El Tiempo — Después de que los grandes líderes del mundo llegaran en más de 400 jets privados a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021 (COP26), todas las miradas están puestas en los lujos que tienen esas aeronaves de uso casi personal.
Para que se haga una idea de los precios y las comodidades que manejan, le presentamos la lista de los 10 aviones más exclusivos del mundo basados en cifras de la reconocida marca de alquiler de este tipo de aeroplanos ‘Aero Affaires’.
10. Gulfstream G200 Galaxy
Este modelo cuenta con una autonomía de más de 16.000 kilómetros y una velocidad de crucero de 900km por hora.
En el décimo puesto de los aeroplanos más costosos del mundo aparece el de una estrella mundial: el futbolista Cristiano Ronaldo.
El capitán de la Selección de Portugal cuenta con un increíble Gulfstream G200 Galaxy para sus viajes personales.
Este ejemplar tiene capacidad para cerca de 10 personas y su costo básico se tasa en, aproximadamente, 23 millones de dólares.
9. Bombardier 8000
Algunos portales de entretenimiento aseguran que la cantante Celine Dion también tiene una aeronave de este modelo.
Entre la lista de aviones que mantiene en su poder Bill Gates, el fundador de Microsoft y el cuarto hombre más rico del mundo según ‘Bloomberg’, reluce el Bombardier 8000.
Este aeroplano, que está lejos de ser de los más opulentos, mezcla muy bien su funcionalidad con la comodidad de tener espacio para 17 personas.
El modelo en cuestión posee un precio en promedio de 66 millones de dólares.
8. El Boeing 757 de Donald Trump
El nacionalismo que emana el ex mandatario queda demostrado en la decoración de su aeroplano
El controvertido ex presidente de Estados Unidos goza de un capítulo aparte en la selecta lista debido a la ‘personalización’ que hizo del Boeing 757.
Además del exterior en el que se lee su nombre con los colores de la bandera de su país, se dice que, internamente, también hay muchas referencias onomásticas.
‘Gusticos’ sumados a su lista de excentricidades.
Al margen de esa idea de culto, lo cierto es que el avión privado del millonario cuenta con una infinidad de lujos que de seguro hace que extrañe un poco menos la Casa Blanca.
Su valor comercial se aproximaría a los 100 millones de dólares.
7. Gulfstream III
Actualmente, Gulfstream hace parte del conglomerado General Dynamics
Durante muchos años, Gulfstream ha sido una de las constructoras de aviones ejecutivos más prestigiosas del planeta.
Entre su abanico de ofertas, el III es uno de los modelos que más salida ha tenido entre los hombres que facturan más de ocho cifras.
Además de unos cuantos importantes ejércitos nacionales, Tyler Perry, reconocido cineasta con bagaje en cintas como ‘Star Trek’ y ‘Vice’, aparece entre los propietarios del Gulfstream III.
Se estima que su costo es de 125 millones de dólares.
6. Boeing 747-8 VIP
Algunos expertos reseñan que este ejemplar es uno de los aviones más largos en actividad
Comenzando la gama de la empresa con sede en Chicago, el Boeing 747-8 VIP se ha presentado como otra excelente opción para viajar con exclusividad.
Este modelo, entre cuyos grandes acreedores está el magnate inmobiliario Joseph Lau, tiene una lista de lujos increíbles.
Según se ha podido saber, en el caso del empresario asiático cuenta con su propio gimnasio, sala de juntas y comedor para más de 10 personas.
El precio de su ostentosidad ronda los 153 millones de dólares.
5. Boeing 767-33A|ER
El fuselaje de este modelo cuenta con mayor autonomía de vuelo que varios de los 767
El multimillonario ruso Román Abramóvich, propietario del Chelsea F.C., de Inglaterra, podría transportar tranquilamente a los jugadores del cuadro ‘blue’ en su Boeing 767-33A|ER.
Este aeroplano, que en su caso tiene tantos lujos que lo han inmortalizado como ‘The Bandit’, cuenta con capacidad para 30 personas, acabados en metal y madera de excelente calidad.
Cuesta 170 millones de dólares.
4. Boeing 747-400
De acuerdo con unos reportes extraoficiales, la serie -400 sería el modelo más vendido de la familia 747 de Boeing
La multinacional estadounidense encontró en el Boeing 747-400 un ejemplar bastante codiciado entre los contados hombres que pueden adquirir un avión de esta clase.
Aunque se dice que su producción se suspendió a finales de la primera década del 2000, todavía es posible ver varios de estos modelos sobrevolando grandes ciudades del planeta.
Su valor se tasa en 220 millones de dólares.
3. Boeing 747-430
La alemana Lufthansa es una de las aerolíneas que mantiene de estos aviones en su flota.
Muda Hassanal Bolkiah, el sultán de Brunéi y quien llegó a ser uno de los hombres más potentados del mundo durante la crisis del petróleo de los setenta, suele viajar en un exclusivo Boeing 747-430.
El aeroplano, que podría tener un valor cercano a los 100 millones de dólares en su versión básica, fue rediseñado internamente con unos lujos que ‘Aero Affaires’ estima que aumentaron su precio 130 millones de dólares más.
2. Airbus A340-300
Algunas aerolíneas asiáticas y africanas han incluido este aeroplano en su baraja de opciones para volar
Uno de los ejemplares de la reconocida marca europea Airbus aparece en el segundo lugar del listado.
El A340-300, que tienen hombres como el magnate ruso Alisher Usmanov, entre los 100 más ricos del mundo según Forbes, suele tener un precio que ronda los 350 millones de dólares.
De acuerdo con información oficial, este aeroplano puede transportar cerca de 300 pasajeros en su modelo base.
1. Airbus A380
La versión base de este modelo se lanzó a mediados de la primera década del nuevo milenio
En el ‘top’ de los artefactos que no tienen techo aparece el modelo que poseen hombres como el príncipe saudí Al Waleed: el Airbus A380.
Para el caso del heredero de la Familia Real de la cuna del wahabismo, su aeronave cuenta con un comedor de más de 10 puestos, una exclusiva sala de relajación con spa y sauna incluido, un recinto de oración y un cuarto ‘de observación’ donde está un piano de cola.
El avión, en el que ha llegado a transportar camellos y caballos, según ‘Aero Affairs’, tiene un costo ‘estratosférico’ de 500 millones de dólares.
Vanity Fair(R.Piñeiro) — El 27 de octubre de 1964 unos jóvenes se casaron siguiendo el espíritu de su tiempo: en una ceremonia informal, privada, simbólica y celebrada en el insólito escenario de un cuarto de baño. Eran Sonny yCher, y estaban a punto de que una canción los convirtiese en superestrellas. Su siguiente boda, cinco años después, fue en un lugar acorde con su nueva vida, en Las Vegas, que acogería muchos de sus éxitos y algunos de sus momentos bajos. Así fue como unos jóvenes anónimos se convirtieron en la pareja favorita de Estados Unidos.
Todo comenzó con una cita doble, pero con los ingredientes mezclados. En 1962 Cher, una adolescente de 16 años, salía de forma ocasional con un joven llamado Red Turner. Este Turner tenía un amigo, Sonny Bono, que pensó que haría buenas migas con la compañera de piso de Cher, Melissa Melcher. Organizaron una cita los cuatro en un local de Los Ángeles llamado Aldo’s. Según escribe Josiah Howard en su biografía de la cantante, Strong Enough, a Sonny le gustó tanto Melissa que aseguró haber encontrado a la mujer de su vida, pero desconocía un pequeño detalle: a Melissa no le convenció Sonny porque, en realidad, no le gustaban los hombres sino las mujeres.
En quien sí produjo una gran impresión el moreno Sonny fue en Cher, que no tuvo ojos más que para él en cuanto apareció. “Fue como cuando María ve a Tony en el baile”, contaría después, haciendo una referencia a West Side Story. “Así que esto es el amor a primera vista”, pensó. “Él llevaba un peinado extraño, entre César y Napoleón. De hecho, una de las primeras cosas que me dijo fue que era descendiente de Napoleón y que su padre había abreviado el nombre de Bonaparte a Bono cuando llegó a este país, pero que no quería darse demasiada importancia con eso. Hay que tener en cuenta que en aquel momento estaba hablando con una chica que pensaba que el Monte Rushmore era un fenómeno natural. Así que definitivamente éramos una pareja hecha en el cielo”.
Para desgracia de Cher, Sonny apenas se fijó en ella, ya que Melissa Melcher lo había conquistado. Pero poco tiempo después volvieron a encontrarse, y como Melissa no había demostrado ningún interés por él, comenzaron a salir juntos, pero solo como amigos. Cher le contó que había huido de casa, que estaba recuperándose de una hepatitis y que lo de compartir piso con otras chicas no estaba funcionando muy bien. Entonces Sonny le hizo una propuesta que cambiaría la vida de ambos. Así lo recordaría ella muchos años después: “Me dijo: “Sabes, puedes venir a vivir conmigo porque tengo dos camas individuales y la verdad es que no te encuentro atractiva”. Realmente no sabía cómo tomarlo, pero estaba muy contenta de tener un lugar donde quedarme”.
Formaban una extraña pareja, pero acorde con el signo de los tiempos, aquellos años sesenta que estaban a punto de estallar y convertirse en el terremoto que cambiaría la forma de entender la vida y la juventud. En Los Ángeles había entonces muchas jóvenes como ella, diletantes que se ganaban la vida con mil trabajos alimenticios –Cher fue secretaria, dependienta y camarera, entre otras cosas– y que a la vez buscaban destacar en algo artístico, que en el caso de la joven era intentar ser actriz, como lo había intentado sin éxito su madre.
Así lo reconocería ella: “Cuando era pequeña, quería ser famosa. No sabía en qué, solo quería ser famosa. Y cuando fui famosa, solo quería ser buena en algo”. Cher estaba destinada a intentar conseguir el estrellato desde el momento en el que le pusieron el nombre: Cherilyn, por Cheryl Crane, la hija de Lana Turner, de quien su madre era fan (célebre por asesinar a tiros al amante de su madre para defenderla), y Lyn por su abuela, Lynda. Jackie, la madre de Cher, venía de un hogar violento del que había huido cuando su padre intentó matarlos a ella y a su hermano.
A los 18 años se casó con John Paul Sarkisian, un hombre con graves problemas que incluían la adicción a la heroína y al juego. En una ocasión perdió los camiones con los que se ganaba la vida, uno a uno, apostando y perdiendo. Cuando descubrió que estaba embarazada, Jackie se propuso abortar, pero cambió de idea en el último momento.
Se divorció y se casó varias veces, incluida una segunda vez con Sarkisian –“el hombre más insistente del mundo”–, se cambió el nombre a Georgia Holt e intentó triunfar en el artisteo como cantante o actriz. Llegó a estar a punto de conseguir un papel secundario en la película de John HustonLa jungla de asfalto (1950), pero a última hora le dijeron que habían elegido a otra actriz desconocida en su lugar: Marilyn Monroe. Georgia nunca volvería a estar tan cerca del estrellato.
Así que Cherilyn, Cher, pasó su primera infancia cuidada por otras personas hasta que su madre pudo hacerse cargo de ella, creció mudándose de un hogar a otro, con varios padrastros que entraban y salían de su vida y una figura paterna más que problemática. En la primera adolescencia se ganó la reputación de chica dura a la que no se podía tomar el pelo, y heredó de su madre –como buena parte de la sociedad americana– la fascinación por Hollywood y por el mundo del espectáculo.
Admiradora de Audrey Hepburn, se pasaba los días en su habitación interpretando todos los papeles del musical de West Side Story (algo que después haría como adulta y de forma profesional). En el instituto las cosas no le iban bien por una dislexia no detectada, y abandonó los estudios sin llegar a graduarse. Empezó a tener relaciones sexuales a los 14 años, con un compañero del instituto mayor, y su primera reacción tras perder la virginidad fue preguntarle al chico: “¿Esto es todo?”. Por esa época probó el alcohol y las drogas, pero no le gustaron demasiado, quizá porque tenía cerca el ejemplo de sus consecuencias negativas en forma de su padre.
En una ocasión probó la bencedrina, se pasó todo un fin de semana sin dormir “sin parar de mascar el mismo chicle”, y cuando se le pasó el efecto, se arrepintió mucho de haberlo hecho. Pero la relación familiar no era buena, así que, como tantos adolescentes de su época, se fue de casa a buscar emociones fuertes, libertad y precariedad en Los Ángeles. En aquella época se produjo su encuentro casual con una luminaria en ciernes: Warren Beatty.
“Cuando tenía 16 años, me follé a Warren Beatty”, confesaría mucho después en Playboy. “Y menuda decepción”, remacharía. Sucedió en 1962, cuando él mantenía una relación atormentada con Natalie Wood y, a la vez, con otras muchas mujeres. Él no recordó aquel polvo de una noche, y ella solo se acostó con él porque a sus amigas y a su madre les gustaba. Ese mismo año, Cher empezó a vivir en la casa de Sonny Bono.
Sonny y Cher, en el hotel Hilton de Londres, en 1965.
“Sonny Bono fue la primera persona que conocí que llevara el pelo largo”, contaría ella. Sonny era otro producto típico de su época y de sus circunstancias familiares, aunque bastante distintas a las de Cher. Salvatore Phillip Bono era el hijo único de una familia italoamericana clásica: sus padres se habían conocido por un matrimonio concertado cuando su madre tenía apenas 14 años. Su padre era camionero (como el de Cher) y su madre peluquera.
Cuando Sonny tenía 19 años, se casó con una vecina que acababa de cumplir 18, Donna Rankin. Era lo que se hacía entonces si uno quería mantener relaciones sexuales. Para sorpresa de nadie, no funcionó. “Mi matrimonio estuvo condenado desde el principio. No era horrible, no era bueno. No era nada, y ese era el problema”, reconoce él en sus memorias And the Beat Goes On. Tuvieron una hija, Christy, y pronto quedó claro que, aunque siguiesen casados, harían sus vidas cada uno por su lado.
Sonny también quería ser una estrella e intentó lanzarse como cantante solista, sin éxito, por lo que pasó a trabajar componiendo temas para otros. A principios de los sesenta empezó a trabajar con Phil Spector, el genio megalómano de la música creador de la técnica del muro del sonido, productor de grandes discos y futuro condenado por asesinato. A su lado aprendió mucho sobre música y, principalmente, sobre cómo se fabricaba una estrella. Pronto tendría ocasión de poner en práctica sus conocimientos.
Cuando empezaron a vivir juntos, Cher tenía 16 años y Sonny 27. El arreglo, según recoge Vicente Escudero en su libro sobre la artista, fue que él le dijo algo parecido a “Tú cuida de la casa, asegúrate de que hay comida y cosas así, y puedes quedarte a vivir aquí”. Sonny lo resume con un romántico: “Cher y yo aún no dormíamos juntos pero compartíamos los mismos sueños”. Lo que acabó por juntarlos fue, de forma paradójica, el intento por separarlos.
Cuando la madre de Cher se enteró de que su hija menor de edad estaba viviendo con un hombre 10 años mayor, quiso llevársela de allí, primero a una residencia para señoritas y luego a casa de un pariente en Arkansas. No funcionó. Según contaría Cher, ambos se echaron a llorar al tener que separarse y se dieron cuenta de que querían seguir juntos… pero no como amigos, sino como pareja. Así recordaría ella sus palabras: “Tengo 16 años, a punto de cumplir 17, pero no puedo pasar el resto de mi vida sin ti.
Así que, aunque mi madre amenace con meterte en la cárcel, hazlo de todos modos. Entonces mi madre siguió amenazándolo todo ese año. Pero luego cumplí 18 años y todo pasó a estar bien”. Pese a que empezaron a tener relaciones sexuales, su vínculo en un primer momento no fue exactamente del tipo pasional. “Me gustaría poder decir que vi fuegos artificiales la primera vez que Cher y yo hicimos el amor, pero no fue así. Más importante que el sexo fue la relación amorosa que comenzó a desarrollarse entre nosotros”, escribe Sonny en sus memorias.
Amorosa y muy pronto artística. Junto a Cher, Sonny hizo dos cosas importantísimas: crear a una estrella de la nada y, al mismo tiempo, convertirse a él mismo en una. “Estaba convencido de que esa adolescente tímida, delgada, con mala piel, gran nariz y una voz profunda muy inusual tenía madera de estrella. Todo lo que ella necesitaba era alguien que canalizase su talento escondido”. Por supuesto, ese alguien sería él.
Cher era tímida y tenía pánico escénico, pero poseía una gran voz, y él se encargó de animarla a superar sus miedos. Una gran ocasión para hacerlo fue durante la grabación del histórico tema Be my Baby, de las Ronettes, bajo las directrices de Phil Spector. “Recuerdo que Sonny Bono era su ayudante”, contaba Ronnie Spector (futura esposa del productor). “Sonny”, decía, “¡ve a tomar un café!”. Estaba saliendo con una joven de 17 años llamada Cher y los dos, Sonny y Cher, terminaron entre los coristas de Be My Baby”. Según otros autores, Cher se encargó de sustituir a Darlene Love, reputada corista reivindicada mucho después por el documental A 20 pasos de la fama, que no apareció a tiempo para la grabación.
Igual que Phil Spector transformaría a Veronica Bennett en Ronnie Spector, Sonny transformaría a Cher… en Cher.
Y eso que en un primer momento ese hacer de su novia una estrella incluyó un cambio de nombre. Cher fue rebautizada con un mucho más “estadounidense” nombre de Bonnie Jo Mason para sacar el tema Ringo, I Love You. No hubo mucha repercusión; al parecer las radios no ponían la canción porque pensaban que era un hombre cantándole un tema de amor al Beatle.
Cher continuó editando algunas canciones más en solitario y después Sonny se puso ante el micrófono para formar con ella el dúo Caesar & Cleo, en el momento de máxima popularidad de la película Cleopatra, de Richard Burton y Liz Taylor. Tampoco tuvo éxito, así que se limitaron a ser lo que eran, Sonny & Cher. Con ese nombre sacaron su primer disco, Look at Us. El primer single era una canción compuesta por Sonny en apenas un día. Se llamaba I Got You Babe, y supuso un antes y un después. “En una única noche nuestras vidas cambiaron del todo”, resume Sonny.
El lanzamiento de I Got You Babe en 1965 los hizo famosos de la noche a la mañana. Fue la única canción capaz de medirse en éxito con los omnipresentes Beatles, y no solo por lo incontestablemente buena y pegadiza que era, sino por la imagen y personalidad de los artistas que estaban detrás. La idea de una pareja enamorada cantándose uno al otro temas románticos tenía mucho atractivo y, aunque no eran guapos al modo canónico, resultaban exóticos, interesantes, perfectos para su época, rompedores y modernísimos.
Tan diferentes eran que la voz grave de Cher hizo correr rumores de que en realidad era un hombre, algo desmentido por ambos en prensa. Tanto en sus apariciones televisivas como en las fotografías de prensa o las portadas de sus discos, Sonny y Cher llamaban la atención. El vestuario era parte fundamental de su construcción como artistas. “Era genial porque fuera lo que fuera, Sonny decía: “Me lo pondré”, resume Cher. Y la ropa que se ponían era atrevida y revolucionaria para su época: chalecos de pelo, pantalones de campana, volantes, estampados alocados…
Cher puso de moda el pelo negro, largo y liso, con flequillo tupido sobre las cejas, y Sonny, vestido como un trovador medieval, era simplemente inimitable. Para una generación, Sonny y Cher fueron los primeros hippies a los que vieron. “No lo hacíamos para provocar. Solo queríamos vestirnos de un modo diferente”, cuenta ella. “Nos vestíamos como los hippies antes de que eso tuviera un nombre, pero no vivíamos como hippies. No tomábamos drogas, no íbamos a orgías, todo aquello del amor libre… Sonny y yo éramos simplemente gente normal”.
Gente, en realidad, no tan normal, o no tan normal para el establishment de su época. En aquel momento, Sonny ya se había divorciado de su esposa Donna, y pudo casarse con Cher… en un cuarto de baño. Sucedió el 27 de octubre de 1964, en el baño de un hotel de Tijuana, con dos anillos comprados en una tienda de bisutería.
Poco antes, Sonny le había dicho que ya era hora de pedirle matrimonio, pero muy en sintonía con el espíritu de los tiempos, no fue una boda real sino algo privado, entre ambos.
Así lo contaría Cher: “Son quería algún tipo de ceremonia para hacerlo oficial, así que fuimos a nuestro pequeño baño y nos pusimos uno al lado del otro frente al espejo del botiquín. (No me pregunten por qué elegimos el baño; había mucho espacio en la sala de estar porque no teníamos ningún mueble excepto un piano. Realicé la ceremonia e intercambiamos anillos y votos. Nos besamos y eso fue todo”.
Cher y Sonny Bono, en 1965, el día que los echaron del Hilton de Londres por su vestimenta
Tras I Got You Babe llegaron otros hits –aunque ninguno igualó al primero– y las giras por otros países, con baños de multitudes. Su primer viaje a Londres ayudó a cimentar su fama porque los echaron del Hilton por las pintas que llevaban. La foto dio la vuelta al mundo y los volvió todavía más atractivos. Pero aquella imagen de pareja perfecta tenía sus lagunas: aunque actuaban como dos adolescentes hippies, ninguno lo era, y de hecho, Sonny estaba muy lejos de la adolescencia ya.
Un reportero inglés, tras entrevistarlos, señalaba en su artículo que Sonny era el único que respondía a las preguntas y Cher permanecía todo el rato callada y en segundo plano, como si no estuviese allí. Era un buen resumen de su funcionamiento como pareja artística. Cher lo admitiría así: “Yo no tenía control sobre nada. Estaba encantada de que Sonny cuidara de todo. Y él lo hizo. Yo creía que él era la torre, el pilar y la fuerza, la madurez y la inteligencia”.
Según recoge Mark Bego en su biografía de la cantante, durante aquellos días en Londres, a Sonny, celoso, no le gustaba que Cher hablase “demasiado” con John Lennon o Rod Stewart. Cuando ella hacía turismo por la ciudad junto a su hermana Georganne, él hubiese preferido que se quedase en el hotel viendo la tele. Mientras, en ese mismo hotel, él tenía una habitación aparte en la que invitaba a prostitutas. Años después, Cher contaría: “El estrellato convirtió a Sonny en un gran mujeriego. Una mujer, o incluso cinco, no le bastaba. Descubrí todo esto después, y le pregunté: ‘¿Cómo gestionabas la logística?’. Fui confiada y fiel con él”.
No había mucho tiempo para pensar en los detalles de su vida íntima, porque el matrimonio no dejaba de trabajar. Muy en la línea de lo que habían hecho los Beatles, Sonny y Cher rodaron en 1967 su propia película de propaganda musical que mezclaba realidad y ficción, Good Times.
El argumento consistía en Sonny y Cher no queriendo hacer una película; fue un fracaso. Repitieron poco después con otra película, Chastity. Durante el rodaje, Cher descubrió que estaba embarazada. Como había sufrido ya cuatro abortos involuntarios, la estrella tuvo que guardar reposo durante los primeros meses de embarazo; después, la pareja decidió casarse, esta vez sí de forma legal, en Las Vegas.
El 4 de marzo de 1969 nació en Los Ángeles su hijo Chaz Bono, identificado al nacer como una niña, a la que pusieron de nombre Chastity, como su película en común, un nombre que empezaba por Ch, como el de la propia Cher y como el de la primera hija de Sonny, Christy, de la que por fin se ocupaba económicamente desde que había conseguido su fortuna.
Pero a finales de los sesenta esa fortuna se tambaleaba. El mundo había cambiado muy rápido y lo que en 1965 era moderno, a finales de la década sonaba a pasado. Sonny se había pronunciado públicamente contra la marihuana y sus canciones románticas folk-rock no encajaban con el espíritu de sus tiempos. Cher lo explicaría así: “La gente guay pensaba que éramos unos rancios y los rancios pensaban que éramos demasiado guays. Así que ya estaba: nuestras carreras se fueron por el retrete”. Había otros problemas. Según J. Randy Taraborrelli, para 1969, “Sonny era un egomaníaco, Cher una marioneta y le debían al gobierno 190.000 dólares en impuestos”.
Atrás quedaron los grandes conciertos multitudinarios, pero había que continuar haciendo caja. La pareja pasó a actuar en clubes nocturnos, hoteles o restaurantes con espectáculo. Muchas veces no había ni camerino; Sonny se quejaría en sus memorias de que tenían que esperar en la cocina entre los camareros que discutían las comandas, con lo que era imposible mantener el glamour. Cher también recuerda que de actuar ante 50.000 personas que vociferaban sus nombres pasaron a hacerlo en clubes de 125 personas tomando copas que exigían: “Venga, entretenednos”.
Y el caso es que lo consiguieron. En aquellas actuaciones por un circuito del espectáculo más bajo del que estaban acostumbrados no solo tenían que cantar sino también interactuar con el público, contar chistes, casi como monologuistas, y llenar el escenario con su presencia de una forma más íntima.
Su imagen también cambió: abandonaron sus ropas de hippies (al fin y al cabo, ya todo el mundo vestía así) para asumir looks más sofisticados, Cher dejó crecer su flequillo hasta que desapareció y los chalecos de pelo de Sonny se transformaron en trajes de etiqueta, mucho más adecuados para sus nuevos escenarios. En Las Vegas demostraron que seguían teniendo tirón, y gracias a una aparición en el show de Merv Griffin, se produjo su primera resurrección: la CBS les ofreció su propio programa de televisión.
The Sonny and Cher Comedy Hour se estrenó en el verano de 1971 porque el canal no tenía mucha fe en sus posibilidades, pero fue un éxito instantáneo. En el programa cantaban, actuaban, hacían sketches de humor y sobre todo interpretaban versiones de sí mismos, de sus propios personajes.
Eran “el siciliano y la india”, aunque en realidad Cher tenía tanto de nativa americana (porque uno de sus ancestros era cherokee) como de francesa o inglesa y desde luego menos que de armenia, que era la nacionalidad de su padre. Sonny era el ingenuo y entusiasta, y ella la cínica y lista, la que daba la réplica. Los chistes eran a costa de él; lo habitual era que él soltase un comentario, ella lo mirase severa y soltase una réplica demoledora que arrancaba las risas del público, un público semanal de unos 27 millones de espectadores.
Estados Unidos se enamoró de nuevo de Sonny y Cher. En el caso de ella, parte de ese encantamiento fue gracias al vestuario absolutamente fascinante diseñado por Robert Mackie para ella. Sus vestidos, ceñidos, pintados al cuerpo, llamativos y espectaculares, redefinieron la imagen de Cher tanto como la importancia del vestuario en la construcción de una estrella.
El matrimonio estaba ganando mucho dinero y gastándolo en consecuencia: de su mansión de 21 habitaciones Beverly Hills se mudaron a una todavía más lujosa en el mismo barrio que había pertenecido a Tony Curtis o a Esther Williams, y donde había estado el famoso Pink Palace de Jayne Mansfield, ya demolido.
“Vi aquella casa como un monumento a nuestro status”, contaría Sonny. “Pero en realidad era grande, fría, solo buena para esconderse y esconder los problemas”. Aprovechando su éxito renacido, y siempre bajo el auspicio de Sonny, Cher sacó en solitario la canción Gypsies, Tramps & Thieves, que se convirtió en otro gran éxito. Pero la independencia de Cher era solo aparente; tras esa mujer liberada y deslenguada que “ponía en su sitio” a su marido ante las pantallas, la realidad era que él seguía tomando todas las decisiones artísticas y financieras; siempre le decía lo que ella debía hacer y no hacer.
“Nunca me pegó, ni me gritó ni nada de eso. Era como un padre del que tienes miedo sin que te haga nada. Nunca pude ponerme ante él y decirle lo que quería. Era un marido a lo dictador siciliano. No podía decir nada. Me volví suicida”, resume ella. “Un día pensé: ‘O me tiro de lo alto de este edificio o dejo a Sonny’. Aquella noche pensé: ‘Joder, no puedo saltar de lo alto de este edificio’.
Así que lo dejé. Pero para mí se redujo a una elección, y me costó una eternidad tomarla”. Su forma de trabajar y de ser una pareja había funcionado durante casi una década, pero Cher ya no era aquella joven de 16 años perdida en el mundo. Así lo admitiría Sonny: “Cuando empiezas un compromiso con una chica de 16 años supongo que tienes que reconocer que en algún punto la chica va a preguntarse si no hay una parte de su vida que se está perdiendo. Creo que nuestra ruptura eventual fue tan sencilla como eso”.
Sonny, Cher y Chastity, en 1973.
En realidad, fue un poco más compleja, y según él, la decisión fue cosa de ella. Durante una actuación en Las Vegas, en 1972, Cher le dijo que le gustaba un miembro de su troupe llamado Bill Hamm y quería acostarse con él. Al poco, apareció Bill en la habitación, y Sonny, estupefacto, se marchó a jugar al casino. Cuando la novia de Hamm le preguntó dónde estaba, Sonny le contó todo lo ocurrido y, por supuesto, acabaron acostándose ellos también.
Cher lo cuenta así: “Ni siquiera hubo una pelea. Simplemente me fui. Dije que necesitaba 300 dólares y que me iba a San Francisco, y Sonny me dio el dinero. Tiempo después, le dije: ‘¿Por qué lo hiciste?’, y me respondió: ‘Porque nunca habías dicho algo como eso antes, así que pensé que lo estabas diciendo en serio’”.
Aunque su matrimonio se rompió de esta manera en 1972, siguieron trabajando juntos y manteniendo la farsa de ser una pareja no solo artística sino también sentimental. “Yo hubiese trabajado de ese modo de forma indefinida”, reconoce Sonny. Ella salió unos meses con Bill Hamm y después con otro miembro del grupo, David Paich. Sonny también se lio con otra mujer y luego empezó una relación con la modelo Connie Foreman, a la que fichó como “secretaria”.
Los tres vivían juntos en la misma casa, en alas separadas: Connie y Sonny en una, Cher en la otra, Chastity en medio. Parecía funcionarles aquella doble vida, hasta que la prensa publicó unas fotos de Sonny de cena de tiros largos con Connie, y el público empezó a sospechar.
En septiembre de 1973 Cher conoce a David Geffen, presidente de la discográfica Elektra/Asylum, detrás del éxito de Joni Mitchell o Carly Simon. Se sinceraron el uno con el otro: ella le contó que tenía que mantener su matrimonio de pega por el bien de sus carreras y él le dijo que que no era capaz de decidir si era gay o hetero, pero que creía que podría ser más feliz con una relación con una mujer.
Según Mark Bego, después mantuvieron “la primera relación heterosexual funcional de la vida de él”. Para Cher, fue justo lo que buscaba en el momento adecuado, y aunque proclamaba con humor, “cambié a un hombre bajo y feo por otro igual”, contaría después que David “fue la primera persona con la que compartir la cama y compartir la vida. Estábamos locos de verdad el uno por el otro”.
Así las cosas, llegó el momento en el que la ruptura con Sonny no fue solo sentimental sino también artística. David, experto en esas lides, la ayudó mucho, empezando por animarla a averiguar cuál era su estatus en Cher Enterprises, la empresa que había creado Sonny y con la que lo gestionaba todo.
Y resultó que Bono tenía 950 acciones de la empresa; otro socio tenía 50, y Cher ninguna. Era solo una empleada más de aquel negocio, una que además no había tenido derecho a una semana de vacaciones en años. Así lo recuerda: “Empecé a leer lo que había firmado y me enfurecí. Aquello me enfadó mucho más que ninguna otra cosa. Mi cabeza para los negocios es nula. Simplemente, no me importaba. Todo lo que quería era trabajar, cantar y ser estúpida”.
En una entrevista, contaría qué hizo después: “Me acerqué a él y le dije: ‘Mira, rompe el contrato. Dejemos un nuevo contrato, que sea al cincuenta por ciento. Ya no puedes decirme qué hacer. Tengo 27 años. Simplemente no puedes decirme qué hacer’. No contaba con lo duro que podría ser, porque nunca discutí con él ni una sola vez. No creo que tuviéramos más de tres discusiones en 11 años. Estaba destrozado porque ya no iba a ser Sonny de Sonny y Cher. Eso es lo que le dolió. Eso es lo que realmente lo lastimó, y fue muy triste porque él lo amaba más que yo, de verdad, pero no iba a darme mi libertad”.
Así lo escribe él en sus memorias: “Musité: ‘Cher, ¿no te das cuenta de lo que esto hará a nuestras carreras? ¿A TU carrera? América te odiará. Esto va a ser nuestro Nagasaki. Somos el amor de niñez de una generación. ¿No te das cuenta de que cada vez que aparto un mechón de tu pelo un millón de fans salen y se compran otro disco de Sonny y Cher? Somos los “America’s Sweethearts”.
Según escribe J. Randy Taraborrelli, “Cher pasó a creer que Sonny solo la había amado durante los dos primeros años de su relación, y después él solo amaba a Sonny y Cher, la máquina de hacer dinero que él había creado. Así, escribe ella: “Fue muy duro, incluso entonces, porque una cosa que nosotros siempre habíamos tenido era una buena relación laboral y él era muy agradable en esa relación. Sonny era muy listo y eso hacía que yo no estuviera segura de romper”.
Pero al final concluye: “Nunca debimos casarnos. Nuestro matrimonio era un buen espectáculo, pero el elenco estaba mal elegido. Él interpretaba al marido, al padre y a la madre. Yo era la madre de Chastity, pero en realidad era la hija mayor. Sonny necesita la adoración incondicional de una mujer, y yo no podía dársela”.
En enero de 1974 Cher anunció que ya no trabajaría más con Sonny, y en febrero se iniciaron los trámites del divorcio; él alegaba “diferencias irreconciliables”, y ella “esclavitud involuntaria”. Su último show se emitió el 29 de mayo de ese año. La “pareja favorita de América” saltaba por los aires de la peor de las maneras, porque se inició una batalla mediática con declaraciones cruzadas entre ambos de lo más jugosas para el público.
