La llegada de los rehenes a Tel Aviv, a pocos momentos de ser rescatados en el aeropuerto de Entebbe, Uganda. Con su uniforme, el heroico capitán del avión secuestrado, Michel Bacos, en primer plano.
Infobae(M.Bauso) — Primero fueron unos gritos. Tan inesperados como urgidos. Entre los oídos tapados y el ruido de las turbinas, fueron muchos de los pasajeros que no entendían lo que estaba sucediendo. El estupor fue instalándose en el avión. De pronto tres hombres y una mujer, armados hasta los dientes, con ametralladoras y granadas, los estaban apuntando.
El piloto del avión con el caño helado de una de las armas en su nuca debió cambiar el plan de vuelo. Ese avión no aterrizaría en la Ciudad Luz. Lo llevaron hasta Libia. El norte africano serviría para reaprovisionar la nave, para después continuar el camino hacia el destino final. Nada era improvisado. Luego de la escala en Libia, siguieron hacia Entebbe, en Uganda, el país en el que mandaba Idi Amin.
El 27 de junio de 1976 el vuelo 139 de Air France despegó desde Tel Aviv. Su destino era París. Hacía, antes, una escala de reabastecimiento en Atenas. En esa ciudad subieron al avión cuatro pasajeros. Dos integrantes de las Células Revolucionarias de Alemania y dos de una fracción absolutamente radicalizada del Frente Palestino de Liberación. Tenían todo planeado. Aprovechar la laxitud de los controles griegos, desviar el avión hacia un país que los protegiera mientras ellos dieran a conocer sus exigencias.
Los terroristas avisaron que tendrían de rehenes a los 248 pasajeros y a los 12 tripulantes hasta que fueran liberados 53 palestinos detenidos en cinco países diferentes del mundo; 40 de ellos estaban en cárceles israelíes. Además reclamaban, para financiar su causa, 5 millones de dólares al gobierno de Israel. Avisaron que de no ser satisfechas sus condiciones, el 1 de julio empezarían a matar dos rehenes por hora. Y que empezarían por los niños.
Idi Amin, el dictador ugandés que estaba al tanto del accionar de los terroristas y los apoyaba.
El viaje a Uganda fue aterrador. Nadie sabía dónde se dirigían. Dentro del avión, todo estaba quieto. Y en silencio. El único movimiento lo provocaron unas breves turbulencias. Los secuestradores mantuvieron sus armas en alto todo el trayecto. El destino final sorprendió a los pasajeros.
Cuando descubrieron que estaban en Uganda, muchos recordaron las historias de Idi Amin; su supuesto canibalismo, las matanzas, sus excentricidades y la arbitrariedad como norma de gobierno. Los rehenes habían esperado estar en tierra para que surgiera una luz de racionalidad. Pero Entebbe, el sólo nombre de la ciudad, diluyó esa esperanza.
Recién 24 horas después del aterrizaje en Uganda, bajaron a los pasajeros del avión y los instalaron en una terminal del aeropuerto. Afuera, rodeando la construcción y protegiendo la pista, los rehenes vieron que los hombres con armas se habían multiplicado. A los cuatro secuestradores se habían sumado decenas de soldados ugandeses.
Amuchados, con las luces siempre prendidas, dormían, como podían en el suelo o en los asientos de la sala. El calor se hacía sentir. A los que a pesar de todo lograban dormir o a los que el cansancio derribaba, los mosquitos los acosaban. La comida, mientras hubo para todos, siempre era la misma. Un poco de carne dura, arroz, papas y cantidades industriales de bananas. Los rehenes lo llamaron “El Menú Ugandés”.
El comandante de la aeronave Michel Bacos y los rehenes Michel Cojot-Goldberg y Sara Guter-Davidson
Idi Amin, el dictador ugandés, que al principio de su mandato había recibido ayuda de Israel y de Occidente, para 1976 era totalmente impredecible. Para ser más preciso: de él sólo se podía esperar lo peor. Amin conoció el plan desde el principio y dio su anuencia para que el aeropuerto de su ciudad funcionara como base operativa. Pasados unos días del cautiverio se apareció en el lugar con un ejército de guardias y un séquito que parecía la Armada Brancaleone.
Su presencia física era imponente. Siempre con traje militar y muchas condecoraciones (inventadas), paseaba con decisión sus casi dos metros de estatura y más de 120 kilos. Al entrar a la terminal, Amin saludó a los secuestradores, habló con ellos y hasta se río. Parado al lado de los hombres (y la mujer) que apuntaban a los secuestrados, Amin trató de mostrarse amistoso y prescindente. Afirmó que él haría lo posible para mejorar su situación. Pero nadie le creyó, porque terminado su corto discurso, giró y siguió hablando con los terroristas.
Israel mientras tanto trataba de hallar una solución. Las potencias de Occidente intercedieron ante Idi Amin que prefería hacerse el desentendido. Insistía que él no tenía nada que ver, que intentaría mejorar la situación de los rehenes. Israel trató de encontrar la solución a través de la vía diplomática aunque anunció que no cedería a la pretensiones de los secuestradores. Los caminos del diálogo se cortaron casi de inmediato.
Si bien los grandes hechos son conocidos, hay algunas actitudes personales que deben destacarse. Hombres y mujeres que ante una situación límite acudieron a la nobleza y el coraje.
Brigitte Kuhlmann y Wilfried Bose, dos de los secuestradores.
Uno de ellos fue Michael Bacos, el piloto del avión.
Pasados unos días, los secuestradores separaron a los pasajeros israelíes y judíos de aquellos que no revestían ninguna de las dos categorías. A estos últimos se los liberó. En ese contingente de varias decenas de personas, estaba incluido el piloto del avión y su tripulación. Michael Bacos se negó a abandonar su nave. Liberó a los otros miembros de la tripulación de su decisión, los dejó elegir su camino. Todos lo siguieron.
Ninguno de los 12 aceptó la propuesta de liberación antes de que estuvieron libres todos los rehenes que ellos transportaban. Los pasajeros reconocieron el liderazgo que Bacos ejerció. Intentó serenar a cada uno que se alteraba, hablaba con los secuestradores y estaba alerta cada nuevo acontecimiento. Años después por su actuación en Entebbe, el gobierno francés le otorgó la Legión de Honor.
La selección según la nacionalidad y la religión hizo revivir a varios de los presentes el horror del holocausto. Había algunos sobrevivientes entre los rehenes, que no necesitaron mirar los números tatuados en su antebrazo para evocar los sufrimientos en los campos de concentración. Uno de ellos era Michel Cojot- Goldberg, uno de los héroes no siempre reconocidos de esta historia. Cojot-Golderg viajaba con su hijo Olivier de 12 años. Su padre había muerto en Auschwitz. Michel era un ejecutivo exitoso, con una personalidad pública arrolladora.
Pero, según contó Hadley Freeman en una nota en The Guardian, por dentro lo atormentaba la imagen de su padre muriendo en las cámaras de gas. Durante un tiempo se propuso encontrar y asesinar al responsable de la muerte de su padre. Ese hombre era Klaus Barbie. Cojot-Goldberg supo que estaba en Bolivia. Fue hasta allí, lo rastreó durante semanas con esfuerzo, hasta que finalmente pudo dar con él. Lo vio caminando solo por una calle. Lo llamó por su nombre real. Cuando Barbie giró sorprendido, Cojot- Goldbert le apuntó con un arma. Barbie se paralizó. Cojot- Goldberg le dijo quién era y por qué había ido hasta allí. Pero no apretó el gatillo. Bajó su arma y se fue.
Parte de las fuerzas israelíes que actuaron con éxito en el rescate de los rehenes de Entebbe.
En Entebbe, Michel le sacó provecho a su condición de políglota. Sirvió de intérprete a Idi Amin y también fue el que trasladó algunos pedidos urgentes de los rehenes. Nunca perdió la serenidad. Logró que su hijo integrara el primer contingente de salvados. Con Wilfried Böse, el líder alemán de la operación discutió de política durante horas. A él, también lo liberaron. Al llegar a París, los agentes del Mossad y de la policía secreta francesa, interrogaban a los recién llegados.
Necesitaban tener información del lugar, de cuántos hombres había, en qué lugar se refugiaban, cuál era el estado de salud de los retenidos. Cojot- Goldberg fue de gran utilidad en esta etapa. Describió al detalle la terminal, qué tipo de armamento tenían los secuestradores y en qué lugar descansaban. El jefe de la fuerza de ataque israelí afirmó que las precisas indicaciones de Michel Cojot-Goldbert evitaron la muerte de muchos civiles.
Sara Guter- Davidson viajaba con su esposo y sus dos hijos, de 8 y 12 años. Su padre había muerto hacía poco tiempo y decidieron tomar unas vacaciones en familia. Sara procuró cada día de cautiverio que sus hijos no sufrieran, que se distrajeran. Les jugó, no les trasladó su pesar ni sus temores. En una entrevista que brindó hace poco a la BBC, ya octogenaria, dice que cada día de su vida recuerda algún suceso de Entebbe, y que cuando eso sucede, cada vez, se le instala en el cuerpo el mismo temor por la vida de sus hijos.
Los chicos que había en el avión se hicieron amigos entre sí. Corrían entre los asientos, pateaban chapitas o pelotas hechas con papel, o jugaban a las escondidas. También gritaban, concentrados en sus juegos y abstraídos del drama que los rodeaba.
El teniente coronel Yonatan «Yoni» Netanyahu, héroe de Entebbe. Dirigió la recuperación de los rehenes y fue el único muerto de las fuerzas israelíes. Era hermano de Benjamìn, quien fue primer ministro de Israel hasta hace pocas semanas.
A Shai Gross, que tenía 6 años, Briggite Kuhlmann, la secuestradora alemana, le pegó un cachetazo en la mejilla porque los ruidos que los chicos producían en sus juegos la ponían nerviosa. Kuhlmann estaba siempre alterada, en la cornisa del desborde. Su presencia atemorizaba a los rehenes porque la veían fuera de control.
La fecha del primer ultimátum se corrió unos días. Mientras tanto, el Mossad y las Fuerzas Armadas israelíes preparaban el rescate. La solución diplomática parecía imposible. El tiempo corría y en cualquier momento los rehenes empezarían a cumplir con las amenazas de matar a los rehenes.
El Mossad decidió que intentaría rescatar a los rehenes con una operación militar. La llamaron Operación Thunderbolt o Entebbe.
Contactaron a los constructores de la terminal del aeropuerto de Entebbe y estudiaron cómo abordarla.
El principal problema era cómo trasladar un centenar de hombres, armamento, aviones de guerra, carros de combate y vehículos de apoyo miles de kilómetros sin ser divisados.
La multitudinaria recepción de los rehenes en Tel Aviv luego de su liberación.
El itinerario de viaje fue intrincado. Además el vuelo de la pequeña flota de aviones fue muy bajo para que los radares no los detectaran. Aterrizaron en Kenia. Allí desplegaron la fuerza terrestre. Los flancos de ataque eran diversos. Pero el principal era una caravana que simulaba ser la de Idi Amin. Autos blindados negros que se desplazaban a gran velocidad con la bandera ugandesa colgada de la antena delantera.
Pero hubo un detalle que no habían tenido en cuenta. La comitiva presidencial había cambiado pocas semanas atrás el auto del presidente. El negro le parecía demasiado discreto a Idi Amin. Lo cambió por uno blanco. Eso alertó a dos guardias en el camino. Así que el primer enfrentamiento se adelantó y eso puso en peligro todo el plan. Abatieron a unos soldados ugandeses en esa ruta pero alertaron de su presencia.
Simultáneamente, otra unidad atacaba y destruía la totalidad de la flota de la Fuerza aérea ugandesa para evitar ser perseguidos después. Alrededor de tres decenas de aviones fueron inutilizados.
El 4 de julio de 1976, los soldados israelíes llegaron al aeropuerto de Entebbe, cerca de Kampala, la capital ugandesa. El secuestro llevaba una semana. El ánimo de los secuestradores y de los rehenes se había deteriorado. Las condiciones alimentarias y sanitarias también.
El ataque a la terminal fue una especie de relámpago. A los gritos los soldados israelíes gritaban a los rehenes que se tiraran al piso para que los disparos no los impactaran. A pesar de ello tres rehenes murieron en la acción. Pero un centenar fue rescatado a salvo.
Un emocionado reencuentro en el aeropuerto de Tel Aviv
Los secuestradores fueron abatidos y también más de cuarenta soldados ugandeses. En las fuerzas de ataque murió el comandante de las fuerzas de asalto, Yonathan Netanyahu, hermano de quien fuera el Premier israelí hasta hace pocos meses, que de inmediato se erigió en héroe nacional. Otros cinco soldados resultaron heridos.
Una de las rehenes originales no estaba en el aeropuerto. Dora Bloch, de 75 años, se había descompensado en los primeros días en Entebbe. Fue trasladada al hospital de la ciudad. El día después del rescate, dos soldados ugandeses, enviados por Idi Amin, ingresaron a la sala en la que estaba internada y la mataron a sangre fría. Esa no fue la única represalia. Amin ordenó matar a los keniatas que vivían en Uganda debido al apoyo de Kenia a la Operación Thunderbolt o Entebbe.
En Israel los rehenes fueron recibidos por una multitud en el aeropuerto. De paso el país demostró su fuerza militar. Mientras tanto en la comunidad internacional se debatían los hechos. Algunos se indignaban por la intromisión en otro país, por la violación a la soberanía ugandesa, mientras otros hablaban de legítima defensa.
Los hechos de Entebbe fueron llevados al cine en tres películas de ficción y otros tantos documentales.
Judas derrama la sal con el brazo en el mosaico copiado por Giacomo Raffaelli de «La Última Cena» de Leonardo da Vinci
elhistoriador.es — «Es grandísima la devoción que toda la Ciudad tiene con esta Santa reliquia y el concurso que viene a nuestra Iglesia para adorarle el día de Jueves Santo». En la Semana Santa del siglo XIII a la que se refiere Fray Manuel Joseph de Medrano en la «Historia de la Orden de los Predicadores» (PP. Dominicos), el antiguo convento de Santo Domingo de León mostraba a sus fieles «el salero que sirvió la noche de la cena en la mesa de Nuestro Señor Jesucristo».
«Su materia es la preciosísima piedra de Calcedonia», la misma que la del Cáliz de Valencia, describía fray Joseph en 1727, basándose en datos antiguos de la orden. En la reliquia se leían las primeras palabras de la Salutación angélica y, en caracteres góticos, el testimonio de ser el salero de la Cena.
«Es la referencia más antigua que tenemos», apunta Carlos Taranilla de la Varga, quien en su «Breve historia de las reliquias leonesas y sus relicarios» (Didot) recuperó este dato olvidado desde el s.XVIII.
Al historiador leonés, autor de la adaptación al español actual del libro del Passo Honroso, le intrigaba esta reliquia que acompañó a don Suero de Quiñones en su famosa gesta en 1434. Así lo narró con todo lujo de detalles Pedro Rodríguez de Lena, escribano del rey Juan II de Castilla. Don Suero rezaba cada día ante un altar en el que, entre otros objetos, se encontraba el que «se dezía que era el salero en que Nuestro Señor Jesuchristo tenía la sal en su Sancta mesa en que el Sancto Jueves hizo su cena», una reliquia ilustrada con los doce apóstoles.
«Los dominicos, que asistieron a don Suero en su fecho de armas, llevaron el salero a la tienda del caballero leonés y después lo devolvieron al convento», explica Taranilla.
Ambrosio de Morales lo describió en su «Viage» (sic) de 1572 como «una escudilla algo lisa, aunque algo grande de Agata (…)», esmaltada en el centro, con una inscripción en latín tardío que rezaba: «Esta escudilla estuvo junto al seno de Nuestro Señor Jesucristo y fue adquirida por dinero al rey de Cila».
«La pieza era una escudilla, un pequeño plato del que se tomaba la sal con los dedos para espolvorearla sobre las comidas (e incluso sobre la estancia pues era señal de buenos augurios)», señala Taranilla. A su juicio, debió de ser comprada durante las Cruzadas en Asia Menor (de ahí la referencia al reino de Cila, de la región de la Eólida o Eolia).
La reliquia se conservó en un relicario de plata sobredorada en el convento de Santo Domingo de León, hoy desaparecido, durante más de cinco siglos. Allí se encontraba en 1752 cuando el jesuita Pedro Murillo Velarde anotó que estaba «en una caja de plata dorada» donde esta escrita «esta letra, bien antigua: “Ave Maria gratia plena” y en lengua y caracteres Góthicos, cómo sirvió en la última Cena».
«El salero es de Calcedonia, de lo mismo que el Cáliz que está en Valencia», añadió Murillo en su «Geographia histórica de Castilla la Vieja y Aragón».
«Con la expresión “es de Calcedonia” se está refiriendo al material en el que se fabricó el objeto: un conglomerado de minerales de cuarzo en su variedad coralina -de color rojo cereza-, una especie de ágata u ónice, como también señalaba Ambrosio de Morales, denominación que proviene de su lugar de origen: Calcedonia», explica Taranilla de la Varga. Cerca de esta región se encontraba el reino de Cila a cuyo monarca le habría sido comprado quizá por un peregrino que lo regaló a la Orden en el siglo XIII, especula.
«Del salero que, según se dice, sirvió en la Última Cena consta documentación entre mediados del siglo XIII hasta 1752, unos 500 años, desconociéndose hasta el momento la suerte que pudo correr cuando la “francesada”», subraya el historiador leonés. Murillo fue el último en referirse a esta reliquia. El Padre Risco ya no la cita en su obra sobre las iglesias y monasterios de León en 1792, apenas 40 años después, y «resulta difícil que de haberla visto no la reseñara», según Taranilla.
La guerra de Independencia (1808-1814) causó graves daños a la ciudad de León. «Se saquearon las iglesias, donde estaban antes los tesoros. Si el salero seguía allí seguramente lo destrozarían», aventura Taranilla. El convento de Santo Domingo quedó en estado lamentable y acabó por ser derruido en el siglo XIX para reforzar las murallas durante las guerras carlistas, según recuerda el Ayuntamiento de León en su web. Del famoso salero no se conoce hasta el momento ni una ilustración, solo las referencias escritas hace más de 200 años.
El salero de Da Vinci
El salero de la Última Cena más famoso es el que pintó Leonardo da Vinci en el mural del convento dominico de Santa Maria delle Grazie en Milán (Italia) entre 1495 y 1497. El maestro italiano no lo representó como una escudilla, sino como un pequeño cuenco que Judas Iscariote vuelca sin querer con el brazo, derramando la sal sobre la mesa. «El hecho se ha asociado con la mala suerte debido a que este mineral era antiguamente muy preciado tanto por su simbolismo -la Iglesia Católica empleaba la sal para el agua bendita e incluso constituye un símbolo de preservación de la Santidad en Jesús: la Sal de la Tierra-, como por su utilidad práctica: era indispensable para la conservaicón de los elementos. Tanto era su valor que se empleaba como medio de pago: de ahí deriva el término “salario”», explica Taranilla.
marcianosmx.com — Desde el siglo XXI solemos ver a las tecnologías del pasado con cierto aire de superioridad. Sin embargo, existen ciertos inventos y dispositivos que van mucho más allá de la comprensión moderna. Quizá algunos no sean más que leyendas, pero si se pudiera recrear cualquiera de estos objetos, podría cambiarse muy fácilmente al mundo.
Violines Stradivarius.
Antonio Stradivari existió entre los años de 1644 y 1737. Fue un violero y artesano italiano conocido como el más grande y significativo en la historia de la creación de los instrumentos. En la actualidad, aproximadamente medio millar de sus violines sobreviven y son vendidos por decenas de millones de dólares cada uno.
Las técnicas y los materiales precisos empleados para la fabricación de violines y otros instrumentos fueron heredados a los ocho descendientes de Stradivari, pero en la actualidad la técnica se ha perdido por completo. Los investigadores no pueden hacer más que estimaciones sobre estas artesanías. Una teoría dice que la madera con que los violines están confeccionados creció durante una pequeña glaciación, aspectos que la hicieron mucho más densa y única.
Fuego griego.
Las batallas navales en el antiguo Bizancio eran especialmente horripilantes, sobre todo ante los ojos de los cruzados de Europa Occidental que atestiguaron la forma en que los bizantinos incineraban barcos cuando éstos flotaban sobre el agua.
El fuego griego se empleó desde el siglo VII y hasta el siglo XII d.C. y se trataba de algo mucho más poderoso que simplemente encender un buque construido con material inflamable. La explosión iba acompañada de «truenos» y humo, y el fuego resultante no podía extinguirse con otra cosa que no fuera arena, vinagre o grandes cantidades de orina. ¿Se trataba de una forma antigua de pólvora?
Los soldados incluso portaban granadas de fuego griego que lanzaban empleando pequeñas catapultas. La composición precisa de este antiguo compuesto griego se guardó como un secreto y sigue siendo desconocida hasta nuestros días.
Acero de Damasco.
El acero de Damasco está representado en la serie «Game of Thrones» como el Acero Valyrio. Ambos materiales presumen mucha más fuerza y resistencia que las hojas tradicionales. Alguna vez las leyendas contaron que el acero de Damasco podía partir una hebra de cabello, partir por la mitad otras espadas y cortar como mantequilla los cañones de los rifles.
Las auténticas espadas de acero de Damasco presentan un patrón de bandas en ellas que se asemeja a agua fluyendo. Se nombran a partir de la capital de Siria, una de las ciudades habitadas más antiguas del mundo, pero en realidad nadie sabe si el acero se forjó en ese lugar.
En los años de 1700, el conocimiento sobre la fabricación del acero de Damasco se perdió.
Vidrio flexible.
Se sabe que los humanos han empleado el vidrio en su forma natural, como la obsidiana, desde la Edad de Piedra. Los primeros objetos de vidrio registrados se remontan al año 3000 a.C., y esta hermosa copa de cristal romano proviene del siglo IV d.C.
Una leyenda romana dice que alguna vez existieron objetos fabricados con vidrio flexible.
Plinio el Joven, Petronio y Dion Casio dieron testimonio de un talentoso trabajador de vidrio o alquimista que fabricó algo tan sorprendente que terminó en la corte del emperador Tiberio Julio César entre el año 14 y 37 d.C.
Isidoro de Sevilla escribió que el emperador tomó un recipiente de vidrio flexible y lo arrojó al suelo. El tazón tenía abolladuras pero no se rompió. El artesano golpeó la abolladura con un pequeño martillo y proclamó que sólo él tenía el secreto para fabricar el vidrio flexible. Tiberio, ante el temor de que este nuevo material pudiera mermar el valor del oro y la plata, habría ordenado que decapitaran al hombre.
Mithridate.
Un elixir que lo cura todo parece algo propio de la ciencia ficción. Pero se decía que esta poción de 65 ingredientes era un antídoto contra cualquier veneno. La receta exacta es desconocida y ha sido modificada con el paso del tiempo. La inventó Mitrídates VI, rey del Ponto, quién pensó que su madre lo estaba envenenando en pequeñas dosis.
La historia menciona que el rey incluso intentó el suicidio, pero ningún veneno le hizo efecto. La receta del Mithridate fue encontrada en su área de trabajo y llevada a Roma por Pompeyo. En Roma fue replicada por el médico de Nerón, Andrómaco, y el médico de Marco Aurelio, Galeno de Pérgamo.
En la Edad Media y desde año de 1786, el Mithridate era tomado para prevenir la peste y como una cura para todo. Oliver Cromwell dijo que también servía como una cura para el acné.
Concreto romano.
Muchos acueductos, calles y templos romanos antiguos sorprendentemente aún se encuentran en buenas condiciones. Incluso sus puertos más antiguos se encuentran de pie tras más de dos mil años de ser golpeados por la fuerza del mar.
El concreto romano es tan viejo como los antiguos romanos. Es la clase de concreto más duradera, y en la receta se incluye ceniza volcánica, un componente que evita las grietas en el material. Con este concreto se levantaron edificaciones como el Panteón, la más grande cúpula de hormigón no reforzado en el mundo.
A diferencia del concreto romano, el de la actualidad se desgasta en el agua salada tras apenas medio siglo, y su producción emplea más energía e incluso libera gases de efecto invernadero. Si pudiera producirse el cemento romano en la actualidad, reemplazaría por completo al concreto moderno.
La teoría de la conspiración de la fusión fría.
Eugene Mallove fue un científico, profesor y editor de la revista Infinite Energy. Fue un partidario destacado sobre la investigación alrededor de la fusión fría.
Fusión fría es el tipo de energía que se genera cuando el hidrógeno interactúa con varios metales. En la fusión en frío no se utilizan materiales radiactivos, por lo que no existe peligro de contaminación con residuos de este tipo.
Eugene Mallove
En uno de los libros de Mallove se detalla un experimento de fusión fría realizado en 1989 en la Universidad de Utah. En este se afirma que hubo producción de energía en varios ensayos y que los hallazgos fueron desestimados por físicos convencionales que denominaron a la fusión fría «ciencia marginal».
Mientras se encontraba limpiando su casa en 2004, Mallove fue asesinado por el hijo de un antiguo inquilino de la propiedad. Tres personas fueron arrestadas e imputadas por el asesinato. Nadie ha podido documentar la fusión fría después de Mallove.
Rayo de la muerte de Tesla.
Tesla afirmó haber trabajado en un arma de energía dirigida durante aproximadamente cuatro décadas. En 1937, el genio habría dicho «no es un experimento… la he construido, demostrado y usado, pero tiene que pasar un poco de tiempo antes que pueda entregarla al mundo».
Aproximadamente en esa época, Tesla construyó algo parecido a un láser o acelerador de partículas. Su invención llamó la atención del ejército de los Estados Unidos, cuando argumentó que podría alcanzar distancias increíbles y potencialmente derribar aviones en pleno vuelo, una nueva clase de arma.
El mismo Tesla señaló que «rayo de la muerte» era un hombre nada apropiado ya que el dispositivo era un proyector de partículas. Supuestamente, nadie respaldó esta invención en particular.
Starlite.
En la década de 1970, el químico aficionado Maurice Ward estaba sumergido en la creación de productos para el cabello. Sin embargo, accidentalmente fabricó un material resistente al calor conocido como Starlite.
En 1993, el Starlite fue presentado en el programa de televisión de la BBC «Tomorrow’s World». En el espectáculo, un huevo fue cubierto con Starlite y se le puso bajo la llama de un soplete durante 10 minutos. El huevo se encontraba agrietado pero todavía crudo. En teoría, Starlite podría proteger al cuerpo humano del calor producido en una explosión nuclear.
Ward fue un hombre extremadamente protector con su invención, por lo que jamás llegó a ser del conocimiento público. Ward murió en el año 2011, y jamás se asoció con ninguna empresa para llevar su producto al mercado. Algunos aseguran que Starlite fue saboteada o comprada por el gobierno.
Pese al interés de la NASA y de otras grandes compañías tecnológicas, Ward jamás reveló la composición de su invención, que hasta nuestros días es desconocida. Ward mencionó alguna vez que sus parientes más cercanos conocen el proceso de fabricación, pero tras su muerte ni su esposa ni ninguna de sus cuatro hijas han producido muestra alguna para demostrar que tienen conocimiento del proceso.
Fuego de Arquímedes.
Arquímedes de Siracusa nació en el 287 a.C. y fue uno de los matemáticos más brillantes de la historia.
Él era responsable de esta arma que cambiaba las reglas del juego. Utilizando una formación de espejos angulares, era capaz de incendiar los barcos de cualquier enemigo que se atreviera a atacar Siracusa. En cuestión de segundos, los veleros quedaban completamente envueltos en llamas.
Los Cazadores de Mitos intentaron recrear esta invención, pero tuvieron problemas para dirigir la luz de sus espejos a un punto lo suficientemente pequeño y concentrado como para incendiar un barco. Sin embargo, en el 2005 un grupo de estudiantes del MIT casi recreó por completo el fuego de Arquímedes.
Charlton Heston como Moisés en «Los Diez Mandamientos» (1956), levantando los brazos mientras separa las aguas del Mar Rojo en una pose clásica de magos y sacerdotes egipcios.
Ancient Origins(J.A.Perrin) — La semana de la festividad judía de la Pascua está nuevamente sobre nosotros. Millones de personas en todo el mundo experimentarán la comida tradicional Seder y recordarán un evento de hace miles de años. Comerán y beberán alimentos simbólicos en un ritual anual para conmemorar la fuga de sus antepasados de Egipto y para recordar al hombre que los condujo a su libertad: Moisés. Fundó el evento de la Pascua en esa fatídica noche hace mucho tiempo cuando los israelitas finalmente huyeron de Egipto.
mbuido a lo largo de la historia de la Pascua es un innegable sentido de la magia. Moisés y su hermano Aarón participan en concursos de magia con los sacerdotes del faraón, convirtiendo el Nilo en sangre, borrando el sol y trayendo otras plagas terribles como los piojos para obligar al faraón a dejar escapar a los israelitas. Usan su personal como lo harían con varitas mágicas, y Moisés incluso evoca el poder del Señor con su personal para separar las aguas del mar.
La palabra «Pascua» proviene de la palabra hebrea pesach, que la mayoría de los estudiosos cree que significa protección. Se refiere al «paso» o la protección de los hogares israelitas contra el Ángel del Señor durante la última plaga, la de la «muerte del primogénito de Egipto». Durante la plaga, Moisés ordenó a su pueblo que extendiera un poco de sangre de sus corderos en los marcos de las puertas de sus hogares, para marcarlos y protegerlos del Ángel de Dios. En Éxodo 12: 12-13, leemos:
«Esa misma noche pasaré por Egipto y golpearé a todos los primogénitos de personas y animales, y juzgaré a todos los dioses de Egipto. Yo soy el señor, la sangre será una señal para ti en las casas donde estás, y cuando vea la sangre, pasaré sobre ti».
«El ángel de la muerte y la primera Pascua», ilustradores de las imágenes bíblicas de 1897 y lo que nos enseñan de Charles Foster, 1897
El último consenso académico parece estar retrocediendo hacia la opinión de que la Pascua y el Éxodo fueron, de hecho, hechos históricos reales que ocurrieron en algún momento a finales de la Edad del Bronce.
Esta es la opinión de académicos como Kenneth Kitchen, Manfred Bietak, James K. Hoffmeier y Richard Elliott Friedman, quienes se acercan en su libro más reciente ‘The Exodus’ (2017) a asumir su realidad histórica que la mayoría de los eruditos bíblicos en décadas.
Al suponer que la Pascua y el Éxodo realmente sucedieron, podemos comenzar a comprender mejor el mundo de la magia en el que vivió Moisés. La Pascua es una fiesta de potencial mágico, llena de antiguas historias de asombro y maravilla.
Esto se sabía incluso hace 2.000 años cuando leímos las palabras del mártir Esteban en Hechos 7:36 sobre Moisés: «Los sacó de Egipto y realizó maravillas y señales en Egipto, en el Mar Rojo y durante cuarenta años en el desierto». Creo que esta idea de «maravillas y signos» deriva de la antigua práctica de la magia egipcia. Examinemos ahora algunos de estos motivos mágicos y veamos cómo encuentran su camino en la historia de la Pascua.
Pascua Mágica y Heka – «Activando el Ka»
La magia, o Heka, fue un aspecto dominante de la vida de todos en el antiguo Egipto. Realizado desde los primeros días del país por casi todos en la sociedad, fue considerado como una fuerza cósmica primitiva, creada por los dioses y dada a la humanidad, que a su vez podría manipularla para su beneficio. Heka significaba «activar el ka», o la fuerza espiritual de toda la vida.
Bien conservada estatua de madera Ka del faraón Hor I, 13a dinastía, 1777-1775 a.C., que muestra los brazos levantados que simbolizaban la magia.
Se usó para casi todo: para evitar todas las formas de maldad, encontrar el amor, fomentar la fertilidad, comunicarse con los dioses, realizar medicinas, hacer pruebas de embarazo, maldecir a los enemigos, asegurar una vida eterna e incluso para la buena suerte en los negocios.
Lo que es más importante, los practicantes de heka interpretarían los sueños, y tenemos una visión directa de esta práctica a través de los cuentos de José en Génesis, quien se convirtió en un mago / intérprete de sueños para Faraón.
El faraón y los sacerdotes «lectores», la clase más alta de sacerdotes que podían leer, escribir y realizar «palabras de magia» (heka-u), usaban pergaminos, varitas, bastones y otros dispositivos, como figuras de cera, y serpientes de cobre que interpretaron a Heka de manera más potente.
La Pascua, el primer recuerdo judío, es también el más bello con cualidades mágicas. Su mismo nombre, Pesaj, significa protección, en referencia a la protección ofrecida por la sangre del cordero pintada en los marcos de las puertas.
Cuando Moisés ordenó este extraño ritual, estaba ordenando en esencia un ritual mágico.
Fue un ejemplo perfecto de la magia apotropaica egipcia, o «magia de protección», una de las principales funciones de heka en Egipto.
Estos rituales se llevaron a cabo durante tiempos precarios como el parto, la muerte y, en el caso de la Pascua, la protección contra la plaga de la muerte del primogénito. La sangre se usaba a menudo en pociones y rituales egipcios, y su presencia en los marcos de las puertas habría desempeñado un papel aterrador / protector similar al de la Gorgona en Grecia o el Mal de Ojo.
Leemos sobre numerosos hechizos y rituales egipcios para protección, además de las maldiciones egipcias clásicas inscritas en y alrededor de las tumbas egipcias (discutidas por Liz Leafloor en su artículo «El antiguo arte de la magia, las maldiciones y los hechizos sobrenaturales»).
Estatua de sicómoro de madera del Sacerdote Jefe Sacerdote Ka-Aper, 5a dinastía (~ 2500 a.C.), sosteniendo un largo bastón.
