Curiosidades y misterios de dudosa credibilidad…

Entre todos los fenómenos que rodean a la supuestas visitas de extraterrestres al planeta tierra, una de los eventos más llamativos es lo sucedido en torno a una mujer, Dolores Barrios, que visitó con dos acompañantes una convención sobre ovnis en Estados Unidos durante 1954.
– El misterio de la mujer extraterrestre que habría visitado una convención OVNI en 1954
Si los nombres que mencionaron eran reales, ¿por qué nadie pudo descubrir el más mínimo rastro de la existencia de Dolores Barrios en las últimas décadas?
En la actualidad, el planeta Venus está cubierto de densas nubes con una temperatura superficial de más de 450 grados, suficiente para fundir el zinc, el plomo y la mayoría de los materiales orgánicos.
Se cree que Venus es el lugar más caliente del Sistema Solar, a excepción del propio Sol. Sin embargo, los estudios afirman que en su día pudo estar habitado. Y de hecho, de allí aseguraba provenir Dolores Barrios y sus acompañantes.
El caso de Barrios estableció el mito sobre venusinos que viven en la Tierra y se esconden los humanos. Eso fue lo que la mujer aseguró en agosto de 1954, en una hostería llamada en Skyline Lodge, en la localidad de Monte Palomar, en California, donde tuvo lugar la reunión sobre ovnis más «intrigante» de la historia.

Dolores Barrios. La supuesta mujer que llegó desde Venus al planeta Tierra.
Los principales organizadores de este evento fueron los populares ufólogos (especialistas en ovnis) George Adamski, Truman Beturum, y Daniel Fry. Los tres aseguraban que tenían sus propias historias de contacto con extraterrestres, todas sus teorías fueron muy discutidas por la prensa de la época, pero convocaban a muchos seguidores.
A la convención de ovnis en California asistieron cientos de personas, entre ellas supuestos contactados por aliens, agentes del FBI y diversos testigos de avistamientos de naves extraterrestres.
El congreso de ovnis de 1954 donde se presentó Dolores Barrios
El primer día del congreso cada uno de los organizadores compartió su experiencia. George Adamski, que era bastante conocido por sus relatos sobre vínculos con humanoides provenientes del planeta Venus, aprovechó la situación para promocionar y vender sus libros publicados.
En su discurso en el congreso, Adamski dijo que los oriundos del planeta Venus se parecían mucho a los seres humanos. Según este especialista, los alienígenas habían penetrado profundamente en la Tierra y lograron camuflarse, como ciudadanos, en las grandes ciudades desarrolladas del planeta.

Año 1954. Convención de OVNIS en California donde fue vista Dolores Barrios.
Adamski mostró una imagen pintada de un humanoide de Venus que resultó ser muy similar a los escandinavos. Y dijo que brindaban información para mejorar la vida de los humanos. Cuando su auditorio estuvo sugestionado por los relatos, al final del primer día del congreso, a todos les llamó la atención la aparición de una extraña joven acompañada por otras dos personas.
La mujer se parecía mucho al retrato de la venusiana mostrado por Adamski, tenía el pelo rubio, unos grandes ojos oscuros que intimidaron a los presentes. Según otros testigos, había algo atípico en la estructura de su cráneo que a todos les llamó la atención.
Alguien se acercó a la chica y le hizo una pregunta directa: «¿ustedes son venusinos?». Ella no lo negó y dijo que estaban allí porque «les interesaban especialmente los temas que se trataban en el Congreso».
También le preguntaron si los extraterrestres viajaron a la Tierra desde Venus y la respuesta de la mujer fue contundente: «Sí, la mayoría proviene de ese planeta «. Entonces, un periodista brasileño llamado Joao Martins, que llegó al congreso desde Río de Janeiro decidió dar un paso más y entrevistar a los tres desconocidos.
Durante la conversación, se enteró que la mujer se llamaba Dolores Barrios y afirmaba ser una diseñadora de moda de Nueva York. Los dos hombres eran sus amigos, Donald Moran y Bill Jackmart, que dijeron ser músicos residentes en Manhattan Beach, California.
A pesar de los nombres y de las profesiones que dio el trío, Martins sospechaba tanto de Dolores como de Moran y Jackmart.
También el periodista brasileño les preguntó si podía hacerles una foto, pero todos se negaron tajantemente. Incluso se enojaron mucho porque los llamaban, insistentemente, venusinos.