Cher sentenciaba cosas para el recuerdo, como: “Me siento como una esclava que ha sido liberada”, “Si alguna vez supero haber vivido con él, será un milagro” o “La gente me pregunta si dejé a Sonny por otro hombre. Siempre contesto que lo dejé por una mujer: yo”.
Cher y Sonny con Bob Dylan, en Nueva York en 1965.
La verdadera batalla era la que tenía lugar entre bambalinas, la económica y la de la custodia de Chaz. Sonny la demandaba por 14 millones de dólares, que estimaba que habrían ganado si ella no hubiese cancelado sus contratos como pareja. También hizo públicas las facturas de su ex para desacreditarla: 6.000 dólares al mes en vestuario, 900 en psiquiatra o 600 en manicura. La acusó de ser una madre fría y distante; intentaba conseguir la custodia compartida de su Chaz, pero al final se la concedieron a Cher. Mientras, David Geffen apoyaba su carrera en solitario, que resultó ser un éxito, aún sin Sonny al lado como productor, guía e ideólogo.
Cher aprendió a tomar ella misma las riendas de su vida profesional. “Creía que al haberme separado de Sonny había tirado mi imagen por la borda. Luego resultó que no, que me equivocaba, que el público me apreció a mí por mí misma y me sentí muy realizada”. Por su parte, Sonny fue dolorosamente consciente de que, a ojos de los demás, fue el perdedor de aquella ruptura. “Este país deificó a Cher. Ella se convirtió en la gran ESTRELLA”, escribiría. “Contrató a un abogado muy listo que declaró que yo había sometido a Cher a servidumbre involuntaria. Solo tienes que conocerla para entender lo ridículo que es eso. Pero el público quería creerlo. Se volvieron contra mí con la ayuda de la prensa.
Cher nunca ha sido nada de forma involuntaria. No estaba preparado para asumir el rol de villano, el aprovechado que ha victimizado a la talentosa. De pronto, después de 11 años en el negocio, las puertas se cerraron en mi cara. Era el tipo que había estado casado con Cher”.
Para animar las cosas que ya estaban al pil pil, surgió la idea de lanzar el Sonny and Cher divorce show, en el que probaban que las parejas separadas podían llevarse bien. Él estaba dispuesto a afrontar ese extremado proyecto, pero ella se negó. En consecuencia, ya solo, Sonny lanzó The Sonny Comedy Hour, que fue un fracaso, y para rizar el rizo, el éxito fue el show de Cher en solitario. La artista extremó aún más su imagen, volviéndola más recargada y llamativa, con uñas de porcelana y diseños de fantasía de Robert Mackie. Fue en aquella época cuando recibió la visita en el programa de Ike y Tina Turner, todavía pareja.
Cher evoca su conversación a solas con ellas en el backstage tras la actuación: “Recuerdo que me preguntó cómo de difícil había sido dejar a Sonny”. Tina completa la historia en la biografía que escribió sobre ella Mark Bego: “Cher me dijo que Sonny nunca la había herido en el sentido de violencia física, pero aparte de eso, simplemente habíamos recorrido el mismo camino”. Su trayectoria le sirvió de ejemplo e inspiración para atreverse a dejar a su maltratador marido, y a ambas les sucedería lo mismo: cuando pudieron emanciparse, pese a haber estado a la sombra de parejas controladoras que tomaban todas las decisiones, resultó que el público se quedó con ellas. Para siempre.
Una prueba de que las cosas eran más complejas entre Sonny y Cher de lo que podía suponerse, es que pase a tirarse de forma pública los trastos a la cabeza durante mucho tiempo y al evidente resentimiento que sentían, Sonny acabó siendo invitado al show de Cher, y en 1976, en una pirueta aún más inesperada, volvió el show de Sonny y Cher, con ambos haciendo chistes sobre su divorcio y sobre el embarazo de ella de otro hombre. El programa tuvo una vida corta; se canceló en 1977, cuando el país parecía haber tenido ya suficiente de la vida sentimental del matrimonio.
Pero no así de la de Cher en solitario. Tras la ruptura con David Geffen (que saldría del armario como gay en 1992), la cantante conoció a Gregg Allman, de los Allman Brothers, en el club Troubadour en 1975. Él contó sobre ese encuentro: “Miré a Cher y parecía un ídolo egipcio. No vi a nadie más de quienes estaban allí, solo a ella”. En su primera cita, según recoge J. Randy Taraborrelli, Greg se derrumbó dormido sobre un plato de comida china.
“Qué tierno. Está tan cansado…”, pensó ella. La verdad era menos meliflua: Greg era heroinómano, como el padre de Cher, pero para cuando ella se dio cuenta, ya se habían casado. Así lo cuenta él: “Era un sábado por la mañana. Yo me levanté y ella me dijo: “Tengo un Lear Jet y Nevada no está demasiado lejos. ¿Por qué no vamos y nos casamos? Yo dije: “No sé si estoy listo para meterme dentro de ese avión, pero bueno, de acuerdo, vayamos ya. Hagámoslo”.
Esto fue el 30 de junio de 1975, y el 9 de julio Cher pidió el divorcio. “Me di cuenta de que me había equivocado y creo que es importante aceptar los errores lo antes posible”. Pero luego volvieron. Y rompieron otra vez. Y ella descubrió que estaba embarazada, así que volvieron de nuevo. Elijan Blue nació en julio de 1976, pero, aunque compartían algunos proyectos artísticos, estaba claro que ese matrimonio estaba herido. “Gregory era un caballero sureño que también era adicto a la heroína. Seguí yendo a rehabilitación con él para ayudarlo a dejar las drogas. Fue muy difícil para él. Luego nació Elijah, y un año después dejé a Gregory para siempre.
A pesar de lo loca que estaba por él, no iba a permitir que estuviera con mis hijos”, resume, y añade: “Estar casada con Greg era como ir a Disneylandia puesta de ácido. Sabes que te lo has pasado bien, pero no puedes recordar nada de lo que has hecho”. El divorcio oficial llegó en1979; un año antes Cher había cambiado de forma oficial su nombre de Cherilyn Sarkisian La Piere Bono Allman a Cher.
Cher y Sonny, en 1972.
La siguiente relación importante de la artista fue también, por supuesto, con un músico, nada menos que con Gene Simmons, líder de Kiss. Todo empezó porque Chaz era fan del grupo y le pidió a su madre que le consiguiese un autógrafo. En 1978 empezaron a salir, y al año siguiente ella declaraba a People que aquella era “la mejor relación que he tenido con otro ser humano”.
En concordancia con los tiempos, también afirmaba encogiéndose de hombros que tenían una relación abierta y que entendía que Simmons, en la vorágine de las giras con el grupo, se acostase con otras mujeres, que a ella no le importaba en absoluto y por su parte también salía con otros hombres, “pero solo por la compañía”. Sobre Gene, declaraba: “Nunca ha tenido una novia estable, nunca ha tenido una relación con nadie.
Eso es algo bastante heavy. Es una persona muy extraña, complicada y honesta”. Él, por su parte, reconocía que “siempre he tenido miedo de hablar sobre la relación. Pensé que sería la sentencia de muerte de Kiss. Desde el punto de vista de la publicidad, esto no es lo más popular que podríamos hacer. Los fans que compran discos piensan que es horrible”. Pero temblando de la emoción, afirmaba: “Estoy loco por Cher, loco por ella. Es mi primer amor. Cher es un alma impoluta que nunca le ha hecho nada malo a nadie”. El músico también adoraba a los hijos de la cantante y se mudó a su casa de Malibú.
Al mismo tiempo, Paul Stanley, de Kiss, salía con Georganne, la hermana de Cher. Esta en apariencia idílica situación se rompió cuando, poco antes de las navidades de 1979, Gene le preguntó a su novia qué quería de regalo, porque iba de viaje a Nueva York y allí podría comprarle algo, y ella le sugirió que llamase a su mejor amiga, Diana Ross, y fuesen de compras juntos, que ella lo ayudaría a elegir.
No nos ha quedado constancia de qué regalo compraron, pero al poco tiempo, Gene Simmons y Diana Ross aparecían juntos en Las Vegas, donde ella actuaba en los escenarios, él jugaba en los casinos y compartían cama en el hotel. Según Simmons, Cher no tuvo ningún problema con ello y siguieron manteniendo una amistad. Lo de Gene y Diana Ross duró unos tres años, hasta que él conoció a la actriz de thrillers eróticos trashShannon Tweed, su futura esposa y madre de sus hijos.
Tras el cambio en su relación con Simmons (y con Diana Ross), Cher dio la bienvenida a la nueva década, la de los ochenta, iniciando un romance con el guitarrista Les Dudek. Fue una colaboración no solo sentimental sino laboral, pues formaron un grupo, Black Rose, con el que Cher buscaba reivindicarse como rockera… pero sin promocionar que Cher formaba parte del grupo; en consecuencia, el proyecto tuvo nula repercusión (mucho más éxito tuvo su dueto con Meat Loaf Dead Ringer for Love).
Lo de Dudek no trascendió más allá de un par de años, y Cher decidió centrarse en su carrera como actriz y en otros menesteres amorosos. El año 1983 estuvo cargado en el ámbito sentimental: tuvo un tonteo con la estrella del hockey Ron Duguay, con el actor John Heard y con el compositor y cantante John Loeffler. En la biografía de Mark Bego se recoge el testimonio de la estrella sobre aquella época: “Era la primera vez en mucho tiempo que no tenía novio formal.
Estaba en una fase salvaje. Entonces, un día, me senté y pensé: ‘Dios, esto es estúpido y lo odio. Quiero un novio ahora mismo”. Fue la mañana del 20 de mayo (su cumpleaños), porque había pasado la noche con un chico, y estaba volviendo de su apartamento pensando “esto es ridículo. Ese tío está loco, y si sigo viéndole, yo estoy loca también. Los otros dos están ok, pero en realidad no me importan. Lo que me gustaría es tener novio”.
Aquella noche conocí a Val Kilmer, con el que estuve un mes. Una amiga me juntó con él. Nos conocimos y le solté: ‘¡No salgo con niños de 11 años!’, y me fui”. Como Val Kilmer no tenía 11 años –aunque su cutis lo pareciera– sino 22, salieron durante un mes.
Esta época coincidió con el fichaje de Mike Nichols para Silkwood, la película ecologista en la que compartía pantalla nada menos que con Meryl Streep, interpretando a su compañera de piso.
Es célebre la anécdota de que cuando el público, al inicio de la cinta, veía el nombre de la artista, se echaba a reír, pero en los créditos finales aplaudía.
Era la enésima resurrección artística de Cher, esta vez como estrella de cine. Y tanto éxito tuvo que llegó a ganar el premio a mejor actriz en el festival de Cannes por su papel en Máscara.
Precisamente estuvo saliendo con su compañero en ese filme, Eric Stoltz, antes de dejarlo por el productor Joshua Donen.
Todas estas relaciones palidecen al lado de la llamativa aunque breve pareja que formó, a mediados de los ochenta, con Tom Cruise. De nuevo, él era bastante más joven, tenía 23 años y ella 16 más. Ambos eran disléxicos y se conocieron en un evento para concienciar sobre esta condición auspiciado por Nancy Reagan.
Él acababa de estrenar Risky Business y era uno de los niños mimados de Hollywood; desde luego, Cher no fue inmune a sus encantos. “Estaba loca por él”, confesaría a Oprah en una entrevista. Salieron de forma intermitente durante varios meses, pero aunque Cher defiende que lo suyo “podía haber sido una gran historia de amor”, no llegó a más por sus discordantes agendas.
“Está en mi top 5 de amantes”, contaría años después. Al parecer, según Andrew Morton, Tom se llevaba tan bien con Chaz Bono, el hijo de Cher –entonces Chastity– que cuando el joven viajaba a Nueva York se quedaba en el apartamento del actor. Fue allí desde donde llamó por teléfono a su madre para contarle no solo que era lesbiana, sino que tenía una relación con una de las amigas de Cher. La reacción de la estrella fue decirle que fuera a ver a un terapeuta. Según confirmaría después la propia estrella, pese a estar rodeada de homosexuales y lesbianas durante toda su vida, le costó aceptar que su hijo primero fuera una mujer lesbiana y luego se decidiera a realizar la transición a hombre. Posteriormente Cher le brindaría todo su apoyo público y privado a Chaz.
Cher continuó con su carrera meteórica como actriz, entremezclada con la sentimental. Fue durante el rodaje de Las brujas de Eastwick cuando conoció al panadero Robert Camilletti, apodado por la prensa de forma un tanto despectiva “bagel boy”. Iniciaron su romance el 20 de mayo de 1986, el día del 40º cumpleaños de la estrella; Camilletti era 18 años menor que ella. “Quizá el único amor verdadero de mi vida”, lo definió ella después. La relación fue pasto de la maledicencia por la diferencia de edad y de estatus entre ambos. La presión de la prensa era constante, y se exacerbó cuando Robert intentó atropellar a un paparazzi en 1988, acción por la que iría a prisión.
Cher lo apoyó en todo momento; él era su acompañante cuando recibió su Oscar a mejor actriz en 1988 por Hechizo de luna, y seguía a su lado cuando al año siguiente fue a entregar un premio vestida con un look todavía más llamativo y extravagante. Sobre el escenario, contó el chiste de que en apariencia, no había recibido el manual de cómo visten las actrices de verdad. Con este premio, Cher certificaba lo uberestrella que podía ser: ganar un Oscar, conseguir otro número uno en la música y grabar uno de sus videoclips más icónicos a bordo de un buque de guerra para la canción If I Could Turn Back Time. Era omnipresente, y se había ganado con creces el título de superviviente.
Nancy Reagan junto a Cher, Tom Cruise, G. Chris Anderson, Bruce Jenner (ahora Caitlyn), Richard C. Strauss y Robert Rauchenberg en la Casa Blanca en 1985.
Mientras, la carrera de Sonny en el mundo del espectáculo no era tan exitosa: se limitaba a papeles secundarios en películas como Aterriza como puedas 2 o Hairspray de John Waters, y apariciones en series de televisión como Vacaciones en el mar. Seguía siendo muy famoso, un icono de la cultura pop, pero no tenía ni de lejos la misma repercusión que la de su ex. Lo inesperado es que, también a finales de los ochenta, su trayectoria dio un giro radical.
Frustrado por toda la burocracia y los impedimentos que había encontrado mientras intentaba abrir su restaurante Bono’s en Palm Springs, decidió convertirse en político. Se presentó por el partido republicano a la alcaldía de la ciudad en 1988 y consiguió el puesto. Desde luego, Sonny y Cher eran expertos en reinventarse. Justo un año antes los más nostálgicos habían vivido un momento de exaltación cuando Sonny y Cher se reunieron en el show de David Letterman por última vez, y cantaron su mayor hit, el que dio inicio a todo, I Got You Babe.
Después de tantos años y de que ella construyese su imagen pública en gran medida gracias a su situación de mujer que había dicho basta y se había desprendido de un hombre que la dominaba, ahí estaban de nuevo, entonando su canción de amor. El momento televisivo arrasó de audiencia y se considera uno de los iconos recientes de la televisión americana. Pero los que fantaseaban con, quién sabe, un posible reencuentro también sentimental tenían poco que hacer: Sonny, tras un tercer matrimonio con Susie Coelho, estaba de nuevo felizmente casado con Mary Whittaker, ya Mary Bono, madre de sus dos hijos, por supuesto bautizados con nombres que empezaban por Ch: Chesare y Chianna.
Tras la ruptura con su querido bagel boy, Cher coincidió con el grupo Bon Jovi durante los American Music Awards, y se fijó en Richie Sambora no solo por sus dotes musicales. Mantuvieron un breve romance que, según Vicente Escudero, terminó cuando él le espetó: “¿Crees que estoy loco? Yo no quiero estar liado con una vieja”. Otras relaciones rumoreadas o confirmadas incluyen a Ray Liotta, Eric Clapton, un nunca confirmado affaire con Bruce Willis y nombres menos famosos como Tim Medvetz y Ron Zimmerman. Ella ya había asegurado tras sus dos matrimonios: “No creo que vuelva a casarme. Es muy difícil ser el señor Cher”. Y sentenciaba: “Los hombres son lujos, no necesidades”.
Durante la década de los noventa, tanto Sonny como Cher permanecían afianzados en sus posiciones respectivas: ella una estrella de la música y el cine cuyos mejores momentos parecían haber quedado atrás; él un exitoso político en activo que había pasado de alcalde de Palm Springs a congresista por el partido republicano. Y entonces, el 5 de enero de 1998, sucedió lo inesperado. Sonny se encontraba con su esposa Mary y sus hijos pequeños disfrutando de unas vacaciones invernales en el lago Tahoe. Gran esquiador, se deslizó por las pistas junto a su familia.
En un momento de la jornada, se desvió de la ruta principal para esquiar por su cuenta por una pista secundaria. Y no volvió. Varias horas después, su esposa, en compañía de los guardias de seguridad de la estación, encontró su cadáver sobre la nieve. Había chocado contra un árbol y había fallecido. Se daba la dolorosa circunstancia de que antes de empezar la jornada Mary y Sonny habían discutido sobre si debían llevar cascos, porque apenas seis días antes Michael Kennedy, el hijo de Robert, había muerto de un accidente de esquí.
Bono dijo que se compraría un casco en la siguiente ocasión. Mary, la viuda, le echó la culpa del accidente a los analgésicos que consumía su marido, valium y vicodina, a los que estaba enganchado cuando se los recetaron para paliar el dolor.
El país entró en shock. El funeral, celebrado en Palm Springs unos días después, fue televisado, en una suerte de espectáculo mortuorio en la línea de lo sucedido un año antes con Lady Di, con presencia de políticos y personalidades del espectáculo. Cher, por supuesto, fue invitada a acudir y a leer un panegírico sobre su exmarido que aún hoy se recuerda como uno de los grandes momentos en la construcción de su personaje. Durante su discurso los presentes reían, lloraban, mientras ella celebraba que Sonny “había sido exitoso en todo lo que intentó”.
Fue un momento televisivo increíble, un espectáculo en sí mismo, que hablaba muy bien de Sonny pero también dejaba ver a una Cher vulnerable y sensible desconocida para el gran público. A la vez, como tenía bastante de circo aquella retransmisión televisada del dolor, muchos la acusaron de aprovecharse de la muerte de Sonny para promocionarse. Cabe decir que en un primer momento Mary, la viuda del político, y Cher permanecieron muy unidas, pero luego pasaron a enfrentarse por cuestiones de derechos musicales. Mary Bono pasó a convertirse en una de las voces activas de la nación en la denuncia por el abuso de opiáceos.
Cher y su exmarido Sonny Bono en 1977 en Los Angeles, California.
En cualquier caso, toda polémica relacionada con si Cher había usado o no usado la muerte de Sonny en su provecho se diluyó porque en octubre de ese mismo sacó un nuevo disco, Believe. Y todo pasó a ser secundario ante el que se convirtió en el álbum y el single más famoso de su carrera, un éxito internacional que la volvió a colocar en lo más alto de las listas a los 52 años, cuando ya pocos daban un duro por su carrera musical.
El hit popularizó el vocoder y bautizó su regreso como “el milagro Cher”. Así describe su efecto en la industria musical Guillermo Alonso: “La operación que Warner realizó con ella dejó asombradas al resto de discográficas, que llamaron a aquello ‘el milagro Cher’ e intentaron repetirlo con todas las divas del pasado. Parlophone lo intentó con Tina Turner y los mismos productores, Epic con Donna Summer y Universal con Sheena Easton. A ninguna le funcionó. Se demostró que hay algo alquímico e intangible que descansa en medio de los beats y que no se puede alcanzar aplicando ninguna fórmula conocida ni llamando a unos productores infalibles”.
Cher se convirtió en la primera artista en conseguir un número uno en los sesenta, en los setenta, en los ochenta y en los noventa. Desde entonces, sus despedidas y reapariciones han sido periódicas, tanto en giras, películas como Burlesque, estancias en Las Vegas o apariciones en programas de televisión. Es un icono vivo y uno de los personajes con más carácter y entidad del mundo del espectáculo. Tan fuerte es su presencia, que ha opacado por completo sus inicios como parte del dúo musical favorito de su país.
Pero, al menos durante el emotivo panegírico que le dedicó en su despedida, Cher era plenamente consciente de la importancia de Sonny en su vida. De él dijo: “Fue lo bastante listo como para coger a una chica introvertida de 16 años y a un desastrado italiano bajito con mala voz y convertirlos en la pareja más exitosa y amada de su generación. “Él era el blanco de las bromas en Sonny y Cher, porque él creó a Sonny y Cher”. Y terminaba sobre él: “Cuando era joven, había una sección en el Reader’s Digest llamada ‘el personaje más inolvidable que he conocido’. Para mí esa persona es Sonny Bono. Y no importa cuánto tiempo viva o con quién me encuentre en mi vida, esa persona para mí siempre será Sonny”.
Los buques de la «Royal Navy» parten hacia el Ártico
elhistoriador.es — Corría 1845 cuando dos navíos de la marina británica, el «HMS Erebus» y el «HMS Terror», partieron de Londres en un viaje dedicado al descubrimiento. La dirección de aquella expedición corría a cargo de James Clark Ross, quien pretendía descubrir una ruta marítima entre el Atlántico y el Pacífico a través de las aguas del Ártico. Todo ello, en nombre de la «Royal Navy».
Sin embargo, aquellos buques nunca regresaron a Gran Bretaña por causas todavía desconocidas y misteriosas. De ellos tan solo se sabe que murieron y que, según se cree, antes de ello tuvieron que recurrir al canibalismo para poder sobrevivir sin comida después de que sus bajeles se encallaran en el hielo del Polo.
Aunque han pasado exactamente 170 años desde aquel trágico suceso, la expedición de Clark ha vuelto a salir a la luz de la actualidad gracias al trabajo de una expedición dirigida por Doug Stenton (Director del Departamento de Cultura y Patrimonio de Nunavut –al norte de Canadá-).
Y es que, tanto el como los miembros de su equipo (quienes ya en 2014 encontraron en la región los restos del «HMS Erebus») han logrado reconstruir el rostro de uno de los marineros de la expedición en base un cráneo recuperado hace varios años en el norte del país. De hecho, creen haber descubierto la identidad de este marino y han solicitado a sus posibles descendientes que se sometan a unas pruebas de ADN para corroborar sus sospechas
Una trágica expedición
La expedición partió del puerto de Londres el 19 de mayo de 1945. Dirigida por Clark (un marino que había combatido en Trafalgar y había llevado a cabo todo tipo de viajes a las zonas más recónditas del globo) contaba con dos buques equipados con tecnología punta para la época: el «HMS Erebus» y el «HMS Terror».
Ambos habían sido reforzados para resistir las bajas temperaturas y sumaban en su interior un total de 130 hombres como tripulación.
Su objetivo: hallar una ruta que permitiera a la «Royal Navy» viajar del Atlántico al Pacífico a través de los helados mares ubicados al norte de Canadá.
Tal seguridad desprendía la expedición, que fue calificada de «imparable» por sus tripulantes. Una triste ironía.
La última vez que se les vio fue en la bahía de Baffin (uno de los extremos norte de Canadá), donde dos buques balleneros les despidieron antes de que se introdujeran en el Paso del Noroeste (una ruta sumamente peligrosa que conectaba ambos océanos).
Algunas semanas después, los barcos encallaron en el frío hielo del Ártico y los marinos se vieron obligados a abandonarlos y desembarcar. Allí les esperaba el frío, la falta de comida y la desesperación.
Aunque se desconoce qué fue de estos soldados, las leyendas (tal y como afirma el diario «Daily Mail»)- dicen que fueron muriendo por todo tipo de causas entre las que se incluyen el frío, el escorbuto y, por descontado, hambre. Todo ello, mientras trataban de viajar tierra adentro para salvar su vida.
Nunca se volvió a ver a los 130 marinos. Su leyenda, además, se acrecentó debido a los cazadores inuit, unos nativos de la zona que hablaron de hombres blancos que en los siguientes meses fueron muriendo paulatinamente por congelación.
Recuperando la memoria
Tras la muerte de los miembros de la tripulación, poco se supo de su paradero hasta 1993, año en que se encontraron algunos de sus restos en tierra.
Lo mismo sucedió en 2014, cuando los arqueólogos hallaron lo que quedaba del Erebus frente a la costa canadiense (en la isla del Rey Guillermo, más concretamente).
Con todo, ha habido que esperar hasta esta misma semana para que Stenton haya anunciado la identificación de uno de los marineros.
Para ello, el investigador utilizó novedosas técnicas de reconstrucción facial en un cráneo de uno de los fallecidos en la expedición.
Tras ver su rostro, han determinado que los restos podrían ser los de James Reid, quien posó para una fotografía poco antes de partir en la expedición.
Por ello, los expertos han hecho un llamamiento a sus descendientes con el objetivo de que se hagan unas pruebas de ADN y poder determinar así si el fallecido ballenero británico o no.
Los restos, según han determinado los expertos, fueron encontrados en el norte de Canadá, cerca de una posible ruta que el grupo pudo seguir para ponerse a salvo.
La investigación, por su parte, ha sido publicada en la revista «Registro Polar».
The Conversation(I.S.Fernandez) — A finales de los años 70, Elton John cantaba aquello de Sorry seems to be de hardest word (“Lo siento parece ser la palabra más dura”). Se trata de una de sus canciones más emblemáticas.
El título centra la atención sobre el tema que queremos tratar: a veces decir “lo siento” parece lo más difícil de pronunciar.
Pedir disculpas cuesta y por eso, llegado el caso, intentamos poner en marcha toda clase de estrategias con tal de evitarlo.
Algunos ejemplos son dar explicaciones de lo ocurrido (intentando que la persona ofendida entienda los motivos por los que se actuó de una determinada manera), quitar importancia a lo sucedido, bromear con ello, poner excusas (no asumiendo la responsabilidad), evitar hablar del tema o hacer como que no ha pasado nada.
Pero estas opciones no logran el efecto facilitador del perdón que tienen las disculpas.
Son varios los motivos por los que cuesta asumir la plena responsabilidad de las consecuencias de los actos y disculparse.
Los dos motivos por los que cuesta asumir responsabilidades
El primero es que supone una pérdida de autoestima, ya que se ha de reconocer que con el propio comportamiento se hizo daño. La imagen de uno mismo se va a ver cuanto menos cuestionada. Si la valoración negativa es hacia el comportamiento que uno llevó a cabo, puede aparecer la culpa. En el caso de que esa valoración negativa se refiera a la persona por completo, es decir, sea una etiqueta global, entonces aparecerá la vergüenza. Ambas emociones resultan de difícil manejo, y de ahí que se evite pedir disculpas y ser consciente del daño, precisamente para no sentirlas.
El segundo motivo implica cierta percepción de que se pierde poder o estatus. Algunas personas sienten que es humillante lo que se conoce como “agachar la cabeza” justo por este motivo. Sería una cuestión de orgullo, que es también una emoción autoconsciente junto con la culpa y la vergüenza. En el caso del orgullo que impide hacerse cargo del dolor causado al otro habría un excesivo apego a una imagen sobrevalorada de uno mismo.
Por último, el tercer motivo es el miedo a que se le pida una compensación costosa, que uno siente que no puede o no quiere ofrecer. Puede ocurrir también que sea un mero temor, que después no se cumpla, ya que no siempre la persona ofendida solicita compensación; la mayoría de las veces busca comprensión de su dolor, percibir arrepentimiento sincero y buenos propósitos.
Tan importante es pedir disculpas como que estas sean sinceras, ya que de lo contrario es difícil que llegue el perdón del ofendido. La percepción de sinceridad es mayor cuando la disculpa tiene lugar de forma espontánea y próxima a la ofensa, y es menor cuando se obtiene un beneficio por ello (penitenciario, por ejemplo).
¿Cuál es su nivel de narcisismo?
¿De qué depende que al tomar conciencia del daño cometido aparezca dentro de uno la emoción de la culpa, de la vergüenza o bien el orgullo? Una importante razón, que no agota otras posibles, es el nivel de narcisismo que hay en la personalidad del individuo. Aquellos cuyo nivel de narcisismo sea más bajo tenderán más a la culpa. Por el contrario, los que tengan niveles mayores, tenderán a la vergüenza / orgullo, que son en realidad dos caras de una misma moneda.
El orgullo es una emoción que resulta sana cuando nos permite la propia valoración de lo que uno es capaz de construir, de las acciones y experiencias, de los propios logros, así como de los logros y acciones de los demás. El problema con el orgullo aparece cuando es tan elevado que mueve a la persona a la soberbia, la cual le hace valorarse a sí misma por encima de las demás. Puede llegar a ser una fuente de bloqueo, tanto de las ideas, como de la empatía con los otros.
La persona narcisista puede resistirse a tomar conciencia del daño al otro y aferrarse al orgullo. Consigue con ello salvaguardar su imagen ante sí, pero crea un intenso malestar al otro. No obstante, en ocasiones la resistencia cede a la evidencia, y se hace cargo en toda su magnitud. Y ahí sí aparecería la vergüenza, y con ella un intenso malestar.
Del adecuado nivel de culpa, de vergüenza y de orgullo dependerá que las disculpas alcancen a la persona dañada o bien que ese posible perdón quede en el camino. Puede ayudar a este equilibrio el no identificarse con la acción cometida por fallida, errónea y dañina que haya sido.
Cualquier persona es mucho más que sus comportamientos, por lo que apegarse a la idea de que “todo lo hago mal” o “soy malo, soy un desastre” resulta del todo falaz. Además, no tener esos pensamientos de uno mismo ayudará a mantenerse en el mismo plano que los demás, sabiendo que se es tan digno de valoración como el otro y cuidando la conexión empática, lo que permitirá unas relaciones saludables.
ElCultural(E.Punset)/Significados/definición.de/Psicología on line(S.Sanchis)/ElPaís(M.Fraijó) — Alma es la esencia inmaterial que define la individualidad y su humanidad. El alma es considerada el principio que da vida.
La definición de alma varía de acuerdo al entramado cultural y la perspectiva filosófica de quien haga referencia al término, que se origina en el latín anima. Alma, ánima o espíritu suelen ser utilizados como sinónimos para nombrar a la entidad no material e invisible que poseen los seres vivos.
Alma proviene del latín ánima y del griego psyché, que significa ‘alma humana’, y, en ese sentido, alma es sinónimo de psique, ‘soplo vital’ y self (el sí-mismo), pero también es sinónimo de individuo, persona o habitante.
Según la teología (el estudio de Dios), el alma es una parte del individuo que contiene una porción divina y que se cree que sobrevive a la muerte del cuerpo.
Alma es usada también para referirse a:
la fuerza vital de algo, como el alma del proyecto;
la energía o pasión con que se hace algo, como, por ejemplo, metió el gol con alma; o
una persona que impulsa e inspira a algo o a alguien, como, por ejemplo, Pablo fue el alma del grupo.
latinismos como alma mater para referirse a la Universidad.
El alma también se usa como sinónimo de fantasma o espíritu, por ejemplo, cuando se refiere a una alma en pena indica a un alma sin cuerpo que ronda perdida y sin descanso.
Alma gemela
La expresión alma gemela es usada para referirse al encuentro, generalmente en un sentido amoroso, de dos personas que tienen una esencia tan parecida que parecen gemelos, por lo tanto se entienden y actúan de forma parecida.
Alma en filosofía
La relación entre el cuerpo y el alma ha sido uno de los temas más recurrentes de la historia en términos espirituales y filosóficos. Los antiguos griegos, por ejemplo, consideraban al alma como el principio motor del cuerpo y a pesar de ser independiente, requiere necesariamente de la sustancia del cuerpo para la creación de un individuo.
El cristianismo toma esta idea del alma de los antiguos griegos gracias a la difusión de San Agustín que hacía la analogía del “alma que monta al cuerpo”.
Los antiguos griegos tenían otras corrientes que definían al alma:
Epicureísmo: afirman que el alma está hecha de átomos como el resto del cuerpo, y tanto alma como cuerpo son mortales.
Platónicos: creen en la inmortalidad del alma como una sustancia inmaterial e incorporal que se relaciona con los dioses pero está ligado al mundo de los cambios y del ser.
Aristóteles: también creía en la inmortalidad del alma como una forma inseparable del cuerpo.
Alma en las religiones
El concepto de alma varía con las ideologías y con el paso del tiempo. El concepto del alma como una dualidad es característico de las religiones orientales.
Los antiguos egipcios, por ejemplo, creían en un alma dual donde, por una parte, existe el ka o respiro, que se queda cerca del cuerpo cuando este muere, y el ba, que se define como el espíritu que viaja al reino de los muertos cuando se separa del cuerpo.
El taoísmo chino también define dos tipos de almas que conviven en un cuerpo. Po, alma ying más baja y sensible que desaparece con la muerte, y hun, alma yang que sobrevive a la muerte y que constituye el principio del culto hacia los antepasados.
El hinduismo, por otra parte, cree en un alma universal y eterna llamado atman, que significa respiro y alma; y un alma individual llamado jiva o jiva-atman, que a pesar de pertenecer a atman se encierra en un cuerpo terrenal desde su nacimiento. Jiva pasa a otra existencia determinada por el karma cuando el cuerpo muere.
El budismo, en cambio, afirma que la creencia en la existencia de un alma individual y eterna, que es parte de un self universal y persistente es una mera ilusión.
La etimología de alma señala el principio por el cual los hombres y los animales pueden moverse por sí mismos. Sin embargo, con el tiempo, el alma pasó a asociarse con la religiosidad y el misticismo.
El alma sería la esencia de las personas, aquello que forja su identidad. Se trata de un regalo de Dios que hace único a cada individuo. En el caso de los animales, hay quienes creen que tiene alma y otros que consideran que se trata de una propiedad exclusiva de los seres humanos.
El catolicismo señala que el alma es inmortal, a diferencia del cuerpo. Después de la muerte, el hombre llega a Dios gracias a su alma, que no tiene existencia pre-corporal ni origen material. Para esta religión, el alma constituye el principio vital de los seres humanos, que es uno en cuerpo y alma.
