Misterios: entre leyenda y realidad (III)
El misterioso caso de Karin Catherine Waldegrave en Facebook
En el año 2011 una serie de inusuales actividades empezaron a suceder en el perfil personal de una mujer canadiense llamada Karin Catherine Waldegrave.
Según la información disponible en el perfil, Karin nació en Londres y estudió en la Universidad de Toronto, donde recibió un doctorado. Luego se instaló en Toronto. Era conocida por ser inteligente y bien versada, con conexiones de alto perfil en el mundo académico.
A simple vista podemos observar que es como cualquier otro usuario de la red social de Facebook, había publicaciones y artículos que ella compartía de forma normal, muy comunes a la mayoría de los usuarios en Facebook, además, se ve que es una persona muy preparada con diversos conocimientos en muchos idiomas y profesiones, aunque en el 2011 las cosas cambiaron por completo.
La mujer empezó a mostrar conductas alocadas, Karin empezó a postear diversos textos en diferentes idiomas, después empezó a responder sus propias publicaciones con muchos comentarios, todos eran de ellas. Al parecer la mujer estaba conversando con ella misma en diversos idiomas.
Publicaciones sin sentido.
En la cuenta había publicaciones y artículos compartidos de forma normal, comunes a la mayoría de usuarios en Facebook; sin embargo, la mayoría de las publicaciones carecían de todo sentido. En repetidas ocasiones Karin publicó textos en varios idiomas, y ella misma respondía a sus publicaciones con varios comentarios.
Estas discusiones a menudo contenían amenazas de muerte, acusaciones extrañas y divagaciones sobre la CIA.
Una de sus publicaciones llegó a acumular 700 comentarios en el transcurso de medio día, todos escritos por la autora de la publicación original. Muchas de sus publicaciones parecen confusas y sin sentido, con diversas palabras repetidas en una misma frase.

Una de esas enigmáticas publicaciones menciona lo siguiente:
“Además, la red de criminales criminales criminales que construyó nuestro edificio en el condominio de lujo en 1997 debe dejar de tomar tommery y realizar activismo social acosando a los propietarios en una variedad de formas, incluyendo la entrada en los apartamentos con un tipo de llave maestra ante la ausencia de los dueños.
Vender a parejas empresariales retiradas, veteranos de guerra y parejas jóvenes casadas con hijos en edad infantil (también considerando otros residentes como jóvenes profesionales como contadores y locatarios en el edificio) US$ 2.5 millones en inmuebles (nosotros, por ejemplo, estamos casados y hemos sido pareja por ocho años en un largo matrimonio, un segundo matrimonio largo y fiel para los dos, dueños de la casa a lo largo de la vida en Canadá, ambos con la excepción de 1947 – 1952), siguiendo peeping a lo largo de los años y otros comportamientos de invasión casa por constantes golpes en la puerta”.
Conspiraciones y esquizofrenia.
Muchas de sus publicaciones estaban concentradas en comentarios sobre supuestas conspiraciones gubernamentales. Hubo un tiempo en que Waldergrave pasó mucho tiempo debatiendo sobre la CIA, el FBI y los Hombres de Negro.
Afirmó que estaba siendo observada y perseguida por estas organizaciones, que ella lo sabía todo sobre sus turbios negocios. También mencionó tener conocimiento de las actividades de varias agencias internacionales y sus operaciones ilícitas.
Para algunos estas publicaciones eran delirios psicóticos, mientras que para otros era una demencia muy extraña. Aunque algunas de sus publicaciones parecían normales y coherentes, luego empezaban a emerger frases indescifrables.

