La crueldad oculta de los oficiales del Titanic y otros enigmas de su sangrienta tragedia …

lavozdigital.es(M.Villatoro)/tendenciashoy.com(G.Shaw)/El Español(M.C.) — Ya ha pasado más de un siglo desde que el R.M.S. «Titanic», también conocido como el « Buque de los sueños», se fue al fondo del mar tras chocar contra un iceberg llevándose consigo a más de 1.500 almas.
Sin embargo, su historia sigue tan viva hoy en día como aquel 15 de abril de 1912. En parte, el buque se ha convertido en parte del imaginario colectivo gracias a la película de James Cameron, que se estrenó hace hoy veinte años.Por mucho tiempo que pase es imposible no estremecerse al pensar en cómo vivieron el naufragio cada una de las personas que se encontraban a bordo.
Por ello, hoy queremos contarte cuatro historias curiosas sobre esta tragedia que probablemente no conocías.
Hachas para cortar las manos a los náufragos y evitar que volcaran los botes

La primera de estas emotivas historias nos sitúa en la fría noche del 14 de abril después de que el «Titanic» chocara contra aquel gigante de hielo y se hundiera para siempre en el Atlántico.
Eran horas aciagas pues, al no haber botes salvavidas ni para la mitad del pasaje, centenares de personas luchaban desde las gélidas aguas para subir a una embarcación y no morir congeladas.
No obstante, los oficiales sabían que el peso excesivo podía hundir las pequeñas embarcaciones en las que viajaban los supervivientes, por lo que hicieron uso de todas las armas que encontraron para mantener a los náufragos dentro del océano.
Eso es lo que sucedió en botes como el 12, donde dos españolas vieron como un oficial cortaba la mano a uno de los náufragos que trataban de hacerse un hueco entre los supervivientes.
«En cuestión de minutos, el bote 12, que se encontraba a un cuarto de milla de distancia de la zona del hundimiento, se vio acosado por enloquecidos náufragos que intentaban trepar a la embarcación.
“Una persona llegó nadando hasta nuestro bote y le cortaron de un hachazo la mano, mientras que a otras hubo que matarlas a tiros”, manifestaron las hermanas Florentina y Asunción Durán», señala el periodista Nacho Montero, en su obra « Los diez del “Titanic”».
Este suceso, sin embargo, tendría que esperar años y años hasta salir a la luz. «Interrogados en las comisiones de investigación abiertas días después por los gobiernos de Inglaterra y Estados Unidos, los tripulantes de este bote, como casi todos los supervivientes de la dotación del «Titanic», jamás admitieron que se hubiera negado auxilio o utilizado armas», finaliza el escritor en su obra.
El «Titanic» contactó por telégrafo con Tenerife días antes de la tragedia

Además de ser un inmenso palacio flotante, el «Titanic» también contaba con la última tecnología a bordo.
Uno de los «juguetes» más caros que podía utilizar la tripulación era una gigantesca antena de radiotelegrafía que permitía al barco contactar con puntos ubicados al otro lado del océano -algo extraño para la época-.
En una prueba realizada días antes de la tragedia, desde la sala de radio del transatlántico se envió un mensaje que fue respondido por la estación costera de Tenerife, a 3.700 kilómetros de distancia.
«Esa tarde, los dos operadores de radio del «Titanic», Jack Phillips y Harold Bride, decidieron probar el transmisor Marconi a plena potencia.
Disponían del equipo más moderno y eficaz del momento que, en condiciones normales, garantizaba un alcance de unos 450 kilómetros, pero que, a toda su capacidad, podía superar miles de kilómetros.
Con su magnífica estación ajustada y plenamente operativa, Phillips y Bride efectuaron una comunicación de larga distancia.
No fue difícil con su potente antena de 35 metros situada entre los mástiles, sobre cubierta», explica Nacho Montero en «Los diez del “Titanic”»
«Les respondió la estación costera de Tenerife, situada a unos 3.700 kilómetros, y que se encontraba en fase de pruebas.
Ubicado en Santa Cruz de Tenerife, este centro telegráfico acababa de ser instalado por la empresa Marconi y disponía de cuatro colosales torres de 75 metros de altura, enclavadas en lo que hoy se conoce como el barrio de las Cuatro Torres.
Una segunda llamada llegará hasta Port Said, a unos 5.500 kilómetros. El ensayo había sido un éxito», finaliza el autor.
La monarquía española lamentó la tragedia del «Titanic»