Para el budismo, en cambio, no existe nada permanente. Todo fluye y se encuentra en cambio constante, por lo tanto, no hay un alma eterna y propia de cada individuo.
Qué es el alma en psicología
El alma en psicología es aquello que aborda la disciplina en su quehacer diario.
Desengranar los aspectos psicológicos, emocionales y sociales que han privado al hombre de vivir en paz con su alma es el objetivo que éticamente debe mover cualquier acción psicológica.
Pero, ¿qué es exactamente el alma de las personas? ¿Dónde está? ¿Hay diferentes tipos? ¿Qué relación tiene con otros conceptos como espíritu o conciencia?
Desde Psicología-Online, vamos a exponer en el siguiente artículo el concepto de alma humana y la diferencia entre alma y espíritu para entender qué es el alma en psicología. También abordaremos el modo de sanar el alma para finalizar hablando sobre el pensamiento del alma.
Qué es el alma de una persona
El alma de una persona constituye la esencia misma del ser humano. Se corresponde con el Ser real y se manifiesta a través de su cuerpo. Cuando una persona nace, y durante los primeros años de vida, su alma se manifiesta directa y claramente a través de su cuerpo, ajena a todo condicionamiento social. Con el paso del tiempo, la interacción con el entorno le lleva a ir adquiriendo aprendizajes y a adaptarse a su entorno, siendo muchos de esos condicionamientos contrapuestos a los dictámenes de su alma y quedando esta, por ello, acallada y relegada al inconsciente.
La psicología podría definirse como el estudio del alma humana en tanto que su objetivo primordial consiste en rebuscar qué aspectos psicológicos y emocionales han llevado a las personas a herir su alma y, con ello, a enfermar. En realidad, cualquier manifestación de síntomas psicológicos o emocionales (incluso muchos de los síntomas físicos), supone la evidencia de actitudes, pensamientos o conductas contrarias a las necesidades del alma que acaban por herir el cuerpo, la manifestación física de nuestro ser.
Diferencia entre alma y espíritu
El alma es la manifestación vital de cualquier ser vivo. El espíritu, por su lado, constituye la energía o fuerza vital que empuja el alma en una u otra dirección para alcanzar sus designios.
Según algunas tradiciones espirituales y filósofos antiguos como Platón, las almas son divinas e inmortales y vienen a la tierra a cumplir un propósito. Ocurre, sin embargo, que al llegar al mundo olvidan dicho destino y la voz de su alma queda acallada. Será en el transcurso de sus días en la tierra que el alma irá dando señales con el objetivo de «despertar» la conciencia dormida y, con ello, poder cumplir su propósito. Según este planteamiento, gran parte de los elementos que ofrece este mundo tienen el objetivo de mantener acallada la voz de nuestra conciencia.
Con respecto al espíritu, algunas de estas tradiciones espirituales señalan que existen dos fuerzas espirituales, la de la luz y la de la oscuridad. La vida en la tierra se da a través de una lucha entre estas dos fuerzas espirituales. Además, particularmente dentro de cada persona se da esta lucha espiritual entre el bien y el mal. Según indican estas culturas ancestrales, nuestro propósito en este mundo es liberarnos de la fuerza espiritual del mal que no nos corresponde, en tanto que el alma humana es, en esencia, pura y bondadosa.
Cómo sanar el alma
Desde un punto de vista psicológico, como acabamos de comentar, las heridas del alma humana se manifiestan a través de una gran variedad de síntomas físicos, mentales y emocionales.
Todos ellos son consecuencias de un trato irrespetuoso del alma humana que suele darse de manera normalizada en este mundo desde el mismo momento de la concepción. Las causas de las heridas del alma son:
Embarazos estresantes o con consumo de tóxicos.
Partos prematuros o traumáticos.
Obstaculizar el vínculo primario mamá-bebé y la lactancia materna.
Crianzas irrespetuosas (resultado, en la mayoría de las ocasiones, de carencias infantiles de los propios padres o educadores y, por otro lado, de demandas sociales excesivas e irracionales sobre estos).
Educación formal rígida.
Instituciones y sistemas sociales exigentes y poco atentos a las necesidades humanas.
Como resultado de todo ello, el alma humana, que nace libre y pura, es contaminada y forzada a acallar su voz. En estas condiciones, resulta muy difícil que la persona pueda cumplir con su propósito de vida.
Para sanar el alma humana resultará necesario tomar conciencia de todo lo acontecido en la propia vida, que nos ha llevado a desconectarnos de nuestra propia voz y guía personal. El repaso analítico de nuestro trayecto de vida, la aceptación de lo vivido, la escucha de nuestro verdadero ser y la toma de conciencia de nuestro potencial real (y divino según Platón) permitirá sanar nuestra alma.
Qué es el pensamiento del alma
El pensamiento del alma es la voz de nuestro ser auténtico. Se corresponde con la voz de nuestro corazón, o lo que comúnmente venimos en denominar intuición o conciencia. Este pensamiento, siempre y en todo momento, nos indica aquello que es perfecto para nosotros. A diferencia de esta voz, el parloteo mental se rige por la interiorización de normas externas que poco o nada tienen que ver con nuestro devenir en este mundo.
Sin embargo, debido precisamente a todo el condicionamiento social que sufrimos los seres humanos a lo largo de toda nuestra vida, es esta voz mental la que dirige nuestras vidas. Acallar esta voz en beneficio de la voz de nuestra alma se convierte en una hazaña indispensable si queremos salir adelante en este mundo de una manera victoriosa.
Abordar el tema del alma, desde un punto de vista espiritual, no es tarea sencilla ya que supone indagar y entrar en mundos, conocimientos y prácticas espirituales ajenos al funcionamiento de este mundo. Por ello, animamos a las personas que estén interesadas en profundizar en estos temas a, primero, abrir su corazón para poder escuchar la verdadera voz de su conciencia y, a partir de ahí, buscar aquello que le indique su alma…
¿Adiós al alma?
Solemos identificar el término “alma” con palabras como aliento, soplo, respiración, vida. A veces, el alma también es concebida como una especie de fuego, fuego que se apaga con la muerte. Por lo general, todas las culturas se han familiarizado con el concepto de alma. Se habla del alma de las personas, de los pueblos, de los animales, de los ríos, de las montañas, de las obras de arte. Todo lo que tiene vida tiene alma. Sin embargo, hay excepciones: en el pensamiento chino arcaico se partía de que no todos los individuos tienen alma: se pensaba que el alma era una especie de espíritu, de dios menor, que descendía del cielo, se instalaba en el interior de las personas y, si se sentía “a gusto”, se quedaba para siempre; pero también podía “emigrar”.
Se ha sido, pues, muy generoso con el término “alma” asignándole una amplia gama de significados. Henri Bergson murió clamando por un “suplemento de alma” que detuviese la Segunda Guerra Mundial. Estaba convencido de que, si la humanidad no da una oportunidad al alma, al espíritu, quedará aplastada por el peso de su propio progreso tecnológico. Tener alma significaba para él vivir en profundidad, no pasar de puntillas por la vida. Quien no tiene alma, sentenció Søren Kierkegaard, vive en “el sótano de su propio edificio”.
Es un privilegio de la filosofía y de la teología plantear preguntas que carecen de respuesta empírica.
El alma es, sin duda, una de ellas. Su permanente presencia en la historia del pensamiento humano se debe, como sentenció Spinoza, al afán por “durar”.
Ante la evidencia de que el cuerpo se descompone y desaparece, apelamos a un principio espiritual, no empírico, que nos garantice la duración eterna, la inmortalidad.
Es el gran servicio que desde siempre nos viene prestando el alma. Ya Platón la declaró «inmortal». Solo el cuerpo, al constar de partes, se corrompe; pero el alma, al ser una realidad simple, es inmortal.
Además, si las ideas que capta el alma son eternas, también esta lo será.
Salta a la vista que la teoría de Platón presupone la separación entre alma y cuerpo, es dualista. Se suponía incluso que el cuerpo era la cárcel del alma; una convicción que fue llevada al extremo por Aristóteles en un diálogo de juventud, el Protréptico. Cuenta allí Aristóteles que los piratas marinos etruscos torturaban a sus prisioneros atándolos vivos a cadáveres, “rostro con rostro”, hasta que morían. Es, pensaba el Aristóteles joven, la situación del alma: está atada al cuerpo como los prisioneros a los cadáveres.
Es obvio que la antropología actual no acepta esta separación entre alma y cuerpo. Tampoco la antropología bíblica conocía el binomio alma-cuerpo. El ser humano era concebido como una unidad psicosomática. En la actualidad, la posible vida más allá de la muerte no se expresa en forma de inmortalidad del alma. Y ello a pesar de que Karl Rahner reconocía que la separación alma-cuerpo se convirtió en la “clásica descripción teológica de la muerte”, es decir, la muerte acontecía cuando el alma abandonaba su pobre morada terrenal.
En nuestros días continúa siendo de especial trascendencia la impronta que Kant asignó a la inmortalidad del alma. La postuló desde el convencimiento de que los seres humanos, al actuar moralmente, se hacen dignos de una felicidad que este mundo nunca ofrece. Según Adorno, a Kant le movía “el ansia de salvar”; postuló la inmortalidad del alma para no tener que “pensar la desesperación”. Y, en la misma línea, tal vez proyectando su propia ansia de inmortalidad, escribió Unamuno: “El hombre Kant no se resignaba a morir del todo”. En realidad, la afirmación kantiana de Dios y la inmortalidad es indirecta: Kant pone el acento en el sombrío panorama que se seguiría si Dios y la inmortalidad fuesen una quimera. En ese caso, la esperanza en un final benévolo para el peregrinar humano quedaría muy ensombrecida, y las posibilidades de encontrar un sentido último a la vida se verían muy mermadas.
Hasta el siglo XVIII, la inmortalidad del alma no pasó grandes apuros. Pero, por aquellas fechas, haciendo gala de un empirismo insobornable, David Hume vinculó indisolublemente el destino del alma con el del cuerpo. Observó que las peripecias del segundo afectan a la primera. Así, en la infancia, la debilidad del cuerpo y la del alma corren paralelas; de la misma forma, el vigor corporal de la edad adulta corre paralelo con el vigor del alma; y, cuando en la vejez declinan las fuerzas corporales, se debilita también el alma. Hume concluyó: cuando muere el cuerpo, muere también el alma.
La filosofía tradicional acusó el golpe. Veníamos de aceptar, con notable placidez que, tras la aniquilación de nuestro cuerpo, el alma corría mejor suerte y alcanzaba el estatuto de “forma separada” del cuerpo. En ese estado permanecía hasta que la resurrección le permitía volver a tomar las riendas del cuerpo resucitado.
Pero hace tiempo que ni la filosofía ni la teología saben qué hacer con el “alma separada”. Xavier Zubiri afirma que “quien sobrevive y es inmortal no es el alma, sino el hombre entero”. Algo que recordó Ignacio Ellacuría en su presentación del libro póstumo de Zubiri, Sobre el hombre. Ellacuría dejó claro que, según Zubiri, “con la muerte acaba todo el hombre o acaba el hombre del todo”.
Zubiri abandonó, pues, la hipótesis del “alma separada” y se adhirió a la solución de la “muerte total”. Es también la hipótesis aceptada por grandes exponentes de la teología cristiana más reciente. Moriremos, pues, por completo; y resucitará “la persona entera”. A la pregunta “¿cómo sucederá todo eso?”, la teología remite con humildad al insondable carácter misterioso del tema. Estaríamos, en feliz expresión de Laín Entralgo, ante “un saber de creencia, no de evidencia”.
La pregunta es obligada: ¿qué hacer, entonces, con la palabra “alma”? Reina bastante unanimidad: el alma continuará siendo siempre el término de referencia de todo lo que somos y hacemos: sentir, pensar, querer, recordar, olvidar, crear, amar… Joseph Ratzinger lo expresa teológicamente: “alma es la capacidad de referencia del hombre a la verdad y al amor eterno”.
Toda nueva creencia, antes de ser generalmente aceptada, va conquistando su espacio de forma imperceptible. Podría ser el destino del binomio alma-cuerpo. Es posible que estemos ante una creencia desgastada. Ya se sabe que la variada plasmación de las ayudas filosóficas y teológicas es cambiante y suele tener fecha de caducidad.
El tema alma-cuerpo no es una excepción. En todo caso, si el desgaste de los siglos se empeñase en jubilar tan ancestral creencia, habría que agradecerle los inmensos servicios prestados. Siglo tras siglo mantuvo la esperanza de que, a pesar de la evidente desaparición del cuerpo, permanecía lo más importante de nosotros, lo más nuestro, el núcleo de nuestra identidad, nuestra alma.
Hay palabras “que tiemblan”, reconocía Antonio Machado. Tal vez el alma sea una de ellas. Pero el poeta le echó un conmovedor cable: “quisiera traerte muerta mi alma vieja”.
El alma está en el cerebro
A primera vista, parece bastante fácil distinguir qué es y dónde está el alma. Para empezar, algunos animales ni siquiera se reconocen a sí mismos frente a un espejo. Otros, como los chimpancés, igual que nosotros, se reconocen y tienen conciencia de sí mismos. Los seres humanos tenemos imaginación, emociones y memoria: éstas eran las tres facultades del alma, según el pensamiento antiguo.
Pero… ¿dónde está el alma? ¿Dónde se cobija? Algunos filósofos y teólogos pensaban que el alma estaba en el corazón, y otros, entre ellos los primeros grandes científicos, opinaban que el alma residía en el cerebro. Así que, al parecer, el alma se hizo carne.
Pero ¿hemos resuelto de verdad el misterio del alma con esta sencilla identificación?
Thomas Willis
El extraño doctor Thomas Willis
Nuestra mente es lo que somos. Recuerdos, emociones y experiencias se acumulan en el cerebro fijándose en las uniones electroquímicas entre los millones de neuronas que contiene. Alma o psique cabe en el poco más de kilo y medio de tejido cerebral, el mismo que el filósofo Henry More describía como «esa desestructurada, gelatinosa e inútil sustancia». Casi todos sus colegas pensaban como él. Y no era raro.
En la Inglaterra de mediados del siglo XVII, el alma es un principio inmortal e inmaterial que piensa, siente y rige el cuerpo; el cerebro, por el contrario, parecía una glándula de aspecto desagradable y de irritante inutilidad. En ese momento histórico, alguien acuña la palabra «neurología». Thomas Willis (1621-1675), junto a un grupo de sabios, inauguró una nueva era: la «era neurocéntrica» en la que nos encontramos hoy, donde cerebro y mente son dos conceptos inseparables.
Willis estudió con detalle la estructura cerebral y propuso una nueva concepción de la mente: para él, pensamientos y emociones eran tormentas de átomos en el cerebro. De alguna manera, abrió el camino teórico que habría de llevar al descubrimiento de los neurotransmisores varios siglos después. Si Descartes estaba equivocado, si no había espíritu y todo era materia, los males del alma serían necesariamente físicos.
Willis propuso entonces que los trastornos mentales, como la depresión, se podían curar con sustancias químicas y preparados farmacéuticos capaces de restablecer el equilibrio del fluido nervioso. Hoy forman parte de nuestra cultura los fármacos contra la ansiedad o la depresión, la timidez o la hiperactividad.
Puede que formalmente las teorías de Willis se parecieran más a la alquimia que a la ciencia moderna, pero es innegable que dio los primeros pasos hacia las concepciones de «mente» y «cerebro» que tenemos hoy. Willis inauguró hace más de tres siglos nuestra era: la era del cerebro.
Carl Zimmer es un divulgador científico bien conocido escribe regularmente en las páginas científicas del New York Times y está comenzando a destacar como uno de los mejores ensayistas en el campo de la historia de la neuroanatomía. Es autor de Soul Made Flesh: The Discovery of the Brain and How It Changed the World (Alma hecha Carne. El descubrimiento del cerebro y cómo cambió el mundo)(Free Press, 2004). Quisimos saber cuál era su opinión en el intrincado asunto del alma y el cerebro.
Para empezar, los paleontólogos aseguran que la idea del alma parece un concepto tardío respecto a otras ideas, como la necesidad de fabricar herramientas, por ejemplo. Sin embargo, es increíble la persistencia de la idea del alma, que no se ha abandonado desde su «descubrimiento». ¿De dónde nació esta idea? Zimmer asegura que la idea del alma, o de algo parecido al alma, probablemente surgió hace mucho tiempo, tal vez hace un millón de años, o unos cuantos cientos de miles de años. La idea del alma ha evolucionado con el hombre y se ha sometido a las leyes que conforman nuestros conceptos, y aplicamos sobre esa idea nuestras previsiones e imaginaciones.
«Podemos obtener pruebas de esta evolución realizando estudios psicológicos: tendemos a ver un agente en las cosas. Nuestros cerebros están programados para entender las intenciones de los otros, pero también podemos llegar a ver una intencionalidad en un círculo que se mueve por una pantalla; si se desplaza de un modo concreto, quizá digamos: «Mira, el círculo está persiguiendo al cuadrado».
Así que atribuimos alma incluso a las formas abstractas. Se trata de un instinto muy nuestro. Me parece que es bastante probable que ese instinto, ese deseo de entender a la gente, diera lugar al concepto de alma. Y no solamente se trata de un deseo de comprender a las personas que nos rodean: en la Edad Media se creía que incluso los árboles o las rocas tenían alma».
Según Carl Zimmer, en la Naturaleza había almas por doquier, porque siempre que percibimos algo parecido a una acción o cambio, creemos ver un alma.
Para las culturas antiguas, sin embargo, la cuestión principal en este punto era averiguar dónde se situaba el alma. Respecto a los seres humanos, por ejemplo, los sacerdotes extraían el cerebro de los cadáveres cuando preparaban el viaje al más allá y, sin embargo, dejaban intacto el corazón porque creían que era el motor de la vida y que, probablemente, allí residía el espíritu.
«Sí, en el Antiguo Egipto creían que el corazón era el centro de la vida y, por tanto, el alma residía en el corazón», nos explicaba Zimmer. «Aristóteles también pensaba que el corazón constituía el centro de la vida. Muy poca gente pensaba en el cerebro como lo hacemos ahora, como el lugar en el que se ubica nuestro sentido del yo, nuestra personalidad, nuestros recuerdos. El corazón, como residencia del espíritu, fue un concepto muy poderoso durante siglos.
En la Edad Media se creía que cada persona tenía tres almas: una en el hígado y otra en el corazón; la tercera era el alma racional, el alma del cristianismo, que no se ubicaba en ningún lugar concreto porque se trataba de un alma inmaterial. Así que el corazón siguió considerándose como un órgano central en lo relativo al alma, y por eso tenemos imágenes de Jesús abriendo su corazón».
Las imágenes de Jesús abriendo su corazón guardan relación con esa idea del hombre mostrándonos su verdadero yo. Lo más recóndito de cada ser estaba en el corazón. Zimmer utiliza el humor para explicar este concepto: «Jesús no abre su cráneo y nos muestra su cerebro. Nunca he visto una imagen de este tipo». Las ideas culturales son muy persistentes en este aspecto y hoy mantenemos frases formularias como «abrir el corazón a alguien», «partir el corazón», «con el corazón en la mano»; todas ellas son herencia de esa idea antigua según la cual lo más profundo de un ser humano se halla, precisamente, en el corazón.
Pero finalmente, como se ha señalado, apareció Thomas Willis con su revolucionaria teoría. él fue el primero que advirtió que todo estaba en el cerebro. Y, en cierto modo, se refería al hecho de que el alma se transforma en carne en el cerebro. «Desde luego, se trataba de un modo totalmente nuevo de reflexionar sobre la naturaleza humana», dice Carl Zimmer.
«Willis afirmaba que la memoria, la capacidad de aprendizaje y las emociones eran en realidad producto de los «átomos» del cerebro, de la química. Nadie había pensado eso antes. Claro, hoy en día todos pensamos así, lo damos por sentado; pero en el siglo XVII fueron Thomas Willis y sus colegas los que llegaron a esta idea por primera vez. Se trataba de una idea revolucionaria».
Willis tal vez fue el primero que afirmó que el alma es carne y que está en el cerebro. Sin embargo, él no fue perseguido por sus ideas como ocurrió con otros. Hubo grandes persecuciones contra filósofos, teólogos y científicos que profesaban ideas parecidas a las de Willis. Descartes, por ejemplo, sufrió el acoso de la Iglesia, y Thomas Hobbes fue perseguido por los obispos de Inglaterra cuando declaró que la mente no era más que materia en movimiento.
El caso de Thomas Willis es distinto, porque él tuvo la precaución de dejar espacio a la noción cristiana del alma. él mismo era un cristiano tremendamente devoto y no cuestionaba los conceptos básicos del cristianismo, según Zimmer. «Simplemente quería analizar el cuerpo humano y aprender cosas sobre él y, por el camino, aprender cosas sobre el alma». De modo que a él no le parecía que pudiera darse ningún conflicto entre anatomía y teología, y tampoco los líderes religiosos de Inglaterra consideraron que sus ideas y opiniones pudieran generar un choque de intereses.
Además, Willis era un científico con muy buenos contactos. Uno de sus amigos era el arzobispo de Canterbury, el principal mandatario religioso de la Iglesia en Inglaterra, así que gozaba de cierta protección.
Thomas Willis fue también un pionero en otros aspectos. Por ejemplo, sospechó que los seres humanos tenemos un cerebro «integrado», es decir, que hemos heredado el cerebro de los reptiles y que, al evolucionar como mamíferos, no descartamos el cerebro de los reptiles, sino que lo mantenemos perfectamente integrado en un cerebro mayor. Willis observaba el cerebro de los peces, de los monos o de las vacas; analizaba estos cerebros y establecía semejanzas y diferencias. El cerebro humano se parecía mucho al cerebro de otros animales, y Thomas Willis creía que si el cerebro de un animal tenía las mismas partes que un cerebro humano, podría establecerse una correlación entre ambos.
Por ejemplo, estaba persuadido de que un caballo recordaría dónde había buena comida en el prado utilizando las mismas partes cerebrales que nosotros utilizamos para recordar dónde está la despensa.
La diferencia residía básicamente en que los humanos tenemos un cerebro mayor, capaz de «más pensamientos».
Estas ideas prefiguran realmente un tipo de pensamiento evolucionista, aunque Thomas Willis jamás lo hubiera expresado así.
Para él era una prueba más del ingenio de Dios como creador, como diseñador del mundo. Carl Zimmer no duda en afirmar que Willis fue evolucionista doscientos años antes que Darwin: «Efectivamente, él brindó las pruebas que Darwin utilizaría con tanta elegancia para forjar la teoría de la evolución doscientos años después».
Hay otra peculiaridad fascinante de Thomas Willis… él decía que había algún tipo especial de espíritu que iba del cerebro a los testículos. ¿Cómo llegó a establecer esa relación? Desde luego, Willis no podía hablar de genética, pero sugirió que había una especie de información que se transmitía de una generación a otra. Zimmer cree que lo fascinante de Thomas Willis y de su época es que sencillamente desconocían conceptos que ahora damos por sentados.
«Por ejemplo, no sabían nada del ADN. De nuevo, él sólo hacía observaciones y buscaba explicaciones para las observaciones. Veía que los niños nacen y se parecen a sus padres, y crecen para convertirse en adultos que se parecen a otros humanos adultos. Así que tenía que haber algo ahí… tenía que existir lo que llamaríamos «información», algo que se transmite para crear a otra persona. Y se le ocurrió que el único lugar en el que había ideas era el cerebro».
Desde luego, si sólo existe información en el cerebro y hay una parte de la información que pasa de padres a hijos sin motivo aparente, debería existir una conexión entre el cerebro y los testículos. «Evidentemente: tenía que haber una conexión». Willis buscaba algo físico, algún tipo de vaso conductor o algo que fuera directamente del cerebro a los testículos. Nunca lo encontró. De manera que ese fracaso debería haberle dado una pista de que tal vez se trataba de otro tipo de información…
Es lo que actualmente llamamos información genética. Pero fueron necesarios siglos de investigación para llegar a esbozar ese planteamiento.
Otra idea pionera y fantástica de Willis atañe a la posibilidad de curar mediante procesos químicos. él estaba plenamente convencido de que los fármacos y las manipulaciones físicas podían curar todas las enfermedades. No tenía ninguna duda al respecto. Así que, en cierto modo, de nuevo, estaba avanzando lo que sería la futura neurofarmacología. «Sí. Creo que en este sentido Thomas Willis jugó un papel realmente decisivo», afirma Zimmer. «Se trata de algo que suele pasar desapercibido: su idea era que se podían curar todas las enfermedades mentales mediante la alteración química de la actividad cerebral.
Por ejemplo, él explicaba que un ataque epiléptico podía estar causado por un descontrol químico, como la pólvora que explota si no se mantienen ciertas condiciones en el entorno. Se trataba de una manera de razonar muy distinta a la que imperaba entonces, cuando la gente decía que los epilépticos estaban poseídos por el demonio». Y en el caso de la melancolía, Thomas Willis recetaba una especie de jarabe confeccionado mediante una fórmula secreta.
Y se hizo rico con sus pócimas. Se lo administraba a la gente diciendo: «Esto te curará porque modificará la química de tu cerebro». En realidad, éste es el paradigma con el que trabajamos en la actualidad: cuando alguien toma Prozac u otro medicamento cualquiera, lo hace con la convicción de que podrá modificar los aspectos fisiológicos nocivos que le están afectando y lo hace con la convicción de que esa sustancia química modificará los elementos negativos. «No es tan difícil modificar las acciones del cerebro», explica Zimmer.
De hecho, si bebemos vino -una sustancia química-, nuestro cerebro modifica notablemente su capacidad de atención, de percepción, y, por tanto, se modifica también nuestro carácter. La pregunta es: si operamos con sustancias químicas en nuestro cerebro, ¿cambiaremos del modo que realmente queremos? ¿Serán esas sustancias químicas la mejor manera de cambiarlo?
Thomas Willis fue uno de los primeros en abordar las enfermedades mentales desde una perspectiva farmacológica. Para él, los trastornos del cerebro se podían corregir manipulando los «átomos» que lo componen. Hasta 1630, la melancolía -que actualmente llamaríamos depresión- se trataba con la astrología, con la acción sobre los cuatro humores de Galeno y con rezos a Dios.
Willis revolucionó el tratamiento de esta enfermedad, y empezó a recomendar un jarabe y charla agradable como terapia. Y aunque los fundamentos eran correctos, la efectividad de su jarabe de acero y ciempiés triturados era más que dudosa. Según él, este tratamiento eliminaba los elementos responsables de la melancolía: los corpúsculos de sal y sulfuro de la sangre.
Durante trescientos años, la psicofarmacia fue más un sueño que una realidad.
Con Sigmund Freud se impuso el psicoanálisis y se abandonó el uso de fármacos para tratar las enfermedades mentales.
El resurgimiento de las drogas se produce después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se empieza a usar la torazina y otros componentes químicos para mejorar determinadas dolencias.
Los neurocientíficos descubrieron que estas drogas podían modificar la concentración de dopamina y otros neurotransmisores.
De pronto, pareció que sólo era cuestión de ajustar los niveles químicos, tal y como Willis había predicho.
La fluoxetina, más conocida por su nombre comercial, Prozac, se utiliza actualmente para tratar la depresión y el trastorno obsesivo compulsivo. Cuando salió al mercado, en 1990, representó una revolución en la psicofarmacia por sus bajos efectos secundarios. No creaba adicción y los efectos de una sobredosis no eran muy graves. La fluoxetina actúa sobre el sistema nervioso central; concretamente, sobre los niveles de serotonina.
Se cree que la depresión está relacionada con un desequilibrio en los niveles de este neurotransmisor, de modo que un bajo nivel de serotonina entre las neuronas provoca la depresión. La fluoxetina evita que las células capten serotonina, de modo que la cantidad de neurotransmisor entre las neuronas será mayor. Como sucede con la mayoría de psicofármacos, se desconoce el mecanismo de acción preciso de esta molécula: lo único que podemos ver son sus efectos.
Willis se había hecho rico con sus tratamientos,pero probablemente no daría crédito a las cifras que estas moléculas movilizan a día de hoy.Sólo los antidepresivos mueven más de doce mil millones de dólares en Estados Unidos.
Actualmente existen drogas para una gran cantidad de trastornos mentales. El modafinil mejora la memoria y levanta el ánimo; la ritalina suele utilizarse en niños con déficit de atención e hiperactividad. Hay drogas para dormir y drogas para mantenerse despierto…
Mercado de cadávares
Londres,1690.La bruma cubre un viejo cementerio de las afueras de la ciudad.Mientras resuenan los ecos de un campanario lejano,dos hombres armados con picos y palas escarban en una tumba reciente.Desentierran el cuerpo de un pobre hombre que había sido sepultado esa misma tarde.
¿Quiénes son estos hombres?
Ser ladrón de cuerpos era un oficio muy lucrativo a finales del siglo XVII.Los hospitales universitarios pagaban muy bien los cuerpos que necesitaban para realizar sus estudios anatómicos. En esa época apenas se podía imaginar que alguien pudiera donar el cuerpo a la ciencia y la única forma de obtener material humano era utilizar métodos ilícitos.
Esta situación generó una escalada de estrategias entre los ladrones de cuerpos y los familiares, que no deseaban ver profanadas las tumbas de sus seres queridos. Se inventaron ataúdes reforzados, sistemas antirrobo e incluso se puso de moda vigilar los cuerpos hasta que se pudrieran para enterrarlos luego sin riesgo de profanación. Por su parte, los ladrones de cuerpos llegaban a actuar de un modo sorprendente, atrevido y descabellado: llegaban a robar el cuerpo durante el funeral ante la mirada horrorizada de los familiares.
Las familias más pobres no podían pagar las medidas de seguridad necesarias, de modo que eran las más afectadas por el expolio de cuerpos. Inevitablemente, los que tenían menos recursos terminaban en las mesas de disección.
Pero esta macabra situación tenía otras implicaciones. La miseria está asociada a un estilo de vida determinado, donde son frecuentes la malnutrición crónica, las infecciones por parásitos y el estrés por sobrevivir. Estos rasgos específicos generan un determinado aspecto físico y un volumen distinto de los órganos internos.
Esto provocó que los médicos y estudiantes empezaran a tomar como «normales » los tamaños de los órganos de las personas pobres, y lo que aparentemente sólo debería haberse considerado una variante debida al estudio de un grupo concreto de muertos provocó serias consecuencias en los vivos. Por ejemplo, en situaciones de estrés, las hormonas segregadas por la glándula adrenal provocan un aumento del timo. Un médico que empezó a estudiar el síndrome de la muerte súbita en los bebés observó que los bebés que fallecían por este motivo tenían el timo más grande de lo normal.
Lo que estaba sucediendo es que los timos que él consideraba normales y utilizaba como referencia eran los timos atrofiados de los cadáveres de los pobres. Esta observación le llevó a una apreciación errónea: creyó que la muerte súbita en los bebés se debía a un timo demasiado grande que terminaba ahogándolos. De modo que se empezó a irradiar los timos de los bebés sanos de forma rutinaria, para reducirlos, creyendo que así se evitaba este síndrome. Lo que se provocó fue un aumento del cáncer de tiroides y problemas de desarrollo en muchos niños. Esta práctica se prolongó hasta el año 1930.
¿Qué errores podemos estar cometiendo ahora basándonos en datos erróneos? La secuencia del genoma humano con la que los científicos están trabajando corresponde sólo a cinco individuos. ¿Qué nuevos tratamientos se desarrollarán basándose en estos datos sesgados y parciales? Sólo el tiempo nos dará la respuesta.
Autopsia de Don Quijote
Efectivamente,los médicos antiguos -y los modernos – investigan el cuerpo humano y constantemente descubren que en los distintos órganos no está la razón de lo que buscaban, y encuentran nuevas redes que enlazan unos con otros, nuevas causas y nuevas consecuencias.
En la búsqueda del alma, Descartes imaginó una estructura que llamaba «la red extensa » (la materia) y, paralelamente, una organización que podría denominarse conciencia, alma o pensamiento. René Descartes estudió cómo la materia interactuaba con el alma y cómo el alma interactuaba con la materia. El lugar donde se producía esta interconexión era la glándula pineal. Así pues, tanto Willis como Descartes, como otros muchos anatomistas y científicos, centraron el lugar del alma o, por decirlo de otro modo, convirtieron el alma en carne.
En el siglo XVII, como advirtió Alvar Martínez, historiador de la Ciencia en la Universidad Autónoma de Barcelona, en el programa que dedicamos a este tema, los anatomistas realizan disecciones y uno de los territorios que intentan describir es precisamente el cerebro y todo el sistema nervioso. Su estudio va revelando que existen unas configuraciones cerebrales concretas que sirven para determinadas acciones, y se van radicando o localizando los actos voluntarios en un lugar, las sensibilidades en otro…
En definitiva, se van localizando y ubicando cada una de las facultades del cerebro, antes llamadas «facultades del alma».
A finales del siglo XVI y principios del XVII, Miguel de Cervantes redactó las aventuras de un «loco «, un personaje que tenía perturbadas sus facultades mentales, al menos en alguna medida. ¿Qué le ocurría al protagonista de la novela cervantina? ¿Tenía alucinaciones? ¿Los médicos y los cirujanos definían aquellas locuras como una parte de su carácter o como una patología?
Nuria Pérez, coautora del libro Del arte de curar en los tiempos de don Quijote (ACV,2005), nos explicaba en Redes que uno de los primeros médicos que se interesó por hacer un diagnóstico de don Quijote fue un cirujano del Real Colegio de Cirugía San Carlos de Madrid, el cual aseguró que lo único que se le podía reprochar a Cervantes era que no se hubiera decidido a transcribir la autopsia de su protagonista.
Este médico, en fin, entre bromas y veras, lamentaba que no se hubiera hecho la autopsia del enfermo para saber qué le ocurría y cuál era su locura, «porque, en realidad, en ese momento se tenía la convicción de que podría encontrarse algún signo físico o anatómico que relacionara la materia con la enfermedad mental».