Por ejemplo, leemos acerca de un hechizo para proteger un libro: «En cuanto a cualquier hombre … que quitará este libro y me lo quitará, su cadáver no será enterrado; no recibirán agua fría; su incienso no será inhalado; ningún hijo o hija esperará sobre ellos para verterles ofrendas de agua; su nombre no será recordado en ninguna parte de la tierra; no verán los rayos del disco solar «.
El egiptólogo James K. Hoffmeier señala que la palabra hebrea usada en la Biblia para «magos» era hartummim, por lo que se ha reconocido por mucho tiempo un origen egipcio.
Los estudiosos generalmente están de acuerdo en que la palabra deriva del título sacerdotal egipcio hry-tp hry-hb, o «sacerdote lector principal», el jefe de todos los sacerdotes lectores. Eran los sacerdotes más poderosos que trabajaban en la «Casa de la Vida» (Per Ankh), estudiando y transcribiendo textos rituales.
Según lo descrito por el profesor Scott B. Noegel en su artículo «Los magos egipcios»: «Cabe destacar que no hay nada inherente en el título o las acciones de los hartummim bíblicos que sugiera que son simplemente charlatanes dedicados a juegos de manos.
Por el contrario, la Biblia los retrata como profesionales de élite que poseen habilidades considerables, incluso si palidecen en comparación con los de Yahweh «.
En el famoso Papiro Westcar en el Museo de Berlín (~ 1780-1570 a. C.), leemos varias historias sobre estos sacerdotes lectores principales, o magos, que trabajan para Faraón.
Sin embargo, ninguno era tan fuerte como el rey mismo. Como explica Bob Brier en su «Magia egipcia antigua» (1980): «un mago que nunca podría ser acusado de engaño fue el faraón.
En virtud de su posición, era el más poderoso de todos los magos. Fue él quien causó que los derrochadores del Nilo se elevaran y cayeran y quien trajo fertilidad a la tierra … Al descender de los dioses, el faraón tenía el mayor de los poderes mágicos «. (pág. 51). Por lo tanto, fue Faraón a quien Moisés y Aarón tuvieron que confrontar directamente para convencerlo de que dejara ir a su pueblo. Necesitarían una magia tan potente como la de Faraón.
¿Era el «personal de Moisés» realmente un cetro egipcio?
El Bastón de Moisés es quizás el mayor objeto mágico de la narrativa de la Pascua. Sigue siendo uno de los artefactos más interesantes de la historia, junto con el Arca de la Alianza, el Santo Grial y Excalibur. La Biblia habla de que Moisés lo usó para realizar proezas mágicas y demostrar el poder de Dios. Se menciona por primera vez en Éxodo 4: 2-3: «Entonces el Señor le dijo:» ¿Qué es eso en tu mano? «Un personal», respondió. El Señor dijo: «Tíralo al suelo. Moisés lo tiró al suelo y se convirtió en una serpiente, y él huyó de él «.
X Papiro de Westcar – Cuentos de magos similares a las historias de Éxodo.
Se supone que debido a que Moisés era un pastor en este momento de su vida, llevaba un simple ladrón de madera. Sin embargo, la primera vez que se menciona a su personal, la magia impregna la escena, ya que inmediatamente se convierte en una serpiente. Esto ha llevado a algunos a preguntarse si este personal inocente realmente no era la varita mágica de un sacerdote lector, o incluso un cetro egipcio de la realeza.
Hoffmeier señala que, a lo largo de la historia faraónica, el ladrón del pastor ha sido un símbolo regular de autoridad real. Derivando del concepto de que el rey era el «pastor» de su pueblo, leemos en la «Sabiduría para Merikare», un texto del 2200 a.C., que dice: «Bien nutrida es la humanidad, el rebaño de Dios». Debido a que la palabra para «gobernante» y «cetro» era la misma (es decir, heqa), Hoffmeier se pregunta si tal vez el Estado Mayor de Moisés presentó un desafío directo a la autoridad del faraón.
Sabemos por Éxodo que Moisés era un príncipe en Egipto y se crió en la corte de Faraón antes de abandonar Egipto, por lo que es muy probable que haya sido entrenado en las costumbres de los sacerdotes lectores y poseído su propio cetro heqa.
Cetro Heqa del faraón, este pertenece a Tutankamón. Estaba destinado a simbolizar al ladrón del pastor, para que el rey pudiera pastorear metafóricamente a su pueblo. Era un símbolo de autoridad y gobierno, según Caroline Seawright. Se usó una palabra casi idéntica, heka, para describir la magia, y el cetro también fue un implemento mágico con una larga historia. En una antigua tumba predinástica en Abydos, se encontró un cetro de marfil heqa, probablemente el del rey.
Aquí es donde entra la magia, porque Hoffmeier observa el juego de palabras entre las palabras casi idénticas para «gobernante» y «cetro» (heka) y «magia» (heka), que usan sonidos «k» ligeramente diferentes (el ser lateral más gutural). Si Moisés fuera un príncipe de alto rango de Egipto, habría tenido un cetro mágico (heka), a través del cual podría realizar magia (heka).
Si alguna vez fue un faraón, habría tenido el cetro heka más poderoso, con la magia heka más poderosa. Esto tiene más sentido considerando en Éxodo 4:20, el bastón de Moisés se llama Matteh ha-Elohim, una frase hebrea que significa «Bastón de Dios». Esto le da poder divino y le otorga a Moisés una autoridad especial como mensajero de Dios, exactamente como lo hizo el personal del faraón por él.
Cetro de marfil de la tumba de Abydos de Scorpion I («U-j»), un gobernante del Alto Egipto que vivió siglos antes de que Egipto se unificara. Incluso en estos primeros tiempos, el cetro heqa era una herramienta poderosa del rey, y lo siguió siendo hasta la época romana.
¿Serpientes o cocodrilos?
En Éxodo 7: 10-11, leemos: «Entonces Moisés y Aarón fueron al Faraón e hicieron lo que el Señor les había mandado. Aaron arrojó su bastón frente a Faraón y sus oficiales, y se convirtió en una serpiente. Entonces Faraón también llamó a los sabios y hechiceros, y ellos, junto con los magos egipcios, hicieron lo mismo con sus artes secretas «. Curiosamente, la palabra hebrea para serpiente, nahash, no se usa aquí, sino más bien la palabra tanino, que se traduce como «cocodrilo».
Cuando el bastón de Moisés se convierte por primera vez en una serpiente, se usa la palabra hebrea correcta «nahash». Sin embargo, cuando finalmente están ante Faraón, el personal se convierte en un cocodrilo. Eventualmente, los principales sacerdotes lectores de Faraón duplican el acto mágico al convertir sus propios bastones en cocodrilos, solo para ver con horror cómo el cocodrilo de Aarón y Moisés consume a sus homólogos egipcios, demostrando la autoridad de los israelitas y su Señor.
Un cocodrilo del Nilo tomando el sol.
La idea de consumir algo para ganar su poder se remonta a los Textos de las Pirámides, un milenio antes de la Pascua. En la Pirámide del Rey Unas (5ª dinastía, ~ 2350 a. C.), leemos: «Unas come su magia y se traga sus espíritus». Noegel explica: «En el lenguaje mágico egipcio, tragar algo es saber algo, y conocer a alguien es tener poder sobre esa persona».
Además, la idea de convertir un objeto inanimado en un cocodrilo vivo es igualmente antigua. Los cocodrilos eran un elemento común del antiguo mito egipcio, mejor personificado por Sobek, el dios de los cocodrilos con cabeza de cocodrilo y las aguas del Nilo. Fue llamado «Señor de las Aguas» e incluso apareció en el Libro de los Muertos. Si el difunto quisiera convertirse en Sobek, tendrían que recitar: Soy el cocodrilo que es aterrador. Soy el dios cocodrilo. ¡Traigo destrucción! También eran importantes para los sacerdotes lectores, que admiraban su poder primitivo y crudo.
En la historia de un sacerdote lector, Ubaeoner del Papiro Westcar, leemos de la esposa de Ubaeoner que está viendo a otro hombre a sus espaldas. Ubaeoner decide hacer algo al respecto, por lo que crea un cocodrilo de cera de «siete dedos de largo» y lo arroja a la piscina cerca del otro hombre. Inmediatamente crece a siete codos de longitud (~ 3.5m) y consume al otro hombre.
Varita mágica de cobre, en forma de cobra; de una tumba del Reino Medio de un sacerdote lector (1773-1665 a. C.). Junto con la varita se encontraron amuletos, cuentas, varitas de marfil y, lo más importante, plumas de caña y 23 papiros. En estos se escribieron himnos, rituales y también obras médicas y literarias.
Afortunadamente, Ubaeoner acepta la demanda del rey de revertir la magia, y después de siete días realiza otro encantamiento que abre la boca del cocodrilo y libera al hombre. Escuche a los egipcios describir lo que sucedió después: «Ubaeoner se inclinó, y lo atrapó y se convirtió en un cocodrilo de cera en su mano». Compare esto con el versículo de Éxodo 4: 4 que describe lo que sucede después de que el bastón de Moisés se convierte en una serpiente: «Entonces Moisés extendió la mano y agarró a la serpiente y se convirtió en un bastón en su mano».
Podemos encontrar numerosas imágenes de la historia egipcia de lectores-sacerdotes, faraones y deidades, todos con serpientes y bastones en forma de serpiente, que reflejan la imagen de Moisés y Aarón como sus equivalentes israelitas. Por ejemplo, desde la capilla de la tumba del Visir Rekhmire (~ 1450 a. C.), vemos imágenes pintadas de varitas de serpientes, y recuperadas de la tumba de un sacerdote lector desde ~ 1900 a.C., había una varita de bronce de la cobra, ahora en el Museo Británico (EA52831), idéntico a la «serpiente de bronce» erigida en el desierto por Moisés.
Desde el Templo de Seti I en Abydos, vemos a Thoth, dios de la magia, sosteniendo dos bastones envueltos en serpientes. Incluso la personificación de la magia en sí misma, el dios Heka, se puede ver pintada en ataúdes, generalmente empuñando múltiples serpientes para indicar su poder. En el Hechizo 885 de los Textos del Ataúd leemos: «la serpiente está en mi mano y no puede morderme».
Arriba: Representación de varitas / bastones de serpiente de cobre, de la Capilla de la Tumba del Visir Rekhmire, ~ 1450 a. C., Tebas. (Osirisnet) Abajo: ataúd pintado de Padu-amen del Reino Medio, que muestra muchos dioses, incluyendo a Heka, la personificación de la magia, sosteniendo cuatro serpientes, protegiendo a Osiris en este trono.
Quizás más intrigantes son las imágenes de dos sellos descubiertos por Flinders Petrie de la primera década del siglo XX. Estos representan a un lector-sacerdote con un cocodrilo en cada mano, en la clásica «pose de poder» del mago egipcio, demostrando su autoridad mágica sobre ellos agarrándolos y sosteniéndolos juntos. Siglos después, se produjeron numerosas estelas protectoras, como la Estela Metternich, que mostraban a Horus como un niño, con serpientes y escorpiones por la cola en cada mano y de pie sobre dos cocodrilos, demostrando su poder sobre estas criaturas peligrosas.
Dibujo de la estela de Metternich, de E.A. Budge, Los dioses de los egipcios, 1904.
Al manejar y controlar bastones mágicos, serpientes y cocodrilos, Moisés y Aarón actuaban como sacerdotes lectores egipcios y poderosos rivales para Faraón y sus propios magos.
Mientras que un enfrentamiento de cocodrilos conjurado en la corte del faraón suena increíble, fue solo el calentamiento mágico para que una serie de 10 maldiciones cayeran sobre los esclavistas egipcios. Ya en 1844, se han reconocido muchos paralelismos entre las plagas de la Pascua y los textos egipcios.
El erudito Brad C. Sparks ha identificado más de 90 textos egipcios que contienen paralelos de Éxodo. Mientras tanto, el profesor Gary Rendsburg ha revisado estos paralelos en su artículo ‘Moisés el mago’: «Éxodo 1-15 muestra repetidamente familiaridad con las tradiciones egipcias: los motivos bíblicos del nombre divino oculto, convertir un objeto inanimado en un reptil, la conversión de agua a sangre, un hechizo de 3 días de oscuridad, la muerte del primogénito, la separación de las aguas y la muerte por ahogamiento son paralelos en los textos egipcios y, en su mayor parte, en ningún otro lugar «. (pág. 243).
«La muerte del primogénito» de Charles Foster, 1897, Ilustración de las imágenes bíblicas de 1897 y lo que nos enseñan: que contiene 400 ilustraciones del Antiguo y Nuevo Testamento: con breves descripciones de Charles Foster.
Paralelos de plaga que sientan precedentes
Con respecto a la primera plaga, el río de sangre, tenemos evidencia importante en dos textos egipcios. Primero, el famoso papiro ‘Admonitions of Ipuwer’ (~ 1650-1550 a. C.) describe a un hombre llamado Ipuwer, que clama al cielo que el mundo se ha vuelto del revés, y que debe recordar sus deberes religiosos y matar a sus enemigos. En un lamento notable, Ipuwer dice que «De hecho, el río es sangre, pero los hombres beben de él. Los hombres se alejan de los seres humanos y tienen sed de agua».
Esto, por supuesto, cae en un contexto diferente al de la historia del Éxodo, pero sugiere que el autor de la Torá estaba familiarizado con este motivo del río como la sangre. En segundo lugar, leemos en el «Cuento de la vaca celestial» (~ 1400-1200 a. C.) sobre la diosa Sekhmet, que causa la destrucción de una humanidad desagradecida. Ella mata a tanta gente que el Nilo se llena por completo con su sangre, en la que vadea y comienza a beber grandes cantidades de alcohol. Intentando detener la locura, su padre Ra convierte el Nilo en una cerveza de color rojo, lo que la emborracha tanto que se desmaya, evitando así la destrucción total del mundo.
Debo hacer una nota rápida relacionada con la sangre y el color rojo. Los egipcios usaron la misma palabra para describir a los dos, desher. En la magia ritual, servía para simbolizar el mal y el caos, y se usaba para protegerse del mal y maldecir a los enemigos.
Se escribieron palabras peligrosas en tinta roja, y los sacerdotes destruirían las ollas rojas en las que estaban escritos los nombres de sus enemigos. De manera similar, al convertir el Nilo en sangre, Moisés y Aarón estaban maldiciendo a los sacerdotes egipcios al hacer que el agua fuera impura. Alternativamente, al aplicar el color del mal a los marcos de sus puertas, los israelitas esperaban que evitaría un mal aún mayor, al igual que el amuleto de «mal de ojo» está destinado a alejar el mal de ojo real.
«Séptima plaga de Egipto» de John Martin (1823), en el Museo de Bellas Artes de Boston
Saltando a la novena plaga, la de la oscuridad, en la ‘Profecía de Neferti’, un texto de la XII Dinastía (~ 1900-1800 a.C.), encontramos una referencia a una plaga similar de oscuridad, causada por la invasión de extranjeros. personas. Un sacerdote lector principal llamado Neferti profetiza un futuro de caos en Egipto, en el que se invierten todas las normas naturales. Él habla de extranjeros entrando a la tierra, trayendo perdición.
Cuando describe cómo se destruye la tierra y que ya no queda nadie que la cuide, comenta que: «El sol está velado y no brillará cuando la gente lo vea; nadie vivirá cuando el sol esté velado por las nubes «.
La plaga más destructiva fue la décima y última, la «muerte del primogénito». Fue durante esta plaga que los israelitas cubrieron los marcos de sus puertas con sangre para proteger a sus familias del destructivo Ángel del Señor, y fue esta plaga la que finalmente «suavizó» el corazón del faraón para que dejara ir a los israelitas. Curiosamente, estos temas también aparecen en la literatura egipcia anterior.
Primero, la idea del ablandamiento del corazón del faraón relacionada con el ritual de «pesar el corazón» que nos es familiar de la escena clásica en el ‘Libro de los muertos’ en la que Anubis pesa el corazón del difunto contra la pluma de la verdad (ma ‘ a). Un «corazón duro» superaría a la pluma y condenaría a la persona a la condenación.
También tenemos varias referencias egipcias no solo a la «noche de la muerte del primogénito» sino incluso al «día de la muerte del primogénito». Rendsburg documenta estos ejemplos, señalando que el más antiguo proviene de los Textos de la Pirámide. En la misma Pirámide de Unas que hemos mencionado antes, leemos: «Es el rey quien será juzgado con Aquel cuyo nombre está oculto en este día de la muerte del primogénito» (Hechizo 508 de Unas, también en la Pirámide de Teti, hechizo 322).
El ritual del Pesaje del Corazón, del Libro de los Muertos de Hunefer (~ 1275 a. C.), del Museo Británico. Lo último que quería el difunto era un corazón duro o pesado, ya que eso podía negarle la vida eterna.
Siglos después, leemos de los Textos del Ataúd que: «Soy el que será juzgado con Aquel cuyo nombre está oculto en esta noche del asesinato del primogénito» (CT 178, hechizo 573, ~ 2000 BC) y «esta noche del asesinato del primogénito, y este día del asesinato del primogénito» (CT 163, hechizo 136). Como Mordechai Gilula, el erudito que comentó por primera vez sobre estos versículos en 1977, señala: «estos pasajes son una fuerte evidencia de que una historia mitológica circuló una vez en la que algunos o todos los primogénitos en Egipto, ya sean dioses, mortales o animales – fueron asesinados en un determinado día o noche. Tal mito puede muy probablemente estar en el trasfondo del relato bíblico».
En los ejemplos egipcios, la noción parece relacionarse con el juicio, y podemos ver un tema similar expresado durante la Pascua, que fue esencialmente el juicio de Yahweh sobre los implacables egipcios.
Partiendo del mar – El clímax de la Pascua
El clímax de la Pascua tiene que ser cuando Moisés separa las aguas del mar, dejando que los israelitas crucen en tierra firme. Este milagro se conmemora cada año en la clásica película de 1956 «Los diez mandamientos». El escape de la esclavitud es el legado de la Pascua y el Éxodo, pero también ofrece un vistazo a los cuentos de magia egipcios.
En Éxodo 14: 15-16, 21-22 leemos:
«Entonces el Señor le dijo a Moisés … Levanta tu bastón y extiende tu mano sobre el mar para dividir el agua para que los israelitas puedan atravesar el mar en tierra seca … Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y toda esa noche El Señor hizo retroceder el mar con un fuerte viento del este y lo convirtió en tierra firme. Las aguas se dividieron y los israelitas atravesaron el mar en tierra seca, con un muro de agua a su derecha y a su izquierda «.
Finalmente, después de que el grupo pasó: «Entonces el Señor le dijo a Moisés:» Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas vuelvan sobre los egipcios «. (Éxodo 14:26).
Se ha observado durante más de un siglo que esta narrativa contiene motivos casi idénticos a los antiguos cuentos egipcios. Del mismo papiro de Westcar como el «Cuento del cocodrilo de cera», leemos otra historia de un sacerdote lector llamado Djedjemankh. En esta historia, el faraón Sneferu está disfrutando de un día de ocio en su bote en el lago, remado por hermosas doncellas. Una de las doncellas pierde un colgante de «nueva turquesa» que cae al agua.
Sneferu insiste en que le devuelva el colgante y llama a sus magos: «El sacerdote lector principal, Djedjemankh, recitó palabras mágicas (hekau). Entonces se levantó toda el agua del lago de un lado a otro, y la joya se encontró tendida en una vasija … Ahora el agua tenía doce codos de profundidad y veinticuatro al otro lado del lago. Luego pronunció palabras de magia (hekau) y devolvió las aguas del lago a su lugar apropiado «.
Pintura del Amduat, 5ta hora, Tumba de Ramsés IV (KV-2), que muestra el agua dividida en dos paredes.
Sorprendentemente, vemos imágenes de estos «muros de agua» en pinturas de tumbas. Por ejemplo, en KV-34, la tumba de Thutmosis III, vemos en la «5a hora» de Amduat, una escena que representa un cuerpo de agua dividido, separado por líneas verticales. La inscripción dentro del área separada dice: «El agua estuvo una vez presente y volverá de manera mortal».
Considere cuán familiar le suena a la escena del éxodo. En una pintura similar del ‘Libro de las puertas’, (4th Gate), vemos el mismo cuerpo de agua desde una perspectiva diferente, mostrando claramente el cuerpo dividido de agua, con diosas de pie sobre las paredes acuosas y la serpiente enemiga enrollada Apophis entre ellas. A pesar de que estas imágenes y temas están incrustados en la mitología funeraria del viaje eterno del rey a la otra vida, el hecho de que estén presentes en la narrativa de la Pascua nos pide que reconsideremos su validez histórica.
Cuando Moisés extiende su brazo sobre el mar y ordena a sus seguidores que se queden quietos y callados (Éxodo 14: 14,16), Noegel observa que está reflejando antiguos rituales conocidos por los pastores que necesitaban vadear ríos. En varias escenas de tumbas del Reino Antiguo (~ 2350 a.C), vemos sacerdotes lectores ayudando a los pastores de animales a vadear aguas llenas de cocodrilos. En algunas escenas, se sientan en la parte trasera del bote, sosteniendo a su personal y recitando palabras mágicas, mientras que en otras se paran en la orilla sosteniendo su personal, ordenando a los barqueros que «callen», exactamente como Moisés («usted ¡solo necesitas estar quieto! «)
Aún más interesante es que se ordena que estas «palabras mágicas» se mantengan en secreto, que no se revelen a nadie fuera de la Casa de la Vida. Esto sugiere que estos pastores-magos eran, de hecho, sacerdotes lectores de alto rango que podían, mediante bastones y mandamientos mágicos, ayudar a los pastores a vadear vías fluviales peligrosas. Moisés parece cumplir este papel exacto cuando reúne a su «rebaño» de personas al otro lado del mar, utilizando técnicas similares a las de los magos de pastoreo.
Dibujo de una escena pintada de la Tumba de Ankhmahor, Visir al Rey Teti, Antiguo Reino (~ 2330 a. C.), que muestra a un sacerdote lector sentado en un bote, sosteniendo su bastón mágico y pronunciando palabras mágicas para protección mientras vadea el río con los rebaños. Se ve un cocodrilo en el agua.
En muchas pinturas antiguas de Moisés en el mar, lo vemos misteriosamente apuntando con su dedo hacia las furiosas aguas. Por supuesto, este era exactamente el mismo gesto mágico que los sacerdotes lectores empleaban a menudo para calmar las aguas turbulentas.
El espíritu indomable de Moisés tal vez se da mejor vida en Los Diez Mandamientos, cuando Charlton Heston proclama con orgullo: «El Señor de los Ejércitos luchará por nosotros». ¡He aquí su mano poderosa! Esto viene directamente de la Biblia, porque en el Cantar del Mar leemos que la mano derecha del Señor es majestuosa en poder, y del poder de su brazo.
Placa de «Ilustraciones para la Biblia» – «La destrucción de la Hostia del Faraón», por John Martin (1833), utilizando la técnica Mezzotint.
Estas frases derivan de la Edad de Bronce de Egipto. Como explica Hoffmeier en su ‘Israel en Egipto’ (1996): «los términos ‘mano fuerte’ o yad hazaqah, y ‘brazo extendido’ o zeroa netuya, usados en el Pentateuco corresponden a los términos egipcios hps, o ‘brazo fuerte’ y pr-a, o ‘el brazo está extendido’ (p. 151). Estas frases se usan más adelante en Deuteronomio 26: 8: «Y el Señor nos sacó de Egipto con mano poderosa y brazo extendido, con grandes actos de terror, con signos y maravillas».
El faraón Den de la dinastía 1 golpeó a un enemigo extranjero con su «brazo fuerte» y su «mano poderosa», tradiciones que eran muy antiguas y centrales en el concepto de autoridad de Egipto (~ 2950 a. C.). La «Etiqueta MacGregor» hecha de marfil, encontrada en la tumba de Den en Abydos, ahora en el Museo Británico.
Una idea interesante sugerida por Noegel se refiere al Señor «luchando» por los israelitas. En Éxodo 14:14, Moisés proclama: «¡El Señor peleará por ti!» Esta relación ha sido comparada por Noegel con la del sacerdote y su «gran sacerdote luchador», o ahawa. Ayudarían al lector al cortar mágicamente a la serpiente de Apophis y luchar contra las fuerzas del mal y el caos en general. Compare los roles similares de Moisés como lector-sacerdote y mago vadeador, con el Señor Yahweh como su equivalente de Sacerdote de combate, porque Yahweh se describe en Éxodo 15: 3 como un «hombre de guerra» o un «guerrero».
Aún más paralelos egipcios surgen al considerar los «Textos de Ejecución», listas de enemigos del Faraón escritos en cerámica que luego se rompieron, quemaron y mutilaron en rituales mágicos diseñados para maldecir a esos enemigos. Estos aparecen a lo largo de la historia egipcia y fueron una parte mágica vital de los deberes sacerdotales.
Se usa un lenguaje de ejecución similar para describir el tratamiento de Yahweh de los egipcios enemigos en la «Canción del Mar» que Moisés compone después de su escape milagroso. En Éxodo 15: 6-7, leemos: «Tu mano derecha, Señor, era majestuosa en poder. Tu mano derecha, Señor, destrozó al enemigo. En la grandeza de su majestad aplastó a sus oponentes. Desataste tu ira ardiente; los consumió como rastrojo». En esta canción, Moisés convierte las prácticas mágicas utilizadas por los egipcios en sus enemigos contra ellos, lo que sugiere que son aplastados, destrozados y quemados.
Se pueden encontrar más ejemplos egipcios en esta antigua canción, el texto preservado más antiguo de la Biblia, que data de ~ 1200 a. C. Estos incluyen a Dios «soplando» en el mar, «tragándose» a sus enemigos y creando terror y miedo en sus oponentes, todos los temas de texto de Ejecución comunes. Por ejemplo, Noegel traduce algunos de estos: «el miedo a ti circula en sus corazones» y «su terror circula en los corazones».
Incluso el patrón de la ejecución en la «Canción del mar» sigue la plantilla egipcia. Considera al egipcio: «Mira a ese enemigo, que ha venido a romper tu casa, a arruinar tu puerta … ¡Oh Osiris, mira que el enemigo que … ha dicho:» ¡Dolor de dolor! … Que rompas y derroques a tus enemigos y los pongas debajo de tus sandalias». a Éxodo 15: 9-10: El enemigo dijo: «Los perseguiré, los alcanzaré. Dividiré el botín; Me atiborraré de ellos. ¡Dibujaré mi espada y mi mano los destruirá! Pero sopló con la respiración y el mar los cubrió. »
Un último punto se refiere al destino final de la persecución del ejército egipcio. Una vez que los israelitas cruzan en tierra firme, Moisés ordena que el agua se derrumbe sobre los soldados egipcios, ahogándolos a todos (es decir, «el agua fluyó hacia atrás y cubrió los carros y los jinetes, todo el ejército del faraón que había seguido a los israelitas hacia el mar Ninguno de ellos sobrevivió». (Éxodo 14:28). Los egipcios vieron el ahogamiento como una muerte noble, y Herodoto afirma que: «cuando alguien … se sabe que … se ahogó por el río mismo … su cuerpo se considera algo más que humano, y los mismos sacerdotes del Nilo lo manipulan y lo entierran». (‘The Historories,’ Book Two, sección 90).
Escena de la tumba KV-9, Ramsés VI, Libro de las puertas, novena hora, que muestra a hombres ahogados en el agua, similar al ahogamiento del éxodo. Estos hombres serán revividos nuevamente por las aguas, para convertirse en pájaros Ba, vistos en el registro superior. Mientras tanto, los enemigos de Horus están atados y alineados a lo largo del registro inferior para cumplir con su destino: la serpiente gigante que escupe fuego Khet, que los consumirá.
Esto está respaldado por varios textos funerarios egipcios, específicamente el «Amduat», 10th Hour y el «Book of Gates», 9th Gate, que representan a soldados ahogados a flote en el río. El texto que lo acompaña dice: «Ustedes son los que están dentro de Nun, los ahogados que están en su seguimiento. ¡Que la vida pertenezca a tu Bas! Estos soldados fueron finalmente redimidos a la vida eterna. «Con respecto a estas aparentes contradicciones, Rendsburg deja en claro: «el autor bíblico juega con sus reglas (las de los egipcios), según las cuales los objetos inanimados pueden transformarse en cocodrilos, la muerte del primogénito es un tema importante, las aguas se pueden dividir para restaurar la alegría a la familia real, la muerte por ahogamiento es honorífica, y más. El autor bíblico subvierte todas estas nociones mientras conduce a sus lectores a través de la narrativa sostenida «. (pág. 253).
Arriba: escena de la tumba KV-35, Amenhotep II, Amduat, décima hora; mostrando hombres ahogados en el agua, similar al ahogamiento del éxodo. Estos son hombres inocentes a los que se les negó un entierro regular y que Horus resucitará de ahogarse. Abajo: primer plano del mismo panel, que muestra a los soldados ahogados bajo el agua, en las aguas de Nun, muertos pero que serán revividos más tarde.
Si él es realmente correcto, entonces podemos entender mejor los cuentos de magia de la Pascua como una subversión de las normas egipcias esperadas, para favorecer a los desvalidos, Moisés y los israelitas. A todos les encanta una buena historia de perdedores, y Moisés el Mago vivió y luego relató uno de los mejores de la historia.
La Pascua es la fiesta más importante del judaísmo, una semana para recordar su evento fundamental: el escape milagroso de los israelitas bajo Moisés de la esclavitud en Egipto. Al colocar el evento en el contexto histórico de la Edad del Bronce Tardía, podemos comprender mejor el papel que desempeñó la magia en el drama de la época. La Pascua parece contener tanta magia porque surgió por primera vez durante una época de magia omnipresente en el mundo: todos la usaron, la respetaron y contaron historias de ella. En todo caso, los resonantes temas mágicos de Pascua dan fe de su gran antigüedad.
También sostienen que el propio Moisés estaba íntimamente familiarizado e influenciado por los cuentos mágicos de los sacerdotes lectores, tal vez porque él era uno. Estos magos vivían en contacto directo con los dioses, y Moisés es conocido por tener este tipo exacto de contacto directo con Yahweh, hablándole «cara a cara» (Deuteronomio 34:10).
Moisés y Aarón aparecen ante el faraón», Gustave Doré, «Biblia en inglés de Doré», 1866.
Con las manos en alto en el mar, reflejaba la imagen misma de heka. El mayor practicante de heka en Egipto fue el faraón, y al confrontarlo directamente e incluso derrotarlo, Moisés le demostró al mundo que era un mago igualmente poderoso, y que tal vez él había sido faraón.
Hace 197 años y en un barrio de prosapia, Recoleta, alza su silencio y sus casi increíbles monumentos funerarios –arte mortuorio de raíces italianas– el cementerio de la Recoleta
Descubrir(S.Pato)/Infobae(A.Serra) — El Día de Todos los Santos los cementerios rebosan de flores y visitantes, pero al margen de las razones personales que nos conducen hasta esos lugares donde reposan algunos de nuestros seres queridos, los camposantos son lugares repletos de arte e historia, por lo que tampoco los podemos olvidar cuando viajamos.
Prueba de ello son las visitas que se organizan en estos sitios tan especiales para acercarnos a descubrir todos sus secretos. Si todavía no te has adentrado en ellos de esta forma, te sugerimos que lo hagas conociendo estos 5 cementerios en los que se ofrecen visitas guiadas en España y que seguro que te sorprenderán.
Cementerio Sacramental de San Isidro (Madrid)
Comenzamos por la capital del país: Madrid. Y es que aquí, el cementerio más antiguo de los que se conservan en la ciudad, el Cementerio Sacramental de San Isidro (P.º de la Ermita del Santo, 72, 28019 Madrid), está declarado Bien de Interés Cultural y es posible recorrerlo por medio de visitas guiadas especializadas, a cargo del personal de la Sacramental, las cuales se ofrecen desde el año 2011.
En el cementerio de San Isidro encontrarás diversas rutas. En la Ruta Norte, conocerás la historia de personalidades como Pepita Tudó, amante de Manuel Godoy, y María Josefa Pérez de Soto Vallejo, la única española que sobrevivióal accidente del Titanic. En la Ruta Sur se encuentra el Panteón de Hombres Ilustres, en el que estuvo enterrado Goya, así como monumentos funerarios entre los que destacan el panteón de los marqueses de la Gándara y el panteón de los duques de Denia. En la Ruta Este, podrás admirar el único panteón masónico del camposanto, y en la Ruta Oeste descubrirás a las más destacadas personalidades del Madrid decimonónico, como la condesa de Vilches, además del sepulcro del Premio Nobel José Echegaray, entre otros.
Para visitar el cementerio de San Isidro de manera guiada, es necesario realizar reserva previa en la web oficial. La visita dura un par de horas y la entrada general es de 8 euros. Los menos de 12 años pueden hacerla de forma gratuita.
Cementerio de Pereiró (Vigo)
El cementerio de Pereiró es el camposanto más grande de todo Vigo (Pontevedra). Se trata de un cementerio decimonónico, pues fue diseñado por Jenaro de la Fuente a finales del siglo XIX. Para conocer mejor este camposanto gallego, lo mejor es apuntarse a las visitas guiadas de turismo cultural que ofrece en la ciudad el Concello de Vigo.
Aquí podrás conocer la historia y ver los sepulcros de personalidades como Concepción Arenal, José Policarpo Sanz y Soto, el panteón familiar de José Elduayen y Gorriti y la marquesa de Valladares, entre muchas otras. También podrás descubrir los muros de Pereiró, donde se producían los fusilamientos durante la guerra civil española, así como el cementerio civil.
