«La Ola»: Experimento sociológico que recreó un régimen fascista en un aula de EE.UU…

Pensamiento para todo — En 1969, Ron Jones, un profesor de historia de la Escuela Superior Cubberley en Palo Alto (California) llevó a cabo un experimento sociológico que consistía en la recreación experimental de la Alemania Nazi con estudiantes de una de sus clases sin que ellos supieran que estaban participando en dicho experimento.
Debido a la imposibilidad que tuvo Jones para explicar a sus alumnos el por qué los ciudadanos alemanes (particularmente los que NO eran del Partido Nazi) no se opusieron ni se rebelaron contra un sistema que exterminó a millones de judíos y a otros, considerados «indeseables», diseño y llevó a cabo un experimento sociológico que duraría una semana, durante el cual recrearía un modelo experimental de la Alemania Nazi en una de sus aulas. Llamó a este experimento «La Ola»
DÍA 1. «FUERZA A TRAVÉS DE LA DISCIPLINA».
En el día 1 del experimento, el profesor Jones comenzó a explicar una nueva idea: «Alcanzar la fuerza a través de la disciplina». Comenzó a inculcar a sus alumnos que para llevar a cabo algo con éxito en la vida, hay que tener disciplina. Puso ejemplos de deportistas de élite, bailarinas de ballet clásico, gimnastas, etc. «Sin duda, ninguno de ellos nunca hubiera conseguido nada sin disciplina».

Fotograma de la película «La Ola»
Después, indicó a sus alumnos que la disciplina comenzaba con pequeñas cosas. Dió una serie de pautas de como sentarse correctamente: «Los pies apoyados en el suelo, y la espalda recta y las palmas de las manos encima de la mesa«. Al cabo de unos segundos, todos los alumnos estaban sentados de la forma que Jones había ordenado. Les hizo realizar unos pequeños ejercicios, levantándolos de sus sitios y cronometrando cuanto tardaban en sentarse de esta nueva forma en el aula. Después repitió el ejercicio haciéndoles salir de la clase y haciéndo que entraran para sentarse en su sitio en silencio absoluto. Fue todo un éxito. Los alumnos empezaban a comportarse como un todo.
Tras este ejercicio, el profesor Jones introdujo nuevas reglas:
- Todos los alumnos deberían llevar un lápiz y un papel para realizar apuntes.
- Todos los alumnos deberían levantarse de su asiento y colocarse en un lateral cuando quisieran hablar.
- Todos los alumnos deberían comenzar la frase con las palabras «Mr. Jones…» (tanto si emitían una pregunta, como si la contestaban).
Una vez explicadas las reglas, realizó una serie de preguntas a sus alumnos preguntándoles la lección. Los alumnos que no cumplían las reglas eran de alguna forma sancionados, ya que no estaban siendo disciplinados. Al cabo de unos minutos, TODOS los alumnos de la clase habían asimilado las reglas, y las aplicaban de forma automática. Estaban perdiendo su pensamiento individual.
DÍA 2. «FUERZA A TRAVÉS DE LA COMUNIDAD».
Al día siguiente, el profesor Jones se quedó muy sorprendido cuando entró en su clase. Todos los alumnos se disponían en sus asientos de forma disciplinada, como se hubo explicado durante la anterior clase. Jones aprobó esta actitud disciplinada.

