«Chicas Perdidas» …

Telemundo47/Diario Uno(M.Furlano) — «Chicas perdidas», película estrenada por la plataforma Netflix el pasado 13 de marzo, tuvo antes su presentación oficial en el prestigioso festival de Sundance, luego de generar muchas expectativas.
En primer lugar, porque se trataba de una cinta basada en un caso policial que tuvo una enorme cobertura periodística: el del llamado “asesino de Long Island” (LISK, “Long Island Serial Killer», como lo apodaron los medios)
El libro en el cual se basaba, “Lost Girls” (2013), del ex periodista de la revista New York, Robert Kolker, respaldaba la veracidad del filme con su investigación.
Ellenville, Nueva York, 2010. Mari Gilbert (Amy Ryan), madre soltera de tres hijas debe tener varios trabajos para mantener a flote su hogar. Shannan (Sarah Wisser), la mayor, se ha independizado y Mari la llama para solicitarle ayuda económica.
La muchacha acepta darle el préstamo y añade que la visitará esa noche para cenar juntas.
La esperará en vano. Horas más tarde recibe una llamada. Es un doctor que le informa que su hija está en peligro. Mari busca al novio de Shannan y este niega haberla visto y le revela que su hija es una trabajadora sexual.
El chofer que la llevó al encuentro con su cliente afirma que la dejó y esperó en una casa localizada en Oak Beach, que salió desesperada, gritando que la querían matar y se internó en un bosque. Ahora está desaparecida.
Mari acude a la policía y es recibida por el comisionado Richard Donner (Gabriel Byrne), quien la escucha con relativa indiferencia.
Pero una llamada lo alerta: en la playa cercana un perro, escarbando, ha permitido que se descubran cuerpos de muchachas asesinadas. Su hija no está entre ellas. La apatía de las autoridades la obliga iniciar su propia búsqueda.
Basada en hechos reales y con guion inspirado en la exitosa novela escrita en el 2013 por Robert Kolker, Chicas Perdidas (Lost girls) se nutre de la buena dirección de Liz Garbus, la vibrante labor de Amy Ryan y una presentación de sucesos que convierten al telefilme en drama incubado en misterio.

Sarra junto a su madre Mari
Shannan Gilbert, una trabajadora sexual de Nueva Jersey, desapareció tras encontrarse con un cliente en Oak Beach, Long Island en 2010.
Su búsqueda arrojaría los espeluznantes descubrimientos de casi una docena cuerpos a lo largo de un tramo de carretera cerca de Gilgo Beach; cuatro de las víctimas eran trabajadoras sexuales que fueron estranguladas y arrojadas dentro de bolsas de basura a menos de una milla de distancia.
No se hicieron arrestos, pero casi una década después, la policía comparte lo que describen como una «prueba no revelada» en su búsqueda de respuestas, y reafirma el compromiso de compartir información con el público sobre su continua investigación sobre el misterio.
La nueva prueba es la imagen de un cinturón encontrado en el lugar donde se descubrieron los cadáveres. Las autoridades se negaron a revelar el sitio exacto en el que fue hallado, pero dijeron que el cinturón, de cuero negro con las letras HM o WH en relieve, habría sido usado por el asesino.
Además, las fuerzas del orden indicaron que el accesorio no pertenece a ninguna de las víctimas.
A Shannan Gilbert la hallaron más de un año después de su desaparición, luego de drenar un lago que era como el patio trasero de un hombre sobre el cual se tenían sospechas: Peter Hackett.
Este médico se había comunicado con la madre de Shannan el día de su desaparición, manifestándole su preocupación por el estado de la joven.
Además la localización de su cuerpo, tan cerca de su casa, lo hizo aún más sospechoso. Luego fue desestimado en la causa, según la Policía porque las sospechas contra él eran inconsistentes, su coartada el día de la desaparición fue atendible y porque el principal denunciante en su contra tenía un problema personal con él por un asunto inmobiliario.
La joven había llamado al 911 desde Oak Beach y dijo que alguien quería asesinarla. La comunicación se prolongó por 22 minutos. Incluso la víctima en su desesperación alertó a las autoridades otras tres veces.
El abogado de su madre, Mari Gilbert, presentó una orden judicial para que el contenido de las llamadas se hiciera público, pero las fuerzas de la ley no cedieron.
Está previsto que Corte de la División de Apelaciones se pronuncie sobre la apelación del Departamento de Policía del Condado de Suffolk la próxima semana, según el abogado de la familia de Gilbert, John Ray.
Mari Gilbert
Ray condenó al departamento de policía por un «trabajo inadecuado y negligente» en la caza del asesino o asesinos de Gilbert y las demás víctimas.
El abogado acusó al condado de Suffolk de encubrir los hechos y desestimó con vehemencia la afirmación de los policías de que Gilbert murió de «causas naturales» mientras estaba perdida en el pantano tras huir de una amenaza desconocida.
La búsqueda de la trabajadora sexual de 24 años llevó a la policía al espeluznante descubrimiento de los demás cuerpos.
El 11 de diciembre de 2010, un oficial encontró el cuerpo de Melissa Barthelemy, una trabajadora sexual que había desaparecido en 2007.
Dos días después, los oficiales descubrieron los restos de otras tres jóvenes trabajadoras sexuales desaparecidas: Megan Waterman, Amber Lynn Costello y Maureen Brainard. Barnes, quienes habían anunciado sus servicios en Craigslist. Esos cuatro cuerpos fueron arrojados dentro de un cuarto de milla, a unos 500 pies de distancia.
Todas las víctimas tenían alrededor de 20 años.
En abril de 2011, las autoridades encontraron el cuerpo desmembrado de Jessica Taylor, que también fue identificada como trabajadora sexual.
También encontraron los cuerpos de un hombre asiático no identificado, dos mujeres no identificadas y una niña pequeña no identificada. Poco después se determinó que la niña era hija de una de las víctimas, esto gracias a las pruebas de ADN.
Las autoridades creen que se trata de un posible asesino en serie, pero hasta ahora no hay sospechosos.