Para Nuria Pérez, esto representaba un cambio esencial en el modo de entender el cuerpo humano: «Hasta el siglo XVII, la medicina se transmitía a través de los libros principalmente. Pero a partir de esas fechas, el libro queda relegado en segundo término y prevalecen la experiencia personal y la observación atenta del cuerpo humano».
En esta búsqueda interminable del tesoro humano -el alma – los científicos llegaron al corazón::probablemente fue una desilusión tremenda descubrir que sólo era un músculo, imprescindible para la vida, pero un músculo al fin y al cabo. «En el corazón radicaba el alma emotiva», nos decía Francesc Bujosa, historiador de la Universidad de las Islas Baleares (UIB). «Aún había otras dos partes del alma: el alma concupiscible estaba en el vientre y el alma consciente estaba en el cerebro. Pues bien, las referencias al corazón como depositario de las emociones es un recuerdo fosilizado de esas teorías».
Alvar Martínez, historiador de la Universidad Autónoma de Barcelona, nos decía que el corazón siempre ha sido una víscera especial entre las vísceras, hasta el punto de que el cerebro y el hígado eran secundarios al propio corazón.»El corazón era el primero en moverse, el último en morir: era un lugar sanguíneo por excelencia. Pero, al mismo tiempo, la tradición científica, la tradición filosófica y la tradición médica afirmaban que el corazón era incandescente. Es decir, que el calor se transmitía por todas las arterias desde el corazón al resto del cuerpo.
El corazón era como el hogar, como la chimenea en la casa: desde allí se distribuía el calor. Lo que les resultaba sorprendente a los anatomistas es que no se pudieran encontrar restos de esa incandescencia cuando se realizaban las disecciones. Luego, cuando se empezaron a utilizar los termómetros, los termoscopios rudimentarios del siglo XVII, se dieron cuenta de que la temperatura del corazón era la misma que la del hígado y otras vísceras».
El descubrimiento de la circulación sanguínea provocó algunas interpretaciones erróneas curiosas. Por ejemplo, se creyó que el sistema nervioso también debía de tener forzosamente una estructura circulatoria, y por esa red fluirían los espíritus animales o los espíritus vitales.
El cerebro… por dentro
Desde la época de Willis hasta nuestros días, los conceptos «mente «,»cerebro » y «alma » han cambiado mucho y se ha avanzado sustancialmente en los estudios anatómicos, neurológicos y fisiológicos. En aquella época, prácticamente no había métodos de localización cerebral y todo lo que se podía hacer era postular hipótesis. En la actualidad se trata de localizar áreas cerebrales con muchísima exactitud, utilizando fundamentalmente métodos de estimulación eléctrica -y, en algunos casos, magnética- para identificar áreas cerebrales..
La identificación de las funciones de las distintas partes del cerebro es de gran utilidad en las operaciones de extirpación de focos epilépticos, por ejemplo. Conocer bien su disposición permite al médico encontrar el camino adecuado hasta el foco que debe eliminarse sin dañar ninguna parte importante. En el caso de los pacientes epilépticos es fundamental identificar las regiones que deben protegerse. En actuaciones de ese tipo, lo que se hace es estudiar mediante electrodos las estructuras cerebrales responsables de distintas actividades humanas, como el movimiento, en el área motora primaria, o la región responsable de la comprensión del habla, o la región donde se centraliza la actividad visual o la zona sensorial primaria.
Por ejemplo, se colocan series de electrodos (hasta sesenta)sobre la superficie cerebral y, mediante estímulos eléctricos, se puede ir comprobando cuál es la respuesta clínica del paciente: puede ser un movimiento de un miembro, o la percepción de una sensación, o cierta incidencia en las operaciones del habla. Aplicando corrientes eléctricas en las diferentes zonas de la corteza cerebral se puede ver cómo se generan distintas reacciones fisiológicas, dependiendo del lugar donde se encuentre cada electrodo.
No todos los pacientes tienen las mismas áreas exactamente en las mismas regiones. Puede haber una variabilidad de medio centímetro o un centímetro en la localización de un área y es precisamente esta variabilidad la que se pretende conocer mediante las técnicas modernas: se trata de confeccionar un mapa cerebral. Mediante «mantas de electrodos » situadas sobre el cerebro de un paciente, y estimulando distintas zonas, se puede confeccionar un mapa cerebral, puesto que las respuestas químicas se registran en una unidad de vídeo.
El proceso es tan «simple » como aplicar una estimulación eléctrica en una zona concreta y podremos registrar movimientos involuntarios en su cuerpo, hormigueos, dificultades para el habla o cualquier operación fisiológica. Una vez que se confecciona el mapa del cerebro, los médicos y cirujanos pueden actuar sin dañar zonas que no tienen relación con su enfermedad y que deben quedar preservadas de cualquier intervención.
El alma en las neuronas
Ya hemos visto que el cerebro es física y química, pero las consecuencias de esos procesos físico-químicos son las ideas, y una idea recurrente entre los seres humanos es preguntarse si se mantiene algo después de la muerte. Los hombres y las mujeres están dispuestos a admitir el carácter inevitable de la muerte, y no les importa en exceso que sus átomos se desconecten, pero a duras penas pueden entender que todo concluya ahí: ¿la idea del yo es también cerebral? ¿Es también material químico? ¿La idea del yo puede desaparecer del cerebro?
Carl Zimmer admite que estas preguntas son inquietantes: «Cuando observamos a alguien que padece la enfermedad de Alzheimer u otro tipo de daño cerebral, realmente puede verse cómo el yo de esa persona desaparece: se destruye paulatinamente a medida que el cerebro se va destruyendo. Esto puede observarse perfectamente. Observando ese proceso, uno no puede forjarse la ilusión de una muerte súbita y pensar que el alma o el yo se vaya a otro lugar, como a través de una puerta. Cuando se observa a alguien que tiene Alzheimer, lo que se aprecia es que el yo, simplemente, se desintegra».
Lo que también puede apreciarse cuando se observa este tipo de dolencias es que el yo cambia… ¿Es que puede cambiar el alma? Una persona puede transformarse completamente si sufre una demencia: un conservador puede pasar a ser muy liberal, o puede comenzar a vestirse de un modo completamente distinto, o puede decidir hacerse pintor… De pronto, ya no parece la misma persona y apenas puede recordar su propio yo… o su yo anterior. «De hecho, pueden estudiarse los cerebros de estas personas y se puede observar que se han producido cambios físicos en el cerebro que, a su vez, cambian a la persona», confirma Zimmer.
El «yo » es un concepto muy importante en Occidente y la simple idea de que el yo pueda desaparecer…causa estragos. Nuestra idea del yo es mucho más profunda que el simple reconocimiento de uno mismo. Los chimpancés también son conscientes de sí mismos y se reconocen en el espejo, pero nosotros, además de reconocernos, somos capaces de imaginar y generar convicciones. Algunas de estas convicciones pueden demostrarse y otras no pueden demostrarse en absoluto. ¿A qué categoría pertenece la idea del yo? ¿Es simplemente una convicción que hemos generado? ¿Es una idea imaginativa que supone que hay algo más que redes neuronales y neurotransmisores? ¿Cómo surgió esta idea del yo?
Carl Zimmer asegura que el cerebro actúa de un modo distinto cuando pensamos en nosotros mismos. (Se ha estudiado desde una perspectiva neurológica, a través de gammagrafías cerebrales). «Hay ciertas regiones cerebrales que parecen coordinar un tipo especial de pensamiento al pensar en nosotros mismos «.
Así que, en realidad, el yo es la manera especial que tiene el cerebro de identificar todo lo que tiene que ver con nosotros mismos. Y, sobre todo, el yo debe entenderse como un proceso o una organización cerebral. Al menos, así es como los científicos empiezan a considerarlo. Y cuando se altera esta red, empiezan los problemas del yo. Es entonces cuando la persona ya no se parece a lo que era, porque no puede retomar su memoria autobiográfica.
Simplemente, la persona no recuerda quién es. Según Carl Zimmer, quizá la manera de regular las emociones al pensar en uno mismo también cambia y, por tanto, emocionalmente parece otra persona. Los científicos piensan así sobre el yo. Pero todavía quedan muchas cosas por entender. Como sugirió Einstein, la conciencia y el cerebro siguen siendo el gran misterio de la Humanidad.
Focus/afp(J.Edelson) — Estaba en Greenville, en el norte de California, cuando las llamas arrasaron más de 100 hogares y se llevaron innumerables recuerdos, en uno de los peores incendios forestales que sufrió este estado de la costa oeste de Estados Unidos.
Observé impresionado cómo una oficina de correos, una estación de bomberos, un banco, un museo y otros negocios quedaron reducidos a escombros humeantes. Los animales muertos yacían al costado de las carreteras, también esparcidos por los terrenos.
En determinado momento, me encontré atrapado en un camino entre dos columnas de llamas, esencialmente un muro de fuego.
Sin ningún lugar adonde ir y sin equipos de bomberos a la vista, me vi obligado a conducir por ese corredor resplandeciente. Entré en modo emergencia y comencé a pensar dónde había guardado mi refugio contra incendios y cuál sería la mejor zona de seguridad, aunque no había ninguna. Solo tenía que atravesarlo.
El fuego no era la única amenaza. También había mucho viento. Trozos de árboles quemados llovían sobre mi camioneta con tanta fuerza que pensé que se rompería el parabrisas. Conduje a través de una lluvia de brasas incandescentes y vi un pequeño tornado de ceniza que fácilmente podría haberse encendido. Transité por un humo tan denso que ni siquiera podía ver las marcas en la carretera.
Pero no era esa la mayor amenaza. En los incendios forestales, enormes árboles se queman hasta la raíz y a menudo caen bloqueando la ruta. Los crujdos pueden escucharse a la distancia. Un árbol cayó sobre un equipo de bomberos causando lesiones importantes. Otro cayó justo frente a mí mientras fotografiaba un negocio en llamas.
Afortunadamente, tengo años de experiencia que me permiten comprender el comportamiento del fuego y de los patrones climáticos, por lo que sé cómo maximizar mis posibilidades de supervivencia.
Los residentes de estos pequeños pueblos y comunidades rurales son vulnerables y a menudo son, por buenas razones, objeto de órdenes de evacuación obligatoria debido a una amenaza inminente, como ocurrió en Greenville.
Además de mi habitual cobertura de incendios, quise probar algo completamente diferente. Intenté crear una serie de fotos de antes y después para mostrar lo devastadores que pueden ser los incendios forestales. El desafío, por supuesto, es que a priori no tengo ni idea de qué es lo que va a quemarse, así que tengo que hacer mis mejores predicciones.
Una semana antes de que ardiera Greenville, el humo había borrado el sol y vuelto el cielo de un color rojo oscuro. Fue entonces cuando tomé la mayoría de mis fotos del «antes». Incluso entré al bar de la ciudad donde, a pesar de una orden de evacuación obligatoria, los parroquianos bebían y jugaban a los dados. Ellos sobrevivieron, el bar no.
Espero que con esta serie de fotografías la gente comrenda mejor lo intensos y peligrosos que pueden ser los incendios forestales. Más importante aún, espero que las historias que cuento con mi cámara ayuden a pintar la imagen de cómo es estar en medio de estas intensas tormentas de fuego.
Puedes estar tomando unas copas en un bar con amigos, y al minuto siguiente la ciudad entera se reduce a cenizas.
Infobae(M.Bauso) — Habló por teléfono con su esposa mientras jugueteaba con el gatillo del arma. Nimiedades. Algún tema doméstico, la columna que tenía que terminar para la web de ESPN, un nuevo dolor en su cuerpo maltrecho. Cuando cortó, tomó un papel que había escrito unas horas antes y lo puso en el centro del escritorio, para que fuera visto de inmediato. Luego, apretó el caño del arma contra su sien y disparó.
El papel, la nota suicida, decía: “La temporada de fútbol terminó: No más partidos. No más bombas. No habrá más caminatas. Se acabó la diversión. No más natación. 67. Eso es 17 años después de los 50. 17 más de lo que necesitaba o quería. Aburrido. Estoy siempre enojado. Nada de diversión. Para nadie. 67. Te estás poniendo codicioso. Hacete cargo de la edad que tenés. Relajate. Esto no va a doler”.
El 20 de febrero de 2005 se suicidó Hunter S. Thompson, el periodista gonzo, el que escribió como nadie sobre los temas que todos transitaron. Hacía años que se había convertido en una leyenda. Su figura antecedía a su obra. Lo mejor lo había dado tres décadas atrás. Sin embargo cada frase de sus artículos era inconfundible, sólo podía haber sido escrita por él.
Un par de meses después de su suicidio se llevó a cabo su funeral. Respondía a un deseo que estaba perdido en una entrevista de 1978. En su casa de Colorado, más de trescientos invitados despidieron sus restos. Entre los invitados estaban Bill Murray, Jack Nicholson, Jann Wenner, Lyle Lovett y el senador John Kerry (su última apuesta política). También su esposa Anita, su hijo Juan, su nuera y su nieto. Sus cenizas fueron disparadas hacia al cielo, a más de 100 metros de altura, desde una altísima torre-cañón construida para la ocasión que se coronaba con un puño cerrado, el símbolo del Freak Power.
Unos impresionantes fuegos artificiales cubrieron el cielo. Cuando se silenciaron los estruendos y se apagó el cielo, los amigos y familiares se encontraron en un bar cerrado especialmente para la ocasión a brindar y a festejar por Hunter. De fondo sonaba una canción de Bob Dylan, Mr. Tambourine Man.
Las fastuosas exequias fueron pagadas por Johnny Depp. En uno de sus múltiples problemas judiciales de los últimos años, los ex managers del actor acusados por éste de malos manejos y fraude, expusieron sus persistentes gastos desmedidos a través de las décadas. Algunos ejemplos. Depp gastaba por mes 35.000 dólares en vino, 200.000 en aviones privados, 300.000 en sus 40 empleados fijos, 150.000 en seguridad. Además de comprarse un yate por 18 millones de dólares o perder 4 millones más en un sello discográfico fallido.
Hunter Thompson
Entre esos gastos aparecieron los 3 millones de dólares con los que Johnny Depp financió el funeral de Thompson. “Es lo que él quería y se lo di”, dijo. Depp en persona seleccionó los fuegos artificiales que debían ser potentes y ruidosos cómo le gustaban al periodista.
La amistad entre ellos había nacido en 1994 cuando el joven actor, escapando del acoso de la prensa, llegó hasta Aspen. Una noche fue a la Woody Creek Tavern con la esperanza de cruzarse con Thompson, cuya obra admiraba: “Cerca de la medianoche, se abrió la puerta. Cuando entró, lo único que podía ver eran chispas que saltaban por todos lados. Y después vi que algunas personas se movían de un lado a otro, como para resguardarse, como si el mar se abriera.
Y de pronto se escuchó una voz que les decía a todos que salieran de su camino. No hubo más chispas. Apareció frente a mí. Entonces el caballero sureño se acercó y me dijo que su nombre era Hunter, y me preguntó cómo estaba. Eso fue todo. Desde ese instante fuimos inseparables”. Un amor a primera vista dijeron después los protagonistas.
Hunter podía llamarlo a las 4 de la mañana para preguntarle si conocía el Síndrome de la lengua peluda o para recordarle una antigua leyenda india. En 1998, Johnny interpretó al alter ego de Hunter en Miedo y Asco en Las Vegas. Mientras se preparaba para el papel, rebuscando en los cajones de Thompson encontró un manuscrito que se titulaba Diarios de Ron y le exigió que lo publicara. Unos años después del suicidio del escritor, Johnny Depp llevó al cine el libro que él mismo descubrió.
Hunter S. Thompson en 1960
Mientras se preparaba para Miedo y Asco en Las Vegas, Depp recibió un llamado de Bill Murray que lo había interpretado en Where the Buffalo roam. “Me preguntó si ya sabía cómo convertirme en Hunter, si ya estaba hablando como él, si ya había adquirido esa especie de ritmo. Y al final me preguntó si ya había empezado a pensar como él. Yo le respondí que sí, y él me dijo que sería así para siempre. Ya no había marcha atrás”, contó Johnny Depp.
¿Quién era Hunter S. Thompson? Creó (y ejerció) el Periodismo Gonzo. Un estilo que tuvo un solo exponente: él mismo. Un género unipersonal. Quienes lo quisieron copiar -fueron muchos- ni siquiera le hicieron sombra. Parecen malas parodias, caricaturas parkinsonianas, carbónicos deslucidos que ni siquiera saben que lo son. El bautismo le correspondió a un editor del Boston Globe, Bill Cardoso. “Esto es puro periodismo gonzo”, escribió sin saber quizás ni siquiera lo que quería decir ni que el apelativo se perpetuaría. Se entiende el sentido: lo de Hunter S. Thompson era único, no se podía comparar con nada.
Eran tiempos del Nuevo Periodismo. De Jimmy Breslin, Tom Wolfe, Gay Talese, Norman Mailer, Joan Didion. El uso de todas las herramientas narrativas posibles, de los recursos de la literatura, la posibilidad de abrevar en los diferentes puntos de vista. También había una tradición que gozaba de buena salud: el periodismo de participación. El reportero poniéndose a la par del protagonista, sintiendo lo mismo que él, ocupando su lugar. Ahí se destacaba George Plimpton que se había subido al ring con Archie Moore, había sido lanzador de béisbol o jugador de fútbol americano. Pero lo de Thompson no se parecía en nada. Ya no se trataba del uso de la primera persona. En el centro de la historia estaba él, su mirada, sus vicios, sus alucinaciones.
Llegaba a lugares -no sólo físicos- a los que nadie accedía.
Un padre de carácter difícil que murió tempranamente, una madre que se dedicó al alcohol. Hunter tuvo una infancia difícil. Pronto empezaron los problemas con la ley, el descubrimiento del alcohol y de las drogas. Delitos, detenciones, trabajos sin futuro. “Fui un típico delincuente juvenil. Me dedicaba a robar pequeñas cosas, sobre todo bebidas alcohólicas, que era por lo que nos pagaban más. Sé más de las cárceles que la mayoría de los convictos del país. De los 15 a los 18 años mi vida transcurrió repartida entre los calabozos y las calles”, contó Thompson.
Luego ingresó al ejército. Allí escribió en un diario militar. Pero era imposible que respetara las reglas. Los problemas empezaron enseguida. Le dieron de baja. Aunque había encontrado la pasión por la escritura.
Él forjó la leyenda que en ese tiempo iniciático se dedicó a copiar palabra por palabra El Gran Gatsby de Francis Scott Fitzgerald y Adiós a las Armas de Ernest Hemingway. Según él para sentir el ritmo de la escritura en la yema de los dedos, mientras apretaba con frenesí las teclas de su máquina de escribir. También devoró a los autores de la generación beat: Kerouac, Burroughs, Ginsberg.
Durante dos años convivió con Los Ángeles del Infierno, el grupo de motoqueros californianos. Describió su vida, su racismo, las costumbres, la homofobia, las violaciones grupales (todavía no se hablaba de manada) y hasta recibió una paliza de ellos. El libro fue un best seller. Y le dio reconocimiento. No se dejó seducir por el exotismo, ni por las aventuras. Es el primer trabajo en el que pone en juego, en el que utiliza su mirada de rayos X.
El gran salto se produce cuando una revista mensual, Scanlon’s, lo envía a cubrir el Derby de Kentucky, la carrera de caballos de mayor fama de Estados Unidos. Pasó unos días bebiendo y drogándose mientras tomaba febriles notas. Los editores lo esperaron pero el plazo se vencía y él no enviaba el artículo. La presión fue creciendo. Hasta que ya no hubo tiempo. Ante la exigencia, arrancó varias páginas de su libreta de apuntes y se las entregó. El trabajo en crudo, pensó, que no serviría para ser publicado, que sólo le haría ganar tiempo para juntar de nuevo el dinero del anticipo que le harían devolver.
Pero, tal vez desesperados, los editores decidieron publicar esos apuntes desmañados aunque vivos. El impacto fue espectacular. Era un nuevo tipo de escritura. Algo que no se parecía a nada. Hunter era un gran prosista. Cada una de sus frases tenía fuerza. Y nunca era condescendiente. “Yo estaba convencido de que ése era mi final. Me había estallado la cabeza y no podía escribir. Pero lo publicaron y fue un fenómeno.
Entonces pensé: ‘Mierda, si puedo escribir así y arreglármelas con eso, ¿para qué seguir intentando escribir como el New York Times?’”, dijo años después.
El afiche con que se postuló para alguacil de Aspen, Colorado
Luego llegó su tiempo en la Rolling Stone. La consagración. Primero fue con la cobertura de una de sus aventuras. Cuando se presentó a elecciones en Aspen para Sheriff. Perdió por unos pocos votos. Prometía drogas libres, aborto, anular los impuestos, tirar abajo los edificios altos, eliminar las calles y convertir cada sector en una zona verde. Su imagen de campaña era un puño negro apretado. El lema: Freak Power.
La revista Sports Illustrated lo envió a Las Vegas a cubrir una carrera de motos. Le pidió una nota corta, de sólo 250 palabras. El envió un artículo alucinado de 2500 palabras en las que contaba cualquier cosa menos la carrera de motos. La revista deportiva le rechazó el trabajo que él llevó de inmediato a la Rolling Stone, que redobló la apuesta. Lo volvió a mandar a Las Vegas junto a Oscar Zeta Acosta, el abogado que es su compañero-cómplice. Le ofrecieron un fotógrafo pero Hunter exigió que lo acompañara un dibujante, Ralph Steadman, que, desde ese momento, con sus líneas negras, sus figuras alargadas será el ladero de cada una de las notas que publique Thompson: el complemento visual indispensable.
Además de una libreta para tomar notas, Hunter necesitaba varios elementos para hacer su trabajo: “Dos bolsas de porro, 75 bolitas de mescalina, cinco cartones de ácido, medio salero de cocaína, y toda una galaxia de pastillas multicolores, para subir, para bajar, para reírse… y también un tequila, un ron, un cajón de Budweiser, éter puro y dos docenas de amílico… No era que necesitáramos todo eso para el viaje, pero cuando te metés a fondo a recolectar drogas, la tendencia es ir lo más lejos que puedas”, escribió en su libro.
Miedo y asco en Las Vegas fue nota de tapa de la Rolling Stone en 1971 y se publicó en dos entregas. Estaba firmada por Raoul Duke, el alter ego de Hunter. Es un viaje doloroso, a veces alucinado, a veces lúcido. Llegó, tal vez, más lejos que nadie. Mostró una cara de su sociedad que no había salido a la luz hasta ese momento.
La portada de Miedo y asco en Las Vegas, su obra cumbre
Luego fue libro y película (en 1998 protagonizada por Johnny Depp y dirigida por Terry Gilliam). Sus aventuras también motivaron un film encabezado por Bill Murray en 1980, Where the buffallo roams, más convincente que la de Depp.
LSD, whisky, cocaína, prostitutas, violencia, vampiros dentro de un auto, alucinaciones varias (el libro todavía espera tener una traducción a su altura en castellano). Y la mirada de rayos X: “Salí de la escalera y entré en el casino, aún había un gran gentío apretujado alrededor de las mesas de dados. ¿Quién es esa gente? ¡Qué pinta! ¿De dónde salían?
Parecían caricaturas de vendedores de coches de segunda mano de Dallas. Pero eran reales. Todavía seguían gritando allí alrededor de aquellas mesas de dados de la ciudad del desierto a las cuatro y media de una madrugada de domingo. Aún perseguían el Sueño Americano, aquella visión del Gran Ganador surgiendo del caos final del amanecer de un rancio casino de Las Vegas”.
Hunter Thompson y Oscar Zeta Acosta, su amigo, abogado y cómplice
A principios de los setenta luego de su campaña en Aspen se convirtió en cronista político. El más sagaz y desbocado de Estados Unidos. Cubrió la campaña electoral del 72. Fue el único que se animó a escribir lo que los demás pensaban sobre Nixon. Expuso el lenguaje pacato que se utilizaba en esos tiempos, la mirada complaciente. Desnudó al resto de los periodistas sin nombrarlos. Denunciaba que los candidatos se habían convertido sólo en una imagen, en un póster y no había nada de contenido. Todo estaba peligrosamente vacío.
Mostró que el sueño americano, en realidad, se estaba convirtiendo en una pesadilla. Cerca de los comicios, cuando la reelección de Nixon ya era inevitable, escribió: “Este puede ser el año en que finalmente nos enfrentemos con nosotros mismos, finalmente dar un paso atrás y decir que realmente sólo somos una nación de 220 millones de vendedores de autos usados con todo el dinero que necesitamos para comprar armas, sin el más mínimo problema respecto a matar al resto del mundo que trata de incomodarnos”.
Hay quienes sostienen que fue el mejor periodista político de los setenta.
En uno de sus artículos consignó que entre los periodistas que cubrían al candidato republicano y presidente en ejercicio, había empezado a correr el rumor de que Nixon tenía un serio problema de consumo de drogas. Cuando alguien le reclamó y le dijo que ese no era cierto, que Nixon no se drogaba, Thompson con su lógica Gonzo respondió: «Yo no escribí que se drogaba. Dije que se instaló el rumor entre los periodistas. Y eso es cierto porque quien hizo correr ese chisme fui yo. No mentí entonces”.
Thompson junto a Bob Dylan. En su funeral sonó Mr. Tambourine
El auge, su cima, fue breve. Muy rápidamente llegaron los incumplimientos. Las grandes historias frustradas. Violencia, armas, egolatría, vicios incontrolables, problemas físicos. La Rolling Stone seguía pagando los gastos. Hoteles de lujo (la cuenta incluía: el costo de la habitación por noche, los destrozos, los consumos desbocados), los pasajes de avión que nunca eran utilizados, las drogas, las bebidas, los gustos extravagantes. Era un riesgo pero cada nota terminada (o al menos los apuntes para que los editores los publicaran de alguna manera) valían la pena. Sin embargo, cada vez le costaba más terminar un artículo. Viajó a Zaire para cubrir la pelea entre George Foreman y Muhammad Alí.
Cuando Foreman sufrió un corte días antes del combate y se decidió postergarlo, Hunter se quedó en Kinshasha. Junto a Norman Mailer fue uno de los pocos que lo hizo. Pero el día de la pelea, no pudo salir del hotel. No llegó al estadio. Estaba tan drogado que quedó tirado a un costado de la pileta. Viajó, también, como corresponsal a la Guerra de Vietnam. Las varias semanas en el sudeste asiático las pasó tomando y jugando a las cartas con otros periodistas. Para las elecciones del 76 apoyó a Jimmy Carter. Pidió volver a su puesto de cronista político y consiguió una entrevista exclusiva con el futuro presidente.
Según Carter fueron cuatro horas de una charla lúcida en el que le realizó las mejores preguntas que había recibido en toda la campaña. Pero eso nunca lo sabremos porque Thompson jamás la escribió. La noche de la conversación perdió todos los cassettes que la registraban en un bar de mala muerte. En una carta de 1975, Jann Wenner, el director de la Rolling Stone, le reclama por siete notas diferentes que quedaron inconclusas.
Siempre creyó que no iba a pasar los cincuenta años. Tal vez porque su padre murió joven. Hizo todo lo posible por convertirse en un cadáver prematuro. Nadie que lo conociera pensó que iba a resistir ese continuo apaleamiento con drogas y alcohol. Pero su cuerpo, aunque maltrecho, llegó hasta los 67. Nadie que lo conociera, tampoco, se sorprendió cuando se enteró de que se había pegado un tiro en la cabeza.
Una de su biógrafas, E. Jean Carroll consigna la increíble dieta diaria de Thompson. Se despertaba a las 3 de la tarde. Cinco minutos después desayunaba con Whisky (Chivas Regal), unos Dunhill y los diarios matutinos. 3.45 hs: cocaína. 3.50 Hs: otro Chivas y un par de cigarrillos Dunhill. 4.05 Hs: cocaína. 4.15: una taza de café y otro Dunhill. 4.16 Hs: Cocaína. 4.17:jugo de naranja y Dunhill. 4.30 hs: cocaína. 4.56: cocaína.
Y así seguía todo el día con alguna comida en el medio, más hielo en el Chivas y una rutina que lo sentaba en el escritorio a la medianoche para tratar de escribir, hasta que luego de ingerir algún tranquilizante se acostaba a las 8 de la mañana.
Thompson en su casa de Aspen, Colorado, donde se suicidó
Poco antes de su muerte encaró una gira promocional de su última publicación, un frondoso epistolario en varios tomos. Luego de una breve charla pública, le tocaba el tedio de atender una larga fila de lectores que querían que les firmara sus ejemplares. En una ciudad perdida del centro de Estados Unidos se paró frente a su escritorio un hombre con una gran bolso de residuos de allí empezó a extraer cada uno de los libros publicados por Hunter.
El escritor empezó a gritar que a partir de ese momento sólo firmaría los ejemplares comprados en esa librería. El fan que tenía sus obras completas en la bolsa de residuos le pidió si al menos le podía firmar uno que era muy finito, de apenas 50 páginas, Mezcalito. La cara de Thompson se transformó. Le dijo que le firmaba todos y que le regalaba los tres tomos de las Cartas si le entregaba ese librito.
El hombre se negó, sabía lo que tenía: una edición muy codiciada de la que sólo se habían publicado unos cientos de ejemplares. Hunter tironeó del libro, el hombre hizo lo mismo. Empezaron los gritos, los manotazos, Thompson enfurecido se tiró encima de su lector. De pronto sacó un arma de su saco y amenazó con disparar si no le entregaba el librito. La firma de libros se suspendió de inmediato.
Es posible que el tema de este artículo le parezca chocante o incluso provocador. Tradicionalmente, la moral y la ética han sido una provincia exclusiva de la filosofía y la religión. Sin embargo, en los últimos años la biología ha empezado a ocuparse en serio de estos temas. Después de todo, los humanos somos producto de un largo proceso de evolución biológica, seguido de otro, menos largo, de coevolución biológica y cultural.
En este artículo revisaremos de forma muy breve las investigaciones recientes en torno a tres ideas:
Primera: la moral es específicamente humana, aunque en otras especies (pocas) encontramos las emociones que constituyen el fundamento de la misma.
Segunda: la moral surgió en la evolución humana como un mecanismo útil para promover la cooperación dentro del grupo.
Tercera: existen estructuras en el cerebro implicadas en el pensamiento moral. Este campo está empezando a ser estudiado mediante las técnicas de la neurobiología y se ha visto que las emociones tienen un papel muy relevante.
La moral rudimentaria de la naturaleza
Solo un número pequeño de especies sociales y con un nivel cognitivo alto son capaces de exhibir algunos rudimentos de moral.
Los lobos, por ejemplo, son cazadores sociales que viven en grupos muy cohesionados. Si dos animales del mismo grupo se pelean, el perdedor adopta una postura de “sumisión” que inhibe por completo la agresión del vencedor. En cambio, las peleas entre individuos de diferentes grupos suelen ser mortales.
Una condición necesaria para este proceso es la empatía: la capacidad de un animal para percibir el estado emocional de otro y reaccionar apropiadamente. Los científicos han encontrado evidencias de esta cualidad incluso en ratas y ratones, pero uno de los ejemplos más dramáticos está en cómo los elefantes reaccionan a la muerte de un miembro de la manada.
Más aún, algunas especies de primates parecen tener un concepto intuitivo de “justicia”, como los monos capuchinos. En un experimento, un investigador utilizó un trozo de pepino como recompensa por haber realizado correctamente una tarea. El pepino es aceptado hasta que el animal descubre que su compañero de la jaula contigua está recibiendo algo mucho mejor: una uva. Resulta conmovedor observar la frustración del pobre capuchino ante una injusticia tan flagrante.
La evolución favorece la cooperación
La vieja idea de que la selección natural favorece la competencia entre individuos, la “supervivencia del más fuerte”, es en parte errónea.
En algunos casos, la cooperación es esencial para la supervivencia y, por tanto, favorecida por la evolución.
Los humanos somos ultrasociales y cooperativos por naturaleza.
El modo de vida de los cazadores-recolectores, dominante durante más del 90 % de nuestra historia como especie, depende por completo de la cohesión del grupo.
Por supuesto, todas las colectividades se enfrentan al mismo dilema: la conducta altruista es esencial para el grupo, pero la conducta egoísta suele ser beneficiosa para el individuo.
La moral fue el instrumento que permitió superar los egoísmos individuales en beneficio del grupo: una comunidad muy unida y con un alto grado de parentesco, con un máximo aproximado de 150 personas.
La cooperación ha sido uno de los pilares de nuestro éxito biológico pero, desgraciadamente, tiene límites y tiende a producirse entre los miembros del grupo. Fuera de este es mucho más rara: las mismas fuerzas que nos convirtieron en un animal moral crearon también el tribalismo, que constituye uno de los aspectos más oscuros de la naturaleza humana.
En cambio, emociones universales como la vergüenza y el remordimiento tienen la función de facilitar la conducta altruista. Por ejemplo, el acto de sonrojarse es una señal social que muestra autocrítica y arrepentimiento por una acción. El hecho de que sea involuntario lo hace mucho más creíble.
La moral reside en el cerebro
La resolución de dilemas morales constituye una forma especial de cognición que tiene su asiento en regiones especializadas del cerebro. Se encuentran ligadas a la corteza prefrontal, que es donde residen la mayor parte de las funciones superiores.
La (inusual) asociación entre filósofos y neurobiólogos ha permitido descubrir que los humanos tenemos básicamente dos modos de tomar decisiones morales: una es rápida, intuitiva, emocional y con un marcado carácter personal, y está mediada por el área ventro-medial de la mencionada corteza prefrontal. Pacientes con daños en esta área concreta tienden a tomar decisiones morales más imparciales.
El otro modo de pensamiento, más lento, racional y menos influido por cuestiones personales, parece situarse en el área dorso-lateral de la corteza. La neurobiología de la moral es un área de investigación que se encuentra en su infancia y probablemente nos traiga descubrimientos sorprendentes en los próximos años.