George Adamski. Organizador del congreso OVNI en 1954.
La misteriosa desaparición de Dolores Barrios en 1954
Al día siguiente, el periodista brasileño volvió a acercarse al trío de supuestos extraterrestres y les hizo varias fotos, algo que no les gustó. Después de la improvisada sesión de fotos, Dolores Barrios, y sus dos acompañantes, se marcharon en dirección al bosque que rodeaba la sede donde se desarrollaba el Congreso Ovni. A partir de ese momento, nadie más los vio.
Unos días después, en la misma zona, sucedió un hecho sorprendente: varias personas vieron un ovni despegando del bosque y perderse en el cielo.
En octubre de 1954, toda la historia del congreso, los supuestos «venusinos» y su extraña huida fue publicada por Martins en el semanario brasileño «O Cruzeiro» que logró muy buenas ventas.
Al mismo tiempo, resultó que, por alguna razón, Martins fue el único que fotografió a estas tres extrañas personas en el congreso, aunque muchos de los que acudieron al congreso tenían cámaras.Y toda la versión fue cuestionada y el semanaria puso en juego su credibilidad.

La publicación de la revista Cruzeiro que divulgó el reportaje a Dolores Barrios.
Además, al organizador del Congreso, Adamski, no le gustó la difusión de esta historia ya que consideró que este trío acudió deliberadamente a su evento para «hacerse pasar por venusinos» y dañar su reputación como especialista en vida extraterrestre..
Sin embargo, durante años los investigadores de ovnis han intentado develar el la verdad sobre Barrios, pero ni en Nueva York, ni en California, ni en ningún otro estado de Estados Unidos lograron hallarlos. Un amigo del periodista Joao Martins dijo que la vio entrar en un cine de Río.
Aunque la mayoría pensó que todo era un fraude, nunca se confirmó quién fue realmente esa mujer interesada en extraterrestres.
– El misterio del «astronauta de Solway», que apareció inexplicablemente en las fotos de una niña británica

Lo que importaba era Elizabeth y su vestido nuevo.
«Hicimos un paseo normal y fuimos a nuestro lugar», recordó Jim Templeton, un bombero de Carlisle, en el noroeste de Inglaterra, en una entrevista de la BBC antes de su muerte en 2011.
Hablaba de ese soleado día de verano en 1964, cuando salió con su hija sin sospechar que algo fuera de lo común pudiera ocurrir.
«Nos sentamos y le dije: ‘Ahora voy a sacar algunas fotos tuyas con el vestido nuevo’, sin esperar que eso sucediera».
Con «eso» se refería a la atención de los medios de todo el mundo y décadas de debate sobre la misteriosa figura que aparece detrás de su hija, Elizabeth.
Para los ufólogos, estaba claro.
Un traje blanco. Un casco. Un visor oscuro. Templeton, según creían, había fotografiado a un astronauta.
Sin embargo, además de su esposa, Annie y dos pensionistas sentados en un automóvil, él sostuvo que no había visto a nadie más ese día en Burgh Marsh, con vista al estuario de Solway en Cumbria.
Fue sólo cuando el químico que procesó las imágenes señaló que una figura había echado a perder la foto que se dio cuenta de que había habido alguien, o alguna otra cosa, presente.

Alguien o algo más estaba presente.
Templeton la llevó a la policía en Carlisle, donde declararon que no había nada fuera de lo común.
La compañía de películas Kodak dijo lo mismo e incluso ofreció una recompensa a cualquiera que pudiera probar que la foto había sido falsificada. La recompensa nunca fue reclamada.
Pero pronto se produjo un frenesí mediático.
«Llegó a la atención del periódico local, The Cumberland News. A partir de ahí, se disparó. Fue recogido por (los diarios británicos) Daily Mail y Express«, dijo el Dr. David Clarke, autor de «Los archivos OVNI: la historia interna de avistamientos de la vida real».
Templeton comenzó a recibir cartas de todo el mundo.
«Algunas personas afirmaban que era un espíritu, otros creían que Jim o su hija tenían poderes psíquicos que no conocían», explicó Clarke.
«Todo se tornó cada vez más y más extraño».
Luego vino la visita de dos «Hombres de Negro«, que se identificaban solo como Número 9 y Número 11, y pidieron que los llevaran al lugar donde había tomado la imagen.