Las personas que la leían no sabían si era esquizofrénica o si estaba pasando algún tipo de mensaje secreto.
Tampoco está claro si los mensajes que publicaba venían de una sola persona o de varios individuos que ingresaron a su cuenta.
¿Cómo era posible que Waldegrave publicara párrafos larguísimos en cuestión de segundos, los había redactado con premeditación? Era imposible que Karin redactara los textos en tiempo real.
Muchos empezaron a teorizar que se trataba de un software que fabricaba aquellas numerosas publicaciones. ¿Es posible que los mensajes hayan sido automatizados, realizados por un codificador o IA? ¿Si sí, por qué hacerlo en un sitio público?
Una de las teorías en torno a esto asegura que las extrañas publicaciones en su nombre serían una forma de comunicación cifrada entre grupos secretos.
Otro misterio en este caso es la identidad de la propia Karin, pues jamás se comprobó que haya existido, aunque muchas personas creen que sí, y afirmaron que ella pudo haber sido ingresada a un hospital psiquiátrico por su familia.
También están aquellos que afirman que es una víctima del programa de control mental MKULTRA.
La desaparición de Karin Catherine Waldegrave.

Y así como las extrañas publicaciones aparecieron de la nada, así mismo terminaron.
Cuando decidieron investigar más sobre la mujer, la información era muy limitada, parecía ser un perfil que era controlado por otra u otras personas. Aunque su lista de amigos daba mucho de qué hablar, tenía amigos que eran personas destacadas en la ciencia y diversas carreras profesionales, así mismo, ella tenía supuestos familiares con los mismos apellidos.
Cuando el perfil de Karin iba alzando fama por los curiosos, desapareció por completo sin dejar ningún rastro. Esto hizo que muchas personas empezaran a creer que su perfil fue retirado por algún personal de Facebook, ya que se estaba haciendo muy popular y quizás esto les causó algo inadecuado. Aunque otras personas creen que la propia Karin decidió eliminar su cuenta.
En la actualidad existe una página de fans en Facebook que mantiene su imagen. Algunas personas han publicado cuentas de Facebook que, se sospecha, pertenecen a ella. Otros dicen que cambió de cuenta debido a las numerosas solicitudes de amistad.
¿Karin Catherine Waldegrave era el caso de una persona con esquizofrenia, un medio de comunicación cifrada entre un grupo secreto, un software de inteligencia artificial o una simple tomadura de pelo?
Eleonore Zugun, la niña fantasma de Rumania

En el año de 1929, los europeos se vieron cautivados por la historia de Eleonore Zugun, una pequeña de trece años analfabeta y oriunda de Rumania, supuestamente aquejada por estigmas y poseída por el diablo.
Eleonore mostró los primeros signos de posesión demoniaca durante sus años de pubertad.
Se arrojaba a sí misma por toda la habitación y hacía volar objetos por los aires, según su familia mediante telequinesis.
También aparecieron arañazos y marcas extrañas sobre su cuerpo, heridas que su familia jamás creyó que fueran autoinflingidas.
La familia Zugun solicitó la ayuda de un sacerdote local, y Eleonore fue enviada al Convento de Gorovei. Allí se le practicó un exorcismo completo, pero el extraño fenómeno siguió sucediendo.
Desesperados por poner una solución al problema, la familia terminó enviando a la joven a un asilo mental.
Por suerte para Eleonore, una acaudalada condesa llamada Zoe Wassilko-Serecki escuchó sobre su situación. Fascinada por el mundo paranormal, la condensa rescató a Eleonore del asilo y le ofreció un techo, así ella podría estudiar a esta peculiar niña.
Eleonore viajó con la condesa hasta Londres, y allí se convirtieron en el centro de atención de las sociedades paranormales clandestinas. La evidencia fotográfica muestra lo que se creía eran los estigmas en los brazos y las manos de Eleonore, y también registra la propia experiencia de la condesa con las habilidades telequinéticas de la adolescente.
En casa, la condesa y Eleonore habrían atestiguado pesados muebles moviéndose por la habitación, o sacudiéndose de forma inesperada. Según la condesa, una zapatilla de tacón alto voló por la habitación para incrustarse en una pared, y un tintero fue derramado sobre un grupo de huéspedes.
Pese a ser totalmente analfabeta, supuestamente Eleonore era poseída por ataques de escritura automática. Durante estos episodios tomaba lápiz y papel y tranquilamente escribía en un rumano coherente. Uno de estos escritos revelaba la ubicación de un conjunto de llaves que la secretaria de la condesa había perdido.