En los días posteriores a la catástrofe, la comunidad internacional quedó estremecida por la tragedia del «Buque de los sueños».
Por ello, de este a oeste se sucedieron los mensajes de condolencias hacia los países que más víctimas habían tenido que contar en la tragedia.
Curiosamente, una de las regiones que transmitió su pésame a EE.UU. (lugar hacia el que viajaba el Titanic») fue España.
«Los Reyes de España, Sus Majestades Don Alfonso XIII y Doña Victoria Eugenia de Battenberg, enviaron un telegrama al presidente de los Estados Unidos en el que decían lo siguiente: “Hemos tenido conocimiento con profunda pena de la catástrofe del Titanic, que ha sumido en el luto a la nación americana. Enviamos nuestras sinceras condolencias y deseamos asegurarle a usted y a su nación nuestros sentimientos de amistad y simpatía”», explica Nacho Montero en declaraciones a ABC.
El misterio de las luces fantasma vistas por los pasajeros
Uno de los misterios sin resolver relacionados con el «Titanic» señala que, cuando los botes salvavidas se encontraban en el agua, vieron unas extrañas luces en el horizonte.
Pensando que pertenecían a otro navío, el capitán Smith ordenó que los supervivientes se dirigieran hacia ellas lo más rápidamente posible. En cambio, tan fugazmente como llegaron, los puntos luminosos se fueron.

¿Qué eran aquellas luces? Nacho Montero tiene una teoría que plasma en su obra, «Los diez del “Ttanic”»: «Era un ballenero finlandés, el «Samson», que se había quedado varado y transportaba un cargamento ilegal de pieles de foca desde el norte de Canadá a través de aguas territoriales norteamericanas.
Desde las cubiertas pudieron observar con claridad las miles de luces de un gran buque (el “Titanic”) que descargaba bengalas blancas»..
«En un momento dado, sospechando que habían sido avistados por los guardacostas estadounidenses, se alejaron de la zona.
Como no disponían de radio a bordo, no tuvieron noticias de la tragedia del Titanic hasta llegar, días después, a las costas de Islandia. ¡Podrían haber salvado a los náufragos!
Un pacto tácito de silencio entre la tripulación permitió guardar el secreto durante medio siglo. En el año 1962, el Capitán del Samson, Henrik Naess, ya en el umbral de la muerte, confesó la verdad.
En todo caso, a día de hoy, el enigma de las luces fantasma del Titanic no puede considerarse resuelto», finaliza Montero.
Sobrevivir y filmar el desastre

La actriz Dorothy Gibson.
La actriz americana de cine mudo Dorothy Gibson fue una de los 700 supervivientes del accidente.
Al llegar a la ciudad de Nueva York ilesa, inmediatamente comenzó a filmar Salvados del Titanic, la primera película que describe los hechos del hundimiento. Se estrenó en mayo de 1912, un mes después del accidente.
La actriz, además, usó la misma ropa y zapatos en la película que los que llevaba en el momento de la colisión.
Aunque el largometraje tuvo éxito, ahora sólo pervive en los recuerdos. La única copia conocida de la cinta fue destruida en un incendio.
Vigías sin prismáticos
Los vigías de la nave, Frederick Fleet y Reginald Lee, no tuvieron acceso a prismáticos durante el viaje, y por lo tanto no pudieron ver muy lejos.
El segundo oficial de a bordo fue reemplazado en el último minuto antes de partir, y se olvidó de entregar la llave del casillero que contenía los prismáticos del barco.
La llave reapareció en una subasta en 2010, donde se vendió por más de 130.000 dólares.
Durante la investigación del suceso se debatió acerca de si eran decisivos o no. A día de hoy se sigue desaconsejando usar prismáticos porque quitan campo de visión. Por la noche se recomienda ir sin prismáticos, y más en una noche gélida.
¿Sin muertos?