Las visitas guiadas al cementerio de Pereiró (Av. de Castrelos, 213, 36213 Vigo, Pontevedra) son gratuitas y están disponibles para los mayores de 18 años, quienes pueden inscribirse para ello en la web a través de un formulario. Otra opción es realizar la visita autoguiada cualquier día de la semana, sin cita previa y gratis.
Cementerio de Poblenou (Barcelona)
En Barcelona, uno de los cementerios más bellos que puedes conocer a través de visitas guiadas es el cementerio de Poblenou (Av. d’Icària, 204, 08005 Barcelona), también denominado Cementerio Viejo o Cementerio del Este. Cuenta con un diseño neoclásico, obra del arquitecto italiano Antonio Ginesi, y es posible adentrarse en él para recorrer la Ruta del Cementerio de Poblenou, organizada por los Cementerios de Barcelona el primer y el tercer domingo de cada mes.
A través de este itinerario que contribuirá que te remontes al siglo XIX, verás una treintena de sepulturas de personajes relevantes, como la del mismo Ginesi y el escritor Narcís Oller. La visita es gratuita y solo es necesario realizar reserva previa de lunes a jueves, con un máximo de dos personas por reserva. Puedes consultar los horarios de las visitas disponibles en catalán y en castellano en la web oficial.
Cementerio del Carmen (Valladolid)
El Cementerio Municipal del Carmen (C. Campiña del Carmen, 10, 47011 Valladolid), en Valladolid, también ofrece visitas guiadas. Se inauguró en la primera de la mitad del siglo XIX y cuenta con una portada del siglo XVII, del antiguo convento de San Gabriel.
Las visitas son gratuitas y han sido puestas en marcha por las asociaciones vecinales de los barrios de Belén y San Pedro Regalado. Permiten descubrir la historia del camposanto y los sepulcros de los personajes más ilustres de la vida política, social y cultural vallisoletana. Las fechas y horarios de las visitas guiadas se anuncian en la web dispuesta al efecto: visitascementeriovalladolid.es, aunque como norma general se suelen programar los primeros fines de semana de cada mes.
Cementerio Vista Alegre (Bilbao)
Otro de los cementerios que no puedes dejar de visitar en España es en el cementerio de Bilbao (Santimami Auzoa, 4, 48170 Zamudio, Bizkaia), también conocido como cementerio Vista Alegre. Lo primero que llama la atención es el espectacular conjunto arquitectónico que lo rodea, conocido como la Ciudad de los Muertos.
Ya en su interior, puedes recorrer el cementerio histórico través de las audioguías que facilitan la realización de una visita autoguiada, con la ayuda de folletos, como si recorrieras un museo al aire libre.
Cementerio de La Recoleta (Bs.As.-Argentina)
Los cementerios son proclives a los fantasmas, dijo –se cree– Honoré de Balzac. Y hay poderosas razones para ello. Porque… ¿qué serían la muerte, los muertos, si algo de ello no perdurara? Solo polvo. Y muchas veces, polvo y olvido.
Entre nosotros, hace 197 años y en un barrio de prosapia, Recoleta, alza su silencio y sus casi increíbles monumentos funerarios –arte mortuorio de raíces italianas– el cementerio más high society de la patria. En extraña mixtura: el ruido y el bullicio de los alrededores (La Biela, el Mall Recoleta y otras fuentes sonoras), y el viejo lugar común: «La paz de los sepulcros».
Paz, de día. A plena luz. Apto para sabios guías e historiadores que narran a los tours vida y milagros del anciano camposanto. Pero de noche, ¡ay! De noche remontan vuelo sus 350 almas. Entre ellas, las de 200 héroes de la Independencia y de 29 presidentes…, celebrados por 80 astutos gatos que duermen o cazan ratones entre «los mármoles que empaña el tiempo», según Borges, que quiso estar allí, pero una ironía lo exilió en Ginebra.
Eso. Próceres, presidentes, gatos… ¡y fantasmas!, cada uno atado a su leyenda.
Caminemos entre ellos sin más orden que el azar.
Luz María García Velloso y la leyenda de amor y fantasmas de “La dama de blanco”
Luz María, hija del dramaturgo Enrique García Velloso, uno de los padres del teatro nativo, apenas pasó quince años por el mundo. Una leucemia le arrancó la vida en 1925. Su madre, cerca de la locura, pasó meses entre lágrimas y sin más lecho que un hueco de la cripta.
Cinco años después, un dandy porteño descubrió a una chica que, cerca del cementerio, sollozaba sin consuelo. Se acercó a ella, le regaló un fino pañuelo para que enjugara sus lágrimas, y tomaron un café en «La Veredita», que años después sería «La Biela». Ella le dijo «me llamo Luz María». Hacia la noche, por piedad o por súbito amor, él la besó…, pero sólo precipitó su fuga.
«Tengo que irme, tengo que irme», dijo, y al levantarse volcó los restos de su café en el saco del dandy… Que la siguió hasta que ella se confundió con la bruma. Desesperado, el joven golpeó con furia el lúgubre portón, hasta que apareció el cuidador nocturno, que lo dejó entrar. Ambuló entre tumbas, hasta que bajo el frontispicio con el nombre de la niña y su estatua de purísimo mármol, ¡estaba su saco, manchado de café!
Entró en la historia del cementerio como «La Dama de Blanco». Y siempre hay una flor, fresca y recién cortada, entre sus manos.
Rufina Cambaceres y una historia estremecedora: pocos días después de su muerte el ataud apareció abierto y con la tapa rota. Su madre creyó que la joven había logrado huir luego de que la enterraran viva
El escritor y bon vivant Eugenio Cambaceres, rechazado por sus iguales de club privado por su boda con la bailarina italiana Luisa Baccichi –por mal nombre «La Bachicha»–, murió cuando Rufina, su única hija, tenía apenas 14 años. El último día de mayo de 1902, cuando la niña llegó a sus 19, y en pleno festejo, lanzó un grito que heló la sangre. Una de las mucamas la encontró: estaba en el suelo, yerta y fría. Un médico invitado a la fiesta fue terminante: «Síncope cardíaco». Al otro día la sepultaron en la bóveda familiar. Recoleta, naturalmente…
Pocos días después, su ataúd apareció abierto, y rota su tapa. Según la policía, un simple –aunque macabro– robo. Sin embargo, las costosas joyas que acompañaron al cuerpo, seguían allí. Un botín que ningún ladrón habría despreciado. Luisa, la bailarina italiana, se estremeció de horror: «¡La enterraron viva», aulló. E imaginó el cuadro: Rufina despertó de su letargo, rompió la tapa del ataúd, logró salir, gritó –nadie la oyó–, no pudo abrir la sólida reja de la bóveda, y el terror paralizó su corazón para siempre. Por eso su efigie, de purísimo Art Noveau, tiene su mano derecha sobre el picaporte… ¿Su último acto?
Salvador María Del Carril y Tiburcia Domínguez: tan mal se llevaban que ella mandó dejó un expreso pedido: el día que le llegara la hora quería que su busto le diera la espalda al de su esposo
Los esposos Salvador María del Carril –vicepresidente de Justo José de Urquiza– y Tiburcia Domínguez eran agua y aceite, perro y gato, tirio y troyana… No se hablaban: se gruñían. Un increíble odio a lo largo de veinte años de matrimonio. Que detonó cuando él, en una carta abierta, les advirtió a los acreedores de Tiburcia que «no pienso hacerme cargo ni de un peso de sus deudas». Muerto su marido, Tiburcia ordenó el más extraño de los mausoleos de Recoleta: él debía estar en un sillón, mirando al sur. Y dejó un expreso pedido: cuando llegara su hora, quería que su busto se construyera de espaldas al caballero del sillón. Odio y venganza más allá de la muerte.
Elisa Brown, hija del almirante, y su amado Francis Drummond protagonizaron la más triste historia de amory hoy yacen juntos en el cementerio de la Recoleta
Otro fantasma flotante –éste, sobre agua, no sobre aire– es el de Elisa Brown, la hija más amada del bravío almirante Guillermo Brown. Adolescente, esperaba contando las horas la vuelta de su novio, el comandante Francis Drummond, que batallaba contra el imperio del Brasil…, a las órdenes –negra pirueta del azar– de su padre. Vuelta que no sucedería: en el combate de Monte Santiago, una herida mortal lo borra del mundo. Muere en brazos de su jefe.
Ya en Buenos Aires, Brown, junto con la horrible noticia, le entrega a Elisa el reloj de Francis. «Su última voluntad fue que lo tuvieras», le dice.
Elisa tiene apenas 17 años. Quebrada y vestida de novia, se arroja a las aguas del Plata «para encontrar el alma de mi amor», escribe en una carta de adiós.
Sus restos duermen en una urna, y en otra, algo detrás, están los de Francis. Las dos fueron fundidas con el bronce de uno de los cañones patrios.
Davide Alleno, un albañil que trabajó duro para tener su lugar en el cementerio, construyó su propio mausoleo y, cuando lo finalizó, se suicidió
Acaso el fantasma más extraño es de David Alleno. Que no fue presidente, militar, cura, prócer. Y cuyo bajorrelieve no luce elegantes ropas de dandy. Extrañamente, el mármol lo muestra ataviado con rústica ropa de trabajo, y sus herramientas: regadera, escoba, enorme candado con su llave. Nada más ubicuo. Porque David era uno de los cuidadores del cementerio, y decidió no sólo construir su propia bóveda: también morir muy joven para pasar en ella la eternidad.
No fue fácil. Desde 1881 hasta 1910 trabajó como un galeote –ahorrando hasta en comida– para comprar el costoso lote. Sin embargo, faltaba lo más arduo: un arquitecto y dos albañiles que la construyeran. Nada más alejado de su sueldo… Pero, indomable, decidió levantarla con sus manos. Lo logró a medias, porque surgió otro escollo: la administración del cementerio exigía cumplir ciertos cánones estéticos.
Con sus últimos ahorros viajó a Génova y contrató a un escultor local, un tal Canessa, para que terminara su sueño de la bóveda propia. Después del último golpe de cincel, David Alleno no quiso esperar el ciclo normal de la vida. Ávido por estrenar la singular morada… ¡se suicidó con una infalible dosis de cianuro! Tenía apenas 35 años.
La tumba de Catalina Dogan, esclava liberta de la familia Sáenz Valiente
Verdad de Perogrullo: el Cementerio de la Recolecta es también un muestrario de pugnas sociales. Yacen allí hijos y entenados. Se alzan monumentos firmados por escultores notorios (Lola Mora, José Fioravanti, Alberto Lagos…) y por empeñosos albañiles. Eso sí: de clase media alta para arriba. Y con ciertas excepciones. Por caso, la mucama Catalina Dogan, esclava liberta de los Sáenz Valiente. Que reposa en la cripta familiar, pero puertas afuera… Fue la excepción: no era frecuente que «patrones» sepultaran a sus empleados junto a ellos, y menos dentro de los 50 mil metros cuadrados del aristocrático camposanto. En cuanto a Catalina, doble excepción: fue honrada con un epitafio: «Por su fidelidad y honradez».
En 1881 “los caballeros de la noche” robaron el féretro de Inés Indart de Dorrego, cuñada de Manuel Dorrego, para exigir 5 millones de pesos
Una helada noche de 1881, una patota que se hacía llamar, pomposamente, «Los caballeros de la noche», a cuya cabeza marchaba un noble belga de nombre Alfonso Kerchowen, robó el féretro de Inés Indart de Dorrego,cuñada de Manuel Dorrego, gobernador de Buenos Aires fusilado por orden de Juan Lavalle («La espada que actúa, nunca el cerebro que piensa», según sus enemigos).
Los caballeros en cuestión exigieron cinco millones de pesos a entregar antes de 24 horas para devolver su insólita presa. Astuta, Felisa Dorrego de Miró, hija de Inés, llamó a la policía. Pero más sensato aún, su mayordomo argumentó: «Es imposible que un ataúd tan pesado haya salido del cementerio. Busquemos más cerca…». Dicho y hecho: el catafalco apareció a pocos metros, en el panteón de la familia Requijo. Antes, el rescate fue pagado, ¡pero con billetes falsos! Los absurdos caballeros nocturnos, libres de culpa y cargo: el robo de cadáveres recién se incluyó en el artículo 171 del Código Penal –dos a seis años de prisión– unos años más tarde.
«Muertos sin sepultura», la impactante pieza teatral de Jean-Paul Sartre, estrenada en 1949, tuvo un antecedente remoto en el cementerio de la Recoleta: 1880, año en que una serie de reformas improvisadas y gruesas metidas de pata esfumaron tumbas y documentos con los nombres de sus impasibles moradores.
Tres amigos «first class»-Adolfo Mitre, Leopoldo Lugones y Alberto Navarro Viola- decidieron celebrar sus largos años de amistad erigiendo un monumento en un punto clave de la ciudad. El municipio se negó. Ergo, lo construyeron en la Recoleta, portones adentro. La inauguración fue rodeada de discursos, regada de champagne, y matizada con ingeniosas bromas. Pero poco duraron el placer y la posteridad: por causas diferentes, los tres murieron nueve meses después…
Liliana Crociati murió durante su luna de miel por un alud en los Alpes suizos. Ese mismo día, en Buenos Aires, falleció su perro Sabú
¿Qué hace allí esa escultura, una bella mujer acariciando la cabeza de un perro? Ella es Liliana Crociati, hija de un poeta y pintor italiano. Apenas casada, luna de miel en Insnbruck, Alpes austríacos. Era 1970. Ella, 26 años recién cumplidos. Y una mañana, mientras la pareja estaba todavía en el hotel, un brutal alud de nieve y roca arrasó el lugar. Liliana murió asfixiada. Créase o no, ese mismo día, en Buenos Aires, murió Sabú, su perro. Por eso su escultura de bronce la muestra así, vestida de novia, ataviada con un sari rojo que compró en la India. Sus amigos de Bellas Artes pintaron cuadros y los colgaron en las paredes de la bóveda. Tenía ojos celestes y pelo tirando a rojo. Belleza sin igual.
Capítulo macabro. En 1953, un sujeto llamado Germán Fernández Alvariño, político, mediador, influyente, ligado a los services de la Marina, que se hacía llamar «Capitán Gandhi», entró de rondón –sin permiso– al cementerio, y en el mausoleo de la familia Duarte (donde está Eva Perón), cortó la cabeza de Juan Duarte, el disoluto hermano de la mujer-leyenda muerta el 26 de julio de 1952, y la llevó a su despacho como un sombrío trofeo.
En adelante, hacía gala de su bestial operativo delante de sus colegas de la Marina. Abría la heladera, y le decía a la cabeza: «Dale, Juancito, contános todo lo que sabés». Episodio monstruoso que interrumpió Alejandro Agustín Lanusse: obligó al supuesto «Capitán Gandhi» a devolver el siniestro botín al nicho del que fue robado.
Entre los primeros próceres que fueron sepultados allí se encuentra Manuel Dorrego, que fue fusilado en el pueblo bonaerense de Navarro hacia 1828
Pero en el legendario cementerio no faltó la cuota de estremecedora actualidad. El 14 de noviembre de 2018, dos anarquistas (¿?), Anahí Esperanza Salcedo y su pareja, Alberto Rodríguez, hicieron estallar una bomba casera en la tumba del coronel Ramón Falcón, jefe de la Policía de la Capital –luego, Federal–, asesinado el mismo día de 1909 por el anarquista Simón Radowitzky en venganza por la represión contra una manifestación obrera el prime día de mayo del mismo año. La mujer perdió tres falanges de una mano. Entró al cementerio disfrazada con una peluca… y en silla de ruedas.
Pero la explosión no sobresaltó a los fantasmas: llevan entre sus sábanas largas experiencias de vida.
«Los jugadores de cartas» (1520), de Lucas van Leyden
elhistoriador.es — ¿Quién fue Nicolás Papín o Nicolao Pepin? De él se ha escrito que fue un impresor francés, o catalán, y que vivió en el siglo XIV, aunque hoy se duda hasta de la existencia del que habría sido el inventor del naipe, según Sebastián de Covarrubias (1539-1613). El lexicógrafo español, que fue capellán del rey Felipe II y canónigo de la catedral de Cuenca, atribuyó la invención de ese «libro desencuadernado» que «pudiera estar en el catálogo de los reprobados» a un tal «Nicolao Pepin».
«Dixeronle naipes de la cifra primera que tuvieron; en la qual fe encerraua el nombre del inventor. Eran una N. y P. y de allí les pareció llamarlos naipes, pero las dichas letras dezian Nicolao Pepin», señaló en su «Tesoro de la Lengua Castellana» (1611).
El Diccionario de Autoridades de la Real Academia (1726-1739) así lo recogió, aunque «hoy en día estas teorías sobre el origen de los naipes ligado a un personaje concreto se han descartado», según señalan desde el Museo del Juguete de Cataluña (MJC). «Se trataba de vincular el juego de las cartas a una invención en concreto, con todos los detalles (fecha, lugar, nombres…), cosa que no se ha podido corroborar hasta el momento. En muchos casos, se piensa que hasta son personajes ficticios», añaden en el Centro de Documentación del MJC antes de apuntar que en Francia y en Italia hay historias y anécdotas similares.
Cuál fue el origen del naipe y de la baraja sigue siendo un misterio. Se cree que podría haber nacido en China, con objetivo de predecir el futuro y que los cuatro palos se habrían identificado con los cuatro elementos naturales (tierra, aire, agua y fuego), explican en este museo especializado en juegos y juguetes que prepara una ambiciosa exposición para el próximo año sobre naipes. Del este asiático se habría difundido por Europa a partir del siglo XIV gracias al comercio. Avalaría esta hipótesis el hecho de que el papel se inventara en China en el siglo I, aunque los juegos de cartas asiáticos antiguos no se parecen a las cartas europeas.
«Hay consenso en aceptar el hecho de que el origen de los naipes no es europeo sino oriental. Sin embargo, no se ha podido demostrar ninguna hipótesis totalmente», explican en el Museo. La creación de los naipes «se podría derivar de la combinación del ajedrez y los dados», aventuran, tomando del primero la estrategia y la inteligencia y del segundo la suerte.
Para el fallecido historiador Luis Monreal y Tejada, buena parte de la iconografía, en especial los cuatro palos de la baraja (oros, copas, espadas y bastos), con sus figuras, procedería de Cataluña. «Le parecía muy verosímil, a la vista de los documentos conservados, situar la invención de las cartas de juego en la Edad Media catalana», recuerdan en el Centro de Documentación del museo.
«Hay quienes afirman también que el origen europeo podría haber sucedido de manera simultánea e independiente, en Provenza o en las Baleares, en la Toscana, en Cataluña o en Andalucía», añaden.
En España, desde el siglo XIV
La referencia más antigua sobre este juego en España se encuentra en un documento de 1378 conservado en los archivos municipales de Barcelona. «Parece seguro -señalan en el MJC- que ya en la segunda mitad del siglo XIV circula la práctica de las cartas en los territorios de la Corona de Aragón. Se han encontrado juegos de naipes en inventarios de bienes particulares, y actas de herencia, con lo cual nos podemos hacer una idea de la importancia y el valor (iluminados a mano) que tenían las primeras barajas».
Los ejemplares y testimonios europeos más antiguos se sitúan en Italia. De Nápoles, que entonces pertenecía a la Corona aragonesa, habrían pasado a Cataluña y desde allí al resto de la península ibérica. Otra puerta de entrada a Europa fue desde el sur de Francia hasta el norte de Inglaterra. «El surgimiento de varios modelos de barajas en Europa se debe a que las cartas de juego eran una forma también de transmitir noticias y descripciones de los viajeros europeos», explican en el museo.
Tanto en España como en Italia, a las cartas numerales (del 1 al 9) se añaden la sota, el caballo y el rey y existen cuatro palos (oros, copas, espadas y bastos). «En la baraja italiana los bastos son sustituidos por bastones y los reyes se reprentan sentados en el trono. Más tarde se introduce la figura de la reina», detallan en el centro de documentación.
La simbología de palos y figuras
Los palos españoles e italianos «podrían reproducir la guerra de conquista» o «representar los poderes estamentales medievales» de forma que los oros indicarían el poder de la riqueza material (nobleza y realeza), las copas el de la espiritual (clero), las espadas se corresponderían con la fuerza de los caballeros feudales y los bastos simbolizarían al pueblo llano.
En los palos franceses e ingleses (diamantes, corazones, tréboles y picas), los tréboles y los corazones podrían simbolizar la «fertilidad de la tierra y la paz entre los hombres, mientras que las picas podrían ser un ideograma de un reloj de arena», apuntan en el museo catalán.
Las figuras de la baraja (reyes y sotas) «se pueden inspirar en personajes reales», añaden en el centro de documentación, de forma que aunque la caracterización es parecida, varían los detalles de escudos, animales, ropas, caballos o estandartes.
«En numerosas barajas españolas se encuentran representados escudos de Aragón y Castilla (en muchos Ases de oros) y otros símbolos reales de distintos reyes según la época», afirman.
También existen referencias a ejércitos, campañas militares o temas (alegorías y personajes) sobre la conquista de América ya que se exportaron rápidamente al continente, según indican en el MJC.
El 4 de diciembre de 1976, en una fastuosa ceremonia, Jean-Bedel Bokassa se autoproclamó Emperador
Infobae(A.Amato) — Se comía a sus ministros. Literal. Primero los hacía asar, luego los servía en un banquete a sus invitados especiales y, a los postres, revelaba la materia prima del menú. Así lo contó el entonces ministro de Cooperación francés, Robert Galley: al final de un banquete de estado en su honor, el emperador le dijo, y también a sus invitados: “No se han dado cuenta, pero acaban de comer carne humana”. Parece que era carne de un miembro de su gabinete que no funcionaba como debía. O como el emperador quería. Igual, como solución a una minicrisis de gabinete, suena un poco drástico.
El tipo era caníbal. Y un caníbal del poder también. Jean Bedel Bokassa, según su nombre francés, se había adueñado de la presidencia de la República Centroafricana el primer día de 1966 y había permanecido como tal hasta el 4 de diciembre de 1976. Ese día, se proclamó emperador y lo fue hasta el 20 de septiembre de 1979, en la que fue derrocado por sus mandantes: Francia.
Fue entonces que se hicieron públicos sus horrores. En privado, se sabía todo, incluso que el emperador comía la carne de muchos chicos asfixiados o torturados en las mazmorras de palacio: sus cuerpos colmaban las cámaras frigoríficas del palacio imperial. También se comió a una de sus ex esposas: tuvo diecisiete, muchas al mismo tiempo, y cincuenta y ocho hijos. Ya con el emperador derrotado, su cocinero personal confesó que le obligaron a elaborar comida con carne humana bajo amenaza de muerte. Y que, en los viajes presidenciales privados al exterior, el dictador se alimentaba con jamón, chorizos y otros embutidos “elaborados con la misma materia prima”. Textual.
Fue ese particular chef quien reveló que Bokassa ordenó ejecutar a uno de sus ministros para servirlo, adobado es de suponer, al resto de su gabinete. El mensaje fue claro y entendido de inmediato. Cuando ya no pudo comerse a sus adversarios políticos, por desabastecimiento acaso, empezó a matar a gente de otras profesiones. El diario soviético “Izvestia” reveló que Bokassa “se comió al único matemático del país”. Y si no se los comía, los servía como alimento de los cocodrilos que nadaban orondos en los pozos del palacio.
Bokassa en su visita al presidente Charles de Gaulle en París
Entre el 17 y el 19 de abril de 1979, ya con su estrella en declive a los ojos de Francia, hizo asesinar en una violenta represión a un centenar de chicos estudiantes que manifestaron en la capital, Bangui, contra la decisión del gobierno imperial de imponerles el uso de un uniforme escolar carísimo, que sus padres no podían pagar, según denunció Amnesty International.
La tortura a los opositores era un elemento cultural del imperio y Bokassa participaba en muchas de ellas, en forma activa, se entiende. Apaleaba o ejecutaba, o apaleaba y ejecutaba a los ladrones en ceremonias públicas todas televisadas, o dictaba normas extravagantes de riguroso cumplimiento, como una que prohibió que sonaran los tambores en horarios hábiles, por lo que los tambores sonaban cuando todos dormían, que la música cura todos los males.
¿Cómo puede un demente tan peligroso ocupar durante trece años el más alto cargo de un país? La pregunta tiene dos respuestas: uranio y diamantes. Bokassa no fue el primer tipo que llega a la cima y no sabe qué hacer, o no tiene lo que hay que tener para hacerlo. No todos se almuerzan a un caballero, pero en general derivan por manual hacia lo rocambolesco: se proclaman emperador, faraón, rey del mundo o lo que fuere.
El tratamiento que se le debía dar a Bokassa era el de “Su Majestad Bokassa I, emperador de Centroáfrica, Mariscal de Centroáfrica, Apóstol de la paz y Servidor de Cristo Dios”. Su secreto era ceder a Francia el uranio que pedía y aportar diamantes a los bolsillos de los más altos funcionarios, por empezar los del presidente Valery Giscard D’Estaing, por ejemplo, que perdió su reelección a manos de Francois Mitterrand a raíz del escándalo desatado por los diamantes de Bokassa.
Había nacido el 22 de febrero de 1921 en Bangui, capital de la entonces África Ecuatorial. Huérfano a los seis años, lo educó su abuelo con la ayuda de misioneros franceses. A los dieciocho años se convirtió en militar y se enroló en las Fuerzas Francesas Libres. Como miembro del ejército francés, en 1944 peleó, y fue condecorado, durante el desembarco aliado en la Provenza. Francia lo honró con la Legión de Honor y la Cruz de Guerra.
Dejó el ejército de Francia para integrar el de República Centroafricana cuando la nación se independizó de Francia, al menos en lo formal, durante la gran ola independentista africana de inicios de los años 60.
Antes de convertirse en tirano y emperador de la República Centroafricana, Bokassa luchó para Francia en la Segunda Guerra Mundial y fue condecorado. En la imagen, en una visita a Rumania en 1970
Ascendió veloz al grado de coronel y al cargo de jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas porque el entonces presidente, David Dacko, era su primo, a quien derrocó en 1966 con un golpe de Estado, mientras el país se hundía en una enorme crisis económica. Ocupó entonces los dos cargos, presidente de la república y del gobierno, liquidó la constitución, gobernó por decreto y con el tiempo se hizo nombrar cabeza del Movimiento para la Evolución Social de África del Norte (MESAN), el único partido político del país.
La República Centroafricana es un país paupérrimo, rodeado de países tanto o más obres: Chad, Camerún, Congo, República Democrático del Congo, Sudán y Sudán del Sur. En 1969, Bokassa viajó a Francia y fue recibido por Charles de Gaulle, a quien llamó, embelesado y astuto, “Papá”. De Gaulle lo calificó de imbécil, pero tuvo hacia él cierta consideración por consejo de Jacques Foccart, secretario para Asuntos Africanos.
Asistió al funeral de Estado en honor a De Gaulle en 1970, donde se hizo conocido por llorar desconsolado en Notre Dame. Fue con Giscard con quien tejió sus mejores vínculos: lo hizo un cazador de fieras en las sabanas de la República Centroafricana, y le llenó las manos con diamantes, uno de ellos, según reveló el propio Bokassa, valuado en un millón de francos de 1973. A cambio de esas naderías y del uranio con el que Francia elaboraba sus armas nucleares, Bokassa pedía poco: que sostuvieran su régimen de terror.
El emperador Jean-Bedel Bokassa y su esposa, la emperatriz Catherine, el 4 de diciembre de 1977, un año después de su proclamación
Francia lo hizo hasta que le fue imposible. En casa, las cosas para el todavía presidente de la República Centroafricana empezaban a complicarse. Un golpe de Estado fallido en abril de 1969 hizo que Bokassa afianzara su poder y eliminara a su principal rival militar, el coronel Alexandre Banza. Lo hizo a su manera.
La revista americana “Time” reveló que Banza fue arrastrado ante Bokassa, en plena reunión de gabinete, para que el presidente lo cortara en pedazos seleccionados con una navaja. Que luego los guardias lo golpearon hasta partirle la espalda. Lo arrastraron luego por las calles de Bangui hasta que finalmente le dispararon. “Le Monde” fue más piadoso con la descripción: “Banza fue asesinado en circunstancias tan repugnantes que todavía dan escalofríos”.
En marzo de 1972 Bokassa se hizo proclamar presidente vitalicio, para qué andar con más rodeos, por un congreso extraordinario del MESAN. Y dos años después, se ascendió a mariscal. Superó otro golpe fallido en diciembre de 1974, con su secuela de centenares de opositores torturados y ejecutados, y sobrevivió por los pelos a un intento de asesinato en febrero de 1976.
De modo que huyó hacia adelante, convencido de que debía instaurar una monarquía. Pidió ayuda, y la obtuvo, al entonces líder libio Muhammad Khadafi que fue su fuente de inspiración. Bokassa disolvió el gobierno en septiembre de 1976, renunció a sus cargos ministeriales y creó el Consejo de la Revolución Centroafricana: un nuevo órgano de gestión del Estado, bajo su presidencia, desde luego.
Cuando Khadafi visitó Bangui, Bokassa decidió convertirse al Islam porque buscaba la ayuda económica de Libia. Adoptó el nombre de Salah Eddine Ahmed Bokassa. El 4 de diciembre hizo que la ya desahuciada República Centroafricana pasara a ser una monarquía y creó el Imperio Centroafricano. Todo imperio precisa un emperador, así que Bokassa volvió al catolicismo y se coronó a sí mismo en una ceremonia insensata.
Antes de la entronización, el flamante emperador pidió a su “hermano”, el Papa Pablo VI que oficiara la ceremonia, en remedo de la coronación de Napoleón con quien Bokassa se sentía también hermanado. El Vaticano, por la razón que fuere, decidió tomar debida distancia del disparate, y lo mismo hicieron, entre otros, el presidente de Yugoslavia, mariscal Josip Broz Tito, el emperador Hirohito, de Japón, y el sha de Irán, Mohammed Reza Pahlevi, que pegaron el faltazo a la fiesta.
El 25 de mayo de 1979, acuciado por las acusaciones internacionales de canibalismo y muerte de niños, Bokassa posó con su familia, en un intento de mejorar su reputación
Los trajes del emperador y la emperatriz, su decimoquinta esposa, llevaban engarzadas ochocientas mil perlas en el de él y otras tantas de oro en el de ella. Ocho caballos blancos llegados desde Normandía, se supone que en avión, tiraron de la carroza que llevó a la pareja al falso palacio real: era un estadio de fútbol adaptado para la ocasión, con un trono en forma de águila imperial bañado en oro.
Francia aportó los cascos metálicos para la flamante guardia imperial, toneladas de comida, vino y fuegos artificiales para amenizar la jornada, y sesenta vehículos Mercedes Benz para transportar a la familia imperial y a sus invitados. No hay registros de que en las mesas se haya servido otra cosa que los alimentos que enviaron los franceses, que sabían lo que hacían.
Bokassa se hizo rico en trece años de poder. Usó las minas del país y la fuerza de trabajo de sus habitantes para amasar millones, en especial con el negocio de los diamantes, mientras caía la economía y los tres millones y medio de centroafricanos se hundían aún más en la miseria.
Para Francia, mientras hubiera uranio había esperanza. Hasta que los delirios de Bokassa y sus violaciones a los derechos humanos, la persecución de los disidentes y los asesinatos de los opositores se hicieron imposibles de admitir. Y de ocultar. Francia lo objetó y Estados Unidos le retiró su apoyo, en especial después de la gigantesca matanza de aquellos colegiales del uniforme inalcanzable, en abril de 1979.
En diciembre de ese año, mientras el emperador estaba de visita oficial en Libia, fue derrocado por un golpe de Estado amparado por tropas francesas, que restauraron en el poder a David Dacko, el primo a quien Bokassa había derrocado en 1966. De inmediato, el emperador pidió ayuda a su amigo Khadafi y Khadafi, de inmediato también, le hizo saber que ya le importaba nada: era un derrocado en el exilio. Bokassa viajó a París y a los brazos de su amigo, el presidente Giscard. Pero el presidente Giscard ya no era su amigo y rehusó cualquier tipo de contacto con el desterrado, aunque se ocupó de encontrarle un país que lo cobijara. Fue Costa de Marfil.
El presidente Houphouet-Boignhy aceptó no de muy buen grado darle asilo. Cuando en 1983 Bokassa intentó volver a su país a poner las cosas en orden, su operativo de regreso fue abortado por las autoridades locales, que lo expulsaron del país. Fue a parar de nuevo a Francia, gobernada ahora por Francois Mitterrand que no tuvo más remedio, o lo tuvo y no lo usó, que aceptarlo. Bokassa fue a vivir a un palacete de su propiedad, cercano a París. Ahorros no le faltaban, se ve.
Bokassa, ya destituido, en el Castillo Haudricourt, de su propiedad, ubicado en las afueras de Paris
En 1986, convencido de que en París podía matarlo una bala perdida, o un automovilista imprudente en una calle aislada y sin luz, el emperador regresó a la República Centroafricana a enfrentar lo que hubiera que enfrentar. Llegó el 24 de octubre de 1986, hace hoy treinta y cinco años. Fue arrestado y juzgado por traición, asesinato, canibalismo y apropiación de bienes y fondos estatales.
La acusación de canibalismo fue anulada porque los hechos no pudieron ser demostrados. Se ve que, a digestión pasada, eximición de cargos. El 12 de junio de 1987, el tribunal republicano lo condenó a muerte. Ocho meses después, la sentencia fue conmutada por la de cadena perpetua. Y meses más tarde, rebajada a veinte años de cárcel.