Shannan Gilbert
El 13 de diciembre de 2011, los investigadores descubrieron el cuerpo de Gilbert a aproximadamente media milla de donde fue vista por última vez. Fue encontrada en un pantano con arbustos espinosos. La policía dijo que la joven se había ahogado, pero la autopsia de un médico forense no fue concluyente.
Más tarde, una autopsia independiente realizada por el reconocido patólogo forense Michael Baden descubrió que Gilbert había sufrido lesiones «consistentes con estrangulamiento”.
La policía aún sostiene que la muerte de la joven no está relacionada con los otros asesinatos. El comisionado de policía de Suffolk lo volvió a reafirmar el jueves al argumentar que el patrón y las circunstancias no son consistentes con la muerte de las otras mujeres.
La madre de Gilbert, Mari, se negó a dejar que el caso quedara fuera del ojo público y presionó a las fuerzas del orden para que realizaran una investigación de homicidio que al final no se concretó.
El jueves, la policía anunció el sitio web GilgoNews.com, enfocado en informar al público sobre la investigación.
La uniformada se negó a responder sobre otras pruebas o posibles sospechosos, debido a que la investigación está en curso.
La Policía del condado de Suffolk, al este de Nueva York, identificó en 2020 el cuerpo encontrado como Valerie Mack a una mujer asesinada hace dos décadas, dentro de un caso que involucra once misteriosas muertes a partir de restos hallados en una playa de Long Island y que se atribuyen a un asesino en serie que aún se desconoce.

De acuerdo con las autoridades, Mack, de 24 años, fue vista por última vez por familiares y amigos en el verano del año 2000 cuando trabajaba como prostituta en Filadelfia.
Ese año parte de su cuerpo fue hallado en una zona boscosa de Long Island y once años más tarde otros restos desmembrados fueron encontrados en la zona de playa de Gilgo Beach del condado de Suffolk, en esa localidad de Nueva York.
«Durante dos décadas, la familia y los amigos de Valerie Mack se quedaron esperando respuestas y aunque este no es el resultado que querían, esperamos que les brinde una sensación de paz y cierre», dijo la jefa de la policía de Suffolk, Geraldine Hart, en un anuncio colgado en una página web sobre el caso creado por ese departamento.
«Continuaremos utilizando todas las herramientas de investigación disponibles para investigar estos asesinatos», afirmó.
La policía de Suffolk y el FBI comenzaron a utilizar a principios de este año tecnologías de análisis de ADN para «avanzar» con la investigación de la serie de restos humanos hallados entre 2010 y 2011 en la zona de Gilgo Beach.
Las autoridades habilitaron una plataforma en internet el pasado enero para informar de desarrollos en el caso y señalaron además de que darían detalles en el «futuro cercano» sobre la identidad de una mujer, conocida con el nombre genérico de «Jane Doe 6» y «Manorville Jane Doe».
Entre diciembre de 2010 y abril de 2011, los cuerpos de ocho mujeres, un hombre vestido con ropa femenina y una niña de entre 18 y 24 meses fueron hallados en la zona de Gilgo Beach cuando las autoridades buscaban el cadáver de una prostituta desaparecida, Shannan Gilbert.