¿Toda esta aproximación biológica se opone a los trabajos de los filósofos de la ética? En absoluto, ya que tiene como objetivo contestar a determinadas preguntas: cómo surgieron los códigos morales, si constituyen una adaptación en el sentido biológico y cuáles son los procesos neurobiológicos implicados.
Para los filósofos que han contribuido a este campo, desde Kant a Peter Singer, el problema consiste en discernir qué códigos son mejores que otros y por qué. De hecho, el gran reto de la filosofía moral es encontrar fórmulas que permitan la coexistencia pacífica de grupos con sistemas morales muy diferentes. El enfoque biológico puede iluminar algunos aspectos, pero en ningún caso puede sustituir a la ética.
The Conversation(R.S.Hernandez/M.L.C.Sanz) — La reciente reaparición de una estrategia de fraude alimentario en relación con el atún hizo saltar las alarmas en las instituciones de control a nivel europeo. Cientos de piezas de atún tuvieron que ser analizadas a raíz de sospechas surgidas en el sector.
Algunas de las muestras de atún habían sido adulteradas mediante aditivos no autorizados con el objetivo de alterar el color final de la pieza. Llegados a este punto, los lectores podrían preguntarse: ¿por qué estaría interesado el distribuidor en adulterar el color del atún? ¿Cómo lo hacen? En caso de ingerir una pieza de atún fraudulenta, ¿corremos algún riesgo como consumidores?
En este artículo intentaremos responder a estas preguntas desde el punto de vista de la química de los alimentos.
Proceso de cambio de color del atún.
¿Por qué el atún tiene color de atún?
El color característico del atún es debido a su contenido en hemoglobina y mioglobina, moléculas orgánicas complejas encargadas del transporte de oxígeno. En el caso del género Thunnus, el contenido en mioglobina se ha demostrado mayor que el de hemoglobina, motivo por el cual nos centraremos en su estudio.
En la estructura de la mioglobina se encuentra un átomo de hierro en estado de oxidación +2 –Fe(II)–, encargado de enlazar a la molécula de O₂. A la estructura resultante se le denomina oximioglobina y presenta un color rojo muy vivo y atractivo para el consumidor.
Una vez el animal es capturado y sacrificado, si se procede a su ultracongelación a -40 ⁰C, su color se mantiene sin apenas variación aparente. Sin embargo, este tratamiento no es habitual y generalmente la temperatura de congelación posterior a la captura es de -18 ⁰C.
Al descongelar y filetear el atún, la mioglobina queda expuesta al aire. Esto provoca una transformación del color desde el rojo intenso inicial (debido a la oxihemoglobina) a un marrón rojizo mucho menos atractivo para el cliente. Dicha modificación del color viene ligada a la oxidación del átomo de hierro, que pasa de estar en estado de oxidación +2 a +3. A esta nueva molécula se la conoce con el nombre de metamioglobina.
Es evidente que cuanto mayor sea el tiempo de exposición al ambiente, mayor será el grado de aparición de metamioglobina. Por tanto, peor aspecto presentará la pieza de cara a los compradores.
Esto es una buena estrategia para identificar la fecha de captura del atún. Una pieza más oscura sería, a priori, menos aconsejable debido a la aparición de ciertos compuestos potencialmente tóxicos, entre los cuales se encuentran las aminas biogénicas. De este grupo, quizá la más significativa sería la histamina, compuesto nitrogenado y originado a partir de la descarboxilación de la histidina, aminoácido muy abundante en el atún.
Histamina.
¿Por qué adulterar el color de un atún?
Existen dos razones detrás de la adulteración del color del atún: por un lado, la prolongación de su vida útil. Por otro, hacer pasar especies más baratas por otras más caras.
La primera buscaría alargar el periodo temporal durante el cual el atún podría estar a la venta, debido a que su aspecto se mantendría apetecible durante más tiempo.
En cuanto a la segunda, consiste en hacer pasar una pieza de atún de aleta amarilla (Thunnus albacares) o de atún patudo (Thunnus obesus), especies de menor precio y calidad, por un atún de aleta azul (Thunnus thynnus) o atún rojo. Este último tiene una coloración propia que consiste en un rojo muy vivo característico que lo diferencia del resto de especies más económicas.
¿Cómo se lleva a cabo la adulteración del color del atún?
El factor principal que genera una variación del color del atún es la oxidación de la mioglobina. Evitar ese paso puede evitar dicho pardeamiento. Pero ¿cómo?
Existen distintas estrategias, entre las cuales están:
1. Adición de sales de nitrato y nitrito (NO₃⁻ /NO₂⁻).
Su incorporación al producto aporta una elevada concentración de estas especies en la carne del atún. En este entorno habitan una serie de microorganismos capaces de reducir el nitrato a nitrito. Este nitrito, a su vez, es capaz de generar radicales NO altamente reactivos, y que pueden imitar la función que realizaba el O₂ sobre la mioglobina.
Así, se estaría estabilizando el color propio de la oximioglobina de manera artificial.
2. Tratamiento del atún con monóxido de carbono.
El monóxido de carbono, CO, cumple el mismo papel que los nitrocompuestos mencionados anteriormente. En presencia de CO, la mioglobina lo capturaría formando complejos Mb-CO de gran estabilidad y con un aspecto rojo muy vivo y llamativo.
3. Adición de extractos vegetales.
Dado que el ion nitrato es muy frecuente en distintas especies vegetales, su adición a pescados como el atún generaría un efecto similar al de la adición de sales de nitrato de manera directa.
Además, gracias a la presencia de pigmentos de un color muy similar al deseado en la remolacha, sus extractos son peculiarmente útiles en lo que a la adulteración del atún se refiere.
¿Corro algún riesgo si consumo atún adulterado?
Los procedimientos antes mencionados han sido prohibidos en el seno de la Unión Europea por su capacidad para inducir a confusión entre los consumidores y sus potenciales efectos sobre la salud.
En los casos de muestras de atún tratadas con monóxido de carbono, dicho riesgo es menor dado que la cantidad de esta sustancia que es necesaria para tener un efecto visible es muy pequeña (<1 % en CO ya produce un efecto significativo).
Por el contrario, si la adulteración ha sido mediante la adición de sales de nitrato o nitrito, el riesgo puede ser mayor. El nitrito ha demostrado ser capaz de generar reacciones de formación de nitrosaminas, compuestos relacionados con la aparición de distintos tipos de cánceres.
Además, el consumo de atún fuera del periodo recomendado puede implicar ciertos peligros debido a la aparición de las anteriormente mencionadas aminas biogénicas. Destacábamos antes la histamina, dado que está relacionada con la aparición del síndrome denominado escombroidosis. Este viene caracterizado por padecimiento de hormigueo, vómitos, mareos y sensación de quemazón en la boca tras haber consumido una pieza contaminada.
Conclusión
La aparición de un mercado mundial cada vez mayor para el atún ha generado un exceso de demanda de difícil cobertura. A raíz de ello, se han detectado diferentes estrategias para poder poner al alcance del consumidor alimentos que no cumplen con la legislación europea.
Su consumo accidental y esporádico no supone un gran peligro para la población. Además, es importante transmitir un mensaje de tranquilidad al consumidor: que artículos como este puedan describir los fraudes detectados demuestra la eficiencia de los controles oficiales que nos ofrecen unos alimentos seguros.
Ambientum(J.M.Nieves/abc) — Si hay una cosa que Einstein dejó absolutamente clara es que el tiempo no transcurre igual en todas partes. Según la Relatividad General, en efecto, la gravedad afecta a la velocidad con que los relojes marcan el devenir del tiempo, por lo que el ‘tic-tac’ de un reloj será más rápido cuanto más lejos esté de un cuerpo masivo, como la Tierra. Numerosos experimentos con parejas de relojes atómicos, uno enviado al espacio y el otro en tierra, han conseguido medir esa sutil alteración en el flujo temporal.
En teoría, sin embargo, esas diferencias deberían existir también en distancias más pequeñas, de pocos centímetros o incluso milimétricas. Pero no existían relojes lo suficientemente precisos como para medirlas. Hasta ahora.
Tiempo
Un equipo de investigadores de la Universidad de Colorado en Boulder, en efecto, ha conseguido fabricar un reloj atómico tan sensible que ha sido capaz de detectar una aceleración temporal en una muestra de átomos de apenas un mm. El tiempo se movió algo más rápido en la parte superior de esa muestra que en la inferior, la diferencia más pequeña medida hasta ahora. Los resultados de este espectacular trabajo pueden consultarse en el servidor de prepublicaciones ‘arXiv‘.
Desde hace décadas, los científicos han utilizado átomos a modo de relojes gracias a una de sus propiedades: los átomos existen en diferentes niveles de energía, y una frecuencia de luz específica los hace ‘saltar’ de un nivel a otro. Esa frecuencia, la tasa de oscilación de las ondas de luz, hace las veces del segundero que marca el tic-tac de un reloj.
Para los átomos más alejados del suelo, el tiempo corre más rápido, por lo que se necesitará una mayor frecuencia de luz para hacer que la energía salte. Anteriormente, los científicos habían conseguido medir este cambio de frecuencia, conocido como ‘desplazamiento al rojo gravitacional’, en una distancia récord de 33 centímetros.
Pero en este estudio, el físico Jun Ye y sus colegas han conseguido pulverizar esa marca utilizando un reloj compuesto por aproximadamente 100.000 átomos de estroncio ultrafríos. Los átomos estaban dispuestos en una malla, lo que significa que cada átomo se asentó en una serie de alturas diferentes, como si estuvieran parados en los peldaños de una escalera.
Mapeo
El mapeo de cómo cambió la frecuencia en esas alturas dio lugar a los resultados. Después de corregir los efectos no gravitacionales que podrían variar la frecuencia del reloj, ésta cambió en aproximadamente una centésima de trillonésima de segundo en los dos extremos de un milímetro, justo la cantidad predicha por la relatividad general.
Y lo que es más, después de tomar datos durante aproximadamente 90 horas, comparando el tic-tac de las secciones superior e inferior del reloj, los científicos determinaron que su técnica podía medir las tasas de tic-tac relativas con una precisión de 0,76 millonésimas de billonésima de segundo. Lo que supone un récord para la medición de frecuencia más precisa jamás realizada.
Jun Ye y sus colegas, en efecto, lograron detectar una discrepancia entre las dos mitades del reloj que habría dado lugar a un segundo de diferencia entre ambos después de cerca de 4 billones de años.
Se da la circunstancia de que, el mismo día en que Jun Ye presentaba su estudio, otro equipo de investigadores, esta vez capitaneados por Shimon Kolkowitz, de la Universidad de Wisconsin-Madison, hacía lo propio en otro artículo en ‘arXiv‘. En su estudio, los investigadores midieron las velocidades relativas de los tic-tac de dos de los seis relojes de su experimento, separados por unos 6 mm, con una precisión de 8,9 millonésimas de billonésima de segundo.
Una sensibilidad gracias a la que podrían detectar una diferencia entre dos relojes que avanzan a un ritmo tan ligeramente diferente que se habrían desajustado en un segundo después de 300.000 millones de años. Resultados que, sin el estudio de Jun Ye, habrían supuesto un nuevo récord.
Precisión de los relojes atómicos
En todo caso, ambos experimentos demuestran que la precisión de los relojes atómicos ha alcanzado ya un punto en que podrían utilizarse para resolver algunos de los principales misterios del Universo, entre ellos el de la materia oscura, que según ciertos estudios también podría alterar el ritmo del tic-tac de los relojes, o la supuesta inmutabilidad de las constantes fundamentales de la naturaleza.
PressDigital — Un gran asteroide de aproximadamente 330 metros de largo se dirige a la Tierra a principios de diciembre, según el rastreador de asteroides de la NASA. Apodado 4660 Nereus , o 1982 DB, este asteroide vagamente con forma de huevo tiene un tamaño que lo hace más alto que la Torre Eiffel y casi dos veces más alto que el Monumento a Washington.
Está previsto que pase por el planeta el 11 de diciembre a una distancia de aproximadamente 3,9 millones de kilómetros y a una velocidad de 6,578 km / s. A modo de comparación, la distancia entre la Tierra y la Luna es de unos 385.000 kilómetros. Como tal, a pesar de estar clasificado como un asteroide potencialmente peligroso (PHA) debido a su tamaño y su proximidad a la Tierra, parece poco probable que represente una amenaza para el planeta.
Esto es una suerte, ya que un impacto de un asteroide de tal tamaño podría ser devastador. Pero lo que hace que Nereus se destaque entre otros asteroides no es su tamaño o la posibilidad de que cause un impacto planetario, sino su potencial de exploración.
Como asteroide de clase Apolo, la órbita de Nereus lo sitúa con frecuencia cerca de la Tierra. De hecho, su resonancia orbital es de aproximadamente 2: 1. Esto significa que una misión para explorar el asteroide es muy factible. Los científicos han dado a una misión de exploración hipotética en Nereus un delta-v (una medida de varios valores y factores que determinan qué tan difícil sería maniobrar adecuadamente una nave espacial durante el despegue y / o aterrizaje) de aproximadamente 5 km/s.
Esto es significativo, ya que el delta-v de la Luna es de alrededor de 6 km/s. De hecho, en 2000, la NASA clasificó a Nereus como uno de los valores delta-v más bajos de los objetos cercanos a la Tierra.
Como delta-v se puede usar como una especie de presupuesto al determinar cuánta fuerza y propulsor se necesita para una misión, un valor de delta-v más bajo en frío indica una misión más barata y fácil, ya que podría significar que se necesita menos.
Actualmente no se sabe que ninguna misión esté lista para explorar Nereus, sin embargo, se ha considerado antes. Tanto la misión robótica Near Earth Asteroid Rendezvous-Shoemaker (NEAR) de la NASA como la misión japonesa Hayabusa consideraron a Nereus como objetivos, pero ambas finalmente eligieron otras opciones.
Esta bombilla lleva más de 100 años brillando en la central de bomberos Livermore (California)
Economipedia(A.S.Arias)/areatecnologia.com/Hablemos de Empresas(J.Navarro)/Faro de Vigo(E.Ocampo) — Obsolescencia es la caída en desuso de algunos productos motivada por la falta de funcionalidad en comparación con las nuevas tecnologías incluidas en el mercado.
Por ejemplo, muy pocas personas utilizan un teléfono móvil o celular de teclas, frente al uso mayoritario del teléfono móvil táctil o un SmartPhone.
Obsolescencia viene de «obsoleto» o lo que es lo mismo, fuera de moda y/o de uso.
En la mayoría de los casos la obsolescencia de los productos tiene un transfondo económico.
Los comerciantes incluyen a conciencia en sus productos las condiciones necesarias para que el producto deba ser renovado al cabo de un tiempo (programada), con el consiguiente aumento de sus beneficios.
Esto se conoce como obsolescencia programada.
¿Qué es La Obsolescencia Programada?
Obsolescencia programada es cuando un producto está diseñado deliberadamente para tener un tiempo de vida específico.
Esto es por lo general una vida más corta del producto antes de que se desgaste por completo.
También se puede llamar obsolescencia planificada.
En definitiva es programar la muerte de un aparato o el ciclo de vida del producto.
Los productos dejan de funcionar al cabo de un tiempo, no porque estén estropeados, sino por que han sido diseñados para fallar al cabo de ese periodo.
El producto debe estar diseñado para convencer al cliente de que el producto es un producto de calidad, a pesar de que el tiempo necesario para sustituirlo sea más corto que el tiempo real de vida del producto.
De esta manera, cuando el producto falla, el cliente tendrá que comprar otro, normalmente la versión actualizada.
Este comportamiento es poco ético, y los consumidores pueden reaccionar comprando otra marca diferente del mismo producto.
Para que la obsolescencia programada funcione, el cliente debe sentir que ha tenido una buena relación calidad-precio.
Además, debe tener la suficiente confianza en el fabricante o la empresa, para reemplazar la lavadora original con la máquina equivalente más moderna, y por supuesto del mismo fabricante.
La renovación constante de los productos, ya sea por incluir innovaciones o motivada por la obsolescencia, tiene una gran repercusión en la sociedad.
No obstante se ha creado un sello contra la obsolescencia programada.
Todos los aparatos que lo llevan no la tienen y luchan en contra de ella.
¿Qué significa ISSOP? Innovacion Sostenible sin Obsolescencia Programada.
¿Cuál es el objetivo de la obsolescencia programada?
El objetivo principal de la obsolescencia programada es garantizar que los consumidores compran los productos en múltiples ocasiones, en lugar de una sola vez. Esto incrementa naturalmente la demanda de productos porque los consumidores tienen que seguir viniendo una y otra vez. Un usuario debe comprar más veces el mismo producto que si ese producto fuera resistente y le durara toda la vida.
Imagina que nunca tuvieras que comprar bombillas, desde que las puso tu abuelo en casa siguen brillando como el primer día. Parece inverosímil pero no lo es, este tipo de bombillas se podrían fabricar perfectamente. Sin embargo, los fabricantes de bombillas se quedarían sin compradores quebrarían. Por ello fabrican bombillas que tengan una vida programada de 2500 horas, para que así tengas que volver a comprarles bombillas una y otra vez. ¿Es la obsolescencia programada necesaria? ¿Es posible terminar con ella y fabricar productos eficientes?
Documental sobre la obsolescencia programada
El documental llamado «Comprar, tirar, comprar» producido por RTVE habla sobre la obsolescencia programada, un término muy poco conocido por la sociedad, pero tremendamente importante en nuestro tiempos. El documental nos hace pensar si un sistema económico basado en el consumismo tiene sentido.
En el último siglo las empresas han investigado cómo diseñar productos que duren menos, para que así volvamos a comprar sus productos. ¿Tiene sentido gastar dinero investigando cómo fabricar productos menos duraderos? A simple vista la respuesta es clara, pero si no se fundieran las bombillas, las empresas dedicadas a su fabricación quebrarían y no fabricarían más. El documental nos plantea varias preguntas más, ¿tiene sentido fabricar productos infinitos en un planeta con recursos limitados? ¿no hay ninguna forma de que las empresas puedan buscar mejorar la eficiencia y a la vez pudieran sobrevivir?
Debate abierto sobre la durabilidad de los productos y el capitalismo
El documental abre el debate sobre la lógica de un estilo de vida consumista, en donde se producen montañas de productos de baja calidad. En 1911 se anunciaban bombillas con una duración de 2500 horas, en 1924 sus fabricantes se pusieron de acuerdo para no fabricar ninguna que durase más de 1000 horas.
Es un tema que rasga los cimientos del capitalismo, por lo cual es muy difícil plantear posibles acuerdos para cambiarlo. Una posible solución sería, por ejemplo, que las bombillas se pagarán anualmente en el recibo de la luz como una prima de mantenimiento de calidad. La empresa de la luz se encargaría de las bombillas como un producto incluido en su servicio y para reducir sus costes trataría de que las bombillas durasen lo máximo posible.
Ejemplos de Obsolescencia Programada
En algunos museos todavía se pueden ver encendidas las primeras bombillas de Thomas Edison, después de más de 100 años.
Sin embargo, las bombillas que utilizamos hoy en día suelen durar, como mucho, uno o dos años.
¿Por qué?
Si un producto dura años, el negocio no sería rentable ya que la gente no seguiría comprando bombillas.
Así que decidieron fabricar lámparas con un filamento que al cabo de cierto tiempo, se rompiera.
Las bombillas o lámparas fueron de los primeros productos en los que se uso la obsolescencia programada.
Cuando los laboratorios DuPont comenzaron a comercializar medias de nylon, a finales de los años 20, eran prácticamente irrompibles.
Su éxito entre las mujeres fue total, pero descendió la venta de este tipo de productos porque no necesitaban comprar otras nuevas.
Pocos años después, se comenzaron a comercializar unas medias más frágiles y que se rompían con extremada facilidad, lo que multiplicó el número de ventas.
Muchos sistemas operativos y programas informáticos (software) suelen incluir en sus actualizaciones mejoras y variaciones en sus formatos de archivo que son incompatibles con las versiones previas, lo que obliga a los usuarios a actualizar todos sus dispositivos.
Además, en muchas ocasiones, las mejoras en los sistemas operativos no se pueden instalar en los aparatos más antiguos.
La empresa de la manzana, Apple, se ha convertido en el rey de la obsolescencia programada.
Pero, frente a los modelos que podemos considerar más recurrentes, orientados a diseñar y fabricar productos que se estropean o que dejan de funcionar correctamente pasado cierto tiempo, la obsolescencia planificada de Apple resulta más sutil y sofisticada ya que se basa en ofrecer productos mejores y más innovadores a pesar de que el modelo anterior siga siendo útil y operativo.
Si se estropea un lavavajillas, lo normal es que un técnico que venga a repararlo nos cobre entre piezas, tiempo de reparación y salida unos 200 euros.
Si vamos a ver los precios de lavavajillas nuevos podemos encontrarlos por 300 euros.
Está claro que la solución que tomará el cliente será la de comprar uno nuevo la mayoría de las veces.
Más o menos pasa lo mismo con la lavadora y otros electrodomésticos.
Antes un frigorífico duraba treinta años, ahora seis. Además es muy complicada su reparación, los fabricantes se lo ponen muy difícil a los técnicos.
Causas de la obsolescencia programada
La obsolescencia programada no es tan obvia como que algo explote o se queme. Podemos encontrar diversas causas que la motivan.
Cuando el producto deja de funcionar o falla algún elemento. Casos como el tubo flexible de una aspiradora o la batería de un smartphone son algunos ejemplos.
Ausencia de repuestos que impiden su reparación. Esto pasa con los coches con cierto número de años para los que no existen repuestos y cuya única alternativa es localizarlos en la chatarra.
Descatalogación, como puede ser lo que le sucede a los libros de texto en el colegio, a los que cada cierto tiempo se le realizan cambios para que no puedan pasar de unos alumnos a otros.
Incompatibilidades con nuevos productos, como el caso del hardware y el software o los videojuegos.
Causas psicológicas, producidas por el continuo lanzamiento de nuevos modelos y versiones, visto, sobre todo, en la tecnología o en la ropa.
La caducidad, usada, de manera habitual, en productos alimentarios o medicamentos al introducirse una fecha en la que consumirlos preferentemente.
Orígenes
Se cuenta que la bombilla fue la primera víctima de esta técnica. En 1881 Thomas Edison desarrolla una bombilla que tenía 1.500 horas de vida útil. Años después, en 1924, el trabajo de investigación de los científicos prolongó su tiempo de uso hasta las 2.500 horas. Un año después se constituyó el conocido como «comité de las 1.000 horas», un cartel de fabricantes de bombillas que pretendría controlar la producción mundial de esta mercancía.
El comité fijó la duración máxima de estos objetos en 1.000 horas para asegurarse una demanda alta de por vida. Los fabricantes que se desviaban de los objetivos marcados eran multados. Este es el primer ejemplo que se conoce de obsolescencia programa aplicada a gran escala.
El concepto aparece por primera vez en una obra de Bernard London, un comerciante norteamericano que propuso esta técnica para salvar las dificultades de la Gran Depresión de los años treinta incentivando el consumo. La idea pasó inadvertida entonces pero resurgió de nuevo en los años cincuenta, cuando se sientan las bases de la sociedad de consumo actual. En esta época la industria deja de pensar en las necesidades reales de los usuarios para comenzar a jugar con la estrategia de la seducción para incitar al cliente a comprar. La publicidad y la obsolescencia programada se unen entonces en la creación de la cultura del consumo masivo.
La «obsolescencia programada» es un hecho. Hasta en Google puede verse nítidamente la imagen de un chip instalado en una impresora, que se ha diseñado con el único fin de registrar el número de impresiones y enviar una señal de error al usuario al llegar a un número determinado.
Miembros
Osram , Philips , Tungsram , Associated Electrical Industries , Compagnie des Lampes, International General Electric, lamparas “Z”, España y el GE Overseas Group eran miembros del cartel Phoebus.
Todas estas empresas eran propietarias de un paquete de acciones en la empresa suiza proporcional a las ventas de sus productos.
En 1921 se fundó una organización precursora a manos de Osram, la “Internationale Glühlampen Preisvereinigung”.
Cuando Philips y otros fabricantes se introducían en el mercado americano, General Electric reaccionó estableciendo la “International General Electric Company” en la ciudad francesa de París .
Ambas organizaciones se involucraron en el intercambio de patentes y en ajustar la penetración de los mercados. La creciente competencia internacional llevó a negociaciones entre todos los mayores fabricantes para controlar y restringir sus respectivas actividades para no interferir en las esferas de influencia de los demás.
Propósito
El cartel sirvió como una forma adecuada para reducir costes y realizar considerables esfuerzos para acortar la esperanza de vida de las lámparas hasta las 1000 horas, mientras que al mismo tiempo se podían ajustar los precios sin miedo de la competencia. La estandarización de las lámparas que tenemos hoy es un efecto secundario de este cartel.
El Cártel Phoebus dividió los mercados mundiales de lámparas en tres categorías:
territorios nacionales, el país de origen de cada uno de los fabricantes
Territorios Británicos de Ultramar, bajo control de Associated Electrical Industries, Osram, Philips, y Tungsram
territorio común, el resto del mundo
Ruptura
Bombillas de Edison, de los años 1880
A finales de los años 1920 una unión de compañías de origen sueco , noruego y danés , llamada la North European Luma Co-op Society (Sociedad Cooperativa Noreuropea Luma), empezó a planificar un centro de fabricación independiente.
Las amenazas económicas y legales de Phoebus no consiguieron el efecto deseado, y en 1931 los escandinavos fabricaban y vendías bombillas a un precio bastante más bajo que Phoebus.
El acuerdo original de Phoebus se creó para durar hasta 1955 , de todas formas, los comienzos de la Segunda Guerra Mundial hizo fallar enormemente la operación del cartel.
Los remanentes del cártel Phoebus fueron revividos en 1948 .
Conclusión: ¿nos han incultado y educado bajo un sistema consumista? Hace unos años, en un parque de bomberos norteamericano celebraron el cumpleaños de una bombilla. (podeis verlo en el video que ponemos acontinuación). Una celebración rara, por lo menos, no habitual, pero es que tampoco es habitual que una bombilla este más de 100 años funcionando sin parar y nadie la haya tenido que cambiar. El filamento de esta bombilla lo invento Adolphe A. Chaillet
Esta bombilla es una clara excepción dentro del mundo en el que vivimos, en la sociedad económica en la que vivimos. Es una excepción porque fue fabricada antes de que los fabricantes de bombillas decidieran que las bombillas tenían que durar un tiempo determinado. Esto lo dice Markus Krajewski , que lo decidieron en la Navidad de 1924, en Ginebra se reunieron toda una serie de personas, que tomaron la decisión de crear el primer cártel mundial , el cártel se llamo Phoebus Un cártel donde los fabricantes de bombillas más importantes del mundo se intercambian toda la información necesaria para controlar el mercado del producto que fabrican, ” la bombilla “.
Principales problemas
Existen grandes problemas asociados a esta sospechosa práctica, entre los que destacan tres:
La prevalencia del lucro económico por encima de la calidad, el desarrollo o la eficiencia.
El exceso de residuos, la mayoría no biodegradables, con el grave impacto sobre el medioambiente.
El empleo excesivo de materias primas para poder producir más.
A grandes problemas, soluciones ingeniosas. Con la necesidad latente de los consumidores, han surgido iniciativas interesantes encaminadas a alargar la vida de los productos o reutilzarlos: Tragamovil, ifixit, Back Market o Repair café son buenos ejemplos de ello.
¿Hay normativa que lo solucione?
Parece que todavía no. En la Unión Europea, los distintos países están incorporando, poco a poco, normativa que sancione estos comportamientos. En España, está regulado, de manera superficial, mediante el Real Decreto 110/2015, de 20 de febrero, sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos que, en su Artículo 6. Diseño y reutilización del producto, dispone la insuficiente regulación:
“Los productores de aparatos eléctricos y electrónicos (AEE), de sus materiales y de sus componentes, deberán diseñar y producir sus aparatos de forma que se prolongue en lo posible su vida útil, facilitando entre otras cosas, su reutilización, desmontaje y reparación.
[…] Los productores de AEE no impedirán la reutilización de los AEE usados y la preparación para la reutilización de los residuos de los AEE mediante características de diseño específicas o procesos de fabricación específicos, salvo que dichas características o procesos de fabricación presenten grandes ventajas en materia de seguridad o para la protección del medioambiente.”
Tipos de Obsolescencias
Además de la programada existen:
– Obsolescencia por modas: se crea un producto y más adelante se vende el mismo producto ligeramente modificado en su diseño.
Así ocurre por ejemplo con la ropa.
Un año se consideran actuales los pantalones de pata ancha y otro de pata estrecha.
Esto hace que el comprador quiera adquirir los productos de moda.
– Obsolescencia de Componente Eléctricos y Electrónicos: generalmente, cuando un producto eléctrico se estropea, es más costoso repararlo que adquirir uno nuevo, con lo que se hace habitual desechar el producto averiado.
Ventajas y Desventajas de la Obsolescencia Programada
La mayor parte de las ventajas de la obsolescencia programada son de carácter económico, estimulando el consumo.
Crea un aumento de la riqueza de las ventas, pero también el aumento de los requisitos de investigación y desarrollo de los productos.
Esto genera muchos más puestos de trabajo y supuestamente la obsolescencia ayuda a que los usuarios tengamos mejores productos y más eficientes.
Las desventajas son pérdidas de recursos naturales y un problema real en la gestión de la contaminación que crean los productos desechables.
También los consumidores tienen que asumir un mayor gasto.
Además se puede considerar un engaño al consumidor.
Esto plantea el siguiente dilema ético: mientras que la obsolescencia planificada puede ayudar a acelerar la innovación, el crecimiento económico y mejorar el bienestar de los consumidores, es cierto que también puede generar costes sociales por dañar el medio ambiente.
Ante la presión para que renovemos con frecuencia nuestros productos, debemos ser críticos y actuar con responsabilidad.
Todos estamos implicados en el mantenimiento sostenible de nuestras condiciones de vida.
La única arma que tiene el consumidor para luchar contra la obsolescencia programada son las reclamaciones. Y la telefonía móvil es el sector que levanta más quejas. En unos siete años las consultas y reclamaciones centradas en la telefonía móvil han crecido en un 250%, aunque mayoritariamente las quejas se centran en los servicios. Pocas en Galicia abordan la poca durabilidad de los terminales, el funcionamiento incorrecto del aparato, la aparición de humedad en los móviles y los fallos tempranos en las baterías.
Muy Interesante(G.Carvajal)/Press Digital/Infobae — Nuestra galaxia, la Vía Láctea, tiene decenas de miles de millones de planetas potencialmente habitables, pero no tenemos ni idea de si estamos solos.
Por ahora la Tierra es el único mundo conocido que alberga vida, y entre todos los seres vivos de nuestro planeta asumimos que el Homo sapiens es la única especie que ha desarrollado tecnología avanzada.
Pero tal vez eso no haya sido así.
Si una civilización industrializada hubiera existido en la Tierra muchos millones de años antes de nuestra era, ¿qué rastros habría dejado y serían detectables hoy? Esa es la inaudita premisa que llevó en 2018 a Adam Frank, astrofísico de la Universidad de Rochester, y a Gavin Schmidt, director del Instituto Goddard de la NASA, a escribir un artículo en el que planteaban lo que se conoce como Hipótesis Siluriana.
El término Hipótesis Siluriana fue inspirado por un episodio de la serie televisiva Doctor Who en el que aparecían reptiles inteligentes, y el estudio se publicó en International Journal of Astrobiology.
Gavin Schmidt, director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales, de la NASA, y el astrofísico Adam Frank, de la Universidad de Rochester, se han inspirado en ellos para bosquejar una inquietante teoría. «La hipótesis Silurian» postula la posibilidad de que, hace millones de años, haya existido en la Tierra una civilización no humana, capaz de transformar el mundo al punto de provocar un cambio climático comparable —mayor, de hecho— al causado por la humanidad en la era industrial.
En un artículo titulado ‘The Silurian Hypothesis’ (La Hipótesis Siluriana) -una referencia a una antigua raza de reptiles inteligentes que aparece en el programa de ciencia ficción británico ‘Doctor Who’-, los científicos del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA y de la Universidad de Rochester hacen una mirada crítica a la evidencia científica de que nuestra civilización es la única avanzada que ha existido en nuestro planeta.
En el artículo ambos científicos se preguntaban cómo podría ser detectada la existencia de una civilización anterior a la nuestra varios millones de años. La fosilización es un proceso relativamente raro, en caso contrario estaríamos encontrando fósiles de dinosaurios un día sí y otro también. Eso unido a que la corteza terrestre se renueva y modifica debido a la actividad tectónica, y que de la actual superficie muy poca estaba expuesta antes del Cuaternario, hace que sea muy difícil encontrar huellas físicas o restos directos de una posible civilización de tal antigüedad.
«¿Sabemos realmente que fuimos la primera especie tecnológica de la Tierra? pregunta Adam Frank, profesor de física y astronomía en Rochester y coautor del artículo. «Hemos tenido una sociedad industrial durante sólo 300 años, pero ha habido una vida compleja en la Tierra durante casi 400 millones de años.»
Si los humanos se extinguieran hoy, dice Frank, cualquier civilización futura que pudiera surgir en la Tierra millones de años después podría tener dificultades para reconocer los rastros de la civilización humana. De la misma manera, si alguna civilización anterior existió en la Tierra hace millones de años, podríamos tener problemas para encontrar evidencias de ello.
Por tanto, su conclusión es que lo más probable es que nos encontrásemos con evidencias indirectas, como anomalías en la composición química o en la proporción de isótopos en las capas sedimentarias, debido al empleo de combustibles fósiles y de fertilizantes a base de nitrógeno, por ejemplo, que pueden ser detectables en el registro fósil durante eones.
La teoría no es caprichosa. Los científicos se basan en el estudio de un fenómeno conocido como «Máximo Térmico del Paleoceno-Eoceno», un brusco cambio climático que marcó el fin del Paleoceno y el inicio del Eoceno, hace 56 millones de años.