En 1993, cuando la democracia retornó a la República Centroafricana, el presidente saliente, André Kolingba, dictó como último acto de su generoso gobierno, una amnistía general para todos los presos que incluyó a Bokassa y a varios de los más fieles miembros de su otrora corte de esplendor. El cocinero no figuraba entre los presos. Todos fueron liberados el 1 de agosto.
El 3 de noviembre de 1996 un infarto agudo fulminó al dictador, enfermo cardíaco casi crónico, con cierta insuficiencia renal y un par de ataques cerebrales. Tenía 75 años. Antes de su muerte, había dicho que era el decimotercer apóstol de Cristo.
descubrir.com — La más europea de las capitales latinoamericanas es una gran urbe imposible de abarcar en una sola visita. Esta ciudad cosmopolita no solo deslumbra por su ecléctica impronta arquitectónica, sino también por su inagotable oferta gastronómica, cultural y de espectáculos, donde el tango y el asado son sola la punta del iceberg. Por eso hoy te contamos algunas de las cosas que puedes conocer en Buenos Aires en tres días.
Si bien el gobierno de la ciudad dispone de buses turísticos que transitan por los principales puntos de interés de la capital argentina, siempre es bueno recordar que todo lugar merece ser recorrido al ritmo de cada viajero y por su propia cuenta.
Y aunque la llamada Reina del Plata (aunque poco se asoma al río) suele tener un tránsito caótico y una red de subterráneos (metro) no demasiado extensa, podrás moverte bien a pie e intercalando por tramos el transporte público para llegar a los lugares que no puedes dejar de ver en una primera visita.
Un buen punto de partida para tu itinerario es el Palacio del Congreso de la Nación, sede del Poder Legislativo. Inaugurado en 1906, el edificio tiene una cúpula de 80 metros de alto que es una de las más grandes de la ciudad. Si lo deseas, puedes realizar una visita guiada por su bello interior.
Frente al Congreso se aprecia lo que antaño fuera la histórica Confitería del Molino, una interesante muestra del art nouveau que hace años espera ser restaurada. Y si caminas unos metros hacia el oeste darás con el mítico Café de los Angelitos, “de Rivadavia y Rincón”, tal como reza el tango.
Palacio Barolo
Pero volvamos al Congreso y crucemos la plaza que está frente a él para empezar a recorrer la “españolísima” Avenida de Mayo. Juzga tú mismo si te recuerda a la Gran Vía de Madrid. De todas formas, su riqueza arquitectónica bien merece un vistazo. Antes gira unos metros hacia la izquierda para observar al Liceo, el teatro en pie más antiguo de la ciudad (1872).
Lo primero que llamará tu atención de esta histórica avenida son las cúpulas rojas del edificio de La Inmobiliaria (1910), una de las primeras compañías de seguros de la capital argentina. La construcción tiene influencias neoclásicas y del art nouveau. Sin darte respiro surge luego el imponente Palacio Barolo, inspirando en la Divina Comedia, de Dante Alighieri. Cuando se inauguró, en 1923, era el edificio más alto de Sudamérica.
Siguiendo tu recorrido te encontrarás con el Teatro Avenida (1908), una tradicional sede de compañías españolas de zarzuela, teatro y ópera, y con el Hotel Castelar (1929), uno de los más tradicionales de la ciudad y que supo alojar a Federico García Lorca.
A estas alturas estás a punto de cruzar la Avenida 9 de julio, que se jacta de ser la más ancha del mundo. Si miras a la izquierda divisarás, a pocos metros, al sobrevalorado Obelisco porteño. Mejor camina un trecho a tu derecha y disfruta de la arquitectura del Club Español (1911), con rasgos neorrománticos, neorrenacentistas, flamencos, del jugendstil y del modernismo catalán.
Retomando la caminata por Avenida de Mayo te encontrarás con el Café Tortoni, el más antiguo de la ciudad (1858), con sus mesas de mármol y su espíritu tanguero. Justo al lado se sitúan la Academia Nacional del Tango y el Museo Mundial del Tango.
Casi arribando a Plaza de Mayo se sitúan la Casa de la Cultura de la Ciudad -la antigua y lujosa sede del diario La Prensa (1898)- y el Pasaje Roverano, una antigua galería.
Una plaza cargada de historia
Cabildo
A diferencia de Joaquín Sabina, quizá no te dé por llorar cuando llegues a la histórica plaza, pero debes saber que allí acontecieron y acontecen las más grandes manifestaciones políticas de Argentina desde hace más de 200 años.
Y aquí vale aclarar que, si visitas la ciudad, tengas presente que el estado de conflictividad social va en aumento y es muy probable que te topes con importantes movilizaciones de gremios, partidos políticos y otras organizaciones sociales. Si quieres sumarte a ellas, bienvenido. Pero ten en cuenta que el actual gobierno está haciendo un uso desmedido de las herramientas represivas y puedes terminar detenido sin causa alguna solo porque pasabas por allí, o eso dicen muchos bonaerenses.
Alrededor de la Plaza de Mayo te encontrarás con el Cabildo, o lo que queda de él después de sus múltiples modificaciones. La antigua sede de la Administración colonial y el lugar donde se formó el primer gobierno del país, alberga hoy un museo. También está la Catedral Metropolitana, con su particular parecido a un templo griego. Allí está el Mausoleo del General José de San Martín, Padre de la Patria.
También podrás apreciar el Palacio del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y, sobre las paredes del Ministerio de Economía, es recomendable que observes las marcas de las balas disparadas por los aviones que también bombardearon la Plaza de Mayo en 1955, con el objetivo de derrocar al presidente Perón, dejando más de 300 víctimas civiles.
Casa Rosada
Da un vistazo, además, al monumental edificio del Banco Nación, con su fachada de piedra, suelos de granito y paredes revestidas de caoba y cedro. Allí también está el Museo Histórico y Numismático. Puedes apreciar también la Antigua sede del Congreso Nacional, que hoy alberga a la Academia Nacional de la Historia.
Y, por supuesto, no dejes de visitar la Casa Rosada, un bello palacio que funciona como sede del Gobierno Nacional y que se levanta en el lugar donde, en 1580, se erigió el Fuerte de Buenos Aires. Detrás se halla el Museo de la Casa Rosada (ex Museo del Bicentenario), construido sobre los restos de la antigua Aduana Taylor.
A pocos metros hacia el norte se ubica el Centro Cultural Kirchner, un imponente espacio pensado para el arte en sus diversas formas y que funciona en la antigua sede del Palacio de Correos. Y si quieres distenderte un rato, puedes acercarte hasta Puerto Madero, comer algo y asomarte desde allí al Río de la Plata a través de su Costanera Sur.
Más historia y belleza arquitectónica en la multifacética Buenos Aires
Manzana de las luces
Volviendo hacia el centro histórico de la ciudad, no deberías dejar de visitar la Manzana de las Luces, una de las más añejas de Buenos Aires. Entre las calles Perú, Moreno, Bolívar, Alsina y Diagonal Sur te encontrarás con la Iglesia de San Ignacio de Loyola, el Colegio Nacional Buenos Aires, el antiguo edificio de la Universidad de Buenos Aires y otros edificios cargados de historia. Y también con antiquísimos túneles.
En los alrededores están la Basílica de San Francisco, la Farmacia La Estrella (1895) -que forma parte del antes contiguo Museo de la Ciudad-, la añeja Librería de Ávila y el majestuoso edificio de La Legislatura porteña.
Si tomas luego por la peatonal Florida, haz un alto en la Galería Güemes, un hermoso edificio art nouveau que ofrece una de las mejores panorámicas de la ciudad desde su mirador en el piso 14, a 84 metros de altura. También puedes tentarte con sus restaurantes, chocolaterías, marroquinerías, librerías, vinotecas y casas de moda que alberga.
Siguiendo por Florida hacia el norte llegarás hasta las Galerías Pacífico, un importante centro comercial en el que destacan los murales pintados en su cúpula por artistas plásticos locales de renombre. Da un vistazo también al hermoso edificio del Centro Naval, ubicado enfrente.
En este punto puedes cruzar una vez más la Avenida 9 de julio hacia el oeste para toparte con el mítico Colón, considerado uno de los más importantes teatros líricos del mundo. No dejes de visitarlo por dentro. Enfrente está el Palacio de Tribunales, sede del Poder Judicial y un cabal ejemplo de la arquitectura francesa.
Calle Corrientes
O también puedes seguir por Florida hasta dar con la Plaza San Martín, donde el Padre de la Patria instaló el Regimiento de Granaderos a Caballo. Puedes visitar el Cenotafio a los caídos en la Guerra de Malvinas y admirar, además, los lujosos edificios que la rodean: el Palacio San Martín, sede ceremonial de la Cancillería de la República Argentina, y el bellísimo Palacio Paz que, desde 1938, alberga al Círculo Militar.
En las cercanías, aprecia asimismo la Torre Monumental, más conocida como Torre de los Ingleses, y los edificios de las estaciones terminales de los ferrocarriles Mitre y Belgrano. Y, de regreso, visita el Palacio Noel, una de las sedes del Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco (Suipacha 1422).
Al atardecer o por la noche te recomendamos recorrer la legendaria Avenida Corrientes, que destaca por su numerosa oferta de obras teatrales, por sus librerías y, si te da hambre, por sus pizzerías. Si llegas hasta la Avenida Callao, asómate a ver si ves rodar la luna por allí, como también dice un tango.
Paseando por los barrios del sur de la ciudad
Caminito
Lo que no debes perderte en una visita a Buenos Aires en tres días en, sin duda, un paseo por los barrios de la zona sur de la ciudad: San Telmo y La Boca.
Puedes comenzar por el Parque Lezama, que alberga al Museo Histórico Nacional. A pocos metros te encontrarás con la legendaria Plaza Dorrego y su feria que, cada domingo, oferta antigüedades y es pródiga en artistas callejeros.
Pero aprovecha para recorrer las callecitas del barrio, con sus antiguas casas y bares. No dejes de admirar, por ejemplo, la Iglesia de San Pedro González Telmo, construida originalmente por los jesuitas en 1734. Tampoco deberías perderte el Museo de Arte Moderno, el Zanjón de Granados (más túneles), la antigua fábrica Canale, etc. Y aún queda mucho por descubrir.
Estadio de La Bombonera
Y ya en La Boca, se sabe que muchos de desviven por conocer la mítica Bombonera y poder contemplar allí el clásico de los clásicos futboleros: Boca-River. Aunque tampoco deberías dejar de darte una vuelta por el colorido Caminito y sus conventillos de chapa, visitar alguna de sus típicas cantinas, admirar la imponente estructura de hierro del antiguo Puente Transbordador o disfrutar de algunas de sus múltiples propuestas culturales.
Y es que como en todo lugar que se visita, en Buenos Aires también es ideal que te alejes de las típicas propuestas para turistas si quieres conocer a fondo su gastronomía y su cultura. Y pronto notarás que sobran opciones por doquier.
Otras propuestas para ver en Buenos Aires en tres días
Cementerio de Buenos Aires
Si el tiempo lo permite, no dejes de darte una vuelta por la librería El Ateneo Grand Splendid (Avenida Santa Fe 1860). Antes fue un cine y su arquitectura emula al Teatro de la Ópera, de París.
Toma luego la Avenida Callao hacia el Oeste y en Guido dobla a la izquierda hasta encontrarte con el impresionante Cementerio de la Recoleta, con sus mausoleos y los famosos personajes allí enterrados, entre ellos Eva Perón. A su lado se encuentra la Basílica Nuestra Señora del Pilar, la segunda iglesia más antigua de la ciudad.
Enseguida te situarás en la Avenida Alvear y seguro sentirás que estás en París. Así podrás apreciar en pocos metros el edificio de la Secretaría de Cultura, los palacios Maguire y Duhau y la Nunciatura Apostólica. En el barrio siguiente están el Jockey Club y los Palacios Ortiz Basualdo y Pereda, en la actualidad sedes de las embajadas de Francia y Brasil, respectivamente.
Pero si eliges desconectarte un rato tienes la opción de subirte a un autobús que te lleve hasta el Jardín Botánico y luego aprovechar para visitar al Museo Evita (Lafinur 2988). También puedes seguir hasta los famosos bosques de Palermo o dejar que el transporte público te acerque a Cabildo y Juramento, en el acomodado barrio de Belgrano, que allá lejos y hace tiempo era zona de casas de fin de semana. Aquí se impone una visita a una curiosa iglesia circular, el Museo de Arte Español Enrique Larreta o al Museo Histórico Sarmiento.
Como ves, la oficialmente denominada Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), tiene mucho para ofrecer. Y esto es solo el principio.
La fotografía «El hombre cruzado de brazos en medio del saludo nazi» se halla expuesta en el centro de documentación «Topografía del Terror» de Berlín en la antigua sede de Gestapo, las SS y la Reichssicherheitshauptamt
Wall Street International(F.Gaztelú) — Aquel trece de junio de 1936, decenas de miles de trabajadores de la naval donde se daba el bautismo a la nueva nave de la Armada alemana, levantaron el brazo para saludar a Adolf gritando: ¡Heil Hitler!
Decenas de miles de trabajadores, excepto August Landmesser.
Tal vez entre esas decenas de miles de trabajadores hubiera algunos que pensaban como August, que no estuvieran de acuerdo con lo que estaba haciendo Adolf; tal vez incluso algunos pensaran que era inhumano que se discriminara a los judíos solo por su raza, pero únicamente August decidió cruzarse de brazos y salir así en la foto que es un icono de la rebeldía.
Él no lo supo en ese momento, pero estaba firmando su sentencia de muerte. August tenía sus razones para estar cruzado de brazos. Se vio obligado a afiliarse al partido Nazi para conseguir trabajo, pero poco después de hacerlo conoció a Irma Eckler y entonces todo cambió. Vivían en pareja, pero sin estar casados; una estúpida ley, la de Nuremberg, prohibía a los alemanes contraer matrimonio con mujeres judías.
Cuando el Adolf visitó la naval, August ya tenía una hija llamada Ingrid y le habían echado del partido Nazi; aunque seguía trabajando en la naval Blohm + Voss, sabía que era cuestión de tiempo que le despidieran. Decidió huir a Dinamarca y le arrestaron. Cuando le separaron de su mujer, ella estaba embarazada. Nunca llegó a conocer a Irene. Él pasó por un campo de concentración y luego lo enviaron al frente.
A Irma, después de dar a luz a Irene, la asesinaron. August murió en el frente y fue Irene, quien muchos años después, en 1996, dio a conocer la historia de su padre.
Había sido llevada a un orfanato y luego de contactar con su hermana, que había sido criada por la abuela materna, ató cabos y contó lo sucedido a su familia.
August sigue siendo un símbolo de valor y convicción hoy en día. August Landmesser hoy son los partidos alemanes que rechazan pactar con la extrema derecha, el AfD.
August Landmesser somos los que rechazamos y condenamos la violencia de género, la homofobia y el asesinato de personas por su raza o cualquier condición que los diferencie.
En este mundo en el que a veces parece que todo vale, en el que todo puede ser políticamente correcto si lo acepta la mayoría, faltan August Lanmessers.
No todo es políticamente correcto. Y aunque cada día nos autocensuramos más, poco hacemos por dejar de lado las voces de los intolerantes y los que agreden a la sociedad con sus opiniones racistas.
No todas las opiniones son tolerables. Las que nos hacen menos humanos son deleznables y todo aquel que no las denuncia, inconscientemente las apoya. Estamos en una vorágine que puede transformar la sociedad para mal, no podemos consentir atropellos contra la diversidad. August se opuso en firme cuando el proceso ya estaba en marcha, nosotros podemos hacerlo antes de que suceda.
No siempre la mayoría tiene la razón. Las minorías merecen el apoyo de todos cuando defienden su supervivencia. Gestos así nos hacen más humanos, es lo que diferencia a nuestra especie de otros animales, nuestra trascendencia social.
Memorial dedicado a los 32 balleneros vascos asesinados
elhistoriador.es — No, no es broma: la norma llevaba 400 años vigente en ese país, aunque huelga decir que hace ya cientos de años que la ley estaba en desuso. Pero lo cierto es que entró en vigor en septiembre de 1615 cuando el comisario de la zona de los fiordos al oeste del pequeño país nórdico, un tal Ari Magnússon, ordenó matar a 32 marineros vascos de Gipuzkoa que se dedicaban a la caza de ballenas y que habían naufragado frente a las costas islandesas tras una tormenta, en la zona de los Fiordos del Oeste, en lo que se conoce en la isla como el mayor asesinato en masa de esa región.
La orden que dio pie a esa ejecución había seguido vigente hasta el 22 de abril, cuando el comisario Jónas Guðmundsson derogó la ley que permitía matar vascos.
«Por supuesto que es más por diversión; hay leyes en Islandia que prohíben matar vascos», comentó Guðmundsson. Cuando le preguntaron si había notado un aumento de turistas vascos desde que la ley fue deregoda respondió: «Al menos es seguro para ellos venir ahora».
El diputado general de Guipúzcoa, Martín Garitano, estuvo presente en la ceremonia de la derogación de la ley junto con el Ministro de Educación y Cultura de Islandia, Illugi Gunnarsson.
Entre los presentes también estuvo Xabier Irujo, descendiente de uno de los balleneros asesinados, y Magnús Rafnsson, descendiente de uno de los islandeses que mataron a los vascos, como símbolo de la reconciliación de ambas partes.
La masacre de los balleneros es conocida en Islandia como «El Asesinato de los Españoles» y se remonta a 1615, cuando estos instalaron una estación ballenera en el distrito de los Fiordos del Oeste.
Islandeses y vascos tenían un acuerdo por el que ambos se beneficiaban de la empresa instalada en la zona, pero cuando los vascos estaban preparados para marcharse una tormenta les hizo chocar con las rocas. La mayoría sobrevivieron y pudieron marcharse a España.
Al mes siguiente, después de un conflicto con los habitantes de la zona, los balleneros vascos que se habían quedado allí fueron asesinados siguiendo la orden dada por las autoridades. Solo una persona logró escapar.
Tras el asesinato de los balleneros, la ley siguió vigente, generación tras generación, hasta que finalmente derogada el 22 de abríl del 2015.
Lo cierto es que tuvieron que pasar más de 400 años, en el 2015 el Instituto Vasco Etxepare, el Center for Basque Studies de la Universidad de Nevada(EEUU), la Cátedra Barandiaran Chair for Basque Studies de la Universidad de Santa Bárbara y la AIB Asociación de Amistad Islandia País Vasco organizaron un congreso académico en la Biblioteca Nacional de la Universidad de Reykjavik para recordar el IV centenario de la matanza.
Además, Xabier Irujo, descendiente de uno de los balleneros muertos y Magnús Raffnson, descendiente de uno de los autores de la matanza, descubrieron conjuntamente una placa colocada en una piedra frente al Museo de la Brujería de Holmavik, como homenaje a los 32 pescadores guipuzcoanos asesinados en 1615. Para darle más solemnidad, estuvo presente el diputado general de Gipuzkoa, Martin Garitano, además de otras autoridades locales.
Al terminar el congreso, el actual comisionado de los fiordos, Jónas Guðmundsson, anunció a los asistentes que, por fin, quedaba derogada la ley que permitía matar. «Lógicamente es un guiño simbólico», explicó Guðmundsson. Menos mal, porque si no lo fuera, sería para preocuparse, sobre todo si uno es vasco.
elhistoriador.es — El calendario gregoriano es un calendario originario de Europa, actualmente utilizado de manera oficial en casi todo el mundo. Así denominado por ser su promotor el papa Gregorio XIII, vino a sustituir en 1582 al calendario juliano, utilizado desde que Julio César lo instaurara en el año 46 a. C. El papa promulgó el uso de este calendario por medio de la bula Inter Gravissimas.
El germen del calendario gregoriano fueron dos estudios realizados en 1515 y 1578 por científicos de la Universidad de Salamanca, que fueron remitidos a la Iglesia. Del primero se hizo caso omiso y del segundo finalmente fructificó el actual calendario mundial.
La reforma gregoriana nace de la necesidad de llevar a la práctica uno de los acuerdos del Concilio de Trento: ajustar el calendario para eliminar el desfase producido desde el primer Concilio de Nicea, celebrado en 325, en el que se había fijado el momento astral en que debía celebrarse la Pascua y, en relación con esta, las demás fiestas religiosas móviles. Lo que importaba, pues, era la regularidad del calendario litúrgico, para lo cual era preciso introducir determinadas correcciones en el civil. En el fondo, se trataba de adecuar el calendario civil al año trópico.
En el Concilio de Nicea se determinó que la Pascua debía conmemorarse el domingo siguiente al plenilunio posterior al equinoccio de primavera en el hemisferio norte (equinoccio de otoño en el hemisferio sur). Aquel año 325 el equinoccio había ocurrido el día 21 de marzo, pero con el paso del tiempo la fecha del acontecimiento se había ido adelantando hasta el punto de que en 1582, el desfase era ya de 10 días, y el equinoccio se fechó el 11 de marzo.
El desfase provenía de un inexacto cómputo del número de días con que cuenta el año trópico; según el calendario juliano que instituyó un año bisiesto cada cuatro, consideraba que el año trópico estaba constituido por 365,25 días, mientras que la cifra correcta es de 365,242189, o lo que es lo mismo, 365 días, 5 horas, 48 minutos y 45,16 segundos. Esos más de 11 minutos contados adicionalmente a cada año habían supuesto en los 1257 años que mediaban entre 325 y 1582 un error acumulado de aproximadamente 10 días.
El calendario gregoriano ajusta este desfase cambiando la regla general del bisiesto cada cuatro años, y hace que se exceptúen los años múltiplos de 100, excepción que a su vez tenía otra excepción, la de los años múltiplos de 400, que sí eran bisiestos. La nueva norma de los años bisiestos se formuló del siguiente modo: la duración básica del año es de 365 días; pero serán bisiestos (es decir tendrán 366 días) aquellos años cuyas dos últimas cifras son divisibles por 4, exceptuando los múltiplos de 100 (1700, 1800, 1900…, que no serán bisiestos), de los que se exceptúan a su vez aquellos que también sean divisibles por 400 (1600, 2000, 2400…, que serán bisiestos). El calendario gregoriano ajusta a 365,2425 días la duración del año, lo que deja una diferencia de 0,000300926 días al año de error, es decir, adelanta cerca de 1/2 minuto cada año (aprox. 26 s c/año), lo que significa que se requiere el ajuste de un día cada 3300 años.
Esta diferencia procede del hecho de que la traslación de la Tierra alrededor del Sol no coincide con una cantidad exacta de días de rotación de la Tierra alrededor de su eje. Cuando el centro de la Tierra ha recorrido una vuelta completa en torno al Sol y ha regresado a la misma «posición relativa» en que se encontraba el año anterior, se han completado 365 días y un poco menos de un cuarto de día (0,242189074 para ser más exactos). Para hacer coincidir el año con un número entero de días se requieren ajustes periódicos cada cierta cantidad de años.
Sin embargo, intentar crear una regla para corregir este error de un día cada 3300 años es complejo. En tan largo tiempo la Tierra se desacelera en su velocidad de rotación (y también se desacelera el movimiento de traslación) y ello crea una nueva diferencia que es necesario ir corrigiendo. La Luna ejerce un efecto de retraso sobre esta velocidad de giro por la excentricidad creada por las mareas. La disminución de la velocidad de giro creada por esa excentricidad es similar a la que se produce cuando hacemos girar un frisbee poniéndole un poco de arena mojada en un lado del borde inferior: cuando el platillo se hace girar, su velocidad de giro es mucho menor a la que tiene cuando no existe tal excentricidad.
Este efecto todavía se encuentra en análisis y medición por parte del mundo científico y adicionalmente existen otros efectos que complican definir reglas con tal precisión. Este error es solo de una parte por millón. Lo más práctico será que cuando la diferencia sea significativa, es decir, cuando llegue a ser de un día, se declare que el siguiente año bisiesto no lo sea. De todas maneras, quedan casi dos mil años de análisis y discusión antes de necesitar este ajuste. Véase año para una descripción un poco más profunda.
Otro problema distinto, como ya se ha señalado, es la disminución de la velocidad de rotación terrestre (y también de la traslación terrestre), la cual se puede medir con gran precisión con un reloj atómico. Es un problema distinto porque no tiene que ver nada con el cálculo del calendario y, por lo tanto, con los ajustes que se le tengan que hacer al calendario. Más bien es al contrario: es el reloj atómico el que tiene que ajustarse a los movimientos de la Tierra, es decir, a la duración del día solar y del año terrestre. El reloj atómico mide un tiempo uniforme que, por lo tanto, no existe en la naturaleza, donde los movimientos del mundo físico son uniformemente variados.
El día, la semana y el mes
División del Calendario
Nº
Nombre
Días
1
Enero
31
2
Febrero
28 o 29
3
Marzo
31
4
Abril
30
5
Mayo
31
6
Junio
30
7
Julio
31
8
Agosto
31
9
Septiembre
30
10
Octubre
31
11
Noviembre
30
12
Diciembre
31
Día: es la unidad fundamental de tiempo del calendario gregoriano. Un día equivale aproximadamente a 86.400 segundos del Tiempo Atómico Internacional o TAI: recordemos que es el TAI el que se tiene que ajustar al verdadero movimiento de rotación terrestre, que se retrasa con respecto a la duración del mismo.
Semana: periodo de 7 días.
El impulsor de la reforma del calendario es Ugo Buocompagni, jurista eclesiástico, elegido papa el 14 de mayo de 1572 bajo el nombre de Gregorio XIII. Se constituye la Comisión del Calendario, en la que destacan Cristóbal Clavio y Luis Lilio. Clavio, astrónomo jesuita, el “Euclides de su tiempo“, era un reputado matemático y astrónomo.
El mismo Galileo Galilei lo requirió como aval científico de sus observaciones telescópicas. Un cráter de la Luna lleva su nombre. En cuanto a Lilio, médico y astrónomo, sabemos que fue el principal autor de la reforma del calendario. Muere en 1576 sin ver culminado el proceso.
Finalmente, un personaje más en esta historia: Alfonso X de Castilla, El Sabio: el valor dado al año trópico en las Tablas alfonsíes de 365 días 5 horas 49 minutos y 16 segundos es el tomado como correcto por la Comisión del Calendario. Pedro Chacón, matemático español, redacta el Compendium con el dictamen de Lilio, apoyado por Clavio, y se llega al 14 de septiembre de 1580 cuando se aprueba la reforma, para llevarla a la práctica en octubre de 1582.
Al jueves -juliano- 4 de octubre de 1582 le sucede el viernes -gregoriano- 15 de octubre de 1582. Diez días desaparecen debido a que ya se habían contado de más en el calendario juliano.
El calendario se adoptó inmediatamente en los países donde la Iglesia Católica tenía influencia. Sin embargo, en países que no seguían la doctrina católica, tales como los protestantes, anglicanos, ortodoxos, y otros, este calendario no se implantó hasta varios años (o siglos) después, e incluso en algunos, se sigue llamando calendario juliano, para no reconocer la autoridad de papa de Roma en su implantación.
A pesar de que en sus países el calendario gregoriano es el oficial, las iglesias ortodoxas (excepto la de Finlandia) siguen utilizando el calendario juliano (o modificaciones de él diferentes al calendario gregoriano). Sin embargo, fuera del mantenimiento de un calendario eclesiástico diferente en algunos países, el calendario gregoriano es el que se considera como base para el establecimiento del año civil en todo el mundo, incluyendo los países con un año eclesiástico o religioso diferente al que se estableció en la reforma gregoriana del siglo XVI.
Línea temporal
Año 1582
Italia, Portugal, España (posesiones europeas y Canarias) y la zona católica de Polonia: después del jueves 4 de octubre de 1582 vino el viernes 15 de octubre.
Francia, Lorena (Lorraine) y el valle del Misisipí (Estados Unidos): después del domingo 9 de diciembre de 1582 vino el lunes 20 de diciembre.
Países Bajos (Brabante, Zelanda y el Staten Generaal): después del lunes 17 de diciembre de 1582 vino el martes 28 de diciembre.
Bélgica (Limburgo y provincias del sur): después del jueves 20 de diciembre de 1582 vino el viernes 31 de diciembre.
Año 1583
Países Bajos (Holanda, Flandes, Hennegan y algunas provincias del sur): el sábado 1 de enero de 1583 vino después del viernes 21 de diciembre de 1582 (por lo que la gente se quedó sin fiestas de Navidad ni Año nuevo).
Alemania (zonas católicas): originalmente el lunes 21 de febrero de 1583 debía suceder al domingo 10 de febrero, pero el pueblo no hizo ningún caso. Luego se decidió que el domingo 16 de octubre de 1583 seguiría al sábado 5 de octubre.
Austria (Tirol, Salzburgo y Brescia): el domingo 16 de octubre de 1583 siguió al sábado 5 de octubre.
Austria (Carintia-Kärnten y Estiria-Steiermark): el domingo 25 de diciembre de 1583 seguiría al sábado 14 de diciembre.
Las posesiones españolas en América y Asia Virreinato de la Nueva España (Hoy México, Cuba y parte sur de EUA) en América de Norte y Central; la América del Sur española (Virreinato del Perú); y la Capitanía General de Filipinas): el sábado 15 de octubre de 1583 vino después del viernes 4 de octubre. Debido a la distancia con la metrópoli y la dificultad de llegar la orden de cambio a todos los lugares, Felipe II, en Pragmática del 14 de mayo de 1584, establece este año para el cambio de calendario.
Países Bajos (Groninga): el lunes 21 de febrero de 1583 vino después del 10 de febrero. Retrocedieron al juliano en julio-agosto de 1594. Finalmente el miércoles 12 de enero de 1701 vino después del martes 31 de diciembre de 1700.
Año 1584
Bohemia (Bohemia, Moravia y Lusacia): el martes 17 de enero de 1584 vino después del lunes 6 de enero.
Suiza (cantones más católicos): el domingo 22 de enero vino después del 11 de enero.
Silesia (Slask): el lunes 23 de enero vino después del domingo 12 de enero.
Año 1587
Hungría: el domingo 1 de noviembre de 1587 vino después del sábado 21 de octubre.
Año 1590
Transilvania (Siebenbürgen-Ardeal-Erdély): el martes 25 de diciembre de 1590 vino después del lunes 14 de diciembre.
Año 1605
Canadá (Nueva Escocia): desde 1605 al 13 de octubre de 1710, usaron el calendario gregoriano. Después usaron el juliano desde el 2 de octubre de 1710 hasta el miércoles 2 de septiembre de 1752, que fue seguido por el jueves 14 de septiembre. Desde entonces usaron el gregoriano.
El resto de Canadá había estado utilizando el calendario gregoriano desde su implantación original.
Año 1610
Alemania (Prusia): el jueves 2 de septiembre de 1610 vino después del miércoles 22 de agosto.
Año 1682
Francia (Estrasburgo): en febrero de 1682.
Año 1700
Alemania protestante, Dinamarca y Noruega: el lunes 1 de marzo de 1700 vino después del 18 de febrero.
Países Bajos (Güeldres-Gelderland, zona protestante de Holanda): el lunes 12 de julio de 1700 vino después del 30 de junio.
Países Bajos (Utrecht y Overijssel): el domingo 12 de diciembre de 1700 vino después del sábado 30 de noviembre.
Año 1701
Países Bajos (Frisia y otra vez Groninga) y Suiza (Zúrich, Berna, Basilea, Schaffhausen, Gent, Mühlhausen y Biel): el miércoles 12 de enero de 1701 vino después del martes 31 de diciembre de 1700.
Países Bajos (Drenthe): el jueves 12 de mayo de 1701 vino después del miércoles 30 de abril.
Año 1752
Inglaterra y sus colonias (Terranova y la costa de la bahía de Hudson, en Canadá; litoral atlántico de Estados Unidos (EE.UU.), Washington y Oregón; Escocia, Irlanda, India): el jueves 14 de septiembre de 1752 vino después del miércoles 2 de septiembre.
Esta es la causa de que aunque se dice que los escritores Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare murieron ambos el 23 de abril de 1616, en realidad este último murió 10 días después (el 3 de mayo del calendario europeo actual).
En Inglaterra, a los días en el calendario juliano que ocurrieron antes de la introducción del calendario gregoriano en 1752 se les llama OS (Old Style o ‘estilo antiguo’). Las iniciales NS (New Style o ‘estilo nuevo’) indican el calendario gregoriano.
Año 1753
Suecia y Finlandia (que cuando fue conquistada por Rusia tuvo que adoptar en cierto grado el calendario juliano): en el año 1700 se decidió cancelar los días bisiestos durante cuarenta años, lo que lograría acumular los 10 días que faltaban. Ese año se cumplió, pero no en los bisiestos 1704 y 1708 (no se sabe por qué). Por lo tanto en esa década sus fechas no coincidían con ningún otro país (ya sea que tuviera calendario gregoriano o juliano). Más tarde, en 1712 decidieron que volverían al calendario juliano agregando un día (un “30 de febrero”) al año bisiesto 1712. Cuarenta años después decidieron hacer el cambio drástico normal: el jueves 1 de marzo de 1753 vino después del miércoles 17 de febrero.
Año 1867
Alaska: octubre de 1867, cuando se convirtió en una entidad federal de Estados Unidos.
Año 1873
Japón: antes se usaba un calendario propio lunar.
Año 1875
Egipto.
Año 1912 o 1929
China: antes tenía un calendario propio lunar. Los autores no se ponen de acuerdo si el cambio se produjo en 1912 o en 1929. Hasta hace pocos años en Hong Kong el pueblo utilizaba el calendario lunar (que es muy difícil de traducir al calendario gregoriano, el cual es estrictamente solar).
Albania: diciembre de 1912.