El hundimiento del Titanic impacto al mundo.
En la carrera por publicar un titular sobre el desastre, numerosos periódicos dieron a las familias y seres queridos falsas esperanzas sobre el hundimiento del Titanic.
The World no reportó ninguna fatalidad, el Daily Mail declaró «no hay vidas perdidas», y el Belfast Telegraph afirmó «no hay indicios de que haya víctimas».
Los periódicos estadounidenses pudieron aprovechar la diferencia horaria y sus noticas fueron más precisas. El New York Times, por ejemplo, publicó el siguiente titular: «El Titanic se hunde cuatro horas después de golpear un iceberg; 866 rescatados por Carpathia, probablemente 1.250 muertos; Ismay Safe, la Sra. Astor tal vez, podrían estar entre las víctimas».
Sobrevivió al Titanic y a otros naufragios

Violet Jessop, sobreviviente de tres naufragios.
Dependiendo de cómo se mire, la azafata y enfermera Violet Jessop es la mujer más afortunada o desafortunada del mundo.
Sobrevivió al hundimiento de tres grandes barcos.
Contratada por la compañía White Star Line, fue destinada al RMS Olympic, que el 20 de septiembre de 1911 colisionó contra el HMS Hawke, pero no hubo víctimas.
Jessop tenía sólo 25 años cuando sobrevivió al hundimiento del Titanic.
Se le ordenó que se subiera a un bote salvavidas mientras el barco se hundía para mostrar a las mujeres que los barcos eran seguros.
Sin dejarse intimidar por esta tragedia marítima, Jessop comenzó a trabajar en el Britannic (apodado el Titanic 2 por los medios de comunicación), hasta que se encontró con una mina que había sido arrojada por un submarino alemán en 1916.
Ese barco también se hundió, y Jessop escapó de nuevo, pero esta vez con una grave lesión en la cabeza que le afectaría toda su vida.
Nació en Argentina y hablaba español. Sacó una autobiografía.
La novela que anticipó el desastre
Futility, una novela escrita por el autor estadounidense Morgan Robertson, fue publicada en 1898, 14 años antes de que el Titanic zarpara. Se centraba en el hundimiento de un barco ficticio llamado Titán.
De acuerdo con Time hay un número inquietante de similitudes entre el hundimiento del barco en Futility y la realidad.
Los nombres de los barcos están a sólo dos letras de distancia (Titán vs. Titanic). También se dice que son casi del mismo tamaño, y ambos se hundieron en abril, debido a un iceberg.
Ambos barcos habían sido descritos como insumergibles, y, tristemente, ambos tenían poco más de la cantidad legalmente requerida de botes salvavidas, que no estaban ni cerca de ser suficientes.
El autor fue acusado de ser un adivino, pero explicó que las extrañas similitudes eran simplemente un producto de sus amplios conocimientos, diciendo «Sé lo que estoy escribiendo, eso es todo».
La película fue más cara que el barco

La película de James Cameron terminó costando más de lo que costó construir el Titanic, que era el barco más grande y lujoso de la época, incluso ajustado a la inflación.
Se estima que el Titanic costó alrededor de 7,5 millones de dólares en 1912, lo que, según la calculadora de inflación del Departamento de Trabajo de EE.UU., sería alrededor de 190 millones de dólares.
El presupuesto de la película de 1997 era de 200 millones de dólares, que en 2018 ascendería a 360 millones de dólares en la actualidad.
73 años para hallarlo

El Titanic yace a 4.000 metros de profundidad
Aunque era la nave más grande del mundo, se tardaron 73 años en encontrar sus restos.
La proa del Titanic fue descubierta en 1985, supuestamente durante una misión secreta de la Armada en medio de la Guerra Fría.
Cuando se encontró el barco, finalmente se confirmaron los informes de que la nave se había partido en dos. Este fue un tema muy discutido.
Hubo al menos 15 testigos que juraron en el registro que habían visto al barco romperse en dos partes antes de hundirse completamente bajo las olas. Pero fueron ignorados, ya que la investigación oficial de EE.UU. declaró que la nave se hundió intacta.
La forma en la que se hundió fue discutida durante 73 años hasta que finalmente fue encontrado en el fondo del océano, partido en dos.
Las cifras del Titanic
El barco transportaba 15.000 botellas de cerveza, 1.000 botellas de vino, 850 botellas de licor y 8.000 cigarros.
Además de todo ese alcohol y tabaco había 75.000 kilos de carne fresca, 7.500 kilos de tocino, 36.000 naranjas, 1.000 barras de pan y 40.000 huevos frescos a bordo.
Llevaba un cargamento de 76 cajas de… SANGRE DE DRAGÓN. En realidad la sangre de dragón es un tipo de savia que se obtiene en una palmera de las Islas Canarias y se usaba para darle color al barniz para la madera y para el maquillaje de la época.
Una chimenea que no servía