En ese período histórico, la temperatura promedio de la Tierra era 15 grados superior a la actual. Prácticamente no había hielo en toda la superficie terrestre y el clima en los polos era casi tropical.
Lo curioso es que hay estudios que demuestran que hubo en los siglos anteriores una impactante suba de las emisiones de carbono, comparable a la que se esperaría en el Antropoceno, la era geológica que sucedería a la actual, el Holoceno, debido al impacto global de la actividad humana sobre el medio ambiente.
«¿Estos eventos son indicativos de que hubo una civilización industrial no humana?», se pregunta Frank en un artículo publicado esta semana en The Atlantic. «Casi seguro que no», responde el autor.
La principal razón del escepticismo es que, si bien ese aumento de las emisiones de carbono en el Paleoceno podría haberse debido a la quema de carbón fósil, como ocurre actualmente, hay diferencias sustanciales en cuanto a los tiempos. Lo que en el pasado se habría producido a lo largo de cientos de miles de años, ahora se desencadenó en un siglo.
De todos modos, los científicos llaman la atención sobre un punto. Si en verdad hubiera existido esa civilización extinta, sería perfectamente posible que no se haya registrado rastro alguno. Piénsese que la mayoría de los fósiles que se encuentran datan de miles, o de cientos de miles de años, no de millones.
Sería perfectamente posible que los restos de las hipotéticas fábricas y edificaciones de esa era sean sólo polvo en la actualidad. «Sería fácil perderse una civilización industrial que vivió sólo 100.000 años, que habría sido 500 veces más de lo que lleva nuestra civilización industrial«, sostiene Frank.
«Tal vez se necesiten métodos de detección nuevos y dedicados para encontrar evidencias de un evento tan corto en sedimentos antiguos. En otras palabras, si no estás buscando explícitamente eso, puede que no lo encuentres. Ese reconocimiento es, quizás, la conclusión más concreta de nuestro estudio».
En una época en la que la humanidad está afectando tanto la sustentabilidad del planeta con su accionar, no parece una mala idea pensar en que podría terminar extinguiéndose producto del cambio climático. Y en que existe la posibilidad de que eso le haya ocurrido ya a otra civilización.
EN BUSCA DE LAGARTIJAS HUMANAS
El descubrimiento de artefactos físicos sería sin duda la evidencia más importante de una civilización de estilo silúrico en la Tierra, pero Frank duda de que encontremos algo así.
«Nuestras ciudades cubren menos del uno por ciento de la superficie», dice. Cualquier ciudad comparable de una civilización anterior sería fácil de pasar por alto para los paleontólogos de hoy en día. Y nadie debería contar con encontrar un iPhone Jurásico; no duraría millones de años.
Encontrar huesos fosilizados es una apuesta algo mejor, pero si otra especie avanzada caminara sobre la Tierra hace millones de años -si es que caminaba- sería fácil pasar por alto sus esqueletos fosilizados -si es que tenían esqueletos-. Los humanos modernos han existido por sólo 100.000 años, una delgada franja de tiempo dentro del vasto registro fósil.
Por estas razones, Frank y Gavin Schmidt, climatólogo de Goddard y coautor del documento, se centran en la posibilidad de encontrar reliquias químicas de una antigua civilización terrestre.
Usando la tecnología humana como guía, Schmidt y Frank sugieren concentrarse en los plásticos y otras moléculas sintéticas de larga vida, así como en la lluvia radioactiva (en caso de que facciones de antiguos lagartos hubiesen tenido una guerra atómica). En nuestro caso, el desarrollo tecnológico ha ido acompañado de extinciones generalizadas y cambios ambientales rápidos, por lo que también son una señal de alarma.
Después de revisar varios eventos geológicos sospechosamente abruptos de los últimos 380 millones de años, los investigadores concluyen que ninguno de ellos encaja claramente en un perfil tecnológico. Frank pide más investigación, como estudiar cómo los químicos industriales modernos persisten en los sedimentos oceánicos y luego ver si podemos encontrar rastros de químicos similares en el registro geológico.
Argumenta que una comprensión más profunda de la huella ambiental humana también tendrá consecuencias prácticas, ayudándonos a reconocer mejores maneras de lograr un equilibrio a largo plazo con el planeta para que no terminemos como la especie olvidada.
Por otra parte, también es un tipo curioso que está interesado en explorar ideas más extravagantes para encontrar firmas al estilo silúrico: «Podrías intentar mirar en la Luna», dice.
Si existieran , los fósiles de una civilización previa al hombre podrían haberse convertido en polvo
ARQUEOLOGÍA LUNAR
La Luna es el blanco favorito del astrónomo de la Universidad Estatal de Pennsylvania Jason Wright, uno de los investigadores que ahora aplican un pensamiento científico serio a la posibilidad de civilizaciones tecnológicas prehumanas.
«Los planetas habitables como la Tierra son bastante buenos destruyendo cosas no mantenidas en sus superficies», dice Wright. Así que ha estado viendo la posibilidad exótica de que tal civilización pudiera haber sido una civilización espacial. Si es así, los artefactos de su tecnología, o tecnofirmas, se podrían encontrar a otra parte en el sistema solar.
Wright sugiere buscar tales artefactos no sólo en la superficie lunar, sino también en asteroides o enterrados en Marte, lugares donde tales objetos podrían teóricamente sobrevivir durante cientos de millones o incluso miles de millones de años.
El reciente lanzamiento al espacio de un Tesla Roadster por parte de SpaceX ofrece una visión de cómo podría ir esta búsqueda. Varios astrónomos apuntaron sus telescopios al auto y demostraron que, aunque no tuvieras idea de lo que estabas mirando, aún así lo identificarías rápidamente como un asteroide de aspecto extraño.
Encontrar firmas tecnológicas en el espacio es una posibilidad muy remota, pero Wright argumenta que el esfuerzo vale la pena.
«Hay muchas otras razones para encontrar estructuras peculiares en Marte y la Luna, y para buscar asteroides extraños», dice. Tales estudios podrían revelar nuevos detalles sobre la historia y evolución del sistema solar, por ejemplo, o sobre recursos que podrían ser útiles en el futuro.
En cuanto a los objetos que podrían indicar una posible evidencia de civilizaciones pasadas estarían los residuos plásticos y los desechos nucleares, enterrados en las profundidades del subsuelo o en el fondo oceánico, lo que los haría muy difíciles de hallar. Más sencillo sería si estas civilizaciones hubieran salido al espacio y dejado artefactos en la Luna o Marte, donde serían más fáciles de encontrar por la menor erosión y actividad tectónica.
Por supuesto, ambos autores son conscientes de que lo que están proponiendo es altamente improbable:
Somos conscientes de que plantear la posibilidad de una civilización industrial previa como motor de los acontecimientos en el registro geológico podría conducir a una especulación bastante ilimitada. Uno podría ajustar cualquier observación a una civilización imaginada de maneras que serían básicamente infalsificables.
Por lo tanto, se debe tener cuidado de no postular tal causa hasta que se disponga de evidencia positiva. La hipótesis siluriana no puede considerarse probable simplemente porque no se presente ninguna otra idea válida.
Frank y Schmidt terminan su artículo exponiendo que:
Tal vez de manera inusual, los autores de este artículo no están convencidos de la exactitud de la hipótesis propuesta. Si fuera cierta, tendría profundas implicaciones y no sólo para la astrobiología. Sin embargo, la mayoría de los lectores no necesitan que se les diga que siempre es una mala idea decidir sobre la verdad o falsedad de una idea basada en las consecuencias de ser cierta.
Aunque dudamos mucho de que existiera una civilización industrial anterior a la nuestra, el hecho de plantearse la cuestión de una manera formal que articule explícitamente cómo podría ser la evidencia de tal civilización plantea sus propias y útiles preguntas relacionadas tanto con la astrobiología como con los estudios antropocénicos. Por lo tanto, esperamos que este documento sirva de motivación para mejorar las limitaciones de la hipótesis, de modo que en el futuro podamos estar en mejores condiciones de responder a nuestra pregunta sobre el título.
Como experimento se trata de una hipótesis interesante, pero solo eso, pues a día de hoy no hay evidencias de siluros ni de otros seres inteligentes anteriores a nosotros, los humanos, en el planeta Tierra.
Infobae(E.Anguita/D.Cecchini) — El otoño madrileño se mostraba benigno la tarde del viernes 21 de noviembre de 1971 cuando la galería Theo abrió sus puertas para la fiesta de inauguración de una exposición que se las traía: la exhibición de veintisiete obras de Pablo Picasso, parte de un conjunto de cerca de trescientas conocida como la “Suite Vollard”.
A las cinco y diez, una solitaria empleada de nombre Ana Escardó y el único visitante presente fueron sorprendidos por seis hombres vestidos de idéntica manera con camisas azules, boinas y anteojos oscuros del mismo color, que irrumpieron en la galería, amenazaron a la mujer con navajas al grito de “¡Cerda marxista!” y apalearon hombre por el solo hecho de estar ahí.
El grupo actuó con un claro conocimiento del lugar. Mientras uno de sus integrantes mantenía amenazados a la empleada y el visitante, los otros cinco se repartieron por la galería y fueron arrojando pintura roja y ácido sobre las obras del pintor malagueño que ya estaban colgadas de las paredes. Como si eso fuera poco, las golpearon con mazas y las rajaron a navajazos.
La acción transcurrió en apenas cinco minutos. Cuando los atacantes se retiraron, 25 obras habían quedado destruidas, otras dos habían desaparecido y en una de las paredes se veía una pintada que identificaba a los autores del atentado como “Comando de lucha antimarxista”.
La Guardia Civil demoró en aparecer por el lugar, solo para contemplar del desastre causado por el más resonante de una serie de atentados – en Madrid y en Barcelona – perpetrada por comandos de ultraderecha contra los tibios homenajes que el gobierno de Francisco Franco había permitido para “celebrar” el cumpleaños del pintor, de reconocida militancia comunista y que vivía en Francia hacía muchos años.
Librería Cinc D’Oros
Entre el odio y la necesidad política
Pablo Picasso había cumplido 90 años el 25 de octubre de ese 1971 y durante los meses anteriores a la fecha la dictadura franquista se había visto en un brete.
El Generalísimo -que llevaba 32 años en el poder y al que todavía le quedaban cuatro antes de que lo sacaran con los pies para adelante del Palacio Real de El Prado – no había querido saber nada con rendir homenaje al autor de el “Guernica”. No le perdonaba a Picasso esa obra de denuncia, ni su pintura –a la que calificaba de “inmoral y decadente”-, y mucho menos su militancia comunista. Lo consideraba un enemigo del régimen, pero también su enemigo personal.
El odio de Picasso hacia Francono se quedaba a la zaga del que el Generalísimo le profesaba. Desde su exilio francés, el pintor había prometido públicamente:
-Voy a volver a España cuando Franco esté bajo tierra.
Pero las necesidades políticas del gobierno español no coincidían con el rechazo de Franco. Manuel Fraga – hasta poco antes secretario del Consejo de Ministros – veía con preocupación que en la mayoría de los países europeos se estaban organizando exposiciones conmemorativas y actos celebratorios de las nueve décadas de vida del pintor. Y Picasso, le gustara o no al Generalísimo, era un español reconocido en todo el planeta.
Pablo Picasso, inconfundible con una mirada auténtica y poética
Una celebración a regañadientes
No sin trabajo, Fraga convenció a los funcionarios más recalcitrantes de la dictadura para que se permitieran algunas actividades en homenaje al pintor malagueño.
“Pretendieron apropiarse de la idea del artista para dar una mejor imagen de España en el exterior. Era un poco absurda la situación: en los años 60, Picasso ya estaba reconocido como el mejor artista occidental, pero en España apenas se le conocía”, explica la historiadora del arte Nadia Hernández Henche, autora de Picasso en el punto de mira, un libro donde analiza los ataques violentos de la extrema derecha contra el pintor.
Pero se notaba a las claras que la apertura lograda por Fraga era algo forzado. El contraste con Francia, por ejemplo, lo hacía evidente. Mientras el gobierno francés cedió, por primera vez en la historia, la Gran Galería del Louvre para realizar una exposición dedicada a un autor vivo, la dictadura franquista apenas lo nombró “español universal” y académico de honor de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, organizó un concurso de pintura juvenil y le dedicó una estampilla.
Franco no permitió que ningún museo oficial realizara muestras de la obra de Picasso, aunque aceptó a regañadientes que se hicieran exhibiciones en galerías privadas, como la Theo de Madrid.
Sueño y mentira de Franco – Viñeta de Picasso
La reacción de ultraderecha
A contramano de los deseos de la dictadura, que intentaba superar el mal trance con gestos de poca envergadura, los círculos artísticos y culturales de toda España se movilizaron para rendir homenaje a Picasso. A las exposiciones se sumaron conferencias, publicaciones de libros y otras actividades.
El gobierno toleró algunas, pero reprimió otras como una charla del crítico de arte José María Galván en la Facultad de Ciencias de Madrid. Cuando recién comenzaba, la Guardia Civil irrumpió en la sala, la desalojó y se llevó detenido a Galván, acusado de “incitar al desorden público”.
Paro las reacciones más violentas vinieron de los grupos de ultraderecha. El 28 de octubre – tres días después del cumpleaños de Picasso – un grupo autodenominado Guerrilleros de Cristo Rey difundió un comunicado repudiando los homenajes al pintor: “Picasso, marxista, militante del Partido Comunista español, antipatriota proxeneta, homosexual, pornógrafo e hijo ilegítimo. Si es necesario otro 18 de julio (se refiere al levantamiento contra la República en 1936 que desató la Guerra Civil) para salvar a España estamos dispuestos a ello con todas sus consecuencias, luchando contra los enemigos del interior y exterior, y muy principalmente contra los traidores que al igual que las prostitutas coquetean con el enemigo para poder salvar la carroña y ponzoña en que se han metido”, decía.
De las palabras pasaron a los hechos.
Artículo sobre el ataque
La destrucción de la “Suite Vollard”
La Galería Theo era para 1971 una de las más importantes y modernas de Madrid. Inaugurada cinco años antes por Elvira González y su marido, Fernando Mignoni, se destacaba por organizar muestras de pintores modernos, casi desconocidos para el censurado y opaco panorama cultural permitido por el franquismo.
Desde ese lugar de vanguardia, González y Mignoni se propusieron conseguir obras de la “Suite Vollard” para hacer su muestra conmemorativa de los 90 años de Picasso. Se trataba de una serie de 303 grabados producidos por el pintor malagüeño entre 1930 y 1937 por encargo del Marchant y coleccionista de arte Ambroise Vollard. Como pago por ellas, Vollard le entregó a Picasso obras de Pierre-Auguste Renoir y Paul Cézanne. Luego de la muerte del marchand, en 1939, el conjunto de grabados se fue disgregando en diferentes colecciones distribuidas por Europa y los Estados Unidos.
Para su exposición, González y Mignoni consiguieron a préstamo 27 obras de la serie, pero el público madrileño – con la excepción del visitante tempranero que terminó apaleado – no llegó a verlas. El “Comando de lucha antimarxista” le ganó de mano y las destruyó.
Veinticinco de las obras quedaron destruidas dentro de la galería y dos fueron robadas por el grupo agresor. Curiosamente, años después fueron recuperadas de las colecciones privadas de dos importantes falangistas. La doble vara: podían odiarlo en público pero sabían del valor comercial de las pinturas de su archienemigo.
Los dueños de la Galería Theo no sólo quedaron desolados por la destrucción y el robo de las obras, sino porque el seguro que habían contratado se negó a pagarlas con el argumento de que la cobertura no incluía los atentados de tipo político.
“Nos dolió. Esa cerrazón… fue muy duro. Pero hubo también una reacción positiva en el sector, que se solidarizó con nosotros. Sufrí mucho, pero eso no nos quitó valor para seguir. Y el seguro no pagó, porque había una cláusula en la póliza que excluía los motivos políticos, y aquel atentado los tenía. Pagué yo, porque si no nunca más habría podido trabajar con nadie de fuera. Fue un golpe económico además de moral”, recordó Elvira González más de cuarenta años después en una entrevista que concedió a Vanity Fair.
Otro artículo de periódicos de la época
Una confusión por ignorancia
La elección de la Galería Theo como objetivo de uno de los atentados para repudiar la celebración del cumpleaños de Picasso no solo se debió a la importancia de la muestra sino a la confusión por ignorancia de Blas Piñar, uno de los ideólogos del accionar de los “Guerrilleros de Cristo”.
Piñar, creador del partido de ultraderecha Fuerza Nueva, confundió a las obras de la “Suite Vollard” – que no tenían ninguna connotación de tipo político – con unas viñetas que Picasso había creado en 1937 para acompañar a su “Guernica” en el pabellón español de la Exposición de Paris. La serie en cuestión se llamaba “Sueño y mentira de Franco” y mostraba al Generalísimo en situaciones que lo ponían en ridículo. En una de las viñetas, por ejemplo, Picasso lo había dibujado manteniendo relaciones sexuales con una cerda.
“Los ataques parten de un error. Cuando Piñar se entera de que se exponen los grabados de la ‘Suite Vollard’ en la galería Theo, cree que son los mismos dibujos de ‘Sueño y mentira de Franco”, confirma la historiadora del arte Nadia Hernández Henche.
Blas Piñar jamás reconoció siquiera la falta de conocimiento de la obra de Picasso. Incluso en sus “Memorias”, escritas al final de su vida, cuarenta años después del atentado, siguió sosteniendo que las obras destruidas eran de “Sueño y mentira de Franco”.
La ola de atentados
La destrucción y el robo de los grabados en la Galería Theo fue el pico más alto de la ola de atentados de ultraderecha desatados en repudio por la celebración de los 90 años de Pablo Picasso.
En Madrid, grupos comando destruyeron las vidrieras rotas y los libros y mostradores manchados con pintura roja. Las dos habían organizado actividades alrededor de la figura del pintor malagueño.
En Barcelona, otros grupos atacaron con bombas molotov a la galería de arte Taller de Picasso, lo que provocó un incendio que destruyó las instalaciones y las obras que estaban expuestas. Dos noches después también lanzaron bombas incendiarias contra la librería Cinco D’Oros, en cuyos escaparates se exhibían libros sobre el pintor.
La reacción de Picasso
La destrucción de los grabados de la “Suite Vollard” no sólo causó conmoción en España, sino que ocupó las primeras planas de los diarios del resto de los países europeos.
Al día siguiente era un escándalo de nivel internacional, que obligó a la dictadura franquista a reaccionar.
Por la manera en que había sido perpetrado el atentado se sospechaba que el grupo atacante había actuado con anuencia policial, en una especie de “zona liberada”.
Las sospechas aumentaron cuando se supo que la Guardia Civil había demorado en llegar y que no había tomado más que testimonios superficiales, sin recoger pruebas en la escena del crimen.
Contra su propia voluntad, las autoridades franquistas debieron actuar.
Su celeridad para resolver el caso y detener a los culpables hizo crecer aún más la desconfianza: estaba claro que los funcionarios del franquismo sabían quiénes eran desde un principio.
Menos de 48 horas después del ataque, la Guardia Civil detuvo a los ocho responsables: los seis que habían entrado a la galería y los dos conductores de los vehículos que se usaron en la operación.
-¿Qué siente ante la destrucción de sus obras? – le preguntó un periodista a Pablo Picasso en su exilio francés.
-Eso no es una noticia, sería noticia si quemaran el Prado – respondió
The Epoch Times(Alrededor del año 1650 A. C., una próspera ciudad fue destruida instantáneamente. ¿Cuál fue la causa?
Ahora, los científicos creen haber encontrado la respuesta y podrían confirmar la historia bíblica de la destrucción de Sodoma.
Un artículo publicado en Nature Scientific Reports el 20 de septiembre de 2021, presenta pruebas de que la antigua ciudad de Tall el-Hammam, en el valle del Jordán, fue destruida por un estallido cósmico hace más de 3600 años.
El artículo se titula “Un estallido cósmico del tamaño de Tunguska destruyó Tall el-Hammam, una ciudad de la Edad del Bronce Medio en el Valle del Jordán, cerca del Mar Muerto”.
Entre los veintiún coautores había arqueólogos, geólogos, geoquímicos, geomorfólogos, mineralogistas, paleobotánicos, sedimentólogos, expertos en influencias cósmicas y médicos.
“Consideramos que es posible que las tradiciones orales sobre la destrucción de esta ciudad urbana por un objeto cósmico pueden ser la fuente de la versión escrita de Sodoma en el Génesis”, dice el documento. “También consideramos que los detalles relatados en el Génesis coinciden razonablemente con los detalles conocidos de un evento de impacto cósmico”.
En el libro del Génesis, hay un relato de la ciudad del pecado, Sodoma, donde el Señor castigó a la ciudad con azufre y fuego debido a la maldad de su gente. Como resultado, la ciudad de Sodoma se convirtió instantáneamente en ruinas. Los restos de la antigua ciudad de Tall el-Hammam coinciden con la descripción de la ciudad de Sodoma en la Biblia, por lo que algunos eruditos creen que ese es el emplazamiento de la ciudad de Sodoma.
En Tall el-Hammam se están realizando excavaciones arqueológicas desde 2005. Después de que cientos de personas excavaran minuciosamente durante casi quince años, el material recogido fue analizado en detalle por más de 20 científicos de diez estados de EE. UU., Canadá y la República Checa, entre otros.
El artículo de la revista mencionado anteriormente describe el siguiente cuadro de una catástrofe.
Una catástrofe mortal
Un artículo publicado en Nature Scientific Reports el 20 de septiembre de 2021 muestra pruebas de que la antigua ciudad de Tall el-Hammam, en el valle del Jordán, fue destruida por un estallido cósmico hace más de 3.600 años. Fuente: The Epoch Times en español
Tras las simulaciones, los científicos creen que las rocas del universo, de entre 60 y 75 metros de diámetro, explotaron en una bola de fuego gigante a una distancia de entre 1 y 5 kilómetros de la superficie.
La temperatura en el centro de la explosión superó los 300,000 grados centígrados, muy por encima de los 5000 grados centígrados de la superficie del sol.
La radiación térmica se propaga a la velocidad de la luz, fundiendo rápidamente la cerámica, la arcilla y el yeso.
La temperatura de la superficie terrestre en la región de Sodoma también se elevó brevemente por encima de los 1850 grados Celsius.
Al mismo tiempo, la explosión de la roca produjo una enorme onda expansiva, y la ráfaga de viento resultante barrió toda la ciudad a una velocidad de entre 900 y 1200 kilómetros por hora, y todos los edificios quedaron destruidos por donde pasó.
Su potencia de explosión es 1000 veces superior a la de la bomba atómica de Hiroshima.
En el sedimento de aproximadamente 1.5 metros de espesor, los investigadores desenterraron fragmentos de cerámica con una capa superficial externa de vidrio fundido, esferas granulares de metales fundidos como platino, iridio, níquel, oro, plata, circón, cromita y cuarzo, y granos de circón esparcidos. Los restos humanos son horripilantes, mostrando una dislocación total de las articulaciones y la fragmentación de los huesos.
Estos indicios sugieren que la destrucción de la ciudad estuvo relacionada con temperaturas extremadamente altas. Los arqueólogos creen que, tras excluir las guerras, los incendios, los volcanes, los rayos y los factores provocados por el hombre, insuficientes para producir tal poder destructivo, la existencia de este fenómeno solo puede provenir de un estallido cósmico.
Esta hipótesis también se ve respaldada por la presencia de granos de “cuarzo impactado” excavados en el yacimiento. Dicho cuarzo se formó a alta presión y temperatura a causa del impacto. Tiene uno o más conjuntos de grietas dentro del cuarzo que están alineados con el eje del cristal de cuarzo, y difiere significativamente de los cristales de piedra naturales.
Los científicos también descubrieron que, tras la catástrofe, la ciudad de Tall el-Hammam y sus alrededores quedaron abandonados durante 300 a 600 años. La población de la región se redujo de entre 45,000 y 60,000 habitantes a solo unos cientos de nómadas. Los científicos especulan que la explosión pudo haber provocado que el agua salada del Mar Muerto, cerca de Tall el-Hammam, se evaporara o salpicara todo el valle, haciendo que los cultivos no pudieran crecer, y los que sobrevivieron tuvieron que abandonarlo. La alta concentración de sal encontrada en el lugar confirma esta afirmación.
Investigadores de la Universidad de Santa Bárbara en el sitio de excavación.
Conexión bíblica
Los científicos dicen que esta catástrofe fue más bien un desastre que puso fin a la civilización.
Por la ubicación de la ciudad de Tall el-Hammam, su marco temporal y la forma en que fue destruida, algunos estudiosos creen que esa ciudad es la ciudad bíblica de Sodoma.
Steven Collins, arqueólogo jefe del proyecto de excavación de la ciudad de Tall el-Hammam, apoya la idea de que Tall el-Hammam es Sodoma, que, en su opinión, está respaldada por pruebas indudables.
Dice que la geografía, el tamaño de la ciudad y su antigüedad, todo coincide perfectamente con lo descrito en la Biblia.
Collins señala que la antigua ciudad de Tall el-Hammam data de entre 3500 a 1540 A. C. y fue abandonada abruptamente. La ciudad de Sodoma, mencionada en la Biblia como la mayor ciudad de la ribera oriental del río Jordán, estaba situada en una importante ruta comercial y contaba con altas y gruesas murallas.
Se cree que la antigua ciudad excavada por el equipo arqueológico es la mayor de la región, con muros de 10 metros de altura y 5.2 metros de grosor, todo lo cual coincide con la referencia bíblica de Sodoma.
Además, las investigaciones llevadas a cabo por un grupo de científicos dirigidos por el Dr. Phil Silva aportan pruebas de que, efectivamente, hubo una explosión aérea que destruyó la ciudad. Este evento es aparentemente consistente con la narración de una bola de fuego aérea que cayó sobre Sodoma y Gomorra como se describe en Génesis 19.
Hershel Shanks, editor de Biblical Archaeology Review, está de acuerdo en que Tall el-Hammam es Sodoma, pero argumenta que el significado detrás de la referencia de los autores a la destrucción de la ciudad por parte de Dios es el punto clave, independientemente de que la cuestión teológica pueda ser probada en última instancia por la ciencia.
Otros estudiosos afirman que el estudio en profundidad de este desastre es una advertencia para la humanidad actual. El artículo de la revista antes mencionada afirma que “las explosiones aéreas a escala de Tunguska pueden devastar ciudades/regiones enteras y, por tanto, suponen un grave peligro en la actualidad”.
Vanitatis(R.R.) — Durante la noche de Halloween, la estética tenebrosa, los sustos y, sobre todo, la diversión para celebrar esta fiesta pagana están garantizados. Pero, en ocasiones, este día deja salir lo peor que una persona puede llevar dentro, no sabemos si por un contagio de la excentricidad que ofrece el ambiente perturbador de Halloween, por el anonimato que garantizan las máscaras y que empuja hacia afuera con mayor facilidad al monstruo oculto que algunos ya llevaban dentro o porque la noche invita a la alevosía premeditada.
Por unas cuestiones o por otras, son demasiadas las veces que personas destacadas se han visto implicadas en sucesos que oscilan entre lo trágico y lo tétrico, y que han tenido lugar un 31 de octubre.
Una noche de Halloween del año 1982, el cuerpo de la actriz Dominique Dunne apareció sin vida en un lujoso complejo residencial de West Hollywood. 70 millones de personas la conocían, ya que ese era el número de espectadores que habían visto la película ‘Poltergeist’, en cartelera en aquel momento. Dominique era una de las protagonistas y gozaba en ese momento de una gran popularidad.
Dominique Dunne, en un fotograma de una de sus películas.
Fue el que hasta hacía 5 semanas había sido su novio, John Thomas Sweeney, un joven posesivo y celoso, el que acabó con la vida de la joven.
Harta del maltrato que recibía por parte de él, Dominique decidió poner fin a su relación. Rompió con Sweeney. Cinco semanas después, la actriz se encontraba ensayando una escena para la serie ‘V’ con el actor David Packer en una residencia de West Hollywood.
Dominique había sido seleccionada para interpretar el papel de Elisabeth en esta serie que luego alcanzó un enorme éxito. Nunca llegó a interpretarlo. Aquel 31 de octubre, mientras ensayaba con su compañero, su exnovio llamó al timbre, entró y la asesinó estrangulándola durante 4 minutos.
Dominique Dunne, con el resto del reparto de la película ‘Poltergeist’.
iete años antes de este macabro suceso, otro tenía lugar también en la madrugada del 31 de octubre, en Belle Haven, un exclusivo barrio de Greenwich. En esta ocasión, el apellido Kennedy se vio involucrado en un terrible crimen.
En la víspera de Halloween, la joven de 15 años Martha Moxley no regresó a casa tras acudir a una fiesta. Su cuerpo apareció en la mañana del 31 de octubre cerca de su residencia familiar, con la cabeza desfigurada. El arma del crimen fue un palo de golf que pertenecía a Ann Skakel, esposa de Rushton Skakel y madre junto a este de una hija y seis hijos.
Ann había fallecido a causa de un cáncer. Su viudo y sus hijos eran una de las familias más ricas y destacadas de Belle Haven, y Martha pertenecía a la pandilla de amigos de dos de los chicos: Tommy y Michael. Junto a ellos estuvo en su casa, en una fiesta celebrada la noche de su muerte.
Martha Moxley.
Se dio la circunstancia de que Rushton Skakel era hermano de Ethel Kennedy, viuda de Bobby Kennedy y la cabeza femenina visible del clan más poderoso en aquel momento en Estados Unidos. Quizás este hecho forzó que la investigación centrara su mirada en un sospechoso ajeno a la familia Skakel, a pesar de los antecedentes violentos de Tommy y Michael. El señalado como sospechoso del crimen fue un joven llamado Kenneth Littleton, que Rushton había contratado para que ejerciera de tutor de Michael y Tommy.
Pasaron los años sin que los Moxley dejaran de pensar que la investigación sobre la muerte de Martha se había llevado por el camino erróneo. Ellos estaban convencidos de que el asesino de la joven había sido Michael y no el tutor de este y su hermano Tommy.
Ethel Kennedy, en una imagen de 2014.
El destino quiso que el padre de la actriz Dominique Dunne, quien, como comentábamos anteriormente, también apareció asesinada un 31 de octubre en 1982, se interesara por el caso de los Moxley. El padre de Dominique, Dominick Dunne, era escritor y periodista especializado en procesos judiciales por asesinato. Su interés en este campo comenzó cuando, por una serie de errores judiciales, el asesino de su hija pasó solo 3 años en prisión por el crimen.
Dominick ayudó a los Moxley a que se reabriera el caso de Martha y logró que la investigación se centrara en Michael, quien años después terminó siendo acusado formalmente como el asesino de Martha Moxley y condenado a 27 años de cárcel.
Michael Skakel, en el juicio en el que fue condenado por el asesinato de Martha Moxley.
Dando un salto en el tiempo, volvemos a una noche de Halloween, esta vez del año 1993. El prometedor actor River Phoenix perdió la vida aquel día. Se encontraba en el club nocturno The Viper Room, en Hollywood, acompañado de su novia, Samantha Mathis, sus hermanos, Rain y Joaquin, y varios amigos.
El consumo de alcohol y sustancias debió descontrolarse en algún momento, ya que, poco después de medianoche, River le comentó a un amigo que no se encontraba bien y que quizás podría haber sufrido una sobredosis. Pocos minutos después, el joven actor convulsionaba, inconsciente, en el suelo de la calle, frente a la puerta del local que era copropiedad de Johnny Depp.
Fotograma cedido por el Festival Internacional de Cine de Miami (MIFF) de la película ‘Dark Blood’ en el que aparece el fallecido actor River Phoenix.
Los gritos de su novia alertaron a todos y la desesperación de los que se encontraban allí se apoderó de ellos, sobre todo de su hermano Joaquin, quien llamó a emergencias muy angustiado mientras River se moría en sus brazos. Fue trasladado al hospital y perdió finalmente la vida cerca de las 2 de la madrugada del 31 de octubre.
Otro caso más reciente, ocurrido el 31 de octubre de 2018, sacudió a toda Noruega. El protagonista en aquella ocasión fue Tom Hagen, un hombre destacado por ocupar el puesto 172 en la lista de las personas más ricas del país. El empresario amasó una fortuna estimada en 1.700 millones de dólares en la industria enérgica e inmobiliaria.
Aquel 31 de octubre de 2018, según declaró él mismo, llegó a casa y descubrió que su mujer no estaba. Encontró una nota en el que se le comunicaba que su esposa, llamada Anne-Elisabeth Hagen, había sido secuestrada y en la que se le exigía un rescate a cambio de 9,5 millones de dólares.
Tom Hagen, en una imagen de archivo.
El caso tomó unas dimensiones descomunales en los medios noruegos. Todo el país se obsesionó con el paradero de esta mujer de 68 años.
Su esposo, Tom Hagen, contaba con una sólida coartada. Algunos de sus empleados declararon que se encontraba en su lugar de trabajo cuando Anne-Elisabeth Hagen desapareció.
Pero la teoría del secuestro comenzó a desmoronarse con el paso del tiempo y ante la ausencia de contacto por parte de los supuestos secuestradores.
Anne-Elisabeth Hagen.
En abril de 2019, el caso dio un giro sorprendente para muchos. Tom Hagen fue arrestado por la policía y acusado de «asesinato o conspiración de asesinato». Los investigadores estaban convencidos de que Hagen simuló los pedidos del rescate y de que fue él quien asesinó a su esposa.
Tom Hagen negó siempre los cargos y, ante la ausencia de pruebas contundentes, el Tribunal Superior de Noruega obligó a su puesta en libertad tan solo una semana después de su arresto.
Quo(M.Parente) — El té puede ayudar a reducir el riesgo de sufrir depresión en las personas mayores de 60 años, según un estudio
En los últimos años los estudios han encontrado que el consumo de té tiene muchos efectos positivos sobre la salud. En concreto, este de la Universidad Nacional de Singapur y la Universidad Fundan de Shanghái ha profundizado más en sus efectos para aliviar la depresión.