Año 1914 o 1926
Turquía: hasta el 1 de enero de 1914 (según otros hasta 1926 por las reformas occidentales de Mustafa Kemal Atatürk) Turquía funcionó con el calendario islámico.
Año 1916
Bulgaria: el 14 de abril de 1916 vino después del 31 de marzo.
Año 1918
Rusia y Estonia: el jueves 14 de febrero de 1918 vino después del miércoles 31 de enero. Otras zonas orientales de la Unión Soviética lo cambiaron dos años después.
Año 1919
Rumania: el lunes 14 de abril de 1919 vino después del domingo 31 de marzo.
Yugoslavia.
Año 1923
Grecia: el jueves 1 de marzo de 1923 vino después del 15 de febrero.
Duración del año gregoriano
El calendario gregoriano distingue entre :
año común: el de 365 días
año bisiesto: el de 366 días
año secular: el terminado en “00” -múltiplo de 100-
Es año bisiesto el que sea múltiplo de 4, con excepción de los años seculares. Respecto a estos, es bisiesto el año secular múltiplo de 400.
De esta manera, el calendario gregoriano se compone de ciclos de 400 años:
En 400 años hay (400/4)-4 seculares = 96 años bisiestos
De los 4 años seculares, solo uno es bisiesto (múltiplo de 400)
En el ciclo de los 400 años tenemos 96 + 1 = 97 años bisiestos, y 400 – 97 = 303 años comunes
Haciendo el cómputo en días:
97 x 366 días = 35.502 días
303 x 365 = 110.595 días
Esto hace un total de 146.097 días en los 400 años, de modo que la duración media del año gregoriano es de 365,2425 días.
En los 400 años del ciclo del calendario gregoriano, estos 146.097 días, que son 20.871 * 7 días, hay un número entero de semanas 20.871, de tal modo que en cada ciclo de 400 años no solo se repite exactamente el ciclo de años comunes y bisiestos, sino que el ciclo semanal también es exacto, esta congruencia da lugar a que tomando un grupo de 400 años seguidos, el siguiente ciclo de 400 años es exactamente igual.
La primera semana del año, la número 01, es la que contiene el primer jueves de enero. Las semanas de un año van de la 01 a la 52, salvo que el año termine en jueves, o bien en jueves o viernes si es bisiesto, en cuyo caso se añade una semana más: la 53.
Mes: periodo de 30 ó 31 días, salvo para febrero que tiene 28 días en un año común, y 29 días en un año bisiesto.
Existe una copla con varias versiones que se utiliza como regla nemotécnica para recordar el número de días de cada mes:
Treinta días trae noviembre,
con abril, junio y septiembre;
veintiocho solo uno
y los demás, treinta y uno.
Otra versión dice:
Treinta días traen septiembre,
abril, junio y noviembre.
Todos los demás treinta y uno
excepto febrero que tiene veintiocho,
y en año bisiesto veintinueve.
Una variante latinoamericana reza así:
Treinta días tiene noviembre
con abril, junio y septiembre.
Los demás son treinta y uno
menos febrero mocho
que solo trae veintiocho.
La nemotecnia de los nudillos
Otra regla nemotécnica consiste en cerrar los dos puños y juntarlos con los nudillos hacia arriba. Los nudillos sobresalientes representarán a los meses de 31 días, y los huecos entre nudillos los meses de menos de 31 días. El primer nudillo (el del dedo meñique) representa a enero (y por ser sobresaliente equivale a 31 días). El hueco próximo (entre los nudillos del meñique y del dedo anular) representa a febrero (y por ser hueco tiene menos de 31 días, en este caso 29 o 28 días). El segundo nudillo (del dedo anular) representa a marzo (y por ser sobresaliente equivale a 31 días) y así sucesivamente hasta llegar a julio, representado por el nudillo del dedo índice (que por ser sobresaliente equivale a 31 días).
Luego se pasa a la otra mano y se cuenta desde el nudillo del dedo índice, que al igual que el anterior representará a agosto (y por ser sobresaliente equivaldrá a 31 días). Se continúa la cuenta hasta llegar a diciembre, representado por el nudillo del dedo anular (que por ser sobresaliente dice que diciembre tiene 31 días).
Otra manera de visualizar la anterior nemotécnica es como sigue: con el puño cerrado de cualquier mano, pose su dedo índice de la otra mano en el nudillo del dedo índice de su puño; ese nudillo indica el mes de enero. Desplace su dedo índice al intersticio entre los nudillos del dedo índice y medio de su puño, ese intersticio representa a febrero, desplace su índice al siguiente nudillo (dedo medio) “marzo” y así sucesivamente considerando cada nudillo e instersticio hasta llegar al nudillo del meñique que representa a julio, una vez aquí vuelva a llevar su índice al nudillo del dedo índice del puño que ahora indicará el mes de agosto y siga la cuenta nuevamente hasta el nudillo anular que será diciembre. Cada mes caído en nudillo es de 31 días y cada mes caído en instersticio es de 30 días a excepción de febrero.
Origen de la Era Cristiana
Los romanos contaban los años desde la fundación de Roma, es decir, ab urbe condita, abreviadamente a.u.c.
En la era cristiana, con el papa Bonifacio IV en 607, el origen de la escala pasó a ser el nacimiento de Cristo. Un monje rumano, Dionisio el Exiguo, matemático, basándose en la Biblia y otras fuentes históricas, entre los años 526 y 530, había fechado el nacimiento de Cristo el día 25 de diciembre del año 753 a.u.c.
Dicho año pasó a ser el año 1 A. D., Anno Domini, año 1 del Señor, pero los años anteriores a este seguían siendo años a.u.c. Finalmente en el siglo XVII se nombran los años anteriores al 1 A. D. como años antes de Cristo, a. C., y los posteriores son años después de Cristo, d. C..
Cuando empieza la cuenta de la era cristiana, no existía el concepto matemático de cero y los años se contaban ordinalmente (esto es: primer año, segundo, etc.). El origen del calendario gregoriano, es pues el 1 de enero del primer año (año 1 d.C.), que da comienzo a la primera década, el primer siglo (s. I) y el primer milenio. El año anterior fue el primero antes de Cristo (año 1 a.C.). No hay año 0. Establecido así el origen del calendario, el primer milenio (primeros 1000 años) transcurrió entre el 1 de enero del año 1 hasta el 31 de diciembre del año 1000. De la misma forma, el primer siglo transcurrió entre el 1 de enero del año 1 hasta el 31 de diciembre del año 100.
La importancia del calendario gregoriano
A pesar de que, aparentemente, el calendario persa es más preciso que el Calendario gregoriano, en el que hay un error de un día cada 3300 años, mientras que en el calendario persa el mismo error aparecería cada 3.5 millones de años, la importancia del calendario gregoriano estriba en que el sistema de tiempo gregoriano es el que se utiliza universalmente, incluso en Irán, la antigua Persia
Así, el problema del origen de nuestra era y los que se derivan del empleo de múltiples calendarios diferentes quedó resuelto con la creación del calendario gregoriano: si en él se afirma que la Era Cristiana comenzó 1582 años antes de su elaboración y todos los países respetan esta idea, toda discusión debería acabar; y los temas de cuándo nació Cristo o lo que estableció Dionisio el Exiguo dejan de tener importancia (desde el punto de vista de la medición del tiempo). La cuestión final era la adopción de dicho calendario y, como hemos visto, todos los países del mundo lo han venido adoptando a través del tiempo.
La mayor precisión del calendario persa es algo discutible por una simple razón: se trata de una precisión a la que habría que realizar ajustes en el futuro, lo mismo que sucede con el calendario gregoriano. Si dentro de 3300 años (más o menos, cuestión muy importante) habrá que hacer un ajuste de un día al calendario gregoriano, parece bastante probable que el calendario persa tenga también que ajustarse antes de avanzar 3.5 millones de años en el futuro.
El tiempo futuro no se puede determinar: la duración del año, del día, del segundo de tiempo, se desacelera con el tiempo, pero no se puede determinar exactamente cuánto ni a que ritmo. Y, sobre todo, un calendario no es importante por una enorme precisión en la medición del tiempo, sino por tener una precisión razonable y una fundamentación clara y aceptada por todos.
Norma ISO
Norma ISO 8601 para la escritura de fechas y horas.
Fecha: es el año, mes y día, escritos en ese orden, separados por un guion o no. El año constará de 4 cifras, y el mes y día de dos cifras cada uno -pudiendo ser la primera un cero-. Por ejemplo, el 4 de noviembre de 2007 se escribirá como 20071104 o bien 2007-11-04.
Fecha de la semana: alternativa a la anterior, añade el número correspondiente a la semana precedido de la letra W -inicial de week, semana, en inglés-. Así, 2005-W07-5indica el quinto día de la séptima semana del año 2005.
Hora: dos cifras para las horas, minutos y segundos, en ese orden, siendo la medianochelas 00:00:00. La escala horaria va de 0 a 24 horas. Así, las cinco y cuarto de la tardeserán las 17:15:00.
Fecha y hora: se indican la fecha y la hora tal como se explicó anteriormente, separándolas por una T -inicial de time, tiempo u hora, en inglés-. Por ejemplo: las dos y media de la madrugada del 30 de diciembre de 2005 se indica: 2005-12-30T02:30:00.
Además, la Real Academia Española recomienda las escritura de fecha en los siguientes términos: se escribirá 30 de diciembre de 2005, o bien 30 de diciembre del año 2005, aunque esta recomendación no implica que se considere incorrecto utilizar el artículo en estos casos: 30 de diciembre del 2005. Evidentemente, en este último caso, el término año se encuentra sobreentendido.
Este fue el número de explosivos que se ensamblaron en la Guerra Fría.
Y no solo con la idea de arrojarlos sobre el enemigo en cuanto este alzara la voz, sino como una forma de acongojarle militarmente.
Todo era parte de un macabro juego en el que dos grandes bloques (el capitalista de EE.UU. y el comunista de la U.R.S.S.) se enseñaban los dientes sin llegar a morderse. Una forma de combatir en la que importaba más la propaganda -y presumir de armamento, tecnología y avances científicos- que destrozar al contrario en el campo de batalla. Aunque, eso sí, en esta partida se permitía ayudar a terceras naciones dispuestas a dar algún que otro bofetón al enemigo.
Partiendo de estas curiosas reglas, todo valía para destrozar a nivel propagandístico al enemigo. Desde construir un misil más efectivo que el del contrincante, hasta espiarle para averiguar sus próximos movimientos. Cualquier idea era tenida en cuenta… cualquiera. Así lo demuestra el que, allá por 1958, EE.UU. barajara la posibilidad de detonar en la Luna una bomba atómica para demostrar su superioridad armamentística sobre la U.R.S.S.
Aunque el plan fue desechado por absurdo (y porque se desconocían los efectos reales que podría tener la explosión sobre la misma Tierra) las Fuerzas Aéreas del país llegaron a contratar al popular astrónomo y astrofísico Carl Sagan como colaborador. Por suerte, finalmente los capitalistas prefirieron centrarse en la carrera espacial que en lanzar un misil atómico sobre nuestro satélite.
El plan fue, sin duda uno de los más descabellados de la Guerra Fría. Una contienda que comenzó en 1947, y cuyas normas estaban casi tan claras como las del juego de mesa « Twilight Struggle», la recomendación que «ABC Historia» os propone hoy. Y es que, este producto se ha convertido en uno de los más famosos entre los amantes de la historia por su curiosa (pero veraz) forma de acercar el conflicto hasta nuestros tiempos. El pasatiempo, editado por « Devir Iberia», recrea mediante un tablero y poco más de un centenar de cartas los momentos más llamativos de la contienda.
«Es un juego para dos jugadores. Uno dirige a los EE.UU., y otro a la U.R.S.S. La partida comienza justo después de la Segunda Guerra Mundial, y los turnos están diferenciados por cada uno de los presidentes de los bloques. Así, hasta la caída del Muro de Berlín en 1989» explica a ABC Borja de Pablo, uno de los dependientes de la popular tienda madrileña « Atlántica Juegos» (en la que se venden desde «wargames», hasta libros y revistas de historia militar).
En palabras de De Pablo, existen pocos juegos de mesa que recreen de una forma tan curiosa la Guerra Fría. Y es que, para obtener la victoria, el participante debe tener en cuenta elementos como la mítica carrera espacial, la influencia de su bloque sobre los diferentes países, la evolución armamentística, la propaganda o el nivel de alerta mundial (DEFCON). Exactamente como sucedió entre 1947 y 1989. Por si fuera poco, los turnos se arman en torno a una serie de sucesos históricos que fueron determinantes durante el período, y que se van sucediendo según avanza la partida.
«Todas las cartas tienen eventos reales y que incluyen fotos reales que cualquier amante de la historia recuerda», añade. Estos incluyen desde el popular « Plan Marshall» (la ayuda económica de Estados Unidos a Europa), hasta el derribo del avión de pasajeros « Korean Air Lines 007» por un caza SU-15 de la U.R.S.S. en 1983 (un hecho que provocó todo tipo de tensiones internacionales).
Misil usado durante la Guerra Fría
Objetivo (bombardear) la Luna
El evento que no incluye este juego es una curiosa operación secreta ideada por Estados Unidos: el bombardeo de la Luna con un misil nuclear. Aquel descabellado plan fue barruntado a partir de los años 50, cuando ambas potencias estaban obsesionadas con demostrar a su enemigo que todo lo que tuviera el sello de calidad de su patria era más grande, más avanzado tecnológicamente y mejor.
Por entonces ya había comenzado la carrera espacial (la obsesión por explorar el firmamento mediante todo tipo de cachivaches) y ya empezaba a rondar en las mentes de los diferentes mandamases la idea de que uno de sus compatriotas posase sus reales sobre el satélite de la Tierra. Y es que, según consideraban, cumplir estos objetivos les proporcionaría una ventaja determinante sobre el otro tanto militar como científica.
Con esta tensión en los despachos de EE.UU. y la U.R.S.S., habría que haber visto la cara del presidente Dwight D. Eisenhower cuando, en 1957, el enemigo rojo se adelantó a su país. «La Unión Soviética causó conmoción en todo el mundo cuando colocó en nuestra órbita los primeros dos satélites artificiales, los Sputnik 1 y 2», explica el profesor Cedar I. García Ríos en su obra « Historias de lo natural»
Aquel movimiento magistral puso por delante a los soviéticos en la carrera espacial y fue un verdadero golpe en la mesa a nivel de promoción y propaganda.
Para contrarrestarlo, el bando capitalista se propuso encandilar a la opinión pública de forma similar. Pero… ¿Cómo hacerlo? La solución fueron una serie de alocados proyectos entre los que se destacó la instalación de un puesto militar en la misma Luna. El plan fue definido de esta guisa en una serie de informes desclasificados por la Casa Blanca en el año 2000: «El establecimiento de esta base debería ser tan prioritario como el Proyecto Manhattan en la Segunda Guerra Mundial».
Por si fuera poco, los Estados Unidos también idearon un plan para bombardear la Luna con un objetivo doble. El primero era demostrar su capacidad nuclear a la U.R.S.S. y al mundo. Al menos, así lo explicó hace casi una década el Doctor Leonard Reiffel (al mando de esta operación) al diario « The Observer»: «El objetivo principal era un “ejercicio de relaciones públicas” y una demostración de fuerza.
Las Fuerzas Aéreas querían crear una explosión que diera lugar a una nube [un hongo nuclear] tan grande que se pudiera ver desde la Tierra para no quedar rezagados en la carrera espacial». Sin embargo, los americanos también atribuyeron a esta misión finalidades científicas tales como estudiar los «sismos lunares» (los movimientos del satélite). Algo que, según afirmaban, podría desvelar la formación del Sistema solar.
En palabras de Reiffel, «la teoría era que, si la bomba estallaba en el borde de la Luna, el hongo nuclear sería iluminado por el Sol», algo idóneo para dejar boquiabiertos a todos los habitantes de la Tierra. Sin embargo, para lograr ese efecto necesitarían una explosión tan grande como -al menos- la de Hiroshima. «Dejé claro que tendría un enorme coste para la ciencia la destrucción del medio ambiente prístino, pero a las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos solo les preocupaba el efecto de la detonación en la Tierra», añadió entonces el experto.
Según confesaba el científico, la operación (llamada A-119) era «factible»: «La operación consistía en lanzar un misil balístico intercontinental desde un lugar no desvelado, que se desplazara unos 385.000 kilómetros hasta la Luna, y detonarlo cuando impactara». Por descontado, el plan era totalmente secreto y confidencial. De hecho, lo fue hasta el año 1999, cuando salió a la luz . «Si se hubiera hecho público, habría provocado un clamor», determinó el científico al diario «The Observer».
Nikita Jruschov (en el centro), durante su encuentro con Kennedy, en Viena, en junio de 1961. Había un intérprete (a la izquierda), pero no entendimiento.
Del todo a la nada
Siempre en palabras de Reiffel, las Fuerzas Aéreas contactaron con él en 1958 para llevar a cabo el A-119, más conocido como «Estudio de los vuelos de investigación lunar». Después de aceptar, propuso al conocido Carl Sagan (el hombre que popularizó la ciencia en Estados Unidos y que fue pionero en el estudio de la vida extraterrestre) participar también en el proyecto. «Sagan había sido contratado para hacer una modelización matemática de la expansión de una nube de polvo en el espacio por una explosión nuclear en la Luna», señala Javier Sanz en su obra « Caballos de Troya de la Historia». Sus resultados eran más que determinantes para conocer el posible impacto del polvo atómico en la Tierra.
Sagan fue el eslabón débil de esta cadena. Pero no a nivel científico, sino por no saber guardar el secreto. ¿La razón? Que, según parece, desveló su existencia en 1959 cuando solicitó la prestigiosa beca de postgrado del Instituto Miller de Berkeley. Así lo dejó claro el propio Reiffel: «En mi opinión, Sagan violó la seguridad en marzo de 1959». También lo hizo casi medio siglo después cuando explicó los pormenores del A-119 a su biógrafo, Keay Davidson. El mismo que, en 1999, publicó un libro con las memorias del científico en el que se hacía referencia a este absurdo plan.
Por suerte, los Estados Unidos apostaron finalmente por dirigir sus esfuerzos hacia la carrera espacial y abandonaron el proyecto A-119 en 1959. «Afortunadamente el pensamiento cambió. Me horroriza que se haya considerado un gesto semejante para influir en la opinión pública», señaló en el año 2000 Reiffel. Para asegurar el silencio en torno a esta idea, los informes que hacían referencia a ella fueron destruidos en 1987. De hecho, a día de hoy el Pentágono no ha confirmado ni negado estos planes, a pesar de la cantidad de información que se ha hecho pública sobre él.
«Twilight Struggle»
«Twilight Struggle» es uno de los pesos pesados de los juegos de mesa históricos. Está ambientado en la Guerra Fría y usa un tablero en el que se muestran los diferentes países existentes desde 1947 hasta 1989. El objetivo de cada jugador es alcanzar 20 puntos de victoria o, en su defecto, que el marcador le sea favorable cuando hayan pasado 10 turnos.
Para ello, debe conseguir crear un bloque formado por cuantas más regiones favorables mejor; procurar que su enemigo no obtenga relevancia internacional y avanzar en la carrera espacial. Y todo, mientras hace uso -alguna vez que otra- de su poderío militar, del espionaje y de la astucia. «Es muy adictivo y de fácil comprensión. Además, contra más juegas, mejor juegas», añade De Pablo en declaraciones a ABC.
La partida se divide en turnos, y cada uno comienza de forma clásica: barajando un mazo y repartiendo entre siete y ocho cartas a los dos jugadores. Sobre las mismas se llevan a cabo todas las acciones que se desarrollan en «Twilight Struggle». De Pablo señala que, aunque es mejor probarlo en directo para entender mejor el sistema, se basa en una serie de acciones básicas.
«Hay tres tipos de cartas: cartas con eventos históricos soviéticos, con eventos históricos americanos y con eventos históricos neutrales. Cada una ofrece ventajas a un bando y otorga una serie de “puntos” a ambos jugadores mediante los que pueden interactuar con los países del tablero. Esto se puede hacer de diferentes formas: dando un golpe de estado en una región enemiga, haciendo que esta se realinee con tu bando, o simplemente ejerciendo presión sobre el contrario», desvela.
Según destaca, el «Twilight Struggle» refleja a la perfección la tensión que había entre las dos grandes potencias y el potencial de ambas al inicio de la contienda. «La Unión Soviética era más poderosa en los inicios de la Guerra Fría. Pero eso es algo que cambia cuando avanza la contienda y el capitalismo se va haciendo más grande», explica.
Por si influir en los diferentes países que se extienden a lo largo y ancho del mapa no fuera suficiente, «Twilight Struggle» también permite al jugador obtener los preciados puntos de victoria dedicando una parte de sus cartas a avanzar en la carrera espacial. «Si te centras en ella, te ofrece ciertas ventajas en el desarrollo del juego, así como puntos para obtener la victoria», completa De Pablo.
Finalmente, también es posible usar el poder militar y la influencia para provocar golpes de estado en países dominados por el bloque contrario o -por ejemplo- para que estos se realineen en tu favor. Aunque estas acciones influyen directamente sobre el DEFCON. Es decir, sobre los estados progresivos de alerta que (tanto en «Twilight Struggle» como en la vida real) van desde el 5 -aplicado en tiempos de paz-, hasta el 1 -en el que se autoriza el uso de armas nucleares-. «Con el DEFCON se refleja el miedo que existía ante la posibilidad de una guerra atómica. En “Twilight Struggle” el jugador que provoque la llegada del DEFCON 1 pierde la partida», completa De Pablo a este diario.
Como curiosidad, «Twilight Struggle» se divide en tres etapas que tratan de representar -de la forma más fidedigna posible- el potencial de la U.R.S.S. y de los Estados Unidos durante la Guerra Fría.
Sin embargo, su mayor empaque histórico se encuentra en las cartas, las cuales incluyen eventos repletos de curiosidades acaecidas durante la contienda. «Están desde el “ flower power” a la Crisis de los misiles de Cuba. También hay una carta de China que se va pasando de un bando a otro o algunas que hacen referencia a las guerras entre la India y Pakistán», determina De Pablo. Con todo, una de las más llamativas es la de Juan Pablo II. El Papa que colaboró de forma determinante en la caída del Muro de Berlín. «Cuando sale esta carta, el capitalista gana influencia en Polonia y se la quita al comunista», completa el dependiente de «Atlántica Juegos».
elhistoriador.es —Muertes y traición. Al observar con detenimiento la historia, es posible comprobar que estas dos características son las que más se repiten durante siglos. Y es que, parece mucho más fácil recurrir a la sangre y al cuchillo que a la diplomacia para solucionar los problemas entre familiares.
Y si no, que se lo digan a personajes tan conocidos como Cleopatra o Alejandro Magno, los cuales ascendieron al trono en extrañas circunstancias (y, según se sospecha, gracias al uso de la daga contra sus parientes). Así lo afirma, al menos, el último dossier de la revista especializada «Live Science».
1-Las misteriosas muertes de los hermanos de Cleopatra
Cleopatra, reina de Egipto y conquistadora de corazones, es famosa por su belleza y por su gran capacidad política. Sin embargo, lo que menos se conoce de ella es que ascendió al trono gracias a una serie de fortuitas muertes de varios de sus familiares. Y es que, estaba determinado que, tras la muerte de su padre, el trono recaería en su hermano menor Ptolomeo XIII o, en caso de que a este le sucediese alguna desgracia, en manos de su también hermano Ptolomeo XIV.
Cleopatra VII, considerada la última reina del Egipto helenístico, pasó su vida luchando y buscando alianzas para mantener su trono. Cuando era apenas una niña, su padre fue derrocado por su hermanastra y vio cómo marchaba al exilio y volvía a la cabeza de un ejército que le permitió volver a ser faraón. Esta idea se grabó en su mente y marcaría el resto de su vida, haciendo que conspirase contra sus propios hermanos para asegurar que nadie se le opusiera.
La situación no terminaba en ese punto, pues –como era tradición- Cleopatra estaba destinada a casarse con Ptolomeo XIII (algo usual entre la realeza de la época). No obstante, parece que este plan no gustó demasiado a la futura reina quien, tras fallecer su padre, se alió con Julio César para retomar el trono y dárselo a Ptolomeo XIV. Una lucha fratricida. Sin embargo, la jugada salió a pedir de boca para la noble de la nariz respingona pues, tras derrocar al primer hermano, el segundo falleció en extrañas circunstancias.
A la muerte de su padre, Ptolomeo XII, Cleopatra fue designada como sucesora en el trono de Egipto pero la tradición mandaba que debía casarse con su hermano Ptolomeo XIII. Ella tenía 18 años por entonces y su hermano 13, por lo que este se convirtió en una figura secundaria en la jerarquía y el verdadero poder lo ostentaba Cleopatra. Sin embargo, aconsejado por personalidades interesadas que veían en el niño-rey a alguien más manipulable, Ptolomeo se rebeló contra su hermana y la depuso, haciéndose con el poder. La joven reina huyó a Alejandría y se refugió en la poderosa Roma de Julio César, quien acababa de convertirse en cabeza de la República.
Respaldada por el César, con quien mantenía una relación sentimental y tuvo un hijo, Cleopatra se enfrentó a su hermano Ptolomeo y recuperó el trono en el 47a.C. Cleopatra sentó a su lado a su hermano menor, Ptolomeo XIV, como co-regente, pero no pasó mucho tiempo antes de que lo sustituyera por su hijo Cesarión (Ptolomeo XV). Tal vez por el recuerdo de lo sucedido con su padre o por un intento de eliminar posibles amenazas, Cleopatra sería responsable del asesinato de su hermano Ptolomeo XIV y de su hermana Arsíone IV, los dos únicos que quedaban con vida.
Tras la muerte de Cayo Julio César, Cleopatra conocería a Marco Antonio e iniciarían un romance que ha pasado a la historia como una de las historias de amor más conocidas. Ambos gobernarían juntos durante años, hasta que el general Octavio marchara hacia Egipto para acabar con Marco Antonio y derrotara a las tropas de la conocida reina en la batalla de Actium. Tras la derrota, Cleopatra se suicidó y Octavio pasó a ser llamado Augusto, su nombre de emperador. Con la muerte de la reina y el asesinato de Cesarión y del resto de vástagos Egipto pasó a estar controlada por el todopoderoso Imperio Roma.
Todo terminó siendo todavía mejor para Cleopatra pues, en el año 41 A.C., murió también Arsione IV (otra hermana que le podría haber causado algún que otro quebradero de cabeza). «Era algo normal en la época. No es raro encontrar a un miembro de la dinastía Ptolomeo que, a lo largo de los años, no liquidase a un familiar o dos», explica el historiador Stacy Schiff en su libro «Cleopatra» (editado por «Little, Brown and Company» en 2010).
2-Sangre y poligamia en el ascenso de Alejandro Magno
La vida de Alejandro Magno estuvo marcada por las intrigas familiares. Estas comenzaron con su padre, Filipo II de Macedonia. Y es que, el monarca contaba nada menos que con unas siete esposas, con varias de las cuales había tenido hijos (todos ellos, ansiosos de hacerse con el trono una vez que el monarca se marchase al otro barrio). Entre aquellas mujeres se encontraba Olimpia, madre del propio Alejandro.
Rodeado de tanta gente ansiosa por sentarse en su trono, no es raro que, cuando Filipo murió en el año 336 A.C., muchos hablaran de asesinato. A día de hoy no se ha esclarecido lo que sucedió, pero lo cierto es que se han barajado varias teorías. Entre ellas, la que afirma que su muerte fue urdida por un antiguo guardaespaldas con el que había mantenido una relación homosexual en su juventud y que acabó con su vida por despecho. Fuera como fuese, lo cierto es que Alejandro tomó rápidamente el poder acabando con todo aquel familiar que quisiera hacerle levantar sus posaderas del trono.
3-Ramsés III y la traición de una de sus esposas
Si por algo se han hecho famosos los faraones es por contar con un harén formado por decenas de esposas. Una práctica que, seguramente, les parecía enriquecedora… hasta que la situación se tensaba. Ramsés III (faraón de Egipto desde el año 1186 A.C. hasta aproximadamente el 1156 A.C.) tuvo que aprender esta lección por las malas y de manos de una de sus múltiples esposas llamada Tiye. Y es que, según parece, esta mujer urdió un plan para cortar el cuello al gobernante y lograr así que su hijo subiese al trono.
El plan que urdió una de las grandes esposas de Ramsés III (Tiya -también llamada Tiyi, Tiye, Teya, Tiy y otros tantos nombres más-) para asesinarle no fue comparable a los magnicidios de los políticos actuales. Implicó algo más para las mujeres, funcionarios y guardias que lo urdieron en las profundidades del harén real. Para ellos significó retar a los mismos dioses. A aquellos que dominaban el destino del país a través de un faraón que, desde el año 1184 a. C. (atendiendo a las fuentes, pues también se habla de 1185 a.C.), regía sus destinos con mano de hierro.
Pero toda la parafernalia militar y divina forjada durante siglos alrededor del máximo líder del Antiguo Egipto no impidió que la «conspiración del harén» (también conocida como la «conjura» o el «complot») se transformara en realdiad. Por descontado, tampoco evitó que el ya anciano líder luciese en sus últimos momentos un tajo en la garganta que acabó con su días sobre la Tierra. Al menos, según se desveló en una investigación científica realizada en 2012. Un descubrimiento al que hace referencia el autor Javier Arries en su obra « Magia en el Antiguo Egipto» (editado por «Luciérnaga»). Anteriormente, se dudaba de su fallecimiento en la trama. De hecho, la versión más extendida era que había sobrevivido a la misma.
Cierto es que el asesinato fue perpetrado, pero la victoria no le salió barata a los conspiradores. La mayoría fueron atrapados, juzgados y condenados a morir de múltiples y crueles formas que incluyeron desde el suicidio público, hasta la calcinación. Por si fuera poco, el complot fue castigado mediante uno de los peores tormentos de la época: el « Damnatio memoriae». Una pena que eliminaba cualquier referencia que se hubiera hecho hasta entonces del acusado en tablillas, textos o inscripciones. ¿El objetivo? Que su existencia cayera en el absoluto olvido.
Precisamente uno de los que tuvo que ver como sus vivencias quedaban difuminadas entre las arenas del desierto fue el hijo de Tiya. Un príncipe segundón que sabía que su única posibilidad de reinar pasaba por acabar con la vida de su padre y evitar que el trono recayera sobre Ramsés IV, primogénito de la otra gran esposa del monarca. En los textos, él pasó a la posteridad con un nombre que, según se cree, le fue impuesto para que su identidad real no fuese recordada una vez muerto. El apelativo no fue otro que Pentaur (también Pentauret, Pentawere o Pentaure), cuyo significado literal vendría a ser «Él, el de la Grande».
Junto a ella hubo –presuntamente- decenas de conspiradores más que la ayudaron a perpetrar el asesinato. Aunque a día de hoy se desconoce si logró su meta o no, lo cierto es que los arqueólogos desvelaron en 2012 que la momia de Ramses tenía evidencias de haber sufrido durante la muerte. Los expertos barajan varias posibilidades, entre ellas que fuera asfixiado (pues tiene los pulmones demasiado inflados), que fuese enterrado vivo o que fuese degollado.
4-Wanli, el emperador pasivo-agresivo
Según afirma un artículo publicado por el «New York Times», el caso de Wanli es uno de los más extraños de la Historia. Como emperador chino del S.XIV que era, este noble contaba con dos esposas oficiales y un gran número de concubinas. Entre sus favoritas se encontraba la «señora» Zheng, con quien tuvo dos hijos. El menor era el preferido del asiático, que decidió que sería quien le sucedería una vez que falleciese.
La idea, sin embargo, no gustó demasiado a sus nobles, que le obligaron a declarar a su primer hijo como heredero. Desde ese momento parece que Wanli se volvió «pasivo-agresivo», pues empezó a abandonar sus responsabilidades de gobierno (algo que nunca había hecho). Así pues, en los siguientes lustros dejó de acudir a las reuniones políticas y desatendió sus deberes reales. Muchos historiadores le atribuyen, por ello, el desmoronamiento de la dinastía Ming.
5-Enrique VIII y sus muchas esposas
El caso de Enrique VIII es uno de los más llamativos de la Historia. Y es que, este monarca inglés del S.XVI se casó seis veces en sus repetidos intentos por lograr un heredero varón. Su periplo comenzó cuando el segundo de los Tudor contrajo nupcias con Catalina de Aragón, la viuda de su hermano. Todo parecía ir bien entre ambos hasta que, en 1520, el monarca conoció a Ana Bolena. Cautivado por ella, solicitó a la Iglesia la separación para casarse con ella.
Digamos que esa proposición no gustó demasiado a los católicos, por lo que Enrique decidió separarse de ellos, formar su propia Iglesia (la anglicana) y nombrarse máximo responsable de la misma. Una de sus primeras medidas fue la de aprobar el divorcio, lo que hizo que pudiera separarse de Catalina y casarse con Ana Bolena. Parecía que todo le había ido bien, pero su nueva esposa tampoco consiguió darle un hijo varón, por lo que la acusó de adulterio, traición y la mandó ajusticiar.
Enrique se casó cuatro veces más y el resto de sus esposas no tuvo mejor suerte. Tampoco le sonrió la fortuna al monarca, obsesionada cuyo único descendiente varón murió cuando era un adolescente.