Jim Templeton mantuvo su versión de los hechos cuando fue entrevistado por BBC Look North en 2008.
Tal vez el giro más extraño de los acontecimientos fue un vínculo al lanzamiento planeado de un misil Blue Streak en Woomera, en el sur de Australia.
Pocos días después de que Templeton tomara su fotografía, la prueba de misiles en el otro lado del mundo fue abortada por los técnicos quienes informaron que habían visto a dos hombres en el campo de tiro.
Luego de ver la foto de Solway Spaceman en la portada de un periódico australiano, se dijo que estaban atónitos ya que la figura era igual a las que vieron cerca del misil.
La trama se complicó pues el Blue Streak había sido construido en RAF Spadeadam en Cumbria, a pocos kilómetros de donde Templeton fotografió a Elizabeth, y cuando la historia cobró impulso también se dijo que se había visto un OVNI en Woomera.
¿Podrían haber estadovinculados esos incidentes al evento en Cumbria?
No, dijo Clarke, que pudo ver la película en blanco y negro del lanzamiento abortado.
«Descubrí todo el papeleo en los archivos Ministerio de Defensa hace unos años. La película estaba en el Imperial War Museum de Londres», señaló.
«Parecía un triángulo de luz: era claramente un destello de lente«.
En cuanto a la afirmación de los técnicos de ver a dos hombres en el campo de tiro, dijo que no existe ningún registro fotográfico de ese avistamiento.

La carrera espacial entre EE.UU. y URSS alimentó la imaginación de muchos en esa época.
En cualquier caso, la imagen de Templeton apareció cuando el interés público en esos temas se había disparado debido la carrera espacial entre Estados Unidos y la Unión Soviética.
«Hubo una serie de fotos, usualmente tomadas con cámaras Box Brownie, mostrando platillos voladores como los que verías en ‘Dr. Who’, ‘War of the Worlds’ y los ‘B-Movies'», recuerda Clarke.
«Si las ves hoy, algunas parecen ingenuas».
«Pero la imagen de Jim es tan distintiva. La imagen detrás de la niña es tan obviamente como un astronauta de la NASA».
Sarah Spellman, presidenta de la Asociación para el Estudio Científico de Fenómenos Anómalos (Assap), está de acuerdo en que fue un producto de su tiempo.
«Es una curiosidad interesante. Una vez que lo ves y haces la conexión con el astronauta, es una fotografía bastante llamativa«, dijo.
«Tocó la fibra sensible de los temas de la época y algo de la sabiduría popular sobre los OVNI de los años 50 y 60».
Para Clarke, quien tiene un doctorado en folclore, historias como la de Solway Spaceman siguen una tradición muy trillada.

A veces hasta las nubes lenticulares han hecho creer que llegaron visitantes de otros mundos.
«Desde la invención de la fotografía, ha habido imágenes de ángeles, hadas y espíritus».
«Muchas fueron [explicadas por] destellos de lentes o fueron manipuladas, pero se nutrieron del espiritualismo en el siglo XIX».
«Si Jim hubiera tomado su foto en 1864 en lugar de 1964, la habría llevado a la iglesia espiritualista y hubieran dicho que mostraba un fantasma».
Assap, que ha estado investigando lo anómalo y lo paranormal durante más de 30 años, todavía recibe «una corriente constante» de nuevos casos al año, aunque la mayoría ahora se centra en avistamientos de fantasmas en lugar de OVNIS.
«Nuestra capacidad de análisis ha avanzado, pero también la capacidad de falsificar cosas», señala Spellman.
«La gente ahora tiene acceso a Photoshop y CGI. Si alguien quiere falsificar algo, ya no tiene que colgar con hilos una figura de cartón en el jardín».
Pero, ¿qué podría explicar la foto de Solway Spaceman? ¿Podría ser simplemente un engaño?
Clarke, quien se reunió con Templeton en 2002, piensa que es poco probable.
«Salí absolutamente convencido de que estaba diciendo la verdad y no podía explicarlo él mismo, aunque no me convenció tanto su historia de ‘Hombres de Negro’. Quienquiera que fue a visitarlo, dudo que fuera del gobierno».
No obstante, el astronauta -apunta Clarke- seguramente no lo es.
«Uno de los otros fotogramas [tomados ese día] muestra a la esposa de Jim que, según él, estaba parada detrás de él cuando tomó la foto de Elizabeth», dijo.
«Creo que por alguna razón su esposa se metió en la toma y él no la vio porque con esa cámara en particular solo se podía ver el 70% de lo que había en la toma a través del visor«.
Annie, argumenta Clarke, posiblemente estaba de espaldas a la cámara y la fotografía estaba sobreexpuesta, causando que su vestido azul se viera de color blanco. Eso explicaría «el astronauta».