Los investigadores encontraron un dato bastante significativo entre las personas mayores de 60 años que toman té a menudo: sus niveles de depresión eran más bajos. La depresión era común entre los adultos mayores, con un 7% de personas más de 60 años que padecían un trastorno depresivo mayor.
Aunque los investigadores todavía no han establecido una relación causal entre el té y la salud mental, sus hallazgos muestran una fuerte asociación.
En España, una de cada cuatro personas mayores de 65 años sufre depresión, según otro artículo reciente del Instituto de Salud Carlos III de Madrid. Los autores advierten que una mala salud mental está asociada con la soledad y el aislamiento social. Además, aquellos que sufren depresión tienen una calidad de vida hasta un 17% peor que los que no tienen problemas de salud mental.
Hombres con buena posición, los mayores consumidores de té
Los expertos analizaron los datos de 13.000 personas que participaron en la Encuesta Longitudinal de Longevidad Saludable de China (CLHLS) entre 2005 y 2014. Descubrieron un vínculo prácticamente universal entre el consumo de té y las cifras más bajas de depresión.
Los beneficios de beber té eran superiores para los hombres de 65 a 79 años. Los que más consumían té eran residentes mayores, masculinos y urbanos. Además, tenían más probabilidades de tener estudios, estar casados y una buena situación económica.
Los bebedores de té también tenían una función cognitiva y física más alta, y estaban más involucrados socialmente. Por otro lado, eran más propensos a beber alcohol y fumar.
«Es probable que los beneficios de beber té sean más evidentes en la etapa inicial del deterioro de la salud. Seguramente se necesitamos más información con respecto a este tema», explicó el autor del estudio, Feng Qiushi.
Los ingredientes del té favorecen nuestro estado de ánimo
El té es muy popular entre las personas mayores en China y otros países, y varios investigadores han estado analizando los posibles efectos beneficiosos de esta bebida.
La revista Aging publicó un informe anterior donde explicaba cómo el té puede tener propiedades que ayudan a las áreas del cerebro a mantener una función cognitiva saludable. También sus ingredientes, catequina, L-teanina y cafeína, producen efectos favorables en el estado de ánimo, la capacidad cognitiva, la salud cardiovascular, la prevención del cáncer y la mortalidad.
Feng Qiushi y Shen Ke dirigieron el nuevo estudio para descartar la la influencia de diferentes variables como la interacción social, el género, la educación, la residencia, el estado civil y la economía. Igualmente contaron con los hábitos de estilo de vida y de salud, incluido el tabaquismo, el consumo de alcohol, las actividades diarias, el nivel de función cognitiva y el grado de participación social.
Los investigadores llegaron a la conclusión de que solo quienes consumían té de forma prácticamente diaria desde los 60 años experimentaron beneficios significativos respecto a su salud mental.
Yorokobu(M.A.Furones) — La lealtad es una opción personal. Somos leales a lo que decidimos serlo. Y a partir de ahí, el hecho de mantenernos fieles a esa decisión es lo que nos dignifica.
Lo que sucede es que el poder, como casi siempre, exige más. Exige sumisión. Es decir, que acatemos sus decisiones sin cuestionarlas.
Pero lealtad y sumisión son dos conceptos que están en las antípodas. Una persona desleal es un cínico. Una persona insumisa puede serlo para mantener su lealtad por encima de todo.
Cuando en el medievo los representantes del reino de Aragón nombraban un nuevo rey, lo hacían con estas palabras:
«Nos, que somos y valemos tanto como vos, pero juntos más que vos, os hacemos Principal, Rey y Señor entre los iguales, con tal que guardéis nuestros fueros y libertades; y si no, no».
Conviene releer el final del juramento: «con tal que guardéis nuestros fueros y libertades; y si no, no». Es decir, seremos leales al rey si él es leal a nuestros principios.
Hay algo más. La sumisión es una rendición sin condiciones. La lealtad, en cambio, es un respeto jerarquizado. Hay unas lealtades que están por encima de otras y mantener ese orden moral es lo que realmente nos convierte en personas leales.
En su obra El alcalde de Zalamea, Calderón enfrenta al protagonista con ese dilema. Pero el alcalde lo resuelve sin titubear: «Al rey, la hacienda y la vida se ha de dar, pero el honor es patrimonio del alma, y el alma sólo es de Dios».
Pedro Crespo manifiesta su lealtad al rey, pero no su sumisión, pues cuando esta se enfrenta al honor es la lealtad, para él superior, la que prevalece.
En la actualidad muchas de aquellas palabras están en desuso: lealtad, honor, honra, rectitud… La razón de su menoscabo está, sobre todo, en la política. Los líderes de los partidos actuales parecen valorar más la sumisión a su persona que la lealtad a los valores y a la ideología que representan.
Eso se plasma en gran parte en la confección de las listas electorales. Esas listas les han otorgado a los líderes un poder absoluto, pues son ellos quienes deciden el lugar que sus militantes ocuparán en las mismas, determinando de esa manera si accederán o no a puestos de relevancia.
El tema es más grave de lo que parece. Porque dada la relevancia mediática de los comportamientos políticos, lo que consiguen es imponer esas pautas de sumisión al conjunto de la sociedad.
Como resultado, nos encontramos con la tremenda paradoja de que es en el seno de muchos países democráticos donde ha comenzado a enraizarse una forma de sometimiento inaceptable incluso en las monarquías aragonesas de hace un milenio.
La consecuencia de todo ello es el deterioro de las normas que cohesionan las relaciones humanas. Una convivencia basada en la sumisión en lugar de en la lealtad es una sociedad enferma, sin valores civiles que la sustenten.
Hoy en día son muchos los políticos y altos ejecutivos que, habituados ya a ese acatamiento, ponen en práctica la famosa frase de Groucho Marx: «Estos son mis principios. Pero si no le gustan… tengo otros».
Los principios son principios porque están antes. Antes que los intereses, antes que la obediencia, antes que uno mismo. Todo lo demás, se cuente como se cuente, es sometimiento.
Detalle, El faraón Tutankamón montado en un carro de guerra destruye a sus enemigos. Pintura sobre madera, Museo Egipcio del Cairo.
Ascient Origins(Dhwty) — El carro de guerra se asocia a menudo con la antigua civilización egipcia. Se convirtió en una importante arma de guerra durante el reino Nuevo. De hecho, a menudo se le considera el arma más poderosa del mundo antiguo.
Se ha especulado con la idea de que el carro de guerra fue introducido por los invasores Hicsos (aunque no existe prueba física alguna que apoye esta afirmación). La historia del carro de guerra, sin embargo, se remonta a más de un milenio antes de su introducción en el antiguo Egipto. Además, debemos viajar al este de las fronteras de Egipto para descubrir sus antiguos orígenes.
En 1927/8, el arqueólogo británico sir Leonard Wooley estaba excavando en el Cementerio Real de Ur en lo que actualmente es Iraq, cuando descubrió un objeto conocido a día de hoy como el Estandarte Real de Ur (datado en el tercer milenio a. C.). Sobre una de las caras de este panel está retratada la maquinaria de guerra mesopotámica, que incluye vehículos de cuatro ruedas parecidos a carros y tirados por cuatro burros.
El artista demuestra incluso cómo se emplea este arma dibujándola en diferentes estados de movimiento. Los burros, de este modo, son dibujados en primer lugar caminando, luego se ve cómo empiezan a trotar y finalmente arrancan a galopar. Para aclarar que se trataba de un arma de guerra, el artista añade uno o dos enemigos pisoteados bajo el propio carro. Esta es una de las representaciones más antiguas de un carro de guerra, aunque se diferencia mucho de aquellos que empleaban los egipcios.
Aparte del hecho de que tiene cuatro ruedas en lugar de dos, otra gran diferencia es que las ruedas de estos carros mesopotámicos eran macizas en lugar de tener radios. En cierto modo nos podríamos referir a ellos como “proto-carros”.
E. Lawrence con Leonard Woolley, director arqueólogo, mostrando una placa de piedra Hitita en la excavación del yacimiento de Karkemish, cerca de Aleppo antes de la Primera Guerra Mundial. En la placa puede verse a un conductor y un arquero montados en un carro de guerra.
Se asume habitualmente que la rueda fue perfeccionada en el Próximo Oriente, y que contribuyó al desarrollo del carro de guerra del tipo con el que estamos familiarizados a día de hoy. Por ejemplo, podemos ver representaciones de carros de guerra en impresiones de sellos anatolios del segundo milenio a. C. De manera diferente a sus predecesores mesopotámicos, estos carros tienen ruedas de cuatro radios.
La investigación arqueológica, sin embargo, sugiere que en esta etapa el desarrollo del carro tuvo lugar en una época anterior en las estepas de Eurasia. La excavación de kurgans (tumbas aristocráticas cubiertas por montículos de tierra) de la cultura Sintasha-Petrovka han tenido como resultado el hallazgo de objetos que se cree que son carros de guerra. Aunque los carros propiamente dichos se habían deteriorado hasta convertirse en polvo, la parte inferior de sus ruedas dejó una huella de su silueta y diseño en dos surcos abiertos para inmovilizarlas en el suelo de tierra de la cámara funeraria.
Algunas piezas de la estructura del carro también se conservaron de este modo. Se ha señalado también que estos carros pudieron no haberse utilizado en campañas militares, sino en carreras rituales para resolver conflictos o en competiciones para ganar premios, una práctica Aria habitual.
Estandarte de Ur, siglo XXVI a. C.. En el panel inferior podemos ver carros de guerra entrando en acción.
Sin duda, el carro de guerra no estaba considerado solamente una efectiva máquina de matar. Durante el siglo IX a. C., por ejemplo, los carros de guerra eran utilizados como tropas de choque por los asirios. En siglos sucesivos, sin embargo, el protagonismo del carro de guerra en el campo de batalla quedó eclipsado por las más modernas y eficientes unidades de caballería.
Aun así, los Asirios mantuvieron sus carros de guerra. En lugar de emplearlos en campañas militares pasaron a utilizarlos como vehículos ceremoniales o de prestigio.
Escena de la campaña de Asurbanipal (668-627 a. C.) contra la ciudad Elamita de Hamaru, muestra un carro de guerra Asirio con su auriga y arquero protegidos del ataque enemigo por guerreros que portan escudos. Bajorrelieve asirio de Nínive en alabastro, en torno al 650 a. C
Por ejemplo, un bajorrelieve que decora una de las salas del palacio de Asurbanipal en Nínive muestra al rey en su carro ceremonial (cubierto por un parasol) presidiendo la deportación de los vencidos Elamitas. En otro relieve del palacio podemos observar que los carros también eran utilizados por los Asirios en cacerías de leones.
No solo los asirios consideraban a los carros bienes de lujo. Alrededor de medio milenio antes del reino de Asurbanipal, las tumbas egipcias de Amarna ya contienen relieves que representan al faraón Akhenaton (a quien no se conocía como rey guerrero) y a su esposa, Nefertiti, montados en carros de guerra.
Ramses II en la batalla de Kadesh montado en un carro de guerra (bajorrelieve de Abu Simbel)
Otros faraones, sin embargo, emplearon carros de guerra en sus batallas, siendo el más famoso quizás Ramsés II en la batalla de Kadesh, en la que tanto los egipcios como sus enemigos contaban con carros de guerra entre sus filas. Los carros de los egipcios, no obstante, eran muy diferentes de los de los Hititas. A diferencia de los carros de guerra hititas, los egipcios eran más rápidos y ligeros.
Bajorrelieve en ortostato de basalto; carro de batalla, Karkemish, siglo IX a. C; estilo hitita tardío con influencia asiria.
Entre las razones para estas modificaciones están que los carros egipcios se usaban principalmente para proteger a la infantería, y que los territorios de Egipto y Canaán no resultaban apropiados para el despliegue de carros pesados. En lugar de emplearlos para cargar contra los enemigos, los carros egipcios se utilizaban como plataformas móviles de disparo. El guerrero del carro estaba armado con arco y flechas y también con varios venablos, lanzas cortas arrojadizas. Además de para descargar con eficacia una lluvia de flechas sobre el enemigo antes de escabullirse rápidamente, el carro egipcio era también perfectamente adecuado para perseguir a un enemigo en su huida.
Mientras que la mayor parte de la gente tiene noticia de la utilización de carros de guerra en el Próximo Oriente en la antigüedad, es quizás relativamente menos conocido que también otras antiguas civilizaciones emplearon carros. En la próxima parte, nos fijaremos en los carros de guerra del Lejano Oriente, en Asia.
ección de fresco de la Dinastía china Oriental Han (25-220 d. C.) con 9 carros, 50 caballos y más de 70 hombres, descubierto en una tumba de Luoyang, China, antigua capital de Han Oriental.
Según fuentes escritas de la antigua China, la primera dinastía en emplear el carro de guerra fue la dinastía Xia. Un ministro Xia, de nombre Xi Chong, está acreditado como su inventor, así como también lo está el dato de que la primera batalla en que se utilizaron fue la Batalla de Gan, en el siglo XXI a. C.
Casi todo lo referente a la dinastía Xia es todavía un misterio e incluso hay algunos especialistas que aún se muestran escépticos en cuanto a su existencia. Sin embargo, la idea de que el carro de guerra fue inventado durante este período de la historia china no es ninguna excepción.
Desde un punto de vista arqueológico se considera que el carro de guerra más antiguo apareció alrededor del año 1.200 a. C., época correspondiente al reinado del Rey Wu Ding, de la dinastía Shang. Este dato se basa en un curioso artefacto conocido como «instrumento en forma de arco» descubierto en varias fosas con carros de guerra.
Estos artefactos también han sido hallados en contextos de más fácil datación, incluida la Tumba de Fu Hao, en la que las inscripciones en escritura de oráculo sobre hueso proporcionan una fecha concreta.
Cibeles se aproxima a un sacrificio votivo (derecha) en su carro arrastrado por leones. Por encima podemos ver el dios Sol y otros cuerpos celestes. Placa de Ai-Khanoum, Bactria, Afganistán, siglo II a. C.
Los arqueólogos también han especulado con que el carro de guerra no fuera una invención china, sino que hubiese sido importado del Cáucaso, vía Asia Central. Dos importantes semejanzas técnicas han sido demostradas entre estos dos tipos de carros. En primer lugar, las ruedas de ambos tipos tenían entre 18 y 28 radios.
En segundo lugar, la posición del eje en estos carros estaba por debajo del centro de la caja del carro. Si los comparamos con el resto de carros de guerra de cualquier otro lugar del mundo de la Edad de Bronce, normalmente los demás tenían ruedas de entre cuatro y ocho radios. Además, sus ejes estaban situados en la parte trasera, más que por debajo el centro de la caja del carro.
Carros de Guerra
Se ha sugerido que el carro desempeñó diferentes funciones durante su uso en la historia china. Al principio, fue empleado como símbolo de prestigio y como vehículo para la caza, tal y como hacían los asirios durante los siglos VIII y VII a. C. Sin embargo, a diferencia de los asirios, el carro chino fue utilizándose, gradualmente, como arma de guerra. En sus etapas iniciales, se empleó como plataforma de mando móvil, al igual que ejercía el papel de símbolo de alto rango.
Durante la dinastía Zhou, sin embargo, se extendió su uso para la guerra y pudo haber desempeñado un papel decisivo en el derrocamiento de la dinastía Shang, durante el siglo XI a. C. En la época del período de las Primaveras y Otoños, las batallas con carros de guerra, en las que se enfrentaban carros contra carros, se habían extendido por todo el territorio chino.
Conductor, caballos y carro de bronce descubiertos en el complejo de la necrópolis del Emperador Qin Shi Huang.
A diferencia de lo que ocurría en Oriente Próximo, las tácticas empleadas por los carros en la guerra no están tan claras en la antigua China. Se sabe que cada carro era ocupado por un equipo de tres hombres: un conductor, un arquero y un guerrero para el combate cuerpo a cuerpo. Para aumentar la eficacia del carro sobre el campo de batalla, el mando de cada carro era asignado a un contingente de infantería, con quien podría coordinar los ataques sobre el enemigo.
Sin embargo, antes del tercer siglo a. C. el carro se quedó anticuado y fue sustituido por la caballería. Pese a ello, mantuvo su papel como vehículo de prestigio, tal y como evidencian los carros de bronce descubiertos en la Tumba de Qin Shi Huang.
Carros indios: el vehículo de los dioses
El empleo del carro como símbolo de clase también era de uso habitual en India. De hecho, el carro indio (conocido como ‘ratha’) no fue utilizado sólo por los mortales, sino que también era un medio de transporte de los dioses. Incluso ahora, el ratha se emplea todavía en procesiones religiosas hinduistas. Colocan la imagen de una deidad sobre un ratha y cientos de sacerdotes y músicos tiran del vehículo por las calles.
Pintura en la que se reproduce el Festival Ratha Yatra en Puri, India .ca 1840.
La celebración más famosa en la que se usa un ratha es el Ratha-Yatra que se celebra, tradicionalmente, en Puri, Odisha. Durante esta celebración, las imágenes de las deidades Jaggannath, Balabhadra y Suhadra, son sacadas en procesión hasta el Templo Gundicha utilizando para ello un gran número de rathas.
Carro para el festival tradicional hindú Ratha Yatra que aún se celebra en la actualidad.
Los carros de los Vedas
Además de la importancia religiosa del ratha, estos vehículos, como dijimos más arriba, también desempeñaron un papel importante en las guerras de la India. A diferencia de los carros chinos, sin embargo, no existen hallazgos arqueológicos en los que se hayan descubierto carros indios. Por consiguiente, nuestro conocimiento de estos carros procede, principalmente, de fuentes literarias.
Aunque se ha apuntado que el carro de guerra indio puede reconstruirse a partir de las referencias que aparecen aquí y allá en los textos Védicos, aún nos faltarían datos. Sin embargo, algunos eruditos están de acuerdo con la descripción del carro que podemos encontrar en el Índice de los Vedas: un vehículo ligero con ruedas de dos radios, tirados por dos caballos y, a veces, hasta por tres y cuatro. La caja del carro, tenía un armazón de madera y en ella montaban dos personas: un conductor y un guerrero.
Frente al Templo Vittala de Hampi, India, se encuentra el carro de piedra o ratha más famoso del mundo. Se trata de uno de los tres carros de piedra más impresionantes de India. Los otros dos están en Konark y Mahabalipuram. Al principio sus ruedas podían girar, pero finalmente fueron fijadas al lugar por orden del gobierno para evitar posibles daños provocados por los visitantes.
Ciertamente los carros fueron empleados en las antiguas guerras indias, como en la famosa batalla de Hydaspes del año 326 a. C. entre el rey indio Porus y Alejandro Magno. Durante esta batalla, Porus se presentó con 1000 carros de guerra, aunque la mayoría quedaron inutilizados cuando sus ruedas se hundieron en el fango. Lamentablemente, a falta de más información, no nos queda más remedio que echar mano de nuestra imaginación para evocar cómo eran y actuaban los carros de guerra indios en los enfrentamientos bélicos.
Una escena con carros de guerra en Pakistán, concretamente en la región de Gandhara, siglo III.
Aunque en los tiempos modernos el carro quedase obsoleto como arma de guerra, siguió siendo un símbolo de la antigua ingeniería, así como de ostentar un poder y un alto estatus social, reconocibles al instante.
Randy Jones (el cowboy), Víctor Willys (el policía motorizado), Alexander Briley (el soldado), David Hodo (el obrero), Felipe Rose (el indio) y Glenn Hughes (el motoquero), la formación original de Village People
Infobae(M.Bauso)/los40.com(A.S.Gómez) — Dos productores musicales caminan por la Nueva York de los setenta. Una ciudad peligrosa, contundente, tentadora. La banda de sonido es la músico disco, los beats bailables están por todos lados. Ellos mismos vienen de producir un gran éxito con The Ritchie Family. Un tema que se detuvo en la puerta del Top 10. Pero estaban buscando cómo seguir. Henri Belolo, de origen marroquí, y el francés Jacques Morali caminaban por las calles del Greenwich Village cuando vieron que un hombre de gran tamaño paseaba con decisión ataviado como un cacique indio.
Aún en un ambiente en el que pocos cosas parecían raras, el gigantón ataviado de indio les llamó la atención. Lo siguieron hasta un club gay, el Anvil; uno de los tantos de esa zona. Se sentaron en una mesa, pidieron algo para tomar y esperaron. Unos minutos después el cacique apareció en escena. Estaba contratado para bailar sobre las mesas. Uno de los parroquianos con sombrero de cowboy lo miraba embobado. Los productores empezaron a tirar ideas y en unos pocos minutos habían decidido cuál sería su próximo proyecto.
Un grupo de diseño pensado para atraer el público gay en el que cada uno de los integrantes representara un estereotipo: policía, cowboy, motoquero, soldado, un atleta (luego dejado de lado). Al indio, a Felipe Rose, ya lo habían encontrado. El nombre fue sencillo de encontrar. Village People, gente del Village, el barrio en el que cualquiera -como les pasó a ellos dos- podía cruzarse con personajes así.
En muy poco tiempo The Village People se convirtió en un fenómeno mundial. Como todo fenómeno es inexplicable aunque en este caso la imposibilidad de encontrar razones se acentúe.
Difícil determinar si se trató de una jugada inteligente o un movimiento burdo. A la vista de los resultados podría decirse que fue genial. No había sutileza ni sofisticación. Lo que imperaba en el concepto era el trazo grueso. Personajes de historietas, disfrazados, exagerados.
Pero hubo algo que lo salvó, que logró que tuviera éxito. Y eso fue su aire liviano, festivo, poco pretencioso. La exasperación de los elementos. Dejar afuera las medias tintas, las matices, creer en eso que inicialmente parodiaban consiguió que atravesaran generaciones.
Si bien no se puede entender a Village People sin el contexto, sin la música disco y su reinado a fines de los setenta, tampoco se puede pretender que el disco explique por sí solo el fenómeno que desencadenaron. Village People gustaba a aquellos que debía molestar. El ritmo machacante de sus canciones, el excedido aspecto visual, los estribillos fáciles que se adherían en las personas de inmediato penetraron en los oyentes.
Surgió como una parodia a los estereotipos de los hombres homosexuales, dirigido a atraer una audiencia gay gracias al tono burlón. Pero los productores no se sabe si gracias a la torpeza o en un movimiento arriesgado y genial, al extremar la propuesta, ensancharon su posible público.
Salió de las pistas de baile de las discotecas de Nueva York y de los clubes del Greenwich Village, y se metió a través de la televisión y las radios en lugares impensados: en las fiestas infantiles, en las clases de aqua gym de los ancianos, en las cortinas musicales de los programas de la tarde. YMCA, single de su tercer álbum, vendió más de 10 millones de copias. Fueron pocas las canciones que lograron esa marca.
Victor Willis, cantante principal y compositor de Village People
Belolo y Morali, con el concepto en la cabeza, contrataron a dos compositores (Phil Hurt y Peter Whitehead) y salieron a buscar quienes podían llenar esos envases que ellos habían urdido. Hombres de bigotes que pudieran seducir a una audiencia gay con casco de obrero, ropa de cuero, uniforme de policía.
Algunos buenos bailarines y un cantante con un pasado sin demasiado brillo en Broadway, Victor Willis, que les había dejado un demo hacía un tiempo y ellos habían utilizado para que hiciera unos coros en anteriores temas bailables que produjeron.
En los dos primeros años sacaron cuatro discos. La fórmula había funcionado y debían sacarle provecho. Los hits se fueron sumando. Go West, Macho Man, In The Navy. Hasta llegar a la explosión de YMCA.
Las letras jugaban con el doble sentido pero sin demasiada sutileza. Esas seis figuras, de trazo grueso, esas caricaturas rompieron barreras. Y tuvieron algo, involuntariamente, revolucionario. El boom llegó hasta la tapa de la revista Rolling Stone: “El dibujo animado que conquistó el mundo” era el título de la nota principal.
¿Cómo pudo triunfar masivamente un grupo manifiestamente gay, que glorificaba su sexualidad y jugaba con ello, en un mundo pacato en el que la homosexualidad seguía siendo mal mirada, perseguida y en el que la mayoría debia esconder sus preferencias sexuales para no ser segregado? Un misterio.
Muchos hasta el día de hoy siguen creyendo que Y.M.C.A. es una mera celebración de la Asociación Cristiana de Jóvenes (a quien pertenece esa sigla en inglés) y a hacer deportes. La confusión fue tal que la Armada de Estados Unidos estuvo a punto de utilizar In The Navy como leitmotiv de una campaña publicitaria de reclutamiento. Parece que a último momento algún almirante creyó que no era conveniente utilizar el tema para la viril imagen de la institución.
Por estos días el grupo recobró actualidad. Por un lado se cumplen cuarenta años del estreno de la película que protagonizaron: No se puede para la música. Un hito en la (infame) historia del cine. Fue ganador de los primeros Premios Razzies, los que a la par de los Oscar destacan lo peor de la producción cinematográfica del año. Fue uno de los galardones más merecidos de la historia. La película es pésima. Nada funciona, no hay ni un fotograma que no provoque vergüenza ajena. Pensándolo bien eso, también, puede ser muy meritorio.
Ayer Victor Willis, el ex cantante de la banda, desde sus redes sociales le exigió a Donald Trump que deje de usar sus temas. Previsiblemente, desde hace años, Trump utiliza en sus presentaciones públicas YMCA y Macho Man. Lo interesante de la cuestión es que en el camino, en estos cuarenta años, se perdió el contexto en que fueron escritos esos temas, el sentido con el que nacieron y toda la carga homoerótica que llevan (el video de Macho Man es un desfile de primeros planos de bíceps musculosos que parecen sacados de alguna película porno gay de la época). Ese pasado del tema, ese origen poco le importa a Trump -no quisiera cargar con él- y prefiere ceñirse a lo literal y al presente absoluto.
A lo largo de los años, Villa People tuvo varias mutaciones. Hoy, sus integrantes originales rondan los 75 años.
Más allá de polémicas, gustos o valoraciones críticas (sobre gustos hay muchísimo escrito): YMCA se convirtió, al mismo tiempo, en un clásico ATP y en un himno gay. Una canción que aparece de manera obligada en cada fiesta y que siempre es bailada con entusiasmo y con adhesión unánime a la coreografía del estribillo.
Escrito en veinte minutos, para completar el LP, YMCA se convirtió en un hit imparable. Avanzaba en los charts. En casi todos los países del mundo llegó al primer puesto. Pero en Estados Unidos sólo alcanzó el segundo lugar. Los que impidieron que accediera la cima en un gesto de justicio poética poco habitual en los charts fueron otras dos canciones del género Disco pero mucho mejores que la de Village People: Le Freak de Chic, el grupo de Niles Rodgers, y Da ya Think I’m Sexy, el éxito global de Rod Stewart (tema que tuvo un record de condenas por plagio. Basta escuchar Taj Mahal, del brasileño Jorge Ben).
Pero quien ve el video oficial de la canción se llevará una gran desilusión. No existe tal coreografía en la puesta en escena original. Cuando llega el estribillo y todos estamos esperando las rápidas contorsiones que forman las cuatro letras, sólo vemos que los cinco que están detrás de Victor Willis (a esa altura además de la voz líder era el compositor de los principales éxitos) se acuclillan -como tomando carrera para lo que todos creemos que va a venir-, se levantan haciendo la Y con los brazos y luego -terrible desilusión- hacen palmas mientras contonean las caderas. No más que eso. Pero el origen de la coreografía no tiene un origen tan lejano en el tiempo a la salida del single.
El 6 de enero de 1979 la banda se presentó en el popular programa televisivo American Bandstand de Dick Clark. Tocaron cuatro temas y conversaron con el conductor. Pero mientras ejecutaban (en realidad hacían que ejecutaban: todo era playback) YMCA, el público que solía bailar en el estudio -una de las características del show- realizó por primera vez la coreografía de las cuatro letras: los brazos levantados para la Y, los codos plegados y paralelos a las orejas para la M, la rotación con los brazos extendidos hacia la izquierda para la C, la “casita” con las manos para la A. Con las luces del estudio rebotando contra sus ojos, ni Willis ni el resto de los Village People se dieron cuenta de los pasos (o los gestos) de baile.
Así, Dick Clark les pidió que cantaran de nuevo el estribillo y les mostró el hallazgo. Willis de inmediato reconoció que eso oro en polvo y dijo que se sentían casi obligados a adoptar la coreografía. Posiblemente parte de la inmortalidad de la canción se deba al coreógrafo de los bailarines de American Bandstand; debería cobrar algún tipo de regalías.
En esos años visitaron Argentina. Sus canciones se pasaban con asiduidad, sus discos se vendían mucho. Tato Bores había utilizado dos de sus canciones como cortina de cierre en temporadas consecutivas. Por lo que pareció lo más natural que se presentaran en su programa. Pero cuando los productores le comentaron la dinámica, las estrellas de la música disco se negaron terminantemente a compartir la escena con alguien, menos con ese cómico bajito y con peluca. Tato acostumbraba a cerrar el programa en un número con sus bailarinas.
Ninguna de las partes cedió y los norteamericanos se presentaron en un programa familiar del mediodía, uno de los tantos que remedaba a Los Campanelli, de Canal 13. A lo largo de su gira por Latinoamérica las revistas sensacionalistas habían publicado en sus tapas, como si tratara de una revelación y de una imputación, que se trataba de un “grupo homosexual”.
El disco entre muchos otras cosas produjo la estética glamorosa del neón con el que se identifican los setentas, Studio 54, Giorgio Moroder, Donna Summer, I Will Survive, Kool and The Gang, la banda sonora de Fiebre de Sábado por la Noche, uno más de los renacimientos de los Bee Gees, Heart of Glass de Blondie y decenas de grandes singles. Visto a la distancia no parece haber sido la tragedia que los críticos más exigentes pregonaron en ese tiempo. Pero la oposición con la “autenticidad” del rock se imponía. Los tomatazos a Travolta parecen, hoy, exagerados y hasta injustos.
Una de las últimas reencarnaciones de la agrupación
El que parece haber dado en el blanco fue el flautista de jazz, Herbie Mann: “El disco es como las buenas películas porno. Si los personajes y las técnicas de filmación son interesantes, es genial por cinco minutos”.
La música disco fue un género controvertido y lapidado. La deliberación, el cálculo, las fórmulas preconcebidas, el glamour, las pistas de baile, las falta de pretensiones, el éxito abrumador fueron algunos de sus elementos. El éxito produjo un aluvión de productores, grupos y cantantes. La crítica especializada, por lo general, masacró el estilo. Tuvo un fulgor impresionante pero su caída también fue abrupta. El apogeo del disco duró muy poco. Village People triunfó al final de ese periodo, fue el canto del cisne del género (y tal vez musicalmente estuvo entre lo peor).
Peter Shapiro, autor de una gran historia de la música disco (LaHistoria secreta del disco, Caja Negra) afirma que “si el disco alguna vez tocó fondo fue con Village People, ellos representaban lo peor del género”.
Sin embargo, este grupo que nació con fines paródicos, cuatro décadas después logra que la gente se levante de las sillas cada vez que suena YMCA y a empezar a mover los brazos frenéticamente cuando comienza el estribillo, para intentar simular las cuatro letras con el timing exacto.
¿Es o no es una canción de temática gay?
Sin embargo, el autor de la letra, Víctor Willis insiste en que “no es una canción gay” y que la frase “puedes pasar el tiempo con todos los chicos” está inspirada en su juventud, cuando jugaba al baloncesto con sus amigos en YMCA: “Yo quería escribir una canción que pudiera adaptarse a cualquier estilo de vida”, declaró en una entrevista. Y añadió: “Me siento feliz de que la comunidad gay la haya adoptado como himno. No siento ningún escrúpulo por ello”.
Village Peoplese convirtió en el grupo insignia del movimiento gay de los 70, y existe una concepción equivocada y generalizada de que todos los integrantes eran homosexuales. En realidad, solo lo eran Felipe Rose (el indio) y Randy Jones (el cowboy). Jacques Morali, creador del grupo, sí era homosexual y conformó la imagen de Village People de acuerdo a su visión, con estereotipos asociados a la comunidad LGTBI de la época.
La canción tiene un famoso baile asociado en el que la gente forma las cuatro letras del título de la canción con los brazos. Es enormemente popular y Village People popularizó estos movimientos de baile durante sus conciertos. Algunas veces, el grupo daba instrucciones para que el público lo hiciera correctamente.
Un videoclip censurado
El vídeo de Y.M.C.A. se rodó en Nueva York y aparece la banda cantando y bailando por toda la ciudad. Algunas escenas se hicieron en el exterior de la sede de la asociación cristiana YMCA en la Calle 14. Otras localizaciones que se ven son West Side Piers y Hudson River Park. Termina con un zoom del Empire State. En esa época, 1978, era excepcional que los grupos americanos hicieran vídeos, porque no existía la MTV. En Europa, no obstante, había muchas plataformas que los difundían, y ahí es donde Village People consiguió el mayor número de espectadores. Cuando MTV nació en 1981, emitieron un montón de clips de grupos británicos y algunos pocos de bandas americanas. Sin embargo, Village People, supuestamente, no encajaba en su formato.
En la lista Billboard Hot 100, la canción llegó al número 2 a principios de 1979. No llegó a la primera posición porque se lo impidieron Le Freak de Chic y Da ya think I’m sexy? de Rod Stewart. Fuera de Estados Unidos, Y.M.C.A.sí alcanzó el primer puesto en muchos países. Fue especialmente popular en Reino Unido, donde permaneció en el top durante tres semanas, o en Australia, país que se convirtió en el baluarte del grupo. En España, su puesto más alto en la lista de los más vendidos fue el nº 4. Es uno de los pocos singles que ha superado los 10 millones de copias físicas en todo el mundo.
Village People, durante su gira de 1983, en Sydney.
En 2009, Y.M.C.A. entró en el Guinnes Mundial de los Records después de que más de 44.000 personas bailaran la canción con Village People cantando en directo en el partido del ‘Sun Bowl’ de 2008.