No demoró demasiado para que los investigadores empezaran a poner en tela de juicio la veracidad de las historias de la condesa. En esa época conocida como “La niña fantasma de Rumania”, Eleonore fue analizada por varios psicólogos. Un médico llamado Hans Rosenbusch aseguró que había visto a la condesa arañar el cuello de Eleonore a propósito mientras le cepillaba el cabello.
Dijo que Eleonore era un timo y la condesa lo demandó por difamación en 1927.
Sin embargo, en ese punto el extraño comportamiento de Eleonore se había esfumado, después de su primer periodo menstrual se informó que todos los problemas de Eleonore habían desaparecido. Ella regresó a Rumania, se casó y vivió toda su vida sin ningún incidente.
Otros aspectos sobre la vida de Eleonore surgieron en los años posteriores, arrojando claridad sobre el caso. Aparentemente, bajo la tutela de la condesa, Eleonore reveló que habían abusado sexualmente de ella a muy temprana edad. Muchos teorizaron que desarrolló una obsesión con el diablo a causa de este evento tan traumático, como una forma de canalizar su ira.
Lo que sea que haya sucedido con Eleonore Zugun, la niña fantasma de Rumania, es innegable que su caso ocupa un lugar preponderante en la historia de la posesión demoniaca.

Eleonore Zugun junto a la condesa.
Leci Garcia, la Bella Durmiente
Leci Suzana Garcia era una joven bonita y alegre que disfrutaba haciendo equitación, bailando y enamorándose como cualquier joven de 17 años. Su tragedia comenzó a finales de 1957, cuando contrajo gripe, se quejó de somnolencia y cayó en el mayor «sueño» del que se tenga registro.
Cuando la revista O Cruzeiro (una de las publicaciones de mayor difusión de Brasil en la época) reseñó el caso, Leci dormía desde hacía un par de años. La joven fue noticia en su ciudad natal, Londrina, en Brasil y en el mundo entero. Médicos, religiosos e incluso expertos en temas paranormales se dieron cita para intentar despertarla de su sueño.
Branca Garcia Martinez, la más pequeña de las hermanas Garcia, relató el comienzo de la tragedia: “se sentía muy mal – tenía gripe – después empezó a sentir el brazo y la pierna adormecidas y la llevaron al médico.
Después de esto no hizo más que empeorar”. Mauro Antonio Garcia, otro hermano de Leci, declaró: “para nosotros, ella estaba consciente. Las personas conversaban y ella respondía con pequeñas señales”.

Fueron casi 5 años durmiendo. De la gripe al sueño profundo, demoró aproximadamente mes y medio. Gradualmente fue perdiendo el movimiento, se le deformó el rostro y la boca con la consecuente dificultad para hablar, hasta que cayó en coma.
Uno de los médicos aseguró que se trataba de una gripe asiática. Otro dijo que era una encefalitis viral. “Fue a Curitiba y regresó bastante mal, decaída, con un pronóstico de apenas 15 días de vida”, relató un familiar. Pasó a alimentarse con suero, ya no podía comer.

El caso sonó en todo el país y terminó llamando la atención de las autoridades, como el Secretario de salud de Sao Paulo, que le ofreció a la familia una cama en el Hospital das Clinicas.
Incluso pusieron a disposición de Leci un avión de la Fuerza Aérea Brasileña para trasladarla a cualquier región del mundo donde existiera una posible cura.
Tras intentar por todos los medios posibles, con médicos, expertos paranormales – incluso un gurú indio que visitó a Leci -, se le hicieron exámenes en los más grandes centros neurológicos de la época: Canadá, Rusia, Francia y los Estados Unidos.
No encontraron ninguna esperanza. Leci murió el día 3 de octubre de 1962.
Para la familia que se dedicó totalmente a Leci, ella no murió. Durmió y nunca más volvió a despertar.
Su tumba en el cementerio municipal de São Pedro hasta hoy es una de las más visitadas, pues según algunas personas de la época, después de su muerte Lacy empezó a hacer milagros y curar a las personas. Su tumba se convirtió en una especie de santuario con abundantes flores y placas de agradecimiento provenientes de personas que fueron ayudadas por ella.
En el municipio de Londrina existe una calle que lleva su nombre.

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