Hasta que se identificaron los restos de Gilbert, en diciembre de 2011, las autoridades encontraron e identificaron en esa zona playera los cadáveres de otras cinco jóvenes prostitutas, la mayoría veinteañeras que también se anunciaban en Craigslist.
Según han señalado antes los investigadores, el responsable de las muertes podría ser un residente de Long Island y que conoce bien la zona porque depositó los cadáveres en lugares remotos.
Inicialmente, los investigadores pensaron que los crímenes eran obra de varios asesinos e incluso presentaron retratos robot de dos sospechosos, un hombre asiático y una mujer blanca, tras analizar pruebas como las joyas encontradas en dos de los cuerpos.
Estos asesinatos han alarmado a los residentes de Long Island y en las primeras etapas de las investigaciones se sumó el FBI para rastrear todo el terreno con perros y aviones, desde los que tomaron fotografías de alta resolución.
Mari Gilbert

Mari Gilbert, madre de Shanna, logró reconocimiento al exponer públicamente el caso de su hija.
Los investigadores creían que Shannan había muerto a causa de ahogamiento accidental y que su fallecimiento no estaba relacionado con los crímenes del asesino serial de Long Island, pero Gilbert impugnó el hallazgo y luchó porque se reabriera el caso como una investigación de asesinato.
Una autopsia independiente solicitada por la familia de Gilbert dedujo que Shannan pudo haber sido estrangulada hasta la muerte. Gilbert y sus otras hijas (Sarra y Sherre) aparecían frecuentemente en programas de televisión discutiendo el caso.
Mari llegó a demandar al doctor Hackett, el mismo que la llamó al momento de la desaparición, convencida de que la había drogado y facilitado su muerte.
Gran parte de la demanda fue desestimada, pero Mari continuó. En 2013 abrió una petición en Change.org pidiendo que liberaran las grabaciones de su hija al servicio de emergencias esa noche.
Sin embargo, el final de Mari fue tan trágico como el de Shannan. Murió cuando su hija Sarra la atacó con más 200 puñaladas y le dio un golpe en la cabeza con un extintor de incendios durante un brote psicótico, seis años después de la desaparición de su hermana.
La joven de 28 años fue sentenciada a 25 años de prisión en 2017.
Desde la muerte de Mari, sus hijas Sheree y Stevie (que no aparece en la película) siguieron luchando por conseguir justicia por el asesinato de su hermana y del resto de víctimas.
Sheree Gilbert
Desde que el asesinato de Shannan ganó notoriedad, siendo obra de un asesino en serie, Sherre ha aparecido en algunas documentales sobre crímenes y películas de televisión, tratando el caso. Sus apariciones han sido en ‘The Killing Season’, ‘Bodies at the Beach: Search for a Serial Killer’, ‘Disappeared’, ’48 Hours’ y ‘Search for a Serial Killer’.
En julio de 2016, Sherre hizo una publicación pública en Facebook sobre el asesinato de su madre, diciendo “Como muchos de ustedes saben, mi madre falleció ayer. Fue asesinada por mi hermana, Sarra, que estaba luchando contra una enfermedad mental durante dos años y medio.
Estuve casi tentado a eliminar esta página para siempre, pero pensé en la dedicación que mi madre y su abogado John Ray y su equipo tenían por Shannan, así que publicaré actualizaciones de vez en cuando.
Mi hermana Stevie y yo estamos increíblemente devastados más allá de las palabras, ya que nuestra madre era la columna vertebral de la familia. Por favor, solo ofrezca palabras de aliento y apoyo mientras logramos superar otro momento difícil en nuestras vidas ‘.