El Orden Mundial(A.Gil)/Quo(L.Landi) — El mapa de los volcanes del mundo está compuesto por más de 2.500 volcanes activos y durmientes. Es decir, por más de 2.500 volcanes que han entrado en erupción desde que acabó la última gran glaciación y se inició la era geológica del Holoceno, hace unos 10.000 años. Puede parecer mucho, pero en escala geológica supone un suspiro, y, aunque un volcán lleve cientos o miles de años sin entrar en erupción, esto no significa que no pueda reactivarse.
De hecho, es habitual que más de una decena de volcanes se encuentren en erupción a la vez. En el momento de publicar este mapa, hasta 16 volcanes que se encuentran en erupción a lo largo y ancho del mapa del mundo. Uno en Islandia, otro en las Islas Canarias, el Etna en Sicilia (que es el volcán más activo de Europa) y otro en las Antillas Menores; además de dos volcanes en Indonesia (uno en Java y otro en Bali), dos en Japón, cuatro en el oriente de Rusia (en la península de Kamchatka y en las vecinas islas Kuriles), cuatro en Alaska (en la cordillera y las islas Aleutianas) y el Popocatépetl en México.
Esta distribución no es casual, ya que alrededor de un 70% de los volcanes del mundo se encuentran en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico. Esta región, que une la mayoría de las regiones volcánicas y sísmicas más activas del mundo, forma un inmenso arco desde Nueva Zelanda hasta el sur de Chile, pasando por Indonesia, Filipinas, Japón, Kamchatka, Alaska, México, Centroamérica, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia o Argentina. El origen de los volcanes del Cinturón de Fuego del Pacífico está en la subducción de la corteza oceánica del Pacífico bajo Asia, América y Oceanía, como resultado de la tectónica de placas.
Así, la mayoría de volcanes están asociados a regiones del mundo, conocidas como áreas de subducción, donde una placa tectónica se hunde bajo otra, se funde en el manto terrestre, y cuyos materiales ligeros buscan volver a la superficie a través del vulcanismo. Este fenómeno forma parte del vital ciclo del carbono, que permite que la vida en la Tierra haya continuado hasta nuestros días.
Mapa de placas tectónicas.
Mapa de las placas tectónicas
La teoría de la tectónica de placas permite explicar uno de los elementos fundamentales en el funcionamiento de nuestro mundo. A través de la actividad tectónica se originan los terremotos, así como la mayor parte de los maremotos y la actividad volcánica. De igual manera, ha configurado los continentes, las cordilleras y las fosas; y es fundamental para mantener el planeta habitable mediante el ciclo del carbono.
La capa externa de la Tierra, la corteza terrestre, es una delgada superficie de roca sólida que flota sobre otra de roca fundida, el manto. Esta corteza terrestre está formada por la corteza oceánica, que no es más que la parte exterior del manto enfriada y solidificada, y la corteza continental, formada por grandes bloques de rocas cristalinas —como el granito— que son menos densas y flotan sobre el manto. Ambas cortezas se desplazan a causa de las corrientes magmáticas del manto sobre el que flotan, algo no muy diferente a lo que ocurre con las corrientes marinas, y de este desplazamiento surgen choques, fricciones y fracturas en la corteza, lo que da lugar a las placas tectónicas y a los terremotos. En esos límites entre placas tectónicas se dan tres tipos de bordes o fallas: las convergentes, divergentes y transformantes.
El Arco de Fuego del Pacífico es un inmenso arco convergente que va de Chile a Indonesia por la costa de América y Asia, dando lugar a la mayor área de actividad sísmica del mundo.
Los bordes convergentes o destructivos se dan al colisionar una placa tectónica con otra de manera frontal. Cuando este choque se produce entre dos placas oceánicas, una de ellas se hunde —se subduce— por debajo de la otra, originando un hueco llamado fosa.
El material de la corteza subducente, cargado de sedimentos poco densos y materia orgánica, se funde y asciende, ocasionando vulcanismo sobre la placa superior, que se manifiesta en arcos insulares volcánicos como Japón y las Kuriles, las Marianas, Filipinas o las Antillas Menores. Cuando este choque se produce entre una corteza oceánica y otra continental, la oceánica, más densa, subduce ante la continental, dando lugar igualmente a fosas, mientras que la placa del continente provoca grandes cordilleras por deformación con vulcanismo, como ocurre en los Andes, Centroamérica, el sur de Italia o Indonesia.
Finalmente, cuando los bordes convergentes se dan entre dos placas continentales, se produce un fenómeno denominado obducción, donde las dos capas, al ser demasiado ligeras para hundirse en el manto, impactan directamente una contra la otra y dan lugar a grandes deformaciones, lo que resulta en grandes cordilleras montañosas como el Himalaya, los Pirineos o la cordillera Bética y el Atlas.
En el lado opuesto se encuentran los bordes divergentes o constructivos, que se producen cuando dos placas tectónicas se desplazan en direcciones opuestas y se separan. Esto da lugar a las dorsales oceánicas, donde el magma del manto emerge, se solidifica y cubre el hueco dejado por la separación de las placas. En Islandia este proceso se produce sobre la corteza continental, haciendo crecer al país unos 5 centímetros de ancho al año.
En la placa africana se produce un fenómeno similar. Tras mucho tiempo unida, las corrientes magmáticas han empezado a partir la placa en dos, haciendo surgir la subplaca somalí. A lo largo de la falla se da un intenso vulcanismo, y forma una fosa en el continente conocida como Gran Valle del Rift, que a su vez da lugar a los Grandes Lagos africanos.
Por último, existen también los bordes o fallas transformantes, que se originan cuando dos placas se desplazan de forma paralela, creando grandes espacios de fricción, como la falla de San Andrés, en California.
La importancia de este sistema es inmensa, ya que mediante el mismo los sedimentos depositados en la corteza oceánica se funden tras millones de años y vuelven a la atmósfera mediante el vulcanismo, permitiendo recuperar carbono y haciendo posible la vida en la Tierra durante miles de millones de años, a diferencia de lo que pasó en Marte, que carece de tectónica de placas.
Junto a esto, también existe una importante concentración de volcanes en numerosos puntos calientes. Estos puntos calientes pueden deberse a las corrientes internas del manto, que empujan la propia corteza que flotan sobre ellas; pero también a fracturas secundarias como consecuencia de la tectónica de placas. Los puntos calientes del primer tipo se caracterizan por formar cadenas de volcanes en línea a medida que la placa tectónica se desplaza, como en Hawái o Yellowstone, donde coinciden volcanes más viejos, extintos y erosionados con otros más jóvenes y activos. Los de segundo tipo forman conjuntos volcánicos más desorganizados, fisurales, como es el caso de Canarias y Madeira, donde los volcanes activos se mezclan y superponen con otros antiguos.
La mayoría de estos puntos calientes forman archipiélagos, ya que la corteza oceánica es mucho más fina que la continental, haciendo más fácil al magma llegar a la superficie y generar erupciones.
¿CUÁNDO SE PRODUCIRÁ LA PRÓXIMA SÚPER ERUPCIÓN DE UN VOLCÁN QUE PUEDA CAMBIAR EL CLIMA?
Se estima que entre 5 y 10 volcanes en todo el mundo son capaces de producir una súper erupción que podría afectar catastróficamente al clima global. ¿Es posible predecir cuándo entrarán en erupción?
¿Cuándo se producirá la próxima súper erupción de un volcán? ¿Habrá señales de advertencia?
Predecir el próximo «invierno climático»
Para responder a estas preguntas, un equipo internacional de geólogos dirigido por la Universidad de Ginebra (UNIGE), Suiza, y la Universidad de Pekín, China, estudia uno de los volcanes más peligrosos de la Tierra, escondido debajo de las aguas del lago Toba, en Sumatra, Indonesia, el volcán que ha causado dos súper erupciones en el último millón de años.
La última de las grandes erupciones del volcán Toba ocurrió hace 74 000 años y se argumentaba que provocó un «invierno climático» que duró de seis a diez años, lo que desembocó en un enfriamiento de la superficie terrestre durante mil años. Aunque las últimas investigaciones refutan que el volcán fuera realmente el causante de la glaciación que ocurrió después y la extinción masiva de especies, entre ellas, la de los Homo.
Los investigadores han analizado los niveles de uranio y plomo en los circones que rodean Toba. Los circones son minerales que se encuentra en erupciones volcánicas explosivas. La cantidad de uranio y plomo contenida en estos circones les permite calcular cuánto tiempo pasó entre una gran erupción y la siguiente, es decir, cuanto tiempo le llevó al volcán recuperarse tras un bramido.
Si el sistema funcionara, sería posible predecir con antelación la llegada de una erupción volcánica de las que han provocado cambios climáticos, por su magnitud destructiva.
¿Cuándo volverá el volcán Toba a entrar en erupción?
La erupción del volcán Toba generó 70.000 veces la cantidad de magma de la que lleva hasta el momento el volcán de Cumbre Vieja, en la isla de La Palma
El volcán Toba en Sumatra provocó dos de las erupciones más grandes que se conocen en la Tierra: la primera hace 840.000 años, la segunda hace 75.000 años, cada una mide aproximadamente 2800 km3, lo suficiente para cubrir toda Suiza con 7 cm de espesor de ceniza y representa 70.000 veces la cantidad de magma en erupción generada por la erupción aún en curso del volcán de Cumbre Vieja, en la isla de La Palma. Posteriormente, el Toba produjo otras dos erupciones más pequeñas, una hace 1,4 millones de años y la otra hace 500.000 años.
Geólogos de la UNIGE y la Universidad de Pekín estudian el volcán y las erupciones que produjo, de tal magnitud que afectarían el clima global y plantearían numerosos problemas, particularmente en términos de suministro de alimentos, sin mencionar la migración de poblaciones.
“El volcán Toba forma una caldera, lo que significa que erupciones anteriores han creado una gran depresión que hoy está ocupada por una laguna, de agua meteórica”, explica Luca Caricchi, profesor del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Facultad de Ciencias de la UNIGE y coautor del estudio.
En el centro del lago hay una isla que surgió del agua debido al empuje del magma inyectado en el embalse subvolcánico. “Podemos ver que esta isla está aumentando gradualmente en altura, lo que indica que el volcán está activo y que el magma se acumula debajo”, dice Ping-Ping Liu, profesor de la Facultad de Ciencias de la Tierra y el Espacio de la Universidad de Pekín y autor principal del artículo. Pero, ¿estamos cerca de la próxima súper erupción?
Foto del lago Toba en Sumatra y su isla creada por la acumulación de magma en el depósito de magma del volcán.
Medición de uranio y plomo en circón
El circón es un mineral que se encuentra en los productos de erupciones volcánicas explosivas. “Una de sus características es que lleva uranio dentro de su estructura”, explica Ping-Ping Liu.
Con el tiempo, el uranio se descompone en plomo. “Entonces, midiendo la cantidad de uranio y plomo en circón con un espectrómetro de masas, podemos determinar su edad”, dice el geólogo. Los científicos determinaron la edad de un gran número de circones extraídos de los productos de diferentes erupciones: el circón más joven proporciona información sobre la fecha de la erupción y los circones más antiguos revelan la historia de la acumulación de magma que precede a las súper erupciones.
“La primera súper erupción ocurrió hace unos 840.000 años, después de que transcurrieran 1,4 millones de años acumulando magma. El magma alimentó la segunda súper erupción 75.000 años después, con solo la mitad de tiempo acumulando magma”, señala Luca Caricchi.
¿Por qué se redujo a la mitad el tiempo de acumulación de magma si las dos súper erupciones fueron de la misma magnitud? “Esto está relacionado con el aumento progresivo de la temperatura de la corteza continental en la que se ensambla el depósito de magma de Toba”, explica Ping-Ping Liu. La entrada de magma ha calentado gradualmente la corteza continental circundante, lo que hace que el magma se enfríe más lentamente. “Este es un ‘círculo vicioso’ de erupciones: cuanto más calienta el magma la corteza, más lento se enfría el magma y más rápida se vuelve la tasa de acumulación”, dice. El resultado es que las súper erupciones pueden volverse más frecuentes con el tiempo.
Estimación de la tasa de acumulación de magma para anticipar el tamaño de la próxima súper erupción
Esta técnica, basada en la geocronología de circón, también se puede utilizar para estimar la tasa de entrada de magma en un depósito de magma. “Hoy, estimamos que unos 320 km3 de magma podrían estar listos para entrar en erupción dentro del reservorio del volcán Toba”, dice Luca Caricchi.
Si tal erupción ocurriera ahora, sería un evento muy catastrófico que afectaría fuertemente no solo a la isla de Sumatra, densamente poblada, sino también al medio ambiente mundial. Los geólogos han estimado que actualmente alrededor de 4 km3 de magma se acumulan dentro del depósito de Toba cada mil años y que esta tasa fue bastante estable a lo largo de su historia eruptiva. “La próxima súper erupción del tamaño de las dos últimas tendría lugar, calculamos que en unos 600.000 años”, prosigue. Esto no descarta que puedan ocurrir erupciones más pequeñas mientras tanto.
Este método innovador se puede aplicar a cualquier otro volcán a nivel mundial y podría servir para identificar qué volcán está más cerca de una súper erupción. “Este es un gran avance, porque con pocas super-erupciones en los últimos 2 millones de años, no nos es posible obtener valores estadísticamente significativos para la frecuencia de estos eventos catastróficos a escala global”, explica Ping-Ping Liu.
“Nuestro estudio también muestra que no ocurren eventos extremos antes de una súper erupción. Esto sugiere que los signos de una súper erupción inminente, como un aumento significativo de los terremotos o un levantamiento rápido del suelo, podrían no ser tan obvios como se muestran en las películas. En el volcán Toba todo está sucediendo silenciosamente bajo tierra, y el análisis de las circonitas ahora nos da una idea de lo que está por venir”, concluye Luca Caricchi.
Desafortunadamente, estos resultados, publicados en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), refutan la noción de que haya signos geológicos inusuales que permitan presagiar una súper erupción inminente
El magma se acumula silenciosamente en el depósito del volcán hasta que un día se produce la explosión masiva de lava, sin que a día de hoy los humanos contemos con ciencia suficiente para predecirla.
Focus(A.Chaon) — Pensé en Rada cuando decidimos con mis colegas hacer un perfil de las mujeres afganas que habían conquistado todo con su propio esfuerzo y que lo perderían todo con el regreso de talibanes al poder. Rada ejemplificó exactamente eso: una personalidad fuerte, testaruda, intransigente, una artista, una activista, una mujer totalmente inquebrantable.
Rada Akbar
Había visto como diplomáticos, colegas y «expertos» la minimizaban al preguntgarle si ella era «realmente representativa» de las mujeres afganas.
«¿Cómo podría ser menos?», replicaba con una mirada imperiosa. Estaba implícito: «¿Qué imagen te has hecho en tu cerebro? ¿En qué categoría pones a las mujeres afganas?»
Inicialmente, me alegró mucho regresar después de casi tres años a Kabul, donde había vivido y reportado desde 2016 hasta 2018.
Estaba llena de emoción, mientras el avión descendía lentamente sobre los picos áridos y polvorientos de las cadenas montañosas que se alzan alrededor de la ciudad.
Pero la alegría de ver viejos amigos se disipó rápidamente. Tenían miedo, estaban sufriendo, llenos de incertidumbre y aterrorizados por lo que podría suceder: trataban de imaginar el futuro mientras acechaba lo peor. Aquellos que a fines de mayo aún dudaban si querían irse, a fines de junio planificaban rápidamente su partida, con la esperanza de que aún hubiera tiempo de escapar.
Desde entonces, los talibanes no hicieron más que ganar terreno, hasta conquistar el país mucho antes de lo esperado. Los detalles que se filtraban desde los distritos de los que se apoderaban -a menudo sin resistencia debido a que las tropas del gobierno, desmotivadas y muchas veces no remuneradas, simplemente desertaban- provocaron un aumento del terror en un país que en general se siente abandonado por el resto del mundo.
Combatientes talibanes cerca de Gardez, en la provincia de Paktia, Afganistán, julio de 2017
Especialmente en las ciudades, aquellos con educación, activistas, intelectuales, escritores, manifestantes, eran blancos móviles. Entre septiembre de 2020 y mayo de 2021, las autoridades informaron de 180 asesinatos selectivos de periodistas, jueces, abogados, activistas de derechos humanos y de mujeres. Murieron a tiros o por coches bomba.
El servicio de inteligencia de Afganistán (NDS) en ocasiones advertía a las personas que estaban en «la lista». Otros recibían amenazas -llamadas nocturnas, papelitos pasados por debajo de la puerta- o se sientían seguidos.
Ya fuera una amenaza real o imaginaria, el resultado era el mismo: reducción de los movimientos, abandono de las rutinas, como ir al gimnasio, salir a cenar con amigos … «Sigo dando vueltas, caminando por el calle»‘, contó el joven director de una emisora de radio que manejaba desde su casa tras el cierre de las oficinas en noviembre del año pasado.
Los talibanes no reivindicaron ninguno de estos asesinatos. Pero para aquellos que se sentían atacados, estaba claro que los islamistas estaban haciendo limpieza antes de tomar el poder. Las autoridades, que publicaban estas estadísticas a diario, no abrieron investigaciones ni se comprometieron a hacerlo.
Niños cargando una bolsa de basura pasan frente a un mural en Kabul, el 22 de septiembre de 2020
Cuando llamé a Rada, también me puse en contacto con otras mujeres, conferencistas, investigadoras … «Tengo muchas ganas de hablar contigo, pero sin fotos», decían. Una de ellas fue amenazada explícitamente en Twitter. Algunas decían estar enfermas o aisladas en momentos en que la pandemia de covida golpeaba fuerte. Otras ya estaban en el extranjero.
Rada volvió a dudar. Debió dejar atrás asuntos urgentes y en el invierno buscó refugio en un país vecino. Regresó, a pesar de todo, para terminar los preparativos de su exposición anual del 8 de marzo, día internacional de la mujer. Pero lo convirtió en un evento en línea. «Organizar algo como hicimos en el pasado habría sido demasiado peligroso para los invitados», explicó.
Limitó sus movimientos, apenas viendo amigos, nunca duermiendo más de dos o tres noches en un mismo lugar y rara vez en su casa. Su coche se quedó en el garaje, pues podía usarse para identificarla.
Una de sus mejores amigas, Fátima, fue la primera en ser asesinada en junio de 2020. Se dirigía a su trabajo en la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Afganistán cuando una bomba, colocada debajo de su automóvil, la mató a ella y a su conductor. Fátima, conocida como Natasha por sus amigos, era una reina en la pista de baile. Con tan solo 24 años, tenía dos maestrías y hablaba cinco idiomas. Acababa de regresar a Kabul después de cinco años de estudios en el extranjero.
Tras aceptar ser entrevistada ante una cámara, Rada dudó mucho tiempo sobre el lugar donde tendría lugar, hasta que decidió hacerla en casa de una amiga, un lugar donde se sintiera segura pero también «lo suficientemente afgana» para transmitir el apego que tiene a su país.
Recostándose en los toshaks (esos grandes cojines que recubren el suelo de las salas de estar afganas) dio cuenta de su enfado por la naturaleza acelerada e incondicional de la retirada estadounidense sin imponer exigencias a los talibanes. “No hay garantía de mantener nuestros derechos. Este acuerdo es una traición que legitima a los talibanes”, dijo.
Rada Akbar en Kabul el 20 de junio de 2021
Habló de reinas a lo largo de la historia, de arquitectas y constructoras, de la educación que ella y sus hermanas recibieron con la bendición de sus padres a pesar de su origen rural. Su independencia, sus logros se ganaron con el apoyo de sus mayores.
“Hoy es difícil mantener la esperanza. Cada día podría ser el último. Y no soy solo yo, todos sentimos lo mismo. ¿Qué va a pasar mañana? ¿Seguiré viva?”
Hombres armados en apoyo a las fuerzas afganas contra los talibanes en Herat, el 9 de julio de 2021
Al verla tan conmocionada, se me llenaran los ojos de lágrimas. Empecé a llorar por primera vez durante una entrevista. Nunca antes había sucedido en mi carrera, ni siquiera en las peores situaciones. Mi colega Justine dejó de filmar. Adek dejó su cámara. La desesperación de Rada se había apoderado de la sala y había dado forma a la de las mujeres afganas. Turquía le negó la visa. Lo último que supimos es que Francia seguía siendo una opción. Pero antes de irse, Rada quería poner su trabajo a resguardo.
Mary Akrami, en Kabul, el 22 de junio de 2021
Hablamos con otras dos mujeres para esta serie -Mary Akrami, que abrió un refugio para mujeres que huían del abuso doméstico, y Laila Haidari, que ofrece a drogadictos en Kabul refugio, cuidados y una vida después de las drogas- que también dudaron sobre su futuro en un Afganistán en manos de los talibanes.
A algunos expertos y observadores les gusta creer que los talibanes han cambiado. Pero los testigos contradicen ese optimismo: las mujeres vuelven a verse obligadas a desaparecer detrás del burka y tienen prohibido salir sin un marham, el término para describir a un pariente masculino; las escuelas de niñas están en gran parte cerradas o reducidas a unas pocas clases para las menores de 12 años.
Laila Haidari, en Kabul, el 25 de junio de 2012
En el sur, alrededor de su bastión en Kandahar, los talibanes ajustan cuentas sangrientas con los ahora exempleados del gobierno que consideran traidores.
Rada, Mary, Laila tiemblan, pero los hombres también. Nadie puede tranquilizarlos o asegurarles que la noche no volverá a caer en Afganistán.
Quo — Los pozos que se hunden en las profundidades de la tierra producen asombro y fascinación, y también grandes descubrimientos científicos
Caerse a un pozo es una de las pesadillas y fobias más comunes, por eso estas oscuras simas no son aptas para todos los públicos, ya que estamos hablando de kilómetros de profundidad bajo la superficie terrestre.
Muchos han sido perforados por la actividad humana, sobre todo, y desgraciadamente, en busca de petróleo y gas natural.Sin embargo algunos de los agujeros de esta lista tienen como objeto aprovechar el calor interno de la tierra para producir energía limpia y barata, o desentrañar los misterios del universo. Los pozos son mucho más importantes de lo que parecen, y esta es una lista de los más profundos del planeta:
MINA BINGHAM CANYON, UTAH, EE UU
Esta es la mina a cielo abierto más grande de la tierra y la excavación más grande del mundo. Se encuentra en las montañas a las afueras de Salt Lake City, en el estado de Utah en EE UU. Se trata de una mina de cobre, descubierta por los hermanos Sanford y Thomas Bingham en 1848, aunque se empezó a excavar en 1906. Desde entonces ha producido casi 20 millones de toneladas y se cree que es la mina de cobre más productiva de la historia. Mide cuatro kilómetros de ancho y alcanza una profundidad de 1120 metros. Verla desde arriba es muy impresionante.
OBSERVATORIO DE NEUTRINOS ICECUBE, ANTÁRTIDA
Perforar este agujero costó 279 millones de dólares en 2010. El Observatorio de Neutrinos IceCube fue creado para detectar estas partículas subatómicas procedentes de galaxias lejanas y capaces de atravesar la materia ( y los detectores normales) sin dejar rastro, por lo que es necesaria una gran masa homogénea de materia para aumentar las posibilidades de interceptarlas, como el hielo a gran profundidad. El instrumento es como un telescopio que mira hacia el interior de la tierra en lugar de hacia el cielo. Para enterrar los sensores bajo tierra se usaron inmensas mangueras de agua caliente que derritieron el hielo y crearon agujeros para los cables. Dichos agujeros miden hasta 2.820 metros de profundidad.
CHIKYŪ, JAPÓN
Chikyū (ちきゅう) no es exactamente un agujero, sino un barco con una torre de perforación. Se trata de una misión científica japonesa construida para el Programa Integrado de Perforación Oceánica (IODP). Está diseñado para perforar hasta 7 kilómetros bajo el lecho marino y alcanzar el manto bajo la corteza terrestre. ¿Por qué un barco? Porque en alta mar la corteza terrestre es mucho más delgada que en tierra firme. Por este motivo, aunque no es el agujero más profundo del mundo, sí es el que permitirá los resultados más interesantes, ya que opera en algunas de las zonas sísmicas más activas. Su récord está en 7.740 metros de profundidad en 2012.
KTB BOREHOLE, ALEMANIA
Su nombre corresponde a las siglas de Kontinentales Tiefbohrprogramm der Bundesrepublik Deutschland, Programa de Perforación Profunda Continental de la República Federal Alemana. El KTB operó entre 1987 y 1995, y se encuentra en Windischeschenbach, en la región de Baviera. La perforación alcanzó los 9,101 metros, pero eso no permitió atravesar la corteza terrestre. La temperatura en lo más profundo del agujero alcanzó los 260 ℃, y gracias al proyecto se hicieron interesantes descubrimientos, como por ejemplo, que la roca en esa profundidad no eran sólidas como se esperaba, y había una gran cantidad de gas y fluidos. La perforación se puede visitar y es una gran atracción turística.
BERTHA ROGERS, OKLAHOMA
Fue el agujero más profundo del mundo hasta 1979, excavado en el condado de Washington, Oklahoma, para buscar depósitos de gas natural, pero nunca llegó a producir ni un gramo de hidrocarburos a pesar de la enorme inversión. El pozo alcanzó la increíble profundidad de 9.583 metros, sobrepasando la altura del Everest, pero, literalmente, llegó hasta el infierno. La perforación tuvo que suspenderse porque la tubería de fue destruida por una bolsa de azufre fundido.
DEEPWATER HORIZON, TEXAS, EEUU
La plataforma petrolífera Deepwater Horizon, en el Golfo de México, frente a Texas, costó la friolera de 560 millones de dólares, y tras su inauguración se alquiló a BP, British Petroleum Company. Hizo historia dos veces. La primera, al perforar el pozo petrolífero más profundo del mundo a 10.683 metros bajo el mar. Esta misión tuvo éxito y encontraron el yacimiento petrolífero de Tiber, que se calcula que contiene hasta seis mil millones de barriles de petróleo. La segunda vez fue mucho menos afortunada. Una explosión en 2010 provocó el mayor vertido de petróleo de la historia marina, vertiendo casi cinco millones de barriles de petróleo en el Golfo de México y provocando un desastre ecológico.
POZO SUPERPROFUNDO DE KOLA, RUSIA
No es de extrañar que los lugareños lo llamen el pozo del infierno. Situado justo en la frontera entre Rusia y Noruega, el pozo más profundo del mundo es un intento de la URSS de alcanzar el manto bajo la corteza terrestre. En 1979, se convirtió en el agujero más profundo hecho por el hombre en el mundo, rompiendo el récord establecido por Bertha Rogers. El proyecto produjo enormes cantidades de datos geológicos, la mayoría de los cuales explican lo poco que sabemos sobre hoy en día sobre la estructura interna de la tierra.
En 1989 se convirtió en el punto artificial más profundo de la tierra al alcanzar una profundidad de 12.262 metros bajo la superficie. Aunque el pozo petrolífero Al Shaheen en Qatar lo supera por apenas 27 metros, el de Kola sigue siendo más profundo del mundo en términos de profundidad vertical verdadera, ya que no se desvía de la perpendicular. Se esperaba llegar aún más profundo, hasta los 15.000 metros, pero los trabajos se interrumpieron prematuramente debido a unas temperaturas más altas de lo esperado. En 2012 se soldó su entrada y hoy solo queda una tapa metálica que nos separa del infierno que late en la profundidad.
El triunfo de la muerte (Pieter Bruegel el VIejo, 1562)
Ya lo decía Heidegger:
“Somos seres para la muerte”.
The Conversation(R.O.Lozano/L.M.Guerrero) — La plena conciencia de que nuestra existencia se disolverá tarde o temprano en los océanos del tiempo es la marca indeleble de lo que significa ser humano.
Somos y tenemos muerte en tanto que podemos proyectarnos en el horizonte del futuro bajo la certeza de que un día ya no estaremos allí. Si esta es nuestra condición, ¿por qué la muerte nos produce tanto extrañamiento y temor? ¿Por qué nos aterra cumplir con nuestro destino?
Concepción de la muerte a lo largo de la historia
El morir, al menos en Occidente, no siempre estuvo anudado a ese miedo reverencial del presente. Baste con que rastreemos la historia de nuestra cultura para observar las fluctuaciones de su significado.
Una aproximación genealógica ya clásica de este tipo en los estudios antropológicos sobre la muerte es la que nos propone el historiador francés Phillipe Ariès. En su libro Historia de la muerte en Occidente (1975) analiza las distintas formas en que esta ha sido entendida desde la Edad Media hasta nuestros días. Lo hace a través del estudio de un conjunto amplio de prácticas religiosas, literarias y artísticas, detectando al menos cuatro etapas en su concepción.
La muerte domesticada de la Alta Edad Media
A la primera la denomina “la muerte domesticada”, un periodo que comprende la Alta Edad Media. En ella, la muerte forma parte de la economía diaria de la gente. Dada entonces la carencia de medicamentos y cuidados médicos generalizados, los fallecimientos se suceden con asiduidad dentro de los hogares.
De hecho, los cementerios se sitúan en las iglesias en el centro de las urbes. La ciudad de los vivos y de los muertos se superpone. Gran parte de la desdramatización de la muerte provendrá entonces de la confianza cristiana en la resurrección y la “otra vida”. Así, la muerte se asimila como un mero trámite para una nueva forma de existencia.
Iglesia y cementerio de Sant Sadurní (Meranges, Girona).
La muerte propia durante el Renacimiento
Ya en torno al siglo XII, Ariès advierte un cambio de paradigma. Una nueva etapa que alcanzará su esplendor en el Renacimiento y a la que denomina “la muerte propia”.
A la luz del característico individualismo renacentista, que vendrá más adelante, se empieza a fraguar una estrecha relación entre la muerte y la conciencia de uno mismo. La muerte se concibe como un espejo en el que el hombre descubre su individualidad.
No es casual que durante este periodo comiencen a usarse las inscripciones funerarias individuales (frente a las fosas comunes del medioevo). Además, aflora la idea del Juicio final como una última prueba que apela directamente al creyente y al conjunto de sus actos.
Comienza así a surgir de manera transversal en la sociedad el temor a la muerte. Se aprecia con nitidez en el gusto por los temas macabros en la pintura y escultura, por ejemplo.
Una literatura particular gestada para combatir y exorcizar estos miedos serán los ars bene moriendi (el arte de bien morir). Se trataban de manuales de meditación que recogían consejos y procedimientos de cómo afrontar la muerte y morir bien.
Ars moriendi, 1460.
Tercera etapa: la muerte ajena durante el Romanticismo
La tercera etapa, hacia finales del siglo XVII y durante el XIX, se denomina “la muerte ajena”. Es entonces cuando el miedo se desplaza de uno mismo a la pérdida del ser querido.
Será durante el Romanticismo cuando se hipertrofie el gusto morboso por la muerte, identificada con la figura femenina, y la dramatización y expresión ostentosa de ese sentimiento nostálgico que causa la ausencia del otro. La expresión material de este sentir se observa nítidamente en el diseño de los cementerios de la época copados de ostentosos mausoleos y tumbas. El mayor ejemplo es el del Cementerio del Pere Lachaise en París.
Monumento a los muertos, en el cementerio del Père-Lachaise, Paris.
La muerte prohibida
La última etapa es la que sigue vigente en nuestros días: la llamada Muerte prohibida.
Efecto de distintas transformaciones sociales, como la medicalización o la idea de progreso (cualquier tiempo pasado fue peor), la muerte llega a sustituir al sexo como un nuevo tabú. Como tal, no puede ser mentado; solo puede ser aludido a través del recurso de las metáforas.
Antes se decía a los niños que a los bebés los traía una cigüeña, pero se les dejaba despedirse del familiar moribundo a la cabecera de la cama. Ahora se les explica la fisiología sexual y el proceso reproductivo y, cuando no ven más al abuelo, se les dice que está descansando en un hermoso jardín o que ha partido de viaje.
¿Qué conlleva el tabú de la muerte?
Una de las consecuencias más importantes de este tabú es la de “La conspiración del silencio”. Se da cuando tanto familiares como profesionales de la salud acuerdan (a veces de forma tácita) ocultarle un mal pronóstico al paciente.
El enfermo sabe que le pasa algo grave. Sin embargo, al consultar a sus familiares, le hacen creer que pronto se pondrá bien. Es sustraído a su propio morir. Como si su muerte no le perteneciera y los demás se arrogaran el derecho a decidir por él.
Los profesionales, por su parte, delegan la comunicación de la mala noticia en los familiares. En la actualidad lo cierto es que, aunque legalmente el profesional tiene la obligación de comunicar esa información al paciente, se siguen encontrando casos de conspiración del silencio.
¿Por qué este miedo a hablar de la muerte? Ariès dice que el problema de la muerte se desplaza o aplaza. La gente consigue vivir con ello posponiendo la angustia a base de evitar su contacto. Esto impide tanto generar buenas herramientas de resiliencia como estar preparados para enfrentamos a una pérdida (de un familiar, un amigo o la nuestra propia).
Como consecuencia de esta vertiente nociva de progreso, Antoni Nello afirma que desde la infancia la sociedad nos “protege” del dolor y el sufrimiento. Como si viviéramos en una esfera de cristal.
No es difícil adivinar que tarde o temprano esa esfera se romperá. Por eso propone disponer de un itinerario pedagógico del dolor y el sufrimiento donde se permita la exposición a estas emociones, incluso en los menores. En definitiva: volver a los ars bene moriendi.
La muerte de un abuelo es dolorosa, pero puede generar herramientas para el momento en el que una persona se tenga que enfrentar a otros sufrimientos de pérdida. Quizá, incluso, más impactantes (la muerte de los padres, amigos, hermanos e incluso hijos).
Tratar de sacar la muerte de su actual categoría de tabú es un primer paso para afrontarla mejor. Llegar al convencimiento de que saber morir es irremisiblemente saber vivir. Hablar de ello nos permitirá evitar situaciones como la conspiración del silencio o los duelos patológicos cuando perdemos a nuestros seres queridos.