Anécdotas y curiosidades de la Segunda Guerra Mundial (10)…
Vojtek, el oso que luchó en la Segunda Guerra Mundial

Vojtek durante su entrenamiento.
Tras una discusión decidirían llevárselo y convertirlo en la mascota de la compañía. Vojtek lo llamarían y sería alimentado con leche servida desde una botella de vodka.
Prontamente el oso crecería en tamaño, y su carácter amistoso y servicial lo convertiría en la mayor fuente de moral para la compañía.
No obstante, la carrera militar del oso estaba a punto de despegar.
Una de sus principales tareas consistió en transportar pesada munición de artillería de un lugar a otro, tarea que lograba sin mucho esfuerzo.
Para luego también marchar parado en dos patas junto a las tropas, algo que ganaba los aplausos de todos los soldados. Tal sería su popularidad que el mismo emblema de la compañía representaría a Vojtek cargando munición de artillería.
Según recuentos históricos verificados por el autor Garry Paulin, quien escribió un libro sobre el animal, Vojtek participaría directamente en la famosa batalla de Monte Cassino en 1944, uno de los últimos bastiones extraterritoriales de los nazis.
Su participación sería bajo el rango de Asistente de artillería, y transportaría varias de las municiones pesadas que caerían sobre la fortaleza principal. Servicios que le valdrían un ascenso de rango y una mención en periódicos de todo el mundo.
Tras terminar la guerra, Vojtek y su compañía terminarían en Escocia. El oso se volvería una celebridad, apareciendo en infinidad de noticieros, revistas y programas de TV.
bien sus camaradas volverían a Polonia en el 47, algo que deprimiría durante algunos años al oso, Vojtek viviría en tranquilidad en el zoológico de Edimburgo, siendo regularmente visitado por algunos de los soldados que habían servido con él en el pasado.
Soldados que, sabiendo la predilección de Voytek hacia la cerveza y los cigarrillos, siempre se las arreglaban para llevarle algunos de contrabando.
Toros nazis

Toro de raza Heck
Hace poco desembarcaron en Gran Bretaña, 70 años después de la IIGM, bóvidos de raza aria. Se trataba de que Hitler, además de pretender alzar y mantener única la raza aria en personas también pretendía «conseguir» el toro ario.
La idea surgió entre Hitler y Herman Goering y encargaron el trabajillo a los hermanos Heck; lo que pretendían era resucitar, a través de cruces genéticos, el auténtico toro europeo, más grande que el español, desaparecido a principios del siglo XVII tras siglos de matanzas.
Según comenta un diario suizo ambos biólogos mezclaron numerosas razas bovinas con éxito y el nuevo «UNO» de laboratorio fue una realidad en ese momento.
Esta raza bautizada como Heck, prácticamente desapareció tras la guerra. Según se comenta en éste artículo la mayor parte de esta raza desapareció por las investigaciones llevadas a cabo por los vencedores, sacrificados o simplemente devorados por la población hambrienta. Unos pocos fueron comprados a los zoológicos, entre ellos, un par, que un belga se llevó a su país.
En la actualidad existe una ganadería en Europa de unos 2.0000 ejemplares de «HECK», 600 en Holanda y el resto en Alemania, Dinamarca o Francia.
En Alemania, incluso se ha creado una asociación para preservar la especie.
El artículo finaliza: La compra de 13 toros <nazis> por parte de un ganadero británico, Derek Gow ha permitido echarse unas risas en medio de la crisis financiera internacional a la prensa británica. <La super vaca de Hitler camino de Devon>, titulaba el prestigioso «The Guardian». <Las vacas nazis regresan a Britania 2.000 años después> publicaba The Telegraph.
Dos camellos rusos, Héroes de la Unión Soviética

Monumento en honor de los camellos Masha y Misha en Ajtubinsk
En la localidad de Ajtubinks, región de Astrakán, se erigió el 9 de mayo de 2010 un grupo escultórico en honor de dos camellos, Masha y Misha, diminutivos de María y Mijail (a los que póstumamente se les distinguió como héroes), por haber recorrido la distancia que separaba su lugar de nacimiento, la aldea de Nijni Baskunchak, hasta Berlín, arrastrando todo tipo de cargas por el trayecto incluyendo piezas de artillería.
La inauguración del monumento y la distinción se hizo coincidir con la fecha en la que Rusia celebra su aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi.
La idea partió del alcalde de la localidad de Ajtubinsk (región de Astrajan), Amanga Naruzbáyev.
Los camellos fueron llamados a filas en 1941 como animales de tracción y sirvieron duramente en el Ejército Rojo, llegando a Berlín en donde, el 30 de abril de 1945, los cañones que estos animales portaban, colaboraron en la conquista del Reichstag.