Conmocionada por la muerte de dos amados miembros de la familia, uno podría esperar que Sherre se hubiera ido. Sin embargo, la valiente mujer sigue siendo una activista que aboga por las trabajadoras sexuales como su hermana, Shannan.
Sherre también tiene su propio perfil de Twitter. Aunque es un perfil protegido, para salvaguardar su privacidad, se puede ver que las muertes de Shannan y Mari nunca están lejos de su mente. Según su perfil, Sherre también es madre de un niño.
También cuenta con un perfil de Pinterest, de donde se hace evidente que sus intereses pertenecen a la moda y el diseño del hogar, entre otros. Por último, los registros parecen indicar que Sherre tiene 32 años y actualmente reside en Ellenville, Nueva York. Parece que no ha abandonado el pueblo del condado de Ulster desde que Mari se mudó allí.
Esto también explicaría su biografía de Twitter, donde dice que es una chica de pueblo pequeño que persigue grandes sueños. En su página de Facebook, Sherre publica actualizaciones sobre el caso de Shannan.
Si bien la información sobre el paradero actual de Sherre es escasa, no se puede negar que los asesinatos de Mari y Shannan la han afectado enormemente. Aunque está viviendo su propia vida, es evidente que Sherre hace todo lo posible por mantener vivos los recuerdos de su hermana y su madre.
Sospechosos y personas de interés
James Burke
El 15 de diciembre de 2016, el abogado de la familia de Gilbert dijo que una prostituta identificada como «Laenne», que había hecho negocios con el exjefe de policía del condado de Suffolk, James Burke, había afirmado que estaba relacionado con los asesinatos de Long Island.
Un mes antes, Burke había sido sentenciado a 46 meses en una prisión federal, junto con tres años de libertad supervisada, por golpear a un hombre que trató de robarle. Burke se declaró culpable en febrero de 2016 de los cargos de violación de los derechos civiles y conspiración para obstruir la justicia.
Cuando el FBI comenzó a trabajar en el caso, Burke llegó a bloquear la investigación federal, lo que le supuso su puesto como jefe de policía.
John Bittrolff
El 12 de septiembre de 2017, el fiscal del condado de Suffolk, Robert Biancavilla, dijo que John Bittrolff, residente del condado de Suffolk, era sospechoso de al menos uno de los asesinatos de Long Island.
Biancavilla también dejó entrever que podía ser responsable de la muerte de otras mujeres, y que había similitudes entre las escenas del crimen de Gilgo Beach y los asesinatos conocidos de Bittrolff, por lo que fue condenado en mayo de 2017 y sentenciado en septiembre
Bittrolff fue arrestado en 2014 gracias a las pruebas de ADN encontrado en las víctimas de un homicidio cometido en 1993. Bittrolff fue condenado en mayo de 2017 por estos asesinatos, y en septiembre fue sentenciado a términos consecutivos de 25 años por cada asesinato.
La policía del condado de Suffolk no hizo comentarios sobre la declaración del fiscal, debido a la investigación activa de homicidios de los asesinatos de Long Island. El abogado de Bittrolff rechazó la afirmación del fiscal.
De profesión carpintero, Bittrolff había estado casado y vivía en Manorville, muy cerca de donde se recuperaron los torsos de las víctimas Jessica Taylor y Jane Doe No. 6. Se informó que la hija adulta de Rita Tangredi, una de las víctimas conocidas de Bittrolff, era «la mejor amiga» de Melissa Barthelemy, una de las víctimas de Gilgo Beach.
La madre de Barthelemy dijo que su hija Melissa «tenía muchas llamadas a Manorville desde su teléfono» antes de su muerte.
Joseph Brewer
Joseph Brewer, residente de Oak Beach, fue una de las últimas personas que vio a Shannan Gilbert con vida. La contrató como prostituta a través del portal web Craigslist la noche de su desaparición.
Brewer dijo que poco después de que Gilbert llegara a su piso, ella comenzó a actuar erráticamente y huyó sin consumar el servicio.
Según los informes, se vio a Gilbert corriendo por Oak Beach, golpeando las puertas de las casas en el vecindario de Brewer.
En ese período de tiempo, en los servicios de emergencias del 911 se recibió una llamada de Gilbert diciendo que «estaban tratando de matarla». Sin embargo, la policía no encontró ninguna evidencia de irregularidades, y Brewer fue puesto en la lista de sospechosos.
Peter Hackett
Dos días después de la desaparición de Gilbert, Peter Hackett, doctor de profesión, residente de Oak Beach y vecino de Brewer, llamó a la madre de la mujer, Mari Gilbert.
Más tarde contó que él dijo que estaba cuidando a Gilbert y que «dirigía un hogar para niñas rebeldes».
Tres días después, volvió a llamar a la madre, negando haber tenido contacto con su hija ni saber dónde se encontraba. Posteriormente, los investigadores confirmaron a través de registros telefónicos que Hackett llamó a Mari dos veces después de la desaparición.
El área pantanosa donde se encontraron los restos de Gilbert también se ubicaba muy cerca del patio trasero de Hackett. La familia de Gilbert presentó una demanda por homicidio culposo contra Hackett en noviembre de 2012, alegando que él llevó a Gilbert a su casa esa mañana y le administró drogas, facilitando así su muerte.
Más tarde, la policía reveló que Hackett tenía un historial patológico en el que llegaba a exagerar su personalidad o las circunstancias vividas. Más tarde, la policía lo acabaría descartando.
James Bissett
Dos días después de que se encontraran los restos de Shannan Gilbert, James Bissett se suicidó en su automóvil, estacionado en el parque Mattituck. Dirigía un negocio que era el principal proveedor de arpillera en la región.
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