El perfil de la nave, con cuatro chimeneas, la convierte en una de las embarcaciones más reconocibles de la historia.
La silueta del Titanic es fácil de identificar por sus cuatro chimeneas, pero una de ellas no servía para nada. A lo sumo, para aportar ventilación al interior del barco
Pero la cuarta chimenea no sirvió para nada más que para la estética y ventilación.
Algunas otras curiosidades
- Cuando salía de Southampton (el puerto desde el que zarpó) casi colisiona con otro navío (el New York) debido a un fallo de maniobras por parte de los barcos presentes. Algunos lo interpretaron como un símbolo de mal augurio
- zarpó con un incendio en las calderas. Empezó varios días antes, pero estaba controlado. No obstante tuvo lugar en la zona donde el iceberg impactaría posteriormente, y algunas teorías sugieren que sin el incendio el casco no se habría quebrado con esa facilidad.
- En el Titanic había estancias reservadas para uso exclusivo de los varones: las salas de fumadores. Su uso no mixto se debía principalmente a que en 1912 no estaba bien visto que las mujeres fumaran en público.
- tenía su propio periódico de abordo: el ‘Atlantic Daily Bulletin’. Contenía noticias, publicidad, resultados deportivos, prensa rosa y el menú del día.
- Los horarios para las comidas eran los siguientes: desayuno de 8:30 a 10:30; comida de 13:00 a 14:30; cenas de 18:00 a 19:30. Y sí, tal y como se sugiere en la película, la cena se anunciaba con un toque de trompeta.
- Otros testigos cuentan que Alfred Rush, que acababa de cumplir 16 años, pudo subir a un bote con su madre pero, con firmeza, dijo: No, yo me quedo aquí con los hombres. Murió esa noche.
- Se afirma que un pasajero canadiense llamado Hugo Ross estaba durmiendo cuando chocaron y, cuando fueron a alertarle, dijo: ‘Hará falta algo más que un iceberg para que me levante de la cama’. Volvió a dormirse y murió allí.
- Las luces del Titanic permanecieron encendidas hasta dos minutos antes (más o menos) de que desapareciera de la superficie del mar a eso de las 2:20 de la madrugada.
- Tres barcos respondieron a la señal de socorro emitida por el Titanic: el Carpathia (que es el que estaba más cerca y el que se ocupó del rescate), el Frankfurt y su gemelo el Olympic.
- Hubo un secuestro en el Carpathia: una niña fue secuestrada por una mujer que había perdido a su propio hijo en la tragedia, pero al final consiguieron devolvérsela a su madre.
- Ida Straus fue una mujer que, pese a tener la oportunidad, se negó a subir a un bote porque no quería abandonar a su marido. Testigos aseguran que le dijo ‘Llevamos juntos toda la vida. Adonde tú vayas, iré yo’. Ambos murieron.
- La White Star Line (compañía naviera a la que pertenecía el Titanic) organizó un equipo de búsqueda con un barco, el Mackay-Bennett, para examinar la zona del desastre y se pusieron a ello pocos días después. Tras 9 días de búsqueda se encontraron más de 300 cuerpos que habían quedado flotando en el agua, pero algunos prefirieron dejarlos allí por estar completamente irreconocibles y ser, por lo tanto, inidentificables. De los 329 pasajeros de primera clase, 199 sobrevivieron y 130 murieron. De segunda se salvaron 119 y murieron 166, y de tercera se salvaron 174 y murieron 536. De la tripulación solo sobrevivieron 214 de 899.
- La pasajera más joven (y también la última superviviente) fue una bebé de 2 meses llamada Millvina Dean. Su padre murió en el desastre. Al final de su vida tuvo dificultades económicas y Cameron, DiCaprio y Winslet le prestaron ayuda. Murió el 31/05/2009, con 97 años.
La versión nazi del hundimiento
Titanic de James Cameron no es la única película sobre el barco. Se rodó una película de propaganda nazi que muestra los sucesos desde una perspectiva alemana.
El relato nazi del hundimiento de la famosa embarcación intentó culpar a los británicos por el hundimiento del Titanic empujando el barco a continuar a toda velocidad, a pesar de las advertencias de un (ficticio) primer oficial alemán que aparentemente era la única persona a bordo que se preocupaba por la vida humana.
El escándalo que causó esta película es casi increíble. Antes de ser asesinado en prisión por hablar en contra del régimen nazi, el director exigió un transatlántico de tamaño natural en el que pudiera filmar, y los nazis proporcionaron el SS Cap Arcona (su versión de un transatlántico de lujo).
Trágicamente, el Cap Arcona terminó siendo usado como un campo de concentración flotante, y fue hundido, causando 2.750 muertes.
La historia secreta detrás del descubrimiento del Titanic