La Batalla del Ponte Milvio, fresco de Giuliano Romano y los discípulos de Rafael que se encuentra en la Estancia de Rafael en el Palacio Pontificio del Vaticano
Infobae(G.DiFazio) — La mayoría de los cristianos ignoran que lo son gracias a un hecho trascendental y lleno de misterios. Seguramente se pensará en el nacimiento de Jesús o su crucifixión. Pero no. Los cristianos debemos nuestra fe a un combate que sucedió en las márgenes del río Tiber:la batalla del Ponte Milvio, que tuvo lugar el 28 de octubre del año 312, hace 1709 años.
Desde 293, el Imperio Romano estaba dividido en dos mitades, cada una gobernada por un Augusto (emperador mayor) y un César (emperador menor). En 306, el Augusto de Occidente, Constancio Cloro, muere en la actual ciudad de York, Inglaterra, por entonces llamada Eboracum. En consecuencia, sus soldados elevaron al trono vacante a su hijo Constantino. Eso puso en alerta al emperador Majencio: sabía que Constantino reclamaría el trono de Roma. Y así fue.
Constantino avanzó hacia Roma. Su ejército estaba compuesto por 90 mil legionarios y 8 mil jinetes provenientes de Germania, las regiones celtas y Britania. Luego del sitio a la ciudad de Segusio, (hoy llamada Susa, al norte de Italia), Constantino continuó su marcha y libró una batalla contra el ejército de Majencio en las puertas de la ciudad de Augusta Taurinorum, actual Turín.
Victorioso, continuó hacia Mediolanum, hoy Milán. Ante su sorpresa, la ciudad no presentó batalla sino que abrió sus puertas. Allí pasó allí el invierno, y al comenzar el verano se dirigió a Brixia (Brescia), donde el prefecto del pretorio Ruricio Pompeyano, que estaba estacionado en Verona, envió un ejército para intentar detenerlo. Constantino consiguió derrotar rápidamente a estas fuerzas y prosiguió su campaña hasta Verona, donde se encontraba el ejército grande de Majencio. Pompeyano presentará dos batallas cerca de Verona, pero las fuerzas de Constantino vencerán en ambas. El propio Pompeyano cayó en una de estas batallas.
Al ver los resultados, la ciudad de Verona se rendirá y le seguirán Aquilea y Mutina, las actuales Módena y Ravena. El camino de Constantino hacia Roma estaba totalmente libre.
El emperador Constantino I, primer emperador romano que estableció la libertad de culto que abrió las puertas al cristianismo
Las noticias llegaron a la capital del Imperio rápidamente. Pero Majencio pareció no advertir el peligro. No se preparó como debería. El 27 de octubre, el día anterior a la batalla de Ponte Milvia, hubo carreras de cuádrigas en el circo Máximo. Allí, la multitud a los gritos comenzó a burlase de él y a gritar que Constantino estaba pronto a llegar y era invencible.
Erróneamente, Majencio creyó que no debería moverse de Roma, ya que contaba con el apoyo de la guardia Pretoriana y la ciudad estaba bien abastecida gracias a los cereales provenientes de África, carne proveniente del sur de la península y agua por los acueductos. Podría hacerse fuerte allí dado que estaba protegido por todos lados por las aparentemente impenetrables murallas aurelianas. Consultó a los augures y le dijeron que los dioses le ordenaban cortar todos los puentes sobre el Tíber. Pero al centralizarse solo en la ciudad, dejó todo el centro de Italia libre. Así Constantino llegó a Roma por la Vía Flaminia.
Las tropas de Constantino acamparon en cerca de Roma, en el lugar conocido hoy como “Malborgheto”. Majencio organizó un campamento frente al puente Milvio, que conectaba la vía Flaminia con Roma, y ordenó el montaje de un puente de barcas temporal sobre el Tíber, dado que por orden de los dioses había destruido el anterior, de madera. Fue su única previsión para la batalla campal que se avecinaba.
La madrugada del 28 de octubre de 312 debería haber sido un día de festejos: era el sexto aniversario del comienzo de su reinado. En cambio, se preparaba para combatir. Esa madrugada acudió a la lectura de los libros sibilinos en busca de consejo y estos profetizaron que aquel día moriría “el enemigo de los romanos”.
Al Arco de Constantino, ubicado en Roma frente al Coliseo
En el búnker rival, esa noche, algo aconteció con Constantino. No queda claro si tuvo una visión, un sueño o fue la lectura de un evento celeste o climático.
Según el escritor africano Lucio Cecilio Firmiano Lactancio, Constantino tuvo una visión mientras soñaba durante la noche anterior a la batalla en la que se le aconsejaba “marcar el signo divino de Dios en los escudos de sus soldados”. Siguió el consejo y les estampó el símbolo de Cristo, que era un estaurograma o cruz latina con el extremo superior redondeado con una letra “P”.
Pero el obispo Eusebio de Cesarea, por su parte, hace dos relatos diferentes del hecho: en su famosa “Historia eclesiástica” relata que Constantino recibió ayuda divina durante la batalla, aunque no hace mención de ningún signo en particular. En cambio, en su “Vida de Constantino” nos dice que había escuchado de boca del propio emperador que marcharía junto a sus hombres durante el mediodía y cuando levantó la vista y observó por encima del Sol se alzaba una cruz luminosa con las palabras en griego “Εν Τούτῳ Νίκα”, cuya traducción al latín es “in hoc signo vinces” y en Español “con este signo, vencerás”.
Durante todo el tiempo, Constantino no tuvo claro cuál era el mensaje que trataba de transmitirle esta revelación, pero la noche anterior a la batalla soñó con Cristo, que le decía que debía emplear ese signo contra sus adversarios. Eusebio continúa el relato y describe cómo era el signo: una Χ atravesada por una Ρ, que representa las dos primeras letras del alfabeto griego de la palabra Cristo.
¿Qué pudo ser lo que vió Constantino? La observación de un fenómeno óptico real ocurrido en la atmósfera, que encaja un tiempo más invernal que otoñal, con bajas temperaturas, a finales de aquel mes de octubre en que tuvo lugar la batalla de Puente Milvio. En el continente boreal, cuando el aire está frío, la presencia de cristales de hielo en su seno favorecen la aparición de fenómenos ópticos atmosféricos.
Esta visión de una cruz de luz en torno al sol puede conseguirse si tenemos, de forma simultánea, un pilar solar (línea vertical) y un círculo parhélico (línea horizontal). Ambos fenómenos están bien documentados y estudiados. Se explican por la manera en que la luz se refleja y refracta al incidir sobre determinados cristales de hielo presentes en la atmósfera, orientados de determinada manera con respecto a la fuente luminosa. Vale recordar que Constantino sí creía en un solo dios: el “Sol Invictus”.
La visión de Constantino, fresco de Giuliano Romano junto a los discípulos de Rafael. Se encuentra en la Estancia de Rafael del Palacio Pontificio del Vaticano
También podría haber sido una visión estelar de un evento que se produce cada mil años aproximadamente: un alineamiento de los planetas Júpiter, Saturno, Marte y Venus justo por debajo de dos constelaciones: la del águila y la del cisne. Este evento cósmico se observaría al oeste, sobre el horizonte de la campiña romana, pero en un momento el evento cósmico se “apoyaría” sobre la línea del horizonte formando una casi perfecta cruz, como si se viera clavada sobre la tierra.
Así como Majencio pedía consejo a los augures, Constantino también llevaba los suyos y estos pudieron haber interpretado dicha visión. El ejército de Constantino llegó al campo de batalla llevando símbolos extraños sobre sus estandartes y escudos. Pero, extrañamente, en el arco de Constantino frente al Coliseo, en los escudos que llevan sus soldados y se ven en los altorrelieves que representan la batalla del ponte Milvio no hay grabado ningún signo. Y lo que está escrito sobre el dintel del dicho arco no hace mención a Cristo.
Leemos en él, traducido del latín: “Al Emperador César Flavio Constantino, el más grande, pío y bendito Augusto: porque él, inspirado por la divinidad, y por la grandeza de su mente, ha liberado el estado del tirano y de todos sus seguidores al mismo tiempo, con su ejército y sólo por la fuerza de las armas, el Senado y el Pueblo de Roma le han dedicado este arco, decorado con triunfos”. Habla de una “Divinidad”, mensaje ambiguo.
El hecho es que Constantino disponía de cuarenta mil hombres y Majencio de más de cien mil. Era obvio que la batalla estaría perdida, pero en la arenga que dio Constantino a sus tropas les dijo que no estarían solos en la batalla, sino que la divinidad estaría junto a ellos. Pero, otra vez, Constantino no dijo cuál divinidad.
Constantino ordenó atacar con su caballería, que logró desbaratar a la majenciana. Al ver esto, ordenó a la infantería acometer a los infantes del enemigo, muchos de los cuales cayeron empujados al Tíber, donde se ahogaron. Majencio huyó junto a sus soldados y trató de cruzar el puente flotante que había construido, pero cayó al río junto a sus tropas cuando la estructura cedió por el exceso de peso.
Majencio murió ahogado debido al peso de su armadura y su capa, que se atoró en las piedras del fondo del río. Los soldados de Constantino sacaron el cuerpo de Majencio del Tíber para decapitarlo posteriormente y pasear su cabeza por las calles con el fin de que todos la vieran. Constantino ingresará triunfalmente a Roma el día 29 de octubre.
A partir de la asunción al trono de Constantino y de la supuesta visión sobre Cristo se tejieron cientos de mitos y leyendas. Por ejemplo, que fue bautizado en la Iglesia de San Juan de Letrán en Roma. Ese hecho hasta está escrito en la base del obelisco egipcio que se encuentra frente a la Logia de las Bendiciones de la basílica lateranense, pero no es cierto: Constantino se bautizará casi al fin de sus días.
Sí es verdad que donará al Obispo de Roma, el papa Silvestre, la villa de la familia patricia romana Plaucios Lateranos. Allí se asentará la sede del obispo de Roma con el encargo de construir una basílica de culto cristiano. El nuevo edificio se construyó sobre los cuarteles de la guardia pretoriana de Majencio, convirtiéndose en sede catedralicia bajo la advocación del Salvador, substituida ésta más tarde por la de San Juan.
Actualmente se la conoce como Basílica de San Juan de Letrán y a causa de esa donación se creó un relato que nunca existió: la “Donatio Constantini”. Se trataba de un falso decreto imperial según el cual se le donaba al papa Silvestre (y a sus sucesores) la ciudad de Roma, las provincias de Italia y todo el resto del Imperio romano de Occidente, creándose así el llamado “Patrimonio de San Pedro”, más tarde los Estados Pontificios.
La batalla en un detalle del Arco de Constantino, que se encuentra en Roma
En cambio, sí es cierto que los obispos se reunían en la casa de Fausta, la esposa de Constantino, en la zona del Laterano, según nos narra en un escrito el obispo Octato de Milevi: “…espiscopi convenerut in domus Faustae in lateranum” es decir “se reunieron en la casa de Fausta en el Laterano”.
En 324, el Emperador hizo construir otra basílica en Roma, en el lugar donde según la tradición cristiana martirizaron a San Pedro: la colina Vaticana. Dicho edificio perduró más de mil años hasta la construcción de la nueva basílica que conocemos hoy día en el año 1506.
Pero Constantino hará algo más que construir templos o donar tierras: otorgará la libertad de culto público a la Iglesia. No porque estaba en camino a ser un fervoroso cristiano, sino por conveniencia política frente al crecimiento exponencial del número de cristianos en el imperio romano, que habían pasado de cuarenta mil creyentes (el 0,07 % de la población del imperio en el año 150) a casi seis millones (el 10,5 % en el año 300).
Con el decreto de libertad se retiraron las sanciones por profesar el cristianismo y se devolvieron las propiedades confiscadas a la Iglesia. El decreto no solo protegió de la persecución religiosa a los cristianos sino que sirvió también para las demás religiones, permitiendo que cualquier persona pudiese adorar a la divinidad que eligiese. Se conocerá como “El edicto de Milán”.
Tras el edicto se abrieron nuevas vías de expansión para los cristianos, otorgándole privilegios al clero, como la exención de ciertos impuestos. También ganaron una mayor aceptación dentro de la sociedad civil en general. Se permitió la construcción de nuevas iglesias y los dirigentes cristianos alcanzaron una mayor importancia.
Constantino llegó hasta convocar un concilio, el de Nicea. Se hizo para definir muy bien y con claridad en qué creerían los cristianos de ahora en más y evitar, de ese modo, un caos de posturas y cleros diferentes, lo cual no sería beneficioso para él. Se formula el “Credo Niceno-Constantinopolitano”, el cual permanece inalterado en su mensaje 1700 años después, y en establecer la idea de la relación Estado-Iglesia que permitiría la expansión del cristianismo con una vitalidad inédita.
En definitiva, un 28 de octubre de hace 1709 años y gracias a un extraño evento personal ocurrido a un comandante romano (que pudo ser cósmico, solar o espiritual) y a una batalla frente al río Tíber, en Roma, es que casi todo occidente profesa la fe cristiana.
Muy Interesante(M.Aguilar) — Las nuevas tecnologías son, actualmente, parte primordial de nuestra existencia. La invención de Internet puede considerarse una de las grandes revoluciones de la historia de la civilización pues cambió de raíz nuestra forma de socializarnos, de comunicarnos y de acceder a la información. La sociedad digital avanza sin freno y transforma aspectos fundamentales del ser humano. ¿De qué manera? ¿Influyen en nuestro cerebro? ¿Y en nuestro funcionamiento cognitivo?
Hablamos con el neurólogo y neurocientífico Facundo Manes, autor junto a Mateo Niro del libro Ser Humanos. Todo lo que necesitas saber sobre el cerebro (Paidós), sobre cómo nos están afectando las nuevas tecnologías y si estas impactan de manera negativa en nuestra principal torre de control: el cerebro.
Hoy en día muchas de nuestras dudas son rápidamente resueltas en cuestión de segundos. Solo necesitamos teclear en Google aquello que queremos averiguar o recordar para inmediatamente obtener respuesta. Es lógico plantearse que esta dinámica de entrar, buscar y obtener el resultado inmediato sin necesidad de esfuerzo pueda estar afectando a nuestro cerebro, atrofiándolo por vago y haciendo que no estimulemos la memoria.
Los expertos distinguen varios tipos de memoria: la memoria a largo plazo, la prospectiva, la memoria de trabajo que, a su vez, se conforma de distintas partes como la diferida, la reciente y la remota, la memoria emocional, la semántica, la selectiva, la autobiográfica… Pues bien, el lóbulo frontal es el principal motor de búsqueda del cerebro. Es, además, el área del cerebro que se asocia con la memoria de trabajo, esa que utilizamos cuando llevamos a cabo tareas complejas como un cálculo matemático.
Tal y como dice Facundo Manes en su libro: “Esta área del cerebro está relacionada con nuestra atención. Vale preguntarnos qué cambios precisará nuestro cerebro en constante adaptación a partir de que nos enfrentamos a esta nueva manera de procesar la información”. El neurólogo opina que no es casualidad que sea precisamente el lóbulo frontal el área que ha ganado más espacio en la evolución humana.
“No va a haber un tercer lóbulo cerebral por Facebook. El cerebro no va a cambiar anatómicamente, tampoco lo cambió la imprenta. En ese momento me imagino que la gente decía ahora viene la imprenta, los libros, todo impreso, se va atrofiar el área de la memoria, y no pasó porque el cerebro cambia en miles y miles de años”, nos cuenta Manes.
“La memoria enciclopédica va a ser cada vez menos importante porque ya está todo a disposición en Internet, pero nosotros vamos a desarrollar habilidades humanas como la compasión, la empatía, el trabajo en equipo, la creatividad, la inteligencia colectiva, la capacidad de detectar líderes, de lidiar con personas difíciles… Todas estas son habilidades que van a ser muy necesarias en el futuro. Ya son cada vez más necesarias para la educación y el trabajo”.
Lo que sí está ocurriendo con las nuevas tecnologías es que están modificando nuestras conductas. Un ejemplo de ello es el fenómeno de la multitarea. Y es que ¿quién no se ha puesto nuca con el ordenador y la televisión de fondo? ¿Y la de veces que nos sentamos delante de un libro con el móvil al lado para ir chequeando de cuando en cuando los mensajes de WhatsApp, Twitter, Facebook o Instagram?
El tema es hasta qué punto el cerebro humano está preparado para la multitarea que las nuevas tecnologías fomentan. Manes escribe en Ser Humanos que “nuestro cerebro tiene dos cuellos de botella: uno es la atención (cuando tenemos dos fuentes de información suficientemente complejas, la eficiencia de una decae en detrimento de la otra); y el otro, la memoria de trabajo (el espacio mental en el que retenemos la información hasta hacer algo con ella). Esta memoria tiene una capacidad finita y es extremadamente susceptible a las interferencias.
Cuando se intenta llevar a cabo dos tareas demandantes al mismo tiempo, la información se cruza y se producen errores”. Luego, nuestro cerebro no está preparado para estar en 20 cosas a la vez. Es más, la multitarea nos puede crear ansiedad, estrés y hasta afectar al sueño. La ilusión de que si hacemos varias cosas a la vez somos más productivos, es eso, una ilusión. La realidad es bien distinta.
Con respecto a la multitarea, hay quien la defiende para entrenar nuestra capacidad para el paso rápido y eficiente entre actividades. Sin embargo, existe evidencia científica que dice que las personas que funcionan en multitasking, se dispersan más entre una actividad y otra, se quedan enganchadas a estímulos irrelevantes.
“En un contexto como el actual, en el que estamos rodeados por una gran cantidad de estímulos, resulta más difícil sostener la atención porque estamos expectantes de que llegue otro estímulo y sea aún más interesante. Esta alerta permanente hace que nos demoremos más en completar las tareas, que cometamos más errores, además de producirnos estrés y agotamiento”, dice Manes en su libro.
El consejo del experto es más que estar a todo a la vez, vayamos haciendo las tareas una por una. La idea es estar focalizados y no perdernos por el camino.
Las nuevas tecnologías, sobre todo las sociales, han creado en nosotros cierta ilusión de ser la solución para eliminar el aburrimiento. Lo cierto es que hoy en día ya no nos aburrimos, cada momento libre que tenemos, tiramos de móvil. Sin embargo, aburrirse no es tan malo como podemos pensar sino todo lo contrario. El neurólogo nos cuenta que cuando no hacemos nada, el cerebro trabaja mucho. Existe una red cerebral llamada red en reposo que conecta áreas y pensamientos que no estaban conectados.
“No hacer nada es importante para el cerebro. Incluso el aumento de creatividad suele surgir cuando no estamos pensando en nada. Debemos aburrirnos más, debemos contemplar más, debemos tener más paciencia. Este mundo acelerado, esta ansiedad de querer todo ya no nos lleva al bienestar”, dice Manes. Y en su libro apunta que “algunos autores sugieren que estamos eliminando los tiempos de introspección y reflexión profunda en pos de la búsqueda de gratificaciones instantáneas en estímulos externos.
Luego, sin ellos, no sabemos qué hacer, sentimos impaciencia porque nos hemos entrenado para esperar y responder a estímulos externos”. La preocupación por la atención es tal que algunos estudiosos califican la época actual como “la era de la distracción” y razones no les faltan.
Otro aspecto íntimamente relacionado con las nuevas tecnologías es la inmediatez. Todas las acciones que llevamos a cabo en un entorno virtual provocan un efecto inmediato. Si esto lo aplicamos a los niños, que pueden llegar a ser, si no se les pone ningún límite, grandes usuarios de tecnologías, lo que sucede es que se van a acostumbrar a obtener gratificaciones de manera inmediata, aprenden a preferir este tipo de interacciones a otras.
Sin embargo, tal y como explica Manes en su libro, para desenvolverse adecuadamente en la vida hay que aprender que no todo lo que hacemos tiene un efecto inmediato ni que todas las interacciones conducen a una gratificación al momento. Estamos hablando de niños, pero esto es aplicable obviamente a los adultos.
Sobre la gratificación inmediata, Manes nos cuenta el experimento de la nube de azúcar o marshmallow, que se realizó en los años 70 con niños. Se reunía a un grupo de niños y niñas en una sala de Gesell (sala dividida en dos por un cristal en la que personas en una habitación pueden ver lo que ocurre en la otra, pero no al revés) y a cada niño se le daba una nube de azúcar. A cada niño se le decía que, si no se la comía en el momento y esperaba, se le daría otra más.
Hubo quien se la comió nada más recibirla, incapaz de resistir la dulce tentación, y quien esperó y fue recompensado más tarde con otra chuchería más. Pues bien, en estudios posteriores se vio que los niños que resistieron la tentación, o lo que es lo mismo, la gratificación inmediata, fueron más productivos en su vida, tenían mejor calidad de vida, mejores trabajos y habían ganado más dinero.
También es cierto que en otros estudios aún más posteriores, se llegó a la conclusión de que los resultados no eran tan grandilocuentes como se dijo en un principio. De lo que no hay duda es de que “la gratificación inmediata no siempre es sinónimo de éxito, al contrario. Muchas veces resistir la tentación inmediata tiene mejores consecuencias a largo plazo”, nos dice Manes.
Las cuestiones relativas a la salud pública en las ciudades no fueron atendidas hasta que pioneros como Johann Peter Frank se dedicaron a buscar soluciones
Wall Street International(R.Evans) — Su magna obra la realizó en varios países, pero principalmente en Alemania, su patria, luego en Austria y posteriormente en la actual Italia. Con su monumental trabajo en seis volúmenes Un sistema completo de policía medica, publicados entre 1779 y 1817 (con otras publicaciones su total llega a 18 volúmenes), dejó muy bien establecidos los principios fundamentales de lo que constituye ahora la salud pública.
Tuvo suficientes años de vida para dejar por escrito tanta experiencia fruto de trabajos realizados en muchos campos de la salud, ya que alcanzó a vivir hasta los 76 años, edad muy avanzada para la época. Se le considera también uno de los padres de la medicina social, ya que siempre consideró a la enfermedad, como una consecuencia de la pobreza. Como si fuera poco, fue un gran clínico y educador médico y además contribuyó a sentar las bases de la administración de hospitales y de la salud en general.
Sus logros iniciales
Nuestro personaje nació en Rodalben, en la región de Baden, muy cercana a la frontera francesa, lo que le permitió beber de ambas culturas. De hecho su abuelo era francés y su padre se dedicó con éxito al comercio. Por esta última razón deseaba que su hijo siguiera sus pasos, no así su madre, la cual prefería que Johann abrazara la carrera eclesiástica.
Después de la Edad Media, la Medicina tuvo que ir liberándose de las cargas teológicos para ir avanzando de nuevo progresivamente
En un principio parecía que ella podía tener éxito en sus aspiraciones dado que Frank se formó con los jesuitas y luego estudio filosofía y ciencias, obteniendo un doctorado en estas últimas, pero luego sorprendió a sus padres comunicándoles que iba a estudiar medicina, escogiendo para su propósito hacerlo en Heidelberg y Estrasburgo. Se graduó con honores y escogió como tema de su tesis la «alimentación infantil».
En un trabajo que escribió sobre Frank, que prácticamente lo rescató del olvido, el gran filólogo franco-suizo Henry Sigerist, nos dice sobre él que ya a la temprana edad de 21 años, tenía muy claros sus objetivos para el futuro. Trabajar en defensa de la salud colectiva para el disfrute feliz del ser humano, escribiendo normas para ser aplicadas en todas las etapas de la vida.
En ese momento, a tan corta edad, escribió el primer libro sobre esas materias y de allí en adelante no tuvo descanso hasta culminar con su obra magna, que más adelante citaremos. Sin embargo, esa opera prima tuvo un final inesperado. Cuenta Sigerist que una vez finalizada, Frank lo envió a un editor, quien sin su autorización le agregó algunas modificaciones. Indignado, no le quedó más solución que mandar a quemar todos los ejemplares.
Inicia su actividad como médico jefe de un distrito de Baden, abordando los problemas sanitarios de una población. Al poco tiempo se enfrenta a una epidemia de tifus, permitiéndole realizar un estudio epidemiológico de acuerdo a los conocimientos de la época. Tiene, a seguidas, un ascenso ya que es nombrado médico de cabecera del encargado oficial de la defensa de la frontera (Magrave) de Baden-Baden, teniendo así, acceso a la corte de Rastatt.
En ese cargo, pudo poner en práctica algunas de sus ideas sanitarias. Su camino al ascenso profesional estaba bien pavimentado y pronto fue llamado para servir de médico particular del obispo de Spires.
En el siglo XVIII se ponen algunas de las bases para el despegue de la medicina moderna: hasta entonces, no pasaba de ser vista artísticamente como pura cuestión de «anatomía»
Su interés particular en esta época se orientó a los niños y a la preparación de las parteras, con tanto éxito que logró hacer descender la mortalidad infantil y materna de una manera apreciable. Es en este momento en donde se desarrolla su labor docente al fundar una escuela para cirujanos y más importante, con tanta experiencia acumulada, publica el volumen de su libro (1779), que está dedicado especialmente a la salud reproductiva (matrimonio, embarazo, parto, maternidad, crecimiento) y al tema de la población (demografía).
Con ella da inicio a la obra que le deparará fama imperecedera: Un sistema completo para una policía médica, para muchos, considerado como «el primer tratado sistemático en cuestiones de salud pública e higiene» (Medina-De la Garza, Koschwitz C).
Poco tiempo después, edita el segundo volumen (1780), esta vez dedicado a las enfermedades venéreas, la prostitución, el aborto y en general, a las relaciones sexuales. Antes de continuar precisa una aclaratoria. A primera vista, el término policía confunde por dar la idea de represión, pero en esa época, tenía otro significado. Se entendía más bien por administración civil, política del estado. Frank era un fuerte defensor del «despotismo ilustrado».
Creía firmemente en que el Estado estaba en la obligación de enseñar al pueblo lo que es la vida saludable. Para eso se requería de una política sanitaria. Tres años después, en 1783, sale publicado el tercer volumen de su libro, esta vez dedicado a la nutrición, el control alimentario, la vivienda y la vestimenta.
Johann Peter Frank, una figura sobresaliente de la medicina que durante mucho tiempo fue injustamente olvidada
Se amplían los horizontes
Ya la fama de Peter Johann Frank estaba en proceso de consolidación. En ese momento recibe ofrecimientos para ocupar cátedras en las universidades de Gotinga, Pavía y Maguncia. En un principio optó por Gotinga pero un año después, por razones del clima, se decidió por la Universidad de Pavía. En esta institución realiza una labor extraordinaria, al frente de las cátedras de farmacología práctica y la de clínica. Reforma totalmente el curriculum médico, le concede mayor importancia a la patología y eleva el prestigio de la universidad.
Aparte de su trabajo académico, Frank es nombrado director general de salud pública de Milán, la Lombardía Austríaca y el ducado de Mantua. Tiene la responsabilidad de supervisar todos sus hospitales y conocer de cerca, los graves problemas de salud, la pobreza regional, el pésimo saneamiento, todo lo cual incrementa su caudal de conocimientos y le incita a continuar escribiendo. Así, en 1788 publica el cuarto volumen de su libro.
Habían pasado cinco años de la publicación del tercer volumen. El exceso y variedad de su trabajo, junto las altas responsabilidades asumidas le habían impedido dedicarse con el ímpetu anterior, a la redacción de su obra. En esta ocasión lo dedicaba al estudio de los delitos, de los accidentes, las instituciones de seguridad y sus relaciones con la salud pública. Abordaba algunos temas de lo que hoy conocemos como medicina forense.
José II de Austria, monarca típico de la etapa del despotismo ilustrado
Su gran legado en Italia había sido controversial, tanto por su impacto sobre la salud, como también en el ámbito social, económico e incluso en la esfera eclesiástica , y Frank se había ganado numerosos enemigos entre todos estos grupos. La consecuencia resultó en que fue acusado ante la corte de Viena, a la que acudió a defenderse, con mucho éxito por cierto, ya que resultó absuelto, pero tanto jaleo le ocasionó fastidio y cansancio, por lo que al recibir la oferta de dirigir el hospital de Viena, aceptó de inmediato.
Dicha institución, después de ser uno de los mejores centros clínicos de Europa, había entrado en decadencia poco después de la muerte de Francisco II. Con la gran capacidad organizativa y criterios modernos de enseñanza de la clínica, tanto que el mismo se hizo cargo de una de las cátedras, Johann Peter Frank en poco tiempo logró un viraje espectacular y el hospital volvió a tener su fama reconocida.
Pero de nuevo, en Viena, encontró oposición y envidia por sus reformas no tradicionales e ideas novedosas entre sus colegas, especialmente aquellos que tenían influencia en la corte, e incluso entre la iglesia que no olvidaba su posición en contra del celibato de los sacerdotes. Quizás también cierto aldeanismo regionalista ya que era alemán. Nuevamente se sintió incomprendido y maltratado, pese al beneficio que había traído para los gobernantes y el pueblo en general. Para ese entonces, le seguían llegando solicitudes para que trabajase en otras instituciones académicas y entre ellas aceptó la jefatura de la cátedra de clínica médica de la universidad de Vilna.
Allí permaneció un año, hasta que le llegó otra oferta que no podía rechazar. Ser el médico personal del zar Alejandro I y dirigir la academia médico quirúrgica de Rusia. Allí permaneció por cinco años hasta que una disentería minó su cuerpo y decidió volver a su natal Alemania. Pero antes pasó por Viena, en plena guerra napoleónica y se dice que Bonaparte, conocedor de su fama, lo invitó a trabajar con él en París, oferta que no aceptó.
Grabado de Viena en el siglo XVIII: a pesar de que siempre lo definió un peregrinar sin descanso, Johann Peter Frank pasó en la capital austriaca algunos de sus años más fructíferos
La última etapa de un peregrinar sin descanso
Agotado de recorrer y vivir laborando en medio Europa, recibiendo muchísimas satisfacciones personales, así como generosas gratificaciones, pero también desaires, injurias, ofensas y acusaciones infundadas, decidió retirarse a Friburgo de Bisgrovia, en su tierra natal, acompañado por su hija.
La tranquilidad excesiva del ambiente y el buen cuido familiar, le hizo recuperar energías, pero un año después, su inquieto espíritu sintió aburrimiento y necesitado de estímulos más fuertes. Regresó a Viena en 1811 y allí se quedó hasta terminar sus días el 24 de abril de 1821.Pudo entonces a dedicarse con entusiasmo a dar término a su magnífico libro.
En 1814 publicó el quinto volumen y esta vez, aparte de reforzar los temas tratados en su anterior, cubrió suficiente espacio para dedicarlo a asuntos relacionados con la muerte. Pronto le siguió la publicación del sexto volumen y como un compendio de su enorme conocimiento lo enfocó al «arte de curar en general y su influencia en el bienestar de la sociedad».
Como dice Sigerist, el verdadero rescatador de la memoria de nuestro gran héroe, también no podía dejar de abordar el tema de la educación médica, otra de las inmensas tareas que a lo largo de toda su vida, Frank siempre realizó.
Johann Peter Frank
En Viena ejerció la medicina privada con gran éxito y tuvo suficiente tiempo para seguir escribiendo, una actividad que siempre lo apasionó. Los últimos años los vivió rodeado de afecto y reconocimiento general. Basta decir que Alexander Von Humboldt, el gran naturalista, después de visitarlo dijo de él que
«pocas veces había conocido había conocido a alquien que le hubiese impresionado tanto y quién mostrase una claridad de ideas, sobriedad y escrupulosidad en la evidente brillantez del genio».
Otro gran médico de la época lo describe como
«un individuo culto y erudito, tanto médico como literariamente, desprovisto de pedantería, versado en idiomas (…). Afable y atento por igual con ricos y pobres, conjuntaba las cualidades que se aprecian en un médico y en un hombre de estado [Sigerist]».
Por todo ello, merecedor por mucho de este modesto homenaje que le hacemos con este artículo.
elhistoriador.es — Shibboleth es la palabra que usaron los antiguos hebreos para diferenciarse de los enemigos que se infiltraron entre sus filas.
Aquellos soldados que no eran capaces de pronunciar esta palabra, que significa espiga, fueron brutalmente masacrados.
Desde entonces, este término, Shibboleth, da nombre al concepto: una palabra que los oriundos de un lugar son capaces de pronunciar sin problemas pero que a los extranjeros les resulta prácticamente imposible de hacer.
En la antigüedad, no ser capaz de pronunciar un Shibboleth podía suponer tu propia muerte. Esto ha sucedido en varias ocasiones, desde la antigüedad clásica hasta la Segunda Guerra Mundial.
Una de las matanzas más destacadas por no saber pronunciar una palabra fue durante el asedio de la ciudad de Brujas por parte de las tropas flamencas en el siglo XIV. Los asaltantes obligaron a los habitantes de la ciudad a decir la expresión ‘schilt ende vriend‘ -escudo y amigo, en flamenco-, que resultaba casi imposible de pronunciar correctamente a los fracófonos. De esta forma, los flamencos diferenciaron a los suyos de los galos y, una vez identificados, todos los franceses de la ciudad fueron masacrados.
Durante la batalla del Pacífico de la Segunda Guerra Mundial, los norteamericanos utilizaron la palabra lollapalooza como Shibboleth para identificar a los espías japoneses. En este teatro de operaciones era común que el imperio del Sol Naciente enviase agentes a las zonas bajo control aliado haciéndose pasar por tropas norteamericanas o filipinas.
La elección de esta palabra vino motivada porque los japoneses carecen de un fonema para la letra ele en su lengua materna y tienden a adaptarlo con un sonido similar a la letra erre. Cuando un sospechoso se aproximaba al puesto de un centinela, éste debía decir lollapalooza. Si el guripa norteamericano escuchaba algún tipo de sonido erre en este Shibboleth, tenía orden de disparar a matar de inmediato.