Cubberley High School – Instituto donde se realizó el experimento social en Palo Alto, California, EEUU.
Durante el día 2, les habló de que la fuerza se consigue a través de la comunidad. Cada miembro ha de apoyarse en otro miembro del grupo para lograr un objetivo común. Puso ejemplos (inventados) de como él mismo había conseguido ganar la copa de su colegio gracias al esfuerzo del grupo, de que unos se ayudaban unos a otros.
Para hermanar a todos los miembros de la comunidad era necesario crear un símbolo; un símbolo que representara la fuerza que representa la comunidad. Todos los miembros servían a esa comunidad.
El símbolo elegido fue el de una «Ola», ya que tiene dirección, empuje e impacto. Una ola es fuerte. Además de ello, se inventó un saludo para los miembros de la comunidad (similar a los utilizados en el partido Nazi).
Una vez hubo explicado esto a sus alumnos, los hizo levantarse de su asiento por grupos y recitar las frases que se habían explicado hasta ahora: «Fuerza a través de la disciplina, fuerza a través de la comunidad». Tras unos segundos, TODA la clase se hallaba levantada gritando las consignas. Para concluir, el profesor Jones realizó el saludo que se había inventado. Toda la clase le siguió. Como deberes, instó a sus alumnos a inventarse la bandera de la nueva comunidad «La Ola». La pondrían en su clase al día siguiente.
DÍA 3. «FUERZA A TRAVÉS DE LA ACCIÓN»
El profesor Jones no cabía en su asombro de los matices que estaba tomando este experimento. Realmente estaba llegando mucho más lejos de lo que él pensó que sería en un principio. Los alumnos de su clase le saludaban por los pasillos con el nuevo saludo inventado en clase. En el aula, ondeaba ya una bandera del movimento «La Ola» en su clase.

Fotograma de la película «La Ola»
Durante el tercer día, la consigna fue la siguiente: «Fuerza a través de la acción». Jones fabricó unas tarjetas de membresía para todos aquellos que quisieran formar parte de movimiento. Todos los alumnos la quisieron. Además, tres de las tarjetas estaban marcadas con una X roja, lo cual significaba que el poseedor de esa tarjeta estaba autorizado para reprender a aquellos alumnos que no siguieran con las premisas establecidas.
Además de ello, el profesor autorizó a estos miembros especiales a denegar el acceso al aula a personas que no pertenecieran al grupo. Junto a estas nuevas premisas, les enseñó un procedimiento para incluir a nuevos alumnos al movimiento (los cuales debían conocer y seguir todas las premisas). Al acabar el tercer día, se habían unido más de 200 alumnos. La masa crecía sin ningún control, y el profesor comenzó a asustarse de los resultados de su experimento.
DÍA 4. «FUERZA A TRAVÉS DEL ORGULLO»
A pesar del miedo del profesor Jones, decidió continuar con el experimento un día más. Los alumnos realizaban el saludo que habían aprendido por los pasillos de clase.
Algunos de los alumnos realizó críticas sobre este movimiento autoritario. El resultado fue que los miembros de «La Ola» tomaron represalias violentas con aquellos que las hubieron hecho. Verdaderamente los alumnos habían hecho suyos los principios del movimiento, y los defendían a muerte.

Durante el cuarto día, uno de sus alumnos le entregó un artículo de la revista Times en el que salía una gran ola con un determinado mensaje. El alumno le preguntó si era un código secreto. El profesor Jones decidió aprovechar este acontecimiento para diseñar una conclusión a su experimento.
Jones les dijo a sus alumnos que sí. Que, en realidad, miles de escuelas de todo el país habían estado reclutando a jovenes para que se unieran al movimiento que había demostrado ser eficaz y resolutivo. Les explicó que si habían podido cambiar una sola clase, podrían cambiar el estado, después el país, y después el mundo. También les dijo que al día siguiente iba a comparecer el «líder nacional» para explicarles que «La Ola» se iba a convertir en un movimiento nacional.
Los alumnos se lo creyeron. No solo es así, sino que además estaban muy entusiasmados con la idea. «La Ola» era eficaz, había dado resultados y podían cambiar el mundo utilizando esos mismos principios.
Jones les dijo que al día siguiente se celebraría un gran acto en el gimnasio de la escuela, donde el cuál se pondrían pantallas de televisión que anunciarían el mensaje del lider nacional.
Los alumnos, que sentían el movimiento como suyo, decidieron que todos debían de vestir de una misma forma para asistir al acto. Además harían banderas, brazaletes y colocarían un puesto de reclutamiento frente al gimnasio para que todo el mundo se uniera.
Día 5. «FINAL DEL EXPERIMENTO».
El profesor Jones había decidido el final del experimento. Los alumnos se encontraban en el gimnasio eufóricos, con estandartes y brazaletes con el símbolo del movimiento. Todos iban vestidos de igual forma. Todos realizaron el saludo al profesor Jones al subir al escenario repitiendo las consignas. Los alumnos esperaban al lider nacional para que les dijera el mensaje que estaban esperando.
Apagaron las luces del gimnasio, y el profesor Jones conectó los televisores que anunciarían el mensaje. Los alumnos estaban espectantes.
Tras varios minutos nada pasó. Ninguna persona salió hablando por aquellos televisores. Ningún lider nacional. Los alumnos se empezaban a impacientar. Uno de ellos se levantó y preguntó en voz alta «¿No existe ningún lider verdad?».

