familia de Betty, también estaba en la casa, al momento de que ocurrió y el evento que detallan con muchos elementos bizarros, por ejemplo, el padre de Betty aseguró ver unos 5 seres extraños, que se movían «sobre el aire».
Betty y su padre, aseguraban que una de esas criaturas era el líder, que tenían un pie corto, ojos amplios y expresivos, orejas pequeñas, narices en forma de pera y un pequeño orificio en lo que debería haber sido una «boca».
Los niños de Betty, estaban en un estado «de animación suspendida», al igual que la madre, pero solo se llevaron a Betty, quien aseguró que nunca sintió miedo, si no una sensación de serenidad.
Pronto se vió dentro de una «nave» que tenía unos 20 pies de diámetro y allí fue examinada, una prueba que describió como dolorosa, pero «un verdadero despertar», luego de esto se vio nuevamente en su casa.
Aunque nunca comentó nada de lo que había pasado, 8 años después vio un anuncio del investigador J.Allen Hynek y expuso lo que había pasado con su familia y ella, sin embargo un gurpo de investigadores la evaluaron y resultó que eran unas personas sanas, sin alteraciones mentales.
Los resultados de la investigación para ese tiempo, se resumió en un informe de 528 páginas que aún son un «pilar» de referencia a la investigación de la ufología debido a la cantidad de detalles que contiene.
– La abducción de Herbert Schirmer

El 3 de diciembre de 1967, en Ashland, Nebraska (EE.UU.), el sargento de policía Herbert Schirmer, estaba realizando su guardia de forma rutinaria.
Al terminar y mientras conducía por la carretera, sin sospechar estaría a punto de vivir la experiencia más surreal de su vida. Aproximadamente a las 2:30 am, vio unas luces rojas intermitentes directamente delante de él.
En un principio pensó que se trataba de las luces de algún camión que venía en su dirección, pero al detallarlo notó que en realidad se trataba de un OVNI. Él se sorprendió al notar que ya era las 3:00 am pues el avistamiento aparentemente duró no más de diez minutos.
Por la mañana, Schirmer sufrió un dolor de cabeza, un «zumbido extraño», y descubrió que tenía un hematoma en su cuello. Algo no encajaba, las pruebas suponían que algo más había ocurrido. Herbert Schirmer insistía que solo vio al Ovni volar por sobre su cabeza y desvanecerse en el cielo, pero entonces ¿Cómo se había hecho daño?.

A pesar de la negativa en una primera instancia, decidió someterse a una sesión de hipnosis, arrojando resultados sorprendentes.
Durante la sesión, Schirmer revelaría muchos detalles nuevos que él había suprimido.
Explicó que cuando se acercaba al ovni, el motor de su coche se apagó.
Luego hubo un destello blanco neblinoso que salió de la nave el cual impidió que sacara su arma de fuego.
Entonces vio el ovni volver a bajar para aterrizar y una escotilla debajo de la nave se abrió con un brillo rojo-anaranjado que radiaba del interior.
Él dijo: «Fue entonces cuando una forma de un hombre salió y se acercó. En este momento, me quedé atónito e impresionado. Yo estaba sentado ahí sin moverme del miedo.”
El extraterrestre dio un paso hacia atrás, estiró su brazo y abrió la puerta del coche.
Schirmer salió del vehículo y el líder le preguntó, «¿Eres tú el vigilante de este pueblo?» Schirmer respondió: «Sí, señor, lo soy.»
Otra vez él dijo, «Vigilante, ven conmigo.» Cuando ellos comenzaron a moverse hacia la nave, Schirmer dijo que se sentía como si estuviera caminando en el aire. El líder le explicó que la nave había aterrizado para extraer la energía de una línea de transmisión hidroeléctrica cercana debido a que su nave opera en «magnetismo reversible eléctrico».