En 1937, durante la guerra entre Haití y la República Dominicana los soldados dominicanos emplearon la palabra ‘perejil’ como Shibboleth. Buscaban distinguir a la población negra dominicana de la haitiana. Mientras que los dominicanos reproducían el sonido de la ‘j’ sin ningún problema, los haitianos -cuya lengua materna es el francés- eran incapaces de pronunciar este fonema.
El uso de este método fue ordenado por el dictador Rafael Trujillo y supos el asesinato sistematizado de al menos 1.000 haitianos en un episodio conocido como la Masacre del Perejil.
Algo similar sucedió durante la guerra de la independencia de Colombia respecto a España. Los rebeldes colombianos buscaban distinguir a los criollos de aquellos venidos de la metrópoli. Para ello, obligaron a la gente a decir en voz alta el nombre Francisco cuando existía algún tipo de duda. Aquellos que no lo pronunciaban como un colombiano -con la primera ce que sonara como una ese- eran arrojados al río de la Magdalena.
Para aprender idiomas
Hoy en día, las consecuencias de no ser capaz de pronunciar una de estas palabras no es tan dramática. Ya no es un cuestión de vida o muerte. Sin embargo, los profesores de idiomas siguen recurriendo a los Shibboleth para amenizar sus clases a costa de la pronunciación de los alumnos en una lengua extranjera.
En castellano, por ejemplo, existen cientos de términos que los norteamericanos tienen dificultades para pronunciar. Prácticamente cualquier palabra que empiece con la letra erre, en la que haya una doble erre, que tenga una hache o que sea más larga de tres sílabas supone un verdadero Shibolleth para los estadounidenses.
Sin embargo, si hubiese que escoger un término en castellano que resulte totalmente imposible de decir para los yankees, este sería ‘negar’. La letra e, que en inglés se pronuncia con un sonido similar al de nuestra i es la culpable. La similitud fonética entre esta palabra castellana y el vulgarismo inglés nigger -expresión despectiva para hacer referencia a los afroamericanos- provoca que muchos estadounidenses ni siquiera se atrevan a pronunciarla.
Numerosos registros históricos sugieren que a los hombres adultos de la antigua Grecia les gustaba mantener relaciones sexuales con jóvenes muchachos.
Ascient Origins(Mariló T.A./M.Miller) — Una exposición del Museo Británico, en una oportunidad, prometió desvelar el significado de la belleza para los antiguos griegos. Pero mientras contemplabamos las serenas estatuas de mármol de la exposición –tensos torsos masculinos y tiernas carnes femeninas– ¿uno pensaba «estábamos viendo lo mismo que veían en la antigua Grecia»?
La pregunta que estamos planteando no es filosófica, más bien tiene que ver con nuestras expectativas y premisas sobre la belleza, el atractivo sexual y el propio sexo en sí. Los sentimientos que la belleza de rostros y cuerpos despiertan en nosotros sin duda nos parecen tanto personales como instintivos –exactamente igual a como presumiblemente les parecía a los antiguos griegos que por primera vez realizaron estas obras de arte y disfrutaron al contemplarlas. Pero nuestras reacciones están inevitablemente modeladas por la sociedad en la que vivimos.
La mentalidad de los antiguos griegos con respecto al sexo era diferente de la nuestra, pero ¿qué hay de cierto en todos estos mitos sobre su vida sexual? ¿Y cómo afectan de hecho a nuestra forma de ver el arte?
A continuación exponemos los hechos que ocultan los tópicos y creencias más habituales sobre esta cuestión.
Los hombres griegos eran todos bisexuales
Estatua de mármol de una Afrodita desnuda agachada mientras toma un baño, conocida popularmente como Venus de Lely. Copia romana de un original griego, siglo II d. C. Museo Británico
Ciertamente era algo normal en la antigua Grecia que un hombre encontrara atractivos a ambos sexos. Pero la vida privada de los hombres de la Atenas clásica –la ciudad que mejor conocemos de la antigua Grecia– era muy diferente de cualquier cosa que un hombre “bisexual” pueda experimentar en nuestros días.
Las relaciones entre hombres de la misma edad no eran habituales en absoluto: en su lugar, las relaciones homosexuales típicas eran las que mantenían un muchacho adolescente y un hombre adulto. Los hombres de la antigua Grecia también utilizaban los servicios de prostitutas regularmente: podía conseguirse sexo de forma barata en una ciudad que albergaba innumerables burdeles, prostitutas callejeras y “acompañantes” femeninas. En cuanto a las relaciones maritales, los hombres rara vez se casaban antes de cumplir los treinta, y aparte de la noche de bodas era habitual para las parejas casadas dormir separados.
Estas muy diversas relaciones sexuales aparecen reflejadas en las pinturas de la cerámica clásica de formas sorprendentemente diferentes. Para las relaciones entre individuos del mismo sexo, habitualmente predominan las escenas de cortejo y seducción; para la prostitución, el acto sexual propiamente dicho; y para el matrimonio, el momento en el que el novio lleva a la novia a su nuevo hogar.
Pintura sobre un ánfora en la que se observa a dos jóvenes manteniendo una relación sexual. Curiosamente, uno de ellos empuña un aro.
Las mujeres griegas tenían matrimonios concertados
Esta afirmación es cierta en gran medida. El padre de una joven tradicionalmente creía que su deber era encontrar un marido adecuado para su hija y, significativamente, tomaba asimismo parte activa a la hora de encontrar una buena esposa para su hijo. En Atenas, las muchachas se casaban por lo general a la edad de 16 años, habitualmente con un hombre que las doblaba en edad, a menudo un tío paterno o socio de su padre.
Podría esperarse de este tipo de acuerdos que condujera a matrimonios infelices, pero de hecho encontramos ejemplos de parejas que se amaban. En términos de arte, lo que encontramos particularmente emotivo son los tiernos retratos de las esposas en las lápidas de sus tumbas, en las que habitualmente se presenta a las mujeres como fieles compañeras y madres amorosas.
Resulta interesante el hecho de que la novia se convierta en una figura de alto interés erótico en la Atenas del siglo V a. C. Las pinturas que observamos en las piezas cerámicas de esta época a menudo nos muestran a mujeres jóvenes vistiéndose o adornándose con joyas justo antes de su boda, o en el momento de ser conducidas de la mano por el novio, con un Eros alado revoloteando en la escena.
Cortejo, copa ática de figuras rojas hallada en Vulci
A los griegos les gustaban jovencitos
Al igual que se consideraba sexy a las jóvenes novias, los hombres encontraban atractivos a otros varones principalmente cuando se trataba de muchachos adolescentes. El encanto sexual de un joven comenzaba a menguar en el momento en el que empezaba a crecer su vello facial y corporal, y esta estrecha franja temporal de atractivo sexual quizás explique el revuelo que despertaban jóvenes de gran belleza como el famoso Cármides. Según Platón, en la escuela de lucha todo el mundo miraba a Cármides “como si fuera una estatua”, y el propio Sócrates “se enciende” cuando ve lo que hay bajo el manto del muchacho.
Aunque Cármides y otros bellos jóvenes –de ambos sexos– son descritos como “bellos” y “de hermoso rostro”, los autores griegos rara vez mencionan rasgos faciales específicos. No tenemos mucha idea de qué tipo de ojos o labios encontraban atractivos, por ejemplo. ¿Existe una conexión entre esta aparente falta de interés en los rostros y las serenas –hay quien diría vacías– expresiones que encontramos en la mayoría de estatuas clásicas?
Además de los jóvenes de piel tersa y cuerpos esculpidos en el gimnasio, los antiguos griegos también admiraban el físico del hombre adulto, como podemos apreciar en las estatuas de atletas, dioses y héroes a la hora de comprender el concepto de belleza en la antigua Grecia. La versión clásica ateniense de Miss Universo era un concurso de belleza masculino, el Euandria, una competición de “hombría” cuyos participantes eran juzgados por su fuerza corporal y por sus capacidades, además de por su aspecto físico.
Escena de un banquete: un hombre adulto se reclina sobre un diván mientras un joven muchacho toca el aulós, instrumento de viento de la antigua Grecia. Tondo de una copa ática de figuras rojas
Los griegos sabían cómo divertirse
El symposium (fiesta masculina en la que se consumían bebidas alcohólicas) era la ocasión en la que los antiguos griegos se desmelenaban. Una oportunidad para que hombres adultos y también jóvenes estrecharan lazos, y que solía tener además un marcado componente erótico. Los invitados a los ‘symposia’ flirteaban unos con otros mientras esclavos servían bebidas, y había también prostitutas contratadas como “animadoras” para la velada.
Las copas de las que bebían los invitados a estos eventos a menudo estaban pintadas con escenas eróticas, que iban desde miradas insinuantes hasta explícitas orgías. Pero si estas escenas reflejan realmente lo que ocurría en estas fiestas ya es otro tema. En una interpretación decepcionante para todo aquél que guste de creer que los antiguos griegos estaban libres de todo complejo sexual, estas imágenes de orgías podrían ser simplemente una fantasía erótica, o quizás una irónica advertencia de las posibles consecuencias del consumo excesivo de alcohol.
Las magníficas estatuas del Museo Británico se encuentran a todo un mundo de distancia de aquellas imágenes eróticas. ‘Defining Beauty’ (“Definiendo la belleza”, nombre de la exposición) huye de los cuerpos entrelazados y orgiásticos excesos de los symposia en favor de una estética más refinada, aparentemente de otro mundo. Pero la trémula carne aún está presente –y la cuestión de si esta belleza aún resulta atractiva en nuestros días es algo que se encuentra en el ojo del observador.
Erotismo y divinidad: los amores de Zeus
Zeus y Hera. James Barry.
Zeus, padre de dioses y hombres, el gran seductor del Olimpo, gobernaba al resto de dioses como si de un padre de familia se tratase. De hecho, incluso los que no eran sus hijos naturales se dirigían a él como dios padre. Zeus era quien supervisaba el universo, el dios del trueno y del cielo y sus atributos principales eran el roble, el rayo, el toro y el águila. Pero, sin duda alguna, si existía un atributo máximo para el Rey del Olimpo era la extrema atracción que ejercía entre diosas y mujeres mortales.
La figura de Zeus, curiosamente, es la que le da nombre a “Dios”: los romanos eran incapaces de pronunciar correctamente el vocablo “Theus” y decían en su lugar “deus” palabra que, finalmente, derivaría en “Dios”. Zeus personifica la armonía, el equilibrio, la justicia y el orden. Encarna el cosmos, siendo las leyes cósmicas fruto de sus pensamientos. Sin embargo, no tiene poder alguno sobre “Anankhe”, es decir, los Hados o el Destino, aquello que forzosamente deba ocurrir.
Ilustración del busto de Zeus de Otricoli, Italia.
Siempre representado por los artistas griegos o de pie, avanzando mientras sostiene un rayo en su mano derecha, o majestuosamente sentado, era el hijo más joven de Cronos y Rea. Zeus protagonizó miles de historias de amor, sensualidad y deseo. Uniones divinas y humanas en las que el dios supremo derramaba su simiente obteniendo una descendencia, casi infinita, de seres olímpicos y terrenales entre los que destacaron Atenea, Apolo, Artemisa, Hermes, Perséfone, Dionisio, Perseo, Heracles, Helena, Minos, Las Musas, Ares, Hebes y Hefesto.
Elegante y discreto, hacía uso de sus poderes innatos para acercarse hasta sus enamoradas bajo miles de aspectos diferentes: un cisne, un sátiro, una serpiente, lluvia de oro o un toro blanco. Fueron tan numerosas las relaciones del dios supremo griego que nos sería imposible relatarlas una por una. Por eso, desde estas líneas, vamos a recordar, a continuación, las principales.
DIVINAS ESPOSAS
Zeus conoció varias esposas, y la primera escogida fue Metis, hija de Océano. Sin embargo, la doncella no quería acceder a los requerimientos del dios y para escapar de él fue transformándose, adoptando diferentes apariencias. En una de esas transformaciones, Metis logró escapar de Zeus cuando éste se hallaba a punto de honrarla con su simiente, provocando que el esperma divino se derramase por el cielo, creando así la “Vía Láctea”. Finalmente, Metis se dejó amar y quedó embarazada de Zeus.
Pero Gea, abuela del dios, le avisó de que si Metis paría a una niña, ésta a su vez engendraría un varón que terminaría por destronarle. Así que, Zeus, imitando a su padre Cronos, decidió devorar a Metis. Una vez tuvo a Metis en su estómago, Zeus aulló de dolor al comprobar cómo se hinchaban su viente y su cabeza. Prometeo vino en su ayuda, y cumpliendo las órdenes del propio Zeus, partió su cráneo en dos de un hachazo. Inmediatamente apareció una muchacha armada de la cabeza a los pies con casco, lanza, escudo y coraza. Había nacido Atenea, la diosa de la inteligencia, hija de Metis y Zeus.
La diosa Atenea, hija de Zeus y su primera esposa Metis. Obra de Gustav Klimt.
La segunda esposa del Rey del Olimpo fue Temis, hija de Urano y Gea y, por tanto, tía de Zeus. Con ella tuvo varios hijos: Las Horas, que presentan una doble faceta, como diosas cósmicas y como diosas del orden social, y Las Moiras o hados, que son las dueñas del destino. Además, mientras duró su matrimonio con Temis mantuvo también relaciones con Mnemosine, con quien a lo largo de nueve noches de amor concibió a las nueve musas.
Su tercera y definitiva esposa fue Hera, la más importante de las diosas olímpicas: la mayor de las hijas de Cronos y Rea y, por ende, hermana de Zeus. Su amor fue fruto de una mutua atracción sentida desde niños. Según el gran Homero, “se unieron en el lecho a espaldas de sus padres” que, al igual que ellos, también eran hermanos. Zeus estuvo viéndose y haciendo el amor con Hera durante 300 años antes de su boda formal. Su lugar favorito para citarse furtivamente era el río Imbraso.
Finalmente, se celebró la boda. Según algunos, en el “Jardín de las Hespérides”, en el que reinaba una eterna primavera. Pero según Homero tuvo lugar en la cumbre del Monte Ida, en Frigia (actual Turquía), o bien en la cumbre del Gárgaro. La ceremonia duró nueve dias con sus nueve noches. La tierra hizo crecer para ellos un tapiz de flores que los elevó formando un lecho artificial que fue envuelto por una dorada nube para resguardarlos de miradas indiscretas.
Zeus y Hera en el Monte Ida. Óleo de Andries Cornelis Lens.
AMANTES MORTALES
Para poder disfrutar de amoríos con bellas mortales, con las que engendró importantes héroes, Zeus recurrió a numerosos “disfraces”, tal y como veremos a continuación. Además, Zeus también mantuvo alguna aventura homosexual: metamorfoseado en águila raptó a Ganimedes, joven y bellísimo príncipe troyano, lo llevó al Olimpo y lo nombró copero de los dioses, sustituyendo en esta labor a su propia hija Hebe.
Europa fue una de las mujeres mortales seducida por Zeus. La joven se encontraba junto a un grupo de amigas recogiendo flores cuando, de pronto, se vieron rodeadas por una manada de toros. Entre ellos, destacaba uno de un color blanco, deslumbrante, manso y con pequeñas astas muy brillantes. Europa fue venciendo poco a poco su temor natural y se fue acercando a él, llevando las flores hasta su hocico. En ese momento aquel toro, que no era otro sino Zeus, se comportó como un cachorro, revolcándose en el suelo.
Esto provocó que, en cuanto el animal se calmó, Europa se atreviese a montarlo. El toro paseó a Europa, se acercó lentamente a la playa, al agua y en ese mismo instante se transformó en un animal bravo capaz de enfrentarse a las olas con Europa montada sobre su lomo. Zeus y Europa llegaron a Creta, y en esta isla consumaron su unión. A continuación, Zeus desapareció. De esta unión nacieron Minos, Sarpedón y Radamanto.
Europa y el toro. Acuarela de Gustave Moreau
Alcmena era la bella esposa de Anfitrión, Rey de Tirinto, pero eso no impidió a Zeus tener amores con ella. Justo el día antes de que Anfitrión regresase de una expedición, Zeus adoptó la forma del rey y se unió en el lecho con la hermosa y deseada Alcmena. Zeus hizo que la noche durase 3 días, impidiendo salir al sol. Cuando Anfitrión regresó, le sorprendió que su esposa no se mostrase demasiado efusiva teniendo en cuenta su ausencia. Consultó entonces al adivino Tiresias, quien lo puso al tanto de todo lo sucedido. Al tiempo, Alcmena parió a dos gemelos concebidos con una noche de intervalo: Heracles, hijo de Zeus e Ificles, hijo de Anfitrión. Entonces Anfitrión dedició quemar en la hoguera a su esposa, pero Zeus envió una lluvia torrencial que extinguió el fuego por completo. Ante tan clara indicación divina, Anfitrión no tuvo más remedio que perdonar la vida de Alcmena, quien en realidad no había sido culpable de nada.
Dánae era la hija de Acrisio, Rey de Argos, quien había consultado al oráculo para saber si concebiría varones. El oráculo le respondió que quien tendría un hijo varón sería Dánae y que éste sería el causante de su muerte. Acrisio, temeroso, mandó construir una cámara subterránea de bronce en la que recluyo a Dánae. Pese a ello, Zeus, transformado en lluvia de oro, penetró en la cámara a través de una grieta del techo y sedujo a Dánae, quien meses más tarde alumbró a un niño al que llamaría Perseo.
Dánae recibiendo la lluvia de oro. Alexandre Jacques Chantron.
Tal vez la aventura amorosa más conocida de Zeus sea la que mantuvo con la esposa del Rey Tindareo: la hermosísima Leda. Mientras ésta paseaba por el borde de un lago, Zeus se presentó convertido en cisne. Leda comenzó a jugar con él y Zeus la poseyó durante sólo media noche de amor. Al poco, Leda puso dos huevos. De uno de ellos nacieron Helena y Cástor y del otro Clitemnestra y Pólux.
Además de todo lo anterior, hay que recordar que de sus amores con Eurínome, nacieron las Tres Gracias. De sus relaciones con Deméter nació Perséfone. Con la titana Leto tuvo a la diosa Artemisa y al dios Apolo. De su trato con Maya, hija del titán Atlas, nació el dios Hermes… Y así podríamos continuar casi, casi hasta el infinito. Después de todo, Zeus era el dios supremo olímpico, creador y dador de vida.
Safo de Lesbos: Turismo sexual en la antigua Grecia
‘Acteón sorprende a Diana en el baño’ (1556-1559), óleo de Tiziano.
Las inclinaciones sexuales de la antigua Grecia son casi mitológicas, como también sus héroes legendarios. De hecho, todo el panteón de dioses griegos es famoso por sus hedonistas travesuras y hazañas sexuales. Pero ¿es posible que el mito no nos deje ver la realidad? La verdad y la historia antigua de la isla de Lesbos, durante mucho tiempo asociada con el lesbianismo, pueden ser muy diferentes de lo que habitualmente se cree. De este modo, en un documental y artículo de la BBC se afirma que la isla fue históricamente ¡destino habitual para hombres que practicaban el turismo sexual!
En los mitos griegos, Zeus se transforma en cisne, toro y rayos de luz dorados para, de este modo, seducir a mujeres mortales. Asimismo, Tiresias, el tebano que habría sido hombre y mujer a la vez, fue cegado por Hera al afirmar que las mujeres disfrutaban del sexo más que los hombres, lo que provocó que la diosa Hera perdiese una apuesta con Zeus (Zeus, a cambio, otorgó a Tiresias el poder de la videncia y lo recompensó con una larga vida). ¿Y qué decir sobre el pobre Dioniso y las violentas y alocadas Ménades que solían desgarrarlo anualmente en pleno frenesí sexual?
O la casta Artemisa cuando enloqueció de rabia al ser descubierta desnuda, bañándose con sus doncellas, por Acteón al que convirtió en un ciervo y dio caza con sus propios sabuesos? Y no nos olvidemos de Apolo, Pan y otros muchos que perseguían a ninfas jóvenes muy poco dispuestas, teniendo que transformarse a sí mismos en árboles o cañas para poder escapar de las impredecibles consecuencias que conllevaba yacer con diosas?
“El rapto de Europa”, mito en el que Zeus se convierte en un toro para seducir a Europa. Óleo de 1716, obra del pintor Jean François de Troy (1679 – 1752). National Gallery of Art, Washington, Estados Unidos.
Los antiguos griegos abrazaban la homosexualidad, tanto masculina como femenina, pero además disfrutaban de un lugar real famoso por sus encuentros sexuales, la isla de Lesbos, donde mujeres conocidas por su gran belleza mantenían relaciones con los hombres que allí acudían de vacaciones, en una especie de turismo sexual. Lesbos era la antigua capital del turismo sexual del Egeo para los hombres. De hecho la propia cadena televisiva británica BBC ha asegurado que Lesbos era, en la antigüedad, el equivalente de la actual Magalluf: ciudad turística de la isla española de Mallorca, conocida por sus fiestas libertinas, su turismo sexual y el consumo excesivo de alcohol.
Mapa de Lesbos de Giacomo Franco (1597).
Se supone que las mujeres de Lesbos que no estaban involucradas en el comercio sexual, es decir, las que no eran prostitutas, no formaban bandas para robar a los turistas borrachos de la Antigüedad, como ha venido sucediendo en Magalluf en los últimos años según este artículo de la BBC.
En The Greek Reporter podemos leer que las mujeres de Lesbos eran irresistibles, pero no por su fuerza bruta o su superioridad numérica a la hora de atacar en grupo a desventurados borrachos, sino por su extrema belleza.
Detalle de un fresco romano del siglo I d. C. en el que se observa a una joven con un lápiz (stylus) de los que se utilizaban para escribir en tablillas de cera. La redecilla de su pelo estaba confeccionada con hilo de oro, de moda en la época de Nerón. Ésta es una de las pinturas romanas más famosas y admiradas, popularmente conocida como «Safo» , aunque en realidad se trata de una joven de la alta sociedad pompeyana que luce grandes pendientes de oro.
“Las mujeres de Lesbos tenían fama de ser tremendamente hermosas. Realmente se supone que eran las criaturas más sensuales de todo el mundo griego,” afirma en declaraciones a la BBC Edith Hall, del King’s College de Londres, y añade: “En la antigua Grecia, la palabra ‘lesbiana’ se refería a las mujeres oriundas de Lesbos que mantenían relaciones sexuales con hombres” .
El personaje histórico más famoso de Lesbos es la poetisa Safo, una mujer que ensalzaba en sus odas la belleza de las hermosas mujeres de la isla. Se sabe muy poco acerca de esta escritora que vivió en torno al año 630 a. C., pero cuya poesía cautiva aún a los lectores 2.000 años después de haber sido escrita. Safo se definía a sí misma como autora lírica, ya que sus escritos estaban destinados a ser recitados acompañados del uso la lira. Además fue una absoluta innovadora, ya que fue uno de los primeros poetas en escribir en primera persona, transmitiendo así su propia experiencia personal e individual. Su obra se ha convertido en un símbolo del amor entre mujeres.
“Safo y Alceo”, óleo de Lawrence Alma-Tadema pintado en 1881. Walter Arts Museum de Baltimore, Estados Unidos.
La BBC envió un equipo de periodistas a Lesbos para investigar la historia sexual de la isla y la vida de esta mujer enigmática. La mayor parte de la poesía de Safo se perdió, pero algunos fragmentos se han conservado, entre ellos este poema:
No he escuchado una palabra de ella
Francamente desearía estar muerto
Cuando se fue, lloró
mucho; ella me dijo: «Esta despedida debe ser
soportado, Safo. Me voy de mala gana «.
Yo dije: «Vete y sé feliz
pero recuerda (tu sabes
bueno) a quien dejas encadenado por el amor
«Si me olvidas, piensa
de nuestros dones a Afrodita
y toda la hermosura que compartimos
«todas las tiaras violetas,
capullos de rosa trenzados, eneldo y
azafrán entrelazado alrededor de tu joven cuello
«mirra vertida en tu cabeza
y sobre suaves esteras chicas con
todo lo que más deseaban junto a ellos
«mientras no coreaban voces
Coros sin los nuestros
ningún arbolado floreció en primavera sin canto …»
La investigación adicional de las realidades culturales históricas y las prácticas de la sexualidad puede cambiar la forma en que percibimos el mundo antiguo, pero todas las ventanas al pasado deben abrirse para tener una mirada más real al pasado.
‘Safo abrazando su lira’, óleo de Jules Elie Delaunay (1828-1891).
Walter Yetnikoff, a la derecha. El presidente de CBS Records con los discos de oro de Vera Zorina -viuda de Goddard Lieberson- y Michael Bennet, por la música de A Chorus Line en 1978
Infobae(M.Bauso) — A fines de la década del ochenta su vida se había convertido en un círculo vicioso que giraba a velocidad supersónica. Así lo explicó él: “Cuanto más loco me volvía, más plata hacíamos; cuánta más plata hacíamos, más me pagaban a mí; cuanto más me pagaban, más loco me volvía”.
El lunes pasado murió, a los 88 años, Walter Yetnikoff. La noticia pasó desapercibida. Hacía mucho que su nombre no aparecía en los medios. Pero Yetnikoff fue uno de los nombres más importantes de la industria discográfica durante los setenta y los ochenta. Impulsor de las carreras de Bruce Springsteen, Barbra Streissand, Billy Joel, el principal diseñador de la arquitectura de mercado para que Thriller se convirtiera en un fenómeno.
Más allá de sus evidentes aportes, Yetnikoff será recordado por ser el ejecutivo que llevaba una vida más salvaje que las estrellas del rock que tenía contratadas. Sus anécdotas son múltiples e insuperables. Un buen perfil de él y de su vida podría estar compuesto por una sucesión de estas historias increíbles sin más nexo que su persona.
Cuando alguien piensa en el responsable máximo de una discográfica imagina una figura seria, ecuánime, equilibrada, con costosos trajes, balances y cifras sobre un escritorio. Nuestro personaje no entra en el arquetipo. Era salvaje y voraz. Su vida no era de reuniones aburridas y actos protocolares. Lo suyo era sexo drogas y rock and roll aunque nunca se haya subido a un escenario.
Un día de su vida en la cima era de una intensidad única, valía por meses y hasta años de otra persona. Podía mantener una reunión con el presidente de Sony, luego hablar varias veces con Michael Jackson por teléfono, pelear con un ejecutivo rival por un artista, seducir a Paul McCartney para que se pasara a su sello, dejar esperando a Mick Jagger, seducir a una modelo, tener sexo con varias actrices con ganas de sacar un disco y tratar de convencer a Bruce Springsteen que no desarmara la E Street Band.
Yetnikoff fue uno de los impulsores de Thriller, de Michael Jackson, que revolucionó el video clip
Yetnikoff se había recibido de abogado muy joven. Uno de sus compañeros de promoción ingresó a trabajar en el mundo de la música. Era Clive Davis, probablemente la persona más influyente en el negocio en la segunda mitad del Siglo XX. Walter trabajó como abogado de la discográfica durante años mientras aprendía el negocio. Su natural ambición le pedía más. Pronto ocupó cargos ejecutivos hasta que en 1975 pasó a dirigir CBS Records.
Los éxitos empezaron a llegar en casacada. El primero fue la explosión de Bruce Springsteen y Born to Run. Yetnikoff había sido paciente, había confiado y había invertido mucho dinero en Springsteen. Y la apuesta le rindió. Luego encadenó varios hitos con la música disco y también dio a conocer un fenómeno sorpresivo, Meat Loaf. Para esa época ya era uno de los personajes más importantes del ambiente, en una industria donde hacerse un nombre era difícil, sólo para unos pocos como Clive Davis, David Geffen y Ahmet Ertegun.
Yetnikoff era un huracán. Enérgico, parecía estar en varios lugares a la vez y nunca dejaba pasar una oportunidad para pelearse con alguien. El enfrentamiento era otra de sus adicciones. Ganaba casi siempre porque no se detenía hasta ver de rodillas a su rival, era inclemente. No le importaba que una victoria se convirtiera en pírrica. Y ganaba también porque tenía un poder desmesurado y lo ejercía impiadosamente.
Yetnikoff impulsó la carrera solista de Michael Jackson.Off The Wall fue un gran éxito. Vendió millones de copias y muy buenas críticas. El siguiente álbum, creía, podía ser más grande todavía. Apenas salió Thriller las radios lo adoptaron. Billie Jean, el primer single sonaba todo el tiempo y ascendía en los charts. Sólo había un problema. MTV, el nuevo canal, no pasaba el video; los artistas blancos eran los favoritos de su grilla.
Yetnikoff llamó por teléfono y le pidió al presidente de MTV que incorporaran a Billie Jean en la heavy rotation. “No solemos centrarnos en artistas de R&B”, respondió el otro. Yetnikoff se enfureció. Sin pensarlo dos veces comenzó a gritar. Amenazó al presidente de MTV. Le dijo (le gritó) que si no pasaban el video de Michael, no podrían hacerlo con ningún artista de CBS, su compañía. Y que además empezaría una campaña pública para que todo el mundo supiera que MTV era racista. Dos días después Billie Jean sonaba todo el día en el canal. Muy rápido se le sumaba Beat It.
Después de invertir mucho dinero en Springsteen, Yetnikoff consiguió que creara una obra maestra
Michael lo llamaba directamente y le pedía con su voz finita y casi quebrada que lo ayudara a resolver algún problema en el que se había metido, que dijera que no en lugar suyo. Así, si Jackson prometía a David Geffen que uno de sus temas integraría una banda de sonido de una película próxima a estrenarse, el músico luego le pedía a Yetnikoff que denegara ese permiso pero sin dejar que se supiera que él lo había ordenado.
Yetnikoff asumía la tarea hasta con placer: le encantaba pelearse con la gente y humillarlos. Pero Michael Jackson también le llegó a solicitar que hablara con el comité que entrega los Premios Grammy para impedir que Quincy Jones ganara el premio como mejor productor por Thriller. “Así él no se lleva ninguna atención. Total yo voy a ganar muchos premios”, le habría dicho el cantante. Esa noche al agradecer uno de los galardones, Michael se lo dedicó a Yetnikoff: “Gracias a Walter, el mejor director de una discográfica de la historia”, dijo desde el escenario.
Un día Billy Joel le contó que iba a vender su mansión en Manhattan para comprar una casa en las afueras de la ciudad. El comprador sería Sting. Yetnikoff le preguntó por qué lo hacía. Christine Brinkley, su hermosa esposa de entonces, quería vivir en una casa con mucho verde y alejada del centro. Yetnikoff insistió: no quería saber por qué compraba una nueva vivienda sino por qué vendía la anterior. “Necesito la plata”, dijo Billy Joel. “Es imposible. Con la cantidad de discos que vendés y con los derechos de autor te tendrías que poder comprar veinte de esas casas”, le dijo Yetnikoff. que luego agregó: “Alguien te está robando”.
Al día siguiente, Billy Joel inició una auditoría que demostró que su representante lo había estafado durante años y que hasta se había quedado con los derechos de publicación de sus canciones. Yetnikoff le dijo que el problema de las canciones lo arreglaba él. Llamó al representante lo intimidó, lo amenazó con contar sus secretos, le gritó un rato y lo zarandeó otro. Al terminar la conversación, Billy Joel había recuperado la propiedad de los temas compuestos a lo largo de su carrera.
También sedujo a Paul McCartney y logró robárselo de su anterior discográfica. Yetnikoff fue el que impulsó los duetos con Stevie Wonder y Michael Jackson. Una de las facilidades que le brindó al Beatle fue poner el avión de la compañía a su disposición y de Linda todas las veces que quisiera.
Entre sus artistas estaba el Dylan cristiano y el que usaba sacos con hombreras de los ochenta. Yetnikoff sabía quién era Dylan y no le preocupaban sus ventas. Luego de una presentación en Nueva York, el ejecutivo quiso homenajear a su artista con una cena en un lugar exclusivo. Dylan, agradecido con el apoyo recibido por la discográfica, aceptó. Pero a dos horas de finalizado el show y ya pasada la medianoche, el músico no aparecía. Yetnikoff se levantó enojado tras la larga espera pero en ese momento ingresó Bob. Su entourage no era el habitual en una estrella de rock.
Ni groupies, ni actores, ni dealers. Dylan llegó acompañado por su mamá y por varios tíos y primos. Antes de sentarse la madre retó a su hijo delante de todos: “Pedile perdón al señor por la llegada tarde”. Dylan sonrió apenado: “Mamá, me estás avergonzando”. La señora tuvo a raya a su hijo toda la cena mientras Yetnikoff, por lo bajo, se burlaba de la incomodidad de Dylan.
Yetnikoff desaforado en la tapa de su autobiografía, fotografiado por Annie Leibowitz
Yetnikoff afirmaba que él tenía un pésimo oído musical, que no sabía distinguir un instrumento de otro. Pero sí sabía reconocer qué artistas podían dar ganancias y vender discos. su talento era conseguirlos y luego mantenerlos.
Su talento era hacerles sentir a Jagger, McCartney, Streissand o Jackson que cada uno de ellos era su artista favorito, al que le dedicaba atención prioritaria. Sin embargo también lanzó artistas desconocidos que consiguieron enormes hits como Meat Loaf, Cindy Lauper o Gloria Estefan.
No era un líder inspirador ni un descubridor de talentos ocultos. Eso lo dejaba para otros. Pocos como él representan a los ejecutivos de los ochenta. Surfeaba sobre olas de cocaína y ego mientras contaba, con la mandíbula tiesa, millones de dólares.
Sus artistas sabían que no sólo era divertido salir de ronda con él, era obligatorio. Una noche mientras charlaba con Marvin Gaye vio que este armaba un porro. Gaye tenía severos problemas con las adicciones que lo llevarían a un trágico final (fue asesinado de un disparo por su padre). Yetnikoff, contra todo pronóstico había logrado resucitar su carrera con Sexual Healing que se convirtió en un hit inmediato.