Un camello tira de un carro de víveres en la ciudad destrozada de Stalingrado después de la batalla
«El 8 de mayo de 1945, los cañones que llevaban Masha y Misha sirvieron para proteger a los soldados que izaron la bandera de la Victoria sobre el Reichstag” , señala la nota de la Oficina de Prensa del Gobernador de Astrajan.
El Gobernador, Alexánder Zhilkin, le gustó el proyecto y apoyó desde el primer momento la idea de Naruzbáyev.
Según su opinión, “se trata de un capítulo de la historia poco conocido y aporta algo nuevo y curioso a los actos conmemorativos”. Y también presenta un capítulo de la historia poco conocido, la participación de los ciudadanos de Astrajan en la Gran Guerra Patria (como denominan los rusos al periodo de la Segunda Guerra Mundial entre 1941 y 1945).
El monumento está instalado en una céntrica plaza de Ajtubinsk. La composición escultórica, según la vicealcaldesa de Ajtubinsk, Larisa Shmúdova, es de bronce y representa a los dos camellos junto con un soldado soviético, sentado sobre una cajón de proyectiles vacío.
Incluirá además una placa con la lista de todas las ciudades por las que pasó en su camino hacia Berlín el regimiento de artillería 902, al que estaban adscritos los animales, y la frase “¡Nosotros vencimos!”.
Shmúdova cuenta que, una vez acabada la guerra, se dio la orden de sacrificar a Masha y Misha, pero, citando testimonios recogidos en documentos de archivo, recuerda que “los soldados se opusieron diciendo que no se puede matar a un héroe”. “Los camellos se quedaron al final en el Zoológico de Berlín y vivieron mucho años”, concluyó.
Blondi (Pastor alemán de Hitler)

Nació en 1941, hasta su muerte el 30 de abril de 1945. Fue el perro (hembra) Pastor alemán de Adolf Hitler, regalado en 1941 por Martin Bormann. Blondi estuvo con Hitler incluso después de que se trasladara a su búnker subterráneo en enero de 1945.
Blondi, a principios de abril de 1945, tuvo una camada de cinco cachorros con el pastor alemán de Gerdy Troost.
Hitler nombró Wolf a uno de los cachorros. Este nombre era su apodo favorito y el significado de su nombre, Adolf (Lobo noble) y lo entrenó personalmente. Uno de los cachorros de Blondi fue reservado para Gretl, la hermana de Eva Braun. Eva envió a Gretl una carta con una foto de Blondi y tres de sus cachorros, estando el de Gretl marcado con una flecha.
Hitler era muy afectuoso con Blondi, manteniéndola a su lado y dejándola dormir en la habitación de su bunker, afecto que no era compartido por Eva Braun, quien prefería a sus dos perros Terrier Escocés llamados Negus y Stasi.
Traudl Junge, la secretaria de Hitler, dijo que Eva odiaba a Blondi y la pateaba por debajo de la mesa.
Antes de Blondi, Hitler tuvo dos perras de raza ovejero alemán, madre (nacida en 1926) e hija (nacida en 1930), ambas llamadas Blonda. En algunas fotos de 1930, Blonda (la hija) es incorrectamente etiquetada como Blondi.

Durante el 29 de abril de 1945, Hitler se enteró de la muerte de su aliado Benito Mussolini, que había sido ejecutado por los partisanos italianos. Esto, junto con el hecho de que el ejército soviético se acercaba a su lugar, llevó a Hitler a fortalecer su determinación de no permitir que él o su esposa fueran capturado.
Esa tarde, Hitler expresó sus dudas sobre las cápsulas de cianuro que había recibido a través de Heinrich Himmler. Para verificar la potencia de las cápsulas, Hitler ordenó al Dr.Werner Haase que las pusiera a prueba con su perro Blondi, el perro murió como resultado. Hitler fue inconsolable desde ese momento.
La enfermera de Hitler, Erna Flegel, dijo en 2005 que la muerte de Blondi afectó a la gente en el búnker más que el suicidio de Eva Braun.
Una vez terminada la batalla de Berlín, fueron hallados los restos de Hitler, Eva Braun, y dos perros (se cree que Blondi y Wolf). Los cuerpos fueron descubiertos por una unidad de SMERSH, departamento de contrainteligencia en la Unión Soviética formada durante la Segunda Guerra Mundial, para proteger al Ejército Rojo y para arrestar a los «traidores, desertores, espías y elementos criminales».
Según datos históricos, el cuerpo de Blondi fue exhumado y fotografiado por los soviéticos.
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