Las entidades fueron descritas alrededor de 1.37 metros a 1.5 metros de alto, tenían ojos felinos que nunca parpadeaban, su piel era de color blanca-grisácea, cabezas largas y delgadas, con narices chatas y las bocas eran unas hendiduras.
Llevaban uniformes de color gris plata, guantes y cascos que tenían una pequeña antena en el lado izquierdo sobre de su oído.
Schirmer tenía la impresión de que las antenas pequeñas eran para comunicarse mentalmente con él de alguna forma.
La historia se relaciona indirectamente con el cubano Filiberto Cárdenas, quien en 1979 describió un encuentro con extraterrestres en Miami y el retrato hablado coincidia en un 100% con el de Schirmer a pesar de nunca haber escuchado su historia ni tener conocimiento de su caso.
– Así son las personas que ‘son’ abducidas por los extraterrestres
Aunque cada vez que los astrónomos descubren planetas susceptibles de albergar vida extraterrestre dejan claro a la población que ésta no tiene por qué estar compuesta por hombrecitos o monstruos verdes deseosos de sangre terrícola, el temor de muchas personas a ser invadidas por alienígenas es mucho más frecuente de lo que parece.
No hay más que ver el revuelo que causó en 1938 Orson Welles con aquella narración radiofónica de La Guerra de los Mundos, que hizo que los oyentes que no habían escuchado la introducción creyeran que se trataba de un avance del noticiario y huyeran despavoridos por miedo al ataque de seres extraterrestres.
Desde entonces han sido muchos los ciudadanos que aseguran haber sido abducidos por alienígenas. Psicólogos y neurocientíficos analizan cada caso en busca de un factor común que explique la forma en que su cerebro ha podido llevarles a creer en semejante falsedad.

Cosa de personalidad
Según un artículo publicado recientemente en The Conversation, las personas «abducidas» suelen mostrar después una sintomatología muy parecida, con rasgos como el sonambulismo, las pesadillas y algunos traumas psicológicos que finalmente acaban requiriendo la ayuda de un terapeuta.
Además, otro factor común es su personalidad, pues la mayoría de individuos que han reportado haber vivido una de estas experiencias coinciden en ser personas extremedamente fantasiosas. Pero esto no quiere decir que se inventen las abducciones, sino que su mente las imagina de una forma tan detallada que pueden llegar a creérselo, especialmente si también muestran otros problemas, como traumas infantiles previos o tendencia al estrés.
Todo esto puede demostrarse de un modo sencillo gracias a la hipnosis, una técnica que suele usarse para ayudar a personas con estrés postraumático y otros rasgos amnésicos a recordar situaciones olvidadas. Pero no sólo cosas que realmente ocurrieron, sino también fantasías tan exactas que el cerebro las había catalogado como reales.
La abducción en el cerebro
Por otro lado, la gran mayoría de personas que se han visto en esta situación suelen experimentar a menudo trastornos como la parálisis del sueño, un fenómeno que se da en un estado intermedio entre el sueño y la vigilia y que provoca a quién lo siente un estado intenso de nerviosismo, con parálisis de las extremidades y alucinaciones.
Muchas personas que suelen tener este tipo de parálisis aseguran haber visto brujas y otros monstruos justo cuando su cuerpo se paralizaba, por lo que es factible que también creyesen que todo lo que sentían se lo hubiese provocado un alienígena.
Además, también se baraja la posibilidad de que se trate de personas con una gran sensibilidad en el lóbulo temporal, de modo que esta zona cerebral sería más susceptible a los efectos de las frecuencias magnéticas de bajo nivel, responsables de la generación de alucinaciones que podrían ser confundidas con una abducción alienígena.
Caso aparte es el de las personas que se inventan conscientemente la abducción, normalmente con intereses ocultos en los que el dinero suele ser el objetivo final. Es importante conocer las causas cerebrales que llevan a creer en la abducción, no sólo para ayudar a quiénes la sienten, sino también para desenmascarar a estos charlatanes, que además de intentar sacar tajada de su historia, a menudo también despiertan el miedo en ciertos sectores de la población, que temen que esa vida extraterrestre que los científicos buscan sin parar pueda querer venir a hacernos daño, distorsionando bastante lo que está ocurriendo en realidad.
– Algunos de los casos extraterrestres más famosos de la historia

Roswell, 1947

Abducción de los Hill

Los ‘triángulos negros’ de Bélgica

El ovni que se estrelló en Berwyn

Bracknell, 2013

Carson Sink, 1952

Las cartas de Churchill

Incidente en la isla de Maury, 1947

Reagan y Carter

Kenneth Arnold

Levelland

Visitantes de los Mayas

La luz del Domo de la Roca

El astrónomo Clyde William Tombaugh

Lonnie Zamora

Las luces de Lubbock


Phoenix

Incidente ovni de Rendlesham Forest

Sao Paulo, 1986

Incidente ovni de Teherán

El incidente OVNI Westall

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