Tratando de mostrarse moderado y así evitar que Marvin Gaye descarrilara, el ejecutivo -incorporando el espíritu de Nancy Reagan- le dijo: “Marvin, el porro lleva a otras drogas, a la cocaína por ejemplo”. Sin ironía, Gay replicó: “Ah, de eso tengo también”. “Genial, trae un poco entonces”, cedió Yetnikoff.
En medio de la ola de sucesos, mientras su discográfica marcaba el ritmo de la industria (que es lo mismo que decir que él era el que lo hacía), alguien le preguntó cuál era la filosofía de la compañía, cuáles eran los principios en los que se fundaba su éxito: “Pagar al artista lo menor posible. Atar al artista con un contrata tan largo como sea posible. Ganar tanto dinero como sea posible”.
“Después de su tercer orgasmo, Jackie me miró con una mezcla de gratitud y admiración. ‘Jack era un gran amante; Ari era muy apasionado; pero vos, Walter Yetnikoff sos deslumbrante’”. Este es el primer párrafo de Howling at The Moon, sus memorias. Pero es lo único que no es cierto -según él- de todo el libro. Acostarse con Jackie Kennedy era uno de sus sueños, uno de los pocos que no había podido cumplir, así que pensó que el libro, su libro, era un buen lugar para alcanzarlo.
Jackie fue la editora del texto, la que propuso que dejara su vida asentada por escrito. Si bien no pudo acostarse con Jackie, sí lo hizo con otros cientos de mujeres. Cuando le preguntaron a su secretaria sobre algún aspecto único de su jefe, ella respondió: “Nadie se desviste y se viste tantas veces por día como Walter”.
Ya desde el aspecto exterior el libro muestra su status similar al de una estrella de rock. La foto de tapa la sacó Annie Leivobitz, la fotógrafa especialista en retratos de figuras, que fue encargada de las portadas de la Rolling Stone durante años. Yetnikoff con el torso desnudo y el gesto exaltado y orbitando alrededor suyo las grandes figuras de la música. El subtítulo también es lo suficientemente elocuente: Confesiones de un magnate de la música en una era de excesos.
Tommy Mottola, el hombre que desplazó a Yetnikoff de la cúspide en Sony, junto a su esposa Thalía en la MET Gala del 2019
Su vida alocada tenía como combustible su éxito en el mundo de los negocios, la cocaína, las noches largas y el sexo desenfrenado. Sintió que había llegado al cénit de su carrera cuando comandó la venta del sello de la CBS a Sony. El trato lo cerró en 2000 millones de dólares. Gran parte del valor de la empresa se asentaba en los artistas que él había hecho triunfar. Tras esta operación varias decenas de millones de dólares entraron a su cuenta bancaria. Estaba en la cima y tenía la convicción que para él no había límites. Pero le quedaba poco tiempo en ese lugar.
La vida desaforada le pasaba factura. Los millones de dólares que hacía ganar a su discográfica no alcanzaban. Su conducta era cada vez más errática. Las autoridades de Sony lo intimaron a que modificara sus hábitos. Walter Yetnikoff entró a rehabilitación. Cuando salió parecía un hombre nuevo. Más delgado, mantenía la energía y pensaba con claridad. Su conducta se volvió menos contradictoria. Sin embargo sus ojos seguían disparando fuego. Sus demonios interiores no se habían calmado.
Cundo volvió a su despacho notó que algo había cambiado. Los muebles estaban en su lugar, también su secretaria y el resto de los empleados. Tenía varios mensajes pendientes de músicos que le expresaban su afecto, que querían saber cómo estaba. Pero por los pasillos el resto de los empleados ya no se abalanzaba sobre él, y hasta esquivaban el cruce de miradas. Tommy Mottola, uno de los gerentes que lo asistían, maniobró en su ausencia para quedarse con el puesto. Y lo logró. Yetnikoff maldijo, dio varias entrevistas repletas de titulares rimbombantes, insultó a Mottola y prometió regresar con todo.
Pero cuando en 1990 salió de la discográfica que había conducido al éxito, ya no pudo ocupar un puesto relevante. El poder era pasado para él. Se había ganado demasiados enemigos que estaban esperando la revancha. Fundó una discográfica pero fue un fracaso. También paneó durante años una biopic de Miles Davis que iba a protagonizar Wesley Snipes (otro con problemas múltiples y una carrera cortada prematuramente) que nunca llegó a filmarse porque no consiguió los derechos de la música. Alguien le pasaba una vieja factura.
Tommy Mottola, el antiguo discípulo que lo desplazó dijo: «Walter fue a rehabilitación y dejó las drogas y el alcohol. Pero aquellos fantasmas, aquellos demonios que lo dominaban y que lo hacian volcarse a los excesos, seguían ahí».
Walter Yetnikoff murió a los 88 años. Hacía al menos tres décadas que había dejado de ser el gran titiritero de la industria. Dejó un puñado de grandes discos, algunos escándalos y cientos de grandes historias.
elhistoriador.es — De niños no tenemos ningún problema en hacer toda clase de preguntas. Lo malo es que muchas quedan sin contestar y otras tantas se nos ocurren ya de mayores, cuando nos da algo de vergüenza pronunciarlas en voz alta. A mi edad, ¿no debería saber ya por qué el cielo es azul? ¿No es normal que un huevo tenga forma de huevo, al ser un huevo? Por culpa de esta vergüenza nos estamos perdiendo las respuestas -que no son, ni mucho menos, tan obvias como puede parecer- y las ganas de formular más preguntas. Aquí van algunas de ellas, con enlaces que amplían la información.
1. ¿Por qué a veces vemos la Luna cuando es de día?
La Luna sólo se encuentra en posición totalmente opuesta al Sol durante la luna llena: en el momento máximo de esta fase, resulta imposible ver la estrella y el satélite a la vez en el cielo.
Durante el resto del mes, en teoría se podría ver la Luna de día, ya que es lo suficientemente brillante como para verse en el cielo azul. De hecho y con un telescopio apuntando al lugar correcto, también podríamos ver Mercurio, Venus y Jupiter, además de las estrellas más brillantes, según explica Space.
Al entrar en fase menguante, la Luna irá apreciendo por el horizonte cada vez más tarde y por eso vemos la Luna de madrugada y por la mañana, como detallan en RTVE. Al llegar a la luna nueva, el satélite se alinea con el Sol y no la podemos ver desde la Tierra al estar ensombrecida por su resplandor. En cuarto creciente, veremos la Luna al atardecer.
2. ¿Por qué el cielo es azul?
El color del cielo se debe a la dispersión de Rayleigh, tal y como se puede leer en Why Don’t Penguins’ Feet Freeze? (“¿Por qué no se congelan las patas de los pingüinos?”), de Mick O’Hare. La luz que llega del sol entra en la atmósfera y se dispersa en todas las direcciones. La luz azul tiene una longitud de onda más corta, por lo que se dispersa más que las luces rojas y amarillas, dándonos la impresión de que ocupa todo el cielo.
Este proceso también explica que veamos el cielo rojo al anochecer y el amanecer. Como el Sol está bajo en el horizonte, la luz ha de atravesar un tramo mayor de la atmósfera para llegar a nosotros, por lo que la luz azul se pierde antes y nos llega la roja.
3. ¿Por qué el cielo es negro de noche?
Aunque parece una pregunta bastante obvia, no lo es tanto si tenemos presente la paradoja de Olbers, formulada por el físico alemán Heinrich Wilhelm Olbers en 1823: en un universo estático e infinito, el cielo nocturno debería ser totalmente brillante sin regiones oscuras o desprovistas de luz, ya que habría una estrella en cada dirección en la que miráramos.
Scientific American explica la solución a esta paradoja: aun dando por hecho que el universo tenga un tamaño infinito, sabemos que no tiene una edad infinita, por lo que aún no nos ha llegado la luz de las galaxias más distantes. “Nunca podemos ver la luz de estrellas y galaxias de todas las distancias a la vez: o la luz de los objetos más distantes no nos ha alcanzado o, si lo ha hecho, ha tenido que pasar tanto tiempo que los objetos cercanos se habrán agotado y apagado”.
4. ¿Por qué las nubes oscurecen antes de empezar a llover?
Las nubes pasan de ser blancas y esponjosas a grises casi negras porque absorben más luz. En Why Don’t Penguins’ Feet Freeze? (“¿Por qué no se congelan las patas de los pingüinos?”) se explica que cuando las nubes aparecen blancas es porque la luz blanca se dispersa gracias a las pequeñas partículas de hielo y agua que las componen. Antes de llover, estas partículas son mayores, por lo que absorben más luz y reflejan menos, apareciendo de un color más oscuro.
5. Cada generación es más alta, pero ¿hay algún límite? ¿Acabaremos siendo monstruos de seis metros de alto? Por favor, que la respuesta a esta pregunta sea: “Sí”.
Hemos crecido unos 10 centímetros en los últimos 100 años, más o menos y según recoge Martin Gent en 70 preguntas sobre el mundo que nos rodea y sus asombrosas respuestas, gracias sobre todo a “una alimentación más sana y una mejor asistencia médica”.
Pero este crecimiento está próximo a acabarse, según recoge este libro: “Los genes fijan a cada persona un límite máximo de aumento de estatura. En condiciones de vida óptimas este margen genético se puede utilizar entero, pero no superar”. El cuerpo humano tiene sus límites, como explican en BBC Future: una altura excesiva puede provocar problemas cardiovasculares y en las articulaciones.
6. ¿Se puede sudar dentro del agua?
Cuando hacemos ejercicio físico, la temperatura del cuerpo comienza a subir y las glándulas sudoríparas se activan, como explican en Muy Interesante. Eso sí, si el agua está fría, sudaremos menos.
7. ¿Por qué no te puedes hacer cosquillas a ti mismo?
Cuando movemos nuestras extremidades, “el cerebelo produce predicciones precisas de los movimientos de nuestro cuerpo”, por lo que somos incapaces de sorprendernos a nosotros mismos y de hacernos cosquillas: sabemos dónde y cómo nos vamos a tocar, como explican en BBC.
8. ¿A dónde van todas las moscas en invierno?
Las moscas son una de las muchas cosas molestas que llega con el verano, incluyendo el calor, la playa, los pantalones cortos y que a las diez de la noche aún sea de día. Según cuenta BBC, las moscas no lo pasan bien con el frío, pero (evidentemente) tampoco llegan a morirse todas y extinguirse. Estos insectos pasan el invierno en grietas y fisuras en un estado similar a la hibernación, desperezándose en primavera para poner sus huevos. Las larvas suelen vivir en materia en estado de descomposición, que está a mayor temperatura que el ambiente, lo que les permite aguantar.
9. ¿Por qué los pájaros no se caen de las ramas cuando duermen?
De nuevo recurrimos a Why Don’t Penguins’ Feet Freeze?, donde se explica que los pájaros cuentan con un ingenioso sistema de tendones en sus patas: “El tendón flexor va desde el músculo del muslo hasta la rodilla, sigue por la pierna, rodea el tobillo y llega hasta debajo de los dedos”. Esto implica que, en descanso en una rama o en una percha, el mismo peso del pájaro hace que “doble su rodilla y el tendón quede firme, cerrando las garras”.
10. ¿Por qué los huevos tienen forma de huevo?
La forma se deriva del proceso de puesta, que deforma la cáscara antes de que calcifique, tal y como explican en Why Don’t Penguins’ Feet Freeze? Aparte de eso, los huevos son bastante más prácticos de lo que puede parecer.
Estas son algunas de las ventajas: si tuvieran esquinas o bordes, la estructura sería más débil; una esfera sería aún más resistente, pero la ventaja de un huevo es que si rueda, tenderá a hacerlo en círculo, al acabar en punta, por lo que es difícil que caiga del nido o se aleje demasiado; la forma también es más cómoda que un cilindro o una esfera a la hora de empollar; cuando hay varios huevos, se pueden guardar de forma eficiente en el nido, dejando poco aire entre ellos y conservando el calor.
11. ¿Por qué los caramelos de menta hacen que el aliento parezca frío?
Se trata de una ilusión térmica: el mentol engaña a nuestro cerebro, como explican en Mental Floss. Nuestros receptores TRPM8 responden a los estímulos del frío, como al comernos un helado o al beber un refresco. En la presencia de sustancias como el mentol y el eucaliptol, estos receptores también se estimulan, no sólo dando esta impresión sino también potenciando la sensibilidad al frío. Como añaden en Hipertextual, el mentol provoca además cierta sensación anestésica, lo que unido a la sensación de frescor, nos ayuda a respirar. Y eso que ni siquiera abre las vías respiratorias.
12. ¿Por qué usan una puntuación tan rara en el tenis?
No, en serio, ¿por qué 15 a nada y no 1 a 0? ¿De dónde vienen esos “15, 30, 40, juego”? En inglés además ni siquiera se dice “nada”, sino “love”. A eso hay que añadir el deuce y la ventaja. Un lío que tiene su origen en la Francia del siglo XV, cuando posiblemente se usaban los relojes como marcadores, siendo cada punto un cuarto de hora.
El cambio de 45 a 40 se añadiría para ir sumando después puntos de diez en diez en caso de empate a tres (el deuce) y poder contar así la ventaja (50) y el juego (60) con el objetivo de que se ganara con una diferencia de al menos dos puntos. De hecho, si de ventaja se pasaba de nuevo a deuce, el reloj volvía a 40.
No es la única explicación propuesta: esta puntuación también se asocia al jeu de palme (similar, pero sin raqueta y con mano). Se jugaba en un campo que medía 90 pies en total, con 45 en cada lado. Cada vez que marcaba quien sacaba, podía adelantar 15 pies para el siguiente saque. La tercera vez sólo adelantaba 10 pies, llegando a los 40.
El hecho de que los ingleses digan “love” en lugar de “nada” es posiblemente una mala pronunciación de “l’oeuf”, el huevo en francés, tal y como se recoge en este vídeo (en inglés) que también da respuesta a esta pregunta. Sí, los franceses solían decir “huevo” porque se parecía a un cero.
13. ¿Por qué las galletas se ponen blandas y el pan se pone duro?
Las galletas contienen más azúcar y sal que las barras de pan, explican en Why Don’t Penguins’ Feet Freeze?, por lo que la galleta absorbe más humedad del ambiente, humedad que su textura densa ayuda a mantener. Una barra de pan tiene menos azúcar y sal, además de una estructura más abierta, por lo que no sólo no absorbe, sino que pierde humedad. Por cierto, poner el pan en la nevera no frena este proceso.
14. ¿Por qué el pegamento no se pega al interior del tubo?
El pegamento necesita humedad para actuar. En el tubo no hay humedad, pero sí hay aire, que actúa como inhibidor: por eso el pegamento engancha muy bien dos superficies que encajan perfectamente, sin dejar aire entre ellas.
Y esto también explica por qué el pegamento se nos engancha a los dedos nada más salir del tubo, como se puede leer, de nuevo, en Why Don’t Penguins’ Feet Freeze?: “Como es cálida y húmeda, la piel es un sustrato ideal”.
15. ¿Por qué febrero tiene 28 días?
Para responder a esta pregunta, nos tenemos que remontar al calendario romano, que tenía diez meses y sólo contaba 304 días. No contaban los 61 días de pleno invierno porque al fin y al cabo no los necesitaban para trabajar en el campo, como recuerdan en Mental Floss. Estos dos meses se introdujeron en el siglo VIII a. C. con el objetivo de llegar a los 355 días al año. Para eso necesitaban que uno de esos meses tuviera 28 días y le tocó al último en llegar. Cada cierto tiempo, se ajustaba el calendario con un mes extra de 27 días llamado Mercedonius. Finalmente, Julio César introdujo el calendario egipcio de 365 días, para lo que, por cierto, el año 46 a. C. tuvo que ser de 445 días. Había algunos errorcillos que cuadrar.
Para ajustarlo aún más, se añadió un día cada cuatro años después del 24 de febrero, que era el día sexto antes de las calendas de marzo. Este día sexto se contaba dos veces, por lo que era “bis sextus”, es decir, bisiesto, como relata Virgilio Ortega en Palabralogía.
16. ¿El tiempo se podría acabar?
Si el universo tiene un comienzo, ¿tendrá también un final? ¿Habrá un momento tras el que no habrá un después, como escribe George Musser en Scientific American? Es posible. Según este artículo, “si el universo deja de expandirse y vuelve a contraerse, seguiría un proceso similar al de un big bang al revés -el big crunch-, lo que llevaría a que el tiempo se detuviera”.
Esto llevaría a una pérdida de la direccionalidad y del sentido de la duración, con “fluctuaciones al azar de densidad y energía, causando que los relojes, si queda alguno, vayan adelante y atrás sin ningún orden”.
La dimensión temporal podría convertirse en otra dimensión espacial y los “procesos se convertirán en tan complejos que no se podrá decir que ocurran en lugares y tiempos específicos”. Es decir, “el espacio y el tiempo no darán estructura al mundo”. Todo esto podría pasar dentro de sólo 5.000 millones de años, según un pesimista estudio del físico Rafael Bousso, de la Universidad de Berkeley.
En este contexto, sobrevivir será complicado, pero al menos ya no hará falta madrugar.
Psicología y Mente(B.R.Muzquíz) — No cabe duda de que el desarrollo de las nuevas tecnologías vinculadas a Internet y a dispositivos electrónicos como los smartphones y tablets ha hecho que nuestras maneras de relacionarnos con los demás se hayan diversificado mucho.
Sin embargo, una cosa es que cuantitativamente aumenten las opciones para comunicarse con los demás o saber de ellos en tiempo real, y otra cosa es que nuestra capacidad para conectar con el resto de personas aumente cualitativamente. De hecho, no son pocos los casos en los que ocurre lo contrario: que al integrar en el día a día el uso constante de dispositivos conectados a Internet, la vida social de la persona quede empobrecida.
Las llamadas adicciones a las redes sociales son un ejemplo muy claro de esto: cuando abusamos de plataformas digitales como Instagram o TikTok, esa dependencia se convierte en un obstáculo para socializar de manera plena y satisfactoria. Veamos por qué se produce este fenómeno paradójico.
¿Qué es la adicción a las redes sociales?
Lo que se conoce como adicción a las redes sociales es un patrón de conducta caracterizado por el abuso de plataformas digitales como Facebook, Instagram, TikTok y otras webs y aplicaciones que mantienen a las personas interconectadas en Internet y con capacidad para publicar y consumir contenidos.
Este uso excesivo de redes sociales llega a hacer que la persona sienta una necesidad constante de revisar los nuevos contenidos que se han ido subiendo a la red (y/o de aportar contenidos con mucha frecuencia), de modo que en parte pierde el control de sus acciones y tiene menos capacidad para gestionar bien el tiempo y concentrarse en otras tareas y acciones importantes del día a día.
Debido a este fenómeno psicológico, las personas que desarrollan este vínculo de dependencia hacia las redes sociales (que suelen ser personas muy jóvenes, aunque puede ocurrir en todas las edades) empiezan a sentirse significativamente mal tras pasar minutos u horas sin tener acceso a un ordenador o a un móvil con conexión a Internet, y esto interfiere en su calidad de vida.
La adicción a las redes sociales no es una psicopatología comparable con, por ejemplo, la adicción al alcohol o a la heroína; el modo en el que se desarrolla y se plasma en la conducta de las personas no es la misma que la de los trastornos adictivos que aparecen en los manuales diagnósticos, por lo que técnicamente no se trata de una adicción, sino de otro tipo de problema relacionado con la dependencia.
Eso sí, que no forme parte de estas psicopatologías no significa que no pueda llegar a ser una fuente de intenso malestar o incluso un elemento que aumente la predisposición a desarrollar enfermedades y problemas de salud mental muy severos. Es por eso que, ante situaciones de este tipo, es importante iniciar un proceso de tratamiento psicológico cuanto antes.
¿Cómo afecta al desarrollo de las habilidades de socialización la adicción a las redes sociales?
El impacto que la adicción a las redes sociales tiene en la calidad de vida va más allá de las relaciones que mantenemos con los demás; por ejemplo, puede dar lugar a maneras disfuncionales de gestionar la ansiedad y facilitar la aparición de trastornos como el abuso de sustancias o los Trastornos de la Conducta Alimentaria. Sin embargo, aquí vamos a centrarnos en sus efectos en la manera de socializar y de mantener vínculos significativos con las personas de nuestro entorno.
Así pues, veamos cómo la adicción a las redes sociales afecta a la vida social de la persona que la desarrolla.
1. Limita sus habilidades de comunicación
No es ningún secreto que la mayoría de redes sociales no están diseñadas para expresarse aprovechando toda la riqueza del lenguaje verbal: suelen priorizarse los mensajes cortos y vistosos, algo que incluso ha dado lugar a ciertas dinámicas culturales a la hora de expresarse, como el uso de hashtags o emoticonos para simplificar ideas.
Esto hace que las personas que dedican buena parte de su tiempo al uso de redes sociales pierdan oportunidades para practicar una manera de expresarse algo más elaboradas, que permita hilar ideas y argumentos.
2. Puede dar lugar a patrones de evitación de interacciones cara a cara
La adicción a las redes sociales puede llegar a hacer que la persona intente sustituir todas sus maneras de socializar por interacciones a través de Internet, al considerarlo una manera “segura” que no exponer sus vulnerabilidades y le previene de tener que improvisar cara a cara y/o gestionar su lenguaje no verbal.
Dicho de otro modo, da lugar a una sensación de zona de confort que, aunque no sea consciente, le está limitando de cara a desarrollar habilidades de comunicación muy necesarias en la vida real.
Este hecho, además de empobrecer la vida social de la persona, hace que pueda llegar a sentir mucha ansiedad o miedo ante situaciones en las que siente presión por encontrarse con desconocidos o semi-desconocidos cara a cara.
3. Da lugar a situaciones de frustración
Quien desarrolla adicción a las relaciones sociales nota que cualquier interacción cara a cara que le distraiga de concentrarse en la pantalla es un problema, un obstáculo que molesta.
Es por eso que las discusiones en casa son frecuentes, sobre todo cuando los familiares o la pareja de la persona empiezan a expresar su insatisfacción con la tendencia a aislarse de esa persona.
4. Hace que escuchar a los demás sea más difícil
El bombardeo de estímulos al que se someten quienes abusan de las redes sociales hace que, incluso cuando no están navegando por Internet, estas personas siempre tengan un torrente de recuerdos y de imágenes mentales cruzando por su consciencia. Esto es una gran fuente de distracciones en todos los ámbitos de la vida, y uno de ellos son las conversaciones con los demás. Es frecuente que a estas personas les cueste concentrarse y mantener la atención fijada en lo que la otra persona intenta transmitir cara a cara.
Por ejemplo, no es raro que en vez de escuchar lo que la otra persona les explica, estén pensando en lo que harán al sentarse frente al ordenador y ver lo que un usuario de una red social les ha respondido en esos últimos minutos, o que en una reunión estén cada poco tiempo cogiendo el teléfono para mirar simplemente sus redes sociales, desconectándose de las personas con quienes están físicamente.
Muy Interesante(S.Romero) — Aunque la madera sea probablemente el último material en el que pensaríamos para poder cortar con eficiencia un filete de carne, puesto que este material, la madera natural, tiene sus límites, un equipo de científicos de la Universidad de Maryland (EE. UU.) ha ideado un novedoso método que procesa la madera de tal manera que los cuchillos resultantes son lo suficientemente afilados como para cortar un filete de carne como si fuese mantequilla. De hecho, estos cuchillos de madera son casi tres veces más afilados que un cuchillo de mesa de acero inoxidable.
Una madera más versátil
Si bien las técnicas de procesamiento de madera como el vapor o la compresión han existido durante siglos, no han podido igualar la resistencia de los materiales artificiales. Hasta ahora. El nuevo cuchillo se fabrica mediante un nuevo proceso de endurecimiento que hace que la madera sea 23 veces más resistente de lo habitual y, lógicamente, es un instrumento mejor para el medio ambiente que los usados tradicionalmente. Y también se puede lavar en el lavavajillas.
«Estos cuchillos también se pueden usar muchas veces si se reparan, afilan y realizan el mismo mantenimiento regular» que los cuchillos tradicionales, dicen los expertos.
Actualmente, los cuchillos más afilados del mercado están hechos de acero o cerámica, ambos materiales artificiales, que deben forjarse en un horno a temperaturas extremas. Sin embargo, este cuchillo se fabrica mediante un proceso de dos pasos de tratamiento químico de la madera y aplicando una presión intensa.
Desarrollaron una técnica para eliminar los componentes más débiles de la madera sin dañar el esqueleto de celulosa.
«Normalmente, la madera es muy rígida, pero después de eliminar la lignina, se vuelve blanda, flexible», comenta Teng Li, líder del trabajo. «En el segundo paso, hacemos un prensado en caliente aplicando presión y calor a la madera procesada químicamente para densificar y eliminar el agua».
El método, explicado en la revista Matter, se basa en la potenciación de la fuerza natural del material, de la celulosa empaquetada en su interior. La celulosa es el componente principal de la madera, representa entre el 40 y el 50 por ciento del material, y en sí misma tiene una relación resistencia / densidad más alta que muchos materiales de ingeniería, incluidos cerámicos, metales y polímeros.
Una vez que el material ha sido tallado en la forma deseada, se recubre con un aceite mineral que conserva su nitidez en el uso y también al ser lavado.
¿Cuánto costará? ¿Cuándo estará disponible?
Los investigadores aún no han dado esta información, pero afirman que la técnica también podría usarse para hacer otros materiales como clavos de madera súper duros que, además, serían resistentes a la oxidación.
“Cuando miras los materiales duros que usas en tu vida diaria, ves que muchos de ellos son materiales hechos por el hombre porque los materiales naturales no necesariamente satisfacen lo que necesitamos”, aclara Li. “Esto llevará algo de tiempo y esfuerzos adicionales de investigación y desarrollo. Pero definitivamente vale la pena hacerlo”.
Magnet(Mohorte) — Un fantasma recorre Europa: el fantasma de un filete cocinado con mantequilla y no con aceite de oliva. Para cualquier mediterráneo que se precie la mera idea de cocinar con otro ingrediente que no sea el preciado oro líquido resulta aberrante. Pero sucede que la suya (la nuestra) es una opinión minoritaria. Hay una brecha que desgarra a Europa de norte a sur, pero no se trata de la económica o de la laboral.
Se trata de la culinaria.
Y queda personificada en este mapa elaborado por Landgeist, una publicación que analiza las dispares características de Europa mediante interesantes cartografías. Partiendo de los datos recopilados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés), escoge dos variables (el consumo anual per cápita de aceite de oliva y de mantequilla) y asigna a cada país un color (verde y amarillo) en función de su producto predilecto. El resultado es una ola amarilla que domina el continente excepto en el sur.
Es allí donde resisten ahora y siempre, frente a las costumbres septentrionales, un puñado de países: Portugal, España, Italia, Albania, Grecia y Chipre. Sólo ellos se salvan. Nada que pueda sorprendernos: nada más «francés» en el imaginario colectivo español que embadurnar una sartén de mantequilla y volcar allí todos los alimentos del día. Lo mismo habrá podido comprobar cualquier italiano o griego que haya residido en una casa británica o alemana. El aceite de oliva escasea.
Hay motivos históricos y climáticos para explicar la brecha. La única excepción es Luxemburgo, el pequeño ducado a caballo entre Francia y Alemania. Una explicación plausible para su preferencia por el aceite de oliva es la fuerte comunidad de portugueses allí migrados (en torno al 16% de la población total). Por lo demás, toda Europa manifiesta una natural preferencia por la mantequilla.
La palma, en realidad, no se la llevan ni España ni Italia, sino una diminuta nación enriscada en las postrimerías de la gran llanura padana: San Marino. El país consume unos 24 litros de aceite oliva por persona y al año, muy por delante de los 12 aproximados de Grecia, los 11,7 de España, los 8,2 de Italia y los 7,9 de Portugal. Hay mucho de cultura olivera de sus gentes, de tradición gastronómica y también de cierta producción, ensalzada hoy en el Terra di San Marino, una denominación local.
Otras estadísticas arrojan luz sobre el carácter profundamente mediterráneo del aceite de oliva. Marruecos y Siria se colaban hace algunos años entre los diez primeros países en materia de consumo (en torno a los 5 litros por persona anuales cada uno), mientras que Turquía, Argelia o Túnez rellenaban el cuadro de honor. Sorprende la posición tan minoritaria de Francia, un país mediterráneo sólo de forma marginal y más apegado históricamente a las tradiciones culturales de la Europa occidental. Es llamativo también el dominio de la mantequilla en países balcánicos muy mediterráneos como Croacia o Montenegro.
Todo esto se aprecia con mayor calidad cuando comparamos el porcentaje de producción y consumo global de cada uno de los países mediterráneos. España produce el 43% del aceite de oliva mundial y consume el 19% del total; Italia, el 14% y el 21% respectivamente; Grecia, el 10% y el 7%; Portugal, el 2% y el 3%; Túnez, el 6% y el 1,3%; Turquía, el 6% y el 4%. Muy lejos quedan Reino Unido o Alemania (el 2% cada una, con 1 y 0,8 litros por cabeza al año). Sorprende la preponderancia de Estados Unidos, con mucho apetito: producen el 0,19% mundial pero consumen el 9%.
Como vemos, el aceite de oliva es un asunto (orgullosa y exclusivamente) mediterráneo. La auténtica civilización frente a la barbarie generalizada del norte de Europa.
El cielo tal y como aparecería en las ondas de radio polarizadas. Las líneas siguen la orientación del campo magnético.
DW(F.E.Wang) — Una astrónoma ha descubierto que nuestro planeta, junto con el resto del sistema solar y algunas estrellas cercanas, puede estar rodeado por lo que ella describe como un gigantesco túnel magnético, aunque aún no saben exactamente por qué y cómo.
Jennifer West, astrónoma del Instituto Dunlap de Astronomía y Astrofísica de la Universidad de Toronto, hizo la propuesta después de que una investigación sobre el Espolón Polar Norte y la Región del Abanico, en lados opuestos del cielo –y hasta ahora se consideraban separadas–, apuntara a que ambas estructuras podrían estar conectados por un vasto sistema de filamentos magnetizados; estos formarían una estructura parecida a un túnel que rodea el sistema solar, y muchas estrellas cercanas.
«Si miráramos al cielo, veríamos esta estructura en forma de túnel en casi todas las direcciones a las que miráramos, es decir, si tuviéramos ojos que pudieran ver la luz de radio», dijo West en un comunicado, en referencia al Espolón Polar Norte y la Región del Abanico, dos de las estructuras gaseosas más brillantes que emiten radio en nuestro vecindario galáctico.
Primera vez que se relaciona el Espolón Polar Norte y la Región del Abanico
Según West y sus colegas, que publicaron los resultados de los datos de su investigación en el Astrophysical Journal, esta sería la primera vez que astrónomos relacionan ambas estructuras como una unidad. Previamente, los estudios científicos sobre el Espolón Polar Norte y la Región del Abanico, conocidas desde la década de 1960, según West, se habían centrado en ellas individualmente.
Esto se debe a que es muy difícil calcular exactamente la distancia a la que se encuentran; las distancias han oscilado entre cientos y miles de años luz. Según Science Alert.
No obstante, West y sus colegas trazaron la longitud y posición probables de las gigantescas cuerdas al introducir los datos de las observaciones de las ondas de radio en un nuevo modelo informático. Según el comunicado de la Universidad de Toronto, las estructuras tienen forma de largas cuerdas y se encuentran a unos 350 años luz de nosotros. Tienen una longitud de unos 1000 años luz.
West afirma que la inspiración para su modelo surgió cuando era estudiante y vio los filamentos al inspeccionar por primera vez un mapa del cielo radioeléctrico. Años más tarde, le hablaron de un artículo de 1965 que especulaba sobre las extrañas señales de radio.
«Basándose en los escasos datos disponibles en ese momento, los autores (Mathewson y Milne) especularon que estas señales de radio polarizadas podrían surgir de nuestra visión del Brazo Local de la galaxia, desde el interior de esta», dijo West en el comunicado. «Ese artículo me inspiró para desarrollar esta idea y vincular mi modelo a los datos enormemente mejores que nos proporcionan nuestros telescopios hoy en día».
Mapa ilustrado de la Vía Láctea con la posición y el tamaño de los filamentos propuestos. El recuadro muestra una vista más detallada de los entornos locales y la posición de la burbuja local y varias nubes de polvo cercanas.
Ver la galaxia en diferente perspectiva
Para explicarlo mejor, West utiliza el mapa de la Tierra como ejemplo, según el comunicado. El polo norte está en la parte superior y el ecuador en el centro, pero, por supuesto, siempre podemos volver a dibujar ese mapa con una perspectiva diferente. Lo mismo ocurre con el mapa de nuestra galaxia.
«La mayoría de los astrónomos miran un mapa con el polo norte de la Galaxia arriba y el centro galáctico en el medio», explica. «Una parte importante que inspiró esta idea fue rehacer ese mapa con un punto diferente en el centro».
Los próximos pasos de los científicos son confirmar sus hallazgos tomando observaciones detalladas de las regiones que simularon, y luego utilizar esas observaciones para refinar su modelo. West espera que, al profundizar en el modelo, pueda mejorar la capacidad de los astrónomos para entender otros filamentos magnéticos detectados alrededor de nuestra galaxia.
«Los campos magnéticos no existen de forma aislada», explica. «Deben conectarse entre sí. Así que un próximo paso es entender mejor cómo este campo magnético local se conecta tanto con el campo magnético galáctico a mayor escala, como con los campos magnéticos a menor escala de nuestro Sol y la Tierra».