El Titanic no fue descubierto por una misión científica. Tampoco fue fruto de la casualidad mientras se probaban sistemas de inmersión y detección. La expedición que lo encontró en 1985 a 3.800 metros de profundidad tenía una misión secreta en el Atlántico Norte y el hallazgo del transatlántico fue una fachada.
La historia fue revelada por Robert Ballard, el militar y científico que comandó la misión, al National Geographic. Hasta fin de año en el museo de esta institución en Washington se podrá ver una exposición sobre la historia oculta del descubrimiento.
El Titanic fue una fachada
Ballard era comandante de la marina de EEUU y además científico del Instituto Oceanográfico de Woods Hole. Llegar hasta la tumba del Titanic era un sueño que le rondaba la cabeza, pero el Pentágono le autorizó y le daría los fondos necesarios si antes realizaba una misión secreta: encontrar los restos de dos submarinos hundidos en la década del ’60: el USS Thresher y el USS Scorpion.
“Nosotros ya sabíamos donde se podían encontrar los submarinos. Pero la armada quería que los hallara sin que los soviéticos se enteraran”, dijo Ballard a la CNN. Era 1985, y aunque la Guerra Fría se estaba descongelando, la carrera armamentística entre las dos potencias estaba vigente.

La misión militar cumple sus metas
El objetivo de Ballard era dar con los submarinos, comprobar el estado de las armas nucleares del Scorpion, verificar los efectos de la radiación en el medio ambiente, y deducir si ese submarino había sido hundido por los soviéticos.
La expedición comprobó que no había problemas con las armas nucleares hundidas a 4.600 metros, pero no pudo averiguar las causas de su hundimiento pero descartó que haya sido por impacto de un torpedo. En cuanto al Thresher, un colapso en el sistema de propulsión nuclear lo condenó al fondo del mar.
Búsqueda contrarreloj
Una vez terminada la misión secreta, el equipo de Ballard tenía 12 días para dar con el Titanic. Era una carrera contrarreloj, hallar en pocas semanas lo que nadie había logrado en 73 años. Pero lo encontraron, partido en dos mitades, a 3.800 metros de profundidad. “Habíamos logrado el gol de la victoria cuando terminaba el partido”, describe el científico y exmilitar.

El hallazgo del Titanic puso a la expedición en los focos de los medios de todo el mundo, y así no tuvieron que dar explicaciones de por qué estaban explorando el fondo del océano con equipos submarinos dotados de la tecnología más avanzada.
Tapando las filtraciones
Sin embargo a los pocos días en The New York Times hubo algunas filtraciones de la historia verdadera y las autoridades militares se encargaron de dar un desmentido tras otro.
Como la información ya fue desclasificada, la verdadera historia salió a la luz. Sin embargo todavía hay otras expediciones submarinas que Ballard realizó y que no puede contar nada públicamente. Todavía el secreto militar pesa sobre ellas.
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