Esta imagen fue una de las pocas tomadas por Templeton en el día y se cree que muestra a su esposa, Annie, a la derecha, junto con Elizabeth.
Sea cual sea la verdad, para Clarke es un recordatorio de una «época más inocente» y no tiene dudas sobre su importancia.
«La gente ahora es mucho más cínica frente a este tipo de imágenes«, dijo.
«En los años 50 y 60 había algunas imágenes granulosas que mostraban cosas extraordinarias. La gente se sorprendía mucho más y estaba más dispuesta a suspender la incredulidad.
«Para mí, es una de las imágenes anómalas más impresionantes de las investigaciones sobrenaturales y la gente seguirá hablando de ella por otros 50 años».
– John Smith, el astronauta que desapareció en el espacio y reapareció vivo décadas después
Hay un sin numero de historias extrañas en la web, muchas de ellas en los rincones oscuros donde muchos ni siquiera buscan. De vez en cuando, uno se encuentra con una historia increíble que es a la vez completamente extravagante y sorprendente, que parece ser sin duda un guion de una película de ciencia ficción, y esta es una de esas.
John Smith, nació en 1941 dentro del seno de una familia de militares, en 1960 se graduó con éxito en la Escuela Militar de las Fuerzas Aéreas de EE.UU. Lucho como piloto en la guerra de Vietnam, en donde ganó «una Medalla honorífica» y una gran reputación como respetado piloto, tras lo cual se convertiría en astronauta.
Aquí es donde su vida se convierte en una historia muy extraña. Un hombre perdido en el espacio, sólo para reaparecer vivo décadas después bajo misteriosas circunstancias.
La historia cuenta que en octubre de 1973, Smith fue lanzado al espacio en una misión a bordo de un satélite para no ser detectado mientras realizaba el trabajo de alto secreto al que había sido asignado.
Pasaron tres días sin incidentes, pero al cuarto día, su nave entró en una zona de radiación anómala y sus sistemas de maniobra y orientación se estropearon inexplicablemente. En ese momento también se produjeron varias ráfagas de ruido de radio inexplicables que no pudieron ser rastreadas. Al parecer, la NASA trató de salvar al astronauta afectado, pero fracasaron en el intento; su equipo de comunicaciones se apagó por completo, dejándolo perdido en el espacio.

Poco después del extraño incidente, la NASA se dedicó a encubrirlo todo, señalando el fracaso de la misión como el resultado de un simple accidente durante un vuelo de entrenamiento, sin mencionar la interferencia de radio y clasificando inmediatamente el asunto.
Smith quedaría relegado a los archivos de astronautas perdidos y misterios espaciales. Pero en el año 2000, la nave espacial perdida que había estado transportando a Smith fue descubierta por accidente, cuando un astrónomo aficionado en las Islas Fiji observó un objeto anómalo en órbita a una altitud de 470 kilómetros y lo reportó a las autoridades correspondientes, quienes se convencieron de que era la nave espacial de Smith basándose en su trayectoria y apariencia. En 2001, el Transbordador Endeavor habría podido recuperar la nave, que había caído en una órbita estable y baja, aquí sería donde las cosas se ponen realmente raras.
Cuando la nave fue traída a la tierra esta fue abierta, y para sorpresa de todos los presentes, Smith no sólo se encontraba dentro, sino que seguía vivo incluso después de décadas de estar perdido en el espacio.
Estaba inconsciente y parecía estar en una especie de estado de animación suspendida, pero nadie podía entender cómo podía ser.
Se hicieron esfuerzos para reanimarlo, y un examen médico no tardaría en revelar algunas extrañas anomalías.
No había señales de fractura en sus costillas que había sufrido de joven y tampoco varios lunares grandes que habría tenido en el brazo izquierdo.
Era como si su cuerpo se hubiera «regenerado» de alguna manera y en su cuaderno de compartimento personal se encontraron páginas llenas de símbolos crípticos que nadie podía descifrar.
Cuando Smith estaba lo suficientemente lúcido como para hablar, no pudo recordar lo que le había sucedido, tampoco fue consciente de que había estado perdido en el espacio durante casi tres décadas. Mientras las autoridades trataron de averiguar lo ocurrido.
Smith protagonizó un último misterio, cuando un día desapareció repentinamente de las instalaciones en las que se encontraba sin dejar rastro. No había ningún indicio de cómo pudo escapar de la zona de seguridad sin ser detectado, ni rastro de él en las grabaciones de las cámaras de seguridad, nada. Era como si se hubiera evaporado en el aire.
Ahí es donde termina esta extraña historia. El gobierno llegó, lo clasificó y enterró todo.
Hasta ahora nadie sabe en dónde esta el astronauta Smith.
nuestras charlas nocturnas.
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