Juventudes del régimen Nazi.
En estos momentos, el profesor Jones les contó la verdad:
«¡No hay ningun líder! No existe ningún movimiento juvenil nacional llamado ‘La Ola’. Habéis sido utilizados. Manipulados. Nadie os obligo a hacer lo que habéis hecho. No sois mejores ni peores que los ciudadanos de la Alemania Nazi que hemos estado estudiando. Habéis cambiado vuestra libertad por la comodidad de la disciplina y la superioridad. Elegisteis aceptar la voluntad del grupo y su gran mentira, olvidándoos de vuestras propias convicciones.»
Una vez concluyó, encendió un proyector y puso las imagenes del Desfile de Nuremberg de 1936 e imagenes espeluznantes sobre los campos de exterminio. Los alumnos estaban desolados. El profesor Jones comenzó a hablar:
«A través de la experiencia de la última semana todos hemos podido comprobar lo que era vivir y actuar en la Alemania nazi. Hemos podido experimentar las sensaciones que se tienen al crear un entorno social disciplinado. Para construir una sociedad especial. Jurar lealtad a la sociedad. Reemplazar la razón con reglas. Sí, todos nos hemos convertido en buenos alemanes. Nos hubieran puesto el uniforme. Hubierais convertido a vuestros amigos y vecinos en indeseables, y después los hubieráis perseguido. (…) Hemos visto que el fascismo no es algo ajeno. No, está aquí. En esta sala. En nuestros propios hábitos personales y estilo de vida. Rascad en la superficie y saldrá flote. (…)»
«Esta es la lección final. Esta última lección es quizás la más importante de todas. ¿Os acordáis de la pregunta? Si no recuerdo mal, fue algo así: ¿Cómo pudo el soldado alemán, el maestro, el conductor de ferrocarril, una enfermera, el recaudador de impuestos, el ciudadano medio, alegar que cuando finalizó el Tercer Reich, no sabían nada de lo que estaba pasando? ¿Cómo pudo un pueblo ser parte de algo y luego cuando todo hubo acabado decir que ellos no habían estado involucrados? ¿Cuáles pudieron ser las causas para que no recordaran su propia historia?»

Ron Jones.
«Si la mentalidad fascista arraiga, nunca haréis caso a vuestros amigos y familiares cuando os digan que estáis renunciando a vuestra libertad individual por órdenes dictoriales y lideres que jamás habéis visto. No admitiréis que estáis siendo manipulados. Ni que os habéis convertido en seguidores. Aceptáisteis «La Ola» como una forma de vida. Jamás os planteáisteis si estaban bien o mal los acontecimientos que estaban sucediendo. (…)»
Este fue el fin del experimento. Lo que llegó a demostrar el Profesor Ron Jones fue algo asombroso. A pesar de todo, seguimos siendo animales sociales. Demostró que mediante una serie de acciones, es posible inducir a una gran masa de personas a actuar sin pensar siguiendo a un lider, a convertirlos en personas con un único pensamiento que no se cuestionan sus actos, ya que son deseos de su lider. Se sienten parte de esa comunidad. Es su forma de vida.
Sobrecogedor…
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